Pío Moa

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La expulsión de los judíos

3 de Mayo de 2009 - 07:58:43 - Pío Moa

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El año 1492 no marcó solo el final de la Reconquista y el Descubrimiento, hitos históricos relacionados, sino el de la expulsión de los judíos. La historia de los judíos en Europa, y desde luego en España, alternó entre la tolerancia (en el sentido estricto de ser tolerados, no queridos), la persecución y la expulsión. Francia, Inglaterra y Austria los habían expulsado en distintos momentos. En España los progroms habían sido recurrentes, como en el resto del continente, en especial el muy sangriento de 1391. Por lo común, los judíos habían sido protegidos por los reyes y los nobles y, de modo ambivalente, por el Papado; y odiados por el pueblo llano (con las excepciones de rigor). Ya hemos aludido a las razones de esa aversión, básicamente su consideración de "pueblo deicida", su carácter inasimilable, pues en toda Europa, como en Al Ándalus, siempre fueron vistos como un cuerpo social extraño, y peligroso por el efecto corrosivo atribuido a su religión; en España la antipatía se extendía a la memoria de su colaboración con la invasión islámica. Precisados a protegerse entre sí en un ambiente por lo general hostil, los judíos desarrollaron formas de solidaridad que a los ojos de los gentiles les asemejaban a una sociedad opaca, dedicada a secretas intrigas para socavar y destruir el cristianismo, acusación ya presente entre los visigodos. No menos inquina causaba la dedicación de la élite judaica a negocios como la recogida de impuestos y la usura, o la ostentación, por algunos, de su riqueza. Aunque los judíos ricos eran pocos, se creaba el estereotipo del "judío" enriquecido explotando las necesidades de los cristianos y dueño de un poder ganado por vías oscuras, más ultrajante por venir de una minoría ajena al país y su cultura. Pero esa capacidad para hacer y recaudar dinero era precisamente la razón de su protección por los reyes y los grandes... así como los impuestos a las aljamas o juderías, mayores que los que gravaban a los cristianos.

Se han dado diversas explicaciones de la habilidad comercial y financiera de los judíos –en realidad solo de la capa superior de ellos–, pero una causa parece probable: la hostilidad y persecuciones sufridas les impulsaba a buscar bienes por así decir intangibles o fáciles de transportar si era preciso huir, creándose así un círculo vicioso: sus actividades generaban odio, pero eran al mismo tiempo su salvaguardia en caso de necesidad. La misma causa, posiblemente, tenía el interés de muchos de ellos por conseguir una preparación profesional que les permitiera valerse en cualesquiera circunstancias. Ese interés por la instrucción formó una élite culta, profesionalmente experta y de notable capacidad intelectual, que intervino destacadamente en la Escuela de Traductores de Toledo y otras empresas culturales cristianas como las de Alfonso X el Sabio; y una cultura propia, en hebreo, árabe o idiomas españoles, de los que Maimónides es el ejemplo más elevado.

Maimónides, precisamente, había inaugurado, hacia las Escrituras, una tendencia racionalista que muchos otros judíos rechazaban como una herejía. En dirección contraria se desarrolló la Cabalá (Tradición), predominante en la Península ibérica, donde, en Castilla, en la segunda mitad del siglo XIII, se escribió el Sefer ha-Zohar (Libro del esplendor), obra central de la corriente cabalística. La Cabalá trataba de aclarar el significado profundo de la Biblia por métodos como el valor numérico de las letras, descomposición de las palabras en sus letras para formar con ellas nuevas palabras, o la obtención de significados alterando el orden de las letras de las palabras.  

Debido a la presión ambiente, violenta y no violenta, las juderías o aljamas sufrían una constante corrosión, y los bautismos fueron una corriente más o menos continua, aunque siempre lejos de ser definitiva. Que el pueblo hebreo no se desintegrase pese a vivir siglo tras siglo bajo tal inseguridad y acoso, es sin duda uno de los hechos más sorprendentes de la historia. Sin duda la noción de ser el pueblo elegido por Dios le daba una capacidad de resistencia excepcional, máxime al carecer de territorio propio y hallarse siempre, por tanto, en inferioridad. A ello se unía la esperanza, nunca perdida, de un mesías y la vuelta a Jerusalén; esperanza exacerbada a mediados del siglo XIV por las profecías, basadas en cálculos matemáticos, de Abraham bar Hiyá, dos siglos anterior (su Tratado de geometría fue por siglos texto en las escuelas cristianas). La religión se mantenía por medio del estudio, repetición y comentario de la Torá o Pentateuco. Los comentarios habían dado lugar a la Misná o Mishná, base a su vez del Talmud, compilación de historias, consideraciones y preceptos sobre el trabajo, el derecho civil y comercial, el matrimonio, la purificación, etc. La vida política y social se identificaba con la religión de modo absorbente, y la repetición y comentario de los textos sagrados, generación tras generación, daba a las comunidades el fuerte sentido de pertenencia que les permitía mantenerse, pese a no estar en condiciones de defenderse o atacar por las armas, como habían hecho hasta sus repetidas expulsiones de Israel por los romanos. Para los cristianos, el Talmud era otro motivo de sospecha, puesto que ya no se trataba de la Biblia común a las dos religiones.

Esta unidad no impedía diferencias en la interpretación religiosa que desgarraban a veces las comunidades y que, en condiciones de libertad, habrían podido generar a conflictos violentos como había ocurrido en tiempos de Roma, atenuados luego por la falta de poder político y militar. Las disputas guardaban notable paralelo con las cristianas desde la introducción de Aristóteles, y giraban en torno al racionalismo de Maimónides, el problema del bien y el mal, etc. Algunas tendencias consideraban el mal como un principio activo y poderoso (el tomismo lo entendía, de modo más pasivo, como ausencia de bien) y se orientaban al gnosticismo. También brotaron en las aljamas ideas similares a las de los franciscanos, con exigencia de pobreza total, esperanza de un mesías próximo y feroces diatribas contra los judíos acaudalados.

En el siglo XIII las juderías de España vivieron una época de considerable esplendor, también intelectual. Las de Cataluña eran las más importantes de España, también las de Aragón, y la de la ciudad de Valencia, con 250 familias quizá se convirtió en la mayor de la península. Se les concedían privilegios (relativos) para atraerlos como fuente de ingresos para los reyes y oligarquías. A principios del siglo XIV, el antisemitismo en Alemania y Francia, así como en Mallorca y zonas pirenaicas, provocó la emigración de bastantes de ellos a Aragón y sobre todo a Castilla. Pero pronto iba a recrudecerse a su vez el antisemitismo en la península, empezando por Navarra, muy influida por Francia. A mediados de siglo, con motivo de la Peste Negra circularon las habituales calumnias sobre el envenenamiento de pozos, que dieron lugar a matanzas en Cataluña y Aragón, pese a que las aljamas sufrían la peste no menos que las ciudades cristianas, quizá más, por tratarse de barrios estrechos. La hostilidad persistió hasta que, a finales de siglo, en 1391, estalló en grandes matanzas extendidas desde Andalucía por Castilla, Valencia y Cataluña, provocando también numerosos bautizos forzados.

