Pío Moa

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El odio a Franco

26 de Marzo de 2009 - 07:57:50 - Pío Moa

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http://www.elmanifiesto.com/_franco_para_antifranquistas.asp

No todo el mundo detestaba o detesta a Franco, claro está, pero quienes lo han detestado lo han hecho con una intensidad nada común, y en ese sentido puede considerársele uno de los personajes más odiados del siglo XX.

Cuando murió, el 20 de noviembre de 1975, el Partido Comunista de España (reconstituido), que pronto crearía el GRAPO, difundió por todas las ciudades donde tenía militantes (Madrid, Barcelona, Cádiz, Sevilla, Vigo, Córdoba, Bilbao y algunas otras), muchas decenas de miles de hojas con el célebre poema de Pablo Neruda El general Franco en los infiernos. Recuerdo haberlo tirado en el metro de Madrid, regando los andenes desde la última puerta del convoy en marcha, mantenida entreabierta. Uno o dos camaradas se situaban de modo que la gente dentro del vagón no se percatara de la maniobra, y quienes volvían a llenar los andenes recogían los papeles. Los dirigentes no debíamos hacer aquellas cosas, pero a algunos nos proporcionaba una peculiar satisfacción, también por su cuota de riesgo.

Las maldiciones de Neruda a Franco eran tan retumbantes que causaban perplejidad, y mucha gente se llevaba la hoja, seguramente para enseñarla a otros. Ningún panfleto agitativo de los muchísimos que tiramos a lo largo de años tuvo tanta difusión, si bien, sospecho, más por curiosidad que por aquiescencia de la mayoría de sus lectores. Empieza así:

Desventurado, ni el fuego ni el vinagre caliente
en un nido de brujas volcánicas, ni el hielo devorante,
ni la tortuga pútrida que ladrando y llorando con voz de mujer muerta
te escarbe la barriga...

Le llama "estiércol de siniestras gallinas de sepulcro, pesado esputo, cifra de traición que la sangre no borra"; evoca "la santa leche de las madres de España" pisoteada, con sus senos, por los aullantes legionarios; alude a "los niños descuartizados", a la salud, la "paz de herrerías", la vida destrozada por el general; y tras una larga serie de improperios y consideraciones sobre su infernal destino, concluye el vate:

Solo y maldito seas,
solo y despierto seas entre todos los muertos,
y que la sangre caiga en ti como la lluvia,
y que un agonizante río de ojos cortados
te resbale y recorra mirándote sin término.
 

Los versos de Neruda respiran y quieren desperatar en el lector un odio absoluto, telúrico, por así llamarlo, que da sentido a las figuras empleadas, a veces extravagantes. Odio cultivado también por muchos intelectuales durante decenios, tano en expresiones literarias como políticas. Muy conocido y recitado ha sido también el poema de León Felipe sobre las dos Españas, que empieza:

Franco, tuya es la hacienda,
la casa, 
el caballo
y la pistola...

El general había dejado a su adversario, dice Felipe, "desnudo y errante por el mundo". Pero la España derrotada se llevaba consigo la canción, "la voz antigua de la tierra", y dejaba a Franco, por ello, incapaz para "recoger el trigo o alimentar el fuego". Describe el poeta un poder tiránico impuesto por la pura violencia, productor de tristeza y miseria, en versos de belleza y vigor poético no muy frecuentes en la poesía política. Su veracidad histórica ya es harina de otro costal.

Mencionaré, entre otros muchos ejemplos, el soneto de Antonio Machado donde, sin nombrarlo, pide para él la horca, quizá por suicidio:

Que trepe a un pino en la alta cima
y en él, ahorcado, que su crimen vea
y el horror de su crimen le redima.

En su misma muerte le acompañaron tales denuestos. Creo que los resumen perfectamente los versos que su óbito inspiró al conocido psiquiatra comunista o ex comunista Castilla del Pino, según anota en sus memorias:

Pene no tuvo, ¿te cabe alguna duda?
Pellejo vano entre sus ingles cuelga
Que usó para mear certeramente
Encima de sus muertos y sus tumbas
Millonario en muertes...

