‘El Ala Oeste de la Casa Blanca’: ¿Finges que la has visto?

Sábado 5 de noviembre de 2011 - Bárbara Ayuso - 44 Comentarios
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El Ala Oeste de la Casa Blanca permite realizar una de esas maniqueas pero divertidas clasificaciones de la humanidad que comienzan con un ‘hay tres clases de personas en el mundo…’. Digamos que, a grandes rasgos, la división resulta en tres grupos: quienes han visto El Ala Oeste de la Casa Blanca, los que aún no lo han hecho, y el conjunto más interesante de todos: quienes fingen haberla visto. Este fenómeno -común al resto de disciplinas más o menos culturales- se produce casi en exclusiva ante lo que denominaríamos ‘buenos productos’, series que ya están bajo la vitola de indispensables -Llámenme ingenua, pero me niego a creer que exista alguien que finja haber visto Ana y los siete-. En el terreno puramente cinematográfico, varias encuestas señalan El Padrino o Ciudadano Kane como los títulos sobre los que más se ‘miente’, negando las lagunas cinéfilas. En la ficción televisiva, El Ala Oeste estaría muy arriba en ese mismo ránking, pero ¿por qué? ¿Es realmente tan buena serie como se proclama? ¿Son merecidas las alabanzas? Y de ser así, ¿por qué se atraganta?

En primer lugar, no se trata de una ficción fácil ni de consumo rápido. La serie de Aaron Sorkin aborda la compleja política estadounidense desde dentro, con una trama tan ambiciosa como inteligente, que desalentará al espectador ávido de un ocio televisivo sin demasiadas complicaciones. Sentarse a ver The West Wing requiere una dedicación absoluta, una atención constante a sus brillantísimos y endiabladamente rápidos diálogos para no perder el hilo de lo que ocurre en pantalla. Suele decirse que cuesta entrar en ella, que requiere un plus de esfuerzo intelectual que a veces supone una barrera infranqueable. Es del tipo de series que no basta con ver: hay que paladearla y dejarla reposar.

Otro factor que quizás también ha podido desanimar a ciertas audiencias -especialmente en nuestro país- es ese antiamericanismo pazguato que sale a relucir de tanto en tanto. Sinopsis en mano, se nos presenta una serie que abordará la vida de la Casa Blanca, las intrigas palaciegas que se agazapan tras el Despacho Oval. ‘Buf, otra americanada’, me han espetado en más de una ocasión. La idea preconcebida -y más que equivocada- de otro benigno y carismático Harrison Ford salvando el mundo en su Air Force One ha podido dejarse a muchos por el camino. Todo ello, presentado en una época de creciente descrédito y desvinculación de la sociedad con la clase política, ha podido llevar al espectador a considerar los entresijos de la administración americana como un terreno de una aridez insoportable. En un país acostumbrado a debates políticos de calidad casi pueril -en la mayoría de las ocasiones- los personajes que contraargumentan con músculo, soltando brillantes réplicas como si no costara esfuerzo, se antojan casi extraterrestres. ¡Ojo! Y todo esto, sin abandonar su rápido caminar por los largos pasillos de la White House.

Capítulo aparte merecería el maltrato que esta serie ha sufrido en la televisión española, que (nos) condenó al insomnio a los hipnotizados por toda la trastienda de gobernar Norteamérica. Durante años, El Ala Oeste cambió de horarios y de cadena (saltando de TVE a La 2 sin razón aparente) con demoledoras reprogramaciones que ponían piedras en el camino para seguir correctamente unas tramas en las que saltarse un capítulo no es una opción.

Pero nada de esto es excusa para amilanarse y no embarcarse en una de las mejores series de la historia, que como ya dijo Santiago Navajas en un imprescindible artículo en este periódico, ‘inauguró la telefilia’. Superada la primera barrera, El Ala Oeste te engancha sin remedio, te coge y no te suelta; hasta verte completamente inmerso en los avatares e intersticios de una vorágine de asesores, jefes de gabinete, adjuntos al jefe del gabinete y ayudantes especiales del adjunto al presidente Josiah Jed Bartlet (Martin Sheen).

