Pío Moa

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Martínez Reverte, stalinista / Comuneros, Francia y Solimán / Aciertos de Felipe II

27 de Abril de 2011 - 09:30:11 - Pío Moa

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 Jorge Martínez Reverte ha perpetrado un nuevo engendro historiográfico, este sobre la División Azul, donde luchó su padre, falangista destacado. Al autor le indigna mucho que la DA hubiera ido a luchar contra Stalin, su ídolo de juventud, al que no ha renunciado más que superficialmente. Nunca ha hecho un mínimo examen de sus actitudes de entonces, de su admiración por el sistema del GULAG, en suma, como no lo han hecho la mayoría de los izquierdistas y antifranquistas, que nunca fueron (fuimos) demócratas, y sí enemigos de la libertad. Cuando el imperio concentracionario entró en crisis, simplemente se apuntaron al PSOE, que ofrecía un futuro más provechoso. Pedirles reflexión y análisis es pedir peras al olmo. Martínez no puede perdonar la osadía de que casi 50.000 españoles fueran a luchar a Rusia contra Stalin. Lo hicieron, es cierto, al lado de los alemanes, pero nunca ha podido acusárseles con fundamento de haber cometido crímenes de guerra (como sí cometieron tanto nazis como stalinianos) ni de querer quedarse con el territorio. Su compromiso, que cumplieron realmente como héroes, fue luchar contra el comunismo, nada más. Pero ahora el hijo del divisionario trata de presentarlos como cómplices de las atrocidades nazis. Algo muy típico, por cierto, de la propaganda de tipo staliniano. Si es que Stalin sigue teniendo en España un extenso club de fans mal disimulados. La mentira y la ruindad parecen serles connaturales.

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****La Generalidad dice que la independencia de Cataluña es viable económicamente. Y lo es. La economía solo desempeña en ese conflicto un papel secundario. El problema no es económico, como insisten muchos sin saber de qué hablan. Es político-cultural-histórico.

****El movimiento comunero fue una reacción, muy justificada, a los abusos de la corte de Carlos I. Pero careció de alternativa o proyección nacional (era puramente castellanista) ni internacional. Francisco I de Francia la aprovechó "con una magna ofensiva en tres frentes, sobre Italia, España y Flandes. Un ejército francés, con algunos navarros, entró en España por Navarra y Guipúzcoa, apenas guarnecidas debido a la rebelión comunera, por lo que tomó fácilmente Fuenterrabía y Pamplona, ocupó la Rioja y sitió Logroño. Francisco animaba a los comuneros, entre quienes tenía agentes (dos de ellos jugarían un papel histórico a miles de kilómetros de allí, facilitando la alianza de Francia con el Imperio otomano para atacar a España conjuntamente). Pero la derrota comunera permitió a las tropas españolas contraatacar y, tras rechazar a los franceses de Logroño, destrozarlos en Noáin. Las otras ofensivas francesas no fueron mejor" (Nueva historia de España).

  Creo que todas esas discusiones sobre la "modernidad" del movimiento comunero son bizantinas. Y pensar que España podría haberse dedicado tranquilamente a una política mediterránea sin atender a lo que ocurría al norte de los Pirineos, es una especulación inane. Una manía muy española y poco inteligente, desde Ortega y aún antes, es la de dictaminar cómo "habría tenido que ser" la historia, en lugar de tratar de entender cómo fue. España no podía desentenderse en ningún caso de Francia ni de los protestantes. No tuvo más remedio que pechar con todos ellos, y lo hizo bien durante un largo período.

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"Tampoco parece cierto que Carlos I ansiase una monarquía universal al modo de los fundadores del Sacro Imperio. España, no aquel Imperio desgarrado e ineficaz, era la barrera frente a turcos, protestantes y anglicanos. Ante la acusación de que aspiraba a dominar a toda la cristiandad, Carlos explicó: "Mi intención no es de hacer la guerra con los cristianos, sino contra los infieles; y que Italia y la cristiandad estén en paz; que posea cada uno lo suyo y nos contentemos".

El fanatismo, si así queremos llamarlo, de Felipe II, no fue más ni menos que el común en su tiempo, pues católicos y protestantes entendían la homogeneidad religiosa como un factor indispensable de paz pública. Y sus yerros no deben oscurecer sus aciertos, mucho mayores. Hubo de pechar con los aplastantes problemas derivados de la enormidad y dispersión de su imperio, problemas que ningún otro rey tenía, y los afrontó con éxito, implantó la administración más avanzada de Europa y demostró ser culto, sensible, amante de los libros, mecenas, de horizontes mentales amplios, entre otras virtudes a menudo olvidadas por influjo de la propaganda que exagera o inventa sus defectos. Si logró tener a raya a unos enemigos de poder abrumador, resolver problemas internos como el de su demente hijo el príncipe Carlos (a quien la publicidad protestante convirtió en un héroe sui generis), la traición de su secretario Antonio Pérez o la insubordinación de algunos oligarcas aragoneses, fue mediante una política calculada y racional, no fanática. Puede considerarse a Flandes un regalo envenenado de Carlos I, pero la historia está llena de beneficios que degeneran en lo contrario, pues nadie puede prever los efectos últimos de sus decisiones" (Nueva historia de España) 

