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"Homosexualismo", "normalismo" y otras palabras-policía en Libertad Digital
17 de Julio de 2010 - 12:23:07 - Federico Jiménez Losantos
He seguido con perplejidad y creciente asombro la polémica suscitada por Pío Moa tras establecer la "normalidad" y las "desgracias" en materia sexual; las segundas, claro está, consecuencia de la primera. En su último artículo, después del muy desabrido y muy poco argumentado contra José María Marco, temo que Moa va más allá de la cortesía para replicar a Albert Esplugas, aunque tenga la a veces aterradora virtud de la claridad.
Probablemente la clave sea el concepto que con tanto ardor combate Pío: las "palabras policía" que suelen usar los progres para impedir la libertad de los que piensan y se expresan de forma distinta a lo "políticamente correcto". Pues bien, seguramente no hay palabra más "policial" a lo largo de la Historia que "normal". En nombre de la "normalidad" musulmana se ahorca a los homosexuales en Irán. Como "anormales" se han quemado herejes y sodomitas (no confundir con violadores de niños o niñas, que hay "normalizadores" que confunden, consciente o inconscientemente, todo). Por "normalidad" inseparable de la obligación, se ha fusilado a izquierda y derecha, se ha encarcelado, torturado y asesinado a quien se apartaba de lo que se definía como "normal", y que no debe de ser muy normal cuando cambia tanto con los tiempos. Lo "normal" se convierte muy a menudo en "anormal".
La brutalidad y la estupidez cambian menos. La semana pasada se publicó una encuesta según la cual más del 40% de los alumnos españoles de secundaria cambiaría de pupitre si su compañero es homosexual. No sé si Moa considerará "normal" esa aversión, mezcla de inseguridad sexual y burricie genérica. No me resulta sorprendente. Lo que me avergonzaría es que alguien pensara que Libertad Digital es una instancia que legitima tratar la homosexualidad como enfermedad y al homosexual como desgraciado. Me niego a aceptar el prejuicio y el odio como norma de estricto cumplimiento. No acepto que en España se tenga que ser progre para ser considerado intelectual. No acepto que los marxistas sean los únicos defensores de los obreros. No acepto que el nacionalismo catalán sea indiscutible. Y tampoco acepto que Zerolo sea el símbolo de la homosexualidad, ni que, para negar la estúpida "normalidad" de Zerolo y puesto que Zerolo se proclama reina, se funde entre nosotros una república de nuevos mulás, nuevos inquisidores o nuevos sacerdotes de la "normalidad" que se parecen mucho, demasiado, a los que condenaban y condenan, encarcelaban y encarcelan, proscribían y proscriben, excluían y excluyen a los homosexuales de la "normalidad" ciudadana; empezando en la familia, la escuela o la iglesia y terminando en el Código Penal. El despotismo, el desprecio a la libertad individual no son "normales" o, al menos, no deben serlo desde un punto de vista liberal. Es cierto que religiosos o no, hay otros puntos de vista respetables. Cuando merecen respeto, claro. Y en todo caso combatibles.
Lamento que Pío Moa, obsesionado con los zerolos, no sólo pierda ciertas normas de urbanidad en la discusión intelectual, sino que caiga en zafios argumentos como éste:
Un homosexual puede ser tan bueno o mejor que la mayoría como arquitecto, nadador o matemático, pero su homosexualidad no será "tan buena" como la normal: seguirá siendo una desgracia, que puede afrontar mejor o peor. Por hacer una comparación trivial, un cojo puede ser un gran empresario o científico, pero no logrará convencernos de que andar cojeando es tan bueno como andar normalmente.
La comparación no es trivial, es tramposa hasta la obscenidad. ¿Qué tiene que ver la cojera con la capacidad científica? No se trata de si es bueno cojear o no cojear. Se trata de que un cojo no sea discriminado por el hecho de serlo, ni sea objeto de burlas en la escuela, ni deje de jugar al fútbol si le dejan, o cree una liga de fútbol de cojos, como hay olimpíadas de discapacitados y matrimonios de ciegos, tullidos y enanos que los partidarios de la eutanasia liquidarían por contrarios al desarrollo "normal" de la raza. Hitler mandó a los campos de concentración a los homosexuales "desviados" de su "norma". Si la "normalidad" significa lo mayoritario, habitual o productivo para la sociedad, vale como palabra descriptiva. Si "normalidad" significa imposición de una "norma" sobre la voluntad y el derecho del individuo, estamos normalizando la tiranía.
Tan mala es esa tiranía que a Moa le destroza la lógica y la gramática, en él habitualmente impecables: "su homosexualidad no será "tan buena" como la normal" dice nuestro admirado historiador. ¿Habrá descubierto la "homosexualidad normal"? No sería de extrañar cuando ataca la fiebre normalizadora. Pero eso será un error fruto del fervor normalizante; lo que no es un error sino un horror es la frase siguiente: "seguirá siendo una desgracia que puede afrontar mejor o peor." Hace treinta años que no oía hablar en ese tono de una supuesta "desgracia" y era a propósito de la "normalización" lingüística en Cataluña. La suscribían los nacionalistas y la acataban los que entonces llamé "charnegos agradecidos", hoy montillas "normalizados" y "normalizadores". A mí me parecían y me parecen repugnantes los que proclaman "desgracia" objetiva lo que subjetivamente les molesta, para así machacar a los "desgraciados". No sé si es el caso de Pío, espero que no, pero lo parece. Por ejemplo, cuando dice que "tampoco lograrán convencernos –ni convencerse– de que el único problema consiste en la actitud de la gente con respecto a esas desgracias o a cualesquiera otras, o de que solo hay desgracia si uno se siente desgraciado. Se trata de la idea de que la realidad no existe, que sólo existen constructos o invenciones mentales, y que basta cambiar el punto de vista sobre la realidad para que esta se transforme en otra cosa".
No entiendo que los "homosexualistas", en el fondo, sean "heterosexualistas" o "normosexualistas", es decir, que los atacados por Moa piensan como Moa, sólo que no lo reconocen. Me parece una infatuación contradictoria. En cuanto a la realidad, no es lo que se dice fácilmente aprehensible. De hecho, llevan dos mil años discutiéndola los filósofos y los que no lo son. Más pedestremente, creo que si pensamos por nuestra cuenta vemos de forma muy distinta esa realidad según los años. En lo que al sexo se refiere, sucede que en la vida se cambia de opinión y a veces hasta de opción sexual. Por poner un ejemplo muy de nuestra generación: "Muerte en Venecia" es la historia de un descubrimiento fatal, pero podría haber sido una aventura, ensoñación o paréntesis matrimonial, sin pintarrajear al "anormal" antes de matarlo, como se mataba a las adúlteras en el cine de anteayer. En la realidad, los homosexuales pueden recibir, si la desean, una comprensión que podría llamarse compasión o caridad si se practicara en silencio. La legalidad es otra cosa: desde el punto de vista liberal, es decir, defensor de los derechos individuales, debe proteger al que, en uso de su libertad y sin atropellar la de otros, es homosexual, heterosexual, ambidextro, polimorfo, eunuco, virgen o casto. La Ley está hecha para todos. Lo contrario supone "bibianizar" por género el Derecho.
