« Queipo-Franco (IX) La conclusión de Franco | Principal
| Queipo-Franco (XI) Por qué Franco se sostuvo "contra el mundo" »
Queipo-Franco (X) La carta de Queipo
17 de Octubre de 2008 - 10:12:21 - Pío Moa
Uno de los documentos más interesantes de las memorias de Queipo es, como decía, su carta de 1947 recomendando a Franco que se fuera (¿puede imaginar alguien tal cosa en un régimen de estilo soviético, sin que al atrevido le costase el paredón? A Queipo no le costó nada. Ni a Aranda o Kindelán, salvo perder algunos cargos discrecionales).
Queipo acusa a Franco de haber dado vida a la Falange, "que no existía más que en la imaginación de unos pocos" (en realidad la Falange movilizó desde el principio de la guerra a una gran masa de combatientes, aunque antes hubiera sido un partido pequeño. Lo mismo ocurrió con los comunistas en el otro bando, aunque por razones algo distintas). Le acusa también de desvirtuar los sindicatos paternalistas que Queipo había creado al principio de la guerra civil y de crear la Fiscalía de Tasas (encargada de perseguir el mercado negro o "estraperlo"). "Estos tres organismos, con sus crímenes, con sus abusos intolerables, con la resurrección de la soplonería, en general tan excesivamente codiciosa e injusta como bien recompensada, han sido los principales forjadores de la odiosidad que el país siente contra el régimen".
¿Existía esa "odiosidad"? El propio Queipo reconoce la clamorosa recepción popular a Franco, pero la atribuye a mera instrumentación oficial; y en todo caso, "¿Cómo se podrá confiar en el amor infantil del pueblo? Se ha dicho que el pueblo es siempre niño, y ya se sabe lo que es el amor del niño". Más importante resulta para él "lo que se habla, por todas partes (...) Se dice que si las paredes del Café de Roma pudieran escuchar y hablar, se podrían saber cosas muy curiosas. Se murmura (...) Tampoco ven los españoles con igual nitidez que tú el brillo de la justicia (...) La situación de la economía, que se juzga catastrófica, tiene asustadas a muchas gentes que añoran aquella que dejó la dictadura de Primo de Rivera".
Las murmuraciones de café, a las que tanto crédito da Queipo, han sido seguramente el deporte más practicado en España durante generaciones. Por suerte tenemos fuentes de información más fiables. Una muy ilustrativo son los índices de mortalidad por hambre. El hambre mayor del siglo XX ocurrió en España el año 1938, en la parte de Negrín. Después, durante la guerra mundial, el semiboicot británico mantuvo la economía española a medio gas, complicado con la equivocada política del racionamiento, lo que volvió a elevar fuertemente el hambre en los años 1941-42. Como he expuesto en Años de hierro, y a pesar de todos los obstáculos, desde 1943 la economía volvió a marchar pasablemente y la mortandad por hambre se redujo a la normal durante la república. En 1946, con la caída del comercio internacional y enseguida el boicot decretado por los vencedores, los muertos por esa causa se elevaron de nuevo en flecha, pero precisamente en 1947 se estaba normalizando de nuevo la situación (siempre al nivel del hambre de la república). Otro dato importante es que las condiciones higiénicas mejoraron notablemente, dentro de las circunstancias, de modo que apenas se produjo sobremortalidad asociada al hambre (por enfermedades carenciales, etc.).
Como señalaba el embajador Hayes, "Pasado el año 1942, las condiciones económicas y de vida en España fueron mejorando de un modo visible y gradual. Había más y mejor comida. Frente a las grandes dificultades del momento se registró una verdaderamente notable y casi milagrosa reparación de las carreteras, rehabilitación de los ferrocarriles, rehabilitación de iglesias, pueblos y edificios públicos (incluso la Ciudad Universitaria de Madrid), y construcción de nuevas casas de alquiler y viviendas baratas".
O Gil Robles, en plena conspiración contra Franco al terminar la guerra mundial, constataba desanimado la "prosperidad de los años pasados", aunque la calificaba de "relativa y ficticia". Era consciente de que el boicot internacional a España iba a incrementar la miseria, como así ocurrió al principio, si bien la mera situación catastrófica de la Europa de postguerra repercutiría inevitablemente en España, por lo que, reflexiona: "Cada vez más empapado de un concepto providencialista de la vida, pienso si esta terquedad de Franco (...) no será la solución para la monarquía. ¿Cuál sería la situación si llegara a presidir los negros días de hambre que se avecinan?"
Por consiguiente, como veremos, toda la retórica del momento contra el régimen, que se bandeaba pasablemente en unas condiciones internacionales dificilísimas, en las que muy pocos habrían mantenido la nave a flote (no, desde luego, la monarquía, y mucho menos los exiliados), se basaban en la agresiva hostilidad de los vencedores de la guerra mundial, un poder tan abrumador y aparentemente ineluctable que provocaba desmayos dentro del régimen mismo.
http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desaopi&cpn=34770
http://www.libertaddigital.com/index.php?action=desaopi&cpn=35082
-------------------------------
**** http://www.hazteoir.org/node/14732
**** "Sáenz de Santamaría sobre Garzón: "No sé si esto es justicia u otra cosa".
No lo sabe. Pues que lo estudie: en un par de tardes...
**** "SOMOS LA BARRERA AL NACIONALISMO VASCO"
Carlos Salvador (UPN) se abstendrá: "No me siento como un traidor".
Una barrera cada vez más baja y endeble. Por lo demás, ¿se sintió Judas como un traidor cuando recibió sus monedas? Sentiría, más bien, que había hecho un buen negocio. Los traidores nunca se sienten tales.
Aunque bien es verdad que traicionan a Rajoy, otro por el estilo. Dos traiciones a España y la democracia, que no se anulan entre sí.
**** La universidad de Herri Batasuna, digo del BNG-PSOE, digo de Vigo. Universidad de la rufianería, y no es la única, ni mucho menos.
-----------------------
El otro día en el blog:
"Manuelp.
Esta es la canción que le dije ayer (Póliushka Polie). Casi se imagina uno, oyéndola, estar viendo a la caballería cosaca al trote por la estepa interminable".
La música de la canción es poética y un poco melancólica, y sin embargo se trata de una canción comunista, de su guerra civil, que dice algo así como "Las chicas están llorosas y tristes porque sus amados se van al glorioso Ejército Rojo, que acabará con los malvados enemigos", o algo por el estilo.
Esta especie de desacuerdo entre la letra y la música se da en otras canciones rusas, alguna la he citado en algún "recuerdo suelto", como la de Stenka Razin o la de Búblichki. Una fue adaptada a una zarzuela española por Sorozábal, creo, como "La mujer rusa...": se trata de Karóbushka (el buhonero), un tanto picaresca, cosa que no sugiere la música. En otras en cambio, letra y música se corresponden plenamente, véase el himno de los partisanos soviéticos (le pusieron letra en español cuando el maquis, y tiene también letra francesa): he leído que, sin embargo, es un himno zarista, adaptado por los soviéticos. Aún más brioso, si cabe, es el himno En marcha o Al ponerse en camino (no sé su nombre en ruso). Los dos los escuché este verano en la plaza mayor de la ciudad alemana de Rothemburg, por un coro de siete cosacos, excelentes. Debía resultar un poco humillante para los alemanes (que también tienen una magnífica música militar), pero nadie se daba por enterado.
Comentarios (193)
« 1 2 3 4 »
151 mescaler, día 17 de Octubre de 2008 a las 20:58
#148 Empecinado
¿Cebrián es el del báculo? ¿O ése es Polanco?
