Pío Moa

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Homenajes a Franco

10 de Noviembre de 2009 - 10:49:05 - Pío Moa

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Cuando los chorizos retiran los honores a Franco, ¿acaso no le están rindiendo tributo? Cuando Zapo el Rojo, el iluminado de la trola, el choriceo y el puterío, colaborador de la ETA, compara al régimen de Franco, de donde procede la democracia, con el muro de Berlín, que fue necesario destruir para que algo de democracia llegara al este, ¿acaso no está homenajeando a Franco y poniéndose en evidencia a sí mismo? Como ya no le queda el muro, apoya cuanto puede a Fidel Castro.  En el fondo, Zapo es un pobre diablo resabiado, que para nuestra vergüenza manda en el país. El grotesco niñato.

**** Carod contrata traductores para hablar con una delegación nicaragüense:  La política como payasada.

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La dictadura duró algo menos de siete años y, poco después de su fin, Ortega y Gasset la despidió con el artículo El error Berenguer (por el nombre del general que trataba de volver a la Constitución). Siguiendo su tópico de la “anormalidad” de España, afirmaba que el país “ha sufrido durante siete años un régimen de absoluta anormalidad”, lo nunca visto “dentro ni fuera de España, ni en este ni en cualquier otro siglo”, ni siquiera entre los pueblos salvajes, pues “La situación del derecho público en que hemos vivido es más salvaje todavía”. La dictadura había sido una gran viltá (vileza) propiciada por Alfonso XIII, por lo cual la monarquía misma debía caer: el artículo terminaba con un Delenda est monarchia, remedando el Delenda est Carthago de Catón.  También Unamuno ostentaba su aversión al dictador, a quien caricaturizaba sin piedad.

Como reconocía Ortega, sin concederle la menor importancia, la dictadura no había sido sanguinaria. Y había más: nunca había crecido tanto la renta. Por primera vez desde principios del siglo XIX, se había reducido la distancia con los países más ricos, pues incluso durante el período acumulativo de la Restauración, aquellos países habían crecido más deprisa que España. En tan pocos años se construyó una de las mejores redes de carreteras de Europa, se triplicó el número de teléfonos, se duplicó de sobra el de automóviles y la producción de energía eléctrica, y se pusieron en marcha vastos planes de regadíos. El hambre bajó a menos de la mitad de principios de siglo (volvería a crecer luego). Mejoró la sanidad popular, y la esperanza de vida al nacer pasó de 40 a 48 años, al descender la mortalidad infantil. La población empleada en la industria y los servicios sobrepasó por primera vez a la del sector primario. El analfabetismo decreció hasta un 32%, el número de universitario aumentó en un 30%, duplicándose la presencia femenina; y en casi medio millón los alumnos de primaria (hasta 2,150.000). Se concedió un voto restringido a la mujer y la elegibilidad para cargos públicos, con quince mujeres en la Asamblea Consultiva creada por el dictador. 

Las mejoras coincidieron con el mejor período cultural desde las guerras napoleónicas, al coincidir las generaciones del 98 y del 14 con una nueva y copiosa, la del 27, el mejor generación de poetas que produjo España en muy largo tiempo y hasta hoy, junto con algunos ensayistas, y  artistas: García Lorca, Guillén, Salinas, León Felipe, Miguel Hernández, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Jardiel Poncela, Gómez de la Serna,  Buñuel, etc. Se publicaron más obras de mérito que antes, y de la más variada ideología lo cual expone cierto liberalismo del poder en literatura y propaganda: circulaba incluso propaganda anarquista y comunista, pese a estar prohibidas sus organizaciones.   

No menos trascendente fue la supresión del terrorismo,  la guerra de Marruecos y el separatismo, los tres cánceres de la Restauración.La guerra de Rif acabó en la derrota final de Abd El Krim; los anarquistas abandonaron el pistolerismo, pese a que la represión sobre ellos fue escasa, y, aún más sorprendente, los socialistas colaboraron con la dictadura; y los separatistas, a punto de rebelarse en 1923, optaron por una discreta inacción, menos el grupo catalán de Macià. Este, ex coronel del ejército, organizó un “ejército” de almogávares, como los llamaba, para invadir Cataluña desde Francia. Los almogávares se dejaron detener mansamente por los gendarmes franceses, y a continuación vino un juicio bien orquestado en que Macià advirtió al mundo que “no habrá paz internacional mientras haya naciones esclavas” como Cataluña, a la que España, país “atrasado”, consideraba “un país conquistado y la última de sus colonias a explotar”; y prometió una Cataluña “amiga eterna de Francia”. Lo decía en un país que mantenía un enorme imperio colonial y había casi erradicado el catalán del Rosellón.

