El blog del narcisista ególatra, un poco megalómano y fan de mblogs (+ libertad + ¡Adiós PP!)
Enviado a las
10/12/2008 22:29:40
Y se marchó
La pequeña cabrita pemanecía inmóvil en un rincón del corral. Tenía frío, mucho frío. Una cabra amiga se le acercó.
- "¿Cómo estás?", le preguntó.
- "Mal, muy mal", contestó la cabrita, sin apenas abrir el hocico.
- "Desde que llegó la zorra se ha perdido la alegría. Este rebaño ya no es lo mismo", contestó su amiga.
- "No es por la zorra. Tengo miedo de la zorra, como todas, pero lo que me parte el corazón es la actitud del pastor, que le da cobijo junto a nosotras sabiendo lo que está pasando. Y el resto de cabras no ven el peligro. Eso las más listas, porque otras intentan hacerse amigas de la zorra", dijo la cabrita.
- "Quizá el pastor no sepa lo que pasa", dijo la otra cabra.
- "Claro que lo sabe. Si esa zorra ha sido condenada en firme por todo tipo de actos indecentes e ilegales, salvo por asociación ilícita, porque parece ser que actúa sola. Además, ¿es que el pastor no ve la sangre en su hocico?".
- "Si esperas un poco podemos..."
- "No puedo esperar. La traición, la falsedad y la estupidez me duelen demasiado. Esta noche, cuando todas durmáis, partiré."
Y esa noche la pequeña cabrita partió, pero antes de irse miró a las que fueron sus compañeras de rebaño y con una voz apenas audible se despidió de ellas diciendo "Felices sueños amigas".
Érase una vez un pastor que tenía un rebaño de cabras. El pastor era muy bueno con su rebaño y todas las cabras estaban muy contentas de que él fuera su pastor.
Un buen día el pastor recibió una sorprendente visita: una zorra se acercó pausadamente hasta él, lo que provocó la histeria entre las pobres cabritas. Un vez frente a él, la cabra habló. "Buenos días, buen pastor", dijo la cabra. "Buenos días", dijo el pastor. "Sé que le resultará extraño --continuó la zorra-- pero soy una pobre zorra huérfana y estoy buscando una familia con la que vivir. Me gustaría unirme a tu rebaño". El pastor, que era muy educado le contestó con amabilidad, a pesar de lo sorprendente de la petición. "Debes saber pequeña zorra que es una petición muy inusual, así que si no te importa antes de darte una respuesta consultaré con mi mujer y con el resto de pastores", dijo el pastor. "Me parece bien --dijo la zorra--. Volveré dentro de tres días para saber que decisión has tomado", y la zorra se marchó. Como había prometido, durante esos días el pastor consultó con todos los pastores vecinos y con su mujer. Todos le dijeron lo mismo, que estaba loco solo por plantearse la idea, porque la zorra acabaría comiéndose todas y cada una de las cabritas del rebaño. Pero el pastor era muy bueno, y aunque todos le dijeron que no era una buena idea, decidió darle una oportunidad a la zorra. Al fin y al cabo la zorra también era un animal hijo de Dios, pensó.
Cuando llegó la zorra el pastor le comunicó la buena noticia de que era aceptada en el rebaño. Pero las cabras, que no habían sido consultadas, tenían ahora más miedo que antes de la zorra, viéndola tan cerca. En la que fue la primera noche de la zorra en el rebaño una de las cabritas desapareció. A la mañana siguiente, cuando el pastor se dió cuenta, la zorra amaneció con el hocico y las patas llenos de sangre, por lo que el buen pastor imaginó que se había comido a la cabrita. No obstante decidió darle una nueva oportunidad, oportunidad que la zorra aprovechó para comerse una cabrita tras otra, noche tras noche. El buen pastor sabía lo que estaba pasando, pero se sentía demasiado mayor para enfrentarse a la zorra. Y así la zorra acabó poco a poco con todo el rebaño del buen pastor. Cuando se quedó sin más cabritas que devorar, la zorra se dirigió hacia el buen pastor con el fin de saciar su hambre. Pero el pastor opuso menos resistencia incluso que las cabritas, porque al fin y al cabo su vida sin las cabritas ya no tenía mucho sentido. Y así fue como la zorra, aprovechando la bondad del buen pastor acabó con el pastor y con todo su rebaño.
