Los enigmas del 11-M

Septiembre 2008


Debates sobre España

29 de Septiembre de 2008 - 13:11:55 - Regina Otaola - 2 comentarios

Hoy considero imprescindible hacer una mención especial a las jornadas que el Foro de Ermua ha organizado bajo el título “Jornadas de Análisis y Diagnóstico de la Situación Política en España”. Título sugerente y apropiado en estos momentos de especial transcendencia para nuestra Nación.

Antes que política me considero una ciudadana española con la idea clara de que todo lo que pueda afectar a nuestra convivencia y a nuestro futuro me ocupa y preocupa. Por eso me parece saludable estar presente en un debate en el que expertos economistas dan una visión del porqué de la crisis económica, de la situación en la que nos encontramos y de las medidas que ellos consideran necesarias aplicar para salir de esta situación y devolver la confianza en el sistema financiero, más cuando padecemos un gobierno que prima la demagogia y la insensatez sobre el sentido común.

Es necesario también debatir abiertamente, como se ha hecho este sábado, sobre la política de imposición lingüística, sobre el maltrato del que está siendo víctima nuestro idioma común, el español, sobre la conculcación del derecho a la libre elección de la educación en castellano, de la educación en la propia lengua materna. Y también es saludable para la democracia debatir sobre el galopante intervencionismo político en todos los aspectos de nuestra vida.

En este Foro se habla de forma clara y responsable, y por lo tanto con respeto al público. España es de todos, de cada uno de nosotros, y por tanto es necesario estar enterados de lo que sucede, de dónde estamos y a dónde vamos. Es de agradecer el acierto del Foro de Ermua al organizar estas jornadas y animo a los ciudadanos a participar el próximo sábado en la que abordará el posible futuro de los nacionalismos y de la reforma institucional en España. Escuchemos, debatamos y decidamos. Porque se trata de nuestro futuro y del de nuestros hijos.

Pacto de Estella: 10 años de infamia

13 de Septiembre de 2008 - 12:10:38 - Regina Otaola - 0 comentarios

Esta semana se jactaba Javier Arzalluz de que el Pacto de Estella entre PNV y ETA había logrado “asustar a Madrid”, como si se tratara de una iniciativa del mundo nacionalista y no de una visceral reacción contra el “espíritu de Ermua” que logró aunar a la mayoría de la sociedad vasca contra el terrorismo. Entonces, los nacionalistas en el Poder con el lehendakari Ibarretxe pretendieron vender la burra de un “proceso de paz” similar al del Gobierno socialista durante la anterior legislatura, pero de nuevo ETA se encargó de mostrar su verdadero rostro y retomó los atentados, aunque sólo después de haberse presentado a las elecciones autonómicas con las siglas EH.

De un tiempo a esta parte, nada ha cambiado sustancialmente en la vida política cotidiana del País Vasco, a no ser la postura de un PSE que, después de haber resistido junto al PP los embates coaligados de PNV y ETA con Nicolás Redondo Terreros, ha pasado con Patxi López a aprobarle los Presupuestos a un Gobierno Vasco que sigue en la línea de Estella con el único fin de lograr la independencia, aun con los votos de los terroristas. Porque el Plan Ibarretxe, su consulta, sus Presupuestos e iniciativas para ayudar a los presos de ETA y a asociaciones y grupos afines a los terroristas arrancan del mismísimo Pacto de Estella, “suspendido” en 1999, según declaró Ibarretxe, pero vigente a todas luces en lo que atañe a la estrategia de desbordamiento de la Constitución Española de 1978 por cualquier medio.

Así, a la tradicional connivencia o condescendencia del PNV con los terroristas, “ovejas descarriadas” de la familia nacionalista, a fin de cuentas, se vinculó de manera inexorable el proyecto frentista compartido entre los que sacuden el árbol y los recogenueces, cuya traducción inmediata fue la creación de Udalbiltza, asamblea de municipios vascos que había de funcionar como estructura de poder paralela a la establecida por el ordenamiento jurídico español. En estos últimos diez años, las públicas desaveniencias entre PNV y ETA no han podido sin embargo ocultar ni restar un ápice de valor al Pacto de Estella, porque ése es el modelo de referencia para muchos nacionalistas vascos que lo único que parecen capaces de criticar es el cinismo de un PNV aferrado a las instituciones vascas, y por ende su falta de arrojo a la hora de subvertir el sistema constitucional.