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 "El verano tórrido, "de horno", de 1978, resultó igual de movido. El 4 de julio comenzó en el pleno del Congreso un debate constitucional algo ficticio pese a las más de mil enmiendas, pues los artículos llegaban consensuados al margen de las Cortes, que en doce sesiones solventaron el caso. El problema mayor provino del PNV, que exigía una soberanía propia conforme a la idea medieval de un, por lo demás imaginario, "pacto con la corona". Para sortear el escollo, UCD, PSOE y  PNV mantuvieron reuniones clandestinas al margen del Congreso. El gobierno y la izquierda rehuyeron el debate sobre un orden público en rápido deterioro. Carrillo afirmó que la derecha había quemado las iglesias en los años treinta "para provocar". El día 21 se aprobaba el texto por doscientos cincuenta votos a favor, dos en contra, catorce abstenciones de AP y ausencia del PNV. Fraga votó sí. El no de Silva Muñoz levantó expectación, y él lo explicó a los medios, pero casi todos silenciaron sus palabras. La ETA saludaba la votación asesinando el mismo día en Madrid al general Sánchez Ramos y al teniente coronel Pérez Rodríguez.

Pasado al Senado el debate, en agosto, Torcuato Fernández Miranda presentó enmiendas al título VIII, dedicado a las autonomías, y contra las "nacionalidades". Suárez y Abril, enojados, le conminaron a retirarlas y, tras agria discusión, Torcuato dejó la UCD. La cuestión educativa causó también disputas. No menos trascendencia tuvo la inclusión de unos "derechos históricos de los territorios forales", eufemismo para admitir una "soberanía originaria" vasca pretendida por el PNV. Se buscaba, en vano, complacer a los nacionalistas. Con todo, no dejaba de ser una victoria de Sabino Arana, setenta y cinco años después de finado. El PSOE procuraba reducir el Senado a una función poco relevante, sin apenas competencias reales, frente a la oposición de AP"  (La Transición de cristal)

 

****Blog: ¿Por qué será tan difícil a algunos en el blog atenerse al argumento sin embrollarlo con insultos o insolencias? ¿Qué creen que van a aclarar con eso?

Comentarios (177)

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1 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 10:19
Dice Moa:

****La Generalidad dice que la independencia de Cataluña es viable económicamente. Y lo es. La economía solo desempeña en ese conflicto un papel secundario. El problema no es económico, como insisten muchos sin saber de qué hablan. Es político-cultural-histórico.

Sin duda tiene razón pero también es un asunto económico. Mikel Buesa lo explica muy bien:

Mis cálculos para Cataluña —que son bastante conservadores— señalan que una reducción a la mitad del efecto frontera —menos de lo que indican los casos aludidos—, derivada de la independencia, sería equivalente a la imposición de un arancel del 26% a sus exportaciones hacia el resto de España. A su coste habría que añadir el efecto de la Tarifa Exterior Común de la Unión Europea que, dada la composición del comercio exterior catalán, sería, en promedio, del 5,7%; y también los gastos derivados de los trámites aduaneros, inspección de mercancías en frontera, licencias y riesgo de cambio que, tomando como base los cálculos de la OCDE, pueden ser del 13%. En suma, de la independencia de Cataluña se derivará un aumento de los precios del 44,7% para sus exportaciones hacia las demás regiones españolas y del 18,7% para las que se orientan a los demás países europeos —donde el efecto frontera no cuenta—.


Este aumento de los precios conducirá, en virtud de la sensibilidad de la demanda con respecto a ellos, a una reducción de las exportaciones catalanas. Mis cálculos señalan una pérdida de mercados cercana a los 58.000 millones de euros; o lo que es lo mismo, a una disminución del 26,7% en el PIB de Cataluña. Naturalmente, una consecuencia inmediata de ello es la reducción del nivel de vida de la población, de manera que, con la independencia, la renta per capita de los catalanes caerá al nivel que ahora tienen los griegos, los eslovenos o los chipriotas.


http://mirdig.blogspot.com/2011/02/mikel-buesa-sob...

Es posible la independencia y como he indicado aquí alguna que otra vez, puede que nos sea más beneficioso para el resto de España que para ellos. El tema es ético y moral. ¿Debemos abandonar y renuncniar a la defensa de una parte de España, obviar el sentimiento de muchos catalanes de sentirse españoles?

La solución, a mi entender, es de un cambio radical en la tolerancia hacia los nacionalismos antiespañoles. Dar la batalla y no rendirse. Sin compeljos ni sentimientos de culpabilidad o ideas mojigatas desde "Madrit", sobretodo.
2 comino, día 27 de Abril de 2011 a las 10:24
Uno de los muchos que todavía defienden eso de que Carlos I ansiaba una monarquía universal medievalizante es el señor César Vidal; tambíén sostiene que España entró en decadencia porque aquí no triunfó la reforma protestante.

En cuanto a Felipe II, suelen ser fanáticos quienes le acusan a él de serlo. Si lo comparamos con Enrique VIII ( seis matrimonios y dos mujeres decapitadas, y tal vez Catalina de Aragón envenenada), o con Isabel I de Inglaterra( al igual que Enrique, causante de cientos o miles de víctimas entre católicos e irlandeses) su figura sale bien librada.
3 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 10:33
# 1

Como dice Adrian Goldsworthy en su libro "Grandes generales del ejército romano" lo que diferenciaba la política de Roma de la de otras naciones es que nunca ponía las consideraciones prácticas del corto plazo por delante de las estratégicas del largo plazo y, entre todas, la reputación y el honor de la República eran consideradas esenciales y nunca firmaban la paz hasta haber derrotado al enemigo.

