Estrenabamos el pasado domingo el tiempo de adviento, tiempo de preparación para los cristianos de la venida de Cristo, del Dios hecho hombre ("y el verbo se hizo carne y habitó entre nosostros"). Y conocíamos en fechas recientes dos hechos que, por esperados, no dejan de sorprender:
- El primer de ellos, la decisión del TSJCyL de eliminar por la vía de los hechos a Cristo de la esfera pública, ordenando retirar los crucifijos de un colegio.
- El segundo, la polémica suscitada por la colocación de una placa de Santa Maravillas en el Congreso.
Yo me pregunto, ¿qué celebran todo ese "puterio progre" en estas fechas? ¿Hannuka tal vez? Pues no señores. En estas fechas, los cristianos celebramos que Dios se hizo hombre para salvar a la humanidad. Y mientras por un lado la sociedad quiere quitar a Jesucristo de nuestras vidas, por otro se pega atracones, consume como subnormales sin control ¿en honor a qué o quien?
La paganización de la Navidad ha llegado a tales extremos que ni siquiera la gente sabe por qué estos dias son tan especiales para los cristianos. Los mismos que quitan crucifijos e insultan a las monjas violadas por los "rojos" en la guerra civil, son los que llevan a sus hijos a colegios religiosos, visitan belenes, y regalan juguetes a sus niños por navidad. ¡Qué falta de principios y ausencia de valores!
Ante esta mísera situación, propongo que todos estos personajes de la subvención y la sopa boba trabajen el 25 de diciembre, pues lo de aprovecharse de una fiesta "religiosa" ya está bien. Si quieran erradicar a Cristoy su mensaje de salvación de la vida pública, muy bien, pero que no se benficien del día de descanso que supone conmemorar el nacimiento del Hijo del Hombre.
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Ya lo había decidido, pero hoy se ha confirmado. No vuelvo a votar al PP, a no ser que pegue un giro de 180 grados. Después de tardar más de 24 horas en pedir que se disuelvan los ayuntamientos donde gobierna la ETA, ahora resulta que viaja en el mismo avión que ZetaP al funeral del nacionalista asesinado. El perfil bajo está ya por los suelos y la situación es insostenible. Y lo peor es que no veo por ningún sitio la alternativa. En fin.