De nuevo, a posar con ANV
1 de Julio de 2009 - 13:05:45 - Regina Otaola
Este jueves, los representantes de todos los grupos políticos de las Juntas Generales de Guipúzcoa, menos los del PP, acudirán a la localidad de Cestona con motivo de la celebración de un Pleno itinerante, acto que responde a la tradición foral de la institución y que en esta ocasión dará para que los procuradores se den besos y abrazos… con el alcalde y los demás miembros de la corporación proetarra local.
De nuevo; y a una semana del asesinato de Eduardo Puelles, como si fuera lo más natural del mundo dar carta de naturaleza a un gobierno municipal de ANV que, por otra parte, ni siquiera tiene mayoría absoluta –PNV y EA podrían juntar sus votos y hacerse con la Alcaldía, pero ya sabemos que los nacionalistas siempre muestran un sacrosanto respeto por las mayorías electorales cuando la primera fuerza es Batasuna con cualquiera de sus marcas.
Lo más insólito de esta situación es que se va a producir justo después de que el Tribunal de Estrasburgo haya avalado con el criterio de “necesidad social” la Ley de Partidos que nació para vetar el acceso de los terroristas y sus voceros a las instituciones democráticas. Resulta que ni el Partido Socialista parece creer todavía en la legitimidad de la lucha antiterrorista por medios exclusivamente propios del Estado de Derecho, y necesita seguir prodigando sus carantoñas a todo lo que se autodenomine “izquierda”, como es el caso de ANV.
Nosotros no nos prestamos en el anterior pleno de Legazpia por las mismas razones, y conviene recordar que aquel día dejó algunas imágenes chocantes, sonrojantes, de los máximos representantes guipuzcoanos con el alcalde batasuno Sotero Plazaola dos días antes de que en la vecina localidad de Azpeitia ETA asesinara al empresario Ignacio Uría.
A qué estamos: ¿contra el terrorismo o “por la Paz”?
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En Zaldibia, los representantes de Aralar que deberían proteger a los ciudadanos frente al permanente chantaje terrorista han decidido claudicar de la manera más bochornosa, aunque previsible, ante el grupo de matones que componen la lista ilegalizada de ANV. De hecho, Aralar ganó las elecciones municipales gracias a la Ley de Partidos, con una suma de votos levemente inferior a la de los votos nulos proetarras. El Pleno de constitución hubo de ser suspendido por los disturbios, y al alcalde electo de Aralar, Patxi Aierbe, no se le ocurrió otra cosa que proponer un referéndum local para dirimir quién gobernaría el pueblo, si los suyos o los batasunos, que rechazaron incluso esta graciosa concesión presuntamente democrática.
Pero se comienza por dar el brazo y ETA te acaba estrangulando, pues sólo la claudicación de los demócratas ante las tesis totalitarias de los terroristas pueden convertir en éxito el fracaso político de su estrategia violenta. Y los batasunos lo saben. Y por eso aumentan la coacción a medida que aumenta la cesión. Ahora deberá ser la Diputación la que, como en el caso de Ondarroa en Vizcaya o de Elduayen en Guipúzcoa, tenga que formar una gestora para gobernar el Ayuntamiento. Peor para los vecinos de Zaldibia, claro; aunque en Aralar tengan la impresión de que han mantenido incólumes sus particulares principios políticos. Acaban de perder toda legitimidad política ante el entorno de ETA. Perderán luego los votos que habían ganado precisamente por constituirse en alternativa no violenta a Batasuna. Al tiempo.
La eficacia de la “solución policial” contra ETA
17 de Junio de 2009 - 14:02:56 - Regina Otaola
Hay asuntos que no por ser bien conocidos dejan de revestir gravedad, como es la denuncia de los agentes de la Ertzaintza de que sus mandos no les dejaban actuar contra ETA. Durante ese tiempo de inacción, ¿cuántos atentados ha perpetrado ETA y a cuántas personas ha asesinado?
Durante los gobiernos de Ibarretxe la tónica policial ha sido la de la inhibición ante el terrorismo, pero es que estamos hablando de una policía cuya única función en el actual marco jurídico era reemplazar a los agentes de las FSE que sí que hubieran cumplido con su misión, con su función esencial de proteger a los ciudadanos de sus agresores. Y esto lleva a preguntarnos con qué fin fue creada la Ertzaintza, aparte de para servir de guardia de corps a los altos dirigentes del PNV.
