Pío Moa

« Cavilaciones de Cebrián | Principal | La razón también produce monstruos »

Vidal Quadras, líder de mantequilla

5 de Julio de 2008 - 13:45:49 - Pío Moa

Compartir:
Menéame Tuenti

Vidal Quadras ha resultado un político de mantequilla. Gracioso su análisis del pre congreso de Valencia: las críticas externas habían abierto una brecha en la muralla de Rajoy, pero luego la caballería no se lanzó al ataque por la brecha y el peligro pasó. Buen análisis: ¡precisamente él debía haber sido uno de los jefes de la caballería! Pero el peligro no pasó, Vidal, y lo de menos es el peligro para el PP.

Cospedal: "Aunque les pese a algunos somos un partido moderno y renovador"

Como el de Zapo. Hasta imitando su lengua de madera.

"España y Baleares". Como "España y Cataluña", o "España y Euskadi".  Les traiciona el subconsciente: las "naciones".

¿Quién es peor, Nebrera o Sánchez? Pésimas perspectivas para el PP en Cataluña.

-----------------

Zapo: "Treinta y siete veces en ciento veintinueve años nos hemos reunido en un congreso ordinario. Trece veces hasta el final de la República, trece veces en el exilio, y con esta, once veces en democracia. Siempre nos hemos reunido bajo las mismas siglas, siempre bajo los mismos valores, siempre con la misma voluntad".

Cierto, los valores de la Trola, el Choriceo y el Puterío, tan bien representados en su modelo Negrín. La voluntad que llevó a ese partido a organizar, textualmente, la guerra civil. Nada que rectificar.  

-----------------

Boicot a la recogida de firmas

Nacionalistas catalanes cuelgan en una web una foto de Rosa Díez con un tiro en la frente"

Síntomas. Los síntomas de la cheka y de la ETA, del proceso de paz y la memoria histórica. Todo llegará, si no se les para a tiempo. 

Comentarios (1378)

« 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 »

51 balboa, día 6 de Julio de 2008 a las 19:01
He votado al PP en todas las elecciones desde 1990. Pues es seguro que no les volveré a votar. A Esperanza, depende de cómo se porte, aunque mal va. Al resto ni en pintura.

Me considero directamente engañado y traicionado por Rajoy (“Quiero ser previsible”, decía el tío en los debates…). Entiendo que lo que Rajoy quiera sobre todo es ganar las elecciones. Pero es que bastantes votantes de derechas damos nuestro apoyo a unas ideas, no a una persona, ni a unas siglas. Eso no lo entiende, o finge no entenderlo.

Lo que más me ha escocido es que nos trate como a subnormales. Se cree que con sus votantes puede hacer el “OTAN de entrada no”, o la negociación con la ETA, que es mala pero es buena, … ahora “seguimos siendo los mismos, pero tenemos que modernizarnos”… vamos, que nos considera con el mismo nivel que el rojerío en sus dos vertientes: lumpen analfabeto ó chupópteros sin principios.

Enfín, como decía Rajoy: “Son tiempos nuevos y hacen falta ideas nuevas”. Pues búscate votantes nuevos, don previsible.
52 malpharu, día 6 de Julio de 2008 a las 19:16
Balboa, #51
Atentamente:
Estoy de acuerdo contigo. La pena es que no tengamos una democracia plena en tantas cosas, pero ahora me referiré a Cataluña. Yo vivo en Santa Coloma de Gramenet, aquí se votó un nuevo estatuto (en Cataluña) y se aprobó con una minoría de votos, sin nigún cargo de conciencia, con dos cojones, como decís algunos. Resulta que no votaron ni el 50% del censo, además de los que votaron dijeron sí, creo que el 70% más o menos. (hablo de memoria).
¿Cómo es posible que no se exija para aprobar algo tan importante como un estatuto, el quorum, o sea si hay 100 votantes, 50+1?
O sea, el que no vota, es penalizado. ¿Porqué? ¿Es que la abstención, como siempre dice Trevijano, no significa que uno no esta de acuerdo con el sistema?
Entonces la abstención que pienso que debería ser nuestra próxima arma, yo al menos es lo que pienso hacer, la van a despreciar estos oligarcas.
Imaginaos de 100 votan 10, y con 4 votos los tíos se repartirían el poder, vuelvo a repetir con "dos cojones".
Saludos
53 Criti, día 6 de Julio de 2008 a las 20:01
Cospedal: "La intensidad democrática siempre es buena"

Para intensidad democrática el congreso de Bulgaria y el proceso de rcogida y entrega de avales, no te jo'de.

Esta gente del PP me stán empezando a tocar las pelotas demasiado, ¿se han pensado acaso que sus votantes somos unos borregos?


----------

EL perfil del dirigente del PP actual:

- Se exige que no haya ganado ningunas elecciones y si las ha perdido, miel sobre hojuelas.

- Que sea dócil y cercano al grupo PRISA que son ellos quién marcan el camino.

- Que tenga un perfil bajísimo y sus principios y convicciones sean la economía y la nena angloparlante como decía Pío.


....

Se que va a haber gente que va a votar a UPD, Ciudadanos o a otros partidos para demostrarles a esta gente del PP que no nos pueden seguir tomando por imbéciles, pero haber en cuantos votos se concreta. El PP necsita un boftón electoral, para que sus dirigentes vuelvan a la realidad y abandonen el mundo de matrix creado por los sociatas, tan sólo existente en los mass media y en la mediocre clase política, no en la sociedad.
54 Criti, día 6 de Julio de 2008 a las 20:02
53 quise decir "a ver", lo siento por semejante fallo, esta gente del PP me desquicia y en fin, tamos hasta las pelotas de este nuevo pp...
55 jlh, día 6 de Julio de 2008 a las 20:36
Hoy en el previo de la fórmula 1 de Telecinco han sacado imágenes de unos fórmula 1 haciendo como si fuesen toros de San Fermín. Los coches eran del equipo
Red Bull, es decir, mitad azules y mitad rojos, además de algunos otros colores en menor medida. El titular de Telecinco llamaba a los coches “coches rojos”.

La propaganda socialistas consiste en machacar una idea insistentemente en todos sus medios, hasta que la idea es aceptada por una gran parte de la población. Una de las ideas con la que nos están bombardeando ahora mismo es con que todo es “rojo” (la selección española, la Plaza de Colón, etc.), igual que Zeta, que se autoproclamó rojo.

Pues yo manifiesto públicamente que no soy rojo y me repugnan los rojos.
56 balboa, día 6 de Julio de 2008 a las 20:43
Estimado malpharu:

Hay una sola cosa que importa a nuestros políticos: el voto. Por él se esfuerzan, luchan, viajan, preparan discursos... el voto.

No es cierto que la abstención sea un modo de protesta o descontento. Ni siquiera el voto blanco o el nulo. La abstención beneficia al ganador. Es como decir: “el resultado que sale me parece bien, no hago nada para cambiarlo”. Apoyas al que gana por omisión.

Por ese motivo yo siempre votaré, aunque ya no más al PP. ¿a quien? En principio a algún partido que diga que es derecha liberal-conservadora. Ya sé que es mucho pedir eso en España. Pues entonces a rosa díez, o a ciudatans, o a cualquier partido minoritario, tipo familia y vida. O a algún partido que no se avergüence de lo que es y de sus votantes. La caricatura son los carlistas: 200 años derrotas y siguen con los mismos principios... el PP ni cuatro años...

Enfin, que hay que votar, no sé a quién. Pero no a Rajoy Brey ni a sus compinches (qué papelón, Mariano...)

Lo que me extraña es que no se convoque alguna manifestación por la AVT, Foro de Ermua, Hazte Oir, etc, *contra el nuevo PP*. El PP no hará ni caso, SALVO que en esa manifestación se pida el voto par UPyD. Entonces los veremos correr...
57 alruga, día 6 de Julio de 2008 a las 20:58
... pues yo creo sinceramente que este PP es el mismo, pero se van a usar otras formas menos agresivas ...cosa que los ciudadanos agradeceran. ¿No vereis demasiados fantasmas?
58 malpharu, día 6 de Julio de 2008 a las 21:08
Balboa #56
Atentamente:
Gracias por tu aportación.
Estoy convencido de la visión que tiene García-Trevijano sobre la abstención y la hago mía propia, personalmente después de lo ocurrido con el PP, ya no pienso excusarme a mi mismo, me abstendré.
Desdeluego beneficia al ganador. Pero en conciencia no puedo hacer otra cosa. Además creo que es imposible que en el actual estado de cosas, ningún partido que defienda la democracia formal y efectivamente los principios que nos reunen en foros como este prospere.
Dicho de otra forma siempre se nos caera la casa encima porque los cimientos son de paja. Así que hay que empezar a construir esos cimientos.
Además mi postura abstencionista se basa en unos principios mejores o peores, y si cundiese la idea, te aseguro que pondríamos en jaque, a estos politicastros, que no hacen más que darle la razón a Franco, y hacerlo bueno, por ser ellos tan malos.
Saludos...
59 Criti, día 6 de Julio de 2008 a las 21:24
55 jlh

Pues yo manifiesto públicamente que no soy rojo y me repugnan los rojos.

---

Suscríbolo y añado: no soy rojo porque no me identifico con una ideología causante de más de 100 millones de muertos, de numerosas guerras, de dictadura, de retroceso y pobreza.

Me repugnan los que se consideran rojos, bien por su ignorancia o bien por reivindicar una ideología totalitaria y anacrónica.
60 denebola, día 6 de Julio de 2008 a las 23:38

Buenas noches:

Todos han pasado por el aro: Vidal, Abascal, Esperanza, Oreja... Aquí hemos denunciado la traición del PP desde antes de las elecciones, y el mismo día 10 ya decíamos: es preciso que la derecha se construya su casa en otro sitio, lejos del PP. Es necesario mudarse y cuanto antes mejor.

Pero el grado de inconsciencia de los españoles es tal que no espero tal cosa, y sí que el terrorista de la Moncloa continúe con su labor de demolición de todo cuando de decente, justo y bueno quede en la sociedad, camino de esa cosa grotesca que es lo que los socialistas entienden por "sociedad".