El Ala Oeste tiene una aureola de grandeza que apabulla, es cierto. Pero es franqueable, incluso aunque el espectador se presente ante ella virgen de conocimientos en política americana. Amén de otras muchas cosas, sus siete temporadas son una lección impagable del funcionamiento de los mecanismos del gobierno de EEUU, un entretenimiento inteligente del que sacar toneladas de provecho.

Y ahora me preguntarán que si todo son bondades. Y yo tengo que decirles que no, porque como todas, tiene pecadillos. En ocasiones -y sólo en ocasiones- la serie y, sobre todo, los personajes, se envuelven en un halo de ingenuidad que le resta un pellizco de verosimilitud. Echo ahora, y eché en falta en su momento, alguna equivocación a sabiendas de sus personajes, algún tozudo egoísta, un poco más de esa mala leche que nos mantiene vivos por dentro. A veces quise un poco más de zancadillas entre esos asesores tan colegas. En otras ocasiones, me sobrepasó tanta genialidad en los diálogos, y quise ver un poco de juego sucio, de insulto fácil o pequeñas dosis de demagogia barata que a todos se nos escapa cuando el contrario nos ha destrozado los argumentos. Un pellizco menos de idealismo en la construcción de los personajes -uno de los mayores logros de la serie- quizás habría borrado ese aire lejanamente naif de algunas escenas. Pero nada son grandes escollos, nada contamina la esencia de una serie incuestionablemente exquisita.


44 Comments

  1. Eduardo Segura's Gravatar Eduardo Segura
    5 noviembre, 2011 at 10:16 | Permalink

    He leído con interés tu comentario sobre la que es, para mí y con diferencia, la mejor serie de tv. Disiento en lo que afirmas en el último párrafo. Creo que la verosimilitud no está tanto relacionada con la presentación de reacciones (en sus extremos de virtud o miseria) como las nuestras, cuanto en la imitación de acciones y pasiones humanas que, por la propia fuerza de la ficción (del mito, del relato) poseen una radical universalidad. La actitud de Josh hacia Toby en las dos últimas temporadas, la evolucion del personaje de Josh, la actitud de Sam Seaborn y Bartlet en cuestiones de conciencia y política interior, o la tirantez que preside la amistad entre Toby y Bartlet, son ejemplos de esto; por no hablar de Leo o C.J. y su infinita horquilla de matices dramático-morales.
    Muchas gracias.

  2. Xevi Martí's Gravatar Xevi Martí
    5 noviembre, 2011 at 10:20 | Permalink

    Ciertamente, queda bien decir que uno la ha visto y que a uno le gusta. Pero (en mi humilde opinión), tiene muchos más pecadillos de los que le sacan ustedes en el post.
    Para empezar, el guión está lleno de agujeros. No ya por los personajes que van apareciendo y desapareciendo sin explicación ni motivo aparente (más de uno y más de dos acaban en “Mandyland”, como dicen los fan de la serie), sino por una cierta tendencia a dejar subtramas sin resolver.
    Luego, está el progresismo buenista irredento de las primeras temporadas, las que llevan el sello personal de Sorkin. Los progres son gente guapa, majísima, idealista, inocente, que quiere cambiar el mundo a mejor, instaurar un supuesto “Bien” en todas partes (de la mano del intervencionismo estatalista en todos los ámbitos, por supuesto); y la derecha es gente oscurantista, religiosa, fanática y mezquina que se opone a ese designio con maldad egoísta, pisando a quien haya que pisar por el camino.
    Finalmente, las tres últimas temporadas son bastante penosas. La 7ª temporada ni siquiera la acabé de ver, de mala que era. Los personajes parecen otros aunque los actores sean los mismos, la trama se retuerce estúpidamente y se convierte en un mal serial de media tarde.

  3. Marcos's Gravatar Marcos
    5 noviembre, 2011 at 10:41 | Permalink

    Pues yo ví “Ana y los siete” y estoy muy orgulloso de haberla visto, recuerdo que fue una de las series más vistas en España.

