Pío Moa

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Homenajes a Franco

10 de Noviembre de 2009 - 10:49:05 - Pío Moa

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Cuando los chorizos retiran los honores a Franco, ¿acaso no le están rindiendo tributo? Cuando Zapo el Rojo, el iluminado de la trola, el choriceo y el puterío, colaborador de la ETA, compara al régimen de Franco, de donde procede la democracia, con el muro de Berlín, que fue necesario destruir para que algo de democracia llegara al este, ¿acaso no está homenajeando a Franco y poniéndose en evidencia a sí mismo? Como ya no le queda el muro, apoya cuanto puede a Fidel Castro.  En el fondo, Zapo es un pobre diablo resabiado, que para nuestra vergüenza manda en el país. El grotesco niñato.

**** Carod contrata traductores para hablar con una delegación nicaragüense:  La política como payasada.

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La dictadura duró algo menos de siete años y, poco después de su fin, Ortega y Gasset la despidió con el artículo El error Berenguer (por el nombre del general que trataba de volver a la Constitución). Siguiendo su tópico de la “anormalidad” de España, afirmaba que el país “ha sufrido durante siete años un régimen de absoluta anormalidad”, lo nunca visto “dentro ni fuera de España, ni en este ni en cualquier otro siglo”, ni siquiera entre los pueblos salvajes, pues “La situación del derecho público en que hemos vivido es más salvaje todavía”. La dictadura había sido una gran viltá (vileza) propiciada por Alfonso XIII, por lo cual la monarquía misma debía caer: el artículo terminaba con un Delenda est monarchia, remedando el Delenda est Carthago de Catón.  También Unamuno ostentaba su aversión al dictador, a quien caricaturizaba sin piedad.

Como reconocía Ortega, sin concederle la menor importancia, la dictadura no había sido sanguinaria. Y había más: nunca había crecido tanto la renta. Por primera vez desde principios del siglo XIX, se había reducido la distancia con los países más ricos, pues incluso durante el período acumulativo de la Restauración, aquellos países habían crecido más deprisa que España. En tan pocos años se construyó una de las mejores redes de carreteras de Europa, se triplicó el número de teléfonos, se duplicó de sobra el de automóviles y la producción de energía eléctrica, y se pusieron en marcha vastos planes de regadíos. El hambre bajó a menos de la mitad de principios de siglo (volvería a crecer luego). Mejoró la sanidad popular, y la esperanza de vida al nacer pasó de 40 a 48 años, al descender la mortalidad infantil. La población empleada en la industria y los servicios sobrepasó por primera vez a la del sector primario. El analfabetismo decreció hasta un 32%, el número de universitario aumentó en un 30%, duplicándose la presencia femenina; y en casi medio millón los alumnos de primaria (hasta 2,150.000). Se concedió un voto restringido a la mujer y la elegibilidad para cargos públicos, con quince mujeres en la Asamblea Consultiva creada por el dictador. 

Las mejoras coincidieron con el mejor período cultural desde las guerras napoleónicas, al coincidir las generaciones del 98 y del 14 con una nueva y copiosa, la del 27, el mejor generación de poetas que produjo España en muy largo tiempo y hasta hoy, junto con algunos ensayistas, y  artistas: García Lorca, Guillén, Salinas, León Felipe, Miguel Hernández, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Jardiel Poncela, Gómez de la Serna,  Buñuel, etc. Se publicaron más obras de mérito que antes, y de la más variada ideología lo cual expone cierto liberalismo del poder en literatura y propaganda: circulaba incluso propaganda anarquista y comunista, pese a estar prohibidas sus organizaciones.   

No menos trascendente fue la supresión del terrorismo,  la guerra de Marruecos y el separatismo, los tres cánceres de la Restauración.La guerra de Rif acabó en la derrota final de Abd El Krim; los anarquistas abandonaron el pistolerismo, pese a que la represión sobre ellos fue escasa, y, aún más sorprendente, los socialistas colaboraron con la dictadura; y los separatistas, a punto de rebelarse en 1923, optaron por una discreta inacción, menos el grupo catalán de Macià. Este, ex coronel del ejército, organizó un “ejército” de almogávares, como los llamaba, para invadir Cataluña desde Francia. Los almogávares se dejaron detener mansamente por los gendarmes franceses, y a continuación vino un juicio bien orquestado en que Macià advirtió al mundo que “no habrá paz internacional mientras haya naciones esclavas” como Cataluña, a la que España, país “atrasado”, consideraba “un país conquistado y la última de sus colonias a explotar”; y prometió una Cataluña “amiga eterna de Francia”. Lo decía en un país que mantenía un enorme imperio colonial y había casi erradicado el catalán del Rosellón.

