Los enigmas del 11-M

Julio 2009


Por una estrategia sostenible contra ETA

31 de Julio de 2009 - 11:50:52 - Regina Otaola - 8 comentarios

Desde este blog y desde el fondo de mi ser quiero, una vez más, dar las gracias a esa gran familia que es la Guardia Civil por todo su trabajo desinteresado que nos permite a los demás vivir más seguros. No son sólo palabras sino la expresión de un sentimiento verdadero. Quiero también mostrar todo mi apoyo y cariño a las familias de Carlos Sáenz de Tejada y Diego Salva y a las que han visto cómo sus hogares quedaban reducidos a puros escombros. Considero que el Gobierno debería reconstruirlas mejorándolas en todos los aspectos: que lo que ETA ha destruido resurja con más seguridad, calidad y confort para todos ellos.

 

Ya sé que son sólo palabras que pueden dar un poco de calor en un momento dado pero que no sirven, por sí solas, para derrotar a los terroristas. Son los hechos, las actuaciones, la estrategia basada en el Estado de Derecho la que debe acabar con los asesinos. Por eso es necesario que los tres poderes actúen coordinados sin fisuras de ninguna clase y de forma continuada hasta conseguir la derrota final de ETA. Que la Ley se aplique sin mirar de reojo a izquierdas o derechas. Que la única estrategia sea la de la derrota del terrorismo y quede fuera del debate partidista. Que los medios de comunicación dejen de prestar sus espacios a los portavoces de los criminales. Que los partidos nacionalistas dejen de hablar de “conflicto” para justificar una equidistancia imposible entre los terroristas y el Estado democrático. Que no se vuelva a mencionar la palabra “Paz” como meta deseable para los vascos, cuando aquí de lo que se trata es de acabar con el chantaje sistemático de ETA.

 

Los ciudadanos necesitamos confiar en que la derrota de los terroristas es el objetivo de este Gobierno y que la negociación no entra en sus planes y para eso  considero que sería necesario que el Congreso de los Diputados aprobara una Resolución donde taxativamente se contengan esos extremos: que se descarta la negociación con los asesinos, que el  cumplimiento íntegro de las penas va a ser una constante y que al terrorista etarra solo le queda la cárcel como futuro. La confianza sin fisuras en la derrota de ETA es la desesperanza y el finiquito de la misma. Y más allá de poses indignadas y huecas declaraciones necesitamos un gesto contundente como la derogación de la autorización del Congreso al presidente Rodríguez Zapatero para entablar el diálogo político con los terroristas, aprobada en la pasada legislatura por unanimidad de todos los partidos representados en la Cámara salvo el PP.

 

Como bien escribía este jueves Andrés Montero: “la estrategia contra ETA tiene que ser sostenible. Y ello quiere decir mantenerla al menos inmutable durante una década actuando contra todos y cada uno de los frentes y expresiones de ETA”. Somos millones y millones los españoles que queremos vivir en Democracia, frente a los pocos que se aferran a la imbatibilidad de ETA por no querer asumir que jamás el terrorismo ha podido vencer por sí mismo a ninguna sociedad. Por eso, como ciudadanos que somos nos toca también a nosotros demostrarles a los terroristas y a sus acólitos que no van a poder salirse con la suya. Y debemos exigir a nuestro Gobierno que nos respalde, que lidere la estrategia sostenible para la derrota de ETA, y que no mantenga tratos con los etarras en nuestro nombre. Nuestra dignidad como personas debería movernos a rechazar masivamente todo intento de cesión a los criminales.

 

Porque ETA podrá volver a asesinar, pero si no cedemos al chantaje del terror al final lograremos derrotarles. No debe cabernos la más mínima duda: ni a los ciudadanos, ni al Gobierno.

Tibieza sin límites

24 de Julio de 2009 - 13:50:20 - Regina Otaola - 2 comentarios

Este miércoles leí con interés una entrevista realizada al psicólogo Javier Urra, quien fuera Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, en la que llega a afirmar que "en esta sociedad hay un factor contaminante, tóxico, grave que transmite la idea de que todo vale. Los chavales ya no saben lo que son los límites... Fallan los diques de contención que ponen freno".

