Los enigmas del 11-M

Agosto 2010


…y el Gobierno hizo su agosto

26 de Agosto de 2010 - 13:42:40 - Regina Otaola - 4 comentarios

Un año más desde que desgobierna Rodríguez Zapatero hemos podido asistir en agosto a un cúmulo de jugarretas por parte de su ministro del Interior, el tristemente célebre Alfredo Pérez Rubalcaba, que cuando no excarcela "por motivos humanitarios" a un De Juana se atreve a aseverar que "en Nanclares no hay presos de ETA" porque a lo sumo han firmado un papelito en el que dicen que ya no quieren saber nada de la organización criminal.

A su vez, en el último Consejo de ministros se ha decidido soslayar la legalidad constitucional, una vez más, respecto al texto de la discordia del Estatuto catalán, mostrándose el Gobierno descarnadamente partidario de saltarse la Ley para favorecer sus intereses electorales de cara a los próximos comicios catalanes.

Por no reiterar que la actitud claudicante de los socialistas frente a todo terrorismo ha vuelto a escribir un nuevo capítulo de la historia de la infamia al ceder al chantaje de Al Qaeda en el Magreb, al igual que ha cedido al chantaje del régimen marroquí al retirar a las policías de sus puestos por la presión pancartera de los lacayos de Mohamed VI.

Es evidente que todas estas cesiones guardan estrecha relación con la estrategia que nos depara Rodríguez Zapatero para los dos siguientes años: la convalidación del Estatuto por encima de la Ley, con vistas a imitar la jugada después de las municipales vascas; mucho pacifismo de los cementerios en el exterior como en el interior, donde los "mediadores internacionales" pasan a constituir una de las industrias más rentables del momento; y una sonada traca final para cuando ETA anuncie su enésima "tregua" y Rubalcaba pueda verificarla con bien para solaz regocijo de propios y ajenos.

Porque ya advertía hace poco de que, en la hora actual, a muy pocos españoles les preocupa ya el terrorismo y todo parece estar a punto para "la solución dialogada". Curiosamente, la mayoría de los ciudadanos que dicen ansiar "la Paz" nunca han estado amenazados directamente por los terroristas, así que para ellos la presencia asfixiante de ETA-Batasuna en la vida pública debe ser algo así como un engorro o algo que impide abandonarse a la diversión perpetua en una sociedad endeudada hasta los topes y sin mayor futuro para millones de desempleados y las nuevas generaciones.

La última es que se va a permitir un "acto político" de los batasunos para este viernes en Bilbao. Y aquí nadie parece reparar en que la proscripción de las actividades de Batasuna según la Ley de Partidos, refrendada por el mismo Tribunal de Estrasburgo, se extiende no sólo a las manifestaciones en las que invariablemente se corea "Gora ETA", sino también a sus declaraciones públicas.

Después de las últimas semanas de ataques terroristas en las que nada nuevo se ha podido oír de los proetarras, porque precisamente son pro y no anti etarras, cabe preguntarse si es que los socialistas vascos esperan una declaración especial que dé pábulo a las expectativas de los Eguiguren, Elorza y demás.

Sería el colofón más adecuado a sus intereses a juzgar por lo que hemos visto y oído a lo largo de todo el verano, qué duda cabe.

Violencia de generación espontánea

19 de Agosto de 2010 - 13:19:43 - Regina Otaola - 0 comentarios

Los ataques terroristas de la última semana no aportan nada nuevo a la "estrategia" de ETA -léase "izquierda abertzale"-, pero todas las fuerzas abertzales más los socialistas se hacen ahora los sorprendidos por la reacción etarra a sus reiteradas ofertas de diálogo y reinserción. Debemos advertir que si se no se le diera pábulo una vez más a ETA con el recurso a deslindar las intenciones de los batasunos y las de los etarras, esta actitud mendaz y cobarde no podría producirse más porque resultaría absurdo creer en las buenas intenciones de ETA cuando habla como Batasuna y luego pretender condenar a ETA cuando se expresa como "kale borroka".

