El blog de Federico

Tenían que haber echado antes a Bárcenas. ¿Por qué no lo hizo Rajoy?

15 de Junio de 2009 - 21:34:26 - Federico Jiménez Losantos

Nadie en su sano juicio puede dudar de que el Supremo acabará imputando al tesorero del PP en la trama delictiva del Caso Gürtel, que no sabemos si financiaba ilegalmente al PP o sólo a sus recaudadores, que robaban el dinero sin ponerse el pasamontañas. Lo normal es que Gürtel funcionara como Filesa, una estructura de financiación ilegal del PSC-PSOE que fue creando otra paralela de conseguidores y comisionistas sociatas, que robaban para el partido y para sí mismos, sobre todo tras descubrir que, después de la segunda victoria electoral de un partido, casi todos tienen un precio. Es posible que en Gürtel la situación fuera inversa: empezaron cobrando comisiones unos golfos y taparon sus fechorías dándole dinero al partido a través del tesorero mientras el tesorero se hacía con una parte suculenta del tesoro en dinero negro. Incluso cabe la hipótesis de que nadie diera dinero al partido pero sí a los dirigentes del PP que "estaban en el secreto" o a los que eran importantes aunque se enterasen de la mitad. Lo iremos viendo, pero en los juzgados. Porque sin prejuzgar a nadie, esto va a juicio. En realidad, está ya en él.

¿Por qué Rajoy no apartó de su cargo a su tesorero? Tal vez porque éste sí pertenece a su equipo, el que nombró él personalmente después de cuatro años sufriendo, al parecer, a los que le tocó heredar de Aznar, antes de descubrirse un corazoncito búlgaro en Valencia. Llevaba –lleva aún en el momento de escribir esto– un cuarto de siglo en las máquinas financieras del partido, a las órdenes de Lapuerta, "el Chato de Cameros". Pero su ascenso fue reciente, búlgaro o casi. ¿Por qué no fingió sorpresa y lo destituyó Mariano, como una parte más de la indeseable herencia de Aznar, al que le debe todo? Hay dos hipótesis, a cuál más sórdida, que, en la medida de lo posible, cabría elucidar.

La primera es la que, como dijo el torpe escriba sorayesco cuando parecía inminente la decapitación del tesorero, Luis Bárcenas es "el hombre que lo sabe todo de todos". Tanto que nadie se atreve a echarlo. Rajoy, que ha dirigido las campañas electorales de Aznar, sería demasiado sensible a ciertas revelaciones que, aun no siendo delictivas, resultaran comprometedoras políticamente, así que hasta las europeas ganó tiempo, que es lo que se le da mejor. Por poco, pero llegó. Lo malo es que a veces los dioses o la suerte abandonan a sus favoritos, como a Marco Antonio en Alejandría, cerca pero, ay, lejos de la huida Cleopatra y lejos pero, ay, demasiado cerca del implacable Octavio. Parodiando a Monterroso en vez de a Kavafis: cuando Mariano se despertó del sueño electoral, Bárcenas seguía ahí.

La segunda hipótesis es la de la utilización de la fragilidad de Camps tras el Caso Gürtel y la ignominiosa persecución prisaica para apuntalar el débil liderazgo del propio Rajoy. Por si el resultado era malo, debía asegurarse la fidelidad de Camps y Arenas si quería llegar a 2012. De ahí tanto, tan exagerado y contraproducente gesto de arropamiento al presidente valenciano, que si todo lo que tiene que reprocharse es lo de los cuatro trajes dichosos, hubiera saldado el caso mandando un cheque a Milano y pidiendo disculpas. Pero al apoyar a Camps para apoyarse a sí mismo, Rajoy incluyó en la ayuda a Bárcenas, que es lo que ahora estalla en su románica faz. ¿Y por qué? ¿Le chantajeó Bárcenas con supuestas revelaciones sobre Camps? ¿Le pidió Camps que no lo abandonara o simplemente Mariano unió los destinos de ambos en un convoluto que podía salvarlos o hundirlos juntos? No lo sabemos, pero iremos enterándonos si, como se dice, Correa y otro de los huéspedes de la cárcel están dispuestos a cantar lo que sea.

La diferencia aparente y seguramente real entre los casos de Bárcenas y Camps es tanta que sólo una maquiavélica –o sea, marianesca– asociación de ambos puede haberlos asociado en alguno de los desenlaces posibles. El más probable es que siga apoyando a Camps y defenestre a Bárcenas. Pero si este está casi imputado en el Supremo, Camps lo está ya en el TSJV. Si se aparta del cargo a quien, por estar imputado en un caso de corrupción, perjudica al partido, ¿no debería temer Camps el mismo trato que Bárcenas? Aunque Rajoy no se lo dispense, ya se lo darán el PSOE y sus aliados mediáticos. No le espera una grata temporada al presidente de Valencia, sometido al desgaste personal que los rajoyanos han infligido a su propia gente, como María San Gil o Esperanza Aguirre. Pero si, al despertar, el dinosaurio iba a continuar ahí, ¿por qué Mariano no lo echó antes de irse a dormir? Uno de estos años nos lo explicará. O nos lo explicaremos.

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El voto nulo y la nula eficacia del voto

5 de Mayo de 2009 - 00:12:53 - Federico Jiménez Losantos

Tenía la esperanza de poder contar en este blog y en términos claros nuestro futuro en la radio, pero hasta yo debería haberme dado cuenta de que esperar cumplir las previsiones es superstición típica de la adolescencia intelectual, con la zozobra y el acné. Tres mil comentarios es, efectivamente, una marca excesiva como para no llegar por esperar demasiado. Así que cuando haya novedades, lo sabrán. Serán los primeros, como ya sucedió cuando el lío se deslió para pasmo y perplejidad de muchos, entre los que, por una vez, no me cuento.

Voy pues al asunto que prima en el debate del blog, que es el de la gente preocupada por qué lista votar o qué hacer ante la urna, incluyendo el deslizar por la ranura una loncha de mortadela, que fue la solución que encontró el cabreo bonaerense para canalizar su asco por la casta política. Vaya por delante que, además de no muy higiénica, tal vez incluso epidémica, me parece un castigo injusto a los interventores y contadores de papeletas, válidas o nulas o guarras. Pero nos sirve para demostrar que el voto nulo y en blanco, vencedores en la capital argentina, que es media república, no hicieron sino abaratar la victoria peronista, que con menos votos consiguieron más escaños. Entiendo no votar, allí o aquí, por razones éticas y estéticas. Lo que no comprendo es que alguno se empeñe y se indigne conmigo y se encampane y profiera un centón de atrocidades por decir que el voto nulo, en blanco e incluso la abstención no afectan lo más mínimo a una casta política que hace tiempo que dejó de preocuparse por las apariencias y sólo vive por y para el disfrute del Poder, incluyendo en ese Poder a la Oposición, que también debería serlo. En España, por las alcaldías y taifas repartidas entre PP y PSOE, además, lo es.