 Y termina:

Nunca fue muerte por tantos tan deseada.
Nunca fue muerte por tantos bendecida.

Castilla del Pino hizo pocos años ha unas declaraciones interesantes: "Gracias al odio, la humanidad ha progresado"; "Yo odio a Pinochet, y a Franco lo he odiado durante cuarenta años". Significativamente, no mencionó entre sus odiados a Stalin, Pol Pot o Fidel Castro.

En fin, las imprecaciones más hirientes y cargadas de aborrecimiento han acompañado toda la carrera del Caudillo desde la guerra civil. Y le siguen acompañando, con sorprendente vitalidad, treinta años después de su muerte, en forma de biografías, ensayos o alusiones de intención ultrajante; o de numerosos libros sobre la represión franquista, represión de crueldad sólo comparable con el terror nazi, si hemos de dar crédito a esos escritos: se le aplica incluso el término Holocausto.

Su victoria militar está en el origen de todo ello, y las diatribas contra él transmiten la impresión de que esa victoria constituye un crimen gigantesco, inexpiable, contra el pueblo español, contra la libertad, la paz y el progreso, contra la Historia. Ahora bien, ¿a quién venció Franco, realmente? ¿a la democracia o a una revolución multiforme, aunque principalmente comunista? De esto trataremos más adelante, pero evidentemente fue, en parte muy importante al menos, una victoria sobre los comunistas, defendieran éstos la democracia o su revolución peculiar, como muchos discuten. Por ello no extraña que entre los imprecadores contra Franco destaquen especialmente las izquierdas marxistas y los políticos o intelectuales próximos a ellas. A este respecto los versos de Neruda impresionan sobre los de cualquier otro, pero entenderlos bien exige leerlos al lado de otro poema suyo no menos célebre, la Oda a Stalin, donde declara:

Stalinianos. Llevamos este nombre con orgullo.
Stalinianos. Es esta la jerarquía de nuestro tiempo.

Stalin, predicaba Neruda, encarnaba los ideales de paz y progreso humanos, la esperanza de los oprimidos del mundo. Y por ello, al leer los dos poemas juntos, salta a la vista la perfecta insensibilidad de poeta con respecto a las víctimas, especialmente los niños, cuyas imágenes usa para elevar al paroxismo la indignación moral contra la figura del general. Pues si realmente le indignaran a él tanto como sugiere, mucho más le habrían indignado las víctimas de todas las edades causadas por el stalinismo, en cantidad incomparablemente superior a las atribuibles a Franco. Pero las de Stalin no merecían a Neruda una simple alusión compasiva. Y no porque ignorase su existencia, pues sólo la ignoraba quien cerrase deliberadamente los ojos. Cuando, tres años después de la oda, Jrúschof, sucesor de Stalin, admitió en su célebre informe una parte de los crímenes del déspota, no pillaba a nadie de nuevas, y menos todavía a los comunistas, que tanto habían imitado, donde habían podido, los métodos del "padre de los pueblos". Jrúschof reconocía simplemente algo de lo archisabido, y la trascendencia de su informe radica sólo en el carácter oficial del reconocimiento.

No. Para Neruda las muertes hechas por los franquistas constituían asesinatos imperdonables porque afectaban a personas de ideas "avanzadas", comunistas muchas de ellas, aspirantes a una sociedad perfecta, sin explotación, sin injusticia social, sin opresión. Por el contrario Stalin mataba precisamente al tipo de criminales representados en el mismo Franco, escoria irrecuperable de la humanidad, defensores de los horrores del capitalismo tanto en su forma de democracias burguesas como de regímenes autoritarios o bien fascistas, destinados todos ellos al "basurero de la historia". Stalin hizo fusilar, entre otros, a más comunistas que nadie, muchos más que el Caudillo; pero cualquier orgulloso staliniano como Neruda sabía que se trataba de falsos comunistas, agentes del imperialismo, fascistas disfrazados.