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A la época de la ruina de la Restauración y de la dictadura en España, correspondió en el conjunto de Europa una paradójica mezcla de euforia, reactivación económica desde 1925, y crisis moral y política, sobre todo en las capas medias-altas. La gente quería olvidar la durísima prueba de la guerra, se debilitaron los valores e ideales tradicionales, todo lo antes considerado respetable y decente fue objeto de burlas, se impuso una especie de épica del estómago o del sexo. Fue desdeñado como nunca lo burgués y pequeñoburgués, palabras de significado sumamente elástico y que en gran medida apuntaban al cristianismo, y en los ambientes más dispares se admiraba la Revolución rusa. Proliferaron las drogas y el alcohol, el exhibicionismo sexual, el juvenilismo, el feminismo y los giros revolucionarios en política y en arte (las vanguardias). Simultáneamente continuó la brillante efervescencia intelectual y científica de pre guerra, en los círculos de Viena, Berlín,  Oxford y Cambridge o Copenhague, y París retenía su prestigio cultural. La diversión se convirtió en una industria gracias al cine y la radio, y el estado se expandió imparablemente sobre las sociedades. Llegó a Europa la cultura useña, a través del jazz y el cine sobre todo. En Francia se llamó  “locos” a aquellos años (années folles), también conocidos como “los felices 20”.

Para evitar la repetición de una guerra como la pasada, se creó en 1919 la Sociedad de Naciones como foro de negociación internacional y con propósito de encauzar una mejora económica generalizada. No obstante, la paz establecida en Versalles era considerada un Diktat humillante e injusto por Alemania, mientras que Francia, que había sufrido en su territorio las mayores destrucciones, con pérdida del 10% de su población masculina, quería hacer pagar el coste a su vecino y en enero de 1923 ocupó el Ruhr, principal región industrial y minera de Alemania. Esta entró en un período de inflación monstruosa, que arruinó su economía hasta 1925 y creó una desmoralización generalizada. La descomposición interna hacía temer a muchos un finis Germaniae tras solo medio siglo de existencia como nación unificada, lo cual crearía un peligroso desequilibrio en el centro de Europa y abriría paso a la revolución  por lo que los vencedores cambiaron de política: Alemania solo pagaría una parte menor de las reparaciones, y recibiría préstamos, sobre todo de Usa, para reorganizar su economía. 

Al terminar la guerra se instauró en Alemania la República de Weimar. Su principal partido fue el Socialdemócrata, que reprimió drásticamente las intentonas comunistas. En 1923, después de la ocupación del Ruhr por Francia, un desconocido Adolf Hitler intentó tomar el poder mediante un golpe (putsch) en Munich. Fracasó, pero fue solo el comienzo de una carrera que le convertiría diez años después en dictador, de un estilo muy distinto del de Primo de Rivera. Su ideología combinaba un exaltado nacionalismo, racismo y odio a los comunistas, los judíos y la “plutocracia” internacional, que a sus ojos representaban lo mismo y habían causado la derrota alemana en 1918.

El país que más sufrió fue Rusia, constituida en Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). La guerra europea había causado una crisis ligera en la II Internacional, socialdemócrata, al relativizar sus partidos la idea de que los obreros no tienen patria y la guerra solo interesa a los explotadores,  para apoyar el esfuerzo bélico de sus respectivos países. La excepción habían sido los bolcheviques rusos, que, con la consigna de transformar la guerra imperialista en guerra civil, habían tomado el poder, después de lo cual la guerra civil se prolongó cuatro años y provocó daños mucho peores que los de la guerra mundial. Se calcula  que murieron un millón y medio de soldados, pero las víctimas civiles causadas por las hambres y el terror, especialmente el de la Cheká pudieron acercarse a los quince millones. Con la economía destrozada, los comunistas debieron retroceder de su “comunismo de guerra” y permitir la iniciativa privada (Nueva Política Económica), que alivió el desastre. Pero la NPE, peligrosa para el régimen, fue abolida en 1928 por Stalin, sucesor de Lenin, y sustituida por planes de industrialización y colectivización del campo, que causaría nuevas hambres y terror, con hasta siete millones de muertos en Ucrania y otros más en diversas regiones.