Figura condescendiente hasta lo risible es la del homosexual "razonable" y "discreto":
El homosexual razonable no hace de su condición sexual el centro de su personalidad y de su vida, acepta su realidad si cree que no puede cambiarla, y la lleva con discreción, ya que se trata de un asunto íntimo, como debieran hacer también los heterosexuales, aunque hoy se procura ya desde la escuela destruir los sentimientos de pudor y otros parecidos.
Al margen del tonillo normativo, los homosexuales que yo conozco no suelen hacer de su condición sexual el centro de su personalidad y de su vida. No más, en todo caso, que los heterosexuales que se pasan la vida hablando de "tías" y presumiendo de lo que en ellas y con ellas hacen o quisieran hacer. Hay tantos "heterosexualistas" como "homosexualistas", si no más, pero ayer como hoy suelen ser los primeros los que agreden a los segundos, en el aula o en la calle. También agreden ahora los zerolos, cierto, pero contra esa agresión insidiosa y liberticida luchamos, aquí, en Intereconomía y en todas partes. Claro que la homosexualidad "con discreción" nos evitaría todos los problemas. La máxima discreción, el pudor absoluto sería ocultar no sólo la homosexualidad sino nuestra orientación sexual. Así no habría problemas, ni aquí ni en Irán, pero ¿en qué quedaría entonces la libertad? Ya sabemos que la libertad en materia de sexo es para cierta derecha y cierta izquierda, para el franquismo y el castrismo, para los mulás de todas las religiones, es sólo "libertinaje", "desviación" de lo "normal" o de la "norma". Para mí es sólo libertad. Y también para defenderla se fundó Libertad Digital.
Comentarios (521)
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17 de Julio de 2010 a las 12:351LeonAnto
Pues déjale opinar a Moa lo que quiera, que lo expone muy bien. Noto en tu argumentación cierto tono a sermón.
17 de Julio de 2010 a las 12:582kufisto
Me gustaría que Moa continuara publicando su blog en este medio.
Lo digo porque me huele a "cuerno quemao" este artículo.
"Libertad Digital"; demostrádlo, Moa es muy libre de pensar lo que quiera, aunque no concuerde con lo políticamente correcto.
Soy lector y comentador habitual del blog de Pío y jamás he leído que haya que ir a la caza del gay o nada por el estilo, jamás; otra cosa es que este harto, como lo estamos muchos, de la mafia rosa, cosa que, a veces, pueda llevarle a emitr opiniones discutibles. Pero sólo son eso, opiniones.
Lo repito:
Me gustaría que Moa continuara publicando su blog en este medio.
17 de Julio de 2010 a las 13:023madritol
Un aplauso, Federico.
17 de Julio de 2010 a las 13:034raposo
Mas bien parece que el artículo de hoy quiere establecer que en LD caben todos, que por favor no se sientan ofendidos los homosexuales por haber dado cabida al artículo de Pio Moa.
17 de Julio de 2010 a las 13:035aileda62
Totalmente de acuerdo con Federico. Tanto daño hace un heterosexualista como un homosexualista (y dentro de poco un bisexualista y/o un transexualista). La orientación sexual de una persona, al igual que su sexo (yo no soy partidaria del género), su raza, su etnia, su ideología política, su religión (o falta de ella, si eso es posible), su pragmatismo o su idealismo, su capacidad económica, su lugar de nacimiento...., "no" la hacen ni mejor ni peor que los demás, siempre y cuando dicha persona también respete las características del otro y no le imponga sus propias características. Por contra, "aprovecharse" de una condición (como hacen quienes victimizan sus características) para conseguir mejores subvenciones, mejor puesto de trabajo, .. en fín discriminación positiva por lo que se es, repito, aprovecharse de ello "sí" es recriminable y debería penalizarse. Está claro que hablo desde la meritocracia, pero también desde la libertad y el respeto al prójimo para facilitar la convivencia (sin embargo, personas de izquierdas que me rodean, me tachan de radical, fascista y autoritaria). Un saludo, Federico.
17 de Julio de 2010 a las 13:066jlh
Veo que hasta en LD hay temas tabú. Y Don Pío ha tocado uno de ellos.
Don Pío sólo ha dicho lo que piensa sobre la homosexualidad, y no ha sido ofensivo en absoluto. Ni ha pedido que se recorte los derechos de los homosexuales, ni que se les discrimine, ni que se les tenga aversión, ni nada de eso.
Claro que ser heterosexual es lo normal. Entre los seres humanos, entre los animales, y entre las plantas. Si no, se extinguiría la especie. Pero decirlo está mal visto, incluso en LD.
Y ¿quién no sabe que la homosexualidad es la única enfermedad psiquiátrica que dejó de ser considerada enfermedad por motivos políticos y no médicos? Pero decirlo está mal visto, incluso en LD.
Y ser homosexual no será una desgracia, pero lo cierto es que el índice de suicidios entre los homosexuales es muchísimo más alto que entre los heterosexuales. Debe ser que los homosexuales no se dan cuenta de que no es una desgracia serlo.
Esperemos que LD siga defendiendo la libertad, que es para lo que se fundó, pero incluida la libertad para criticar los dogmas del lobby gay, que tanto daño están haciendo a occidente, gracias, entre otras cosas, a los que no se atreven a criticar esos dogmas.
Así que quiero agradecer a Don Pío su valentía para atacar algunos de los dogmas más difíciles de atacar en este momento.
Y, eso sí, decirle, Don Federico, que ha quedado usted muy bien con este artículo. Ningún progre le podrá criticar por haberlo escrito. Pero a mí me ha decepcionado.
17 de Julio de 2010 a las 13:147Genjo
"La máxima discreción, el pudor absoluto sería ocultar ..."
Yo, que soy aristotélico en esto, entiendo que la discreción consiste en hablar cuando hay que hablar y callar cuando hay que callar. En todo caso ser comedido en las propias manifestaciones y más si se refieren a la propia intimidad. Y eso vale para todos.
La discreción es esencial para la vida social.
Me parece que no has estado fino.
Además, creo que tienes razón al decir que en nombre de la "normalidad" se han hecho muchas barbaridades. Pero también en nombre de la razón, de la libertad y en nombre de España. Pero no por eso abdicas de ellas. Intentas establecer cual es su valor contrastado. Lo mismo respecto a la normalidad sexual. Porque veo muy claro que se puede hablar de normalidad en el ejercicio de la sexualidad. Se nos muestran demasiadas aberraciones para atreverse a no reconocerlo.
