Pío Moa

« Gibraltar / desastres y derrotas | Principal | “Luz de Trento, martillo de herejes, espada de Roma…” »

Moral panteísta y moral creacionista

7 de Diciembre de 2009 - 11:07:04 - Pío Moa

Compartir:
Menéame Tuenti

Podemos considerar la moral como algo específico y privativo del ser humano y sin relación con el resto del cosmos, y esa sensación tenemos a menudo, ya que no hallamos en las demás cosas ni en los animales algo parecido a la moral. Esto es poco satisfactorio, porque no se puede concebir algo radicalmente distinto del resto del mundo: ¿de dónde vendría? Parece más lógico considerar la moral como una especie de efluvio del propio cosmos, que incide en nosotros al modo de otras manifestaciones imperceptibles a nuestros sentidos y que sin embargo nos influyen, como la radiación ultravioleta o la vida microscópica. En otras palabras, si el hombre es un ser moral, de alguna manera debe serlo también el cosmos. Esto es más satisfactorio como principio, aunque, desde luego, muy difícil de detallar.

La moral puede concebirse en un sentido panteísta: reflejaría un mundo autosuficiente, que no precisa ninguna intervención ajena a él para existir y funcionar. Ese mundo tiene los atributos de la divinidad, es decir, omnipotencia, infinitud, eternidad, etc. (ningún poder hay ajeno a él, ninguna otra cosa fuera de él, ningún tiempo fuera del suyo –podemos concebir la eternidad como ausencia de tiempo o bien como ausencia de cualquier tiempo al margen del cósmico). La moral surgiría de modo automático y posiblemente evolutivo, de las propias leyes naturales manifiestas en el hombre, manifestación a su vez del orden cósmico. Como decían los estoicos, la virtud consiste en obrar de acuerdo con ese orden. La moral estoica era racionalista, como cualquier otra de carácter panteísta. Lo malo es que no resulta fácil conocer las exigencias del orden cósmico, que en aquellos tiempos era todavía mucho menos conocido que hoy. Además, la razón nos indica la imposibilidad de distinguir entre virtud y vicio, entre conducta piadosa y conducta criminal, porque ambas tienen la dignidad básica de la existencia, es decir, se justifican por el mero hecho de existir en el mundo, y ni el crimen ni la piedad tienen capacidad alguna de alterar el orden cósmico. Por lo tanto, serían equivalentes. Claramente, la concepción panteísta niega en el fondo la moral. Nuestros conceptos sobre el bien y el mal serían solo convencionales y derivarían exclusivamente de nuestra conveniencia, es decir, de lo que, en nuestra limitación y conocimiento solo muy parcial del mundo, creemos en cada caso nuestra conveniencia.

Otra concepción partiría de un mundo concebido no como autosuficiente, sino como creado y por tanto solo parcialmente suficiente. Sería su creador, llamado generalmente Dios, quien tuviera los atributos dichos, de los cuales carecería la creación. En tal caso, la moral sería una manifestación especial de la voluntad divina (el hombre hecho a su imagen y semejanza), que se manifestaría, por ejemplo, en una esencial identidad entre las diversas morales bajo sus numerosas diferencias superficiales y de un modo u otro provendría de una revelación a la psique humana. He aquí una serie de graves problemas implícitos.

----------------------------------------

**** Es bien sabido que las cárceles de Franco estaban repletas de valerosos derechistas demócratas que no podían soportar la falta de libertades en el país, y que renunciaban por ello a sus prebendas y privilegios. ¡Gran ejemplo dieron de moral cívica estos luchadores por la libertad, a quienes la historia honrará por siglos! Ansón fue uno de ellos, creo. Leopoldo Calvo Sotelo, otro. Y así a cientos.

**** Los chorizos atacan a los empresarios. Las mafias sindicales, que jamás crearon otros empleos que no fueran parasitarios, quieren intimidar a los empresarios, que sí crean empleo y riqueza (vistos en . Bajo cobertura del gobierno ilegítimo, colaborador de los terroristas y las dictaduras de izquierda (y de la marroquí). Estos hechos sintetizan la total degradación de la política en España.

