Pío Moa

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Kale borroka

6 de Febrero de 2009 - 09:03:42 - Pío Moa

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Librería Isla, en Madrid, frente a la Almudena.

–¿Les quedan ejemplares del Viaje por la Vía de la Plata?
No, señor Moa. Se agotaron enseguida y estamos esperando nuevos ejemplares.
--Veo que tienen una especie de raspón en el escaparate.
Sí, gracias a usted.
¿Cómo?
Son gentuza que trataron de intimidarme para que no pusiera sus libros en el escaparate. Como seguí poniéndolos, han echado ácido en el cristal, y no se puede limpiar. Un día entraron en la librería, tiraron por el suelo los libros de las estanterías e hicieron todo el estropicio que pudieron. Como yo estaba sola, no pude impedirlo. Y pasa alguno a menudo por delante y echa un escupitajo al escaparate...
¿No los han detenido?
Sí, pero enseguida los soltaron: que era simple vandalismo, y su palabra contra la mía... Soy cubana y conozco bien a este tipo de gente.

Bien, nótese la indefensión creciente, al estilo de las Vascongadas, que se ha instalado en el país desde que Zapo empezó a aplicar las tácticas de kale borroka en sus manifestaciones, cuando estaba en la oposición. Nótese la cobardía de los "vándalos", es decir de los "rojos" en una tradición ya vieja y que parecía superada en todas partes menos en las Vascongadas y en Cataluña. Cobardía y malignidad de los agresores negando sus fechorías ante la policía. Nótese su impunidad... La ley, en la España de Zapo, como en las Vascongadas regidas por los separatistas, protege a los delincuentes. Y muy pocos hacen frente.

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**** "En el mismo acto, el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, ha calificado a Saviano de
"símbolo ciudadano" y ha trasladado al periodista italiano el mensaje de que "no estás solo en ese combate por la libertad". Si lo dice un alcalde de Barcelona... En España, las mafias son políticas y están en el poder.

**** Un amigo me ha llamado la atención sobre una carta del conde de Gondomar, desde Londres, a su rey Felipe III, publicada en Real Biblioteca-Avisos, nº 19, por Pablo Andrés Escapa, presuntamente extraída de la correspondencia del conde. Pueden encontrarla en Google. El texto parece hasta tal punto escrito por Álvaro Cunqueiro que cuesta trabajo creer que no sea una "cachondada" del señor Escapa. Lo digo aquí por si alguien puede verificarlo.

**** La Vanguardia dice que Rajoy expresó ante Bertone "su indignación con la COPE". La libertad de expresión y las cuatro verdades que la escasísima prensa democrática y no manipuladora del país canta a la chusma política, indignan a esta. Al repulsivo Futurista no le indignan las patadas en el trasero que le propinan Zapo o Pepiño regularmente. Al contrario, le gustan y las agradece, porque aprende de ellas por donde debe ir. Debe ir, lógicamente, contra la democracia, y espera encontrar un auxiliar en la Iglesia, presionándola de consuno con Zapo y los suyos.

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De Viaje por la Vía de la Plata:

"La mujer es de Salamanca y el hombre portugués natural de Angola, pero blanco. Les gustan los viajes en plan aventurero. Han atravesado el Sahara, por ejemplo. "Puedes tener cualquier contratiempo, incluso peligroso: que haya habido una crecida y te quedes varios días aislado, teniendo que consumir tus reservas. Que se te agote la gasolina o el agua por cualquier percance. Nada de las comodidades y los servicios de aquí, desde luego. Menos mal que la gente es hospitalaria y te ayuda. Muy buena gente. La policía argelina, muy correcta, pero llegas a los países de negros y allí no te quitas de encima a los guardias; tienes que estar untándolos constantemente, de manera abierta y descarada. Si no les dar algo, aunque sea una lata de sardinas, te hacen la vida imposible... ¿Del calor te quejas? Por el desierto sí que hace calor. Más de cincuenta grados. El suelo quema..."

Buscan una forma especial de libertad, cada vez más perdida. En su modesto trotar por la vieja y civilizada península, el caminante ha palpado a menudo tanto su propia insignificancia como su libertad, perdido entre campos y cielos. También recuerda a Pessoa: "Ya no hay osadía, basta el coraje físico de un buen púgil... Las más locas tentativas de idealizar a nuestros aviadores y exploradores no logran dejar de ser ridículas, tan mediana es su estatura de alma. Es porque son hombres de ciencia, hombres de práctica. Y los grandes hombres antiguos eran hombres de sueño". Desde luego, la aventura ya no puede ser lo que fue en el siglo XVI. Quien entonces se lanzaba a lo desconocido iba realmente a lo desconocido. Los dragones, los mares hirvientes, las amenazas más inimaginables resultaban psicológicamente reales, y aun sin ellas nunca se sabía qué esperar, a poco que el aventurero saliese de su pequeño y trillado mundo. Pero la búsqueda de la aventura y las dificultades persiste. Como expuso Clausewitz, el intelecto se inclina a la precisión y la claridad, y el espíritu a la incertidumbre" 

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Hoy en Época:

MONTILLA-COMPANYS: TAL PARA CUAL

Companys pasó de españolista a tener cordial relación con los pistoleros anarquistas, y luego al nacionalismo catalán. Tras las elecciones municipales que trajeron la II República, ocupó el ayuntamiento de Barcelona con modos de gangster, sin admitir un traspaso de poderes con mínima decencia: por algo se consideraba revolucionario. Ya en la república, él y Macià, ansiosos de los votos anarquistas, favorecieron la campaña de asesinatos e intimidaciones en las empresas realizada por la CNT-FAI para eliminar a los sindicalistas contrarios e imponer el despido de otros, reduciéndolos a la miseria. Sin embargo no iban a congraciarse con la CNT, porque esta adoptó una línea aún más revolucionaria. La demagogia del partido de Companys, la Esquerra, la pintó muy bien Josep Pla: "La terminología de la Esquerra está llena de todos los tópicos del humanitarismo más insincero y tronado. Los políticos catalanes hacen grandes gestos, se ponen cada dos minutos la mano en el pecho, dan chillidos sentimentales y hacen unos terribles aspavientos de bondad. Todo el mundo pone los ojos en blanco, va con el corazón en la mano y canta confusas romanzas que hacen llorar. Toda la pornografía del exilio, el onanismo de los catalanes de América, los estados más abyectos de la mugre sensorial se han implantado. La gente se pregunta: ¿Qué es la política de la Esquerra? ¿Qué será? Es muy sencillo: serán tres años de anarquía sindical, de predominio de las ideas de la Asociación de Viajantes y el correspondiente caviar".

Companys sucedió a Macià tras la muerte de este a finales de 1933, y dio mayor impulso al separatismo. Cuando las derechas ganaron holgadamente las elecciones tras dos años de desgobierno izquierdista, Companys se declaró "en pie de guerra" contra la legalidad, y meses después organizó con el PSOE y el PNV la desestabilización sistemática del gobierno legítimo y planeó con Azaña un golpe de estado. Cuando, en octubre de 1934, el PSOE se lanzó a su vez a la guerra civil, Companys lo secundó llamando a la insurrección a los catalanes, que en su inmensa mayoría permanecieron al lado de la ley. Fracasada la revuelta, de forma un tanto ridícula, Companys, como los jefes del PSOE, negó con el mayor descaro haber tenido nada que ver en ella (los documentos de los interrogatorios resultan cómicos, de tan indignos). Al mismo tiempo trató de desviar la culpa de la derrota hacia Dencàs y los hermanos Badía, que algo, aun si poco, más que él habían luchado.

Condenado por su golpismo a 30 años, cumplió solo uno y medio, pues al triunfar el Frente Popular en las elecciones no democráticas de febrero del 36, salió convertido en todo un héroe. Poco después morían los hermanos Badía en un atentado detrás del cual siempre se sospechó la mano de Companys por un asunto de faldas, como ha revelado hace pocos años el historiador Ucelay da Cal. En fin, la carrera de Companys es larga y compleja. Por resumir diremos que al reiniciarse la guerra civil en 1936, presidió la época de mayores crímenes y latrocinios que haya vivido Cataluña en siglos, y que al final los propios anarquistas le acusaron de haberse quedado con gran parte de los bienes y dineros expoliados en tres años demenciales.

Ahora sale Montilla pidiendo la anulación del juicio a Companys "para corregir la ignominia". ¿Qué entenderá el personaje por ignominia? Pero Montilla es socialista, y en compañía de los suyos realizó Companys muchas de sus peores fechorías. Debemos considerar, además, la memoria histórica montada por el PSOE para igualar como "víctimas del franquismo" a los asesinos y ladrones chekistas tipo García Atadell, o a los etarras, con los inocentes como Peiró o Besteiro. Obviamente ese partido y su gobierno se identifican con los asesinos y degradan a los inocentes al nivel de ellos. Por eso sale ahora Montilla con el cuento de Companys. Son tal para cual.

