Pío Moa

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"Esa constante mentira..."

1 de Septiembre de 2008 - 10:37:08 - Pío Moa

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Lo más irritante de los rojos, decía Gregorio Marañón, "esa constante mentira"; "Himalaya de mentiras", denunciaba Besteiro. Cuando escribí Los mitos de la guerra civil me asombró el grado en que la historiografía progre había desvirtuado la historia real: en prácticamente cualquier tema en que uno ahondase un poco salía a la luz un cúmulo de falsedades, a menudo tan ilógicas y mal concebidas que mueve a perplejidad su aceptación durante largos años. Aceptación reveladora también la miseria de una derecha acomodaticia, presta a defecar sobre la memoria de sus mayores a cambio de no se sabe qué.

Pero todavía resulta más reveladora, deprimentemente reveladora, la reacción izquierdista o separatista cuando sus mentiras quedan en claro. Tomemos por ejemplo el caso del Vita, un expolio gigantesco con todos los agravantes posibles de disputas gangsteriles por su control, de barbarie y destrucción de arte. Episodio plenamente definitorio sobre sus autores. Pues bien, no he visto aún a un izquierdista que, no ya cambiase su opinión, sino que siquiera reaccionase con pesar después de informarse del hecho. Lo admiten, cómo van a negarlo ante las pruebas expuestas por los propios jefes-bandidos socialistas; pero de ningún modo lo lamentan. Tan solo expresan fastidio por si el dato llega a ser ampliamente divulgado y por tanto les perjudica; y contraatacan de inmediato, acusando a sus contrarios de robos o corrupción, a voz en cuello y por lo general calumniosamente. ¿Son conscientes de que mienten? Sin duda alguna. No se trata de falsedades inocentes. Solo puede sacarse en conclusión que estarían dispuestos a repetir las faenas, si pudieran. De hecho repiten cosas muy parecidas. "La estupidez y la canallería", decía también Marañón tan expresivamente... Y no exageraba: la falsedad intencionada, la desvirtuación sistemática, la calumnia acompañada de un odio ciego, suelen envolver a nuestra desgraciada izquierda y a los separatistas como una nube hedionda.

Hablo, de paso, en relación con una reciente película basura de Cuerda montada sobre una novelucha basura muy promocionada por PRISA, El mundo y tantos más (aproximadamente los mismos que en su tiempo cubrieron de injurias a Solzhenitsin y en su muerte han "olvidado" el revelador suceso). El autor de la novela (cuatro relatos), Alberto Méndez, fue un energúmeno comunista –nada mejor que nazi–, director de la finada editorial Ciencia Nueva. La "ciencia nueva" era para él el marxismo, la ideología más totalitaria de los siglos XIX-XX, a cuya promoción se dedicaba la editorial en plena época de Franco, y que nos alimentó de bazofia a muchos jóvenes de entonces (aunque la culpa fuera nuestra, en definitiva). En fin, el imperio de la trola y el choriceo.

*** Entre las enormes lagunas de la historiografía española, citaría tres: la historia del PSOE, la de la oposición antifranquista y la del terrorismo en el siglo XX. A ver si salen historiadores serios a afrontar el reto.

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Dos actitudes

Me remite un amigo un artículo de un periódico argentino sobre la "nueva derecha española", donde se cita a César Vidal, Jiménez Losantos, Gabriel Albiac, Alberto Recarte y a mí mismo en un contexto sumamente descalificador. Me pregunto si alguien se ha molestado, en Argentina o en otros países hispanoamericanos, o aquí mismo, en publicar informaciones más contrastadas al respecto. Estoy casi seguro de que no. Como casi siempre, la iniciativa y la atención a la opinión pública proceden de la izquierda, frente a la pasividad de casi todos los demócratas.

Una conocida del autor: "Visito a veces foros de la izquierda, y hay que ver cómo le atacan a usted". "Ya lo sé, pero usted aprovechará para replicarles, ¿no?". "Ah, pues no, solo lo veo". "Entretenido deporte".

Esta es la diferencia: la mentira se difunde masivamente, la verdad encuentra pocos defensores. Una vergüenza.   