La revolución en un país atrasado como Rusia se había justificado como espoleta de la esperada revolución alemana, cuya potencia industrial garantizaría el triunfo comunista en Europa. Al fracasar esa esperanza, Lenin cambió su estrategia a la defensa del propio régimen a toda costa, estímulo a los movimientos revolucionarios externos y promoción de luchas anticoloniales. Con ese objeto creó en 1919 la III Internacional o Comintern (Internacional Comunista) que debía desbancar a la II Internacional, calificada de traidora al proletariado. Por toda Europa cundió el miedo a nuevas revoluciones en unos, el deseo de hacerlas, en otros. Hubo insurrecciones comunistas en Finlandia, Alemania, Hungría, graves huelgas, sabotajes, disturbios y atentados en numerosos países. Se sumaron a la Comintern partidos y fracciones socialdemócratas en Alemania, Noruega, Suecia, Francia, Italia, España, Hispanoamérica, China, Indochina… Polonia, recién recobrada su independencia, estuvo a punto de perderla en 1920 por una ofensiva soviética que llegó a las puertas de Varsovia. Pero allí la derrotó el general Pilsudski, antiguo socialista revolucionario evolucionado a un nacionalismo conservador. En 1922, Polonia se constituyó en república a imitación de la francesa, pero el experimento derivó a un gran desorden, por lo que en 1926 Pilsudski dio un golpe de estado e impuso un régimen autoritario, muy popular y no muy disímil del de Primo en España.

En Italia, el débil régimen liberal sufrió la radicalización de socialistas, comunistas y anarquistas, con grandes huelgas, atentados y ocupación de fábricas. En 1919 surgió también el fascismo de Benito Mussolini, antiguo socialista y receptor de subvenciones del servicio secreto británico. Mussolini consiguió popularidad por su origen humilde y por proponer el mérito, y no el origen social, como base de promoción;  y recibió apoyo de los empresarios y los liberales al defender la propiedad privada. Exigía, entre otras cosas, la  generalización de la jornada de ocho horas, el salario mínimo y el voto para la mujer. Sacudido por la agitación fascista y obrerista, el régimen liberal se tambaleaba, y en 1922 los fascistas marcharon sobre Roma para reclamar el poder. La marcha transcurrió pacíficamente, y el rey Víctor Manuel III dio su confianza como jefe del gobierno a Mussolini. Pero solo desde 1925 se convirtió el Duce en dictador. El fascismo preconizaba una sociedad jerarquizada, plebiscitaria, con escasas libertades políticas, y su aparato de propaganda típicamente totalitaria consiguió un alto grado de consenso social. El régimen que predicaba la violencia, la usó en pequeña medida, porque la oposición a él fue escasa, consiguió un modesto pero significativo crecimiento económico, y recibió el aplauso de figuras tan dispares como Churchill o Gandhi.

Uno de sus logros fue la regularización política del Papado, en situación incierta desde 1870: se constituyó el estado independiente del Vaticano, una de las siete colinas de la antigua Roma, donde había existido un oráculo etrusco: los estados pontificios habían llegado a ocupar casi un tercio de Italia, y ahora se reducían a medio kilómetro cuadrado. Sin embargo su influencia espiritual e indirectamente política, se mantendría y crecería. Y, por lo que respecta a España, iba a pesar muy considerablemente en su historia posterior, como lo harán la propia Italia, Alemania y la URSS.

En Francia, la anticlerical III República fue inestable y cobró fama de corrupta. Temerosa de un revanchismo alemán, invirtió la política de Bismarck, tratando de aislar a Alemania mediante alianzas con Polonia y Checoslovaquia. . En 1925 el tratado de Locarno reforzó la paz de Versalles asegurando las fronteras mediante acuerdos entre Gran Bretaña, los países vecinos de Alemania y esta misma: quedó desmilitarizada la región renana y confirmadas las limitaciones que privaban de capacidad ofensiva al ejército alemán; si bien este vulneraba los acuerdos con ayuda de la Unión Soviética.

En Gran Bretaña, como en casi todo el resto de Europa, avanzó la socialdemocracia (Partido Laborista) que desplazó al Partido Liberal como rival del Conservador. Los grupos revolucionarios pesaron menos que en el continente. Pese a ser la potencia europea más netamente triunfadora, comenzó su declive político, debiendo modificar incluso sus fronteras metropolitanas. En 1800 se había convertido en Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda, pero hasta 1829 no se permitió a los católicos acceder al Parlamento, y hasta finales del siglo se les restringían los estudios universitarios. En 1916, tropas inglesas habían aplastado una insurrección en Dublín, pero desde 1919 el Ejército Republicano Irlandés (IRA) organizó guerrillas que por primera vez iban a alcanzar, en 1922,  la victoria, después de tantas revueltas fracasadas durante siglos, y la mayor parte del país se independizó. El mismo año 1919, tras la matanza de Amritsar, perpetrada por el ejército inglés contra manifestantes desarmados (murieron entre 400 y 1500 hombres, mujeres y niños) creció el movimiento de independencia, que Gandhi acaudilló desde 1920 mediante una táctica de no violencia. 


