“True Detective”: el capricho de la obra maestra

Miércoles 22 de enero de 2014 - Bárbara Ayuso - 10 Comentarios
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Una de las espinas que tengo clavadas en esto de las series es que no he visto ninguna de las consideradas “obras maestras” cuando tocaba. Siempre las pillé empezadas. Con la excepción de Breaking Bad, cuando empecé The WireLos Soprano y otras joyas de la galería del coleccionista, ya sabía que me disponía a ver algo grande que había encandilado a todos los expertos y ante las que era imperativo quedar boquiabierto. Y quizás me equivoque, pero en eso hay un poco de trampa. Porque cuando llegamos tarde, comenzamos a juzgar estas series ya subidas en el pedestal, con una visión mucho más condescendiente y menos crítica; convencidos como estamos de que al final todo encajará cual puzzle cósmico. A ello contribuye también tener todos los capítulos disponibles para perpetrar placenteros atracones; en lugar de verse obligado a reposar cada trama, esclavos del visionado semanal. Son experiencias distintas, pero esta última ayuda muchísimo más a apreciar los detalles.

¿Y a cuento de qué viene esto? Pues a que siempre me he preguntado cómo se quedaron aquellos (pocos) que vieron el primer capítulo de The Wire ese 8 de junio de 2002. A ellos nadie les dijo aquello de “tarda en arrancar, pero confía en mí, dale un par de capítulos y ya no podrás salir” y sin embargo continuaron. Eso es que algo vieron, ¿no? algo percetible pero indefinible. Como un aroma que alerta de la delicia que se está preparando en la cocina. Mi capricho era olisquear ese algo desde el recibidor.

Y, ¡ay! Que creo que he dado con ello en True Detective. Siendo de HBO, ya sabíamos que nos moveríamos en unos estándares de calidad altos, pero estoy poniendo los pies en esa barrera entre una buena serie y una deliciosa. Ya en el piloto, me invadió la sensación (más bien el pálpito) de que si no se tuerce, lo que tenemos delante seguirá dando qué hablar los próximos años. Tiene los mimbres y el aroma, y si tuviera que apostar me la jugaría a que esto puede acabar en obra maestra. Así me lo pareció, así se lo cuento. Ya tendré tiempo de rectificar.

True Detective arranca en Louisiana en 2012, con el interrogatorio por separado a los policías Rust Cohle (Matthew McConaughey) y Martin Har (Woody Harrelson), sobre unos de crímenes cometidos en 1995. No se asusten con el casting, porque es el primer bofetón que nos pega la serie: si -como yo- no es entusiasta de los actores, se la va a tener que envainar. Porque el Harrelson se zampa la pantalla y McConaughey ha tenido el cambio de mánager más favorecedor de la historia, y aterriza en 2014 con 30 kilos menos y todas las de arrasar. El actorazo que había bajo el guaperas ha emergido, y lo vamos a tener hasta en la sopa.

Mediante saltos temporales, vamos conociendo el crimen que unió a la pareja de policías, que aunque recuerda en lo visual a los de Hannibal, parece esconder algo todavía más enfermizo. Porque desde los fantásticos títulos de crédito, todo True Detective es opresivo: la bochornosa Louisiana, la asfixiante relación entre ambos, el oscurísimo halo que lo envuelve todo, los muertos, la sangre, los rituales. Todo sabe y huele a perdición. Si a los cinco minutos está preguntándose por qué tiene ese mal rollo metido en el cuerpo, enhorabuena: ya le ha cogido por las solapas.

