Pío Moa

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Una visión del siglo XVI

20 de Julio de 2009 - 08:42:30 - Pío Moa

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De nuevo, espero sus aportaciones y críticas:

Se ha hecho tópica la descripción del siglo XVI español como época de ruina popular y bancarrotas del estado, tras la relativa prosperidad bajo los Reyes Católicos: hambre, pobreza, mendicidad, escaso comercio, una población despojada dominada por una oligarquía de grandes señores parásitos, cerriles, dueños de casi todo, y sobreabundancia de clérigos ignaros o corruptos y de hidalgos preocupados de su honor y de no trabajar. El mal habría nacido de la expulsión de los judíos, el sector supuestamente más culto y productivo, agravado en el siglo XVII por la expulsión de los moriscos, otro sector productivo, al revés que los cristianos viejos obsesionados por la limpieza de sangre y orgullosos de no saber leer ni conocer oficio práctico. Carlos I y Felipe II habrían desviado al país de su "natural" expansión por el norte de África, embarcándolo en aventuras internacionales que solo interesaban a ellos: Carlos, porque le atraía el Sacro Imperio y no España, a la cual habría usado como simple peón; y Felipe II por un tétrico fanatismo religioso. Así España, en particular Castilla, habría quedado pronto exhausta en guerras absurdas, mientras el resto de Europa se modernizaba y prosperaba.

Punto esencial del tópico es la Inquisición, que habría asfixiado la vida intelectual y hasta despoblado el país. "Un imperio amasado con oscurantismo y miseria", vino a resumir Azaña. Para unos, España constituyó una rémora para Europa entera y habría sido deseable su derrota por potencias más progresistas; según otros, el país se desvió del camino correcto y se volvió "anormal", "enfermo", como indicaba Ortega. Según quiénes, el "desvío" habría salido de la derrota de los comuneros, de la reconquista contra los ilustradísimos y tolerantes musulmanes, o del mismo Recaredo.

Estas versiones no suelen sustentarlas hoy los historiadores (a veces se traspasan al siguiente siglo), pero han calado en gran parte de la población, los políticos y los medios de masas. Manía algo cómica de muchos intelectuales, sobre todo después del "desastre del 98", es la de señalar los "errores" del pasado, la política que habían debido seguir Carlos y Felipe para satisfacer a sus acertados jueces, o acusar al siglo XVI de los males actuales. Manías indicativas de una decadencia intelectual cierta.

Para justificar tales juicios se han invocado indagaciones en archivos, testimonios de contemporáneos españoles y extranjeros, obras literarias como El Lazarillo, etc. Cualquier tendencia histórica general integra siempre factores de sentido contrario o dispersivo, y basta centrar la atención en estos para trazar un panorama de aspecto documentado, pero ilusorio (Ese método permite hoy sesudas historias que explican por qué Franco no pudo haber ganado la guerra civil o por qué no pudo haber dejado un país próspero y reconciliado: basta atender a mil detalles favorables a la tesis y pasar por alto la trama histórica dominante). Con respecto a la España del siglo XVI, un imperio construido con miseria e ignorancia habría sido tan imposible que el historiador H. Kamen ha concluido que no existió un Imperio español, que fue solo una especie de manejo del naciente capitalismo europeo que utilizó a España como instrumento.

Lo evidente es que España construyó un gigantesco imperio, en la mayor parte del cual se sigue hablando español, que exploró el inmenso océano Pacífico y puso en comunicación y comercio, por primera vez en la historia, a todos los continentes habitados, cuando las demás potencias europeas apenas iban más allá de la piratería. Y afrontó el expansionismo del Imperio otomano, Francia y el conjunto de potencias protestantes, cada uno de ellos superior materialmente a España; y si bien no alcanzó a derrotar por completo a ninguno de ellos, los venció una y otra vez, los contuvo y finalmente les marcó límites. Simultáneamente desplegó una cultura potente y original en literatura, pensamiento, arquitectura, música o pintura. Esta última recibió fuertes influencias de Flandes y de Italia, y contó con maestros como Juan de Juanes, Luis de Morales, Fernández Navarrete, Sánchez Coello, o Pacheco, que preludian a los grandes del siglo siguiente. El Greco, de origen griego y formado en Italia, pero españolizado, supo captar aspectos místicos y caballerescos del espíritu hispano del siglo.

La visión de un país económicamente menesteroso, lleno de parásitos, falto de gente capacitada en casi cualquier terreno, cruel y fanático pero impotente, es absurda, como apuntaba el ya citado Julián Marías: habría quebrado muy pronto como una caña seca.

Otros datos descartan la lúgubre versión hoy tan popular. A falta de cifras precisas, suele aceptarse que la población pasó de cinco-seis millones a principios de siglo a siete-ocho millones al final. La población, por tanto, habría crecido considerablemente, cosa imposible en medio de la miseria e ineptitud técnica. Ponderar ese aumento exige contrastarlo con las epidemias y hambres que plagaban recurrentemente a toda Europa. No se repitió una peste como la del siglo XIV, pero Inglaterra sufrió en el XVI nueve episodios graves, y algo parecido Francia y los demás países. Por supuesto, también en España, como las epidemias de 1507, 1557, 1580, y sobre todo la de 1596-1602. Seguramente esas plagas fueron las mayores causas de mortalidad masiva. Después vienen las hambrunas, que afectaban hasta a las regiones europeas más ricas, aunque posiblemente España las padeciera más, debido a su menor fertilidad general.

Las guerras, en cambio, dañaron poco a España, que se libró de las más mortíferas, las civiles de Alemania, Francia, Flandes o Inglaterra (si incluimos a Irlanda). Y las contiendas externas no parecen haber impuesto un fuerte tributo de sangre: debieron de ser más despobladoras las incursiones islámicas por Levante y Andalucía. Tampoco pesó mucho la emigración a las Indias, en torno a 150.000 personas, poco más de 1.000 al año. España recibió a su vez bastantes inmigrantes de más allá del Pirineo.

Vale la pena señalar hasta qué punto los testimonios contemporáneos suelen ser impresionistas y parciales (como hoy: piénsese en las cifras de bajas de la guerra civil del 36 circuladas durante décadas). Los testimonios, necesarios, deben acogerse, no obstante, con espíritu crítico. Si tomásemos al pie de la letra una multitud de quejas e informes del siglo XVI, concluiríamos que España hubo de acabarlo con la mitad de población que al principio. En el siglo XVIII, el marqués de la Ensenada atribuirá la "despoblación" del país a las guerras y la emigración a América. Pero España tenía la población que podía tener, pues su suelo, debe insistirse, tiene en general peor calidad y menos lluvias que detrás del Pirineo, y su parte húmeda es muy abrupta, condiciones determinantes cuando la agricultura era en todas partes la base de la economía.

