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Enviado a las 02/05/2008 10:03:35
ANTONIO HERRERO: "Genio y figura, hasta la sepultura..."

No por más extenderme diré nada que haga justicia a la grandeza de Antonio Herrero. No tengo tanta categoría en la palabra como para ello. Sólo contaré un breve recuerdo, a modo de homenaje:

 

Desde que tengo uso de razón recuerdo a mis padres durmiendo con sus pequeñas radios bajo de la almohada; en marcha toda la noche.

 

Esa costumbre la cogí yo, que desde bien pequeño devoré radio; y se convirtió en mi principal juguete, maestra e instructora.

 

Y esa radio era Antonio Herrero: con apenas 12 años recuerdo escucharlo con devoción en Antena 3. La etapa de COPE, entre mis 17 y 23 años; fue la de mi formación ideológica liberal, al ritmo de sus palabras y de las del grupo que el constituyó a su alrededor, y del que todavía hoy nos nutrimos; gracia a Dios (y a Antonio)

 

Hoy hace diez años que Antonio murió; tan originalmente como vivió. Hoy como cada día, le seguimos recordando.

 

Él comenzó la radio de noticia y opinión. Él izó la bandera de la defensa de la libertad y de España, que intentamos mantener erguida.

 

¿Qué refrán voy a aplicarte, Antonio? ¿Qué refrán, de no ser aquél de “Genio y figura, hasta la sepultura”?

 

Que sigas descansando en paz, Antonio; si es que te dejamos…

 

 

 

 

 

 

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Enviado a las 30/04/2008 14:51:22
SI NO QUIERES CALDO, TRES TAZAS...

En mi pueblo suelen decirle al que no quería algo y lo tuvo en demasía: “Si no quieres caldo, tres tazas…” Seguro que ustedes habrán oído este refrán en alguna de sus múltiples variantes. Pues bien, algo así me viene pasando en estas últimas fechas con esta derecha que nos ha tocado sufrir.

 

Ya expliqué en mi anterior artículo el desconcierto en el que me hallo sumido desde que el PP, tras perder las elecciones, ha sido llevado por Rajoy a una deriva absolutamente desconocida y, por supuesto, del todo diferente a lo que el mismo Don Mariano nos había vendido antes de la contienda electoral.

 

Pero como todavía ando incrédulo, quiero seguir dando esperanzas a esta pandilla de traidores de la base social de la derecha española. Y pensaba: ¡Bueno, ya sé que esta noticia de hoy no te gusta; pero espera…; démosles otra oportunidad…! ¡Bueno, esto será sólo una pájara momentánea…!

 

Pero no. Pasa un día y pasa otro y el PP se aleja sin remedio de lo que, al menos yo, entiendo ha de ser un partido nacional, único, liberal-conservador; y contrario a la progresía, el socialismo y los separatismos. Ese PP que se nos vendió en la campaña electoral y al que hoy Rajoy ha hecho desaparecer debajo de una alfombra.

 

¡Y cada día una, señores! Si no quieres caldo, tres tazas.

 

Podríamos hablar, por ejemplo, del cursi “gobierno en la sombra” de Rajoy. Un gobierno que no cuenta con Manuel Pizarro, al que se le utilizó para la campaña electoral; y que deja escapar a Eduardo Zaplana, el que, además de ser uno de los grandes liberales del PP, y venir respaldado por una brillante gestión en todos los ámbitos, recibe este pago por haber sido el defensor absoluto del PP durante los cuatro años de infamia que vivimos, y hacerle el trabajo sucio a Don Mariano. Sobre Zaplana, que en tantas ocasiones ha sido nuestra voz, hablaremos en un post especial.

 

Para seguir hablando de dicho equipo de magos; vemos emerger con fuerza a Beatriz Rodríguez Salmones. Sí, sí… La defensora del canon digital, han oído bien…

 

Recibe también su premio Don José Lassalle, autor del artículo “Liberalismo antipático” dentro de la campaña contra Aguirre.

 

Como ven, unos nombramientos en línea liberal. Creo estar soñando…

 

Así pues, mientras Manuel Pizarro, fichaje estrella de la campaña electoral, se volatiliza,  Zaplana deja el escaño y Costa, a quien se encargó el programa electoral, tampoco aparece ya; vemos desembarcar a todos los sorayos del “liberalismo social”, articulistas de El País, pavoneadores de sus bodas civiles, y defensores de gravámenes totalitarios.

 

Vamos, lo que queríamos nosotros al dar nuestro voto a Rajoy. Don Mariano, usted puede hacer en su partido lo que quiera, si sus militantes se lo permiten; pero esto se avisa antes de las elecciones. Para dar estos giros, a Italia; porque lo contrario tiene un nombre: traición.

 

Podría seguir hablando sin fin. Pero me canso.

