Pío Moa

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"Vigueses por la libertad" / La inspiración del involucionismo

25 de Enero de 2010 - 11:29:32 - Pío Moa

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Un modelo de asociación tranquila y que pueden poner en marcha grupos de amigos sin un gran esfuerzo de activismo o económico es "Vigueses por la libertad", que inició Cristina Losada. Básicamente se trata de una tertulia semanal en alguna cafetería, que organiza conferencias diversas, y así han llevado a Vigo a Vidal Quadras, a Gotzone Mora y otros, al paso que se apoyan mutuamente con "Galicia Bilingüe" y otras asociaciones parecidas. Sin "Vigueses por la libertad" el panorama sería muy distinto en Vigo, es decir, estaría mucho más dominado por la izquierda y los nacionalistas que, ellos sí, no han dejado de moverse desde hace muchos años. 

Este sábado me invitaron a una conferencia sobre la memoria histórica y la actualidad, el local estuvo completamente lleno y con bastantes jóvenes. El viernes di otra conferencia en Ferrol, patrocinada por la Central Librera, con menos asistencia y juventud, ya que fue un día muy lluvioso y en el Club de Campo, que queda en las afueras de la ciudad.
 
Pero insisto en asociaciones como "Vigueses por la libertad", de funcionamiento simple y que, una vez se domina la mecánica de las conferencias, permite una gran proyección, con poco esfuerzo, también en la prensa local. Por cierto, en mi caso me hizo una entrevista el diario Atlántico, pero no el Faro de Vigo ni La Voz de Galicia. He aquí la conferencia:

FRENTE POPULAR Y MEMORIA HISTÓRICA

La llamada Memoria histórica se asienta en la reivindicación del Frente Popular, y para comprender su alcance político actual, debemos repasar un poco la historia reciente y otra algo menos reciente.

Después de la muerte de Franco se planteó una transición a la democracia con la alternativa entre ruptura y reforma. La ruptura implicaba la negación de toda legitimidad al franquismo y el intento de enlazar la democracia con el Frente Popular de 1936-39, y transformar en vencidos a los vencedores de 1939. Esta salida era defendida por la oposición, mientras que el régimen franquista, que básicamente continuaba en pie, defendía la reforma. Dado que la reforma suponía en realidad la liquidación del aparato del estado de la época anterior, a veces se la ha llamado "ruptura pactada", pero no ocurrió así: el pacto solo se hizo en relación con la Constitución y después de que la opción rupturista quedase derrotada.

Describiré brevemente este proceso: durante el año 1976 existían de hecho, aun si no de derecho, las libertades de expresión y asociación, y la oposición las utilizó a fondo para organizarse y difundir masivamente su propaganda y consignas, con apoyo de la mayor parte de la prensa, y para convocar numerosas manifestaciones autorizadas y no autorizadas. La escalada llegó hasta el llamamiento de huelga general el 12 de noviembre de 1976, una huelga política por sus propias características, la cual fracasó.

A su vez, el franquismo elaboró, tras la dimisión de Arias Navarro, una ley de reforma que debía ser aprobada en referéndum nacional. Este referéndum se convocaba sin libertades oficiales, aunque sí fácticas, y la mayor parte de la oposición agitó para boicotearlo, mientras el sector más extremista rechazó de plano el proceso y el GRAPO intentó sabotearlo mediante acciones armadas. La campaña de boicot tuvo poco fuelle porque el fracaso de la huelga general había desmoralizado un tanto a sus promotores, porque sus movilizaciones a lo largo del año habían revelado una fuerza en aumento, pero muy insuficiente, y porque sus partidos no podían radicalizarse demasiado, al estar muy infiltrados por la policía, cosa que no ocurría con el GRAPO. Curiosamente, la historia ha sido contada al revés: el GRAPO sería el que estaba infiltrado, pero nunca se ha dado una sola prueba de ello, a pesar de contar los socialistas con los archivos policiales y el control de la policía durante muchos años.

Puede objetarse que si la reforma iba a eliminar el aparato franquista, la diferenciación entre ruptura y reforma no pasaba de cuestión bizantina. Sin embargo esa diferencia tenía y tiene trascendencia esencial. La reforma significaba pasar "de la ley a la ley", es decir, rechazar la legitimidad del Frente Popular y reconocer al franquismo una legitimidad que a su vez traspasaba a la democracia. Esa es la clave del problema y en buena medida la explicación de la deriva de la democracia posterior.

La reforma ganó la batalla, pues el referéndum del 15 de diciembre de 1976 tuvo una votación positiva abrumadora. Por tanto, la oposición hubo de reconocer, entre otras cosas, una democracia encabezada por una élite proveniente del régimen anterior, que implicaba, entre otras cosas, un rey nombrado por Franco y la bandera bajo la cual había sido vencido el Frente Popular. El pacto entre la oposición y los reformistas vendría después, para elaborar la Constitución. Esta admitió exigencias de la oposición, de tipo socialdemócrata y nacionalista, que dieron a la ley un carácter íntimamente contradictorio. Quizá valga la pena contrastar la aprobación de la reforma por el 74% del cuerpo electoral, con la aprobación mucho menor de la Constitución, con el 61%.

