Los enigmas del 11-M

Enero 2009


Entre el desconcierto y la indignación

30 de Enero de 2009 - 12:02:51 - Regina Otaola - 24 comentarios

El libro de entrevistas a políticos vascos de María Antonia Iglesias está levantando ampollas no por revelar secretos inconfesables, sino por poner negro sobre blanco declaraciones a pecho descubierto de los entrevistados. Las que desde luego a muchos populares vascos nos han dejado atónitos son las de nuestro portavoz, Leopoldo Barreda, quien ha dado una versión un tanto particular de los hechos que precipitaron la salida de María San Gil del PP.

Cualquiera que conozca a María sabe que no es precisamente una persona atacada por delirios de grandeza, ni alguien que se haya considerado imprescindible en política o en el PP. Cualquiera que recuerde aquellos días sabe también que María hizo siempre lo mejor para sus compañeros del PP en el País Vasco, puesto que su decisión de reprochar a Rajoy y a la dirección del partido un cambio sustancial en la línea política del PP vino acompañada por el anuncio simultáneo que realizó de la convocatoria de un congreso regional para elegir a un nuevo presidente, congreso al cual ella decidió no presentarse desde el primer momento.

Fue María también la principal artífice de la elección de Antonio Basagoiti como su sucesor al frente del partido, puesto que se encargó personalmente de reunir a los tres presidentes provinciales (Alonso, Basagoiti y Usandizaga) a fin de que eligieran entre ellos a un "candidato de consenso", que fue finalmente refrendado en el posterior congreso regional.

Fue María la que renunció además a utilizar todos los recursos a su alcance para intentar mantenerse en la presidencia del PP o, en su defecto, en la vida política a través de los medios de comunicación, porque no quería perjudicar al PP en ningún sentido y por ello optó por un difícil y prolongado silencio. Sobre todo difícil cuando miembros de nuestro propio partido filtraban todos los días a la Prensa sus opiniones sobre la actitud, las declaraciones e incluso el estado anímico o psicológico de María, siempre ocultos bajo la denominación "fuentes populares".

Como se puede apreciar, fue María de los pocos miembros del PP que jugó limpio en aquel momento, entre otras cosas porque María no estaba jugando a nada y sólo pretendió con su gesto sacudir las conciencias de aquellos a los que siempre respetó como líderes de su partido. En ningún caso Mayor o Aznar impulsaron a María a dar el paso dentro de una oscura estrategia para recambiar a Rajoy por Aguirre o por cualquier otro. Eso piensan o pensaban los que precisamente colaboraron en una burda estrategia para hacer saltar a María durante la redacción de la ponencia política del PP: "Cree el ladrón que todos son de su condición".

Pero lo cierto es que María fue valiente y leal y se mostró digna todo lo que duró esta penosa situación, como en todos estos años de dedicación abnegada a la política y al PP. Por eso es tan desconcertante que nuestro portavoz, que además ha sido portavoz con Mayor, Iturgaiz y San Gil, pretenda ahora que el problema de los populares vascos o del grupo parlamentario han sido precisamente todos aquellos para los que ha estado trabajando durante la última década, como causa tremenda indignación que haya desarrollado toda una teoría sobre una presunta conspiración para echar a Rajoy, a cuya cabeza estaría San Gil, que parece más propia de un José María Calleja que de alguien de nuestro propio partido.

¿Debe ETA indicarnos dónde presentar mociones de censura?

22 de Enero de 2009 - 18:09:24 - Regina Otaola - 3 comentarios

"¿Es que hay que esperar a que se cometa un asesinato en Legazpia o Soraluze para que los nacionalistas sean consecuentes y procedan del mismo modo?", me preguntaba yo el 12 de diciembre, apenas 10 días después del asesinato de Ignacio Uría en Azpeitia. Porque la única consecuencia política de este crimen ha sido que el PNV ha recuperado una alcaldía que consideraba suya, como considera suya (porque fue también su lista la más votada) la de Busturia, donde ahora el PNV recrimina en similares términos a EA que ceda el poder a los representantes de ANV en virtud de un pacto de gobierno parecido al que esa formación mantiene en Zumaya, y otras, como Aralar y EB, mantienen en otros tantos municipios.