En realidad, es un nuevo éxito de ETA que todos los partidos, después de cada ataque, se dirijan a la "izquierda abertzale" para pedirle que condene los actos de sus compañeros de organización criminal. Es la perversión de la sentencia "que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda", pero funciona a las mil maravillas por estos lares. Así, tenemos que volver a oír de los proetarras que el terrorismo callejero no forma parte de su estrategia, mientras que los representantes de EA asumen de hecho que eso es así, que la "izquierda abertzale" con la que pactan no tiene nada que ver con esa especie de violencia de generación espontánea que, de todas formas, seguirán intentando vendernos como "producto del conflicto".

En esa dirección pensaban apuntar también los socialistas vascos cuando sugerían la posibilidad de "grupos incontrolados" como protagonistas de los ataques en Zarauz la semana pasada, cuando es manifiesto que ni en Batasuna ni en los "taldes" de terrorismo callejero se hace nada sin que ETA lo sepa, lo apruebe o, más bien, lo ordene de manera explícita. Es tan manifiesto que, una vez más, asistimos al triste y ridículo espectáculo de unos representantes políticos exigiendo a la "izquierda abertzale" que condene el terrorismo para poder incorporarse a la política. Entonces, ¿es que son la misma cosa? ¿Acaso es responsabilidad de Batasuna poner fin a la violencia terrorista de ETA y "los chicos de la gasolina"?

En realidad, ETA es una organización de la que dependen Batasuna como mero apéndice en las instituciones y los "kaleborrikos" como grupos de asalto con camisas a rayas en vez de con camisas pardas o negras. Algo que sabemos todos desde hace 30 años, lo menos. Aunque a estas alturas de la película ya casi nos hayamos acostumbrado al sempiterno diálogo con los criminales: "La izquierda abertzale debe condenar la violencia si quiere hacer política". ETA lleva haciendo política desde los inicios de la Democracia gracias a todas estas y otras coartadas que tan irresponsable como decididamente le proporcionan los partidos abertzales y los mismos socialistas con Eguiguren al frente. Sólo se acabó con este trato de favor en tiempos de Aznar, pero por lo visto en los últimos años eso suponía demasiado esfuerzo y tal vez hasta peligro para los habituales palmeros de "la solución dialogada".

De hecho, podría suponer un riesgo físico tratar a los etarras como criminales en vez de como "compañeros de viaje" hacia la independencia, pero sobre todo representa para todos ellos un riesgo muy real de perder privilegios, protección, capacidad de control de la sociedad vasca y el mismo contenido del negocio de la negociación política con los terroristas. Porque si la violencia no viene justificada por la existencia del "conflicto", igual resulta que se acaba con ETA y desaparece con ella el "conflicto". ¡Y entonces de qué van a vivir los augures de las intenciones de "ese mundo", los "mediadores" y los distintos abogados del Diablo!

Falla la premisa

11 de Agosto de 2010 - 14:20:08 - Regina Otaola - 0 comentarios

A estas horas aún no ha salido ningún socialista relevante a desmentir las declaraciones de Joseba Eguíbar, quien ha llegado a dudar respecto al PSE y sus contactos con Batasuna “si alguna vez ha dejado de tenerlos”. Sólo el portavoz del grupo socialista en el Parlamento vasco, Óscar Rodríguez, ha pedido cortésmente al dirigente jeltzale que deje de “pretender enredar con la lucha antiterrorista”, y contrasta esta tibieza con la algarada que montan los socialistas y sus “compañeros de viaje” en la prensa adicta cada vez que Mayor Oreja u otros expresan sus dudas al respecto con no mayor contundencia que la de Eguíbar, pero debe tratarse del talante de Rodríguez Zapatero que ha impregnado todo su partido: “Fuerte con los débiles, débil con los fuertes”. Puede que tenga que ver además con las buenas relaciones entre el Gobierno socialista y el PNV, al que necesita como agua para sacar los Presupuestos como ha venido ocurriendo también en los últimos años, como contrapartida además del apoyo solícito del PSE a los designios de Ibarretxe cuando éste era aún lehendakari.