 

Podría seguir hablando del pretendido desplante del Señor Rajoy (y va otro más) a Esperanza Aguirre para el 2 de mayo; que se ha apresurado a desmentir (y va otra más) en tono mártir (eso sí, en una radio catalana…)

 

Por no hablar, y esto ya es más serio, de la labor de oposición que está haciendo el Señor Rajoy desde su posición privilegiada, y creo que vitalicia. ¿Pero dónde está usted, hombre? ¿Pero que ha hecho usted ante un tema tan grave como el del aceite de girasol? ¿Pero qué guerra le ha dado al gobierno con el desastre diplomático del Playa de Bakio? ¿Pero que hacen ustedes parados ante la vergonzosa afrenta que supone el trasvase a Barcelona? ¿Pero qué clase de oposición son ustedes? ¡Sólo con estos tres temas ustedes deberían de estar exigiendo dimisiones a mansalva; entre otras cosas!

 

Y no quiero hablar de la deriva que toma el PP en algunas comunidades (véase la página Web del PP gallego) mientras su dirección nacional debe estar buscando a Curro…

 

Yo no quería. Yo no quería conocer estas noticias. ¡Y para no querer, toma! Ya lo dicen en mi pueblo… Si no quieres caldo, tres tazas.

 

¿Cómo no voy a tener amigos progres que ya están pensando en votar al PP en las próximas elecciones? ¡Normal! Y encima andan diciéndome que así el PP es como ganará.

 

Yo no se si ganará. Lo dudo mucho. Pero si gana a costa de traicionar sus principios y de participar en la desmembración del Estado como convidado de piedra, que se trague su victoria con patatas. Con mi voto, no será.

 

 

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Enviado a las 21/04/2008 10:43:43
¡DIOS NOS PILLE CONFESADOS!

Al de los refranes,  hoy, en circunstancias tan penosas, sólo le viene uno a la cabeza: ¡Dios nos pille confesados!

 

Porque aquí está. Esto es lo que faltaba. Es lo que faltaba para que mi ya debilitado apoyo a Rajoy, que mantuve desde un principio, y que a pulso él solito ha conseguido quebrar, desaparezca del todo.

 

¿Pero qué le han hecho a este hombre desde que perdió las elecciones? Pero es que, como diría una madre desesperada… ¡Este no es mi Mariano, que me lo han “cambiao”!

 

¿Pero no han visto nuestros ojos y han escuchado nuestros oídos como, tras unas críticas blanditas y dulzonas a Zapatero, sacaba la navaja para desollar a la gente de su partido? ¿Pero no hemos escuchado como atacaba, velada pero clarísimamente, a Esperanza Aguirre, invitándole a irse al partido liberal, mientras afirmaba que la socialdemocracia cabía en el PP?

 

¿Pero qué tipo de traición es ésta a los diez millones de votantes que fuimos de los populares?

 

No doy crédito. No doy crédito…

 

¿Pero no presume el payo de  no ser el candidato de ninguna radio ni periódico, en unas referencias claras a la postura crítica que medios como la COPE o Libertad Digital están realizando a su inesperado giro? Oiga, Don Mariano… ¿Pero qué se cree usted, hombre, que los diez millones de votos los ganó solo con su carisma? ¿No han sido estos medios los que le han mantenido movilizada a la derecha mientras usted se hallaba plácidamente en el sillón de su casa con la mantita en las piernas? ¿De los pocos medios que siempre le han apoyado, y que siempre han estado al lado de la derecha para acabar con la tiranía progre también va a renegar? ¿Cuántos miles de votantes le consiguió la COPE? ¿Y su cara bonita, Don Mariano? ¡Venga, hombre…!

 

Inaudito… Inaudito, oigan…

 

O sea, que en el PP sobran los liberales y los conservadores… ¿No? ¿Pero ustedes están oyendo? Entonces… ¿quién debe quedarse? ¿Una nueva especie ideológica? ¿Los rajoyescos? ¿Pero que tipo de broma es ésta?

 

Lo peor es que no es una broma; y desata, para mí, el peor episodio del PP desde que es PP… ¡Con diferencia!

 

¿Y esos pretendidos ataques al liberalismo hablando de ayudas a quién no tiene y demás; haciendo creer que el liberal es el lobo; en un discurso que bien podía ser el que el propio Zapatero le hiciera a Rajoy en los debates pre-electorales?

 

Por no hablar de la cobardía de decir que los liberales y conservadores se vayan  al partido liberal y al conservador. Claro, sabiendo que no existen en España fuera del PP… ¿No, señor Rajoy? ¿Y los socialdemócratas, Mariano, no deben irse a UPD o al PSOE? ¿O esos si caben en el PP? ¿Somos ya un partido de izquierdas, Don Mariano? ¿Pero a usted que le ha pasado? ¿Pero esto qué es?

