Pío Moa

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Grande-Marlasca, por la justicia

17 de Mayo de 2008 - 20:20:05 - Pío Moa

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Ha causado furiosa indignación en medios progres el archivo de la denuncia presentada contra mí por los apologistas de la cheka –comunistas de IU fundamentalmente, pero no solo– a raíz de mi libro Años de hierro. Como muestra, este botón:

"Un tipejo llamado Pío Moa, a la sazón pseudohistoriador y manipulador de la historia, con ayuda del juez Grande-Marlaska, ha sido liberado de la denuncia que le pusimos, en aras de una pretendida libertad de expresión que le permite insultar gravemente y mentir con descaro. Es el mismo juez que ha acusado de injurias graves, entre otros, a los dibujantes de El Jueves por aquella famosa viñeta, y a otros por razones mucho menos graves, a mi entender. Sin embargo deja claro que no es un delito llamar criminales a los que defendieron con dignidad la legitimidad de la República y decir, entre otras lindezas, que estaba justificado el asesinato de Las Trece Rosas y de Lluis Companys, oque Franco no ejecutó a republicanos sino que simplemente les escarmentó (…) Yo, que también firme la denuncia, no me arrepiento. Esto no es una derrota de los denunciantes, sino del Estado de Derecho que permite que tipos como el tal Pío Moa, con ayuda del juez Grande-Marlaska, pueda seguir falseando la historia y manipulando nuestra Memoria Histórica".

Estos maestros del lenguaje injurioso y provocador se duelen de su mala suerte por haber caído su denuncia en manos de un juez íntegro que no entiende, como otros, la justicia según convenga a la política del ejecutivo. Estos señores que han introducido el insulto, la calumnia y la falsedad sistemática en el lenguaje común de los medios, estos adecuados seguidores de quienes "defendieron con dignidad la legitimidad de la República", aseguran, refiriéndose a los stalinistas, marxistas, racistas y golpistas varios amalgamados de hecho o de derecho en el Frente Popular, estos señores, digo, no toleran que alguien les cante cuatro verdades. Y, de conformidad con su carácter, intentan silenciar a los críticos y "reeducarlos", como siempre han hecho los stalinistas.

Explican ellos mismos: de haber sabido que la denuncia recaería en Grande-Marlaska, la habrían retirado. Cierto. Esperaban que cayera en manos de jueces como esos para (es decir, contra) la democracia: la "justicia" al servicio del despotismo gubernamental.

El auto del juez argumenta: "En el caso de autos, compartiendo el juicio jurídico formalizado por el Ministerio Fiscal, valorando las expresiones proferidas por el denunciado, consistentes principalmente en: "… los que, defienden la Ley de Memoria Histórica, se identifican con los criminales, los de las checas", las circunstancias en que se refirieron, presentación de un libro [Años de hierro] en modo alguno podemos concluir sobre una animus injuriandi, ajeno al criticandi, disintiendo de la opinión, como dicen los denunciantes, mayoritaria. Destacar como en la expresión imputada a quienes se llama criminales, no lo es a los altos representantes de la nación, quienes votaron la Ley de Memoria Histórica, sino quienes actuaron en las llamadas "checas". El que se refiera que aquellos se identifican con los últimos puede considerarse desafortunado, pero nunca, siguiendo su propio tenor literal, y sin necesidad de mayores interpretaciones, que les abarque el concepto de "criminal".

En efecto, los criminales indudabilísimos son los de las chekas. Y los autores de la ley, los "altos (¿?) representantes de la nación" –nación en la que no creen–, se han identificado ideológica y políticamente con aquellos criminales, y lo han hecho de forma asimismo indudable, después de haber falsificado la historia de modo radical y nuevamente indudable. Estos no son insultos ni siquiera frases desafortunadas, sino hechos perfectamente constatables, reproducidos en el manifiesto por la Verdad Histórica, que vuelvo a exponer más abajo. Prueben, si no,  a demostrar lo contrario, en lugar de intentar persecuciones gulagianas.
   
La libertad está siempre en peligro, y más en estos tiempos de involución política. Para constatarlo baste señalar este otro hecho: solo han salido en defensa de las libertades, nuevamente,  la COPE, Libertad Digital, Intereconomía y muy pocos más.  Nadie, absolutamente nadie, en el mundo progre, ha  protestado por la denuncia de corte chekista contra mí, por este intento de acallar una crítica que, además, se ha demostrado completamente veraz; por este ataque directo a la libertad de expresión. Nadie en la dirección del PP ha levantado tampoco la voz para condenar el desafuero. Nadie en El mundo, Abc, La Razón, por supuesto en las televisiones, tan mayoritariamente afectas a la telebasura. Triste, muy triste. Y muy revelador. ¿Qué clase de demócratas son todos ellos? ¿Qué democracia puede salir de tales actitudes?

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MANIFIESTO POR LA VERDAD HISTÓRICA
 
Diversos políticos y partidos propugnan una determinada visión de nuestro pasado mediante la llamada Ley de Memoria Histórica. Este acto, por sí mismo, constituye un ataque a las libertades públicas y la cultura.
 
De modo implícito, pero inequívoco, la ley atribuye carácter democrático al Frente Popular. Hoy está plenamente documentado lo contrario. Dicho Frente se compuso, de hecho o de derecho, de agrupaciones marxistas radicales, stalinistas, anarquistas, racistas sabinianas, golpistas republicanas y nacionalistas catalanas, todas ellas ajenas a cualquier programa de libertad.
 
También está acreditado suficientemente que, ya antes de constituirse en Frente, los citados partidos organizaron o colaboraron en el asalto a la república en octubre de 1934, con propósito textual de guerra civil, fracasando tras causar 1.400 muertos en 26 provincias; y que, tras las anómalas elecciones de febrero de 1936, demolieron la legalidad, la separación de poderes y el derecho a la propiedad y a la vida, proceso revolucionario culminado en el intento de asesinar a líderes de la oposición, cumplido en uno de ellos. Esa destrucción de los elementos democráticos de la legalidad republicana hundió las bases de la convivencia nacional y causó la guerra y las conocidas atrocidades en los dos bandos y entre las propias izquierdas.
 
La Ley de Memoria Histórica alcanza extremos de perversión ética y legal al igualar como "víctimas de la dictadura", a inocentes, cuyo paradigma podría ser Besteiro, y a asesinos y ladrones de las checas, cuyo modelo sería García Atadell. Así, la ley denigra a los inocentes y pretende que la sociedad recuerde y venere como mártires de la libertad a muchos de los peores criminales que ensombrecen nuestra historia. También erige en campeones de la libertad a las Brigadas Internacionales orientadas por Stalin, a los comunistas que en los años 40 intentaron reavivar la guerra civil o a los etarras que emprendieron en 1968 su carrera de asesinatos. ¿Cabe concebir mayor agravio a la moral, la memoria  y la dignidad de nuestra democracia?

La falsificación del pasado corrompe y envenena el presente. Nos hallamos ante una clara adulteración de nuestra historia agravada por la pretensión de imponerla por ley, un abuso de poder acaso compatible con aquel Frente Popular, pero no con una democracia moderna. La sociedad no puede aceptarlo sin envilecerse: los pueblos que olvidan su historia se condenan a repetir lo peor de ella. Que el silencio no nos condene.

Pío Moa (historiador), César Alonso de los Ríos (ensayista), Federico Jiménez Losantos (ensayista y periodista), José María Marco (historiador), Adolfo Prego (magistrado del Tribunal Supremo), Milagrosa Romero Samper (historiadora), Pedro Schwartz (catedrático Universidad), José Luis Orella (historiador), Ricardo de la Cierva (historiador), Jesús Palacios (historiador), Juan Carlos Girauta (ensayista), Sebastián Urbina (profesor de Filosofía del Derecho), César Vidal (historiador), Eugenio Togores (historiador), José Vilas Nogueira (catedrático Universidad ), y 7.640 firmas más.   
Comentarios (217)

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51 tigrita, día 18 de Mayo de 2008 a las 12:52
Jajaja..Gadi, tampoco le gustaban los autoritarismos A Reclus, a la Monseny, a Durruti, A Ascaso, A Bakunin, a Kropokin, A García Atadell, a Ferrer y Guardia, A Mateo Morral yyyyyyyyyyyyy... y la lista sería infinita. A nadie le gusta la autoridad, a tigrita tampoco, pero alguien tiene que poner orden sino este mundo sería un desmadre ¿O no?
52 Ethelwir, día 18 de Mayo de 2008 a las 13:14
Buenos días.
=========

Por una Alternativa real a Zapatero

Puedes firmar aquí
http://alternativaazapatero.org/

¡PÁSALO!
53 DeElea, día 18 de Mayo de 2008 a las 13:49
“gaditano dijo el día 18 de Mayo de 2008 a las 11:39:
Tigrita, pues yo no veo tantos liberales por aquí tigrita,sí a muchos conservadores nacionalistas españoles.”

¿Quiénes serán esos señores conservadores nacionalistas españoles? ¡¡¡ah!!! Deben ser de esos que no disfrutan insultando y calumniando gratuitamente la historia de su patria… ¡¡¡que gentuza mas reaccionaria!!!

Pero vamos, he oído que eso de ser “conservadores nacionalistas españoles.” Se cura fácilmente, con insinuar que España desarrollaba políticas de estado deliberadamente para cometer exterminios y genocidios, queda uno curado de tanto ultranacionalismo y, queda sentado en el trono que existe sobre el epicentro de la equidistancia.

