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Hay pocos acontecimientos más seguidos y comentados en este país que la Super Bowl. Lógico que haya mucha gente que quiera vivir de cerca el acontecimiento y los ejecutivos de Bank of America no iban a ser una excepción, sobre todo cuando uno va a gastos pagados.
Bank of America fue uno de los patrocinadores del evento -a cambio de la módica cifra de 10 millones de dólares- y unos cuantos directivos pudieron disfrutar del partido y de las fiestas para la gente guapa que siempre rodean a este tipo de acontecimientos, todo a cuenta de la organización. Un entretenimiento como otro cualquiera con el que olvidarse de los problemas pasados ahora que la compañía cuenta con los millones de rescate financiero del estado.
A la mayoría de medios de comunicación el tema les ha servido para volver a sacudir a los espabilados de siempre. Igualito que cuando atizaron a los directivos de las tres grandes -venidas a menos- del automóvil por ir en jet privados a Washington para asistir a las comisiones del Congreso en las que iban a pedir socorro; el siguiente viaje se lo pensaron mejor y fueron conduciendo desde Detroit a la capital de la nación (aquí lo de decir "nación" no está mal visto): los chicos de la prensa volvieron a tener noticia.
De si es labor del estado federal el dar dinero a empresas que se van a pique ya hemos hablado aquí; que parece claro que uno de los modos con los que cuenta cualquier empresa que se precie para generar más negocio es el de llevar a cabo una estrategia de marketing en condiciones, sea patrocinando la Super Bowl o inundando nuestros ordenadores con publicidad no tiene vuelta de hoja; ahora bien, si los del departamento de marketing de Bank of America no han pedido a estas alturas la cabeza de los que se fueron de juerga están tardando. El personal anda cabreado, la prensa frotándose las manos y ya saben, lo de la mujer del César...
Y todo esto lo contamos cuando nos anuncian que General Motors vuelve a pedir más dinero público. Mientras, los sindicatos dicen que ellos pasan de apretarse el cinturón. Invitamos todos.
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