Así, paradójicamente, la dictadura se transformaba en democracia, mientras que la oposición, que se decía democrática, se veía obligada a seguir el camino marcado por los franquistas. Sin embargo, la paradoja tiene fácil solución si atendemos a los hechos más que a las palabras. En el franquismo siempre hubo dualidad entre quienes lo veían como la superación del socialismo y del liberalismo, y quienes lo consideraban una solución extraordinaria a la crisis extraordinaria de los años 30, y por tanto destinado a evolucionar antes o después hacia un régimen similar a los del oeste europeo. Esta segunda postura cobró fuerza, y hacia el final del franquismo se hizo dominante. En cuanto al carácter democrático de la oposición antifranquista, suscita más que dudas. Su principal partido, el comunista, era, como su nombre indica, radicalmente totalitario, por más que nunca cesara de invocar las libertades, desde tiempos de Stalin y antes. El PSOE era marxista y se había reorganizado muy a última hora, como los nacionalistas catalanes y vascos, con evidente permiso de la Guardia Civil. Las organizaciones maoístas y terroristas también hablaban de democracia, pero nunca fue obligatorio creerles. Los 300 presos políticos que salieron en las amnistías de la Transición –un número bajo para un país de 36 millones de habitantes– eran casi todos comunistas o terroristas. Los demócratas, propiamente hablando, nunca molestaron gran cosa al franquismo, ni viceversa, y no los había en las cárceles de Franco.

Otro dato ayuda a aclarar el democratismo de aquella oposición: en 1976 visitó España el premio Nobel de literatura Alexandr Solzhenitsin, quien comparó a la España franquista con la Unión Soviética. Lo que dijo era cierto, pero la oposición en pleno saltó como un resorte en defensa de la URSS y cubrió de improperios al escritor. Lo más significativo es que no fueron los comunistas los más enfurecidos, sino personajes y grupos muy variados, desde la extrema izquierda a los democristianos de Ruiz Giménez. Esa fascinación por el totalitarismo soviético era otro aspecto del intento rupturista de enlazar la democracia con el Frente Popular, legitimando a este. 

La oposición más radical, en primer lugar la ETA, el GRAPO, organizaciones anarquistas, etc., rechazó abiertamente la reforma, le negó toda legitimidad y denunció al resto de la oposición, que se había resignado a dicha reforma y renunciado a convertir a los vencedores de 1939 en vencidos. Pero esa resignación era transitoria, y su sentido lo expuso años después Alfonso Guerra: en la transición y después no pudieron hacer al franquismo un proceso político –y a ser posible judicial–, pero después del triunfo socialista en 2004 sí se creyeron con fuerza para hacerlo, mediante, entre otras cosas, la Ley de Memoria Histórica. Esta ley es, en su misma formulación, totalitaria, y su fondo político no es la reivindicación de las víctimas, sino del Frente Popular e incluso de la ETA –que es también beneficiaria de dicha ley–, así como la deslegitimación total del franquismo y, por tanto, de cuanto procede de él, concretamente la monarquía y la democracia actuales. Es la vuelta a la ruptura no conseguida en 1976-77, y no es casual que se diera en colaboración con la ETA, que siempre rechazó la reforma.

Vemos, por tanto, que la cuestión del Frente Popular no solo tiene interés histórico, sino la máxima actualidad política. Conviene, por ello, aclarar qué fue ese Frente, algo que poca gente conoce, debido al intenso lavado de cerebro que el país ha sufrido durante décadas, ayudado por la inhibición de la derecha.

Debemos diferenciar, ante todo, entre la república y el Frente Popular, que suelen identificarse erróneamente. En realidad fue el Frente Popular el que acabó con la legalidad republicana, que en su origen fue hasta cierto punto demócrata-liberal. Se ha discutido la legitimidad de la república, alegándose que nació de unas elecciones solo municipales y perdidas, además, por los republicanos. Esto es cierto, pero su legitimidad no viene de esas elecciones, menos aún del golpe militar con el que intentó imponerse en diciembre de 1930. Esa legitimidad procede de la monarquía, la cual despreció a sus propios votantes y entregó el poder a los republicanos que habían fracasado en su golpe militar y perdido las elecciones de abril del 31. Tan pasmosa entrega, bien reflejada en documentos y memorias de la época, es insólita en la historia de cualquier país y revela la profunda quiebra moral e ideológica de los monárquicos.

Por los vuelcos de opinión propios de tales momentos, y por la desorganización de la derecha, las izquierdas obtuvieron una gran victoria en las elecciones a Cortes de junio de 1931, quedando como primer partido el PSOE, que era el más masivo y organizado, gracias a su anterior colaboración con la dictadura de Primo de Rivera. Cabía esperar que el PSOE persistiera en su moderación, pero, al revés, consideró a la república un régimen burgués transitorio, utilizable para instaurar pronto un socialismo concebido como "dictadura del proletariado", es decir, dictadura del propio PSOE. Y la Esquerra nacionalista catalana interpretaría el estatuto de autonomía, no como la solución al problema que ella misma planteaba, sino como un paso en un camino de final incierto.

Las Cortes de julio del 31 tenían por objeto elaborar una Constitución, por lo que, una vez votada esta, debían realizarse nuevos comicios para dejar paso a un gobierno ya constitucional y no provisional, pero los socialistas se opusieron y Largo Caballero amenazó ya entonces con una guerra civil. Así, sin nuevas elecciones, se formó un gobierno de republicanos de izquierda y socialistas, presidido por Azaña.

El bienio republicano-socialista fue muy convulso. Las izquierdas habían empezado por organizar grandes incendios de iglesias, bibliotecas y centros de enseñanza, los anarquistas lanzaron tres movimientos insurreccionales, causaron casi 200 muertos, y hundieron el crédito de Azaña después de la matanza de Casas Viejas, en enero de 1933. El general Sanjurjo, que había ayudado a traer la república más que la mayoría de los jefes republicanos, se sublevó en agosto de 1932, pero careció de apoyo real de la derecha, por lo que fue rápidamente vencido, con un saldo de 10 muertos. Al revés que las insurrecciones anarquistas, el golpe de Sanjurjo reforzó y radicalizó a la izquierda. La derecha estaba aún poco organizada, pues sólo en primavera de 1933 logró unirse en la CEDA, Confederación Española de Derechas Autónomas, que no era propiamente un partido, sino una federación de ellos. La CEDA aceptó la república sin identificarse con ella, mientras el sector monárquico, muy minoritario, pasó a rechazarla tras las jornadas de quemas de conventos y centros culturales, las cuales también motivaron algunas conspiraciones militares muy minoritarias e insignificantes. El gobierno de izquierdas emprendió varias reformas, algunas bien enfocadas pero mal realizadas, como la militar, y otras mal enfocadas de raíz. El resultado fue una escalada de la pobreza, y el hambre volvió a los niveles de principios de siglo. La delincuencia política y común creció en espiral, como también la propaganda antiespañola en Cataluña y Vascongadas.