Hoy he terminado de leer "The man who was Thursday" (el hombre que fue jueves), de Chesterton. El libro venía recomendado por Alma, ferviente admirador de este escritor, y también por un conocido, que me aseguró que era muy divertido y que no era de temática religiosa. Lo primero es cierto, es entretenido y tiene un humor peculiar, y lo segundo es más falso que Judas.
En pocas palabras, el libro es un ensayo sobre la adversidad. Esa adorable adversidad que todo el mundo desea tener.
"Los golpes de la adversidad son muy amargos, pero nunca son estériles". Joseph Ernest Renan
"No es bueno que todo suceda como deseamos. Cuando todo nos sonríe en el mundo, nos apegamos a éste muy fácilmente y el encanto es muy fuerte. Por eso, y porque Dios nos ama, no permite que durmamos mucho y muy cómodamente en este lugar de destierro". Jacques Benigne Bossuet.
"No hay nadie menos afortunado que el hombre a quien la adversidad olvida, pues no tiene oportunidad de ponerse a prueba". Séneca
A Séneca habría que decirle que a lo mejor el hombre con el que la adversidad se ceba no estaría muy de acuerdo, pero bueno. Lo que sí es cierto es que la adversidad nos pone a prueba frente a nosotros mismos (que es de lo que habla Chesterton), pero también pone a prueba a nuestros amigos: probamos el oro en el fuego, distinguimos a nuestros amigos en la adversidad, decía Isócrates. Es en la adversidad cuando realmente sabemos con qué amigos contamos, porque vemos que sienten una preocupación real por nuestros problemas y se ponen a nuestro lado. El falso amigo no hace ningún esfuerzo por entender tu situación, quita importancia al problema para justificar su falta de apoyo y, a corto o medio plazo, desaparece de tu lado. La adversidad es tan maravillosa que nos deja casi sin amigos. O, puesto en plan positivo, desenmascara a los que no lo son.
Quiero creer que el gurusayo se equivoca con su teoría de los tubos divergentes, y que llegado el momento sí hay amigos cuyos tubos permanecen junto al tuyo aunque lluevan chuzos de punta. De hecho hay adversidades que no serían soportables sin un amigo a nuestro lado que sufre nuestra adversidad más que nosotros mismos. Aunque no la entienda.
Recogen los diarios la noticia del fallecimiento de Joan Baptista Humet. No conozco prácticamente nada de él, salvo la canción "Clara", que me encanta. Da pena que alguien se muera con solo 58 años (debido a un cáncer de estómago).
No es mi intención reprocharle nada a Humet, pero algún medio digital decía que era el menos político de los cantautores de su generación. Esa afirmación me ha hecho pensar sobre si eso era algo bueno o malo. El primer pensamiento es que es bueno, porque muchos otros usan la política para progresar en el oficio y ganar mucho más dinero del que ganarían sin arrimarse al poder. Por otro se me plantea la duda de si con la falta de libertad que hay en Cataluña, donde él vivía pese a ser valenciano de nacimiento, mantenerse al margen de la política es en cierta manera lavarse las manos y dejar hacer a los nazionalistas. Pero repito que aunque la muerte de Humet me ha hecho plantearme esta cuestión, no quiero plantear esta reflexión centrándome en una persona de la que no conozco nada y que se acaba de ir. Mi reflexión es por tanto genérica, sin pensar en nadie en concreto.
¿No es en ciertos casos una postura política el decir "no me interesa la contienda política"?
¿Es admirable cuando están sucediendo abusos y violaciones de derechos y libertades en Cataluña decir que tú solo quieres vivir tu vida, que no quieres saber nada de política?