152 epecinad, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:00
Mescaler.
Si la gente como usted son los verdaderos Franquistas y señoritos de nuestra sociedad.
¿A quien va a engañar hombre?Pero recuerde,cuando el ejercito Nacional Español libero Madrid, hasta el mas comunista dio gracias a Dios por liberarles de las checas.
Asi que usted franquistaprogre no se queje tanto que nosotros somos su salvación, igual que la de todos los Españoles.
EL EMPECINADO.
153 denebola, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:01
Hola doiraje, un comentario del enlace:
"Un dato; ETA, en cincuenta años de siniestra historia, ha atentado contra todo tipo de personas, pero sólo ha habido un colectivo que se ha librado de sus violencias y asesinatos. Jamás a atentado contra sacerdotes. ¿Por qué ETA, que no es sino una expresión demoníaca de paganismo (dios-patria), violencia, y muerte, ha "perdonado " a la Iglesia? La respuesta es tan horrible (Mons. Uriarte seguro que la conoce), que prefiero callarme. Y rezar."
La Iglesia vasca se ha ganado a pulso, durante muchos años, como mínimo una natural prevención hacia ella.
154 epecinad, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:02
Mescaler
Dimelo tu hombre, yo no soy de la cuerda de Cebrian ni polanco, pero tu si fascistilla.
155 mescaler, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:03
156 mescaler, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:05
#152 Ni soy franquista, ni progre, ni señorito. Ni una, Empecinado.
#154 Pues yo tampoco.
157 egarense, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:06
#153 denebola...
¡Ojo con ese tema! Ahora no es el momento ni el lugar de abrir un frente de ese tipo. Como Iglesia estamos sujetos a una jerarquía y a una disciplina. La cabeza de la Iglesia es Benedicto y el poder emana del Vaticano, nosotros tenemos que limitarnos a obedecer...
158 epecinad, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:08
Egarense.
Estos son otros tiempos pero seguimos teniendo los mismos enemigos. El rey de Marruecos y el mundo musulman sueñan con cumplir con el deber de todo buen musulman (no recuerdo ahora el numero de la sura ,no se si sera la 39 del coran)conquistar Alandaluz (España).
No creo que tuvieran muchos reparos paises como siria y demas paises peligrosos del mundo arabe en apoyar a marruecos, si se decidiera a entrar en la II Guerra civil Española en apoyo de los afrancesados
EL EMPECINADO
159 epecinad, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:11
Mescaler.
Vamos a ver no entres en contradicciones, o eres de los nacionales o eres de los republicanos ¿no?. Pues o eres Franquista o eres progre ¿No?
Hombre liate si quieres pero no nos intentes liar a los demas.
EL EMPECINADO
160 denebola, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:11
#157,egarense
Desde luego, Benedicto XVI es una bendición. Pero tengo mis dudas de si, al hablar de Setién, por ejemplo, estamos hablando de la Iglesia o de otra cosa. Hay que estar atento egarense, porque dentro de la Iglesia también pasan cosas. Durante cuatro siglos, los jesuitas fueron una fuerza evangélica e intelectual formidable. Entre 1965 y 1985 fueron infiltrados y destruidos. Desgraciadamente egarense, también dentro ocurren cosas. ¿O no fundó Jesús una Iglesia de pecadores?
Y esto no es más que una advertencia para que redoblemos el esfuerzo, la piedad y la fe en el Señor de la Historia y en su doctrina.
Me voy a airearme, hasta luego.
161 zimmie, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:12
#133 amiguete bacon:
No veas si sabía tratarles...en la guerra de Marruecos las tropas a su mando llegaron a cortar las cabeza de moros derrotados,y clavarlas en picas !
#134
Tranquilo,en cuanto gane Obama,estaremos otra vez con U.S.A a partir de un piñón!
Saludos majo.
#140 amiguete DeElea:
Si en el país de los ciegos el tuerto es el rey,aquí el tonto del pueblo es premio Nobel.
Saludos majo.
#144 amiguete bacon (again):
"¿no somos cuatro fachas los únicos que lo criticamos"
Cierto,pero eso sí...haceís bastante ruido !
Y yo soy de izquierdas,y también puedo decir que hay "déficit democrático",pero por motivos diametralmente opuestos a los vuestros,claro.
Venga majos,os dejo,pasad un buen finde.
162 egarense, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:13
#158 empecinado...
Sí así es. En el libro que he citado antes explica claramente que los musulmanes, especialmente los integristas sueñan con el nuevo califato; lo mismo que los judíos sueñan con el tercer templo. Las fronteras en el mundo musulmán tienen un valor distinto a las nuestras. Y no nos engañemos aunque son los integristas los que trabajan para hacer realidad ese sueño, el resto les seguiría encantados. El problema es que eso no es tan fácil, por varios motivos, entre otras cosas necesitan un país muy fuerte con unas características muy determinadas, para asentar ese califato, quizás la única posibilidad sería Turquía que ya en el pasado fue la cuna de ese califato. Pero trabajan en ello y están avanzando más o menos rápido...
163 egarense, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:15
#160 denebola...
Por muchos problemas que puedan haber en la Iglesia, contamos con el Santo Padre como guía segura a la que seguir, eso es lo que quiero decir. Él nos señalará el camino llegado el caso...
164 epecinad, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:22
Buenas noches me retiro, buen fin de semana para el que lo tenga. No se enfade con migo mescaler y piense un poco en lo que le he dicho ,nosotros somos la salvación de España (huy que engreido me ha salido)incluso de la suya.
EL EMPECINADO.
165 mescaler, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:27
Igualmente, Empecinado. Que lo pases bien.
166 bacon, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:29
161, zimmie
"No veas si sabía tratarles...en la guerra de Marruecos las tropas a su mando llegaron a cortar las cabeza de moros derrotados,y clavarlas en picas !"
¡Hombre, justo lo mismo que hicieron tus correligionarios (ya que dices más abajo que eres de izquierdas) con el general López de Ochoa por haber obedecido al gobierno de la república!.
Que malo Franco, haciendo eso con los enemigos de España
Mucho mejor lo habría hecho zerolo, claro, comiéndoles el rabo
---
"Tranquilo,en cuanto gane Obama,estaremos otra vez con U.S.A a partir de un piñón!"
Claro, el mismo cuento que en las anteriores, luego ganó Bush y se os quedó cara de gilip.ollas
---
"¿no somos cuatro fachas los únicos que lo criticamos"
"Cierto,pero eso sí...haceís bastante ruido !
Claro, y eso no os parece aceptable a los de izquierdas, debe ser eso a lo que te refieres más abajo con lo del déficit democrático, a que a los que no estamos de acuerdo, habría que obligarnos a callar.
¿O querrías empezar a matarnos como hicieron los de izquierdas (como tú) en la república?
Bueno
Si lo intentáis, a lo mejor tampoco nos dejamos, te lo aviso.
-----
"Venga majos,os dejo,pasad un buen finde."
Igualmente
-----
Saludos a todos, me despido
167 doiraje, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:31
denebola, egarense
Precisamente por seguir a falsos "pastores" la iglesia vasca se ve en esta penosísima coyuntura. Por supuesto, fidelidad al Santo Padre siempre. Y firmeza en todos los sectores de la Iglesia para preservar y, en su caso, hacer valer sin ambigüedades de ningún tipo esta fidelidad.