Naturalmente, cada cual hará lo que le parezca bien, sólo faltaría, pero yo he contado la experiencia de 1986, con el referéndum sobre la OTAN, que era "de entrada, no" y fue "de salida, menos", en el que buena parte del centro-derecha optó por la abstención. Yo dije en la mañana del lunes que aquello fue un error. Que fue la última ocasión para haber desalojado a Felipe González y evitarnos todo lo que vino después. ¿Por qué el error? Por perder de vista que siempre se vota contra algo, antes que a favor de alguien. Y en las elecciones europeas el voto de castigo aún tiene más sentido. El único sentido.

Hay gente que vota contra el PP y vota PSOE, y viceversa. Ni afectará a Rajoy el resultado –que sin duda le será favorable, como atestiguan todas las encuestas– ni a Zapatero, que pondrá un par de películas después de las elecciones y sanseacabó. No creerá nadie que ZP y Mariano están preocupados por el varapalo moral del voto nulo o en blanco. Si los votos nulos los tuviera que leer Mariano, todavía tendríamos el placer de la agresión incruenta, pero ni siquiera será interventor. Y aunque lo fuera, ¿ustedes creen que el autor de fechorías como las padecidas por María San Gil o Luis Herrero, amén de los votantes traicionados del PP, va a conmoverse por una frase arrojadiza? ¡Vamos, hombre!

El voto en blanco es el más pulcro y respetuoso con las instituciones representativas, pero me parece un esfuerzo innecesario. Sobre todo, insisto, en las europeas. Hay dos votos de castigo al PSOE: IU y UPyD. Y dos, al menos, al rajoyismo gallardonoso: UPyD o alguno de los grupos a la derecha del PP fletados por Julio Ariza, el yerno de Blas Piñar u otros de mejor condición, aunque minoritarios. Sinceramente, tras la almoneda de Ciudadanos, no creo que alguien identificado con el liberalismo y España como nación tenga más alternativa que R10, que hasta defiende la energía nuclear, pero respeto la presunción de culpabilidad, porque en el caso de los políticos siempre está justificada. En todo caso, hoy por hoy, es lo único que EMHO se opone a la liquidación de la nación española y el régimen constitucional. Si fuera otro el liderazgo y el ejemplo del PP, yo lo votaría como he hecho desde que llegó Aznar a la jefatura de la Derecha, casi veinte años ya. Hoy el PP es el mecanismo básico de legitimación del PSOE y del cambio de régimen, uno de cuyos peajes, por cierto, ha sido la liquidación de la COPE. Entiendo que a algunos les puede dar igual. A mí, no.

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La decisión de la COPE

5 de Abril de 2009 - 14:59:10 - Federico Jiménez Losantos

Quiero pedir disculpas a los lectores del Blog por no haber escrito en estos días y por haber dejado, bien a mi pesar, que algunos rumores, tan malintencionados como siempre, pero, cosa rara, bastante bien informados esta vez, suplieran con el chisme la falta de datos. La razón de este silencio era obligada por las razones que voy a exponer.

1.- Durante estas últimas semanas, la dirección de la COPE ha estado jugando conmigo al ratón y al gato, sin haber sentado yo plaza de ratón pero suponiendo que no podía atacar al gato, cosa cierta porque hay dos docenas de personas de mi equipo que dependen directamente de mí, y otra docena larga que dependen de César Vidal, y no podía zamparme al gato sin perjudicar a los más perjudicables. Al gato no le importará, pero a mí sí. Yo no quiero engañar a nadie, porque no es mi estilo, ni dejar tirados sin información y añadir zozobra al futuro de nadie, con la que está cayendo y la que caerá.

Como las instrucciones del Comité Ejecutivo y algún otro ejecutivo anejo, de por sí brumosas y además nubladas por la tardanza de la Presidencia en ejecutarlas, han tardado un mes en concretarse, sinceramente creo que el comportamiento empresarial ha sido francamente mejorable, por no decir absolutamente lamentable, teniendo a todo el mundo, empezando por mí y terminando por el último empleado a tiempo parcial de la casa sin saber qué habían decidido, si habían decidido algo, si estaban esperando a que se les ocurriera algo o si, simplemente, esperaban a la Semana Santa para servir el huevo, que, después de varias semanas puesto, estaba difícilmente comestible. 

Yo voy a cumplir en la COPE 18 años, y como el actual grupo directivo apenas lleva tres, es muy posible que desconozca lo que he hecho en la casa, que algún respeto debería merecer, porque todo empleado lo merece y en mi caso por algún motivo más. En septiembre de 1991, es decir, en la temporada 91-92, llegamos los expulsados de Antena 3 radio por la horda monclovita comandada por el general Polanco, el tesorero Mario Conde, el sargento Godó y el difunto Antonio Asensio. Conde puso el dinero; Polanco se quedó la radio –la primera en audiencia de España, con un EGM más creíble que lo que vendría después– que cerró al año tras agenciarse ilegalmente (sentencia del Tribunal Supremo que nunca se cumplió) las frecuencias para la SER. Asensio se quedó la televisión, la primera privada que empezó a emitir, y Godó cobró mucho dinero por vender ambas. Los detalles y el fondo político de lo que bauticé como "antenicidio" están publicados en La dictadura silenciosa (Temas de hoy).

Aunque yo no dirigía ningún programa, básicamente porque jamás había querido hacerlo, era el cuarto de un terceto –Antonio, García y Luis– definido por un dúo –Antonio y García– que siguiendo el plan previamente acordado con Eugenio Galdón por el líder político, Antonio Herrero, y aceptado por el líder económico, José María García, desembarcó en una COPE que, al año de la marcha de Luis del Olmo a Onda Cero, daba las boqueadas. A Del Olmo lo había sustituido González Ferrari, con tan pobres resultados de audiencia y publicidad que, a pesar de tener aún viva y en forma a Encarna Sánchez y de hacer un ERE bastante feroz, le quedaba menos de un año para cerrar. Éramos unos náufragos, sí, pero llegábamos a una isla en quiebra. Y lo hicimos juntos por la generosidad de García, que no quiso irse a Onda Cero dejando sin micrófono a Antonio Herrero, vetado por Miguel Durán entonces jefe de la ONCE y a las órdenes de González y el "Pacto de los editores": Polanco-Godó-Asensio y el financiador del tinglado –para encubrir su descarado expolio de Banesto– Mario Conde.

