Los enigmas del 11-M

Abril 2008


No era una moción de censura (II): las mentiras éticas de los socialistas

27 de Abril de 2008 - 21:44:46 - Regina Otaola - 14 comentarios

Hasta tal punto han llegado los socialistas a creerse sus propias mentiras que les ha faltado tiempo a Patxi López, María Teresa Fernández de la Vega y José Blanco para saltar a la yugular del PP a cuenta en este caso de la portavoz popular en el Ayuntamiento de Mondragón, Icíar Lamarain, y su abstención ante la moción estética de PNV-PSE.
 
Pero que Patxi López haya vendido a los medios que su “moción ética” vale por una moción de censura no quiere decir que sea cierto, como tampoco lo es que fuese la moción conjunta PNV-PSE un requisito obligado previo a la moción de censura.
 
En realidad, tanto en Mondragón como Hernani la única moción que se presentó instando a formalizar una moción de censura fue la del PP, que de los tres partidos que dicen querer una moción de censura (PNV, PSE y PP) da la casualidad que es el único que no puede presentarla, porque de lo contrario, ya hubiera estado en la mesa de todos los ayuntamientos desde hace un mes (es decir, el tiempo que llevan durando los apaños entre PNV y PSE).
 
En Mondragón, frente a esta moción del PP el PSE presentó la suya “alternativa”, que era en realidad la moción estética que había presentado de manera conjunta con el PNV pero añadiéndole un cuarto punto, que plagiaron al PP, tal vez para proporcionarle verdaderamente, y de una vez por todas, ese sustento de la ética con el que tanto se han llenado la boca los socialistas, representados en el Pleno por sujetos como Rodolfo Ares o Jesús Eguiguren.
 
Pues bien, los socialistas votaron a favor de la del PP, por lo que no se explica que presentaran la suya, a no ser porque su voto fue condicionado vía sms en mitad del Pleno para no acabar siendo ellos los que acabaran retratándose. Pero en Hernani, dos días antes, el PSE se había abstenido en la votación de esa misma moción del PP que, repito, es la única que hasta ahora recoge la solicitud para presentar una moción de censura, y que fue presentada por la única edil del PP en la localidad, Mari Luz Anglada.
 
Las mentiras de Patxi López
 
Pese a toda evidencia, Patxi López se debió levantar el viernes pensando que ya había vendido a la opinión pública su moción estética con el PNV como moción de censura, porque de lo contrario no se explican sus declaraciones, o sólo se explican por la ya asentada tradición socialista de mentir continuamente a todas horas incluso en los temas más graves.
 
Dice Patxi López, metiendo en el mismo saco a EB y a PP, que los concejales que no apoyaron su lavado de cara al PNV deben rectificar o “estarán buscando justificación para la violencia”, y lo dice el que sigue defendiendo conceptos como “Paz” o “normalización política”, que son el mejor subterfugio para no aplicar el Estado de Derecho contra ETA.
 
Dice López que “aquí no caben medias tintas, se está con la moción de censura y con los principios democráticos y la ética política, o se estará buscando justificación para la violencia”, y lo dice el responsable de que aún no se haya presentado ni una sola moción de censura en el País Vasco (tampoco en Navarra), básicamente porque López está en salvarle la cara al PNV precisamente mediante “medias tintas”, sacrificando por el camino todos los principios democráticos y desde luego la ética.
 
Además, entiende López que el espectáculo de Mondragón ha sido “poco edificante” por la actitud “irresponsable” de algunos partidos, cuando el hecho de que el PSE haya querido montar un circo mediático el pasado jueves 24 de abril, con Ares y Eguiguren en plan dignos, nunca nos hará olvidar que fue el Gobierno socialista quien decidió adjudicar a ANV los ayuntamientos en los que gobierna, trazando con escuadra y cartabón un mapa en el que todos los tradicionales feudos importantes de ETA-Batasuna han vuelto a sus manos: Mondragón, Hernani, Pasajes…
 