--------------------
Los movimientos culturales revolucionarios postmarxistas, como los que estamos padeciendo en España, han optado por otra estrategia que la de sus ancestros de hace 70 años: ocupan el poder democráticamente y desde allí van socavando, lenta, minuciosa, callada, pero constantemente todos los valores tradicionales que fundamentan nuestra civilización: nuestras raíces cristianas y la racionalidad rectamente entendida y ejercida desde aquéllas. No hay levantamientos, no hay tiros, reyertas; ni siquiera hay grandes debates o encendidos rifirrafes dialécticos. Todo es limpio, razonable, fluído, sensato... En apariencia, claro. Y ante esto la ciudadanía se adormece más y más en medio de las comodidades de nuevo burguesito venido a más. Se le educa, se le dice por dónde hay que mirar; y todo ello con una sonrisa ("Ya todo se puede decir con una sonrisa", dijo sonriendo nuestro "inmaculado" presidente). En el fondo se ventila lo mismo que hace 70 años, pero ahora es mucho más difícil darse cuenta de ello, y, en consecuencia, es mucho más complicado hacer una labor de concienciación. Nos van cambiando la vida, nuestra identidad, mientras nos acarician. Así, son pocos los capaces de apartar la mano de la ramera.
168 egarense, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:39
#167 doiraje...
Es verdad, así ha sido hasta ahora; pero esto hace tiempo que ha empezado a cambiar. También muy lentamente, dos pasos adelante y uno atrás como Napoleón decía. Por eso aquí estar alertas. Será difícil que prospere, porque la crisis (no me refiero ahora a economía) es mundial. Y como insinuaba denebola tendrá que ver mucho con la religión, no la religión en sí, sino lo que va asociado a las religiones en los aspectos culturales y más rancios. El mundo parece que vasculará en bloques, marcados por ese detalle. Desdeluego España o es fiel a sus principios o desaparecerá no ya por separatismos bastardos, sino cayendo en la influencia de una cultura ajena... O sea, o nos mantenemos firmes en nuestra tradición cristiana o perderemos nuestra libertad. Ahora parezco un alucinado diciendo esto, o que hablo de ciencia ficción, pero ¡ojalá fuera así! Y espero y deseo que eso no ocurrirá, pero el peligro existe...
169 DeElea, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:45
“Si en el país de los ciegos el tuerto es el rey,aquí el tonto del pueblo es premio Nobel.”
¡No me digas! ¿Y de que te dieron el Nobel gañan? ¿De lanzamiento de cantos rodaos o de despanzurramiento de gatos?
¡¡¡Quia!!! ¡¡¡Que majo que eres mozico!!
170 doiraje, día 17 de Octubre de 2008 a las 21:55
#168 egarense
En efecto. Hay un fundamento inamovible que nos salvará: estamos constituidos por Dios de una determinada manera que nos hace buscar la verdad aunque no lo sepamos. Sólo hallarla es lo que nos satisface. Este conocimiento y esta certeza acerca de lo que es el ser humano fue el origen que impulsó todo el desarrollo de la cultura occidental. Platón y Aristóteles no se entienden sin esta verdad, de la que hicieron eje de sus insuperables obras.
Por si fuera poco, en este contexto, Cristo nos dice con su palabra y con su vida que nunca el mal prevalecerá sobre el bien, a pesar de todos nuestros desvaríos. El hombre tiende a la verdad y al amor, incluso a su pesar. Esta es la fe que me mueve, la que me ha salvado y la que nos salvará. Y esta es mi fuerza hoy, a pesar de las no pocas dificultades que atravieso hoy día. Y, sin embargo, Miguel Ángel, puedo decirte que nunca he sido más feliz en mi vida.
171 egarense, día 17 de Octubre de 2008 a las 22:03
#170 doiraje...
La felicidad no se encuentra en los triunfos, sino en la conciencia limpia. Uno como pecador cada día comete alguna torpeza, de eso no estaremos libres por ahora...
Ahora bien lo importante es seguir en el sendero. Y nuestro sendero parte de Roma, nuestro pastor es el Santo Padre, él es Pedro. Y sobre eso no debe cabernos duda alguna...
172 doiraje, día 17 de Octubre de 2008 a las 22:16
Así es, Miguel Ángel. Por cierto, la oración es un instrumento poderosísimo que Dios nos da para lograr el bien en este mundo. Dios está siempre presto a escucharnos, pero hemos de saber pedir, pues ni eso sabemos hacer.
173 egarense, día 17 de Octubre de 2008 a las 22:23
#172 doiraje...
Será porque no hay fe... Al Padre hay que hablarle como si fuera a un amigo, convencido de que está escuchando, o sea con fe. Vale más eso, pero con fe que no mil rosarios dichos de forma mecánica fria... Tenemos quién nos enseñe a rezar, a tener fe. Leamos a San Agustín por ejemplo, ¡qué devoción, que confianza, que ternura!... La oración es verdad que mueve montañas, pero ha de ser nuestro espíritu el que reze, y no pedir cosas mundanas, si acaso fuerzas para seguir adelante...
174 doiraje, día 17 de Octubre de 2008 a las 22:35
Yo antes me tiraba largas peroratas pidiéndole esto y lo otro. Como era de esperar por mi torpeza, ni caso. Progresivamente he ido enmudeciendo; cada vez le pedía menos "cosas". Gané en concisión y en profundidad. Ahora suelo sumirme en un profundo silencio; ya no hay palabras apenas, sólo un simple estar con Él, un ofrecerme y un dejar que Él me indique el camino. Por supuesto que en esos momentos de silencio, a mi mente le asaltan todas mis debilidades y corrupciones que rasgan ese silencio. Así, he descubierto que mi vida no tiene otro objetivo que saber lo que Dios quiere de mí en las circunstancias concretas de mi existencia. Esta es toda mi "sabiduría". Lo que leí o dejé de leer no tiene la menor importancia.
175 egarense, día 17 de Octubre de 2008 a las 22:46
#174 doiraje...
Ese es el camino, decirle al Padre... Quiero ser un instrumento (pequeñito) pero un instrumento, de tu Obra. Dios mío, hágase tu voluntad pues. Tú estás con Él en silencio. Hay quién le cuenta sus cosas, sin pedir, como un amigo... ¡Bueno va! Lo importante es ponerte en sus manos, ya sabrá Él marcarte el camino. Él sabe mejor que nosotros lo que nos conviene, a veces, alegría, a veces, tristeza. Todo es justo, todo a tiempo. Nosotros debemos confiar en Él porqué somos pequeños. No entendemos casi nada...
Además la felicidad está en la conciencia limpia, pero sobretodo en entregarnos a los demás, pensar en nosotros cada vez menos, y en el prójimo cada vez más. Poco a poco, primero la familia, luego un vecino quizás, después todo el que pase por tu lado, todo el que se cruce en tu camino...
A veces la ayuda es hablar, a veces callar. A veces con ternura, a veces con severidad. Como nos dicte la conciencia, pero sobretodo con buena fe, sin mala voluntad. Dios sabrá perdonarnos si erramos, pero la intención ha de ser buena. Aun para regañar, aun para luchar si conviene, pero siempre con nobleza...
176 doiraje, día 17 de Octubre de 2008 a las 23:27
Sí, ese es el camino... No hay misterio más grande que la apertura del propio ser al otro: este es el fundamnento mismo del amor. Y cuando el otro hacia el que nos abrimos y tendemos es Dios mismo caminamos en la verdad.