Comentarios (205)

« 1 2 3 4 5 »

201 egarense, día 8 de Diciembre de 2009 a las 04:01
#199 gaditano...
¡Hombre! La verdad es que tu eres un hombre que ha vivido mucho, que ha estudiado mucho, y tus razones tendrás para opinar así. Desde luego formamos un grupo curioso. Yo expliqué ayer o anteayer que llegué a conocer a una integrante del grupo, creo que ya hace tiempo que tampoco escribe por aquí. Utilizaba el nick de "palanca". Estuvimos por Barcelona una tarde, y me confesó que, (espero no equivocarme) que tu eras la persona con quien más se sentía identificada. No sé, yo no acabo de sentir la misma convicción que ella, pero el tiempo pondrá a cada uno en su sitio...
202 egarense, día 8 de Diciembre de 2009 a las 04:02
#200 gaditano...
Buenas noche, yo siempre cerraba el blog antaño, y en eso nada ha cambiado...
203 manuelp, día 8 de Diciembre de 2009 a las 09:03
egarense

Como veo que está usted inmerso en un océano de autocompasión, que parece ser una característica bastante general de los hombres a cierta edad , no quiero desviarle de sus actuales fines, entre otras cosas porque sería inútil y contraproducente, pero si quiero decirle que esa visión del "capitalismo" apocalíptica y desalmada que usted cree, y los teócratas medievalistas de por aquí le jalean entusiásticamente, es más falsa que un euro de madera. Además por si no había caido en ello, la conclusión más honesta que debería usted de sacar de ello sería hacerse comunista y contribuir con todas sus fuerzas al derrocamiento de este sistema y la implantación del socialismo (con la etiqueta que se quiera-incluida la de cristianismo fraterno).

Sólo le daré un argumento. Por analogía con lo que usted piensa, dentro de ciertos años - y hoy en día- habrá quien diga que los inmigrantes que vinieron a España por millones eran explotados y obligados a vivir una vida de miserias fisicas y espirituales- como esas enormes masas campesinas de que hablan ustedes, llevadas a la ruina en la revolución industrial por los burgueses liberales-, ignorando el hecho de que a ningún inmigrante de esos se les obligaba a emigrar de su país y si lo hacían es porque aquí esperaban y en muchos casos obtenían unas mejores condiciones de vida.
204 Perieimi, día 8 de Diciembre de 2009 a las 09:42
”Levante-EMV.com”, 7/12/09.

Agustín Muñoz Grandes: ´La Brunete resultó primordial en el fracaso del 23-F´

El teniente general Agustín Muñoz Grandes, ayudante de campo de Don Juan Carlos entre 1979 y 1982, cuenta sus vivencias durante el 23-F de 1981, en su despacho del Palacio de la Zarzuela, junto al del secretario de la Casa del Rey, el recientemente fallecido Sabino Fernández Campo. Muñoz Grandes relata el papel de la División Acorazada Brunete en el intento de golpe.

JAVIER MORÁN (MADRID).- Tan sólo 19 días antes del golpe de Estado del 23-F iba a producirse en el País Vasco un suceso que tensaría al máximo los ánimos de las Fuezas Armadas españolas y que crisparía definitivamente al grupo de militares que planeaban algún tipo de insurgencia militar.

Pero aquel hecho, la algarada contra el Rey Juan Carlos en la Casa de Juntas de Gernika, el 4 de febrero de 1981, había sido objeto de meticulosos análisis previos en la Casa del Rey, e incluso su resultado, pese al tumulto, llego a producir cierta satisfacción en el entorno del Monarca.

Sin embargo, "se echó encima el 23-F", tal y como comenta hoy el teniente general Agustín Muñoz Grandes, que fue ayudante de campo de don Juan Carlos desde 1979 a 1982 y, por tanto, compañero directo del entonces secretario de la Casa del Rey, Sabino Fernández Campo, fallecido el pasado 26 de octubre.

Muñoz Grandes revisa para “Levante-EMV” lo que va de un suceso a otro, de Gernika al golpe, y la labor de Fernández Campo tanto para anticipar las dificultades del duro momento político como para encarar sucesos tan graves como la intentona del 23-F.

En vísperas de aquella primera visita oficial del Rey al País Vasco "se habían estudiado los posibles sucesos, por ello no fue una sorpresa para el Rey y aguantó aquel abucheo". Don Juan Carlos llevaba "un repertorio estudiado de lo que podía pasar, un repertorio muy lógico que los días anteriores se preparó con colaboradores como Fernández Campo, o con Marcelino Oreja, que era delegado del Gobierno en el País Vasco".

Tras el suceso, protagonizado por 30 junteros de HB al entonar el "Eusko Gudariak" (himno al soldado vasco), "comimos en un restaurante típico, en un caserío, y percibí incluso en personas del PNV que se había dado un paso hacia la aceptación del liderazgo de la monarquía".

