Los enigmas del 11-M

Mayo 2010


El Senado de Babel

26 de Mayo de 2010 - 12:32:12 - Regina Otaola - 1 comentario

En solo dos días hemos podido asistir a un auténtico esperpento en la Cámara Alta, que nos muestra a las claras en qué se ha convertido España o en qué pretenden convertirla los socios y aliados del Gobierno ZP.

El martes veíamos atónitos cómo una vez más se le consienten caprichos y desafueros al Nacionalismo, esta vez encarnado en la persona del señor Montilla. Se nos hizo retroceder hasta los tiempos de la Torre de Babel abusando de nuevo de una institución española, sufragada con el dinero de los impuestos de todos los ciudadanos, donde todos los asistentes, todos ellos españoles evidentemente, tuvieron en algún momento que recurrir a la traducción simultánea. Este esperpento nos costó miles de euros, cuando todavía se oyen los ecos del "hay que apretarse el cinturón", proclama por lo que se ve dirigida únicamente a templar gaitas o de exclusiva aplicación a pensionistas, funcionarios y el resto de contribuyentes que van a ver reducidos sus ingresos para seguir manteniendo a flote el sistema de despilfarro institucionalizado en estos años de buenismo socialista y en estas décadas de grosero victimismo nacionalista. 

Ayer miércoles, también en el Senado, me llamó la atención el borreguismo de la bancada socialista aplaudiendo durante más de dos minutos a su presidente del Gobierno, porque está claro a estas alturas que ya no lo es de todos los españoles cuando se resiste, después de todas las mentiras y de las reconvenciones foráneas que nos han devuelto a la realidad de los números, a someterse siquiera a una moción de confianza en el Congreso. ¿Por qué aplaudían? ¿Qué les llevó a ese arrebato? ¿Son los casi 5 millones de parados o se trata de la Deuda elefantiásica? ¿Acaso confían en la rectificación sincera de ZP o es que no se la creen y esperan volver a las andadas cuando las aguas vuelvan a su cauce?

¿Tal vez aplauden porque el presidente se ve obligado a actuar a instancias de los países más importantes de Europa, los que nos dicen cuáles son los deberes económicos que debemos hacer porque este Gobierno es incapaz de tomar una medida acertada para enderezar las cuentas públicas y evitar la quiebra del sistema? ¿Aplaudían acaso por la concatenación de mentiras como la del "error en el BOE" o será más bien porque la cultura de la muerte se ha abierto camino en nuestra Nación con leyes como la del aborto y con el consiguiente reglamento que se avecina y que debemos también denunciar desde todos los puntos de nuestro territorio? ¿Eso y el resto de improvisaciones es lo que merece el aplauso de los socialistas? ¿Hay alguien ahí con un poco de sentido común? Si lo hubiera no aplaudirían a un presidente del Gobierno que está llevando a la ruina a España sino que le exigirían renunciar a su cargo para permitir el cambio político y la vuelta a eso que tanto añoramos muchísimos españoles: el sentido común. Porque este Gobierno da fe únicamente de lo que reza el dicho popular: "El sentido común es el menos común de los sentidos."

Después de todo, no debe ser extraño sentir la envidia que siento de los ingleses y de su nuevo gobierno.

Aunque la mona se vista de seda…

4 de Mayo de 2010 - 14:39:55 - Regina Otaola - 17 comentarios

…o aunque el Gobierno disfrace de buenas intenciones sus acciones, lo que tenemos ante los ojos sigue siendo la misma mona o burra del “proceso de paz”, con los mismos ingredientes en la cocina de la negociación política: las declaraciones de Eguiguren; los comunicados de Batasuna; las referencias a la posible condena del terrorismo de ETA por los mismos que les representan en el espacio público (¡!), en las instituciones de las que aún no han sido expulsados; y ahora los que faltaban, los “cocineros” que estaban en la cárcel o bajo control y ahora andan sueltos porque jueces y fiscales han decidido hacer de la Ley un sayo.

 

Díez Usabiaga está en la calle por falso expediente; el “irlandés” en paradero desconocido para la Justicia; Otegui, habiendo rebasado un permiso judicial, sigue en la cárcel de Martutene; y Josu Ternera ni se sabe, ¿o sí? Pese a estas flagrantes evidencias y su repercusión mediática, el Gobierno sigue a lo suyo y nos pide a los ciudadanos que le creamos. Y todavía vienen los habituales palmeros de Rodríguez Zapatero a recriminarnos la actitud de denuncia porque no favorecemos algo así como “un debate sosegado en el seno de la izquierda abertzale (sic)”, alias nunca rechazado por ETA-Batasuna dicho sea de paso.

 

Por su parte, el PNV rechaza la seda cada vez que habla Joseba Eguíbar, aunque su reciente salida de pata de banco tanto haya escandalizado a propios y extraños. ¿Por qué? ¿Por la actual coyuntura crítica de la economía española? Los dirigentes guipuzcoanos del PNV son parejos en la radicalidad de su discurso a los voceros de Batasuna: rechazan todo lo español como “extranjero”, “opresor”, “fascista”… El PNV es la mona orgullosa de serlo, aunque tradicionalmente desde el resto de España se le haya querido vestir de seda. Ahora resulta que Eguíbar pretende aleccionar a las empresas vascas sobre “internacionalización” y resulta un discurso tan consecuente como aquel de Arzalluz cuando decía preferir a “un negro que hable euskera a un vasco que no lo haga”.

 

Para más escarnio, en vez de denunciar la nefasta gestión política y económica del Gobierno socialista resulta que la culpa la tiene “España”, a pesar de que para el PNV y los demás separatistas España se reduce desde siempre al “Estado español” y fácilmente podría Eguíbar haber concretado al respecto, pero no: él no es un economista sino un ideólogo, y aparte da la casualidad de que si no fuera por el PNV y su apoyo incondicional al Gobierno (hasta se ha tenido que tragar la Ley proabortista de los socialistas) ni siquiera habrían sido aprobados los últimos Presupuestos del despilfarro y el desempleo.

 

No está de más recordar ahora que la crisis también afecta a la CAV y que fueron los nacionalistas en el Gobierno vasco los que, emulando a Rodríguez Zapatero, se negaron a reconocerla hasta las mismas elecciones, cuando pudimos ver por televisión al mismo Ibarretxe hablando de que el problema no era él ni su gobierno, sino la crisis económica que tan sólo días antes para nada iba a afectarnos a los vascos porque éramos o somos “diferentes” (entiéndase, “mejores”) a los españoles.

 

Y lo que pasa ahora es que en España ya no queda seda para vestir tanta desfachatez: ni la del Gobierno socialista ni la de sus aliados preferenciales en “el Estado represor” como son el PNV, o CiU, o ERC. ¿Cómo van a ser ellos los que nos saquen de la crisis?

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