La política oficial osciló entre intentos de conversión mediante la predicación, y el uso de la fuerza, es decir, restricciones legales. Muestra de lo último, las leyes de Ayllón, en 1412, imponían en Castilla una rigurosa separación de los judíos en barrios cerrados, vestimenta etc., y se les prohibían todos los oficios provechosos o prestigiosos. En Aragón, la Inquisición presionaba en pro de medidas resolutivas, por las buenas o las malas. Un converso, Jerónimo de Santa Fe, presentó al papa Benedicto XIII una interpretación de los textos bíblicos que justificaban a Jesús como el Mesías verdadero. Benedicto ordenó a los rabinos de la corona de Aragón se presentasen en Tortosa, a partir de enero de 1413, para instruirse, preguntar y objetar al respecto. Los rabinos señalaron que aun si el mesías había venido, lo que importa es el cumplimiento de la ley sagrada, es decir, del Talmud. El argumento se refinó arguyendo que el mesías debía restaurar Jerusalén, es decir, obrar como un líder político, pero las almas no precisaban de él para salvarse, pues bastaba para ello el cumplimiento de la Ley, aunque el mesías no llegase hasta el final de los tiempos.

Como entre los judíos comunes y los rabinos hubo algunas discrepancias, se abrió paso la acusación de que los jefes religiosos engañaban y tiranizaban a su pueblo. A su vez, los rabinos acusaron a Jerónimo de Santa Fe de utilizar textos inseguros, y reafirmaron su opinión de que la Ley expuesta en la Torá es eterna e incambiable: el mesías solo podía cumplirla, no transformarla, devolviendo a su pueblo Jerusalén y toda la tierra que Dios les había otorgado. Los sufrimientos que comportaba la lealtad a la doctrina debían entenderse como pruebas que Dios recompensaría. Pero hubo bastantes conversiones, lo cual confirmaba a los jefes religiosos el peligro del contacto con los cristianos, y a la vez demostraba que el aumento de la herejía era necesaria para que resplandeciera la virtud de los justos. El contacto con los cristianos se producía ante todo entre las capas altas y adineradas: eran aquellos banqueros y usureros quienes con su codicia despertaban la cólera de los gentiles, y eran ellos los primeros en abandonar la fe a la hora de la prueba, según denunciaba el líder religioso Salomón Alami. Las discusiones de Tortosa duraron varios meses y, en definitiva la mayoría de los judíos persistió en su religión. Santa Fe los consideró herejes contumaces, y recomendó a Benedicto obrar en consecuencia. Por ello, muchos judíos de la corona de Aragón emigraron a Castilla, a pesar de las leyes de Ayllón, que dejaron pronto de cumplirse.

Como quedó dicho, Enrique II de Trastámara explotó contra Pedro I el Cruel, el odio popular antihebreo, pero cambió de actitud al ganar el trono. En 1432 el jefe religioso Abraham Bienveniste, protegido por Álvaro de Luna, convocó una asamblea de rabinos para redactar los Estatutos (takanoz) de Valladolid, de aplicación en Castilla. Las normas daban a los judíos una extraordinaria autonomía judicial, con sus propios jueces y prohibición de acudir a jueces cristianos, incluso trataba de establecer la pena de muerte para los delitos de delación y calumnia, aunque no tenía medios de hacerla efectiva salvo que la aprobase el Consejo real. Las aljamas funcionarían con una libertad que levantaba críticas en otros países europeos, y en el propio Papado, pues ella anularía el esfuerzo de convertirlos. Los estatutos obligaban también a todas las familias a pagar un impuesto especial para sostener casas de oración y maestros que enseñasen a los niños la Torá y el Talmud. Esta atención a enseñanza religiosa, extendida a la instrucción práctica, fue un rasgo muy difundido entre los judíos, y les daba una ventaja cultural sobre la población común cristiana.

Gracias a la actividad de rabinos como Bienveniste o Abraham Seneor, las aljamas fueron rehaciéndose lentamente de la aguda crisis de los decenios anteriores, pero aun así su población había decaído grandemente, debido a las pestes, a los progroms y a las conversiones. También había decaído en productividad intelectual, y en riqueza, pues la participación de judíos en los oficios más lucrativos había descendido mucho, teniendo la inmensa mayoría de ellos oficios de escaso lucimiento como pequeños artesanos, tenderos, etc.

En cualquier caso, la aversión popular a los judíos no dejó de crecer: eran acusados de crímenes rituales como el asesinato del Niño de La Guardia, de profanar las sagradas formas, de mantener preceptos anticristianos y blasfemos en el Talmud, etc. El odio alcanzaba igualmente a los conversos. Muchos de estos se habían cristianizado por convicción, a menudo abrazando un intenso nacionalismo hispano, pero otros muchos lo habían hecho de modo forzado, por temor a ser muertos en los progroms o a perder ventajas materiales. Algunos de los primeros mostraron un especial celo antijudaico, y los últimos, los insinceros, quedaban en posición equívoca, rechazados por sus antiguos correligionarios y sospechosos ante los cristianos, que los acusaban de judaizar en secreto. La mentalidad popular tendía a identificar a sinceros e insinceros, incluso a muchos que habían nacido cristianos, pues provenían de familias conversas de generaciones atrás.

Con todo, los Reyes Católicos adoptaron una política más bien favorable al pueblo de Israel: "Los judíos son tolerados y sufridos y nos los mandamos tolerar y sufrir y que vivan en nuestros reinos como nuestros súbditos y vasallos"; y los protegieron en diversas ocasiones, anulando, por ejemplo, las normas de Bilbao, que obligaban a los comerciantes hebreos a pernoctar fuera de la ciudad, con riesgo de ser saqueados por los bandoleros, y otras restricciones impuestas por diversos municipios. Reaparecieron algunos judíos en la corte, como Abraham Seneor, que llegó a administrador de las rentas del reino y a tesorero de la Hermandad.

Pero la situación empeoró cuando la Inquisición se extendió de Aragón a Castilla, en 1478, con el nombre de Inquisición Española y dos novedades: no dependía de los obispos como la Inquisición anterior, sino de la corona (aunque el papa estaba, en principio, por encima, y hubo algunos roces entre la corona y el Papado), y mostró mayor actividad desde el principio contra los conversos. Hubo resistencias a ella en Aragón, no muy significativas excepto en Nápoles, donde provocó verdaderas revueltas. La nueva actitud tomó impulso a partir de 1483, cuando Tomás de Torquemada fue nombrado Inquisidor general. A este se le atribuye algún antecesor converso, en todo caso muy secundario. Torquemada ha sido objeto de juicios contradictorios, presentándoselo a menudo como paradigma del más brutal fanatismo o bien, a juicio del cronista Sebastián de Olmedo, como "el martillo de los herejes, la luz de España, el salvador de su país". Defendió la tortura pero la hizo usar bastante menos que en los tribunales corrientes europeos, organizó cárceles más habitables que las ordinarias y aseguró la buena alimentación de los presos (diversos presos comunes trataban de ser transferidos a tribunales eclesiásticos), y combatió la corrupción judicial y las acusaciones falsas, acordando que quien acusase falsamente a otro recibiría la pena prevista para su víctima. Al mismo tiempo fue inflexible en la persecución de la herejía, sin reparo en llamar ante el tribunal a nobles u obispos. Se le consideraba incorruptible y procuraba la reconciliación de los acusados en la medida de lo posible. Suele considerarse que su período al frente de la Inquisición fue especialmente activo y duro, aunque no hay datos muy fehacientes de ello, lo que permite un amplio margen a la especulación, según la tendencia ideológica del estudioso.