Y respecto a la homosexualidad, supone cuando menos una disfunción en la sexualidad, en comparación con la heterosexualidad, la generativa.
Tu argumento de que considerar la homosexualidad una desgracia es un anticipo de la discriminación o de la persecución, me parece tan capcioso como el que te dirigen a tí diciendo que considerar España la única nación conduce al final a afirmar que además es grande y libre.
17 de Julio de 2010 a las 13:218Lepine
Buena réplica. Cuánta mayor discusión, cuánto mayor tráfico aéreo (o marítimo, debería decir) de argumentos tanto mejor para la salud intelectual. Por algunos de los comentarios adjuntos se desprende un secreto anhelo de uniformidad, de "normalidad", de todos pensar lo mismo y punto. Alguno se ha puesto incluso melodramático "espero que Moa siga publicando su blog en esta web y tal", lo que revela que los que piensan distinto lo "normal" y lógico fuese que publicasen en medios antagónicos (como de hecho sucede, y dada la calidad del periodismo patrio no debiera suceder) ¡Todo lo contrario! Uno no puede saber lo que piensa sobre X si no en relación a lo que otros piensan sobre ello. O en un ejemplo: si quieres saber qué es España vete al País Vasco y por reacción a los separatistas (violentos) acabarás sabiendo lo que significa.
17 de Julio de 2010 a las 13:259manuelp
He dejado de participar en el blog de Pio Moa por su excesiva permisividad con los comentaristas insultones, que hacen de su blog el más permisivo que conozco en todo Internet. Con esto quiero resaltar que no es característica del sr. Moa precisamente la restricción de la libertad.
En sus artículos sobre el tema del homosexualismo no veo ningún elemento de persecución ó restricción de libertad hacia los homosexuales y sí bastantes argumentos de sentido común y en los tres artículos que le atacan en LD, por contra, si veo intentos de restricción a la libertad de opinión del sr. Moa.
17 de Julio de 2010 a las 13:2910egarense
Debería aprender FJL que Pio Moa es un tipo que dice que lo piensa, y por eso muchos lo estimamos. Y debería aprender FJL tolerancia... A ver si va a ser que Pío Moa, es invitado a salir de LD, de la misma forma que Losantos salió de COPE y por razones parecidas. Sería curioso...
17 de Julio de 2010 a las 13:3211Lugoma
Impresionante tu artículo, Federico.
Estuve siguiendo la polémica de Pío Moa y me parecía que estaba retrocediendo décadas. Tampoco hay que sulfurarse, creo simplemente que se equivoca de cabo a rabo (sin segundas) y es una pena que persevere en su error.
De mis conocidos homosexuales, NINGUNO es un enfermo, a NINGUNO se le ocurre ir a la fiesta del orgullo gay y a NINGUNO se le ocurre hacer apología de su condición sexual.
Cada persona es única con independencia de que sea homo o hetero, y desde luego el primer paso para terminar apedreando a los primeros, es considerarlos como enfermos. De hecho, esa afirmación y esa consideración ha llevado a no pocos a un sufrimiento innecesario que ha condicionado toda su vida. Y cada vida es única e irrepetible.
Se equivoca Don Pío radicalmente.
Me quedo con la última reflexión que colocas en el blog, porque me parece un canto a la libertad y lo que se espera de un medio como éste.
"Así no habría problemas, ni aquí ni en Irán, pero ¿en qué quedaría entonces la libertad? Ya sabemos que la libertad en materia de sexo es para cierta derecha y cierta izquierda, para el franquismo y el castrismo, para los mulás de todas las religiones, es sólo "libertinaje", "desviación" de lo "normal" o de la "norma". Para mí es sólo libertad. Y también para defenderla se fundó Libertad Digital.
17 de Julio de 2010 a las 13:3512Cyllan
Quizá el error de Moa haya sido emplear la palabra 'desgracia', cuando quizá la palabra adecuada sería 'traba'. Todos necesitamos sentirnos aceptados, y el ser distinto a la mayoría no siempre es fácil. En una sociedad donde imperara el respeto, el ser ciego, cojo, sordomudo, mujer... u homosexual, no supondría traba alguna. Pero algunos individuos, colectivos y gobiernos discriminan por esos y otros motivos, y aunque se debe luchar para que eso cambie, no puede negarse que en el mundo en que vivimos (que por desgracia no es Utopía), EN CIERTOS ASPECTOS un homosexual se encontrará con más trabas en su desarrollo como persona que un heterosexual. No creo que la opinión de Pío Moa deba molestar a nadie. Éste es un tema delicado y el lenguaje es un vehículo de comunicación imperfecto, por lo que es muy difícil que no se produzcan malentendidos.
17 de Julio de 2010 a las 13:4213xing
He seguido la polémica desde el principio. El que se haya producido honra al medio que la acoge, porque en otros muchos, que no nombraré, ni siquiera habríamos podido olerla. Pero me da la sensación de que, mientras Moa aplica criterios que gradúan la opinión que se puede tener sobre determinados aspectos de la vida de los demás (y cualquiera puede tener una opinión sobre lo que le plazca, incluidas la vida y las costumbres ajenas), para sus adversarios Moa es tan malo como el que cuelga de una grúa iraní a un homosexual.
Y no. Moa tiene derecho a expresar lo que piensa, y además lo que piensa es más cercano a la verdad que lo que piensan sus contrincantes. Entre otras cosas, porque Moa no intenta imponer pensamiento alguno, sino simplemente señalar lo que todo el mundo discurre en algún momento de su vida, homosexuales incluidos.
Apuntar como dato preocupante el hecho de que los adolescentes huyan (cuando no persigan) de los homosexuales es tramposo, por dos motivos: Primero, porque los adolescentes no valen como adultos que razonan a un nivel aceptable, y menos las víctimas de la LOGSE. Segundo, porque se están desarrollando desde el punto de vista sexual y sus hormonas les obligan a hacer y decir burradas. Y eso también vale para los adolescentes que se dicen homosexuales.
La homosexualidad, por otro lado, habría que ver si realmente es una "opción" (otra palabra hábilmente escogida para hacer hincapié en la libertad, en vez de en otras cosas que igual se acercan más a lo que en realidad ocurre).
Que no haya que perseguir a Manolo porque mira con buenos ojos a Pepe (si a Pepe no le molesta) es una cosa distinta a que nos tenga que parecer tan bueno o incluso mejor que el que mire con arrobo a Pepita. Pero eso normalmente no pasaría de ahí, ni a nadie le importaría un bledo, si encima no conllevara, y buscándolo con todas sus fuerzas, el escándalo: "Homosexualismo".