    • Blanca's Gravatar Blanca
      5 noviembre, 2011 at 20:50 | Permalink

      …eso explica bastante como va España.

  4. Sergio's Gravatar Sergio
    5 noviembre, 2011 at 10:45 | Permalink

    Absolutamente de acuerdo con el análisis de esta brillante serie. Comencé a verla online hace pocos meses, y debo decir que fue un feliz hallazgo. Los diálogos son trépidantes, el humor exquisito y el retrato de la intrapolítica americana, de orfebrería.

    Una auténtica obra maestra, de esas que no resistirían una adaptación “a la española”. ¡Qué Dios nos libre!

  5. 5 noviembre, 2011 at 11:06 | Permalink

    Me he sentido identificado con la entrada totalmente, hay una fina capa de hielo que rodea la serie, pero cuando la rompes ya no paras, he llegado a ver capítulos seguidos intrigado por tramas que iban desde ajustes presupuestarios a nombramiento de jueces del Supremo, y las temporadas en las que hay elecciones son apasionantes.

    También con esta serie aprendí que el vicepresidente está por si se muere el presidente, mas o menos.

  6. 5 noviembre, 2011 at 12:19 | Permalink

    Estoy completamente de acuerdo con Xevi Martí en el maniqueísmo progre de las primeras temporadas de la serie. Lo que no quiere decir que no disfrutara cada capítulo en su genialidad. Ese maniqueísmo es más evidente cuando la ves de nuevo pasados unos años, como hice yo.
    Tengo que decir también que no he sido capaz de ver las dos últimas temporadas ni al primer ni al segundo intento. El giro que dan es tan raro que me desanimé al tercer episodio.
    Saludos.

  7. marcos's Gravatar marcos
    5 noviembre, 2011 at 12:22 | Permalink

    Para mi desde luego la mejor serie que he visto sin lugar a dudas. Recuerdo que, cuando podía, deboraba dos o tres capítulos diarios. Es inevitable en una serie como esta que pueda parecer que te inclinas por una opción política, pero creo que por encima de eso están todas las bondades que se relatan en el artículo. Probablemente la realidad no sea así, pero si nuestros políticos se acercasen un poco al comportamiento de los personajes de esta serie otro gallo nos cantaría.

  8. Javier's Gravatar Javier
    5 noviembre, 2011 at 12:24 | Permalink

    He visto las siete temporadas de la serie y en lo fundamental estoy de acuerdo con el análisis de la misma.

    Creo, también, que entre los “pecadillos” esta la presentación de los “buenos” como demasiado buenos.

    Sobre todo me resultó absolutamente increíble y lleno de melaza, el papel del asistente, “superguay” negro, interpretado por Dulé Hill. Su romance con la hija del Presidente, provoca la carcajada y la vergüenza ajena a partes iguales. Exceso de celo sería la figura.

  9. Luis's Gravatar Luis
    5 noviembre, 2011 at 12:56 | Permalink

    Lástima que dejaran de emitirla en Televisión, las buenas series las hacen desaparecer, para embrutecernos con la Telebasura diaria, llevado a cabo por cadenas impresentables y programas dirigidos por “gays y lesbianas” en su mayoría.

  10. Jantonio's Gravatar Jantonio
    5 noviembre, 2011 at 14:17 | Permalink

    Excelente, pionera de un nuevo género, las series por temporadas. He perdido la cuenta de las veces que la he disfrutado. Cierto maniqueismo a la hora de presentar a demócratas y republicanos pero de un nivel altísimo en la puesta en escena, diálogos inteligentes, grandes intérpretes y tiempo de duración de 40 minutos por capítulo ideal para el entretenimiento y la reflexión.

    Me quedo con la 1ª temporada y con Toby Ziegler. Un clásico imperecedero.

    Enhorabuena por la iniciativa “Seriemente”.

  11. 5 noviembre, 2011 at 15:50 | Permalink

    Yo presumo de haberla visto y de haberme comprado los DVDs de las siete temporadas.