 

Le voté. Le voté; como toda mi vida. Y jamás me había sentido tan estafado. Jamás. Nunca había experimentado ese sentimiento de que tu voto lo destrozan. Lo tiran a la papelera. Nunca hasta ahora.

 

Asisto alucinado a ver como Rajoy ataca a los poquísimos medios que le han sido fieles; mientras que ahora, por primera vez, apoyan a Rajoy los medios que siempre nos han machacado. La gran telaraña mediática progre. ¿Una vez más, qué se cree, ingenuo, que es por su cara bonita? ¿No será porque usted les conviene como oposición? ¿Una eterna, amigable y blandita oposición? ¿Cree que dentro de cuatro años le ayudarán a ganar las elecciones, como siempre hemos intentado hacer los de siempre?

 

Es lo que hay. Yo ahora sólo puedo esperar, por el bien de España, que quién haya de actuar, para que este esperpento, que tanto tiene de trágico, acabe; lo haga; y lo haga bien. Ahí se halla, como dije en mi anterior artículo, nuestra Esperanza. Pensándose muy mucho qué hacemos para que el PP vuelva a ser lo que le toca ser. La alternativa liberal-conservadora a la izquierda de este país; y no la oposición eterna de centro-izquierda que se conforma con las migajas del juego democrático, mientras nos desmontan España.

 

Y entre tanto… ¡Dios nos pille confesados!

 

 

 

 

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Enviado a las 11/04/2008 12:46:24
Crisis del PP: "La ESPERANZA es lo último que se pierde"

Dicen en mi pueblo (y en los pueblos de todos ustedes) que la esperanza es lo último que se pierde. Y a ello deberemos aferrarnos, viendo el panorama.

 

El día 10 de marzo escribía en este mismo blog que España había perdido una gran oportunidad de desalojar al gobierno de la infamia, probando así su necedad, al no apoyar el necesario cambio que representaba Mariano Rajoy.

 

El 13 de marzo, cuando ya se pedía la cabeza de Mariano Rajoy, en casa y fuera de ella; sostuve en este mismo blog que no era momento de cambios y que, más que nunca, había que estar con Mariano.

 

Ya apunté el 25 de marzo, sin embargo que, la manera en que se estaban haciendo las cosas desde la derrota electoral, no la entendía. Y que tanto secretismo, silencio, inactividad y desidia; no auguraban nada bueno.

 

Pero todo lo sucedido desde entonces hasta hoy (y sólo han pasado quince días) no ha hecho más que confirmar mis peores temores. De hecho, cada día que pretendía publicar un artículo, me encontraba como en cuestión de horas nuevos desmanes de este PP “post-electoral” dejaban casi ya sin importancia los anteriores.

 

Y reconozco que ahora mismo soy un votante del PP desconcertado hasta límites insospechados. Y me planteo si no cambiará (si es que no lo ha hecho ya) ese apoyo incondicional a un líder que, yo pensaba, estaba preparado no sólo para administrar victorias, sino también derrotas.

 

La lista de despropósitos de Génova en estos últimos días, me parece inacabable; y ahora hablaremos de algunos de ellos, sin ánimo de ser exhaustivos. Despropósitos más por lo que tienen de traición a los diez millones de votantes del PP que por otra cosa. Porque quienes votamos al señor Rajoy votábamos a un proyecto que creíamos liberal, anti-intervencionista, lejano a la progresía, implacable con los terroristas, combativo ante las majaderías del gobierno de Zapatero, orgulloso de ser español, y amante de las libertades, en toda la extensión del término. Un proyecto que defienda España y libertad, frente a Ex-paña e izquierda radical. Un proyecto que no se avergüence de ser de derechas y que no busque pactar con el gobierno en lo que para nosotros es innegociable. Si hubiésemos querido esos pactos, habríamos votado a Llamazares. Y juzguen ustedes mismos si lo de estos últimos días hace honor a lo que pretendíamos al depositar en la urna, orgullosos, nuestra papeleta.

 

¿El PP ha dado muestras durante esto días de estar preparado para oponerse frontal y continuamente al cambio ilegal e ilegítimo de régimen constitucional que se va fraguando poco a poco vía reformas estatutarias? ¿O está demasiadas veces jugando a una cosa y la contraria? Porque para eso no le hemos votado. Y defender de boquilla a la nación mientras España se disgrega, no se que tiene de patriotismo…

 

La gente que vota el PP vota en clave liberal y nacional. Sus actuales dirigentes, con Mariano Rajoy a la cabeza, dirían identificarse con ese ideario, pero… ¿Y las obras? Tras la derrota electoral… ¿Estamos ratificándonos en este empeño, o reculando día a día, en un nuevo viaje al “centro de no sé que”, que al final acabará a la “izquierda de no sé donde”?

 

Dicho de otra forma… ¿Se va a engrandecer, aún más, confirmándose nuestros temores, la continua traición de la derecha política a la derecha social?

