Mensajes en la categoría HBO

Fuego valyrio, dragones, sexo, violencia, sangre, mancos con mano de oro. El menú que nos ha brindado el arranque de la cuarta temporada de Juego de Tronos ha sido un festín de los manjares que esperábamos. La niña mimada de HBO ha regresado como acostumbra, trayéndonos de vuelta esta sensación tan familiar de querer más. El ansia pura, vaya. Porque esto va de siete Reinos y un Trono, pero sobre todo, va de que nos quedemos a medias; satisfechos con la degustación pero aún hambrientos. Así que, vamos haciendo hueco, que llegan los espoilers.

LEER MÁS »

Antes de comenzar a hablar sobre el final de True Detective (con todos los espoilers posibles, claro) quizás no esté de más tomar unas consideraciones previas. ¿Que por qué? Pues porque desde que este domingo se emitiera el octavo y último episodio cunde un clima de pesadez insoportable, me van a perdonar, y el debate sobre si el final estuvo o no a la altura ha devenido en batalla maniquea entre la sacralización o la defenestración, sin lugar a mucho más matiz. ¿Es True Detective una obra maestra? ¿O un bluf pretencioso al que se le ha ido la mano? Pues ni una cosa, ni la otra. Y puede que un poco de las dos.

LEER MÁS »

Una de las espinas que tengo clavadas en esto de las series es que no he visto ninguna de las consideradas “obras maestras” cuando tocaba. Siempre las pillé empezadas. Con la excepción de Breaking Bad, cuando empecé The WireLos Soprano y otras joyas de la galería del coleccionista, ya sabía que me disponía a ver algo grande que había encandilado a todos los expertos y ante las que era imperativo quedar boquiabierto. Y quizás me equivoque, pero en eso hay un poco de trampa. Porque cuando llegamos tarde, comenzamos a juzgar estas series ya subidas en el pedestal, con una visión mucho más condescendiente y menos crítica; convencidos como estamos de que al final todo encajará cual puzzle cósmico. A ello contribuye también tener todos los capítulos disponibles para perpetrar placenteros atracones; en lugar de verse obligado a reposar cada trama, esclavos del visionado semanal. Son experiencias distintas, pero esta última ayuda muchísimo más a apreciar los detalles.

¿Y a cuento de qué viene esto? Pues a que siempre me he preguntado cómo se quedaron aquellos (pocos) que vieron el primer capítulo de The Wire ese 8 de junio de 2002. A ellos nadie les dijo aquello de “tarda en arrancar, pero confía en mí, dale un par de capítulos y ya no podrás salir” y sin embargo continuaron. Eso es que algo vieron, ¿no? algo percetible pero indefinible. Como un aroma que alerta de la delicia que se está preparando en la cocina. Mi capricho era olisquear ese algo desde el recibidor.

Y, ¡ay! Que creo que he dado con ello en True Detective. Siendo de HBO, ya sabíamos que nos moveríamos en unos estándares de calidad altos, pero estoy poniendo los pies en esa barrera entre una buena serie y una deliciosa. Ya en el piloto, me invadió la sensación (más bien el pálpito) de que si no se tuerce, lo que tenemos delante seguirá dando qué hablar los próximos años. Tiene los mimbres y el aroma, y si tuviera que apostar me la jugaría a que esto puede acabar en obra maestra. Así me lo pareció, así se lo cuento. Ya tendré tiempo de rectificar.

LEER MÁS »

OTRAS ENTRADAS

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899