"Allí estaba el Rey en chandal"
Sin embargo, poco más de dos semanas después era ya el día 23 de febrero. "Yo había tenido servicio por la mañana; llegué a casa a comer y por la tarde pusimos la televisión", rememora Muñoz Grandes. "Cuando empieza el lío, cogí el coche y a los cinco minutos estaba en la Zarzuela. Allí estaba el Rey, en chandal, y con la gran sorpresa ante sus ojos". Se da entonces un hecho paradójico, ya que "cuando pudimos enterarnos de que había entrado la Guardia Civil con Tejero hubo un suspiro de alivio, porque aquello no era del Grapo o de ETA, que era lo que en un momento dado se pensó y que podía ser una masacre".

Los sucesos se precipitan
A partir de ese momento, los sucesos se precipitan. "Sabino entraba y salía del despacho del Rey, o del mío, que estaba al lado; tenían que mantener sus conversaciones. En momentos dados, Sabino se iba a su despacho para hablar por teléfono. A veces cerraba la puerta, pero no creo que le importase que lo que dijese lo escuchásemos. Volvía después al despacho del Rey".

Muñoz Grandes vio a un Fernández Campo "oportuno en el manejo de los tiempos, que estuvo activo toda la noche sin el menor síntoma de cansancio, sin que decayese el ánimo ni un momento y sin el menor síntoma de catastrofismo". Al contrario, "transmitía, dentro de la preocupación, la seguridad de que aquello se resolvía".

Pero "según avanzaron las horas, fuimos de sorpresa en sorpresa, por ejemplo, cuando parece que Armada está implicado". Grandes señala que "a Armada lo conocía bastante y lo respetaba; era un hombre de categoría, de mucha categoría. Y también apreciaba mucho a don Jaime Milans, que había sido en aquella etapa del Ejército el militar ídolo, sobre todo cuando manda la División Acorazada Brunete". Jaime Milans del Bosch "había sido ya un capitán brillante en la División Azul, de la que mi padre fue general". En efecto, el entonces ayudante del Rey es hijo del general Agustín Muñoz Grandes (1896-1970), que combatió en la Guerra de Marruecos, en la Guerra Civil Española y en la Segunda Guerra Mundial; posteriormente fue ministro del Ejército y vicepresidente con Franco.

Sobre el general Alfonso Armada en particular, Muñoz Grandes destaca que "había producido satisfacción en las Fuerzas Armadas que fuera nombrado unos meses antes segundo Jefe del Estado Mayor del Ejército; se decía entonces: "Bueno, viene Armada que es un hombre que va a enderezar muchas cosas". Sin embargo...".

La división más preparada
Durante la tarde del 23-F, "los que teníamos contactos con las personas que estaban implicadas hablamos con ellas y contribuimos en una pequeña medida a hacer de intermediarios del Rey", explica Agustín Muñoz Grandes, que habló ese día con varios compañeros, ya que "muchos de los que estaban en la División Acorazada eran muy amigo míos". Esa división del Ejército, "la más potente y preparada" de las Fuerzas Armadas, y establecida en las afueras de Madrid, "iba a ser primordial en el fracaso del 23-F. El capitán general de Madrid, Quintana Lacacci, fue una figura clave para mantener el orden, junto con su jefe de Estado Mayor, Sáez de Tejada, que luego llegó a ser Jefe del Estado Mayor del Ejército. Ellos tuvieron una postura clave en mantener la División Acorazada en su sitio". Y el oficial al mando de la División Acorazada, José Juste, "lo pasa mal porque por la tarde se encuentra en su despacho a Torres Rojas, cuyo destino estaba en La Coruña, hombre de prestigio, también apasionado y sometido un poco al carisma de Milans". No obstante, "Juste tiene una actuación correcta y hábil", indica Muñoz Grandes.

"Redacté todos los documentos por encargo del Rey"
El ayudante del Rey redacta algunos textos, como el télex que el Rey le envía a Milans para que retire el Estado de Guerra en Valencia. "Hay un momento en el que Milans seguía adelante. Entonces se le envía una orden muy concreta, que yo redacté y aprobó el Rey, con Sabino delante". No obstante, "esto de los textos que le preparábamos al Rey se ha malinterpretado, como si hubiera otros protagonistas y él se limitara a leer las cosas que le dábamos". En realidad "redacté los documentos por encargo del Rey".

Muñoz Grandes concluye con que "tuve el convencimiento toda esa noche que el Rey estaba completamente ajeno al golpe y nunca dudó de lo que tenía que hacer". Para ello "el consejo de Sabino fue importantísimo, reforzando esa postura de don Juan Carlos"…
205 cuervo, día 18 de Diciembre de 2009 a las 20:21
feliz navidea y un prospero año nuevo un abrazo

« 1 2 3 4 5 »

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899