Por cierto, ¿qué pensará D. Pío cuando lea todo esto? Hay una grandeza en este hombre que va mucho más allá de su aptitud como historiador: nos acoge a todos, incluso a los que le insultan una y otra vez, o a nosotros que defendemos posturas religiosas que a él quizá se le escapan. Aunque parezca un tanto seco en su trato, hay mucha humanidad pudorosamente encubierta. Y un gran amor por la verdad, él, que también fue tan engañado.
177 doiraje, día 17 de Octubre de 2008 a las 23:37
Lo dejo por hoy. Buenas noches, Miguel Ángel. Buenas noches a todos.
178 denebola, día 17 de Octubre de 2008 a las 23:39
doiraje, egarense
Precioso diálogo. Gracias.
179 egarense, día 18 de Octubre de 2008 a las 00:04
#176 doiraje...
La primera vez que le ví, y le oí (a Pío) hubo algo que me llamó la atención. Por dos cosas: decía algo distinto y estaba convencido. Pero ese convencimiento no nacía de un cliché, notaba que lo que había dicho lo había estudiado, lo había comprobado. Estaba en paz consigo mismo, era humilde al decirlo... Lo segundo es que un buscador de la verdad, reconoce enseguida a otro. Percibe ese altruismo del que quiere conocer por el conocimiento mismo, por la alegría de conocer la verdad. En aquella época me preocupaban otros afanes, estaba inmerso en otras cosas, pero ese nombre ya estaba en mi atmósfera mental. Luego cuando empezé a interesarme por la política (en el fondo siempre me ha interesado) de una manera más... digamos asidua fue por FJL, por lo mismo, es otro buscador de la verdad. Un tipo valiente, un tipo que vive, no un vividor. Claro, al girar en torno a él, Pío estaba por ahí. Luego casi al mismo tiempo, entre en la web de LD, pero curiosamente no leía a Federico tanto como a Pío, quizás porque a FJL ya lo escuchaba por la radio... Compré su libro "Años de hierro" y finalmente entré en el blog. Me sentía triste por mi país, y quería compartir mis sentimientos con otras personas que estuvieran en la misma situación que yo... Antes que a Pío había leído a De la Cierva, Stanley Payne y al leer a Pío intuía la verdad y además coincidía con los otros...
Por ese motivo creo que él sentirá cuando nos lea algo parecido, notará e intuirá que somos buscadores de la verdad. Cuando eso ocurre, te detienes un momento y prestas atención. La conciencia se activa y aceptas lo que estás leyendo. Puedes estar más o menos de acuerdo, pero lo aceptas. Y creo que es lo que debe sentir aceptación...
Y creo por último que su grandeza radica en la nobleza del que busca la verdad sinceramente. Porque cuando es así solo puedes ser noble porque no te interesa un conocimiento que te pueda ayudar a medrar o a "que se yo", no te interesa porque no es la verdad, o tu no lo sientes así al menos. Es como un directorio de un programa infórmatico, estas programado así, y no puedes hacer otra cosa. Eso no quiere decir que uno sea perfecto, a lo mejor por egoísmo te dejas llevar y haces cosas por interés material, pero o buscas la verdad o no buscas...
180 Momia, día 18 de Octubre de 2008 a las 01:18
Buenas noches.
Dice sinro en #102, que el avión siniestrado este verano en Barajas era una tartana para el desguace y que los técnicos proablemente no sean en modo alguno responsables del accidente; completamente de acuerdo, y no sólo ese avión, muchas compañías tienen los aviones en muy mal estado, más que amortizados, volar en avión se está convirtiendo en algo peligroso, los altos precios del petróleo han "obligado" a muchas compañías aéreas a invertir mucho menos en seguridad.
Saludos.
181 Momia, día 18 de Octubre de 2008 a las 01:28
Garzón ha perdido la razón, porque la vergüenza hace mucho que la perdió; pero es responsable también el CGPJ y el Tribunal Supremo, ya está bien lo de este mamarracho, siempre al servicio del PSOE y de los poderosos; un juez que fue político con Felipe, que luego pide la excedencia se va a Nueva York a dar conferencias y se ingresa 800.000 euros en cuestión de meses, además ya es casi normal que los capos narcos se le escapen; Garzón es un delincuente de la peor calaña, debería estar acompañando a Estevill en la cárcel.
182 Gorbi, día 18 de Octubre de 2008 a las 01:35
#155 ¡Mescaler! ¿Qué pasa, chavalote?
¿Qué, hoy no hacen mella tus pamplinas, y mencionas a las mujeres de los contertulios?
Igual que yo no menciono a tu madre, tú tampoco te pases, camarada. ; )
183 egarense, día 18 de Octubre de 2008 a las 01:38
#181 Momia...
Todavía hay alguién peor: Mariano Fernández Bermejo, un pozo de iniquidad...
184 egarense, día 18 de Octubre de 2008 a las 01:45
#182 Gorbi...
Ha querido hacer una gracia y me ha puesto un tango ruso muy bonito. Agradezco el detalle, pero ellos han llevado las cosas demasiado lejos, tanto que ya no hay término medio... Es tan repugnante la deriva que ha tomado el gobierno que cada día que pasa se superan a ellos mismos en maldad. Así las cosas, o está con nosotros o en contra nuestra. Ya no se puede apoyar a esta gente y ser una persona de bien. Es tan clara su actitud que... ya no apoyarlos, sino el no condenarlos o por si pareciera muy fuerte el término, denunciarlos es inexcusable...
185 Gorbi, día 18 de Octubre de 2008 a las 02:06
#184 Aquí casi cabemos todos, y la palabra con la palabra se basta.
Pero intentar la descalificación usando otros idiomas para que se le critiquen, o nombrando a los familiares de los contertulios, ...copón, ¡¡¡es que es de una bajeza y cobardía!!!
Ya basta, coño.
186 Ethelwir, día 18 de Octubre de 2008 a las 07:35
Buenos días.
=============
José Alcalá-Zamora: “La Guerra Civil fue horrorosa, como todas, pero no un crimen contra la humanidad”
Actualizado 17/10/2008 15:15h
José Alcalá-Zamora Queipo de Llano (Málaga, 1939), miembro de la Real Academia de Historia, doctor y catedrático en Historia Moderna, ve con ojos muy críticos el proceso emprendido por el juez Garzón sobre los crímenes del franquismo.
-¿Qué le parece la decisión de Baltasar Garzón de abrir 19 fosas de la Guerra Civil?
-Un disparate. Es una decisión muy arriesgada, muy peligrosa. Está enconando el asunto de la Guerra Civil precisamente entre los jóvenes, a los que se les intenta enfrentar. Muchos nietos y bisnietos ya lo están por este asunto.
-¿Cómo valora que alegue que el alzamiento del 18 de julio no tuvo naturaleza política, sino que nos encontramos ante un crimen contra la humanidad?
-Es una aberración. Lo que debería hacer es buscar a los responsables de propiciar la Guerra Civil, los que lo hicieron mediante despropósitos, dislates… La Guerra Civil fue horrorosa, como todas las guerras, pero no se trata de un crimen contra la humanidad. Partiendo de esa idea, también tendríamos que hablar de Julio César…
-Si el juez no pretende imputar a nadie, como dice, ¿qué objetivo persigue con esta iniciativa?
-Es algo garzonista. Pretende destacar su personalidad o conseguir el Nobel… Garzón es una persona antisocial y peligrosa porque está provocando a la gente para que se enfrente.
-¿Se está utilizando la Historia como arma política?
-Sí. De la Guerra Civil ha pasado casi un siglo. La Guerra Civil la ganó la derecha y ahora la forma historiográfica está ganándola la izquierda.
http://www.lanacion.es/2008/10/17/jose-alcala-zamo...
