Pío Moa

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Marxismo (VI) Contratendencias de La Ley / Legitimidad del Frente Popular

22 de Junio de 2010 - 08:06:23 - Pío Moa

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    Vistos los méritos de la Ley, resulta misteriosa su no excesiva popularidad entre los seguidores de Marx. Una causa es que, como ocurre con otras predicciones, sus efectos no se han comprobado fehacientemente, de modo que unos, como hemos visto, han hablado de crisis derivadas de la Ley como un caso entre otros, actitud intolerablemente ecléctica para el marxismo; y otros se han remitido a la situación de borrador en que Marx dejó los escritos con los que Engels compuso el tomo III de El capital, donde expone la Ley. Pero esta excusa tampoco vale mucho, porque la Ley queda allí bien desenvuelta y no se observan en ella, en principio, fallos formales ni incoherencia interna o con el resto del pensamiento marxista. Se menciona que Marx habría escrito los papeles del tomo III antes de escribir el II, siendo enigmática la razón de ese aplazamiento. Pero esa razón es solo especulable, tanto si se quiere creer que el autor estaba inseguro de sus tesis como si se prefiere  opinar que las reservaba para  asestar el golpe de gracia teórico a la burguesía y sus economistas, habiéndole sorprendido la muerte antes de rematar la obra.

   
Una tercera y divagante excusa sostiene que la Ley explicaría el funcionamiento del capitalismo del siglo XIX, sin ser necesariamente válida para una época posterior. Tal argumento ha tenido mucha circulación, pero las previsiones del autor de El capital  tampoco se cumplieron en el siglo XIX, y por entonces ello se explicaba arguyendo que hacía falta más tiempo para que las leyes y tendencias descubiertas se manifestaran con toda su fuerza. ¡Ahora se pretende justamente lo contrario!

  
Otros creen que, en fin de cuentas, nada se perdería con extirpar la Ley del cuerpo doctrinal marxista. Sin embargo, lo ya visto permite comprender que sin la Ley el marxismo se tambalea, a no ser  que se la sustituya por otra equivalente y más perfecta, capaz de explicar mejor el necesario derrumbe burgués. Pero nadie ha realizado esa tarea, pese a la insistencia, desde hace algún tiempo, en un marxismo “creativo”, que en la práctica se ha mostrado más bien estéril.

  
 
La primera observación crítica a la Ley la hacía el propio Marx hacia 1865: “Si se considera el enorme desarrollo productivo (…) en los últimos treinta años, en comparación con todos los períodos precedentes –en especial si se tiene en cuenta la enorme masa de capital fijo que entra, además de la maquinaria propiamente dicha, en el proceso social de producción--, la dificultad que se nos presenta no es ya (…) explicar la baja de la tasa de ganancia, sino la inversa: explicar por qué no es mayor o más rápida dicha baja”.

  
No sabemos qué diría Marx al contemplar la masa de capital constante hoy existente, si la de su tiempo ya le asombraba. En todo caso percibió que la Ley, expresada tal cual, no podía funcionar, pues condenaba al capitalismo al derrumbe desde sus propios comienzos: si suponemos una situación de tasa de ganancia suficiente para proporcionar al capital un funcionamiento “sano”, nos encontramos con que, a partir de ahí, cada paso adelante en la acumulación ocasiona una contracción del mercado y otros efectos a cual más lamentable, creciendo en espiral. Y así, apenas roto el equilibrio de una supuesta composición sana,  el capital se precipitaría al desastre. La tasa ideal no admitiría ninguna modificación no catastrófica. Cada aumento en la producción iría acompañado de una dificultad acrecentada –imposibilidad, más propiamente—de realizar el valor en el mercado.

  
Por ello Marx concluye: “Deben actuar influencias contrarrestantes que interfieran en la acción de la ley general y la anulen, dándole solamente el carácter de tendencia, razón por la cual también hemos calificado de tendencial a la baja la tasa general de ganancia”.

  
Existen por tanto, contratendencias capaces de aplazar el triunfo del mortal peso de la Ley. Esta sólo se impondría a largo plazo como la tendencia más fuerte. Así, la evolución capitalista resultaría del juego entre la Ley y las contratendencias. No es difícil pensar que este juego engendra ciclos: los momentos de predominio de la Ley serían las crisis, las cuales, mediante variados procedimientos traumáticos, limpiarían el terreno para una nueva acumulación y el predominio pasajero de las contratendencias. Todo ello dentro de una orientación fundamental al estancamiento y el derrumbe.

 

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****Malestar entre los militares por la ausencia de Chacón en el fin de la misión en Bosnia. ¿Malestar? Qué cosas.

 

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Un amigo me envía este comentario:


"El domingo 20 de junio ha publicado Jorge M. Reverte en un suplemento  de El País un artículo titulado "El regalo de Franco para Hitler" en el  que da cuenta del descubrimiento en el Archivo Histórico Nacional de una copia -única conocida hasta hora-de una circular enviada el 5 de mayo de 1941 por el entonces Director General de Seguridad y destacado jerarca falangista,  José Finat, conde de Mayalde,  a todos los gobernadores civiles,   ordenándoles enviar al Ministerio de la Gobernación "informes individuales de los israelitas, nacionales y extranjeros, avecindados en esa provincia", con la intención de "conocer los lugares y personas que, en un momento dado, pudieran ser obstáculo o medio de actuación contrario a los postulados que informan el nuevo Estado". Se trataba, según la circular,  de conocer  "la ideología de cada uno de ellos y sus posibilidades de acción, dentro y fuera del territorio nacional".  Reverte no lo afirma expresamente, pero da por supuesto   que se elaboró así un "Archivo Judaico" que se habría utilizado, en caso de entrar España en la guerra junto a Alemania -esto así lo afirma expresamente- para  la entrega de esos judíos españoles y extranjeros a Alemania: ese habría sido "el regalo de Franco a Hitler".

Esta historieta es   un nuevo episodio de desvarío antifranquista, el desvarío que lleva, por ejemplo, a sostener, entre otras grotescas estupideces,  que  si Franco no entró en la guerra fue porque Hitler no se lo permitió. 

Es completamente cierto que la Falange, o parte de ella,  la que tenía más voz en la inmnediata posguerra,  y en algunas manifestaciones, jerarcas del Régimen y el mismo Franco, se sumaron a la retórica antisemita  antes, desde luego, de que se pudiera saber nada sobre el exterminio de judíos en Polonia y Rusia y antes de que circulase noticia alguna sobre el Holocausto.  Es  innegable -lo reconocía ya el Consejo Mundial Judío en 1943 y lo han reconocido y documentado después investigadores judíos y no judíos- que el régimen de Franco contribuyó a salvar a varias decenas de miles de judíos extranjeros huídos a España, que no entregó jamás a ningún judío español o extranjero residente en España (en 1941 hubo una docena de expulsiones de refugiados procedentes de Francia, pero a partir de 1942 no hubo ya ninguna expulsión y los refugiados ilegales se contaban por decenas de miles).  Es cierto que España  podía y debía haber hecho  más, pero es absurdo negar lo que los mismos judíos  reconocen  ( uno de los primeros estudios detallados sobre el tema, todavía en vida de Franco, el de Haim Avni,  se publicó  en 1974).

Según Reverte, la circular de mayo de 1941 prueba cuáles eran las intenciones de Franco con los judíos de haber decidido participar en la guerra. Pero esta es una deducción completamente injustificada.  Primero, no hay rastro alguno de ese "Archivo Judaico", ni nunca lo ha habido, ni nadie ha afirmado jamás haberlo visto, ni en todo, ni en parte. Ya es raro que de un "Archivo" que afectaría, en caso de que realmente se elaborase, a unas 6.000 personas, con la participación de centenares de funcionarios y policías en toda España, no haya quedado rastro,  ni testimonio alguno. Segundo, el dato manejado  en la reunión del lago Wannsee, en Berlín, el 20 de enero de 1942, la reunión en la que se coordinaron, bajo la presidencia de Heydrich, las decisiones administrativas y policiales con vistas a la "Solución Final" , de que en España había 6.000 judíos era  público, se había manejado incluso en la prensa, durante los años de la II República; la mención de ese dato en aquella reunión no prueba en modo alguno que las autoridades españolas habían proporcionado a los nazis  información procedente de ese supuesto "Archivo Judaico"; es más: en la inmensa masa de documentación acumulada por las aliados después de la IIGM sobre el Holocausto y su preparación no se ha encontrado ni un solo documento que pruebe o sea indicio de  la cooperación del régimen de Franco en la persecución contra los judíos. Tercero, surge, finalmente, una pregunta: si el "Archivo Judaico" se elaboró para preparar la eventual entrega a los alemanes de los judíos españoles y extranjeros residentes en territorio español, ¿cómo es posible que no se hiciera lo mismo en el Protectorado de Marruecos, donde había muchos más judíos que en España? ¿De verdad cree Reverte que Franco estaba dispuesto a entregar a 6.000 judíos españoles pero quería salvar  a los judíos marroquíes, que eran mucho más numerosos? 

Como afirma Reverte,  en aquellos años tanto los informadores de la Falange, como la policía y la Guardia Civil elaboraron centenares de miles de informes de todo tipo -antecedentes políticos, conducta religiosa, circunstancias familiares y profesionales, etc.-  sobre personas, tanto supuestamente afectas, como desafectas al Régimen.  La circular recién descubierta   no tiene, realmente, nada de particular en las circunstancias de la época y en modo alguno tiene el significado que Reverte le da. Probablemente este antifranquismo grotesco que padecemos acabará diciendo que si Franco no envió a las cámaras de gas a los judíos españoles, a los 30.000 judíos extranjeros  que huyeron a través de España y a los judíos salvados en Budapest y en otros sitios...es porque Hitler no se lo permitió.