Y claro yo me pregunto ¿qué no será uno que no solo defienda la historia de España o la de Francia o la de… sino la de la humanidad en su conjunto con todas sus luces y sus sombras? ¿Un ultra-conservador-nacionalista-humanista-universal?

O es que la historia de la humanidad en su conjunto no es igual de condenable que la de una nación, o pueblo en su conjunto? Condenemos al hombre pues. Bien, condenado esta,… ¿y ahora qué?
54 tigrita, día 18 de Mayo de 2008 a las 14:08
El hombre, desde el mandato divino aquel del crecet y multiplicaos, ha ido buscando un lugar adecuado para vivir y prosperar. Los nacionalismos surgen precisamente de este hecho. ¿Qué el pueblo vasco y el catalán creen que pueden vivir mejor fuera de maquetolandia y de charnegolandia? Pues que se vayan. Lo que no se puede consentir es que se erijan en los nuevos señores feudales del resto de los españoles, eso que se lo vayan quitando de la cabeza porque no sucederá.
55 Atreides, día 18 de Mayo de 2008 a las 14:32
A veces la justicia funciona. Quienes manipulan descaradamente la historia son la izquierda y los nacionalistas. Claro que les duele que alguien lo diga. Eso pasa aquí y en todas partes, lo que a la izquierda y los enemigos del país no les gusta se suprime o se falsifica. Luego crucifican al que se atrave a difundir la verdad.
56 Ronin, día 18 de Mayo de 2008 a las 15:02
Es curioso como el sr. Gaditano olvida que esos pobres indígenas americanos eran de las civilizaciones más crueles que ha parido la humanidad.
Por poner un solo ejemplo, los aztecas en solo tres días llegaron a sacrificar a decenas de miles de prisioneros de otras tribus a sus dioses. Lo llevaban haciendo desde hacía siglos, era costumbre religiosa que hoy sería calificada de puro y simple genocidio.
Sin embargo se sigue aferrando a esa imagen de malvados españoles contra inocentes indios. ¿Deberían los mejicanos avergonzarse de su pasado y pedir perdón?. ¿Que busca Gaditano al señalar con el dedo a algunos y solo a algunos mientras cierra los ojos a los crímenes y bestialidades de otros?
57 Peonfer, día 18 de Mayo de 2008 a las 15:53
Mi enhorabuena, por tan grata noticia, suerte que ha pillado con un Juez honesto.

Se agradecen sus escritos, por su claridad, nos abren los ojos a muchos.

Muchas gracias.
58 atcjourn, día 18 de Mayo de 2008 a las 16:32
Antes de falange,etc. Fue Stalin. Es más fueron los otros por eso. Alfred Rosenberg, fue antes que hitleriano, bolchevique. El autoritarismo sea del signo que sea, lo inventaron los mismos. Después surgieron los que para plantarle cara, no tuvieron más remedio que implantarlo también
59 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 18:39
De Elea,Ronin, ayer me cansé de escribir que no tengo la menor simpatía por una falsa visión de los indios, que me parecen execrables los sacrificios humanos de los aztecas etc...
Por otro lado habría que discriminar entre los distintos pueblos indios, los había pacíficos como los taínos o crueles como los aztecas. No metamos a todos en el mismo saco.
Y usted De Elea irrita a un santo con su empeño en escribir cosas que yo no he escrito ni suscribo. Yo me he limitado a señalar las atrocidades cometidas por los conquistadores, en ninguna parte he sugerido que las cometiesen por orden del Rey o que hubiese un plan exterminador deliberado.
Sin embargo, decir, como Ustavai, que las matanzas no fueron deliberadas es caer en el surrealismo moral. ¿No "deliberaban" cómo cuando matar indios Pizarro, Almagro y otros? ¿Qué quiere decir "deliberar" más que hacer algo intencionadamente? ¿O es que las espadas y las hogueras se movían y ardían por "accidente"? Por cierto, eso de llamar "accidentes" a los asesinatos me recuerda a alguien que provoca justificados denuestos en este blog...
Finalmente, De Elea, aunque no hubiese una política de exterminación, sí es verdad que esas matanzas las realizaban hombres que eran enviados y nombrados por la Corona. Que la Corona y la Iglesia aceptaron la Conquista y el oro y otras riquezas cuyo origen estaba en el uso de esa fuerza y esa crueldad. No se les puede lavar las manos del todo. La esclavización de los indios en las encomiendas, la obligación de hacerlos someterse a la corona, todo eso era parte de la política de la Corona. Los Conquistadores plantaban desde Colón sus cruces y tomaban posesión en nombre de la Corona. Sometían a los indios en su nombre y como súbditos y enviados del Rey. No eran aventureros que actuasen por su cuenta y riesgo. Eran representantes del Poder Real.
Y no me vuelvan a aburrir con la cantinela del "!Otros hicieron lo mismo!" ¿He dicho yo que no? ¿Y qué?
Por favor, antes de polemizar, tegan el mínimo respeto de leer lo que uno escribe.
En ninguna parte he escrito que el Imperio Español fuese el más cruel de los Imperios. Pero en su construcción se cometieron suficientes crueldades como para no enseñarles a los niños una visión de la historia como Gesta Noble a secas como aprendimos en los cincuenta.
Decía Bertarnd Russell que la Historia la deberían enseñar en cada país profesores extranjeros y así habría menos fanatismo y mitología xenofóbica. A veces, a pesar de lo mucho que hoy día me separa de Russell, me parece que no era una mala propuesta.
60 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 18:40
Tigrita: Autoridad y autoritarismo no son sinónimos.
61 DeElea, día 18 de Mayo de 2008 a las 18:49
Existe una grosera y oscura tergiversación y transposición de valores y así cuando alguien defiende honestamente su patria se le pretende equiparar llamándole nacionalista como a los independentistas regionales y se dice que, lo mismo es una cosa que la otra. Pero eso no es verdad.

Si bien ambos brotan de un mismo sentimiento, uno desemboca en exclusivismo y rechazo, en estrechez y desprecio, en paleto-nazionanismo para que nos entendamos todos, sino sabe crecer al mismo tiempo que tiene que crecer la humanidad en cada persona. Lo normal en este sentimiento cuando es sano, es que, sea un sentimiento de hermanamiento y suma, no de diferencias, odio y resta como degenera en los regionalismos excluyentes..

Tal vez se me entienda mejor en las palabras de este otro español.

“Sin Embargo, el amor a la “patria chica”, nacido con los imborrables recuerdos de la infancia, se queda en mezquindad y pobreza si las experiencias y las ideas generosas de la juventud no lo extienden a la patria grande, la patria a secas; como el amor patrio degenera también en una limitación si la mayor madurez del hombre no lo comparte con el de la patria universal, con el de todo país del que recibe alguna benéfica inspiración de vida superior.

Ramón Menéndez Pidal
62 Ronin, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:17
Sí gaditano, pero resulta que usted siempre mea en la misma dirección, sobre España, podía mear también en dirección de Francia, Inglaterra, de los jíbaros, los alemanes, los aztecas, los mayas, los incas, los chinos, los fundamentalistas...
63 taraza, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:18

Cuando nos juzguen, dentro de 500 años, espero que lo hagan con nuestras varas de medir, las de hoy, y no con las medidas que tengan en el año 2500.

Porque cometerían, seguro, un gran error.

De la Historia, únicamente me interesa qué sucedió, y, si es posible, qué pretendían los autores.
Si procedían con mala intención, destruir por destruir, mata por matar, sólo ellos lo sabían.
Mismamente, hoy sigue sucediendo.
El móvil, los móviles de una persona, ninguna otra lo puede saber, con certeza.

64 taraza, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:34

Patria de verdad, la que te marca para siempre, sólo hay una: donde pasas la niñez y la adolescencia.
En mi caso, no se extiende más allá de 15 quilómetros. Aldea, aldeas.
Desconozco si les sucede lo mismo a quienes nacen y se crían en medio de una gran ciudad.

Luego hubo otros lugares, ninguno ingrato, pero como el primero, ninguno.
La patria España forma parte de la herencia cultural y social que han dejado los antepasados.
Como sucede con la casa heredada, utilízala, cúidala, y no cambies, si no es para mejorar.

65 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:36
Taraza: Mire cómo, con qué dureza, juzgaban ya algunos predicadores los actos de los encomenderos y conquistadores y saque sus conclusiones:
Sermón de Antonio Montesinos en Santo Domingo del 21 de Diciembre de 1511, cuya lectura tuvo una enorme influencia sobre el joven Las Casas:

"Decid¿con qué derecho y con qué justicia tenéis en tan cruel y horrible servidumbre aquestos indios? ¿Con qué autoridad habéis hecho tan detestables guerras a estas gentes que estaban en sus tierras mansas y pacíficas, donde tan infinitas dellas, con muerte y estragos nunca oídos habéis consumido? ¿Cómo los tenéis tan opresos y fatigados, sin dalles de comer ni curallos de sus enfermedades, que de los excesivos trabajos que les dáis incurren y se os mueren, y por mejor decir los matáis, por sacar y adquirir oro cada día?...
...¿Estos no son hombres? ¿No tienen ánimas racionales? ¿No sois obligados a amallos como a vosotros mismos? ¿Eso no entendéis? ¿Esto no sentís? ¿Cómo estáis en tanta profundidad de sueño letárgico dormidos? Tened por cierto, que en el estado que estáis no os podéis más salvar que los moros o turcos que carecen y no quieren la fe de Jesucristo."