Si se entra en la discusión de las viabilidades económicas y de comodidad a debatir la unidad de la nación española ya nos podemos ir despidiendo de España.
4 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 10:34
Y pensar que España podría haberse dedicado tranquilamente a una política mediterránea sin atender a lo que ocurría al norte de los Pirineos, es una especulación inane.

Bueno, en todo debate - y más si es histórico- las especulaciones -inanes por definición ya que no puede cambiarse el pasado- son parte importante. Pero despacharlas con que la única política posible era la que tuvo lugar me parece un reduccionismo no menos inane, pues entonces cualquier crítica a las actuaciones del pasado carecería de sentido.
5 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 10:39
# 2

Todas las monarquias europeas de la época de nuestros Austrias mayores se basabn más o menos en los mismos principios de soberanía personal por derecho divino. Lo que ocurre es que los reyes de Francia o Inglaterra no eran al mismo tiempo emperadores del Sacro Imperio y no tenían problemas de armonización de los intereses de sus reinos con los del Imperio.
6 bacon, día 27 de Abril de 2011 a las 10:45
Los nazionalistos quedan mal parados cuando se comparan sus maneras de pensar con las que muestran quienes tratan de construir una Europa más o menos unida, una idea en la que sin duda hay algo de altruismo, que desde hace generaciones algunos han anhelado y que, desde luego, se ha llegado a convertir en algo irrenunciable para la progresía. Se nos dice por un lado que la Unión Eropea no puede reducirse a una "mercado común". Pero, por el otro, el argumento tontológico para los nazionalistos es la pela. Se ve, así, cuáles son esas grandes ideas, anhelos, que les inspiran.
Aunque para comprender cabalmente su mezquindad, que ése es el rasgo que sobre todo les define, es su naturaleza, hay que entender que lo que todos estos años les ha picado es que, si bien ellos han alcanzado grados de autodeterminación como no tienen otras regiones de Europa, todas las regiones de España han alcanzado eso en algún grado. Les duele que no sean ellos los únicos. La única situación que verdaderamente colma sus aspiraciones es llegar a que sean ellos los únicos. Entonces, saciados, declaran, como el Arturo Más, con obscenidad, "no todos pueden estar por encima de la media".
7 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 10:45
3#

Puede que las consideraciones a largo plazo para España sea que Cataluña se independice para que podamos tener mayor dignidad y como decía St5anley Peyne, más tranqulidad y prosperidad. Las consideraciones sobre España pueden ser varias y la de una España tranquila y sin chantajes nacionalistas puede que sea más atractiva. Algunas veces algunos proyectos ilusorios se deben poner en práctica para que la realidad les explote en la cara. Repito, el resto de España, incluidos catalanes que se seinten españoles, tiene un dilema moral, ético y soberanista. Ese dilema en muchos españoles está declinándose en que de una vez se vayan y no por ello creen que se acabará España.
8 bacon, día 27 de Abril de 2011 a las 10:48
manuelp 5

No lo eran, no, y eso era parte de su problema, pues habían querido serlo, no hay que olvidarlo. Así pues, si serlo era malo, al menos ellos no lo habían visto así.

Algo así pasa con América. Los historiadores modernos, algunos, han querido ver en su posesión causa de problemas para España a largo plazo. Puede, pero el hecho es que todas las otras potencias ambicionaban tener ellas también algo de tan gravosa carga.
9 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 10:49
En mi opinión, lo que viene a demostrar Buesa, es que es falsa la idea, no sólo nacionalista, sino de muchos otros "tarados" del resto de España, de considerar que España es una rémora para Cataluña y que si esta no prospera es por culpa del resto de España. Con esto Buesa desmorona otro mito nazionalista, la viabilidad económica, y como él mismo dice, la independecnia es posible pero hay que explicar sus consecuancias, en este caso, económicas, que no son vacuas.
10 comino, día 27 de Abril de 2011 a las 11:06
La secesión de Cataluña del resto de España sería un trauma de imposible cura y el inicio (no el final) de males infinitamente mayores. El problema de Cataluña es el problema de España. Si hemos llegado a esta situación es por culpa de los entreguistas, cobardes y traidores gobiernos de Madrid. Es un nacionalismo racista como el vasco. Hay otro nacionalismo muy peligroso, el andaluz de Blas Infante, que se complica con la amenaza de la marea islámica. Sólo una defensa cerrada de la nación española, su unidad y su democracia, puede salvarnos.
11 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 11:07
# 8 bacon

Hubiese sido bueno para las personas de los reyes de Francia e Inglaterra, pero no -quizás- para las naciones francesa e inglesa.
12 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 11:28
10# Comino:

Estoy de acuerdo que el problema radica en la irresponsabilidad de los gobiernos centrales y en la permisibidad que se les ha otorgado a los nacionalismos antiespañoles. Rayando en el racismo, incluso. Los españoles somos unos de los pocos europeos que se nos discrimina y persigue por ser, precisamente, españoles. Hay una persecución racista en todo esto. Nadie se ha atrevido a denunciarlo, pero es así.

Dicho esto...¿Cualés son esas consecuencias y esos traumas imposibles de curar que mencionas? ¿Podías describir o señalar alguna consecuancia en el resto de España? ¿Algo más concreto?
13 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 11:36
# 10

Completamente de acuerdo. Cuando una parte de la nación se pierde, se pierde la nación entera. Para empezar se incumpliría la Constitución que dice:

Artículo 2.

La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.


