Los enigmas del 11-M

Junio 2008


Personas y no maquinas

24 de Junio de 2008 - 08:44:15 - Regina Otaola - 18 comentarios

Antes de nada quiero darles mi enhorabuena sincera al Presidente Mariano Rajoy y a su nuevo equipo, a los que deseo todos los aciertos posibles por el bien de todos los españoles.

Siempre he creído que en esta vida es bueno y saludable ir con la verdad por delante, aunque resulte incómoda o pueda acarrear sinsabores. 

Como soy partidaria de decir la verdad, debo confesar, en relación al discurso de Mariano Rajoy del pasado sábado, que me hubiera gustado oír alguna mención a María San Gil. Creo que los compromisarios se lo hubieran agradecido porque muchos nos hicieron llegar su apoyo y su tristeza por la ausencia de María.

El PP vasco en su conjunto ha sido siempre un ejemplo de dignidad, pero creo de corazón que María ha sido una pieza clave para que esa dignidad haya sido reconocida y valorada en el resto de España. Todos los populares tenemos con ella una deuda de gratitud y nuestro Presidente también.

Sinceramente creo que nadie con tanto sentido común, con tanta capacidad demostrada y tantas ganas de trabajar por el partido como ha demostrado María en los últimos años pueda estar "amortizado". Escuchar como he escuchado que hay personas que ya están "amortizadas" en el Partido me resulta inconcebible. Parece que hablamos de máquinas y no de personas. Olvidamos que un partido está compuesto por personas, por personas con derecho a opinar y a discrepar.

El PP siempre ha despreciado "el pensamiento único" porque ha defendido la pluralidad en su organización y la libertad individual. La uniformidad es incompatible con un partido democrático como el nuestro porque admitir la discrepancia y respetar al que opina de forma diferente en algunos temas es bueno y enriquece nuestra organización. Un partido abierto y vivo en pleno siglo XXI debe admitir el pluralismo entre sus militantes.

La discrepancia jamás se puede calificar o conceptuar de ruptura. Nadie ha querido romper el PP, como algunos comentan. Ese argumento es una burda excusa para anular al discrepante.

Muchos queremos que el PP sea un ejemplo de renovación integradora como bien dijo, entre otras cosas, José María Aznar en su discurso. Discurso muy interesante que recomiendo leer detenidamente. 

También recomiendo leer el del presidente, Mariano Rajoy, porque hemos de creerle cuando dice, por activa y por pasiva, que "en este partido no sobra nadie" y que "no va a prescindir de nadie". Espero que así sea y que los hechos en el futuro así lo demuestren.

Mientras tanto, sólo pido que nadie vuelva a decir por un militante del PP que está "amortizado". Las máquinas sí se amortizan, las personas no.

Nacionalismo o Libertad

10 de Junio de 2008 - 18:46:09 - Regina Otaola - 15 comentarios

Hoy ha vuelto a quedar patente que en el Partido Popular del País Vasco existen dos líneas divergentes. Una, la de Carlos Olazabal, que reclama volver al “centro” y apuesta por llegar a acuerdos con los nacionalistas porque no se les puede “criminalizar”, aunque compartan los objetivos por los que ETA asesina. Otra, la de María San Gil, que ya está en el centro porque, como he apuntado en otras ocasiones, fue Aznar el que colocó al PP en el centro reformista, luego si ahora no estamos en él será porque alguien se ha movido y nos ha “descentrado” en los últimos años, y no se trata de María, ni de Jaime Mayor, ni de los muchos miles de ciudadanos en el País Vasco que consideramos que sólo alcanzaremos la Libertad cuando hayamos logrado derrotar a ETA, para lo que no valen negociaciones de ningún tipo con los terroristas. Tampoco se trata de los que consideramos que el Gobierno Vasco de PNV, EA y EB no persigue la derrota de los terroristas sino todo lo contrario: que ETA arrime el hombro, a ser posible rebajando la “intensidad” de la violencia, para la consecución de sus objetivos compartidos.