187 Sherme, día 18 de Octubre de 2008 a las 08:29
Para unos presupuestos que han hecho, ya hasta ellos tendrían que recfonocerlo, "para otro tiempo" (y tal vez "otro paí"):
EL PRECIO DE LOS PRESUPUESTOS
El Gobierno compra el apoyo del PNV y BNG por más de 200 millones de EUROS sólo en 2009 (más de 33.277 millones de pesetas)
188 Madriles, día 18 de Octubre de 2008 a las 08:38
Desde que Rajoy y Zapatero se repartieron la "Justicia" como si fueran cuatreros del "far west", están sonando todas las alarmas, la Justicia lleva camino de convertirse en un instrumento de venganza y de arma arrojadiza de los políticos en sus luchas intestinas, ya ni se guardan las formas, lo de Garzón es la mafia actuando a sus anchas dentro del poder judicial, y mientras tanto De Juana por las verdes praderas de Irlanda; jueces sois uno hijos de satanás.
189 Sherme, día 18 de Octubre de 2008 a las 08:50
Por qué la izquierda está muerta o siete razones para abandonarla
Por César Vidal
Sospecho que para indicar por qué abandoné la izquierda debo hacer un poco de historia, aunque sea de la pequeña y personal. Mi simpatía e identificación con la izquierda se produjo en la adolescencia. Me repugnaba ciertamente el comunismo, en especial por la lectura de los disidentes rusos y –¿cómo no?– del Archipiélago Gulag y otras obras de Alexander Solzhenitsyn, pero creía en la posibilidad de una izquierda que no necesariamente fuera totalitaria ni apoyada en la política de bloques existente entonces.
De manera más o menos difusa, me identificaba con el modelo socialdemócrata sueco, el de una izquierda supuestamente democrática, neutral y pacifista en el plano internacional y partidaria de todas las causas que yo consideraba nobles.
Por supuesto, me entusiasmé como tantos –tantísimos– otros con la revolución sandinista en Nicaragua. A mi juicio, aquella era una clara manifestación de que todavía las revoluciones resultaban posibles, de que un pequeño David revolucionario podría enfrentarse con el terrible Goliat yanqui y de que era viable un sistema socialista con pluralidad de partidos y sin depender de la URSS o de China. Mi entusiasmo por la experiencia sandinista duró justo hasta que visité Nicaragua. Porque lo que descubrí en el país centroamericano fue una dictadura no por sutil menos repugnante que la soviética. Los sandinistas oprimían al pueblo de la misma manera cruel y despiadada que mis odiados esbirros de la NKVD y el KGB. Habían creado un sistema en el que la Nomenklatura –como siempre– disfrutaba de lo mejor mientras el pueblo pasaba hambre, eso sí, atiborrado a todas horas de una propaganda estúpida que les convencía de que sus miserias no se debían a las pésimas consecuencias del socialismo sino a la acción del imperialismo. A la asfixiante falta de libertad y al torrente de la efectiva propaganda para subnormales –nunca había yo vivido nada semejante, ni siquiera en la España de Franco– se sumaba la creación de un sistema en el que podían existir otros partidos políticos, pero sin que semejante circunstancia significara nada, porque todo el control estaba en manos de los sandinistas. Ah, y de tercera vía, nada de nada. Las únicas publicaciones que se veían en Nicaragua eran de origen soviético y los colaboradores eran gente, mayoritariamente, procedente de las dictaduras del Pacto de Varsovia. Aquello era lo denunciado por Solzhenitsyn, pero más sutil.
Harto y asqueado de la experiencia nicaragüense, estaba yo mostrando mi pasaporte en el aeropuerto de Managua cuando escuché detrás de mí una voz cuyo acento era español y quizá incluso de Madrid. Me giré sobre mí mismo y le pregunté al respecto. Efectivamente, era español. La espera se adivinaba larga y, en la soledad de la sala, comenzó a contarme su experiencia. Había pasado las últimas semanas colaborando con el gobierno sandinista. Su salario lo pagaba en dólares una comunidad autónoma, aunque, en teoría, aquel era un proyecto clandestino que no debía conocerse. Y, tras revelarme el secreto de su misión, comenzó a cantarme las loas de la revolución sandinista que él había vivido situado en las alturas del poder. Soporté con paciencia aquel chorro de propaganda, hasta que, al final, el enviado clandestino de un gobierno autonómico progre me hizo referencia a lo barata que era la vida en Nicaragua. Había yo sufrido con el pueblo la miseria literal ocasionada por el socialismo nicaragüense, y aquella referencia a lo fácil de la existencia encendió en mí una luz de alarma. "Anoche", me dijo entusiasmado, "fuimos a comer seis personas a … Unos camarones, unos filetes, unas cervecitas y nos costó … Vamos, por eso, en España no cena ni una persona". Tuve que hacer un serio esfuerzo para no acordarme de la madre que había traído al mundo a mi interlocutor, al presidente autonómico que lo financiaba y al mismísimo Karl Marx. Por el contrario, con el tono más sosegado posible, le dije: "O sea, ¿que la cena de cada uno de ustedes costó algo más de seis meses de salario de un obrero nicaragüense?". Nuestra conversación no duró mucho más –salió él para La Habana y yo para Bogotá–, pero creo que había quedado de manifiesto lo que era la izquierda, lo que siempre ha sido la izquierda. Mientras la gente de abajo padece el hambre, la opresión y la falta de libertad, la Nomenklatura vive de una manera que hubieran envidiado muchos burgueses. Al mismo tiempo, no faltan gobiernos occidentales que desvían fondos de los contribuyentes para sustentar dictaduras de cuyas mieles disfrutan en viajes organizados que los convencen de las virtudes de la revolución, cuando en realidad tan sólo sirven a la tiranía. En los años siguientes viví experiencias semejantes una y otra vez.
Sin embargo, aquel viaje a Nicaragua no significó todavía la ruptura. Sí lo fue –para disgusto de mis amigos– el final de mi apoyo a personajes repugnantes como Daniel Ortega o Fidel Castro, pero todavía conservaba una tibia fe en que la izquierda en España podía ser diferente. Aquí debo agradecer a Felipe González y sus años de gobierno socialista que me permitieran ver la luz. El legado de aquella izquierda fue la corrupción más espectacular de la historia de España, una gestión económica deplorable vinculada a millones de parados, un intento encarnizado de domesticar las libertades lo mismo vulnerando la independencia del poder judicial que acosando a los medios de comunicación independientes y un desprecio absoluto por la legalidad que tuvo, entre otras consecuencias, la articulación del terrorismo de Estado de los GAL.
La realidad de España, a decir verdad, era mucho peor, pero por aquel entonces yo sólo veía aquello y me empeñé –con la misma cerrilidad que el creyente al que la fe se le desmorona porque carece de base– en considerar que el problema no era la izquierda sino esta izquierda. Fue precisamente en esa época cuando conocí a algunos de los elementos críticos del PSOE –críticos precisamente con Felipe González– que, supuestamente, podían cambiar todo. La experiencia duró unos meses, y de ella salí definitivamente convencido de que no es que la izquierda tuviera problemas, sino que el problema era la izquierda. No sabría decir si llegué a esa conclusión al ver, por ejemplo, que consideraban a Santiago Carrillo un héroe; al comprobar que eran incapaces de ver que la renovación pasaba por algo similar a Tony Blair o al percatarme de que su mensaje no era sustancialmente distinto al de Felipe González, aunque, eso sí, ellos no tenían el poder y lo deseaban.