Pero para los jelkides, tan importante es avanzar hacia la independencia como dificultar a ETA el liderazgo del movimiento nacionalista. A fin de cuentas, los terroristas también participan siempre que pueden en las elecciones que les reportan multitud de alcaldías, concejalías, cargos políticos y otro tipo de puestos de representación en asociaciones, empresas públicas y entidades financieras. Por todo ello, 10 años después de la firma del Pacto de Estella sólo podemos constatar algún resquicio de duda en el seno del PNV sobre la estrategia compartida con ETA, junto a un Partido Socialista que, lejos de acabar con el frentismo nacionalista, ha abierto nuevas puertas a los terroristas para que puedan continuar con su permanente chantaje político a la sociedad vasca.

Hoy como ayer, el error o el crimen supone brindar a ETA el papel de interlocutor político, convirtiendo la Ley en papel mojado y degradando el Estado de Derecho hasta su práctica desaparición en lugares como el País Vasco, donde los miembros de la oposición se ven obligados a vivir escoltados mientras el Gobierno Vasco insiste en proclamar que el Estado español viola los “derechos humanos” de los independentistas. Pero el caso es que Ibarretxe nunca salió de Estella, pese a los buenos ojos con los que le mira Patxi López. Y la verdad es que la sociedad vasca solo verá el fin de esta pesadilla cuando en el ejercicio de su “derecho a decidir” (las próximas elecciones) opte por dejar a los nacionalistas en la oposición. Es posible, es necesario, es saludable.

Homenajes a los procesados durante el "proceso"

5 de Septiembre de 2008 - 09:42:11 - Regina Otaola - 0 comentarios

La consejería de Interior del Gobierno Vasco controlada por Javier Balza ha autorizado el homenaje a Arnaldo Otegi en Elgoibar, siempre y cuando no se den entre los asistentes “conductas de enaltecimiento de organizaciones ilegales o terroristas”, lo que nos lleva de inmediato a la fábula del escorpión y la rana si recordamos que Otegi fue condenado precisamente por enaltecimiento del terrorismo y por ello va a ser asimismo festejado entre sus camaradas batasunos.

Porque todos estos homenajes no tienen otro sentido que hacer ver a la sociedad que ETA cuida de los suyos, que los recibe en el seno de la “patria vasca” como héroes que vuelven a casa después de haber sido injustamente condenados por “el Estado represor español”, en este caso por un delito de enaltecimiento del terrorismo que, desde el punto de vista de los que homenajearán al otrora pistolero etarra, no es sino la burda excusa que puso en su día el Gobierno socialista para “silenciar” al portavoz de Batasuna.

De hecho, Otegi se enfrenta a una causa pendiente de mayor entidad que la que ha dado con sus huesos en la cárcel durante año y medio, debido a su vinculación a la ilegalizada Batasuna como dirigente y portavoz, que el propio ministro del Interior ha calificado como “especialmente complicada” con su habitual cinismo. Porque conviene recordar al ministro del Interior que dos de sus compañeros de partido, Patxi López y Rodolfo Ares, tienen a su vez, junto al lehendakari Ibarretxe, una causa “especialmente complicada” también, precisamente por reunirse con Arnaldo Otegi como portavoz oficial de Batasuna en el tiempo en que el juez Baltasar Garzón decidió suspender su propio auto sobre la organización terrorista para no obstaculizar el “proceso de paz”.

Pero al igual que De Juana, Otegi ya está en la calle y piensa marchar a Italia, después de recibir su homenaje en Elgoibar, para lo que ya cuenta con el permiso de la Audiencia Nacional, tan indulgente con el batasuno como delicada a la hora de interrogar al asesino múltiple acerca de sus palabras en su correspondiente homenaje. Así que tampoco se preocupe mucho Balza si Otegi, en un momento de exaltación, grita aquello de “Jo ta ke irabazi arte!”, que los entendidos siempre podrán traducirlo como un grito de aliento al equipo local de fútbol y así todo el mundo se ahorra las molestias de la represión, comenzando por el Ejecutivo y acabando por el Gobierno Vasco. Cosas del proceso de negociación para el que, por cierto, Ibarretxe ya daba por “quemado” a Otegi… en 1999.

