Pío Moa

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Ideas absurdas sobre la España del XVI

6 de Septiembre de 2010 - 10:38:54 - Pío Moa

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Dos canciones combinadas: http://www.youtube.com/watch?v=ennIA8FBXSA&feature=related

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Cuestiones en torno a  Nueva historia de España

P.- Así pues, ¿lo normal habría sido la decadencia y lo anormal el auge?

 R.- Ya he dicho que lo de decadencia hay que tomarlo en sentido relativo. Lo es con relación al siglo XVI y con relación al auge de varios países europeos desde entonces, pero no ha significado, hasta los siglos XIX y XX, un peligro de completo hundimiento, y aun así, solo en algunas temporadas breves. Pero resulta extraño que el tema principal sea la decadencia cuando lo verdaderamente sorprendente ha sido el auge y expansión. En cuanto a la expansión cultural, muy pocos países han tenido un destino semejante. En Europa occidental, solo Inglaterra, en mucha menor medida Francia, Portugal u Holanda. Alemania e Italia lo intentaron  en los siglos XIX-XX y fracasaron. Podemos hablar también de Rusia, que emprende la conquista de Siberia casi al mismo tiempo que España la de América, pero sin acompañarla de un apogeo cultural comparable al español. Y todo ello contra rivales muy poderosos, algunos más ricos y poderosos que España, y no digamos todos juntos. Esto es extraño y chocante, máxime si comparamos aquella sociedad, escasa de gente y de riquezas (aunque no con la pobreza que se le ha atribuido, ni mucho menos), con la sociedad actual, incomparablemente más rica y numerosa, y sin embargo insignificante en el plano cultural.

P.- Estamos dando vueltas al asunto, ¿cuál es la causa, a su entender?

R.- En otro momento apunté un factor casi siempre negligido: la importancia de la enseñanza en aquella época. La mayoría de la población era analfabeta, como en todas partes, pero sorprende el número de los que sabían leer y escribir entre las clases humildes. Tenemos documentos escritos de soldados de los Tercios, o de conquistadores, o considérese el capitán Contreras, de familia muy pobre de un barrio popular de Madrid, que sin embargo asistía de niño a la escuela y escribió unas memorias en excelente estilo. Aun más importante fue la enseñanza superior, universitaria y técnica (por ejemplo la formación de pilotos). No conozco  un estudio a fondo sobre la evolución cuantitativa y cualitativa de la universidad en España, pero seguramente arrojaría muchas claves para explicar, a su vez,  la evolución de España desde el siglo XV hasta ahora. En el siglo XVI  la universidad española era quizá la más poblada de Europa en relación con los habitantes. Suele olvidarse que mantener la Monarquía Hispánica exigía una gran cantidad de letrados y personas expertas en muy diversas artes y técnicas. Recuérdese la habilidad de los conquistadores para improvisar, en las condiciones más adversas, utensilios y armas diversas, incluso barcos. O para organizarse y actuar en equipo con rapidez y eficacia, para fundar ciudades, roturar campos, etc. Esto no tiene nada que ver con la imagen de gentes  zarrapastrosas, ignorantes, alérgicas al trabajo e incompetentes técnicamente que nos han venido sirviendo largos años. O considérense las bellísimas ciudades de la época, aquí, en América o en Filipinas, que no construyeron los judíos ni los moriscos. La persistencia de estereotipos tan estúpidos e ilógicos asombra un poco, es una manifestación más de decadencia. Un amigo me ha enviado unas lucubraciones de Emilia Pardo Bazán sobre la decadencia, que son interesantes como retrato de actitudes y costumbres de su tiempo, pero que empieza planteándose cómo habiendo llegado España “a la cúspide de sus destinos”, había decaído casi de inmediato y “con rapidez vertiginosa”. Mucho de eso continúa: al parecer, después de los Reyes Católicos todo fue mal. Pero fue con los Austrias, exceptuando el último, y a medias el anterior, como España alcanzó la cúspide de su cultura y su poder. Y siguen muchos empeñados en negarlo, en hablar de “dinastía extranjera” y sandeces por el estilo.

P.-  ¿No puede verse la decadencia como resultado de abandonar la línea de expansión natural por el norte de África y dejar que los Austrias nos metieran en el avispero europeo?

R.- Son historias ficción, construidas a gusto del consumidor.  La expansión por el norte de África se intentó y algo se hizo, pero demostró ser muy difícil. España se habría empantanado allí, seguramente, como Portugal en Marruecos. No solo era difícil por sí, por tierras en gran parte estériles y abruptas, sino por la superpotencia otomana. Y es una ingenuidad  ridícula pensar que España habría podido aislarse de los problemas europeos. La historia real es que, al tiempo que el país se complicó en la Europa transpirenaica, se expandió también por América y el Pacífico, y tuvo el máximo auge cultural que haya tenido antes o después. ¡Como para quejarse! Esas obtusas lucubraciones expresan, una vez más, el espíritu de la decadencia, la sustitución de la realidad por sueños caprichosos. En definitiva, la proyección sobre el pasado de la propia incapacidad para afrontar los retos presentes.   

P. ¿Debemos entender, entonces, que la clave estaba en la educación? ¿No decía usted al principio de su Nueva historia de España que el núcleo de las culturas es la religión?

R.- Una de las claves fue la enseñanza, cierto, y de las más importantes. Y seguramente la religión desempeñó un papel crucial, que me es difícil concretar demasiado, pues no opera de forma directa y clara. Puede decirse que España se adelantó en la reforma eclesiástica, y que ella evitó en gran medida la reforma protestante o corrientes demasiado fuertes de anticlericalismo,  permitió la teología de Trento y una mayor y más prolongada paz interna que en otros países europeos. De alguna manera difícil de discernir,  la religión inspira, es un impulso espiritual de las demás actividades. En todo caso, creo que hay un paralelismo entre la decadencia de la religión y la de la universidad. El catolicismo de aquel siglo no es el mismo que el posterior, y cuando Menéndez Pelayo exaltaba aquella España como modelo para la actual, creo que no sabía bien lo que decía. Por otra parte, fórmulas exitosas crean circunstancias nuevas que exigen fórmulas nuevas, y muchos intentan aferrarse a las antiguas, generalmente caricaturizándolas, creyendo que se repetirán sus efectos. En Roma, la victoria sobre Cartago y la gran expansión imperial cambiaron profundamente la sociedad y condujeron a una crisis devastadora y a terribles guerras civiles. Aquí no se llegó a tanto, pero vale la pena observar cómo el aferramiento de muchos al absolutismo y a un integrismo religioso, después de la Guerra de independencia, impidieron modernizar adecuadamente el estado y afrontar los desafíos.