 

El Rajoy post-electoral, al que yo quise dar una oportunidad, es un Rajoy entregado más que nunca al maldito complejo de la derecha que patrocina la hegemonía de la izquierda. Ese Rajoy que tanto nos hizo esperar para conocer sus “designados”, y, como ya imaginábamos, esperar, para nada.

 

Para ver como, finalmente, la solución a todos nuestros problemas iba a ser Soraya. Fíjense ustedes. Y nada tengo yo en contra de esta chica, que será muy respetable. La pega es que a ese perfil ideológico y mediático yo no sé si le voto... Y ahora es, ¡casi nada!, portavoz del partido en el Congreso.

 

¿Cómo podría estar yo satisfecho cuando todo la telaraña mediática imperante ha recibido con aplausos y alabanzas a esta señora? ¿Cómo se explica que quienes han machacado al PP con Irak, el Prestige, el 11-M y el resto de maldades ya conocidas se hallen tan felices con el nacimiento de esta nueva estrella? Se me permitirá, como poco, desconfiar… ¿No? Porque las alabanzas, es evidente,  son más  por vislumbrar la rendición del rival que por verle prosperar…

 

Y mientras la izquierda, a la suya. A seguir desmantelando el orden constitucional. Y además, ahora que ya casi no hay oposición (salvedad hecha de la que heroicamente realizan día a día medios como la COPE o Libertad Digital) y que Soraya y Alonso nos regalarán pastelitos de talante y concordia; la misión está casi cumplida.

 

La crisis del PP está servida; y no por la derrota electoral. Porque el 10 de marzo fui yo el primero en dar un mensaje de esperanza. La crisis del PP la ha creado Mariano Rajoy con lo dicho, no dicho y hecho en el último mes. Una crisis que acentúa, más si cabe, el problema ideológico de la derecha española, el cual no ha creado Rajoy. Es viene de largo.

 

Los dirigentes populares parecen acercarse peligrosamente a ese intento de ganar una contienda electoral como sea; aunque ello conlleve renunciar a los principios que les sustentan; y  de esa forma rondar a una izquierda siempre dispuesta a tener una oposición bizcochable. Y ojo, porque ello puede llevar al PP, inexorablemente, a ser socio de la izquierda en la liquidación de España. Ese PP al que, repito, votamos los que queremos que la Libertad y España sean sus dos ideas básicas.

 

No pintan bien las cosas. Y día a día han ido pintando peor. Y así hasta el debate de investidura. Otro punto de inflexión en esta carrera de despropósitos. Y de silencios: porque Rajoy no habló de la negociación del Gobierno con ETA, ni del Estatuto de Cataluña, ni del Poder Judicial y sus cambalaches, ni de…

 

¿Dónde está el Rajoy del que se esperaba un espíritu combativo, mordiente y dispuesto para la batalla desde los primeros momentos de la misma? ¿Dónde está el Rajoy de hace un mes? ¿O es qué les da igual perder a su base social? Sí, esa de siempre, la de aguantar chaparrones, la fiel. ¿Es acaso normal que hoy estén más contentos con Rajoy y los sorayos toda la progresía que quienes ocasión tras ocasión, a las buenas y a las malas, les hemos apoyado?

 

 

Y el espectáculo sigue: Gallardón atacando a Aguirre en un lamentable contubernio con el PSOE; Sáenz de Santamaría presumiendo de su progre no catolicismo (como si nos importara mucho si ella va o no a misa); por no hablar del posible (y esperemos no consumado) viraje del PP en materia de lucha contra ETA (lo cual sería su definitivo suicidio político) Porque si para acabar con la “tensión” hay dejar de pedir la firma por escrito del pacto antiterrorista, que venga Dios y lo vea. ¿Pero esto qué es?

 

 

En fin; como ustedes comprenderán, el panorama es poco halagüeño. Muchas dudas sobre si Rajoy merece el apoyo que le hemos dado; y pocos visos de mejora. Aunque, como bien saben ustedes, ya que es lo último que se pierde; siempre nos quedará la ESPERANZA.

 

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Enviado a las 25/03/2008 12:04:03
"DESPACIO AL PENSAR Y PRONTO AL EJECUTAR..."

                         

 

 

“Despacio al pensar y pronto al ejecutar” Sí, sí. Lo dicen en mi pueblo. Pero mi pueblo no es Génova, parece ser.

 

Y es que en la casa popular se ha instalado el mutismo, y la inacción. No niego yo que las cosas hayan de meditarse; y eso está bien. Cierto es que dar una imagen de precipitación no es bueno. Pero se echa de menos algún gesto que demuestre que, más allá de la resaca de la derrota, y del sopor pascual, estamos listos para encarar la legislatura como la masa social del PP se merece.

 

Mientras en casa del vecino (por decir algo) todo son nombramientos, reuniones y acción (aunque sea escaparate); el Partido Popular está dando una preocupante imagen de desidia y desconcierto. Y a mí, personalmente, no me gusta.