Dice Reverte que esta historia cambia la Historia. Pues, no. Esta historieta no cambia absolutamente nada. Le permitirá, quizás,  al Sr. Reverte mejorar sus ventas,  hacer algún negocio literario,  pero nada más". L.L. de C.
   

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En Época

 

LA LEGITIMIDAD, SEGÚN LEGUINA Y CERCAS

 

   Al revés que Cercas, no digamos que la pornógrafa del miliciano sudoroso y otras gentes aficionadas a quemar libros, Joaquín Leguina, como otras personas razonables de la izquierda, ha evolucionado notablemente en su modo de ver ciertas cosas, como la guerra civil y la república, un hecho del pasado en extremo relevante para entender las políticas actuales. Pero todavía le quedan resabios de viejos mitos, los creados por la propaganda comunista en primer lugar.

 
 
Así, en una réplica al indocumentado Cercas, Leguina afirma que “la mayor culpa y la responsabilidad más alta de aquella tragedia la tuvieron quienes levantaron las armas contra el legítimo Gobierno”. En esta cuestión, la de la legitimidad, radica el punto decisivo en torno a la guerra civil, del que derivan todos los demás: ¿era legítimo o ilegítimo  el gobierno del Frente Popular? ¿Era democrático el Frente Popular mismo?

  
En realidad, la cuestión está hoy totalmente solventada en el terreno intelectual e histórico, no tanto en el de la opinión pública, pues los sostenedores de los mitos propagandísticos disponen de abundantes medios y piensan que siempre podrán seguir estafando a la gente: la falsificación de la historia se ha convertido en un auténtico negocio en España, de la mano del gobierno actual.

  
Ni Leguina ni los demás pueden ignorar que el gobierno del Frente Popular procede de unas elecciones cuyas votaciones nunca se publicaron, y por tanto no fueron democráticas. Ello, sin contar las violencias, robo de urnas y motines que las acompañaron, como reconoció el propio Azaña. ¿Le parece ello legítimo a Leguina y los demás? Sería una buena cosa que lo aclarasen o se aclarasen al respecto.

  
Ni Leguina ni ningún izquierdista o separatista ignoran que  el gobierno del Frente Popular promovió a continuación medidas radicalmente ilegítimas, como la revisión de actas, la destitución del presidente de la república, la depuración política de aparatos estatales o la eliminación de la independencia judicial y la sumisión de los jueces a organizaciones partidistas. De nuevo valdría la pena una aclaración sobre lo que entienden por legitimidad con respecto a estos hechos.

  
Ni Leguina ni ningún izquierdista o separatista pueden ignorar a estas alturas que en medio de una oleada de crímenes políticos sin precedentes, el gobierno ni cumplió ni hizo cumplir la ley (la Constitución), a pesar de las peticiones de la derecha en las Cortes. Tales peticiones fueron respondidas hasta con amenazas de muerte, y no gratuitas, como también es de sobra conocido, pues culminaron en el asesinato de Calvo Sotelo. Un gobierno que no cumple ni hace cumplir la ley, ¿es legítimo, a juicio de nuestros izquierdistas? Parece que sí, siempre que el gobierno sea de izquierdas.

  
 
También es sabido que en solo cinco meses, bajo el estado de alarma (censura y restricción de derechos ciudadanos) hubo unos 300 asesinatos, casi todos realizados por las izquierdas,  incendios de iglesias y obras de arte, de periódicos y sedes de la derecha, de registros de la propiedad, etc. Y la policía, en lugar de perseguir a los criminales, si estos eran izquierdistas, perseguía a sus víctimas. ¿Consideran esto legítimo?

  
 
Tampoco cabe ignorar que el Frente Popular se componía de marxistas radicales del PSOE, stalinistas del PCE, golpistas republicanos de izquierda y nacionalistas catalanes, apoyados por los anarquistas y el racista PNV. La mayoría de ellos había participado en el asalto a la república en 1934, planteado como guerra civil. ¿Llamarían demócratas a  aquellas gentes Leguina y los demás?

  
En la historia real, un gobierno salido de unas elecciones fraudulentas amparó un proceso revolucionario de orientación totalitaria. A mi juicio, carecía de cualquier legitimidad, y rebelarse contra él no era solo un derecho, sino un deber. Me gustaría saber qué opinan de ello estos señores

  
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**** Guaglione en dos versiones:

http://www.youtube.com/watch?v=nTUgum_Pqn0

 http://www.youtube.com/watch?v=99FxBf1uGF8

http://findesemana.libertaddigital.com/una-aventura-estrafalaria-1276234025.html

Comentarios (85)

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1 manuelp, día 22 de Junio de 2010 a las 09:05
En las últimas intervenciones del hilo anterior, algunos comentarios hablan de la dificultad de definir el valor de las cosas.
Efectivamente, al final el valor resulta ser un fantasma contra el que Marx se pelea a todo lo largo de El Capital sin lograr aprisionarle nunca. También, por ello mismo, toda su teoría construida a partir del concepto del valor-trabajo y la plusvalía es fantasmagórica, pues en el mundo económico real la gente actúa considerando precios y no valores y Marx transforma de manera errónea los unos en los otros.
Ciertamente, como dice Gessel y la experiencia de la vida, al final la actividad económica se reduce a comprar barato y vender caro, pero también es verdad que, a ratos, Marx construye unos titánicos relatos que llegan a conmover por su grandiosidad.
Alguien preguntaba lo que pensaba Marx del dinero, en los capitulos 3 y 4 del Tomo I de "El Capital" expone su teoría del dinero y su transformación en capital.

http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/
2 manuelp, día 22 de Junio de 2010 a las 09:32
Y en cuanto a la tendencia al derrumbe del capitalismo, por medio de las crisis más ó menos cíclicas, que predecía el marxismo, resulta curioso leer este articulo que escribió Trotski en 1926, que describe proféticamente lo que pasó sesenta años después.

Si el mundo capitalista pudiera ahora generar un nuevo ascenso orgánico, y si encontrara un nuevo equilibrio como base para un desarrollo ulterior de las fuerzas económicas, nosotros, como Estado socialista, colapsaríamos. Se puede ilustrar esto en forma teórica y práctica en dos palabras. Teóricamente, porque un ascenso del capitalismo en Europa crearía una tecnología colosal para la burguesía, y cambiaría la psicología del proletariado. Si el proletariado ve que el capitalismo puede levantar la economía nacional, esto se reflejará inevitablemente sobre la clase obrera que trató de hacer una revolución, fue aplastada, y experimentó un desengaño. Si el capitalismo lleva la economía hacia arriba, habrá conquistado al proletariado por segunda vez, arrastrando a las masas tras él. Desde el punto de vista teórico, vemos que el socialismo tiene derecho a existir precisamente porque el capitalismo no es capaz de desarrollar las fuerzas productivas. Nuestra revolución creció sobre bases económicas, y antes de la revolución éramos parte integrante de la economía mundial. Si el capitalismo es capaz de desarrollar las fuerzas productivas, tendríamos que llegar a la conclusión de que nos equivocamos de raíz en nuestro pronóstico -el capitalismo es una fuerza progresiva, desarrolla sus fuerzas más rápido que nosotros; el bolchevismo llegó al poder demasiado pronto, y la historia castiga muy rudamente a los nacimientos prematuros.

http://marxists.org/espanol/trotsky/ceip/economico...
3 alterego, día 22 de Junio de 2010 a las 10:01
Lo de Reverte es parte de una tendencia que trata de convertir al dictador Franco en el mayor dictador de la historia.

Ahora es lo de los judios como hace unos años fue lo de los niños secuestrados y adoptados por personas del régimen, o el comentario de ZP sobre ese muro de Berlín que había en España que era mucho peor al original. Cualquier burrada que cometiera algún dictador es superada por Franco que la hizo mayor y antes.

Es un comportamiento típico del casticismo, si tu has sufrido una dictadura nosotros la hemos sufrido más y peor.
4 AntiMarx, día 22 de Junio de 2010 a las 10:25
Manuel, a riesgo de simplificar en exceso el buen debate que están manteniendo Vd. y otros sobre la obra de mi admirado, en la cuestión del presunto robo al trabajador de parte del 'valor de su trabajo' por el empresario, creo que hay al menos tres argumentos que lo desmienten en la práctica:

- No existe robo en una relación voluntaria, como la que se establece entre empresario y trabajador. En el peor de los casos sería un timo y presupondría, como lo hace por ej. CCOO, que todos los trabajadores, sobre todo si son 'mileuristas' son gilip..., incapaces de valerse por sí mismos a la hora de establecer una relación contractual (y ahí entran los subvencionados defensores del proletariado, con capa y camiseta del Che si es necesario).

- El 'valor de cada trabajo' es (debería ser, mejor dicho) el que libremente determine el mercado en cada momento. Función de la oferta y la demanda. Así de justo e imparcial.

- El trabajador es, jurídicamente, un acreedor de la empresa por la prestación de su trabajo. En términos económicos, sólo comparte indirectamente una parte del riesgo del empresario: puede perder parte de lo que el empresario le debe en forma de retribución por ej. si el negocio va mal, pero, si no hay fraude en la gestión, debería perder proporcionalmente menos que el empresario capitalista (en términos de lo que uno y otro financian a la empresa en ese momento).

Seguro que hay más argumentos al respecto, pero sólo nos falta que venga alguno diciendo que el mercado 'no es justo'. A ver si se anima entonces a explicarnos su idea de 'justicia', que los que votaron a Lula, Chávez & Co. esgrimían idéntico argumento en la forma (al menos decían eso, aunque puede que estuviesen pensando en lo justo que sería repartirse ellos consigo mismos el chalé del vecino)


Por otra parte, creo que decía Vd. en el hilo anterior que los socialdemócratas alemanes abandonaron el marxismo. Tomando al que considero su principal teórico, Eduard Bernstein, sería correcto decir que abandonaron sus medios (y al menos parte de su interpretación de la realidad) pero no sus fines:

'... Si bien todo el planteamiento de Bernstein se basa en la teoría de la sociedad elaborada por Marx y Engels –el socialismo científico-, aquél está en desacuerdo en muchos de sus puntos. Sobre todo en el que sostiene que la vía para lograr la conquista del poder político por parte del proletariado, debía ser a través de la revolución.