En Escandinavia aumentó el peso de la socialdemocracia, gobernante en Suecia y desde 1924 en Dinamarca. En Noruega, las tendencias comunistas ganaron auge durante unos años. Finlandia, única república entre los países escandinavos, sufrió en 1918 una corta pero muy intensa y sangrienta guerra civil, al intentar los comunistas una revolución como la soviética, que fue derrotada por el general Mannerheim.

Como puede verse, España fue entre 1923 y 1930 uno de los países europeos más tranquilos y prósperos, situación que iba a alterarse de raíz en el decenio siguiente. Es preciso decir que al llegar a este período entramos en un terreno donde la distorsión propagandística de la historia ha llegado a lo delirante. 

Comentarios (116)

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1 Contable, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:00

Francamente buen Tema.

2 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:15
1
Y Primoderriveramente tambien.
3 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:16
Como por mucho cariño biográfico que le tenga a Irlanda sigo siendo un anglófilo redomado, me gustaría matizar un poco la visión un tanto simplista y negativa que da Moa de la actuación británica en Irlanda. Señala, por ejemplo, el dato cierto de que hasta 1829 no se permitió a los católicos acceder al parlamento británico.
Pero habría que poener en perspectiva ese dato comparándolo con lo que sucedía en otros países de la época: ¿Se sabe cuando se permitió al primer parlamentario protestante español acceder al parlamento de nuestro país?
Yo no lo sé. Ni siquiera sé si ha habido alguno, pero sospecho que fue después de 1829.
4 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:21
Pues si uno estudia en los libros el tema de la dictadura de Primo de Rivera verá como, prácticamente todos los autores, explican el auge económico que vivió España como consecuencia del auge general mundial y también como se califica de corrupta a su administración.

Por mi propio padre sé que Primo de Rivera, solía inspeccionar en persona las panaderías de Madrid y en aquellas en que las piezas estaban faltas del peso reglamentario les imponía fuertes multas, cosa que le ganó gran popularidad entre las clases populares, pues el pan en aquella época era la base de la alimentación de los trabajadores.
Asimismo acabó con la guerra de Marruecos, que era un foco de corrupción enorme y una sangría sumamente impopular en España.
Siempre le oí valorar a mi padre, el gobierno de Primo de Rivera como el mejor que había conocido, por encima incluso que el de Franco.

Como agradecimiento por haberle salvado el trono, que seguramente hubiese perdido a raiz de debatirse en las Cortes el informe Picasso sobre el desastre de Annual, el rey dejó a Primo de Rivera más tirado que una colilla en 1929.
5 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:23
En cuanto a la Alemania del XIX basta recordar las leyes de Falk-ministro de Bismarck- hacia 1876, que perseguían a los católicos alemanes y forzaron, por ejemplo, a las monjas naufragadas en el Deutschland en 1876 a emigrar a Estados Unidos (esos usa, ámbito de libertad que tan poco le gustan a Moa). El naufragio del Deutschland dió lugar a que el jesuita converso del anglicanismo, Gerard Manley Hopkins, escribiese un poema con este título que es uno de los grandes poemas de la literatura inglesa y universal.
O sea que la vida de un católico en la Alemania bismarckiana de finales del XIX estaba mucho más coaccionada que la de un católico irlandés de principios del XIX en la Irlanda todavía parte de Gran Bretaña
6 jjvr, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:26
Parece que con lo de hoy y un poco más se acaba el tema del nuevo libro del Sr. Moa. Supongo entonces que estará disponible para las próximas navidades.

Un saludo
7 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:30
Dice Moa:

los anarquistas abandonaron el pistolerismo, pese a que la represión sobre ellos fue escasa

Me parece que no, la represión no fue escasa, es como si alguien creyera que, a dia de hoy, se puede acabar con el terrorismo etarra con buenas palabras.
8 albazan, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:31
Pero, ¿qué va a decir "Zapo" del Muro de Berlín? De los que estaban allí era el que más fuera de lugar estaba... ¿Qué va a decir?, ¿nosotros los socialistas de España llevábamos flores a la tumba de Lenin, mientras aquí os jugábais la vida tratando de saltar el Muro?
No. Pues tiene que soltar la memez, para que los memos que le votan se queden conformes y vuelva a soliviantar a la otra mitad de España.
Tiene razón Pío Moa. Este tonto del culo y su banda sectaria tienen pendientes dos transiciones: la española y la europea.
9 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:32
me parece interesante reproducir lo que piensan los protestantes españoles sobre el crucifijo en las aulas:

"EDITORIAL

Redacción




Crucifijos en las aulas
Ha saltado, una vez más (y van...) la cuestión de los símbolos religiosos en los espacios públicos, en este caso las aulas de los colegios. El debate, también como siempre, se ha interpretado desde el punto de vista católico como un ataque a su confesión, y ha sido respondido desde el laicismo con diferentes tonos, entre la acritud y la antireligiosidad. Los protestantes, como ocurre a menudo, nos encontramos entre las “balas” del fuego cruzado de ambos bandos.