A consecuencia de aquel convulso bienio, el centro-derecha ganó por amplio margen las elecciones de noviembre de 1933. Estas elecciones demostraron que la república, a pesar de fuertes restricciones a las libertades y de ataques antidemocráticos a los sentimientos religiosos de la mayoría, conservaba rasgos democráticos que permitían la alternancia y la corrección de excesos. Sin embargo, las izquierdas y los nacionalistas catalanes y vascos rechazaron el veredicto de las urnas. Los republicanos, Azaña en primer lugar, intentaron dos golpes de estado, y a lo largo de 1934 agitaron con maniobras desestabilizadoras, mientras la Esquerra preparaba una insurrección. El PSOE eliminó al legalista Besteiro de la UGT y preparó sistemáticamente la guerra civil, así llamada en sus documentos. Y de ahí salió la insurrección armada de octubre de 1934, que fracasó principalmente porque la población no siguió los llamamientos de los jefes insurrectos, aunque dejó un rastro de 1.300 muertos e ingentes destrucciones de inmuebles, bibliotecas, obras de arte, etc. Estos hechos, que aquí resumo al máximo, pueden considerarse hoy plenamente documentados y verificados.

La insurrección de 1934 fue, en rigor, la primera fase de la guerra civil, y un rasgo clave de ella fue la participación de toda la izquierda, en un grado u otro, al revés de lo ocurrido con la derecha en el caso de Sanjurjo. Los protagonistas mayores fueron el PSOE y la Esquerra, pero también actuaron los comunistas y parte de los anarquistas, mientras las izquierdas republicanas rompían con las instituciones, es decir, con la legalidad, en apoyo de los insurrectos. También participó el PNV en las previas maniobras desestabilizadoras. Aquello prefiguró lo que sería el Frente Popular de 1936.

El fracaso no aleccionó a la izquierda en el sentido de respetar la democracia y la legalidad, sino que el sector predominante del PSOE, el de Largo Caballero, se sovietizó aún más o bolchevizó, como se decía; el sector de Besteiro volvió a ser marginado y el de Prieto optó por aliarse con Azaña a fin de ganar las siguientes elecciones y, desde el poder, depurar el estado para impedir que la derecha volviera a gobernar, creando una situación seudodemocrática similar a la del Méjico del PRI. Azaña y Prieto no pensaban en lo que después se llamaría Frente Popular, que era una táctica comunista para hegemonizar y conducir los movimientos "antifascistas". De hecho, a Azaña y a Prieto les disgustaba admitir a los comunistas en la coalición, pero hubieron de ceder porque una gran parte del PSOE lo deseaba. Por entonces el PCE se estaba infiltrando en la UGT y las juventudes socialistas.

Esta coalición no habría triunfado, probablemente, si el presidente de la república, el conservador Alcalá-Zamora, no hubiera provocado una crisis innecesaria expulsando a la CEDA del gobierno y montando otro a su gusto, de escasa legitimidad, sin apoyo parlamentario. Esta maniobra le forzó a convocar nuevos comicios en un momento de odios exacerbados, en febrero de 1936, que han quedado con el nombre, algo inapropiado, de "elecciones del Frente Popular". La campaña electoral fue muy violenta, con amenazas de la izquierda de no reconocer un resultado desfavorable, y con numerosos disturbios y falsificaciones en las urnas, según indicó el propio Azaña. Las votaciones reales nunca fueron publicadas, lo que convierte estas elecciones en no democráticas e ilegales. Como fuere, la coalición de izquierdas, todavía no llamada Frente Popular y compuesta de los partidos y políticos que habían asaltado la república en el 34, ocupó el poder, y de inmediato se desató un proceso revolucionario desde la calle y una demolición de la legalidad desde el gobierno. El propio Azaña expresa bien lo que ocurría, al mes de las elecciones:  Hoy nos han quemado Yecla: 7 iglesias,6 casas, todos los centros políticos de derecha y el registro de la Propiedad. A media tarde incendios en Albacete y Almansa. Ayer motín y asesinatos en Jumilla. El sábado Logroño, el viernes Madrid, tres iglesias. El jueves y el miércoles Vallecas. Han apaleado a un comandante, vestido de uniforme y que no hacía nada. En Ferrol a dos oficiales de artillería. En Logroño acorralaron y encerraron a un general y cuatro oficiales. Creo que van más de doscientos muertos y heridos desde que se formó el gobierno, y he perdido la cuenta de las poblaciones en que han quemado iglesias". En cinco meses hubo unos 300 muertos y más de de mil heridos, la inmensa mayoría de ellos causados por las izquierdas, aparte de cientos de iglesias y otros edificios incendiados, ocupaciones ilegales de fincas, etc. Las peticiones de la derecha para que el gobierno cumpliera e hiciera cumplir la ley eran recibidas en las Cortes con burlas, insultos y amenazas de muerte.