Me hubiese divertido, amigos Taraza, Ronin, De Elea, Sherme, Denebola saber cuál hubiese sido vuestra reacción si yo hubiese adaptado al español actual estas frases del sacerdote Montesinos de-subrayo la fecha-1511 y las hubiese escrito en el blog como mi opinión de la Conquista.
66 atcjourn, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:38
Con España no es el caso señor gaditano, sobre nuestra historia, han escrito muchos autores extranjeros, en el mismo número que españoles, tergiversándola conforme a los intereses de sus países cuando existía conflictos con ellos y España. Tal vez usted sea una avanzada prueba palpabale huella de dichas enseñanzas tergiversadas o en el cualquier caso interesadas. Y eso sobre todo desde el descubrimiento de América, porque éramos la envidia de todo el mundo con sus intereses contra nuestra nación, hasta nuestra Guerra Civil. Desde entonces hasta ahora ya veremos como la escriben sus venerables autores extranjeros.

Hoy en día muchas tribus indias del sur de norteamérica, excluídas y apartadas de sus propiedades por los anglosajones, están obteniendo de nuevo sus tierras gracias a los documentos de propiedad que los reyes españoles les otorgaron.
67 DeElea, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:39
““gaditano dijo el día 16 de Mayo de 2008 a las 20:24:
“Ustavai¿los españoles nunca exterminaron a los indios deliberadamente?
Veamos una cita de un testigo ocular y hay desgraciadamente docenas de citas similares:

"Los españoles le cortaban el brazo a uno, los muslos a otro, y a otros la cabeza de un tajo, como carniceros cortando la carne y despostando para el mercado. Seiscientos, icluyendo al cacique(Hautuey de La Española, hoy Haiti-Sto. Domingo)fueron muertos de esta forma como si fueran bestias brutas". SH83.”

¿Acaso cree que a los españoles los mataban a besos, caricias y cosquillas?


Hombre si lo de exterminar deliberadamente a un pueblo o una raza como proponía Bolívar usted lo equipara a que efectivamente un tío que se lía a espadazos con otro lo esta haciendo deliberadamente, pues hombre, quien sabe lo mismo no y lo desmembró con la espada simplemente mientras intentaba sacudirle el polvo y hacerle la raya del pelo…. Parece de chiste. ¡Claro hombre claro! O es que en las otras naciones matan sin querer, cuando se tropiezan con la espada por ejemplo.

No si por eso le decía que acabaría condenando antes a la humanidad entera que país por país ¿existe acaso alguno en que sus “funcionarios” no hayan matado a miembros de otro país?

Yo propongo para terminar el tema y por no solo agraviar a los españoles que si nos tenemos que avergonzar de la historia lo hagamos de la de la humanidad y condenemos a toda la raza humana en todo lo negativo, y la alabemos en lo positivo y aquí paz y después gloria buenista y laica.
68 Ethelwir, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:41
Don Pío, me alegra mucho la noticia.
Aún quedan profesionales de la judicatura.
69 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:43
Y hablando del orgullo de ser español, que algunos me esgrimen de continuo como un reproche, yo me siento muchísimo más orgulloso de pertenecer a la nación de Antonio Montesinos y Bartolomé de Las Casas que a la de Francisco Pizarro y Nicolás de Ovando.
Pues ¿En qué consistía en 1.511 ser buen español?¿ En esclavizar, explotar,someter,torturar y matar indios o en defenderlos de estas atrocidades?
70 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:48
atcjourn: Lea, por favor, mi post 65 con el sermón de Montesinos y dígame lo que opina. ¿Era extranjero Montesinos? ¿Era ateo o protestante? ¿Era judío? ¿Por ventura sería ya masón, mOmia,Sherme? ¿Era un traidor o un patriota? ¿Era un hereje o un buen cristiano?
Digan, señores,digan qué opinión les merece el sermón.
71 atcjourn, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:50
gaditano, ¿qué tienes, un chip rayado?. Que ya sabemos tu repetida y tozuda opinión: hay dos Españas y dos clases de españoles. Los tuyos son los buenos y la buena España es a la que tú quieres. Muy bien, no quieres a la otra. Pero ahora ¿porqué no te callas?
72 DeElea, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:57
¿Y que hizo España ante la declaración de los abusos y arbitrariedades que denunciaba el Padre Montesinos?. Hizo algo inédito en la historia de la humanidad algo de lo que debemos de sentirnos orgullosos los españoles:

“En 1511 pronunció en Santo Domingo un famoso sermón en contra la encomienda y la esclavitud de los nativos de las Indias. Los frailes dominicos prosiguieron su ofensiva contra la subyugación de los taínos. Montesinos viajó a España y tuvo oportunidad de hablarle al rey regente y a los principales oficiales de la corona castellana. De sus esfuerzos son el resultado las leyes de Burgos de 1512, modificadas en las ordenanzas de Valladolid en 1513. En éstas se reiteraban órdenes reales emitidas previamente requiriendo el buen trato de los taínos y se disponían, además, nuevas maneras de proteger a los naturales de las Indias.”
73 doiraje, día 18 de Mayo de 2008 a las 19:58
Felicidades, D. Pío. El libro denunciado, como su obra entera, comienza a adquirir la fortaleza del hierro.

Y gracias también al juez Grande-Marlaska por el trabajo bien hecho, que en un juez es siempre hacer justicia. Lástima que el agradecimiento no pueda extenderse a la Justicia en general.
74 atcjourn, día 18 de Mayo de 2008 a las 20:00
Ya te dije ayer, DeElea, que no valdría de nada...
75 Criti, día 18 de Mayo de 2008 a las 20:03
Era de esperar... ¿Cómo iba a prosperar una denuncia contra un historiador por denunciar el fraude de la ley de la memoria histórica de Zapo?

Es que a cualquier persona de cualquier país occidental le dices que un grupo de comunistas quiere encerrar a un historiador por no coincidir en sus tesis chekistas y se te echa a reir, te pregunta si estás en venezuela o en occidente, es que es de chiste.

Bueno Don Pío, era una noticia de esperar, desde aquí le mando todo mi apoyo y que siga su labor historiográfica, al menos mientras exista libertad de expresión y estado de derecho ( eso que tanto les molesta a los chekistas, la libertad ) , claro.

Y como bien dice Don Pío, vergonzoso el silencio de historiadores no progres, el silencio del PP, de distintos medios de comunicación, etc.

Pues nada Don Pío, siga adelante que muchos vamos con usted, la verdad se acabará abriendo paso.

Parece ser que todavía existe el estado de derecho en España... Veamos cuanto tiempo tardan en cargarse el estado de derecho los progres, por de pronto, no aceptan la condena y por lo visto ya empiezan poniendo en tela de juicio al juzgador, es decir, calumniar al juez que ha dictado la sentencia.

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Pío, podría darnos su opinión sobre la iniciativa de www.alternativaazapatero.org , veo que se ha sumado a ella y un servidor ya se ha adherido a la misma.
76 DeElea, día 18 de Mayo de 2008 a las 20:07
“gaditano dijo el día 18 de Mayo de 2008 a las 19:43:
Y hablando del orgullo de ser español, que algunos me esgrimen de continuo como un reproche, yo me siento muchísimo más orgulloso de pertenecer a la nación de Antonio Montesinos y Bartolomé de Las Casas que a la de Francisco Pizarro y Nicolás de Ovando.
Pues ¿En qué consistía en 1.511 ser buen español?¿ En esclavizar, explotar,someter,torturar y matar indios o en defenderlos de estas atrocidades?”


Pues esa nación fue la que hizo posible que esos hombres religiosos fuesen respetados y escuchados. Esa nación fue la primera que se propuso algo tan noble como hablar de los derechos de los pueblos conquistados y de hacerlos vasallos con los mismos derechos que los españoles. Esa nación fue la única que dio hombres dispuestos a ser justos ¿Dónde estaban los Montesinos de las otras naciones? ¿Qué caso los hicieron si los hubo? ¿Cuánto tardaron las demás en imitarla?
77 alef, día 18 de Mayo de 2008 a las 20:33
Mi enhorabuena,Sr.Moa.No nos cabe duda a ninguno, que continuarán hostigándole. Para ésta gentuza,no hay más verdad ni versión que la que ellos proclaman.Lamentablemente,para España,los acontecimientos actuales no hacen sino darle a usted la razón respecto a los modos y métodos de la izquierda cuando se haya en el poder;amén de la desídia en la derecha, de afrontar con determinación los graves problemas de la Nación. Todo mi afecto hacia su persona.Mientras nos dejen, seguiremos leyéndole.
78 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:01
De Elea,esos decretos de Burgos desgraciadamente fueron desoidos e ineficaces como demuestran las atrocidades cometidas posteriormente.Eso fue uno de los motivos de que se convocase el Congreso de Valladolid en el que Las Casas se enfrentó a Ginés de Sepúlveda.
Mire De Elea,hombres que han denunciado injusticias y atrocidades los ha habido en todas las naciones y todas las épocas. El primero que se me viene a las mientes es el de Wilberforce en Inglaterra, líder del movimiento antiesclavista que, lo siento, así es la historia, España abolió más tardíamente que Inglaterra o Estados Unidos, en las postrimerías del XIX.
Pero algo hemos avanzado, ahora resulta que el mériro del Imperio estriba en que hizo posible que surgiesen las voces que denunciaban que el Imperio estaba basado en el abuso y la atrocidad...Es una lógica extraña, pero mejor elogiar a los antiimperialistas Montesinos y Las Casas que a los brutales Colones, Ovandos y Pizarros.
79 Sherme, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:05
Del libro de José Javier Esparza "La Gesta española":
(1)
Los Reyes Católicos improvisan un proyecto

Los Reyes buscaban una ruta comercial; en vez de eso, se encontraron con inmensas franjas de tierra sin explorar. Hay que intentar ponerse en la cabeza de Fernando e Isabel para calibrar bien el dilema. Las otras grandes empresas coloniales de la historia habían sido obra de naciones con exceso de población: fue así en Roma y será así en los siglos siguientes. Pero España no tenía un exceso de población, al revés. ¿Cómo y, sobre todo, por qué abordar semejante aventura?