La ética de los que han vendido un “proceso de paz” con terroristas
 
Gente como López, Ares (ambos encausados por reunirse públicamente con el interlocutor de los terroristas, Arnaldo Otegi, y violar por tanto de manera flagrante la Ley de Partidos) y el propio Eguiguren, muñidor de la estrategia “pacifista” con ETA para lavarle la cara a los asesinos, son los que se permiten afear a “partidos con responsabilidad de gobierno como EA y EB” el hecho de que “no han tenido ni firmeza democrática, ni coraje cívico ni la valentía para ponerse frente a quienes siguen siendo incapaces de condenar el asesinato de uno de sus vecinos”.
 
Pero además, si la falta de condena de un asesinato por parte de ANV es la razón última de la moción de censura, ¿por qué no le convino al PSE presentar mociones de censura tras el asesinato de los guardias civiles en Capbreton, que ANV tampoco condenó? En aquel momento, gente como Icíar Lamarain al menos plantaron cara a ANV, mientras Fernández de la Vega y Blanco hacían encajes de bolillo para calificar aquel crimen.
 
Y es que, realmente, a ANV hay que echarla de los ayuntamientos porque es ETA-Batasuna, como de todos es conocido en el País Vasco y en el resto de España. Por eso el Gobierno socialista nunca debió dejarles acceder a los ayuntamientos. Por eso ahora el ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo, y el fiscal general del Estado, Cándido Conde-Pumpido, deberían instar a la ilegalización de ANV, pero son los mismos que propiciaron esa cesión a ETA-Batasuna, que tantos beneficios electorales ha traído al PSE.
 
A ver si de una vez el PNV y sobre todo el PSE se enteran y se aplican el cuento pero de verdad, “sin medias tintas” como decía López. Porque la verdad es que en varios ayuntamientos se podrá expulsar a ANV del Poder si definitivamente PSE o PNV presentan las prometidas mociones de censura.
 
A eso estamos esperando desde hace más de mes y medio en el PP, y no deja de crecer en torno a esta cuestión el grado de manipulación a que nos vemos sometidos por el Gobierno socialista, una vez más.

No era una moción de censura

25 de Abril de 2008 - 13:50:42 - Regina Otaola - 20 comentarios

Ante la confusión creada, de manera deliberada o no, en torno a la abstención del PP en la votación de una moción del PNV-PSE en el Pleno de Mondragón de este jueves 24 de abril, hay que comenzar por esclarecer dos hechos fundamentales: por una parte, no se votaba ninguna moción de censura ayer (y se votaron hasta 5); y, por otra parte, el hecho de que saliera adelante o no la presunta “moción ética” del PNV-PSE en nada influye, ni como “paso previo” ni como nada, en la formalización de una auténtica moción de censura.
 
Y el PP, a día de hoy, sigue instando a las demás fuerzas políticas a que presenten una moción de censura. Que quede constancia, porque hasta ahora no hay ni rastro de nada parecido, y ese “paso previo” de la moción PNV-PSE, que intentan vender como indispensable, para nada es necesario si existe una voluntad real de desalojar a ANV de los ayuntamientos que gobierna en minoría. Pero, fuera del PP, ¿existe realmente dicha voluntad?
 
Repasemos ahora someramente los textos presentados por PNV, PSE y PP a los Plenos que han tenido lugar en Mondragón después del 7-M, día del asesinato del ex concejal socialista Isaías Carrasco.
 
Este fue el texto de la moción presentada en Mondragón por la concejal del PP, Icíar Lamarain, el pasado día 3 de abril, en un Pleno al que decidieron no acudir los concejales socialistas “por hartazgo”:
 
“Ante el reciente comunicado de ETA, en el que, una vez más, los terroristas amenazan al conjunto de la sociedad y, concretamente, a los afiliados y militantes del Partido Socialista, el Ayuntamiento en Pleno de Arrasate-Mondragón manifiesta:
 
1.         Su rechazo más absoluto y rotundo al terrorismo de ETA.
2.         Su repulsa por los métodos que emplea ETA para coaccionar y amenazar al conjunto de la sociedad.
3.         Al mismo tiempo, este Ayuntamiento expresa su solidaridad inquebrantable con todos los amenazados por el terrorismo y se compromete a participar conjuntamente con las instituciones, para cualquier iniciativa legar que contribuya a deslegitimar el terrorismo de ETA.”
 