Desde luego no puedo estar más de acuerdo con su análisis, aunque añadiría que ese comentario bien puede aplicarse a día de hoy a muchos de los que no son tan jóvenes. ¿Qué se puede decir de aquellos cuyo cometido es impartir Justicia? Porque en los últimos tiempos asistimos a una auténtica exhibición de estrambóticos argumentos puestos en escena por algunos jueces para quienes, al parecer, "el todo vale" es la norma superior del ordenamiento jurídico español; no la Constitución, no, sino aquello que a algunos les "mola" más defender para sentirse exquisitos cultivadores de los derechos humanos: ya sean los homenajes a terroristas, los abucheos al Rey o la permisiva Ley socialista del Aborto libre para adolescentes.

En realidad, la impresión que dan muchas sentencias es que lo que de verdad les mola a ciertos jueces autodenominados "progresistas" es lo que les indica el partido al que sirven, actualmente en el Gobierno, y no la práctica de hacer Justicia con arreglo estrictamente a la Constitución, que debería ser la guía para determinar, por ejemplo, si la futura Ley del Aborto es constitucional o no. Estoy con Agapito Maestre cuando dice que es bochornoso que ese proyecto vaya sin informe jurídico del Consejo General del Poder Judicial que legitime su constitucionalidad. A mí me resulta difícil entender cómo todo el bloque "progresista" tiene una misma opinión y todo el bloque "conservador" la opuesta. En cada bloque no hay fisuras. Pero estamos hablando a la vez de dos visiones radicalmente opuestas y enfrentadas de lo que es la Constitución.

A mí esta situación de nuestra Justicia dividida en bloques sí que no me mola nada. Porque lo que da valor y significado a la Justicia es la venda con la que se la representa simbólicamente; pero aquí, en España, en algunos altos organismos como el Tribunal Constitucional y el CGPJ, la Justicia parece más bien estrábica: con un ojo mira a la derecha y con el otro a la izquierda.

Si la politización es patente en las más altas instancias de la Administración de Justicia española, qué no diremos de algunos superjueces de la Audiencia Nacional, siempre empeñados en defender los derechos humanos en Hispanoamérica y Palestina mientras aquí, siguiendo con "el todo vale", son capaces de retorcer las más elementales interpretaciones de la libertad de expresión para justificar los homenajes públicos a terroristas, los abucheos al Rey o los pitidos al himno nacional. Lo importante es que cada cual se explaye como quiera. Que se insulta o desprecia a la Nación española, ¡no pasa nada! Que se va a permitir amparar legalmente el crimen perpetrado contra seres indefensos, ¡no pasa nada! Que las víctimas se sienten vejadas por los proetarras, ¡no pasa nada! Más importante es que los familiares de los criminales puedan manifestarse en el ejercicio de su derecho a solidarizarse con los asesinos. No hay límites que valgan. 

Pero las consecuencias son graves y están bien a la vista –para el que aún las quiera ver-. Como escribe Manuel Jímenez de Parga con referencia a la pitada al Rey: "Si se admiten estas desviaciones el fin del recorrido es fácilmente previsible y no podemos contemplar impasibles la carrera como hacen los tibios."

Hombre: por poder, podemos ("Yes, we can")... pero no debiéramos. Yo en realidad pienso y siento que no podría –ciertos principios me lo impiden-, ¿y Vd., acaso puede?

Que cunda el pánico

17 de Julio de 2009 - 13:55:21 - Regina Otaola - 2 comentarios

No me parece demasiado razonable lanzar al aire proyecciones catastrofistas sobre el número de víctimas que podría llegar a cobrarse la gripe porcina, pero me parece aún menos razonable que lo hagan los responsables públicos de la Sanidad, ahora Trinidad Jiménez y ayer sus homólogos británico y australiano. ¿Qué sentido tiene hacerlo, decir que van a morir en invierno 8.000 personas a causa del virus? Obviamente, parece que estas declaraciones sólo poseen una función política: la de la prevención. Pero no la de la prevención real de la enfermedad mediante la disposición de medidas eficaces contra la gripe, sino la de la propia prevención política por parte de los gobiernos y sus ministros de Sanidad: ponerse la venda antes de la herida.

En rigor, los investigadores y médicos que tienen en su mano recomendar y aplicar las mejores fórmulas para combatir el virus son los que pueden alertar a la población de los riesgos, en coordinación con los poderes públicos, e incluso advertir a éstos de las graves consecuencias que conlleva esta gripe, para que tomen las medidas necesarias. Pero, repito, ¿tiene sentido que la ministra de Sanidad española nos arroje ahora la futura muerte de 8.000 personas? ¿Acaso lo hace para que tomemos precauciones? ¿Trata de descargar su responsabilidad en los profesionales médicos? ¿O simplemente pretende curarse en salud para que después de Navidades no sean los medios los que le echen en cara a ella, como a sus homólogos mentados, los miles de muertos a causa de la gripe?