De ahí el valor simbólico, al margen de su relación con los hechos, de la recurrente imagen de los niños destrozados. No sólo busca exaltar la indignación, sino también identificar a los comunistas y progresistas en general, sobre todo a los primeros, personas de ideales puros, luchadores por un porvenir resplandeciente para la humanidad bajo regímenes como el del preclaro Stalin: a ellos, como a los niños, estaba reservado el futuro. Franco asesinaba a los niños y pisoteaba a las parturientas, es decir, intentaba asesinar el porvenir en un intento criminalmente enloquecido y vano –apenas precisa decirlo–, de frenar la marcha ineluctable de la historia. Neruda, el "staliniano que lleva este nombre con orgullo", lo expresaba con destreza poética.

La historia ha circulado por otras vías y quienes se atribuían la posesión del futuro han fracasado desastrosamente, pero nadie debería caer en una euforia precipitada y forzosamente banal. Poco adelantaríamos sin una comprensión de los esquemas mentales que llevan al stalinismo o al nazismo, y ya saldrán otros poseedores del futuro, porque está en la naturaleza humana la tentación de pensar y actuar de ese modo.   

En todo caso encontramos una primera evidencia: Stalin y Franco representaban formas mentales, morales y políticas opuestas: el primero el porvenir radiante, el segundo el pasado oprobioso. Mirándola en su conjunto, Stalin tuvo una carrera verdaderamente triunfal. A la hora de su muerte dirigía un inmenso imperio extendido por más de media Europa y cerca de la mitad de Asia, y era el venerado líder moral de al menos un tercio de la humanidad donde existían regímenes socialistas, así como de millones de otras personas que luchaban por ese ideal en el seno de sociedades todavía burguesas. Y de tantos otros que sin luchar lo apoyaban o respetaban, aun si en su fuero interno sintieran poco entusiasmo por vivir en un sistema soviético, y prefirieran desarrollar sus carreras en las atroces sociedades capitalistas. 

Pero no todo habían sido éxitos y Franco encarnaba, precisamente, uno de los pocos fracasos graves de Stalin. Fracaso en un país quizá poco importante en los órdenes demográfico o económico, aunque bastante más en el orden estratégico, en el cultural e histórico; y, sobre todo en el simbólico. Por algo la bibliografía de la guerra civil española –una derrota de Stalin, entre otras cosas– ha sido tan enorme y sigue hoy en pleno auge. Reflejo a su vez de las pasiones que la acompañaron, más fuertes que las asociadas a otros sucesos del siglo XX de mayores consecuencias materiales.

Evidentemente Stalin no tomó a la ligera la guerra de España, pese a las difíciles condiciones materiales para su intervención en ella. Mandó bastantes de sus mejores armas, y él en persona se ocupó de orientar políticamente a las izquierdas españolas; e hizo cumplir sus instrucciones a través del Partido Comunista español, cuyos jefes ponían a la URSS –patria del proletariado por encima de la propia España, y sentían orgullo en obrar como agentes del Kremlin. Stalin no debió de encajar con buen ánimo su fracaso después de tanto esfuerzo, y muchos de los asesores enviados por él a España sirvieron de chivo expiatorio, fusilados o desaparecidos oscuramente en el terror de la época. Los supervivientes (Malinofski, Vóronof, etc.), demostrarían pocos años después, luchando contra la Alemania nazi, que Stalin no había mandado a España personal de segunda categoría, sino a muchos de sus mejores elementos militares y policíacos. Inútil decir que los fusilados, en su mayoría, no lo fueron por baja calidad profesional, sino por "desviaciones" ideológicas" más o menos inventadas.