Como fuere, no hay duda de que fue él quien presionó más fuertemente en pro de la expulsión de los judíos, considerando que la misma eliminaría el problema de los conversos judaizantes, pues estos persistían ocultamente en su fe a causa de la presencia de comunidades judías. La expulsión se estableció por decreto real tres meses después de la toma de Granada y poco antes de la orden que llevaría al descubrimiento de América. El decreto daba a los judíos que persistiesen en su fe cuatro meses para liquidar sus bienes y salir de España. Los fundamentos de la orden no aludían a las acusaciones populares de sacrilegios y asesinatos rituales (que probablemente no creían las personas ilustradas), y tampoco a la usura, excepto en una versión firmada por el rey Fernando: "Hallamos los dichos judíos, por medio de grandísimas e insoportables usuras, devorar y absorber las haciendas y sustancias de los cristianos, ejerciendo inicuamente y sin piedad la pravedad usuraria contra los dichos cristianos públicamente y manifiesta como contra enemigos y reputándolos idólatras, de lo cual graves querellas de nuestros súbditos y naturales a nuestras orejas han prevenido". Esto suena a pretexto, porque tales prácticas se habían restringido mucho. El motivo invocado era religioso, en particular el peligro de contagio y herejía sobre los cristianos. La expulsión valió a los reyes enhorabuenas en toda Europa, también de la Universidad de La Sorbona.

Es probable que los Reyes Católicos esperasen que la comunidad judía, al verse en tal aprieto, se diluyera mediante la conversión, y se prodigaron las exhortaciones, incluso promesas de privilegios económicos y jurídicos a los que se bautizasen. El prestigioso líder judío Abraham Seneor se convirtió al catolicismo e hizo campaña entre los suyos para que siguieran su ejemplo. Pero la mayoría se mantuvo firme, en contraste con las oleadas de conversiones más o menos forzadas de finales del siglo anterior y principios del XV: los rabinos habían logrado rehacer moralmente a su comunidad.

¿Cuántos emigraron? No es fácil hacer un cálculo, y las estimaciones varían entre los 200.000 y los 50.000. Pero teniendo en cuenta el número de aljamas, la población judía no podía ser alta después de los períodos de pestes, matanzas y conversiones que habían sufrido. Su número en Cataluña, antes tan alto, había bajado drásticamente. En Aragón quedaban 19 juderías, con un máximo de 1.900 familias, es decir, en torno a 10.000 personas, probablemente muchas menos; y solo ellas significaban el 85% de todas las de la corona, pues entre Cataluña y Valencia se distribuían el restante 15%. Castilla contaba con 224 aljamas, lo que calculando cien familias por cada una supondrían 22.400 familias y unas cien mil personas, pero seguramente no llegaban a la mitad, ya que una aljama de 200 familias podía considerarse muy numerosa; pocas tenían más de 50 familias y muchas no pasaban de 20 ó 30. Por ello, la cifra real de judíos no debía superar los 60.000, y de ella habría que deducir varios millares bautizados in extremis.

La suerte de los expulsados fue muy varia, y a menudo trágica. Aunque se tomaron algunas medidas para evitar abusos contra ellos, la compraventa de sus bienes se hizo a menudo en condiciones de estafa. En largas filas menesterosas marcharon hacia el destierro, sostenidos en su fe por los rabinos que les exhortaban y hacían que las mujeres y muchachos cantaran y tañeran instrumentos musicales para elevar el ánimo. El Imperio otomano los acogió bien, asombrándose de que España prescindiera de gente tan hábil en hacer dinero, y en Portugal solo pudieron mantenerse por breve tiempo. Otros marcharon a Italia o a Flandes. Padecieron más los que recalaron en el norte de África, donde bastantes de ellos fueron reducidos a la esclavitud.

Los estudiosos han ofrecido diversos motivos para esta expulsión, desde el afán de los reyes y otros por enriquecerse con los bienes de los expulsados, hasta el racismo o la "lucha de clases". Joseph Pérez y Luis Suárez, principalmente, han deshecho la mayor parte de esas supuestas causas. Los reyes eran conscientes de que la medida sería económicamente perjudicial –aunque no desastrosa, porque la economía española se hallaba por entonces en pleno auge y, contra una idea extendida, el peso de los judíos en ella era pequeño–. Las razones expuestas en el decreto son exclusivamente religiosas, como quedó indicado, lo cual tenía a su vez una dimensión política. La herejía siempre había sido vista como un grave peligro de descomposición social y discordias civiles, razón de que las reacciones ante ella hubieran sido siempre muy duras. Pero además, en la estela de la racionalización del estado, pesaba más que antes la tendencia a la homogeneidad y la norma de que la religión del príncipe debía ser la del pueblo (cuius regio eius religio, que aplicarían también los protestantes). El judaísmo, mirado siempre como un cuerpo extraño, debía disolverse por conversión o de otro modo.

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**** "Dirigentes de IU, convencidos de que la rectificación de Aguilar era un "peaje". ¡Cómo, un peaje! ¿Pero es que hay quien dude a estas alturas de que Felipe González nunca tuvo nada que ver con el GAL? Pero nada de nada. Rosa Aguilar lo afirma por convicción, no por "peaje". Lo mismo que a estas alturas nadie puede dudar de la versión oficial sobre el 11-m: fueron cuatro delincuentes comunes musulmanes y un ex minero asturiano medio loco, a quienes un día les dio por ahí, no se sabe bien por qué, ni falta que hace, y ya ven... ¿Cómo se puede dudar de una cosa así? Rosa Aguilar, mujer de principios, tampoco lo duda. Es la política actual en España. 

**** Esperanza Aguirre, en un inglés fluido: "Quiero que los madrileños sean bilingües"

Ella quiere. La despotilla quiere. La maestrilla de escuela quiere. La servil quiere. Para entender las órdenes a la primera y sin traducción, como en el actual ejército. "Como responsable de la educación de todos los madrileños", dice la totalitaria. ¿Quién le ha dado esa responsabilidad? Miseria. ¿Por qué tendrán tanto odio, desprecio o falta de respeto a España? Con el dinero de los españoles. Tienen más peligro que los separatistas.

**** En la wikipedia, en internet en general, se encuentra gran cantidad de artículos redactados en spanglish, con una sintaxis realmente bárbara, es decir, pésimamente traducidos del inglés por algunos-as bilingües  de los que gustan a Aguirre.  Un pequeño ejemplo, y no de los más graves: http://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%B3vgorod

Comentarios (157)

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1 mescaler, día 3 de Mayo de 2009 a las 09:17
En la wikipedia, en internet en general, se encuentra gran cantidad de artículos redactados en spanglish, con una sintaxis realmente bárbara, es decir, pésimamente traducidos del inglés por algunos-as bilingües de los que gustan a Aguirre. Un pequeño ejemplo, y no de los más graves: http://es.wikipedia.org/wiki/N%C3%B3vgorod

Querrá decir en la wikipedia en español. Por eso es mejor consultar la wikipedia en inglés. Muchas de esas versiones se hacen con programas de traducción y apenas están corregidas. Pero eso no pasa sólo en internet. No se os ocurra comprar la "Crónica de los reyes y reinas mayas", publicada por la editorial Crítica (una editorial supuestamente seria). La traducción es infame, hay pasajes apenas comprensibles.
2 mescaler, día 3 de Mayo de 2009 a las 09:24
Pero, claro, no os recomiendo que compréis el original, "Chronicle of the Maya Kings and Queens", porque eso supondría un acto de odio, desprecio o falta de respeto a España, nada menos. Así que mejor os gastáis el dinero en cañas o en las m¡erdas de Muela, y todos contentos.
3 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 09:32
# 2