Sinceramente, no me parece la mejor política de comunicación; ni es útil, ni informativa, ni deja mayor margen a la población que aprovisionarse de unas vacunas que aún no han sido producidas. Prevenir o, lo que es lo mismo en este caso, desarrollar una política informativa de prevención significa en el ámbito de la Sanidad informar serenamente sobre los peligros de la enfermedad y los grupos más expuestos, así como ir suministrando con transparencia y prudencia los datos relativos a la evolución y extensión de la enfermedad. Anunciar miles de muertos no es prevenir, sino asustar, y no veo qué consecuencias positivas pueda tener este mensaje. Otra cosa diferente sería que el Ministerio de Sanidad pretendiera ocultar las cifras reales de mortandad una vez que se hubieran producido. Si aquello es alarmismo, esto sería una mentira flagrante. Y de momento parece que algunos han decidido tirar por la calle de en medio.

Porque lo más inquietante es que da la impresión por sus declaraciones de que los ministros de Sanidad comienzan a ponerse en lo peor y de ahí que quieran salir a los medios desde ya mismo: "El que avisa no es traidor." Y, siendo esto alarmante, aún queda por ver si desde la Unión Europea se va a adoptar una postura común para asumir y paliar en lo posible las consecuencias de la gripe, o bien vamos a asistir a una nueva reedición del "Sálvese quien pueda" ensayado por los países miembros con ocasión de los drásticos efectos de la crisis económica. Lo que también explicaría la prisa de los ministros de Sanidad por avanzar sus predicciones: que nadie pueda decir después que en España o Inglaterra mintieron sobre un asunto tan sensible a la población a diferencia de lo que hicieron, pongamos por caso, en Francia o Portugal.

Federico: ahora toca recomenzar... y seguir molestando

10 de Julio de 2009 - 12:48:45 - Regina Otaola - 17 comentarios

Este viernes se ha despedido de la COPE Federico Jiménez Losantos, después de casi dos décadas de trabajo en la emisora que le ha visto crecer como comunicador y consolidarse como una de las voces españolas más críticas con el Poder. Con el Poder del signo que sea: mediático, financiero, político (a izquierda y derecha)...

Justo es por tanto reconocer la deuda contraída con quien ha hecho del lema España y Libertad la mejor guía moral para aprender a movernos libremente en los momentos más turbios por los que ha transcurrido la vida política y social española en Democracia. Con coraje.

Pero esta nota no pretende ser un obituario, porque Federico, como César Vidal, están vivitos y coleando y probablemente se crezcan como en tantas otras ocasiones ante esta nueva adversidad: ahí está el nuevo proyecto de EsRadio, que seguro gozará de éxito, como sigue gozando de muy buena salud este propio diario donde escribo desde hace dos años.

La razón es otra: quiero mostrar mi gratitud a esos dos comunicadores, pero también mi preocupación sincera por lo que entiendo que es una nueva falla de libertad en nuestra democracia. Porque muchos, cientos de miles de españoles van a perder la oportunidad, el derecho a ser informados por alguien que pierde su puesto de trabajo por lo molesta que les resulta a algunos su libérrima capacidad de decir siempre lo que piensa, lo que cree que es verdad, pese a quien pese y caiga quien caiga, como muy pocos o casi ninguno se han atrevido a hacer en la radio, en la prensa, en la televisión o en internet. Y durante tantos años.

Aquí además vamos a sentir de manera más directa si cabe esta despedida. Porque Federico ha sido también la voz que durante años penetraba de noche, cuando conducía La Linterna, en los hogares de miles de vascos que no se resignaban al silencio atemorizado o a la complacencia con el discurso político hegemónico de la mayoría de los medios de comunicación públicos y privados. Era entonces la voz áspera de la verdad y el chorro refrescante de la esperanza para todos aquellos que no queríamos someternos.

Contra el Felipismo, el Gal y la corrupción; contra el separatismo de nacionalistas catalanes y vascos, de Pujol a Arzalluz y de Ibarretxe a Carod-Rovira, y contra los apaños con la ETA de casi todos los partidos políticos; por el esclarecimiento de la verdad en el 11-M, dando voz a las víctimas del terrorismo en primer lugar y a periodistas excepcionales como Luis del Pino, implicados en la investigación al margen e incluso en contra de las instancias oficiales. Contra los adalidades del buenismo en la negociación con los terroristas durante el "proceso de paz"...