Tanto por su origen como por su negativa a cumplir las leyes todavía vigentes, aquel gobierno, presidido primero por Azaña y luego por Casares Quiroga, era claramente ilegítimo. Pero además, la izquierda expulsó ilegalmente de sus escaños a numerosos diputados derechistas, eliminó la independencia judicial poniendo a los jueces bajo el control de los sindicatos, destituyó ilegalmente al presidente Alcalá-Zamora, que había facilitado la victoria de las izquierdas, depuró diversos aparatos del estado, ensalzó y devolvió a sus puestos a los funcionarios y políticos condenados por la sublevación de octubre del 34, etc. Hechos todos ellos bien documentados. Cuando diversos historiadores y políticos afirman hoy que se trataba de un gobierno legítimo y democrático, debemos entender que para ellos un gobierno legítimo y democrático es el que lleva a cabo una política de este estilo. Así, la coalición de izquierdas fue tomando la forma de un verdadero Frente Popular en el que marcaban la pauta el sector bolchevique del PSOE y el Partido Comunista, que crecía con gran rapidez y en estrecha alianza con Largo Caballero.

La derecha estaba durante aquellos meses muy acobardada, aunque algunos militares encabezados por Mola se pusieron pronto a conspirar para dar un golpe republicano que enderezase la situación. El golpe era muy azaroso, porque el ejército, como la sociedad, estaba dividido, y porque a muchos les echaba atrás el recuerdo de la sanjurjada. El propio Franco, metido en la conspiración, procuraba aplazar el golpe todo lo posible. El asesinato de Calvo Sotelo, el líder más notorio de la oposición por entonces, perpetrado por socialistas y policías, fue en sí mismo una declaración de guerra y la gota que colmó el vaso y decidió a actuar a muchos que vacilaban, entre ellos el propio Franco. Antes de este se habían alzado contra la república los anarquistas, Sanjurjo, el PSOE, los republicanos de izquierda, los nacionalistas catalanes y, en parte, el PNV. En rigor, Franco y los suyos no se levantaron contra la república, pues esta había quedado destrozada después de las elecciones de 1936, sino contra un proceso revolucionario.

Así la guerra civil se reinició o entró en una nueva fase. El golpe de Mola fracasó y el Frente Popular pudo haber aplastado a los rebeldes, aunque las decisiones de Franco y las disputas internas entre izquierdas y nacionalistas cambiaron poco a poco las tornas, hasta determinar la victoria de los nacionales. Durante la guerra el Partido Comunista, gracias a la protección de la URSS y a tener una mayor disciplina y estrategia, de la cual carecían sus aliados, se convirtió en el eje de la lucha contra Franco, haciendo que la guerra durase cerca de tres años, cuando pudo haber terminado en cinco meses. A su vez, la rebelión derechista, en un principio republicana, evolucionó hacia la negación de la república y de la democracia por considerarlas causantes de las convulsiones de aquellos años, y hacia la instauración de un régimen autoritario, aunque no totalitario. No debe olvidarse que poco antes de llegar la república, Franco se había declarado partidario de una democracia ordenada.

El Frente Popular no incluía de derecho, pero sí de hecho, a los nacionalistas catalanes y vascos, y a los anarquistas. Por tanto podemos ver que aquellos supuestos defensores de la democracia se componían, en primer lugar, de los marxistas revolucionarios y golpistas del PSOE, a menudo más exaltados que los comunistas; del PCE, un partido agente de Stalin y orgulloso de serlo; de los anarquistas, enemigos por principio de la república y de la democracia; de la Esquerra catalana, cuyo golpismo de 1934 no dejaba de mostrar ciertos rasgos fascistas; de los republicanos de izquierda, golpistas a su vez cuando perdieron las elecciones de 1933 y destructores de la legalidad desde febrero de 1936; y del PNV, un partido extremadamente racista, no muy alejado en sus doctrinas del nazismo y que durante la guerra traicionaría a sus aliados entendiéndose con los fascistas italianos. Decir que este conglomerado de partidos defendía la república y la democracia resulta una osadía verdaderamente asombrosa, algo así como presentar a Hitler como defensor de los judíos. Y sin embargo una afirmación tan radicalmente imposible e ilógica ha circulado durante largos años y convencido a muchos, debido a que una mentira muy repetida parece convertirse en verdad, como decía Goebbels.

El balance del Frente Popular es igualmente bien conocido. Al exportar ilegalmente el grueso del oro a la URSS, se convirtió de modo inevitable en satélite de Stalin, quien tenía en sus manos la mayor parte del suministro de armas. Otras armas fueron compradas con la parte del oro depositada en Francia y de la plata vendida en Usa, dando lugar a una corrupción extrema y muy denunciada desde la propia izquierda. Los jefes del Frente Popular organizaron desde muy pronto el saqueo sistemático de bienes particulares y del patrimonio artístico e histórico español, de museos, etc., en el curso del cual fueron destruidas numerosas bibliotecas, monasterios, edificios de gran valor artístico, etc. Parte de esos tesoros fue llevada a Méjico por Negrín en el barco Vita, y en Méjico se la birló limpiamente el también socialista Prieto, de acuerdo con el presidente mejicano Cárdenas. Hubo además constantes reyertas dentro del Frente Popular, que dieron lugar a dos breves guerras civiles internas, en mayo de 1937 y en marzo de 1939, aparte de numerosos asesinatos, torturas y detenciones ilegales, de las que el caso más conocido es el del líder del POUM Andrés Nin, uno entre muchos. El Frente Popular, pese a verse claramente derrotado ya en 1938, mantuvo la guerra con la esperanza de enlazarla con la guerra europea. De haber entrado España en la guerra mundial, como deseaban las izquierdas, las víctimas y desastres de la guerra civil se habrían multiplicado.

Un balance, como vemos, muy poco satisfactorio, por decirlo suavemente. Pero esto es lo que ha significado histórica y políticamente el Frente Popular reivindicado por el gobierno, por numerosos partidos y por la ley totalitaria de la memoria histórica. Ante lo cual cabe preguntarse si toda esa gente ignora tales hechos. La respuesta es no, los conocen necesariamente, pues están bien claros no solo en investigaciones recientes, sino en las disputas y polémicas entre las mismas izquierdas. Por increíble que resulte, esos políticos, historiadores y partidos se identifican con semejantes políticas.