Comentarios (145)

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1 Hegemon1, día 6 de Febrero de 2009 a las 09:30
Todos sabemos que los actos de Kale Borroka si están perpretados por miembros de ideología progre, roja, de izquierdas son justificados y no son perseguidos por las autoridades. Es una acción normal y comprensible.

Es como decía una persona de la AVT, por la puerta de la Audiencia Nacional entra Alacaraz pero no de Juana Chaos. Esa es la clave de este país, de la progresía fascistoide.
2 lupa, día 6 de Febrero de 2009 a las 09:34
#140 DeElea

Carl Schmitt , uno de los monstrous del pensamiento politico,
vale dios!

Es uno de los padres de la ley fundamental
alemana actual (no constitucion!).

Es demasiado sagaz para que le acepten.


3 Hegemon1, día 6 de Febrero de 2009 a las 09:57
Hace tiempo, Al Gore le quiso reclutar como uno de sus “apóstoles” del cambio climático. Viajó a Sevilla donde Gore insistía en que España debería de invertir en energía eólica. Alberto Vázquez-Figueroa le dijo que eso no era nada rentable en nuestros país. En las horas de verano que más energía se consumo no corre una brizna de viento por la península.

Al Gore se molestó tanto que ni siquiera le recibió aquella misma noche, tal y como le había prometido.

"A Al Gore le molestó mucho mi verdad incómoda. Él y otros señores se están haciendo ricos con el negocio del cambio climático”

A los quince días de aquel encuentro en Sevilla leyó en la prensa que Gore había adquirido el 10% de la empresa Abengoa, principal empresa española en la fabricación de molinos de viento.



Sin más comentarios.
4 alterego, día 6 de Febrero de 2009 a las 10:15
#1 Hegemon1, Es algo que del Pais Vasco pasó a Cataluña y luego ha llegado a Madrid y que aquí era residual, yo lo llamo "batasunización", se hizo evidente en la campaña de las últimas elecciones generales.

El problema es que la izquierda se siente muy cómoda con ello. Hace falta mucha firmeza para que no se extienda, es casi imposible de erradicar, pero seguro que habrá políticos que pensarán que lo mejor es llevarse bien con ellos, es una forma de criminalizar a la victima.
5 TheFlash, día 6 de Febrero de 2009 a las 10:16
Coincidencia…andaba yo citando a Gondomar en Heterodoxias.net a raíz de su papel como embajador español en Londres durante el gran incendio…
6 Hegemon1, día 6 de Febrero de 2009 a las 10:28
Tienes toda la razón alterego, sobre todo cuando dices :"Hace falta mucha firmeza para que no se extienda"...una firmeza que la derecha de Rajoy sólo es para aquellos medios y personas que no son manipulables aunque les hayan apoyado en el pasado.

al final, como dice Moa, la derecha aspira a lo mismo que el PSOE, que no es otra cosa que alternarse en la poltrona de vez en cuando y controlar a una serie de medios como controla a los suyos el PSOE. Es más de lo mismo pero con uan diferencia, unos son los que mandan y los otros los que obedecen y asumen la situación.
7 Hegemon1, día 6 de Febrero de 2009 a las 10:30
Bueno....¡¡¡ojo!!! he dicho que el PSOE aspira a alternarse, no es del todo cierto, aspira a perpetuarse en el poder, que es peor, como el PRI mexicano. La derecha es la que aspira a alternase de vez en cuando, no por principios o por servicio al país.
8 alruga, día 6 de Febrero de 2009 a las 10:33
El documental que han realizado, producido y autogestionado el beasaindarra Eñaut Tolosa y el catalán Hammudi Al-Rahmoun Font con la ayuda de la ESCAC -Escuela de Cine de Cataluña- es uno de los pocos, por no decir el único, documentos audiovisuales que trata de una consecuencia de la «kale borroka»: los arrestos masivos de jóvenes vascos, la incomunicación, el paso por la Audiencia Nacional, la cárcel, las condenas... «El drama» que se esconde tras estas realidades ha sido el fin que han perseguido a la hora de elaborar el documental «La ventana rota».

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=73414

«Se impone el Derecho Penal Norteamericano, que se caracteriza por la teoría de la ventana rota: 'Hay que aplicar la máxima dureza al autor de la ruptura de la ventana, porque si no se aplica la máxima dureza, finalmente ése terminará asesinando a alguien'. Ésta es la mentalidad; el más cruel y fascista pensamiento antropológico. Y esto es lo que se está aplicando en este país». Éstas son algunas de las afirmaciones del fallecido juez Joaquín Navarro en la entrevista que recoge el documental. Un trabajo en el que, además del que fuera magistrado en Madrid, también se recogen los testimonios de dos jóvenes de Iruñea y del durangarra Zunbeltz Larrea -actualmente en prisión- que narran su experiencia a manos de los policías, así como la incomunicación, su paso por el tribunal especial y la cárcel, siendo menores de edad.
Cómo perviven prácticas propias del franquismo en las detenciones policiales y cómo el tratamiento jurídico-legal que reciben los acusados de terrorismo es una excepción al derecho. “En el derecho de emergencia, propio del anti-terrorismo, se parte de la presunción de culpabilidad. Esto es algo que subvierte por completo los valores jurídicos. Eso ya no es derecho”, afirma en el documental Joaquin Navarro Esteban, juez de la Audiencia Provincial de Madrid
«Cuando alguien tiene que probar su inocencia, es que ya no funciona el Derecho, es que ya funcionan las reglas de la guerra», afirma el juez Navarro en otro punto del documental, de escasos 25 minutos, que, aunque fue grabado hace cinco años, no ha sido difundido hasta el pasado invierno. Barcelona fue el escenario en el que se estrenó el trabajo, y poco después llegó a Euskal Herria. Totalmente autogestionado, el documental, que entremezcla el castellano y el euskara, fue presentado en distintas localidades como Arrasate, Durango, Errenteria o Iruñea, donde obtuvo una gran acogida. Se puede conseguir una copia mediante la productora Escándalo Films.
9 Hegemon1, día 6 de Febrero de 2009 a las 10:46
A Al-Ruga y a los proetarras les molesta que la ley se cumpla cuando ellos cometen actos delictivos. La quema de autobuses públicos, roturas de escaparates, de mobiliario público comprado con el dinero de todos, no es delito si está bajo la reivindicaión fascistoide de la ETA. ¿He dicho fascistoide?...cambiarla por nazi ya que el componente racial es muy importante en las acciones etarras y batasunas.

El drama, para estos Al-Rugas, sólo existe en los cachorros etarras, en aquellos que van a empuñar un arma en el futuro dentro de la banda de asesinos. El asesinar es una consecuancia lógica y una respuesta de reveldía ante tanta opresión a la que están sometidos.....efectivamente, ¿Cómo es eso de que a nosotros no nos permiten amenzar a los ciudadanos y no nos permiten romper, quemar, tirar piedras, agredir, amenzar, secuestrar, asesinar?...¡¡es algo inaudito....como se atreve el juez opresor a aplicarme a mi, a mi, un etarra hijo del pueblo vasco la ley y a sancionarme por haber quemado un autobús capitalista y opresor español.

Esta es la moral de aquellos que la muerte y el asesinato es normal en sus vidas, tanto si se comete con el destrozo del cuerpo de la victima por una bomba colocada en los bajos de su coche, como el tiro en la nuca o el dejar morir a una chica indefensa de hambre y sed.
10 Contable, día 6 de Febrero de 2009 a las 10:47

Se pasa Pío Moa cuando llama Zapo a José Luís Rodríguez Zapatero (el que ha traído la Ruina, el Hambre, la Miseria y la Violencia a España).

Y se pasa Pío Moa porque a ese ente hay que llamarle Zapillo.

Zapo, le vioene grande.

11 Hegemon1, día 6 de Febrero de 2009 a las 10:49
Al-Ruga:

Yo te recomiendo este video que ha tendio mejor acopgido que el tuyo.

http://es.truveo.com/EL-INFIERNO-VASCO-nuevo-film-...
12 HGE, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:01
...el caso conocido es el de la librería LAGUN de San Sebastián, asaltada e incendiada en varias ocasiones por las hordas pardas batasunas, cuando se hallaba en la Parte Vieja. Una librería fundada por tipos de izquierda, como Ignacio Latierro o el político socialista José Ramón Recalde, el primero creo que militante actual de UPyD, luego "izquierda antitotalitaria", una izquierda a la que sólo por su esfuerzo en mantener una librería (de la Parte Vieja se la llevaron al Centro) en la que yo me compro a Tocqueville, Cioran, Santayana y Berlin, merece la pena votar.