 

Que ahora nos digan que hasta la víspera de la reunión en las Cortes no sabremos ni los portavoces parlamentarios; puede evocarnos aquellas épocas gloriosas donde sólo un cuaderno azul conocía los secretos. Pero la época no es la misma. Y el escenario, desgraciadamente, tampoco.

 

Ahora, que sabemos que Don Mariano seguirá adelante, urge ya que el PP se ponga las pilas; y lleguen, con brío y fuerza, esos equipos nuevos, esas estrategias por estrenar; ese ímpetu que parece haberse parado, por defender lo que el PP sabe defender: a España y a la libertad.

 

Demasiado silencio. Demasiado secretismo. Que se reflexione. Que se repose… Pero que se actúe.

 

El enemigo no da tregua; y su función ya ha comenzado. Y los diez millones de votantes del PP siguen esperando un gesto. Una señal.

 

Hagan caso a los de mi pueblo; y recuerden… “Despacio al pensar y pronto al ejecutar”

 

 

 

 

 

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Enviado a las 14/03/2008 08:13:08
EN TIEMPOS DE TRIBULACIÓN, NO HACER MUDANZA...

EN TIEMPOS DE TRIBULACIÓN,

NO HACER MUDANZA...

 

Me pedía alguno de mis bloggeros más fieles una opinión acerca del tan manido tema (a pesar de que hace tres días que fueron las elecciones) de si Rajoy debe irse o debe continuar. Empezaré por llamar la atención sobre lo preocupada que está la progresía por este tema. ¿Y a vosotros que más os da? Sí, sí; ahora me dirán todo aquello de que ellos quieren una oposición fuerte, patatín, patatán... Vamos, es como cuando todos los ateos del mundo se quejaban de que Ratzinger hubiese sido elegido Papa... ¿Les importa a ustedes mucho, señores...?  

 

Pero en fin, no por ello eludiré el tema; sobre el que aún no me he pronunciado por una sencilla razón: por la que da título a este artículo, que es a su vez línea directora del mismo: decía San Ignacio que "En tiempos de tribulación no hacer mudanza..." Y algo más sabía este insigne santo que nosotros...  Digo esto en primer lugar porque no entiendo la prisa visceral en abordar este asunto; prácticamente ya desde el momento en que se conocían las israelitas. ¡Un poco de calma, señores! El mal ya está consumado; y bastante desgracia tenemos ya de pensar en los años de zafio zapaterismo que se nos presentan por delante, como para tener que tomar decisiones como si las elecciones fueran pasado mañana. Ya lo decía el santo... Reflexionemos, analicemos los resultados de las elecciones, el porqué no se han cumplido los objetivos, a pesar de los buenos resultados, y en que hemos podido fallar. ¡Pero no con la cabeza de Mariano ya encima de la mesa!  Y adentrándome ya en el fondo del asunto; no quiero dejar de decir una cosa: quienes me conocen saben que para mí Mariano Rajoy nunca fue el "candidato" perfecto para dirigir la derecha española. Y no lo fue por una sencilla razón, que con el tiempo se ha ido demostrando: este hombre es extremadamente honrado, íntegro, coherente, y porque no decirlo, buena persona. Quizá demasiado. Pero, desgraciadamente, ello no basta para ganar las elecciones. Y más cuando delante tienes un verdadero aparato Zapateril-Maquiavelico-Rubalcabiano, que de bondad poca, pero de astucia para el mal...  No obstante, durante la campaña electoral vi a un Mariano Rajoy más fuerte, más seguro de sí mismo, más vigoroso. Un Mariano Rajoy al que me hubiera gustado ver años atrás. Pero aún así, repito, quizá no ha sido suficiente. Y más de una vez hemos notado al líder de la oposición bajo de tono y ánimo; lo cual, en las personas transparentes, se nota demasiado (a diferencia del político profesional)   Pero... ¿es ahora el momento de defenestrar a Rajoy y sustuirlo por otro líder?

 

 

¿Es este difícil momento, tribulación en palabras del santo, el de abrir el melón de la sucesión en el PP; teniendo en cuenta los dificilísimos vericuetos por los que va a transitar España, y la legislatura que se nos presenta? ¿Es, justamente, a mitad camino del zapaterismo, cuando hemos de descabalgar a un jinete y montar a otro; dando más ventaja al contrincante; o debemos de dejar que nuestro caballero acabe la carrera?  El horno no está para bollos, y el resultado de las elecciones, no ha de crear en el PP un pánico desmedido; sino la tranquilidad y reflexión tan propias de la tradición conservadora.   Por otro lado, al decir Rajoy que va a presentarse con su equipo, pienso que se ha dado cuenta de la necesidad de renovar de verdad su sanedrín, que es muy aznarista (lo que es un elogio) y ha dado muy buenos resultados; pero que, debe, necesariamente, modernizarse. Y si quieren saber lo que pienso yo: pues eso, Rajoy debe renovar con calma y sin aparentar precipitación sus equipos directivos, donde Arriolas, Elorriagas y demás gurús ya han demostrado todo lo que tenían que demostrar. 