Si me refiero a estos orígenes de nuestra llegada a la COPE es porque muchos de nuestros seguidores actuales andaban por entonces a gatas y porque explican algunos comportamientos del presente y del inmediato futuro: la lealtad a los principios y a los leales a ellos y la predisposición a partir profesionalmente de cero –o bajo cero– para defender nuestra libertad de expresión y esos principios que veníamos defendiendo. A partir de ahí, los años hasta la muerte de Antonio el 2 de Mayo de 1998 están explicados para el que quiera enterarse de ellos –no hay aventura comparable en ningún medio de comunicación español estas dos últimas décadas– en el libro de Luis En vida de Antonio Herrero y el mío De la noche a la mañana. El milagro de la COPE. Hay alguno más, muy pocos, pero estos tienen la ventaja de ser contados por sus personajes.

En 1998 pasé de comentarista político diario y colaborador bisemanal –tertulia y "El paseíllo"– con Antonio Herrero y comentarista de prensa durante una hora diaria, de 11 a 12 de la noche, luego ampliada de 10`15 a 12 en "La Linterna" de Luis Herrero, cuya subdirectora, recomendada por Antonio Herrero, era Carmen Martínez Castro. Luis pasó a "La Mañana" y me llevó consigo, pero el estrepitoso fracaso al frente de "La Linterna" de José Apezarena, al que Antonio había traído de Jefe –en rigor Subjefe, porque el Jefe era él– de Informativos y al que como hombre supuestamente amable, fiable y del Opus, la casa encomendó "La Linterna", me llevó a simultanear Mañana y Linterna durante unos meses agotadores y, pese a mi resistencia, a encargarme de la dirección de esta última, por empeño de García y de Luis, con el activo respaldo del Presidente de COPE D. Bernardo Herráez y, claro está, del de la CEE, D. Angel Suquía.

Lo demás es bastante conocido, salvo lo sucedido estos últimos meses, que sólo conozco a medias y que seguramente sólo se explicará cuando esto llegue al desenlace. Pero lo sucedido en estas últimas semanas y filtrado interesadamente a medios obsesivamente adversos –La Vanguardia, El País, El Periódico, Público, PRNoticias, Periodista Digital, El Confidencial Digital y alguno más de este género– tiene, al margen de la hostilidad, parte de verdad y parte que no lo es. Intentaré aclarar ambas.

Lo realmente cierto de todo lo publicado –en las mentiras o errores no entro– es esto:

1.- Que, como publican hoy El Mundo y LD, hasta el miércoles 1 de Abril no se había producido una oferta de la COPE a César ni a mí. A otros, seguramente; a nosotros, no.

2.- Que tras citarme el día anterior, lo que me comunica Coronel de Palma en su despacho a partir de las 20.10, es que la casa ha decidido que no continúe en La Mañana (se entiende que ni dirigiendo ni participando en ella, como sucedió con Luis Herrero que continuó en el programa tras pactar todos los cambios del equipo; y se sobreentiende, aunque no se precisa claramente, que a partir de la temporada que viene).

3.- Que según Coronel la COPE desearía que yo siguiera en la casa y me ofrece compartir La Linterna con César, él dirigiéndola de 8 a 10; y yo, de 10 a 12 de la noche.

4.- Que me tome unos días para pensarlo y que a partir del día en que me reincorporo al micrófono, el Martes de Pascua, les diera una respuesta. Todo esto sucede en un minuto. Le sigue media hora de detalles sueltos pero significativos y naderías cordiales.

5.- Al día siguiente, a las seis, Coronel ha citado, también llamándole la víspera, a César. Le ratifica la oferta que me ha hecho, pero, a diferencia de mi breve charla, César le plantea algunos de los graves problemas empresariales que supone mi salida. Coronel le plantea que si yo no acepto dirigir la Linterna de 10 a 12, él podría seguir al frente del programa. Se sobreentiende, pero no se precisa, que tendría la misma duración.

6.- Como adelantó en su blog y puede leerse en LD, César añade que, en principio, su voluntad es la de irse o quedarse conmigo haciendo ambos nuestros programas, pero insiste en el perjuicio general que supondría para la COPE mi salida de "La Mañana". La conversación dura hora y media. Ante la petición de que, si es posible, tome una decisión el Martes de Pascua como me ha pedido a mí, César responde que lo intentará, pero dos días después le envía una carta breve y cordial en la que le explica que al haber tenido la primera charla el jueves y quedar sólo un día para las vacaciones de Semana Santa, sus abogados le han dicho que empezarán a estudiar el contrato y la forma radical en que lo cambia o anula la nueva oferta de COPE después de reincorporarse al trabajo a partir del lunes. Lógicamente, por lo complejo del caso, no pueden precisar la fecha en que terminarán de estudiarlo y tendrán una respuesta.

y 7.- Evidentemente, en lo temporal y en lo ético, la respuesta de César está condicionada por la mía; y la mía por la de César, así que espero que las demos conjuntamente, sin más dilación que la necesaria para estudiar dos contratos complejos y muy diferentes; y dos situaciones distintas en lo laboral aunque idénticas en lo moral.

En fin, esto es lo que hay a día de hoy, Domingo 5 de Abril de 2009 a mediodía, sin entrar a analizar la participación de sectores clericales y políticos o viceversa en este golpe a la COPE que, en mi opinión, difícilmente neutral, pero fundamentada, coloca a la empresa en una situación delicada y a cada uno de nosotros dos en una posición dificilísima. Reitero mis disculpas por la tardanza, pero creo haber explicado las razones. Gracias a los blogueros y lectores de LD por su comprensión. Falta nos hace.