Que cada cual se ocupe de fortalecer el castillo interior, que es donde tendrá que sobrevivir España y los valores tradicionales hasta que esto pase. Porque pasará, claro. Han asesinado a cien millones de seres humanos y no han triunfado. Han sometido a la esclavitud a centenares de millones y no han triunfado. Han convertido naciones enteras en cárceles y no han triunfando. Han erradicado la moral, han fabricado generaciones de cínicos dispuestos a vender a su madre, han reducido a la prostitución a sus mujeres, han convertido a los niños en delatores de sus padres y no han triunfado. ¿Triunfará ahora el semi-analfabeto de la Moncloa? Por supuesto que no. A condición que cada cual guarde en su interior la conciencia del bien y del mal.


61 denebola, día 6 de Julio de 2008 a las 23:49

dice alruga que el pp es el mismo, pero ahora empleará formas "menos agresivas". Desde luego no es el mismo, y quisiera que se me explicase cuales fueron esas formas tan agresivas que usó en el pasado. Estos rojos, como desconocen lo que es la vergüenza, mienten tanto como hablan. Pretenden ahora extender la idea de que había un pp oscuro contra el que mariano se impone para rescatar de las catacumbas de la reacción a los nostálgicos del franquismo. Sí, es una caricatura. Pero en un país de imbéciles esas caricaturas se venden bien.

Cómo no acordarse del ufano manuel fraga, con sus 100 diputados y más ancho que largo con el título de "jefe de la oposición" graciosamente concedido por el terrorista felipe. Qué asco. Y qué pena ver al partido de aznar conducido por prisa al redil de l régimen bananero ya diseñado, entre halagos tan falsos como sólo ellos pueden dispensar.

Y gentes como este alruga que se creen muy listos diagnosticando la enfermedad imaginaria del pp y su cura. En fin...

62 gaditano, día 7 de Julio de 2008 a las 01:56
ELOGIO DE NADAL Y DE FEDERER.
¿Existieron alguna vez los caballeros del rey Arturo?
Esta banalidad: una bola que debe sobrepasar una red y caer entre unas líneas de tiza ¿por qué nos emociona?
¿Por qué luchan, sin sangre ni ganancias políticas o militares en liza, estos dos amigos?
No puede ser por dinero, que ya les sobra ganen o pierdan.
A veces el deporte nos deja paladear la gloria de la épica.
Esto nos hace humanos. convertir un juego en un ejercicio de búsqyeda de la excelencia técnica y moral.
Federer, este suizo que gana y pierde con la misma elegancia impasible. Nadal, este chaval que parece un maestro oriental de Taichi, con sus movimientos a cámara lenta y su feroz concentración.
Federer realza a Nadal y Nadal realza a Federer. ¿Quién se acordará dentro de unos años de quién era presidente o dictador en sus países respectivos cuando regalaron al mundo sus hazañas? ¿Quién se acuerda de que Santana ganó cuando Franco era dictador en españa, o del nombre de los presidentes de Estados Unidos y Suecia cuando Conors, Macenroe y Borg dirimieron sus duelos hace décadas?
Yoo, que no soy fumador, he encendido un grueso habano y lo he saboreado en honor de Nadal paseando de noche junto a aquellas torres a las que Gerardo Diego ordenaba crecer y pujar. Y he sentido la irreverente tentación de comparar su afilada estatura con las diagonales esbeltas de un revés de Nadal.
Admiramos a Nadal, como estos ingleses tan rendidos a los valores del deporte, no sólo por ser español, sino por su voluntad de probar sus límites técnicos y morales.
!Gracias chaval, por recordarnos el lado espiritual del deporte!
En eso nos distinguimos los hombres de los animales, en convertir un simple juego trivial en símbolo y en sueño.
63 Ethelwir, día 7 de Julio de 2008 a las 06:33
Buenos días.
============

UNA FARSA DE PAZ: DE LA DIMISIÓN DE BONO AL ASESINATO DE ISAÍAS CARRASCO
Exclusiva CITY FM: Las mentiras de ZP en la negociación con ETA
El ministro de Defensa había conseguido, finalmente, tener acceso a varios informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que en un principio se le habían ocultado, y que ponían en duda la auténtica voluntad de la banda terrorista de mantener y llevar adelante un verdadero “alto el fuego permanente” tal y como había anunciado ETA en varios de sus comunicados. Estos Informes oficiales le habían sido hurtados al Ministro de Defensa al margen de la norma y del funcionamiento correcto del CNI. Rodríguez Zapatero sabía que la opinión del político manchego no era muy favorable a esta negociación. Si José Bono conocía lo que aparecía realmente en estos papeles, Zapatero no tendría argumentos para convencerle de la oportunidad y necesidad de este proceso. Los Informes sobre ETA no llegaban al Ministro de Defensa y eran remitidos a un equipo reducido de asesores y fontaneros de Zapatero en el Palacio de la Moncloa.
[…]
Todos los Informes del CNI coincidían en el análisis de que la tregua era una farsa. ETA no tenía verdadera voluntad de mantener un alto el fuego permanente. Mantenía su aparato logístico de compra de armamento en el mercado negro. Mantenía su aparato de extorsión criminal. Sus comandos y militantes tenían orden de mantenerse durmientes a la espera de ódenes. Y, lo más importante, ETA exigía el pago de un precio político por dejar de matar. El Gobierno lo sabía y mintió a los españoles. José Bono presentó su dimisión como Ministro de Defensa el viernes 7 de abril de 2006. Justo dos semanas después del inicio de la falsa tregua.
http://www.cityfmradio.com/detalle_noticia.php?id_...

64 TheFlash, día 7 de Julio de 2008 a las 08:48
José García Domínguez superior con ‘Paradojas terminales’. Leerlo, vale la pena.

http://www.libertaddigital.com/opiniones/opinion_4...
65 alonso_4, día 7 de Julio de 2008 a las 10:23
Vidal Quadras, líder de mantequilla

Magnífico trabajo de Pío Moa, cuando se mete hoy con Vidal Cuadras, al que tanto ha magnificado en un pasado no tan remoto.

Porque si algo nos ha dolido a muchos en los últimos meses no es la "falsa-traición" de Rajoy, porque ésta ya se podía dar por descontada viendo lo que había hecho desde antes de las elecciones del 2004, y en el periodo 2004-2008.

Aquí lo malo ha sido la actual y verdadera "traición" de Esperancita (la patrocinadora de la corrupción de los pisos-para-jóvenes), Vidal Cuadras y otros varios, que sabiendo el disparate que se está cometiendo en y con España, prefieren aferrarse a sus cargos y silbar a ver si escampa.

Y lo más gracioso, sabiendo todos que Rajoy es el típico perdedor nato que va camino de otro castañazo. Eso sí, todos tan contentos ..

Pues ya se enterarán de lo que va a quedar del PP, perdiendo una detrás de otra.
66 tinin, día 7 de Julio de 2008 a las 11:42
Anoche, 06/07/2008, Vidal Quadras, en Intereconomía, reprochó a Monserrat Nebrera que pese a haber mantenido una línea de españolidad en el pasado, ahora se hubiese negado a suscribir el manifiesto de defensa del castellano. La Nebrera se defendió confusamente- a mí me costaba seguir su razonamiento-, en un diálogo que estaba alcanzando cierta tensión. Finalmente, tras la presión de Vidal Quadras, vino a decir que defiende el castellano como lengua vehicular en los primeros años de enseñanza, y que después propone una especie de menage a trois entre el castellano, el catalán y el inglés. Pero sonaba a lo de siempre, a que le da vergüenza decir abiertamente lo que le pide el cuerpo. Lo más gracioso fue la frase final de Vidal Quadras: "¿Pues sabe lo que le digo? Que ese es el modelo que defendí yo cuando era presidente del PPC".
Y es que este hombre siempre hace igual: parece que va a arreglarlo todo,hace unos diagnósticos muy atinados.... y se acaba cagando por las patas para abajo...Igualico, igualico que Esperanzica Aguirre.
67 jlh, día 7 de Julio de 2008 a las 11:55
En esta dirección se ve un video se ve a parte de la población de Bilbao celebrando la victoria de España en la Eurocop. Se puede observar como en España hay mucha gente que está harta de su situación, y ha aprovechado esta victoria para salir a la calle y decir lo que piensa. Pero la gente de bien necesitamos algún líder de verdad que sepa canalizarnos y aprovechar todo nuestro potencial.

Sólo una advertencia sobre los comentarios del blog: los guardias civiles que van al País Vasco ahora son todos voluntarios. Es más tienen que superar duras pruebas y cursos, así como la competencia con otros compañeros que también quieren ir. Pero solo van los mejores.

http://www.mimesacojea.com/2008/07/hipnosis.html

Algunos de los cánticos que se puede ver como se corean en el video son:

España, España, España

Viva España

Viva la Guardia Civil

Urkullu cabrón, saluda al campeón

España es una, y no 51

Himno de España tarareado

Donde están, no se ven, los niñatos de hb

Todos a una, Put.a batasuna

Bilbao es español, os guste o no

Yo soy español, español, español, español
68 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 12:01
Y ahora paso a exponer las conclusiones que saco de la lectura del denominado “Manifiesto por la lengua común”.

Su objetivo es reforzar la posición del castellano como lengua dominante frente al resto de las lenguas españolas (que pasan a ser lenguas de segunda clase), en TODAS las comunidades autónomas. Es decir: el castellano será necesario y obligatorio en TODAS partes, las otras lenguas no serán necesarias ni obligatorias en NINGUNA. Una persona que sólo sepa castellano no tendrá ningún problema lingüístico en Cataluña, Euskadi o Galicia: nadie le exigirá aprender catalán, euskara o gallego para ser funcionario, todo el mundo le hablará en castellano, cualquier trámite administrativo podrá resolverlo en castellano, toda la información institucional la recibirá en castellano, etc. A eso lo llaman, cínicamente, “asimetría”.

Evidentemente, ese ciudadano monolingüe castellano no tendrá acceso a algunas cadenas de televisión, a algunos periódicos o a algunos libros; pero eso no le supondrá una gran pérdida, porque esos medios son claramente minoritarios frente a los que utilizan como vehículo el castellano.