Todavía. Nueves meses después del asesinato de Isaías Carrasco y apenas siete semanas después del asesinato de Ignacio Uría. Crímenes que no fueron condenados por ANV ni en Mondragón, ni en Azpeitia; ni en Busturia ni en Zumaya; ni en Vergara ni en Hernani. Porque ANV es Batasuna y Batasuna es el instrumento político de los terroristas para difundir sus proclamas, su ideología, la justificación de todos sus atentados y de todas sus miserias. Todo el espectro político vasco (y nacional) conoce esta verdad: de PNV a EB, de ERC a PSOE, de PP a Aralar. Por eso de nuevo resulta indispensable diagnosticar la esquizofrenia como enfermedad que aqueja a gran parte de los miembros de la clase política vasca, porque un edil de EA votó contra ANV en Azpeitia, pero el otro votó contra la moción de censura. ¿Cómo puede el mismo partido sostener que una formación es indigna de gobernar un municipio por no condenar la violencia, y a la vez no estar de acuerdo porque "no se pueden criminalizar ideas"?

Aún más grave, por lo que revela de hipocresía o cobardía política, es que el PNV pretenda que los representantes de ANV son indignos en Busturia y Azpeitia por no condenar el terrorismo, mientras rechaza en el Parlamento Foral una iniciativa instando a desalojarlos vía moción de censura. ¿Es que la moción de censura sólo es un instrumento democrático en los municipios en que el PNV ha sido la fuerza más votada? Buena justificación ante ETA, a la que podrán asegurarle que sólo echan a ANV de los ayuntamientos en que no son la lista más votada, argumento muy diferente a sostener que les echan por sus vínculos con los terroristas.

A día de hoy, lo cierto es que el diputado general Markel Olano, máximo representante público del PNV en Guipúzcoa, provincia a la que pertenecen tanto Azpeitia como Mondragón, sigue enfrascado en su proyecto de mantener una "estructura de diálogo permanente" con el entorno de ETA. ¿Cómo podemos olvidar, al respecto, que es el lehendakari el primero (y más representativo) de los jeltzales en querer hablar con los batasunos? ¿Acaso no ha pasado Ibarretxe sus diez últimos años intentando forjar una alianza de nacionalistas con ETA-Batasuna (desde el Pacto de Estella)? ¿Acaso no se presenta el más alto cargo público de la CAV como víctima de una especie de complot judicial por haber preconizado el "diálogo político" con los verdugos etarras?

Y yo pregunto ahora, de manera muy concreta, ¿tiene el PNV que esperar a que haya algún asesinato en Soraluze (Placencia de las Armas) para sumar sus votos a los de PSE y PP y expulsar del gobierno municipal a unos ediles que, "no adscritos" o de ANV, nunca han condenado ni condenarán el terrorismo de ETA? Tengamos en cuenta, para no herir las sensibilidades habituales, que en Soraluze ya prosperó la moción ética. Y actuemos en consecuencia.

Hernani

17 de Enero de 2009 - 14:08:40 - Regina Otaola - 5 comentarios

[Ayuntamientos al servicio de ETA (II)]

Hay algunos municipios vascos con mala prensa desde hace ya décadas, y Hernani podría sin dificultad liderar la lista con el dudoso honor de ser reconocido por propios y extraños como un auténtico “ayuntamiento de ETA”.

De su actual alcaldesa, Marian Beitialarrangoitia, cabe recordar que pidió un aplauso para los dos etarras asesinos de Diego Armando Estacio y Carlos Alonso Palate, víctimas del atentado en la T-4 del aeropuerto de Barajas que pudo ser una auténtica masacre, así como para “todos los presos políticos encarcelados en Francia y España”. Procesada más tarde por enaltecimiento del terrorismo, Beitialarrangoitia fue ampliamenterespaldada por los suyos, después de que ANV lograra aprobar una moción para financiar con dinero municipal las costas del juicio y los desplazamientos, así como las algaradas callejeras en apoyo a su persona.

Poco después, a punto estuvo el juez Baltasar Garzón de volver a procesar a la alcaldesa de Hernani por ejercer como edil de ANV. Debido a ello, los proetarras tomaron nota y pasaron a convertirse en concejales “no adscritos”, fórmula que en cualquier caso les permite cobrar e incrementar sus retribuciones de igual modo porque siguen manteniendo el poder decisorio que les brinda sus escaños.

