El sentido del humor es algo inherente al ser humano, pero yo pienso que va más allá. El sentido del humor es algo divino. Los animales no tienen sentido del humor por eso los animales nos parecen animales.. ¡animalicos! decimos… llenos de ternura. Por lo tanto el sentido del humor es un don, así que rebauticémoslo como Don Sentido del Humor.
Levantarse con este señor de nombre tan pomposo durmiendo a tu lado debe ser sorprendente, pero seguro que te pone las pilas y te hace enfrentarte a las anomalías humanas y cotidianas con un espíritu olímpico.
Cuando yo paso una racha mala o no me funcionan las cosas como quisiera o me asalta alguna preocupación bien del ámbito familiar o bien del ámbito laboral, aplico una técnica que leí en una novela que no sé si era de Pirandello o de algún colgao de estos… y es que consistía en ir por la calle riéndote de todo lo que vieras. Aseguro la validez de la terapia… ir andando camino de la panadería por ejemplo, cruzándote con escenas o personajes o sucesos y responderles con una sonrisa. Hay que hacerlo con disimulo, claro está, y no partirse el pecho delante de nadie., porque sino te pueden partir algo más que el pecho. De todos modos no garantizo que alguien se te quede mirando y te parezca que piensa.. ¿Y de qué se ríe este gilipollas? A lo mejor te está mirando y en el fondo te envidia, porque hay que ver la lozanía, la sana envidia, el frescor mental y juvenil, la salud, la confianza en uno mismo que uno – valga la rebuznancia - irradia con una sonrisa y qué diferencia a ir por la calle con cara de de paraguas plegado. Prueben…
El sentido del humor lo inunda todo, y hay que saber buscarle la vuelta humorística e irónica a la vida, cuando toque claro… porque no es aconsejable aplicar esta terapia ni en velatorios, ni en sede judicial, ni en la cola del dentista… ya se me entiende.. Pero para lo demás, para casi todo… Escuchen…
Cuando en mi trabajo he puesto como faena algún análisis sintáctico o alguna traducción, el sentido del humor aflora por doquier.. Y ahí tienes a zagalonas enormes que aleteando las cejas te dicen:
- Don Rosalbus, míreme cómo las tengo.
- Don Rosalbús, ¿las tengo bien?
- Don Rosalbus, ¿me las mira un momento?
Lo cual te rejuvenece o:
- Don Rosalbus, ¿me las corrige?
Y entonces te das un aire de cirujano plástico que para qué les voy a contar…todo ufano y poniendo cara de millonetis….
Y ¿qué me dicen de los atascos? Joé… te partes… fíjense en los caretos de cabreo, las hurgadas de narices, los pescozones volanderos a los asientos de atrás, los canturreos, los resoplidos… un cómic, oiga.. todo un cómic…
En fin, luego, tener sentido del humor te eleva como persona. No puedes ser un energúmeno apagado y refunfuñón y tener buenos sentimientos. El sentido del humor te lleva a la comprensión, a la corrección sincera, a la confianza, al saber estar, al dar seguridad, al hacer feliz al que tienes en frente. Y lo que es más importante, el sentido del humor te lleva a perdonar, a perdonar de corazón, sin restricciones ni cláusulas, al perdón… a lo más grande que tenemos… a olvidar los agravios, a no darle importancia a lo dañino ya sea consciente o inconsciente a interpretar todo desde ese prisma lleno de color y de vitalidad que tanto nos ensalza y nos debe enorgullecer…. A comprender a dolerte con quien te agravia, a amarlo y perdonarlo desde la comprensión. Y a uno mismo ser menos tiquismiquis…
Volver y verte a este pomposo señor de nuevo metido en tu cama (porque hasta en la cama hay veces que me parto de risa…(jejeje)) te tranquiliza, te deja una tranquilidad de conciencia que te hace sentirte a gusto cómo eres y eso, mal que bien, es algo imprescindible para ser feliz….
Concluyo pues, llamando a este señor Don Sentido del Humor y Villegas, porque es un don… un don divino… un don que estoy seguro que todos tenemos pero que pocos disfrutan….
Estoy pensando seriamente cambiarme el nombre … en vez de Rosalbus, Risalbus…