Sería exagerado imaginar un Stalin obsesionado por la victoria de Franco, pues los inmensos triunfos de su carrera le compensaban ampliamente de aquel revés. Con todo, seguía siendo una mancha negra en su expediente, y el aplastamiento final de Alemania le ofreció una segunda oportunidad para destruir a un adversario detestado, a quien su propaganda había logrado identificar con Hitler y Mussolini. Fuera de España muy pocos, si alguno, dudó entonces de la pronta liquidación de Franco y no pocos aspiraban a verle seguir la suerte de Mussolini; dentro del país, la perspectiva agrietó considerablemente al régimen. Aunque España no entraba en la esfera de influencia soviética aceptada por Churchill y Roosevelt, seguía teniendo un gran interés para Stalin, y éste hizo cuanto pudo por aislar al franquismo, declarándolo apestado internacionalmente, como primer paso para su derrocamiento. El segundo paso consistió en el maquis, la guerrilla organizada por los comunistas a fin de reanudar la guerra civil, provocar una intervención de las democracias e implantar un régimen, si no socialista, por lo menos muy avanzado. Y sin embargo, asombrosamente, también fracasó en esta intentona, segunda humillación que no pudo hacerle una gracia excesiva, aun contando con sus éxitos arrolladores en otros ámbitos.

Pasada la dura prueba, Franco, dictador a quien habían auxiliado Hitler y Mussolini, iba a mantenerse en el poder, a contracorriente no sólo de los comunistas sino de los regímenes democráticos anglosajones y europeos, los cuales, si bien renuentes a intervenir en España, casi nunca le obsequiaron con sentimientos mínimamente cordiales y ampararon diversas oposiciones a él. Y así continuaría hasta 1975, año de su muerte por causas naturales tras una penosa agonía muy celebrada por muchos de sus enemigos, y bastante similar a la de otro dictador característico de la época, Tito, el comunista yugoslavo disidente de Moscú.

Las mencionadas expresiones de odio tienen un toque peculiar viniendo, por lo común, de personas ateas. El tema rebasa los límites de este ensayo, pero vale la pena reparar en cómo Neruda sitúa a Franco en un infierno de eternos e indecibles tormentos en el cual, como buen stalinano, no podía creer. Según su doctrina, Franco, hiciera lo que hiciese, como el propio Stalin, como Hitler o él mismo, estaban destinados a convertirse en carroña exactamente igual que todo el mundo, sin ninguna reparación o justicia ulteriores, y por tanto sin ningún significado. Aun si cabía esperar que las generaciones venideras compartieran el odio de Neruda, nada de ese odio podría afectar ya al Caudillo, vencedor hasta el fin, por mucho que le deseasen el imposible infierno.

Por el contrario, Franco era creyente católico, al parecer bastante fervoroso y convencido de la existencia de un cielo y un infierno. En alguna ocasión señaló que la vida sería absurda sin la consideración de un más allá. Pero en general no cultivó ni alentó expresiones de odio tan furiosas como las despertadas por él en sus contrarios, y su testamento político se expresa en términos ponderados, acaso por encontrarse ya a las puertas de la muerte.

Estaría muy lejos de la realidad pretender que toda la literatura antifranquista viene del marxismo. La hay del más variado carácter y de enorme dureza, desde la socialdemócrata a alguna democristiana o monárquica. Pero sí cabe señalar que la más persistente, apasionada y dura ha sido la procedente del comunismo y sus aledaños. Como fue comunista la oposición realmente sostenida y seria contra el régimen de Franco.