Aun y todo, esta auténtica policía de partido ha evolucionado según el criterio de que la función crea la herramienta, y como la función de cualquier cuerpo policial en el País Vasco es en primer lugar combatir el terrorismo los agentes de la Ertzaintza han ido paulatinamente adquiriendo conciencia de que son la herramienta fundamental para la derrota de ETA. Y ello pese a sus mandos superiores y a los responsables políticos de la Consejería de Interior. Y ello debido a que ETA no sólo no ha correspondido al PNV por sus desvelos conciliadores con los terroristas, sino que además cada vez que ha decidido golpear a los jeltzales lo ha hecho con atentados contra la Ertzaintza.
Al final, la consecuencia lógica de todo ello es la rebelión y la denuncia, aunque haya tenido que demorarse hasta la caída de Ibarretxe, Balza y el resto de los cargos de Interior de los últimos gobiernos de la CAV, máximos responsables de que la Policía que debe proteger a todos los vascos se dedicara a hacer la vista gorda ante la estrategia terrorista de ETA.
Ahora el sindicato de funcionarios Manos Limpias actúa contra Balza en los tribunales, pero el férreo control político de la Ertzaintza favorable a dejar las manos libres a los terroristas tiene unos cuantos responsables más, y con responsabilidades que debieran ser penales además de políticas. Porque todo esto ha servido a los intereses del PNV con creces, y responde a toda una visión política y a una estrategia de desestabilización institucional que resume todo lo que ha representado el ex lehendakari Ibarretxe en sus años en Ajuria Enea: la alianza de todos los separatistas (incluidos los terroristas) mediante el Pacto de Estella para perseguir conjuntamente el fin último del referéndum para la secesión.
La única ventaja, al cabo, de las declaraciones de los ertzainas a la televisión es que hacen público y notorio el carácter del régimen nacionalista que se nos ha tratado de imponer a los vascos. Y revelan también el craso error o el interés mezquino de quienes declaran pomposamente que por la vía policial nunca se podrá derrotar a los terroristas, a diferencia de lo que ha ocurrido y ocurre en cualquier otro país del mundo y en la propia España en cualquier otro momento.
No estaría de más que, primero, la Policía pudiera actuar contra ETA buscando pruebas, deteniendo terroristas y llevándolos ante la Justicia. Luego, los tribunales incluso podrían aplicar la Ley, y todo ello con el máximo respeto de la clase política avalando sus actuaciones.
Sí se quiere, se puede. Y esto es lo que el nuevo Gobierno Vasco debe ahora demostrar con hechos, tanto contra el pasado reciente de Ibarretxe y Balza como contra los cantos de sirena del diálogo con terroristas impulsado por el Gobierno socialista en la anterior legislatura.
Presencias y prohibiciones
10 de Junio de 2009 - 10:59:03 - Regina Otaola
Hace tres días de las elecciones europeas y pronto dejarán de ser noticia, por eso no puedo dejar de denunciar un asunto que, a su manera, tiene mucho que ver con la actual Unión Europea, sus instituciones, sus tribunales de Justicia... Porque el pasado domingo, jornada electoral, los que estuvimos a pie de mesa en Lizarza con la intención de hacer respetar los más mínimos requisitos democráticos de unas elecciones, como digo, europeas, tuvimos que asistir impávidos -la procesión va por dentro- cómo una serie de individuos e individuas, condenados todos ellos por amenazas de muerte y agresiones a cargos electos en ese mismo pueblo, servían de interesados apoderados de la formación Iniciativa Internacionalista que presuntamente condena la violencia -supongo que "venga de donde venga", como siempre- y que el Tribunal Constitucional de España, contra el criterio del Tribunal Supremo, no consideró cercana a las tesis de ETA.
Que el cabeza de lista haya sido uno de los intelectuales españoles más proetarra que se recuerda en décadas de democracia es grave, aunque el Alto Tribunal no lo considere suficiente indicio de parentesco con los terroristas. Pero cuando además es perceptible la presencia física de los colaboradores de ETA en todas las mesas electorales del País Vasco, entonces es que las evidencias brillan tanto por sí mismas que sólo cabe pensar en la absoluta falta de incapacidad o de voluntad de la institución que se supone que vela por nuestros derechos constitucionales para cumplir con su función de perseguir a aquellos que violan nuestra Constitución flagrantemente. Si es por incapacidad, se debe entonces al influjo pernicioso que el Gobierno socialista ejerce en todas y cada una de las intituciones del país, a las que busca someter. Si es por falta de voluntad, entonces nos hallamos en un atolladero en lo que respecta a nuestros derechos y libertades, e indefensos ante los terroristas.