  12. .EL ALEPH.'s Gravatar .EL ALEPH.
    5 noviembre, 2011 at 16:07 | Permalink

    A mi parecer, esta serie de tv es una obra de arte.
    En el sentido de su brillantez total desde el primer al último capítulo; en la realización, en sus magníficos guiones y en la espectacular trama de cada personaje,(cubren todos y cada uno de los tipo de seres humanos de este siglo, y probablemente, de siempre).
    El cachondeo típico de TVE con la programación de locos con que nos marearon año a año para poder seguirla capítulo a capítulo, NO TIENE NOMBRE!
    Total que, en cuanto supe que estaba a la venta la serie completa en español, zas!, ahí estaba yo comprándola por 50 euracos.. Es la primera vez que compro una serie de tv. Y me satisface horrores poder ver temporada a temporada, capítulo a capítulo cuando me da la real gana..
    Una obra de arte de nuestro tiempo, sin duda alguna..

    • Saf's Gravatar Saf
      26 junio, 2012 at 22:00 | Permalink

      Hola, ¿me puedes decir dónde compraste el pack completo de la serie por 50euros?
      Muchas gracias
      Saludos
      (y si ya la tienes muy vista y quieres venderla, puedo ser tu compradora)

  13. jose's Gravatar jose
    5 noviembre, 2011 at 16:49 | Permalink

    Una magnífica serie, soy un admirador entusiasta de ella. Pero en la mayoría de los casos las leyes que se aprueban o se intentan aprobar son muy similares a las del gobierno de ZP: matrimonio homosexual, subida de impuestos a “ricos”, impuesto de sucesiones, aborto “libre”, movimientos antinucleares, etc.

  14. Pilar's Gravatar Pilar
    5 noviembre, 2011 at 17:03 | Permalink

    Pues a mi me encantó, aunque para verla toda completa me la regalaron todas ls temporadas, pues con los cambios de horarios continuos cuando no de madrugada era imposible seguirla ahora incluso de vez en cuando pongo algún disco para verlo de nuevo, sobre todo hasta la 4ª temporada

    Es cierto que deja ver las ideas progres buenos ellos y los malos los republicanos pero refleja bastante bien la sociedad norteamericana, a veces he envidiado como cosas que parecen tontas son un problema para los políticos de allí y no pasa como aqui , que no les perdonan que mientan, que se lleva a juicio al político mentiroso o que han intentado corromper, como describe al presidente, que la verdad me gusta mucho como trabaja el actor, los buenos y malos rollos de la prensa etc.

    Creo que es una muy buena serie, distinta y muy bien hecha

  15. Gaspar's Gravatar Gaspar
    5 noviembre, 2011 at 18:41 | Permalink

    Ojalá, el debate que se va a producir este lunes, se pareciera al de los dos candidatos en la sexta temporada. Uno de los mejores capítulos de la serie. Afortunadamente soy de los que la ha visto (no ocurre lo mismo con Ciudadano Kane, a los 15 minutos le doy al STOP). A pesar de ser evidentemente demócrata en sus planteamientos y pecar a veces de demagógica, Aaron Sorkin sabe establecer contrapuntos con personajes como la joven abogada republicana (genial sus discusiones con el personaje interpretado por Rob Lowe). Es divertidísimo como la secretaría de Josh, ante muchas de las propuestas del Gabinete deja caer casi siempre la muletilla “no con mi dinero”. El juego sucio entre bambalinas siempre se produce en ambos bandos. En definitiva, no es una serie sectaria, y tiene la virtud de, seas del color político que seas, cuando terminas de ver un capítulo no te queda más remedio que reflexionar sobre lo que has visto.
    Junto con “Six Feet Under” y “The Wire”, para mí una de las mejores series de televisión.

    Enhorabuena por el blog. Un saludo.

  16. Jorge2784's Gravatar Jorge2784
    5 noviembre, 2011 at 20:00 | Permalink

    Es mi serie favorita. Afortunadamente AXN la trató con mucho respeto. Desde luego, si quieres conocer como funciona la política en USA, tienes que verla; te darás cuenta de la porquería de políticos que tenemos en España. Espero con ansiedad que la editen en Blu-Ray.