Recientemente, en un nuevo giro de tuerca, los concejales de ANV en Hernani han pasado a denominar su grupo como HAI (Hernaniko Abertzaleak Independentistak). Fue precisamente esta facilidad para burlar la Ley -que permite a unos ediles de ANV serlo de HAI mediada la legislatura como si cambiasen realmente de formación, de una ilegal por terrorista a otra nueva y respetada legalmente, únicamente valiéndosedel burdo recurso de la sustitución de siglas-lo que la Ley de Partidos vino a erradicar de forma que una vez creímos definitiva. Porque, de hecho, ahora no asistimos a otra de las estratagemas legales de los abogados de ETA, sino a la radical pasividad del Gobierno y de la Justicia ante dicha sustitución de siglas que, en municipios como Hernani, ha servido a ANV para seguir con las actividades propias de ETA-Batasuna.

Este hecho es más flagrante aún si tenemos en cuenta que Hernani ha sido un municipio donde los proetarras se han hecho fuertes, con lo que ello conlleva para la oposición en el Ayuntamiento, incluso para los medios locales, que ven dificultada su labor informativa por la lógica falta de transparencia de los que trabajan para organizaciones como ETA, aunque resulte del todo incompatible con instituciones democráticas como los ayuntamientos.

La aprobación de los últimos presupuestos, como viene siendo habitual gracias a la cooperación necesaria de la única edil de EB en el Ayuntamiento, se produce el mismo día que ETA ha intentado asesinar en este mismo municipio con dos bombas-trampa, y un día después de la foto en que aparecen juntos y sonrientes un miembro del Gobierno tripartito vasco, Javier Madrazo (EB), y la propia alcaldesa proetarra.

Qué duda cabe, al fin, de que HAI también sabrá disponer adecuadamente, según los criterios ortodoxos de la organización a la que representa, de los recursos municipales que con tanta generosidad les permitirá liberar este Gobierno de la recesión económica y el desempleo desbocado con su fondo de financiación municipal. De nuevo, ETA agradecerá el rescate financiero con atentados. Y en Hernani, continuará el régimen de terror impuesto por ANV.

El concepto socialista de la Justicia

15 de Enero de 2009 - 12:45:52 - Regina Otaola - 4 comentarios

Por si quedaba alguna duda después de las recientes evidencias, el secretario general del PSE guipuzcoano, Iñaki Arriola, ha decidido recordarnos pública y expresamente que "la defensa del interés público la representa siempre el Ministerio Fiscal", como cuando el fiscal general Conde Pumpido decidió inhibirse para permitir a ANV participar en las elecciones municipales y apoderarse de decenas de municipios sometidos durante décadas al Terror.

Siguiendo este razonamiento de forma aparentemente lógica, Arriola añade que "el interés jurídico (sic) no es algo privatizable y mucho menos cuando esa teórica defensa del interés público desde lo privado se hace para conseguir rentabilidades políticas, como ha sido este caso", en referencia al proceso contra Ibarretxe, López, Ares, Otegui y demás batasunos. Por ello, ahora espera el dirigente socialista que "esta doctrina, que tiene toda la lógica desde el punto de vista del Derecho, sea algo que quede patente" y "quede establecida en la Justicia española".

En primer lugar, es falso que la defensa del interés público la represente siempre el Ministerio Fiscal, motivo por el cual existe la acusación popular, porque es evidente que en ocasiones el interés público se ve enfrentado al Poder, como por ejemplo cuando en una democracia hay derechos humanos básicos que se ven vulnerados sistemáticamente por un Gobierno, por ejemplo en casos como el de los GAL o el de la negociación con criminales. Cuando eso sucede, ¿acaso el ministro de Justicia de un Gobierno es el mejor representante del "interés público" contra dicho Gobierno?

En segundo lugar, aquí no se trata de privatizaciones, y el recurso al lenguaje economicista sólo trata de confundir términos sacándolos de contexto para intentar hacer ver que la acusación popular (Foro de Ermua, Dignidad y Justicia) responde a una especie de intereses ocultos e inconfesables, "privados" para mayor escarnio, mientras que los fiscales controlados por Conde Pumpido y Fernández Bermejo, que se han vuelto a inhibir a la hora de actuar contra los que violan la Ley de Partidos, serían los legítimos y eficacísimos defensores del "interés público".