En realidad, se trata de una carrera entre un percherón y un pura sangre CON UNAS REGLAS QUE FAVORECEN AL PURA SANGRE.

Se dice que apoyar el castellano no supone un perjuicio para las otras lenguas españolas. Pero eso no es cierto. Si aumentamos el consumo de carne, disminuiremos el de pescado. Y con las lenguas pasa lo mismo: si se usa más una, se usa menos la otra.

Por supuesto que esa política lingüística es legítima y democrática. Y también lo sería una política que excluyera a las lenguas minoritarias de la enseñanza y la Administración. Además, pienso que la mayoría de los españoles está a favor de ella: nos cuesta muchísimo aprender idiomas, y la prueba son las dificultades que tenemos con el inglés. Pero, dicho esto, son los catalanes, los gallegos y los vascos los que tienen que decidir, ya que tienen competencias en política lingüística y educación.

Para un nacionalista español, la defensa del castellano es la defensa de España. Un nacionalista español piensa que Cataluña, pongamos por caso, dejaría de ser España si el castellano desapareciera. Igual que un nacionalista catalán piensa que Cataluña desaparecería si dejara de hablarse catalán. Son dos nacionalismos que tiran de los extremos de la misma cuerda, y sus objetivos finales son incompatibles.
69 denebola, día 7 de Julio de 2008 a las 12:18

El siempre patético mescaler no acaba de comprender (bueno, sí lo comprende, pero no está aquí para rendir honor a la verdad) que no se están dilucidando los derechos de las lenguas, sino los derechos de las personas que usan esas lenguas. Que una persona que hable español no puede ser discriminada por hablar español. Que si cada cual libremente decide y de esa decisión se sigue que el catalán desaparezca, pues que desaparezca, al igual que el vasco.

No quiere comprender (bueno, sí lo comprende, pero no está aquí para rendir honor a la verdad) que no puede haber simetría entre la lengua de todos y la lengua de algunos. Porque una simetría por decreto es una violencia y una injusticia contra la mayoría.

La pérdida de la lengua común en la enseñanza y la administración es un pérdida real, y mayor precisamente para los jóvenes vascos, catalanes y gallegos. Y por eso en países a los que difícilmente se les puede calificar de fascistas, como Francia, la lengua de la enseñanza y la administración es sólo una: el francés.

Es sólo cuestión de sentido común (pero no está aquí mescaler para ejercitarlo).

70 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 12:22
Depués de escribir el post #68, leo en El País un artículo que me parece muy interesante:


TRIBUNA: ALBERT BRANCHADELL

Un manifiesto contra España

El 'Manifiesto por la lengua común', en vez de reforzar la identificación de los ciudadanos con el proyecto político compartido de España, es una invitación al desapego. España es un país plurilingüe

España es un país plurilingüe. La mayoría de españoles tiene el castellano como lengua materna o lo ha elegido como vehículo preferente de expresión, comprensión y comunicación, pero existen también otros españoles que tienen o han elegido otra lengua. Ésta es la realidad que la Constitución de 1978, los estatutos de autonomía y las llamadas leyes "de normalización lingüística" han pretendido acomodar en los últimos 30 años. Y he aquí la realidad que el Manifiesto por la lengua común no acierta a reconocer en su empeño por encumbrar el concepto de "lengua común" y dar marcha atrás en el camino iniciado hace seis lustros.

El primer reproche que cabe dirigir al Manifiesto no es su franco involucionismo sino el concepto mismo de "lengua común". Según el Diccionario de la Lengua Española, "común" es lo que "no siendo privativamente de ninguno, pertenece o se extiende a varios". Sin duda, el castellano pertenece a todos los españoles. Pero también el catalán/valenciano, el euskera y el gallego. Para los firmantes del Manifiesto sólo el castellano es verdaderamente común en la medida que lo conocen todos los españoles. Pero una cosa es que todos los españoles conozcan el castellano y otra muy distinta que consideren que el castellano es su lengua. Ahí es donde el Manifiesto efectúa un dudoso salto conceptual: de la amplia difusión social del castellano a la condición de lengua política exclusiva. La asimetría social entre las lenguas españolas es un hecho empírico (con sus razones históricas); la asimetría política que el Manifiesto deduce de ella es una posición ideológica no sólo controvertible sino peligrosa para la continuidad de España como proyecto político compartido.

Esta asimetría se manifiesta tanto en la consideración que reciben las lenguas dentro de las comunidades bilingües como en los ámbitos estatal y europeo. Según el Manifiesto, en las comunidades bilingües la obligación de conocer el castellano puede ser impuesta; en cambio, el conocimiento de la otra lengua oficial solo puede ser "estimulado". Por otra parte, es evidente que los funcionarios de esas comunidades deben conocer el castellano; en cambio, no es necesario que todos conozcan la otra lengua oficial. Finalmente, el uso público del castellano por parte de los representantes políticos no conoce límites territoriales; en cambio, el uso de las otras lenguas oficiales debe quedar confinado al territorio de las comunidades bilingües.

El plan del Manifiesto es trasladar la asimetría social a la esfera política y ordenar jerárquicamente las lenguas: el castellano debe ser la lengua verdaderamente oficial y las demás deben serlo sólo de modo secundario. El problema es obvio: este plan no está en línea con el desarrollo del bloque constitucional de los últimos 30 años. Es por ello que los firmantes del Manifiesto reclaman al Parlamento español una normativa legal para rectificar el rumbo y amarrar la primacía del castellano.

El Manifiesto sostiene que esa normativa debe fijar que el castellano es "común y oficial" a todo el territorio y la única lengua cuya comprensión "puede serle supuesta a todos los ciudadanos españoles". Si exceptuamos el aconstitucional "común", esa propuesta ya está en la Constitución. Sin duda, la propuesta debe ser entendida en términos exclusivistas: lo que se propone es que se prohíba la posibilidad de establecer el deber de conocer una lengua española diferente del castellano, de modo que su comprensión pueda serle supuesta a todos los ciudadanos de la comunidad afectada. Es decir, que se prohíba lo que prevé el Estatuto de Cataluña para el catalán y que se abandone la jurisprudencia que sanciona el conocimiento obligatorio del catalán por parte de los alumnos y de los funcionarios de la Administración catalana.

El Manifiesto también reclama que se establezca el derecho de los ciudadanos a ser educados en castellano. A diferencia de la anterior, esta propuesta no está en la Constitución. Lo que sí existe es una acreditada jurisprudencia según la cual el derecho a la educación no implica el derecho a elegir la lengua de la enseñanza. Es interesante, por cierto, que el Manifiesto solicite al Parlamento español una normativa sobre una cuestión que parlamentariamente ya está zanjada: el Congreso rechazó recientemente una proposición del PP que incluía el derecho a "estudiar en castellano en todas las etapas del sistema educativo".

Naturalmente, que el Parlamento convalide el sistema de inmersión lingüística en Cataluña no significa que este sistema sea invulnerable a la crítica. Si el Manifiesto existe es, en buena medida, por el trato escolar que recibe el castellano en Cataluña, que acaso sería bueno revisar. Es posible que en Cataluña no se haya garantizado de manera satisfactoria el derecho a recibir la "primera enseñanza" en castellano, reconocido desde la Ley de Normalización de 1983. En la actualidad, oponerse a la tercera hora de castellano (al mismo tiempo que se admiten asignaturas en inglés) es un grave error político. En ambas cuestiones, cumplir estrictamente la ley podría bastar quizás no para prevenir manifiestos pero sí para aplacar el posible descontento ciudadano. La normativa legal que propone el Manifiesto también debería establecer que "en las autonomías bilingües, cualquier ciudadano tiene derecho a ser atendido institucionalmente en las dos lenguas oficiales". De nuevo se propone algo que ya está en el derecho vigente. En el caso de Cataluña, el Estatuto no puede ser más claro: "Los ciudadanos tienen el derecho de opción lingüística". Todo lo que habría que hacer es garantizar efectivamente este derecho en todas las comunidades bilingües, reconociendo que se infringe con mayor frecuencia cuando la lengua elegida no es el castellano. El testimonio de un ciudadano valenciano en este periódico es ilustrativo: "Nunca he tenido problema alguno para ser atendido en castellano; muchísimos para serlo en valenciano".

Por lo demás, si verdaderamente son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüísticos, no es claro por qué esos derechos deberían quedar circunscritos al territorio de su comunidad. En aplicación de sus principios, el Manifiesto debería abogar también por el derecho a ser atendido en cualquier lengua oficial por las instituciones compartidas del Estado. De lo contrario, el Manifiesto debería solicitar la reforma del actual reglamento del Senado, por cuanto reconoce que los ciudadanos "podrán dirigirse al Senado en cualquiera de las lenguas españolas que tengan carácter oficial en su comunidad autónoma". O, por la misma regla de tres, debería solicitar la derogación de los acuerdos entre España y las instituciones de la UE, que permiten a los ciudadanos españoles comunicarse con ellas en cualquier lengua que sea oficial dentro del territorio español.

En la línea de limitar el uso de las lenguas diferentes del castellano, el Manifiesto termina reclamando que se obligue a los representantes políticos a expresarse en castellano en sus funciones de alcance estatal o europeo. Se desprende, de nuevo, la conveniencia de reformar el reglamento del Senado, que permite intervenir en cualquier lengua oficial en la Comisión General de las Comunidades Autónomas, y la abrogación de los acuerdos con la UE. En definitiva, el Manifiesto nos propone un viaje en el tiempo, hacia 1981, cuando el ministro Rodolfo Martín Villa, al calor del 23-F, promovía una ley para garantizar la enseñanza del castellano en todo el territorio, o acaso hacia 1975, cuando el último Consejo de Ministros franquista aprobaba un decreto que reconocía las lenguas "regionales" como patrimonio cultural y declaraba el castellano "idioma oficial de la Nación y vehículo de comunicación de todos los españoles".