No. No se trata de nosotros, porque lo que ha defendido y sigue defendiendo María San Gil es la Igualdad y la Libertad de todos ante la Ley, la libertad de poder elegir estudiar en español en el País Vasco, la de poder expresar libremente las ideas políticas… y me pregunto si ese centro del que tanto nos hablan pero nadie define, y que al parecer conlleva el llegar a acuerdos más o menos disimulados con todo el mundo, va a permitir que esos valores se puedan defender abiertamente o por el contrario, en aras del máximo de los consensos, serán sacrificados y guardados en un cajón.

Francamente, soy yo la que no entiende a los que en la actualidad reivindican el centro, ni el contenido del “cambio” que se desea para el PP, ni la apuesta por el acercamiento a los nacionalistas. A María, por el contrario, se la entiende todo porque precisamente ofreció una rueda de prensa donde se explicó con bastante detalle, además de atender a las preguntas de los periodistas. Por eso, sostener que María ha sido desleal al PP es querer volver a polemizar y poner a nuestra presidenta otra vez en el ojo del huracán. María ha hecho y dicho públicamente desde un principio lo que creía que era mejor para todos, incluido Olazabal. Tanto es así, que cuando ha visto que el PP pretendía cambiar de rumbo ha decidido retirarse, lo que ha permitido a otros, por ejemplo a Olazabal, presentar sus propias tesis sobre lo que debería hacer el PP Vasco.

Yo, desde luego, lo tengo muy claro, porque he tenido que responder a muchas personas cuando me preguntaban qué se le había perdido al PP en Lizarza. Pues, sencillamente, lo que hace mucho que se perdió para todos sus habitantes: la Libertad, la Ley y la Democracia, a las que tienen tanto derecho como cualquier otro español, aunque muchos sólo se consideren vascos (tienen derecho a ello, reconocido por la Constitución de 1978, que no proscribe “identidades” sino que reconoce a cada individuo los derechos a la libre conciencia y expresión de sus ideas). Y resulta que los votantes, incluidos los nacionalistas, han preferido votar al PP que dar su voto a las dos listas ilegales de ETA-Batasuna en la localidad.

Como podrán comprender los millones de votantes del PP, para acercarme al PNV debería salir a toda mecha por la carretera comarcal tras el coche de Joseba Egibar, que huyó de allí dejando únicamente la consigna de votar en blanco para que el PP no ganase. ¡Así es imposible “seducir” a ningún nacionalista!

Sirva esto de reflexión a los que pretenden arrimarse a estos señores “demócratas” del PNV.

La hora de la sociedad civil

9 de Junio de 2008 - 19:12:01 - Regina Otaola - 7 comentarios

"La esencia de la libertad ha radicado siempre en la posibilidad de elegir lo que se desea elegir, porque así se desea, sin coerción, sin presiones, sin verse engullido por un vasto sistema; y en el derecho a oponerse, a ser impopular, a defender las convicciones propias simplemente porque son tus convicciones. Ésa es la verdadera libertad y sin ella no hay libertad de ningún tipo, ni siquiera la ilusión de ella." (Isaiah Berlin)

Este fin de semana he tenido la ocasión de reunirme con miembros de la organización HazteOir.org, una de las instituciones de la sociedad civil española que con más ahínco está dispuesta a defender una serie de derechos inalienables frente a la política de adoctrinamiento ideológico practicada por el Gobierno socialista de la mano de los cesteros nacionalistas. Se trata de un compromiso con "el derecho a la vida, el derecho a la libertad religiosa, el derecho a la libertad de educación y el derecho a la libertad lingüística" de todos los españoles, como manifiesta su presidente, Ignacio Arsuaga.

Un compromiso que no es partidista, pero que es político porque atañe a la sociedad, a las instituciones y a las normas de convivencia de que se ha dotado, y enlaza por tanto con los fundamentos clásicos del ejercicio de la política entendida como participación del ciudadano en la vida pública de su país. Un compromiso que es además plenamente legítimo y sustancialmente democrático, porque apela a "lo que los ciudadanos podemos conseguir si actuamos juntos", como recuerda Arsuaga.

Un compromiso que atiende a la persona como unidad básica del sistema político, y se opone por tanto a la estabulación social que persiguen los que sólo entienden de "colectivos" e "identidades". Un compromiso que demanda de los individuos, por lo dicho, una voluntad real de participación en la democracia, porque "los partidos no son la única vía para participar en la política" y porque si la democracia no consiste en un régimen plural de opinión, abierto a la participación de todos por igual, acaba convirtiéndose en la carcasa de algo muy distinto.