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A la época de la ruina de la Restauración y de la dictadura en España, correspondió en el conjunto de Europa una paradójica mezcla de euforia, reactivación económica desde 1925, y crisis moral y política, sobre todo en las capas medias-altas. La gente quería olvidar la durísima prueba de la guerra, se debilitaron los valores e ideales tradicionales, todo lo antes considerado respetable y decente fue objeto de burlas, se impuso una especie de épica del estómago o del sexo. Fue desdeñado como nunca lo burgués y pequeñoburgués, palabras de significado sumamente elástico y que en gran medida apuntaban al cristianismo, y en los ambientes más dispares se admiraba la Revolución rusa. Proliferaron las drogas y el alcohol, el exhibicionismo sexual, el juvenilismo, el feminismo y los giros revolucionarios en política y en arte (las vanguardias). Simultáneamente continuó la brillante efervescencia intelectual y científica de pre guerra, en los círculos de Viena, Berlín,  Oxford y Cambridge o Copenhague, y París retenía su prestigio cultural. La diversión se convirtió en una industria gracias al cine y la radio, y el estado se expandió imparablemente sobre las sociedades. Llegó a Europa la cultura useña, a través del jazz y el cine sobre todo. En Francia se llamó  “locos” a aquellos años (années folles), también conocidos como “los felices 20”.

Para evitar la repetición de una guerra como la pasada, se creó en 1919 la Sociedad de Naciones como foro de negociación internacional y con propósito de encauzar una mejora económica generalizada. No obstante, la paz establecida en Versalles era considerada un Diktat humillante e injusto por Alemania, mientras que Francia, que había sufrido en su territorio las mayores destrucciones, con pérdida del 10% de su población masculina, quería hacer pagar el coste a su vecino y en enero de 1923 ocupó el Ruhr, principal región industrial y minera de Alemania. Esta entró en un período de inflación monstruosa, que arruinó su economía hasta 1925 y creó una desmoralización generalizada. La descomposición interna hacía temer a muchos un finis Germaniae tras solo medio siglo de existencia como nación unificada, lo cual crearía un peligroso desequilibrio en el centro de Europa y abriría paso a la revolución  por lo que los vencedores cambiaron de política: Alemania solo pagaría una parte menor de las reparaciones, y recibiría préstamos, sobre todo de Usa, para reorganizar su economía. 

Al terminar la guerra se instauró en Alemania la República de Weimar. Su principal partido fue el Socialdemócrata, que reprimió drásticamente las intentonas comunistas. En 1923, después de la ocupación del Ruhr por Francia, un desconocido Adolf Hitler intentó tomar el poder mediante un golpe (putsch) en Munich. Fracasó, pero fue solo el comienzo de una carrera que le convertiría diez años después en dictador, de un estilo muy distinto del de Primo de Rivera. Su ideología combinaba un exaltado nacionalismo, racismo y odio a los comunistas, los judíos y la “plutocracia” internacional, que a sus ojos representaban lo mismo y habían causado la derrota alemana en 1918.

El país que más sufrió fue Rusia, constituida en Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). La guerra europea había causado una crisis ligera en la II Internacional, socialdemócrata, al relativizar sus partidos la idea de que los obreros no tienen patria y la guerra solo interesa a los explotadores,  para apoyar el esfuerzo bélico de sus respectivos países. La excepción habían sido los bolcheviques rusos, que, con la consigna de transformar la guerra imperialista en guerra civil, habían tomado el poder, después de lo cual la guerra civil se prolongó cuatro años y provocó daños mucho peores que los de la guerra mundial. Se calcula  que murieron un millón y medio de soldados, pero las víctimas civiles causadas por las hambres y el terror, especialmente el de la Cheká pudieron acercarse a los quince millones. Con la economía destrozada, los comunistas debieron retroceder de su “comunismo de guerra” y permitir la iniciativa privada (Nueva Política Económica), que alivió el desastre. Pero la NPE, peligrosa para el régimen, fue abolida en 1928 por Stalin, sucesor de Lenin, y sustituida por planes de industrialización y colectivización del campo, que causaría nuevas hambres y terror, con hasta siete millones de muertos en Ucrania y otros más en diversas regiones.