Especialmente el personaje interpretado McConaughey está llamado a traernos verdaderos momentos de gloria, porque hay algo que huele a podrido en él desde su chocante y primera aparición. El policía tiene el irremediable atractivo de los personajes condenados y también su clarividencia. Es un tipo extraño, desasosegante y enfermo, que en 1995 parece tener como único asidero la resolución de los crímenes. En 2012 ya está muerto por dentro y por fuera. ¿Qué ha ocurrido en esos años? Esa es una de las preguntas claves de la serie, que se tomará tiempo en contestar. La relación entre ambos policías es otro de sus fundamentales atractivos, porque huye de los lugares comunes de las policiales típicas (It’s not Tv, it’s…) regalándonos a dos dos tipos antagónicos que se estomagan mutuamente, y que no acabarán bautizando a sus hijos con el nombre del compañero. Una constante lucha de fuerzas que se repite en todo el esquema argumental de la serie, sucio a más no poder.

Esto es una buena serie negra, así que lo de menos es quién es el responsable del asesinato. No en vano, el guión lo firma Nic Pizzolatto, responsable de varios capítulos de The Killing y Cary Funkanga, guionista de Jayne Eyre. Vayan saliendo ordenadamente quienes gusten de tramas sencillas, que True Detective no ha llegado para ponérnoslo fácil porque no es manjar para el paladar del espectador medio. Es un salto al vacío, una inmensa incógnita de afiladas aristas y donde la esperanza no está, ni se la espera.

La primera temporada la compondrán ocho capítulos y la historia se cerrará ahí. Si triunfa (los dos capítulos que han emitido en EEUU han sido un éxito para la HBO) habrá más temporadas, pero nos despediremos de Louisiana, del rectilíneo McConaughey y el embrutecido Harrelson, porque será autoconclusiva. En España puede verse desde ya mismo en Canal +, un día después de su emisión en los States.

Hay un entusiasmo general con la serie que comparto completamente, porque tiene motivos de sobra para ello. Pero yo me quedo la posibilidad de darme el capricho de ver una obra maestra desde el principio. No nieguen que es una gran oportunidad.


8 Comments

  1. Jorge's Gravatar Jorge
    22 enero, 2014 at 8:56 | Permalink

    Coincido plenamente con Bárbara, lo de menos es la trama, la interpretación de los dos detectives y la atmósfera desoladora y deprimente que rodea cada plano te atrapa.
    Espero que no decaiga como tantas otras series con un interesante inicio para luego soportar demasiados capítulos de relleno.

  2. 22 enero, 2014 at 9:13 | Permalink

    Jeje, Bárbara, me ha hecho gracia lo de las espinas clavadas… Muy cierto.

    Con la excepción de Los Soprano y Mad Men, el resto de grandes series siempre han ido creciendo en aprecio crítico (y de público). Y es que en parte es lógico: va en el ADN del concepto de serialidad que el relato vaya creciendo y ganando hondura con el paso del tiempo, puesto que expande su complejidad moral y narrativa.
    Dicho de otro modo: las primeras temporadas de Breaking Bad, The Shield o Battlestar Galactica no tenían la maestría que fueron adquiriendo luego.

  3. Adriano's Gravatar Adriano
    22 enero, 2014 at 11:27 | Permalink

    Mcconaguey se sale en esta serie,vieron la voz que pone en la VOS?? que actorazo dios mio :D

  4. Marina's Gravatar Marina
    22 enero, 2014 at 21:18 | Permalink

    Yo en cambio creo que el primer episodio, es más, la primera escena de BrB marcaba ya el tono y el aspecto visual de toda la serie. Recuerdo haber pensado “wowww, ¿qué hace este tipo en calzoncillos, en medio del desierto y con una máscara de gas puesta?”.

  5. Mike's Gravatar Mike
    26 enero, 2014 at 19:20 | Permalink

    Tremendos los dos primeros capítulos. Bárbara lo ha reflejado perfectamente en “te coge por las solapas”. Lo paladearemos poco a poco como corresponde a las series que vemos “en directo”.

    ¿No se os asemeja Rust, al personaje que interpreta David Tennant en Broadchurch? El inglés no tiene el lado salvaje obviamente. No le va a pegar a nadie. Pero el tormento y el sentido nihilista de la vida y el lado antisocial parecen similares. Aunque en True Detective me da a mí que vamos a poder filosofar mucho más. En el discurso de Rust sobre el error de la evolución de darnos autoconsciencia hay mucha comida para el cerebro.

