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5 de Mayo de 2009 - 19:11:43 - Regina Otaola
Los vascos ya tenemos nuevo lehendakari: Patxi López. Y, contra lo que el anterior inquilino del cargo se obstina en proclamar, ni la identidad de los vascos está en peligro ni desde luego se halla vinculada a que Ibarretxe y el PNV se mantengan en el Poder.
En primer lugar, porque Ibarretxe habla de "identidad nacional", un concepto ciertamente nebuloso en nuestros tiempos salvo que uno sea nacionalista. En segundo lugar, porque Ibarretxe habla sólo de "abertzales", porque los demás vascos por lo visto no formamos parte de esa comunidad nacional ideal conocida por "Euskadi". En tercer lugar, porque aunque Ibarretxe ya no sea nuestro Conducator, nadie desde las filas de PSE o PP piensa acabar con los abertzales o "anular su identidad nacional", cosa que sería poco menos que imposible.
¿Acaso algún abertzale ha dejado de ser abertzale a estas horas? Bueno, supongo que muchos sí, pero por pura conveniencia. La mayor parte de los que dieron su voto a PNV, Aralar o EA -por no hablar de las decenas de miles de proetarras que, a Dios gracias, ya no gozan de representación en la Cámara vasca- seguirán siendo abertzales todavía durante un tiempo largo. Porque aquí, como en otras partes de España, lo que está en juego no es la "identidad nacional" de una minoría étnica, sino la posibilidad de que la Democracia sea una realidad para todos los ciudadanos, en igualdad de condiciones con los nacionalistas, y el hecho mismo de poder ser españoles y hablar en castellano sin vernos sometidos a imposiciones ni discriminaciones de ningún signo.
Yo puedo pensar que "Euskadi" es un país imaginario, creado por la mente delirante del racista Sabino Arana, fundador del PNV; como puedo pensar que mi idioma, como vasca, es el castellano y no el euskera, hablado sólo por una minoría de personas en País Vasco y Navarra. Pero no pretendo erradicar ese sentimiento abertzale y euskalduna, aunque desde luego ninguna relación guarde con mi identidad, personal e intransferible, ni mucho menos con una presunta "identidad nacional" de los vascos, que como todo el mundo sabe han recorrido todo el planeta bajo los pendones de Castilla desde hace mil años, y bajo los de España, desde hace 500.
"Euskadi" es el país de los abertzales, y tiene cabida en la Constitución de 1978 pero no como Nación-Estado sino como nombre alternativo de una Comunidad Autónoma Vasca con privilegios fiscales reconocidos e instituciones específicas para el Autogobierno. Ahora bien, si Euskadi es sólo de los abertzales, la CAV es de todos los vascos, y ello implica altas dosis de respeto, reconocimiento y voluntad de aproximación y consenso en los grandes asuntos de la vida pública. Sobre todo por parte de los representantes políticos de los ciudadanos. Sobre todo por parte de quien, hasta anteayer, presumía de ser "el lehendakari de todos los vascos y las vascas" y no se cansó nunca de hablar en nombre de todo "el Pueblo vasco".
Ahora que la mayoría de los vascos han decidido apostar por el Cambio, ¿ya no les interesa a los abertzales compartir este proyecto común?