 P. ¿Qué podemos aprender, entonces, de aquella época?

Comentarios (259)

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1 Katakrok, día 6 de Septiembre de 2010 a las 11:44
A finales del siglo XVIII Alexander von Humboldt, en su viaje a América, quedó impresionado por la magnificencia de ciudades como Lima o Cartagena de Indias, que no tenía nada que envidiar a la de las más importantes capitales europeas.

"P.- ¿No puede verse la decadencia como resultado de abandonar la línea de expansión natural por el norte de África y dejar que los Austrias nos metieran en el avispero europeo?

R.- Son historias ficción, construidas a gusto del consumidor. La expansión por el norte de África se intentó y algo se hizo, pero demostró ser muy difícil. España se habría empantanado allí, seguramente, como Portugal en Marruecos. No solo era difícil por sí, por tierras en gran parte estériles y abruptas, sino por la superpotencia otomana. Y es una ingenuidad ridícula pensar que España habría podido aislarse de los problemas europeos. La historia real es que, al tiempo que el país se complicó en la Europa transpirenaica, se expandió también por América y el Pacífico, y tuvo el máximo auge cultural que haya tenido antes o después. ¡Como para quejarse! Esas obtusas lucubraciones expresan, una vez más, el espíritu de la decadencia, la sustitución de la realidad por sueños caprichosos. En definitiva, la proyección sobre el pasado de la propia incapacidad para afrontar los retos presentes."

Sin embargo la llegada al trono de España de los Austrias fue consecuencia de un desgraciado azar: la muerte en plena juventud y sin descendencia del príncipe Juan (por culpa de sus excesos eróticos de recién casado, según la leyenda). De no haber sido así, los Trastámara habrían seguido reinando en España, y la implicación de ésta en los asuntos centro-europeos (en especial, en el avispero flamenco) habría sido mucho menor, y la gran cantidad de recursos humanos y materiales en ellos empleados habrían podido dedicarse a las áreas "naturales" de expansión española: Ultramar y el Mediterráneo.

2 pedromar, día 6 de Septiembre de 2010 a las 11:53

Sobre la educación en las clases humildes se ve en la literatura de la época, ahí está El Buscón. No es posible que se dijera que ese niño, hijo de una bruja y de un barbero, asistiera a clases y que eso fuera inconcebible, más aun teniendo en cuenta el apego de nuestra literatura al realismo. En cuanto a la enseñanza superior tampoco había que tener un rango aristocrático muy alto para acudir a la universidad, solo una familia que te pudiera mantener. Eso no estaba al alcance de la inmensa mayoría, pero sí de más gente de la que imaginamos. Vemos también cómo los criados asistían a clase con sus amos, y me temo que eso es inconcebible en cualquier otro país. Además que no había vasallaje, puesto que el criado podía abandonar a su amo cuando le apeteciera.

Y sobre las luchas con Europa, es verdad eso de que ahora es muy fácil ponerse a especular de cómo habría sido la historia de no haber sido como fue. En un libro de Luis Díez del Corral leí, hace doce o trece años, que ese problema ya se lo planteaban todos los contemporáneos, y que fueron Olivares y Felipe IV quienes zanjaron el asunto explicando que si no se combatía a los holandeses en su territorio habría que combatirlos en todos los mares, lo cual dificultaría el problema mucho más. Hay que tener en cuenta que otro de los mitos fue que los piratas cuasaban estragos a la flota española. Eso es falso. La flota con los metales partía cada seis meses, y tengo entendido que de todas las que hubo (y hablamos de siglos) solo se perdieron tres o cuatro, y a causa de los temporales, ninguna en combate. Además, cuando la situación lo requería, salían de limpieza por el Caribe y arrasaban a los bucaneros.

Y es que una vez levantado el imperio, es de ilusos pensar que sus enemigos iban a desarrollar otra estrategia distinta a la que llevaron a cabo.
3 Katakrok, día 6 de Septiembre de 2010 a las 11:54
En realidad fueron tres desgraciados azares: la muerte del príncipe Juan, la muerte de su hermano el infante Pedro al poco de nacer (el único hijo de Isabel y Fernando muerto en la infancia), y que los Reyes Católicos no tuvieran más hijos varones.
4 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 11:56
[Derechos individuales: la Revolución Gloriosa Inglesa de 1688 y la Contra-Revolución Rusa de 1917]

Mi post #21 del hilo "Expulsión de los judíos...", complementario del #51 de anteayer, en el hilo "Existencia de Dios..." donde se comenta la Bill of Rights de la Revolución Gloriosa inglesa (Declaración de Derechos inspirada por John Locke), debe decir (subrayado lo añadido, que se quedó en el tintero):

"Políticamente, la Revolución (burguesa) Gloriosa de 1688 establece, por primera vez en la Historia, el reconocimiento de los derechos, a la vida, la libertad y de propiedad, de los individuos (no de la Iglesia o los gremios u otras entidades [*]) más la seguridad jurídica que proporcionan unas leyes que no dependerán ya de la voluntad del Rey (como en el Antiguo Régimen que esa Revolución permite superar definitivamente, tras el período de Cromwell)."

Tal como apareció el texto, parecía como si la Bill of Rights instituyese el derecho individual de propiedad privada, que ya estaba reconocido y regulado en el Derecho Romano, nada menos, como "la facultad de usar y abusar de lo propio". Lo que hace esta Declaración es recoger la doctrina de Locke de que hay unos derechos individuales (vida, libertad y propiedad privada) que son naturales y anteriores a cualquier entidad, como el Estado, siendo éste el resultado de un contrato social cuya finalidad práctica es la protección de los citados derechos individuales.

Frente a esta postura revolucionaria que inspira la citada Revolución Gloriosa (burguesa y liberal), Rousseau, posteriormente, postularía que los únicos derechos son los establecidos por leyes positivas (positivismo jurídoco), de modo que la sociedad, en cada momento y sin limitación alguna, decidirá sobre los derechos a la vida, a la propiedad y a la libertad.

Ya el remate sobre la aniquilación de los derechos individuales vendrá con Marx y con Lenin en la Revolución bolchevique en Rusia, en 1917, donde se niega expresamente el derecho individual a la propiedad privada, pasando a depender el individuo, su vida y su libertad, de la voluntad del Estado ("si no obedece, no comerá y morirá"). Si la Gloriosa Inglesa de 1688 fue una Revolución, la Rusa de 1917 fue objetivamente una Contra-Revolución que hizo retroceder a la sociedad al estado tribal, donde unos pocos, los jefes de la tribu, mandan, y los demás, estarán a lo que se les ordene, sin derecho alguno.