Mi ruptura definitiva con la izquierda se produjo, así, de manera nada traumática ni dolorosa. Fue como la ruptura de una soga cuyos hilos se hubieran visto segados poco a poco, y cuando el último se soltó sentí únicamente que había sucedido lo que tenía que suceder. A esas alturas, mis razones para romper eran las mismas que ahora y estaban formuladas con la misma contundencia en mi mente, aunque todavía no expresadas con tanta nitidez por escrito como en los últimos años.
En primer lugar, rompí con la izquierda porque amo la libertad. El amor por la libertad forma parte de mi carácter por diversas razones. Entre ellas se encuentran la pertenencia a una minoría religiosa que ha sufrido durante siglos la persecución y la intolerancia; la pasión por escribir o el deseo de analizar sin cortapisas el mundo que me rodea. Para todas y cada una de esas facetas esenciales de mi vida necesito la libertad, y lo cierto es que los grandes proyectos totalitarios de la Historia han sido socialistas. No se trata únicamente de que el primer Estado totalitario de la Historia fuera levantado por los bolcheviques, sino de que el mismo fascismo fue un proyecto socialista. Durante los años veinte, los Estados más intervencionistas eran la URSS de Stalin y la Italia fascista de Mussolini, y nunca me resultó sorprendente que Hayek señalara que el nacionalsocialismo alemán, lejos de ser derechista, era tan sólo otro modelo socialista que se parecía enormemente al soviético. El propio Mussolini lo dejó claro ya en los años veinte, cuando señaló que el fascismo sólo era un socialismo nacional. Si la gente supiera historia, se percataría de hasta qué punto las políticas socialistas y socialdemócratas de la posguerra son tributarias del fascismo italiano, y hasta qué punto no pocos de los supuestos proyectos progres de ZP fueron antecedidos por medidas legales impulsadas por el propio Hitler. En todos y cada uno de los casos, la izquierda pretende tutelar y dirigir la vida de los demás desde el nacimiento –¡y antes!– hasta la tumba. Sin duda, la perspectiva resulta atrayente para muchos. Para mí, se dibuja escalofriante.
(sigue)
190 Sherme, día 18 de Octubre de 2008 a las 08:55
(2)
En segundo lugar, abandoné la izquierda porque creo en el individuo. Personalmente, estoy convencido de que el sujeto de derechos es el ser humano como individuo, y no la raza, el sexo o las circunstancias médicas. A decir verdad, la Historia muestra que los derechos individuales son los mimbres de la libertad, y que cuando se cercenan –como en el caso de la izquierda– la libertad se ve amenazada, si es que no desaparece. En términos generales, creo que el individuo sabe dar mejor uso a su dinero que el burócrata que decide quitárselo para utilizarlo en sus fines; creo que el individuo sabe educar mejor a sus hijos que el burócrata que decide adoctrinarlos y creo que el individuo gusta más de la libertad de lo que el burócrata está dispuesto a concederle. Lamentablemente, la izquierda está convencida de que sabe mejor que nosotros cómo debemos gastar nuestro dinero, cómo debemos educar a nuestros hijos e incluso cómo debemos emplear nuestro tiempo libre, y a mí esa vocación liberticida de la izquierda me resulta totalmente insoportable.
En tercer lugar, abandoné la izquierda porque creo en la justicia. Me consta –yo fui uno de los infelices– que, históricamente, la izquierda ha captado a no pocos de sus fieles predicando la justicia. Al hacerlo, no ha pasado de representar el papel de falso profeta. Pocas ideologías hay más injustas que las de izquierda. De entrada, la justicia, por definición, debe dar a cada uno lo suyo, y además debe comportarse con todos de manera igual e imparcial, es decir, debe actuar de manera diametralmente opuesta a como pretende la izquierda. Y es que la izquierda siempre ha creído en una justicia que trate a los seres humanos de manera desigual, apelando a artificios como la justicia de clase o la discriminación positiva. En un ejemplo de dislate jurídico, el Tribunal Constitucional español ha resuelto hace unos meses que es correcta una ley que castiga por el mismo delito de manera desigual a hombres y a mujeres. Saltando por encima de los Bills of Rights del derecho anglosajón y de las constituciones liberales, el Tribunal Constitucional ha regresado a Hammurabi, que también consideraba que las penas no podían ser iguales para todos los seres humanos.
Por si esto –que ya de por sí es muy grave– fuera poco, la izquierda tampoco da a cada uno lo suyo. Por el contrario, despoja –el término es del propio Marx– a unos para dárselo a otros. Las imágenes que surgen al decir esto son las de campesinos que reciben las tierras de los latifundistas o las de inquilinos que se quedan con los pisos de los propietarios. Semejantes realidades resultarían ya discutibles, siquiera porque no se termina de ver la justicia de que se prive del fruto de su trabajo –unos pisos o unas tierras– a un ciudadano para dárselo a otros pero es que, para colmo, la izquierda tampoco ha actuado tan generosamente nunca. Por el contrario, se ha limitado –en las dictaduras– a robar a unos para colocar el fruto del expolio bajo el control de una Nomenklatura que actuaba, supuestamente, en beneficio del pueblo. En Rusia nunca se repartieron tierras a los campesinos. Por el contrario, los bolcheviques se hicieron con la tierra, ligaron a ella a los campesinos con una dureza más cruel que la de los zares y, acto seguido, gracias a la incompetencia socialista en la gestión de la economía, causaron la muerte por hambre de millones de personas, algo desconocido en la Historia rusa. En las naciones occidentales, el sistema de despojo ha sido más sutil. Por ejemplo, el contribuyente de las clases medias se ve aplastado por los impuestos para que los titiriteros progres cobren sustanciosos contratos pagados con esos mismos impuestos. Se despoja a los trabajadores para enriquecer a la Nomenklatura y a sus paniaguados. Demos gracias a Dios de que, al menos, no existe el gulag, aunque es innegable que sí existe una injusticia mantenida de forma sistemática.
En cuarto lugar, dejé la izquierda porque creo en el esfuerzo personal y en la excelencia. Lejos de sentirme satisfecho con el mundo en el que vivo, estoy convencido de que muchas cosas han de cambiar, pero para que puedan cambiar a mejor, nosotros hemos de ser mejores, es decir, exactamente lo contrario de lo propugnado por la izquierda. En su afán por controlar nuestra vida desde el claustro materno hasta después de la muerte, la izquierda está empeñada en crear un sistema igualitarista que no afecte, por supuesto, a los miembros de la Nomenklatura. Uno de los terrenos donde se percibe con más claridad semejante perversión es el educativo. Como sabemos no pocos por experiencia, la buena educación es el único camino que permite a los hijos de familias humildes salir de su estrato social y progresar. La izquierda, con su empeño en conformar la educación no de acuerdo a criterios de excelencia sino de igualitarismo, ha cegado ese camino a millones de niños y jóvenes. La educación que reciben en centros públicos es mala, sectaria y deficiente, pero, por añadidura, es una educación diluida y aguada para que hasta el más tonto y el más vago pueda sacar un título. No siempre se consigue esta última meta, pero, por regla general, sí se logra apartar a no pocos de los mejores del camino hacia el éxito. Por supuesto, los miembros de la Nomenklatura –los que han creado ese sistema que persigue por definición la excelencia– no son tan estúpidos como para convertir a sus hijos y allegados en víctimas de sus acciones. Recuérdese que en España los ministros socialistas no llevan a sus hijos a los centros públicos que sufren las consecuencias de sus actos, sino a elitistas centros privados. De nuevo, la igualdad y la justicia son trituradas por el igualitarismo de la izquierda.