De hecho, Eguíbar señala esta coincidencia en la estrategia frente a ETA de PNV y PSE cuando recuerda que “no hace tanto tiempo, el anterior lehendakari Ibarretxe y el propio Patxi López y también Ares fueron sentados en el banquillo, acusados por haber practicado el diálogo”, o más bien acusados de vulnerar públicamente la Ley de Partidos para sentarse con los portavoces oficiosos de ETA-Batasuna. Tiene razón asimismo cuando denuncia que “el Partido Socialista pretende proyectar la idea de que cuando ellos dialogan, el diálogo es ético, democrático y eficaz, y cuando ellos no lo hacen, al menos públicamente, el resto parece que quedan demonizados o satanizados y no se entiende”. Y tiene razón porque no hace tanto que el PSE en bloque avalaba “la vía Txusito” de la que los mismos terroristas se congratulan, porque no ha pasado un día en la vida de Jesús Eguiguren en que no haya dado a entender que sigue manteniendo contactos con “ese mundo” de la organización criminal ETA.

Por lo demás, las declaraciones de Eguíbar vuelven a incidir en lo de siempre, al considerar que “conocer de primera mano ese tipo de posiciones es no solamente necesario”, sino que, “democráticamente incluso puede ser una cuestión a promocionar e impulsar, porque todos estamos ansiando y diseñando desde la política la desaparición definitiva de la violencia”, y añade que “no tiene mayor secreto y el PNV mantiene esas relaciones y las seguirá manteniendo en el futuro”. Esto es, que el PNV anuncia públicamente que seguirá haciendo de la Ley un sayo, en ésta como en otras cuestiones, digan lo que digan los tribunales y la misma Ley de Partidos. Porque para los nacionalistas, que fingen desconocer ingenuamente el “tipo de posiciones” de los terroristas, ETA-Batasuna no es una organización criminal, sino “la Izquierda” a la que, de cuando en cuando, se le va la mano; y además, comparten proyecto y espacios de influencia, razón por la cual se hace necesario que primero triunfe el proyecto excluyente diseñado en el Pacto de Estella para que, luego, tal vez, ETA pueda desaparecer.

En consecuencia, falla la premisa para cualquier tipo de lucha antiterrorista, pero ahora ya no se trata tan sólo del PNV y el resto de los partidos abertzales. También falla en el caso de un Partido Socialista empeñado en equiparar a víctimas y criminales con la excusa propagandística de “la Paz”, porque han desistido de la derrota de ETA porque tampoco piensan en la banda terrorista como crimen organizado sino como expresión violenta del “conflicto político vasco”. Por ello defienden y seguirán defendiendo “la solución dialogada” mientras el ministro del Interior Alfredo Pérez Rubalcaba busca jugar al despiste con la política penitenciaria. Los ayuntamientos controlados por ANV-ETA son una prueba fehaciente de lo que digo desde hace ya tres años, porque pudiendo expulsar a los colaboradores necesarios de los terroristas, por razones electorales y por la premisa antedicha de brindar una nueva oportunidad política a los criminales, nada se ha hecho desde el Gobierno central y el mismo PSE votó en contra de una iniciativa parlamentaria en tal sentido.

Ni PNV ni PSE quieren acabar con ETA a través del Estado de Derecho. Lo que desean ambos es reintegrarla en el juego político democrático “como sea”, porque ambos partidos consideran que, en el fondo, son de los suyos (“de Izquierda” o “abertzales”) y así es evidente que nunca se podrá hacer Justicia a las víctimas ni debilitar hasta la extinción a ETA. A fin de cuentas, con la mayoría del Parlamento vasco y del mismo Congreso dispuesta a hacer tabula rasa de los crímenes etarras a cambio de un abandono, por lo menos aparente, del terrorismo, ¿cómo van a arrepentirse de sus acciones, cómo van a considerar fracasada su estrategia, cómo van a pensar que no hay otra salida para ellos que la cárcel?

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