En los acuerdos con la UE antes citados, se aduce que "los esfuerzos para acercar la Unión a los ciudadanos exigen que, en la medida de lo posible, se facilite tanto a ellos como a sus representantes la comunicación con las instituciones en su lengua materna, elemento importante para reforzar su identificación con el proyecto político de la Unión". El Manifiesto por la lengua común va en la dirección contraria: lejos de reforzar la identificación de los ciudadanos con el proyecto político de España, es una invitación al desapego. España es un país plurilingüe. Si queremos que siga siendo un país, la receta no es contraponer la lengua "común" a las lenguas "autonómicas", ni anteponer los intereses de los "ciudadanos monolingües en castellano" a los del resto de ciudadanos españoles.


Albert Branchadell es profesor de la Facultad de Traducción e Interpretación de la Universitat Autònoma de Barcelona.
71 gaditano, día 7 de Julio de 2008 a las 12:35
Ya que todavía estoy inmerso en la fiebre tenística: Mescaler, en lo de las lenguas,estás como Federer al final del partido de ayer,"cassée", le dijo al redactor de LÉquipe.
Después de arremeter contra un manifiesto largo tiempo debido terminas diciendo vacuidades sobre que decidan los gallegos, catalanes y vascos...
A mí me parece de sentido común que, ya que hay una lengua común, lo siga siendo, y que nadie esté obligado a aprender las lenguas locales que sólo usan parte de las poblaciones autonómicas.
Confieso que aunque el gallego es la más fácil de entender de las lenguas regionales para el castellano hablante, a veces me irrita el leer todo lo publicado por una autoridad autonómica gallega, sean comunicados del Valedor do Pobo, respuestas de la burocracia del Ayuntamiento o folletos del Auditorio sobre los conciertos de música sinfónica sólo en gallego, por el esfuerzo que supone y la ocasional dificultad para comprender alguna frase o palabra.
En algunos institutos de secundaria, con una inmensa mayoría de castellano hablantes, las contribuciones de los alumnos a la Revista anual del Instituto son traducidas obligatoriamente al gallego para su publicación en ésta. ¿Es eso normal y democrático o una muestra patológica de ingeniería social(Arcadi Espada en El Mundo de hoy) impuesta por el Estado?
Se fabrica así una realidad ficticia linguística a golpe de autoritarismo estatal y dinero de fondos públicos.
72 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 12:39
El siguiente paso, gaditano, es considerar que esas lenguas "locales" (sic) son innecesarias y superfluas, ya que tenemos una lengua "común". ¿Está usted dispuesto a darlo?
73 kabardin, día 7 de Julio de 2008 a las 12:52
No,el siguiente paso es conceder a las peculiaridades regionales la importancia que merecen.
74 tachuela, día 7 de Julio de 2008 a las 12:58
Imposible leer el tostonazo que aporta hoy Mescaler. No es extraño, pues procede de El País.

El artículo 6º del Código Civil español dice que "La ignorancia de las leyes no excusa de su cumplimiento". Si dijera lo contrario, nadie sería responsable de delito alguno, y con alegar ignorancia, todos los delincuentes serían absueltos. Pero el Código Civil no obliga a nadie a estudiarse de memoria todas las leyes.

Al decir que los españoles tienen el "deber de conocer el idioma español y el derecho a usarlo" es la forma utilizada por el legislador para garantizar que exista una lengua común como vehículo para que nos entendamos los españoles, pero no van a meter a nadie en la cárcel si no lo quiere usar, o no lo sabe usar.

Las lenguas no tienen derechos: los titulares de los derechos son sus hablantes.

.
75 tachuela, día 7 de Julio de 2008 a las 13:08
Y continúa Mescaler con la matraca: El siguiente paso, gaditano, es considerar que esas lenguas "locales" (sic) son innecesarias y superfluas, ya que tenemos una lengua "común".

Afirmo categoricamente que en Lepe o en Villaconejos, por poner dos ejemplos, son superfluas e innecesarias. Lo que no significa que un mescaler de Lepe o Villaconejos propietario de una tienda de comestibles no pueda estudiar gallego, catalán, euskera o bantú, pero si al utilizar cualquiera de estas últimas lenguas no lo entiende ninguno de sus vecinos, pues que se j0da.

Vamos, me parece a mi.

.
76 Contable, día 7 de Julio de 2008 a las 14:02

Tachuela #75

¡Apúntese el hoyo, y el partido!
77 jaritos, día 7 de Julio de 2008 a las 14:24
Mescaler, las lenguas locales, regionales o como vd. quiera llamarlas, son tan innecesarias y superfluas como decidan libremente sus potenciales usuarios. El poder político no es quien para obligar a utilizar una lengua, prohibiendo el uso de otra más extendida. Habiendo una lengua en la que nos entendemos todos, que para eso son las lenguas, para comunicarnos, tengo que tener libertad para usar o aprender otra. El español no se ha impuesto nunca en ningún sitio de España; sin embargo, el vascuence (bueno el batúa), el gallego y el catalán lo quieren imponer por la fuerza. Y eso va contra las libertades individuales.
78 gaditano, día 7 de Julio de 2008 a las 14:33
Mescaler: Las lenguas locales seguirán existiendo en la medida en que los ciudadanos quieran seguir hablándolas.
por cierto, aunque apoyo el manifiesto, en el fondo poco temo sobre este esfuerzo autoritario de las élites políticas nacionalistas por imponer los idiomas locales. he vivido muy de cerca el surrealista caso Irlandés, con millones de libras y euros gastados, propagandas en todos los medios de comunicación y la imposición inmisericorde sobre un 95% de irlandeses angloparlantes del gaélico durante siete décadas, con resultados nulos. El 95% de los irlandeses, hoy, como en 1920, sigue hablando y escribiendo en inglés, a pesar del complejo de culpa que las autoridades políticas les han creado a cuenta de la defensa de la identidad irlandesa y de "nuestro" idioma.
Estoy seguro de que el castellano va a seguir prosperando en Galicia, Cataluña y el País Vasco, como el Inglés en Irlanda incluso tras una independencia febrilmente ideologizada por los partidarios de la Irlanda Irlandesa.
79 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 14:41
No ha respondido usted a mi pregunta, gaditano.

#77 Eso de que el español no se ha impuesto NUNCA es falso. jaritos, infórmese bien.
80 malpharu, día 7 de Julio de 2008 a las 15:34
Atentamente:
Soy Catalán y llevo toda mi vida residiendo en Catalunya, excepto cuando fui a la "mili" que estuve en Madrid.
El tema de la lengua no es más que una excusa. En realidad lo que perseguimos los catalanes, bueno yo no, por supuesto; pero si la mayoría de los que son "digamos de pura cepa". Esto parece que tenga connotaciones raciales o como en la edad media, se decía eso de "cristianos viejos". Pero no tiene nada que ver con eso, ya les gustaría a ellos, pero no. Tiene que ver con que han mamado una ilusión, una quimera, una fantasía, yo prefiero llamarlo obsesión, que casi ya es genético. Pues retomando el hilo, lo que perseguimos no es ni más ni menos, que la independencia, crear un estado nuevo, lo demás son "paparruchas".
¿Porqué tanta "paparrucha"? Muy sencillo. Porque los catalanes queremos, no cualquier independencia, sino una, en la que no pierda Cataluña, ningún privilegio, sobretodo económico. Por eso, cuando en España se habla de boicot, aquí a más de uno se le ponen los pelos de punta. Y os aseguro que es por eso mismo una buena medida.
Además no solo se trata de no perder el chollo que tiene Cataluña con España, sino además para crear ese estado como mínimo, por razones de viabilidad creo, queremos Valencia, hasta Murcia, y por supuesto las Baleares, incluso parte de Aragón.
Básicamente y mal escrito, porque soy un simple vigilante, esto es lo que hay. Y no os quebreís la cabeza más, creedme no podreís jamás dialogar con nosotros, porque es una obsesión, no atendremos a razones, sacaremos mil argumentos para rebatir los vuestros por pueriles que sean, y os aseguro que la mayoría no lo serán tanto. Porqué aquí hay gente que vive bien y solo se ocupa de eso. El presupuesto de la Generalitat, está al servicio de la obsesión, que se podría comparar, bueno dejémoslo.
O sea, hay gente muy preparada que solo hace eso. Para que lo entendaís, en Cataluña hay dos tipos de escuelas de "élite", las dos religiosas, una podría ser el Colegio Viaró, de San Cugat, que es del Opus Dei, esta la conozco. Bueno este tipo de escuela son de religión católica, como no se os escapará. El otro tipo, no os sabría dar ejemplo, porque hay muchas, y no son de tanto renombre, incluso algunas son cooperativas. Además no son de ahora, hace ya un siglo que existen, me refiero al tipo, muchas abrieron después de morir Franco claro está, su religión es Cataluña.
Espero ir aportando cosas, ahora que me he animado a participar.
Saludos...
81 Criti, día 7 de Julio de 2008 a las 16:29
El otro día conocí a un joven por internet de Sabadell y me lo dijo muy claro: los independentistas están estropeando cataluña, están convirtiendo Cataluña en un lugar irrespirable para la democracia y las libertades.