Felipe II ordenó medidas novedosas en Europa, como un recuento y descripción del país municipio por municipio. Por desgracia no se completó, pero abarcó a 700 pueblos que no ofrecen señales de estar arruinados. Otro indicio son las pinturas de ciudades españolas que el rey encomendó al flamenco Antoon van der Wijngaerde (Antón de Viñas): se aprecian unas concentraciones urbanas considerables, monumentales y de notable belleza. Muchas de esas ciudades tenían estudios superiores. En ese siglo se fundaron las universidades de Valencia, Sevilla, Santiago de Compostela, Granada, Zaragoza y Oviedo, y otras luego desaparecidas como la de Oñate (la de Barcelona se fundó a mediados del siglo XV, y la Complutense a finales). La proporción de titulados universitarios, una de las más altas de Europa, indica lo mismo. La mayoría de las ciudades creció, y Sevilla se convirtió en una de las mayores de Europa. Obviamente, aquellas ciudades, como las universidades, las armadas, la organización militar, etc., no eran obra de analfabetos y gente alérgica al trabajo, ni tampoco de judíos o mudéjares. 

En este contexto general deben entenderse factores contradictorios como las crisis de subsistencias, las bancarrotas, la mendicidad, etc., que relativizan, pero no impiden la situación y tendencia global, esto es, el mayor esplendor político, bélico, de pensamiento, literario y artístico que haya vivido España en su dilatada existencia. 

Comentarios (222)

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1 luigiber, día 20 de Julio de 2009 a las 09:26
Por no hablar de la Escuela de Salamanca auténtica cuna de la Economía Moderna, de los fundamentos de los Derechos Humanos (leyes de Indias, Controversia de Valladolid...), del Derecho Internacional, por no hablar de la ciencia (la máquina de Blasco de Garay que a diferencia de los modelos de da Vinci funcionó; la máquina de vapor de Jerónimo de Ayanz de principios del XVII; o de la descripción de la velocidad de de Soto precursor de las ideas de Galileo).

En una cosa tiene razón Zetaparo: en España hace falta hacer memoria histórica, pero no hasta 1931, hace falta ir un poco más atrás.
2 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 09:35
Hugth Thomas, en su magnífica obra "El Imperio Español" (este si que habla de Imperio) comenta que la Conquista fué una obra europea con la dirección y el empuje de España. Se basa en que España era el país más fuerte y emergente de Europa, con una población formada en los largos siglos de la Reconquista, de ahí su impetu y su confianza para afrontar los que otros paises no podían o no eran capaces. Si lo llama europea es por el gran número de individuos de diferentes países que además de los españoles, iban en las expediciones al Nuevo Mundo. Las cabezas visibles eran españolas, e incluso más concretas castellanas, pero con ellos iban italianos, alemanes, ingleses, griegos, portugueses etc.

Además de ese empuje, digamos físico, señala también la infraestructura cultural, univesitaria que rodeó toda la expansión española y que formó una Administración imperial única en la época y capaz, como se ha demsotrado, de administrar el planeta con los medios limitados de la época.

No nos olvidemos que además de las Universidades creadas en España, están las creadas en América, las primeras de ese continente, gracias a los españoles. Recuerdo aquí que hace podo la Universidad de Oviedo a conmemorado su 400 aniversario y cuesta creer que un Obispo (el clero ignorante y fanático) fuera el artífice de formar una de las Universidades más antiguas y prestigiosas de nuestro país en un lugar y en una época muy atarsadas y de muy difícil vida.

Creo, en mi opinión, la subestima que nos tenemos, las autocríticas, la autoculpa, el desprecio por lo nuestro y las críticas a nuestra propia historia viene de momentos desesperados de nuestra historia posterior y de esa característica nuestra que es el "cainismo". Pero un gran ingrediente de nuestra "deseperación nacional" anttes y ahora viene de la inútil, de la incapaza y dañina clase dirigente que por mala suerte nos ha tocado padecer. Es un estigma de España y del español. Algo de culpa tendremos.
3 AMDG, día 20 de Julio de 2009 a las 09:47
Estoy leyendo el libro de Luis Suarez sobre Isabel La Católica y no puedo dejar de comparar la grandeza de la clase politica de entonces con la ruindad de la de ahora.

Qué no harán para ocultarlo en los libros de historia de las escuelas...
4 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 09:48
Ya lo dijo el que fuera Ministro de Defensa el católico e hijo de falangista Sr. Bono.."no defendemos la España de los Reyes Católicos"...¡¡por supuesto que no!!!
5 jjvr, día 20 de Julio de 2009 a las 10:01
Pidiendo perdón por "osar" insinuar que la ley del menor es un despropósito.

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/07/20/andalucia...


Chamizo reabre el debate de la Ley del Menor tras las últimas violaciones


********
El defensor del Pueblo y del Menor en Andalucía, José Chamizo, asegura que las violaciones perpetradas entre menores en Baena (Córdoba) e Isla Cristina (Huelva) muestran que la violencia de género "está bajando la edad", por lo que pide "una reflexión al poder judicial y al político" para que los menores que participan en estos delitos y no pueden ser imputados por su edad reciban algún castigo, aunque sea en el ambito de la protección.
"Es muy triste ver que esos niños in-imputables continúan su vida normalmente, sin ningún tipo de medida, yo creo que esto tiene que hacer reflexionar al poder judicial y también al político", indicó Chamizo el domingo, en declaraciones a RNE.


Para el defensor del Menor andaluz, en estos dos casos se ha entrado "en una dinámica complicada" en la que la menor agredida se ha convertido "en objeto de una venganza entre pandillas de niñatos, que parecen no tener un control de sus impulsos". Sin embargo, no descarta la existencia de algún trastorno del comportamiento en estos agresores.
En la misma línea se ha pronunciado el líder de la oposición, Mariano Rajoy......
********

El nivel de estupidez de éste defensor de niños inimputables con trastornos de comportamiento, que merecen algún castigo en el ámbito de la protección es absolutamente indescriptible.