[*]Sobre la distinción entre "libertad individual" y "libertades", como fueros o privilegios de grupos o entidades tal como se reconocían antes de las Revoluciones burguesas, ver Capítulo I, "Libertad y Libertades", de "Los fundamentos de la libertad", de Fridrich Hayek, Unión Editorial.
5 Katakrok, día 6 de Septiembre de 2010 a las 12:03
Pedromar: si no me equivoco ya en tiempos de Felipe II algunos de sus consejeros le recomendaron que llegara a un acuerdo con los rebeldes flamencos para evitarse el folllón aquel. Se hizo celebre la frase "si los flamencos quieren condenarse, que se condenen". De todos modos, aunque se les hubiera concedido la libertad religiosa, supongo que no se hubieran conformado: lo que querían era independizarse y lógicamente ningún soberano lo habría consentido.

Sobre el nivel cultural de la época:
"Díaz del Castillo advierte que no sabe latín ni fue a la universidad, pero eso no era impedimento, porque:

Lo que yo vi y me hallé en ello peleando, como buen testigo de vista yo lo escribiré, con la ayuda de Dios, muy llanamente, sin torcer ni una parte ni otra"
6 LeonAnto, día 6 de Septiembre de 2010 a las 12:10
Una de las causas no desdeñable del freno a nuestro auge (aparte de la que señalé, hace días, de decreciente fortuna en la selección de personas), sobre todo en Europa, fue demográfica. Como señala hoy Moa "escasa gente", algo así como "el que mucho abarca, poco aprieta".

Me gustaría conocer cuántos habitantes tenía España durante los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX, y los de Gran Bretaña, Francia, Holanda, el Imperio Turco, etc.
7 Katakrok, día 6 de Septiembre de 2010 a las 12:17
Lead: habría que preguntarle a un campesino inglés (y no digamos irlandés) o a un católico inglés del siglo XVIII qué pensaba de eso de que el Bill of Rights de 1689 reconocía el derecho a la libertad y la propiedad; me parece que les habría dado la risa floja.

Poco antes de 1789, Inglaterra estuvo a punto de sufrir una revolución como la francesa, pese al "maravilloso" Bill of Rights:

http://en.wikipedia.org/wiki/Gordon_Riots

Que a estas alturas haya gente que siga diciendo que el Estado es producto de un contrato social no sé si es para reír o para llorar.

Todos, absolutamente todos los derechos, tienen límites. ¿Quién fija esos límites? el Estado, por supuesto. O sea, que en el etéreo mundo de las ideas los derechos serán previos al Estado, pero en la práctica es siempre el Estado quien los define.
8 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 12:29
[Historia alternativa: fuera del avispero centroeuropeo, como Portugal]

Katakrok #1

Totalmente de acuerdo con el último párrafo. El testamento de la Reina Isabel la Católica seguía esa idea:

El testamento original de la reina se conserva en el Real Monasterio de ...
En él, dejó dicho que sus sucesores debían esforzarse en conquistar para el cristianismo el Norte de África (otra hubiera sido la historia), siguiendo la reconquista peninsular, pero el descubrimiento de América hizo que los esfuerzos de los reinos castellanos se alejasen de ese objetivo.


http://es.wikipedia.org/wiki/Isabel_I_de_Castilla


Parece que el Cardenal Cisneros tenía la misma idea que la Reina (o ésta que él, su confesor). La proclamación de Carlos I como Rey de Castilla y Aragón, por el que se introduce la dinastía Ausburgo en el trono de los reinos de España, tuvo características de golpe de mano, o de golpe de Estado:

Los acontecimientos se desbordaron y Carlos fue proclamado en Bruselas rey de Castilla y Aragón en un acto que se podría asemejar a un golpe de Estado, pues la reina legítima era Juana y nadie había proclamado su destitución. Sin embargo, Cisneros se advino a los hechos de Bruselas y envió emisarios a Flandes urgiendo la inmediata presencia de Carlos como único medio de parar las inquietudes de rebelión que corrían por el reino. Así pues, de facto había dos gobiernos: el de la corte de Bruselas y el de Cisneros en Castilla.[13]

http://es.wikipedia.org/wiki/Francisco_Jim%C3%A9ne...

En cualquier caso, lo que habría podido ocurrir en España sin la distanía Ausburgo en el trono es, como dice Moa, historia-ficción. Aunque el ejemplo de Portugal nos indica que, al final, con esa expansión por África más con el Imperio americano-asiático (y de Oceanía), en vez de estar metidos en el avispero centro europeo, nos habríamos quedado en un sitio parecido, pues la implicación centroeuropea se perdió a comienzos del siglo XVIII, siglo en el que prácticamente salimos del avispero (sólo ligados a él por los Pactos de Familia, con Francia), pudiendo concentrarnos en nuestro Imperio ultramarino.


9 Katakrok, día 6 de Septiembre de 2010 a las 12:32
Dinastía Habsburgo, Lead, no Ausburgo.
10 Katakrok, día 6 de Septiembre de 2010 a las 12:40
Según cuenta Salvador de Madariaga en una de sus obras, en la Europa de mediados del s. XVI sólo las universidades españolas enseñaban la teoría copernicana, y no como mera hipotesis sino como la teoría correcta.
11 Profeseu, día 6 de Septiembre de 2010 a las 12:42
He aquí todo un catedrático universitario español y humanista del Renacimiento del siglo XVI... negro como el tizón e hijo de esclavos etíopes: JUAN LATINO (http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Latino). Tañía además el laúd y escribía en hexámetros latinos con la facilidad de un Virgilio, al que consideraba su maestro. Vivió muchos años y renunció a su espléndida cátedra granadina por hallarse ya achacoso y casi ciego...
12 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 12:48
Curioso, la misma idea de la decadencia educativa que apunta Moa ya la había encontrado en Elliot (Premio Principe de Asturias). Elliot decía que la decadencia en la educación se acentúo mucho con Carlos II y se pudo mantener algo el nivel y no tocar fondo del todo gracias al trabajo de las ordenes religiosas que se encargaron de los diferentes estamentos de la educación, tanto popular como de élite.

Como dice Moa se debe estudiar el tema de la educación, como se pasó de unas Universidades punteras y de referencia en el mundo a una decadencia tal.

Yo creo que se debió a eso que también ha dicho Moa, en Inglaterra se inició la revolución industrial porque había una base empresarial, una mentalidad creadora, innovadora y comercial y se mejoró la educación, la investigación y del pais anglosajón surgieron mentes tan importantes como Newton gracias a las Instituciones como el Trinity College o la Royal Society en el mismo momento en el que España estaba de capa caida en estas cosas.

