Los enigmas del 11-M

Abril 2009


La condición de Urkullu

23 de Abril de 2009 - 18:36:27 - Regina Otaola - 1 comentario

Al fin tenemos una declaración inteligente de un nacionalista con cargo público, después de las últimas semanas de histeria en el colectivo jeltzale a cuenta del nuevo Gobierno Vasco. Es lógico que al partido fundado por Sabino Arana ("Dios y Ley Vieja") le cueste algo adaptarse a las nuevas circunstancias, pero pienso que debiera ser su presidente, Iñigo Urkullu, el que marcase el paso a su formación en su nueva andadura... en la Oposición.

Lejos de ello, el señor Urkullu se permite denominar al futuro Ejecutivo socialista como "el Gobierno revanchista, del frentismo, de la venganza contra el PNV", y yo me pregunto si lo que Urkullu dice es debido a que piensa realmente que PSE y PP tienen sobrados motivos para querer vengarse del partido que ha monopolizado la vida pública vasca durante las últimas tres décadas, con trágicos resultados; o bien lo dice porque considera que PSE y PP tienen argumentos más que razonables para constituir un "frente" alternativo al del PNV y todos sus aliados actuales (Aralar, EA, EB) o pasados (PCTV) en el frente nacionalista surgido de Estella; o bien lo dice porque está convencido de que PSE y PP tienen ganas de revancha contra el partido que ha permitido que todos los parlamentarios de ambas formaciones acudan a Lakua escoltados.

Tal vez, lisa y llanamente, lo único que sucede es que piensa Urkullu que todos los vascos, se dediquen o no la política, son de la condición de que han hecho gala los dirigentes de su partido durante tantísimo tiempo, quienes nunca se han recatado excesivamente a la hora de crear frentes, excitar los ánimos revanchistas y reivindicar venganza contra "el Estado opresor español". De estos polvos aranistas e ibarretxistas vienen los lodos de ETA, así que a ver si de una vez por todas Urkullu interioriza la actual situación de mayoría absoluta parlamentaria PSE-PP y comienza a prestar oídos a otros miembros de su mismo partido que, por lo menos, tienen el decoro de reconocer que tienen una responsabilidad de cara a los ciudadanos vascos.

A la espera del cambio

16 de Abril de 2009 - 18:17:41 - Regina Otaola - 3 comentarios

La primera sesión del recién constituido Parlamento autonómico vasco ha deparado la aprobación unánime de un texto de condena de ETA, en esta ocasión a cuenta del último comunicado de los terroristas en el que destacaban como "objetivo prioritario" de sus atentados el próximo Gobierno de la Comunidad Autónoma Vasca -que presidirá Patxi López- así como a los ediles de PSE y PP en aquellos municipios por donde discurre el trazado del AVE.

Otro texto de condena más, sí, pero lo que se puede destacar favorablemente aparte de su contenido es que todos los grupos de la Cámara vasca han decidido apoyar un texto en el que, aparte de la consabida solidaridad con las víctimas del comunicado, PNV, EA, EB y Aralar (aparte de PSE, PP y UPyD) expresan su "respaldo a las instituciones que representan la voluntad democrática de la ciudadanía vasca", lo que equivale a dar por terminada la burda campaña de deslegitimación del próximo Gobierno socialista, aunque haya sido ETA, una vez más, la que les ha obligado a guardar las formas en público y a respetar la más elemental suma aritmética de escaños.

Sin embargo, la declaración votada a instancias del PSE incluye por escrito la "voluntad de trabajar unidos todos los partidos democráticos para combatir al terrorismo y deslegitimar política y socialmente sus comportamientos totalitarios", lo cual no es evidentemente compatible con tratar a los terroristas como represaliados políticos a cuyas familias hay que ayudar con dinero público a sufragar los viajes de visita -como ha venido haciendo el Gobierno de Ibarretxe y como solicitaba Aralar apenas unas horas después de apoyar estas palabras con su firma y su voto-. Y tampoco parece compatible con protestar por la ilegalización de una formación que defiende los medios violentos (de la agresión física al tiro en la nuca, del cóctel molotov a la bomba-lapa) como forma habitual de hacer política. Una organización que ha sido ilegalizada por sus vínculos más que probados con ETA y cuyos miembros vienen siendo detenidos por pertenecer a la infraestructura terrorista de la banda –aunque sería más propio apuntar que es ETA la que presenta a algunos de sus "militantes" como candidatos de ANV, como también quedó probado por la información incautada a varios terroristas-.

Definitivamente, queda un largo trecho para que los nacionalistas logren sincronizar sus buenas intenciones de boquilla con la realidad de sus actos, pero al menos parece que los ánimos se van calmando entre los representantes de los partidos firmantes del Pacto de Estella y aledaños. Tal vez de seguir así podría llegar a confirmarse lo que tantos en el PSE y en el PP vaticinaban hace algunos años: "Al PNV le sentará bien estar una temporada larga en la oposición." Pero a ver. A partir de mayo el nuevo Ejecutivo comenzará a maniobrar en el intrincado panorama político vasco, ahora también igual de intrincado en lo económico pese a todas las ínfulas que se ha dado en los últimos tiempos Juan José Ibarretxe.