¡Amos anda, Miranda!. A ver si para no ser menospreciado por vuesa merced, me voy a tener que comprar un libro escrito en un idioma que no entiendo, sobre un tema que no me interesa.
4 mescaler, día 3 de Mayo de 2009 a las 09:37
Vamos, que seguimos como en tiempos de Larra:

Y ya ves tú que por eso a los batuecos ni nos falta salud ni buen humor, prueba evidente de que entrambas cosas ninguna falta nos hacen para ser felices. Aquí pensamos como cierta señora, que viendo llorar a una su parienta porque no podía mantener a su hijo en un colegio.
-Calla, tonta -le decía-; mi hijo no ha estado en ningún colegio, y a Dios gracias bien gordo se cría y bien robusto.
Y para confirmación de esto mismo, un diálogo quiero referirte que con cuatro batuecos de éstos tuve no ha mucho, en que todos vinieron a contestarme en sustancia una misma cosa, concluyendo cada uno a su tono y como quiera:
-Aprenda usted la lengua del país -les decía-. Coja usted la gramática.
-La parda es la que yo necesito -me interrumpió el más desembarazado, con aire zumbón y de chulo, fruta del país-: lo mismo es decir las cosas de un modo que de otro.
-Escriba usted la lengua con corrección.
-¡Monadas! ¿Qué más dará escribir vino con b que con v? ¿Si pasara por eso de ser vino?
-Cultive usted el latín.
-Yo no he de ser cura, ni tengo de decir misa.
-El griego.
-¿Para qué, si nadie me lo ha de entender?
-Dése usted a las matemáticas. -Ya sé sumar y restar, que es todo lo que puedo necesitar para ajustar mis cuentas.
-Aprenda usted Física. Le enseñará a conocer los fenómenos de la Naturaleza.
-¿Quiere usted todavía más fenómenos que los está uno viendo todos los días?
-¿Tengo yo cara de herbolario? Las que son de comer, guisadas me las han de dar.
-La zoología le enseñará a conocer los animales y sus...
¡Ay! ¡Si viera usted cuántos animales conozco ya! -La mineralogía le enseñará el conocimiento de los metales, de los...
-Mientras no me enseñe dónde tengo de encontrar una mina, no hacemos nada. -Estudie usted la geografía.
-Ande usted, que si el día de mañana tengo que hacer un viaje, dinero es lo que necesito, y no geografía; ya sabrá el postillón el camino, que ésa es su obligación, y dónde está el pueblo a donde voy.
-Lenguas.
-No estudio para intérprete: si voy al extranjero, en llevando dinero ya, me entenderán, que esa es la lengua universal.
-Humanidades, bellas letras...
-¿Letras? de cambio: todo lo demás es broma.
-Siquiera. un poco de retórica y poesía.
-Sí, sí, véngame usted con coplas; ¡para retórica estoy yo! Y si por las comedias lo dice usted, yo no las tengo de hacer: traduciditas del francés me las han de dar en el teatro.
-La historia.
-Demasiadas historias tengo yo en la cabeza.
-Sabrá usted lo que han hecho los hombres...
-¡Calle usted por Dios! ¿Quién le ha dicho a usted que cuentan las historias una sola palabra de verdad? Es bueno que no sabe uno lo que pasa en casa... Y por último concluyeron:
-Mire usted -dijo el uno-, déjeme usted de quebraderos de cabeza; mayorazgo soy, y el saber es para los hombres que no tienen sobre qué caerse muertos.
-Mire usted -dijo otro-, mi tío es general, y ya tengo una las cejas; para llevar el chafarote al lado y lucir la casaca no se necesita mucha ciencia.
-Mire usted -dijo el tercero-, en mi familia nadie ha estudiado, porque las gentes de la sangre azul no han de ser médicos ni abogados, ni han de trabajar como la canalla... Si me quiere usted decir que don Fulano se granjeó un gran empleo por su ciencia y su saber, ¡buen provecho! ¿Quién será él cuando ha estudiado? Yo no quiero degradarme.
-Mire usted -concluyó el último-, verdad es que yo no tengo grandes riquezas, pero tengo tal cual letra; ya he logrado meter la cabeza en rentas por empeños de mi madre; un amigo nunca me ha de faltar, ni un empleíllo de mala muerte; y para ser oficinista no es preciso ser ningún catedrático de Alcalá ni de Salamanca.
5 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 09:45
Por cierto, veo en el hilo anterior un post con una exposición de uno de los yernos de Marx, Paul Lafargue, en el que tilda a Sócrates y Platón de formular la filosofia liberal ¡cuatro siglos antes de Jesucristo!.
Luego pone otro comentario, supuesta base de lo dicho por Lafargue, que huele a Marx ó Engels, para concluir, como siempre, en lo malos que son el liberalismo y los liberales.
6 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 09:48
# 5

Hombre, Larra, no es que se pueda decir que estuviese muy allá, en cuanto a equilibrio emocional.
7 mescaler, día 3 de Mayo de 2009 a las 09:52
#6 Disculpe usté, no sabía que estábamos hablando d'equilibrios emocionales...
8 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 10:07
# 7

Hombre, cuando se pone como ejemplo de lo que hay que hacer a lo que dice una persona que se pegó un tiro....
9 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 10:17
Esperanza Aguirre patina en este caso y se acerca al totalitarismo nacionalsocialsita. Tenemos un idioma común que hay que cuidar, no creo que hasta mescalero se oponga a esto. La decisión final del bilingüismo no es de los políticos por mucho que algunos sumisos lo digan, es de los padres. Cuando yo busco un colegio para mis hjos lo primero que quiero son los contenidos de las materias, y sobretodo los valores del colegio. Los contenidos de las materias porque con la LOGSE y demás desástres educacionales nuestros hijos salen muy mla preparados. Lo que han hecho las diferentes leyes socialistas sobres deseducación han sido incrementar la diferencia entre ricos y pobres. Los primeros, con dinero, podrán educar a sus hijos en colegios reconocidos, los obreros y pobres en la educación estatal, antes la mejor ahora la peor.

Gracias socialsimo por incrementar las diferencias y seguir dando al proletariado la excusa para mantenerlo fiel a vuestra secta polñitica haciéndoles creer que son una clase perseguida y con la búsqueda cosntante de una revolución que los llevará a una supuesta libertad.
10 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 10:25
¿Por qué Aguirre quiere el bilingüismo en inglés y no en alemán?. Será ñporque ella ya sabe inglés y no alemán. En estos momentos para mi creo que es mejor saber alemán y doy motivos. El alemán es un idiomna más difícil y por lo tanto tiene mayor sentido enseñarlo en los primeros años. El inglés casi lo puiedes aprender en cualquier edad y en cursos intensivos. El alemán es un idioma que lo habla muy poca gente y en general gente que es de un nivel cultural mayor que los que habaln inglés. Además es el idioma de un país cuya cultura en ingeniería supera a muchos otros países y los ingeniros españoles estamos muy valorados.

En fín, que yo soy libre y aprenderé el idioma que quiera no el que me diga Aguirre o Montilla o Mescalero. Por cierto, que no me voy a atrever a decir, como mescalero, que libros debeís comprar y en que idioma, sólo acvonsejaré pero ni mucho menos tildaré a nadie de analfabeto como hace mescalero, por no leerlo en el idioma que él diga. Si ese libro está en español y bien traducido mejor que mejor ¿no os parece?
11 jaritos, día 3 de Mayo de 2009 a las 10:37
No sé, a lo mejor Aguirre dice lo del bilingüismo en inglés y español y no en alemán, porque el inglés es actualmente más hablado en el mundo y, por lo tanto, más práctico que el alemán, ¿no?
12 mescaler, día 3 de Mayo de 2009 a las 10:42
Tenemos un idioma común que hay que cuidar, no creo que hasta mescalero se oponga a esto.