Un saludo

P.S. ¿Que entenderá el defensor del in-imputable de Andlucia por la vida normal de sus protegidos?
6 Apolinar, día 20 de Julio de 2009 a las 10:22
El necio de Ansón, cuando escribe alguna "elegía" sobre España y su cultura, suele lamentarse de que no hayamos tenido una música culta que esté a la altura de lo que se ha hecho fuera de España. Y con él, se lamenta también toda suerte de progres o acomplejados que no cesan de gemir porque España no se asemeja a quienes siempre se empeñaron en desacreditarla o destruirla.
Pues bien, durante el siglo XVI España tenía una tradición musical no sólo a la altura del resto de los países europeos, sino incluso superior. Las obras de Tomás Luis de Victoria, Cristóbal de Morales, Francisco Guerrero o Alonso Lobo son sin duda cumbres en la historia de la música. Hoy día, esto lo saben perfectamente los ingleses, que no paran de grabar en CD las composiciones corales de estos magníficos compositores.
¿Por qué se ignora hoy en España este aspecto de nuestra cultura? Me temo que por lo mismo que se ignora a Francisco Suárez, Domingo de Soto, Francisco de Vitoria o Juan de Mariana: porque eran clérigos, y existe el prejuicio de que lo que haga un clérigo no puede ser considerado cultura, por más que haya sentado las bases teóricas del derecho internacional, descubierto el valor subjetivo de las mercancias o haya contribuido decisivamente a aclarar el concepto de soberanía, la cual reside en toda la comunidad política, no en determinadas personas.
Mientras no empecemos a valorar lo que tenemos los españoles, ya podemos esperar sentados a que vengan otros a hacerlo. Así nos va, claro. La industria cultural en la que más dinero público invertimos es algo tan genuinamente nuestro como ¡el cine! Ya que los gobiernos se gastan nuestro dinero en "cultura", podrían al menos dar a conocer y divulgar grandes obras de la cultura sobre las que hoy existe en España una ignorancia sin lagunas.
7 jjvr, día 20 de Julio de 2009 a las 10:43
Aquí:

http://www.uma.es/victoria/

hay algo de Tomas Luis de Victoria. Incluido algún archivo sonoro:

http://www.uma.es/victoria/mp3.html

Un saludo
8 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 10:48
Pues a mi me parece que al concluir el siglo XVI, aunque España seguia siendo la nación más poderosa del mundo, las semillas de la caida en picado que se produciría en el siglo siguiente estaban ya sembradas y en trance de maduración.

No me parecen cifras muy realistas las de mil emigrantes al año a America, que da Moa, y en la literatura de la época se puede leer la dificultad de las levas para el ejército que quedó cristalizada en el dicho de "poner una pica en Flandes" como el colmo de lo dificil.
La postración de la agricultura, el colapso de la industria textil y la escasa vitalidad del comercio tambien eran ciertos.
La situación económica era de tremenda inflación de precios y salarios y la Hacienda publica tuvo tres bancarrotas (tecnicamente conversiones de deuda) en 1557, 1575 y 1596, pues a pesar de la enormidad de las rentas, los gastos y obligaciones del Estado eran mayores aún y Europa estaba inundada de oro y plata españoles, que los monarcas de la casa de Austria tenian que desembolsar por todos los lados.
Al finalizar el siglo y el reinado de Felipe II, en los Paises Bajos habia tregua por la cesion de la soberania a Isabel Clara Eugenia, pero era un mero paréntesis, con Francia se firmó la paz de Vervins a la subida al trono de Enrique IV, pero era otro mero paréntesis y con Inglaterra no se firmó la paz hasta 1604, cuando murió Isabel.
Pero en los tres frentes, las espadas seguían en alto y se descargarían con toda su fuerza en los años posteriores.
9 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 11:02
8# Nadie niega lo que dices Manuelp, pero casi siempre se tapa lo que dice Moa resaltando lo negativo y ocultando lo positivo.

Es cierto que los españoles de la época tenían la mayor tendencia a vivir de las rentas que ha producir riqueza. Estaba mal visto que una persona se dedicara al comercio o que trabajara para generar riqueza. Elliott destaca el poco número de comerciantes españoles y nombra a uno o dos cuando en Europa eran mayoría.

Yo creo que nuestra decadenciase encuantra más en la Reconquista y en la calse social que de ella surge y que luego repercute en esos siglos, tanto para bien como para mal, que de la propia época de Felipe II.
10 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 11:11
#9

No estoy de acuerdo. Precisamente en la Reconquista eran los mejores los que se alzaban a la cumbre de la sociedad por sus meritos. Así cuando España culmina aquella tiene el grandioso capital humano que le permite acometer las enormes empresas de America y de Europa.
Pero cuando Carlos I derrota a los Comuneros y con ellos a las libertades publicas vigentes, es la aristocracia parasitaria la que se fortalece y empieza a chupar de las rentas del Estado como sanguijuelas, llevando a este a la ruina.
11 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 11:17
Si nos fijamos, a pesar de las distintas bancarrotas, de la difícil situación económica de España y del derroche en guerras y en concesiones, no había nación que pudiera enfrentarse sola a España. Inglaterra siempre financiando la guerra a los demás para no hacerlo ella directamente, los protestantes hoandeses por ellos mismos imposible aunque hay que reconocer que craeron una marina mercante y un comercio muy importante hasta el punto de que Ingalterra siempre les tuvo algo de recelo. Francia con sus problemas internos era la más fuerte, pero siempre por medio de intrigas y de fomentar esscenarios secunadrios para desangrara a España.

A diferencia de los que pensamos, el mayor porcentaje de los recursos de la corona venían de Castilla. No me cauerdo de los números que da Lynch o Elliot pero podrían ser que por 16 millones de Castilla, de América venían 3. Lo que si dañó a España es la venta de títulos de Grandeza para obtener ingresos y como dice Elliot, "de 20 grandes de España se pasó a 100 al final del reinado de Felipe II" con todos los privilegios que ellos conellva, otro tanto con los títulos nobiliarios y el reparto de tierras para los nuevos condes, marqueses, etc.

Lynch comenta que uno de los mayores daños a la economía esapñola fué los privilegios que se le dieron a la "Mesta" y el comercio lanar en detrimento de otros sectores y sobretodo en la prohibición de cultivar tierras destinadas a la transumancia. Se deben analizar las causas más detenidamente, creo yo.
12 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 11:24
10# Cierto, de esa Reconquista surgen los mejores, y como he dicho, de esa lucha de siglos surge una sociedad y una nación con una fuerza, empuje y confianza tal que nadie en Europa tenía salvo España. Sin ese empuje y sin "esos mejores" conseguimos lo que conseguimos, pero de esa idea "caballeresca" de hacer "meritos" por medio de la guerra y no en otros aspectos de la vida vienen también nuestras desgracias. Los hijos de los nobles no siguieron los pasos de sus padres, como bien indicó Olivares: "Prefieren vivir de las rentas de sus padres que acrecentar su nombre o hacerse uno propio". Esto lo dice cuando se da cuenta que las escuelas que el crea para formar a los oficiales y militares que el ejército necesitaba, instruyéndoles en matemáticas, fisica, ciencias, arte militar, y dirigidos a la nobleza, apenas tienen alumnos entre los nobles a los que iban dirigidas y debe admitir a gente de inferior clase social. (Elliot)