Pero a Mariano Rajoy lo máximo que parece importarle es la economía y la nena angloparlante. Penoso.
82 malpharu, día 7 de Julio de 2008 a las 16:55
Criti #81
Atentamente:
No te creas que es tanto así. Por eso la mayoría de los nacionalistas se rasgan las vestiduras cuando se manifiesta algo así. Dicen en Cataluña no hay conflictos. Y tienen razón.
Lo que ellos están cometiendo es un crimen, pero la mayoría de desarraigados como yo, ya llevamos mucho tiempo aquí. Ya hay emigrantes de tercera generación -no se si esto lo digo bien- pero el caso es que la mayoría han formado familia, tienen muchos lazos, de alguna manera han echado raíces. En casa solo se habla español, claro esta. Pero muchos de mi generación -sería la segunda- se han sometido, de tal manera que aunque en casa siguen hablando español, a los niños les hablan catalán, sobretodo cuando son pequeños. Lo hacen porque les importa un pito, la política, ni saben la importancia que tiene su lengua materna, somos gente muy humilde, que tenemos poca cultura. Pues como decía le hablan catalán a los hijos, porque saben que si no aprenden la lengua están muertos, laboralmente hablando, sobretodo al principio, cuando la inmersión lingüística no era tan intensa como ahora.
La opción sería salir de Cataluña, como yo desearía, pero no es tan fácil para gente que prácticamente no tiene estudios. Además hay que empezar de cero, ya con una edad, y encontrar trabajo no es tan fácil para nosotros. Desdeluego la principal causa es el hecho de tener la familia aquí. La familia ata mucho, especialmente para gente humilde, que muchas veces se apoyan unos a otros. O sea es apego a la familia por amor, pero también por interés.
Aquí somos incomprendidos, al que alza la voz, se le llama desagradecido, porque piensan que gracias a ellos (los catalanes) comemos y hemos prosperado. Es verdad que al principio, cuando nos amparaba entre comillas el gobierno (Franco) nos hemos reído de sus cosas (de las de los catalanes), pero ellos se han tomado cumplida venganza. Aquí, como no sea para trabajar de paleta o pintor, o algo así, si quieres trabajar tienes que hablar catalán. No solo es un tema de la escuela como ves.
Para ellos (los catalanes) es normal, porque... ¿como no vas hablar catalán, si estás en cataluña? No os pedimos nada del otro mundo. Como ves ellos tienen muy claro que no son España ni españoles.
Huelga decir que ello es posible, porque la mayoría de burgueses, o dicho de otra forma, los amos de las empresas, los mejor situados en la industria, servicios, etc., son catalanes.
En resumen no hay conflicto por sometimiento de los emigrantes. Y como ellos tienen claro que son Cataluña no España, pues no os entienden.
Saludos...
83 Phantom, día 7 de Julio de 2008 a las 18:19
Sáenz de Heredia decía que no podemos los españoles ser demócratas. Que necesitamos ser perrunos:sumisos,obedientes y agresivos si defendemos a los nuestros. Claro que a veces se nos pueden cruzar los cables y enloquecemos. Cela también decía que el cerebro de sus compatriotas es tan obtuso que sólo cabe una idea por habitante. Y claro sólo admitimos nuestro gobierno. Mientras el PSOE esgrime su ideario, sus planteamientos socialistas de siempre, ¿qué esgrime el de enfrente? una retórica evanescente sin referencias tratando de despegarse de Franco.Y Europa de Hitler, como el otro que le cortó la cabeza al muñeco del museo Tussaud. Somos también un síntoma,quizá de lo peor, europeo,pero un síntoma de continente molesto, marrullero,sin aclaración.
84 malpharu, día 7 de Julio de 2008 a las 19:59
Phantom #83
Atentamente:
No creo que sea un problema exclusivamente de los españoles.
No estámos preparados para la vida democráta plena porqué, ni siquiera sabemos quienes somos. No nos conocemos, así que confudimos nuestra mente, nuestro ego, con nosotros mismos. Eso sería algo asó como si el piloto se creyerá que es el coche. El ego es un mero instrumento, pero de una complejidad tal que adquiere vida propia, y se apodera de nuestra voluntad.
Y como el ego necesita para "vivir" sentirse diferente, crea una ilusión. Y no solo eso, busca el conflicto para auto-afirmarse, y de ahí vienen todos los problemas.
O sea, somos un montón de egos andantes, que pululan por ahí, buscando "camorra" unos con otros.
El antidoto es conocerse a sí mismo, adquirir conciencia, convertirse en el dueño de uno mismo, y hacer que la mente nos obedezca, y solo trabaje, cuando nosotros queramos. Eso es harto díficil claro está.
El drama es que la democracia es incompatible con el ego, porque este no entiende de normas, ni de solidaridad, ni de "cristo que lo pario".
Despertar la conciencia es igual a democracia, e incompatible con el ego, los nacionalismos, totalitarismos, y demás ismos,
Perdonar por el sermón
Saludos...
85 bacon, día 7 de Julio de 2008 a las 20:20
Respecto a lo que dice mesca, recordemos lo que escribiera Sabino Arana, fundador del PNV:

«Si nos dieran a elegir entre una Bizkaya poblada de maketos que sólo hablasen Euzkera y una Bizkaya poblada de bizkainos que sólo hablasen el castellano, escogeríamos sin dubitar esta segunda, porque es preferible la sustancia bizkaina con accidentes exóticos que pudieran eliminarse y sustituirse por los naturales, a una sustancia exótica con propiedades bizkainas que nunca podrán cambiarla,»

«Tanto están obligados los bizkainos a hablar su lengua nacional, como a no enseñársela a los maketos o españoles. No el hablar éste o el otro idioma, sino la diferencia del lenguaje es el gran medio de preservarnos del contacto con los españoles y evitar así el cruzamiento de las dos razas.»

«En Cataluña todo elemento procedente del resto de España lo catalanizan, y les place a sus naturales que hasta los municipales aragoneses y castellanos de Barcelona hablen catalán; aquí padecemos muy mucho cuando vemos la firma de un Pérez al pie de unos versos euzkericos, u oímos hablar nuestra lengua a un cochero riojano, a un liencero pasiego o a un gitano.»

«Les aterra el oír que a los maestros maketos se les debe despachar de los pueblos a pedradas. ¡Ah, la gente amiga de la paz...! Es la más digna del odio de los patriotas. »

«Conque, ¿es anti-español el Euzkera? Es la primera vez que lo oímos de labios maketos. ¡Ya lo sabéis, euzkaldunes, para amar el Euzkera tenéis que odiar a España! Así lo pensábamos nosotros; pero ahora es un español el que lo dice"...y del enemigo el consejo.»

«Si a esa nación latina la viésemos despedazada por una conflagración intestina o una guerra internacional, nosotros lo celebraríamos con fruición y verdadero júbilo, así como pesaría sobre nosotros como la mayor de las desdichas, como agobia y aflige al ánimo del náufrago el no divisar en el horizonte ni costa ni embarcación, el que España prosperara y se engrandeciera.»

«Etnográficamente hay diferencia sustancial entre ser español y ser euskeriano, porque la raza euskeriana es sustancialmente distinta de la raza española... Si fuese moralmente posible una Bizcaya foral y euzkeldun (o con Euskera), pero con raza maketa, su realización sería la cosa más odiosa del mundo, la más rastrera aberración de un pueblo, la evolución política más inicua y la falsedad más estupenda de la historia... y vosotros, degenerados y corrompidos por la influencia española, o los habéis adulterado por completo, o los habéis reemplazado por los usos y costumbres de un pueblo a la vez afeminado y embrutecido... Tanto nosotros podemos esperar más de cerca nuestro triunfo, cuanto España se encuentre postrada y arruinada... el favorecer la irrupción de los maketos es fomentar la inmoralidad en nuestro país; porque si es cierto que las costumbres de nuestro Pueblo han degenerado notablemente en esta época, débese sin duda alguna a la espantosa invasión de los maketos, que traen consigo la blasfemia y la inmoralidad... Es preciso apartarse de los maketos en todos los órdenes de la vida... Gran daño hacen a la Patria cien maketos que no saben euskera: Mayor es el que le hace un solo maketo que lo sepa...»
86 tachuela, día 7 de Julio de 2008 a las 20:36
Contable #76.

:)

Este Mescaler no tiene solución, presumo.

87 malpharu, día 7 de Julio de 2008 a las 20:57
Atentamente:
Intentar dialogar de política con un nacionalista es perder el tiempo.
Sobre el PNV, quisiera aportar algo, porque creo que hay gente que todavía se engaña. Entre ETA y el PNV no hay diferencias, sobretodo hablando en términos de objetivos. Además los peneuvistas son complices de ETA. Es más con la famosa ley que firmaron PP y PSOE en su momento, y que ahora el PSOE reniega de ella, se podría prohibir perfectamente al PNV.
ETA de hecho es una escisión del PNV. Y las diferencias entre ellos son políticas. ETA son bolcheviques, bueno, más bien estalinistas y el PNV no, pero eso es todo.
Por tanto colaborar con el PNV es una estupidez, tan grande, como negociar con ETA. De hecho, si hay paralelismos entre socialistas, peneuvistas y ETA, y demás izquierdas y nacionalistas, es porque tienen puntos comunes.
Aunque socialistas renegaron del marxismo-leninismos, es solo una cuestión de formas. En el fondo siguen defendiendo casi todos los objetivos que la Kominterm, en tiempos de la república estableció para España.
Entre ellos la independencia, o como mínimo un federalismo extremo para Galicia, Vascongadas y Cataluña.
De una forma u otra todos ellos estaban o colaboraban dentro del Frente Popular.
La única manera de solucionar este problema no creo que sea con el estado de derecho, porque el proceso es ya irreversible.
Sólo una intervención militar podría cambiar las cosas, cosa QUE YO NO DIGO QUE DEFIENDA. Esto solo es un análisis de un pobre vigilante, que a lo mejor tengo problemas, por expresar todo esto.
Esta gente observa nuestros forums, lo que decimos y lo que no decimos.
A mi se me ocurrió escribir a la COPE, solamente una vez. Y al día siguiente empezar a recibir correos con virus del Pais Vasco, hasta que se cansaron.
Creedme, esto no es una broma.
Saludos...
88 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 20:59
A proposito del “Manifiesto en defensa de la lengua castellana”

De por qué este manifiesto es manifiestamente nacionalsocialista


Javier Fernández Ortega




Recientemente, en España se ha lanzado una gran ofensiva mediática en respuesta a lo que determinados medios afines a la derecha –y el diario El Mundo, que creo que es afín a El Mundo- consideran reiterados ataques al castellano por parte de los gobiernos autonómicos de las comunidades en las que existe una lengua co-oficial: Cataluña, Galicia y el País Vasco. El punto central de esta ofensiva lo constituye el así llamado “Manifiesto en defensa de la lengua castellana”, que en seguida ha recibido el apoyo de gran parte de los intelectuales de este país. Algo habremos hecho para merecerlos, imagino.
Lo que ahora propongo es examinar detenidamente el breve manifiesto y analizar despacio sus motivaciones, las ideas que presupone sin discusión, las amenazas que el manifiesto considera que acosan al castellano para que haya que defenderlo y las propuestas que realiza para paliar esa situación.1

“Manifiesto por la lengua común.

Desde hace algunos años hay crecientes razones para preocuparse en nuestro país por la situación institucional de la lengua castellana, la única lengua juntamente oficial y común de todos los ciudadanos españoles.