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Libertad y mercado

21 de Marzo de 2009 - 13:38:37 - Federico Jiménez Losantos

Es posible que la apertura generalizada de fronteras comerciales y la liquidación del proteccionismo desbocado que se está imponiendo en los USA y otros países occidentales no solucione la crisis a corto plazo. De hecho, mientras no sepamos hasta dónde llega el agujero crediticio y financiero internacional será imposible saber cuál es la magnitud de la enfermedad y el tiempo y la medicina necesarios para la curación. Por supuesto, eso es imposible si se administran a un enfermo de neumonía toneladas de antipiréticos, como si eliminando la fiebre se curase la infección. Y tampoco es posible que esta crisis ocasionada por la FED y los últimos Gobiernos norteamericanos que, por razones políticas, mantuvieron artificialmente bajo el precio del dinero y animaron a los bancos a dar créditos con escasa o nula posibilidad de recuperarlos –las "subprime" de allí y de aquí- pueda solucionarse con más dinero entregado masivamente, sin control ni criterio y por intereses puramente electorales del Gobierno y de buena parte de la clase política, a las mismas instituciones quebradas que lo han malbaratado. ¿Pero cómo no se van a subir los sueldos los ejecutivos de AIG y otras empresas si se les ha premiado por arruinarlas? Si para curar al heroinómano se le dobla la dosis y gratis, ¿cómo podrá desengancharse? Ahora bien, incluso si el adicto trata de hacerlo, no sabemos el tiempo que llevará conseguir una cierta estabilidad para buscar cada día algo más que su droga, que en el caso de la crisis es el dinero barato o regalado. Y a largo plazo, mientras eso no se admita en serio, el proteccionismo generalizado sólo alargará y ahondará la crisis.

La razón del proteccionismo es, en el fondo, la misma de la crisis. Es el empeño del poder político en aumentar su control de la sociedad, privándola de una autonomía real a cambio de una protección económica casi infinita e infinitamente ilusoria. Juan Ramón Rallo ha recordado en LD cómo los vaivenes de la Bolsa previos a la Gran Depresión del 29 (un leve disgusto si se la compara con la que tenemos encima) fueron paralelos a la negociación entre republicanos y demócratas de la barrera arancelaria Smoot-Hawley, levantada desde años antes del Crack y rematada poco después, que universalizó, con la eficaz ayuda de Inglaterra, un problema que podría haber sido sólo regional. Cada vez que se reforzaban los aranceles proteccionistas y tras algunos días de euforia artificial, acababa bajando la Bolsa. Como ahora Wall Street con los distintos planes derrochadores de Obama. Y es natural, porque un observatorio del mercado al que se le niega el principio mismo de la economía de mercado acabará por hundirse.

Krugman, uno de tantos progres que se niegan a aprender de sus derrotas –el negocio de la progresía es ese: la negación del principio de realidad económica o política y la afirmación del principio del placer de sentirse superiores moralmente a los demás- ha llegado a España, cuya economía dice que le aterra, de la mano del terrorífico Zapatero. A tal señor, tal honor. Y critica a su adorado Obama por la misma razón de fondo por la que critica los diez años de Depresión tras 1929: porque el New Deal rooseveltiano no se atrevió "a ir hasta el final" en su intervencionismo. Lo hicieron soviéticos, fascistas, nazis y demás depredadores de la libertad social y defensores de la idolatría del Estado. De eso no hablan los progres, pero en última instancia lo que se critica en Roosevelt es lo que define a keynesianos a lo Krugman: nunca se atreven a llevar hasta el final su ataque al libre mercado: son totalitarios pero sin valor para reconocerlo, una cobardía subvencionada respetuosamente por los liberales de boquilla, que suelen ser tan intervencionistas como todos los políticos de cualquier condición. Y si hay algo clarísimo es que el proteccionismo da más poder al Poder y quita poder al ciudadano. Por eso la libertad y el mercado o se asisten mutuamente o se hunden juntos.

Esta próxima semana aparecerá en las librerías y presentaremos en sociedad el formidable Informe Recarte 2009, cuyos primeros avances han aparecido ya en LD y que parte de unos principios liberales exactamente opuestos a los de Krugman y toda la patulea académica progre, tan pomposa como ruinosa. No sabemos (y nunca sabremos del todo, porque son infinitos millones de decisiones los que la conforman) lo que pasa en una economía global, pero Recarte explica con claridad lo que vamos sabiendo y lo que no sabemos sobre lo que nos ha conducido a esta crisis. Que es casi exactamente lo que se nos vende ahora como la forma zapatobamakrugmaniana de solucionarla. Digo casi porque hay muchos aspectos que debatir, desde el punto de vista liberal, sobre el fallo de unas instituciones que deberían haber velado por la libertad del mercado pero que se han dedicado a hacer felices a los Gobiernos y a los particulares (a muchísimos millones de particulares) mediante una fórmula que adivinó, como casi todo, Alexis de Tocqueville: privándolos amablemente de libertad hasta dejarlos sin mercado. La crisis económica sólo tiene un aspecto positivo, y es lo apasionante de su análisis intelectual. Ningún espacio mejor para hacerlo o intentarlo que el que nos brinda Libertad Digital.

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Hay que reordenar el Blog

15 de Marzo de 2009 - 19:39:44 - Federico Jiménez Losantos

He dejado pasar varias semanas, en parte porque aprecio mucho el esfuerzo de los que participan en el blog –ni maricompletrolls, ni ciberpepiños- y en parte porque creía o quería creer que las cosas se recondujeran poco a poco. Tal vez haya sido por pereza, tal vez por torpeza, tal vez por esa forma de tolerancia vaga que empieza por la primera y termina en la segunda. El caso es que en los últimos días empiezan a producirse penosos conflictos entre los participantes que en buena parte nacen de la indefinición de ciertas normas de comportamiento interno. Así que aprovechando la tarde cómoda pero triste de los domingos, quiero hacer algunas aclaraciones. Reitero que, trolls aparte, no deseo molestar a gente que no merece ser molestada, pero temo que esto se ha deslizado en los últimos tiempos por una pendiente que acabará apartándonos del blog a muchos, empezando o terminando por mí mismo. Apunto, pues, tres o cuatro cosas, esperando que entre los participantes y el moderador entiendan lo que pasa y no debería pasar o lo que no es necesario que siga pasando.

En primer lugar, lo fundamental de un blog no es que haya muchas entradas, sino que, participen más o menos, resulte interesante para los lectores, activos o pasivos. Es evidente que para algunos esto se ha convertido en una especie de chat particular a medio camino entre la ludopatía y cierta forma de paranoia que va haciéndose cada vez menos benigna. Yo no quiero fomentar ninguna adicción, ni siquiera a mi blog, porque las adicciones son en realidad una necesidad interior de calma frenética, desnortada. El caso más claro de esta adicción delirante no le pasó inadvertido al propio actor del caso, que ya ha anunciado más de una vez que dejaría el blog por un tiempo, pero es incapaz de hacerlo. Bien, pues debe intentarlo en serio. Le sugiero darse un tiempo, digamos hasta la vuelta de las vacaciones de Semana Santa. Y luego, que haga lo que le parezca Naturalmente, en este tiempo se crean afectos particulares, amistades, afecciones y compasiones, pero sería un mal servicio a la amistad y al diálogo sincero disimular una situación que sólo prueba, por si hacía falta, que las personas inteligentes y sensibles también tienen achaques. Incluso más que las menos sensibles e inteligentes. Pero hay que abordar los problemas psicológicos y este lo es.

