‘Person of interest’: Más Nolan que Abrams

Lunes 10 de octubre de 2011 - Juanma González - 2 Comentarios
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Person of interest es la nueva serie auspiciada por J.J. Abrams en la cadena CBS, que ha emitido sus tres primeros episodios en recientes semanas. Abrams, gurú televisivo gracias a Alias, Perdidos y Fringe, se ha dejado esta vez llevar por el que con toda seguridad actúa como verdadera cabeza pensante del proyecto, el guionista Jonathan Nolan. El origen de Nolan lo delata su apellido: en efecto, se trata del hermano del director Christopher Nolan y principal corresponsable de mucho de los libretos que han fundamentado la carrera del director de Memento, Insomnio, El caballero oscuro y Origen.

Abrams, pese a todo, sí ha podido recuperar uno de los rostros más característicos de Perdidos, el del rarito Michael Emerson, entonces enigmático villano aquí reconvertido en el igualmente misterioso Finch, benefactor de una serie de desconocidos anónimos, personas de interés, que una poderosa máquina -capaz de controlar todas las comunicaciones del país- ha señalado como posibles víctimas o verdugos de un probable crimen. Para ayudarse en su misión de ayudar a los débiles, Finch rescata de las calles a otro desertor del sistema, un letal ex agente de la CIA, John Reese (Jim Caviezel, La Pasión de Cristo), que ahora malvive en las calles de Nueva York tras una pérdida irreparable.

Decíamos que la marca de Nolan aparece con mucha más claridad que la de Abrams. El ritmo atroz de la trama en ocasiones hace imposible asumir los avances de una intriga convencional, pero densa y prolija, así como crear una verdadera empatía con los personajes. Nolan va derribando fichas como un rayo y su vía para capturar el interés del espectador es absorberlo, literalmente, en una espiral de giros, traiciones y acción, algo sin duda más propio de la narrativa de los Nolan que la de Abrams, más pendiente de paladear los perfumes del enigma, del misterio.

Motivos e influencias

En los mimbres de Person of interest se entreteje una compleja red de referencias. La hipertrofia tecnológica y la pérdida de privacidad y libertades en beneficio de la seguridad post 11-S sirven de excusa a una serie de tramas de investigación criminal en el que el equipo de ultra secretos ángeles de la guardia actúa como imprevisto benefactor de personas anónimas, a modo de remedo tecnificado del idealismo naïf de El Equipo A. La novedad fundamental al respecto es que éstos sujetos pueden desempeñar el papel tanto de víctimas como de agresores potenciales, siendo parte fundamental del juego el descubrir quién es va a ser qué. Se trata de un creíble guiño a aquella unidad de precrimen que nos presentó el thriller futurista Minority Report, de Steven Spielberg, en lo que es sólo la primera de las múltiples referencias del serial.

Aún hay más. El ex agente John Reese, interpretado por Jim Caviezel, muestra todas las señas de identidad (o de no identidad) del Jason Bourne interpretado por Matt Damon, sin duda el nuevo estereotipo clave del género de acción y espionaje. Sin en aquellas películas el espía amnésico recuperaba su memoria para renegar de su pasado bajo la mano del Gobierno, aquí el que interpreta Caviezel, igual de letal en sus acciones, malvive como vagabundo en las calles tras desertar por una tragedia personal. Se tratan ambos de sujetos fuera del sistema pero que velan por salvaguardar los principios de éste, puliendo y ajustando sus imperfecciones para el ciudadano en una traslación apaciguada, muy propia de los preceptos de la era Obama, del imprevisible panorama de seguridad doméstica que dibujaba otra serie, la más arriesgada y agresiva 24.

Otro de los soportes utilizados por Person of interest para plasmar este maremágnum de referencias reales es Enemigo Público, aquel infravalorado thriller dirigido por Tony Scott en 1998 que protagonizaron Will Smith y Gene Hackman. En aquella película, las cámaras de vigilancia y dispositivos GPS se convertían en elemento clave para la persecución a la que sometían los servicios secretos al desdichado protagonista, además de nexo y motivo visual constante entre una escena y otra, llegando incluso a estar integrados perfectamente en la planificación de sus secuencias.

La película de Scott, ambientada en un Washington igual de lluvioso y alambicado que el Nueva York de Person of interest, fue presentada antes del 11-S, por lo que las preguntas que formulaba la película de Scott acerca de la supuesta pérdida de libertades por la aplicación de la última tecnología de vigilancia podría califcarse de profética. El propio 11-S, no podía ser de otra manera, figura como referencia explícita en la serie, al ser visualizado por Reese y su pareja en la televisión de una habitación de hotel. La utilización de estas imágenes de vigilancia, en todo caso, aparece como solución visual recurrente para poner en la picota la mencionada polémica sobre la pérdida de intimidad a raíz del refuerzo de las medidas de seguridad internas.

Es pronto para juzgar Person of interest, que con apenas tres capítulos, ha demostrado ser un apabullante entretenimiento de acción un tanto forzado, deliciosamente efectista y definitivamente bienintencionado. Nuestras esperanzas están ahora en la mano del gurú Abrams, de Nolan y la CBS, para que este planteamiento, entre familiar y prometedor, se inserte en un arco argumental mucho más ambicioso y genuinamente intrigante.


2 Comments

  1. WAYNE's Gravatar WAYNE
    4 noviembre, 2011 at 17:51 | Permalink

    Una serie verdaderamente interesante y q a demas cuenta con unos guiones de calidad.Sin animo de “Spoilers”, comentaros q hoy he visto el capitulo 7 y q los guionistas han estado muy habiles manejando la direcciòn de la serie,de tal manera q esta no acabe volviendose “plana”.Ya me contareis, un saludo para todos.

  2. JMonfort's Gravatar JMonfort
    7 noviembre, 2011 at 15:45 | Permalink

    Person of interest, tras ver como Wayne el séptimo capítulo, he de coincidir con él, en que es una serie bastante interesante y al menos, según mi opinión los personajes son interesantes y con personalidad.
    Puedo coincidir con el comentario de Juanma González en alguna de las observaciones que hace respecto a la serie. No obstante simplemente hay que verla como una simple distracción. En el episodio 6 que se emitirá esta semana el día 10 de Noviembre, quizás algún espectador, pueda entrever una nueva componente del equipo en un futuro dentro de la serie. Y nuevos hilos de la trama descubiertos en el episodio 7, que posiblemente se emita el 17 de Noviembre, nos da la idea que puede llegar a ser una serie distraída al menos. Personalmente le daría un 5 de 10.
    Un saludo a todos.

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