 

Pero quizá deba hacerlo él; y como decíamos, concluir la batalla. Y además concluirla por donde la ha empezado: por la reivindicación de un verdadero espacio liberal y de centroderecha. Las propuestas liberales del PP (más bien justitas; pero bueno, por algo se empieza) como la pretendida rebaja fiscal; han captado el voto centrista; lo cual, junto a la política radical de Zapatero, ha desplazado al PSOE a un terreno cada vez más izquierdista. Tengan en cuenta además que el poco voto moderado que le pudiera quedar al PSOE ha apostado también por Rosa Díez.   Pero el PP se ha seguido quedando corto en el liberalismo; donde debe ganar la batalla. Debe profundizar en él, y arrinconar así a una izquierda radical a un terreno muy emocional pero desastroso en la práctica. Y sino, al tiempo.  Se avecina (y cada vez más rápido, gracias a nuestro gobierno)  una crisis económica sin precedentes, de donde el socialismo, una vez más, no nos va a poder sacar.

 

Y ahí debe de estar Rajoy, con fuerza y tono renovado, para ofrecer a los españoles, desde un nuevo y vigoroso liberalismo, la oportunidad de creer en sí mismos para solucionar los problemas, cuando Papá Estado, una vez más, vuelva a fracasar.  Para eso debería de servir el Congreso de junio: para adoptar un perfil liberal moderno y preparar todas las soluciones posibles a los desmanes que España va a sufrir. Para, desde esas dos ideas centrales, por las que yo voto al PP (España y libertad) renovar muchos de los contenidos del programa electoral, que desde 1990 siguen intactos. Y para ser así la alternativa necesaria a la incompetencia, complacencia, inconsciencia y necedad del gobierno socialista.  Rajoy nunca fue mi candidato; y lo es, fíjense ustedes, cuando ha perdido las elecciones (porque las primeras que perdió, ni las cuento, no me pregunten porqué...)

 

No es momento de cambios en el liderazgo. Es momento de tribulación. Por lo que los cambios, ahí; en su equipo, en su estética, en sus propuestas, en su carácter liberal, en su derroche de ilusión.   Más de diez millones de españoles no pueden quedar desamparados viendo como el PP entra, ahora, precisamente, en una vorágine electoral. Para cuando tengamos un nuevo líder consolidado, el PSOE ha vuelto ha ganar las elecciones. Y créanme, yo estoy a favor de la renovación; y de las primarias, y de... Pero cada cosa en su momento. 

 

Rajoy debe hacer todo lo que esté en su mano para que los suyos sigan confiando en su liderazgo. Los suyos y los diez millones de españoles que le apoyan. Y los demás... ¡que ladren, oiga! El discursito progre de "mientras no quiten a Zaplana y a Acebes..." ya nos los tenemos más que sabido. Del enemigo... ¿el consejo?      

 

 

 