La revolución en un país atrasado como Rusia se había justificado como espoleta de la esperada revolución alemana, cuya potencia industrial garantizaría el triunfo comunista en Europa. Al fracasar esa esperanza, Lenin cambió su estrategia a la defensa del propio régimen a toda costa, estímulo a los movimientos revolucionarios externos y promoción de luchas anticoloniales. Con ese objeto creó en 1919 la III Internacional o Comintern (Internacional Comunista) que debía desbancar a la II Internacional, calificada de traidora al proletariado. Por toda Europa cundió el miedo a nuevas revoluciones en unos, el deseo de hacerlas, en otros. Hubo insurrecciones comunistas en Finlandia, Alemania, Hungría, graves huelgas, sabotajes, disturbios y atentados en numerosos países. Se sumaron a la Comintern partidos y fracciones socialdemócratas en Alemania, Noruega, Suecia, Francia, Italia, España, Hispanoamérica, China, Indochina… Polonia, recién recobrada su independencia, estuvo a punto de perderla en 1920 por una ofensiva soviética que llegó a las puertas de Varsovia. Pero allí la derrotó el general Pilsudski, antiguo socialista revolucionario evolucionado a un nacionalismo conservador. En 1922, Polonia se constituyó en república a imitación de la francesa, pero el experimento derivó a un gran desorden, por lo que en 1926 Pilsudski dio un golpe de estado e impuso un régimen autoritario, muy popular y no muy disímil del de Primo en España.

En Italia, el débil régimen liberal sufrió la radicalización de socialistas, comunistas y anarquistas, con grandes huelgas, atentados y ocupación de fábricas. En 1919 surgió también el fascismo de Benito Mussolini, antiguo socialista y receptor de subvenciones del servicio secreto británico. Mussolini consiguió popularidad por su origen humilde y por proponer el mérito, y no el origen social, como base de promoción;  y recibió apoyo de los empresarios y los liberales al defender la propiedad privada. Exigía, entre otras cosas, la  generalización de la jornada de ocho horas, el salario mínimo y el voto para la mujer. Sacudido por la agitación fascista y obrerista, el régimen liberal se tambaleaba, y en 1922 los fascistas marcharon sobre Roma para reclamar el poder. La marcha transcurrió pacíficamente, y el rey Víctor Manuel III dio su confianza como jefe del gobierno a Mussolini. Pero solo desde 1925 se convirtió el Duce en dictador. El fascismo preconizaba una sociedad jerarquizada, plebiscitaria, con escasas libertades políticas, y su aparato de propaganda típicamente totalitaria consiguió un alto grado de consenso social. El régimen que predicaba la violencia, la usó en pequeña medida, porque la oposición a él fue escasa, consiguió un modesto pero significativo crecimiento económico, y recibió el aplauso de figuras tan dispares como Churchill o Gandhi.

Uno de sus logros fue la regularización política del Papado, en situación incierta desde 1870: se constituyó el estado independiente del Vaticano, una de las siete colinas de la antigua Roma, donde había existido un oráculo etrusco: los estados pontificios habían llegado a ocupar casi un tercio de Italia, y ahora se reducían a medio kilómetro cuadrado. Sin embargo su influencia espiritual e indirectamente política, se mantendría y crecería. Y, por lo que respecta a España, iba a pesar muy considerablemente en su historia posterior, como lo harán la propia Italia, Alemania y la URSS.

En Francia, la anticlerical III República fue inestable y cobró fama de corrupta. Temerosa de un revanchismo alemán, invirtió la política de Bismarck, tratando de aislar a Alemania mediante alianzas con Polonia y Checoslovaquia. . En 1925 el tratado de Locarno reforzó la paz de Versalles asegurando las fronteras mediante acuerdos entre Gran Bretaña, los países vecinos de Alemania y esta misma: quedó desmilitarizada la región renana y confirmadas las limitaciones que privaban de capacidad ofensiva al ejército alemán; si bien este vulneraba los acuerdos con ayuda de la Unión Soviética.