En el mismo Pleno, y a iniciativa de Lamarain, se guardó un minuto de silencio por Isaías Carrasco, cuyo asesinato no figuraba siquiera en el orden del día del Pleno, como su nombre tampoco figura en la moción de PNV-PSE (pero sí en la moción actual del PP).
 
Entonces, ANV votó en contra, quedando implícito su rechazo por adelantado a la moción de PNV-PSE. Rechazo que además exteriorizó en nombre de todo ANV la alcaldesa de Hernani, Marian Beitialarrangoitia, al día siguiente de que PNV-PSE hicieran pública su moción conjunta.
 
Lo que demuestra, una vez más, que es una moción que sólo le sirve al PSE para lavarle la cara al PNV, que lo necesita después de las infamantes palabras de Egibar en contra de las mociones de censura porque “no contribuyen a la normalización”.
 
Veamos qué dice la tan cacareada “moción de la ética” del PNV-PSE, votada como primer punto del día en el Pleno de este jueves 24 de abril:
 
“PRIMERO. El Pleno del ayuntamiento de Arrasate-Mondragón, con el objeto de contribuir eficazmente a la Paz y a la Normalización Política, acuerda que los representantes y cargos municipales deben asumir un compromiso inequívoco y consecuente sobre los siguientes principios:
 
1.El respeto a la dignidad humana como fundamento de los derechos y libertades que de ella se derivan y especialmente el derecho a la vida.
2.La defensa de todos los derechos humanos de todas las personas y el rechazo a cualquier vulneración de los mismos.
3.El reconocimiento y garantía del pluralismo político, social, ideológico e identitario.
4.La apuesta por las vías exclusivamente políticas, democráticas y dialogadas; y en consecuencia, la oposición y condena del uso de la violencia o a su amenaza para defender posiciones políticas o para alterar los procesos políticos.
 
SEGUNDO. El Pleno del Ayuntamiento de Arrasate-Mondragón acuerda que, en consecuencia, y a la luz de dichos principios, la acción terrorista de ETA, sus últimos atentados mortales así como la amenaza vertida en su más reciente comunicado, suponen una vulneración flagrante de dichos principios.
 
TERCERO. El Pleno del Ayuntamiento de Arrasate-Mondragón exige de los representantes municipales que no suscriban los puntos anteriores la dimisión de sus cargos de gobierno.”
 
Por ninguna parte aparece, por tanto, la moción de censura. Aparte de que el formalismo buenista de pedirle sosegadamente a los ediles de ANV que dimitan de sus cargos resulta un poco sospechoso en quienes conocen perfectamente que ANV sirve a ETA-Batasuna, encubre sus crímenes y colabora con los terroristas cuando se lo solicitan.
 
Esta moción, cerrada por las ejecutivas de PNV y PSE, pactada de hecho después de que Iñigo Urkullu enmendara la plana a Joseba Egibar, tampoco representa un requisito formal expreso, de tipo legal o cualquier otro, necesariamente previo a la formalización de una moción de censura. Aunque así lo pretenda vender el PNV tras haber reculado desde las posiciones iniciales mantenidas por Egibar.
 
Además, los principios consignados en su punto primero siguen siendo un cajón de sastre redactado con los términos que le gustan al nacionalismo, con el que el PSE pretende mimetizarse. “Paz”, “Normalización Política”, “derecho a la vida”, “defensa de todos los derechos humanos”… términos que el PP sólo puede compartir por buena fe acerca de las intenciones de PNV-PSE en relación con la moción de censura, pero que en realidad no reflejan una apuesta clara por la derrota del terrorismo en el País Vasco.
 