Podemos ver el asunto desde otro punto de vista: ¿cuáles han sido los mayores peligros y amenazas que ha soportado la democracia española desde la transición? Señalaré cuatro, todos ellos de tendencia rupturista: a) el terrorismo, casi todo él de origen izquierdista y separatista; b) las oleadas de corrupción, fundamentalmente socialistas; c) lo que el socialista Alfonso Guerra definió como "la muerte de Montesquieu", es decir, la liquidación de la independencia judicial; d) los separatismos, que entrañan el ataque a la unidad de España, a la Constitución y a los derechos ciudadanos de vascos, gallegos y catalanes. Todas estas amenazas han situado a la democracia en serio peligro, y todas ellas se relacionan en mayor o menor grado con la reivindicación de la supuesta legitimidad del Frente Popular. 

Esta reivindicación niega implícita o explícitamente la legitimidad de la actual democracia y de la monarquía, y desde la vuelta del PSOE al poder, en 2004, ha entrado en una escalada cuyos puntos más demoledores, pero no únicos, desde luego, son, como he indicado, la ley de memoria histórica y la colaboración con la ETA. Nunca este grupo terrorista había encontrado una colaboración mayor y de más alcance, ni por parte del clero nacionalista vasco, ni de la prensa autodenominada progresista, ni del PNV, ni de los gobiernos franceses o argelinos. El gobierno ha legalizado al terrorismo en sus terminales políticas, ha intentado silenciar y desacreditar a sus víctimas directas, le ha entregado grandes sumas de dinero, le ha dado proyección internacional gratuitamente, ha utilizado a la policía para librarle de la acción judicial y, sobre todo, le ha ofrecido la demolición de la Constitución mediante hechos consumados, con el modelo del estatuto catalán (copiado por el PP), justificando y premiando así el asesinato como método de hacer política en España. Ya he dicho en otras ocasiones que esta colaboración, disfrazada de "diálogo" y de "proceso de paz", no se asienta en otra cosa que en una coincidencia ideológica básica entre el gobierno y la ETA: ambos se proclaman socialistas, antiimperialistas, visceralmente antifranquistas, feministas, la ETA es antiespañola y el gobierno indiferente a España, etc. De momento, los negocios entre ambos han salido mal, porque la ETA ha exigido aún más, pero cuatro años de colaboración han dejado tambaleante la legalidad democrática y el estado de derecho. La nueva legalidad que se intenta imponer mediante hechos consumados y basada en estas colaboraciones, en la muerte de Montesquieu, en la corrupción institucional, etc., reproduce precisamente la falsa legalidad del Frente Popular, con variantes impuestas por el cambio de los tiempos. Lo cual nos indica la importancia de la historia en el presente. Creo que los ciudadanos tendrán que elegir, si no quieren que otros elijan por ellos y le marquen un camino muy poco envidiable.

Comentarios (133)

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1 keats, día 25 de Enero de 2010 a las 11:48
estupendo resumen, don pio!

me va a venir de perlas para las charlas que tengo con mis amigos rojos
2 Sherme, día 25 de Enero de 2010 a las 11:55
Aquí hay algunos datos sobre "el éxito" de la Transición y lo que se nos avecina:

http://www.cotizalia.com/disparate-economico/delev...
3 alterego, día 25 de Enero de 2010 a las 11:58
Excelente artículo.

Con asociaciones como Vigueses por la libertad, y por supuesto Galicia Bilingüe, hay que organizar una plataforma ciudadana "liberal-conservadora" (¿no expulso Rajoy a los liberales y a los conservadores del PP?) que se presente a las elecciones.
4 Sherme, día 25 de Enero de 2010 a las 11:59
2# Todo un "exitus":

España, 1976/80


El estudio refiere, en el caso de nuestro país, un precedente de desapalancamiento a través de la inflación. “La muerte del general Franco en noviembre 1975 dejó un vacío de poder. El país adoptó una política monetaria tan expansiva que produjo un incremento espectacular de la inflación, que alcanzaría su máximo en 1977 con un 25% -en realidad el 44% a mediados de ese año-. Después, la política monetaria se endurecería y la inflación bajaría al 16% en 1980”. A continuación, explica cómo de una deuda del 120% del PIB en 1976, una bagatela comparada con la actual, se consigue bajar al 106% en 1980, gracias a la inflación -o del 105 al 92 % considerando sólo la deuda privada- pero con unas consecuencias devastadoras sobre el crecimiento y el empleo.


Aunque el estudio no lo especifica, pasaríamos de un crecimiento medio del 7,5% en el periodo1970-75 a otro del 0,8 % en el decenio 1975-85 -el 6% la media de la OCDE- y el paro del 3% en 1973 al 35% en 1977. Y lo que el estudio denomina eufemísticamente “vacío de poder”, fue simplemente el desastre político económico de la Transición, donde un hatajo de irresponsables, ineptos o cobardes, de uno y otro signo, sentaron las bases de la ruina económica y política de España, inventando el modelo de Estado, más destructivo, ineficaz y corrupto de occidente, y un sistema partitocrático profundamente antidemocrático, que permite a unos pocos imponer su voluntad y expoliar impunemente a toda una nación. Si este país ha de sobrevivir, tendrá que barrerlo primero del mapa y volver a empezar de cero después.