¡¡Ánimo a todos los libreros y editores importantes!! Las hogueras nazis no podrán consumir nunca las "personas-libro" que NO RENUNCIAN A OFRECER TESTIMONIO de su barbarie.
13 Madriles, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:07
Zapo es un verdadero cretino, una marioneta de la Masonería, un colaborador activo del terrorismo, incapaz de resolver ningún problema real de la política española; su gan mérito estriba en ser un mentiroso compulsivo, un psicópata de los que se creen sus propias mentiras, y engañar masivamente al pueblo español.

Es obvio que sin los terroristas golpistas del 11-M del PRISOE que le llevaron a usurpar el poder, este tío nunca hubiera pasado de ser un templagaitas, un oscuro funcionario rojeras de tercera división.
14 HGE, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:10
Más sobre el infierno vasco.
15 riesgo, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:13
"Ésta es la mentalidad; el más cruel y fascista pensamiento antropológico"
Claro como el agua que la mentalidad más cruel del pensamiento antropológico es la que tienen los terroristas y filoterroristas de la violencia callejera, el terror es lo que quieren imponer, crueldad extrema, eso está claro, para todos menos para el alruga y sus compinches, naturalmente
16 gracian, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:24
Del hilo anterior y de rebote de éste

Lead 145

Primero una confidencia y es que casualidad o no, el caso es que gracias a un comentario de Manuel Pizarro en "la linterna" sobre una conferencia de Termes y la crisis bancaria llegué al texto sobre la tradición liberal española que tú me indicas..

Pero a mi juicio, el cuadro no estaría completo con esa sóla referencia, pues no debe olvidarse el cerrado e inegrista carlismo que se desarrolló en el mismo espacio geográfico junto y contra el liberalismo de raíz jesuita que cita Termes.

Los perversos efectos de ese integrismo los seguimos padeciendo todos y ahora además sus seguidores se enseñorean en toda España

17 gracian, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:28
Navarro Estevan difunto magistrado y amigo del editor de aldi beltza Pepe Rei, quien en sus páginas señalaba los objetivos a batir por los infelices patriotas vascos defensores de la libertad que entre botellón y porrito, se habían iniciado con la gasolina en la Kale Borroka
18 Madriles, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:28
La violencia callejera organizada es un crimen organizado por esas mentes criminales de la izquierda; ¿qué son sino Zapo, Rugalkaba, el Pepiño, Peces Babas, el Zerolo, etc., sino mentes retorcidas y enfermas, ávidas de odio y resentimiento, continuadores del anarquismo más cutre de los revolucionarios sanguinarios del XIX que acudían sistemáticamente a la propaganda de la insidia y la mentira, al crimen organizado, a las revueltas callejeras, al expolio generalizado, a lo Bakunin o Kropotkin?
19 ignapas, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:33
#16 Gracian

me parece a mí que el denominado "integrismo carlista" ha desaparecido prácticamente en nuestros días, y más bien lo que persiste es el "libertarismo integrista" antaño representado por Riego y compañía.
20 gracian, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:42

La Eta es una excrecencia ideológica en cuya génesis están el carlismo y los jesuitas y la Eta no ha desaparecido
21 Madriles, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:42
El Partido Popular se ha convertido en un cenáculo vomitivo de cerdos esperpénticos, de los que en medio del banquete se meten los dedos en la boca para vomitar, y una vez expulsado el vómito, se toman sus propios vómitos de nuevo, y así sucesivamente, excepto algunos más exquisitos como Rajoy, Gallardón o Trillo que se alimentan de sus propias heces y excrementos.
22 gaditano, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:48
Moa:Me suena haber he leido esa carta del Conde de Gondomar en algún libro de historia de Galicia, supongo. A mí también me había llamado la atención algo que se decía allí sobre la manera de ser de "nosotros los gallegos" o algo parecido, una expresión y filosofía que me parecieron muy ajenas a la mentalidad de la época.
No recuerdo en qué libro lo leí, pero sí lo "moderna" que sonaba. Si no de Cunqueiro...!quizá de tu profesor el estalinista/nacionalista Méndez Ferrín!

Totalmente de acuerdo en la indignación que me produce lo de esa librería. Y eso nada tiene que ver con mis profundas discrepancias con tus escritos.

Lupa: Carl Schmitt: Un gigante del pensamiento...TOTALITARIO y su culto al Estado.
Conocí a su hija,Ánima, en los setenta.Murió años después de cáncer, relativamente joven. Estaba casada con un catedrático de Derecho de la Universidad de Santiago al que los alumnos apodaban "Margarito". Era un hombre de muy poca estatura y en su casa tenía un escalón en una habitación al que decía con humor que se subía cuando estaba deprimido.Ella me pareció una persona agradable, él un tanto cargante (no por lo del escalón).
23 lupa, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:52
Pues nada , Don Pio

retrocedamos a los tiempos donde los libreros escondian las obras interesantes debajo del mostrador.

Para cuando la unidad de bomberos de Fahrenheit 451 ?
24 gaditano, día 6 de Febrero de 2009 a las 11:59
Carl Schmitt

(Plettenburg, Alemania, 1888-id., 1985) Jurista alemán. Profesor en la Universidad de Berlín desde 1934, su doctrina jurídica acerca del Estado se ha señalado como uno de los elementos ideológicos sobre los que se fundó el nacionalsocialismo, al que se adhirió en 1933. Dirigió una crítica constante hacia las instituciones y los principios democráticos durante la República de Weimar, cuya estabilidad contribuyó a socavar. Según su teoría, el poder real se descubre en la situación de excepción, según quién conserve la capacidad de decisión, y no de acuerdo con la atribución constitucional de poderes. También criticó el individualismo subyacente a la democracia, al considerar que el pueblo era propiamente masa, que adquiría una identidad por adhesión a un líder carismático, y por enfrentamiento al «enemigo», categoría fundamental en la constitución de un pueblo y que se establecía por decisión arbitraria del líder. Entre las obras en que desarrolló su doctrina, destacan La dictadura (1921), Teología política (2 vol. 1922, 1970) y Estado, movimiento, pueblo (1933).

25 lupa, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:07
La diferencia entre una democracia y una dictadura consiste en que en la democracia puedes votar antes de obedecer las ordenes.

Charles Bukowski

gaditano

Puede que Carl Schmitt no te guste, pero el que se lo ha leido y lo aplica a rajatabla es Pepiño Blanco.


26 Perieimi, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:11
Para # Madriles y otros partidarios de la teoría de la conspiración.

Y, partiendo de la base de que las conspiraciones existen como acredita la historiografía; además, qué otra cosa fue "El Pacto de San Sebastián, por poner un ejemplo familiar.

Aspecto a tener en cuenta es el empleo que de la conspiranoia hace Karl Popper, en relación con los totalitarismos.

Después de lo anterior quiero resaltar un dato incontrovertible y que pocas veces se recuerda, por no conveniente a los partidarios de la conspiración del 11-M y el consiguiente acceso "fraudulento" de ZP y el PSOE al poder el 14-M:

En las elecciones municipales de mayo de 2003, en España, el PP obtuvo 7.875.762 votos; y el PP, 7.999.178 votos.

Por tanto, un año antes del fatídico 11-M, el PSOE le había ganado unas elecciones de ámbito nacional al PP. El trabajo fundamental de eficaz propaganda ya estaba hecho.

Esto no le quita importancia al atentado terrorista como cristalizador o precipitante, pero de una tendencia ya manifestada.

Tampoco se pretende negar con rotundidad la idea de conspiración, ni que el tribunal que juzgó el caso se encontrara con "humo". Simplemente, aportar este dato, porque, al menos yo, estoy por la verdad, y cada vez me molesta más oír lo del "engaño a los españoles" por parte de ZP.

Ni ellos son tan listos, ni nosotros tan gilipollas.

Saludos
27 JAVIV, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:11
La kale borroca es la practica de la guerrilla urbana nacida en el país vasco como herramienta de presión al sistema opresor.

Este lo es, según se explica en las Ikastolas a los niños desde que son pequeños, manipulando sus voluntades al manipular su conocimiento de la realidad.

Estos niños cada vez más encerrados en su falta de conocimiento y en su odio mamado de su propio sistema, son los alevines del futuro independentismo y supremacía de la izquierda vasca, cada vez más próxima a los modos y enseñanzas del sistema Cubano.

Por si alguien no lo sabe el sistema de información es muy parecido al cubano, son los Jarraichus los ojos y oídos del partido, de ahí el miedo que tiene callado y mirando a otro lado al pueblo vasco no identificado.

LO triste es que desde aquí estamos criando a la gigante víbora vasca que enrollada en al hacha de ETA se esta apoderando poco a poco del resto de nuestro querido País, despedazado poco a poco por nuestros queridos dirigentes políticos que se lo sirven como despojos a los perros.

Gracias por abrirnos los ojos Sr. Moa, estábamos tan arropaditos con nuestras ganas de no querer saber nada de los viejos enfrentamientos, que ya se necesitaba que alguien nos contara la verdad sobre lo que aquí paso. Ahora ya no dejo que mis hijos vivan en la ignorancia, ahora le tengo a usted.