La atención despertada por el personaje se revela en la ya abultada colección de biografías y ensayos de diverso tipo, sin excluir los psicoanalíticos, a él dedicada. Bastantes aparecieron ya en tiempos de Franco, como las biografías escritas por J. Arrarás, M. Aznar, C. Martín, B. Crozier, L. Ramírez, G. Hills, de J.W.D. Trythall, H. G. Dahms o R. de la Cierva, en general favorables y algunas laudatorias, exceptuando la de L. Ramírez. Pero puede decirse que todas ellas han quedado poco menos que eclipsadas por el impacto de la publicada en 1994 por P. Preston. La biografía escrita por este autor inglés marcó época, tanto por su extrema hostilidad al biografiado como por haberla promovido en España poderosos medios de comunicación de la derecha, en especial monárquicos, por razones fáciles de entender. El libro no dejó de suscitar réplicas. R. de la Cierva lo criticó duramente y publicó a su vez una nueva y amplia biografía en 2000. El general R. Casas de la Vega y el coronel C. Blanco Escolá han escrito sendos libros sobre la capacidad militar de Franco, con enfoques opuestos, y C. de Meer ha escrito un ensayo laudatorio. En línea similar a la de Preston se encuentran diversos estudios de J. Tusell, S. Juliá o el libro de E. Moradiellos subtitulado Crónica de un caudillo casi olvidado, idea extraña, pues todo indica lo contrario: no cesa de crecer la bibliografía sobre él. Siguieron ensayos biográficos más ponderados, como los de B. Bennasar, S. Payne, A. Bachoud, F. Torres, A. Vaca de Osma o J. P. Fusi, éste anterior al de Preston. En los últimos años vienen apareciendo los gruesos tomos de L. Suárez, refundición ampliada y corregida de otra biografía anterior en ocho volúmenes. Por su abundante documentación de primera mano constituye actualmente la obra fundamental al respecto, de obligada consulta para quien desee aproximarse al tema.

En general, hoy la actitud académica prevalente hacia el viejo Caudillo oscila entre la tradicional aversión, muy reavivada en los últimos años, y la consideración del personaje como un dictador de segundo orden, cruel, vulgar y mediocre. A mi juicio, lo último no puede sostenerse. La profundidad del odio que le ha sido tributado, merecido o no, indica algo muy distinto de la mediocridad, y lo mismo el hecho de que a lo largo de cuarenta años derrotara, militar y políticamente, a todos sus enemigos, nada desdeñables muchos de ellos, sorteando peligros realmente letales. Esto no hace su trayectoria histórica positiva, pero excluye para ella el calificativo de mediocre. Dejo aparte la manía actual de retratarlo como un imbécil o poco menos. Azaña solía quejarse de la poca afición de su gente a usar el cerebro, y quizá repetiría hoy la crítica a quienes así "razonan".  

Comentarios (864)

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1 denebola, día 26 de Marzo de 2009 a las 08:29

Buenos días:

los vermículos siguen odiando tan intensamente hoy como ayer. Como muestra, algunos excrementos de mescalero ayer. Pobres gentes.
2 denebola, día 26 de Marzo de 2009 a las 08:33

No sabría decir si el vermículo lo merece, pero dado que el tema es el odio, como caso para análisis patológico o forense he aquí una muestra:

"Rezumo odio, meapilas. Por la calle voy dejando un rastro de odio, unos gotones de odio que cuesta mucho limpiar. Es un espectáculo.

Y no te preocupes si no me invitan al festín. Yo me alimento de odio, no necesito más.


Esta es la España-basura, la España-cáncer, la España-m¡erda. Eso es lo que tenemos.
3 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 08:39
Buenos días a todos...
Azaña se quejaba de que su gente usaba poco el cerebro, pero él tampoco es que fuera un prodigio de desarrollo intelectual. Más bien era experto en la conspiración, el juego sucio. O sea, el desarrollo del cuerpo, de cuello para abajo. El aspecto intestinal, por ilustrarlo un poco...
4 olegario, día 26 de Marzo de 2009 a las 08:40
Buenísimo el artículo, D. Pío.

Yo estoy de acuerdo, el tremendo odio hacia lo que significa Franco viene, en los casos que Usted cita, no del rechazo a lo que el franquismo supone, pues ellos defienden lo mismo, sino del rencor de una derrota mal asumida. Así de simple.

Un saludo.