Volvamos a la cabeza de Fernando e Isabel. Han construido un gran reino. Su ambición permanente ha sido consolidar el poder de España. Para eso han multiplicado los esfuerzos de unificación tanto en lo territorial como en lo religioso. Su horizonte político es el de cualquier príncipe del Renacimiento: Europa, el Mediterráneo; más allá, los turcos. Los Reyes quieren, como es lógico, que España sea la gran potencia europea. Y por eso su mayor rival es, de manera casi natural, la otra gran potencia: Francia. Para aislar a Francia, Fernando e Isabel han diseñado una inteligente política de alianzas con Portugal, Inglaterra, el Imperio romano-germánico y Génova. No es sólo una cuestión de ambición de poder: la obsesión de Isabel, respaldada hasta donde sabemos por Fernando, es prolongar la Reconquista, convertirla en Cruzada y devolver el norte de África al espacio mediterráneo original —romano y cristiano —, arrebatándoselo a los musulmanes. Ese era el gran proyecto, político y religioso a la vez, de los Reyes Católicos. Para eso necesitaban el oro; para eso necesitaban nuevas rutas hacia las Indias; para eso financiaron la aventura de Colón.

Pero ahora, de repente, se encuentran con algo completamente imprevisto: en medio del océano han aparecido enormes extensiones de tierra desconocida. Aún no sabemos para qué nos va a servir, pero hay expectativas: tierra virgen, riquezas escondidas, pueblos que evangelizar.

Por otro lado, el enemigo francés aprieta: quiere invadir Nápoles, lo cual nos va a obligar a plantarle cara en Italia —aquí es donde nacerían los tercios—. Y, desde luego, con quien no vamos a pelearnos es con Portugal: ya hemos hecho las paces tiempo atrás, hemos firmado tratados, nos hemos repartido el océano —hay mar para todos y, para sellar todo eso, Isabel, hija de los Reyes Católicos, va a casarse con el heredero de la corona portuguesa. De manera que sólo hay una opción razonable: dejar de lado la aventura norteafricana y volcar sobre las nuevas tierras la energía de la Corona; descubrir, colonizar, evangelizar.

No nos vamos a pelear con Portugal, en efecto. España y Portugal son las dos grandes potencias navales del momento: esas nuevas tierras ahora descubiertas pueden ser para cualquiera de los dos. Pero ni España ni Portugal desean una guerra como la que habíamos librado veinte años atrás. De manera que las coronas española y portuguesa vuelven a buscar un acuerdo, se someten al arbitrio del Papa, Alejandro VI (un valenciano, Rodrigo Borja), que dicta una bula cuyas líneas quedarán selladas en el Tratado de Tordesillas de 1494: España y Portugal se reparten pacíficamente el océano. Y no sólo eso, sino que asumen la obligación de evangelizar a los nativos de las tierras por descubrir. Ya no hay trabas para la gran empresa política de la colonización.

Una colonización al estilo español

Los primeros años de la colonización fueron muy complicados. No sólo por la exploración de un mundo desconocido y por la adaptación física a un medio difícil —nuevo clima, nueva alimentación, insectos, etcétera —, sino también por las disensiones sobre la propia práctica de la colonización, sobre cómo había que hacerlo. Para decirlo en dos palabras: aquello empezó siendo un desastre sin paliativos. Durante los primeros dos o tres años de la colonización, los españoles van a sufrir una extraña mezcla de locura del oro y fiebre tropical que va a producir muchas más penas que glorias. Tenemos de todo: latrocinios, asesinatos, abusos contra los indios, muertes masivas por enfermedad entre los propios colonos... ¿Qué estaba pasando? Estaba pasando que el sistema de Colón no era el adecuado. Y esto los Reyes lo supieron bastante pronto. Vamos a contar cómo pasó.

Como los Reyes querían controlar de cerca lo que pasaba en las nuevas tierras, con el segundo viaje de Colón mandaron a las Indias a dos hombres de confianza, dos catalanes: Pere Margarit, un militar prestigioso, caballero de Santiago, que se encargaría del dominio político y militar de la zona, y fray Bernardo Boil, un benedictino que había abrazado las enseñanzas de San Francisco de Paula y que iba a ser el primer vicario apostólico en las tierras descubiertas. Tanto Margarit como Boil acabaron muy enojados con lo que estaba ocurriendo en las Indias, con el sistema que Colón y sus parientes habían impuesto allá. Tanto se enojaron que rompieron con el almirante, volvieron a España y presentaron sus informes a los Reyes. Y aquí comienza la ruina de Colón, porque lo que Colón estaba haciendo no era lo que los Reyes —ni, en general, los españoles querían. Años más tarde, otros enviados de los Reyes volverán con las mismas denuncias. De este modo la colonización de América terminó haciéndose... a pesar de Colón.

Para explicarlo sumariamente, digamos que Colón había pensado implantar en las nuevas Indias el mismo sistema que los portugueses estaban empleando en África y que, además, coincidía con el modelo de explotación mercantil al estilo italiano: factorías comerciales, colonización en régimen asalariado (es decir, que los colonos iban allí a trabajar por un sueldo, no a establecerse con sus familias ni a tener tierras), derechos económicos compartidos exclusivamente por el descubridor y la Corona, esclavización y venta de la población nativa, etcétera. Ese es el régimen que Colón intentará imponer en los primeros años en la isla de La Española. Ahora bien, ese modelo no lo aceptaba nadie en España. Primero, porque a los Reyes Católicos, que tenían un proyecto evangelizador para las nuevas tierras, les repugnaba la idea de la esclavitud; de hecho, sabemos que Colón hizo todo lo posible para que los Reyes no se enteraran de que había comenzado un incipiente tráfico de esclavos, rápidamente desbaratado. Y además, ocurre que ese modelo era completamente ajeno a lo que venía siendo la tradición repobladora y colonizadora española desde el comienzo de la Reconquista —ya hemos hablado aquí de ella —, una tradición que se basaba en la figura del campesino libre, también del campesino soldado, que llega a unas tierras, las ocupa con su familia, las trabaja y las defiende como señor de ellas; una forma natural y espontánea de iniciativa privada popular, muy lejos de lo que Colón pretendía. Y los Reyes, Isabel y Fernando, que conocían a su gente, sabían que los españoles sólo irían al otro lado del mar si se les ofrecía un señorío, una tierra, una independencia personal, en fin, una dignidad coherente con su carácter, pero no un salario en una factoría. Y muy pronto, como era inevitable, se impuso el modelo español tradicional.

Por qué los indios no fueron esclavos

Esto es muy importante subrayarlo: los españoles inventan en América una nueva forma de colonización, un modelo que ninguna de las potencias de la época —ni Portugal en su zona, ni los turcos en la suya— estaba aplicando.

Nuestro modelo se parece bastante al que desplegó Roma en la fase alta del Imperio, pero con la crucial salvedad de que se prohibió la esclavización de las poblaciones autóctonas, en consonancia con el carácter evangelizador y religioso que tuvo la conquista desde el primer momento. Se trataba, además, de algo que los Reyes Católicos tenían muy claro: nada de esclavitud. Isabel lo expresó muy bien en su testamento:

Cuando nos fueron concedidas por la Santa Sede Apostólica las Islas y Tierra Firme del mar Océano, descubiertas y por descubrir, como así se lo suplicamos al Papa Alejandro VI, de dichosa memoria, que nos lo concedió, nuestra principal intención fue procurar inducir y traer a los pueblos de allá y convertirlos a nuestra santa fe católica, y enviar a las dichas islas y tierra firme prelados, y religiosos, y clérigos y otras personas doctas y temerosas de Dios, para instruir a los vecinos y moradores de ellas en la fe católica, y enseñarles y adoctrinarles en las buenas costumbres, y poner en ello la diligencia debida [...]. Por tanto suplico al rey mi señor, muy afectuosamente, y encargo y mando a la princesa Juana, mi hija, y al príncipe Felipe, su marido, que así lo hagan y cumplan, y que este sea su principal fin, y que en ello pongan mucha diligencia, y que no consientan ni den lugar a que los indios, vecinos y moradores de las dichas Indias y Tierra Firme, ganadas y por ganar, reciban agravio alguno ni en su persona ni en sus bienes, sino que manden que sean bien y justamente tratados, y si algún agravio han recibido, lo remedien.
80 atcjourn, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:08
Señor gaditano. ¿Algo que decir sobre el tema que nos ocupa, que no es otro que el archivo de la denuncia contra el señor Pío?
81 Sherme, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:11
(Y 2)

Hay que decir que este celo por la dignidad de las poblaciones indígenas es un rasgo exclusivo del imperio español. No lo vamos a encontrar en ninguna otra potencia de la época, porque tampoco lo encontraremos ni siquiera muchos siglos después, cuando comience la gran era colonial, ni en la América anglosajona ni en el África bajo dominio europeo. Y por supuesto que en nuestra América habría abusos y excesos, pero, precisamente, pudieron ser denunciados como tales —cosa que no ocurrió en ningún otro imperio colonial—porque existían leyes que protegían a los indios. No fue sólo la voluntad de Isabel la Católica, sino que todas las ordenanzas posteriores van a insistir en ese punto una y otra vez. Fernando el Católico hace promulgar las Leyes de Burgos en 1512 para que a los indios «se les guarden las exenciones y privilegios que se les concedieren», lo cual es importantísimo, porque significa que los indios son sujetos de derecho. Carlos I insistirá en esta idea: «Que los descubridores guarden lo dispuesto en favor de los indios»; encomendará a los clérigos «que fueren en descubrimiento» que vigilen «el buen tratamiento de los indios» y prohibirá a los gobernadores «tener indios si no es como intérpretes». Felipe II repetirá, más tarde, la misma orden: «Que los descubridores no se embaracen en guerras ni bandos entre los indios, ni les hagan daño, ni tomen cosa alguna». Esta línea de pensamiento alcanzará su expresión más profunda en la Controversia de Valladolid, hacia 1550: fue el año en que los españoles inventaron los derechos humanos. Pero de eso ya hablaremos.