De la “moción ética” al circo mediático montado por los socialistas
 
Sin embargo, más allá de la ambigüedad de la moción en sus términos, lo que es criticable de la misma es que carece de un cuarto punto, que sí quiso introducir Icíar Lamarain a cambio de retirar la moción del PP, para proceder a formalizar la moción de censura. Pero los concejales de PNV y PSE, más preocupados por salvarse la cara entre ellos, le comunicaron dos días antes del Pleno del 24 de abril que del texto no se podía cambiar una coma, porque lo habían cerrado las ejecutivas.
 
Por eso, de nuevo hay que denunciar la postura del PSE, ya que la segunda moción a tratar en el orden del día, la del PP, decía lo siguiente:
 
“ETA asesinó el pasado 7 de marzo al militante y ex concejal socialista Isaías Carrasco en Mondragón. La alcaldesa de este municipio, de ANV, y su grupo se niegan en todo momento a condenar el atentado.
 
Por enésima vez ANV en coherencia con su estrategia al servicio de ETA se desmarca de las posturas de condena del terrorismo y de los atentados de ETA.
 
Se llevan a cabo contactos entre partidos políticos democráticos para apoyar y elaborar mociones de censura que incomprensiblemente a día de hoy no son respaldadas por el conjunto de los partidos.
 
Es un escándalo democrático el hecho de que ahí donde la unión de los demócratas pueda tener como resultado desposeer a ANV de las alcaldías que detentan en minoría o con apoyos externos, esto no se lleva a cabo.
 
La dignidad democrática y la defensa de las libertades así como la elemental memoria a las víctimas de ETA hace que no se pueda sostener por más tiempo alcaldías gobernadas por ANV si pueden ser recuperadas para la democracia por la acción del conjunto de los partidos democráticos.
 
Los ciudadanos no acaban de entender las diferentes excusas dadas por diferentes fuerzas políticas para retrasar y dilatar la presentación de la pertinente moción de censura que permita recuperar la democracia para este ayuntamiento.
 
Por todo lo anteriormente expuesto, el Pleno del Ayuntamiento de Mondragón aprueba la siguiente propuesta:
 
El Ayuntamiento en Pleno insta a las fuerzas políticas democráticas a recuperar para la democracia el Ayuntamiento de Mondragón, gobernado en minoría por Acción Nacionalista Vasca (ANV), presentando de forma urgente la pertinente moción de censura conforme a las previsiones de la legislación vigente.”
 
Y si digo que hay que denunciar la postura del PSE es porque, estando muy claro qué pide la moción del PP, presentaron otra moción alternativa a ésta, y cuál no sería nuestra sorpresa al comprobar que era ni más ni menos la misma que presentó de la mano del PNV, pero incluyendo el último punto que había requerido Lamarain para formalizar la moción de censura.
 
Con el fin de no resultar reiterativa, remito a la “moción de la ética” (PNV-PSE) y reproduzco tan sólo el último punto incluido en la que presentó en solitario el PSE, como “moción alternativa a la del PP”:
 
“En el caso de que no presenten su dimisión tras la celebración de este pleno en el que se ha tramitado y votado los puntos anteriores, los representantes de los demás partidos políticos, por iniciativa del candidato de la fuerza más votada tras ANV, iniciarán los contactos para buscar los acuerdos que garanticen la gobernabilidad del municipio y los votos necesarios para la presentación, en su caso, de la moción de censura que se formalizará tras la celebración de este Pleno.”
 
Lo que nos preguntamos ahora es por qué el PSE fue incapaz de consensuar ese último punto con el PNV, aparte de haber mentido al PP y plagiar su propuesta. Y la respuesta es básicamente que el PNV no está por la labor, o al menos todavía no, o no se sabe bien, pero lo cierto es que de moción de censura, de “moción ética”, nada de nada.
 
Además, si atendemos a los hechos y a los votos emitidos en el Pleno del 24 de abril, lo que tenemos es que, en un ejercicio de malabarismo inusitado, el PSE fue capaz de presentar dos mociones opuestas, aunque de texto idéntico, e incluso acabó votando la del PP, pero sin retirar la suya.
 