14 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 11:40
Comparto lo de defender la nación pero no lo de que se pierde España entera por que una de sus partes se separe. Sería un fracaso nacional, una traición a nuestra historia, pero la mayor magnitud de ese fracaso no sería para el resto de España sino para los que se separan. España seguiría existiendo y tal vez con una idea mucho más unificadora, más identitaria.
15 CCURIOSO, día 27 de Abril de 2011 a las 11:48
PERSECUCION A LOS CATOLICOS EN MEJICO.Durante los años 20.
Creo que tal como se estan poniendo las cosas sera interesante ver esta persecucion.A Mejico huirian los frentepopulistas no creo que haga falta el explicar despues de ver estos videos el porque.
Videos.
http://www.youtube.com/watch?v=e2iDeIleROU
16 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 11:50
# 14

Bueno, la tesis de la renuncia voluntaria ante el acoso de los separatistas, nunca ha dado buen resultado en la historia. Seguro que acto seguido de la independencia de Cataluña ya estarían planteando la anexión del Pais Valenciano o de Aragón.
17 CCURIOSO, día 27 de Abril de 2011 a las 11:54
PERSECUCION ANTICATOLICA EN MEJICO.Años 20.
Ranchera Cristera.
http://www.youtube.com/watch?v=yXG3Yz6TvS4&fea...
18 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 11:57
16#

Eso depende de cómo se haga esa renuncia y de qué condiciones se adopten. Si después de la separación el resto de España no adoptamos una idea mucho más radical en la defensa de España puede que si ocurra un desastre. De otra manera no lo creo.
19 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 11:58
# 17

Para combatientes católicos prefiero a los requetés españoles.

http://www.youtube.com/watch?v=uhK1ER3B4Hg
20 CCURIOSO, día 27 de Abril de 2011 a las 11:59
PERSECUCION ANTICATOLICA EN MEJICO.Años 20.
El Martirio del Padre Pro.
Tu Reinaras.
http://www.youtube.com/watch?v=9tH0uueWcJo&fea...
21 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 12:02
Por otra parte, la tesis de seguir aguantando, apaciguando y cediendo ante las exigencias nacionalistas, al final, nos daría un peor resultado que la renuncia voluntaria.

O se adopta ya una determinación en uno u otro sentido o la muerte vendrá sin remedio y encima sin poder de maniobra.

Esa determinación de la que hablo es la de erradicar el nacionalismo antiespañol, pararle los pies y no achantarse ante ellos, o el de dar un paso adelante en el sentido de, no ceder ante ellos sino de salvarnos nosotros y que ellos carguen con las consecuancias de su utopía.
22 CCURIOSO, día 27 de Abril de 2011 a las 12:05
Esto no creo que sea cuestion de preferencias.Me parece su comentario bastante estupido.
La persecucion anticatolica en Mejico fue antecedente de la española.Que los frentepopulistas se escondieran en Mejico no fue casual.
23 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 12:06
# 21

La peor manera de parar los pies al separatismo es concederle lo que quiere. Ya se han dado demasiados pasos atrás como para que esa estrategia no acabe catastróficamente.
De hecho, estamos ya en estado terminal, fíjese que un partido que surgió con la bandera de la defensa de la unidad de la nación ahora mismo está propugnando en estado federal.
24 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 12:08
Para estupidez la suya, señor mio. Además de que es usted un ignorante de la historia, mucho antes que la persecución religiosa en Méjico se había dado en la España de las guerras carlistas en 1833.
25 gaditano, día 27 de Abril de 2011 a las 12:10
desconcertante manuel p: Se dice agnóstico y enemigo de los carlistas decimonónicos y se descuelga aquí con una cancioncilla, malilla,que canta Viva Cristo rey y a ese mismo carlismo.

En cuanto a la posibilidad de una Cataluña independiente económicamente, nada hay más obvio. Naciones más pobres y pequeñas se han independizado y han sobrevivido, mejor o peor.

Oponerse al nacionalismo catalán con el agumento de que una Cataluña independiente saldría perjudicada económicamente, aparte de ser de lo más dudoso, dao el enorme número de variables y futuribles en juego, es servirles en bandeja a los nacionalistas catalanes la independencia, pues estarían encantados de aceptar el envite.
Madrid podría ser una nación independiente, ¿por qué no?, desde el punto de vista de la supervivencia económica. Ya existieron en la antigüedad las ciudades-estado.
26 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 12:13
# 25 gaditano

Me descuelgo con preferir a mis compatriotas a extranjeros, además de que los carlistas no eran tan malos.
27 CCURIOSO, día 27 de Abril de 2011 a las 12:20
No pienso entrar en las discusiones cretinistas que suelen hacerse en este foro.Hasta luego.
28 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 12:23
Empieze por no insultar gratuitamente, aqui no somos todos tan cretinos como usted. Adios.
29 sinrocom, día 27 de Abril de 2011 a las 12:40
25
Cada vez nos soprendes mas, gadi. Lo tuyo no tiene limites.
Segun tu, la solucion es una España vertebrada. Para que vivamos en un pais sin fronteras, sin ley, sin recursos, sin incremento de poblacion autoctona, sin ningun tipo de trascendencia historica y social para el futuro. Esperando el puntillazo a 2000 años de historia, y a que nuestras etnias y nuestro pasado y presente historico se esfume con el paso del tiempo, y aqui no ha pasado nada... que nos den "viento de Zapatero", para que se apodere de nuestra tierra, y se la regale a sus "alianzas de civilizaciones".

Apañaos van tus pacientes, (victimas).
30 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 12:46
25# Gaditano:

Para usted cualquier despropósito es factible si se trata de España. Se puede crear hasta la "nación de mayordomos gallegos" si quiere. Y ser factible, como no, al servicio del amo inglés. Todo es factible aunqie sea un suicidio.