Los héroes anónimos de la colonización

Dejamos, pues, a los colonos camino de las Indias. ¿Quiénes eran? ¿Cuántos eran? Eran muy pocos: ya hemos visto que España afrontaba aquello sin un exceso de población que lo facilitara. Sabemos que en el segundo viaje de Colón irán unas 1.500 personas. Por las listas de pasajeros de la Casa de Contratación de Sevilla y del Consejo de Indias, sabemos también que entre 1509 y 1529 —veinte años— marchan allá 3.902 personas. Más tarde, entre 1533 y 1539, cuando la conquista se orienta hacia el hemisferio sur —Perú, Bolivia, Argentina —, salen 8.000 españoles. Muy pocos.

Todos provienen de la Corona de Castilla, según habían acordado Fernando e Isabel, y según había dispuesto la reina en su testamento. Por orden de cantidad, son de Andalucía, Castilla la Vieja, Extremadura, Murcia, Albacete... Después vendrán los gallegos y los vascos. Con mucha frecuencia se trata de segundones de familias hidalgas sin recursos. La gran mayoría son muy jóvenes. Y el 90%, nada menos, varones; muchos de ellos casarán con indias, y así comenzará ese fenómeno tan típicamente hispano que es el mestizaje en América. Pocas mujeres cruzaron el mar: entre los años 1509 y 1538, el número de mujeres que se embarca hacia las Indias es sólo el 10% del total. La mayoría de estas mujeres —valerosas, porque hay que calibrar lo que era aquel viaje— van a encontrarse allá con sus maridos. En algunos casos, al llegar conocerán que sus maridos han muerto; con estas valientes damas viudas nacen los primeros conventos de monjas en América.

Gente muy valiente, pues; pero muy poquita gente. Eso es lo que más asombra en esta aventura: que tan pocos miles de españoles fueran capaces de vertebrar un continente tan inmenso. Esos pocos miles fueron los protagonistas de la conquista de América; ellos hicieron realidad la gran empresa política que comenzaron los Reyes Católicos.
82 Cthulhu, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:11
Mis mas sinceras felicidades Don Pio, por su victoria contra aquellos, que queriendo llamarse historiadores, no hacen otra cosa que desprestigiar una profesión noble.
83 DeElea, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:24
En fin, los prejuicios no caducan:


DeElea dijo el día 13 de Diciembre de 2007 a las 21:36:
Dijo Gaditano:

“Lo que acabo de esbozar para el nacionalismo vale también para el nacionalismo español de quienes ayer me insultaban y tergiversaban por haber osado resquebrajar su narcisismo nacionalista de que la Conquista de América fue una tarea tan idealista e idealizada como ellos necesitan creer.”
-

Ya, pero resulta que el único narcisismo que brillo con luz propia fue el suyo. Pues nadie dijo que no hubiese sombras en la conquista de America, lo que se dijo es que también había luces y muchas.

Esos ejercicios de equidistancia que se marca usted, son otra prueba de narcisismo e hipocresía. Por cierto.

Dijo gaditano:

“Que en los siglos de la conquista de América los hombres de la época tuviesen otras ideas de lo lícito o no de la conquista violenta, de lo que hoy llamamos derechos humanos y demás no nos impide analizarla críticamente.”
-
Lo que se discutía, y usted nada dijo de peso para contradecirlo, es que las leyes que los españoles promulgaron para proteger a los nativos de America de las injusticias que pudiesen cometer los conquistadores, fueron un hito principal de
“lo que hoy llamamos derechos humanos” de los que usted habla tanto, pero que no reconoce en este caso, curiosamente.

Dijo Gaditano:

“Que los Imperios británico, Holandés o de cualquier otra nación hayan hecho cosas igualmente criticables no excusa nada. Y es estúpido dar la impresión de que no hay una historiografía inglesa crítica con Inglaterra. Lo mismo en Estados Unidos; si se quieren leer libros denunciando el trato dado a los indios en en la conquista del Oeste uno los encuentra con facilidad escritos por autores americanos.”
-

Mire, es que aquí no se estaba hablando si hubo autores que escribiesen libros críticos con las actuaciones de sus respectivas naciones, lo que se estaba diciendo es que en España además de hacer historiografía critica, se redactaron leyes, LEYES ¿entiende usted la diferencia? O su narcisismo se lo impide.

Dijo gaditano:

“Que gente que se dice "liberal" sea totalmente incapaz de leer y digerir un comentario bastante inocuo sobre las sombras que pudo haber en la Conquista me hace dudar de que hayan comprendido lo que es el liberalismo.”

Bueno, pues aplíquese su propia frase, cambiando la palabra sombras por luces, y todos igual de de antiliberales. ¿Verdad?

Dijo gaditano:

“pero no todo fueron motivos evangélicos y civilizadores, también había la codicia del oro, el afán de poder y un deseo de aventura y de huir de la miseria peninsular que podía dar lugar a comportamientos de todas clases.”
-

Perfecto, pero el hecho de que los españoles sean seres humanos como el resto de los hombres del mundo, hace que en estos casos su comportamiento sea el de la naturaleza de los mismos. O sea la humana. Como esto es así, ¿no seria por ello, que se redactaron las leyes con las que comenzó esta discusión?

En fin, si no le gusta (como a mí) que se criminalice a la nación de Israel, solo valorando o destacando sus sombras, pero ignorando o relativizando sus luces. No proceda igual con España. Lo contrario es hipocresía.

Saludos
84 DeElea, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:25
DeElea dijo el día 13 de Diciembre de 2007 a las 23:09:
“¿tanto molesta que yo haya recordado aquí que la abolición de la esclavitud fue anterior en Inglaterra y sus colonias a au abolición en España? Eso es un hecho hist´rico objetivo. Las leyes de Indias también y aquí paz y después gloria.” (Gaditano)

No creo que ese hecho pueda molestar a ninguna persona decente, en todo caso lo contrario. Pero lo que también es un hecho histórico es que primero Portugal y luego Inglaterra y holanda y Francia fueron las naciones que ostentaron el monopolio de la trata de esclavos en America (y esto también es un dato histórico) hasta que con la llegada de los Borbones y la Real Cedula de 1789, se concede libertad para el comercio de Esclavos. Derogándose las leyes que lo impedían. Lo que indica que si bien todas la naciones admitían la esclavitud. Las que hicieron el “negocio” monopolizado del comercio de esclavos fueron en Europa estas que he comentado.

Resumiendo todas se aprovecharon de esta miseria humana, pero éstas que indico no solo se aprovecharon de la esclavitud, sino que fueron las mayores promotoras de este comercio, que como he dicho monopolizaron entre ellas.

Lo que no cuadra con las historiografías tendenciosas de estas naciones, que suelen acusar a España (o solían) de sus propios crímenes. Como sino tuviésemos bastante con los nuestros.

Habla usted de objetividad, bien pero para ello hay que valorar lo bueno y lo malo. Usted el otro día no lo aplico.

¿Tanto molesta que se recuerde lo bueno de las Leyes de indias? En comparación a las del resto de naciones.
85 Sherme, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:36
Y del libro de Philip W. Powell, "La Leyenda Negra un invento contra España":

Definiciones de la Leyenda Negra

Los principales pilares sobre los que descansa la Leyenda Negra antiespañola son: 1) el terror, envidia y odio de los que chocaron con el poder español: político, militar, económico o religioso en Europa, durante casi cuatro siglos después del XIV, y que fueron, principalmente, italianos, ingleses, holandeses, alemanes, franceses, judíos y portugueses; 2) antagonismos similares de aquellos pueblos y naciones que quisieron disputar a España su dominio sobre el Nuevo Mundo: Holanda, Inglaterra, Francia y Portugal; 3) la intencionada difamación de determinados personajes españoles de mayor relieve, como Torquemada y Felipe II, o de ciertas instituciones y actuaciones españolas, como la Inquisición, la conquista y colonización del Nuevo Mundo y su política de exclusivismo, el saqueo de Roma —difamación practicada por escritores pertenecientes a naciones rivales—; 4) la fusión de los apartados 1, 2 y 3 en una campaña de descrédito más intelectualizada, presentando a España como el «horrible ejemplo» de todo lo que la Ilustración hubo de atacar, tal como las iniquidades de la iglesia-estatal, intolerancia, tradicionalismo y oscurantismo, en forma más racionalizada y dogmatizada, en los siglos XVIII y XIX; 5) indiscriminada aceptación popular, y lo que es peor, intelectual, de las patrañas antiespañolas, particularmente en aquellas naciones y pueblos que amoldaron el pensamiento occidental después de que España perdiese su hegemonía en Europa.