¡Cuidémoslo! No creo que NI SIQUIERA mescalero se oponga a esto.

¿El alemán lo habla muy poca gente? No es cierto. Lo hablan más de cien millones de personas, es el décimo idioma más hablado del mundo.
13 carlomag, día 3 de Mayo de 2009 a las 10:48
Me he sublevado al leer ese pavoroso “artículo” sobre Novgorod.
Ignoraba yo, feliz y desavisado, que fueran reales esos engendros.
La horrísona “traducción” del inglés de la wikipedia tiene un marcado aire “zombi”, como todo plagio.
La verdad, me he llevado un susto de mucho cuidado.
Y no tenía por qué haberme asustado, porque no es la primera vez que veo engendros mostruosos de ese estilo.
Fíjese usted en la mamarrachada plagiaria que son los premios Goya de cine:
1 .- En primer lugar, como los Oscar son decididos por la Academia de Cine americana, aquí le han clavado al Instituto correspondiente un nombre también “traducido” con todo respeto…
2 .- Si se llaman Goya los premios, es porque tiene una o y una a en las dos sílabas, igual que Oscar.
3 .- Incluso lo que parecía imposible de conseguir, que es hacer una imagen más fea que la dorada imagen del tío Oscar, aquí lo han conseguido en aras de su pertinaz devoción a imitarlo todo. Mira que es fea la dichosa escultura, que le gana en fealdad a la otra…
Lo que vemos es esa ñoñería propia de gentes acomplejadas y con esa adoración cobarde y vergonzosa que existe en muchas personas hacia el poder, simbolizado aquí por el idioma inglés. Supongo que muchos americanos dignos se sentirán tan avergonzados ante este tipo de actitudes como yo.
14 Sorel, día 3 de Mayo de 2009 a las 10:50
Buenos días.

Al hilo de la enseñanza de un segundo idioma en las escuelas madrileñas, me parece estupendo.

El problema radica en el analfabetismo casi funcional de los jóvenes madrileños en cuanto al uso del español se refiere. Habrá de toco "como en botica". Pero, por lo que puedo escuchar en el metro, en la calle, no digamos ya por ese aparato infame llamado TV, el empleo que se hace del español es penoso.

Lo primero es que aprendan correctamente el español... y después ya veremos.
15 DeElea, día 3 de Mayo de 2009 a las 10:51
Obsérvese aquí como curiosidad, como un Marxista acusa de Platónicos a los liberales, cosa curiosa si tenemos en cuenta que los liberales de hoy acusan de lo mismo a los Marxistas.

El texto es de Paul Lafargue:


EL IDEAL MORAL BURGUES

El ideal heroico, lógico y simple, reflejaba en el pensamiento la realidad ambiente, sin extremadas exageraciones: erigía como primeras virtudes del alma humana las cualidades físicas y morales que debían reunir los héroes bárbaros para conquistar y conservar los bienes materiales, los cuales bienes les elevaban a la primera condición entre los ciudadanos más dignos y dichosos de la tierra.

La realidad de la naciente sociedad burguesa no correspondía a este ideal. Las riquezas, los honores y los placeres ya no eran el precio del valor y de las otras virtudes heroicas, tanto más cuanto que en nuestra sociedad capitalista la pro¬piedad no es la recompensa del trabajo, del orden y de la economía. Sin embargo, las riquezas continuaban siendo el objeto e la actividad humana, convirtiéndose más y más en su único y supremo objeto. Para conseguir este objeto tan ardientemente deseado, bastaba poner en acción las cualidades heroi¬cas, en otra época tan apreciadas. Pero como la naturaleza humana no se había despojado de estas cualidades, aunque en las nuevas condiciones sociales resultasen inútiles y hasta perjudiciales "para abrirse paso en la vida", y como en las repúblicas antiguas eran causas engendradoras de conflictos y de guerras civiles, urgía dominarlas, dándoles una satisfac¬ción platónica, a fin de utilizarlas para la prosperidad y la conservación del nuevo orden social.

Los sofistas emprendieron la tarea. Unos, no pretendiendo desvirtuar la verdad, reconocieron y proclamaron bien alto que la posesión de las riquezas era "el supremo bien" y que los placeres físicos e intelectuales que proporcionaban constituían "la última aspiración del hombre". Sostenían resueltamente el arte de conquistarlas por todos los medios, lícitos e ilícitos y el de escapar a las desagradables consecuencias que podía entrañar la violación de las leyes y de las costumbres.

Otros sofistas, tales como los cínicos y muchos estoicos, en abierta oposición contra las leyes y contra las costumbres, querían volver al estado presocial y "vivir según la naturale¬za". Estos afectaban sentir despreció a las riquezas, afirmando ostensiblemente que "el único rico era el sabio"; no obstante, este desprecio afectado con las riquezas estaba en oposición con la manera de conducirse, con el sentimiento general, del que ellos no podían desprenderse y a menudo con el tono dema¬siado declamatorio que empleaban. Además, ni unos ni otros se preocupaban en querer dar un sentido utilitario y social a sus teorías morales, y esto era precisamente lo que reclamaba la democracia burguesa.

Otros sofistas, tales como Sócrates, Platón y gran número de estoicos, abordaron de frente el problema moral: no erigie¬ron en dogma el desprecio de las riquezas, reconociendo, por el contrario, que eran una de las condiciones de vida y hasta de virtud, aunque habían dejado de ser su recompensa. El hom¬bre justo ya no debía pedir al mundo exterior el premio de sus virtudes, sino buscarlo en su fuero interno, en su concien¬cia, que debía guiar por los principios eternos, colocados más allá del mundo de la realidad, que sólo podía esperar obte¬nerlos en la otra vida. No se sublevaban contra las leyes y las costumbres, como los cínicos; por el contrario, aconsejaban someterse y amoldarse a ellas, recomendando a todos y cada uno que se conformasen con su suerte y con su situación social.

Así San Agustín y los Padres de la Iglesia impusieron como un deber a los esclavos cristianos el redoblar el celo para su amo en la tierra, a fin de merecer las gracias del amo celestial.
Sócrates, que había vivido en intimidad con Pendes, y Platón, que había frecuentado las cortes de los tiranos de Siracusa, eran profundos políticos y no veían en la moral y en la religión más que instrumentos para gobernar los hom¬bres y mantener el orden social.

Estos dos sutiles genios de la filosofía sofística, son los fundadores de la moral individualista de la burguesía, de la moral que sólo puede poner en contradicción las palabras y los actos y dar una sanción filosófica a la doble vida, a la vida ideal, pura, y a la vida práctica, impura; manifiesta contra¬dicción una de otra. Así las "muy nobles y muy honestas damas" del siglo XVIII habían llegado a hacer del amor una especie de partida doble, consolándose del amor intelectual en que se deleitaban con amantes platónicos, y gozando material¬mente del amor físico con sus maridos y con uno o más amantes.

La moral de toda sociedad basada sobre la producción mer¬cantil, no puede substraerse a una manifiesta contradicción, que es consecuencia de los conflictos en que se halla envuelto el hombre burgués.