Y es que, en resumidas cuentas, en un nuevo ejercicio de prestidigitación y exhibicionismo mediático, el PSE pretendió vender ayer en Mondragón su “moción ética” con el PNV como si fuera una auténtica moción de censura.
 
No era tal. Ni mucho menos. Pese al circo que han pretendido montar los socialistas en torno a la abstención de Lamarain con el único propósito de vender que el PP favorece los intereses de ANV y la “humillación democrática” de los demás, y ese tipo de lindezas.
 
Pero lo único cierto es que son los demás, PNV-PSE-EA-EB-Aralar, los que están juntos y enmarañados en la malla que han pretendido tejer para aislar al PP. Y ahora están todos atrapados en esa malla de relaciones poco confesables, pues todos mantienen pactos entre ellos por encima y por debajo de la mesa, pactos que a la postre les impiden hasta la mera presentación conjunta de una moción de censura en Mondragón.
 
Esto es: para aquello para lo que el PP ha comprometido su voto desde el mismo día del asesinato de Isaías Carrasco. Para echar a ETA-Batasuna del Ayuntamiento de Mondragón.
 
¿Está claro? Probablemente no mucho para los ciudadanos, y por lo que se ha visto tampoco para algunos periodistas, pero lo que se ha producido en Mondragón es lo que deliberadamente han estado buscando PNV y PSE: sembrar la confusión para desenfocar la cuestión esencial de que ANV sirve a ETA, y de que por eso hay que echarles de todos los ayuntamientos.

El régimen se desmorona

17 de Abril de 2008 - 17:36:36 - Regina Otaola - 10 comentarios

Vivimos en una sociedad en donde nada es lo que parece y lo que es se desvanece en el lenguaje ambiguo que tanto gusta, cada día más, a muchos políticos.
 
Cuando el lehendakari Ibarretxe llama “conducta deshonesta” al robo de casi 500.000 euros perpetrado por el director de Finanzas del Guggenheim; cuando se da por hecho que la condena de un asesinato “no aporta ninguna solución” (ANV); cuando ante la presentación de una moción de censura se coincide al afirmar que no aporta ninguna solución (Joseba Egibar) y se inventa “la pedagogía local”; cuando, en definitiva, de forma premeditada no se habla claramente, es que algo se quiere ocultar.
 
Está claro que desde hace año y medio, más o menos, estamos asistiendo los vascos a una serie de descubrimientos de “conductas deshonestas”, como dice el lehendakari, por parte de altos cargos del PNV o muy afines al partido.
 
Comenzamos enterándonos del robo de millones de euros en la delegación de la Hacienda Foral de Irún, con ramificaciones en otras delegaciones de la Hacienda Foral y en la propia Hacienda, por parte de cargos de confianza o personas nombradas por los responsables del PNV.
 
Seguimos con el frustado intento de presentar como candidato a diputado general de Guipúzcoa a un miembro del PNV, Jon Jáuregui, al que se le “había olvidado” declarar todo su patrimonio y que, cuando fue consciente de su olvido, presentó una declaración complementaria para poder presentarse, sin ningún rubor, como candidato. Esto motivó que los altos cargos del PNV de la Hacienda Foral, junto con el anterior diputado general, González de Txábarri, propiciaran la filtración a la prensa de los datos que poseía esa institución sobre el susodicho candidato, datos que eran confidenciales y que se hallan sujetos a la Ley de Protección de Datos.
 
Y podemos seguir con más “actitudes deshonestas”, como la del ex alcalde de Guetaria en el Museo Balenciaga.
 
Pero de lo que estamos hablando, en definitiva, es de millones y millones de euros que han sido robados a los ciudadanos por parte de responsables públicos del PNV, principalmente. Hechos que sólo hemos podido conocer cuando las “dos almas” del PNV han entrado en conflicto, porque hasta entonces todo se tapaba y sellaba en beneficio del “Pueblo Vasco” -quiero decir: en beneficio de unos ladrones vascos, que sin escrúpulo alguno han hurtado parte del salario de sus administrados.
 