También hay que ver de dónde procedía nuestro auge y nuestro ímpetu. De un constante estado bélico, de confrontación militar primero en la propia España y luego con el resto del mundo. Inglatera y otros paises tuvieron una Edad Media belicosa igualmente, con guerras y conflictos pero sólo envolvía a ciertos estamentos de la sociedad pudiente. España era uno de los pocos paises donde las clases inferiores o medias surgidas de la Reconquista como los Hidalgos (no hay nada parecido en Europa si no estoy equivocado)podían hacer fortuna y ser algo gracias a los conflictos militares, a su valor y servicio militar. Posteriormente a la aventura de la Conquista. En esa clase media y baja y populares pueden encontrarse ese impetu del auge, y en la vida acomodaticia final de esas clases medias o Hidalgas y aristocráticas y en el conformismo y desilusión de las clases populares o pobres al no tener más alternativas y acabarse las que tenían de fondo militar, sólo veían en la Guerra y la aventura encontrar la fortuna y la elevación social, no supieran como salir del lamento del declive para abrir nuevas perpectivas. Todas para sobrevivir de mejor o peor forma a la nuevas circustancias.
13 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 12:51
Katakrok #7

En efecto, la famosa Revolución Gloriosa Inglesa fue, como siempre se señala, una Revolución burguesa, es decir, de la gente con posibles. Como también lo fue la Francesa, donde el derecho de voto era censitario. Las sociedades de masas se irían conformando durante el siglo XIX, estallando con toda su fuerza en el siglo XX, con el comunismo y el fascismo (movimientos que intentaban encuadrar a esas masas) intentando rectificar el rumbo que habían comenzado a marcar 150 años antes los liberales burgueses de Inglaterra, Estados Unidos y Francia.

El fascismo fue derrotado militarmente en 1945 (aunque sus semillas y manifestaciones se ven partout) y el comunismo implosionó en 1989 (con esos rescoldos de pobreza forzada que son Cuba, Corea del Norte y algún otro...aunque ese "socialismo del siglo XXI" de Chávez, Morales, Correa, etc. sea una nueva amenaza a la libertad y a la creación de riqueza para las masas).

En la Historia, como en la vida individual, se va paso a paso: no se puede conseguir todo y para todos a la vez. Las Revoluciones burguesas fueron un avance en el camino de la libertad y de la creación de riqueza...pero, obvio es, no fue el final de la Historia.

En cuanto al "contrato social", esa era la teoría de John Locke y, después, de J. J. Rousseau. Son conceptos que sirven para razonar una exposición doctrinal. El Bill of Rights inglés de 1699, la Declaración americana de Virginia de Junio de 1776 y la Declaración francesa de Derechos de Hombre y el Ciudadano de 1789 (inspirada en la de Virginia) son manifestaciones de ese Contrato social, pues marcan las relaciones entre los individuos y el Estado, del cual esos individuos se proclaman colectivamnete sus soberanos a través de las Constituciones o textos equivalentes (en el Reino Unido). Otra cosa es que, al final, gobiernen cuatro, es decir, una oligarquía de gentes de determinados partidos políticos (entre otras cosas, por la inacción cívica de "la mayoría silenciosa", entre la que se encuentra los que aquí escribimos).
14 doiraje, día 6 de Septiembre de 2010 a las 13:01
Qué bonita canción (o canciones) las que ha traído hoy aquí. No lo conozco como para opinar, pero cierto folklore ruso tiene un algo de melancolía que me resulta muy impactante y con el que me identifico. Una de las razones por las cuales me gusta la obra de Chejov es ese aire de despedida, abiertamente decadente, de un mundo a punto de desaparecer, aparte, por supuesto, la extraordinaria caracterización de sus personajes.

No puedo comentar aquí, sin riesgo a ser tildado como chupacirios, lo que pienso sobre las claves del éxito arrollador y deslumbrante de España a partir de 1492. Son planteamientos de un hombre de fe, no de un historiador concienzudo. Pero qué casualidad que en el mismo año que se expulsó a los musulmanes de la península, y coincidiendo con el tiempo de un embarazo, después lograse descubrir América, y con ella la posibilidad de la formación de un imperio formidable. Tras más de setecientos años de lucha contra el infiel, peleando por cada palmo de terreno de nuestra modesta tierra, un premio proporcionado a semejante fidelidad. Es la fe, es la religión vivida profundamente en cada español, con todas sus limitaciones y pecados, lo que nos abrió al dominio del mundo.

15 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 13:11
[En español, vale "Ausburgo"]

Katakrok en #9:

Dinastía Habsburgo, Lead, no Ausburgo.

En España valen los dos nombres, pues las dificultades de los españoles (algunos más que otros) con las consonantes (sobre todo con dos intermedias diferentes, como es el caso) llevó a éstos a castellanizar el nombre de la dinastía borgoñona.

No somos los únicos con dificultades con dos consonantes diferentes: así, los portugueses; así, los italianos, cuyo idioma abunda en dobles consonantes iguales o igualadas en la reforma ortográfica de los años 20 (así, "Electrico" pasó a ser "Elettrico"; e "Instituto", "Istituto").

Me parece muy adecuada la solución española de mantener la ortografía (aunque hubo aquella reforma del "oscuro" en vez de "obscuro", y cosas así), y que la gente pronuncie las palabras como quiera para hacerse entender ("astención" en vez de "abstención"; "astemio" en vez de "abstemio"; "conciente" en vez de "consciente"; "aránido" en vez de "arácnido"; "istalación" en vez de "instalación"; "esquisito" en vez de "exquisito"; "escecional" en vez de "excepcional"; "una pesicola" en vez de "una pepsicola"; etc.).

Lo importante es mantener, en los escritos, la ortografía oficial.
16 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 13:13
En mi post #13 dice:

El Bill of Rights inglés de 1699

pero debe decir:

"El Bill of Rights inglés de 1689"
17 Katakrok, día 6 de Septiembre de 2010 a las 13:18
Lead, yo creo que "Ausburgo" no equivale a "Habsburgo", porque "Ausburgo" es casi idéntico a "Augsburgo", que es una ciudad bávara que no tiene nada que ver con Habsburgo, un castillo suabo (hoy suizo) del que procede la dinastía.
18 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 13:21
En la biografía del Conde-Duque de Olivares, Elliot también apunta al hecho de que el Conde Duque quiso formar a las clases aristocráticas en vista a que faltaban oficiales, generales, técnicos, gente preparada y creó los Colegios Mayores o las Escuales Superiores (no recuerdo bien) donde se impartirían Matemáticas, Ciencias, Geometría, Teoría militar, Latín, etc y así formar a aquellos que el Conde-Duque consideraba tenían que hacerse cargo de los asuntos de Estado. Él mismo se lamentó que las nuevas generaciones aristócráticas estaban más dedicadas a vivir de los beneficios conseguidos por las hazañas de sus padres que de sacrificarse por el pais o implicarse en los asuntos de Estado, tantas veces ingratos. Las solicitudes para incorporarse a esas Escuelas se tuvieron que abrir a otros estamentos sociales para poder cubrir plazas y aún así no tuvo éxito la empresa.