En la economía real el resultado fue el hundimiento de la renta “per capita” relativa, que después de alcanzar su máximo de convergencia de todos los tiempos en 1975, el 81,4 % de la media de los 9 países del entonces Mercado Común, se desplomaría hasta el 70,8 % en 1983. Y que 35 años después no se ha conseguido superar. La renta “per capita” relativa a esos 9 países, es hoy del 79,6 % o del 97,4 % de la UE-27. Pero la prueba del nueve del desastre del modelo de Estado impuesto durante la Transición es que mientras en 1975 la renta “per capita” de Irlanda era igual a la nuestra -10.000 $-, hoy es un 30% superior, consecuencia de un modelo de Estado que nos hizo crecer por debajo del potencial, incluso en los mejores momentos, y hoy nos lleva a la ruina. En la economía financiera, se produciría la mayor crisis de nuestra historia, brillantemente resuelta por el último Gobernador con mayúsculas del Banco de España, el injustamente vilipendiado Mariano Rubio, que entre 1978 y 1983 rescató, consolidó o nacionalizó 52 entidades de un total de 100, con unos depósitos equivalentes al 20% del total.
5 alterego, día 25 de Enero de 2010 a las 12:01
Sobre lo de la segregación de Cataluña, LD informa que Cataluña se lleva más de 100 millones de euros en subvenciones

http://www.libertaddigital.com/economia/cataluna-s...

100 millones a costa del resto, ¿alguien ha hecho un balance de cuanto nos cuesta en total (no sólo subvenciones) Cataluña? ¿merece la pena?
6 Sherme, día 25 de Enero de 2010 a las 12:19
5# Cataluña SÍ merece la pena, los políticos catalufos (y sus seguidores) NO.
7 alterego, día 25 de Enero de 2010 a las 12:23
#6, de acuerdo, pero no así.
8 Sherme, día 25 de Enero de 2010 a las 12:26
7# Tal como lo están planteado ahora, NO. El resto de ESPAÑA no puede ser una COLONIA entregada a los políticos catalufos y sus exigencias incesantes.
9 manuelp, día 25 de Enero de 2010 a las 12:33
Dice Moa, en su interesante y sintética conferencia:

En el franquismo siempre hubo dualidad entre quienes lo veían como la superación del socialismo y del liberalismo, y quienes lo consideraban una solución extraordinaria a la crisis extraordinaria de los años 30, y por tanto destinado a evolucionar antes o después hacia un régimen similar a los del oeste europeo. Esta segunda postura cobró fuerza, y hacia el final del franquismo se hizo dominante.

La situación actual se va aproximando a pasos agigantados a la "crisis extraordinaria de los años 30", como muy bien se explica en el articulo enlazado en # 2 y yo no veo en el horizonte ningún atisbo de que se haga nada eficaz por arreglar la situación.
10 keats, día 25 de Enero de 2010 a las 12:46
lo interesante seria saber que pensaba el propio franco del asunto, no?
11 jlh, día 25 de Enero de 2010 a las 12:46
Estoy preparando un listado de direcciones de email de las organizaciones y conferenciantes que van a hablar sobre el expolio de las obras de arte del Museo del Prado. Todas ellas las estoy consiguiendo en webs de acceso público, pero aún así, tengo una duda que me gustaría que alguien me aclarase, si puede ser:

¿hay algún problema legal en colgar todas esas direcciones en este blog?

Me imagino que no, pero, por si acaso, si alguien sabe algo al respecto, le agradecería que me lo dijese. Gracias.
12 alterego, día 25 de Enero de 2010 a las 12:49
#10, yo creo que pensaba que su régimen era algo transitorio.
13 ongietor, día 25 de Enero de 2010 a las 13:06
He visto una carta autógrafa de un cura de pueblo cerca de Ferrol que escribía a su sobrina, joven modistilla, al acercarse las fiestas patronales de San Juan (24 de junio, naturalmente), el año 1936, que fuese a ayudarle como de costumbre a dar un repaso a las ropas de la iglesia para la fiesta, algo que meses atrás no se hubiera atrevido a pedirle, dada la situación reinante, pero por el momento "parece que la fiera está dormida".
¡No hay derecho a que no nos lo hayan contado así, sino asaz incautamente se lo dejaron a los zapatéricos!
14 manuelp, día 25 de Enero de 2010 a las 13:17
# 10

Franco fue un superpragmático, su escuela de la vida fue la guerra de Africa y en su libro "Diario de una Bandera" terminaba diciendo:

Todas estas prácticas, el aprovechamiento del terreno disimulando la situación de los tiradores, la ocupación de las crestas, las retiradas, etcétera, esa malicia del combate, los moros la señalan con las palabras españolas de saber manera, y es indispensable en esta guerra que todos aprendan a saber manera.

El fue un maestro en "saber manera" de como manejar la jaula de grillos que muchas veces parece España.

15 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 13:19
Dice Manuelp: "La situación actual se va aproximando a pasos agigantados a la crisis extraordinaria de los años 30". Yo no creo que vayamos a volver a vivir una situación como aquella porque tanto a nivel nacional como europeo vivimos una época inmensamente menos turbulenta económica y políticamente, pero supongamos que estoy equivocado y que es necesario un nuevo espadazo, una nueva dictadura que acabe con la "crisis extraordinaria". Y cuando el dictador haya puesto orden ¿qué hacemos?, ¿reinstauramos otra vez la democracia para que vuelva o ocurrir lo mismo por tercera vez (y por cuarta y quinta y sexta si es necesario), todo sea por el debido respeto reverencial a Santa Democracia?
16 manuelp, día 25 de Enero de 2010 a las 13:27
# 15

¿Usted cree que estamos en una época "inmensamente" menos turbulenta en lo económico que los años 30?.
Respecto a las incógnitas planteadas, ya sabe eso de que la historia sale por dónde menos se espera, lo que es evidente es que, por dónde vamos, no vamos bien.
17 keats, día 25 de Enero de 2010 a las 13:28
efectivamente, oswald

si una vez tras otra se demuestra que la democracia no es un sistema politico adecuado por los españoles, a los que acarrea consecuencias funestas y pone en peligro la unidad nacional, lo mas razonable es olvidarse de ella

manuelp, sigo con la duda : el superpragmatismo de franco le hacia ver su regimen como una solucion extraordinaria o definitiva?
18 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:31
#5, #6, #7 y #8 : Sherme, Alterego