Y perdoneme, pero la viabilidad económica del despropósito, prefiero estudiarla por medio de Buesa y no de usted.
31 CCURIOSO, día 27 de Abril de 2011 a las 12:50
Adios enterao.Aunque la proxima vez remontate a Neron,o al genocidio de La Vendee.
Como ya he dicho no voy a entrar en especie de discusiones para besugos que aqui se estilan.
Si cree que la historia es como elegir entre pedir un bocadillo de calamares o de tortilla.Le recomiendo una tasca.
32 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 12:56
Adios imbécil,¿no se iba? y procure no dirigirse más a mí que no tengo ninguna gana de entablar discusiones con impresentables como usted.
33 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 12:58
Es dudosa esa viabilidad independentista y es importante porque el "invento" se debe financiar y mantener. Se supone que el discurso nacionalista es que España aborrve recursos de Cataluña y que es un impedimento para su desarrollo. Desarrollo por otra parte dependiente del resto de España. Por eso su constante demanda de infraestructuras aunque no las necesiten para que España financie lo que ellos no podrán en caso de separación. Mal diseñado, por cierto, tienen su industria gracias a las estupideces nacionalistas. Hace unos pocas semanas en esta casa, en la sección de Libre Mercado, se publicó un artículo sobre la política llevada a cabo por los catalanes a la hora de crear una industria. En ese artículo se criticaba la decisión catalana de apostar por el asentamiento de las grandes empresas y que estás se nutrieran de otras más pequeñas dependientes de las primeras. Es decir, una industria frágil, dependiente y poco solvente. La deslocalización que ahora sufre Cataluña, fuera de España, sería más atroz aún. Como dice Buesa, todo esto hay que explicárselo a los ciudadanos para que luego no haya sorpresas. Si creen que aún así, les conviene, pues allá ellos. Pero me temo que una vez consumado el despropósito, no creo que tuvieran la ocasión de reivindicar más territorio sino de parar la sangría de emigrantes hacia España.

Esto no quiere decir que la cosa sólo se deba centrar en la economía sino en lo que ha apuntado Moa.
34 egarense, día 27 de Abril de 2011 a las 13:03
Es curioso plantearse la independencia de un país que no es independiente...
35 egarense, día 27 de Abril de 2011 a las 13:05
Comparto la opinión de Manuel sobre la conveniencia de una política más "mediterránea" creo que era de Felipe II. Tanto, que incluso hoy, si no fuera porque ya no somos nadie, sigue estando vigente ese interés...
36 CCURIOSO, día 27 de Abril de 2011 a las 13:12
Lo mismo digo.Lo unico que lamento son los comentarios que un necio me hizo decir y que pudieran dar sensacion de frivolizar un tema tan serio como es el de la persecucion de los catolicos en la historia y especialmente en el Siglo XX.
Mi maximo respeto a las victimas de los videos y en general a todas las victimas de esta persecucion.
37 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 13:16
Pues a ver si se acaban sus estúpidos comentarios de una vez y cumple su palabra de largarse .
38 comino, día 27 de Abril de 2011 a las 13:17
Respuesta a Hegemon. Una secesión de Cataluña provocaría un efecto dominó con otras regiones de España, volveríamos a ser un puñado de taifas o cantones insignificantes. En realidad, ya lo somos. La dictadura nacionalista en esa región se haría más insoportable si cabe; crecería aún más el odio hacia todo lo español; se crearían dos grupos separados, el nacionalista y racista y, oprimido, una masa acobardada de castellanoparlantes o eso que los nacionalistas llaman "españolistas". Toda España volvería al caos sin paliativos que fue el siglo XIX, las demás naciones nos pegarían dentelladas de tipo gibraltareño y nuestra psique y orgullo quedaría reducido a polvo y ceniza. Algo parecido a lo que ocurrió con lo del 98, pero mucho peor. Cataluña es España y siempre lo ha sido. Lo contrario es la mentira y el caos.
39 manuelp, día 27 de Abril de 2011 a las 13:20
Visto que la mejor política con estos ciberinsultadores es pasar de ellos, me largaré yo por un rato.
40 gaditano, día 27 de Abril de 2011 a las 13:23
A ver si se enteran los doverman del blog, siempre dispuestos a abalanzarse sobre el primer antimoabita que pase por allí:
No estoy defendiendo la independencia de Cataluña, sino señalando la irrelevancia del argumento economicista.
Luxemburgo,Croacia, Eslovaquia, Letonia,Estonia, Lituania,Costa Rica,Panamá son paises pequeños y algunos no muy ricos, menos que Cataluña.Y varios, recientemente independientes.
!Cést tout, vieux cons!
41 gaditano, día 27 de Abril de 2011 a las 13:28
Comino,en cuanto a la "psique" y el "orgullo", pues allá cada uno con la cesta en la que coloca los motivos de su orgullo y la estabilidad de su psique....
A mí me conmocionará la psique y el orgullo una derrota del madrid hoy, pero no hundirá ni una ni otro. Si todo el mundo contemplase su orgullo y su psique nacional con esa distancia quizá el mundo fuese mucho más agradable de vivir.
42 bacon, día 27 de Abril de 2011 a las 13:30
40

Y cualquiera de las regiones de Francia, por ejemplo, tendrían tanto derecho a pedir independencia como puedan creer que lo tienen los catalufos.
Francia, simplemente, no se la concede, y fin del problema.
Aquí lo que pasa es que desde la transición se les ha permitido inventarse su propia histora a medida de unas clases dirigentes que creen que sacarían tajada si se independizasen, y que ya han causado enorme perjuicio a toda España.
En Francia, para desgracia de sus secesionistas, no ha habido una clase política entreguista.
43 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 14:39
Veo un tanto de contradicción en lo que dice además de ser un tanto inverosimil el panorama que presenta. Lo primero, "efecto dominó"..¿Qué otras naciones se formarían.?¿La Rioja, Castilla, León, Asturias, Madrid,...? Lo dudo...