La Leyenda Negra es descrita a veces como una acumulada difamación de la actuación de España en las Américas, pero esta definición no es completa, se deriva principalmente de la tendencia de los americanistas a truncar su punto de vista sobre el mundo hispánico para aventurarse, con poca inclinación, hacia el este de la antigua línea de demarcación. Asimismo proviene de la amplia propaganda holandesa e inglesa contra el imperio español de ultramar. Esta limitación a menudo exagera, relativamente hablando, la importancia del obispo español Bartolomé de Las Casas y su colérica condenación de la conquista española del Nuevo Mundo (véase el capítulo II). Como veremos, hay otros significativos aspectos del origen y desarrollo de la Leyenda Negra.

Al español Julián Juderías, que fue el primero en dar amplia publicidad al título de «Leyenda Negra», a primeros del siglo XX, se le puede atribuir la definición, generalmente satisfactoria, que sigue:

Por Leyenda Negra entendemos el ambiente creado por los fantásticos relatos que acerca de nuestra patria han visto la luz pública en casi todos los países; las descripciones grotescas que se han hecho siempre del carácter de los españoles como individuos y como colectividad; la negación o, por lo menos, la ignorancia sistemática de cuanto nos es favorable y honroso en las diversas manifestaciones de la cultura y del arte; las acusaciones que en todo tiempo se han lanzado contra España, fundándose para ello en hechos exagerados, mal interpretados o falsos en su totalidad y, finalmente, la afirmación contenida en libros al parecer respetables y verídicos y muchas veces reproducida, comentada y ampliada en la prensa extranjera, de que nuestra patria constituye, desde el punto de vista de la tolerancia, de la cultura y del progreso político, una excepción lamentable dentro del grupo de las naciones europeas.

En una palabra, entendemos por Leyenda Negra la leyenda de la España inquisitorial, ignorante, fanática, incapaz de figurar entre los pueblos cultos lo mismo ahora que antes, dispuesta siempre a las represiones violentas; enemiga del progreso y de las innovaciones, o, en otros términos, la leyenda que, habiendo empezado a difundirse en el siglo XVI, a raíz de la Reforma, no ha dejado de utilizarse en contra nuestra desde entonces, y más especialmente en momentos críticos de nuestra vida nacional.


La premisa básica de la Leyenda Negra, es la de que los españoles se han manifestado a lo largo de la historia como seres singularmente crueles, intolerantes, tiránicos, obscurantistas, vagos, fanáticos, codiciosos y traicioneros, y que se diferencian tanto del resto de las gentes en estos rasgos, que ellos y su historia deben ser examinados y entendidos en términos no aplicables a las características de otros pueblos. Por ello, a los españoles que vinieron al Nuevo Mundo en busca de oportunidades más generosas que las que el ambiente europeo les ofrecía, les calificamos con desprecio de codiciosos y crueles goldseekers, u otros epítetos equivalentes a «diablos». En cambio, a los ingleses que llegaron al Nuevo Mundo en busca de semejantes oportunidades, les denominamos respetuosamente colonizadores, homebuilders o paladines de la libertad.

El siguiente ejemplo demuestra a la perfección este curioso método de pensamiento, incluso a nivel universitario. Un distinguido catedrático de historia escribió en dos de sus textos ampliamente divulgados: « [Los Estados Unidos] se constituyeron por homemakers y state builders* animados de ideas inglesas de autogobierno: México fue conquistado por aventureros españoles que deseaban regresar a su país con el botín. [...] Los conquistadores llegaron procedentes de España en busca de su fortuna en forma de oro y plata y con el deseo de regresar con ella a su tierra lo antes posible». La verdad es, por supuesto, que las casas más antiguas de América son aquellas construidas por los conquistadores españoles, que vivieron en ellas tan hogareñamente como debe entenderse la palabra colono, es decir, homemaker.

* La palabra homemaker implica, en inglés, gente que construye casas para sus familias, y se usa en contraste con la idea popular que tenemos de que los españoles no establecieron hogares en el Nuevo Mundo. State builders quiere decir constructores de entidades políticas, tales como estados [P.W.P].

(...)

La acción de los españoles al expulsar o castigar a disidentes religiosos vino a ser conocida como fanatismo, intolerancia y causa de su decadencia. Cuando los ingleses, holandeses o franceses hicieron lo mismo, se calificó el hecho como un esfuerzo para «unificar la nación» o salvaguardarla contra traición o conspiración ajena. La matanza de indios por españoles se dio a conocer como «atrocidades» o «despiadada exterminación», pero cuando los ingleses persiguieron a los irlandeses hasta matarlos por millares en sus propios pantanos o degollarlos después de haberse rendido, a esto se le denominó «el problema irlandés».

Se da siempre un sórdido matiz al interés español en aprovecharse del beneficio de la riqueza mineral del Nuevo Mundo, pero cuando esta misma riqueza les fue robada por los «Lobos de Mar Isabelinos», se consideró un escalón heroico en el desarrollo de Inglaterra como nación y como imperio. De la misma forma, cuando los angloamericanos chocaron unos con otros en su carrera por el oro californiano, esto se describió como «la piedra angular» de «una gran nación».

(...)

Es una creencia común la de que ya desde hace varios siglos España ha estado al margen del mundo occidental. ¿Hay, quizá, algo que pueda decirse sobre la otra cara de esta moneda? El distinguido humanista español Américo Castro seguramente pensaba de esta manera cuando escribió:

Nosotros tenemos que buscar el significado de lo que es civilización española y sus altos valores, independientemente de la idea de felicidad material [...]. Hoy, más que en cualquier otro momento de la historia del mundo, podemos contemplar con serenidad este estado de cosas, porque hoy resulta oportuno preguntar si este llamado «progreso», que tiene como base un puro intelectualismo y un insaciable deseo de placeres epicúreos, si este «progreso» no será, después de todo, más fructífero en horrores que en beneficios. [Conferencia inaugural, Universidad de Princeton, 1940]

(...)

Más de cien años después, estas palabras son aún más oportunas.

La cuestión sobre la otra cara de la moneda, si se examina seria y justamente, puede dar lugar a enojosos interrogantes como: ¿alcanzó España las grandes alturas de su «Edad de Oro» intelectual a pesar de la Inquisición, o precisamente a causa de ella? Preguntas que parecen sencillas de contestar, a primera vista, y cuyas respuestas automáticas encajan tan cómodamente en nuestras preconcebidas nociones, que las aceptamos como las menos peligrosas. En páginas sucesivas, sin embargo, tocaremos esta cuestión más arriesgadamente.

La propaganda y falsos conceptos relativos a la conquista, gobierno y acción cultural españoles en las Américas no están, cronológicamente, en primer lugar de la historia de la Leyenda Negra. Sin embargo, en atención a que Latinoamérica es hoy tan vital para nosotros (los "useños", como le gusta llamarlo a D. Pío), tan a menudo malentendida en su historia y tan vinculada a la más penetrante imagen y características de esa leyenda, examinemos primero la actuación fenomenal de España en el Nuevo Mundo.

Contrastando mitos comunes y dañinas medio-verdades, con puntos de vista eruditos, estaremos mejor preparados para entender la naturaleza engañosa de una leyenda que con tanta resonancia y tales efectos ofensivos ha llegado a nuestros días.
86 denebola, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:43

#79,Sherme

Encomiable su empeño por iluminar a gaditano. Pero observe cómo se expresa:

"...el mérito del Imperio estriba en que hizo posible que surgiesen las voces que denunciaban que el Imperio estaba basado en el abuso y la atrocidad."

No gaditano, el imperio no estaba basado en el abuso y la atrocidad, sino que se produjeron abusos y atrocidades en contra de la voluntad de los reyes, que vivían a 10.000 km y que no tenían posibilidad humana de verificar en tiempo real lo que estaba sucediendo.

Abusos y atrocidades que no fueron la norma sino la excepción, como demuestra la distribución de población en América del Sur y lo que queda de la profusa urbanización y civilización que allí se llevo a cabo. Si se tiene en cuenta el escasísimo número de españoles que pasó a América, es sorprendente que sólo 90 años después del descubrimiento se inaugurase la primera universidad. Lo cual da idea de cual era la voluntad de los gobernantes, voluntad que durante tres siglos fue la norma, como lo demuestra que a finales del XVIII todavía el nivel de vida y urbanismo en América del Sur estuviese muy por encima del de América del Norte, como atestigua Alejandro Humboldt en su viaje de principios del XIX (recorrió México en 1803-4). Es más, afirma el viajero no sin sorpresa que el nivel de vida de los campesinos indígenas era superior al de los campesinos centroeuropeos de la época.

Le puse ayer a gaditano un par de enlaces sobre Las Casas que no ha leído. Podía, si quisiese, leer "España Inteligible" (Julián Marías, AE, 1985), pero como es dudoso que lo haga, aquí le transcribo un párrafo de Humboldt hablando sobre los reinos americanos:

"Según las antiguas leyes españolas, cada virreinato se gobierna no como un patrimonio de la corona, sino como una provincia particular y lejana de la metropoli. En las colonias españolas se encuentran todas las instituciones cuyo conjunto constituye un gobierno europeo; y podrían compararse aquellas a un sistema de estados confederados... La mayor parte de aquellas provincias no envían caudal ninguno neto a la tesorería general"

"El reino de Nueva España tiene una ventaja notable sobre los Estados Unidos, y es que el número de los esclavos, así africanos como de raza mixta es casi nulo..."