  17. Fernando's Gravatar Fernando
    5 noviembre, 2011 at 21:47 | Permalink

    A mi me gusta ver dos o tres capítulos seguidos cada día. Ahora estoy en la cuarta temporada…. por tercera vez. Sinceramente, no me canso. He disfrutado con la etapa Sorkin y mas con la Wells. La deriva hacia una presidencia colapsada me parece magnifica.
    Cuando acab’e por primera vez la serie estuve mas de un mes sin ver nada en televisión. Cada vez que pensaba en no volver a escuchar a Toby, Josh, C.J., Jed, me daba una mezcla de pena y vacío.
    No soy de izquierdas, pero “Barlet is the president”.

  18. penitente's Gravatar penitente
    5 noviembre, 2011 at 22:29 | Permalink

    No solo he visto las 7 temporadas completas. Las tengo en DVD. El artículo es acertadísimo. En cuanto a los “pecadillos” de la serie, la excesiva ingenuidad de los personajes, sólo permanece hasta la cuarta temporada inclusive. A partir de la quinta, la serie se vuelve más “dura”, los personajes más reales, y las intrigas más “personales”. Sólo recordar el asunto “Toby” y la revelación de secretos militares.

    Por cierto, que “El Ala…” no es una serie sobre la política americana, sino más bien sobre la política de nuestra generación. Como ejemplo, recuerdo que en un capítulo de esta serie oí por primera vez hablar del aborto de niñas menores sin consentimiento paterno.

    Recomiendo vívamente los dos capítulos en la américa profunda. Inmejorables.

    Los actores, fantásticos.

    Enhorabuena por el artículo.

  19. Carlos's Gravatar Carlos
    6 noviembre, 2011 at 0:56 | Permalink

    Es cierto que la serie tiende a idealizar a los demócratas, pero como ya se ha dicho, en ningún momento cae en el sectarismo. el mejor ejemplo es el candidato republicano de la última temporada, que cae mucho mejor que el demócrata. A mi la serie me ha hecho llorar de envidia, viendo lo que es realmente la división de poderes, la independencia judicial, los debates electorales… cosas desconocidas en nuestra España. el mejor capítulo, el final de la 2ª T, con la canción brothers in arms de fondo…

  20. Josh Lyman's Gravatar Josh Lyman
    6 noviembre, 2011 at 2:00 | Permalink

    Para mí, es la mejor serie de la Historia. Ahí quedan todos sus Emmys ganados aunque siempre pensaré que fue injusto que no se llevara ninguno Martin Sheen. Y que conste que no pienso que sea el personaje más logrado de la serie, pero al menos uno sí se lo merecía de sobras.

    Hay dos personajes que son realmente brillantes: Josh Lyman y Leo McGarry.
    Leo es ese fiel escudero que a todo jefe le gustaría tener. Mientras Bartlet suele poner el idealismo a lo largo de la serie, Leo es quien se encarga de poner una alta dosis de realismo y pragmatismo a la política.

    Por su parte, Josh Lyman es el tiburón del grupo, una máquina sólo pensada para la victoria. Aunque a partir de la tercera temporada, da un cambio importante y empieza a notarse la influencia de McGarry en él. Ya no veremos un Josh tan impulsivo como en el primer episodio de la serie.

    A parte de la brillantez de su argumento, los personajes de The West Wing te subyacen en su mundo y te acabas implicando en la serie no sólo políticamente sino también sentimentalmente.
    La escena final de la 2a temporada, con la música de Dire Straits, la considero como el punto álgido de esta gran obra maestra. Pelos de punta.

  21. Ivan's Gravatar Ivan
    6 noviembre, 2011 at 3:10 | Permalink

    De acuerdo con el articulo, una de las mejores series sin duda….

    A modo de anécdota quería mencionar que el debate electoral se hizo en directo 100% con bastante improvisación de los actores, y de hecho hay dos versiones ya que se tuvo que hacer para el horario de la costa este y oeste.

