Los enigmas del 11-M

Enero 2011


¿Faisán cazado?

26 de Enero de 2011 - 14:31:01 - Regina Otaola - 3 comentarios

Me llena de ilusión la actuación del juez Pablo Ruz y su determinación de llegar hasta el final en el caso del chivatazo policial del 4 de mayo de 2006 al propietario del bar Faisán de Irún donde ETA cobraba la extorsión a los empresarios (emisario del PNV mediante, dígase de paso). Los hechos parecen indicar la existencia de un delito de alta traición y por tanto sus responsables deberán apechar con las consecuencias.

Digo esto porque como el Gobierno, sobre todo en la persona de Rubalcaba, ha querido echar tierra al asunto, la loable decisión del juez de la Audiencia Nacional ha puesto nervioso a este sumo sacerdote de la izquierda relativista y así, lo que para el común de los mortales es un delito de alta traición, el ministro de Interior lo califica de "incidente". Es decir, de hecho sin ninguna importancia.

Este Gobierno en conjunto, todo él, es responsable de que se haya impuesto en España la consigna del "como sea", del todo vale en beneficio exclusivo de "los nuestros". Pero no olvidemos que aquí los que pretenden salirse con la suya son los miembros y allegados de la banda asesina ETA, aquellos que ayudan a cobrar el dinero de la extorsión para comprar armas, mantener "el entorno" adicto y la propaganda constante.

Las consecuencias de esta actitud relativista, aviesa y desleal para con el Estado de Derecho y los ciudadanos españoles las hemos apreciado durante todo el "proceso" con excarcelaciones de sanguinarios etarras, legalización de facto de ANV y otros hitos de la infame rendición ante los terroristas con el visto bueno de todos los partidos nacionalistas de España.

Pero, en este caso, se trata de caza mayor. Al menos, Rubalcaba debería dimitir y llevarse con él al presidente del Gobierno. Pero sobre todo, la verdad del "caso Faisán" debe prevalecer en la mente de los españoles para que no olvidemos fácilmente hasta qué punto este Gobierno ha corrompido con su sectarismo relativista las instituciones que son primera línea de defensa de nuestros derechos y libertades.

No vale cualquier final

18 de Enero de 2011 - 12:19:59 - Regina Otaola - 2 comentarios

  

He escuchado estos días una afirmación que me parece demencial. Se ha llegado a decir que después de vivir tantos años bajo la amenaza etarra la mayoría de los amenazados aceptarán cualquier final de ETA con tal de que desaparezca la amenaza. Esto dicho así a muchos les puede parecer lógico, pero no nos engañemos, no lo es de ninguna de las maneras.

Si aceptamos el "como sea" estamos dando ya por hecho que aceptamos la derrota ante el terrorismo. Que los años de sufrimiento haciéndoles frente no han servido prácticamente para nada. Porque si después de más de 800 asesinatos y miles de heridos, además de cientos de amenazados directos, resulta que cuando ETA considera que es más eficaz para sus fines dejar de aterrorizar (aparentemente) todos debemos decir amén, significa que se han salido con la suya. Aterroriza que algo queda es la lección que se puede desprender de ese "que se acabe como sea".

Se hace necesario, imprescindible, que cada día se haga una labor pedagógica al respecto. En un Estado democrático como el nuestro, las leyes se han de cumplir, gusten o no, los terroristas han de cumplir sus penas porque la libertad y la vida de los ciudadanos son los bienes más preciados a salvaguardar. Es decir no se puede consentir que los totalitarios y violentos se salgan con la suya. No podemos consentir por ejemplo que se cierre una capilla en la Universidad de Barcelona por las amenazas de unos energúmenos, como tampoco se puede consentir que unos radicales amenacen a un gobierno autonómico como el de Murcia y den una paliza de muerte a un consejero por el hecho de ser un adversario político. A estos violentos se les debe aplicar la ley sin fisuras de ningún tipo. Nadie con responsabilidades de gobierno puede calificar los hechos como de "poca o nula importancia". No se puede permitir la violencia como argumento para machacar al adversario.

Este Gobierno que tiene la responsabilidad de gobernar para todos los ciudadanos debería dedicar tiempo y recursos para que los jóvenes aprendan lo que es el respeto hacia el otro, hacia sus ideas y creencias, y no sólo cuando hablamos de mujeres o gays o musulmanes. Al Gobierno le compete más aún proteger la posibilidad de debate público entre contrarios, porque ésta es la esencia de la Democracia. La violencia como arma o estrategia política liquida la condición previa para que pueda darse, como en el País Vasco donde se halla tan degradada por décadas de acción terrorista.

Ya sé que es como pedir peras al olmo cuando cada día vemos más medidas encaminadas al control gubernamental de aquellos que no les ríen las gracias. Pero es necesario exigirlo, no caer en la desesperanza. La esperanza de una España mejor es lo que nos debe hacer perseverar.

ETA y su cantinela de siempre

10 de Enero de 2011 - 14:10:01 - Regina Otaola - 7 comentarios

El maná en forma de declaración de ETA que algunos esperaban se ha convertido en un "más de lo mismo". Una "tregua" más con los mismos objetivos y medios que siempre ha reivindicado y con el mismo chantaje de siempre. Si consiguen que todos nos pongamos a sus órdenes, estupendo; si no, ¿volverán a asesinar?

Porque lo importante, después de todo este tiempo en el que hemos visto cómo se excarcelaba a algunos presos por motivos sin ninguna justificación legal, cómo se acercaba a las cárceles del País Vasco o cercanas a aquéllos que en un papel decían algo así como que sentían lo ocurrido a las víctimas, después de autos con razonamientos peregrinos, etc. insisto, lo importante es conocer qué va a hacer ahora el Gobierno de verdad. ¿Va a seguir asegurando que la negociación no entra en sus planes? ¿Va a propiciar lo que ETA exige y que, en definitiva, es el camino anunciado por Eguiguren (presidente de los socialistas vascos), la conocida como "vía Txusito" que es similar a la Declaración de Guernica? 

ETA al parecer se reserva la custodia de sus armas ya que nada dice de su entrega. De forma que se hace muy difícil saber qué va a poder verificar la comunidad internacional que no sean las exigencias totalitarias de los asesinos.

Lo decía hoy en La Gaceta y lo vuelvo a repetir aquí. Las exigencias de los asesinos o las de aquellos independentistas plasmadas en la declaración de Guernica son totalmente inasumibles por un Estado democrático y totalmente opuestas además a los principios de base establecidos por las víctimas del terrorismo.

Vista la trayectoria de este Gobierno hasta el día de hoy, ahora, de nuevo todo depende de la reacción de la sociedad española que aún no ha perdido de vista la indignidad de la "solución dialogada", que pasa por encima de la justa reparación de las víctimas de ETA tanto como del Estado de Derecho. Porque, en todo caso, cuando en su comunicado habla de que "el proceso democrático debe superar todo tipo de negación y vulneración de derechos y debe resolver las claves de la territorialidad y el derecho de autodeterminación, que son el núcleo del conflicto político", ETA no hace más que establecer las premisas sin las cuales no dejará de practicar el terrorismo.

Se pongan como se pongan unos y otros, etarras, independentistas y socialistas, estamos en lo mismo de siempre. El cambio de actitud, por tanto, no sería de ETA sino de los que ahora decidan ver en este comunicado "un tono distinto" o "algo nuevo".

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