En realidad, el "interés público", como el "bien común" o el "bien general" son expresiones que atañen siempre a la sociedad, o, si se prefiere, al ámbito público de los intereses privados de los ciudadanos. Otra cosa es que sean también expresiones que los políticos utilizan a menudo para justificar sus decisiones aunque éstas sólo favorezcan a los poderes públicos, más que al interés general de la sociedad. En el caso de los socialistas, es evidente que sólo creen en la "Justicia social", una Justicia (jueces, fiscales y abogados del Estado) puesta al servicio del Poder omnímodo socialista, en muchos casos en contra del bien común de la sociedad y de sus más vitales intereses, como la derrota del terrorismo de ETA.

Pero al señor Arriola, como al resto de los socialistas, le importa muy poco que se haga Justicia y mucho que se archive la causa contra Ibarretxe (para que no haga la consabida campaña del victimismo), López y Ares (para que no queden inhabilitados dos de los suyos, ni siquiera para volver a negociar), Otegui y los otros cuatro batasunos (para que no ofrezcan demasiadas imágenes a la televisión de su habitual y repugnante comportamiento de sicarios políticos de ETA) con los que han negociado los socialistas.

Al menos, que Arriola deje de propinar patadas a la "lógica del Derecho" y no llame a eso "interés público", porque se trata más bien del interés particularísimo del partido de Rodríguez Zapatero y Eguiguren, cosa que es lo que precisamente el Derecho pretende limitar y controlar: los abusos del Poder público y de los particulares poderosos sobre los ciudadanos de a pie. De ahí la propia separación de poderes, de poco "interés público" para el Ministerio Fiscal socialista, y el reconocimiento constitucional expreso de la "acusación popular".

Amigos de “la Paz”, enemigos de la Justicia

13 de Enero de 2009 - 11:44:07 - Regina Otaola - 7 comentarios

El archivo de la causa contra Ibarretxe, López, Ares y los cinco batasunos procesados por reunirse entre ellos para negociar sobre los objetivos de ETA, según la conveniencia política de PNV y PSE, demuestra la absoluta desprotección que padecen los ciudadanos ante la voluntad política de dialogar con criminales. Porque si una acusación popular no está legitimada para sentar en el banquillo a sus representantes políticos, los ciudadanos dependemos absolutamente de la voluntad del Ejecutivo, a través de los fiscales, y da la casualidad de que el Gobierno socialista no está por la labor de procesar a su candidato a lehendakari.

Suscita además una cuestión inaplazable: ¿puede existir un Estado democrático en paz pero sin Justicia? Eso es más bien lo que caracteriza a un Estado totalitario, donde la paz se logra a cambio de suprimir los derechos inalienables de los ciudadanos. Es la paz del Terror, la paz de los cementerios. Por eso me parece escalofriante leer las palabras del lehendakari Ibarretxe, cuando afirma que "la Justicia debe admitir que el diálogo es la única solución"-el diálogo con los que matan para eliminar toda oposición antinacionalista, claro.

Semejante aberración en boca de un candidato a la presidencia de la Comunidad Autónoma Vasca a muchos nos pone los pelos de punta. Porque parece no importarle a Ibarretxe que no haya Justicia, ya que lo importante es el diálogo con los terroristas. Lo importante es reconocerlos como interlocutores válidos, como agentes políticos homologables al resto, y que la Justicia, la misma que decidió ilegalizar a Batasuna por sus vínculos con ETA, y recientemente también ha suspendido a ANV y PCTV, ahora haga caso omiso de la Ley porque los señoritos del PNV y del PSE así lo han decidido.

Por su parte, Urkullu ha dicho por el lehendakari que "nadie sabe mejor que él lo que cuesta políticamente el anhelo de paz". ¿A quién le cuesta? Porque a ellos les ha ido muy bien durante estos 30 años gobernando guiados por el "anhelo de paz", es decir, recogiendo las nueces del árbol que ETA movía y mueve, en detrimento de la Libertad. Las víctimas son las que conocen de verdad ese calvario de anteponer una falsa paz a la libertad y la propia dignidad de las personas.

Y qué decir de Patxi López, en sintonía con Ibarretxe y Otegui cuando vuelve a la carga con el leit-motiv de la negociación con ETA al querer “demostrar que la política tiene que servir para resolver los problemas", que más que una perogrullada es una invitación, de nuevo, al diálogo político. Pero no al diálogo democrático, sino a la negociación secreta con terroristas. De hecho, ése ha sido el proceder de los socialistas vascos en los últimos tiempos, imitando al PNV en sus reuniones extraparlamentarias con ETA-Batasuna, que precisamente demuestran cómo ni López ni Ibarretxe confían en el ejercicio democrático de la política, ni en sus instituciones representativas, ni en la capacidad de diálogo entre demócratas, puesto que siempre acaban acudiendo a recónditos caseríos y santuarios religiosos para continuar con sus diálogos secretos con nuestros particulares redentores totalitarios.