En otro lugar, cuenta Humboldt el estado de opresión y embrutecimiento de los indígenas bajo el imperio azteca, aficionado a los sacrificios humanos a una escala desconocida en el mundo antiguo. Los españoles fueron, sobre todo libertadores y civilizadores.

Muy pocos años después comenzó la guerra civil que culminó con la pérdida de los reinos americanos. En aquella guerra, la mayor parte de los indígenas se pusieron de parte de España, y como se ha dicho, las atrocidades que llevaron a cabo después los nuevos gobernantes fueron incomparables, e incluyen el único genocidio de indios (Sarmiento en Argentina).

Pero quien no quiere ver, no verá nunca. Venga gaditano, al agujero, que allí se está muy calentito con otros del mismo reato.
87 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:50
Vale Sherme. Hay una leyenda negra antiespañola como hay hoy día una leyenda negra antinorteamericana. Si vas a Irlanda verás como allí hay una leyenda negra antibritánica que magnifica todas las injusticias y atrocidades cometidas por los ingleses, simplifica la compleja historia del país y pasa un tupido velo sobre los crímenes cometidos por los distintos movimientos de emancipación irlandeses hasta el cruel IRA de los últimos años. Y así en otros países. También hay una leyenda negra antirusa que resalta los crímenes de los zares y de sus herederos comunistas etc...
Pero, por curiosidad, Sherme, ¿qué opinión te merece el sermón de 1.511 del fraile Montesinos en Santo Domingo que he colgado en mi post 65? ¿Era él ya parte de la leyenda negra?
88 DeElea, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:52
Oiga Gaditano lo suyo empieza a parecer preocupante.
89 Sherme, día 18 de Mayo de 2008 a las 21:57
Del mismo libro "La Leyenda Negra" de P.W. Powell:

ESPAÑA EN AMÉRICA: LO REAL Y LO IRREAL

La atroz codicia, la inclemente saña, crimen fueron del tiempo y no de España.*
*. Citado por Charles L. G. Anderson, Life and Letters of Vasco Núñez de Balboa (Nueva York: Revell, 1941), p. 4. El original proviene de la oda del madrileño Manuel José Quintana «A la expedición española para propagar la vacuna [contra la viruela] en América bajo la dirección de don Francisco Balmis» (1806). Información obtenida por la generosa ayuda de mi distinguido colega el profesor Enrique Martínez-López.

El error más peligroso es aquel que contiene mucha verdad.
SIDNEY SMITH


LA dominación española en las Américas, que abarcó más de tres siglos (cuatro, si incluimos a Cuba y Puerto Rico) fue uno de los logros imperiales más importantes en toda la historia. Al descubrir a la vista de Europa tan vastos territorios, y al asumir entonces su dirección política, los españoles extendieron enormemente los horizontes materiales e intelectuales de la humanidad. La única acción que puede parangonarse con las actividades de España más allá de los confines del mundo entonces conocido, seria la exploración del espacio en el siglo XX. Si restringimos la comparación a los límites terrestres, esta formidable hazaña española se equipara con ventaja a la creación y durabilidad de los imperios romano e inglés, nada menos.

La amplitud y complejidad de este proceso imperial español asombran la imaginación y confunden a los eruditos. Son numerosas las pruebas que por escrito existen de él, ya que probablemente sea aquel el periodo mejor documentado de toda la historia anterior al siglo XIX.** La inmensidad de la burocracia del Imperio español, énfasis con un característicamente hispano sobre la jurisprudencia y sus correspondientes legiones de abogados, agregado a la preocupación real de conservar los archivos, aseguró que enormes cantidades de documentos oficiales —cuño, parece, de las altas civilizaciones— dieran prueba de la acción de España en ultramar.

**. Dos de las principales colecciones de documentos, el Archivo General de Indias (Sevilla) y el Archivo General de la Nación (México) son tan extensas que están apenas explotadas. Hay otras colecciones importantes en España y numerosos archivos igualmente inexplorados, tanto locales como nacionales en Hispanoamérica.

Aquellos siglos imperiales fueron ricos en diversidad humana. En adición al multifacético español, otros europeos y africanos de diferentes clases y niveles de cultura, amén de indios nativos, asimismo de variados matices y timbres, formaron un caleidoscopio de la peor, mejor o indiferente clase humana. Se extendieron a través de la enorme diversidad e inmensidad geográfica del Nuevo Mundo, originando terribles problemas de carácter social, político y económico, que aún subsisten.

Son frecuentes en demasía las generalizaciones defectuosas sobre esta extensa zona y sus varios siglos de historia, incluso entre aquellos más familiarizados con tales materias. Todavía no se ha estudiado la documentación en escala suficiente; las variantes geográficas son tantas, la mezcla racial y cultural de europeos, indios y africanos es tan confusa que, incluso para expertos, resulta difícil establecer juicios definitivos. La abrumadora complejidad de todo ello —a menudo ignorada por profesores y escritores— es la realidad: las generalizaciones simplistas, la irrealidad.

En comparación con los puntos de vista comúnmente mantenidos sobre la acción de España en América, ciertos hechos e interpretaciones, basados en investigaciones eruditas y agregados a cierta dosis de lógica y a algún conocimiento del comportamiento humano, pueden ser propuestos para la revisión de las falsas interpretaciones populares. Así con mayor claridad se podrán indicar las causas de estos conceptos erróneos, hondamente arraigados en los temas de la Leyenda Negra.

La conquista española

La creencia común de que la conquista española en América estuvo sistemática y profundamente caracterizada por singular crueldad, codicia, rapacidad y corrupción general, no se corrobora con la evidencia. Digámoslo lisa y llanamente: no existe nada en toda la historia española que pruebe que los españoles de entonces o de ahora puedan clasificarse como más crueles, más ambiciosos o más corrompidos que otros pueblos. No creo en la existencia de ningún intelectual respetable que, libre de prejuicios raciales y religiosos, pueda contradecir esta afirmación.

Conquistas de esta naturaleza por pueblos de alta civilización que dominan sobre otros inferiores han ido, con mucha frecuencia, acompañadas de crueldades por una y otra parte, saqueos, depredaciones y atrocidades, que tanto contendientes como espectadores calificarían de criminales. El simple hecho de que los seres humanos, sean civilizados o salvajes, estén involucrados en ello, corrobora y confirma este aserto. Hay sobradas pruebas de haberse cometido tales inhumanidades, tanto por parte de los indios como de los españoles, durante el período de la Conquista. Hay, asimismo, suficiente evidencia de que tales atrocidades se consideraron y castigaron como crímenes cometidos contra las leyes vigentes y, como actos punibles, fueron en lo posible castigadas según los principios de justicia de las naciones y sociedades más civilizadas. Cuando se reconoce, se comprende y se acepta que la España del periodo de la Conquista era una nación hondamente civilizada y de un nivel cultural muy alto a la medida de aquella época, estos criterios y actuaciones resultan del todo comprensibles. En jurisprudencia y diplomacia, así como en materias de orden religioso, político y en general en lo relativo a todas las ramas de la cultura, España ostentó, durante todo el siglo XVI y gran parte del siguiente, un prestigio cumbre entre las demás naciones europeas.

Es común la creencia británica, que nosotros heredamos, de que los ingleses hubieran tratado a los indios americanos de forma más humana que los españoles. No hay ni una sola brizna de evidencia en que apoyar este punto de vista comparativo y sí, por el contrario, argumentos y pruebas en su contra. En circunstancias similares, nuestros antepasados ingleses trataron a los indios con una dureza y crueldad iguales, si no peores, al comportamiento de los españoles. El gobierno y el pueblo inglés y sus descendientes en el Nuevo Mundo mostraron, en su mayor parte, una manifiesta indiferencia por la protección y bienestar del indio americano, indiferencia que se destaca especialmente si se la contrasta con los enormes esfuerzos españoles, tanto gubernamentales como individuales, en un sentido diametralmente distinto.

La afirmación inglesa «nosotros hubiéramos tratado a los indios mejor que lo hicieron los españoles», es una tesis que se remonta a la época isabelina y que queda bien reflejada en la literatura popular. En una biografía de Francis Drake, del año 1942, por ejemplo, el autor insiste en que Drake puso de manifiesto que «el método inglés de ganarse amigos de razas inferiores es mejor que el procedimiento [español] de convertirlos en esclavos por medio de matanzas y crueldades». Los españoles «no aprendieron nunca esta lección. Vivieron entre nativos dóciles y cordiales y los mataron y se quedaron sin servidumbre. Emplearon la tortura y se conquistaron acerbos enemigos. Jamás se dignaron hacer amistades con inferiores. Eran los señores del mundo. Para sus esclavos sólo tenían mano de hierro y bota de acero».
Esto ni se aproxima a una descripción exacta de la política española en Indias, ni a la de Inglaterra por contraste. Más de un libro podría escribirse sobre la diplomacia española entre las razas nativas, que incluyó presentes, honores y distinciones, protección y privilegios, educación y una serie de acciones que hoy en día serían automáticamente calificadas de prácticas humanitarias.