Para los revisionistas (socialdemócratas) dicha conquista debería lograrse por el camino de la lucha parlamentaria mediante la explotación del derecho de voto y la utilización de todos los instrumentos legales.

En este sentido, Bernstein define la socialdemocracia como un partido de reformas socialista democrático que lucha por el progreso social y la conquista de la democracia con la finalidad de impulsar el desarrollo de una sociedad socialista.

En suma, la propuesta 'bernsteiniana'
[¡ojo al palabro!], al igual que el marxismo clásico, tiene como meta la transformación del capitalismo en socialismo. No obstante, la estrategia socialdemócrata es totalmente diferente ...'

http://www.fusda.org/eduardbernstein.pdf

Ya me dirá qué le parece todo esto.

Un saludo
5 Hegemon1, día 22 de Junio de 2010 a las 10:32
Sinceramente, leer el Capital de Marx es todo un coñazo. Admito que aún no le he leído aunque lo tengo en casa (tengo una larga lista de libros antes y poco tiempo) y lo poco que sabía de la Ley era por la asignatura de filosofía de COU. Aún así, como apunta hoy Moa, el propio Marx ya encontró críticas a lo que él mismo hacía.

Puede que meta la pata, pero en artículos pasados Moa escribía sobre el marxismo que este ensalzaba a la ciencia la misma que permite, en muchos casos, aumentar el capital de las empresas, mejorar su maquinaria y adquirir más capital mejorando la calidad en el trabajo, disminuyendo el esfuerzo de estos lo que ha significado más remuneración por trabajar menos, mejores salarios, mejores condiciones y más derechos, sin menoscabo del incremento de la plusvalía y del propio aumento del capital. La plusvalía y la acumulación de riqueza, al contrario de las predicaciones marxistas, mejoran las condiciones de vida del trabajador, sube su nivel económico y sus derechos y le aleja de un estado de esclavitud. Incluso la variación del valor de las cosas o de los productos realizados, el precio final de los bienes elaborados por la fuerza del trabajo han disminuido (o varian según la demanda y la oferta) por la eficiencia a la hora de producirlos y sin embargo, el valor de las cosas, más bajo y asequible a casi todos, no ha ido parejo con la disminución de los salarios o la apreciación del valor del tiempo y el trabajo de un obrero. Se que esto no se puede generalizar pero la tendencia es esa.
6 Hegemon1, día 22 de Junio de 2010 a las 10:39
Es más, el auemnto del capital o la propia sociedad capitalista o de consumo, por el auemnto de la compeljidad del trabajo, más tecnificado con mayor maquinaria, ha significado la creación de nuevos puestos de trabajo, nuevas tareas más especializadas y realizadas por trabajadores más preparados lo que ha significado un aumento de los salarios para aquellos que ocupan esos puestos. La tenficación del trabajo y aumento del capital ha provocado todo lo contrario a lo que Marx decía. ¿Este hecho también se han producido en los paises comunistas? cierto, estos no han renucniado a la tecnificación y a la acumulación de capital, e incluso a la plusvalía, que ha diferencia del capitalismo esta no se va a el empresario sino al Estado y al oligopoplio que lo maneja. No se ha distribuido la riqueza como supongo pregona el marxismo, sino que ha provocado pobreza y más esclavitud, todo lo contrario.
7 egarense, día 22 de Junio de 2010 a las 10:43
El "Capital" recuerdo que lo ojeé de joven,e incluso llegué a leer algún capitulo, pero desistí pronto porque no le encontraba ningún sentido. Más tarde cuando empezó a salir el recién fallecido Ozores en TV, y hacía ese número en que hablaba y hablaba, pero no decía nada, me recordó aquellas lecturas. Ni lo he leído, ni lo pienso leer... hay cosas más importantes en que emplear el tiempo...
8 egarense, día 22 de Junio de 2010 a las 10:47
...Hay cosas más importantes en que emplear el tiempo. Incluso en el que perderlo.
9 kufisto, día 22 de Junio de 2010 a las 10:55
BB

La última mañana de la primavera y la primera tarde del verano:

http://elblogdekufisto.blogspot.com/2010/06/mi-pri...
10 manuelp, día 22 de Junio de 2010 a las 11:23
# AntiMarx

Bien, tenelos la refutación de la teoría marxista de la explotación en este articulo.

Böhm-Bawerk refuta la teoría de la explotación capitalista

http://www.liberalismo.org/articulo/5/58/bohmbawer...

En él, uno de los fundadores de la Escuela Austriaca señala las falacias de Marx.

En realidad, ninguna actividad de tipo industrial o de cualquier otro orden puede conferir valor al bien o servicio producido. El valor brota posteriormente de las apreciaciones subjetivas de la gente. Es la intensidad de la apetencia del consumidor la que determina el valor de bienes y servicios.
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A partir de esta genial observación -a nosotros nos parece evidente una vez presentada-, Menger y luego Böhm-Bawerk construyen una teoría completa de precios y costes. Si los bienes de consumo se valoran de acuerdo con la necesidad que satisface o deja de satisfacer la unidad de cada bien sobre la que tenemos que decidir, los factores de producción se valoran según su aptitud para proporcionarnos aquellos bienes, esto es, según su productividad.
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La Ciencia Económica tradicionalmente había clasificado los factores de producción en tres grandes grupos: tierra, trabajo y capital. La genial aportación de Böhm-Bawerk consistió en descubrir la auténtica esencia del capital recurriendo al análisis de un factor ignorado: el tiempo.

Veamos como el austríaco se sirve del tiempo para desarticular la teoría de la explotación. Una cosa es que deba pertenecer al obrero el producto íntegro de su trabajo o su valor correspondiente -lo cual Böhm-Bawerk y cualquiera acepta- y otra que el obrero deba percibir ahora todo el valor futuro de su trabajo. Los socialistas pretenden, si llamamos a las cosas por su nombre, que los obreros perciban a través del contrato de trabajo más de lo que producen, más de lo que obtendrían si trabajasen por cuenta propia.
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Supongamos que un vino necesita madurar en la barrica durante veinte o cuarenta años para alcanzar una calidad extraordinaria. Los cultivadores, recolectores y pisadores de la uva, no pueden cobrar hasta pasadas decenas de años salvo que un capitalista les adelante su retribución. Si quieren cobrar inmediatamente después de finalizar su tarea, deberán hacerlo no conforme al valor del vino ya maduro, sino de acuerdo al valor del vino sin edad que es notablemente inferior. Si alguien les anticipa sus retribuciones y luego vende el vino pasados cuarenta años, ¿De verdad creen los socialistas que dicho empleador debe buscar a sus antiguos operarios y retribuirles con los intereses del capital? Y si el vino se malogra o cae de valor debido a cambios en el gusto de los consumidores, ¿tendría sentido que les persiguiese para exigirles el reembolso de lo cobrado?
.................................................
Pues bien, en el tercer volumen[de El Capital], Marx reconoce expresamente que en la realidad, gracias a la acción de la competencia, las tasas de ganancia del capital, cualquiera que sea su composición, se mueven sobre la base de un porcentaje igual de ganancia media. Marx dice: "En la vida real las mercancías no se cambian de acuerdo con sus valores (sic), sino con arreglo a sus precios de producción". Es decir, las mercancías equiparadas por medio del intercambio contienen real y normalmente cantidades desiguales de trabajo. ¿Cabe mayor retractación? La fórmula en el tercer volumen vuelve a ser la de los clásicos: capital constante + capital variable + tasa media de beneficio. Por tanto, aunque Marx no lo diga, carece ya de sentido la fantasmagórica distinción entre capital constante y variable. De igual modo, no queda sitio para el supuesto colapso debido a la excesiva acumulación de capital no rentable. ¿Y como justifica Marx tal contradicción? Simplemente la niega.
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La refutación de Böhm-Bawerk a la teoría de la explotación constituye, como decía Rothbard, la vacuna que, por excelencia, inmuniza contra el marxismo.


11 manuelp, día 22 de Junio de 2010 a las 11:51
# 4 AntiMarx

En cuanto a que el revisionismo de Bernstein y el partido socialdemocrata alemán persiguiese los mismos fines que el marxismo, es cierto en un sentido genérico, de hecho el programa de Erfurt del SPD adoptado en 1891, elaborado por Kautsky, Bernstein y Babel, era más radical que el, acremente criticado por Marx, programa de Gotha de 1875, pero existía el punto fundamental de ruptura con el marxismo de que la transformación socialista de la sociedad debe ser efectuada por un gobierno legitimado por unas elecciones democráticas.
La prueba de la incompatibilidad del programa socialdemocrata con el marxismo puro es el anatema que le lanzó Lenin:

En el Programa de Erfurt no se dice nada de la dictadura del proletariado; y la historia ha demostrado que eso no es casual. Cuando en 1902 y 1903 redactamos el primer programa de nuestro partido tuvimos presente en todo momento el ejemplo del Programa de Erfurt. Por cierto que Plejánov -el mismo Plejánov que dijo entonces justamente: "O Bernstein entierra a la socialdemocracia, o la socialdemocracia lo entierra a él"- subrayó de manera especial precisamente la circunstancia de que si en el Programa de Erfurt no se habla de la dictadura del proletariado, eso es un error desde el punto de vista teórico y una concesión cobarde a los oportunistas desde el punto de vista práctico. Y en nuestro programa, la dictadura del proletariado está incluida desde 1903.

http://www.marxists.org/espanol/lenin/obras/1920s/...
12 DeElea, día 22 de Junio de 2010 a las 12:49
El otro día, cuando alguien (no recuerdo) puso el enlace al impresentable articulo del tal J.M. Reverte. Hubo una cuestión que me llamó la atención, Decían que ellos, el articulista y el periódico, no habían hecho casi otra cosa que tirar de, o seguir el, hilo de una investigación de un Periodista judío: Jacobo Israel Garzón:

“La paciente labor de un periodista judío, Jacobo Israel Garzón, ha conseguido que aflorara el único documento conocido sobre el asunto, conservado por obra de la casualidad en el Archivo Histórico Nacional, y proveniente del Gobierno Civil de Zaragoza. Lo publicó en la revista Raíces. A partir de ese trabajo, EL PAÍS ha continuado la indagación y ha reconstruido la historia completa de la frustrada colaboración con el Holocausto.”