Si, de los mejores se crea el imperio pero de ellos viene también la causa de la decadencia.
13 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 11:27
Pues ese Lynch no tiene ni idea. Las tierras dedicadas a la trashumancia no valian para cultivar casi nada. ¿A ver que se va a cultivar en las Bárdenas, que son semidesierto?, ¿que mejor destino que dedicarlas a pastoreo de los rebaños de los valles pirenaicos del Roncal y Salazar en el invierno?.
14 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 11:30
# 12

Claro, como el mismo Olivares, que era el chupoptero mayor del reino y no hacia mas que trincar todos los titulos y rentas que podia.
15 kufisto, día 20 de Julio de 2009 a las 11:43
no entendeis el rock n´roll
como no lo entendeis, no sabéis de que va el tema
el satanismo ya esta aquí desde hace tiempo
es imparable
la juventud está con satán
somos muchos más que vosotros
la mano está echada
a por vosotros
16 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 11:47
14# Las tierras de trashumancia eran muy extensas y no sólo se encontraban en los pirineos sino que iban desde Extremadura hasta Castilla (nunca he visto pastorear en un semidesierto). Y no sólo lo dice Lynch sino Elliot (tal vez creas que Eliott tampoco tiene ni idea) que se protegieron más las tierras de pastoreo que las de cultivo. Suma eso a las malas cosechas de algunos años del siglos XVI y tendrás la subida de precios y el trigo importado de la propia Inglaterra que arriaba en Cádiz a un coste superior.

Olivares no trincó tanto como otros y además tenía una idea más clara de lo que debía ser el Rey de España, su política territorial y que todos aportaran por igual. Trabajador incansable por España aunque cometiera muchos errores por su mentalidad y su educación basada en el orgullo, el honor y la dignidad.
17 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 11:51
Un breve reseña de Lynch. Puedwe que no tenga ni idea...puede.

http://www.ed-critica.es/autor/john-lynch
18 lead, día 20 de Julio de 2009 a las 11:52
[España, una obra titánica y magnífica...que nos arruinó]

Encuentro acertado el resumen que hace Pío Moa del siglo XVI español, el del ascenso a la cima de su poder imperial desde que comienza su expansión por América con los Reyes Católicos hasta la muerte de Felipe II en 1598 . Son 100 años de construcción de un Imperio como no se había visto desde el Imperio Romano, al que el español supera en todos los parámetros definitorios (sumando Felipe II bajo su corona, además, el Imperio Portugués, éste gestionado siempre por portugueses durante ese período de un Monarca común ibérico).

Con los "Felipes menores", comienza, según los historiadores (como John H.Elliot, cuyo "España y su Mundo: 1500-1700" estoy ahora leyendo) la decadencia, lenta todavía con Felipe III (muerto en 1621) y acentuándose con Felipe IV (muerto en 1665); con Carlos II, la España del último tercio del XVII desciende a la consideración de potencia de segunda fila, sin la importancia e influencia militar y diplómática de los 160 años anteriores...aunque consigue mantener su Imperio americano y asiático (más las islas de Oceanía).

Sobre la obra española en América, el pasado Noviembre (dialogando con gorgias) puse el siguiente post, esta vez mencionando la obra de otro hispanista, el americano Haring, que leí hace 40 años:

lead dijo el día 17 de Noviembre de 2008 a las 01:04:
[¿Anormalidad española?]

gorgias_ #144:

Muy de acuerdo con todo lo que dices. Este post tiene, creo, el mismo sentido que mis posts #'s 74, 78, 100 y 105, éstos en relación con el desarrollo económico español de finales del XIX y primera parte del XX.

En relación con la conquista y colonización de América por los españoles, aplica plenamente esa no diferencia o, incluso, una cierta valoración positiva o muy positiva, contra el criterio negativo de gaditano, en línea éste con la visión negativa de España y su obra, producto de la "Leyenda Negra", esa creación de la propaganda de los enemigos de España en los siglos de esplendor de ésta, Inglaterra, Francia y Holanda, cada una buscando crear su propio imperio y destruir el imperio enemigo.

Esa "Leyenda Negra" ha calado profundamente en amplias capas de la población española que sigue repitiendo mensajes creados para una batalla estratégica que ya no tiene sentido; ahora ya debería ser la hora de la Historia que está esperando una visión exacta y verdadera de la labor colonizadora española. Así lo entendió hace ya 70 años el historiador americano de la Universidad de Harvard Clarence H Haring una de cuyas obras, "The Spanish Empire in America" (1947, Harcourt, Brace & World, Inc.), es tremendamente erudita y clarificadora.

La obra de España en América se pone en comparación con la obra de Roma en el Mediterráneo y en Europa, y con las otras colonizaciones contemporáneas de la española, especialmente la inglesa, la portuguesa y la holandesa.

España no fue esencialmente diferente, aunque al ser la primera de la Era Moderna en encontrarse con el problema de construir un Imperio, intentó reproducir el modelo romano, único que tenía a mano (además de haber sido España una provincia profundamente romanizada), es decir, plena ocupación del territorio, una muy desarrollada administración, un elaborado sistema jurídico, una voluntad clara de incorporar los nuevos territorios conquistados a su cultura, incluyendo la lengua y la religión, y una explotación mercantilista de la riqueza ( a diferencia de las tendencias de Imperio comercial que, sobre todo, Inglaterra y Holanda, desarrollaron posteriormente). Definitivamente no hay "anormalidad" española sino aplicación de un modelo, el romano de 1.500 años antes, diferente al inglés y al holandés, con sus ventajas e inconvenientes, para ella y para las poblaciones hispanizadas.

Como señala Haring, el encuentro entre poblaciones retrasadas en su desarrollo (que incluso desconocían el instrumento tecnológico más elemental: la rueda), como las precolombinas, y las potencias europeas (España, Portugal, Inglaterra y Francia), con la tecnología más desarrollada de su época, se resolvió siempre, inevitablemente, a favor de los más aventajados.

Lo grave y criticable, con serlo, no es lo que ocurrió en América en el siglo XVI, dice Haring, sino lo que ocurrió en África en el siglo XIX con las supuestamente ya más civilizadas Bélgica y Francia. ¿Qué excusa puede, por ejemplo, invocar Bélgica a la labor depredadora en el Congo realizada en nombre del rey Leopoldo, dueño y señor, hasta en el sentido jurídico, del territorio? ¿Debemos, pues, hablar de la "anormalidad" belga?

Frente a las excentricidades que dice Henry Kamen en su grueso pero débil Imperio, recomiendo la señalada obra de Haring (que leí hace 40 años y releo con interés de vez en cuando).