Es una vergüenza que los proetarras estén en las mesas como si fuera la cosa más natural cuando todos sabemos que apoyan la violencia. Sería bueno que los miembros del TC se hubieran dado una vuelta por los colegios electorales vascos para ver lo que estaba pasando y tener información de primera mano, solo para tener datos reales de la vida en esta Comunidad. Que ni desde España ni desde toda Europa se puede mirar para otro lado cuando está pasando lo que está pasando actualmente, todavía, en el País Vasco.
Para más INRI, se permite a los proetarras estar en los colegios como si nada y, sin embargo, en las Juntas de Vizcaya, el PNV y demás nacionalistas votan a favor de prohibir la entrada de uniformados en la sede de Guernica –salvo en los casos "en que se requiera su presencia", claro, como por ejemplo en caso de secuestro de los señores junteros y similares-. ¿Cómo es posible que se prohíba en una institución democrática la entrada uniformada de cuerpos que han sufrido el zarpazo del terrorismo de forma tan bestial, precisamente por defender esas instituciones democráticas que ETA quiere socavar? De nuevo vemos claro hasta qué punto constituye un gesto hipócrita la intención de PNV y demás partidos nacionalistas cuando conmemoran un día de las víctimas del terrorismo, ¿a qué juegan? Son como sepulcros blanqueados.
De nuevo, la sociedad civil
1 de Junio de 2009 - 18:20:35 - Regina Otaola
La manifestación de este fin de semana en Palma ha demostrado una vez más la capacidad de la sociedad civil para levantar su voz en defensa de lo que cualquier persona puede considerar como su derecho más elemental: la libertad de usar su propia lengua, en su propia tierra, y el derecho a que sus propios hijos puedan recibir enseñanza asimismo en la lengua materna.
Esta libertad, tan elemental como digo a ojos de cualquiera, resulta violada sistemáticamente en España desde hace algunos años por quienes pretenden comportarse con el español y los españoles como si fueran invasores extranjeros. Y la tragedia resulta de que son nuestros propios compatriotas los que se ensañan con el castellano en la vida pública y, cada vez más, en la propia esfera privada de las personas.
De ahí que debamos celebrar que en el seno de la propia sociedad civil hayan surgido iniciativas como la del Círculo Balear con Jorge Campos a la cabeza, dispuestas como la Galicia Bilingüe de Gloria Lago a actuar en consecuencia con los principios y a denunciar rotundamente la actual discriminación del castellano en múltiples regiones de España, porque lo que denuncian es en primer lugar la represión de nuestro derecho reconocido constitucionalmente a la libertad lingüística.
Pero estar dispuesto a semejante denuncia significa además, en la España actual, enfrentarse a un tupido entramado de intereses y, por si fuera poco, a la ira violenta de los profesionales juveniles del insulto, la pintada, la provocación y la agresión física. Ya han reventado manifestaciones en Galicia, y este fin de semana han aparecido pintadas en la sede del Círculo Balear cuando todavía resonaban los ecos del éxito de una reunión cívica que, por encima y por debajo de las siglas de los partidos, congregó a varios miles de ciudadanos por una causa común.
Allí había personas de toda clase y condición unidas por la defensa de la libertad lingüística. Era la ciudadanía hecha clamor sin odio, sin revancha, sin insultos. Fueron los de siempre, los que dicen ser progresistas, y en aras de esa progresía se permiten todo lujo de furibundas acusaciones y embustes, los que lanzaron los improperios a unos ciudadanos que lo único que hacían era ejercer otro de sus derechos más elementales, como es el de manifestarse pacíficamente.
Es importante ver a las personas salir de casa para reivindicar aquello en lo que creen, para defender aquello a lo que creen tener derecho. Es importante que los ciudadanos ejerzan como tales no solo a la hora de depositar su voto sino también en los momentos que ellos consideren oportuno, porque se les está intentando imponer desde el Estado una conducta, una lengua, una cultura, una moral… En este como en otros casos, debemos movilizarnos para apelar a nuestros derechos y libertades, y el mensaje parece claro: tenemos una Constitución democrática y debe ser aplicada cada día, porque debe ser una guía y no un trofeo que se coloca en el estante de la biblioteca para mostrar a los invitados nuestra hazaña.
Por eso también es importante ver a un chico de 11 años defender su derecho a examinarse en la lengua común de su Nación, el español. Él, como con un atisbo de conciencia democrática, comprende algo que muchos españoles adultos han olvidado.