5 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 08:43
#4 olegario...
Es cierto, hay mucho de eso. A mi, personalmente me cuesto creerlo, porque no es mi condición. Pero he tenido ocasión de observar hasta donde puede llegar un ser humano, y su rencor...
6 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 08:47
Volviendo a Azaña, recuerdo cuando era un chaval, y empezaba a comprender estas cosas, Azaña era algo prohibido, algo tabú. Sobretodo no se hablaba del tema. Entonces no sabía con seguridad el porque de todo aquello, incluso el hecho me hacía sentir una cierta simpatía. Pero luego, cuando he tenido conocimiento de la obra y milagros, entiendo perfectamente la actitud. Aunque personalmente, mi postura hubiese sido la contraria. Sacar a la luz toda la repugnancia que rodea al personaje. Decir simplemente la verdad sobre él. ¿Qué tenía el régimen que esconder? Al contrario hubiese sido más favorable, airearlo todo...
7 mescaler, día 26 de Marzo de 2009 a las 08:49
Para mierda, tú, denebola. Eso sí: bendecida por Rouco.
8 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 08:54
La talla intelectual de Manuel Azaña está más allá de toda sombra de duda. Lean su ensaño sobre Valera, El Jardín de los Frailes, sus Discursos políticos... o sus Memorias, una de las mejores, si no la mejor, muestras del género en nuestra historia.

Cosa distinta es su acción política. Y se pueden, y aun deben separarse las dos facetas.

Otro resultado-exceso "moabita", que ni el propio Moa puede compartir.
9 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 08:59
#8 Perieimi...
Sí, eso he oído. Parece ser que era una lumbrera. Pero al hilo de lo dicho, "emplear el cerebro" en el entorno de su gente, entiendo yo que se trata de la acción política. Por tanto, y dado que para mí utilizar el cerebro va asociado a la eficacia en el trabajo, y la honradez, eso es para mí utilizar el cerebro. Vuelvo a insistir en mi post anterior, utilizó más bien las tripas. ¿De qué le valió entonces tanto talento? Es mejor ser menos brillante y más útil a la sociedad que lo contrario. Y el que es útil, ese es el que utiliza el cerebro...
10 manuelp, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:06
# Perieimi

De Manuel Azaña he leído, "El jardín de los frailes" que no vale nada, "Memorias politicas y de guerra", en las que se especializa en arrogarse la legitimidad moral y desacreditar a todos sus correligionarios, con razón le espetó Alejandro Lerroux en el Congreso, que era una "serpiente" y he visto representada su obra de teatro, "La velada en Benicarló", más de lo mismo, una jeremiada constante. Como intelectual, Azaña, no valió gran cosa tampoco.
11 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:08
#10 manuelp...
Pues más a mi favor, pero aunque hubiese sido como decía perieimi, estamos en lo mismo...
12 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:12
Además, no sé porque me da la impresión, que esa queja, venía más por la inconveniencia, la inoportunidad de algunos actos o dichos por parte sus colaboradores, en el sentido de perjudicar sus intereses, que porque esa torpeza perjudicase a España...
13 manuelp, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:16
En cuanto al blog de hoy, creo que si a Stalin le salió mal la jugada de España, se debió sobre todo, al propio pueblo español. Para que nos vamos a engañar, los españoles "somos la hostia", más malos que la quina cuando nos lo proponemos, pero más chulos que un ocho, cuando nos tocan las narices.
Como iba a saber Stalin que aquí le iba a salir un Franco, ó que Largo Caballero mandase a tomar por saco a su embajador Rosemberg, ó que los anarquistas le plantasen cara, ó que Nin se dejara despellejar vivo antes que prestarse a un indigno "proceso de Moscú", acostumbrado como estaba a la sumisión más repugnante. Total, que en España, satlin encontró la horma de su zapato (su padre fue zapatero).
14 AntiMarx, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:19
[Del hilo anterior. Perdón por contestar aquí]

Lead #289 y ss.

Totalmente de acuerdo con tu análisis, amigo (y con que no desvariabas en tu post del 19 de marzo, aunque viniendo el intento de afrenta de tan ilustre "inteletual", ése que dice que sus jefes saben qué hacer con nosotros, yo me lo tomaría como un halago).