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/lista/Fr...

lo cierto es, que el mencionado periodista es algo más que un simple periodista:

JACOBO ISRAEL GARZON es desde 2003 Presidente de la Federacion de Comunidades Judias de España (FCJE), habiendo sido anteriormente Presidente de la Comunidad Judia de Madrid. Ingeniero Agronomo y Licenciado en Informatica, ha desarrollado una destacada carrera empresarial en el ambito de la consultoria y las tecnologias de la informacion. Director General de SEMA Group entre 1988 y 2001, ha sido también Presidente de diversas consultoras, asi como de SEDISI (Asociacion Española de Empresas de Informatica) y de Tecniberia Consultoria, y Vicepresidente de la Asociacion Española de Empresas Consultoras (AEC). Se dedica actualmente al asesoramiento en fusiones y adquisiciones.
Es miembro fundador (1986) de la Revista Judia de Cultura “Raices”, de la que fue Director de 1994 a 2006. Igualmente fundo en 2000 la libreria virtual Hebraica (www.hebraica.com), especializada en textos de interes judio en lengua castellana. Es autor de numerosas publicaciones nacionales e internacionales sobre historia y cultura de los judios españoles y es autor de varios libros, entre ellos “Los Judios de Tetuan” (2005), “Escrito en Sefarad: Aportaciones de los Judios de España a la literatura, la erudicion y la tecnologia contemporaneas” (2006) y, en colaboracion, “España y el Holocausto (1939-1945)” (2007) y “Los Judios de Cataluña (1918-2007)” (2007).

http://asoc-fulbright.es/2009/11/24/la-comunidad-j...

http://www.elmundo.es/sudinero/noticias/act-129-03...

ademas de colaborador en otros medios

http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal...

Pero lo cierto es que no he sido capaz de encontrar y poder leer el articulo que menciona en el País el amigo Reverte y que es del año 1997, (son muchos años tirando del hilo para la mierda. de articulo ridículo mentiroso y tendencioso que se gasta el probe historiador del País) en concreto de los números 33 y 34 de dicha revista.

Seria interesante escuchar la opinion de este Periodista judio, poder leer esos artículos del año 1997, así como ese libro de el año 2007 intitulado “España y el Holocausto (1939-1945)” del que nada dice el amigo Reverte siendo del mismo autor y mucho mas reciente, imagino que se deberá a que el amigo Reverte y la nave nodriza (el País) vienen tardando una media de trece años en asimilar un dato.

Mientras tanto podemos regodearnos con la efímera gloria histórica del amigo Reverte que a partir del mismo día paso a ser objeto de referencias históricas para todos aquellos amigos de los Wikipegotes.

http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo_Judaico



13 HGE, día 22 de Junio de 2010 a las 13:01
Señor Moa: le he escrito en la columna el siguiente comentario:

"Pregunta(s): Walter Benjamin intentó pasar de Francia a Alemania pero, o bien se topó con la negativa de la Policía franquista o bien creyó que no le dejarían entrar y se suicidó, ¿porque era azkhenazi o porque su nacionalidad (suprimida) era alemana? ¿Hasta cuándo mantuvo España la frontera abierta con Francia? También es cierto que Benjamin tenía acusadas tendencias suicidas, y que fue la desesperación la que le condujo al suicidio pero creo que sí que intentó pasar a España y no pudo. No sé si podrá aclarármelo, ya sé que es un caso particular y un tanto especial, pero..."

...pero es probable que el lugar idóneo para que Vd. se percate del mismo sea el blog.

En cualquier caso, tal vez ManuelP o algún otro documentado del foro pueda responderme.

Gracias y saludos.
14 HGE, día 22 de Junio de 2010 a las 13:02
Error: "Pregunta(s): Walter Benjamin intentó pasar de Francia a Alemania..."

Quiero decir "a España".
15 manuelp, día 22 de Junio de 2010 a las 13:06
HGE

Lo siento mucho, pero no tengo ni idea de Walter Benjamin y, mucho menos, de los avatares de su vida. Es uno de los infinitos temas que desconozco casi por completo.

saludos
16 HGE, día 22 de Junio de 2010 a las 13:11
ManuelP: no tiene mayor importancia, pero es que creo recordar haber leído que fueron las autoridades franquistas las que le denegaron el paso... aunque igual la memoria me juega una mala pasada y fue simplemente el propio Benjamin quien, sintiéndose acosado en Francia por los nazis y creyendo que no le iba a permitir llegar a España, se suicidó (creo que en Port Bou, así que su intención de pasar parece clara).
17 menorqui, día 22 de Junio de 2010 a las 13:22
13
Es posible que fuese asesinado por agentes soviéticos, al parecer. No murió en ningún centro de detención español.
http://www.weeklystandard.com/Content/Public/Artic...
18 manuelp, día 22 de Junio de 2010 a las 13:37
# 16 y # 17

Es que murió en España, Port Bou es un pueblo español.

Walter Benjamin murió el 26 ó 27 de septiembre de 1940 en Portbou (España) después de que el grupo de refugiados judíos que integraba fuera interceptado por la policía franquista. Aparentemente ante el temor de una expulsión de España hacia el territorio francés controlado por los nazis, decidió suicidarse ingiriendo morfina. Al resto del grupo le fue permitido continuar a su destino al día siguiente (posiblemente consecuencia del suicidio de Benjamin). Sus amigos - incluyendo Henny Gurland, futura esposa de Erich Fromm - pagaron el alquiler de una tumba por cinco años y posteriormente no se ha encontrado su cuerpo. Hoy en día Portbou hay un monumento que recuerda la figura de Walter Benjamin.

http://es.wikipedia.org/wiki/Walter_Benjamin
19 bacon, día 22 de Junio de 2010 a las 13:37
Walter Benjamin

"Se suicidó en 1940. Intentaba cruzar, acompañado de otros refugiados judíos, la frontera hispanofrancesa. En la localidad española de Portbou el grupo fue interceptado por una patrulla franquista. Pensando que ese sería su fin y que jamás les dejarían pasar la frontera, Benjamin se suicidó. Ironías de la vida, el resto del grupo pasó la frontera al día siguiente."

http://www.enmemoria.com/historia/suicidios-celebr...
20 menorqui, día 22 de Junio de 2010 a las 13:47
Es absurdo que Walter Benjamin, con un salvoconducto norteamericano quele permitía cualquier movimiento, cruzara "por las montañas" la frontera franco española hasta llegar a Port Bou guiado por una stalinista alemana de 30 años, Luisa Fittko, que no conocía en absoluto la zona pero que "tenía la información de una "ruta Lister" para cruzar los pirineos". En la "nota de suicidio", documento aparecido en 1999, dice Benjamin que se encontraba "en un lugar perdido del pirineo", refirientose teóricamente a Port Bou. Y después el grupo de sus "amigos", continúa su viaje a Portugal, "impresionada la guardia civil por el suicidio", como si la guardia civil de 1940 en port bou fuesen miembros de la sociedad filatélica y filantrópica. Todo esto huele a chamusquina. Es el tiempo del pacto Hitler Stalin y a Benjamin bien le podían dar por los dos lados. Interesante asunto, desde luego.
21 menorqui, día 22 de Junio de 2010 a las 13:53
Yo creo que se lo cargaron por antistalinista peligroso, como pretendían hacer con su amigo Arthur Koestler. Pero la verdad que no tengo ni repalojera idea.
22 HGE, día 22 de Junio de 2010 a las 13:55
Gracias a todos por las aportaciones sobre Benjamin. Parece confirmado que fueron sus tendencias suicidas las que le impideron pasar de Port Bou -siempre me había parecido eso: que no aguantó la presión pero porque era algo fatalista, el hombre. Varios de sus amigos se habían suicidado con anterioridad ¡para protestar por la Gran Guerra! Así que no debía ser demasiado renuente a esa "solución".

Saludos
23 menorqui, día 22 de Junio de 2010 a las 14:02
22
Pero eso no lo veo confirmado para nada.
24 berdonio, día 22 de Junio de 2010 a las 14:06
Decía Marx que las máquinas no generaban plusvalía porque:

“Se evidencia así, de manera contundente, que un medio de producción nunca transfiere al producto más valor que el que pierde en el proceso de trabajo por desgaste de su propio valor de uso. Si no tuviera ningún valor que perder, esto es, si él mismo no fuera producto de trabajo humano, no transferiría valor alguno al producto. Serviría como creador de valor de uso, pero no como productor de valor de cambio. Es éste, por consiguiente, el caso de todos los medios de producción preexistentes en la [247] naturaleza, sin intervención humana, como la tierra, el viento, el agua, el hierro en el yacimiento, la madera de la selva virgen, etcétera”

Evidentemente, si no se respeta la propiedad del medio de producción, claro que los productos generados carecen de valor de cambio: lo que pertenece a todos es gratis. El problema es que los medios de producción típicos no son como una selva virgen ilimitada y al alcance de todos. Y la diferencia esencial no radica en que sean o no resultado del trabajo humano, sino en que suelen pertenecer a alguien.