Me temo que muchas veces, aunque seamos conscientes de que se están cometiendo abusos e injusticias, optamos por agachar la cabeza y decir que no es nuestro problema, porque nosotros de política no entendemos. Hacemos lo que creemos que más nos protege de las personas a las que tememos.
Es un caso más de equidistancia entre agresores y agredidos. Es decir de injusticia y, ¿por qué no decirlo?, de cobardía.
Cuando los nazionalistas vascos matan lo hacen porque piensan que la independencia de esa región española es más importante que la vida de unos miles de inocentes. Según su escala de valores hacen lo correcto.
Cuando los nazionalistas catalanes o valencianos usan la lengua como elemento de discriminación no lo hacen para ser malos, sino pensando en qué es lo mejor para la independencia de los "países catalanes" y para la imposición del catalán en estas regiones, cosas que según sus escalas de valores son mucho más importantes que las palabras grandilocuentes de la Constitución Española sobre los derechos de los españoles.
Y el asesino a sueldo que mata para dar de comer a sus hijos, no es malo, es que prioriza la supervivencia de su familia frente a la vida de otras personas. En su escala de valores hace lo correcto.
Y el traficante de droga quiere vivir como los millonarios, algo que le importa más que la muerte y dolor que causa con sus actos. Tampoco es malo, a sus ojos. En su escala de valores importa él.
Nadie es malo. Lo que pasa es que cada uno tenemos nuestra escala de valores.
Pongo este post porque en los últimos días algunas personas de mi entorno me han recriminado que use el término "nazionalistas" con ciertos conocidos, porque es insultante y les ha molestado. Me han dicho que son personas razonables y que si se habla con ellos se ve que no son malas personas, que simplemente hacen lo que consideran correcto. Como todos.
Me llama la atención la noticia del cura español que no ha querido oficiar una misa en español. Y creo que el cura tiene razón: está en su derecho de usar una lengua oficial de su comunidad autónoma, como lo es el catalán. Los asistentes a la misa están en su derecho de dirigirse a él en español si así lo desean, porque el español es una lengua oficial en toda España. Pero no pueden los asistentes exigir a otra persona que se dirija a ellos en la lengua que ellos quieran, del mismo modo que el cura no les debería poder exigir que ellos se dirigiesen a él en catalán.
Ésa es mi visión de este asunto desde el punto de vista legal, siempre anteponiendo los derechos de las personas a los derechos de las lenguas o de los interlocutores. Lo contrario es nazional-socialismo.
Pero ese señor no es un cura, aunque se vista como uno. Ese señor no ha sabido ni podido estar al servicio de su parroquia y ha puesto sus derechos legales por delante del deseo de las personas a las que se debe. No le costaba nada, y no ha podido hacer el bien. ¿Qué hay de cura en alguien así?
Además este señor nos ha dejado alguna perla más, como que cantar en presencia de la Vírgen era una ofensa o que no podía haber un coro rociero porque era impropio de la cultura mallorquina.
En algunos sitios no se pueden cocer habas. Si hace falta, se echa al cocinero díscolo. Y si hay pocas vocaciones, pues hay pocas vocaciones, pero no se puede vestir un botijo de cura y ponerlo a casar gente.
Conduces un coche deportivo. Buscas la máxima velocidad posible en una pista de tierra que asciende el monte Pikes Peak. Te juegas la vida en cada curva, en cada frenada, si es que frenas. Montaña a un lado, precipicio mortal al otro. Tu vida vale lo que vale tu destreza al volante. Tu vida vale lo que vale cada pieza de tu coche. Por momentos el sol te ciega y debes taparte la cara con una mano mientras sujetas el volante con la otra. Pero no aflojas la marcha.
Llegan las navidades y nos encontramos con el problema de elegir un regalo para nuestros seres más queridos. Así que dejaré algunas propuestas que a buen seguro encontraréis interesantes.
En primer lugar hay un regalo que todos los que tenemos un ordenador o un reproductor de DVDs quisiéramos tener: el rebobinador de DVDs (DVD rewinder).