La primera en la frente. Se nos pinta una situación apocalíptica, que suele ser el origen y la causa misma de un ataque reaccionario como el que supone este manifiesto. En este caso la “situación institucional” de la lengua castellana es un motivo de preocupación. ¿Por qué? ¿Cómo? ¿En qué medida? El manifiesto tampoco lo dirá más tarde, pero ahora sólo debemos apuntar mentalmente que la premisa de la que parte todo este esfuerzo colectivo y mediático es la de que existe una lengua amenazada. Aunque, claro, no es una lengua cualquiera: es la única lengua que es a la vez, en España, oficial y común; verbigracia, en el Estado español hay una lengua que está “antes” –filo y ontogenéticamente- que las demás, y ésa es la castellana. Sobre esa lengua, común y oficial, vínculo de todos los ciudadanos españoles, se han ido superponiendo otras, imagino que por caprichos de la gente o por la estupidez nacionalista de los de siempre. Pero esas otras lenguas son tan sólo un suplemento, un añadido de bilingüismo que nos hace parecer un estado moderno, pero que es totalmente prescindible. Y únicamente llevamos una frase.

Desde luego, no se trata de una desazón meramente cultural –nuestro idioma goza de una pujanza envidiable y creciente en el mundo entero, sólo superada por el chino y el inglés- sino de una inquietud estrictamente política: se refiere a su papel como lengua principal de comunicación democrática en este país, así como de los derechos educativos y cívicos de quienes la tienen como lengua materna o la eligen con todo derecho como vehículo preferente de expresión, comprensión y comunicación.

Vamos a ver. Si la situación institucional de la lengua castellana es preocupante, ¿cómo es eso de que goza de una pujanza envidiable en el mundo entero? A cualquiera, leyendo este manifiesto, le parecería que la situación del castellano es la de una lengua indígena moribunda, al borde de la extinción por falta de hablantes, discriminada política, cultural y administrativamente. Pero no. Es una lengua en crecimiento, sólo que en el resto del mundo y no en nuestro propio jardín, donde su papel como lengua principal de comunicación democrática se ha puesto en entredicho. (A mi me parece que lo que se pone en entredicho es la capacidad para comunicarse democráticamente en catalán, euskera o gallego, pero en fin) Volvemos a lo de antes: hay sólo una lengua que “sirve”, que es de utilidad –de utilidad cívica, o democrática, para situarnos en la órbita del nacionalismo constitucionalista y el españolismo democrático de UPD-. Las otras lenguas no son principales, son secundarias, accesorias y prescindibles. El argumento es clarísimo: una chica de Cuenca sólo podrá comunicarse democráticamente con un señor de Granollers, de Verín o de Gernika en castellano. Tiene cierta lógica, así mirado. Pero vamos a imaginar, por un momento, que Cataluña, Galicia y Euskadi tuvieran una lengua propia –creo que eso significa lengua vernácula2-, aunque ésta tuviera una implantación irregular en su territorio debido a factores históricos y políticos. Intentemos concebir, por un momento, la estupidez absoluta y proetarra de que los niños catalanes, gallegos y vascos no nacen con el castellano aprendido, como un atributo innato de la ciudadanía española, común y democrática. Pero no podemos pensar esto, porque si el castellano no preexiste a la comunicación democrática, entonces nos encontramos con una situación de dominación, en la que un grupo obliga a otro a expresarse en SU3 lengua para hablar de democracia, en lugar de aprender la del otro y tratar de cooperar. Claro, que la política lingüística, en España, nunca se ha visto como un conflicto de poder y prestigio entre distintas lenguas sino como naturalización de esa misma situación. Y de esa naturalización viene éste manifiesto. Por eso hay que defender el derecho a elegir la lengua castellana como vehículo preferente de expresión, comprensión y comunicación en los únicos territorios en los que existe un mínimo contrapoder que puede intentar favorecer políticamente la expansión y pervivencia de otra lengua distinta del castellano. En todos los casos de discriminación lingüística que suelen denunciar con gran escándalo y platillo nuestros medios no se trata nunca de una discriminación efectiva del castellano (por ejemplo una prohibición, como las de Franco), sino de medidas más o menos acertadas para la promoción del uso de la otra lengua: el catalán, el euskera o el gallego. El hecho de que se haya naturalizado esa situación de poder a la que me refería antes –y que este manifiesto va a llamar, muy elocuentemente, asimetría- hace que favorecer a otra lengua oficial en su territorio se interprete como un ataque hacia el castellano, cuando no es así en absoluto. Sólo que en esta dialéctica del sojuzgamiento lingüístico sólo cabe la confrontación como forma de relación. Y la no extinción de otras lenguas distintas del castellano parece considerarse ya un acto declarado de agresión. Parece que para el castellano el bilingüismo, a menos que sea con el inglés, no es una opción.

89 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 21:05
Todas las lenguas oficiales en el Estado son igualmente españolas y merecedoras de protección institucional como patrimonio compartido, pero sólo una de ellas es común a todos, oficial en todo el territorio nacional y por tanto sólo una de ellas –el castellano- goza del deber constitucional de ser conocida y de la presunción consecuente de que todos la conocen. Es decir, hay una asimetría entre las lenguas españolas oficiales, lo cual no implica injusticia (?) de ningún tipo porque en España hay diversas realidades culturales pero sólo una de ellas es universalmente oficial en nuestro Estado democrático. Y contar con una lengua política común es una enorme riqueza para la democracia, aún más si se trata de una lengua de tanto arraigo histórico en todo el país y de tanta vigencia en el mundo entero como el castellano.

Léase: todas las lenguas oficiales son españolas, pero hay una que es más española que las demás, la castellana. Una lengua que es un deber conocer, lo cual, siendo honestos, no es cosa del manifiesto, sino de la Constitución, (perdonen que no me postre). Lo importante de este punto, en realidad, viene de su propia estructura. Después de repetir el artículo de la Constitución lo justifica, supongo que porque a los redactores del manifiesto aún les quedaba un poco de pudor en el cuerpo. Pero se lían y lo dejan peor. Hay varias lenguas, sí. Todas son españolas, también. Pero una manda más, porque todos tenemos el deber de hablarla –si bien el castellano nunca se ha impuesto por la fuerza, ojo, eso es cosa de otros-, y aunque eso genera una asimetría, que nadie se queje, porque no es nada injusto: aunque haya diversas realidades culturales, sólo una manda más –nótese que volvemos a lo mismo, a la preeminencia de una falsamente homogénea realidad cultural castellana que es la que encarna la realidad cultural universal, común, democrática, cívica y magnífica de España. Yo ya no sé cuánto franquismo residual nos queda en las venas, pero a veces dudo de si será eso realmente lo que nos una, y no la españolidad-castellanidad dichosa. Otra perla: es un orgullo tener una lengua política, que es la castellana, porque ojo, las demás no son políticas, -no se pueden usar para la polis, en lo público, son lenguas domésticas, lengüecillas de viejas y campesinos, de caserío, hórreo o masía- sino otra cosa, una excoriación de la piel democrática y común de todos los españoles. Esa lengua política –supongo que porque tiene cinco vocales y tal- es una enorme riqueza para la democracia. Y además, tiene solera histórica y proyección internacional. Venga, vale, me la compro.

Son los ciudadanos quienes tienen derechos lingüísticos, no los territorios ni mucho menos las lenguas mismas. O sea: los ciudadanos que hablan cualquiera de las lenguas co-oficiales tienen derecho a recibir educación y ser atendidos por la administración en ella, pero las lenguas no tienen el derecho de conseguir coactivamente hablantes ni a imponerse como prioritarias en educación, información, rotulación, instituciones, etc… en detrimento del castellano (y mucho menos se puede llamar a semejante atropello “normalización lingüística”).

Las lenguas no tienen derecho a conseguir coactivamente hablantes4, ni a imponerse como prioritarias en sus territorios. Las lenguas, que son unas malvadas –pero sólo las co-oficiales, ojo, la Oficialísima es una lengua democrática, común, moderna y cívica- buscan imponerse coactivamente, lo cual es el colmo del retorcimiento argumentativo. Resulta que en un territorio que tiene una lengua propia, materna y con cierta implantación, esa lengua tiene que quedar relegada a ámbitos donde no moleste, es decir, fuera de la educación, la información, la rotulación y las instituciones. Esos son campos que sólo puede ocupar el castellano, pero cuando lo hace nadie hablará nunca de coacción lingüística, sino, imagino, de normalidad democrática, convivencia ciudadana o algo así. Sólo si las lenguas co-oficiales –y vaya que le gusta al manifiesto recalcar esa palabra- se atreven a salir a la polis, a hacerse políticas, y tomar el espacio público del rótulo, de la escuela y de la institución, entonces ésa es la mayor deslealtad que se le ha hecho nunca al sistema democrático español. Y entonces, sólo entonces, hay coacción, porque una lengua –la buena, la democrática, no se me pierdan- que tiene YA todos esos ámbitos, a nivel estatal, copados, no puede permitir que a nivel autonómico, provincial e incluso municipal, haya una mínima sombra de competición.