Una puntualización : Son responables de esta situación los políticos catalufos, pero ¿quién les vota? ¿quiénes los mantienen, por acción u omisión?
19 keats, día 25 de Enero de 2010 a las 13:31
la pobreza que habia en españa en los años treinta ha desaparecido, manuelp

eso ya es algo
20 manuelp, día 25 de Enero de 2010 a las 13:34
# 17

No hace falta ser superpragmático, ni siquiera pragmático, para saber que no existen soluciones definitivas. El sabría lo que pensaba, pero a juzgar por sus actos, es evidente que tenía claro que, mientras viviese, no iba a desmantelar su régimen.
21 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:36
#19 Keats

Pero la situación política actual se asemeja de la de entonces como una gota de agua a otra.
22 manuelp, día 25 de Enero de 2010 a las 13:36
# 19

¿Y usted cree que al paso que vamos, va a tardar mucho en volver?.
23 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 13:37
Manuelp: ¿crees que en España podemos padecer en los próximos años, como parece que predice Centeno, un desastre económico?, ¿en qué consistiría: seis o siete millones de parados sin subsidio de desempleo o con un subsidio muy bajo, descenso generalizado de salarios y pensiones?...¿argentinización?: ¿ha habido una revolución política en Argentina?
Mientras la gente tenga un techo sobre su cabeza y algo que llevarse a la boca (y telebasura y fútbol, eso ante todo por supuesto), aguantará, por precaria que sea su situación.
24 manuelp, día 25 de Enero de 2010 a las 13:37
menorqui

Le he enviado el capitulo 18. A ver por cual sigo.
25 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:38
#23 Oswald

Lo que ocurre es que para seguir viendo el fútbol se necesita echar mano de la televisión de pago, y en el pago estará el problema. Nos espera una época de casi-subsistencia.
26 manuelp, día 25 de Enero de 2010 a las 13:40
# 23 Oswald

No me siento capacitado para hacer predicciones de futuro, pero si creo que la situación económica y política de España es más grave de lo que se piensa.
27 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:42
#26 Manuelp

Sólo hay que esperar que este mismo año la Banca (bncos y cajas) hagan pública su situación real, momento que están retrasando desesperadamente. Ahora le toca al sistema financiero, y ahí vendrá el jaque mate.
28 keats, día 25 de Enero de 2010 a las 13:43
que va, ignapas
29 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:43
#28 Keats

Sin lugar a dudas
30 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 13:43
Ignapas (21), no, no se parece: hoy en toda Europa nadie relevante políticamente discute la democracia de sufragio universal, en los años 30 los dos movimientos políticos más criminales, extremistas, tiránicos y delirantes de la Historia (comunismo y nazismo, el fascismo, incluido el español, era más moderado) amenazaban muy seriamente al liberalismo en crisis en Europa. Una cosa es que ZP haga bandera propagandística del Frente Popular y otra muy distinta que pretenda establecer una tiranía estalinista como el PSOE y el PCE de los años 30...no desbarremos.
31 manuelp, día 25 de Enero de 2010 a las 13:43
# 27

Si, es posible, enfin hasta luego.
32 keats, día 25 de Enero de 2010 a las 13:44
me referia al .21
33 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:46
#30 Oswald

Yo no digo que la situación degenere hasta esos extremos, cosa improbable. Lo que digo es que la situación política interna es la misma. Unos aventureros en el poder y una oposición blandengue y acomodaticia, en medio de una crisis económica, social e institucional de tres pares de narices.
34 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 13:46
Convénzanse: nunca pasa nada y, aunque las cosas empeoren, seguirá sin pasar nada.
35 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:47
#32 Keats

No hablo de las consecuencias, sino de la situación. LAs consecuencias difícilmente se repetirían, pero la situación es muy parecida. De todas maneras, en la Historia no se pueden hacer predicciones, sólo comparaciones.
36 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 13:48
No, ignapas: la situación tiene ciertas semejanzas con la de la II Republica, pero es, afortunadamente, muy distinta.
37 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:48
#34 Oswald

El que "nunca pase nada" no avala el que "nunca vaya a pasar nada". No pasa hasta que pasa.
38 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:49
#36 Oswald

Yo no la veo tan distinta.
39 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 13:55
Vamos a ver, Ignapas: que yo sepa ni el PSOE ni el PCE pretenden hoy en día instaurar en España una tiranía leninista ni van por ahí quemando iglesias y asesinando curas, católicos e intelectuales y políticos de derechas. Insisto: no desbarremos.
40 kufisto, día 25 de Enero de 2010 a las 13:57
BB

la única vez que en este país hubo un conato de rebelión cudadana fue cuando mataron a M. A. Blanco; y el poder, asustado, se encargó en desactivarla sin que el personal se diera cuenta.

mirad como a la eta no se le ha vuelto a ocurrir algo parecido, es decir, secuestrar a un chaval que ya ves tú la culpa que tuviera de algo, chantajear al estado con su ejecución sino se accedía a sus reclamaciones y, finalmente, asesinarlo.

la gente estalló. ni "enérgicas protestas" ni hostias. el pueblo no soporta a los chulos, antes prefiere a un kamikaze.