En Gran Bretaña, como en casi todo el resto de Europa, avanzó la socialdemocracia (Partido Laborista) que desplazó al Partido Liberal como rival del Conservador. Los grupos revolucionarios pesaron menos que en el continente. Pese a ser la potencia europea más netamente triunfadora, comenzó su declive político, debiendo modificar incluso sus fronteras metropolitanas. En 1800 se había convertido en Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, pero hasta 1829 no se permitió a los católicos acceder al Parlamento, y hasta finales del siglo se les restringían los estudios universitarios. En 1916, tropas inglesas habían aplastado una insurrección en Dublín, pero desde 1919 el Ejército Republicano Irlandés (IRA) organizó guerrillas que por primera vez iban a alcanzar, en 1922,  la victoria, después de tantas revueltas fracasadas durante siglos, y la mayor parte del país se independizó. El mismo año 1919, tras la matanza de Amritsar, perpetrada por el ejército inglés contra manifestantes desarmados (murieron entre 400 y 1500 hombres, mujeres y niños) creció el movimiento de independencia, que Gandhi acaudilló desde 1920 mediante una táctica de no violencia. 


En Escandinavia aumentó el peso de la socialdemocracia, gobernante en Suecia y desde 1924 en Dinamarca. En Noruega, las tendencias comunistas ganaron auge durante unos años. Finlandia, única república entre los países escandinavos, sufrió en 1918 una corta pero muy intensa y sangrienta guerra civil, al intentar los comunistas una revolución como la soviética, que fue derrotada por el general Mannerheim.

Como puede verse, España fue entre 1923 y 1930 uno de los países europeos más tranquilos y prósperos, situación que iba a alterarse de raíz en el decenio siguiente. Es preciso decir que al llegar a este período entramos en un terreno donde la distorsión propagandística de la historia ha llegado a lo delirante. 

Comentarios (116)

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101 aviPep, día 10 de Noviembre de 2009 a las 20:04
Ronin, ya vas entrando, pero esquivas como un torero, ante los cuernos del toro. Todo el tema ha venido de la racionalidad y de la logica, que al principio, está bien como titulares, pero, la diosa Razon y la Logica Quantica, no nos solucionan el problema espiritual, que algunos tenemos y otros dudan o se hacen el sueco.
No haces ningun ataque brutal contra nadie, eres un buen polemista y esto se agradece. Por lo menos no me has salido con palabrotas y fuera de contexto. Seguirmeos en los sucesivo tratando los temas que nos interesen y no creo llegar a la ruptura o el desanimo, sino mas bien a buscar puntos razonables y logicos de encuentro.Saludos de mis 3 neuronas.
102 Sorel, día 10 de Noviembre de 2009 a las 20:05
Menuda ración de "caspa". Personaje trasnochado.

http://www.youtube.com/watch?v=YbHHlb_GHZs
103 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 20:07
# 99

Lo siento, no trago a don José, me parece un titiritero de la retórica.
104 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 20:10
# 101

¿Cual es la Logica Quantica?
105 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 20:13
# 102

Cuando un hombre de 65 años se pone un jersey de color fucsia y pulseras de colorines es que ha perdido el norte. Una ex-mujer de Jose Maria Iñigo decia que supo que se iban a separar cuando apareció un dia con un jersey amarillo chillón en lugar del traje y corbata habituales.
106 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 20:24
107 Sherme, día 10 de Noviembre de 2009 a las 20:30
99# Al leer la referencia que hace D. Pío, lo he buscado y leído. Sinceramente no sé cómo un artículo así tuvo tanta importancia. Yo no creo que se refiriera tanto a Primo. Apuntaba a D. Alfonso XIII directamente. Primo era "la anécdota" para llevarse por delante la Monarquía. Quizás por la propia vida familiar de D. Alfonso. Por los problemas de la dinastía, con los dos hijos mayores inhabilitados "con problemas de sangre" el primero y sordo (por una infección perinatal) del segundo. El tercero (Juan) estaba "por calar"... parecía D. Alfonso "poco ejemplar" para una sociedad tan pacata y catolicona como aquella... incluso los ateos eran "catolicones".

Se hicieron correr verdaderos bulos infames como que en la guerra de Marruecos era porque el rey necesitaba la sangre de tres soldaditos al día para darsela al hijo... o que se estaban enriqueciendo los propios militares y el rey vendiéndoles las armas a los moros... todo valía para "delendar la monarchía"... incluso una dictadura que NADIE denunció, que muchos aprobaron y hasta COLABORARON con ella, como Largo Caballero y casi la totalidad del PSOE que salió muy reforzado y perfectamente encuadrado de ella. No así los anarquistas a los que se les había reprimido y perseguido bastante. Los comunistas ni estaban (casi) ni se les esperaba... hasta lo del oro de Moscú de Negrín.
108 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 20:57
Dice Morantinhos que el gobierno no paga abogados para el Piratin Willy....