En cuanto al catolicismo, quitando personas y entidades razonables, se hace un bastión de “Santiago y cierra España” a un hecho que es de simple lógica y justicia.

Antes de entrar en materia, queremos aclarar que el cristianismo evangélico no tiene símbolos religiosos, y por lo tanto carece de crucifijos por la imagen del Jesús clavado en el madero, pero sí es usual ver la cruz presidiendo los templos. Pero podemos afirmar que -sin existir identificación- sí que no hay animadversión contra el crucifijo; pero defendemos su ausencia de la misma forma que defenderíamos que no haya símbolos religiosos musulmanes en las escuelas públicas de los países islámicos. Una pretensión que tristemente parece lejos de la realidad tanto en la Europa católica como en los países árabes. ¿Por qué? Porque nadie renuncia a su cuota de poder fáctico.

Se habla desde el catolicismo que el crucifijo representa la cultura española. Esto nos retrotrae al momento de la Reforma protestante. Su influencia religiosa, social y cultural fue desarraigada de España; y no expulsando a extranjeros, sino aniquilando y llevando al exilio a muchos españoles (se conmemoran los 250 años de las Autos de Fe de Valladolid y Sevilla). Se les negó a estos ciudadanos su derecho a la libertad de conciencia y a una fe diferente a la oficial, y se borró su memoria por el mecanismo del terror del Santo Oficio, que impuso una España culturalmente monolítica, de blanco y negro, uniconfesional, y de identidad católico-romana. España o era católica o no era.

No hablamos desde el rencor, pero si desde la realidad de que aunque aquella España terminó, se mantienen aún rescoldos, como este deseo de que se perpetúe el uso del espacio público con el sello de la “denominación de origen” católica de una España que ya no es. Se está queriendo defender un principio que se origina en el terror, la tortura, la exclusión y la tiranía cultural, social y política durante siglos.

Yendo a tiempos más recientes, el mismo franquismo supuso para muchos una fusión del crucifijo y el poder militar y político absolutos. Sólo por esto, un gesto restaurador por parte del catolicismo actual creemos que supondría dar un gesto e imagen diferentes, una señal de que algo ha cambiado en la jerarquía católica en su concepto de relación con la sociedad.

Por otro lado, como decíamos, y desde nuestra perspectiva de laicidad respetuosa con todas las confesiones y formas de creer y no creer, es fundamental que no se utilice esta necesidad de una España pluriconfesional y laica con un mecanismo antireligioso.

Como bien dice Jaume Llenas (Secretario general de la Alianza Evangélica Española) “reconociendo y defendiendo la ausencia de símbolos religiosos en la esfera de las instituciones públicas, hay grupos que aprovechan este debate para no sólo quitar las simbologías -en lo que coincidiríamos- sino para ir un paso más y expulsar a la voz de la moral religiosa del debate público, que es algo muy distinto”. Y esto es grave, porque piensa Llenas que “el debate público debe formarse del conjunto de las opiniones y grupos de la sociedad, tengan o no tengan posturas religiosas. Las leyes, la conciencia social, debe ser resultado de la participación libre e igualitaria de todos los ciudadanos, cristianos y no cristianos. Y a veces hay agendas ocultas que usan un terreno como el de los símbolos religiosos para expulsarlos del debate público” social y político.

Resumiendo y concluyendo, el espacio público es de todos; y esto implica tanto ausencia de símbolos religiosos como el no impedir que todas las confesiones -como un grupo social más- participen en la vida pública."
10 albazan, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:32
Ah! Se me olvidaba. La República Democrática Alemana era una hipocresía en su misma definición. ¡Ahora!, tenían un himno bien bonito. Me acuerdo cuando lo ponían en las olimpiadas porque siempre ganaban en natación...

http://www.youtube.com/watch?v=68zpOQd_lO0
11 ArrowEco, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:41
VV

#9 Anticatolicismo Cromwelliano. Un español siempre debe mear mirando a Londres.
12 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:42
Pues a mi me parece muy superior el de siempre.