Un abrazo.
28 Perieimi, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:15
Correcció de errores a mi # 26

Obviamente, debe ser, "...; y el PSOE 7.999.178 votos".
Disculpen.
29 alruga, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:16
Confirmado: la familia no peligra en España. Lo dice el Vaticano, en boca de Tarcisio Bertone, en las narices de Rouco Varela. Y la doctrina la confirman con la práctica los González y González, una saga a la que la suerte sonríe tanto en los negocios como a Carlos Fabra en el azar. Al cuñado y al hermano del vicepresidente de la Comunidad de Madrid la familia les va bien, gracias. Gracias a Ignacio González González, vicepresidente de la Comunidad de Madrid y presidente del Canal de Isabel II, que adjudicó un campo de golf sobre los depósitos del Canal a la desconocida Tecnoconcrent, una empresa fundada por un socio de su hermano y su cuñado que, casualmente, han entrado en el capital de la misma hace sólo tres meses. Ponga un González en su vida. No González, no party. González lava más blanco.

Mientras la trama de las adjudicaciones del Canal cada vez huele más a letrina, Esperanza Aguirre sólo quiere hablar de los espías, y para decir que nunca han existido; que si alguien espiaba era porque en Madrid hay tanto funcionario que no hay quien controle su tiempo libre. La lideresa ha caído en un bucle nada melancólico. Empezó negando el espionaje en Madrid con el argumento de que se trataba de una cortina de humo gubernamental para esconder la mala situación económica. A las dos semanas, ante las evidencias y las presiones de Rajoy, se vio obligada a abrir una comisión de investigación. Y ahora no sólo vuelve a la cortina de humo (no hay duda, el temporal de nieve también es cómplice) sino que cita a los clásicos: y tú más.

Si ése es el espíritu de quien abre una comisión de investigación, la segunda de su Gobierno tras el tamayazo, ¿para qué seguir? Si se trata de aclarar el caso de los espías, Aguirre lo tiene claro. Fue Narcís Serra. Dispérsense y no me formen grupos, que aquí no hay nada más que investigar.

30 gaditano, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:25
lupa. No sé si eres hipócrita, bobo o esquizoide, pero no veo alternativa a una de esas tres opciones:
Te pasas la vida divulgando negacionismos y antisemitismos conspirativos, elogiando a pensadores filonazis o nazis-nazis y luego disimulas(?) o te contradices llamando "nazis" al Psoe y sus Pepiños.
No uses como insulto lo que admiras.
31 IdeA, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:31
Perieimi 26

Hablas de un empate en las municipales de 2003. Las reuniones de Carod Rovira, separatista aliado de los socialistas y número dos del gobierno catalán de Maragall, con ETA en Perpiñán fue a principios de enero del 2004 y hechas públicas por el ABC ese mismo mes (el voto por correo, emitido antes del 11-M, da el triunfo al pp).

Y los asesinos del 11-M, listos, lo son: se han salido con la suya y están libres.
32 lupa, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:36
gaditano #30

Pues si quieres te pongo aqui el programa de 25 puntos del NSDAP y tu mismo puedes buscar las diferencias con un programa socialista a secas.

Asi que llamar nazi a Pepiño Blanco no esta tan tirado de los pelos , porque estaras de acuerdo que es un buen alumno de Joseph Goebbels.

Sobre la relacion entre socialdemocracia y fascismo te repito la cita de Josif Vissarionovich.

El fascismo es la organización de combate de la burguesía que se apoya en el respaldo activo de la socialdemocracia. La socialdemocracia es objetivamente el ala moderada del fascismo. No hay bases para asumir que la organización de combate de la burguesía pueda lograr éxitos decisivos en las batallas, o en el gobierno del país, sin el apoyo activo de la socialdemocracia... Esas organizaciones no se niegan entre sí, sino que se complementan mutuamente. No son antípodas, son gemelos. El fascismo... existe para combatir la revolución proletaria.

Ahora estoy divulgando una cita de un pensador que no era nazi, pasa algo?
33 Hegemon1, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:44
Para 'ElPlural' existen Franco y la COPE, pero no los 4 millones de parados

Si acudís a la página de ElPlural os enteraréis de las últimas noticias sobre Franco, pero si buscaís algo sobre la crisis, quedaros en LD.

Llevaba varios días fijándome en la portada de ElPlural y me ha llamado la atención que la crisis económica, los 4 millones de parados, el cierre de empresas, los cientos de miles de cotizantes perdidos por la Seguridad Social... o no aparecen o lo hacen una vez.

Si vais hoy a la portada, os encontraréis los siguientes temas: Esperanza Aguirre, la COPE (dos veces), Aznar, Obama, Franco, Rosa Díez, Un ahijado (sic) de Zaplana carga contra los "artistas y sindicalistas paniagudos" (sic), Telemadrid, los gaymonios, Ejpaña en el G-20... Entre los columnistas, la palma a la columna y el análisis más apasionante en unos momentos en que en Expaña se están destruyendo más de 6.000 empleos diarios y en que la economía se está paralizando se la lleva Pedro Zerolo, con su columna titulada Condones. ¡El sexo como elemento de alienación personal!

Desde luego, cada medio puede montar su portada con las noticias que quiera, pero me asombra que a un diario pogresista le importe más lo que diga Aznar, un señor particular, que los 4 millones de parados. Será que ElPlural ha decidido contribuir al optimismo con el que ZP sostiene que se crean puestos de trabajo.

¿Fue éste el periodismo que aprendió Enric Sopena en la Universidad del Opus Dei?

34 gaditano, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:47
Pues tú sabrás a donde quieres ir a parar citando las chorradas de Stalin sobre la "burguesía" y el fascismo y la revolución "proletaria", al lado de las de los nazis o los católicos más reaccionarios como Donoso Cortés.
Yo soy de los que piensan que el nazismo era más socialista que conservador de derechas.
Pero yo estoy totalmente EN CONTRA del nazismo mientras que tú llamas nazi al PSOE para a continuación afiliarte a todo tipo de tesis simpatizantes del nazismo.
Te lo repito: No uses como insulto aquello que admiras.
35 gaditano, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:51
Por otro lado un partdo es lo que HACE, no su programa.
Si la historia la escribiésemos basándonos sólo en los Programas de los partidos o los de las Iglesias, la Historia sería un cuento de hadas.
El nazismo es aborrecido sobre todo por la exterminación masiva de judíos, cosa que sólo aparece insinuada en su programa, apenas.
El estalinismo es aborrecido por el Gulag y las purgas, cosas todas apenas insinuadas en los programas emancipadores de los bolcheviques.
El PSOE, con todos sus defectos, está en la práctica afortunadamente a años luz del nazismo. O no estaríamos en este blog o ni siquiera vivos algunos que escribimos aquí.
36 Sherme, día 6 de Febrero de 2009 a las 12:57
32# Ese trozo de texto es el fundamento en la II GM y posterior al IDENTIFICAR por lso partidos comunistas al fascismo con "la derecha burguesa". Todo lo que no fuera comunista era "derecha". Crearon el término "social-fascista".

Es fascismo es meramente una forma de actuación en política. Co el acogotamiento de los demás contendientes. Se ejerce LA FUERZA DE LA COACCIÓN.

El movimiento Musssoliniano era una heterodoxia del socialismo internacionalista para hacerlo NACIONAL. Tampoco estaba por "la lucha de clases" sino por la UTILIZACIÓN de TODAS las clases sociales en el objetivo TOTALITARIO de la "construcción o salvación" nacional. Sus MÉTODOS de actuación política es lo que lo definieron. La MARCHA sobre ROMA, con sus banderas y vestimentas, fue su principal acto de PROPAGANDA. Ya se conocían las ATROCIDADES que la Revolución rusa había producido. Y el fascismo parecía otra fórmula menos sangrienta. De hecho así fue. Su unión con los LOCOS RACISTAS alemanes les llevó a la destrucción junto a ellos.

Mussolini era admirado por todo el mundo occidental antes de su alianza con Hitler y los japoneses en el Eje. Fue admirado por Roosewelt, Chruchil y aquí por Primo de Rivera. El término de la guerra y la "desfascistización" anexa a la "desnazificación" hicieron el resto. Los rusos sabedores que el nazismo era un problema LOCAL y era mucho más peligroso para ellos el Fascismo, IDENTIFICARON a éste con el "autoritarismo" o totalitarismo y después con "el IMPERIALISMO". Pura y simple POPGANDA de la Guerra Fría. Pero aún continua, como tantas otras estrategias para la destrucción de Occidente (ecologismo radical, antinucleares, antiglobalización, etc) levantadas por la KGB.
37 IdeA, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:00
gadi

No fueron liquidados todos los rusos en el gulag. Llevamos más de un millón de asesinatos y zp quiere ampliar ese criminal gulag. ¿Qué diferencia hay? Años luz, no.
38 Witzinge, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:01
10 Contable ... mejor aun ZapaCero
39 Hegemon1, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:04
Es difícil que no se te revuelvan las tripas cuando vemos al PSOE en acción y acusando sin pruebas (puede más el deseo que la realidad) en la Comisión de Investigación que Aguirre a abierto para esclarecer la presunta trama de espionaje a su altos cargos en el Gobierno de la Comunidad de Madrid. Como si de una broma del "colmo" se tratara, o una parodía ignominiosa del Wyoming y su becaria, o una burla de cámara oculta es lo que me parece cuando veo a los socialistas ladrar en dicha Comisión.