17 de Julio de 2010 a las 13:4314egarense
Le pese a quien le pese, la homosexualidad podría tratarse de una enfermedad, o por lo menos, de una alteración. No está concebido el ser humano, ni está dividido en géneros para sentirse atraido por el mismo género. Estoy seguro que en el futuro la medicina encontrará algún detalle que demuestre lo dicho. Al menos para aquellos cuya homosexualidad es innata.
Por supuesto que los hombres/mujeres somos libres de elegir nuestra propia homosexualidad. Desde luego que eso no es motivo de persecución ni de discriminación. Pero una cosa no quita la otra. Normal no es, y solo hay que ver la realidad. Otra cosa es que se tenga que perseguir al que se maneja de forma diferente a la media, salvo que respeten los derechos de los demás.
Yo defiendo mi derecho a decir lo que pienso, y a pensar lo que digo. Si por pensar y decir esto debo ser censurado, ustedes no tiene ni idea de lo que es la libertad...
17 de Julio de 2010 a las 13:5015egarense
Por manuelp, que dice que no escribe en el blog de Pío Moa, porque se consienten los insultos. Él sabe que no dejará nunca de escribir en "Presente y Pasado", sé que le molestan los excesos de algunos, pero es nuestro gran amigo manuel, indispensable en nuestro blog.
A mi me encanta que "Presente y Pasado" sea como es. Que tenga la libertad que no hay en otra parte. Ni siquiera me molestan los insultos. Me gusta que cada uno diga lo que piense, como lo piense. A mí, ni me ofende, ni me asusta quien va de prepotente o intenta rebajar al prójimo con excesos verbales o chasquarillos. Se ofende a sí mismo, se rebaja a sí mismo.
Cuando escribo en "Presente y Pasado", casi siempre mal, no debo pensar si esto o lo otro no debería incluirlo en mi correo, puedo decir exactamente lo que pienso, ¿quién da más?
17 de Julio de 2010 a las 13:5016Katakrok
Comentario eliminado por los moderadores.
17 de Julio de 2010 a las 13:5517mueranla
17 de Julio de 2010 a las 13:5518Clark_Ke
Don Federico, no estoy de acuerdo con esta frase suya "No acepto que los marxistas sean los únicos defensores de los obreros".
Es que los marxistas nunca han defendido a ningún obrero, lo que siempre hicieron fue engañarlos para quitarles su libertad, su dinero y su trabajo.
Y enhorabuena a esRadio, que en el 90,30 de La Coruña se escucha estupendamente.
17 de Julio de 2010 a las 13:5619HispAmr
En realidad, como hipótesis sujeta a verificación, podría decirse que hay tantos sexos como individuos en una escala x, pongamos del uno al 20. La segunda hipótesis, es que no hay en absoluto ninguna libertad para pensar debido a que el sexo condiciona el pensamiento. Y más lo condiciona cuando está en alguno de los extremos sexuales, clasificados según la intensidad de la pulsión sexual. El furor o frenesí incontrolable sería un extremo, la apatía o el asco el otro. En todo debate si uno fuera libre y honesto debería declarar a que sexo pertenece, aproximadameante, por lo menos. De esa manera el lector sabe aqué atenerse si busca coincidencias.
17 de Julio de 2010 a las 14:0120mueranla
Así se expresa un verdadero liberal
Gracias Federico
17 de Julio de 2010 a las 14:0121egarense
No nos harán comulgar con ruedas de molino. Si los homosexuales intentan hacernos creer que la homosexualidad es una opción normal, como el que es del Barça o del Madrid, por ahí no paso.
Los homosexuales tienen todo mi respeto, defiendo sus libertades como si yo fuera gay. Pero de ahí, a consentir que se establezca de nuevo que la tierra es plana, va un abismo.
17 de Julio de 2010 a las 14:0422ypocodes
1º ha quedado claro, y creo que era necesario, que las opiniones del Sr. Moa en asuntos de sexo y costumbres son suyas y no representan la línea del medio.
2º Ha quedado claro, y se agradece, que la libertad es lo primero, si no, yo no leería este periódico.
3º Sigo desde hace años -muchos- a Federico Jiménez Losantos y a Pio Moa. He leído algunos de sus libros y reconozco que mi formación intelectual y mi actitud hacia los temas de La Nación y la Libertad deben mucho a sus ideas y planteamientos. No comparto algunas de sus posturas y opiniones, pero los dos me parecen imprescindibles y les seguiré leyendo dondequiera que estén.
4º Discrepar es sano, argumentar, mas, y esto no nos debe preocupar.
17 de Julio de 2010 a las 14:1223juancaro
Creo que en esta ocasión Federico se ha pasado de frenada. Puede ser más que discutible la afirmación de Pío de que la homosexualidad es una desgracia pero traer a colación la represión y asesinato de homosexuales en regímenes totalitarios debido al uso o abuso de la palabra normal por parte de Pío, es totalmente desproporcionado.
En cualquier caso creo que la cuestión esencial está en la libertad para expresar opiniones contrapuestas que proporciona L.D.
17 de Julio de 2010 a las 14:4324Schauspi
En primer lugar, opino que Pio Moa es una aportación valiosísima para esta empresa en su faceta de historiador y analista político, resultandome a mi y a, practicamente el 99.9%, "imprescindible" y lo pongo entrecomillado por aquello de lo relativo de las cosas. Dicho esto, en su articulo que habla del tema homosexual, argumenta cosas con las que todos, entendiendo por todos los que no somos giliprogres, estamos deacuerdo, aunque despues claramente "se moja" y como he leido en algun comentario, eso de que "no insulta u ofende en absoluto", no lo veo yo tan claro, más bien roza la verdadera intolerancia, aquella que los giliprogres desconocen y que aqui, Federico describe perfectamente... Por lo demas, lo importante en mi opinion es que aqui se produce un auténtico debate, es decir, aquel en el que son vertidas opiniones muy bien argumentadas y que lejos de decir estupideces, nos aportan cosas positivas y nos hacen reflexionar. Por eso yo veo estas discrepancias, discusiones, en estos términos, muy interesantes y positivas.
17 de Julio de 2010 a las 14:5325SINAI
D. Federico, encantado de leerle de nuevo, estoy de acuerdo con usted pero, también me gusta leer lo que piensa D.Pío, como diria usted: ¡Mas leña argumental! y si esto es Libertad Digital a lo mejor caben los dos, como ya he leido a otro comentarista, un abrazo.
17 de Julio de 2010 a las 14:5726longinos
1. Tener granos es una desgracia, ser cojo otra, ser alérgico al polen otra, tener cáncer otra. Unas más graves que otras, evidentemente. Pero si el interesado cree que no es una desgracia, además tiene otra (mental).