http://www.youtube.com/watch?v=s2IaFaJrmno
13 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:47
# 9

Me resulta un tanto paradójico que los "protestantes" digan que se encuentran entre los fuegos del catolicismo y el laicismo, ¿que clase de religión es la suya que equidista de su propia fe y de los que la niegan?.
14 tigrita, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:50
Ayer tigrita contraviniendo el consejo que le dió a lead, escuchó un rato la tertulia del gato ese como penitencia, y no me defraudó. Ver como se desmelenaba el señor Dávila y los otros tertulianos con los comentarios de nuestro Presidente comparando el franqismo con el comunismo me resultó muy reconfortante. También el Sr. Nard cuando apuntó que quien venció al fascismo fue el ejercito rojo no Pattón como les hubiera gustado a muchos. El glorioso ejército Rojo, esto lo dice tigrita, junto con el pueblo soviético y todos bajo la dirección de un extraterrestre, no se me vaya a enfadar la división azul que postea en este foro, fueron quienes izaron la bandera con la hoz y el martillo en la cúpula del Reichstag. ¡Qué momento más emocionante!
15 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:54
14
Pues con la hoz no, pero con el martillo, si que se demolio el muro de Berlin, tigrita.
16 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:55
Ah tigri, y eso si que fue emocionante.
17 ArrowEco, día 10 de Noviembre de 2009 a las 11:59
VV

Hay que diferenciar la Iglesia de Cristo, fundada por Él, de las distintas iglesias fruto de las “divisiones humanas. No está de más recordar como algunas de las más importantes, como el Anglicanismo, nació en la entrepierna de Enrique VIII.
18 jjvr, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:01
manuelp #103 de Ayer

De acuerdo con usted, parece que lo que queda es buscar más opiniones, que las hay a buen seguro, sobre las alternativas de Cervera a la forma en que salió de Santiago. Creo que es un tema en el que se puede seguir adelantando, tal como se ha hecho en otros que aquí se han tratado, ahora más claros que cuando empezó el debate (al menos para mi).
Sobre el tema de la salida, también hay que buscar análisis serios sobre las posibilidades de cambios relevantes, que pudiera haber comportado, en el resultado de la guerra hispano-estadounidense su posible éxito parcial o global.

Un saludo
19 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:01
17
Cosas de la vida, Arrow. Un hijo varon a tiempo de Enrique VIII hubiera cambiado la historia del mundo,
20 ArrowEco, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:04
VV

¿Quién podría querer la constitución de iglesias separadas cuyos rebaños permaneciesen al margen del catolicismo y su cuerpo místico-doctrinal? Se me ocurren algunos nombres.
21 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:05
17
O la concesion del divorcio por parte de Roma.
22 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:06
¡Que put.ada!, en aquella época no había masones y no se les puede endosar el muerto.
23 jjvr, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:06
#14 tigrita

Tú sabes mucho más de ésto que yo, pero creo que cuando "el pueblo soviético" avanzaba gloriosamente hacia Berlín, lo hacía enfrentándose valerosamente a las ametralladoras alemanas y también a las soviéticas, que "reforzaban" su determinación. sería interesante una disertación tuya al respecto.

Un saludo
24 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:09
Claro, como la iglesia verdadera de la época de Lutero o Enrique Octavo no era corrupta, respetaba la libertad de conciencia etc...no había nada que objetarle.
Lo que dicen los protestantes españoles en su editorial sobre el crucifijo es obvio de puro sensato.
Manuel P: Si tuvieses algunos antepasados quemados en la hoguera por su diferente interpretación del cristianismo comprenderías el poco entusiasmo protestante por el integrismo católico que aquí abunda. Te falta en empatía e imaginación histórica lo que te sobra en erudición, como a Moa.
25 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:10
22
? Cual? ?El de John F. Kennedy?
26 josecho6, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:12
Joé Gaditano, me parece que a quemar gente no les gana nadie a los protestantes. Menuda caga.da tío.
27 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:13
tigrita: También puedes disertar sobre los dos millones de mujeres alemanas sistemáticamente violadas por el Ejército Rojo en su avance hacia Berlín (Anthony Beevor)...o sobre Katyn y sus miles de asesinados de las católicas élites polacas-no sólo militares profesionales- por los mismos. Puedes ahora ver la película de Wajda. Sobria y bien hecha, aunque algo "fría", salvo en sus minutos finales espeluznantes.
28 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:15
josecho: Estoy bastante al loro de las atrocidades protestantes, ¿y?
29 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:18
# 27 gaditano