España desde la distancia
18 de Mayo de 2009 - 13:11:45 - Regina Otaola
Suele beneficiar a la reflexión tomar distancia física o temporal de aquello que nos preocupa, que en este caso que es mi caso no es otra cosa que España, España como Nación democrática de ciudadanos libres e iguales ante la Ley.
Esta pasada semana, llena de hechos trascendentes para la vida política y socioeconómica de los españoles, he estado en Uruguay en el marco del Congreso Iberoamericano municipalista, en cuyos actos de apertura y clausura sonó el himno nacional del país suramericano sin que a ninguno de los uruguayos presentes se le cayeran los anillos por mostrar respeto al símbolo y, con ello, su propio sentimiento de pertenencia a la comunidad nacional. En España, por el contrario, hemos asistido al bochornoso espectáculo brindado por gran parte de los aficionados a dos clubes de fútbol que decidieron utilizar la final del torneo de la Copa del Rey para tratar de vejar los símbolos nacionales comunes: himno, bandera y monarquía.
Es evidente que en un sistema democrático las personas tienen derecho a discrepar, casi me atrevería a decir que también el deber de hacerlo, pero lo que sucede en España es la creciente fascistización de una franja de la población que está dispuesta a quemar todas las banderas españolas para izar en su lugar la de sus naciones inventadas, a mayor gloria de los partidos separatistas. Así, los que queman la bandera española se envuelven habitualmente en las ikurriñas, y los que pitan al Rey hacen reverencias ante los Josu Ternera y los De Juana Chaos. Similar es la actitud de los que no soportan otro himno que no sea el de su club de fútbol, ni otros colores que los que tienen la mágica virtualidad de convertirles en miembros acreditados de tal o cual tribu futbolística. En rigor, se trata del trágico papanatismo de quien protesta por la "represión del Estado español" pero está presto a hundir su navaja en las entrañas del otro por llevar una camiseta distinta. O por reivindicar la libertad lingüística.
Pero esta semana ha sido también la de la querella de Juan Antonio García Casquero, presidente de la AVT, contra Carlos Dávila, una de las personas que más ha defendido a las víctimas y que más ha hecho desde el Periodismo para combatir a ETA y al nacionalismo excluyente, porque Carlos siempre ha dado voz a todos aquellos que, de una u otra forma, estamos luchando por la libertad desde las instituciones y la propia sociedad civil. Creo que mejor sería que la AVT se dedicara a defender los derechos de las víctimas y a recuperar la unidad del movimiento reivindicativo, porque está claro que esta acción inaudita sólo perjudica a su causa mientras favorece simultáneamente a un Gobierno que ha demostrado con creces lo poco que le preocupan las víctimas de la AVT, las víctimas del terrorismo que no se dejan manipular por los cantos de sirena de los "pacifistas" que dialogan con terroristas.
Además, el Gobierno socialista continúa con su "multiplicación de derechos" por la expeditiva vía de fomentar la percepción, sobre todo entre adolescentes, de que el embarazo es una carga y una lacra para las posibilidades de liberación de las mujeres. Así, el aborto se convierte en un anticonceptivo más, mientras la familia pasa a representar, en el imaginario progresista, el súmmum de todo el oscurantismo y la represión, la institución a batir por quienes desean una sociedad de seres solitarios y autómatas desligados de cualquier tipo de patria, tradición, moral, religión, obligaciones comunitarias o deberes para con el resto de la sociedad de la que forman parte. Un proyecto para crear "el hombre nuevo" concebido como un individuo desprovisto de aquello que le hace persona y destinado únicamente a cumplir con la función designada por el Estado socialista, que es la de consumir: vivienda, sexo, coche, viajes, drogas... pero consumir a fin de cuentas, y abonar los impuestos subsiguientes al Estado.
Por si fuera poco, el Debate sobre el Estado de la Nación no sirvió más que para demostrar, una vez más y de manera descarnada, que la única política económica del Ejecutivo es aumentar el gasto para acallar las bocas de los polluelos hambrientos, una vez descartado que algún día puedan abandonar el nido volando por sus propios medios. Nada de reformas del mercado laboral ni de facilidades a las empresas y a las familias. Nada sobre la escasez de recursos energéticos, nuestra actual posición en la UE, la formación y la educación que han de mejorar la productividad y permitir el desarrollo de industrias modernas e innovadoras. Nada de esto y nada tampoco de todo lo demás.