En las comunidades bilingües es un deseo encomiable aspirar a que todos los ciudadanos lleguen a conocer bien la lengua co-oficial, junto a la obligación de conocer la común del país (que también es la común dentro de esa comunidad, no lo olvidemos). Pero tal aspiración puede ser solamente estimulada, no impuesta. Es lógico suponer que siempre habrá muchos ciudadanos que prefieran desarrollar su vida cotidiana y profesional en castellano, conociendo sólo de la lengua autonómica lo suficiente para convivir cortésmente con los demás y disfrutar en lo posible de las manifestaciones culturales en ella. Que ciertas autoridades autonómicas anhelen como ideal lograr un máximo techo competencial bilingüe no justifica decretar la lengua autonómica como vehículo exclusivo ni primordial de educación o de relaciones con la administración pública. Conviene recordar que este tipo de imposiciones abusivas daña especialmente las posibilidades laborales o sociales de los más desfavorecidos, recortando sus alternativas y su movilidad.
Esto es, es bastante digno de elogio que ustedes quieran que esa lengüecilla que hablan de puertas para adentro sea conocida por todos los ciudadanos de la comunidad donde es co-oficial, pero esto es algo que, les recordamos, no podrán hacer mediante la coacción, ni mediante la visibilidad en la educación, la información, la rotulación y las instituciones. ¿Cómo lo haremos entonces? (Se preguntarán) Pues muy sencillo, sitúense en los aeropuertos y otros lugares de paso e importunen al gentío que pasa con sus frases incomprensibles. Funden academias. Editen libros. Háblenlo en la intimidad. En otras palabras: estimulen su uso, estimúlenlo. Pero no lo impongan, que para eso ya está la Oficialísima. Además, sabemos de buena tinta que en sus territorios también hay españoles de bien que sólo desean poder decir en indígena buenos días, adiós y gracias, lo suficiente para que no se los coman. Es gente honrada y temerosa de Dios y no merecen que les hagan ustedes la puñeta. Y todo esto, por no hablar de los pobres, esa gente que no ha tenido posibilidades de aprender alguna de las lenguas co-oficiales –a pesar de las grandes facilidades que el estado central pone para ello: optatividad de las lenguas co-oficiales del estado en la educación secundaria, presencia de las titulaciones de filología en estas lenguas en todas las universidades públicas, subtitulado de las emisiones de la televisión pública en las lenguas co-oficiales, legalización de su empleo en el parlamento del Estado, etc-. Como nosotros no hemos fomentado que ellos puedan aprender eso que ustedes llaman lengua, el que ahora sea necesario hablar una de ellas para atender a público monolingüe en un puesto de funcionario, o impartir clases en una lengua co-oficial es exclusivamente culpa suya. Nosotros le decimos a la gente: “Si ya hablas español (castellano), majete, para qué quieres más”. Ustedes son los malos por desengañarles. Además, ¿no esperarán que la gente APRENDA una de esas lengüecillas? Para eso que aprendan inglés5, hombres de dios, que eso sí que tiene salidas laborales.

Ciertamente, el artículo tercero, apartado 3, de la Constitución establece que “las distintas modalidades lingüísticas de España son un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección”. Nada cabe objetar a esta disposición tan generosa como justa, proclamada para acabar con las prohibiciones y restricciones que padecían esas lenguas. Cumplido sobradamente hoy tal objetivo, sería un fraude constitucional y una auténtica felonía utilizar tal artículo para justificar la discriminación, marginación o minusvaloración de los ciudadanos monolingües en castellano en alguna de las formas antes indicadas.
La disposición es generosa porque, evidentemente, da más de lo que se merecerían estas lenguas co-oficiales. En caso contrario, bastaba con decir que era una disposición justa. Añadir el calificativo “generosa” sólo es una muestra más de superioridad cultural y lingüística: en NUESTRA constitución fuimos lo suficientemente generosos como para enmendar ciertos errores históricos de los cuales el castellano, aunque resultó ampliamente beneficiado, no tiene responsabilidad ninguna, ni cabe hoy actitud compensatoria por tales errores históricos. Como la Constitución cerró la caja de Pandora en este país, y solucionó todos los problemas históricos de España por el tan patrio método de soslayarlos uno a uno, se dice que esos objetivos están sobradamente cumplidos hoy, y que tratar de establecer una política lingüística que asegure, ya no el crecimiento, sino la conservación del catalán, el euskera o el gallego, es un fraude constitucional y una felonía. Señores: la constitución dice que hay que proteger sus lenguas, pero no las protejan demasiado o cometerán ustedes un acto aberrante y traicionero –eso es la felonía, una traición a la patria-. En este caso, como en muchos otros en este Estado, la Constitución sólo sirve en algunos casos y en cierta medida, medida y casos que determinan única y unívocamente un grupo de personas y colectivos determinados. Yo le diré a usted qué derechos le da MI constitución, porque sólo yo puedo interpretarla correctamente y extraer los límites de sus artículos, como en este caso. Y nuevamente, proteger las lenguas co-oficiales constituye una discriminación, marginación o minusvaloración de los ciudadanos monolingües en castellano.

90 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 21:07
Por consiguiente los abajo firmantes solicitamos del Parlamento español una normativa legal del rango adecuado (que en su caso puede exigir una modificación constitucional y de algunos estatutos autonómicos) para fijar inequívocamente los siguientes puntos:

La lengua castellana es común y oficial a todo el territorio nacional, siendo la única cuya comprensión puede serle supuesta a cualquier efecto a todos los ciudadanos españoles.
Todos los ciudadanos que lo deseen tienen derecho a ser educados en lengua castellana, sea cual fuere su lengua materna. Las lenguas co- oficiales autonómicas deben figurar en los planes de estudio de sus respectivas comunidades en diversos grados de oferta, pero nunca como lengua vehicular exclusiva. En cualquier caso, siempre debe quedar garantizado a todos los alumnos el conocimiento final de la lengua común.
En las autonomías bilingües, cualquier ciudadano español tiene derecho a ser atendido institucionalmente en las dos lenguas oficiales. Lo cual implica que en los centros oficiales habrá siempre personal capacitado para ello, no que todo funcionario deba tener tal capacitación. En locales y negocios públicos no oficiales, la relación con la clientela en una o ambas lenguas será discrecional.
La rotulación de los edificios oficiales y de las vías públicas, las comunicaciones administrativas, la información a la ciudadanía, etc… en dichas comunidades (o en sus zonas calificadas de bilingües) es recomendable que sean bilingües pero en todo caso nunca podrán expresarse únicamente en la lengua autonómica.
Los representantes políticos, tanto de la administración central como de las autonómicas, utilizarán habitualmente en sus funciones institucionales de alcance estatal la lengua castellana lo mismo dentro de España que en el extranjero, salvo en determinadas ocasiones características. En los parlamentos autonómicos bilingües podrán emplear indistintamente, como es natural, cualquiera de las dos lenguas oficiales.
De este conjunto de peticiones, que se siguen de las premisas anteriormente comentadas, sólo me gustaría reseñar un par de puntos. En primer lugar, es bastante sorprendente que en un país en el que reformar la Constitución suele ser sinónimo de atacar la base de nuestra convivencia democrática6, estos garantes de las libertades constitucionales se arroguen el derecho de modificarla para poder hacer legales sus propuestas. Teniendo en cuenta que el manifiesto basa toda su argumentación en el artículo tres de la Constitución española, que ahora propongan que ésta debe ser cambiada invalida una buena parte de sus premisas, y vuelve a demostrar lo que ya se ha dicho antes: la Constitución de todos –como la lengua de todos o la riqueza de todos- es en realidad patrimonio de unos pocos.

En segundo lugar, el punto cuatro muestra, por omisión, una situación curiosa. Los rótulos –aunque es preferible que sean bilingües-, no deben estar en ningún caso en la lengua vernácula de la comunidad. Es decir, o la lengua vernácula aparece en compañía del castellano, o los rótulos sólo aparecen en castellano. No hay otra opción posible. Esto, volvemos a lo de antes, nunca será entendido como coacción lingüística, aunque un poquito sí que lo sea.

Otro punto reseñable es el número cinco, que concede a los representantes políticos la gracia excepcional de usar su lengua materna en situaciones oficiales “características”. Imagino que serán las más folklóricas, en la línea netamente minusvaloradora y supremacista del manifiesto.

Por último, y retomando el título de este contramanifiesto, me gustaría cerrar con una reflexión que puede juzgarse de demagógica7 pero que yo encuentro inquietante. Este documento, que tiene en principio un carácter tan neutro, objetivo y razonable que ha hecho que lo firme la mayor parte de nuestros intelectuales y componentes de la élite cultural, tiene sin embargo ciertos elementos sectaristas8 que no podemos pasar por alto. En primer lugar, el manifiesto se basa en el concepto de asimetría, es decir, reconoce una situación de poder de una lengua sobre las demás, situación que justifica por motivos históricos y de extensión geográfica –lo que en realidad también se debe a factores históricos- y que producen que la lengua favorecida tenga unas cualidades superiores innegables (su universalidad, su calidad democrática, su optimidad política). Las atribuciones que, gracias a este razonamiento, gana el castellano son, en cierto sentido, irracionales, por cuanto no resisten un mínimo análisis: el castellano no es “universal”, ni su extensión es tan amplia gracias a las características intrínsecas de esta lengua, sino a un devenir histórico plagado de imposiciones, azares, conflictos, prohibiciones y procesos de asimilación cultural. Igualmente, ninguna lengua es per se “democrática” (quizá el griego antiguo, no sé) ni óptimamente “política”, y si lo es, es por su valor como bien simbólico en una ya citada situación de poder y dominación frente a otras lenguas (es evidente que en latinoamérica es mucho más óptimo “políticamente” hablar castellano que cualquier lengua indígena...), y nunca por su propia existencia.

Por tanto, lo que se defiende en el manifiesto -que se hace llamar “en defensa”, cuando en realidad es una ofensiva en toda regla- es la primacía del castellano frente a las demás lenguas del estado, la conservación de su hegemonía y el relegamiento de esas otras lenguas al estatus de lenguas accesorias, domésticas, alejadas del uso público, y por tanto, condenadas a la extinción. Esta condena, que en sí constituye también otro argumento tácito (la “inutilidad” de aprender el catalán, el euskera o el gallego, frente a la pujanza envidiable, tan recalcada, del español, o incluso del inglés) hace suyos unos presupuestos evolucionistas que acaban justificando la competencia lingüística y la superioridad de una sola lengua por la ley del más fuerte, mientras que vuelca toda su fuerza estigmatizadora en el resto de lenguas del estado español.

El segundo pilar argumentativo, más allá del ensalzamiento del castellano y la denostación de las lenguas co-oficiales, es el legal, y se establece fuertemente asentado en el artículo tres de la Constitución española. No cabe duda de que nos hayamos aquí con uno de tantos resultados de aplicar esa aplastante lógica de Estado a la que tanto se no tiene acostumbrados. El argumento es que si lo dice la Constitución ha de hacerse cumplir sin ningún tipo de análisis ni crítica del propio texto fundacional, a menos, claro, que sea para endurecer aún más la postura que el manifiesto defiende.