Sobre derechos humanos vulnerados

3 de Septiembre de 2008 - 10:51:59 - Regina Otaola - 0 comentarios

Considera el primer funcionario del Estado en la CAV, Juan José Ibarretxe, que ese mismo Estado del que emanan las instituciones vascas que controla férreamente el PNV viola la Convención Europea sobre Derechos Humanos y Libertades Fundamentales en al menos 5 artículos: Libertad de pensamiento, de conciencia y de religión (artículo 9); Libertad de expresión (art. 10); Libertad de reunión y asociación (art. 11); Derecho a un recurso efectivo (art. 13), que en el caso que nos ocupa no ha sido agotado por los demandantes; y Prohibición de discriminación (art. 14).

Con su habitual cinismo, pretende Ibarretxe que el hecho de no poder imponer la voluntad de su Gobierno a toda la sociedad vasca, y por extensión a todos los españoles, constituye una violación de los derechos humanos de los vascos, pero en el recurso no apela a ningún artículo que reconozca el derecho inexcusable de autodeterminación para aquellos pueblos o regiones con movimientos separatistas, sencillamente porque no existe tal derecho. Los tratados internacionales reconocen tan solo a países sometidos después de la descolonización, como Sahara Occidental y Tíbet, y, de manera excepcional y polémica, a Palestina o Kosovo por las circunstancias de extrema violencia que han rodeado la creación de ambos Estados.

Pero en lo que respecta a los vascos, y más concretamente a los vascos nacionalistas, ninguno de ellos puede sostener seriamente -esto es, con pruebas- que el Estado español ha violado sus derechos a pensar en la independencia del País Vasco, a expresar libremente este sentimiento y la voluntad política de lograr la secesión, a reunirse para este fin y no sufrir persecución o discriminación por ello, etc. Ahí están precisamente PNV, EA, EB y Aralar para demostrarlo, con programas políticos que abarcan además la anexión a la CAV de Navarra y parte del territorio francés. Además, estos partidos se presentan a las elecciones con este programa (el PNV lo disimula bastante, pero no del todo) y los vascos son libres para votarlos, mucho más libres de lo que lo son para votar otras opciones, las que no son nacionalistas, como PP y PSE.

Porque todos los vascos sabemos lo que pasa a aquellos que pretenden expresar en voz alta su pensamiento político, su intención de voto o su adhesión o afiliación a estas fuerzas políticas: amenazas de muerte, palizas, chantaje e incluso asesinato. O lo que es lo mismo: una auténtica violación de los derechos humanos de los vascos, de cada vasco, porque los derechos o son iguales para todos o no son sino privilegios; humanos, desde luego, pero privilegios al cabo. Como los que disfrutan los nacionalistas vascos que copan desde hace décadas las instituciones que emanan del ordenamiento jurídico español y que protege el Estado de Derecho, también español.

Ojalá tuviéramos los vascos un lehendakari que verdaderamente defendiera sin ambages los derechos humanos ante ETA, con la Ley en la mano y de manera igual para todos, sin practicar la discriminación, la censura, el desprecio hacia la oposición y a las víctimas del terrorismo de que hacen gala todos los miembros del tripartito, de Ibarretxe a Azkarraga, de Azkarate a Madrazo. Pero tenemos todo lo contrario: un frío y calculador burócrata sin compasión, aprendiz de brujo o proyecto de caudillo por la gracia de Sabino Arana que sólo pretende crear un Estado euskaldún reservado para las elites nacionalistas.

Ibarretxe "el Empecinado" irá a Estrasburgo, faltaría más, y los que creemos que el derecho a la vida y a la libertad son inalienables esperamos que Europa le dé una lección sobre el principio de legalidad y le ponga los puntos sobre las íes a un gobernante que es capaz de hacer pasar blanco por negro, gimoteando que sus derechos humanos son violados por el Estado mientras en el Parlamento en que tiene mayoría todos los miembros de la oposición van escoltados por no ser nacionalistas.

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