Entonces le estarán esperando los sindicatos nacionalistas ELA y LAB (ambos también firmantes del Pacto de Estella) con la huelga general que perpetran para el próximo 21 de mayo, aunque sugiere Joseba Egibar, con su habitual cinismo, que en realidad es más contra el Gobierno saliente de Ibarretxe que contra el de López. Qué sindicatos tan indulgentes, que le han ahorrado al caudillo nacionalista el desgaste de una huelga general mientras se mantenía en el Poder. ¿Saldrá algún día el nacionalismo vasco y todo su entorno del Pacto de Estella?

Democratizar los ayuntamientos vascos (30 años después)

2 de Abril de 2009 - 12:25:36 - Regina Otaola - 12 comentarios

El pasado fin de semana tuve la ocasión de participar en Ávila en una mesa redonda organizada por el PP con motivo del trigésimo aniversario de la constitución de los primeros ayuntamientos democráticos en España. La cuestión que me tocaba abordar a mí, lógicamente, era la de las condiciones concretas en que se había desarrollado la actividad política en los municipios vascos; una actividad siempre condicionada, incluso a día de hoy, por la presión terrorista de ETA y el abuso de poder de sus colaboradores batasunos, en un contexto marcado por el monopolio nacionalista de las instituciones democráticas.

Se habló de los ayuntamientos como "escuela de la Democracia", una definición muy ajustada si tenemos en cuenta que la función básica de la institución municipal es aproximar la Administración al ciudadano para ofrecerle el mejor servicio, así como hacerle partícipe de las decisiones políticas que más directamente pueden afectarle. Pero, si en el resto de España los ciudadanos han sido libres para ir a su ayuntamiento, hablar con sus representantes y recibir la información pertinente en cada caso, en los municipios vascos los vecinos han padecido una situación muy distinta, una experiencia directa de lo que supone la patrimonialización de una institución democrática por parte de aquellos más interesados en avanzar hacia un nuevo régimen que en consolidar las libertades y los derechos mediante la política municipal.

A causa de ello, a muchos de los que hemos desarrollado nuestra carrera política en la vida municipal nos ha tocado defender los principios y valores constitucionales frente a las dificultades, las trabas y los peligros que nos ha deparado servir a los ciudadanos desde opciones políticas democráticas y no desde facciones al servicio de la "construcción de Euskal Herria". Todos conocemos el alto precio que hemos debido pagar al servicio de la Democracia, pues concejales del PP y del PSE (y de UPN, en Navarra) han sido asesinados por ETA precisamente por ser representantes próximos a los vecinos, caras conocidas de un proyecto democrático que el nacionalismo en su conjunto, y los terroristas en particular, siempre han visto como un obstáculo a sus delirantes proyectos separatistas.

La defensa cívica de principios constitucionales tan sagrados, tan imprescindibles como la libertad, la convivencia y la igualdad, ha sido correspondida con las amenazas de muerte, las agresiones y los atentados, en medio de un clima pavoroso de silencio cómplice, de silencio interesado, de silencio oficial por parte de las autoridades nacionalistas que siempre han estado prestas a quitar hierro a lo que ha sido una asfixiante situación de acoso y derribo para todos aquellos concejales que no han comulgado con las ruedas de molino de su proyecto. Creo sinceramente que esos concejales asesinados son a su vez maestros de honor de esa Gran Escuela de la Democracia. Porque ellos, y los que a fecha de hoy continúan con su labor constante y entregada, nos enseñan cada día lo que significa trabajar desde una concejalía por algo más importante que el urbanismo, las actividades culturales o las prestaciones sociales. Lo que implica apostar por la Democracia en un terreno abonado para hacer crecer el desistimiento, la desidia, la desesperanza y el miedo.

Por eso, a día de hoy no podemos olvidarnos de que 34 ayuntamientos vascos siguen gobernados por los etarras batasunos, 25 de ellos con mayoría absoluta, mientras en Navarra se han hecho con 8 alcaldías. En todos estos municipios los proetarras hacen y deshacen, lo que significan que tienen sometidos a sus designios a decenas de miles de personas. En estos ayuntamientos los ediles no condenan los actos terroristas, ni siquiera los asesinatos, sino que los excusan. En estos ayuntamientos se humilla a las víctimas y se ensalza a los terroristas a los que se les dedica calles o monolitos, o incluso se les concede el título de "hijo predilecto". En estos ayuntamientos se financia a los presos de ETA con el dinero de todos los ciudadanos, así como se fomenta todo tipo de manifestaciones, algaradas y actos de subversión contra el sistema democrático.

Los gobiernos de ANV siguen haciendo lo que saben: atemorizar y chantajear al diferente, al no nacionalista, mientras impulsan su proyecto independentista y promueven la justificación del terrorismo desde las mismas tribunas que debieran servir para condenarlo sin paliativos. Por eso nosotros, los que tenemos firmes convicciones democráticas, podemos albergar ahora la esperanza de un cambio radical en la vida municipal vasca, porque entre PP y PSE vamos a trabajar para que desde el Gobierno y el Parlamento vascos la escuela de la Democracia se haga realidad en cada uno de los ayuntamientos vascos. Ahí radica la fortaleza del pacto, y esperemos que sus principios se extiendan por toda la sociedad vasca para acabar definitivamente con la amenaza real a nuestros derechos y libertades.

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899