Si por arte de birlibirloque consigo una fabulosa máquina indeleble proveedora de bienes útiles, siempre que se respete mi propiedad, podré exigir un pago a cambio de ellos; es decir, mi máquina generará valor de cambio aunque no haya supuesto el menor esfuerzo para nadie..

El capital crea valor, no lo transfiere, porque el valor de cambio no es determinado sólo por la escasez del bien o el coste de su manufactura sino además por el incremento de su utilidad.

El desgaste de la máquina no transfiere ningún valor adicional a la mercancía. Cuando a alguien le interesa un producto, ¿pregunta si ha desgastado mucho, en cuyo caso estaría dispuesto a pagar más que de no ser así? El valor de cambio de un bien lo establece la ley de la oferta y la demanda con independencia del esfuerzo o desgaste que haya costado producirlo.

Como señaló Popper, toda la tontería de Marx proviene del esencialismo platónico que le indujo a creer en la existencia de un valor de cambio intrínseco, que identificó arbitrariamente con las horas de esfuerzo humano para producir sin percatarse de que la relación puede ser correlativa, pero no determinista.

25 pedromar, día 22 de Junio de 2010 a las 14:25

A la atención del señor Calvo Sotelo, psicoterapeuta

Estimado doctor:

Atendiendo a sus grandes conocimientos de la psique y del alma humana, me atrevo a enviarle estos párrafos procedentes de una autoconfesión. Si usted lo tiene a bien, por favor, estúdielos y denos su diagnóstico; si solo dispone de unos minutos nos conformaremos con una breve opinión sobre el caso. Estos son los párrafos:

"Pues bien, la chica aquélla "estaba muy cachonda", palabra que en la jerga viguesa de entonces significaba simplemente que estaba muy buena, y el plan propuesto consistía en asaltarla y violarla al atardecer."

"Pero la repugnancia terminaba predominando, dejándome además un confuso, pero intenso, desprecio por las mujeres, evidentes culpables de nuestras chifladuras."


http://findesemana.libertaddigital.com/una-aventur...

Una vez leídos los dos párrafos detuvimos la partida de dominó, el casino se quedó en silencio y todos nosotros fuimos asaltados por las mismas preguntas:

1- ¿Tendrá esto algo que ver con el hecho de que en este blog jamás se detenga una mujer? O lo que es lo mismo: ¿cree usted que estos antecedentes del anfitrión explican por qué en este blog solo paramos hombres?

2-¿Es posible una afinidad inconsciente entre los comentaristas habituales producto de unos memes comunes en los comentaristas y puestos de manifiesto precozmente por el anfitrión?

Sin ánimo de desviarle más tiempo de sus muchas e ineludibles labores, por otra parte vitales para la salud del alma, nos despedimos de usted con la mayor admiración que podemos sentir por su persona, y con la esperanza depositada en que sus palabras nos aclaren estas dudas, que por otra parte nos están desviando de nuestros honestos quehaceres en este Casino, único templo del pensamiento crítico que tanto escasea en nuestra anodida ciudad, tan provinciana como retrógrada.

Atentamente:

El Casino de Moa

26 Hegemon1, día 22 de Junio de 2010 a las 14:30
Yo no me atrevo a discutir o refutar al marxismo más de lo que mis sentidos y el más común de ellos me dicen a simple vista. Si alguna vez profundizo y me leo detenidamente la obra de Marx no creo que me produzca nada nuevo y mucho menos me haga encontrar alguna duda en mi pensamiento o idelogía actual. El marxismo y la verborrea general de la izquierad, para mi, es bastante refutable y se puede combatir facilmente sin mucho nivel intelectual, pero esto no quiere decir que no se deba intentar y se desprecie el "conflicto" como hace la derecha.

El valor de las cosas no va parejo con el esfuerzo y el tiempo empleado por el trabajador, eso creo que es evidente. El mercado, en este caso el laboral, es quién lo marca, el estado de la economía y otras muchas circustancias mucho más complejas que dejan a la Ley de Marx y sus simples ecuaciones en infantiladas.
27 pedromar, día 22 de Junio de 2010 a las 15:19

Kufisto:

Ojalá todos los días estuvieses tan dispuesto a contar. Qué bueno. Son tres historias de una sola vez. La primera me recordó a unos amigos de Madrid, y me la contó el mismo que se metió a remojo en Zotal para matar las ladillas (el otro día creo que dije que se llamaba Ramón; no, ahora recuerdo que su nombre era Fernando).

Pues bien, resulta que fueron en una furgoneta de camping a la sierra, y la primera noche, como no montaron la tienda porque llovía y no pillaban el sueño, decidieron quedarse en el furgón y fumar más de la cuenta con la disculpa de ver el amanecer escuchando a Pink Floid. El caso es que se durmieron, no echaron el freno de mano y alguno de los que estaban delante debió de mover la palanca del cambio. Se fueron marcha atrás y cayeron al embalse de La Pinilla. Imagínate: de noche, colocados y durmiendo, pero al menos con la suerte de que la furgoneta quedó con la mitad delantera fuera del agua. Aun así uno casi se ahoga porque no era capaz de salir del saco y en lugar de moverse hacia adelante tiraba hacia la puerta de atrás, justo la que estaba sumergida. Hay amaneceres que matan.

La del que fue a cagar a Marruecos me recuerda lo que le ocurrió a Sánchez Dragó, en los sesenta, cuando paró en un bar de un pueblo de la España profunda y preguntó dónde estaba el aseo. Lo llevaron a la parte de atrás de la casa, en realidad a la parte alta del establo, allí apoyabas las piernas en una travesaño y asomabas el culo para jiñar encima del estiércol, que estaba en el piso de abajo, en un lado de la cuadra. Cuando acabó no vio papel por ningún sitio, salvo un trapo. Volvió al bar y le dijo a la mujer que no había papel en el aseo. La mujer se le quedó mirando y le dijo: "Es que aquí usamos el leopardo". Sánchez Dragó volvió al 'pódium' y comprobó que efectivamente el trapo era una toalla que había sido blanca y que ahora estaba 'leopardada'.
28 berdonio, día 22 de Junio de 2010 a las 15:20
Pienso que lo fundamental es comprender que riqueza es valor de uso (fin) y no de cambio (medio). Si gozáramos de todos los valores de uso que deseamos, ¿qué nos importa que no tuvieran ningún valor de cambio? Sería el paraíso del todo gratis y al alcance de todos. Cuando Marx centró su atención exclusivamente en el valor de cambio, supuso erróneamente que la finalidad del capitalismo es incrementarlo sin mesura, cuando, insisto, sólo es un medio para conseguir lo que importa: el valor de uso. La verdadera plusvalía que interesa al capitalista, que nos interesa a todos, es la utilidad. Y aquí no hay tasas de ganancia descendentes ni chorradas por el estilo: cuando se produce más, todos somos más ricos. La sobreproducción y el subconsumo simplemente no existen, son entelequias que necesitó Marx para que le cuadraran sus ponzoñosos dislates.
29 lead, día 22 de Junio de 2010 a las 15:46
[Sobre las potencialidades del Capitalismo, coinciden Trotski y Rosa Luxemburgo]

manuelp en #2 recuerda lo que dijo Trotski en 1926 sobre el Capitalismo:

Si el capitalismo es capaz de desarrollar las fuerzas productivas, tendríamos que llegar a la conclusión de que nos equivocamos de raíz en nuestro pronóstico -el capitalismo es una fuerza progresiva, desarrolla sus fuerzas más rápido que nosotros;

Que viene a coincidir con lo que dijo la antigua dirigente del Partido Socialdemócrata Alemán y fundadora de la Liga Espartaquista, Rosa Luxemburgo antes de 1919 (año en el fue asesinada), tal como nos recordaba Moa en el capítulo (III) de esta serie:

como observa Rosa Luxemburg: “Si la producción capitalista es capaz de asegurar el crecimiento ilimitado de las fuerzas capitalistas y el progreso económico, entonces es invencible”, con lo que “el socialismo deja de ser una necesidad histórica”

Dos personas inteligentes no podían estar continuamente obnubiladas por el sectarismo (o por sus intereses personales).



30 lead, día 22 de Junio de 2010 a las 16:01
[El valor de un producto es su precio en un mercado libre]

berdonio en #24:

Como señaló Popper, toda la tontería de Marx proviene del esencialismo platónico que le indujo a creer en la existencia de un valor de cambio intrínseco, que identificó arbitrariamente con las horas de esfuerzo humano para producir

De acuerdo; así también lo reflejé ayer en mi post #56 del capítulo (IV):

"...[Marx] obnubilado con el intento de David Ricardo de encontrar el "valor intrínseco" de los biene ofrecidos en el mercado (la búsqueda de la "esencia" platónica, en línea idealista..."

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado...

Estoy totalmente de acuerdo con el resto de tu comentario sobre eso de si la máquina transfiere o no valor al producto...cuyo valor real y medible, como dices, se estabece en forma de precio en el Mercado, en la confluencia de una Oferta y una Demanda libres para ese producto en ese momento y ese lugar.

31 pedromar, día 22 de Junio de 2010 a las 16:34

Berdonio:

No estoy muy de acuerdo con esto que dices:

"El desgaste de la máquina no transfiere ningún valor adicional a la mercancía. Cuando a alguien le interesa un producto, ¿pregunta si ha desgastado mucho, en cuyo caso estaría dispuesto a pagar más que de no ser así? El valor de cambio de un bien lo establece la ley de la oferta y la demanda con independencia del esfuerzo o desgaste que haya costado producirlo."

Es la confusión entre valor y precio que continuamente nos asalta a todos, y que Marx utiliza descaradamente uno u otro según le conviene. Si en ese texto pones coste en lugar de valor resulta contradictorio, puesto que el precio mínimo por debajo del cual la mercancía no es rentable producirla lo fija el productor o el vendedor, no el consumidor; por tanto el coste de la máquina y el mantenimiento de energía si añade valor si por valor entendemos coste, o precio de costes.