Si las “dos almas” siguen separándose, me pregunto de cuántos hechos delictivos más podremos llegar a ser testigos los vascos.
 
En definitiva: terrorismo, corrupción, abandono de la responsabilidad política hacia los ciudadanos en los pueblos más pequeños, etc. Y todo ello protagonizado por los descendientes de Sabino Arana, no por “los de fuera”, sino por vascos y en algunos casos vascos euskaldunes, los que presenta el PNV como “de pura cepa”.
 
Por eso se utiliza un lenguaje tan eufemístico y falaz para describir estos escándalos de corrupción y desidia, porque el PNV vive de vender su papel como creador de una presunta Arcadia que disfrutaríamos todos los vascos gracias a los esfuerzos de sus hombres y mujeres, siempre trabajando sin descanso y honradamente por preservar nuestros derechos y libertades frente a la perversa España y los saqueadores españoles.
 
Pero en realidad, en esa Arcadia feliz sólo viven algunos nacionalistas.
 
¡Euskolandia se desmorona!

Pactos por escrito que son incompatibles

10 de Abril de 2008 - 19:11:55 - Regina Otaola - 9 comentarios

El bullicio mediático que ha levantado la afirmación de Mariano Rajoy de que “no hace falta redactar grandes documentos” para plasmar la voluntad de acuerdo contra ETA entre PSOE y PP remite directamente a la consideración de que ya existe ese compromiso escrito, aunque admita aportaciones, que conocemos como Pacto Antiterrorista.
 
Suscrito el año 2000 como Pacto por las Libertades y contra el Terrorismo por parte del secretario general del PP, Javier Arenas, y del secretario general del PSOE, José Luis Rodríguez Zapatero, aparte de por el presidente del Gobierno José María Aznar, dicho Pacto se tradujo, entre otros compromisos, en la redacción y aprobación de la Ley de Partidos, que contó con un respaldo parlamentario de más del 90% del Congreso.
 
No obstante, durante la pasada legislatura el presidente del Gobierno decidió arrumbar este Pacto por completo, con la aquiescencia de su vicepresidenta, María Teresa Fernández de la Vega, quien llegó a referirse al mismo como “ese papelito”. Pues bien, también en el PP consideramos que no hace falta más que un papelito para certificar la voluntad expresa del Gobierno de la Nación de no entablar con ETA ningún tipo de negociación política.
 
La Ley de Partidos, que de hecho también es un documento escrito, sigue vigente aunque el Gobierno y sus delegados Patxi López y Rodolfo Ares la hayan vulnerado flagrantemente al reunirse con Batasuna en público, aparte de las múltiples reuniones y conversaciones mantenidas con delegados de ETA antes, durante y después de la firma del Pacto Antiterrorista por el actual presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren. Así que no hace falta redactar una nueva Ley para desalojar a ANV-Batasuna de los ayuntamientos vascos, de los que gobierna y de aquellos en los que participa legal e ilegalmente. Tan solo hace falta aplicar la Ley, y con urgencia.
 
Por eso tiene razón Mariano Rajoy al explicitar que el PP no necesita más documentos ni compromisos escritos, porque ya existen los que se han demostrado válidos y contundentes contra el Terror, a falta de que el Gobierno socialista decida verdaderamente contar con el principal partido de la oposición para la derrota de ETA, y no para cualquier otra cosa, que es lo que le demandan los nacionalistas al PSOE y de manera significada el PNV.
 
El compromiso por parte del Gobierno de que no negociará jamás con ETA y de que aplicará la Ley le basta al PP, pero le basta sólo si es verdad que el Gobierno no negociará jamás con ETA y si es verdad que está dispuesto a aplicar la Ley de Partidos y todos los recursos del Estado de Derecho contra los terroristas.
 