    Saludos.

  22. Ivan's Gravatar Ivan
    6 noviembre, 2011 at 3:13 | Permalink

    De acuerdo con el articulo, una de las mejores series sin duda….

    A modo de anécdota quería mencionar que el debate electoral se hizo en directo 100% con bastante improvisación de los actores, y de hecho hay dos versiones ya que se tuvo que hacer para el horario de la costa este y oeste.

    Salud.

  23. Carlos's Gravatar Carlos
    6 noviembre, 2011 at 9:38 | Permalink

    La serie genial, la vi siguiendo ese horario infernal de TVE, año tras año hasta que en un viaje a EEUU me compré los DVD de las 2 últimas temporadas, por cierto es bien complicado seguir los endiablados diálogos en VO.
    Hay otra serie, con un aire muy a West Wing, sobre una familia, madre soltera, profesora universitaria muy democrata ella y sus dos críos, donde se supone que el pequeño llega a convertirse en el presidente de los EEUU, republicano por cierto. Pude ver una temporada en TVE, pero la quitaron, igual no continuó la serie en EEUU. ¿Sabrías el nombre de esta serie a ver si por internet se pueden obtener más temporadas? Gracias

  24. Duran's Gravatar Duran
    6 noviembre, 2011 at 11:53 | Permalink

    Sólo vi un capítulo hace tiempo. Planteaba una propuesta para la aprobación del matrimonio entre homosexuales. Todo el capítulo discutiendo los pros y los contras, y final, cuando ya casi se habían decidido rechazar la propuesta, llega el presidente -al que se presenta como un dios infinitamente bueno y que lo sabe todo-, se salta a torera todas las discusiones y conclusiones previas del capítulo, y proclama solemnemente: “no se puede regular el amor”, y se aprueba la ley de matrimonio homosexual.

    Naturalmente, después de semejante estafa no volví a ver ningún otro capítulo de esta serie.

  25. hastaelgorro's Gravatar hastaelgorro
    6 noviembre, 2011 at 11:59 | Permalink

    Vi las serie los primeros años pero luego se transformo en un pestiño que aburre hasta a las moscas, excepto los listillos de turno que van de enteradillos que se creen superiores al resto de los mortales. Mucho te tiene que interesar la politica de los EE.UU. para que la serie pueda despertar el interes una vez conocidos los “tejemanejes” que, salvando las distancias, son los mismos de cualquier politicucho de pueblo.

  26. Maireen's Gravatar Maireen
    6 noviembre, 2011 at 14:11 | Permalink

    A mí me gusta ver las series cuando ya han terminado, en plan maratón de dos capítulos diarios. Me desespera bastante el ritmo de un capítulo semanal y la parada entre temporadas. Por eso estoy viéndola ahora precisamente (voy por la 2ª temporada).

    Me resulta bastante distraída aunque nada creíble, pero soy bastante disciplinada y voy a verla hasta el final, para poder opinar con toda propiedad. Algunos personajes (el presidente incluído) son inverosímiles hasta la exageración. Coincido con algunos comentaristas anteriores. El asistente negro, el constante “eso no lo hacemos nosotros” cuando alguien propone una jugada un poco sucia, la repipi abogada republicana que en dos minutos se ha convertido en una fan de los adversarios, el hecho de que todas las decisiones sobre todos los temas posibles las tomen cuatro o cinco personas y que los Secretarios de Estado y el Vicepresidente sean meros floreros de adorno, esa secretaria de prensa a quien sus propios compañeros dejan con el culo al aire ante los periodistas un día sí y otro también (y ella lo acepta y aguanta en vez de mandarlos a paseo), esa Primera Dama que pasa más tiempo en el extranjero que en la Casa Blanca… Lo siento, pero hay muchas cosas que no hay quien se las crea.

    Por otro lado, algunas cosas que se presentan y que parecen ser ciertas me reafirman en la idea de que me horrorizaría ser gobernada por gente así y por leyes como esas. Por ejemplo, el hecho de que la Casa Blanca y el Congreso “estén exentos de cumplir la legislación laboral con sus empleados”, es decir, que la Casa Blanca funciona como una plantación algodonera en la época de la esclavitud. ¡Qué horror de país!