Ahora bien, como el valor no es cuantificable, la valoración que hace el consumidor sí es cierto que es ajena al proceso de producción de la mercancía que adquiere.

Es que valor en realidad es la Idea de Valor. Una catedral no tiene precio, pero tiene valor. Alguien dirá que es valor histórico, artístico, pero si se prescinde de adjetivo el nombre vuelve a situarnos en la esfera de una dialéctica inacabable. Es como hablar de tiempo, bien, belleza.

Marx, por lo que leí ayer de El Capital, en concreto lo de capital constante / capital variable, es un trujimán. Introduce un concepto dialéctico en un proceso contable, al menos es contable hasta que llega a las manos del obrero. Mientras la materia va transformándose en mercancía todo es contabilidad, cuando pasa a manos del obrero pasa a ser otra cosa. No sé qué diría Marx si tuviese que ver lo que ocurre en la industria de hoy en día, donde la mecanización ya es robotización e informática, y donde la mano del obrero se limita poco más que a envasar lo que sale de las máquinas. Quizá tras ver uno de estos procesos y la película de Kubrick "2001", o los robots que ya son imbatibles en ajedrez, pensaría que el hombre ya no merecería plusvalía alguna.
32 manuelp, día 22 de Junio de 2010 a las 17:37
No sé qué diría Marx si tuviese que ver lo que ocurre en la industria de hoy en día, donde la mecanización ya es robotización e informática, y donde la mano del obrero se limita poco más que a envasar lo que sale de las máquinas.

¡Vaya gili.pollez!. Como si la robótica y la informatica no fuesen extensivas en mano de obra. No hace falta trabajo humano de programación ni nada en los procesos industriales de hoy en dia.
33 Sorel, día 22 de Junio de 2010 a las 17:38
Buenas tardes.

Y ese "archivo judaico"... ¿no pudo haber sido destruido tras la derrota del Eje en la II G.M.?

De igual forma, no es descabellado pensar que la elaboración de la mencionada lista de judíos fuese realizada por el ala falangista más próximo al nacionalsocialismo. Franco pudo no haber sabido nada del tema.
34 Askari, día 22 de Junio de 2010 a las 17:41
pedromar

Absolutamente cierto , el precio de una mercancia lo fija el mercado en funcion del valor util o de deseo que le da el consumidor. La maquina que forma parte del proceso de fabricacion no tienen ni arte ni parte en ese proceso.

Un coche en los años veinte era una mercancia fabricada casi exclusivamente con mano de obra y muy poca ayuda de maquinas.

Su precio entonces fué desorbitado si lo comparamos con los salarios de la epoca.

Por consiguiente solo muy pocos y muy pudientes disfrutaban de uno.

Con Henry Ford las cosas cambiaron un poco , al introducir un proceso de fabricación mas racional , la linea de producción.

Asi el Modelo T tenia un precio mas asequible y ese coche alcanzaba una difusion mucho mayor que cualquier modelo anterior.

La proporcion de maquinas en el proceso de fabricacion fué in crescendo hasta que por ejemplo en los años 78-79 , un Volkswagen Golf tenia ya solamente 20 horas-hombre de sueldo y salarios incluidos en su coste de fabricacion.

Supongo que esa proporcion en los ultimos 30 años fué todavia a menor , osea un Golf actual tendra incluso mucho menos que esas 20 horas de trabajo manual en su proceso.

Consecuencia , hoy en dia tenemos coches en el mercado que equivalen el sueldo de un obrero de pocos meses , vease por ejemplo Dacia.

En los años veinte el coche tenia un precio solo comparable a un Chalet de lujo en un barrio residencial como Puerta de Hierro.
35 Timoteo, día 22 de Junio de 2010 a las 17:41
lead 60, de ayer.

La envidia y el resentimiento es probable que sean causa de muchos comportamientos demagógicos, pues la pobreza educativa y la escasez de valores morales son grandes en nuestra nación, van en aumento y explican la picaresca y la incompetencia que domina en la política y que trastorna el orden social.

El “Manifiesto comunista” es un instrumento puramente demagógico que contiene un proyecto “político” izquierda-proletariado contra derecha-burguesía, que es belicoso, incivil, conflictivo y destructivo de la sociedad, cuyo sentido y finalidad políticos son opuestos al sentido y finalidad de cohesión social propios de la función política normal. Pretende remediar el mal político, la arbitrariedad de gobierno de un grupo dominado por la “burquesía”, imponiendo el gobierno arbitrario de su propio grupo, embaucador y dominante del “proletariado”. Que es como pasar de la sartén al fuego.

Quienes fomentan esta clase de “política” excluyente y conflictiva, son sin excepción demagogos socialmente peligrosos, aunque es posible que, en su carencia de formación moral, ni siquiera sean conscientes de su propia peligrosidad.

Esta “política” excluyente y conflictiva la estamos padeciendo con el grupo socialista antisocial al que hemos entregado el gobierno de la nación, que utiliza los instrumentos de gobierno contra todo lo que considera se opone a los intereses y ambiciones particulares y arbitrariedades de su propio grupo, fomentando el antagonismo social, la falsedad histórica, el anticristianismo, el antipatriotismo, el antiespañolismo, el antiliberalismo, la incultura moral,…, que conduce todo ello al saqueo y despilfarro impunes de los bienes materiales y espirituales de la nación.

Una nación en la que predominan quienes fomentan o apoyan esta “política” demuestra ser una nación cuya ciudadanía carece mayoritariamente de la necesaria formación moral (el problema fundamental de la política radica en la falta de educación). Pues la falta de formación moral imposibilita entender que la política normal no es ni puede ser partidista (de izquierdas, de derechas, liberal, socialista,..) pues la función de la política normal, correcta, es fomentar la cooperación y ordenar la sociedad para la consecución del bien común.

BIEN COMUN
“El conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección. Por lo tanto el bien común no consiste en la simple suma de los bienes particulares de cada sujeto social. Siendo de todos y de cada uno, es y permanece común, porque es indivisible y porque solo juntos es posible alcanzarlo, acrecentarlo y custodiarlo, también en vistas al futuro.”
-------------------------------------------

El orden social en el que vivimos, productor de paro y marginación, es evidentemente un orden social políticamente injusto, culturalmente inmoral y económicamente aberrante ya que, refiriéndonos únicamente a la economía, si esta consiste en la producción y distribución de bienes y estas requieren el conocimiento inteligente, la libre iniciativa y la actividad física de las personas, una economía que conduce al paro y a la marginación a muchas o pocas personas, es lógicamente una economía mal ordenada e inadecuada a las necesidades y posibilidades de la sociedad.

36 berdonio, día 22 de Junio de 2010 a las 17:42
Pedromar, 31

Imagínate dos mercancías exactamente iguales pero con diferente coste de producción. ¿Quién ha fabricado la más cara puede reclamar un mayor precio aduciendo que su ineficiencia empresarial ha conferido a su artículo una cualidad especial que lo convierte en más valioso?

Si se pudiera confundir coste con valor como pretende Marx, la respuesta sería positiva, pero estoy segurísimo de que el pícaro de la pregunta anterior no embaucaría ni al más idiota, al revés que Marx. Y es que cuando están en juego intereses reales nos volvemos todos muy listos.

Ahora bien, como el valor no es cuantificable, la valoración que hace el consumidor sí es cierto que es ajena al proceso de producción de la mercancía que adquiere .

Pues ya está, me has dado la razón.

37 pedromar, día 22 de Junio de 2010 a las 17:48

#32

Después te quejas de que otros usemos "lenguaje de energúmenos".

O sea que la industria emplea hoy más mano de obra que antes. La siderurgia, sin ir más lejos. La obra pública, donde solo se ven máquinas. La fabricación de coches, quizá, donde solo hay que comparar a las horas de salida de la fábrica el número de obreros de hoy en día con el de hace cuarenta años.

¿De dónde habrá sacado mano de obra el sector servicios para tener a tanta gente empleada? O el sector de la construcción, mientras la expansión creditica funcionó. Y toda esa gente que ahora está en el paro ¿podrás absorberla el sector industrial? ¿En qué trabajos? ¿En programación? O sea, que eliminamos operarios en las cadenas de montaje y los sustituimos en igual número en la sección de programación ¿no? Qué extraña reducción de costes y aumento de productividad.
38 manuelp, día 22 de Junio de 2010 a las 17:53
# 37

La mano de obra se traslada de un sector productivo a otro, pero de disminuir nada. ¿A ver cuanta población activa (trabajando asalariada) existia en España hace cien años y cuanta hoy?. Hoy hay mucha más ¿o no?.
39 berdonio, día 22 de Junio de 2010 a las 17:54
Sólo una fe de erratas: El “quien” de la pregunta en mi post anterior no debería estar acentuado.
Es que soy un poco maniático

40 Momia, día 22 de Junio de 2010 a las 18:02
Buenas tardes.

No estaría bien al analizar el marxismo, no hacer mención de la demoledora crítica que tantos autores han realizado precisamente al marxismo, entre éllos, Popper, expuesta en el voluminoso libro «La sociedad abierta y sus enemigos», publicado en 1945, cuando la Unión Soviética era aliada de las potencias occidentales.

La obra tiene tres partes, dedicadas a tres grandes enemigos de la sociedad abierta: el tercero es Marx.

Frente a las utopías que fácilmente conducen a totalitarismos y tiranías, Popper preconiza una política práctica, transparente y responsable: respetar al máximo la persona, la libertad, la iniciativa privada, y a la vez, hacer una lista de los males concretos que afligen a la sociedad e intentar erradicarlos, uno a uno, con medios concretos.