2. Que además te discriminen por tener una de esas desgracias es otra desgracia (en este caso injusta, claro).
3. ¿Por qué decir que ser cojo es una desgracia no se considera un insulto para los cojos, y en el caso de la homosexualidad sí?
4. Yo soy hombre. En un autobús prefiero sentarme al lado de una mujer (a poder ser joven y guapa) que al lado de un hombre. Prefiero sentarme al lado de un hombre "normal" que al lado de uno con aspecto homosexual. Prefiero ir de pie que sentado al lado de éste último. ¿Debería ser yo castigado por estas preferencias? ¿Con una multa, con la cárcel, con un castigo físico? ¡Por favor, menudo respeto a la libertad individual!
17 de Julio de 2010 a las 15:0227pedromar
(I)
ESTÁIS HACIENDO UNA TORMENTA EN UN VASO DE AGUA. Desde que el progresismo renunció al marxismo, la izquierda no predica ideas sino formas de vida. Y todos los que han vivido los setenta, con más o menos edad, entienden de lo que hablo, porque de aquellos polvos estos lodos.
En el blog de Moa ya señalé que Pío se había pasado al decir que la homosexualidad era una desgracia. Más que pasarse se equivocó, porque el hecho de que la sexualidad --desde una perspectiva biológica-- vaya orientada a la procreación, eso no quiere decir que carezca de un mundo propio, y la prueba es que muy pocos, no sé los del Opus, copulan pensando en criar hijos. Además, de ser así, podríamos hacer reduccionismo con todo, por ejemplo con la poesía lírica, a la que reduciríamos a simples exhibiciones del pavo real cuando quiere impresionar a la hembra; o bien a que la pava no le hace caso. Y si es poetisa, pava, a carencia de atenciones, y si el crítico es heterosexualista, al ansia de un manubrio ajeno y juguetón. Remedios Morales hace esos reduccionismos y nadie se alarma. ¿Acaso -- siguiendo la misma línea de doña Remedios-- no cabría señalar como ofensivas esas columnas, las de doña Remedios, para la cual el amor no se reduce a la jodienda? En ese sentido Remedios Morales es más heterosexualista, machista y homófoba que Pío Moa.
17 de Julio de 2010 a las 15:0428pedromar
(y II)
Moa es víctima de hartazgo que nos provoca a tantos el exhibicionismo y el sectarismo del feminismo, tanto hembrista como machista, o del homosexualismo culialocado. Es lógico que quienes se consideran homosexuales salgan al paso del desprecio que exhibe Pío Moa por los homosexuales, pero no deja de resultar extraño que esos mismos homosexuales que ponen el grito en el cielo por las palabras de Moa, no digan nada acerca de que las calles de Madrid se cierren al tráfico para que unos extraños sujetos (por tanto anormales) se suban a una corraza a dar grititos vestidos de gladiadora.
No, no dicen nada. Si acaso aplican la plantilla del liberalismo dogmático para quejarse de que esa exhibición, que no fiesta, se haga a cargo del presupuesto, puesto que el gato Hayek jamás permitiría una cosa así.
Además, que el ayuntamiento lo subvencione no es el problema, sino que restrinjan la libre circulación para una exhibición estúpida, grosera y zafia, donde se insulta a millones de creyentes cristianos, muchos de los cuales son homosexuales. ¿Se quejaron Esplugas o José María Marco? No. Pues entonces no entiendo por qué tanto alarmismo, tan cercano a la histeria.
17 de Julio de 2010 a las 15:0629egarense
Insultos con clase...
•Tengo dos entradas para el estreno de mi nueva obra; trae un amigo… si es que le tienes (George Bernard Shaw a Winston Churchill)
•Lo siento, no puedo ir la primera noche, lo intentaré la segunda si es que la hay. (Winston Churchill a George Bernard Shaw)
17 de Julio de 2010 a las 15:1430egarense
Yo no sé si será una desgracia ser homosexual/lesbiana (en algunos casos parece que sí), porque no soy homosexual, pero moriría por defender el derecho que tiene Moa de decirlo...
17 de Julio de 2010 a las 15:1931egarense
Como también moriría por la libertad de cualquiera para ser gay/lesbiana...
17 de Julio de 2010 a las 15:3232tio_aqui
Por fin desde la libertad se defiende algo más que facilitar el despido para salir de la crisis. Lamentable el Sr. Moa y su actitud con sus amigos "tarados". Lamentables muchos comentarios que tanto respetan esos comportamientos "antinaturales". Supongo, espero, que tendrán en su mesita de noche un catecismo sobre los auténticos comportamientos ortodoxos, y naturales, por supuesto normales, en el momento de cumplir y apaguen la luz (o la dejarán encendida ¿será eso normal?).
Ese dogmatismo moral hace muy difícil defender ciertas posiciones políticas. Es muy difícil defender la libertad cuando la verdadera tara que supone la intolerancia y la falta de respeto, la falta de humanidad aparecen al final del discurso de ciertos liberales.
Afortunadamente el artículo del Sr. Marco (y ahora de Jiménez Losantos) te reconcilia con quienes verdaderamente amamos la Libertad. Ser liberal es ser generoso. Seamos al menos respetuosos con aquellos q
17 de Julio de 2010 a las 15:3933tio_aqui
Por fin desde la libertad se defiende algo más que facilitar el despido para salir de la crisis. Lamentable el Sr. Moa y su actitud hacia sus amigos "tarados". Lamentalbes muchos comentarios que tanto respetan esos comportamientos antinaturales. Supongo, espero, que tendrán en su mesita de noche un catecismo sobre los auténticos comportamientos ortodoxos, naturales, y por supuesto normales, en el momento de cumplir y apaguen la luz (o la dejarán encendida, ¿será eso normal?). Ese dogmatismo moral hace muy difícil defender la libertad cuando la verdadera tara que supone la intolerancia, la falta de respeto, la falta de humanidad, aparecen al final del discurso de ciertos liberales. Afortunadamente el artículo del Sr. Marco (y ahora Jiménez Losantos) te reconcilia con quienes verdaderamente amamos la Libertad. Ser liberal es ser generoso. Seamos al menos respetuosos con aquellos que sufren el desdén, el rechazo, incluso el desprecio de los supuestos liberales que en mucho recuerdan el sectarismo que dicen combatir y que tanto alimentan.
17 de Julio de 2010 a las 15:4134Alma
Buenas tardes, don Federico.
Celebro que nada más terminar la temporada en esRadio (de nuevo, enhorabuena) nos regale una nueva entrada con un tema tan polémico.
Creo que lo más acertado de su artículo es la crítica a las palabras policías, en especial a esa palabra tan tramposa, ambigua y vacía de contenido que es 'normal' y 'normalidad', ya sea aplicado al terreno sexual o a cualquier otro. Casi todo el mundo se considera gente normal (y corriente) pero en realidad pocos lo son (o lo somos), porque todos tenemos nuestras rarezas y peculiaridades.