  27. Pepe's Gravatar Pepe
    6 noviembre, 2011 at 14:28 | Permalink

    Me encanta la serie: ¿alguien sabe dónde puedo encontrar la serie completa para comprarla? No la he encontrado.

  28. Fernando's Gravatar Fernando
    6 noviembre, 2011 at 16:45 | Permalink

    Fantástica serie. La tengo entera. Recomiendo el capítulo ‘Isaac e Ismael’, como homenaje al 11-S, ‘El obstruccionista Steakhouse’ y el de la pena de muerte (siento que no recuerde el nombre). Hay alguno más extraordinario. Coincido en que a partir de la 5ª temporada, se empieza a estropear, aparte de la desparición de varios personajes (Rob Lowe el primero).

  29. Pepe's Gravatar Pepe
    6 noviembre, 2011 at 18:10 | Permalink

    Quiero comprar la serie completa pero no la encuentro por ningún sitio…..¿alguna sugerencia?
    Muchas gracias.

  30. El Aleph's Gravatar El Aleph
    6 noviembre, 2011 at 20:07 | Permalink

    PARA Pepe@:
    Yo compré las siete temporadas a través de El Corte Ing. online.
    Éste es el enlace del pack completo de la serie:

    Saludos!

  31. RafaBC's Gravatar RafaBC
    7 noviembre, 2011 at 7:47 | Permalink

    Completamente de acuerdo con el comentario de Xevi Martí, por eso no pasé de la primera temporada. De un tiempo a esta parte todo el cine de Hollywood cojea del mismo pie izquierdo.

  32. Ulises's Gravatar Ulises
    7 noviembre, 2011 at 9:31 | Permalink

    Pues por lo que veo soy el único que va a comentar sin haber visto la serie!!! No sé, por lo que he leído y os leo…me da una pereza! Yo me pongo series después de cenar y tengo la sensación de que con ésta, por muy buena que sea, me voy a quedar dormido a mitad de capítulo, sin comentar que la temática política me aburre un poco. Además tengo un montón de series en la cola, por lo que cuando me vaya quedando sin capítulos me lo plantearé.
    Un saludete a todos!

  33. Pedro Piqueras Soria's Gravatar Pedro Piqueras Soria
    7 noviembre, 2011 at 11:49 | Permalink

    No me puedo creer que se pueda escribir tanto sobre una serie ad maior gloriam de los demócratas y que tuvo la preclara visión de que el negro que salía en la serie fuera el que llevaba los cafés al presidente. De Premio Nostradamus. Además, cómo puede resultar verosímil una serie sobre la Casa Blanca en la que todo el sexo es canónico, el presidente un trozo de pan y su corte de Camelot representa la perfección de lo políticamente correcto. Vamos es que es mucho mejor “Me llamo Earl” y merecía una entrada antes que el vomitivo bodrio naif y pedorro del Ala Oeste…

  34. Horacio's Gravatar Horacio
    7 noviembre, 2011 at 16:00 | Permalink

    Es una buena serie, una gran serie, pero decir que es una obra maestra es pasarse. Magníficos diálogos, gran puesta en escena, buenos actores….todo eso y más, sí. Pero también adolece de un “buenismo” zapateril made in Hollywood que repatea bastante. Los demócratas son maravillosos y los republicanos lo más parecido al diablo. Al menos, sobre esto último en España los llamados artistas del cine patrio deberían aprender: se puede hacer una serie sobre política absolutamente sectárea y, sin embargo, ofrecer un producto de gran calidad. Aquí, lamentablemente, sólo les alcanza para “Los Serrano” y cosas así.

  35. 7 noviembre, 2011 at 16:33 | Permalink

    Reconozco que pillé algún capítulo y no me enganchó nada, y eso que el tema a priori me resulta interesante, y Martin Sheen da muy bien el tipo como presidente. Se trata justamente de lo que se ha comentado, que si no se coge la trama desde el comienzo uno no se entera de nada, y es lo que me pasaba. Aunque me hubiese interesado, no hubiera podido seguirla dada la caótica programación de La2 respecto a las series (solo A3 la supera en falta de respeto al espectador).