¿Hemos pensado el desgaste que sufre nuestro lector cada vez que metemos un DVD no rebobinado? ¿No hemos notado que al introducir el DVD en el aparato el número de vueltas que da antes de leerlo es excesivo? Pues el rebobinador de DVDs corrige ese problema, cargando él con el peso de devolver el DVD a su comienzo. No vale mucho y es totalmente recomendable.
El siguiente es un regalo mucho mejor que el anterior, pero tiene un poco de truco: un volante para PC. ¿Un volante para un PC? Pues sí, no es que vayamos a sustituir el ratón por el volante, sino que con el volante podemos jugar a juegos de coches en los que podemos competir con otros jugadores a través de internet. Perdón, he dicho juegos y quería decir simuladores de conducción, porque no son juegos sino programas que simulan la física del comportamiento de un coche, con sus neumáticos, amortiguadores, distribución de frenada, etc. Y el precio es realmente increíble: por ejemplo, el que más me gusta es el LFS (Live For Speed) y vale unos 30 euros, aunque también se pueden considerar otros simuladores como el rFactor. Hay juegos que también están bien, como el Collin McRae Dirt y el Race Driver: Grid. Pero mi recomendación es el LFS.
En cuanto al volante, recomiendo el G25 de Logitech. Volante y pedales con fuerza realimentada, con lo que el volante hace fuerza (gira solo o se resiste a girar) según si pillamos una piedra, o si perdemos tracción en las ruedas. Se puede comprar por menos de 200 euros, pero no os voy a decir dónde. Si no hay más remedio, comprad otro. En la foto que hay abajo hay un G25 montado en una "cabina".
Como véis tiene truco: necesitas el juego y el volante. Pero aún hay más, para disfrutar realmente corriendo tienes que tener una cabina de conducción, para que el cuerpo, el volante y los pedales estén en la posición adecuada. Para los más pudientes venden unas ya hechas, por ejemplo de la casa Playseat. Los más pobres (y más cutres) tenemos que conformarnos con fabricar una cabina (cockpit) con maderas, barras de aluminio, estanterías de todo tipo, etc. En esta página podéis ver el proceso de fabricación de una (paciencia al cargarla porque hay muchas imágenes). Hay muchas páginas en internet con gente que enseña la cabina que se ha fabricado.
Competir en internet con otras personas es realmente divertido.Os dejo un par de vídeos de youtube. Hay muchos más.
Derechos que están siendo violados en este momento en España por el gobierno de Rodríguez Zapatero:
Derecho a expresarte en público y en privado en el idioma oficial que quieras
Derecho a que tus hijos sean educados en la lengua oficial que los padres escojan
¿Todos de acuerdo en que esos derechos deberían respetarse? Supongo que sí.
Suponiendo que se respetasen esos derechos, cosa que no sucede en gran parte de España, pongamos que las clases se imparten en el idioma A porque los padres así lo eligen para sus hijos, ¿dónde queda el derecho del profesor a expresarse en el idioma B? Y si el profesor ejerciese ese derecho, expresándose exclusivamente en el idioma B, ¿dónde quedaría el derecho de los niños a ser educados en la lengua A, la elegida por los padres?
Restrinjamos los derechos del profesor (mal empezamos): "cuando obra como profesor no puede elegir la lengua que emplea". No es por tanto un derecho absoluto. ¿Y si es un profesor universitario, y por lo tanto la relación es de adulto a adulto, y no de adulto a menor? ¿Se puede obligar a un profesor universitario a dar sus clases en el idioma A? ¿Tiene derechos lingüísticos ese profesor? Y si se los negamos, ¿con qué justificación lo hacemos? ¿Somos conscientes de que en Cataluña también se ha establecido el catalán como "lengua vehicular" en las universidades? ¿En base a qué han perdido esos profesores sus derechos? Si los alumnos NO tienen derecho a recibir las clases en castellano, ¿se puede establecer el derecho de los alumnos a recibirlas en catalán?