Para mi la Universidad española no supo o no pudo influenciar lo que debería en ese declive, no supo reaccionar el mundo académico por alguna razón.
19 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 13:26
doiraje en #14:

Es la fe, es la religión vivida profundamente en cada español, con todas sus limitaciones y pecados, lo que nos abrió al dominio del mundo.

Bueno, a mí me parece más completa y creíble la tesis de Pierre Vilar en su pequeño libro "Historia de España": la expansión militar y religiosa de los españoles a partir de 1492 fue la consecuencia de 800 años de entrenamiento en la Reconquista, que fue un proyecto militar y religioso.

Eso dio lugar a que fueran el militar y el religioso los personajes dominantes de la sociedad española del siglo XV. La Reconquista terminó e Portugal 200 años antes, por lo que el celo miitar y religioso tuvo tiempo de aplacarse; quizá por ello, el Imperio portugués fue más orientado al comercio que el español, mientras que nosotros seguimos el modelo del Imperio Romano (como señala C. P. Haring) de ocupación del territorio militar y burocráticamente, y transformación de las sociedades para adecuarse al modelo de la metrópoli.
20 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 13:36
Katakrok #17

Yo sí creo que ambos términos son equivalentes; así, los Habsburgo-Lorena también se autodenominan en España de Ausburgo-Lorena:

señora Espinosa de los Monteros de Ausburgo Lorena

http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemerote...
21 Katakrok, día 6 de Septiembre de 2010 a las 13:48
Yo creo que es un error, Lead, que no por muy repetido deja de serlo. Ausburgo suena (como Augsburgo) a forma castellanizada de Augsburg, no de Habsburg.
22 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 14:03
Katakrok #21

Aquí los da como equivalentes:

Dinastías:


Dinastías Ausburgo ( Hausburgo de Austria)

Dinastía Ausburgo de España

Dinastía de los Borbones.


http://html.rincondelvago.com/gobierno-colonial-es...

pero tampoco esta fuente marca la última palabra. Ya nos lo aclarará alguien.

23 Katakrok, día 6 de Septiembre de 2010 a las 14:05
Hombre, Lead es el "rincón del vago" (el nombre lo dice todo), no la enciclopedia Espasa.
24 doiraje, día 6 de Septiembre de 2010 a las 14:07
#19 lead

Sin duda, las dos dimensiones son complementarias, y en el caso español se acoplaron perfectamente. Aunque siempre cabría hacerse la misma pregunta: ¿Por qué los españoles combatían con tanto ardor? La fe mueve montañas... Y desde luego la voluntad de los hombres y de todo un pueblo.
25 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 14:10
La mentalidad de una sociedad o un pueblo cansado de la derrota que antes se acomodaba a la victoria se dirige normalmente a la supervivencia y a desechar empresas inseguras que requieran esfuerzo, energía e intrepidez. Se busca lo seguro, lo cómodo y no meterse en conflictos ni en empresas con un alto grado de incertidumbre. Se desecha la mentalidad emprendedora, la anterior por la conservadora. Se pierde el impetu y esa vitalidad que da la victoria y el creerte superior, como pasaba con los españoles del XVI y XVII.

¿Por qué no se pudo superar esa decadencia? ¿Por qué arrastramos aún hoy ciertas conscuencias y causas de ese declive?

Dice algo Moa al respecto:

"En Roma, la victoria sobre Cartago y la gran expansión imperial cambiaron profundamente la sociedad y condujeron a una crisis devastadora y a terribles guerras civiles. Aquí no se llegó a tanto, pero vale la pena observar cómo el aferramiento de muchos al absolutismo y a un integrismo religioso, después de la Guerra de independencia, impidieron modernizar adecuadamente el estado y afrontar los desafíos"

Para mi fué por la falta, el fracaso del liberalismo. El triunfo de ese integrismo religioso y del absolutismo. No es un lamento, es una realidad.
26 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 14:38
Yo, según mi parecer, creo que nuestros males, al igual que nuestras grandezas, vinieron de la Reconquista. Es contra el Islam donde España posterior se forma y sale la mentalidad ganadora que nos hace emprender una de las mayores empresas de la humanidad, pero es en ella, a consecuencia de esta mentalidad donde reside a su vez el Talón de Aquiles que nos impidió salir del declive. Esto y que no se realizaron las reformas necesarias y se produjeron errores que nos impidideron coger, de nuevo, el tren de los tiempos para volver a ser una potencia destacada.

Muchos de esos errores peued que estén en el declive educacional como apunta Moa.
27 pedromar, día 6 de Septiembre de 2010 a las 14:42

El liberalismo español del XIX no tenía nada de emprendedor; más bien lo que hizo fue apropiarse de lo que no era suyo. Esos liberales tenían de liberales (o lo que algunos ilusos doctrinarios entienden por liberal) lo que los socialistas de justos o defensores de la 'causa del pueblo'. Los hechos son los que hablan y no los principios doctrinales.

En ese sentido --aunque también dentro de la irrealidad-- Doiraje se acerca más a la verdad cuando dice, más o menos, "que la fe mueve montañas", que lo que pueda acercarse a la verdad quien dice que la España de la caverna impidió el desarrollo español. No fue tanto la España de la caverna como la desvegüenza y el latrocinio de los liberales.
28 doiraje, día 6 de Septiembre de 2010 a las 14:50
#25 Hegemon1

El integrismo religioso es una consecuencia, es decir, una reacción (de ahí que la denominación de reaccionario le cuadre perfectamente) a una acción previa que supuso una pérdida del protagonismo de esa fe en un pueblo que durante todos los siglos anteriores de su historia fue un eje fundamental de la misma. Quizá (me falta conocimientos para afirmarlo) habría que pensar de otro modo: fue la pérdida de esa fe, o su suplantación por corrientes ideológicas del momento, uno de los factores de nuestra decadencia o de su inercia no superada.

El hecho de situarse en el agnosticismo o en el ateísmo cuando se observa los acontecimientos de la historia, influye tan poderosamente en la conclusiones que se obtienen como la visión contraria. Pero en el historia española esto se hace especialmente relevante. En el post de hoy, D. Pío reconoce que, sí, que la religión y la fe influye, que parece que ejerce un influjo espiritual en las gentes y en sus comunidades, pero difícil de precisar. Esta dificultad para interpretar estos fenómenos en la historia es la dificultad personal de D. Pío al respecto. Así, prestigiosos historiadores católicos como D. Luis Suárez no sienten el menor problema en determinar esta clara influencia.