  36. Gargablás's Gravatar Gargablás
    7 noviembre, 2011 at 17:31 | Permalink

    Una pedazo de serie, pero ójala los políticos actuales fueran un poco parecidos a Jed Bartlet. Creo que, a pesar de su candidez, marca un ideal de lo que debería ser el perfecto líder político: culto, conocedor del mundo que le rodea, y con unos sólidos principios morales. Incluso en los EE UU, donde parece que compiten en ignorancia candidatos republicanos y el señor Obama, que no acaba de abandonar su imagen de mero producto de márketing. Ficharía a todo el equipo para gobernar este país. También llama la atención que en una serie de ficción pueda abordarse la política desde el punto de vista de uno de los dos partidos mayoritarios con madurez y sin espavientos. En fin, lecciones de democracia que nos siguen dando los americanos, aunque muchos no lo quieran reconocer.

  37. Nachop's Gravatar Nachop
    7 noviembre, 2011 at 21:41 | Permalink

    A los republicanos los suele poner bien, los que no salen bien parados son la derecha religiosa.
    Yo recuerdo que siempre, para tooodas las leyes necesitan apoyo de los republicanos, y Toby y Josh, tan progres siempre tienen que ir a llorarles a alguno para que les vote la ley. Aquí sencillamente “el que se mueva no sale en la foto”.
    Y la republicana sexy sigue siendo republicana hasta el final (la de discusiones que les gana a Seaborn y a las feminazis), y es más cuando deja de trabajar para la casa blanca vuelven a contratar a otro republicano como abogado del estado…
    Es mi única serie que he comprado en mi vida, incluso después de haber visto alguna temporada en internet.

    • Joe's Gravatar Joe
      7 abril, 2012 at 0:32 | Permalink

      No deja la serie del todo. En los últimosmcapítulos CJ le recomienda a Josh que la contrate como jefa de la oficina legal de la administración Santos…

  38. Gonzalo's Gravatar Gonzalo
    13 diciembre, 2011 at 17:51 | Permalink

    Voy por la segunda temporada. Me parece una serie estupenda; no creo que sea perfecta. Tiene esos “pecadillos” que mencionan, lo que confirma que es creíble -el mejor atributo para un producto de ficción-. Si fuera perfecta, no sería un producto de ficción, sería ciencia-ficción u otra cosa.
    Uno de esos “pecadillos” es que el Presidente “no tiene Secretarios -ni de Estado ni de nada-”.

  39. Sobrecogedor's Gravatar Sobrecogedor
    26 abril, 2013 at 0:00 | Permalink

    Disiento con la autora del artículo en cuanto que dividía a la humanidad en tres grupos. Los que habían visto la serie, los que no y los que fingían haberla visto. Personalmente, aquí en España, apenas he encontrado gente que la haya visto. Pero es que no me he encontrado absolutamente a nadie que fingiera haberla visto. No ha llegado a entrar en el paraíso de la intelectualidad patria. Ese paraíso cultural donde están los libros que deberíamos haber leído, las películas aconsejables y la música que habría que haber escuchado.
    El ala oeste…. no ha entrado en ese paraíso y por lo tanto creo que salvo los realmente adictos, nadie más se reivindica seguidor de la serie y no nos engañemos somos pocos, muy pocos. Ello explica que haya salido de la programación con mas pena que gloria.
    Ha sido una serie ignorada por la “inteligentzia” del país de forma mayoritaria e incomprensible o no tanto.
    Me parece una serie indispensable no solo para aquellos interesados en el debate político, también la comunicación,la imagen, la demoscopia,
    En fín una serie que hablando de política en 156 capítulos y no se habla en ninguno de prevaricación, ni de cohecho, ni comisiones, trafico de influencias, fraude fiscal, evasión de divisas que interés puede tener

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