Por todo ello, iniciativas como la de HazteOir.org son motivo de celebración para todos los que confiamos en la fortaleza de la sociedad civil española para hacer frente a los problemas y desafíos que tenemos delante. Su creación supuso un deliberado compromiso con la democracia, con la participación de la sociedad civil en las cuestiones públicas, políticas, y con la Libertad, en mayúsculas, porque o es la libertad de todos, y la de cada uno, o se reduce a los privilegios de unos pocos.

Son las personas el fundamento, el medio y el fin de la democracia. Como son los españoles el fundamento, como Pueblo soberano, de la Nación española, y el fin último de la constitución de España como Estado de Derecho democrático. En la hora actual, creo más necesario que nunca volver a poner de manifiesto estos principios elementales de la Constitución de 1978, cuando arrecia la ofensiva contra nuestro marco de convivencia en común y los derechos más básicos de los españoles, como el de hablar en su propia lengua sin ser discriminados por ello.

Y creo además que es necesario manifestarlo con esperanza, precisamente porque existen organizaciones como HazteOir.org dispuestas a dar la batalla, y a reclamar la voz y la palabra, para defender los derechos y las libertades de todos frente a los que pretenden socavarlos.

Motivos políticos contra las víctimas del terrorismo

6 de Junio de 2008 - 16:37:58 - Regina Otaola - 5 comentarios

De nuevo nos encontramos ante la incapacidad del nacionalismo vasco para abandonar su equidistancia entre las víctimas del terrorismo y sus asesinos, esta vez a cuenta de la iniciativa de EA para considerar “víctimas de motivación política” a terroristas que hayan sido asesinados o hayan padecido torturas.

En realidad, esta iniciativa partió de la alcaldesa de Zizurkil, María Ángeles Lazkano (PNV), que, fiel a la política calculadamente ambigua de su partido, dio por bueno aprobar la retirada de los monolitos a dos etarras para, a continuación, pasar a dirigir a la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento Vasco un escrito en el que se pedía asesoramiento sobre si podrían ser considerados “víctimas de motivación política”.

Esta miserable estratagema de los nacionalistas sirve a su pretensión de presentarse como los auténticos defensores de los “derechos humanos” en el País Vasco, tanto los de las víctimas de ETA como los de los terroristas, para hacer ver que víctimas de la “violencia” son tanto los unos como los otros, y todo ello por culpa del “conflicto político” cuya solución pasa indefectiblemente por “la Paz” entre los dos presuntos bandos enfrentados -previo reconocimiento de la autodeterminación, claro.

Pero lo que deberíamos tener claro todos los españoles, empezando por los vascos, es que aunque los etarras maten en nombre de ideas políticas no dejan de ser menos asesinos que los criminales habituales, sólo que además se organizan para el crimen, lo cual es más peligroso y más censurable si cabe que el propio homicidio.

En realidad, los terroristas son “verdugos con motivación política”, definición que no puede verse alterada por el hecho de que, a su vez, fueran asesinados por grupos terroristas o “parapoliciales”, algo que por cierto sólo fue erradicado por la política de los gobiernos de José María Aznar, cuando se decidió que no habría atajos para la derrota de ETA, sólo la Ley.

Decididamente, el nacionalismo vasco no pretende con este tipo de “gestos” más que ponerse la venda antes de la herida, pensando en la reacción de ETA ante la aprobación de la Ley de reconocimiento a las víctimas del terrorismo. Pero, en definitivas cuentas, se trata de un nuevo aliento a los terroristas, que, sabiéndose merecedores del título de “víctimas de motivación política”, se verán así reforzados en su planteamiento nuclear de responder a “la represión del Estado español” con atentados que, como siempre, justificará ANV como parte del “conflicto político vasco”.

El nacionalismo vasco, una vez más, como con el desafío separatista de Ibarretxe, dando a ETA motivos para matar.

Por qué el PNV no lucha contra ETA (II)

3 de Junio de 2008 - 12:08:39 - Regina Otaola - 8 comentarios

Ayer colgué en este blog el Preámbulo del Pacto Antiterrorista para poner de manifiesto hasta qué punto ha sido incumplido, en espíritu y forma, por el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero. Pero también he pretendido con ello poner de manifiesto la incongruencia del planteamiento de aquellos que pretenden un acercamiento a los nacionalistas por parte del PP.