41 lead, día 22 de Junio de 2010 a las 18:03
[Marx: el valor pertenece al obrero, que lo crea. Mercado: el Beneficio (ingresos por venta del producto menos costes de producción) pertenece a los creadores del producto y de la empresa]

berdonio en #24:

Si por arte de birlibirloque consigo una fabulosa máquina indeleble proveedora de bienes útiles, siempre que se respete mi propiedad, podré exigir un pago a cambio de ellos; es decir, mi máquina generará valor de cambio aunque no haya supuesto el menor esfuerzo para nadie

Plenamente de acuerdo: si un inventor diseñase un robot autónomo (como el ordenador HAL de 2001, una Odisea en el espacio) y lo pusiera a producir bienes A, ese inventor será el legítimo propietario del Valor Añadido producido por el robot (del robot, el coste del producto incluiría sólo la amortización contable del mismo). Es decir, el valor añadido lo ha creado, realmente, el inventor, ayudado del robot.

Eso mismo lo dice Marx para el obrero, que se ayuda de útiles de trabajo y de máquinas, atribuyéndole a ese obrero la creación de valor
; la contribución al coste de producción de los útiles y máquinas corresponde a la amortización contable del coste original de compra de los mismos. Es decir, el obrero, dice Marx, es el que crea valor, pues los útiles y máquinas hacen lo que les dice el obrero que hagan al manejarlos; es decir, el obrero da las instrucciones a las máquinas para el funcionamiento de éstas. Si eso lo entiende Marx para el obrero, ¿por qué no quiere entender el papel preponderante en la producción de un bien del tecnólogo (inventor o innovador a partir de unas ideas) y del empresario, que junta los factores y medios de producción y asume el riesgo de la producción en su venta en el mercado?. Aquí sí parece que Marx lo entiende:

Fundamentally, Marx assumed that human nature involves transforming nature. To this process of transformation he applies the term "labour", and to the capacity to transform nature the term "labour power." [Fundamentalmente, Marx supuso que la humana naturaleza implica transformar la Naturaleza. A este proceso de transformación le aplicó el término de "trabajo", y a la capacidad de transformar la naturaleza, el término "capacidad de trabajo"] Marx stated:

“ A spider conducts operations that resemble those of a weaver, and a bee puts to shame many an architect in the construction of her cells. But what distinguishes the worst architect from the best of bees is this, that the architect raises his structure in imagination before he erects it in reality.
[Marx afirmó: Una araña realiza operaciones que parecen las de un tejedor, y una abeja avergüenza a mucho arquitectos en la construcción de sus celdillas. Pero lo que distingue al peor arquitecto de la mejor de las abejas es esto: que el arquitecto levanta su estructura en su imaginación antes de que la construya en la realidad]

Con este pasaje, parece que Marx constata que el mundo humano es, primariamente, el mundo de las ideas: de ellas (de las de unos pocos) procede toda la Economía. Pero Marx no parece que fue del todo coherente.

http://en.wikipedia.org/wiki/Karl_Marx

En este otro pasaje, Marx destaca el trabajo como productor de valor, donde las máquinas (bienes de capital o medios de producción) sólo facilitan el trabajo:

As labor is the active and conscious factor in the production process, capital goods ("means of production") and gifts from nature ("land," natural resources) only facilitate labor's transformation of raw materials into other products, raising labor's physical productivity (its ability to produce use-values) and its value-productivity (its ability to produce use-values that can be sold for money).

[Ya que el trabajo es el factor activo y consciente en el proceso de producción, los bienes de capital ("medios de producción")...sólo facilitan al trabajo la ransformación de las materias primas en otros productos elevando la productividad física del trabajo (su capacidad para producir valor de uso) y su productividad de valor (su capacidad para producir valores de uso que pueden ser vendidos por dinero)]

http://en.wikipedia.org/wiki/Value_added

Es decir, para Marx la ecuación (simplificada) del valor de un bien producido por un obrero con ayuda de máquinas, sería:

Valor = Trabajo del obrero + amortización de las máquinas y edificios + otros costes (materias primas, energía, impuestos, etc.).

Es decir, descontando el coste de amortizacion de los bienes de capital así como los otros costes necesario, el Valor corresponde prácticamente al Trabajo del obrero. Queda el pequeño detalle de que esa amortización de los bienes de capital es porque alguien los ha adquirido y pagado /en la Economía de Mercado, es el empresario/capitalista; en la Economía Socialista planificada es el Estado-empresario).

En una Economía de Mercado que reconozca el papel esencial del inventor/innovador (que ha inventado el producto que se va a hacer en la fábrica) y del empresario/capitalista (que reúne todos los factores de producción, incluídos los obreros para realizar el trabajo reproductivo según las especificaciones del inventor, que guían al obrero y a la máquina como éste guía a los utensilios de trabajo), el reparto del Valor Añadido en la producción del producto inventado por el inventor sería:

Sea P el precio del producto una vez vendido en el Mercado (precio conseguido, no precio ofrecido); sea A el salario pactado con los obreros; sea C el coste de amortización de las máquinas; sean D los otros costes (materias primas, energía, etc.); y sea B el beneficio bruto. La ecuación sería:

P = B + Suma de costes (A + C + D)

donde B = [P - Suma de costes] es el beneficio bruto que, descontados los impuestos, pertenece al inventor/ innovador y al empresario/capitalistas (pues al pagar A a los obreros, según lo pactado, y los otros costes C y D de los proveedores de materias, energía y otros servicios, según los correspondientes contratos, han cumplido con todos).
cf5
42 Sorel, día 22 de Junio de 2010 a las 18:08
43 Momia, día 22 de Junio de 2010 a las 18:18
POPPER, MOA, LOS AGNÓSTICOS Y LA VIDA ETERNA.

Popper, como Moa, presumía de ser un buen agnóstico, y aquél manifestaba no creer en la supervivencia después de la muerte: "yo no espero una eternidad de supervivencia. Por el contrario, la idea de continuar por siempre me parece manifiestamente aterradora..... Creo que realmente no valoraríamos la vida si esta estuviese abocada a proseguir por siempre. Creo que es precisamente el hecho de que es finita y limitada, el hecho de que hemos de enfrentarnos a su fin, el que confiere mayor valor a la vida e incluso al sufrimiento final de la muerte".

Y continuaba: "Quizá deba decir también que todos los intentos de imaginar una vida eterna me parece que han fracasado completamente a la hora de hacer esa idea atractiva de alguna manera. No preciso entrar en detalles, y lejos de mí ridiculizar tales intentos.... la muerte confiere valor, y en cierto sentido un valor casi infinito, a nuestras vidas, haciendo más urgente y atractiva la tarea de emplear nuestras vidas en conseguir algo para los demás".

Con la delicadeza de un amigo pero con la claridad de un científico, Eccles le replica: "Yo pienso, Karl, que está usted desorientado por los intentos de describir la vida tras la muerte....., olvida usted el yo más íntimo, que sobrevive a la muerte del cerebro para acceder a alguna otra existencia que está completamente más allá de la vida material".

En realidad, cuando habla de la sobrevivencia, Popper está pensando sobre todo en algunos intentos de describirla que le parecen poco serios. De hecho, alude expresamente al cielo islámico y a la semiexistencia fantasmal de los espiritistas. Por el contrario, cuando Eccles le habla de otra vida que se desarrolla en otras condiciones, fuera del tiempo y del espacio (como afirma el cristianismo), Popper añade: "Si hay algo de valioso en la idea de sobrevivencia, entonces pienso que quienes dicen que no puede ser simplemente en el espacio y en el tiempo, y que no puede tratarse meramente de una eternidad temporal han de ser tomados muy seriamente".
44 lead, día 22 de Junio de 2010 a las 18:23
[Todavía no existen máquinas de decisión autónoma]

pedromar #31

En efecto, valor y precio son dos conceptos diferentes, pero en una Economía Liberal de Mercado, el valor de un producto que se ofrece en el Mercado es el precio libremente acordado entre ofertante y demandante (consumidor).

De acuerdo, una catedral tiene valor pero no tiene precio...a menos que sí se ponga en el Mercado. Si se pusiese, estáte seguro que habría una serie de demandantes de ella (instituciones públicas o privadas, millonarios americanos o rusos, etc.) que competirían por ella.

En cuanto a lo de las máquinas, lo que dices en el párrafo final de tu post valdría para un robot autónomo tipo HAL de 2001, como señalo en mi (largo) post #41. Estoy de acuerdo con lo que señala manuelp en #32 de que, hoy por hoy, la máquina más compleja es tonta, en el sentido de que necesita una programación previa: No sé a dónde se llegará con los desarrollos de "inteligencia articial" pero se me hace que HAL no será posible (es decir, una máquina capaz de tomar decisiones autónomas y libres, que pueden ser racionales o guíadas por el sentimiento, como la envidia y el resentimiento, que es el caso de HAL).
45 Momia, día 22 de Junio de 2010 a las 18:40
UNA CRÍTICA AL MARXISMO Y AL CAPITALISMO.

No es bueno tomarnos tan en serio el dinero, señores. Hay que tomarlo con cierto desdén, como un entretenimiento y hasta como un juego, con sentido deportivo, como una diversión, con gracia andaluza. Es entonces cuando, seguramente y hasta a corto y medio plazo incluso, lo vamos a conseguir con más abundancia y seguridad, y, sobre todo, por medios lícitos: el ladrón debe ser castigado duramente, apartado por un tiempo de la sociedad, y regenerado para ésta, a modo de los drogadictos.

Es un reduccionismo penoso estimar todas las actividades del hombre sólo desde un punto de vista empirico y economicista, y según sus resultados cuantitativos, si lo hacemos, sin duda podemos caer en las redes del marxismo o del capitalismo materialista, los dos devoran al hombre sin piedad, y le encierran en una existencia cutre y sin esperanza y acaban por destruirle.
46 berdonio, día 22 de Junio de 2010 a las 18:45
Lead,
Nada que objetar a tus exposiciones. Creo que venimos a decir básicamente lo mismo.
Pedrmar,
La superstición de creer que los métodos “naturales” más onerosos confieren mágicas cualidades a los productos está más extendida de lo que puede parecer. Ahí tenemos las energías renovables, el rechazo a los transgénicos, los amish y todo eso…
Buen día

47 lead, día 22 de Junio de 2010 a las 18:52
[¿Orden social injusto?]