Esta semana, en fin, también ha quedado claro que lo que se nos ha dicho desde el Gobierno y las instancias judiciales sobre el 11-M no era verdad. Asunto que sigue siendo el más grave de la actualidad española aunque la mayoría de los españoles prefiera, por un acto de voluntarismo suicida, echar tierra sobre un asunto cuyo esclarecimiento, en cualquier caso, no va a servir a nadie para llegar a fin de mes, aunque al menos nos permitiría llevar la cabeza un poco alta en vez de tener que bajar la vista de vergüenza cada vez que oímos hablar de ello.
Una semana, pues, lejos de España. Lo que me ha permitido constatar el deplorable estado de la Nación, mientras la recesión arrecia y los socialistas se dedican a jugar a médicos, a papás y mamás, a profesores y a cualquier otra actividad lúdica que les distraiga de su soberano aburrimiento de gobernar. Una Nación sin gobierno. Un Gobierno en el país de las maravillas. Los españoles tenemos la obligación moral de despertar de este fatídico sueño. Pero ya.
La democracia contra el nacionalismo étnico
5 de Mayo de 2009 - 19:11:43 - Regina Otaola
Los vascos ya tenemos nuevo lehendakari: Patxi López. Y, contra lo que el anterior inquilino del cargo se obstina en proclamar, ni la identidad de los vascos está en peligro ni desde luego se halla vinculada a que Ibarretxe y el PNV se mantengan en el Poder.
En primer lugar, porque Ibarretxe habla de "identidad nacional", un concepto ciertamente nebuloso en nuestros tiempos salvo que uno sea nacionalista. En segundo lugar, porque Ibarretxe habla sólo de "abertzales", porque los demás vascos por lo visto no formamos parte de esa comunidad nacional ideal conocida por "Euskadi". En tercer lugar, porque aunque Ibarretxe ya no sea nuestro Conducator, nadie desde las filas de PSE o PP piensa acabar con los abertzales o "anular su identidad nacional", cosa que sería poco menos que imposible.
¿Acaso algún abertzale ha dejado de ser abertzale a estas horas? Bueno, supongo que muchos sí, pero por pura conveniencia. La mayor parte de los que dieron su voto a PNV, Aralar o EA -por no hablar de las decenas de miles de proetarras que, a Dios gracias, ya no gozan de representación en la Cámara vasca- seguirán siendo abertzales todavía durante un tiempo largo. Porque aquí, como en otras partes de España, lo que está en juego no es la "identidad nacional" de una minoría étnica, sino la posibilidad de que la Democracia sea una realidad para todos los ciudadanos, en igualdad de condiciones con los nacionalistas, y el hecho mismo de poder ser españoles y hablar en castellano sin vernos sometidos a imposiciones ni discriminaciones de ningún signo.
Yo puedo pensar que "Euskadi" es un país imaginario, creado por la mente delirante del racista Sabino Arana, fundador del PNV; como puedo pensar que mi idioma, como vasca, es el castellano y no el euskera, hablado sólo por una minoría de personas en País Vasco y Navarra. Pero no pretendo erradicar ese sentimiento abertzale y euskalduna, aunque desde luego ninguna relación guarde con mi identidad, personal e intransferible, ni mucho menos con una presunta "identidad nacional" de los vascos, que como todo el mundo sabe han recorrido todo el planeta bajo los pendones de Castilla desde hace mil años, y bajo los de España, desde hace 500.
"Euskadi" es el país de los abertzales, y tiene cabida en la Constitución de 1978 pero no como Nación-Estado sino como nombre alternativo de una Comunidad Autónoma Vasca con privilegios fiscales reconocidos e instituciones específicas para el Autogobierno. Ahora bien, si Euskadi es sólo de los abertzales, la CAV es de todos los vascos, y ello implica altas dosis de respeto, reconocimiento y voluntad de aproximación y consenso en los grandes asuntos de la vida pública. Sobre todo por parte de los representantes políticos de los ciudadanos. Sobre todo por parte de quien, hasta anteayer, presumía de ser "el lehendakari de todos los vascos y las vascas" y no se cansó nunca de hablar en nombre de todo "el Pueblo vasco".
Ahora que la mayoría de los vascos han decidido apostar por el Cambio, ¿ya no les interesa a los abertzales compartir este proyecto común?
La condición de Urkullu
23 de Abril de 2009 - 18:36:27 - Regina Otaola
Al fin tenemos una declaración inteligente de un nacionalista con cargo público, después de las últimas semanas de histeria en el colectivo jeltzale a cuenta del nuevo Gobierno Vasco. Es lógico que al partido fundado por Sabino Arana ("Dios y Ley Vieja") le cueste algo adaptarse a las nuevas circunstancias, pero pienso que debiera ser su presidente, Iñigo Urkullu, el que marcase el paso a su formación en su nueva andadura... en la Oposición.