Ante semejante desmán, resulta que tampoco tiene una acusación popular derecho a exigir la aplicación de la Ley -sólo eso: que se aplique la Ley-, porque no es acusación particular. Ante esta actuación, ¿qué nos queda a los ciudadanos cuando vemos, con luz y taquígrafos, que se transgrede la legislación vigente? ¿Agachar la cabeza como corderos hacia el matadero?

Definitivamente, me parece vergonzoso todo lo acontecido y por ello aplaudo el hecho de que se recurra la sentencia. Esperemos que el Tribunal Supremo sea coherente con sus sentencias.

La enfermedad moral del PNV

7 de Enero de 2009 - 12:52:55 - Regina Otaola - 6 comentarios

Ya he apuntado algunas veces los síntomas de esquizofrenia que muestran algunos políticos del PNV, y en su conjunto como organización política, y los hechos vuelven crudamente a subrayar esta condición del nacionalismo institucional. Ahora registran PNV y EA su moción de censura contra ANV en Azpeitia, pero fueron asimismo PNV y EA los que en Navidades impulsaban y lograban aprobar una moción en el Ayuntamiento de Tolosa condenando la ilegalización de ANV y PCTV y el proceso contra Gestoras Pro Amnistía, apenas tres semanas después del asesinato de Ignacio Uría y el mismo día que la familia de la víctima hacía público un comunicado de repulsa denunciando la connivencia del alcalde de Azpeitia (ANV) con los asesinos. Luego esta moción de censura poco tiene que ver con una censura real de las actividades de proselitismo y colaboración con ETA que desarrolla ANV, y mucho con una ansiada recuperación de un Ayuntamiento que el PNV considera patrimonio del nacionalismo.

El caso, aunque se empeñe Urkullu en lo contrario, es que el PNV es incapaz de deslegitimar “social y políticamente” a ETA, no digamos ya a sus representantes batasunos en las instituciones, porque todo nacionalismo entiende que no se puede negar a nadie, “a un Pueblo”, luchar por su independencia, llegado el caso, con las armas en la mano. Y esto es así en el caso del nacionalismo vasco -más allá y más acá de verdades evidentes como que el terrorismo de ETA no es precisamente una “lucha armada” noble sino una actividad puramente criminal y especialmente siniestra- porque el PNV surge como partido precisamente contra “la opresión del Estado español” que es sobre todo, en la cabeza delirante de Sabino Arana, “opresión españolista” u “opresión de España”.

La violencia contra España, pues, forma parte del mito fundacional del nacionalismo vasco como el “siempre resistente al invasor” queda asociado en nuestra mente a los tebeos de Astérix y Obélix. Debido a ello, más que un programa de defensa de la foralidad vasca o una queja concreta sobre el encaje de los territorios vascos en una determinada estructura política y legal, lo que el PNV ofrece y ha ofrecido siempre es la independencia de España, la acción separatista sólo posibilista en ocasiones como la II República o la Transición, y sólo por lo que se conseguía a cambio del “pacto”.

La propia visión de España y de los vascos que el nacionalismo ha tratado de imponer desde 1978 a nuestros días, lejos de constituir una explicación simbólica de una secular autonomía ha degenerado en un relato de odio que explica la legitimidad de que ha gozado ETA durante décadas en el mundo nacionalista, legitimidad que aún prevalece en ciertas regiones vascas gracias precisamente a la incapacidad del nacionalismo de renunciar a dicho mito fundacional, al antiespañolismo visceralmente racista de Sabino Arana, y a la propia épica del “Pueblo Vasco” como ente milenario y claramente diferenciado de cualquier otro pueblo europeo y por supuesto de los españoles.

En consecuencia, no es de extrañar que muchos vascos sometidos al bombardeo constante de las obsesiones identitarias de los nacionalistas se hayan vuelto a su vez hoscos, racistas o indiferentes ante la barbarie terrorista y la imposición de su ideología totalitaria: les siguen diciendo los nacionalistas que “España” oprime a los vascos y que si no nos resistimos (¿incluso con violencia?) podríamos llegar a desaparecer de la Historia.

Horror vacui, se le llama a eso, que desde luego no todos los vascos padecemos.

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