Timoteo en #35:

El orden social en el que vivimos, productor de paro y marginación, es evidentemente un orden social políticamente injusto, culturalmente inmoral y económicamente aberrante ya que, refiriéndonos únicamente a la economía, si esta consiste en la producción y distribución de bienes y estas requieren el conocimiento inteligente, la libre iniciativa y la actividad física de las personas, una economía que conduce al paro y a la marginación a muchas o pocas personas, es lógicamente una economía mal ordenada e inadecuada a las necesidades y posibilidades de la sociedad.

No estoy yo muy de acuerdo con eso de que "el orden social en el que vivimos [es] productor de paro y marginación". En medio de la crisis actual, el nivel de paro de los EEUU es de un 9%; y la media Europea anda también por esa cifra. El 20% español se debe a causas propias (rigidez de nuestro mercado laboral y escasez de tecnología industrial para fabricar productos nuevos que compitan en el mercado global).

Y esos parados en los diferentes países de Economía de Mercado están, en la mayoría de los casos, bastante protegidos por lo que eso de "marginación" no les sea aplicable.

Y si nos vamos a los países que han aceptado nuestro "orden social", es decir, los correspondientes a unos 4.000 millones de personas, 2/3 del mundo (básicamente en Asia, con China e India a la cabeza, ellos solos, los dos, representando la mitad de la Humanidad, con cerecimientos del 10% anual acumultivo), creo que no hay razón demostrable para sentirse avergonzados de lo que los occidentales hemos acertado a crear en los últimos 200 años.

Yo estoy muy orgullosom de ello: nuestro "orden social" está ayudando a que países enteros pasen en una generación (25-30 años) del subdesarrollo (que tiene por ejemplo la comunista Corea del Norte, ejemplo de orden social mísero e injusto) al desarrollo del Primer Mundo (como la capitalista Corea del Sur, que salió subdesarrollada y en ruinas de la guerra contra el agresor del Norte):

Trabajo de Joaquín Trigo, en el nº 31 de La Ilustración Liberal", con el título de "El desarrollo económico y sus enemigos en el siglo XXI"

http://www.libertaddigital.com/ilustracion_liberal...

48 Momia, día 22 de Junio de 2010 a las 18:52
UNA CRÍTICA AL MARXISMO Y AL CAPITALISMO (II).

Como ya han defendido diversos autores, hay que decir que una de las causas fundamentales de las crisis económicas está en haber idolatrado los valores de cambio y la capacidad de predicción y de planificación empírica de la economía en orden a una felicidad estereotipada y manipulada.

La economía neoclásica, herencia del marxismo y del capitalismo, con sus virtudes y sus muchos defectos, se ha instalado en la zona seria de la vida, dándole una importancia desmesurada. Lo económico, entendido en ese sentido tradicional de precios y valores de cambio, es importante, pero no tanto. Vivimos un exceso de economicismo donde los augures financieros y monetarios se convierten en centro de gravitación vital de muchas personas.

El beneficio estrictamente monetario y economicista adquiere un carácter semirreligioso y produce un elevado patetismo entre los agentes económicos al convertirse en el eje de nuestra existencia, olvidando prácticamente todo lo demás: es la tiranía del materialismo, en sus dos vertientes, el marxismo y el capitalismo feroz.
49 pedromar, día 22 de Junio de 2010 a las 18:54

Askari, Berdonio:

No, en eso estáis equivocados. Es cierto que el mercado fija los precios pero eso no quiere decir que el proceso de producción no tenga unos costes por debajo de los cuales no es posible producir. Creo que sois víctimas del mito liberal.

Ejemplo: el precio de la electricidad, que es fijo. Ahora el mito liberal diría que si la producción y distribución de electricidad estuviese liberalizada la electricidad sería más barata. No voy a entrar en discusiones de si es más barata libre o intervenida, me fijo en que hay un coste por debajo del cual no es rentable producir, y eso lo estáis viendo en el último comentario que colgué en el hilo de ayer.

Las crisis de producción así lo muestran, es decir, que los consumidores están dispuestos a consumir, pero no a pagar los precios del mercado, con lo cual las empresas cierran. ¿Por qué cierran? Pues porque no pueden producir y obtener rentabilidad en los precios que están dispuestos a pagar los consumidores. Ahora diréis que otras empresas sobreviven, y acertáis, pero os olvidáis de que lo hacen fabricando productos de más baja calidad, con lo cual los productos que antes estaban en el mercado sencillamente han dejado de producirse, y no porque no fueran valorados por el consumidor, sencillamente porque el productor no puede satisfacer esa demanda al precio que exige el comprador, con lo cual, deja de producir. Por tanto no es el consumidor quien siempre fija los precios; los fija mientras el productor obtiene beneficios, porque de no ser así, sencillamente, ese producto desaparece, y no, como os digo, porque otro mejor lo haya sustituido sino porque no se puede producir.

Tenéis el ejemplo con la crisis de los fabricantes agraoalimentarios, que ya no logran colocar en el mercado los productos de calidad que antes producían, y se ven condenados a frabricar para las llamadas marcas blancas. Ahora diréis, "el dios mercado pone las cosas en su sitio", y yo os digo, sí, y además si no fuera así sería peor, pero el hecho de que los fabricantes desvíen su producción a mercancías de baja calidad es un síntoma de que la palabra no la tiene el deseo o la valoración del consumidor sino la imposibilidad de cubrir ese deseo puesto que los costes mínimos de producción son los que son, y no otros.

Más ejemplos: el precio de la gasolina o de la electricidad, productos de los que no se puede prescindir. ¿Qué ocurre cuando suben de precio? Que dejamos de circular con el coche tanto como lo veníamos haciendo, o reducimos el consumo de electricidad. Ahora diréis "eso se debe a que los precios de la gasolina están intervenidos, puesto que más de 70% son impuestos". Bien. ¿Y por qué no bajan esos impuestos y así todos consumiríamos más y por tanto incluso el Estado recaudaría más al facturar más gasolina los suministradores? Pues por una razón: porque los países productores de petróleo saben qué precio máximo están dispuestos a pagar los consumidores de los países ricos, así que si los Estados bajan los impuestos inmediatamente los productores suben el precio y el consumidor final pagaría lo mismo. Y a la inversa: ¿por qué los países productores no suben el precio hasta donde les dé la gana? Pues porque meterían en recesión a los países ricos y acabarían facturando menos petróleo. Por tanto los precios mínimos están fijados, y no son los consumidores quienes los fijan. No así los precios máximos, que son libres, pero como los mínimos (es decir los precios que imponen los productores y distribuidores más los impuestos -y si baja uno sube el otro) ya son altos, pues apenas hay diferencias entre los precios de las diferentes gasolineras.

En resumen: el mercado fija los precios siempre y cuando estos den ganancia a los productores y vendedores, pero tiene un límite, un límite que no impone el mercado sino la producción.

Pensáis -engañados por el liberalismo dogmático- que lo que no se produzca aquí se producirá en otro sitio y más barato. Es cierto, hasta que se alcance ese límite de nuevo. De hecho puede ocurrir que si la producción se traslada a países con costes de producción bajos, incluso así no seamos capaces en un futuro próximo de comprar esos productos. Pensad por ejemplo en España, un país muy barato hasta hace poco para el resto de los europeos. Hoy ya no lo es. Y no vienen, ya no nos compran sol y playa. Por tanto habrá que bajar los salarios, el mercado seguirá funcionando, pero nuestro nivel de vida tendrá que acomodarse a la nueva situación, con lo cual el mercado fija la realidad económica mejor que ningún otro agente económico, pero eso no quiere decir que el libre mercado nos lleve a una mejor situación.

Dicho esto inmediatamente se os vendrá a la cabeza el decir que el precio intervenido por el Estado, a la larga, es peor. Acertáis. Pero lo que yo estoy diciendo es que el libre mercado no lleva necesariamente a una mejora del nivel de vida. Es lo que os decía ayer: el progreso indefinido es un mito, tanto en el sistema socialista como en el capitalista. En los años setenta no se veía la pauperización de las clases populares que se ve hoy en día, y que no es solo culpa del nivel cultural de la gente o de las drogas, y como ejemplo os pongo que la economía española está hoy mucho más liberalizada que hace treinta años. De no haberla liberalizado estaríamos peor, seguramente. Pero de ahí a deducir que el libre mercado nos lleva a mejor hay un trecho. Ay si el precio del suelo estuviera intervenido, como en tantos países europeos, jamás los españoles se habrían hipotecado por treinta o cuarenta años con la mitad de sus ingresos.

Alguno dirá, echando mano del liberalismo a ultranza, que si el suelo hubiese quedado liberalizado no habría habido tal especulación. Bien, al margen del desastre urbanístico eso no es exactamente así, pues el mercado del suelo, por ejemplo en Holanda, no está liberalizado, y las casas son confortables, amplias, y no hay que pasarse la vida hipotecado para vivir en cien metros cuadrados en mitad de un páramo.

El mercado funciona cuando funciona, y cuando no es así habrá que echar mano de otras estímulos que no proceden del mercado.


50 pedromar, día 22 de Junio de 2010 a las 19:00

O sentencias o recortas y pegas

La mano de obra se traslada de un sector productivo a otro, pero de disminuir nada. ¿A ver cuanta población activa (trabajando asalariada) existia en España hace cien años y cuanta hoy?. Hoy hay mucha más ¿o no?.

¿Qué población tenía España hace cien años? ¿Pero no te das cuenta de que hay más de un veinte por ciento de paro y las fábricas no necesitan personal? Bueno, ni el sector servicios.

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