Si la burguesía sólo mantiene su dictadura de clase por la fuerza, tiene precisión, para dominar la energía revolucionaria de las clases oprimidas, de hacerlas creer que su orden social es la realización más perfecta posible de los eternos principios que adornan la filosofía liberal, que Sócrates y Platón habían formulado más de cuatro siglos antes de Jesucristo.

La moral religiosa no escapa a esta fatal contradicción. Si la más elevada fórmula de dicha moral es "amaos unos a otros", las iglesias cristianas, para acreditar sus tiendas, sólo piensan en convertir a los heréticos por el hierro y por el fuego, a fin de substraerlos, dicen, de las penas eternas del infierno.

El medio social bárbaro, que engendraba la guerra y el comunismo del clan, llegó a desenvolver hasta los más elevados límites las nobles cualidades del ser humano; las cualida¬des físicas, el valor, el estoicismo moral; el medio social bur¬gués, basado sobre la propiedad individual y la producción mercantil erige, por el contrario, en virtudes cardinales las peores cualidades del alma humana, el egoísmo, la hipocresía, la intriga y el engaño [20].

La moral burguesa, que Platón hace descender de lo alto de los cielos y que coloca por encima de dos viles intereses, refleja tan modestamente la realidad, que los sofistas, en vez de buscar una palabra nueva para designar el principio, que según Víctor Coussin es "la moral completa", emplearon el vocablo corriente y le llamaron Bien: to agathon. Cuando el ideal cristiano se formó al lado y a continuación del ideal filo¬sófico, experimentó las mismas contingencias. Los Padres de la Iglesia le imprimieron el sello de la utilidad vulgar.

Beatus, que les paganos empleaban para designar rico, y que Varron define diciendo que es "el que posee muchos bienes", qui multa bona possidet, en el latín eclesiástico quiere decir el que posee la gracia de Dios; Beatitud, de cuya pala¬bra Petronio y los escritores de la decadencia se sirven para designar riquezas significa, bajo la pluma de San Jerónimo, felicidad celeste; Beatísimo, el epíteto dado por los escritores del paganismo al hombre opulento, se aplica a los patriarcas, a los padres de la Iglesia y a los santos.

La lengua nos ha demostrado que los bárbaros, por su procedimiento antropomórfico acostumbrado, habían incorporado sus virtudes morales a los bienes materiales. Pero los fenómenos económicos y los acontecimientos políticos, que prepararon el terreno para el advenimiento del modo de producción y de cambio de la burguesía, rompieron la primitiva unión establecida entre lo moral y lo material. El bárbaro no se avergon¬zaba de esta unión, pues eran las cualidades físicas y morales, de las que él resultaba el más acérrimo defensor, las que ponía en acción con la conquista y conservación de los bienes materiales; el burgués, por el contrario, se avergüenza de las bajas acciones que ha de realizar para llegar a hacer fortuna: por eso quiere hacer creer y acaba por creerlo él mismo, que su alma se eleva por encima de la materia y se nutre de verdades eternas y de principios inmutables. Pero la lengua, incorregi¬ble denunciadora, nos revela que bajo el tupido velo de la moral más pura se esconde el ídolo soberano de los capitalistas, el Bien, el Dios-propiedad.

La moral, lo propio que los demás fenómenos de la activi¬dad humana, cae bajo la ley del materialismo económico for¬mulado por Marx: "El modo de producción de la vida material domina en general el desenvolvimiento de la vida social, polí¬tica e intelectual".
16 DeElea, día 3 de Mayo de 2009 a las 10:54
¿Y en que se fundamenta el señor Lefargue para decir esto, veamos, les pongo unos párrafos haber si pueden decirme a qué les suena o si les suena de algo?

Otro texto de Lafargue:


“Locke pretendía que las ideas tenían dos procedencias: la sensación y la reflexión; Condillac eliminaba la doctrina del filósofo inglés de estas fuentes, la reflexión, no conservando más que la sensación, que transformaba en atención, comparación, análisis, razonamiento, y en último término en deseo y volun¬tad. Su ex discípulo Maine de Biran prescindía de la sensa¬ción, y adoptando el método de Descartes, que lo sacaba todo de un yo, como de un pozo, hallaba en el entendimiento el punto de partida de las ideas. Las nociones de causa y de substancias, decía, son en nuestro espíritu anteriores a los dos principios que las contienen: primero pensamos en nosotros mismos, en el conocimiento de causa y de substancia que somos; una vez estas ideas adquiridas, la inducción las transporta fue¬ra de nosotros y nos hacen concebir causas y substancias en todas partes donde existen fenómenos y cualidades. El principio de causa y de substancia se reduce, pues, a no ser más que un fenómeno, o más bien, a una ficción de nuestro entendimiento, según la frase de Hume. El método de introspección de Des¬cartes y de Sócrates, del cual los espiritualistas burgueses abusan tan liberalmente, conduce, de una parte, al escepticismo y de otra a la impotencia, pues "pretender alumbrar las profundidades de la actividad psicológica en medio de la conciencia individual, equivale a querer alumbrar el universo con una cerilla", dice Maudsley.

La victoria definitiva de la Burguesía en Inglaterra y en Francia imprimió una completa revolución en la concepción filosófica. Las teorías de Hobbes, de Locke y de Condillac, después de haber mantenido alto el pabellón, fueron destronadas; no se quiso ni discutirías y sólo se hacía mención de ellas reproduciendo algunos fragmentos truncados y falsificados, como ejemplos de las aberraciones en que cae el espíritu humano cuando abandona el temor de Dios. La reacción llegó tan lejos, que bajo el mismo Carlos X la filosofía de los sofistas del espi¬ritualismo fue tenida por demasiado revolucionaria, tratando hasta de impedir su enseñanza en los colegios [4]. La Burguesía triunfante restauró sobre el altar de su Razón las verdades eternas y el espiritualismo más vulgar. La Justicia, que los filósofos de Grecia, de Inglaterra y de Francia habían reducido a razonables proporciones, que la acomodaban a las circunstan¬cias del medio social donde se manifestaba, se convirtió en un principio necesario, inmutable y universal. "La Justicia, escribe uno de los académicos más sofistas de la filosofía burguesa, es invariable y presente siempre, aunque sólo se percibe por grados en el pensamiento humano y en los hechos sociales. Los límites de su campo de acción se ensanchan siempre y no se estrechan nunca, pues ninguna potencia humana es bastante para hacerle perder el terreno adquirido".

Los enciclopedistas se habían lanzado con tal entusiasmo revolucionario a la investigación de los orígenes de las ideas, que esperaban descubrirlos interrogando la inteligencia del niño y del salvaje [5]; pero la nueva filosofía rechazó con desdén estas investigaciones, susceptibles de conducir a peli¬grosos resultados. "Descartemos ante todo la cuestión de origen, dice Víctor Cousín, el maestro sofista, en su estudio sobre lo Verdadero, lo Bello y lo Bueno. La filosofía del último siglo se complacía demasiado en dedicarse a este género de investigaciones. ¿Cómo pedir la luz a la región de las tinieblas y la explicación de la realidad a una hipótesis? ¿Por qué remontar a un pretendido estado primitivo para darse cuenta de un estado presente que puede estudiarse en sí mismo? ¿Por qué investigar lo que haya podido ser en germen lo que puede percibirse y lo que se trata de conocer terminado y perfecto?... Negamos en absoluto que sea preciso estudiar la naturaleza humana en el famoso salvaje del Aveyron o en otros de las islas de la Oceanía o del continente americano... El hombre verdade¬ro, es el hombre perfecto en su género; la verdadera naturale¬za humana llegada a su mayor desenvolvimiento, como la verdadera sociedad es asimismo la sociedad perfeccionada... Separemos los ojos del niño y del salvaje, para fijarlos sobre el hombre real y acabado" (lecciones XV y XVI). El YO de Só¬crates y de Descartes debía conducir fatalmente a la adora¬ción del Burgués, el hombre perfecto en su género, real, acabado, el tipo de la naturaleza humana llegada a su completo desenvolvimiento y a la consagración de la sociedad burguesa, el orden social perfeccionado, fundado sobre los principios eternos e inmutables del Bien y de lo Justo.