Pues estos de estado de derecho estan bien pegados.

Por supuesto que ese es un gasto del Estado, pues es el estado el que ha ordenado su detencion.

Esta gente estaria mejor vendiendo melones en el mercadillo de los miercoles.
109 Sorel, día 10 de Noviembre de 2009 a las 21:04
105#

Pues "amenaza" con su regreso a las ondas con un programa, no deportivo, sino de información general. No sé qué medio le puede hacer tal oferta.

En la entrevista, no deja "títere con cabeza". Ataca a Aznar, a Luis Herrero, a FJL, a Coronel de Palma, a Rajoy y, cómo no, a Florentino Pérez.

Con todo mi respeto a una persona que ha superado una enfermedad durísima, que deje de pontificar sobre todos y sobre todo y se eche a un lado.
110 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 21:32
# 109

Patético. Me recuerda a otro periodista que tuvo vara alta en el franquismo como oráculo político- Emilio Romero-, con la diferencia de que Emilio Romero estaba a muchos metros de altura por encima en los terrenos, cultural, politico y profesional.
111 lead, día 10 de Noviembre de 2009 a las 21:32
manuelp #103

El artículo de Ortega y Gasset son una serie de dislates fuera de toda mesura, lógica y sentido común, como ese infumable:

lo nunca visto “dentro ni fuera de España, ni en este ni en cualquier otro siglo”, ni siquiera entre los pueblos salvajes, pues “La situación del derecho público en que hemos vivido es más salvaje todavía”.

Parece como si el eximio ensayista se estuviera "quedando" con sus lectores: "ni siquiera entre los pueblos salvajes", eso dicho de un Gobierno que, como recuerda Moa, procuró a España el mayor crecimiento y desarrollo económicop de la Historia de España hasta ese momento. El error Berenguer fue el más mayúsculo descrédito de don José, aunque onmediatamente sirviera para lo que pretendió: acelerar el descrédito de la Monarquía y facilitar la venida de la Segunda y todavía más infausta República.
112 lead, día 10 de Noviembre de 2009 a las 21:37
Mi post #111

Juzguen Vds. por sí mismos las memeces que dijo Don José en su "Berenguer":

España, una nación de sobre veinte millones de habitantes, que venía ya de antiguo arrastrando una existencia política bastante poco normal, ha sufrido durante siete años un régimen de absoluta anormalidad en el Poder público, el cual ha usado medios de tal modo anormales, que nadie, así, de pronto, podrá recordar haber sido usados nunca ni dentro ni fuera de España, ni en este ni en cualquier otro siglo.Lo cual anda muy lejos de ser una frase. Desde mi rincón sigo estupefacto ante el hecho de que todavía ningún sabedor de historia jurídica se haya ocupado en hacer notar a los españoles minuciosamente y con pruebas exuberantes esta estricta verdad: que no es imposible, pero sí sumamente difícil, hablando en serio y con todo rigor, encontrar un régimen de Poder público como el que ha sido de hecho nuestra Dictadura en todo al ámbito de la historia, incluyendo los pueblos salvajes. Sólo el que tiene una idea completamente errónea de lo que son los pueblos salvajes puede ignorar que la situación de derecho público en que hemos vivido es más salvaje todavía, y no sólo es anormal con respecto a España y al siglo XX, sino que posee el rango de una insólita anormalidad en la historia humana. Hay quien cree poder controvertir esto sin más que hacer constar el hecho de que la Dictadura no ha matado; pero eso, precisamente eso -creer que el derecho se reduce a no asesinar-, es una idea del derecho inferior a la que han solido tener los pueblos salvajes.

La Dictadura ha sido un poder omnímodo y sin límites, que no sólo ha operado sin ley ni responsabilidad, sin norma no ya establecida, pero ni aun conocida, sino que no se ha circunscrito a la órbita de lo público, antes bien ha penetrado en el orden privadísimo brutal y soezmente.

(...)
Este es el error Berenguer de que la historia hablará.

Y como es irremediablemente un error, somos nosotros, y no el Régimen mismo; nosotros gente de la calle, de tres al cuarto y nada revolucionarios, quienes tenemos que decir a nuestro conciudadanos: ¡Españoles, vuestro Estado no existe! ¡Reconstruidlo!