Además....una vez separados...¿qué importa que haya más odio hacia España? ¿Qué nos importaria si la dictadura nacionalista se haría más insoportable? Sería problema de ellos, no nuestro...Dudo que España se sumiera en el caos. Repito, Payne ha dicho que España viviría más tranquila.
44 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 14:42
Luxemburgo,Croacia, Eslovaquia, Letonia,Estonia, Lituania,Costa Rica,Panamá son paises pequeños y algunos no muy ricos, menos que Cataluña.

Algunos de esos paises son importantísimas potencias y paises muy ricos, todos ellos por encima del nivel de vida de la actual Cataluña...¿no?...No me parece tan irrelevante el tema económico. Repito que una vez puesto en marcha el despropósito hay que comer y mantener el nivel de vida.
45 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 14:44
A ver si se enteran los doverman del blog, siempre dispuestos a abalanzarse sobre el primer antimoabita que pase por allí:

No se precipite usted, en este caso coincide con Moa.
46 bacon, día 27 de Abril de 2011 a las 15:09
MENTIRA Y PROPAGANDA SOBRE LA DIVISIÓN AZUL: MARTÍNEZ REVERTE Y “EL PAÍS”

Francisco TORRES GARCÍA
La mentira era para el comunismo, entre otros para Lenin, inventor del siniestro GULAG, un arma más. Anclados en esa consigna persevera un número creciente de escritores, con mayor o menor competencia curricular, que además cuentan con el apoyo de todo el aparato mediático de una izquierda que no renuncia a cambiar el ayer en beneficio de la deconstrucción de la historia que practican; individuos que sueñan, en el tiempo de la “desmemoria histórica”, simplemente, con hacer caja merced a la propaganda o la subvención, aunque para ello tengan que cubrir de lodo y estiércol la memoria de quienes supieron ser sólo héroes sencillos sin alcanzar gran recompensa a cambio. Son, ese conjunto de periodistas, comentaristas, historiadores y charlatanes varios, los que ante el vil metal se repiten, parafraseando a Lenin, “¿Verdad? ¿Para qué?”

Digno representante de ese mundo es Jorge Martínez Reverte que, avalado por la izquierda, ahora decide utilizar para hacer caja a los héroes sencillos de la División Azul. No es una novedad. Ya los divisionarios recibieron, con poca fortuna por cierto, las dentelladas de Cardona o Rodríguez Jiménez. Ahora, cuando se va a cumplir el 70 Aniversario del inicio de su gesta, cuando pocos pueden ya contestar personalmente al insulto con su presencia, de ahí el curioso silencio que han mantenido muchos autores de izquierdas sobre los hechos, parece que los autores de la “desmemoria histórica” les van a elegir como su blanco favorito. Rompe el fuego Jorge Martínez Reverte, que publica un libro titulado “La División Azul. Rusia 1941-1944” y amplifica su tesis el diario El País incluyendo un desmesurado y falaz artículo del autor, titulado con harta ironía Yo tenía un camarada, junto con una recensión de la obra firmada por otro izquierdista notorio, amante de la “desmemoria histórica” e inventor de enormes listados de represión franquista tal y como señaló Martín Rubio, Julián Casanova.

Curiosamente, algunos autores, empezando por Martínez Reverte, y se preparan otros en la misma estela, comienzan su andadura, cuando no utilizan el recurso como señuelo para manipular los recuerdos personales o familiares de los voluntarios españoles, recordando que su padre, su tío o su abuelo fue un divisionario. Así pueden presentar un referente de autoridad y una aparente fuente de veracidad: si lo dice un familiar, verdad será. Después viene lo consabido: los divisionarios fueron un conjunto de falangistas, pistoleros y matones sin duda, sedientos de venganza; de oficiales y suboficiales que fueron a Rusia para ganar ascensos intentando hacer carrera; de soldados forzados a alistarse; de pobres jornaleros y campesinos obligados a luchar para huir de la miseria… Todo ello porque, como buenos izquierdistas, se niegan a pensar que pudieran existir jóvenes dispuestos a poner fin a la dictadura comunista y estuvieran dispuestos a combatir voluntariamente por ello; jóvenes que creyeran que el comunismo era un mal y no un bien, y que la revolución proletaria no era más que una inmensa mentira con la que cubrir los enormes campos de concentración en que se convirtieron los países que vivieron bajo su lacra y también, naturalmente, la hoy alabada zona republicana durante la guerra civil. ¿Cómo puede un izquierdista de corazón, que en el fondo sigue embelesado con el romanticismo de la revolución soviética, reconocer que combatir esa imagen fuera algo por lo que muchos estuvieran dispuestos a dar la vida? La vida, según ellos, solo la ofrecen desinteresadamente los jóvenes idealistas de izquierda. Los otros sólo pueden tener motivaciones menos altruistas.