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http://vinamarina.blogspot.com       
http://sebastianurbina.blogspot.com 

*** Insisto:

"Zapatero, sobre la negociación: "No me ha dejado heridas, salvo el dolor de las víctimas"

En verdad, ¿qué insulto puede corresponder a la infamia del fulano? Solo ha olvidado agradecer su ausencia de heridas a Rajoy, el emplasto.
 

Comentarios (220)

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201 sinrocom, día 1 de Septiembre de 2008 a las 22:36
Un buen psicologo, se pondria las botas contigo, Gadi.
202 punkcela, día 1 de Septiembre de 2008 a las 22:44
162manuelp
No. Lo copié. Aunque ya le han contestado. Tenía que haber empezado el comentario con algo del tipo texto extraido de:... Perdón por la confusión
203 gaditano, día 1 de Septiembre de 2008 a las 22:51
La Huida de Málaga según el médico canadiense Norman Bethune.(sí era un humanitario y también de las Brigadas Internacionales)

Norman Bethune alternó el bisturí con la pluma para explicar al
mundo lo que fue la horrenda evacuación en masa de la población
malagueña, huyendo de las tropas fascistas el domingo 7 de febrero de
1937… Escribe el diario de sus cuatro días y cuatro noches en la carretera
de Málaga-Almería. Comenta que lo hizo bajo una especie de ataque de
furia, durante el siguiente día y noche. Cuando terminó se paró delante
de la ventana rota del hospital de niños, mirando la ciudad de Almería,
aún humeante bajo la luz del amanecer.
“Lo que quiero contaros es lo que yo mismo vi en esta
marcha forzada, la más grande, la más horrible evacuación de una
ciudad que hayan visto nuestros tiempos. Habíamos llegado a
Almería el miércoles 10, a las cinco de la mañana. Traíamos de
Barcelona un camión con sangre preparada para transfusiones
con destino a los heridos de Málaga. En Almería supimos la noticia
de la caída de Málaga y nos aconsejaron que siguiésemos nuestro
camino, porque se tenía por seguro que Motril había caído
también. Entonces resolvimos ir a ver en qué condiciones se
estaba llevando a cabo la evacuación de heridos Salimos por el
camino de Málaga, a eso de las seis de la tarde, y a unos cuantos
kilómetros nos encontramos con los que encabezaban la
desventurada procesión.
Venían primero los más fuertes, los que habrían podido
transportar sus cosas en burros, mulas y caballos. Luego, el
espectáculo se hacía más lastimoso. Miles de niños (contamos
cinco mil menores de diez años), y por lo menos mil de entre ellos
descalzos y cubiertos apenas con harapos. Las madres los
llevaban echados al hombro o tiraban de ellos por la mano. Pasó
un hombre con sus dos pequeños a la espalda, niños de uno y dos
años, y cargando además con cacerolas y trastos, y recuerdos
queridos de su hogar… Había mujeres que no podían dar un paso
más: la sangre de las úlceras de sus piernas hinchadas teñían de
rojo sus alpargatas blancas. Muchos viejos abandonaban toda
esperanza y, tumbados en la cuneta del camino, esperaban la
muerte.
Nuestro coche se abría paso a duras penas… Los refugiados
pasaban al lado del camión, como si no lo vieran. Seguían
caminando cansinamente, con los ojos entornados hacia el suelo
como síntoma inconsciente de extenuación… Las mujeres
avanzaban lentas con sus vestidos oscuros… Tenían la cara y los
ojos congestionados por el polvo y el sol de cuatro días, y
levantaban hacia nosotros, en sus brazos cansados, los
cuerpecitos de sus hijos… Los niños llevaban solamente su
pantalón y las niñas su vestido ancho, medio desnudos todos bajo
el sol… Niños con los bracitos y las piernas enredados en trapos
ensangrentados: niños sin zapatos, con los pies hinchados; niños
que lloraban desesperados de dolor, de hambre, de cansancio…
cuatro días perseguidos por los aviones de los bárbaros fascistas,
y cuatro noches de caminar en grupo compacto hombres,
mujeres, niños, mulas, burros y cabras, tratando de mantenerse
juntas las familias, llamándose por el nombre propio, buscándose
en las sombras.
Al principio eran grupos dispersos… Después aparecían a
intervalos más frecuentes, y por último una hilera continua, unos
pisando los talones a los otros… Parecían haber nacido del suelo…
Una fila interminable a lo largo del camino con el sol encima y el
mar debajo. Entre el murmullo del mar y el eco de los montes el
único ruido era el de las sandalias de esparto arrastradas sobre
las piedras, el silbido de la respiración cansina y el lamento que
salía de los labios agrietados. Eran de todas las edades, pero sus
caras estaban dibujadas con los mismos rasgos de agotamiento.
Una mujer sujetando su vientre, sus ojos abiertos, aterrorizados.
Pasaban al lado de nuestro camión sin expresión... Sise
detuvo el camión. Yo salí y me paré en medio de la carretera… No