Lo mismo sucede con el que se empeña en escribir varios post seguidos muchas veces al día. Una cosa es la libertad de expresión torrencial y otra la compulsión comunicativa. Y tal vez una solución sería la de limitar la participación a diez post diarios, salvo en el caso, que no suele darse, de un debate concreto sobre el asunto del hilo u otro conexo. Ni que decir tiene que no debería hacer falta recurrir al moderador para observar estas normas. Ojalá baste sólo con enunciarlas.

Hace un par de días recordaba Vicky, siempre tan atenta, que tenemos un añito y que hace tiempo abordé un asunto muy desagradable que, tal vez por la cercanía del 11M, se ha vuelto a encizañar. No voy a decir que me parecen bien todos los peones negros por igual, porque no sería ni cierto ni justo. Pero los ataques a Luis del Pino pasan ya de castaño oscuro. En este 11M, LdP ha hecho nuevas aportaciones a la investigación, del mismo modo que el abogado De Pablos, desde su discutible pero honrado punto de vista, ha contribuido a la causa que Gabriel Moris ha definido magníficamente: no olvidar lo inolvidable. Da la impresión de que algunos han olvidado hace tiempo todo lo que no sea solventar rencillas y rencores. Pues bien, este blog no es el lugar para airear ambas úlceras, aunque sin duda les conviene el aire libre. Es la segunda vez que lo digo. Y no habrá una tercera. La tarea fundamental a propósito del 11M es conseguir que cale en el mayor número posible de personas no sólo la intuición sino la certeza de que no se ha hecho justicia a las víctimas, más bien se ha impedido con toda clase de delitos y con la más desvergonzada complicidad policial, judicial y política que se hiciera o, al menos, se intentara. Creo también que los peones dan demasiado por sabidas muchas cosas que la mayoría no sabe, especialmente los lectores nuevos o más jóvenes, y a mi juicio deberían hacer un esfuerzo de divulgación, sin temor a repetir cosas archisabidas, porque los que dudamos de la versión oficial (mejor dicho, no dudamos que es falsa de cabo a rabo, una monstruosa estafa perpetrada en cuadrilla por policías, jueces y fiscales poco dignos) no vamos a convertirnos a la superchería, pero hay que volver a explicar lo mucho oculto y lo claramente ocultado. Pienso, por ejemplo, en los seguidores de UPD que leen LD y que hasta ahora han podido abandonarse a la cómoda displicencia progre –tan savateriana- de "pasar" de supuestas conspiraciones o teorías conspiranoicas. Como si el 11M no fuera el mayor triunfo hasta ahora de una conspiración terrorista. Pero, curiosamente, no pasan de las certezas podridas de Rubalcaba, Bermejo, Garzón o El País. O sí, pasan también, como si fuera lo mismo dudar de la verdad que constatar la mentira. Ver a Rosa Díez con las víctimas del 11M en el acto del Retiro sugiere que tal vez UPD empiece en serio a interrogarse sobre lo que hasta ahora ni han preguntado. Por Gabriel y Pilar Moris, por los españoles de bien, hay que ayudar a que se unan a esa mayoría aplastante de españoles que no creen en el juicio del 11M o creen que ha sido un engaño masivo. Pero no han dado o les parece difícil dar el paso de la sospecha a la información y a la convicción parcial de los engaños policiales, judiciales y políticos.

Y a propósito de conspiranoias de verdad, me parece, en el mejor de los casos, una bobada, y en el peor, un principio de psicosis cognitiva eso de atribuir una misma sospecha al 11S y al 11M, como si la policía, los jueces y los políticos de USA y España hubieran hecho lo mismo y ante los mismos hechos. Y no digamos ya esa atribución a no se sabe qué poderes ocultos, siempre en plural ("ellos") y nunca en singular (alguien identificable o concretable en sus funciones y beneficios tangibles) la responsabilidad de la crisis económica. En buena lógica, esa pluralidad opaca pero real, oculta pero transparente que dibujan algunos debería ser encarnada por alienígenas. Es curioso que la fantasía totalitaria de un gobierno mundial sea asumida como un hallazgo que lo explica todo por presuntos liberales o, al menos, desconfiados ante lo que ven. Y de sus propias gafas; y de la óptica; y de sus ojos; y de su cerebro. Y de la lente desde Spinoza, y de todos los datos de la realidad, que en realidad sería una puesta en escena maligna para hacernos vivir en Matrix. ¿En beneficio de qué o de quién? ¿Qué habrían ganado los ricos del mundo perdiendo enormes fortunas en la crisis? ¿Disfrutar porque otros lo han perdido todo? ¿Y para qué? ¿Para disfrutar de un poder anónimo, invisible y condenado al eterno anonimato? Un poco de seriedad cuando se habla de crímenes: lo único imposible es el asesino carente de motivaciones, que no es igual que de motivos. Pero ahora me salgo yo del hilo. Señal de que llevo demasiado rato escribiendo.

Insisto una vez más en que no trato de echar del blog a nadie, aunque se haya instalado en él a modo de okupa subrepticio o de huésped abusón. A diferencia de la "buena fe" de Garzón, que no existe, creo en la de muchos blogueros. Pero la supuesta genialidad de unos pocos no puede convertirse en el desalojo de unos muchos. Había que reordenar el blog. Hay que hacerlo entre todos. Espero que se entienda y se me entienda. Gracias.

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Garzón, el PP y la corrupción

7 de Marzo de 2009 - 12:28:45 - Federico Jiménez Losantos

El grado de politización –es decir, de corrupción– en la Justicia española es tan atroz que después de las hazañas cinegético-judiciales del Infrajuez y Suprapolítico o viceversa en los medios podemos encontrar dos versiones claramente distintas de unos mismos hechos turbios, los de la famosa Operación Gürtel. Según creen algunos, Garzón ha entregado parte del caso a los Tribunales Superiores de Justicia de Valencia y Madrid (si hay algún tribunal superior al de Garzón en cualquier parte de España, que lo dudo), pero se ha guardado una parte para reabrirlo cuando le convenga. Sin embargo, otros medios sostienen que Garzón ha abandonado definitivamente el caso y que a partir de ahora los imputados tendrán derecho a un juicio con garantías y no al linchamiento en los telediarios. Porque Garzón, insisto siempre, no instruye sumarios sino telediarios.