Borrar esa idea es la finalidad última de todos esos autores. Para ello nada mejor que recurrir a difuminarla, a enmascararla, con el hecho cierto de que aquellos españoles combatieron en/con el Ejército del Tercer Reich, pero como una unidad del ejército español. Y si es necesario se fuerza la nota como hace Julián Casanova, profesor universitario de historia, para argumentar que los españoles fueron a la URSS para combatir a los “bolcheviques, los masones y los judíos” distorsionando interesadamente la realidad para evitar que se asuma como apriorismo que el comunismo era un mal. Espero que el señor Casanova nos explique en qué argumentos basa tan asombrosa deducción: no están esos objetivos en el discurso de Serrano Suñer (“¡Rusia es culpable!”), ni están en las declaraciones oficiales, ni en la nota dada por el Ministerio de Asuntos Exteriores, ni en la propaganda para la recluta en 1941, 1942 ó 1943, ni en los recuerdos de la inmensa mayoría de los divisionarios y sobre todo en el discurso en Alemania del general Agustín Muñoz Grandes, quien afirmó ante las autoridades alemanas que estaban allí sólo para combatir el comunismo.

Volvamos a la mentira como norma que parece guiar el artículo, y supongo que el libro, de Jorge Martínez Reverte. No está mal, como ejemplo de las valoraciones del autor a la hora de presentar a los personajes, lo de referirse a José Antonio Girón, entonces Ministro de Trabajo (¡qué cosas, un ministro que quiere dejar su cargo para ir a luchar y quizás morir al frente de combate!) simplemente como “antiguo pistolero de la vieja guardia” falangista. Reverte no ignora el valor de la imagen y el uso del lenguaje y sabe que no es lo mismo decir que se marcha un ministro, lo que implica un cierto idealismo, que decir que se marcha un pistolero extendiendo el ejemplo a arquetipo. A partir de este punto Martínez Reverte juega con las palabras para edificar su mentira. Nos dice que los voluntarios juraron “solemnemente fidelidad a Hitler, hasta la muerte”. Fundamentación necesaria para luego poder argumentar que los divisionarios, por acción o por omisión, fueron cómplices en las matanzas de judíos y que tenían que obedecer. Martínez Reverte sabe, porque dice que ha leído, que lo único que juraron los divisionarios fue obedecer a Hitler como jefe del ejército en la lucha contra el comunismo. Martínez Reverte debería saber que en 1941 las “matanzas” eran realizadas por grupos especiales que operaban con relativa independencia de los jefes de las unidades alemanas.

Para Martínez Reverte y los secuaces que le seguirán el objetivo, en definitiva, no es otro que incluir a los divisionarios entre los criminales de guerra, lo que equivale a destruir lo que ellos denominan el “mito de la División Azul”. No ignora Martínez Reverte el peso de los testimonios múltiples que existen que no avalan precisamente su tesis. Sin embargo, este escritor ha solucionado el enigma del que no pudo salir Rodríguez Jiménez cuando se limitó a argumentar que éstos eran producto de una reconstrucción interesada de la memoria. Según Martínez Reverte, los divisionarios que ayudaron a los rusos o a los judíos lo hicieron por piedad o por lástima pero, sobre todo en el caso de los judíos, a “otros les parece que es lo que se merecen”. Ignoro con qué divisionarios ha hablado Martínez Reverte y qué ignotas memorias ha leído, pero yo acumulo un buen número de entrevistas, cartas y memorias no publicadas de voluntarios de a pie, falangistas y no falangistas, sin nombre sonoro como el de Ridruejo, cuyo testimonio por razones biográficas es relativamente honesto (¿cuándo, en qué momento de su vida decía la verdad?), y lo que se desprende del tema de los judíos es lo contrario. Fueron decenas los voluntarios que se jugaron el tipo por proteger a un judío o a una judía. ¡Qué gran disgusto debe haberle producido a Martínez Reverte que se simultanee con su libro el estreno de la película de Carlos Iglesias “Ispanki”! y que el director haya contado la referencia al hecho real de que los españoles, esos divisionarios que Reverte quiere retratar o manipular, protegieron una aldea de judíos ante los alemanes cuando éstos iban a deportarlos, aunque después los retrate con cierta insidia. Insiste Reverte en que los divisionarios no hablaban de estos temas, que ocultaban la realidad. ¡Pues menos mal! Porque todos los divisionarios, en sus memorias, publicadas o no, tienen espacio para estos hechos. Aunque quizás Martínez Reverte los ha conocido merced a la lectura de la amplia bibliografía soviética sobre el tema ya que ¿si no hablaban cómo es posible que todos los que se han molestado en leer algo sobre los divisionarios supieran de ellos?
47 bacon, día 27 de Abril de 2011 a las 15:12
(Sigue de 46)