tenían fuerzas para seguir, pero temían detenerse. Decían que los
fascistas venían detrás de ellos. ¿Málaga? Sí, Málaga había caído…
Volví al camión…Yo pensaba en Málaga. En algún lugar
habría nuevas defensas… Al final del camino habría lucha, heridos
moribundos que necesitarían la sangre que habíamos traído desde
Madrid.
Aceleramos la marcha. La carretera se inclinaba y la línea de
refugiados se hacía más ancha. Llegamos a una curva en dirección
al interior, una pequeña subida, y de repente una bajada hacia
una llanura. Sise sorprendido, pisó el freno bruscamente… Una
muchedumbre de personas y animales ocupaba todo el ancho de
la carretera…. La llanura se extendía tan lejos como la vista podía
alcanzar, y por ella serpenteaba una hilera de treinta kilómetros
de seres humanos, como un gusano gigantesco con innumerables
pies que levantaba una nube de polvo que se extendía hasta más
allá del horizonte a lo largo de la árida llanura y se elevaba hasta
las montañas… La carretera ya no se veía en ningún sitio. Estaba
desbordada por los refugiados.
Comenzamos a descender lentamente. Sise tocaba la bocina
sin parar… Ellos no prestaban atención… Simplemente fluían a los
lados del coche con la vista baja golpeándose contra los costados
y después ocupando de nuevo todo el ancho de la carretera…Una
rápida mirada a lo largo del camino le producía a uno un fuerte
escalofrío: kilómetros de gente, y en medio miles de niños
…¡Venían de Málaga, andando durante cinco días y cinco
noches…!
Después la masa de gente caminante cambió casi
imperceptiblemente, como un manantial que de pronto se torna
lodo. Juré en voz baja: ¡Militares! Al principio unos pocos, pero un
kilómetro más allá venían a cientos. A miles. Sus uniformes
estaban rotos; sus armas inservibles; las caras, con barbas de
días; los ojos, hundidos por la derrota… Eran refugiados como el
resto, en silencio, tristes, huyendo…
Teníamos que maniobrar entre los carros rotos y los
camiones abandonados. Los burros moribundos habían sido
arrojados a las playas, donde la gente yacía también, con la
lengua inflamada en sus bocas secas… Paramos un momento… y
fuimos engullidos por una multitud de súplicas, de manos
intentando alcanzar el camión, gente pidiendo agua y transporte.
Les dimos nuestras cantimploras y seguimos avanzando… Pronto
se hizo la noche. A nuestro lado oíamos el paso apretado de los
refugiados. Sin luces era imposible conducir…, y al fin nos
detuvimos… Un grupo de militares se acercó a nosotros. –Los
fascistas avanzan deprisa hacia el este- nos dijeron. La siguiente
ciudad era Motril, y ya debía estar en manos enemigas… No había
frente. No había resistencia. Toda la región costera estaba
cayendo en manos de las tropas extranjeras de Franco…
Resolvimos regresar para dedicarnos a transportar a los más
desvalidos… Descargamos el equipo y las existencias de sangre…,
para hacer sitio y mandar el material con la primera ambulancia
que pasase…, después abrimos las puertas traseras. Se podía ver
la excitación en los rostros de los refugiados. Todos esperaban,
pero sin saber si tendrían posibilidades…
Una multitud de padres y madres se apretó alrededor del
coche. Decidimos transportar a las familias que tuviesen más
niños, y a los niños sin padres, que eran incontables. Llevábamos
treinta o cuarenta personas en cada viaje.
Así estuvimos cuatro días y cuatro noches yendo y viniendo,
trabajando esforzadamente para evacuar a la población que
quedaba de toda una ciudad…. Sise estuvo al volante durante
cuarenta y ocho horas mientras yo me quedaba en la carretera
preparando el siguiente grupo. Nuestras caras estaban ya
partidas por falta de sueño. Perdimos la noción del tiempo.
Vivíamos con el dolor de los que se quedaban atrás…
Trabajábamos sabiendo que cada viaje podía ser el último y con el
miedo de que los últimos evacuados fueran aniquilados por los
fascistas… En cada viaje a Almería Sise se detenía para pedir
ayuda de camiones, carros o cualquier otro medio para acelerar la
evacuación. En la ciudad no quedaba ya nada que se moviera
sobre ruedas…
En el Hospital del Socorro Rojo de Almería, los refugiados
recibían atención médica, alimento y ropa. Al incansable esfuerzo
de Hazen Sise y Thomas Worseley se debe la salvación de muchas
vidas. Iban y venían alternando, día y noche, durmiendo a campo
abierto entre los turnos, sin más alimento que naranjas y pan.
Durante el día trabajamos entre nubes de polvo, bajo el sol
que quemaba la piel, con los ojos enrojecidos y con las tripas
haciendo ruido. De noche, el frío era insoportable y deseábamos el
calor de nuevo. Un profundo silencio reinaba entre los refugiados.
204 sinrocom, día 1 de Septiembre de 2008 a las 22:56
Jo con el bicho, Gadi.
Ahora si que te esta picando bien fuerte.