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Enviado a las 13/03/2008 09:50:35
EN TIEMPOS DE TRIBULACIÓN, NO HACER MUDANZA...
Me pedía alguno de mis bloggeros más fieles una opinión acerca del tan manido tema (a pesar de que hace tres días que fueron las elecciones) de si Rajoy debe irse o debe continuar. Empezaré por llamar la atención sobre lo preocupada que está la progresía por este tema. ¿Y a vosotros que más os da? Sí, sí; ahora me dirán todo aquello de que ellos quieren una oposición fuerte, patatín, patatán... Vamos, es como cuando todos los ateos del mundo se quejaban de que Ratzinger hubiese sido elegido Papa... ¿Les importa a ustedes mucho, señores...?   Pero en fin, no por ello eludiré el tema; sobre el que aún no me he pronunciado por una sencilla razón: por la que da título a este artículo, que es a su vez línea directora del mismo: decía San Ignacio que "En tiempos de tribulación no hacer mudanza..." Y algo más sabía este insigne santo que nosotros...  Digo esto en primer lugar porque no entiendo la prisa visceral en abordar este asunto; prácticamente ya desde el momento en que se conocían las israelitas. ¡Un poco de calma, señores! El mal ya está consumado; y bastante desgracia tenemos ya de pensar en los años de zafio zapaterismo que se nos presentan por delante, como para tener que tomar decisiones como si las elecciones fueran pasado mañana. Ya lo decía el santo... Reflexionemos, analicemos los resultados de las elecciones, el porqué no se han cumplido los objetivos, a pesar de los buenos resultados, y en que hemos podido fallar. ¡Pero no con la cabeza de Mariano ya encima de la mesa!  Y adentrándome ya en el fondo del asunto; no quiero dejar de decir una cosa: quienes me conocen saben que para mí Mariano Rajoy nunca fue el "candidato" perfecto para dirigir la derecha española. Y no lo fue por una sencilla razón, que con el tiempo se ha ido demostrando: este hombre es extremadamente honrado, íntegro, coherente, y porque no decirlo, buena persona. Quizá demasiado. Pero, desgraciadamente, ello no basta para ganar las elecciones. Y más cuando delante tienes un verdadero aparato Zapateril-Maquiavelico-Rubalcabiano, que de bondad poca, pero de astucia para el mal...  No obstante, durante la campaña electoral vi a un Mariano Rajoy más fuerte, más seguro de sí mismo, más vigoroso. Un Mariano Rajoy al que me hubiera gustado ver años atrás. Pero aún así, repito, quizá no ha sido suficiente. Y más de una vez hemos notado al líder de la oposición bajo de tono y ánimo; lo cual, en las personas transparentes, se nota demasiado (a diferencia del político profesional)   Pero... ¿es ahora el momento de defenestrar a Rajoy y sustuirlo por otro líder? ¿Es este difícil momento, tribulación en palabras del santo, el de abrir el melón de la sucesión en el PP; teniendo en cuenta los dificilísimos vericuetos por los que va a transitar España, y la legislatura que se nos presenta? ¿Es, justamente, a mitad camino del zapaterismo, cuando hemos de descabalgar a un jinete y montar a otro; dando más ventaja al contrincante; o debemos de dejar que nuestro caballero acabe la carrera?  El horno no está para bollos, y el resultado de las elecciones, no ha de crear en el PP un pánico desmedido; sino la tranquilidad y reflexión tan propias de la tradición conservadora.   Por otro lado, al decir Rajoy que va a presentarse con su equipo, pienso que se ha dado cuenta de la necesidad de renovar de verdad su sanedrín, que es muy aznarista (lo que es un elogio) y ha dado muy buenos resultados; pero que, debe, necesariamente, modernizarse. Y si quieren saber lo que pienso yo: pues eso, Rajoy debe renovar con calma y sin aparentar precipitación sus equipos directivos, donde Arriolas, Elorriagas y demás gurús ya han demostrado todo lo que tenían que demostrar.  Pero quizá deba hacerlo él; y como decíamos, concluir la batalla. Y además concluirla por donde la ha empezado: por la reivindicación de un verdadero espacio liberal y de centroderecha. Las propuestas liberales del PP (más bien justitas; pero bueno, por algo se empieza) como la pretendida rebaja fiscal; han captado el voto centrista; lo cual, junto a la política radical de Zapatero, ha desplazado al PSOE a un terreno cada vez más izquierdista. Tengan en cuenta además que el poco voto moderado que le pudiera quedar al PSOE ha apostado también por Rosa Díez.   Pero el PP se ha seguido quedando corto en el liberalismo; donde debe ganar la batalla. Debe profundizar en él, y arrinconar así a una izquierda radical a un terreno muy emocional pero desastroso en la práctica. Y sino, al tiempo.  Se avecina (y cada vez más rápido, gracias a nuestro gobierno)  una crisis económica sin precedentes, de donde el socialismo, una vez más, no nos va a poder sacar. Y ahí debe de estar Rajoy, con fuerza y tono renovado, para ofrecer a los españoles, desde un nuevo y vigoroso liberalismo, la oportunidad de creer en sí mismos para solucionar los problemas, cuando Papá Estado, una vez más, vuelva a fracasar.  Para eso debería de servir el Congreso de junio: para adoptar un perfil liberal moderno y preparar todas las soluciones posibles a los desmanes que España va a sufrir. Para, desde esas dos ideas centrales, por las que yo voto al PP (España y libertad) renovar muchos de los contenidos del programa electoral, que desde 1990 siguen intactos. Y para ser así la alternativa necesaria a la incompetencia, complacencia, inconsciencia y necedad del gobierno socialista.  Rajoy nunca fue mi candidato; y lo es, fíjense ustedes, cuando ha perdido las elecciones (porque las primeras que perdió, ni las cuento, no me pregunten porqué...) No es momento de cambios en el liderazgo. Es momento de tribulación. Por lo que los cambios, ahí; en su equipo, en su estética, en sus propuestas, en su carácter liberal, en su derroche de ilusión.   Más de diez millones de españoles no pueden quedar desamparados viendo como el PP entra, ahora, precisamente, en una vorágine electoral. Para cuando tengamos un nuevo líder consolidado, el PSOE ha vuelto ha ganar las elecciones. Y créanme, yo estoy a favor de la renovación; y de las primarias, y de... Pero cada cosa en su momento.  Rajoy debe hacer todo lo que esté en su mano para que los suyos sigan confiando en su liderazgo. Los suyos y los diez millones de españoles que le apoyan. Y los demás... ¡que ladren, oiga! El discursito progre de "mientras no quiten a Zaplana y a Acebes..." ya nos los tenemos más que sabido. Del enemigo... ¿el consejo?       