Es tiempo ya de conocer lo que valen esta justicia y estas verdades eternas del espiritualismo burgués, y de reanudar el debate acerca del origen de las ideas.”
17 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:01
Es de hacer notar que, el señor Lafargue y su esposa Laura Marx, despues de fundirse la herencia que les habia dejado el bueno de Engels, se quitaron de enmedio mediante un chute de morfina.
18 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:06
Depende...puede que en algunos casos el alemán sea más práctico que el inglés.....¿no? Sigo pensando que para los españoles es mucho más práctico hablar y escribir cofrrectamente el español antes que el inglés o el alemán ¿no?

¡¡Cuidemoslos mescalero, empezando por los tuyos, el nacionalsocialismo catalán por ejemplo!!!
19 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:08
12# mescalero....¡¡¡décimo idioma del mundo el alemán!!!....perfecto...el español es el segundo y en ascenso........¡¡¡cuidemoslo!!!...además es el idioma quie a ti te permite escribir en este blog.....jajajajaja

20 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:11
jaritos....yo pago impuestos ¿verdad?....¿por qué me tiene que obligar Aguirre al bilingúismo en inglés y no en alemán?....¿por que lo dice ella o tú?..para mi sería más práctico que mis hijos hablaran alemán antes que el inglés y sobretodo antes que el alemán o el inglés quiero que hablen un español correcto y no chavacano.
21 DeElea, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:12
Otra cuestión interesante de señalar es, que, tanto unos como otros declaran estar contra las “verdades eternas” y fundamentarse en la “ciencia” y el “empirismo” para derribarlas.
22 mescaler, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:14
#18 Para los españoles que viven en España, querrás decir.

¿Qué tengo que ver yo con ese supuesto "nacionalsocialismo catalán".

#19 El español es el cuarto, majete. Por detrás del mandarín, el inglés y el hindi. No perderá el puesto, porque el siguiente idioma, el árabe, está a mucha distancia.
23 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:17
¿Entonces majete mescalero porque no habals mandarín si es el primero?...¿estamos habalndo de idiomas expandidos y que se habaln a lo largo del palneta no en sitios concewntrados. Daba por evidente el hecho pero ya veo que eeres algo corto.
24 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:19
22# majete mesaclero:

para los españoles que viven en España, para la gran amyoría de America latina, para buena parte de los USA para muchos más sitios del planeta que hablan el español hasta 400 millones de personas.....en fín mescalero, para que explicarte cosas tan evidentes que hasta tú ya las sabes.
25 mescaler, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:22
#20 "chabacano"

#23 Entonces el español no se encuentra entre ellos, porque no se habla "a lo largo del planeta".

¿Y por qué no todo el mundo se hace del Barça, ya que va el primero?
26 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:23
Y no menos interesante de señalar, es que todas las teocracias, están de acuerdo en derribar la libertad de las personas, fundamentándose en sus "verdades" eternas.
27 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:26
Mescalero por favor....se un poco serio y deja de decir estupideces....demuestra lo que predicas
28 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:29
25# mescalero:

Ningún idioma se extiende a lo largo del planeta, no del sistema solar ni de la Galaxia...en fín, mescalero.....
29 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:30
A egarense

Lo siento, pero no puedo felicitarle por la victoria del Barcelona. Aunque soy del Atleti, hoy, el ver a Puyol, tremolando la banderita separatista, me ha sentado como una patada en los mismisimos.
30 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:32
Puyol capitán de la selección esapañola campeona de Europa....interesante.......
31 mescaler, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:34
#29 Yo sí me alegro. Los madridistas que conozco son más fanáticos que Muela y el beatito juntos, asi que no les va a venir mal una lección de humildad.
32 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:35
31# mescalero:

Cuando alguien iguale las 32 ligas y las 9 copas de Europa (enttre otras muchas cosas) tal vez mescalero...tal vez y aún así....no creo....
33 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:36
# 31

A mi, el aspecto deportivo me es indiferente, mi malestar es por la connotación politica.
34 Hegemon1, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:38
No creo que sea este sitio para hablar del partido pero como madridista confieso que el Barça fue superior y digno campeón de Liga. No hay nada más que habalr. Como el Madrid hay que saber ganar o perder. Otor año será, llevabamos dos años ganándola así que ahora que la gane otro no pasa nada.
35 DeElea, día 3 de Mayo de 2009 a las 11:48
26#

Si si, las Teocracias, las Verdades Eternas, el opio del pueblo y tal y tal muy marxista todo.

También es curioso, lo utilizaron los monarcas del Absolutismo Ilustrado como critica al freno que les suponía la Iglesia, luego los Ilustrados Liberales contra los propios Absolutistas Ilustrados y finalmente los marxistas y socialistas contra los liberales, hoy sin embargo por lo visto la acusación es propia de liberales y socialistas tanto contra ellos mismos como contra todos aquellos que señalen los defectos de los fundamentos de ambas ideologías, que son los mismos en cuanto a lo filosófico y , por qué no, lo “teológico”.
36 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:07
# 35

Si,si, los sistemas materialistas, el relativismo, la ciencia sin conciencia y tal y tal, muy integrista todo.

Tambien es curioso como lo usaron las castas gobernantes teocraticas de la antigüedad como forma de dominar espiritualmente a la gente, luego las teocracias de nuevo cuño contra las teocracias antiguas y hoy la teocracia más agresiva contra todos los que no se resignan a perder su libertad.
37 DeElea, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:13
“Tambien es curioso como lo usaron las castas gobernantes teocraticas de la antigüedad como forma de dominar espiritualmente a la gente, luego las teocracias de nuevo cuño contra las teocracias antiguas y hoy la teocracia más agresiva contra todos los que no se resignan a perder su libertad.”

….efectivamente tal y como decía Marx
38 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:16
También es curioso, lo utilizaron los monarcas del Absolutismo Ilustrado como critica al freno que les suponía la Iglesia, luego los Ilustrados Liberales contra los propios Absolutistas Ilustrados y finalmente los marxistas y socialistas contra los liberales, hoy sin embargo por lo visto la acusación es propia de liberales y socialistas tanto contra ellos mismos como contra todos aquellos que señalen los defectos de los fundamentos de ambas ideologías, que son los mismos en cuanto a lo filosófico y , por qué no, lo “teológico”.

...efectivamente, tal y como decía el papa Clemente del Palmar de Troya.

39 DeElea, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:22
Curioso a veces hasta utilizan “tácticas” semejantes, por ejemplo esto de usar los mismos argumentos aunque no encajen en el molde ni a porrazos, me recuerda el “ingenio” de mi entrañable amiguete Zimmito ¡¡¡curioso pardiez!!!
40 Sherme, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:23
Gran artículo:


Los enemigos de los trabajadores

Por Juan Ramón Rallo

"No estaría de más que antes de seguir escupiendo prejuicios los sindicatos recordaran cuál ha sido hasta la fecha el saldo para los obreros de las políticas que propugnan y que tan diligentemente ha aplicado el PSOE: cuatro millones de parados."