Una tonteria de las suyas esa de la aficion del catolicismo a quemar a la gente en contraposición a la tolerancia del protestantismo. Infórmese un poco.
Coincido con usted en los espeluznantes momentos finales de Katyn, pero por lo demás no me parece nada del otro mundo la pelicula.
30 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:19
Pero, es un HECHO histórico,en España las atrocidades las han cometido mayoritariamente españoles católicos contra españoles protestantes, no al revés.
31 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:20
# 25

La culpa de # 20.
32 ArrowEco, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:21
VV

¿No había masones? Está muy mal informado,catedrático.
33 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:22
manuel p: no he hecho ninguna afirmación comparativa entre protestantismo y catolicismo, sólo sobre países y sus leyes decimonónicas.
Precisamente acababa de recordar que el protestante Bismarck persiguió a los católicos a finales del XIX mucho más duramente que los anglicanos ingleses a principios del mismo siglo.
A ver si aprendemos a leer y matizar, en este blog que sigue dominado por el simplismo sectario de su fundador y sus oponentes...
34 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:23
Pero ¿no eran los protomasones?, es decir los albañiles y maestros canteros, ¿Esos tambien eran chungos y se dedicaban a satanizarlo todo en vez de currar y buscar convenios colectivos de la construcción?
35 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:25
# 33

Es que no damos más de sí, ¡hágase cargo!.
36 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:25
sigo esperando que alguien me nombre al primer parlamentario protestante español...si lo ha habido, que espero que sí. O tendré que preguntarle al enciclopédico César Vidal.
37 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:26
De verdad, no hay quien entienda a gaditano.
Siendo el hombre tan antiabortista, sabiendo que el aborto nace en el seno del protestantismo. Ademas de ser totalemene condenado por la Iglesia Catolica.
38 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:27
#35 manuel p:
!Totalmente de acuerdo por una vez!
39 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:29
36
Yo voy a formar un partido protestante, y voy a protestar por que en Espanha se estan haciendo partidos politicos musulmanes que a la larga se vera que son totalmente antidemocraticos y antiespanholes. Eha.
40 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:32
#37 sinrocom:
¿no se entiende que porque yo sea provida no me haga católico y critique a la iglesia católica, sobre todo en su historia pasada?
A ver sinrocom: Imagino que usted está contra el asesinato. Bien. Yo también. Le recuerdo que el código penal de la Alemania Nazi, de la Rusia Estalinista y de la Arabía Saudí wahabita o del Afganistán talibán condenaban todos el asesinato.
¿Tenemos usted y yo que hacernos nazis, estallinistas o islamistas por ello?
Creo que se entiende el razonamiento.
41 tigrita, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:33
Eso que dices jjvr, son casos puntuales, siempre hay quienes no pueden soportar la presión y pierden los nervios. Estos casos se dan en todas las situaciones de guerra junto a otros de arrojo y valentia. El intento de minimizar el heroismo y el sacrificio del pueblo ruso aquí no cuela jjvr.
42 sinrocom, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:35
33
Lo que si se ve en este Blog a es una serie de gente que presume ser democratica y liberal y practican una intolerancia impertinente a todas horas con cualquiera que no comulgue con sus lecturas y criterios.
!Vive la difference!.
43 ArrowEco, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:35
VV

#34

Conmigo no se pase de listo. Sepa usted, catedrático que desde 1360 existen en Inglaterra antecedentes acerca de la prohibición de juramentos o asambleas secretas en las corporaciones de oficio, prohibiciones de las que, obviamente, no estaban exentos los francmasones. En 1495 se había prohibido a los obreros y artistas el comunicarse por medio de palabras y toques secretos. En 1558, Isabel I reimplantó la ordenanza que impedía la reunión de asambleas ilegales o de asociaciones secretas, bajo pena de acusar de rebelión a quienes participaran de tales actos. Por algo sería.
44 josecho6, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:37
Es que Gaditano es centrista, está justo en el medio de todo porque él es el más listo, capaz de juzgar a todos y de quedar por encima de todos. Ay amigo, así cualquiera. Tome partido por algo que no sean obviedades y lugares comunes.
45 ArrowEco, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:38
VV

#21 El matrimonio es un sacramento. Anularlo sería posible si se cumplieran una serie de requisitos. Enrique VIII tenía menos poder que la Jurado.
46 josecho6, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:40
Joé,¡cómo huele a inmundicias comunistas!. ¡Pero qué asco dan algun@s!.
47 manuelp, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:41
# 43

Entonces, está claro que Enrique VIII debia de ser masón y por eso le dió por romper la unidad del catolicismo.
Pero antes, en el siglo IX, Focio ya la ca.gó y declaró un Cisma.