?Nos quies hacer el favor?


205 sinrocom, día 1 de Septiembre de 2008 a las 22:58
?Que quieres gadi, que Franco se hubiera dedicado a repartir souvenirs de Canarias?
206 IdeA, día 1 de Septiembre de 2008 a las 23:05
Gadi

Las de Norman Bethune y del escritor y periodista Iliá Ehremburg, ambos pertenecientes a la Internacional Comunista, son narraciones subjetivas ¿Por qué no se publicaron en aquellos días las miles de víctimas causadas en la “carretera de la muerte”, y que sin lugar a dudas desacreditaría al bando rebelde?
207 IdeA, día 1 de Septiembre de 2008 a las 23:13
Si un falagintas, un militar naciolnal, etc., narra un sucesoo, no vale si no está corroborado por cien testimonios y documentos independientes; si lo dice un comunista o un masón, él solo, para el Gadi, picado por un bicho, va a misa.
208 IdeA, día 1 de Septiembre de 2008 a las 23:16
gadi

más fiable es tu tía abuela de Ciempozuelos, aunque fuera masona si tomaba el té con la reina de Inglaterra.
209 ArrowEco, día 1 de Septiembre de 2008 a las 23:18
VV

Bethune era un espía americano que se escondía tras la tapadera del partido comunista canadiense. Fue expulsado de España por sus acciones en 1938, trasladándose a China donde se ganó la confianza de Mao Tse Tung en la Guerra contra Japón.
210 IdeA, día 1 de Septiembre de 2008 a las 23:24
ArrowEco

en China no vería nada raro; Mao, un santo varón.
211 ArrowEco, día 1 de Septiembre de 2008 a las 23:49
VV

Fue expulsado por el gobierno republicano, concretamente, en abril de 1937, acusado de espionaje. Si los hechos de Málaga sucedieron en febrero de 1937, solo dos meses antes, se conoce que intentaba convecer a los rojos de que no era un espía.
212 ArrowEco, día 1 de Septiembre de 2008 a las 23:53
VV