Lejos de ello, el señor Urkullu se permite denominar al futuro Ejecutivo socialista como "el Gobierno revanchista, del frentismo, de la venganza contra el PNV", y yo me pregunto si lo que Urkullu dice es debido a que piensa realmente que PSE y PP tienen sobrados motivos para querer vengarse del partido que ha monopolizado la vida pública vasca durante las últimas tres décadas, con trágicos resultados; o bien lo dice porque considera que PSE y PP tienen argumentos más que razonables para constituir un "frente" alternativo al del PNV y todos sus aliados actuales (Aralar, EA, EB) o pasados (PCTV) en el frente nacionalista surgido de Estella; o bien lo dice porque está convencido de que PSE y PP tienen ganas de revancha contra el partido que ha permitido que todos los parlamentarios de ambas formaciones acudan a Lakua escoltados.
Tal vez, lisa y llanamente, lo único que sucede es que piensa Urkullu que todos los vascos, se dediquen o no la política, son de la condición de que han hecho gala los dirigentes de su partido durante tantísimo tiempo, quienes nunca se han recatado excesivamente a la hora de crear frentes, excitar los ánimos revanchistas y reivindicar venganza contra "el Estado opresor español". De estos polvos aranistas e ibarretxistas vienen los lodos de ETA, así que a ver si de una vez por todas Urkullu interioriza la actual situación de mayoría absoluta parlamentaria PSE-PP y comienza a prestar oídos a otros miembros de su mismo partido que, por lo menos, tienen el decoro de reconocer que tienen una responsabilidad de cara a los ciudadanos vascos.
A la espera del cambio
16 de Abril de 2009 - 18:17:41 - Regina Otaola
La primera sesión del recién constituido Parlamento autonómico vasco ha deparado la aprobación unánime de un texto de condena de ETA, en esta ocasión a cuenta del último comunicado de los terroristas en el que destacaban como "objetivo prioritario" de sus atentados el próximo Gobierno de la Comunidad Autónoma Vasca -que presidirá Patxi López- así como a los ediles de PSE y PP en aquellos municipios por donde discurre el trazado del AVE.
Otro texto de condena más, sí, pero lo que se puede destacar favorablemente aparte de su contenido es que todos los grupos de la Cámara vasca han decidido apoyar un texto en el que, aparte de la consabida solidaridad con las víctimas del comunicado, PNV, EA, EB y Aralar (aparte de PSE, PP y UPyD) expresan su "respaldo a las instituciones que representan la voluntad democrática de la ciudadanía vasca", lo que equivale a dar por terminada la burda campaña de deslegitimación del próximo Gobierno socialista, aunque haya sido ETA, una vez más, la que les ha obligado a guardar las formas en público y a respetar la más elemental suma aritmética de escaños.
Sin embargo, la declaración votada a instancias del PSE incluye por escrito la "voluntad de trabajar unidos todos los partidos democráticos para combatir al terrorismo y deslegitimar política y socialmente sus comportamientos totalitarios", lo cual no es evidentemente compatible con tratar a los terroristas como represaliados políticos a cuyas familias hay que ayudar con dinero público a sufragar los viajes de visita -como ha venido haciendo el Gobierno de Ibarretxe y como solicitaba Aralar apenas unas horas después de apoyar estas palabras con su firma y su voto-. Y tampoco parece compatible con protestar por la ilegalización de una formación que defiende los medios violentos (de la agresión física al tiro en la nuca, del cóctel molotov a la bomba-lapa) como forma habitual de hacer política. Una organización que ha sido ilegalizada por sus vínculos más que probados con ETA y cuyos miembros vienen siendo detenidos por pertenecer a la infraestructura terrorista de la banda –aunque sería más propio apuntar que es ETA la que presenta a algunos de sus "militantes" como candidatos de ANV, como también quedó probado por la información incautada a varios terroristas-.
Definitivamente, queda un largo trecho para que los nacionalistas logren sincronizar sus buenas intenciones de boquilla con la realidad de sus actos, pero al menos parece que los ánimos se van calmando entre los representantes de los partidos firmantes del Pacto de Estella y aledaños. Tal vez de seguir así podría llegar a confirmarse lo que tantos en el PSE y en el PP vaticinaban hace algunos años: "Al PNV le sentará bien estar una temporada larga en la oposición." Pero a ver. A partir de mayo el nuevo Ejecutivo comenzará a maniobrar en el intrincado panorama político vasco, ahora también igual de intrincado en lo económico pese a todas las ínfulas que se ha dado en los últimos tiempos Juan José Ibarretxe.