Por esto, por no saber con certeza qué papel juega la fe de un pueblo en sus acciones es por lo que se permite asimilar de un modo quizá no muy riguroso (lo lamento, D. Pío, dicho sea con el mayor cariño y afecto) la religiosidad propia de los siglos XV, XVI y XVII con la del XIX que es una religiosidad amenazada o que así se siente, no sin objetiva justificación. Por esto los llamados de Menéndez Pelayo como los del mismo Franco a aquella religiosidad que contribuyó decisivamente a consolidar y mantener el imperio frente a tantos y tan poderosos enemigos, resulte tan anacrónica como desesperadamente necesaria. Y así lo vemos hoy con dolorosa certidumbre. A 35 años de la muerte del general, España no la conoce ni la madre que la parió, madre que la repudiaría como quien repudia a una hija prostituta.
29 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 14:54
2# Pedromunio:

¡¡Por fín algo serio y apreciable que dices!!

Concretamente, según el Marsical de Campo Montgomery, España sólo perdió por acciones de pirateria, el 2% de las riquezas que llegaban a España (incluso si añadimos los desastres naturales). Como apuntas, es mentira que los corsarios y piratas hicieran estragos en España. El propio Montogomery concluye que Inglaterra perdió la batalla con España, refiriéndose a la pirateria y a las posibles riquezas que Inglaterra obtuviera de esas acciones y mucho menos de las perdidas que pudiera producir a España.

Por lo demás tampoco está mal lo que dices.
30 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 14:59
27#

Ya la pifiaste amigo....¡¡¡con tus simplezas y tus pijadas ya lo estropeaste todo!!

¿Cuando tiunfaron los liberales en España? ¿Qué liberales destrozaron España? ¿Jovellanos, Campoamor, etc....?...pero qué tonterias y estupideces dices Pedromunio.....¿Eran acaso mejor los carlistas, Fernando VII?.....Los traidionalistas esos si que levantaron a España, la Epsaña caciquil y atrasada es la que efiendes tú....¡¡¡la cruz, la fel la sotana y la Biblia es la que levantan a España....¡¡aí nos fué!!...el analfabetismo al poder.....
31 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 15:02
28# Doiraje.

Eso, la Fe, la Iglesia, la Biblia y Dios nos sacarán de esto....¡¡así estamos!!

Amén.
32 Askari, día 6 de Septiembre de 2010 a las 15:02
lead , Hegemon

La dinastia se llama Habsburg , si para castellanizar se pone atras una "o" , pasando asi a "Habsburgo" , tiene un pase.

Para aquel español que tenga problemas con las consonantes , pues que use la otra denominacion aceptada , "casa de Austria".

Lo de "Ausburgo" es un disparate linguistico que lleva a confundir Habsburg con Augsburg.

Queda dicho.
33 Askari, día 6 de Septiembre de 2010 a las 15:06
perdon Hegemon , la discusion sobre Habsburg era con Katakrok , no contigo.
34 doiraje, día 6 de Septiembre de 2010 a las 15:08
#31 Hegemon1

No estoy diciendo eso. Te rogaría que no caricaturizases mi posición.

De lo que estoy seguro es que el mero tecnicismo amoral o el dios Mercado o la iniciativa privada sin más principio rector que el beneficio económico, eso sí tras dar un buen servicio al cliente, no nos van a llevar a ningún lugar.

Desapareció el marxismo, pero lo que hoy vivimos no es ninguna solución. Ni mucho menos la ingeniería social que nos están construyendo a nuestras espaldas, con una sonrisa, los hijos de aquél.
35 Askari, día 6 de Septiembre de 2010 a las 15:13
lead , katakrok

confundir Habsburg con Augsburg , llevaria que arriesgais una disputa dinastica con la casa Wittelsbach , antiguos reyes de Baviera.
36 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 15:48
[España, Turquía y Rusia]

Hegemon1 en #26:

Es contra el Islam donde España posterior se forma y sale la mentalidad ganadora que nos hace emprender una de las mayores empresas de la humanidad

que coincide, básicamente, con la tesis de Pierre Vilar que expongo en #19.

Sobre eso de no adaptarse a los nuevos tiempos, se han señalado otros dos ejemplos de Imperios declinantes, un caso parecido al español: el Imperio Otamano nucleado alrededor de Turquía, y la URSS, alrededor de Rusia. En los tres casos se ha indicado que la fuerza militar, impresionante en los tres casos, era muy superior a lo que las posibilidades tecnólógicas y las capacidades económicas de las respectivas metrópolis (España, Turquía y Rusia) permitía sostener por largo tiempo.

De los tres, el mejor librado, por ahora, España, pues somos la 8ª potencia económica del mundo (9ª ahora mismo, pues Brasil nos acaba de pasar).
37 berdonio, día 6 de Septiembre de 2010 a las 15:51
No confundas la conculcación un derecho con su negación ontológica. Los límites prácticos de un derecho obviamente los fija el poder establecido, pero estás en un gran error si crees que todo se reduce a una cuestión de mera fuerza.

Verás, la fuerza depende muy directamente de la razón. Y no me refiero sólo a la razón necesaria para diseñar las mejores armas y estrategias, sino en especial a aquélla capaz de concitar adhesiones y compromisos. No ha existido, existe ni existirá un gobierno estable basado exclusivamente en la fuerza. Aceptado esto es fácil entender que todo poder establecido precisa, más allá de la simple arbitrariedad, de una buena razón, siquiera de índole práctica, para limitar derechos.

Los derechos son claramente previos al Estado. Éste puede conculcarlos o respetarlos, pero no definirlos. A ver si me explico: por muy criminal y tiránico que sea el Estado en que vives, podrá pisotear tus derechos, pero no negar que los tienes; eso sólo lo conseguiría en el momento en tú reconocieras en tu fuero interno que sus actos son justos. El iuspositivismo es pensamiento aberrante, autorrefutado y por completo idiota. La seguridad jurídica exige ser positivo, y no justiciero, en lo judicial, en la aplicación del derecho, pero nunca en su creación, en lo legislativo; no confundamos churras con merinas

No desdeñes eso que llamas “el etéreo mundo de las ideas”. Nada humano se puede conformar al margen de las ideas, y todo poder, por despótico que a ti pueda parecerte, es absolutamente tributario de ellas de un modo u otro.