http://es.wikipedia.org/wiki/Focio

¿Tambien era masón, Focio?
48 gaditano, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:46
josecho: Lo de centrista sí que tiene coña, porque yo soy un extremista, o mejor un radical, pero no de ninguno de los radicalismos al uso.
Si intentar opinar sobre la Historia tomando datos y hechos en consideración, sin distinción de preferencias y selecciones sectarias, es "centrismo" entonces cualquier historiador medianamente serio lo será.
¿Es que es "centrismo" denunciar las atrocidades del nazismo y el estalinismo a la vez, por ejemplo?
¿O describir/denunciar tanto las matanzas de católicos quemados por Cromwell en las iglesias de Drogheda, al norte de dublín, y describir/denunciar también las anteriores matanzas de protestantes en 1641 en la misma Irlanda?
¿Tengo que simpatizar con las ejecuciones franquistas sólo porque describa/denuncie el asesinato de mi abuelo por socialistas en julio de 1936, o viceversa?
49 lead, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:49
[No nos olvidemos de la colaboración activa del PSOE con la Dictadura de Primo de Rivera]

Moa habla hoy de la Dictadura del general Primo de Rivera, esa que, según Ortega y Gasset, en su famoso (e infausto) artículo en El Sol, el 15 Noviembre 1930, se caracterizó por lo siguiente, según recoge Moa:

..el país “ha sufrido durante siete años un régimen de absoluta anormalidad”, lo nunca visto “dentro ni fuera de España, ni en este ni en cualquier otro siglo”, ni siquiera entre los pueblos salvajes, pues “La situación del derecho público en que hemos vivido es más salvaje todavía”.

Pues bien, esa Dictadura fue un Régimen Corporativo en cierne, es decir, institucionalmente fascista, Régimen con el que colaboró activa y masivamente el PSOE y la UGT de Largo Caballero.

El político socialista español Pedro de Silva (antiguo diputado del PSOE y Presidente de Asturias de 1983 a 1991), en la biografía que ha escrito de Largo, habla de su "socialismo sindical". Es muy elocuente el pasaje (página 81 del libro) en el que Largo Caballero, representante del mundo del Trabajo en el Consejo de Estado de la Dictadura de Primo de Rivera, contesta al delegado fascista italiano en la X Conferencia Internacional del Trabajo de la OIT en Ginebra, en 1927, a la que Largo asiste como representante oficial español:

Quiero ahora hablar del régimen corporativo, del que el representante italiano nos ha hablado en distintas ocasiones. Se ha querido presentar aquí el nuevo régimen sindical italiano como una especie de panacea para resolver los conflictos sociales y mantener la paz social. Debo decir que en España tenemos igualmente un régimen corporativo que persigue los mismos fines.(....)En España, existe un Tribunal Social; tenemos Comités Paritarios, un comité mixto, un comité corporativo nacional y, para resolver los conflictos en última instancia, un Tribunal Supremo. En los distintos comités, las elecciones son totalmnte democráticas. Se permite a las diferentes organizaciones el asociarse libremente, cualquiera que sean las tendencias de los obreros.(...)Estos Comités Paritarios se ocupan....de mejorar la situación de la clase obrera. Todos los obreros, de todas las tendencias, desde los cristianos hasta los comunistas, pasando por los socialistas, han aceptado el régimen de Comités Paritarios.(...).

Esto es lo que dice Largo Caballero en 1927 del sistema social imperante en la Dictadura de Primo de Rivera, en el cual él personalmente participa como miembro en el máximo órgano del Régimen, el Consejo de Estado (y cientos de socialistas de la UGT en los Comités Paritarios, las Comisiones Mixtas y otras instancias de aquel Régimen Corporativo).

A finales de 1933, una vez perdidas las elecciones ante el centro-derecha de Lerroux y Gil Robles, Largo Caballero da un giro hacia el bolchevismo, ganándose el apodo de "el Lenin español" y preparando la Revolución de Octubre de 1934 que, según Gerald Brenan, Salvador de Madariaga y, hoy, Pío Moa, constituye la primera batalla de la Guerra Civil. Largo cambió, ahora, en la peor dirección posible con el único objetivo de estar en el poder.

50 ArrowEco, día 10 de Noviembre de 2009 a las 12:49
VV

#47 Mire, no tengo demasiado interés en perder el tiempo con su persona. De todas formas, dado su interés, se lo resumiré de la siguiente forma: siendo como es la bicha producto de la serpiente, existe el invento desde tiempos inmemoriales. Como está tan mal informado, le sugeriría que leyese más antes de tocar cientos asuntos. Ya sé que no aceptará el consejo, pero mi obligación es dárselo.

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