90 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 22:00
Denebola:Sí que leo, salvo que me sugiera tomos enteros de historia. Pero si me escribe con sus propias palabras más alguna cita breve, claro que lo leo.
Yo creo que ustedes apilan argumentos contra un fantasma y se afanan por no responder a las cosas concretas que yo enuncio.
Que la Conquista fue brutal no se refuta mostrando que siglos después se había creado una civilización en esos países. No pienso entrar en si era mejor o peor que lo que dejaron ingleses,irlandeses, holandeses y franceses en Canadá y Estados Unidos.
Pero, denebola, dígame qué le parece el sermón de 1.511 de Montesinos en Santo Domingo.¿Cree que hablaba de lo que no conocía, dado que fue pronunciado en una isla del Caribe? ¿A quién considera usted mejor español a Un Las Casas, a un Montesinos o a unos Colones, Ovandos, Pizarros, Almagros y demás asesinos?
91 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 22:03
atcjourn: Si se molesta en subir al inicio de esta entrada del blog comprobará que fui la segunda persona en felicitar a Don Pío por la decisión del juez. Ya ve. Puedo sentir la misma desaprobación por las crueldades de las checas, los fusilamientos por delitos de opinión de Franco o las crueldades de los Conquistadores y no veo ninguna contradicción en ello.Todos ellos, crímenes cometidos por españoles.
92 Sherme, día 18 de Mayo de 2008 a las 22:08
87# Gaditano: No, no lo era, no era AÚN "Leyenda Negra". Era la DENUNCIA, porque ello era PERMITIDO y AMPARADO por nuestras leyes. Y se pusieron "manos a la obra" de evitar que aquellos hechos se continuaran.

¿Conoce denuncia parecida con los abusos a LOS PRESOS ingleses en Australia, por decir un ejemplo? O con los "aborígenes"? ¿Conoce denuncia parecida con los ESCLAVOS rusos en sus Haciendas? ¿Conoce las atrocidades practicadas por los franceses en sus colonias, inclusive tras "la gloriosa Revolución libertadora"?

Los ingleses tiene como héroes a Drake y muchos otros "corsarios"... ¿por qué no podemos nosotros tener a Pizarro o Hernán Cortés o tantos otros con mucho mejores "historiales"?

¿Hemos de avergonzarnos de nuestros navegantes quienes exploraron y ABRIERON rutas a la expansión civilizadora y al comercio que palió la hambruna de Europa entera?

Oiga, pues YO NO ME AVERGÜENZO.
93 denebola, día 18 de Mayo de 2008 a las 22:18

#90,gaditano

El sermón bien. Me parece bien. Y a usted ¿qué le parece la conquista? Porque habrá que juzgarla por sus resultados. ¿O no? No quiere entender que los crímenes fueron considerados como tales, y si no se persiguieron con mejores resultados fue porque era materialmente posible. ¿Colón asesino?

Verá, le voy a explicar algo: las cosas ocurren a muchas escalas distintas. Desde el exterminio de una raza hasta la herida que un sólo hombre se hace en el brazo hay muchas escalas intermedias. Uno puede acercar la cámara tanto como quiera para ocultar el resto del plano y comprobar cómo un rasguño es algo atroz, con esos tejidos desgarrados y la sangre corriendo.

En una época como ésta, profundamente infantil, irracional, se recurre con demasiada frecuencia a los juegos de cámara para provocar el impacto emocional. Por ejemplo, uno puede pensar en la invasión de Ceuta y Melilla como un problema geo-estratégico o bien puede apuntar la cámara a un africano que se ha quedado enganchado en la alambrada, y entonces nos recorren unos deseos incontenibles de abrir nuestras fronteras, disolver nuestra patria y ofrecerla a los gaboneses y costa-marfileños que quieran quedársela.

Pero los adultos racionales piensan de otra forma.

A usted le han puesto la cámara demasiado cerca y ahora es incapaz de ver el conjunto. Ahora usted es incapaz de ver soldados, generales, intendentes, maestros, frailes, artesanos y campesinos. Ahora usted sólo ve asesinos. Pizarro era un asesino, bien. ¿Y McArthur no?

Conscientemente o no, está usted apuntando exactamente en la misma dirección de los que quieren disolver España, y usa exactamente la misma técnica: acercar la cámara para tener un plano parcial y provocar un impacto emocional que no requiera ya de argumentos racionales. Aquí se le han dado montones de argumentos racionales. Pero usted no quiere abrir el plano. Se encuentra a gusto pensando que sus antepasados eran unos criminales. Hágaselo mirar.
94 denebola, día 18 de Mayo de 2008 a las 22:19
"...porque era materialmente imposible..."
95 Cthulhu, día 18 de Mayo de 2008 a las 22:21
Sólo unos pocos millares de españoles conquistaron America del Sur y Central... En una situación normal, está claro que con tan pocos no hubiese sido posible realizar una conquista de una extensión de terreno tan grande (fijaos la cantidad de tropas que han tenido que enviarse a Irak, y eso que el país en cuestión dispone de un ejército propio, y no es una conquista). Si fue posible ello, en gran medida, fue gracias a la ayuda de varios de los pueblos nativos, pueblos cruelmente explotados por otros, y que vieron en los españoles la posibilidad de paliar su situación.

Es innegable que hubo abusos, como en cualquier otra época. Pero, si atendemos a la historia, la única esclavitud que hubo en Hispanoamérica fue la de los africanos llevados allí por Holandeses, Ingleses y Franceses.

Por otra parte, todos los juristas coinciden en señalar que las leyes de indias son el primer paso a lo que hoy conocemos como los derechos del hombre... y fueron dictadas por los reyes de España, no los de la cochinchina.

Hay que estar orgullosos por la conquista de America, como lo estarán los Italianos del Imperio Romano y los Griegos del periodo Helénico.

Es demagógico y absurdo criticar lo sucedido hace 500 años con los baremos actuales.
96 atcjourn, día 18 de Mayo de 2008 a las 22:33
Pero bueno señor gaditano. ¿Qué es lo que pretende usted polemizando por aquellos hechos?. ¿No le vale las respuestas que está recibiendo. No pueden faltar en los foros de internet por más objetivos y contrastados que sean,el típico terco.? Usted lo que quiere es imponer no exponer; pues de lo contrario ya habría desistido y rematado con un "al menos eso yo es lo que pienso" y santas pascuas. Esto parece un diálogo de besugos. Ya sabemos que usted se ha subido al burro y no se va a bajar, déjelo ya. También tienen derecho los demás a sus propioa opinión. Y si ya dió su opinión sobre la denuncia, entonces porqué esta polémica sólo porque le han rebatido sus argumentos desde el principio?.
97 DeElea, día 18 de Mayo de 2008 a las 22:37
¿Y que hizo España ante la declaración de los abusos y arbitrariedades que denunciaba el Padre Montesinos?. Hizo algo inédito en la historia de la humanidad algo de lo que debemos de sentirnos orgullosos los españoles:

“En 1511 pronunció en Santo Domingo un famoso sermón en contra la encomienda y la esclavitud de los nativos de las Indias. Los frailes dominicos prosiguieron su ofensiva contra la subyugación de los taínos. Montesinos viajó a España y tuvo oportunidad de hablarle al rey regente y a los principales oficiales de la corona castellana. De sus esfuerzos son el resultado las leyes de Burgos de 1512, modificadas en las ordenanzas de Valladolid en 1513. En éstas se reiteraban órdenes reales emitidas previamente requiriendo el buen trato de los taínos y se disponían, además, nuevas maneras de proteger a los naturales de las Indias.”
98 denebola, día 18 de Mayo de 2008 a las 22:48

Y que no se olvide que los españoles llevaron allí el tesoro más valioso. Mucho más valioso que cualquier cosa material, de las que llevaron o de las que cogieron. Llevaron consigo la religión verdadera, la noticia de Cristo y el camino de la salvación.

¿Sonrisas? Sólo sonreirán aquellos que no hayan entendido todavía que al hombre del siglo XVI le importaban cosas distintas de las que le importan al hombre del siglo XXI.

Porque bien mirado, habiendo nacido los que aquí escribimos todos en el siglo más brutal que ha conocido la Historia, ¿nos atrevemos a juzgar a los hombres de siglos anteriores? ¿Nosotros, los copropietarios de la más larga cadena de los genocidios y guerras más atroces que ha conocido la humanidad? ¿Nosotros que sabemos que aquí, en nuestro propio país se asesinan a centenares de niños cada día y en lugar de presentarnos armados en esos centros de exterminio nos quedamos en casa jugando con el ordenador?

Vaya basura.
99 gaditano, día 18 de Mayo de 2008 a las 23:16
atcjourn: Porque no me han rebatido y porque para debatir entramos en foros como éste.
Yo replico a los razonamientos o descalificaciones o evidencias que se me ofrecen con argumentos y datos. Naturalmente usted puede discrepar de ellos, pero no decirme que me calle.

Item más, señor Denebola: acercar la cámara, en eso consiste lo que hace un buen historiador. A mí me asombra que a usted le parezca mal que se VEA lo que sucedió en la Conquista.
Item más señor sherme: Pizarro era un ASESINO MAS ASESINO que muchos asesinos a los que usted no tendría el menor empacho en llamar asesinos, por ejemplo, el más sanguinario de los etarras.
Sí, lo mantengo. ¿Quiere que le aporte algunas descripciones concretas de sus asesinatos? Pero luego el señor Denebola me acusa de acercar la cámara...mejor la censura que tapa las vergüenzas¿no? Mejor mirar para otro lado como los alemanes respetables y Auschwitz. O como los abortistas que se indignan cuando uno acerca la cámara a la realidad del aborto.
Pizarro sí. Un asesino con todas las letras. Escriba en google "Pizarro. Matanzas de indios. Quemas de indios etc... y cuénteme los textos que encuentra.
100 denebola, día 18 de Mayo de 2008 a las 23:19

No gaditano, si no me parece mal que se vea. Lo que me parece mal es lo que no se quiere ver. Aquí estamos discutiendo sobre su ceguera, no sobre la mía.

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