Como si los casos de espionaje a Pizarro "y desde el Rey para abajo" no existieran o nunca fueron con ellos, los socialsitas se erigen como la voz de la conciencia madrileña, los portavoces de las prácticas más honradas que en política ha habido, con sus 100 años de honradez a sus espaldas y sus entradas a las cárceles de Guadalajara una buena tarde de primavera con todos los "honrados" despidiendo a sus camaradas demostrando a su vez su gratitud por los servicios prestados y la injusticia que se cometía.

Como un bicarbonato a tanto empacho sale Esperanza Aguirre, a la que han querido decapitar pero que con un quiebro del que nadie dió cuenta, quitó al verdugo su instrumento macabro y sin saber como empezó a dar mandobles a diestro y siniestro y "mando callar" que ya estaba bien de tanta burla y tanto cinismo.

"Desde el Rey hasta abajo"...y Borrell y Redondo Terreros, y tantos casos que parece una broma ver al PSOE en una comisión de espionaje sin ser ellos los investigados.
40 lupa, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:07

Carl Schmitt, Políticamente Incorrecto

Luis R. Oro Tapia



Este año se conmemora el vigésimo aniversario del fallecimiento de Carl Schmitt (1888-1985). En el mundo hispánico, hasta el momento, dos revistas españolas han dedicados números monográficos a él. Un análisis particular


Este jurista y politólogo alemán fue en vida un pensador controvertido y lo sigue siendo aún después de muerto. Lo cierto es que tenía algo de sofista. Era, en efecto, un polemista brillante e irritante. Exasperaba a sus interlocutores por el carácter punzante de sus argumentos, por la radicalidad de sus propuestas teóricas y por el desenfado con que expresaba aquello que era, y sigue siendo, políticamente incorrecto.

También fue hombre de compromisos políticos. Su adhesión al nacional socialismo pronto tuvo un revés, pues cayó en desgracia ante los jerarcas del régimen. Se le acusó de deslealtad por mantener vínculos con intelectuales judíos. La acusación no era infundada. Uno de sus amigos más célebres fue Leo Strauss (1899-1973) con quien mantuvo una larga relación que se inició en la década de 1920 y que expiró con la muerte de éste en 1973. Por su parte, Leo Strauss, el actual gurú de los neoconservadores norteamericanos y mentor intelectual de algunos personeros de la administración Bush, como Donald Rumsfeld y Dick Cheney, nunca renegó de sus vínculos y afinidades intelectuales con quien fuera su maestro y amigo.

Schmitt sigue suscitando polémicas en la actualidad. En el mundo hispanoamericano, inicialmente, fue acogido en las filas de la mayoría de las corrientes de derecha, especialmente en los círculos conservadores. En cambio, en el mundo anglosajón, en la actualidad, es reivindicado, como analista político, por intelectuales que simpatizan con corrientes de izquierda como Chantal Mouffe. Qué paradoja. ¿Se trata de una contradicción? ¿O será otro de los tantos malos entendidos que ha suscitado la lectura de sus obras? Para saberlo, es necesario preguntarse si el pensador y jurista alemán tiene puntos de fricción o de afinidad con ambas corrientes.

Creo que no se puede tildar a Schmitt como un conservador a secas. Hay aspectos de su pensamiento que están en franca oposición al conservadurismo como, por ejemplo, su rechazo a la idea de Derecho Natural y el escarnio que hace de la teoría de los valores. Respecto al marxismo nunca aceptó la tesis de la superación del conflicto, de la extinción de las relaciones de poder y en última instancia de la política. Las aspiraciones de esta última corriente se basan, según Schmitt, en una concepción demasiado optimista de la naturaleza humana. Tal presunción es desmentida por la experiencia histórica y por nuestra propia observación de la realidad.

Así, Schmitt se situaría en una especie de tierra de nadie al discrepar en aspectos fundamentales con cada una de las corrientes más emblemáticas de la derecha y la izquierda. Pero ¿hay algún punto en que Schmitt coincida, a la vez, con el conservadurismo y el marxismo? Y si existe ¿cuál es?

Schmitt es un autor difícil de encasillar. Pero se puede clasificar, sin lugar a dudas, como un pensador antiliberal. Y es precisamente este punto el que permite explicar por qué es reivindicado por dos tradiciones, que a pesar de ser opuestas, coinciden en un aspecto que para ambas es crucial: la crítica al liberalismo.

Lo que ha cautivado en los últimos años a algunas corrientes de izquierda es, concretamente, el antiliberalismo que está implícito en sus obras. Cuando el marxismo ha caído en el descrédito por el fracaso de los socialismos reales, ¿desde qué óptica se puede seguir criticando al liberalismo con alguna probabilidad de éxito? Desde una perspectiva lo más alejada posible del pensamiento que suscitó la bancarrota.

En este horizonte, para muchos de abatimiento, aparece Schmitt como un aliado que viene de fuera de las filas de la izquierda. No obstante, su contribución es bienvenida en cuanto se trata de una colaboración que proviene de un enemigo fraternal a la que es preciso rescatar en lo que tenga de útil. Es así como Schmitt se constituye en un referente para cierta izquierda después de la caída del Muro de Berlín, cuando una parte de ella quedó en estado de orfandad política e intelectual. En ese contexto, el jurista alemán constituye un hallazgo, porque su crítica al liberalismo no proviene de la vertiente marxista.

El arsenal de argumentos contra el liberalismo que proporciona Schmitt tiene una impronta realista. Su crítica es elaborada a partir de la observación de la realidad y no a partir de presunciones metafísicas. Schmitt hace comparecer a la retórica liberal (que tiene por finalidad perfilar una imagen del mundo acorde a sus intereses) ante la realidad sociopolítica y cultural que ella ha creado. La primera está constituida por el orden que en cierta manera ya ha configurado y la segunda por el mundo que ha prometido que pronto vendrá. El resultado de tal operación es el desenmascaramiento del discurso y la mitología política liberal.

Otro punto que convirtió a Schmitt tempranamente en un pensador controvertido, en cuanto suscitó y sigue suscitando hasta hoy en día antipatías y simpatías igualmente radicales, es su discutida concepción de la política como la relación amigo enemigo. Para Schmitt la política surge en situaciones de antagonismo extremo en la cuales los hombres se alinean en amigos y enemigos con la finalidad de defenderse de las agresiones de otras colectividades o con el propósito de atacar a otros grupos. Tales situaciones ponen en riesgo la vida de los individuos, puesto que dicha relación supone la posibilidad real de matar físicamente y de ser destruido por otros.

Al respecto cabe preguntarse si Schmitt se complace o no ante una eventualidad de esa índole. La respuesta es negativa. Para Schmitt la relación amigo enemigo no es normal ni deseable. Es más, se puede decir que en cierta manera es detestable. Pero, lamentablemente, es parte de la realidad y por ser tal no se puede desconocer.

Estimular dicha relación es regocijarse ante la posibilidad de una guerra internacional o civil. Esta última supone un conflicto irresoluble entre grupos al interior del Estado. La hostilidad entre los bandos suscita una situación de anormalidad que lleva a la anarquía. Schmitt es un pensador del orden. Detesta el caos, al igual que su maestro Hobbes. Su temor al desorden lo lleva a desconfiar incluso del pluralismo al interior del Estado, porque puede eventualmente generar las condiciones para que surja la polaridad amigo enemigo y estalle una guerra civil. En efecto, una de sus preocupaciones principales es cómo evitar la posibilidad de que surja tal polaridad y no alentarla.

Si la política se caracteriza por la hostilidad entre colectividades organizadas y Schmitt no la visualiza con simpatía, entonces también cabe preguntarse si Schmitt, enjuiciado desde la lógica de su propio planteamiento, ¿es un pensador político o antipolítico? La respuesta es ambigua, porque es ambas cosas a la vez. En lo que respecta al plano intraestatal es un pensador antipolítico, en cuanto rechaza todo atisbo de antagonismo que pueda alcanzar el umbral de la relación amigo enemigo. En el plano externo, sin embargo, es un pensador que afirma la existencia de lo político, no como algo deseado, sino como un dato básico de la realidad; en cuanto la enemistad irrumpe con mayor frecuencia en el plano de las relaciones internacionales.