38 berdonio, día 6 de Septiembre de 2010 a las 15:55
Perdón, mi mensaje anterior va dirigido a Katakrok respecto al comentario nº 7
39 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 15:59
Askari #35; en #32:

Lo de "Ausburgo" es un disparate linguistico que lleva a confundir Habsburg con Augsburg.

Estoy de acuerdo, pero así funciona el lenguaje, creado por corrupción en el habla popular; si no, todavía hablaríamos latín (el castellano se originó como un latín vulgarizado y mal hablado).

Como he señalado en #20, los de Hapsburgo-Lorena de España han adoptado el Ausburgo-Lorena como apellido. Por la misma razón que decimos "Don", en vez de "Dom" (procedente del latín "Dominus", Señor, como titulan los italianos a los curas), por la incapacidad castellana de pronunciar la "m" final (que no tienen los portugueses; así, la preposición "con" para ellos es "com"). Aquí todo el mundo que yo conozco dice "albun" en vez de "album", aunque lo escriba bien. Cada lengua expresa una psicología, evidentemente.

40 lead, día 6 de Septiembre de 2010 a las 16:23
[El Estado, creación de los hombres, y mudable, por definición y evidencia]

berdonio #37:

Muy de acuerdo. El Estado es una creación de los individuos y, como tal creación, es cambiante. Por remitirnos a Europa, una vez terminadas las guerras napoleónicas, y desde la creación de Bélgica en 1830, tenemos la historia de Italia, Alemania, Yugoslavia, Checoeslovaquia, la separación de Noruega y Suecia, el Imperio Ruso (después la URSS, sin Finlandia, y ahora una constelación de Repúblicas independientes y mal avenidas), etc.

Los individuos son antes que sus inventos, y el Estado lo es, como pueda serlo cualquier empresa o Sociedad Anónima en el mercado. Y los individuos van buscando aquellas formaciones estatales que mejor defienden sus interese (o, más propiamente, los interese de las élites que los llevan del ronzal, utilizando las ideologías).
41 Askari, día 6 de Septiembre de 2010 a las 16:47
lead #39

Existe algun documento redactado por algun rey de España donde se autodenomina "ausburgo" ?

42 berdonio, día 6 de Septiembre de 2010 a las 17:22
Lead, 40

Pues sí, opino que llevas razón.

Habrás observado que casi nunca te apostillo, y es porque no encuentro nada que objetar o añadir a la cordura de tus comentarios, no porque los ignore. Te animo a seguir en la misma línea y agradezco tus valiosas aportaciones.

Pero lo que de verdad agradecería serían tus críticas, que es como uno aprende y amplía perspectivas. Lamentaría que evitaras hacerlas porque compartamos ideas de fondo.

Un saludo.

43 acedece, día 6 de Septiembre de 2010 a las 17:34
Lead, toda lal historia de la URSS fue una farsa.

Toda la tecnología de la URSS venía de occidente. Occidente vendía su tecnologái militar a la URSS. Más o menos iba así la cosa: 70% Usa y el rest5o era de Alemania, Francia, Italia y Checoslovaquia.

El 70% de los motores de los buques soviéticos era de facturación Useña. Solo que tenían una potencia inferior. Los buques useños alcanzaban los 12 nudos, los uropeos 10 y los soviéticos 8.

Muchos tanques soviéticos tenían un sistema de suspensión que ya estaba patentado en Usa.

Todo esto te parecerá un disparate, pero no lo es.


En la guerra del Vietnam, el ejército de Usa compraba las armas a las corporaciones useñas, y el VietCong a las corporaciones soviéticas que previamente se habían comprado las patenetes a las empresas useñas.

Con esto se consigue mucha guerra, muchas comisiones y muchos países endeudados.

Y muchos yankees murieron en Vietnam a manos de tecnología que las propias corporaciones de armamento useñas habían vendido a la URSS (y ésta a su vez se la vendía al Vietkong).

Pero los peor parados no fueron los yankees, sino los vietnamitas, ya fuera del Vietkong o civiles.




Por supuesto, cualquier yankee o soviético que denunciara el timo era borrado del mapa.




http://en.wikipedia.org/wiki/File:WilliamAverallHa...

William Averall Harriman with Soviet Foreign Minister Vyacheslav Molotov (left) and Winston Churchill

¿Que pinta un tipo como William Averall Harriman , director ejecutivo del banco Guaranty Trust, con Molotov?




Hace poco tiraron el muro de Berlín y el nuevo enemigo es China, que dicen que invierte mucho en África. Pues ya está, los yankees crean el Africom para impedir que China "domine" África, y más guerra y Usa comprando armas a las corporaciones de armamento useñas, y los chinos comprando armamento a las corporaciones de armamento chinas, que previamente han comprado las patentes las corporaciones useñas.



Lo que no sé es hasta que pùnto se les puede ir de las manos.
44 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 18:11
La manera frívola, infantil, simplista, ignorante y lega en la que muchos hablan del liberalismo simplificándolo a un simple mercadeo en busca de beneficios económicos me sorprenden porque se supone que en el blog se habla de forma seria (algunos) y con conocimiento de las cosas, más o menos profundo o no pero con algún cirterio no con clichés incorrectos y estúpidos.

El Liberalismo es algo más, más que una ideología, más que un simple negocio económico, más que unas fórmulas matemáticas para hacer dinero.
45 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 18:24
19# Lead:

Es cierto, creo que el elemento militar y religioso fueron instrumentos para la expansión, elementos que salían como pilares basicos de la mentalidad que nos permitió conseguir ese auge y construir el Imperio. Pero hubo elementos religiosos en la Universidad de Salamanca que indicaban las claves económicas a seguir. Como dice Moa en su libro hubo muchos personajes que no sólo se limitaban a lo militar y religioso. Había un número de pensadores que aunque eran religiosos m,uchos de ellos ya señalaban otros aspectos. Había una creación litararia, poética, pictórica descomunal y sin embargo el paso de lo militar a otros como el técnico, científico, académico no acompañó. Eso es lo que creo falló y puede ser, así lo creo, que tuviera su influencia en ese aspecto militar y religiosos que no lo propició como dices. No sabía lo de Vilar. Interesante.
46 Hegemon1, día 6 de Septiembre de 2010 a las 18:36
Doiraje:

Pues mire, precisamente no creo que haya sido perdida de Fe ninguna sino la contracción de la propia Iglesia en España, el encerrarse en si misma y radicalizarse muy al contrario de lo que hacía en siglos pasados. Con el Declive la Iglesia deja de ser un elemento dinámico y de pensamiento innovador para ser uno de los elementos opuestos a la entrada de las tendencias y pensamientos nuevos, tal vez, porque fueran foráneas y porque por primera vez España ya no llevaba la voz cantante.