En mi opinión, ambas versiones tienen razón y ambas se equivocan. Por ese imperativo legal que a veces alcanza incluso a Garzón, la imputación de aforados nacionales o regionales supone automáticamente la inhibición del juez llamado natural en favor de la jurisdicción superior. Aunque tarde y mal, chuleando a la Fiscalía Anticorrupción y perpetrando el destrozo de rigor, Garzón ha corneado cérvidamente, es decir, con varias y cruzadas trayectorias, a dirigentes del Partido Popular y puede entregar el caso y las piezas cobradas en su cacería a los Tribunales Superiores; y decir: misión cumplida. Pero como se trata de una trama delictiva que medró en la organización del PP en la Era de Aznar (también Rajoy, su jefe de campaña electoral en 2000) en la propia sede de Génova 13, aunque luego ramoneara por las autonomías madrileña y valenciana, no le será difícil a Garzón recibir, recabar o pedirle a Rubalcaba a través de su policía judicial algún indicio que le permita reabrir los sumarios que con el Supermagistrado o Infrajuez nunca están cerrados del todo. Como mínimo, entreabiertos. Como máximo, semicerrados. Y no importa que Freddy el Químico le prometa a Cospedal que la pieza política a cobrar es sólo Esperanza Aguirre, en cuya frustrada cacería ha participado el Ministerio de la Oposición, sito en Génova, tanto como los de Interior y Justicia, sitos por ahí. El mecanismo garzonita de linchamiento judimediático es el de siempre. Y la actitud acobardada, cuando no desleal, del PP para con los suyos, también.

Garzón existe todavía y sigue encausando en vez de ser encausado porque el PP aceptó y asumió plenamente la politización, es decir, la corrupción de la Justicia. Michavila no la firmó por casualidad, sino porque tal honor merecía tal señor. Pero la responsabilidad es de Aznar y Rajoy. Y la pagamos todos. Aunque las facturas se las endosen a ellos.

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Marianoo triunfa y Zapatero decide

1 de Marzo de 2009 - 23:27:15 - Federico Jiménez Losantos

Con más del 90% de los votos escrutados en Galicia podemos decir que Feijoo –y también Rajoy, al que desde esta noche podemos llamar Marianoo–, ha ganado con comodidad unas elecciones que en los últimos días habían empezado a ponérsele de cara del mismo modo que al PSG empezaban a ponérsele de cruz. Está claro que la posibilidad del voto de castigo al nacionalismo ha alentado una participación histórica de la Derecha o un cierto cambio de voto del PSG a PP y UPyD. También parece claro que la cacería de Garzón ha resultado contraproducente para sus muñidores, porque ha fortalecido la fidelidad al PP de sus votantes, y que los escándalos de corrupción de Touriño y Quintana han tenido algo que ver –aunque nunca sabremos cuánto– en la derrota del Bipartito.

El PP se asomaba, decíamos en el último hilo de este blog, al vértigo del triunfo. Acaba de instalarse en él. No podrá quejarse de la experiencia, que hace apenas quince días parecía remotísima, ni de la fidelidad de la derecha sociológica, siempre más leal que la política. Y como en democracia siempre se vota contra alguien y contra algo, debo decir que me alegra mucho la derrota inapelable del nacionalismo gallego. Sobre todo, si Feijoo cumple lo que prometió en la COPE y se carga la ley de imposición obligatoria del gallego a costa de la marginación, persecución y, de hecho, prohibición del español, lengua cuyos hablantes deben tener los mismos derechos, ni uno menos, que los gallegos que hablan la otra lengua oficial. Vamos a ver si Galicia Bilingüe ve satisfecha su confianza en la anunciada voluntad de Feijoo de acabar con el apartheid lingüístico y ciudadano a que quiere someterse a los gallegos que hablan castellano o quieren educar en esa lengua a sus hijos, sin dejar de aprender la otra, naturalmente. En poco tiempo lo sabremos.

Antes de convertirse en Marianoo, Rajoy se jugaba su liderazgo en el PP, al menos hasta las europeas, según ganase o perdiese Galicia. Ha ganado, sin duda por la pésima campaña de sus oponentes, el fracaso de Garzón, los escándalos económicos del Bipartito y el hartazgo del nacionalismo de los gallegos, pero también, sin duda, por sus aciertos. Yo sigo pensando que todo lo que no sea ir a un congreso extraordinario del PP cuanto antes, si no ahora, después de las europeas es absolutamente necesario. No creo que Rajoy piense lo mismo, pero esa es su prerrogativa de vencedor moral en estas elecciones. Puede cambiar el sectarismo y la persecución de los propios dirigentes del PP. Dudo mucho de que lo haga, pero ojalá me equivoque. Del mismo modo que ha cambiado para mal, Marianoo podría hacerlo para bien. Pronto, muy pronto lo veremos.

Pero el gran resultado para la nación española es la derrota del separatismo en el País Vasco, si es que el PSE no decide identificarse del todo con él y pactar con el PNV antes que con los constitucionalistas españoles del PP y UPyD. Creo que Zapatero es el que va a decidir en última instancia, y que decidirá que López forme Gobierno, de modo que lo que pierde en Galicia lo ganaría en una plaza aún más difícil. Pero, naturalmente, no lo sé. Como Marianoo, él también tiene una posibilidad de oro para enmendar su rumbo, que viene siendo hasta ahora antiespañol, antiliberal, antidemocrático y ruinoso. También dudo mucho de que lo haga, pero ojalá me equivoque. En lo que seguro que no me equivoco es en celebrar la doble derrota del separatismo el 1 de Marzo. Otra cosa es que eso suponga la victoria de la Constitución y de la Nación, es decir, de la Libertad.

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Una semana electoral entre el vértigo y la ruina

22 de Febrero de 2009 - 22:53:25 - Federico Jiménez Losantos

En siete días y a estas horas de la noche tendremos ya una perspectiva del inmediato futuro político, tanto para el PSOE como para el PP. Es curioso lo que dos elecciones regionales pueden dar de sí, pero es el caso de las gallegas y las vascas. Estas últimas son las más reñidas según las encuestas desde 1980, o eso dicen los expertos. Yo en un país que vive bajo el terror no hago caso de las encuestas ni confío en las elecciones, aunque los resistentes al separatismo y el terrorismo siempre defienden la posibilidad de votar. Supongo que es una forma parcial de acercarse a la democracia y lo aprecian mejor que yo. Pero lo triste es que cada vez más las elecciones de las taifas se parecen a las vascas y catalanas: nacionalismo hegemónico en lo político, mediático y educativo; los partidos antaño españoles oscilando entre el travestismo y la alta traición; y todos exhibiendo lo muchísimo que valen y lo poco que les valora España. O sea, un horror.