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Enviado a las 10/03/2008 10:32:22
ELECCIONES 2008: OCASIÓN DESAPROVECHADA, NECEDAD PROBADA...
Pues ya está. Hace unos días escribía un artículo en el Refranero Liberal que titulaba igual que el de hoy, pero con el refrán entre signos de interrogación. En esa ocasión confiaba en no tener que poner hoy un título igual, pero en sentido afirmativo.  Y sí; desgraciadamente así es. Hoy, como dicen en mi pueblo (donde, por cierto, ha arrasado una vez más el PP), podemos afirmar que ocasión desaprovechada, necedad probada.   Es cierto que el PP ha subido en escaños, en porcentaje y en número de votos; consiguiendo unos muy buenos resultados; y parto así de la premisa de sentirme profundamente orgulloso de esos más de diez millones de votantes. De esa enorme masa social formada por conservadores, liberales, derechas varias, gentes del centro, y personas que, aún sin ser cien por cien afines al PP, han sido capaces de darse cuenta del momento grave en el que estamos y de lo necesario que era un cambio. Pero ello no ha sido suficiente...  Es cierto también que hay que felicitar al PP por sus buenos resultados, y a Mariano Rajoy, en especial, por haber llevado al PP hasta la puerta de la victoria en circunstancias más que difíciles. Pero ello no ha sido suficiente...  El PSOE ha gobernado estos últimos cuatro años desde la radicalización izquierdista; y el encamamiento con los nacionalismos más separatistas (si es que ello no es una redundancia). Y desde ahí ha ganado las elecciones. Recogiendo todo el voto de fuerzas como ERC ó IU, que ya no necesitan votar a separatistas o marxistas; porque lo tienen en La Moncloa. El PSOE no ha ganado ni un sólo voto del famoso centro, de la famosa moderación, del famoso talante. Esos votos, queridos amigos, están en la enorme y decente masa votante del PP (y no quiero decir nada más allá de lo que he dicho, para tranquilidad de los super-susceptibles progres, que ya se estarán echando las manos a la cabeza)  La claudicación del Estado ante ETA y sus exigencias (miren sino quién gobierna en Mondragón, donde se producía el último atentado de la banda asesina, y pregúntense porqué); la desmembración progresiva de España, el desmontaje del Estado constitucional, el enfrentamiento artificial creado removiendo el pasado de España, etc, etc, etc...; por no hablar del desastre económico en el que estamos inmersos; no han sido suficientes para que España se mostrase como una gran nación, en una ocasión tan grande.  Vaya por delante que, como no puede ser de otra forma, yo acepto el resultado, que es el de las urnas; y me preparo ya para otros cuatro años (si llegan) de gobierno de la infamia. Eso es la democracia. Pero a los rasga-vestiduras les digo que democracia también es que hoy yo pueda decir lo que me de la gana. ¿No? Y lo que me da la gana es decir que no siempre gana los buenos; y que como dicen en mi pueblo: a ocasión desaprovechada, necedad probada.  No; no; no siempre ganan los buenos; ¡no les quepa la menor duda! Por ello, ZP irá a la Moncloa; y Chiquilicuatre a Eurovisión. ¿Qué es más vergonzoso? Pues no lo sé. Pero esto es la democracia... Y esto es España.
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Enviado a las 09/03/2008 15:42:00
HOY VOTAMOS: LA OCASIÓN LA PINTAN CALVA

Y hoy sí; el refranero liberal recupera sus refranes. ¿Saben cómo, en este día 9 en que estamos llamados a votar? Diciendo aquello de que: "La ocasión la pintan calva"     Los romanos adoraban a una diosa llamada Ocasión, a la que representaban como una mujer bellísima puesta de puntillas sobre una rueda y con alas en los pies o en la espalda, para indicar que las cosas buenas pasan rápidamente. Ocasión llevaba la parte delantera de la cabeza cubierta por una hermosa cabellera, pero estaba totalmente calva por detrás. De este modo, se daba a entender que una vez que ha pasado la ocasión es del todo imposible recuperarla o asirla, y que, por consiguiente, no se debe dudar un instante en aprovechar una oportunidad o coyuntura.    España no puede dudar hoy en aprovechar la oportunidad que tenemos de pasar esta oscura página de una vez por todas.
    En los dos últimos días he expresado desde esta tribuna mi más sentido pésame a la familia del ex-concejal vilmente asesinado por ETA, y, sin hacer muchos más comentarios, manifesté que lo que debíamos de hacer los demócratas en el día 9 de marzo era ir a votar, y recuperar nuestra dignidad.  Hoy es el día 9. Y hoy, como es un día grande (y más que puede serlo), quiero extenderme en lo