Pero durante la pasada legislatura, esto sólo fue cierto a veces, a medias, cuando no tarde y mal, de manera intermitente e incluso incoherente, aunque en el PP lo hemos aplaudido cuando se ha dado (la lucha antiterrorista) porque consideramos primordial la derrota de ETA, y no el hecho de apuntarnos el tanto de la desaparición del terrorismo en España.
 
En cualquier caso, lo que también parece cierto y lógico es que el PP sienta recelo por la actitud del Gobierno y de este PSOE, porque aunque ahora dé por derogada la resolución del diálogo con ETA aprobada en el Congreso, aún sigue vigente el Pacto escrito del Tinell, que desde luego resulta del todo incompatible con el Pacto Antiterrorista en su espíritu y en su letra.
 
Sobre todo resultan incompatibles si de lo que hablamos es de la exclusión de ANV-Batasuna y la derrota de ETA, que es lo que desean y comparten la mayoría de los españoles, y no de la exclusión de un partido democrático como es el PP, que representa a millones de españoles, y su expulsión de la vida política española.

De plazos, coincidencias y compromisos

8 de Abril de 2008 - 11:49:21 - Regina Otaola - 2 comentarios

Las palabras de Jesús Eguiguren, muñidor de la estrategia “pacifista” del Gobierno con ETA, en la entrevista que le ha hecho El País este fin de semana, constatan lo que en reiteradas ocasiones he manifestado en este blog y en otras intervenciones públicas: de la mesa de Loyola primero se levantó el PNV, luego ETA… y sólo al final los negociadores socialistas del Gobierno.
 
El PSE, evidentemente, busca vender sus esfuerzos en la consecución de la ansiada desaparición del terrorismo, pero lo único que podemos entender los demócratas de su actitud es que estaba dispuesto a todo, “como sea”, para recibir a cambio de los terroristas una suspensión de los atentados, lo que le ha permitido al presidente del Gobierno hasta fardar del número de asesinados por ETA durante la última legislatura.
 
Pero al cabo, la situación en el País Vasco es hoy peor que la que padecíamos cuando Rodríguez Zapatero llegó al Poder, y sucesos como los de Mondragón no hacen sino ponerlo de relieve con crudeza. La misma crudeza que algunos destacan del discurso de la viuda de Gregorio Ordóñez, Ana Iríbar, cuando mostró su desprecio por la cobardía y la hipocresía del lehendakari Ibarretxe este sábado en el Parlamento Vasco.
 
En realidad, esta crudeza no es sino la plasmación de la dignidad de Ana, dignidad indignada que comparten decenas de miles de vascos y españoles cuando comprueban que sale gratis mantener una postura y la contraria respecto a ETA-Batasuna, caso de los socialistas, como hasta ahora ha salido gratis mantener una connivencia con los representantes políticos de los terroristas con la división artificial entre “pacificación” y “normalización política”, caso de los nacionalistas.
 
Pero es que estos términos, aberrantes por lo que en realidad quieren expresar, son compartidos por los socialistas vascos con su secretario general, Patxi López, al frente. El mismo López que esbozó su propio Plan, calco del de Ibarretxe, con similares propuestas encubiertas bajo otras denominaciones.
 
Así, los habituales términos empleados por los nacionalistas para distorsionar la realidad del problema terrorista en el País Vasco, como “diálogo” (con los terroristas), “derechos humanos” (tanto de las víctimas de ETA como de los asesinos encarcelados) o “proceso de paz” (como si los vascos estuviéramos en guerra contra el Estado español, y en consecuencia contra los españoles) han sido asimilados por el PSE. 
 
Por eso, en momentos de incertidumbre política como los que ahora atravesamos, conviene a todos los demócratas recordar, como primer mandamiento político y moral, que los terroristas son criminales que deben rendir cuentas ante la Justicia, y no ante los intereses políticos de un Gobierno concreto. En consecuencia, haría bien el Gobierno, si su ministro de Justicia tiene a bien trabajar, en solicitar a los tribunales de una vez por todas la disolución de ANV por sus vínculos con Batasuna y dejarse de paripés de falsa indignación por los plazos que piensa cumplir el PNV antes de apoyar mociones de censura.
 