[Fin del post de Noviembre 2008]

Para rebatir la supuesta "excepcionalidad" de la historia española, nada como una historia comparada. Ahora, después de haber visto los terribles perfiles de las guerras civiles francesas del XVI, supongo que entrará Moa en la Inglaterra del siglo XVII y podremos asistir a su guerra civil y a las campañas de Escocia e Irlanda dirigidas por Cromwell.

Pero reconociendo todo esto, la gran obra imperial, colonizadora y cultural de España (cosa negada, como dice Moa, por tanto intelectual español de renombre, como esos grandes literatos pero catetos en Historia española, de la generación del 98 y siguientes), creo, en mi opinión, que hay algo, bastante de cierto en el tópico que expone Moa en el primer párrafo: los Reyes Católicos no estaban interesados en meterse en la política centroeuropea, sino que Europa nos molestase lo menos posible para nuestra expansión americana y africana (parecida a la política exterior de la que sería, después, otra gran potencia atlántica, Inglaterra y su sucesora, el Reino Unido).

El hecho del acceso de la dinastía Ausburgo al trono español cambió totalmente la dirección estratégica de nuestra política exterior. Y si bien es cierto que España, especialmente Castilla, hizo frente a ese nuevo reto de forma más que notable, magnífica en muchos aspectos, la política sobrevenida centroeuropea (que comenzó teniendo Castilla que pagar la dignidad imperial de Carlos I) desangró y empobreció a España, consumiendo todos los recursos que venían de América.
cf5
19 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 12:03
# 16

Nunca ha visto pastorear en un semidesierto....

Las Bardenas Reales de Navarra (en euskera Nafarroako Errege Bardeak) son un paraje natural semidesértico de unas 42.000 ha que se extiende por el sureste de Navarra (España).
................................................
A los valles pirenaicos han utilizado las Bardenas desde mucho tiempo atrás. Cuando en el año 882 al Valle de Roncal se le otorga el derecho de aprovechamiento, este ya se venía produciendo con anterioridad. Se sabe que a comienzos de la Edad Moderna pastaban en las Bardenas, de forma trashumante hasta 300.000 ovejas y cabras aunque la cifra se ha ido bajando con el tiempo. A mediados del siglo XIX ya en la mitad aunque se añadían 2.000 cabezas de vacuno.


http://es.wikipedia.org/wiki/Bardenas_Reales#Usos_...

Ademas los rebaños trashumantes tenian sus Cañadas y cordeles por donde transitar y no podian dedicarse a pisotear los sembrados.
Eso de echarle la culpa a la Mesta es un lugar tan común de los historiadores guiris como lo de decir que los andaluces son unos vagos.
20 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 12:09
# 16

El conde-duque de Olivares, fue uno de los principales responsables, si no el que más, del desastre de España en el siglo XVII. Su soberbia, mayor aún que su avaricia, ya la analizó Marañon en su biografia, subtitulada "La pasión de mandar".
21 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 12:10
19# Eso es una opinión personal tuya, supongo que puede ser más acertada o no.

Que la Mesta tenía gran influencia, es cierto y creo que hasta tú no lo puedes negar.

Manuelp eres muy bueno a la hora de buscar y apoyar tus escasos argumentos con escritos directamente de los autores. Nos facilitas reseñas que puntualizan y fortalecen muchos arguemntos, pero eso no quiere decir que siempre tengas la verdad absoluta.

¿Autores guiris?..El otro día defendias aquí a uno de ellos, un tal Fuller, al que no conozco y al que no me atrevería jamás a decir que "no tiene ni idea".
22 lead, día 20 de Julio de 2009 a las 12:11
[Cifras de emigración española en el XVI y XVII]

manuelp #8

Elliot (cfr. la obra citada en mi post #18) da la cifra de 4.000 emigrantes al año durante los dos siglos XVI y XVII, con una cifra total de unos 700.000. Elliot compara esta cifra con los 7.000 emigrantes/año que, en media, abandonaron las Islas Británicasen el siglo XVII.

Según Elliot, para una población de la España de entonces de entre 7 y 8 millones de habitantes, este ritmo de emigración (del orden de 0,5 por mil) no es alto, aunque aclara que la distribución peninsular es muy dispersa, con una tasa en Andalucía y Extremadura del 14,4 por mil.

Llama la atención Elliot a que, a finales del XVI, un tercio de los españoles emigrantes eran mujeres, porcntaje que , de haberse mantenido, "la pérdida de población potencial para la península Ibérica habría sido considerable" (cifras tomadas por Elliot de dos trabajos de Woodrow Borah y Magnus Mörner, respectivamente)
23 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 12:13
20#

Sigue siendo una opinión personal, muy típica de la Leyenda negra esapñola. El reciente estudio, magnmífico, de Elliot, va por otro camino. Supongo que Elliot tampoco tiene ni idea.

Me parece muy frívio echar la culpa de nuestro desastre a una sola persona como Olivares cuando tiene muchos más exitos que desastres.

Para dictar una sentencia tal deberías indicar algún argumento más contundente Manuelp, pero a ver si es de tu propia cosecha y no un corta y pega.
24 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 12:24
Hegemon 1

A ver si establecemos unas bases racionales de discusión.
No me diga que prefiere que me "invente" los hechos, antes que apoyarme en autores que los han estudiado.
Si hago "corta y pega" es para explicitar quien dice lo que dice y que no parezca que es de mi cosecha.

Así dice Marañon sobre Olivares:

La realidad echó por tierra el programa inteligente. Las guerras europeas se desencadenaron y ya no tuvieron fin en todo el reinado de Felipe IV. La política interior fue abandonada. Obligada la Monarquía a enviar soldados y dinero a todas partes, la única acción visible del Gobierno en el territorio peninsular era la del capitán que pasaba por los pueblos haciendo leva de la gente moza, con métodos brutales; y la del recaudador que exprimía a los villanos «hasta desollarlos», como con trágica contrición escribió el propio Conde-Duque. Castilla, heroica y sumisa, acabó por secarse de hombre y de pecunia; y entonces se exigió, sin tacto,a las demás regiones el mismo sacrificio, suscitando su indignación y, al fin, los levantamientos, que pusieron tan lúgubre remate a la privanza de Don Gaspar. Quince años después de escrito el prudente manifiesto que hemos comentado, nada quedaba de sus buenos propósitos. Agobiado desde los múltiples campos de batalla con peticiones de soldados y de oro, el Valido, enfermo, medio loco, se pasaba las noches en blanco arbitrando lo que le exigía la necesidad imperiosa de cada día. Se exacerbó su nativa propensión a la violencia. Y, para servir al Rey y a una política de quimera, no dudó en sacrificar los principios más elementales de tacto y de prudencia, necesarios en toda obra de gobierno, pero indispensables cuando hay por medio pleitos regionales.
Para detener nuestro derrumbamiento, hubiera tenido Olivares que ser lo que jamás podía ser un Guzmán : un Cromwell de España —Cromwell sin decapitaciones— como dijo otro político activo, más conservador aún que Cánovas, Don Francisco Silvela.
El factor personal de su ansia de grandezas le llevó al tremendo error de romper la paz con Holanda y al ya comentado de evitar la boda de la hermana del rey con el Príncipe de Gales. Tampoco puede desconocerse este factor en las guerras con Francia; hubieran sido, de todos modos, difíciles de evitar, porque era Francia la que principalmente las quería; pero en su génesis intervino, tanto como la natural emulación de los dos pueblos que se disputaban la hegemonía de Europa, la emulación de sus dos hombres representativos. Para Olivares, Richelieu fue una pesadilla de cuya obsesión no acertó a desembarazarse.