ésa fué la gran ocasión para cambiar algo.
41 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 13:59
#39 Oswald

Sinceramente, si no hacen todo eso es porque se lo impide la lay, ni más ni menos. Cambian las formas, pero el objetivo es el mismo : Erradicación de todo sustrato religioso y tiranización estilo siglo XXI (con la ley en la mano, pero por encima de la misma ley).
42 joanpi, día 25 de Enero de 2010 a las 14:03
Buenos días a todos y todas (Corrección política joer)
Bien, al hilo de algunos mensajes opino que, realmente, la situación internacional es otra, y nadie estimulará a bandos. Aunque pueda haber sus más y menos.
Ahora, hoy comemos, aunque alguno mal. Pero, no es menos cierto que esta sociedad ha creado un sin fin de necesidades ,tan perentorias para el hombre actual como para aquellos el pan. Cuestión ésta que exageran las izquierdas, pues en las Cortes de la época se hablaba de cifras que no llegaban al millón de parados. Aunque comparativamente serían más graves que ahora.
Pero a veces estimo si priver a un niño bonito de coche, móvil, etc. no será tan excitante a la violencia como el hambre misma. Es un pensamiento, aunque sea un poco extremo.
Respecto a intervención de Europa, qué sabemos si nos diera otra vez la negra si ellos no se dirían "que se maten estos españoles y vamos a recoger los mercados que dejen mientras se dedican a ello". Es otro pensamiento acaso equivocado.
43 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 14:04
Hombre, ignapas, en los años 30 la ley también prohibía quemar iglesias y asesinar a la gente. Aquella España y aquella Europa estaban desgarradas por los extremismos (sobre todo el comunista), y esta España y esta Europa, para lo bueno y para lo malo, duermen la siesta.
44 ignapas, día 25 de Enero de 2010 a las 14:07
#43 Oswald

Duermen la siesta las derechas. Si estuviera la derecha en el poder y la izquierda en la oposición, en la situación actual, íbamos a ver bien de cerca lo que son los extremismos.

En fin, me tengo que ir. Que no nos pase na.

45 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 14:07
Kufisto: ¿tu crees que la reacción de ira popular cuando lo de M. Ángel Blanco la desactivaron los políticos o se desactivo ella solita?...a mí me recordó al tímido y cobarde que después de aguantar carros y carretas, estalla, da un grito, un puñetazo en la mesa e incluso le suelta una patada a quien le ha provocado, pero a los diez segundos se asusta de haber reaccionado así y se arrepiente.
46 menorqui, día 25 de Enero de 2010 a las 14:10
No veo qué prueba que la democracia no sea un buen sistema, pero aún suponiendo que lo que hay ahora sea la democracia, que ya es suponer, a ver con qué otro sistema represor y destructor nos van a salir, nos libre dios.
No funciona así la cosa. No va por creerse mejor, sino por hacerlo mejor. No va por nacer noble, sino por ser noble. Lo bueno no tiene nada que ver con algo que se impone a otros, porque entonces no debe de ser tan bueno.
Lo bueno es lo que se quiere para todos. La felicidad más grande es la que se comparte, es la virtud la que hace regalos, y el vicio el que roba.
No digo que los amos del mundo no hayan hecho al mundo tal cual es, y a los hombres tal cual somos, pero sí que ya va siendo hora de que cada hombre se haga tal cual quiere ser y que entre todos hagamos lo que queremos ser. El que aboga por una dictadura del tipo que sea está abogando por una dictadura del tipo que sea. El que piensa y dice que todo el mundo o una comunidad concreta debería comportarse de esta u otra manera, está pensando y diciendo que le podrían poner un collar como a un perro, o dentro de una jaula como a un periquito. Los que creen que el hombre es un árbol que crece torcido muestran su amor a los árboles y a los hombres. Quiere mandar el padre severo sobre sus hijos, la anoréxica sobre su cuerpo, los ecologistas sobre la naturaleza entera, el emperador sobre sus súbditos, pero por naturaleza apreciamos al que trata más bien de entender, el científico, el literato, el pintor, y los reconocemos como lo mejor de nuestras sociedades, pues el que quiere mandar y obligar y decir que le obedezcan no conoce la mayor delicia de esta vida, que es el conocimiento, para el que es imprescindible la otra gran delicia de no tenerse a cargo ni a uno mismo, que es realmente una utopía. Así lo veo yo.
47 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 14:12
Ignapas: en los años 30,la izquierda era tan bestia en el poder como en la oposición, bueno en el poder más, al poder usarlo.
Y en tiempos de Aznar el PSOE y el PCE, es cierto, hizo mucha agitación, pero insisto: ni quemaban iglesias, ni asesinaban a curas y gente de derechas ni pretendían implantar la dictadura del proletariado.

Hoy implantan Educación para la ciudadanía, entonces quemaban las escuelas católicas, que hoy están subvencionadas.
48 Oswald, día 25 de Enero de 2010 a las 14:15
Menorqui: en las democracias ¿no hay gente que manda y gente que tiene que obedecer?
49 menorqui, día 25 de Enero de 2010 a las 14:22
En mi casa no sucede eso.
50 kufisto, día 25 de Enero de 2010 a las 14:23
BB

Oswald

la desactiva el poder porque se asusta.

te voy a decir algo: en mi vida he ido a una manifa, pero aquellos días me sentí parte de algo, me sentí jodido, me sentí hastiado...y lloré cuando lo mataron, y grité "asesinos!, hijos de puta!", y tenía tanta rabia dentro que me hubiera cargado al más duro de los abertzales, y no fue esto porque un politicastro me lo pidiera, o un periolisto, o un curilla...no; fue porque el límite chulesco se sobrepasó y la gente ardió (ardimos) por dentro, porque no estábamos para soportar más "enérgicas condenas", más "sentidos pésames" más poyax en vinagre...si éste país o lo que sea huboera tenido en aquellos días dirigentes honestos y no plotiquillos de chichinabo de un solo soplo nos hubiéramos cargado a la eta y a los nacionalismos.

pero no les interesó a los pedazos de mamonex que tenemos por políticos.

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