Según Michael Petrou, un estudioso sobre la participación de canadienses en la Guerra Civil "Los brigadistas canadienses siempre resultaron sospechosos para las autoridades y, en especial, para la policía de su país. Ya en los años treinta, la Policía Montada se esforzó por infiltrarse en las filas del Partido Comunista. En 1937 se aprobó la Foreign Enlistment Act, que prohibía la participación de ciudadanos canadienses en guerras en el extranjero, incluida, lógicamente, la española. Los brigadistas canadienses pasaron a ser oficialmente delincuentes."
213 IdeA, día 2 de Septiembre de 2008 a las 00:27
Pues el pájaro era todo lo contrario de lo que dice el gadi, ni humanitario ni de las Brigadas Internacionales propiamente...
214 gaditano, día 2 de Septiembre de 2008 a las 00:34
Es evidente que la narración os pone nerviosos.
menos mal, a pesar de vuestro sectarismo os queda un çapice de humanidad.
Por cierto, que fuese o no "espía" no invalida su testimonio, sino todo lo contrario.
Llevó a cabo una acción profundamente humanitaria bajo las bombas y los obuses del Canarias.
Su memoria se sigue honrando en Canadá, como puede comprobar quien entre en las páginas culturales de la embajada canadiense en Madrid.En ellas descubrí o redescubrí su nombre.
Si os metéis a hablar de algo tan cruel como la guerra civil, atenéos a las consecuencias.
El maniqueismo siempre se da de bruces con la realidad.
215 gaditano, día 2 de Septiembre de 2008 a las 00:39
Sí era miembro de las Brigadas Internacionales.
Sí era miembro de las Brigadas Internacionales.
Sí murió en China en 1939 con el ejército de Mao.
Sí fué médico, y muy humanitario, en los hechos de la evacuación de Málaga y sí fue testigo directo de sus horrores.

Si no lo creéis, preguntádselo a vuestro Don Pío.
216 gaditano, día 2 de Septiembre de 2008 a las 00:45
En Canadá es un héroe, por lo que se ve:


Bethune
Memorial House




National Historic Site of Canada

"The birthplace of a hero!"



Phone: 705-687-4261
Fax: 705-687-4935


235 John Street North, Gravenhurst
Ontario CANADA
P1P 1G4






Norman Bethune Web Link


Bethune Memorial House
National Historic Site of Canada
Gravenhurst, Ontario

Parks Canada





THE CANADIAN MEDICAL HALL OF FAME
Dr. Norman Bethune
1998 Inductee




College of Medicine signs MOA
with Norman Bethune University of Medical Sciences






Norman Bethune College



Norman Bethune (1830-1939) was born in Gravenhurst, Ontario




Norman Bethune (1890-1939) was a Canadian thoracic surgeon






Dr. Norman Bethune Quizz


217 sinrocom, día 2 de Septiembre de 2008 a las 01:16
Ya se el bicho que te ha picado, gadi.
Ha sido el bicho de la....gran mentira....
218 Sherme, día 2 de Septiembre de 2008 a las 11:01
203# El relato me parece, gaditano, una NOVELA SENTIMENTAL. Cuento propagandístico. Uno más. Exagera lo accesorio... "niños desnuditos" andando por la pendiente... ¡EN VERANO en Málaga! No en el Canadá. Cuerpecitos famélicos ... y él (el humanitario) en coche a llevar "sangre para los heridos" (cosa corriente hoy, pero en el 36 ¿qué banco de sangre había? ¿cómo eran las transfusiones si es que se hacían? ¿Hielo en neveras? ¿Qué sistema de conservación?
Me da que no llevaban precisamente sangre.

Por otro lado, los frentepopulistas solían CUBRIRSE LAS ESPALDAS arrastrando con ellos (de grado o POR LA FUERZA) a toda la población civil que pudieran encontrar con el cuento de "las tropas moras". Con ellos arramblaban con todo lo aprovechable (oro y joyas FUNDAMENTALMENTE). La gente común con lo útil (como el que dice que llevaba a los DOS niños a la espalda ¡y las cacerolas!

Es un relato para promover EL SENTIMENTALISMO A FAVOR de SU CAUSA (comunista of course).