25 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 12:28
# 22 lead

Esa cifra ya me parece más razonable. Efectivamente la contribución de Andalucia y Extremadura parece que fue la más alta.
Es innegable que , aunque no se llegara al despoblamiento ni mucho menos, la emigración a America si tuvo un impacto demografico sobre la poblacion de la peninsula.
26 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 12:29
27 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 12:35
Y esto, tampoco lo he descubierto yo.

Tanto en los Consejos como en las Universidades españolas, especialmente en la de Salamanca, se discutíó las causas de aquella crisis económica, por la que España, a pesar de la riada de plata que sobre ella afluía, parecía cada vez más pobre. Fueron los tratadistas salmantinos los primeros en intuir, lejanamente, el fenómeno de la inflación: los españoles contaban con grandes cantidades de metales precioso, pero apenas tenían qué comprar con él. La demanda era mucho mayor que la oferta. Los precios subían de forma incontenible y la industria española, con los precios más altos de toda Europa, no podía resistir la competencia extranjera y se venía abajo. Los españoles se veían obligados de esta manera a comprar en el extranjero sus productos a costa, de la plata, que se esfumaba tan rápidamente como había llegado. En lo referente a la economía pública del Estado, el mal radicaba sobre todo en el crédito. La necesidad de pedir dinero adelantado resultaba muy lesiva, puesto que gravaba los gastos normales de guerra en un buen porcentaje. Otro de los problemas existentes eran los transportes, la vía marítima hacia los Países Bajos había quedado cerrada, y Felipe II tardó bastante tiempo en comprender la necesidad de dominar el mar. La plata americana había de ir a Flandes por vía terrestre, a lomo de acémilas, atravesando para ello Francia, cuyo gobierno exigía, como derecho de paso, nada menos que un tercio de la mercancía.

http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_econ%C3%B3mi...
28 bacon, día 20 de Julio de 2009 a las 12:35
Dice Moa "Estas versiones no suelen sustentarlas hoy los historiadores (a veces se traspasan al siguiente siglo), pero han calado en gran parte de la población, los políticos y los medios de masas."

Ese es un punto muy importante, he leído a algún historiador anglosajón (por ejemplo, Jonathan Locke Hart, especialmente, Representing the new world) y me he sorprendido porque sus opiniones sobre, por ejemplo, la conquista española de América, difieren bastante de la típica leyenda negra a que estamos acostumbrados. De hecho, durante la época, algunos intelectuales ingleses (por ejemplo, Richard Eden) propugnaron que Inglaterra debería hacer lo propio y escribieron elogiosamente de España.

Naturalmente, no conozco nada en español de Hart ni de Eden. Hay todavía enormes posibilidades para historiadores que, como Moa, deseen divulgar a los españoles la verdad sobre la impresionante historia de España.
29 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 12:41
24# Me parece muy bien lo que dice Marañón, en ese sentido y en el análisis final Elliot tampoco difiere demasiado. Lo que pasa es que para llegar hasta el análisis hay que ver lo que se dijo en el "cuerpo". Se desangró España, cierto, como lo llevaba haciendo un siglos entero y lo seguría haciendo después de Olivares. El reinado de Felipe IV fué de 44 años y Olivares estuvo en el poder 20 años.

No comparto la opinión de que Richelieu era la obsesión de Olivares. Tampooc comparto la idea de que lo más conveniente para España hubiera sido el matrimonio de la hermana del Rey con el de Gales. Lo úncio que se buscaba por parte de Inglaterra era la entrada en el comercio de las Indias acuciados por la tensión provocada por lo comerciantes ingleses ante la escasez de mercados y materias primas. Olivares así lo vió poruqe nunca se fió de los ingleses y creo que en esto acertó, como también acerto en la visión de centralizar el reino de España, que todos los subditos fueran tratados por igual, incluso los portugeses y que no se podía, por el bien de la nación, negociar por seprado por cada reino cuando se trataba del inetrés común. Un dicurso con estos contenidos lo pronunció en barcelona donde fué muy criticado y censurado. Lo que dice Marañón es cierto, y todo lo que había soñado no se cumplió, cierto, pero hay que saber por qué.
30 lead, día 20 de Julio de 2009 a las 12:45
[El intento centralizador de Olivares]

manuelp #20

Si bien es cierto que la apuesta del Conde-Duque de Olivares fracasó, y con ella se aceleró la decadencia militar y diplomática española, su intento político de crear un Estado moderno más centralizado parece correcto. Era Castilla la que llevaba sobre sus hombros todo el peso del esfuerzo español y era Castilla la que realmente entró en decadencia económica; el Conde-Duque, con su proyecto de Unión de Armas, por ejemplo, pretendía que Cataluña y Portugal contribuyesen al esfuerzo militar español de manera similar a Castilla (de lo que, finalmente, resultó la separación definitiva de Portugal).