Sería conveniente que ciertos mitos se esfumaran para siempre; nuestro bienestar y nuestra libertad sin duda lo agradecerían. Dentro de este género, una de las milongas más extendidas reza que los sindicatos defienden los derechos de los trabajadores, que si no fuera por ellos el malvado capitalismo seguirían pisoteándolos con su bota dickensiana.

La realidad es muy distinta. La finalidad de los sindicatos es matar la economía, esto es, la destrucción de la prosperidad que favorece el sistema de libre mercado y de división del trabajo. Y es que, como atinadamente resume el economista George Reisman, los sindicatos son "básicamente organizaciones parasitarias que medran únicamente saqueando y en última instancia destruyendo las empresas que controlan. Su objetivo básico es forzar que se paguen mayores salarios por trabajos cada vez más reducidos y menos productivos". La antieconomía: producir cada vez menos y consumir más. Extraña ecuación que sólo encaja porque la diferencia entre una producción menguante y un consumo creciente se salda socavando la riqueza acumulada en un país hasta que se agota; aquello de comerse incluso las patas de la gallina de los huevos de oro.

Así pues, la implantación de las prescripciones de los parasitarios sindicatos sólo terminan en un punto: con la muerte del huésped, esto es, con la descapitalización de la empresa que los sufría. Y sin empresa no hay trabajadores ni derechos del trabajador que valgan; que se lo digan a General Motors y a sus empleados.

Merece la pena tener esto presente cuando en días tan mediáticos como hoy (1º de mayo) se escuchan sus propuestas para salir de la crisis: huir del capitalismo, no abaratar el despido, aumentar los salarios, subir los impuestos, incrementar el gasto y la deuda pública y obligar a los bancos a que expandan el crédito. Recetario que nos arrojaría, más aún si cabe, al abismo. Algunos parecen entusiasmados con las proclamas ideológicas de Zapatero del estilo "la salida de la crisis será social o no será", trasunto de aquellos apolillados "comunismo o muerte" que siempre concluían con muerte; también ahora, porque "no será". Hágase injusticia aunque perezca el mundo.

Sería inútil explicarles a esto retrógrados que precisamente porque se está incrementando la deuda pública los bancos están dejando de prestar dinero a las empresas o que negarse a abaratar el despido y aumentar los salarios equivalen a condenar a determinados trabajadores al ostracismo laboral. Incluso economistas tan antiliberales como Paul Krugman saben que el tejido empresarial español no sobrevivirá sin reformas que abaraten sus costes.

Y sería inútil porque los sindicatos españoles ni viven de mejorar la vida de los españoles, ni de los trabajadores, ni siquiera de sus afiliados. Explotan algo tan capitalista como es una marca: la marca del sindicalismo, del miedo y la amenaza contra las compañías que se nieguen a plegarse a su chantaje. Hablan de "paz social" o de "diálogo social" sólo para advertir que ellos están legitimados para iniciar la "guerra social". Su influencia y sus subvenciones son un peaje que los políticos españoles les pagan puntualmente para garantizar su comportamiento cívico; es decir, para evitar que salgan a la calle a violar los derechos de los demás ciudadanos. Extraño Estado de derecho aquel en el que unos se arrogan el derecho a chupar del bote a cambio de respetar el Código Penal.

Puede que con Zapatero sea imposible la reforma laboral. Pero sin duda con la presencia institucional y los privilegios que ostentan los sindicados españoles, ningún político se atreverá más que a parchear uno de los mercados de trabajo más rígidos y anquilosados del mundo. Con semejantes moscardones ejerciendo de lobby para hundir la economía, complicado panorama tenemos por delante.

No estaría de más que antes de seguir escupiendo prejuicios los sindicatos recordaran cuál ha sido hasta la fecha el saldo para los obreros de las políticas que propugnan y que tan diligentemente ha aplicado el PSOE: cuatro millones de parados. Que luego se atrevan a repetir sin que les tiemble la cartera que son los defensores de los trabajadores.


Juan Ramón Rallo es director del Observatorio de Coyuntura Económica del Instituto Juan de Mariana y autor de la bitácora Todo un Hombre de Estado.
41 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:31
Pues más "curiosa" es la táctica de estar todo el dia dando la lata con los mismos rancios "argumentos" teocráticos en un blog de un medio que se define con el "demoniaco" titulo de liberal.
42 ArrowEco, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:36
VV

Buenos días nos dé Dios.

Me enchufo y lo primero que veo es otro artículo delirante del chavalín imberbe Rallo, ídolo de masas liberaluchas. Un jeta que no se corta en ponerse por encima de quien sea, en este caso de todo un premio Nobel como Krugman. Lo mismo te refuta a Keynes que se pega con Cándido Méndez. Un todo terreno de esa nueva LD que se ha covertio en el Salsa Rosa de la actualidad económica. Que con su pan se lo coman.
43 tigrita, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:38
Es la fórmula de tigrita para salir de la crisis: trabajar como un chino y cobrar como el tio Tom.
44 Altisido, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:45
Hola a todos. Soy la tía Altisidora.
Arrow. Ayer no me contestó usted si la España de Franco, puesto que en ella no se podía contraer matrimonio civil era una teocracia o no.
Saludos.
45 DeElea, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:46
Bueno, lo de los sindicatos en España, al menos los dos mayoritarios es una verdadera vergüenza nacional
46 manuelp, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:47
# 40 Sherme

Igual que en un sistema de economia de mercado perfecto, los sindicatos no cumplirian otra función que la parasitaria, mientras que se esté tan lejos como estamos de llegar a ese sistema, los sindicatos son necesarios, aunque desgraciadamente los españoles, han elegido la via errónea, como correas de transmision de los partidos politicos, según la concepción leninista, en lugar de la de agrupaciones de cooperación y defensa según la concepción nórdica.
47 ArrowEco, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:51
VV

#44

Sí, fue una teocracia. Al igual que ocurre con las democracias, que no todas tienen el mismo grado, con las teocracias sucede lo propio.
48 tigrita, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:52
Ojo al parche señor Rallo: frente al liberalismo rapaz, sindicalismo parasitario al igual que ante la hermandad masónica, la Komintern.
49 Sorel, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:54
SE PREVEÍA PARA EL 4 DE MAYO
La FED retrasa, una vez más, la publicación de los test bancarios en EEUU
La Reserva Federal de EEUU (FED) retrasa nuevamente la publicación de los test bancarios (stress test) aplicados a las 19 grandes entidades de EEUU debido a la posible reacción del mercado. Al menos, seis bancos precisarán ampliar capital para evitar la quiebra.

http://www.libertaddigital.com/economia/la-fed-ret...

Imagino los codazos y puñaladas traperas de los bancos por entrar en la "lista" y que el estado useño les "saque las castañas del fuego". ¡Caramba con el paradigma de estado liberal!
50 Altisido, día 3 de Mayo de 2009 a las 12:57
Arrow.
Por fin queda usted neutralizado en cuanto a lógica. Es un gran innovador. Esa idea no la tiene un solo historiador, sino que muchos piensan que el régimen de Franco era autoritario con un fuerte componente religioso. Lo mismo que pasa en la democracia israelí.
Saludos

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