  6. Jorge's Gravatar Jorge
    2 febrero, 2014 at 2:29 | Permalink

    Vistos ya los primeros capítulos emitidos tengo claro que es una de las series del año y seguramente una de las muchas que ocuparán las estanterías (¿o debería decir discos duros?) de muchos.

    Tiene esa esencia del cine negro que tanto me gusta y cuanto más la miro, más me gusta. Aunque también tengo ciertos pero que ponerle, que no todo va a ser perfecto.

    Así como tengo que quitarme el sombrero ante McConaughey por su interpretación -chico nunca tan buen partido le ha sacado a perder tanto peso…, aquí y en Dallas Buyer’s Club-, lo de Woody Harrelson empieza a sonarme repetitivo. Me parece que hace siempre el mismo personaje, ese bonachón con ramalazo violento que tanto nos gustó en Larry Flint y que repite peli tras peli hasta en Los Juegos del Hambre. Hay momento que hasta me parece una parodia de sí mismo. Cierto es, a su favor, que es el perfecto contrapunto para su desorientado y deprimido compañero.

    TEORÍA PERSONAL (ESPOILER?)
    Hay una cosa que me huelo. No sé si es porque vistas muchas pelis del género uno ya lo ve venir pero me da que esa separación entre los dos colegas policías, clara en la fase del presente del relato, se debe a la mujer de Harrelson que se arrojará a los brazos de un desvalido McConaughay. Si no, ¿por qué contarle la historia de la hija muerta el primer día al conocerla? Además de la amante del primero y que ella conoce perfectamente. Muchas horas de cotilleo a veces me llevan a perpetrar estas cosas… ;-)

    Pero bueno, fuera de todas estas teorías y disparates que se me pasan a estas horas, la serie está muy bien escrita. Quizá el hecho de que el mismo guionista se haya encargado de toda la historia -y no un grupo como nos tienen acostumbrados- ha permitido que el relato parezca tan bien unido y armado. No son ocho cabezas pensantes sobre una misma historia sino que es una que sabe cómo empieza y cómo va a acabar.

    De esa unidad de guión se entiende también el concepto de la unidad visual comandada, si no me equivoco, por la misma persona también. Es algo no visto últimamente en la televisión americana y que en mi opinión (sobre todo en este género) le ayuda notablemente a que el producto sea tan redondo como lo que estamos viendo. ¿No lo creéis así?

  7. Sofia Martínez's Gravatar Sofia Martínez
    5 febrero, 2014 at 16:35 | Permalink

    Es interesante lo que mencionas, en el caso de True Detective puedo decir que es una serie muy bien lograda con un guión que sin duda se aprecia muchísimo. Por otro lado la participación de Woody Harrelson es de verdad digna de admirar pues la personalidad que refleja en su papel es maravillosa.

  8. Jack Strommerfieldzing's Gravatar Jack Strommerfieldzing
    4 marzo, 2014 at 12:47 | Permalink

    Kurtz, en la novela de Conrad, vió el corazón de las tinieblas y exclamó “El horror!”, muchos telespectadores podrán repetir la experiencia de Kurtz siguiendo esta desasosegadora serie, repleta de momentos estremecedores, perturbadores -geniales, a fin de cuentas- y que, como dice Bárbara, quedarán para la posteridad. Gracias HBO una vez más, experta en llegar a lo más recóndito (y superficial, por supuesto) de la naturaleza humana y mostrarlo a los simples mortales devoradores de series con absoluta maestría a través de historias y personajes memorables

  1. Las diez mejores series de televisión según los espectadores (via series.ly) | Muybastos on 29 abril, 2014 at 14:37
  2. javilarsson7 on 29 abril, 2014 at 16:26

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