No obstante, entiendo parte de las argumentaciones de Pío Moa, sobre todo la de que muchos homesexuales hacen de su condición sexual el centro de su vida. Quizá sea un tópico, pero las exaltaciones y manifestaciones del orgullo gay le dan parte de razón a Moa.
En lo demás, totalmente de acuerdo con usted, don Federico. Lo importante es defender la libertad de todos a ser lo que queramos ser sin atacar la libertad individual del otro, ni sus derechos, ni sus propiedades, etc.
En definitiva, gracias por escribirnos tan pronto. Le deseo que descanse y disfrute de unas bien merecidas vacaciones. Como ayer, le ruego que no nos olvide y, al menos en agosto, nos escriba algún artículo más, sobre lo que a usted le apetezca, faltaría más.
Un fuerte abrazo, extensivo a los amigos y colegas del blog, además de a la buena gente de Libertad Digital, y hasta pronto.
17 de Julio de 2010 a las 15:4535Askari
Yo defiendo mi derecho de ser heterosexual a machamartillo , de pensar contrario a lo politicamente correcto y cambiar de bar cuando veo a dos tios dandose el lote en publico.
Confieso claramente que toda la parafernalia maricon.a y lo que conlleva para esta sociedad me incomoda muchisimo.
Parece que el "anormal" soy yo , lo que pasa es que no tengo a ningun lobby que me paga una carroza en carnavales.
En muchas ocasiones tengo mis divergencias con Pio Moa , pero defiendo totalmente su derecho a opinar como le plazca sobre el tema que le guste opinar.
17 de Julio de 2010 a las 15:5536reader
Yo creo que la postura del señor Moa es muy respetable y si no me equivoco puede resumirse en lo siguiente: el homosexual puede ser homosexual si quiere pero su conducta no debe ser fomentada de manera que adquiera el mismo rango que la heterosexualidad. Yo opino de manera similar, no se puede impedir a nadie ser homosexual, pero la homosexualidad no puede verse como una conducta al mismo nivel que la del de hombre y la mujer. La palabra normal, no sé las implicaciones que pueda tener, pero, creo que la función del recto es otra muy distinta a la de servir de órgano sexual.
17 de Julio de 2010 a las 15:5637Retablo
Desde luego, apoyo la idea de que Pío Moa siga publicando su blog en Libertad Digital, muchas veces enormemente instructivo, siempre interesante, pues gusta de tocar temas que nadie se atreve o le interesa tocar, y los afrontar con valentía y sagacidad -es decir, es muy interesante incluso cuando podamos disentir de su opinión.
Aunque yo ya no participaré en su blog, tras haber tenido que sufrir la canallada de que me borrara mensajes; mensajes en los que yo sólo trataba de colaborar con buena voluntad, pero que al parecer rompían sus esquemas (y eso, después de que hubiera permitido durante meses cientos de mensajes de revientablogs).
Cuando uno escribe de buena voluntad, da una parte de sí mismo; y borrar esos mensajes, porque contrarían las pretensiones de quien tiene el mando, es una verdadera "matanza de los inocentes".
Pero volviendo al tema, tiene razón Federico en señalar los peligros de la "normalización" forzada que suelen intentar los fanáticos. Pero igualmente estaríamos coartando la libertad si suprimiéramos el concepto de "normalidad", si no se pudiese hablar de "lo normal" sin que los censores se rasgasen las vestiduras.
Lo normal es andar sobre los pies. Si a alguien le diese por andar sobre los codos, eso no sería normal. Andar sobre los pies es lo que suele hacer alguien que se deja guiar por la sensatez. Sin embargo, algunos, por imposibilidad física, no pueden ni caminar, y lo normal para ellos es ir en silla de ruedas -algo que no sería normal en quienes podemos caminar.
La heterosexualidad es algo normal, no es el resultado de la educación o las imposiciones, sino de una atracción natural entre el macho y la hembra, que se da en todas las especies naturales. Se pueden dar otro tipo de relaciones en el reino animal, pero respondiendo a circunstancias escasas y muy particulares. Y en cualquier caso, esas "relaciones" no deben confundirse con las "atracciones".
(Se me acaba el espacio, ains)
17 de Julio de 2010 a las 16:0238Arsbin
Primero de todo uno es persona y antes que persona, ser vivo de la especie humana.
Dicho lo anterior ¿qué función biológica tiene el placer sexual de los seres vivos? Yo digo que la procreación.
La división homosexual, heterosexual me parece arbitraria y me explico sin entrar en detalles pornográficos. Tanto dentro de los heterosexuales como de los homosexuales hay quien prefiere hacerlo en la postura A que en la postura B, por ejemplo; los hay que prefieren hacer una serie de cosas en lugar de otras, los hay que prefieren darse placer a sí mismos; e incluso los hay que en un momento determinado les apetece juntarse con otras especies. El placer sexual es muy fuerte (varía también según la persona) y afecta al ser humano incluso fuera de lo que es su función natural: la procreación.
¿De qué fundamento partir para decir que tal acto sexual es o no es una perversión? Lo pregunto porque de algún punto debemos partir si no queremos caer en la trampa del relativismo que podría llevarnos incluso a aceptar como NORMALmente aceptada la pedofilia.
Yo considero que hay que partir de la función biológica del placer sexual, la procreación, tener hijos. También habría que tener en cuenta la estabilidad de las relaciones dentro de la familia en lo que se refiere a desahogar las apetencias sexuales que desbordan aquella función.
En cuanto a la controversia, llamar a las cosas por su nombre no atenta contra la libertad de nadie. Hay realidades impuestas por la naturaleza y otras que son convenciones sociales. En mi opinión la función del placer sexual no es una convención social.
Uno puede hacer lo que quiera contra natura siempre que no atente contra la vida y la libertad de los demás. Es el libre albedrío. Ahora bien, que uno pueda hacer uso de su libre albedrío no hace que algo deje de ser contra natura.
17 de Julio de 2010 a las 16:1239BenGrimm
No suelo comentar en este blog, salvo en alguna ocasion para dar animos.
En mi opinión, se puede escribir de todo en Libertad Digital y por supuesto en sus blogs siempre que se cumplan tres condiciones:
- Se argumenta lo que se dice.
- Se está dispuesto a aceptar la crítica
- Y se está dispuesto a entrar en el debate leal, el que está lleno de palabras y falto de insultos.
Me gustaría mucho ver un debate sobre este tema entre Don Pio Moa y Don Federico.
17 de Julio de 2010 a las 16:1840paserifo
Excelente réplica, amigo Federico.