Lo que no quiere decir que el hombre no fuera un "CONVENCIDO" de ella (un FANÁTICO, vamos). Hubieron muchos de esos. ORWELL mismo. Gentes anglosajonas que creían que luchaban por un socialismo NUEVO. No como el socialismo utópico fabiano. Creían que habiendo "triunfado" en la URSS (LA GRAN MENTIRA) ESE SOCIALISMO era el que les llevaría (CON LA AYUDA DEL IMPERIO RUSO- resalto lo de IMPERIO) a hacer triunfante sus "IDEALES" tras la "LUCHA".

Con la perspectiva histórica -que ya son años, oiga- ¿cree usted que 1º- "luchaban" por un BUEN SISTEMA POLÍTICO? 2º ¿eran el COMUNISMO leninisto-stalinista un socialismo como el que representaba el LABORISMO británico? Me parece que aquellos pobres CONFUNDIERON UN HUEVO CON UNA CASTAÑA. ¡Y encima era EL HUEVO DE LA SERPIENTE!

Marx no escribió "EL MANIFIESTO COMUNISTA" para "los proletarios" sino para "LOS OBREROS" (de ahí que el PSOE y otros resaltaran los de OBRERO. Es con el triunfo SALVAJE de la revolución LENINISTA (con dinero alemán que neutralizara un FRENTE) el que hace pensar que las cosas van por ahí. Los proletarios NO FUERON los que triunfaron en la URSS. Triunfaron las élites burguesas "disconformes" y sus SICARIOS. EL CRIMEN es quien triunfó. Usaron el TERROR para IMPONER SE DICTADURA. Lo del "proletariado", simplemente fue mera PROPAGANDA. Universalizaron LA MISERIA como método de DOMINACIÓN. El HAMBRE EXTREMA era la mejor manera para evitar que se les levantase nadie y la mejor manera para conseguir "adeptos" para su causa. Suministro de KAPOS a tutti plen a cambio de unos mendrugos. Convirtieron la URSS en un inmenso CAMPO DE CONCENTRACIÓN con VEINTISIETE MILLONES DE ESCLAVOS sin ningún derecho, ni el de la vida.

Ese relato no sirve más que para medio FALSO para CONMOVER a los biempensantes (y biencomidos) de su país (y de otros de la órbita BURGUESA) para conseguir el APOYO a SU CAUSA. Igual que los INVENTOS sobre las "crueldades inhumanas de los fascistas". PROPAGANDA DE GUERRA.
219 cuervo, día 2 de Septiembre de 2008 a las 20:06
leche gaditano como cojeas de la pata izquierda se nota una barbaridad
220 lead, día 2 de Septiembre de 2008 a las 23:13
[Propaganda sentimentaloide y acción genocida]

Sherme responde bien a gaditano en #218. Estoy de acuerdo con la descripción que hace de la URSS. Sentimentalismo en la propaganda y violencia en la acción son los ingredientes típicos de estos movimientos mesiánicos totalitarios, tildados, a veces, de utópicos en un intento de justificarlos. Pero, como bien dijo aquel ex-revolucionario, "la utopía es la antesala del crimen"

Creer en el Socialismo marxista hace 40 ó 50 años, cuando la información sobre la realidad del socialismo real era todavía escasa a nivel general, podía tener cierto sentido (aunque ya en 1953 Polonia empezaba a protestar abiertamente).

Pero cuando ya se sabe cómo era esa realidad brutal, policíaca, concentracionaria y genocida, posiciones como las de gaditano, asturovi, mescaler y otros del blog revelan complicidad con el crimen, por fuerte que esto suene, al ayudar a falsear aquella realidad (que persiste en Cuba o Corea del Norte) o, peor, a justificar, con su comprensión, los crímenes.

"El libro negro del comunismo" nos da cuenta de los CIEN MILLONES DE ASESINADOS por los seguidores de esta ideología criminal y genocida, desde Lenin y Stalin a Castro y la dinastía Kim, pasando por Mao, Pol Pot y otros, en todos los continentes.


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