Entonces le estarán esperando los sindicatos nacionalistas ELA y LAB (ambos también firmantes del Pacto de Estella) con la huelga general que perpetran para el próximo 21 de mayo, aunque sugiere Joseba Egibar, con su habitual cinismo, que en realidad es más contra el Gobierno saliente de Ibarretxe que contra el de López. Qué sindicatos tan indulgentes, que le han ahorrado al caudillo nacionalista el desgaste de una huelga general mientras se mantenía en el Poder. ¿Saldrá algún día el nacionalismo vasco y todo su entorno del Pacto de Estella?
Democratizar los ayuntamientos vascos (30 años después)
2 de Abril de 2009 - 12:25:36 - Regina Otaola
El pasado fin de semana tuve la ocasión de participar en Ávila en una mesa redonda organizada por el PP con motivo del trigésimo aniversario de la constitución de los primeros ayuntamientos democráticos en España. La cuestión que me tocaba abordar a mí, lógicamente, era la de las condiciones concretas en que se había desarrollado la actividad política en los municipios vascos; una actividad siempre condicionada, incluso a día de hoy, por la presión terrorista de ETA y el abuso de poder de sus colaboradores batasunos, en un contexto marcado por el monopolio nacionalista de las instituciones democráticas.
Se habló de los ayuntamientos como "escuela de la Democracia", una definición muy ajustada si tenemos en cuenta que la función básica de la institución municipal es aproximar la Administración al ciudadano para ofrecerle el mejor servicio, así como hacerle partícipe de las decisiones políticas que más directamente pueden afectarle. Pero, si en el resto de España los ciudadanos han sido libres para ir a su ayuntamiento, hablar con sus representantes y recibir la información pertinente en cada caso, en los municipios vascos los vecinos han padecido una situación muy distinta, una experiencia directa de lo que supone la patrimonialización de una institución democrática por parte de aquellos más interesados en avanzar hacia un nuevo régimen que en consolidar las libertades y los derechos mediante la política municipal.
A causa de ello, a muchos de los que hemos desarrollado nuestra carrera política en la vida municipal nos ha tocado defender los principios y valores constitucionales frente a las dificultades, las trabas y los peligros que nos ha deparado servir a los ciudadanos desde opciones políticas democráticas y no desde facciones al servicio de la "construcción de Euskal Herria". Todos conocemos el alto precio que hemos debido pagar al servicio de la Democracia, pues concejales del PP y del PSE (y de UPN, en Navarra) han sido asesinados por ETA precisamente por ser representantes próximos a los vecinos, caras conocidas de un proyecto democrático que el nacionalismo en su conjunto, y los terroristas en particular, siempre han visto como un obstáculo a sus delirantes proyectos separatistas.
La defensa cívica de principios constitucionales tan sagrados, tan imprescindibles como la libertad, la convivencia y la igualdad, ha sido correspondida con las amenazas de muerte, las agresiones y los atentados, en medio de un clima pavoroso de silencio cómplice, de silencio interesado, de silencio oficial por parte de las autoridades nacionalistas que siempre han estado prestas a quitar hierro a lo que ha sido una asfixiante situación de acoso y derribo para todos aquellos concejales que no han comulgado con las ruedas de molino de su proyecto. Creo sinceramente que esos concejales asesinados son a su vez maestros de honor de esa Gran Escuela de la Democracia. Porque ellos, y los que a fecha de hoy continúan con su labor constante y entregada, nos enseñan cada día lo que significa trabajar desde una concejalía por algo más importante que el urbanismo, las actividades culturales o las prestaciones sociales. Lo que implica apostar por la Democracia en un terreno abonado para hacer crecer el desistimiento, la desidia, la desesperanza y el miedo.
Por eso, a día de hoy no podemos olvidarnos de que 34 ayuntamientos vascos siguen gobernados por los etarras batasunos, 25 de ellos con mayoría absoluta, mientras en Navarra se han hecho con 8 alcaldías. En todos estos municipios los proetarras hacen y deshacen, lo que significan que tienen sometidos a sus designios a decenas de miles de personas. En estos ayuntamientos los ediles no condenan los actos terroristas, ni siquiera los asesinatos, sino que los excusan. En estos ayuntamientos se humilla a las víctimas y se ensalza a los terroristas a los que se les dedica calles o monolitos, o incluso se les concede el título de "hijo predilecto". En estos ayuntamientos se financia a los presos de ETA con el dinero de todos los ciudadanos, así como se fomenta todo tipo de manifestaciones, algaradas y actos de subversión contra el sistema democrático.