Debo señalar que, por más que Moa tenga un cierto mal genio muchas veces (será que vive amargado y no oye EsAmor), Marco estuvo un poquico demasiado cortante en su réplica, a la cual todavía no he visto una respuesta de Pío Moa.
«A mí me parecían y me parecen repugnantes los que proclaman "desgracia" objetiva lo que subjetivamente les molesta, para así machacar a los "desgraciados".» Suscribo esa frase totalmente.
Para mí, el adjetivo normal tiene dos significados: ajustado a la norma y sinónimo de mayoritario. Las normas están bien en álgebra lineal, y la interacción humana también tiene sus normas, pero no todas son "buenas". Respecto a la conducta sexual de la gente, para mí lo normal es sinónimo de mayoritario, pero separo completamente ese significado de cualquier juicio moral. Las decisiones y las costumbres de un individuo podrán ser buenas o malas, pero la excentricidad, la anormalidad no es necesariamente mala, así como la costumbre, la moda o las tradiciones no son necesariamente buenas. Como cantaba Pau Donés "Depende".
En cualquier caso, los argumentos para juzgar algo no pueden fundamentarse en prejuicios o en manías o en obsesiones, sino que deben fundamentarse en razonamientos y, si es necesario, en leyes. Y no siempre leyes positivas, también las leyes naturales, si bien difusas, ocasionalmente muestran su utilidad e, incluso, superioridad.
[sigo]
17 de Julio de 2010 a las 16:1941portner
Por supuesto que normalidad ha sido históricamente una palabra-policía demostración palpable de la negación del otro. Sin embargo si estamos realmente embarcados en un proyecto de sociedad abierta –sin obviar que es discutible para muchos- el vocablo “normalidad” se inserta en conductas cívicas, es decir, que no atentan ni contra la propiedad ni contra las personas.
Normalidad –que no normalismo- en este caso, significaría aceptación consciente y gradual del desarrollo de las facultades del individuo y su inserción plena en las actividades, para la consecución de unos objetivos, necesarios para la estabilidad y la prosperidad, dentro del marco de una comunidad asentada.
Normalidad para ser normal, luego es un pleonasmo. Soy normal si me atengo a una normalidad; quiero decir por tanto, a una norma, puede, que no escrita. Socialmente aceptada. Esto entraría en al ámbito de lo público. Atenerse a una reglas de conducta. Por mi parte nada que objetar.
En el dominio privado las cosas cambian, y mucho. Y es donde entran realmente las libertades individuales. Es el meollo de la cuestión. Al margen de orientaciones - racionales, en gustos, en cosmovisiones- el ser humano es un eslabón de la naturaleza. La cultura griega, cuna de nuestra conciencia, fue una sociedad descaradamente homosexual, y puede que tal vez su decadencia se debió a su hedonismo, engullida de su propio éxito –en recesión claro-. No estaría de más tomar nota de ello. Saber que no estamos solos y que existen otras sensibilidades, en un mundo que intenta ser cada vez más abierto; aún a sabiendas que llevemos “nuestra” razón, sea la buena, y que los hechos son prueba fehaciente.
A lo que quiero llegar y resumiendo, es que uno o una puede hablar o ligar, con o de tías o tíos, por complicidad, compadreo o atracción. Y una o uno, si requiere la situación. Pero siempre en la intimidad, en lo privado. Estamos en otra esfera no que no es la pública. A no ser que la pública la sea la única opción.
17 de Julio de 2010 a las 16:2042Retablo
Pero el ser humano es complejo, e interviene algo más que lo natural. Entiéndaseme, al hablar de lo natural me refiere a ese aspecto de nosotros que compartimos con los animales. No digo que sea igual que en los animales, pues incluso en esa parte de nosotros somos muy diferentes de los animales. Pero es un aspecto que tenemos, como lo tienen los animales; mientras que ellos no tienen la complejidad psicológica y mental que tiene un ser humano evolucionado.
Y en esa parte compleja de nosotros, en esa psique, se dan atracciones entre personas del mismo sexo, cuando en el reino animal sólo se dan atracciones entre individuos de distinto sexo.
En el homosexual su tendencia psíquica va en sentido contrario a lo que sería la atracción natural. Expresiones como "sentirse mujer en cuerpo de hombre", rubrican el problema. Para satisfacer su tendencia psíquica, su "atracción", el homosexual recurre a una "relación" física que no puede ser tan satisfactoria como la heterosexual, porque nuestra parte natural está orientada a la relación heterosexual.
Si es normal o no que un hombre se lo haga con una cabra, o que una mujer se lo haga con un consolador, sería cuestión de discutir el sentido de las palabras. Pero lo que me parece indiscutible es que ciertamente el ano está para echar la mierda, y que los órganos sexuales del hombre y de la mujer se complementan, y que otro tipo de relación sexual es sólo un sucedáneo de la mejor.
Si uno tiene que conformarse con una relación física que no es la mejor, y si la psique de uno va por un lado y el cuerpo por otro, está claro que la condición de homosexual conlleva una pérdida de calidad frente a la de heterosexual. Y si es a eso que se refiere Pio Moa (no he podido leer todo el debate), creo poder entender su punto de vista.
17 de Julio de 2010 a las 16:2043paserifo
Resulta menos desagradable que las personas homosexuales se comporten sin histrionismo y sin insultar a las personas religiosas que el comportamiento que algunos homosexuales (y demás) exhiben en los desfiles y en otros momentos de la vida pública. La estupidez, la grosería, el mal gusto, el insulto, es igualmente reprochable venga de quien venga y con el motivo que sea. Por ejemplo, a mí me molesta lo mismo ver a una panda de idiotas disfrazados de falangista, con una bandera hace sesenta años, desfilando y diciendo las mismas idioteces que los socialistas de base pero con la palabra "España" o "Iglesia catócila" o "Religión" o "raza" como fetiches en vez de "socialismo", "trabajadores" "estepaís", "capitalismo" o "patrón". No voy a mostrarme menos entristecido viendo a unos idiotas casi desnudos ensuciando la calle, haciendo ruido e insultando a otras personas. Y, por supuesto, tampoco voy a criticarlos más que a los otros.
Lamento ver que tú también has caído en el uso del anglicismo insoportable "género" por "sexo". Son las palabras las que tienen género (gramatical). Y los comerciantes de telas pueden enseñarte el género que tienen. Y el "género chico" se llamaba así porque era de corta duración, la que hacía falta para cambiar la escena y los vestidos de la obra principal. Pero las personas tenemos sexo, se pongan como se pongan los feministas y los aprovechados.
[y termino]
17 de Julio de 2010 a las 16:2244acedece
Yo creo que no se ha profundizado en el debate.
Hay personas que son homosexuales, que no reniegan de su sexo, y escogen como pareja a una persona de su mismo sexo.