Sobre su afán de honores y riquezas para él y los suyos, nada que matizar. Pero creo que esto debe separarse de sus proyectos políticos. Me tengo que leer la obra de Elliot sobre el Conde-Duque de Olivares para precisar lo mucho que de él habla en su España y su Mundo (además, para mí es una asignatura pendiente, pues en mi Preu del 57/58 estudiamos monográficamente "El Siglo de Oro" y "el Conde-Duque de Olivares", además de Portugal; las obras de Elliot sobre Olivares, "El conde-Duque" -1986- y "Richelieu y Olivares" -1984- son muy posteriores a aquellos años de mi Preu por lo que supongo tendrá importantes aportaciones a la información disponibles entonces).
31 lead, día 20 de Julio de 2009 a las 12:49
Hegemon1 #29

Te has referido hoy varias veces a Elliot; ¿a cuál o cuáles de sus libros sobre este asunto? (ver mi post #30)
32 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 12:55
# 30 lead

Pero, como usted mismo ha dicho otras veces, son los resultados los que cuentan y no las intenciones, y más en un hombre de Estado.
Si Olivares quería igualar los esfuerzos de todas las partes de la nación, lo primero que tenia que haber hecho era fijar un objetivo asequible para las circunstancias reales.
De nada vale fijar un objetivo irrealizable, por falta de medios disponibles, y luego echar la culpa a la falta de medios, precisamente.
Me parece que fue Canovas del Castillo en su "Historia de la decadencia de España" el que lo dijo.
33 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 12:55
Lo que pretendía Olivares era que el Rey llevara el peso del poder como lo hizo su abuelo Felipe II y Carlos I cuyos retratos decoraban su despacho. Felipe IV ni por asomo era igual y puede que eso lo llevara con amargura. Si consiguió y se procuro rentas, títulos y dineros era porque dentro de la Corte había que sobrevivir y tener una "familia" que te fuera fiel e incodicional sino estabas perdido. Así fué con Luis de Haro, me parece que sobrino de Olivares o no me acuerdo que parentesco, que al final fué el que sustiutyó a Olivares como valido de España pero en la sombra y con menos fama pero, según Elliot, con mayor poder que el Duque.
34 egarense, día 20 de Julio de 2009 a las 12:57
Buenos días a todos, aprovecho para decir que estoy muy orgulloso de todos ustedes, y honrado de escribir juntos, (la mayoría de las veces no soy capaz de evitar echar algún borrón, pero bueno, nunca busco mi interés personal sino el de la verdad o la razón, al menos lo que yo creo que es la verdad). Dicho esto, les dejo un correo que me acaba de llegar, a ustedes y también a los que nos leen, pero nunca escriben por el motivo que sea, especialmente para ellos...


Hello, Please note that Peter Joseph will not be attending the "SecretGarden Party" in the UK on the 26th of July due to a conflict. The event on the 25th at Goldsmith College is now the only UK event. Sorry for the confusion. Thank you ZM www.thezeitgeistmovement.com
35 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 13:01
31# Lead:

Por desgracia no puedo leer tanto como quisiera y muchas veces cometo erroresd por tirar de memoria y no hacer lo de Manulp o tú e ir a la fuente para reapasarla antes de mencionarla. He leido estos dos libros de Elliot:

EL CONDE DUQUE DE OLIVARES

LA ESPAÑA IMPERIAL

El primero me parece escepcional, el segundo es muy bueno, breve estudio de la formación de nuestro Imperio desdee los Reyes Católicos a los demitifica e indica ciertos errores cometidos en su gobierno.

32# manuelp:

Ahí te doy la razón, pero ese "pecado" de Olivares no es exclusivo de él.

36 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 13:03
# 33

Pues para que vea como en casi todo, y especialmente en Historia, las opiniones nunca son unánimes.

Era el hijo de Diego de Haro, marqués de Carpio, y de Francisca de Guzmán, hermana del Conde-Duque de Olivares. Hizo carrera en la corte española bajo protección de su tío, al cual sucedió como valido de la confiaza del rey cuando Olivares fue expulsado en 1643.

Nunca llegó a tener la misma influencia y control que su tío, principalmente porque Felipe IV también confiaba en la hermana María de Ágreda. Ella convenció al rey para que aboliera el puesto de valido.


http://es.wikipedia.org/wiki/Luis_de_Haro

Y yo, por lo poco que sé, le doy la razón a la wiki contra Elliot, en que tuvo menos poder que Olivares.
37 lead, día 20 de Julio de 2009 a las 13:04
manuelp #32: De acuerdo. Lo único que pretendía señalar es que Olivares no era un otro valido más, como pudo serlo el Godoy de Carlos IV, sino que tenía un proyecto de reforma del Estado que, de haberse realizado, habría convertido a la España del siglo XVII en un Estado más efectivo y eficiente. El asunto, correctamente planteado en tu #32, es si los medios y los objetivos secundarios del proyecto, estaban a la altura de su ambicioso proyecto.

Sobre "Intenciones y Consecuencias", estoy plenamente de acuerdo con Adam Smith desde que leí este aspecto de su obra en Teoría de los sentimientos morales.
38 Hegemon1, día 20 de Julio de 2009 a las 13:12
36# Tengo muchos recelos de la Wiki, la verdad no me inspira confianza, o no demasiada.

El propio Haro no quiso que se le llamara valido, ni sustituir a su tio, lo que pasa es que Felipe IV no estaba por la labor de gobernar sino de cazar y de otros menesteres.

Nos adelantamos un siglo pero otro personaje importante de nuestra historia es Oropesa, el que gobernó durante Carlos II. Oropesa quiso poner en práctica muchas ideas de Olivares.
39 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 13:19
# 38

No tengo especiales conocimientos sobre la epoca, pero me parece razonable suponer que si la fama histórica de Olivares es mucho mayor que la de Luis de Haro se deberá a la mayor relevancia de aquel.
De Oropesa no tengo absolutamente ni idea, me parece que, conscientemente, es la primera vez que le oigo nombrar.
40 Minaya, día 20 de Julio de 2009 a las 13:24
Lo que no suele mencionarse es la superioridad tecnológica y organizativa españolas, que casan mal con las leyendas negras del carácter parásito y pasivo de los cristianos viejos.

Los españoles del siglo XVI tenían la tecnología naval más avanzada de la época, y fueron los primeros en crear rutas regulares de navegación de altura. El sistema de transportes entre las distintas provincias cruzaba más de medio mundo (el mar de la China entre China y Filipinas, el Pacífico entre Filipinas y México y entre Perú y Panamá, el istmo de Panamá por tierra, el Caribe desde México, Panamá, Colombia y Venezuela a Cuba, y el Atlántico de Cuba a la Península y vuelta por Canarias) con una precisión de dos o tres semanas cada año. Mantener rutas como éstas con la tecnología actual sería un reto, con la tecnología de entonces un prodigio de gestión y organización que ríete de las multinacionales americanas y japonesas de hoy.

Esta capacidad de organización, unida a la capacidad de acoger e integrar a personas de otras culturas y nacionalidades, es la que mantuvo a España en lo alto durante trescientos años (entre 1492 y 1808) con el bache de la segunda mitad del siglo XVII.

Como el imperio americano de hoy, el imperio español se basó en varios pilares, todos ellos humanos: el espíritu de iniciativa, el valor, la capacidad de organización, y el dominio de las tecnologías relevantes.
41 lead, día 20 de Julio de 2009 a las 13:26
[Música culta española]

Apolinar #6

Muy de acuerdo. Además, en nuestro siglo XVIII hubo músicos brillantes, como los dos Soler (no relacionados); del padre Antonio Soler he puesto varias veces enlaces en YouTube a varias de sus casi 150 sonatas para clave y piano.