Este Preámbulo pretende marcar una estrategia para fijar la posición de los partidos políticos contra el terrorismo. Por eso insta a PNV y EA (hoy podríamos incluir a muchos más partidos) al "abandono definitivo, mediante ruptura formal, del Pacto de Estella y de los organismos creados por éste" como "condición evidente y necesaria para la reincorporación de estas fuerzas políticas al marco de unidad de los partidos democráticos para combatir el terrorismo." Es más, supedita "cualquier acuerdo político o pacto institucional con el Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna" al abandono del Pacto de Estella, lo que no ha impedido al PSE negociar con el PNV y Batasuna "soluciones políticas" al "contencioso vasco", aparte de muchas otras cuestiones con Loyola de fondo y la consulta de Ibarretxe en el horizonte.

Pero ahora resulta que lo que sobra, lo que hay que silenciar, lo que debe callar el PP son las referencias a un partido, el PNV, y a una estrategia, la "concentración de fuerzas nacionalistas" nacida del Pacto de Estella, que ha buscado por todos los medios aniquilar cualquier alternativa constitucional entre los vascos. Ahora, precisamente, cuando dicho Pacto se plasma con virulencia en la papeleta que enarbola amenazante Ibarretxe. Ahora, precisamente, cuando el PSE ha recabado votos por aproximarse a las tesis del PNV de Estella ("diálogo con ETA para la solución al conflicto"), lo que ha pasado a su vez por sentarse con los terroristas a negociar políticamente en las mesas de Loyola.

Lo único cierto es que ni ahora ni antes PNV y EA han apoyado el Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo porque su proyecto, antes y ahora, es el mismo de siempre: autodeterminación, secesión de la España constitucional y autonómica. Y por tanto mi pregunta es la siguiente: si queremos llegar a acuerdos con los nacionalistas vascos que no han cambiado su proyecto ni sus objetivos, ¿cómo lo vamos a hacer? ¿Qué les vamos a ofrecer para que se sientan atraídos por el PP y podamos llegar a negociar con ellos? Porque de eso se trata, de negociar. Dialogar siempre hemos dialogado, porque dialogar en gallego, vasco o catalán significa hablar y que yo sepa siempre se ha hablado con los nacionalistas. Así que no nos tomen por niños de baba. Ahora se trata de ir más allá, de ir tejiendo complicidades con los nacionalistas para que dentro de 4 años nos voten no se sabe cuántos españoles más, eso es lo que se pretende y sigo pensando que alguien se equivoca.

Los nacionalistas nunca han querido derrotar a ETA, solo que desaparezca de buenas formas, a través de una negociación que les entregue lo que reclaman mediante la violencia, como un reconocimiento a todos sus años de "lucha armada". Lo importante es condicionar el fin de ETA a la "solución dialogada", que pasa por reconocer la autodeterminación al País Vasco. Que los terroristas dejen de aterrorizar y de asesinar a cambio de algo, un precio fijo, y yo me pregunto: ¿qué ocurre con las víctimas, con sus familiares? Y ¿qué ocurre con los que día a día nos jugamos la vida en esta tierra por defender la Libertad? ¿Creen algunos que vamos a seguir sacrificando nuestra libertad silenciosamente para que otros negocien con los nacionalistas y éstos sigan sin deslegitimar a la banda terrorista hasta conseguir sus objetivos de independencia?

Si éste es el camino que, al parecer, algunos quieren seguir, por favor, pido que nos lo aclaren, de forma contundente, sin matices. Creo que tenemos derecho a saber con qué reglas de juego se pretende jugar este partido. Antes las conocía y me comprometí con ellas hasta la médula. Había un proyecto común y compartido (por todos) en defensa de la Nación española, de la España autonómica en donde se nos aseguraba la libertad e igualdad de todos allí donde viviéramos. Un proyecto que nos daba el coraje necesario para seguir por ese camino tan arduo.