Lo que no tengo claro es si a los transexuales se les mete en el mismo paquete que el de los homosexuales.
El problema es que los politicos, en este caso la pezoe, han fabricado un discurso a su manera, se lo han apropiado y el que se sale es cricificado, aunque sea homosexual, heterosexual o transexual.
Hay homosexuales que estan en contra de la adopcion, y mas de lo que parece.
Y hay homosexuales que no ven bien la transexualidad.
Pero se ha hecho un discurso homogeneo y mastodontico del que no se puede salir, no se puede matizar, y eso para los de la Logse es peligroso.
Para mi los homosexuales no suponen ningun problema, pero el tema de los transexuales lo vea mas complicado y yo considero que no es normal.
Los progretas deberian sincerarse y reconocer que el enrgumeno que sale en el polemico video de intereconomia (el del antifaz negro, diciendo no se que de vuestros hijos) no lo dejan como canguro de sus hijos ni en broma. Ese energumeno podria ser heterosexual, pero tambien hay heterosexuales que no son normales.
El problema son las consignas. El video de intereconomia es un poco tendencioso al poner a ese pajarraco, que no era normal, para que la gente lo asocie al resto de homosexuales. Y eso no es cierto. Pero si se dice que esa persona no es normal se lia la del pulpo.
Tampoco es normal el rafita o el acusado del caso de Marta del Castillo.
No se si habra quedado clara mi postura.
saludos
17 de Julio de 2010 a las 16:2345paserifo
Otra cosa es que el carácter o la forma de ser de un individuo se corresponda más con el del sexo opuesto y que quiera, siempre con su dinero, ojo, operar sus genitales y tomar hormonas para ajustar su cuerpo a su personalidad. Pero, por más que a uno le cercenen el miembro o los testículos y le hagan una vaginoplastia, su sexo genético seguirá siendo el mismo. Asunto de otro debate sería si es correcto que la gente pueda cambiar administrativamente. Yo opino que habría que hacer dos nuevas categorías administrativas: transexual masculino y transexual femenino. Pero todo depende de si la definición administrativa de "sexo" es cuestión de personalidad, de genética o de morfología. Pero no conviene hablar agria o ligeramente de estos asuntos.
Por cierto, para mi gusto, lo de "opción sexual" no es la mejor expresión. Me gusta más "costumbre sexual" o "hábito sexual". Pero reconozco que esto no es más que ganas de buscarle tres pies al gato.
Por último, daré un consejo, con el debido respeto, a mis compañeros lectores de Libertad Digital: no empecéis con la paranoia y la tragedia, que esto no tiene que acabar así y lo correcto en discusiones de terceros es permanecer al margen o tomar partido discretamente, sin echar leña al fuego y sin retorcer la palabras o tratar de leer entre líneas. Jiménez Losantos, Marco, Moa y Esplugas son todos mayorcitos y saben que es más importante en esta vida la amistad y la concordia que las discusiones vanas y los arrebatos de orgullo.
Salud
17 de Julio de 2010 a las 16:3046Erbilyos
¡Sr. Moa, salga con la manos en alto! ¡Lo tenemos rodeado! ¡No haga ninguna tontería! ¡Entregue las armas!
¡Si las quieren, vengan a buscarlas!
17 de Julio de 2010 a las 16:3047HAL9000
Pues yo soy de ese 40%. Cuanto más lejos los tenga, mejor. Algunos de ellos (bastantes), son un peligro tenerlos próximos porque su sexualidad será muy intensa o lo que sea. ¿Y a que viene que Dn. Federico se ponga a terciar en discusiones que bien defienden los discutidores?
No, si al final veremos cambios fundamentales e infundamentados en la línea editorial de LD. Espero que cuando llegue ese momento, nos expliquen las razones.
17 de Julio de 2010 a las 16:3248paserifo
A jlh:
Opino que en LD hay tanta libertad para criticar a los que atacan injustamente a los homosexuales como para criticar a los liberticidas del lobby gay.
Creo que Federico no ha escrito esto para caer bien a los progres, sino porque es su opinión. Y creo que no deberías sentirte decepcionado porque la tuya o la de Moa no coincida con la de suya.
Y no creo que esto deba servir para crear un cisma ni para que Moa desaparezca de LD ni nada de eso. Lo que sí me gustaría que desapareciera es la enorme legión de trols y de idiotas que escriben en algunos blogs y que comentan algunas noticias. Pero esto es Libertad Digital, y hasta que les dure la santa paciencia a los dueños y creadores del invento, los trols y los idiotas podrán seguir escribiendo sus payasadas y sus exabruptos con toda la libertad del mundo
A egarense:
Creo que FJL no debe aprender nada de tolerancia. Es mucho mejor la libertad de expresión, la crítica y la discrepancia que el callarse lo que uno quiere decir o que tratar de quedar bien. Por supuesto, hay que guardar siempre el respeto y las buenas formas. Pero si alguien no le gusta que aquí se defienda el derecho de las personas individuales a acostarse con quien quieran, que sepan estos que LD no es un partido político ni una secta y que nadie les impedirá la salida. Entre otras cosas, porque tampoco existe "entrada". LD es como un espectáculo al aire libre: quien quiere se queda a mirar y quien no se va a hacer otras cosas.
Salud
17 de Julio de 2010 a las 16:3649Retablo
#44 acedece
"Yo creo que no se ha profundizado en el debate." ... "se ha hecho un discurso homogeneo y mastodontico del que no se puede salir, no se puede matizar, y eso para los de la Logse es peligroso."
Ciertamente. Y casi todo es así hoy en día. Del reduccionismo cogen su fuerza los demagogos. Su "arte" está en reducirlo todo a blanco y negro, y conseguir que sus acólitos se rasguen las vestiduras. Y a la mínima que intentas analizar las cosas, ver matices, diferenciar, se te echan al cuello con su demagogia; te llaman facha, y con eso ya lo han resuelto todo -a rasgarse las vestiduras toca.
Lo normal sería buscar la verdad, debatir a riesgo de equivocarnos pero entre todos ir caminando hacia la luz. Pero lo que padecemos hoy en día es hasta la coacción para emplear esa palabra -la palabra "normal".
17 de Julio de 2010 a las 16:3650paserifo
A HAL9000: eres un agorero.
FJL, como cualquiera, se mete en las discusiones que la da la gana, porque Internet permite este tipo de lujos que en otros contextos ni siquiera podríamos soñar.
En la vida sólo hay cambios. Sólo es posible adaptarse al cambio. Aunque una cosa es el cambio y otra muy distinta es empeñarse en cambiar a toda costa. La línea editorial de LD no cambiará como tú temes. Lo que pasa es que tu opinión es distinta a la de Federico y ya estás pensando en cospiraciones y en destierros.
¡Que no es para tanto, caray!
Salud
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