En quinto lugar, abandoné la izquierda porque creo en la inteligencia y en la belleza. A pesar de que la propaganda de la izquierda insiste en lo contrario, la izquierda ha demostrado una pasmosa incapacidad para crear algo bello y, a la vez, inteligente a lo largo de su dilatada Historia. Cuando ha sido inteligente, no ha solido pasar de la categoría de agitación y propaganda y la belleza, por regla general, ha brillado por su ausencia… a menos que consideremos bella una composición tan cursi e idiota como ésa de "el sable del coronel. Cierra la muralla". Todo eso por no hablar del dinero de nuestros impuestos gastado a raudales en gente de la farándula de la más dudosa calidad artística. El hecho de que Miguel Ángel, Cervantes, Beethoven o Shakespeare salieran adelante –y crearan obras geniales– sin pertenecer a la izquierda ni cobrar subvenciones debería llevarnos a reflexionar. El hecho de que la izquierda, a pesar del dinero de los demás que ha gastado en ello y a pesar de su supuesta superioridad moral, no haya tenido un Bach, un Goethe o un Velázquez, sino, como mucho, algunos compañeros de viaje, da para pensar, y mucho. Sin embargo, no resulta tan extraño. Cuando no se busca el talento ni la excelencia, cuando se prima la sumisión a las consignas, cuando se persigue a los que destacan, cuando se odia la excelencia y se prefiere el sectarismo sumiso, el resultado no puede ser otro.
En sexto lugar, abandoné la izquierda porque carece de mensaje que vaya más allá de la opresión de los demás. Por más que se esfuerce en presentarse como un frente de progreso, la verdad es que la Historia ha derrotado en toda línea a la izquierda. Dejó de manifiesto con la caída del Muro de Berlín y la disolución de la URSS que el socialismo real había sido una pesadilla más que un sueño, y los jirones que aún persisten de ese sistema –Cuba, Corea del Norte, etc.– constituyen muestras patéticas de tiranías cruentas y agónicas.
Por si fuera poco, el mismo mensaje de la socialdemocracia ha demostrado su fracaso para solucionar problemas y, por el contrario, ha dejado de manifiesto que sus efectos perversos son múltiples y dañinos.
(sigue)
191 Sherme, día 18 de Octubre de 2008 a las 09:05
(y 3)
Ayuna de éxitos, la izquierda sólo tiene dos caminos. O bien se derechiza para salvar a los Estados de las consecuencias nefastas de las políticas de izquierdas, o bien se entrega a la defensa de las rancias políticas de ayer acentuando el elemento opresor mediante el trato de favor a lobbies no representativos pero feroces y agresivos. El primer caso es el de la política de Tony Blair, que sobre el papel es de izquierdas pero que, en realidad, constituye un ejemplo de que la izquierda sólo puede esperar hacer algo sensato y de provecho si gobierna con las recetas de la derecha. El segundo caso es el de ZP en España. Incapaces de conservar los logros de los gobiernos del PP y carentes de escrúpulos,
ZP y sus adláteres lo mismo defienden dictaduras como la cubana o la venezolana, que propugnan la imagen de la Segunda República española creada por la Komitern de Stalin, que se arrodillan ante los programas delirantes del feminismo radical –que es más que dudoso que represente a las mujeres– o del lobby gay, que, con toda seguridad, no representa a los homosexuales. El resultado de esa
esterilidad política, social y ética es volcarse cada vez más en políticas que tan sólo buscan
oprimir a los demás indicándoles lo que pueden hacer, lo que deben pensar, lo que han de sentir, lo que han de comer, en qué tienen que emplear su tiempo libre e incluso cuándo y cómo tienen que morir, y, como en todas las tiranías, la satisfacción de los tiranos se sustenta en la opresión de los tiranizados.
Al fin y a la postre, de acuerdo a la ortodoxia de la izquierda, la sociedad se ve dividida en tres grandes grupos: la Nomenklatura, que nos dice todo lo que hemos de hacer, decir y pensar; los grupos minoritarios y escasamente representativos a los que la Nomenklatura favorece –porque los ve como aliados naturales– mediante subvenciones y prebendas y, por último, los que con nuestro trabajo y nuestros impuestos mantenemos a una Nomenklatura que nos oprime.
Al fin y a la postre,
la izquierda acaba instaurando una dictadura sutil en Occidente –brutal en el resto del mundo–, donde la libertad, la excelencia, el saber, la justicia y la belleza se ven sustituidas por la
tiranía, la estupidez, la ignorancia, la injusticia y la zafiedad. Obsérvense determinados gobiernos y dígaseme que no es cierto y, sobre todo, que no son razones más que sobradas para abandonar la izquierda, a menos que uno desee formar parte de la dorada Nomenklatura que decide lo que los demás deben hacer, decir y pensar, mientras ella
vive del fruto del trabajo de los otros.
A estas seis razones de carácter general para abandonar la izquierda desearía añadir una séptima de carácter más personal. Abandoné la izquierda, y resultó decisivo en mi caso,
porque soy cristiano. Es cierto que durante años pensé –y estaba profundamente equivocado– que los valores de la izquierda eran algo así como una visión laica de los valores propugnados por el cristianismo. Pensaba yo –y erraba gravemente– que las palabras justicia, libertad o dignidad tenían el mismo significado. La realidad es que no se corresponden ni por aproximación. De la misma manera que el Jesús del Código Da Vinci sólo tiene en común con el de los Evangelios la colocación de las letras del nombre. Conceptos como los de justicia, libertad, dignidad o vida son diametralmente opuestos en la formulación de la Biblia y en la de la izquierda. Entrar en un examen detallado de la cuestión podría ser objeto de un ensayo, pero, obviamente, desborda la finalidad de estas páginas. Basta, sin embargo, ver cómo
los denominados cristianos de izquierdas acaban siendo mucho más de izquierdas que cristianos, o cuáles son las posiciones de la izquierda sobre la vida o la familia, para percatarse de que entre ambas cosmovisiones se despliega un abismo tan insalvable como el que separaba a los réprobos del Hades de los bienaventurados del seno de Abraham en el Evangelio. Una persona que, de verdad y de corazón, ame las enseñanzas de Jesús no encaja con una visión del mundo que pretende controlar al ser humano desde antes de nacer –para facilitar su eliminación– hasta su muerte –para despenalizar su eliminación–, ni tampoco con discursos que pretenden encerrar a los creyentes en sus lugares de culto, o que pasan por alto la naturaleza humana, o la mera realidad, a la hora de pensar en las tareas de gobierno.
Dicho lo anterior, personalmente estoy convencido, como ya he indicado, de que la izquierda no tiene mensaje tras el fracaso del socialismo y
sólo le queda la esencia tiránica que ha contaminado su andadura desde su nacimiento, a finales del siglo XVIII.
Dado que no vamos –¡demos gracias a Dios!– hacia la dictadura del proletariado ni es previsible que el socialismo real se mantenga en pie mucho más allá de la muerte de Fidel Castro, la izquierda sólo puede ofrecer un mensaje achatado, obtuso, de tiranía y control, de totalitarismo y entontecimiento creciente de las masas que, como criticaba Juvenal, sólo ansíen pan y circo y para ello estén dispuestas a aceptar la vileza y la animalización. Pero ésa es una razón adicional bien poderosa para abandonarla.