Por supuesto, los electores pueden corregir muchas cosas, pero la experiencia demuestra que hay un código no escrito en la casta política que les lleva a luchar por el Poder, la Tele y el Presupuesto, pero nunca por las ideas y los principios que hacen posibles una nación política y un Estado democrático. Por eso España ha cambiado varias veces de Gobierno pero sólo cambia a peor en cuanto signifique Libertad y Estado de Derecho.

En estas dos elecciones se cruzan, sin embargo, el problema nacional de fondo y los problemas políticos y de liderazgo de los dos grandes partidos, PSOE y PP. En las elecciones gallegas, el PP se asoma al vértigo del triunfo, que la caída del PSOE hace posible, y la derrota que significaría no formar gobierno y que precipitaría o, al menos, debería precipitar una catarsis interna y un congreso democrático que liquide la ruinosa añada rajoyesca. Es posible que de ese congreso saliera vencedor Gallardón, porque todo es empeorable en la Derecha. Pero el tambaleante edil, cuyos viajes "gratis total" deben de ser muchos más y mucho más caros que los de Bermejo, aún no ha heredado.

Por fin un partido, UPyD, ha roto el tabú del voto emigrante en Galicia, uno de los casos de corrupción política más escandalosos de España. Basta decir que el nieto de un gallego que jamás ha vuelto a la Galicia de sus abuelos tiene el mismo derecho a votar que los que viven y pagan impuestos en la tierra de Rosalía, Cunqueiro y Valle Inclán. Eso es una estafa abocada a la corrupción, y espero que uno de los dos grandes, el que pierda, se una a UPyD para acabar de raíz con esa tomadura de pelo y de urna. Es como lo del cupo fiscal vasco, sólo denunciado por UPyD y motivo muy sólido para votarlos.

Aunque la encuesta electoral del Gobierno vasco ha dado al PSOE una posibilidad de victoria que sólo tiene el PNV, sí sería posible que una alianza PSE-PP-UPyD lograra la mayoría suficiente para formar Gobierno. Esa sería la última oportunidad de ZP para enmendar su rumbo político, aunque a él le convenga en Madrid pactar con el PNV y los nacionalistas en general, que en Cataluña son, simplemente, los suyos. Ahí sí que la aritmética nos acerca al vértigo. Con los resultados de María San Gil y los escaños que gana el Parlamento por la prohibición a las siglas proetarras, el PP hubiera sido factor clave en la creación de una alternativa al nacionalismo. Pero habrá que contar los votos.

Sade escribió dos novelas sobre dos hermanas: Justine, ou les malheurs de la vertu y Juliette ou les prosperités du vice. Es mucho mejor la que trata de las desgracias de la virtud, pero se acercan mucho más a la trayectoria del PSOE las prosperidades del vicio. Zapatero, por tener, hasta tiene la oportunidad de enmendarse. El PP, sólo de sobrevivir.

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A Mariano lo pueden resucitar los muertos

15 de Febrero de 2009 - 10:34:02 - Federico Jiménez Losantos

Acabo de hablar con Luis Herrero apenas aterrizado en Barajas –naturalmente, después de oírlo con Merlos en "La Mañana" y comprobar que estaba entero– y lo he encontrado como siempre. Es natural cuando se pasa un trago como el que le ha servido a Luis el Gorila Rojo: ante la incertidumbre última, que es la de saber si tu próximo acto será como protagonista en pie o con los pies por delante, ha reaccionado con el instinto o carácter que la vida nos fabrica al paso de los años, porque tampoco vas a inventarte uno para el último momento y que luego resulte penúltimo. Así que, ya digo, encuentro a Luis como siempre desde hace veinticinco años, un cuarto entre dos siglos: dejando "que la vida decida por él", comentando la jugada como si no estuviera en el partido y valorando lo que le ha sucedido como si no fuera lo que inevitablemente le ha tocado ser: protagonista en el césped. Creo que lo único que le falta para convertirse en político de relumbrón es esa apetencia de foco de los árbitros malos –los que prosperan en la Era Villar-Laporta– que les lleva a montar el número de la expulsión de alguna estrella en vez de hacer méritos para ser expulsados del PIP (Pesebre de Instalados a Perpetuidad).

Luis Herrero ha sido expulsado a patadas del campo de concentración de Chávez por ayudar a los disidentes y presos de conciencia que luchan contra la instalación de las últimas alambradas del Gorilato. Y lo primero que me ha dicho –luisherrerianamente– es que él está bien, que los que están verdaderamente mal son los venezolanos, a los que el Gorilosaurio, con la siniestra y corrupta complicidad del Desgobierno de España y el silencio de las instituciones que están para callar casi siempre y para hablar casi nunca, quiere poner la argolla definitiva. Como el año pasado le dijeron que no, el Gran Simio ha vuelto a intentarlo este año a sangre y fuego, a palo sucio y tiro por la espalda, a coces de dictadura sin recato contra lo que ojalá siga siendo aguijón de libertad. Luis ha ido varias veces a Venezuela estos últimos años como enviado del Grupo Popular del Parlamento Europeo para asistir en calidad de observador a los heroicos afanes de los democristianos de COPEI y otros grupos opositores al despotismo chavista. No ha ido en calidad de eurodiputado como ha dicho Elena Valenciano, de quien Luis –ya digo que luisherreriano hasta el final y por tanto infaliblemente equivocado al catalogar sociatas-, se consideraba amigo, sino en calidad de demócrata y hombre de bien al que no le da lo mismo que se instaure una dictadura o se defienda una democracia. A la Valenciano, por lo visto, sí, de ahí que se haya inventado un supuesto código de conducta del observador internacional que, si existiera de verdad, ni sería aplicable a Luis ni cabría aplicárselo a un político decente.

Pero entiendo que en el partido de ZP, Bermejo, Moratinos, Rubalcaba y demás esto no lo puedan ni quieran entender. Lo suyo es la persecución de las víctimas del terrorismo y el diálogo con los terroristas cuando "lo aconseje la jugada"; y el halago al terrorismo de Estado si el régimen es de Izquierda o está protegido por ella. De ahí su vil proceder en Cuba, Venezuela o Irak, de ahí la Alianza de Islamizaciones; y de ahí que el propio Chávez haya podido insultar a Luis con la nota infecta del PSOE en la mano. Gorilato y Zapaterato son dos caras de la misma moneda: un petrodólar que, por naturaleza, mancha siempre pero se nota menos en los chorizos, de por sí grasosos o engrasados.