Es el XIX el siglo en que nos descolgamos de la gran música europea (Alemania, Rusia, Italia, con su ópera, etc.) y nos reducimos al estimable "género chico". Ese XIX que comenzó con la gran promesa de Juan Crisóstomo Arriaga (del que hace unos días enlacé la obertura de Los esclavos felices), el "Mozart español" que la muerte se lo llevó con 20 años. Arriaga estaba haciedo en París, donde estudiaba, una música como la buena de Europa. Después de él, nada similar, que yo sepa.


Un fragmento de una zarzuela barroca española, de José de Nebra. ¿Por qué no se programa más música española en España? Los siglos XVII y XVIII españoles, concretamente, son fantásticos:

http://www.youtube.com/watch?gl=ES&hl=es&v...
42 mescaler, día 20 de Julio de 2009 a las 13:30
Hoy me siento poeta, así que he decidido componer unos versitos. Son de estilo moderno, ustedes sabrán disculparme.

España
se empaña.
¿Te extraña?
¡Pues Moa la apaña!
¿O la amaña?
Patraña...

Saludos,
Mescalero de la Vega
43 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 13:30
# 40

Por tierra y por mar profundo
Con iman y derrotero
Un guipuzcoano el primero
Dió la vuelta á todo el mundo.

Pero, me temo que de los tres siglos que pone de auge, el bache duró la mitad.
44 mescaler, día 20 de Julio de 2009 a las 13:32
#41 Se programa bastante, otra cosa es que la gente vaya o no vaya. Si no les atrae Mozart, José de Nebra muchísimo menos...

Saludos,
Mescalero

45 Yo2, día 20 de Julio de 2009 a las 13:42
Las Bardenas Reales no siempre fueron un semidesierto. De hecho se supone que en tiempos de la mesta eran zona boscosa.
La Mesta fué en su época lo que la SGAE es para nuestros días. Una fuente de poder ajena a los intereses del común de los mortales y que sólo mira en su propio interés a la que el poder político le otorgó enormes privilegios por conveniencia.
46 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 13:56
Hombre, jamás se me hubiese ocurrido comparar a la Mesta con la SGAE. Aunque, bien mirado, no de ja de tener su lógica dada su actividad común, la del esquilamiento.
47 lead, día 20 de Julio de 2009 a las 13:57
[Tecnología y organización, una de las bases del Imperio Español]

Minaya #40

Plenamente de acuerdo. No se crea un Imperio y una potencia militar como la española de los siglos XVI y XVII (la primera del mundo) de la nada.

En lo organizativo, tanto Haring como Elliot ( a los que he leído y citado más arriba) destacan el extraordinario entramado burocrático del Imperio español. Elliot cita que en el siglo XVI, con más de 22.000 estudiantes universitarios, España era el país de Europa (es decir, del mundo) con más universitarios. Gran parte de ellos, licenciados en Leyes, formaban el esqueleto de la gobernación in situ, del Imperio. Así, un funcionario podía comenzar su carrera en Lima, pasar a Méjico, de ahí a Filipinas, pasar por La Habana y terminar en un alto puesto en Valladolid o Madrid. La experiencia de esas personas era inmensa. Además, España documentaba todos sus procesos y acciones de gobierno (lo que facilita increíblemente el trabajo de los historiadores que quieran trabajar a partir de fuentes originales -como hacen especialmente los anglosajones- y no meramente especular, como varios españoles, muchos de ellos de relumbrón).

El primer ejemplo de esa tecnología naval era la capacidad de navegación en el Atlántico, que españoles (vascos y cántabros) y portugueses habían desarrollado con sus flotas bacaladeras (Atlántico Norte). No es pues de extrañar el número de vascos que iban con Colón, así como la Escuela de Pilotos Vascos que, a continuación del Descubrimiento, se creó en Cádiz.

En cuanto al llamado "arte de la guerra", ya se ha hablado en los días pasados en el blog de la capacidad militar de los Tercios, con una serie de innovaciones (eso es tecnología) que les hacían casi imbatibles.

¿Extranjeros en el Imperio?: esa es la habilidad de los grandes Imperios, como el romano o el español (o el americano, que mencionas), entre otros, de utilizar el talento donde quiera que éste se halle, no limitándose exclusivamente a los ciudadanos de la metrópoli. Hoy día, esa idea la aplican fielmente las multinacionales, los nuevos Imperios económicos.
48 lead, día 20 de Julio de 2009 a las 14:02
[Andrés de Urdaneta: el Tornaviaje]

Mi post #47

Ya lo puse hace unas semanas pero lo pongo de nuevo:

Urdaneta fue, además, el autor de la ruta del llamado tornaviaje, es decir, del viaje de vuelta de Manila al puerto mejicano de Acapulco. Esta ruta de vuelta o tornaviaje fue durante 250 años la ruta comercial permanente más larga del mundo, permitiendo el comercio de Extremo Oriente (China y Japón), cuyos productos llegaban a Manila, con España (Manila a Acapulco y, después, atravesar Méjico por tierra hasta el puerto atlántico de Veracruz; de ahí a La Habana y de ahí a Cádiz).

Sobre Andrés de Urdaneta:


http://es.wikipedia.org/wiki/Andr%C3%A9s_de_Urdane...
49 lead, día 20 de Julio de 2009 a las 14:04
mescaler

¿A quién, con cultura musical, no le atrae Mozart?
50 manuelp, día 20 de Julio de 2009 a las 14:05
# 45

¿Puede hablarse, en estas condiciones, de bosque espeso, frondoso e impenetrable, como tantas veces se ha dicho (el nemore o bosque de Sancho Abarca donde se hacía carbón según se lee en el Registro de Comptos de 1342)? Si se hiciese! resultaría una flagrante exageración.

En primer lugar, ni siquiera los carrascales y pinares eran bosques espesos! de modo que difícilmente la ardilla famosa de la leyenda hubiera podido ir de Norte a Sur por las Bardenas sin tocar el suelo, saltando de rama en rama. Es sabido que, comparados con los europeos ultrapirenaicos, los bosques de la provincia austromediterránea en la que se halla incluida la Bardena tienen poca espesura y los árboles, pequeño porte.

Y en segundo lugar, mayor extensión que los bosques debió ocupar la mata de coscoja. Moret decía de las Bardenas que son “tierras quebradas y cubiertas de mucho boscaje ( ¿bosque de corta extensión, matorral arbolado?), despoblada y dexada para ganados por ser muy fértil de pastos”. Otras veces habla de bosques! de modo que en sus tiempos habría ambos tipos de paisaje vegetal.


http://www.lasbardenas.com/historia.htm

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