Sin duda, en el seno de la izquierda existen personas de buena fe que están convencidas de que se hallan en el mejor lugar para ayudar al prójimo. Es posible que tarden en salir de esa equivocación años, y sólo Dios sabe el daño que habrán podido causar a los que desean ayudar durante ese tiempo. Pero a esas personas que, de corazón, desean ayudar a los demás, y no buscarse un pesebre a costa del sudor de los demás, se les podría decir lo mismo que el autor del Apocalipsis gritaba a la gente decente que aún se hallaba en las garras de Babilonia la grande, la prostituta, roja y borracha con la sangre de los santos y de los inocentes: "Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados ni recibáis parte de sus plagas" (Apocalipsis 18, 4).
NOTA: Este texto es el epílogo a POR QUÉ DEJÉ DE SER DE IZQUIERDAS, de JAVIER SOMALO y MARIO NOYA, que acaba de publicar la editorial Ciudadela.
http://findesemana.libertaddigital.com/por-que-la-...
192 Sherme, día 18 de Octubre de 2008 a las 09:28
Resumiendo (para los que no les gustan "los ladrillos"):
Por qué la izquierda está muerta o siete razones para abandonarla:
Antes me identificaba con el modelo socialdemócrata sueco, creía que con causas que yo consideraba nobles y de que era viable un sistema socialista con pluralidad de partidos pero fue una dictadura no por sutil menos repugnante que la soviética, atiborrando a todas horas de una propaganda estúpida con asfixiante falta de libertad y con un torrente de efectiva propaganda para subnormales.
Me había quedado de manifiesto lo que era la izquierda, lo que siempre ha sido la izquierda. Mientras la gente de abajo padece el hambre, la opresión y la falta de libertad, la Nomenklatura vive de una manera que hubieran envidiado muchos burgueses.
Hay gobiernos occidentales que desvían fondos de los contribuyentes para sustentar dictaduras SOLO SI SON DE IZQUIERDAS, sólo sirven a la tiranía.
El legado de aquella izquierda (la de la p$ó€) fue la corrupción más espectacular de la historia de España, una gestión económica deplorable vinculada a millones de parados y el terrorismo de Estado de los GAL.
No es que la izquierda tuviera problemas, sino que el problema era la izquierda, ellos no tenían el poder y lo deseaban por encima de cualquier otra cosa.
Rompí con la izquierda porque amo la libertad. Necesito la libertad, y lo cierto es que los grandes proyectos totalitarios de la Historia han sido socialistas.
El mismo fascismo fue un proyecto socialista. Mussolini lo dejó claro ya en los años veinte, cuando señaló que el fascismo sólo era un socialismo nacional. El nacionalsocialismo alemán, lejos de ser derechista, era tan sólo otro modelo socialista. Las políticas socialistas y socialdemócratas de la posguerra son tributarias del fascismo italiano.
La izquierda pretende tutelar y dirigir la vida de los demás.
El sujeto de derechos es el ser humano como individuo. Creo en la justicia y hay pocas ideologías hay más injustas que las de izquierda, pero siempre apelan a artificios como la "justicia de clase" o la discriminación positiva. La izquierda tampoco da a cada uno lo suyo se limitan a robar a unos para colocar el fruto del expolio bajo el control de una Nomenklatura. En Rusia nunca se repartieron tierras a los campesinos y causaron la muerte por hambre de millones de personas.
Nosotros hemos de ser mejores, es decir, exactamente lo contrario de lo propugnado por la izquierda. La buena educación es el único camino que permite a los hijos de familias humildes salir de su estrato social y progresar así en España los ministros socialistas, que han arruinado la Educación, no llevan a sus hijos a los centros públicos.
La izquierda carece de mensaje que vaya más allá de la opresión de los demás.
ZP y sus adláteres lo mismo defienden dictaduras como la cubana o la venezolana, que propugnan la imagen de la Segunda República española creada por la Komitern de Stalin. Su esterilidad política, social y ética es volcarse cada vez más en políticas que tan sólo buscan oprimir a los demás.
La izquierda siempre acaba instaurando una dictadura, tiranía, la estupidez, la ignorancia, la injusticia y la zafiedad y sus correligionarios viven (o lo pretenden) del fruto del trabajo de los otros.
So cristiano y los denominados "cristianos de izquierdas" acaban siendo mucho más de izquierdas que cristianos. En la izquierda sólo le queda la esencia tiránica.
Por todo eso ... DEJÉ DE SER "DE IZQUIERDAS".
193 doiraje, día 18 de Octubre de 2008 a las 18:39
Buenas tardes.
#178 denebola (del hilo anterior)
Gracias a usted por sus intervenciones. No sabe cuánto me reconforta que ande por aquí. Como dice el verso de cierta canción, "Gracias por existir".
--------------------
#179 egarense (del hilo anterior)
Yo llegué al conocimiento de Pío Moa por la repercusión que muy pronto comenzaron a tener sus libros. Su lucha por la verdad histórica (la de verdad, valga la redundancia) me atrajo en seguida. Siempre tuve la intuición de que ni la República era esa maravilla multicolor de la que nos hablaban los popes de la historiografía española, ni de que Franco era la hidra de mil cabezas que nos hizo pedazos a todos. Es verdad que había leído algo a Ricardo de la Cierva, quien ya me puso en el buen camino, pero el espaldarazo a lo que sólo eran meras intuiciones mías me lo dió el trabajo sistemático de Pío Moa. Por otro lado, a medida que fui volviendo cual hijo pródigo al seno de la Iglesia, a mi origen, fui comprendiendo el verdadero papel que cumplió Franco en la historia de España y lo que se ventilaba por los años de la República. En ese proceso, me fui "desprogamando", por así decir, de las lecturas tóxicas con que me había embutido el cerebro (Marx, Engels, Nietzsche, Cioran, Foucault, Althusser...).
Luego, tenga en cuenta, Miguel Ángel, la evolución de la biografía de D. Pío. Es espectacular: de pasar a ser lo más deleznable que se puede ser en una sociedad, un terrorista, a ser uno de los puntales de la intelectualidad del país, en abierta oposición además a los no merecidos representantes de la misma, y en la dirección opuesta a lo que él mismo había sido. ¡Casi nada! Esto sólo lo pueden hacer muy pocos, personas con una talla moral e intelectual extraordinaria. En efecto, todo un buscador de la verdad. El día que en esa búsqueda trascienda el ámbito de lo puramente histórico (y, como todo buscador de la verdad, siento que está en ello), su influencia ya puramente humana se multiplicará exponencialmente. Así se lo deseo de corazón. Hará bien a muchas más personas.
------------------------------
#5 manuelp
Muchas gracias por el texto que nos ofrece. Es muy bello. He de reconocer que ignoraba la existencia tanto del libro como de su autor. Reitero mi agradecimiento.
Por cierto, le echaré de menos, y creo que no voy a ser el único. Admiro su erudición y claridad de ideas. Aprendo mucho de usted. No deje de aparecer por aquí. Le deseo que todas sus gestiones se resuelvan favorablemente. Hasta pronto.
-------------------------------
También estuvo acertado en esto Franco, D. Pío, al mantenerse en el poder. Viendo cómo esta España ahora, imagínese que hubiera ocurrido si hubiese abandonado el poder al acabar la II Guerra Mundial. No lo quiero ni pensar. Desde luego, Franco era un estratega de primera categoría. En efecto, muy pocos hubieran soportado y sabido resolver tanta presión desde tantos flancos.
« 1 2 3 4 »