Sabemos que son los plazos necesarios para mantener y llegar a nuevos acuerdos entre socialistas y nacionalistas, así que no nos vendan la burra de sus presuntas diferencias políticas. De ambos es responsabilidad expulsar a ETA de las instituciones democráticas, pero de unos más que de otros, porque tienen en sus propias manos reducir a los proetarras que ahora son alcaldes a meros agitadores callejeros.

Los nacionalistas se retratan, como era de esperar

1 de Abril de 2008 - 19:19:45 - Regina Otaola - 14 comentarios

De nuevo ha hecho presencia el rostro auténtico del PNV en Guipúzcoa, Joseba Egibar, para echar abajo la moción de censura contra la alcaldesa de Mondragón y expulsar a los proetarras de este Ayuntamiento guipuzcoano. Otros grupos como Aralar también se han desmarcado. Sólo PSE y PP, desde luego con responsabilidades y actitudes políticas bien distintas en lo que a ANV concierne, se han mantenido en sus trece por la dignidad democrática.
 
No vale que Aralar se escude en que ANV está en Mondragón gracias a la política negociadora del Gobierno socialista, que les permitió concurrir a las municipales y acceder al Ayuntamiento, porque aún está vigente la Ley de Partidos, lo que entre otras cosas debiera mover a la Justicia a actuar en consecuencia para disolver a ANV como formación, superadas ya las falaces consignas que prescribían discernir entre listas “legales” e “ilegales”. ANV siempre fue Batasuna, y el PP nunca se ha cansado de denunciarlo.
 
Pero al margen de partidos minoritarios como Aralar, la responsabilidad más grave corresponde al PNV, que sigue siendo el partido en el Gobierno Vasco y en las tres Diputaciones vascas, gracias a la inestimable colaboración del PSE, así como gobierna multitud de municipios vascos.
 
Porque los hechos son tozudos y constatan que, casi una década después, el partido que se dice de la “centralidad” vasca sigue en el Pacto de Estella, y el mejor exponente de esta realidad es Joseba Egibar, con permiso del lehendakari Ibarretxe, mientras el actual presidente del partido, Iñigo Urkullu, pretenderá poner cara de bueno (por lo menos durante la investidura del presidente del Gobierno).
 
Ampararse en el error cometido por el PSOE al permitir que ANV se presentara en algunos ayuntamientos para no apoyar la moción de censura es desviar la cuestión. Lo que retrata al PNV es el afirmar que “hay que hacer pedagogía local” y que, por tanto, lo importante es el hacer ver a los votantes de ANV que la violencia no es el camino. Si para el PNV la moción de censura, el retirar de la Alcaldía a una persona que consiente el asesinato, no es pedagógico, entonces me pregunto, ¿qué es lo pedagógico para el PNV?
 
La respuesta es evidente. Lo pedagógico es mirar para otro lado cuando responsables institucionales no condenan los asesinatos etarras. Lo pedagógico es decir a una mayoría de ciudadanos que al PNV no le importan en absoluto porque lo que realmente les interesa es seguir recogiendo los frutos del árbol, las famosas nueces. Al PNV le trae sin cuidado cómo viven miles de ciudadanos en los pueblos gobernados por ANV. Son ciudadanos con miedo, ciudadanos silentes y sin libertad a los que el partido nacionalista deja abandonados a los designios de los batasunos.
 
Ayer leía una de las definiciones que el psiquiatra Enrique Rojas recoge en su nuevo libro. Dice que educar (hacer pedagogía en palabras de Egibar) es “preparar a una persona para que viva su vida de la mejor manera posible”. Siguiendo el razonamiento, para el PNV la mejor manera posible de vivir en el universo nacionalista es la de estar sometidos a ETA, la del miedo, el silencio y el asentimiento irracional, la del totalitarismo. ¿Por qué asusta tanto a los nacionalistas el concepto de ciudadanía? 
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