La Iglesia, no la religión, se cerró en si misma. En España porque el elemento religioso siguió existiendo en otros paises de Europa y fueron elementos clave para su apogeo como en Inglaterra, Francia o Rusia, ya no digamos a la Liberal USA y su pilar fundamental en la Fe en Dios.
47 pedromar, día 6 de Septiembre de 2010 a las 18:44

Doiraje

Si nuestra decadencia es fruto de la pérdida de nuestra moral católica, entonces Dios tendría que haber castigado a los franceses, a los ingleses y a los holandeses antes que a nosotros. ¿No crees?
48 pedromar, día 6 de Septiembre de 2010 a las 19:03

Este es el que tanto se queja de mi tono. Hegemon

2# Pedromunio:

¡¡Por fín algo serio y apreciable que dices!!['Fin' no se acentúa]

[...]

Ya la pifiaste amigo....¡¡¡con tus simplezas y tus pijadas ya lo estropeaste todo!![Veamos los argumentos]

¿Cuando tiunfaron los liberales en España? ¿Qué liberales destrozaron España? ¿Jovellanos, Campoamor, etc....?...pero qué tonterias y estupideces dices Pedromunio.....[Tengo entendido que la mayor parte de los golpes de Estado fueron liberales. Y recuerdo a liberales (gobernantes; con verdadero poder político) como Mendizábal, paladín de la democracia y de la honestidad en el manejo de caudales públicos, ¿verdad?]¿Eran acaso mejor los carlistas, Fernando VII?.....[O blanco o negro, o conmigo o contra mí. De ahí los poderosos argumentos de Hegemon]Los traidionalistas esos si que levantaron a España, la Epsaña caciquil y atrasada es la que efiendes tú [El caciquismo es producto de los liberales; antes, el aristócrata, frecuentemente solo era poseedor de los derechos jurisdiccionales, pero sin propiedad sobre la tierra. El caciquismo es un producto liberal. ¡Andas tú bien informado!]¡¡¡la cruz, la fel la sotana y la Biblia es la que levantan a España....¡¡aí nos fué!!...el analfabetismo al poder.....[Firmado: El Niño de las Discípulas de Jesús. Testigo: Maritere Fernández de la Vega. Esas son las tesis del progretariado que adopta el liberalismo mesiánico de nuestros días, que necesita crear un pasado histórico para su liberalismo, un pasado que jamás existió. Por eso necesitan, como el progretariado, simplificar y presentar todo en blanco y negro, en buenos y malos]


Baja el tono y estudia un poco, aunque solo sea un poco, a ver si así hablas con más conocimiento.
49 pedromar, día 6 de Septiembre de 2010 a las 19:23

Berdonio

No confundas la conculcación un derecho con su negación ontológica. Los límites prácticos de un derecho obviamente los fija el poder establecido, pero estás en un gran error si crees que todo se reduce a una cuestión de mera fuerza.

Verás, la fuerza depende muy directamente de la razón. [Se habla de todo con una facilidad pasmosa para sustantivar. Es como si la razón estuviera escrita en alguna parte. Los revolucionarios franceses llegaron a levantarle una estatua. Antes la razón era lo que dictaba la palabra de Dios, es decir: la Iglesia, con su Derecho Natural]Y no me refiero sólo a la razón necesaria para diseñar las mejores armas y estrategias, sino en especial a aquélla capaz de concitar adhesiones y compromisos. No ha existido, existe ni existirá un gobierno estable basado exclusivamente en la fuerza. Aceptado esto es fácil entender que todo poder establecido precisa, más allá de la simple arbitrariedad, de una buena razón, siquiera de índole práctica, para limitar derechos. ["necesita de una buena razón", lo cual no quiere decir que la razón esté objetivada y sea incuestionable. De hecho, con frecuencia, sería más apropiado decir "necesita una buena excusa"]

Los derechos son claramente previos al Estado. [Esto es creacionismo puro. ¿Qué derechos habría en el neolítico? ¿Y en una tribu de pigmeos?]Éste puede conculcarlos o respetarlos, pero no definirlos. [Naturalmente que a la hora de legislar intervienen muchísimos factores culturales, entre ellos los religiosos; pero sin Estado no hay derecho que valga. ¿Quién legisla? ¿Quién ejecuta las leyes? ¿Para qué legislar si nadie puede llevar a cabo el cumplimiento de la ley?]A ver si me explico: por muy criminal y tiránico que sea el Estado en que vives, podrá pisotear tus derechos, pero no negar que los tienes; eso sólo lo conseguiría en el momento en tú reconocieras en tu fuero interno que sus actos son justos. [Pues anda que no se ha hecho veces así]El iuspositivismo es pensamiento aberrante, autorrefutado y por completo idiota. La seguridad jurídica exige ser positivo, y no justiciero, en lo judicial, en la aplicación del derecho, pero nunca en su creación, en lo legislativo; no confundamos churras con merinas [Lo confundes tú. Se legisla en función de los intereses del grupo dominante, o de los grupos dominantes. Esto de creer que hay una razón soberana, por encima de los intereses particulares, y que preside la acción legislativa, es una mitificación absoluta. De ahí que gente como usted trate de decirnos que la deleznable ley del aborto no solo va contra la moral sino contra la ley. ¿Qué ley? La Ley Natural, claro. Pero de eso ya hemos hablado aquí]

No desdeñes eso que llamas “el etéreo mundo de las ideas”. [El mundo de las Ideas no existe por sí mismo; es fruto de la especulación humana, como la religión. ¿Conoce usted algún animal religioso?] Nada humano se puede conformar al margen de las ideas, y todo poder, por despótico que a ti pueda parecerte, es absolutamente tributario de ellas de un modo u otro.[Ideas son el Gulag, la guillotina, Paracuellos. Y sí no son ideas ¿entonces que son? Es curioso cómo los mismos que critican la razón como última detentadora de la verdad, hablan de la Razón como si fuera algo a lo que se pudiera acudir para argumentar. La Razón Divina, me imagino]
50 pedromar, día 6 de Septiembre de 2010 a las 19:36

Hegemon

La manera frívola, infantil, simplista, ignorante y lega en la que muchos hablan del liberalismo simplificándolo a un simple mercadeo en busca de beneficios económicos me sorprenden porque se supone que en el blog se habla de forma seria (algunos) y con conocimiento de las cosas, más o menos profundo o no pero con algún cirterio no con clichés incorrectos y estúpidos.[tu seriedad se te supone, pero solo eso, porque nunca argumentas nada]

El Liberalismo es algo más, más que una ideología, [los mismo pensaba rawolf. Dinos qué es, y así acabamos antes]más que un simple negocio económico, más que unas fórmulas matemáticas para hacer dinero.

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