Por todo ello la gratitud y el reconocimiento a su labor y a su trayectoria. Pero también la enhorabuena por el inicio de una nueva andadura que nos permitirá seguir escuchando cada mañana su opinión insobornable en las ondas. Sólo me cabe añadir que espero que este nuevo proyecto sea apoyado y ampliado por todos aquellos convencidos de que es necesario salvaguardar la libertad de Prensa para proteger como es debido el sistema democrático.

Que muy pronto podamos los españoles volver a sintonizar una cadena de radio en la que Federico siga molestando a todas horas... a los que tanto se molestan cuando el locutor de radio, en consecuencia con el que es su deber profesional y cívico, les recuerda por los únicos medios de su voz y su palabra que andan desnudos a ojos de millones de españoles.

De nuevo, a posar con ANV

1 de Julio de 2009 - 13:05:45 - Regina Otaola - 3 comentarios

Este jueves, los representantes de todos los grupos políticos de las Juntas Generales de Guipúzcoa, menos los del PP, acudirán a la localidad de Cestona con motivo de la celebración de un Pleno itinerante, acto que responde a la tradición foral de la institución y que en esta ocasión dará para que los procuradores se den besos y abrazos… con el alcalde y los demás miembros de la corporación proetarra local.

De nuevo; y a una semana del asesinato de Eduardo Puelles, como si fuera lo más natural del mundo dar carta de naturaleza a un gobierno municipal de ANV que, por otra parte, ni siquiera tiene mayoría absoluta –PNV y EA podrían juntar sus votos y hacerse con la Alcaldía, pero ya sabemos que los nacionalistas siempre muestran un sacrosanto respeto por las mayorías electorales cuando la primera fuerza es Batasuna con cualquiera de sus marcas.

Lo más insólito de esta situación es que se va a producir justo después de que el Tribunal de Estrasburgo haya avalado con el criterio de “necesidad social” la Ley de Partidos que nació para vetar el acceso de los terroristas y sus voceros a las instituciones democráticas. Resulta que ni el Partido Socialista parece creer todavía en la legitimidad de la lucha antiterrorista por medios exclusivamente propios del Estado de Derecho, y necesita seguir prodigando sus carantoñas a todo lo que se autodenomine “izquierda”, como es el caso de ANV.

Nosotros no nos prestamos en el anterior pleno de Legazpia por las mismas razones, y conviene recordar que aquel día dejó algunas imágenes chocantes, sonrojantes, de los máximos representantes guipuzcoanos con el alcalde batasuno Sotero Plazaola dos días antes de que en la vecina localidad de Azpeitia ETA asesinara al empresario Ignacio Uría.

A qué estamos: ¿contra el terrorismo o “por la Paz”?

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En Zaldibia, los representantes de Aralar que deberían proteger a los ciudadanos frente al permanente chantaje terrorista han decidido claudicar de la manera más bochornosa, aunque previsible, ante el grupo de matones que componen la lista ilegalizada de ANV. De hecho, Aralar ganó las elecciones municipales gracias a la Ley de Partidos, con una suma de votos levemente inferior a la de los votos nulos proetarras. El Pleno de constitución hubo de ser suspendido por los disturbios, y al alcalde electo de Aralar, Patxi Aierbe, no se le ocurrió otra cosa que proponer un referéndum local para dirimir quién gobernaría el pueblo, si los suyos o los batasunos, que rechazaron incluso esta graciosa concesión presuntamente democrática.

Pero se comienza por dar el brazo y ETA te acaba estrangulando, pues sólo la claudicación de los demócratas ante las tesis totalitarias de los terroristas pueden convertir en éxito el fracaso político de su estrategia violenta. Y los batasunos lo saben. Y por eso aumentan la coacción a medida que aumenta la cesión. Ahora deberá ser la Diputación la que, como en el caso de Ondarroa en Vizcaya o de Elduayen en Guipúzcoa, tenga que formar una gestora para gobernar el Ayuntamiento. Peor para los vecinos de Zaldibia, claro; aunque en Aralar tengan la impresión de que han mantenido incólumes sus particulares principios políticos. Acaban de perder toda legitimidad política ante el entorno de ETA. Perderán luego los votos que habían ganado precisamente por constituirse en alternativa no violenta a Batasuna. Al tiempo.

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