Lo peor, sin embargo, es que Martínez Reverte tome al lector por tonto, o mejor dicho que haya escrito para lectores de películas del oeste de serie B. Como guionista en las películas de Randolph Scott y Bub Boetticher no hubiera tenido competencia: “el judío es el bolchevique y hay que liquidarlo” se dicen los divisionarios. Y los españoles cumplen porque “tienen que ser fieles a su juramento”. De ahí que Martínez Reverte, como he explicado, haya manipulado el elemento base de toda su argumentación. Espero con fruición leer ampliado el relato de las ejecuciones del hospital de Vilna a las que se refiere en su artículo: ya leo las frases de los heridos españoles contemplando por las ventanas del hospital cómo en el patio los alemanes matan a los judíos por cientos. ¡Qué olvidos los de Martínez Reverte! ¿Es que ignora que muchos de los que formaban parte del personal auxiliar del hospital español en Vilna eran judíos? Al comentarle esta mañana el artículo de Martínez Reverte a un gran historiador, Carlos Caballero, me ha recordado que él mismo tiene fotos del hospital en el que aparecen los voluntarios con los judíos… Pero ya se sabe que fueron matanzas que los españoles vieron y no hablaron de ello ¿Cómo se ha enterado Martínez Reverte? Según este gran manipulador, este falsario, este historietista, lo que pasa es que los divisionarios callaron y obedecieron al “Führer, que exige la eliminación de los eslavos o de los judíos y gitanos. Los españoles venían preparados para ello”. Lo único que Martínez Reverte está dispuesto a reconocerles es el valor en el combate. No podía ser de otro modo, pero siempre compensándolo con su idea obsesiva: criminales de guerra. ¡Qué distinta sería la historia si cantara las “gestas” de los españoles que ocuparon París y que según algún exagerado exegeta desembarcaron en Normandía cual si fueran modernos mirmidones! ¡Cómo le rezuma a Martínez Reverte la vesania! ¡Cómo le traiciona la pluma! Un ejemplo: Krasny Bor, la gran gesta de los divisionarios, es para el autor una derrota. Sorprendente, porque lo único que indica es la falta de conocimientos. Krasny Bor no es una derrota, pues lo que consiguen los españoles con una resistencia numantina, en la que ni los alemanes creían, es desbaratar la ofensiva enemiga en el punto de ruptura del sector. ¿Dónde está la derrota? El mando soviético se propuso destruir la División Azul, utilizar sus líneas como punto de ruptura y lo único consiguió fue hacerles retroceder unos kilómetros dentro de sus propias líneas. Utilizó para ello una proporción de 6 ó 7 a uno en el número de combatientes, preparación artillera sin contrabatería posible (700 piezas batiendo cinco kilómetros) y tanques. Los españoles no cedieron. Sin embargo, para Martínez Reverte, que busca zaherir a unos ancianos que acuden a recordar a sus camaradas caídos en el cementerio de la Almudena, es una derrota.

Martínez Reverte espera, sin duda, con su libro descubrir a estos nuevos criminales de guerra. A unos criminales de guerra que, según su falsaria imagen, colaboraron en el exterminio judío en Rusia, que contribuyeron a que “más de un millón y cuarto de personas, de civiles, de ancianos, jóvenes o niños, de hombres o de mujeres” murieran en San Petersburgo. Y, en el mejor de los casos, serían culpables por omisión. Echémonos a temblar, no sea que un Garzón cualquiera decida abrir una causa contra ellos amparándose en una fuente de autoridad tan solvente como Martínez Reverte.

Lo único que no nos explica el señor Martínez Reverte es algo tan sencillo como que la División Azul operó de forma autónoma, bajo bandera española y bajo las normas españolas; que, donde ella operó, no rigieron las normas alemanas con respecto a la población civil y que estuvieron siempre en primera línea de combate. Todo ello, cierto es, dentro de los límites que a la civilización impone la guerra. Todavía quedan, y circula por la red algún testimonio, paisanos rusos que estuvieron en la zona española y recuerdan con afecto la presencia de los divisionarios. No le vendría tampoco mal a Martínez Reverte recordar que según muchos de los divisionarios que volvieron en 1954, después de pasar más de una década en el GULAG, indicaban que las autoridades no los pudieron procesar como criminales de guerra porque no encontraron rusos dispuestos a denunciarles como tales, lo que en la Rusia comunista de Stalin hubiera sido un mérito.

Para cerrar, le doy gratis al señor Martínez Reverte una anécdota que a buen seguro no formará parte de su libro: el periodista Crespo Villoldo en una reunión internacional en los años sesenta se encontró con un homónimo ruso. En broma los reunidos hicieron constar que estuvo en la División Azul; contra todo pronóstico el corresponsal ruso brindó por aquellos españoles que se habían comportado bien con su pueblo. Con historias como ésta El País no le hubiera dado cuatro páginas, ni RBA le hubiera publicado su libro: esa historia, que es la historia real de miles de divisionarios, simplemente no interesa a quienes sólo piensan en rojo y en el vil metal.

http://bitacorapi.blogia.com/2011/030801-mentira-y...
48 sigoempe, día 27 de Abril de 2011 a las 15:51
Voy a dejar este enlace aquí en lugar de el foro de Gimnasia Española porque este último parace estar muerto.

http://superlectura.com/

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49 Hegemon1, día 27 de Abril de 2011 a las 15:52
Gracias Bacon por el enlace.

He leído sólo un libro de este señor, el de la batalla de Madrid y para mi es infumable.
50 comino, día 27 de Abril de 2011 a las 16:28
Respuestas a Hegemon y Gaditano. Las naciones que aparecerían con el efecto dominó parecen claras; Cataluña, País Vasco, Galicia, Canarias, una Andalucía arabizante, una Castilla comunera o cualquier otro engendro parecido. Estas taifas ridículas serían imperialistas y se harían la guerra entre si. De hecho, esto ya pasa con "Els Països Catalans" y "Euskalerría". Millones de españoles quedarían sometidos a tiranías nacionalistas ¿cómo puede decir Hegemon que nos despreocuparíamos de ellos?

Aunque definir qué es el orgullo o psique nacional sea muy complejo, no es menos cierto que existe. Por eso nos sentimos felices, por ejemplo, cuando Nadal o nuestra selección nacional de fútbol ganan.

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