Así pues, tenemos en primer lugar el ensalzamiento de un bien simbólico, que se pretende extensible a toda una comunidad y que se articula en base a conceptos incontestables y sacralizados, pero de difícil conceptualización, como el de Democracia o el de Ciudadanía; y en segundo lugar la estigmatización de otras opciones lingüísticas a las que se criminaliza –“las lenguas no tienen derecho a ganar coactivamente hablantes”, se ridiculiza y se minusvalora de manera manifiesta.

Por último, todo ello, toda esta operación de ofensiva por la hegemonía total del castellano –que no por su defensa, repito- se legitima con el concurso de la Ley, es decir, del peso de una lógica de Estado que se legitima a sí misma y que no admite respuesta que no pueda ser considerada como secesión o felonía.

Naturalizar una situación de poder, llamar a la defensa de unos valores inmutables, superiores y naturalmente dados, movilizar a la ciudadanía en torno a una amenaza falsa, perseguir, ridiculizar y estigmatizar al resto de opciones posibles, apoyar toda esa situación de discriminación en la fuerza de la ley y en el cumplimiento inexorable de la lógica de Estado... ¿se ve un poco a dónde quiero llegar?

Javier Fernández Ortega es licenciado en Filología Hispánica

91 malpharu, día 7 de Julio de 2008 a las 21:20
Mercaler
Atentamente:
No se cuál es su problema. En Cataluña donde yo vivo, y por el nick, puede que usted también. El control del catalán en la sociedad es absoluto. Lo único que les queda es poner un "ojo" en las casas de la gente como en la famosa novela 1984, de George Orwell, para convertir en no-personas a todo el que hable castellano con su parienta.
Podrían poner comisarios en el metro para detener a todo el que hable castellano, por ejemplo de la estación de Santa Coloma a Urquinaona, que son la mayoría.
O sea, los charnegos hablamos catalán en el trabajo, en la escuela, en casi todas partes, menos en casa y en la calle entre nosotros. O sea, a pesar de todo se habla más castellano que catalán, hoy en día. Bueno, quizás es ese el problema.
Controlan los medios de producción, los medios de comunicación, toda España, porque la izquierda, socialistas, demás arco político e incluso al Jefe del Estado, y aun así les parece poco, no se cual es su problema.
De catedráticos de lingüistica hispanica, romanica, o mongol se podrían presentar cuarenta mil que harían diferentes interpretaciones al gusto del consumidor.
Porqué no nos dejan en paz, si no tenemos ninguna oportunidad, estamos muertos.
Dejemnos morir en paz.
Saludos...
92 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 21:45
Deduce usted mal, malpharu. No vivo en Cataluña y mi nick pretendía ser "mescalero", pero el sistema no admite tantas letras. Por lo menos, reconooce que el castellano no está amenazado en Catataluña.
93 tachuela, día 7 de Julio de 2008 a las 21:53
Se ha aliviado Mescaler y ha dejado en el blog un par de mojones infumables.

Por mucho argumento que aporte, no puede haber aceptación de una política lingüística que lleva a multar al ciudadano por rotular solamente en español. O cuando en los recreos de los colegios se hace un seguimiento de los niños que no hablan en catalán. Por ello, a la ideología que usted sigue y a usted mismo, no puedo llamarles fascistas (ya quisiera usted ser fascista): ustedes son estalinistas.

No aporte dos ladrillos para defender razonadamente que el ciudadano debe pagar en impuestos el 95% de sus ingresos, porque sus razonamientos me importarán una higa.

No presente otro par de ladrillos para decirnos, sesudamente, que un terrorista es digno de ayuda y su víctima un ser despreciable que se ha merecido que lo maten. No tendré que leer su alegato para saber que en alguna parte está equivocado.

Así pues, sus aportaciones, no son más que una barbaridad detrás de otra.

Usted, su Zapo y sus amigos nacionalistas, presentan las lenguas como seres, ciclópeos como el español, o diminutos e indefensos como el catalán. Y es falso. La lengua catalana no libra contra el español un combate desigual, como David contra Goliat. Las lenguas no agreden, sino los políticos que la utilizan como arma arrojadiza. Con ellas provocan, y Mescaler es el vehículo desde donde lanzan sus panfletos.

.
94 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 22:01
tachuela, no leer los argumentos de los demás para inmediatamente calificarlos de "estalinistas" me parece un recurso demasiado fácil.

95 malpharu, día 7 de Julio de 2008 a las 22:02
Atentamente:
Daros cuenta, lo que dice este señor. O sea, como no hay comisarios en el metro, como no tenemos el gran hermano en casa; deduce que el castellano no está amenazado en Cataluña, y se queda tan ancho.
Esto es una muestra de los que os decía, esta gente esta enferma, y es perder el tiempo razonar con ellos.
Repito, dejemnos en paz.
Saludos...
96 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 22:09
No, malpharu: el que ha dicho que el castellano no está amenazado en Catalunya es usted, ya que acaba de reconocer que se habla más castellano que catalán, a pesar de toda esa supuesta "persecución".
97 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 22:13
La lengua obligatoria
Josep Ramoneda

Un ciudadano de Cataluña que lo desee puede vivir en este país sólo con la lengua castellana; un ciudadano de Cataluña que lo desee no puede vivir sólo con el catalán. Ésta es la asimetría sobre la que está construido el Manifiesto por una lengua común que la prensa conservadora madrileña ha convertido en el juguete político de la temporada. Para un catalanohablante, el bilingüismo es obligatorio; para un castellanohablante, no. Es una peculiar interpretación de la equidad lingüística.

El alegato por la lengua común, que hace el castellano obligatorio, pero no las lenguas propias de cada comunidad autónoma "porque hay una asimetría en las lenguas españolas oficiales", se funda en la idea convertida ya en mito de que "son los ciudadanos los que tienen derechos lingüísticos, no los territorios, ni mucho menos las lenguas mismas". Pero, por lo visto, hay ciudadanos con más derechos lingüísticos que otros porque tienen que aprender una sola lengua, mientras que los que hablamos catalán tenemos que aprender dos.

En coherencia con la afirmación de que los derechos lingüísticos son de los ciudadanos, se dice que "las lenguas no tienen derecho a conseguir coactivamente hablantes". Pero la solidez del principio de referencia no aguanta ni cinco líneas. Porque inmediatamente después se precisa que el castellano es "obligatorio", y, por tanto, puede ser impuesto, mientras que la aspiración a que todos sepan el catalán (o el vascuence, o el gallego) a lo sumo puede ser "estimulada". ¿Por qué? Porque el castellano es la lengua común del territorio español. O sea, que hay territorios con derechos lingüísticos y otros que carecen de ellos, de modo que los principios fundamentales del razonamiento -los que enfáticamente afirman que los territorios no tienen derechos lingüísticos- son adaptables en función del lugar.

Dicen los autores del manifiesto que su inquietud es estrictamente política. Por eso el manifiesto concluye con unas notas o recomendaciones para un decreto de unificación lingüística que elevan al Parlamento español con la petición de que se desarrolle la normativa correspondiente, aun en el caso de que exigiera modificación de la Constitución o de algunos estatutos. Todo su alegato parte de la obligación constitucional de saber el castellano, pero la Constitución deja de ser intocable si se trata de garantizar más todavía la hegemonía de este idioma. De modo que el manifiesto es una invitación explícita al PSOE y al PP a poner orden lingüístico en las naciones periféricas e, implícitamente, una señal al Tribunal Constitucional para que no desaproveche la oportunidad de revisar el Estatuto de Cataluña. La irrupción del nuevo PP de Rajoy en apoyo del manifiesto demuestra las limitaciones de la renovación de la derecha: quiere forjar alianzas con los nacionalistas periféricos, y lo primero que hace es darles donde más les duele: en la lengua.

Los conflictos entre lenguas son siempre delicados y difícilmente admiten soluciones definitivas, salvo en regímenes que estén en condiciones de imponer una lengua a sangre y fuego. Puesto que éste no es el caso, siempre habrá puntos de roce y opciones insatisfactorias para unos u otros. Hace tiempo que sabemos que el retablo social en que todas las piezas encajan perfectamente es del dominio de la utopía, es decir, del horror. En Cataluña se optó, con amplio consenso político y social, por la inmersión lingüística. No fue un capricho. Fue una opción con un doble objetivo: recuperar la lengua propia y evitar la fractura del país en dos comunidades idiomáticas. Ha funcionado razonablemente. A pesar de algunas estridencias, perfectamente evitables, de los que todavía sueñan con la absurda fantasía de un país monolingüe en catalán. Los jóvenes acaban los estudios básicos conociendo los dos idiomas, y después es ya la dinámica social la que determina los usos. Y en ésta el castellano todavía juega con mucha ventaja. En Cataluña se hablan hoy decenas de lenguas, ¿no empieza a ser antiguo este debate?

¿Cuál debería ser el objetivo? Una sociedad realmente bilingüe. Es decir, una sociedad en la que cuando uno inicie una conversación en catalán tenga la certeza de que le responderán en catalán y cuando uno la inicie en castellano tenga la certeza que le responderán en castellano. Éste sería un equitativo ideal regulativo. Pero a día de hoy, el bilingüismo es todavía perfectamente asimétrico a favor del castellano. Y, sin embargo, el manifiesto pretende que asumamos que el castellano sea obligatorio y el catalán no. ¿No eran algunos de los firmantes los que decían que las lenguas que se imponen obligatoriamente se hacen antipáticas? -
98 kabardin, día 7 de Julio de 2008 a las 22:25
Naturalmente que se habla más español que catalán,el número de catalanohablantes no llega a los dos millones,no es esa la cuestión.Lo que está en juego es el derecho de los ciudadanos a educarse en su lengua materna y a utilizar normalmente el castellano,no es un problema lingüístico,es liberticídio puro y duro.
99 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 22:28
kabardin, ese supuesto derecho de los ciudadanos a educarse en su lengua materna no existe y no está reconocido por la Constitución. Por eso los promotores del manifiesto quieren reformarla.
100 mescaler, día 7 de Julio de 2008 a las 22:29
Por supuesto, los ciudadanos YA pueden utilizar normalmente el castellano, lo que no pueden utilizar tan normalmente son las otras lenguas españolas.

« 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20 21 22 23 24 25 26 27 28 »

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899