Pero en última instancia para Schmitt la política es algo ineludible. Porque el hombre por naturaleza no solamente está abierto a la amistad, sino que también a la hostilidad. Y esta última lo convierte en un ser riesgoso y peligroso para los demás, en cuanto está abierto a reñirse con sus congéneres y a tener conflictos con ellos. En la medida que el antagonismo sube de intensidad se configura la relación amigo enemigo y se entra de lleno en el campo de la política. Aceptar tal antagonismo es algo muy diferente de elogiarlo. Las críticas ácidas de Schmitt van contra aquellos que intentan ocultar o desconocer dicha realidad.

Para Schmitt negar la hostilidad es ignorar una peculiaridad desagradable (pero decisiva) de la naturaleza humana y desconocer el rol que ella ha tenido en la historia. Así, abominar de la concepción schmittiana de la política sería abominar contra una parte de nosotros mismos.

http://es.geocities.com/sucellus24/3082.htm




41 Sherme, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:11
39# Ciertamente las declaraciones de los sociatas madrileños son vomitivas. SIN NADA quieren montar un escándalo. Cuando ellos no tienen más que callarse. Pero no se les ha caído nunca la cara de vergüenza, como NO la tienen...
42 Sherme, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:13
41# Bueno lo que tienen es MUCHA CARA y ninguna vergüenza...
43 lupa, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:16
Sherme

Recuerda que el que dió la orden de asesinato para Rosa Luxemburg y Karl Liebknecht fue un socialdemocrata.

Fué este :

http://www.biografiasyvidas.com/biografia/n/noske....

44 lupa, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:23
#36 Sherme

La cita de Stalin es de 1924 , asi que si es el fundamento para la segunda guerra mundial habria que cuestionarse de nuevo una cantidad de cosas.
45 lead, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:27
[Libertad de pensamiento de los Jesuítas]

gracian #16 y 20

Un cura guipuzcoano amigo mío, buen historiaor que ha escrito un montón de libros, me señalaba el otro día algo ya conocido, pero que debe recordarse: los jesuítas tienen gran libertad de pensamiento, por lo que puedes encontrar en la Orden individuos de todas las tendencias, desde grandes misioneros "multicuturalistas", diríamos hoy, como San Francisco Javier hasta teóricos del Liberalismo de la Escuela Subjetiva del Valor, como su primo Martín de Azpilcueta, pasando por Socialistas (cristianos, eso sí, pero mandando ellos) como los que crearon y mantuvieron las Reducciones del Paraguay en el siglo XVIII, o promotores y defensores de la Teología de la Liberación, como el padre Ellacuría y demás jesuítas españoles en Centro-América.

O pensadores y científicos, como el paleontólogo y filósofo Pierre Teilhard de Chardin. O matemáticos como el padre Chacón. O...:

http://www.forumlibertas.com/frontend/forumliberta...


Hoy día vemos la diferencia que hay entre el nido de nacionalistas vascosque es la Universidad de Deusto (recuérdense aquellos tiempos, hace 40 años, con el padre Scheiffler*), pero donde también está un defensor de la unidad de España como el historiador padre Fernando Gª de Cortázar, y las tendencias abiertas que imperan en la Universidad de Comillas, de Madrid (ICAI e ICADE).

(*) A muchos vascos siempre nos llamó la atención el denodado y meritorio esfuerzo de extranjeros como el proto-nazi francés Joseph-Augustin Chao (buen discípulo de Herder) o descendientes de extranjeros, como el mencionado padre Scheiffler o el teórico de ETA Federico Krutwig (ambos de estirpe alemana, como el mencionado Herder y de reconocida raigambre nazi), por descubrirnos eso de que no somos españoles, como si la española fuera una raza (categoría en la que se mueven los socialistas nacionalistas). De cualquier forma, con Sabino Arana ya tenemos un nazi propiamente vasco (y español, por mucho que le fastidiase, pues era de Bilbao, ciudad fundada en 1300 según el Fuero de Logroño).
46 gaditano, día 6 de Febrero de 2009 a las 13:58
La 'fiesta sagrada' de don Carlos

El homenaje franquista en 1962 al principal jurista del nazismo, Carl Schmitt

Manuel Rivas 02/04/2006



Estamos en el salón de conferencias del número 1 de la plaza de la Marina Española, sede central del partido único denominado Movimiento Nacional. "Numerosísima concurrencia", dirán las crónicas periodísticas, con la presencia de dos célebres ex ministros de Franco, Serrano Suñer y Fernández-Cuesta, y numerosas personalidades del régimen, junto con miembros de la judicatura y de la jerarquía eclesiástica. Convoca el Instituto de Estudios Políticos. Su director destaca la trascendencia del acto, en el que se va a homenajear a "una de las figuras más ilustres de la ciencia política europea, especialmente vinculada a España". Se trata de Carl Schmitt. Don Carlos, en confianza, para muchos de los presentes, va a ser condecorado e investido como miembro de honor del Instituto, distinción que se concede por vez primera desde que fue creado en 1939, poco después de la victoria franquista. Este organismo fue concebido como una fábrica de ideas de la dictadura, de legitimación del caudillismo, inspirándose en el modelo de abastecimiento intelectual del nazismo. Uno de los primeros directores, Francisco J. Conde, era un discípulo directo de Schmitt. El actual, Manuel Fraga Iribarne, le va a rendir hoy admiración y le presentará como "venerado maestro". Estamos a 21 de marzo de 1962. La celebración tendrá un broche imprevisto.