Delenda est Monarchia.- José Ortega y Gasset.


¡¡No es esto, Don José, no es esto!!.
113 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 21:40
# 111 lead

Nunca he conseguido "sacarle el jugo" a lo que he leido de Ortega y siempre se me quedaba un sabor de boca un tanto chasqueado, pues yo no veía la "genialidad" del personaje por ningún lado. Azaña en sus "Memorias politicas" le pone a caldo de pedante y engreído.
114 jkl127, día 10 de Noviembre de 2009 a las 21:48
Que Zapo homenagea a Franco cuando dices esas tonterías o retira sus estatuas es algo que se da cuenta usted,.... y tal vez algunos mas. La mayoria de la gente, la masa que vota, no lo percibe así, sino que piensa que se les está fastidiando a Franco, a los franquistas y por tanto se está haciendo algo contra algo tan horripilante como su dictadura, y por tanto a favor de los trabajadores y por la democracia. Al fin de cuentas, seguimos funcionando con la metáfora de "guerra buena"- "guerra mala" que tan buenos resultados le ha dado a Obama y que a Zapatero le sirve para seguir pastoreando al personal por estos lares. Y el personal se queda tan a gustito al no salirse del grupo y no quedar en evidencia por tanto, y encima se siente progresista. Bueno hay que seguir desprestigiando a Zapo y a quienes le votan hasta que dejen de hacerlo. O inventarse una buena metafora, mejor que la antedicha que nos toca padecer.
115 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 22:59
Ronin.
Esa expresion, rebuznar, me la dedico a mi mismo en ese momento. Pues eso es lo que hice cuando le dije que no rebuznara.

Pido mis disculpas.
116 Perieimi, día 11 de Noviembre de 2009 a las 08:50
…Siguiendo con las características y descripción de los elementos objetivos constitutivos del ilícito penal de leso consenso; también, tiene encaje su variante Memoria Histórica. Aquí, un indicio acreditativo iconográfico del ilícito (cuasi-prueba). Se contempla el agravante derecha vergonzante y homenaje en día festivo, que habrá se suponer el aumento de las penas, por lo menos, en un grado. La condición de párroco actúa como circunstancia eximente completa de responsabilidad.

Levante-EMV.com » Comarcas, 11/11/09.
Una familia de Foios (Valencia) expuso en el cementerio fotos de Franco y José Antonio el día de Todos los Santos.

El párroco afirma que no advirtió que era el dictador y el alcalde del PP condena los hechos "de forma tajante"

LAURA SENA (FOIOS -Valencia)
La exhibición de un panel con fotografías de difuntos de Foios en la Guerra Civil, acompañadas del retrato del dictador Francisco Franco y del líder de Falange, José Antonio Primo de Rivera, junto a una Cruz de los Caídos, que todavía pervive en el cementerio parroquial, el día de Todos los Santos, ha levantado un alud de críticas en la población.

Según diversas fuentes, una familia de Foios colocó este panel "porque entre los fallecidos tiene algunos antepasados" y esta práctica la había realizado otros años "con normalidad". No obstante, el hecho no había sido advertido por las autoridades -ni el actual gobierno local del PP ni el anterior de izquierdas-, ni por los responsables de la parroquia. Y ahora el concejal de Compromís, Sergi Ruiz, que vio el cuadro ese día en el Camposanto al que acudió para visitar los sepulcros de sus familiares, ha dado la voz de alerta.

Se da la circunstancia de que la cruz con el listado de fallecidos "por Dios y por España" -once vecinos y cinco religiosos- está colocada detrás del espacio que hace las veces de altar para la misa de difuntos de esa jornada. Con todo, el párroco Vicente Cerezo, afirma que la iniciativa "no tiene nada que ver con la Iglesia" y, si bien observó que alguna familia colocaba fotos de sus difuntos, asegura que "en ningún momento" tuvo constancia de que se exhibían la de dictador y la del líder de falange.

Con todo, Cerezo indica que indagará "para ver qué ha pasado y que el año que viene nadie ponga nada que ofenda a nadie".

Por su parte, el alcalde, el popular Héctor Bueno, se ha mostrado "totalmente en contra" de "este tipo de manifestaciones en el cementerio, especialmente ese día" y considera "grave" la "exhibición de imágenes de Franco o de cualquier otro miembro activo de la dictadura".

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