Había una viñeta de Mingote de hace unos días en ABC que decía algo así como "como concejal no se le ocurre nada, pero tiene grandes ideas sobre la guerra en Afganistán". La viñeta no podía ser más acertada: el inútil que nos gobierna ha perdido el culo para salir en la foto del G-20, como si alguien que es incapaz de hacer nada bueno por los españoles fuese capaz de aportar algo a resolver la "crisis económica que no nos afecta". ¿Por qué no limpia la casa que gestiona antes de intentar enseñar al mundo cómo deben limpiar sus casas? Yo no merezco este gobierno, de verdad.
Le dedico este post a rosalbus "El gurusayo", un tipo genial que a veces me deja jugar con mi pelota en su portal. Normalmente no me deja.
Hace unas semanas en California se votó sobre el derecho de las parejas del mismo sexo a contraer matrimonio. Esa propuesta se llamó "la proposición 8" ("proposal 8", o "proposition 8"). Independientemente del resultado, que salió contrario a que se puedan casar (52 a 48%), me parece indecente el hecho de algo así pueda decidirse por votación. No aceptaríamos que el derecho de los negros a ser tratados por igual ante la ley fuese objeto de votación, ni aceptaríamos que el derecho a profesar la religión católica fuese objeto de votación. Democracia sí, pero por delante de la democracia (el bruto y bastardo poder de los elegidos por la plebe) están los derechos humanos.
Es evidente que una pareja del mismo sexo debe ser tratada de la misma forma que una pareja heterosexual a efectos de herencia, sucesión, tributación, pensiones o cualquier otra consideración legal o social. Lo que importa es que dos personas se quieren y quieren tener una vida en común. Eso es el matrimonio. Tendría narices que por no poder tener hijos por la forma convencional fueran discriminadas, cuando las parejas heterosexuales que no pueden tener hijos (por ejemplo si ella tiene más de 50 años o si alguno de los dos es estéril) no sufren esa discriminación.
¿Importa que también se llame "matrimonio"? Pues sí que importa, la verdad. ¿Importaba que en la Constitución se hablase de nacionalidades históricas, frente a las simples autonomías? Pues claro que importaba, y a la vista está que no se usaba el mismo término para sembrar la semilla de una futura discriminación, un fruto que ahora todos estamos viendo crecer. Hablemos de matrimonio también en el caso de los homosexuales, porque no hacerlo es dejar una puerta abierta a futuras o presentes discriminaciones.
¿Y la adopción por parte de parejas homosexuales? Quizá no somos conscientes de que en España una persona sí podía adoptar en solitario, con lo que se daba el absurdo de que en una pareja homosexual, pongamos por ejemplo que estaba formada por dos mujeres, una sí podía adoptar, pero la otra no era nada para el hijo que criarían juntas. ¿Qué sentido tenía eso? Y una de ellas podía ser inseminada, con el mismo resultado, con lo que de nuevo ese hijo/a solo lo sería de una de ellas. ¿Hemos pensado en las absurdas consecuencias legales de ese hecho para el/la menor?¿En qué cabeza cabía no permitir el matrimonio homosexual?
Hay personas que califican de "experimento" el que un niño sea críado por una pareja homosexual. Sinceramente, y dados los resultados del matrimonio heterosexual, no creo que el homosexual pueda ser peor. Si realmente fuese un "experimento" peligroso para el niño, ¿por qué se permite que una mujer sea inseminada? ¿Por qué se permite que una sola persona críe a un hijo/a si es imprescindible que tenga un padre y una madre? Seamos serios: miremos a nuestro alrededor y veamos cómo son los hijos de "un padre y una madre".
No deseo extenderme más. Tan solo reflejar que Rouco Varela abogó por una consulta similar a la proposición 8 en España, previa a la ya aprobada ley del matrimonio homosexual. Sin duda merecería este señor que el derecho al culto religioso tuviese que ser aprobado también por votación popular. Me parece lamentable la postura de la iglesia católica en este asunto. Lo natural es ir en porretas y nadie va en porretas. Lo natural es que si tienes un cáncer te mueras del cáncer sin intentar impedirlo. Lo natural es una cosa y lo correcto, lo decente y lo humano puede ser algo diferente.