Así que he quedado con Luis para la tertulia del lunes, como de costumbre y siempre que el suceso no le rebote este fin de semana en forma de migraña o gripe cautelar, porque el cuerpo también sabe –y debe– sobrevivir a los sustos de muerte. Me ha vuelto a contar la violencia que padecen los alcaldes venezolanos opuestos al chavismo y la degeneración pistoleril entre su penúltimo viaje, hace pocos meses, y éste que ha podido ser el último. Me ha prometido que apagará el móvil y dormirá quince horas, aunque confío más en sus hijas que en él para que se tome la dosis de tan necesaria medicina.

Y tras despedirnos me he quedado pensando en la extraña oportunidad que la Izquierda caníbal le está brindando a Mariano Rajoy y al PP, en esos muertos que podrían acabar resucitando o, al menos, embalsamando, al enterrador de la derecha española. Hace dos meses, sorayos y moragos, cómitres y galeotes de distinta generación, presumían de tachar a Luis Herrero de la lista del PP para las elecciones europeas antes de haber hecho la lista. También presumían de su buena relación con el PSOE tras el linchamiento de San Gil, la guerra genovesa contra Esperanza Aguirre, la identificación con el gallardonismo prisaico y la apostasía de la COPE, El Mundo y Libertad Digital. Pues bien, en sólo una semana, la campaña de Garzón y Bermejo contra el PP puede permitirle a Rajoy justificar la derrota electoral y, sobre todo, política en Galicia y el País Vasco, si finalmente se produce, volver al discurso de oposición al PSOE que tan cobardemente abandonó en Bulgaria y hasta darle a la candidatura de Mayor Oreja un fichaje gratis, de la cantera, para desahogar el juego por la banda derecha, que diga lo que diga Arriola, el Roures de Génova 13, es donde al final puede ganar el PP.

Decía en el último hilo del blog que "este", repito, este PP estaba muerto y no lo sabía. Mortus est, que non perneat, se decía en latín macarrónico Pero la parte viva de todo cuerpo aunque esté en las últimas no suspende sus funciones por una parálisis cerebral. Los abusos judiciales del Gobierno de Zapatero pueden permitirle vadear la temida ruina electoral del 1 de marzo; y los abusos del Gorilato pueden permitir al PP, con o sin Mariano, llegar a las europeas, dándole con nuestro Euroluis nueva vida al decaído Mayor Oreja, que por cierto vivió angustiosamente las dos horas de desaparición de su eurodiputado, llamando de madrugada a los amigos de Luis –no sé si en Génova le queda alguno– para contarnos lo sucedido, compartir la incertidumbre y hacer lo que se pudiera... Rezar, lo primero, me dijo César Vidal. Javier Somalo en LD –vaya forma de estrenar nuevo diseño– y Nacho Villa y los merlos serenos de la COPE, como siempre, a tope.

Naturalmente, todo depende de que el PP se bañe en el Jordán de un Congreso extraordinario, que con los nuevos estatutos debe ser democrático y sin el gorilesco trámite de los avales. Pero un congreso al que, por las volteretas de la política, incluso podría presentarse Rajoy. Hace una semana, eso parecía –y era– absoluta y totalmente imposible. Ahora puede repetirse la sentencia de las Coéforas cita por Ortega y vuelta a citar por mí tantas veces: "Sábelo, los muertos devoran a los vivos". Pues sí, porque los que sólo estaban políticamente muertos pueden devorar a los vivillos y volver a la vida política. Depende de Rajoy y los mayores: Oreja, Rato, Aguirre, los barones que huyen de la quema marianosa, e incluso Aznar. El tambaleante Gallardón, como ha podido ver toda España, bastante tiene con mantenerse en pie. Pero el PP, no este PP, quién sabe.

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Este PP está muerto y no lo sabe

8 de Febrero de 2009 - 20:18:28 - Federico Jiménez Losantos

El del PP es un espectáculo triste. Aunque muchos de sus militantes y votantes están ya convencidos de que sólo la derrota del PP de Rajoy y Gallardón puede permitir, con suerte y tiempo, la recomposición de la derecha política española, que, por lo visto, ni quiere parecer española (véase su deserción lingüística en Cataluña) ni hacer política, no sea que se enfade la izquierda y vaya a votar, que es lo único que temen en Génova 13, es triste ver a un partido que representa, aunque no quiera, a media España, ofrecer el espectáculo penoso de su gimoteo y sus dudas tras la última fechoría electoral garzonita.

Si hubiera un líder en el PP, que no lo hay y se nota horrores, habría decidido si en el caso de la red de comisionistas de Boadilla empapelados por Garzón se defiende a los acusados o se depuran responsabilidades. Una de las dos cosas. Pero Mariano, como era de esperar, no ha hecho ninguna, no ha decidido nada, este es el momento en que no ha dicho una palabra. González Pons y Cospedal han lloriqueado un poco, se han quejado amargamente de que los quieren "eliminar" de la política. ¡Pobrecitos! ¡Qué pena! ¿Pero no habíamos quedado en que tras el congreso búlgaro de Valencia se os iba a querer mucho y a atacar poco? ¿Pero no estabais felices porque a Mariano ya apenas lo odiaban, aunque lo votasen menos? ¿Realmente os habíais creído que el PSOE iba a dejar que le birlaseis la merienda del Poder, adormecidos por el sopor de su disfrute? Sois de una majadería oceánica. Sois tontos hasta almorzar y después todo el día. Sois un desastre, una calamidad, una ruina para la Nación y hasta para vosotros mismos. Si no ganáis las elecciones gallegas y tenéis un mínimo de decoro, el mismo 1 de Marzo por la noche deberíais estar convocando un congreso extraordinario antes de que en las europeas os llevéis una costalada, un castañazo como no se ve desde tiempos de UCD.

No, no creo que lo hagáis porque como habéis acreditado sobradamente con María San Gil, Sirera y Esperanza Aguirre, sois malignos sin llegar a diabólicos y rastreros sin atreveros a resultar criminales. Estáis muertos y no os habéis dado cuenta. Pero ya no tenéis que preocuparos por nuestra cercanía. Muchos no iremos a vuestro entierro.    

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