Los gobiernos de ANV siguen haciendo lo que saben: atemorizar y chantajear al diferente, al no nacionalista, mientras impulsan su proyecto independentista y promueven la justificación del terrorismo desde las mismas tribunas que debieran servir para condenarlo sin paliativos. Por eso nosotros, los que tenemos firmes convicciones democráticas, podemos albergar ahora la esperanza de un cambio radical en la vida municipal vasca, porque entre PP y PSE vamos a trabajar para que desde el Gobierno y el Parlamento vascos la escuela de la Democracia se haga realidad en cada uno de los ayuntamientos vascos. Ahí radica la fortaleza del pacto, y esperemos que sus principios se extiendan por toda la sociedad vasca para acabar definitivamente con la amenaza real a nuestros derechos y libertades.
Marcha por la Vida
26 de Marzo de 2009 - 18:30:52 - Regina Otaola
Este domingo tendrá lugar en Madrid la Marcha por la Vida impulsada por un centenar de asociaciones cívicas que pretenden con la misma "rescatar para la sociedad civil el debate del aborto". Ya sólo por este objetivo merece la pena sumarse a los convocantes, puesto que en una sociedad plural no hay temas que puedan ser proscritos por decisión gubernamental.
Precisamente éste es el fundamento de cualquier sociedad democrática, la libertad de expresión sobre cuantos asuntos incumban a la opinión pública, y no es el del aborto uno de los menos acuciantes para los españoles, habida cuenta de las monstruosas cifras que esta práctica ha alcanzado en nuestra Nación de un tiempo a esta parte. Es obvio que para los católicos españoles el aborto es inmoral, un crimen contra el nasciturus y contra los propios designios de Dios, y por lo tanto la Iglesia tiene perfecto derecho a mostrar y demostrar su rechazo a ese proyecto. Pero también desde una perspectiva laica podemos considerar un error esta Ley, así como perniciosas las consecuencias derivadas de la visión socialista del aborto, significativamente para las adolescentes y sus familias.
En primer lugar, pues, creo no sólo legítimo sino plausible unirse a la Marcha por la Vida, porque tenemos tanto derecho a manifestar nuestra opinión sobre el aborto como los que defienden la postura contraria. En segundo lugar, considero muy pertinente que se produzca como reacción a una Ley gubernamental que ha despreciado toda opinión que no fuera la de los adictos a la doctrina oficial que emana del Ministerio de Igualdad. En tercer lugar, me parece que, como acostumbra, el Gobierno socialista nos está intentando colocar otra mala regulación envuelta en vistoso papel de regalo y presentada por la siempre sonriente ministra del ramo, Bibiana Aído, que presenta puerilmente el aborto como poco más o menos que un trance puntual de la sexualidad femenina.
En rigor, es absurdo declararse "proabortista" por cuanto nadie en su sano juicio puede estar a favor del aborto como se está a favor de la democracia o del reconocimiento legal de las uniones entre homosexuales. Por principio, hay que atender a cada caso, hay que acompañar a la mujer embarazada y hay que entender que, en casos extremos, como los de riesgo de vida para la madre, ésta podría decidir abortar. Por el contrario, las posturas proabortistas al uso resuelven la cuestión con el socorrido "que cada uno haga lo que quiera con su cuerpo", como si el embrión que crece dentro de las embarazadas fuese una especie de apéndice innecesario o incluso un tumor maligno.
Esta visión falaz del embarazo es la que trata de extender el Gobierno entre las adolescentes, a fin de que puedan resolver satisfactoriamente y sin pensarlo mucho sus posibles y muy comprensibles dilemas morales, pero lo que está en juego es el derecho a la vida, en primer término, y el Estado hace dejación de sus funciones cuando no protege el derecho a la vida de los que van a nacer, que son precisamente los más desprotegidos. Más que de prohibición, prefiero hablar de creación de condiciones para que las adolescentes y las mujeres que se quedan embarazadas no tengan que verse obligadas a abortar. Y entre estas condiciones figuran por supuesto las económicas, familiares, sociales, laborales, etc. Ojalá que la Marcha sea todo un éxito y logre mover al Gobierno a este tipo de consideraciones, soslayando las esgrimidas hasta la fecha.
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