Pero ahora ¿qué proyecto tenemos? ¿Negociar -sí, sí: negociar- con los nacionalistas que siguen sin querer derrotar a ETA? ¿Permitir que el nacionalismo siga apostando por ciudadanos de primera y de segunda? ¿Dejar a los ciudadanos de los pueblos pequeños abandonados a la suerte del más fuerte? ¿Negar por omisión que el País Vasco es España como piden los nacionalistas que hagamos para caer simpáticos? ¿No izar la bandera española donde es preceptivo para que nos acojan los nacionalistas en su seno? ¿Hacer de España un territorio de Baronías o Taifas? De verdad, si eso es el nuevo proyecto que vengan otros a defenderlo. Que vengan aquellos que creen que cediendo ante los nacionalistas y mimetizándonos con los socialistas a diestro y siniestro vamos a ganar los votos necesarios para gobernar.

Porque todavía los hay que pretenden incluir en el programa político del PP aquello tan trillado de que "el PNV lucha contra ETA". ¿Dónde es eso, si se puede saber? ¿En Lizarza, donde el PNV no se presenta por miedo a ETA o connivencia con Batasuna, pero pide el voto en blanco para que no gane el PP? ¿En el Parlamento Vasco donde el PNV impide la disolución de EHAK, como antes la de EH? ¿Cuando el PNV media en los cobros de ETA por la extorsión a empresarios? ¿O cuando condenan el terrorismo pero afirman que sólo se podrá acabar con ETA mediante el diálogo sobre sus pretensiones políticas, que son las del PNV?

Por qué el PNV no lucha contra ETA

2 de Junio de 2008 - 16:48:39 - Regina Otaola - 12 comentarios

Cada vez molesta más a los socialistas el Preámbulo del Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo firmado por PP y PSOE el 12 de diciembre del año 2000, vigente y a la vez “papel mojado” según las conveniencias coyunturales del Gobierno socialista.

Ante todo lo que está sucediendo, considero necesario que dediquemos unos minutos de nuestro tiempo (más de 45 segundos) a releer y pensar  sobre lo que dice este Preámbulo. Mañana les diré lo que a mí me sugiere a fecha de hoy:

El Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, decididos a reforzar su unidad para hacer plenamente efectivas las libertades y acabar con el terrorismo, entienden que es su responsabilidad ante la sociedad española adoptar el siguiente acuerdo. El retorno de ETA a la violencia terrorista, tras el cese temporal anunciado en Septiembre de 1998, ha puesto dramáticamente en evidencia la situación en el País Vasco. Con ello, ha quedado también de manifiesto el fracaso de la estrategia promovida por el PNV y por EA, que abandonaron el Pacto de Ajuria Enea para, de acuerdo con ETA y EH, poner un precio político al abandono de la violencia. Ese precio consistía en la imposición de la autodeterminación para llegar a la independencia del País Vasco. La estrategia de ETA no puede ser más evidente: tratan de generalizar el miedo para conseguir que los ciudadanos y las instituciones desistan de sus principios, ideas y derechos y así alcanzar sus objetivos que, por minoritarios, excluyentes y xenófobos, no lograrían abrirse camino jamás con las reglas de la democracia. El abandono definitivo, mediante ruptura formal, del Pacto de Estella y de los organismos creados por éste, por parte de ambos partidos, PNV y EA, constituye una condición evidente y necesaria para la reincorporación de estas fuerzas políticas al marco de unidad de los partidos democráticos para combatir el terrorismo. La recuperación plena de esa unidad para luchar contra el terrorismo debe llevarse a cabo en torno a la Constitución y el Estatuto de Guernica, espacio de encuentro de la gran mayoría de los ciudadanos vascos. Asimismo, la ruptura del Pacto de Estella y el abandono de sus organismos constituye, para el Partido Popular y el Partido Socialista, un requisito imprescindible para alcanzar cualquier acuerdo político o pacto institucional con el Partido Nacionalista Vasco y Eusko Alkartasuna. Desde el acuerdo en el diagnóstico y en las consecuencias políticas que del mismo se derivan, el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español queremos hacer explícita, ante el pueblo español, nuestra firme resolución de derrotar la estrategia terrorista, utilizando para ello todos los medios que el Estado de Derecho pone a nuestra disposición. Queremos, también, reforzar nuestra unidad para defender el derecho de los vascos, el de todos los españoles, a vivir en paz y en libertad en cualquier lugar de nuestro país.

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