Así que no es casual que en el homenaje que los jerarcas franquistas le rinden en marzo de 1962, don Carlos invoque a la providencia y hable de una "fiesta sagrada en el crepúsculo de la vida"
Schmitt había ingresado en el partido nazi en 1933 de la mano del filósofo Martin Heidegger, con quien quería ir a la cueva de Platón y apropiarse del proyector de ideas
"Es una coincidencia significativa que el impulso sincero de investigación me haya conducido siempre a España", dice don Carlos el 21 de marzo de 1962 ante las élites del franquismo
¿Quién era aquel "venerado maestro" que merecía tal homenaje en la España de 1962? En la presentación se había destacado su condición de profesor catedrático en Colonia y Berlín y su autoridad en Derecho Constitucional. En realidad, así, sin cronología histórica, era una presentación cauta. Carl Schmitt había sido mucho más que todo eso. Había sido conocido como el kronjurist, la corona o el cerebro jurista del III Reich. El principal artífice de la arquitectura jurídica del nazismo. El diseñador del permanente "estado del excepción", para quien la política es sinónimo de guerra, y el adversario o disidente, de enemigo. El teórico del decisionismo, que lleva al límite perverso la máxima de Hobbes: "Autorictas non veritas facit legem" (la autoridad, no la verdad, es la que hace las leyes). Una actualización de esa otra indisoluble unidad marital, la del trono y el altar, en la que el monarca absoluto es ahora un providencial Führer o Caudillo. En la práctica, una justificación de la tiranía con lenguaje futurista, para la sociedad de masas. A diferencia de otras épocas, en las que la marca del tirano era el obsceno desprecio por la ley, la gran operación de ilusionismo histórico de Schmitt es convertir al tirano en "supremo juez", en fuente de derecho, el que con sus pasos va imprimiendo la ley. Tras la caída del III Reich, Carl Schmitt pasó un breve periodo de internamiento, entre 1945 y 1947, en el campo de Berlín-Lichterfelde-Süd y en Núremberg, en calidad de testigo-acusado; un proceso del que consiguió zafarse con esa habilidad de escurridizo que caracteriza muchos de sus movimientos históricos. Sobre esa experiencia escribió Ex captivitate salus, donde aparece un único simulacro de arrepentimiento mediante una frase latina: "Non possum scribere contra eum, qui potest proscribere". No puedo escribir, dice en aparente clave retrospectiva, contra aquellos que pueden proscribirme. Una equívoca exculpación en un maestro de la escritura oblicua. Sorprende ese recurso en un admirador de Melville y conocedor de la respuesta del escribiente Buterbly ante el encargo que violenta su conciencia: "Preferiría no hacerlo". Hubo quien tuvo el valor de decir que no. Por ejemplo, en el campo jurista, el valeroso Hans Kelsen, con quien Schmitt había polemizado sobre la democracia parlamentaria, y que, proscrito, con el estigma de "enemigo", siguió defendiendo la libertad en el exilio. Hubo quien ejerció al menos la resistencia del silencio ante la aplastante maquinaria totalitaria. Schmitt, no. Al contrario. Su aportación a la ascensión del nazismo fue entusiasta y sistemática, y lo fue en el periodo decisivo, entre 1933 y 1936. Con anterioridad había contribuido a minar la República de Weimar, postulando un presidencialismo de excepción que prefiguraba las formas modernas de dictadura. Ya ocupaba Donoso Cortés, y el hechizo del sable, un lugar de honor en su cabeza. Schmitt había ingresado en el partido nazi en 1933 de la mano del filósofo Martin Heidegger, pronto nombrado rector de Friburgo y con quien compartía la voluntad de bajar a la cueva de Platón y apropiarse del proyector de ideas. "¡Quien ama la tempestad y el peligro debe escuchar a Heidegger!", se dijo el 30 de noviembre de 1933 en Tubinga. Ésa era la clase de retórica que excitaba a Schmitt. También se dijo: "Cuando Heidegger habla desparece la niebla delante de nuestros ojos". Eso quizá le importaba menos. Parte del hechizo que ejerció Schmitt sobre muchos tiene que ver con sus dotes para el enmascaramiento. No obstante, cuando le convenía, con el viento a favor, abandonaba el estilo críptico y su prosa avanzaba con peligrosa determinación. El 1 de agosto de 1934, el ya catedrático de Berlín escribe en Deutsche Juristen-Zeitung, principal palestra, la más osada formulación jurídica de la tiranía en los tiempos modernos: "El Führer es el único llamado a distinguir entre amigos y enemigos. El Führer toma en serio las advertencias de la historia alemana, lo que le da el derecho y la fuerza necesaria para instaurar un nuevo Estado y un nuevo orden. El Führer defiende el derecho contra los peores abusos cuando, en el momento de peligro, en virtud de las atribuciones de supremo juez que le competen, crea directamente el Derecho". No se trataba sólo de un agasajo teórico para Hitler. El texto servía para justificar a posteriori las ejecuciones ordenadas por el Führer el 30 de junio de ese año (la llamada noche de los cuchillos largos). Entre los eliminados figuraba una antigua amistad de Schmitt, el canciller Schleicher y su esposa. Más adelante, igualmente contundentes, sus aportaciones irán también orientadas a legitimar la expansión bélica del III Reich. Hay una idea que atraviesa su obra, y es la de la guerra como partera.
"... Y Caín mató a Abel. Así comienza la historia de la humanidad". Ésa es la lapidaria versión de Schmitt. En una conferencia a los estudiantes de Colonia, en 1940, les alecciona para convertir ideas y conceptos en "armas afiladas". Todo su pensamiento está marcado por una impronta belicosa. Incluso la "verdadera" política, que considera inseparable de la dialéctica amigo-enemigo. Tampoco sus abundantes imágenes o metáforas de inspiración religiosa son ajenas a la idea de un teocrático totalitarismo que tanto influirá en sus amigos españoles. No por casualidad encontrará las mayores afinidades en algunos de aquellos que propugnaban "la santa intransigencia, la santa coacción y la santa desvergüenza". Schmitt se define como "un Epimeteo cristiano". Epimeteo desoye el consejo de su hermano Prometeo y se esposa con Pandora, quien abrirá la jarra o caja de la que saldrán las fuerzas devastadoras. "Yo soy católico no sólo de acuerdo con mi religión", dice en 1948, "sino también de acuerdo con mi origen histórico, y, si se puede decir así, de acuerdo con mi raza". La más acabada construcción de su identidad es el carácter de katechon. Ser un katechon. Un concepto extraído de la apocalíptica cristiana, y en concreto de uno de los textos más enigmáticos del Nuevo Testamento, la segunda Carta a los Tesalonicenses, atribuida a san Pablo. Hay un poder o persona (ho katechon) que frena la llegada del "impío" (ho anomos). Un poder que "mantiene a raya" al diablo. Aquel que se arroga el papel de katechon, y es el caso de Schmitt, estaría cumpliendo una misión providencial, sagrada. Así que no es casual que en el homenaje que los jerarcas franquistas le rinden en marzo de 1962, don Carlos invoque a la providencia y hable de una "fiesta sagrada en el crepúsculo de la vida". ¿Qué había sido de él, del kronjurist o crown jurist del nazismo, antes de llegar a la celebración del crepúsculo en España?
Una falsedad biográfica amable con Carl Schmitt le sitúa fuera de juego a finales de 1936 debido a intrigas interiores del nazismo. No obstante, contó siempre con la protección del todopoderoso Göring. Continuará siendo profesor en la Universidad de Berlín y consejero prusiano hasta el fin de la guerra. Pero el resto no será en absoluto silencio. Su actividad como propagandista del modelo jurídico nazi será intensa y se extenderá hasta casi el final de la contienda por la Europa dominada o afín. En el homenaje de 1962 hace una velada alusión a su estancia en Madrid veinte años antes, es decir, en 1942, el momento de mayor presión para que España se implique plenamente en la guerra. Hay un rastro que lo sitúa entonces como secretario del Instituto Alemán de Cultura en Madrid. "En representación de este Centro y de la Embajada Alemana" (Arriba, 22 de abril de 1942), asiste a un cónclave que inaugura un capo del derecho fascista italiano, Giuliano Mazzoni. ¿Fuera de juego? En realidad, ¿cuál es la misión providencial que lleva a Schmitt a Madrid precisamente en esas fechas?
47 gaditano, día 6 de Febrero de 2009 a las 14:01
"Nunca olvido que mis enemigos personales son también los enemigos de España", escribirá a Francisco J. Conde en una carta fechada el 15 de abril de 1950. "Es ésta una coincidencia que eleva mi situación privada a la esfera del espíritu objetivo". Juan Donoso Cortés (1809-1853) es la clave de la temprana relación de Carl Schmitt (1888-1985) con España, o mejor sería decir, con su pensamiento reaccionario. El marqués de Valdegamas había sido un alegre liberal extremeño en su juventud. Hasta que, en su propia expresión, se hizo "un peregrino de lo Absoluto". Un peregrino tan amargado, y que miraba con tanto asco a la pecadora humanidad, que le llegó a parecer merecedora de los periódicos sacrificios purificadores de la sangre. Una orgía de malhumor reaccionario la de Donoso que escandalizaba al mismísimo Menéndez Pelayo (reaccionario, sí, pero más sobrio), quien se horroriza ante algunas afirmaciones del marqués. Por ejemplo: "Jesucristo no venció al mundo ni por la santidad de su doctrina ni por los milagros ni profecías, sino a pesar de esas cosas". Delirante, pensaba el ortodoxo Menéndez Pelayo. Pero acontecimientos históricos posteriores en España, como la bendición episcopal y papal de la espantosa guerra de 1936 como "Santa Cruzada", llevarían la marca de ese delirio.
Para Carl Schmitt, el sinarquista Joseph de Maistre, el tradicionalista Louis de Bonald y el fundamentalista católico Donoso Cortés configuran la tríada doctrinal sobre la que levantar "el nuevo orden" de un totalitarismo de cuño teocrático. La nueva versión del Sacro Imperio. Donoso Cortés había sido el autor del único gran discurso que el integrismo absolutista español del siglo XIX consiguió exportar con cierto éxito al resto de Europa. No es de extrañar. El llamado Discurso sobre la dictadura, pronunciado el 4 de enero de 1849 en el Congreso de los Diputados, es una de las intervenciones más espantosas, en el sentido de estremecer, de las que seguramente se pronunciaron nunca en una cámara de la representación popular. Los bravos y aplausos de la mayoría conservadora forman parte vibrante del discurso. Donoso no duda en asimilar la dictadura a un hecho divino, a una orden de la providencia. Rancio en el contenido, el impacto del discurso, el eco que alcanzó en la Europa conservadora, tiene que ver con el estilo directo y apodíctico y su remate intimidatorio. Es probablemente el primer discurso fascista en el sentido moderno. Ya a principios de los años veinte había encandilado a Carl Schmitt, nacido en Plettenburg, Westfalia, en un ambiente católico muy conservador. En 1929, el profesor y jurista alemán comparece por vez primera en Madrid para pronunciar una conferencia. ¿De qué habla? Viene a redescubrir Donoso Cortés a los españoles: "Se trata de escoger entre la dictadura que viene de abajo y la dictadura que viene de arriba: yo escojo la que viene de arriba, porque viene de regiones más limpias y serenas; se trata de escoger, por último, entre la dictadura del puñal y la dictadura del sable: yo escojo la dictadura del sable, porque es más noble [¡bravo, bravo!]". El interés por la historia de España tiene otro referente. En uno de los textos en que destila antisemitismo, utiliza como precedente la expulsión de los judíos en el periodo de los Reyes Católicos.
He aquí el curioso círculo que traza la historia. El demiurgo en el que se inspiran los juristas del franquismo para presentar el ilegítimo régimen como una creatio a Deo ("Franco, caudillo de España por la gracia de Dios"), está a su vez inspirado en el ideario enloquecido de un reaccionario español de la primera mitad del siglo XIX. Además de la comunidad de ideas, en él encontró Schmitt el rasgo principal que debe caracterizar a un führer, duce o caudillo: "la ferocidad del discurso". Liberal en sus años mozos, la crítica al liberalismo por Donoso llegará a expresarse con una ferocidad extrema, esa que le lleva a asociar la dictadura con la forma de gobierno que corresponde a la ley divina y natural.
Pero hay un trazo del liberalismo político que concentra todo su desprecio, toda su repulsión. El liberalismo es... frívolo. ¡Frívolo! ¡Dios, qué repugnancia! He ahí una marca de Donoso en Schmitt y que éste subraya muy pronto en su crítica al sistema liberal y a las democracias parlamentarias. La frivolidad. He ahí el terrible pecado, equivalente al relativismo en religión, según el Syllabus. Un híbrido de Donoso y Schmitt, Eugenio Montes, primero mascarón de proa intelectual contra la II República y luego botafumeiro del dictador, publicará en 1934 el Discurso a la catolicidad española, tan celebrado por la derecha de la época, en el que deja claro que no cabe concesión alguna a la forma de gobierno: "Todo relativismo, por el hecho de serlo, ya es anticatólico. Convertir la relatividad en norma ideal o hábito de conducta equivale a entregarle el alma al demonio". ¿Por qué toda la ira totalitaria se concita en esa idea cascabelera de "frivolidad" hasta convertirla en el peor de los insultos? La "frivolidad" liberal pretende que la política sea un campo neutro, tratando de evitar la confrontación. Pero la política "en serio", para los Donoso de ayer y de hoy, es eso precisamente: la confrontación con el enemigo. Y si no hay enemigo a la vista, hay que buscarlo. Ya aparecerá.
"Es una coincidencia significativa que el impulso sincero de investigación me haya conducido siempre a España", dice don Carlos el 21 de marzo de 1962 ante las élites del franquismo. Y habla, cómo no, de la guerra: "Veo en esta coincidencia casi providencial una prueba más de que la guerra de Liberación Nacional de España es una piedra de toque". Los presentes comparten muchos sobreentendidos. En realidad, este reconocimiento no es un hecho excepcional. En 1952, la revista Arbor, dependiente del Consejo de Investigaciones Científicas y uno de los medios más relevantes de expresión de la intelectualidad franquista, publica la exégesis 'Carl Schmitt en Compostela', escrita por el romanista Álvaro D'Ors, miembro destacado del Opus Dei y catedrático en la Facultad de Derecho de Santiago. Será también aquí, en 1960, donde la editora Porto y Cía. publique la versión española de Ex captivitate salus (Experiencias de 1945-47). El libro es recibido y comentado por la prensa de la época con ciertos honores. La obra fue traducida al castellano por su única hija, Ánima, casada con un catedrático de Historia del Derecho, Alfonso Otero, a quien había conocido en Alemania. Esta edición española incluye como novedad un interesante prólogo que Schmitt escribió en Casalonga, una casa de campo en las afueras de Santiago, en el verano de 1958. Trece años después del hundimiento del III Reich, no hay en ese prólogo ni una nota, ni una gota de arrepentimiento, ni una alusión a los horrores de la guerra y a la política de exterminación racial conocida como Holocausto. El único campo de concentración del que se habla es aquel en el que estuvo internado un breve periodo de tiempo después de la guerra y el único lamento es el que denuncia la "criminalización" de la Alemania vencida. A principios de los sesenta, en las veladas compostelanas, Carl Schmitt, tan crítico siempre con la democracia norteamericana, empieza a mostrar un inusitado interés por un político llamado Barry Goldwater, antiguo soporte de McCarthy y senador por Arizona. ¿Qué opinan de Goldwater?, pregunta don Carlos a sus amigos españoles. Este Goldwater será padrino político de Ronald Reagan e inspirador del neoconservadurismo.
48 gaditano, día 6 de Febrero de 2009 a las 14:02
volvamos a Madrid, a la plaza de la Marina, en 1962. Manuel Fraga Iribarne elogia el pensamiento de Carl Schmitt, "hoy más vigente que nunca", y expone una síntesis perfecta: "La política como decisión, la vuelta del poder personalizado, la concepción antiformalista de la Constitución, la superación del concepto de legalidad... son estas cotas ganadas de las que no se puede volver atrás". Todo el discurso del director del Instituto y de la ceremonia, él mismo investido de la condición de jurista, es una apología del kronjurist. "La ley es algo así como un cañón de largo alcance", había escrito Manuel Fraga en la Revista General de Legislación y Jurisprudencia en 1944. Ahora, el jurista con visión de artillero, en vísperas de ser nombrado ministro de Información de la dictadura, coloca la condecoración en la solapa del "venerado maestro" Carl Schmitt. Y subraya emocionado que éste es "un momento culminante de su carrera". Tras la salva de aplausos habla don Carlos. El hombre de la sombra se convierte en centro. Tiene 74 años; se conserva bien, robusto, y sabe que el uso solemne del lenguaje le va a hacer crecer en estatura ante una audiencia entregada. Hacer notar el "poder presencial" que le atribuyó su antiguo amigo y camarada, el escritor Ernst Jünger. Él sí que parece plenamente consciente de lo que está viviendo. El hecho insólito en el orbe de que se esté condecorando en 1962 al principal jurista del III Reich. Al fin va a transgredir en público la consigna que se marcó después del hundimiento nazi: refugiarse en la cripta del silencio. En España encuentra su refugio intelectual y, en gran manera, vivo y triunfante, su modelo de Estado. El escenario donde ejemplificar la derrota de la democracia parlamentaria. Incluso puede gozar, como cuando se encuentra con reaccionarios cultos como D'Ors, con la retórica propia de un reducto imaginario del Sacro Imperio. Al igual que al anfitrión, no se le escuchará ni una sola palabra de autocrítica ni un trazo de duda o incertidumbre. Será él quien haga su mejor elogio. A diferencia del fogoso predecesor, él habla con calma, realza las escogidas palabras para que aflore ese "poder presencial" del que habló Jünger. Habla con ademán litúrgico. ¿Qué ha dicho? "Una fiesta sagrada". Si, Carl Schmitt, don Carlos, proclama que este reencuentro con sus amigos españoles es "una fiesta sagrada en el crepúsculo de la vida". En ese momento, justo en ese momento, y según el testimonio extasiado del escritor falangista Jesús Fueyo, "se fue la luz". La prensa de la época destacó el acontecimiento. Se habló en grandes caracteres del homenaje a Carl Schmitt. Distintos medios reprodujeron una entrevista publicada inicialmente por Arriba "por su gran interés", seguro eufemismo del mecanismo "de obligada inserción". "Es posible que todos los países europeos tengan que acreditarse ante España", decía Schmitt. Pero en ningún medio, en ningún periódico, se informó del apagón. Nadie contó entonces que justo cuando el jerarca prendía la insignia en el pecho de don Carlos, el salón de actos de la sede del Movimiento Nacional se quedó a oscuras. Completamente a oscuras.
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49 gaditano, día 6 de Febrero de 2009 a las 14:11
Puede que Schmitt no fuese el más militantemente nazi de los juristas, pero lo era en parte y escribió cosas tremendas a favor del poder criminal hitleriano:

"Positiva resulta desde luego toda esta línea de estudio e investigación
histórica en cuanto enderezada a la búsqueda de una verdad superadora del
planteamiento parcial y enteco que hacía descansar en ciertas personas y
mitos —Schmitt entre ellos— la más pesada responsabilidad de un desastre
que sin duda tenía un soporte causal y humano mucho más amplio. Esa
emancipación de Schmitt del rol permanente de implicado, al menos en el
segmento que profesores y juristas conforman, así como la acertada distinción
entre su obra y su trayectoria política, no podrá liberarle de la carga de
inequívocas tomas de postura en favor del poder entonces dominante. Ahí
está esa carta blanca que, desde la posición de autoridad científica y jurídica
que ya ocupaba, otorgó a Hitler tras el primer baño de sangre que deparó su
régimen: en pleno verano del 34, el supuesto putsh de Rohm fue aprovechado
para el asesinato implacable en pocas horas de un número todavía no
precisado de personas con las que, en la mayor parte de los casos, se trataba
de ajustar cuentas personales. Tras esa «noche de los cuchillos largos», en el
silencio expectante y temeroso que se hizo en Berlín, en la asamblea de juristas,
se pudo escuchar contundente la voz de Schmitt: «Der Führer schütz
das Recht» (El Führer protege el Derecho). Desde la perspectiva y sensibilidad
que se supone al jurista y profesor universitario no cabe ya distinguir
dónde se aquilata más terror, si en los hechos o en las palabras que lo justificaron"
50 Perieimi, día 6 de Febrero de 2009 a las 14:14
# 31 IdeA

No hablo de "empates", doy datos de una tendencia que viene a romper las victorias anteriores del PP, mucho antes del 11-M. Y nada de lo que tú dices, desmiente mi comentario, ni en datos ni en interpretación.

Hay que tener en cuenta que otro "empate" famoso dio la victoria al PP en las generales de 1996:
PP: 9.716.006 votos, frente a
PSOE: 9.425.678 votos.

Es una diferencia, para la primera legislatura de Aznar, de 290.328 votos. En una España de "Filesa, Time Sport..Crímenes del GAL, Mariano Rubio, Roldán ...", y 20% de la población en paro. ("¿Qué me pasa doctor?").

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