Además, reconozco que estas ¿nuevas? propuestas de los ecolojetas-sandías a mí también me recordaron a las chorradas de Malthus (originalmente controlar la natalidad para evitar el hambre, ahora el moratiniano cambio del clima-climático).

Si me lo permites, añado un matiz a tus conclusiones: los ecolojetas pretenden que perdamos oportunidades de desarrollo, que vayamos hacia atrás; pero siempre que sea con ellos al mando. Es lo normal en todos estos iluminados (los jefes, mejor dicho pastores de nuestro querido contertulio), siempre se atribuyen la facultad de saber mejor que nosotros qué hacer con nuestra vida, libertades y propiedad.
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Don Pío:

Le repito mis dudas del hilo anterior (ver post#126): ¿por qué dar un cheque en blanco a Libertas en las próximas europeas? ¿Qué programa tienen? ¿Cuáles son sus méritos, aparte de organizar el no irlandés al tratado de Lisboa? ¿Por qué fiarse de una organización cuyo fundador, Declan Ganley, se codea con lo más miserable y rastrero de este mundo (ex-presidentes de gobierno)?

Un saludo a todos
15 manuelp, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:20
egarense

La supuesta altura moral de Azaña, no era su rasgo más característico, sí lo era la soberbia y el engreimiento. Si hubiese tenido un mínimo de conciencia moral, cuando la matanza de la cárcel modelo de Madrid, en que fue asesinado, entre otros, su antigüo jefe politico, Melquiades Alvarez, y que en las "Memorias politicas y de guerra", relata con asco y horror, hubiese dimitido como presidente de la Republica sin esperar a más.
16 denebola, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:21

¿Tocado mescalero? Bueno, se te pasará pronto. Unas preces a la pasionaria y solucionado.
17 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:22
Comprendo que es un juicio de valor de alguien que no ha leído su obra. El que Moa diga que Azaña fue un golpista, no tiene el mismo significado que lo diga vd. Moa lo dice después de estudiar su obra; vd. y otros asumen la consigna, simplemente, la superficialidad de lo que viene bien a sus prejuicios.

Respecto a "las obras" del personaje, se ha de tener en cuenta que el pensamiento debe someterse a una cierta lógica, lo exige el mínimo requisito de la comunicación. No se puede admirar el franquismo y al mismo tiempo no entender (o no queres entender) que se prohibiera el conocimiento de la obra, en sentido extenso (escrita y práctica) del Registrador, Azaña. "¿Qué tenía el Régimen que esconder?". Respuesta: "--Nada, puesto que era el mejor de los Regímenes posibles en el mejor de los momentos históricos, también posibles".

Los criterios intelectuales, en cuanto más sólidamente implantados, son una guía tanto para los protagonistas de la Historia como para los que la sufrimos. Lo demás es oportunismo, "salto de mata", esquizofrenia ideológica, de lo que estamos muy sobrados hoy día.

Algunos entienden lo de que "somos seres racionales" solo como hipótesis de trabajo.

Por otra parte, hace tiempo se delimitó la palabra "aptitudes", diferenciada de "actitudes". Uno tiene aptitudes para la teoría y, sin embargo, no las tiene para determinadas prácticas, y viceversa. Otros, para el mando...otros, se sienten más cómodos en la obediencia, siguiendo consignas...
18 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:22
#15 manuelp...
¿Dimitir ese? Pero si sabe Dios, las triquiñuelas que llegó a proponerle a Don Niceto, para vulnerar aquellas elecciones que ganaron las derechas...
19 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:26
#17 perieimi...
Lo que quiera que haya querido decir, tiene usted razón...
20 manuelp, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:26
# 17 Perieimi

No entiendo casi nada de su comentario-galimatias, pero si quiero decirle, por si lo dice usted por mí, que SI he leido las obras de Azaña que he dicho, y las tengo en mi casa. De los otros floripondios que se tira usted, como no sé que quiere decir, cuando lo explique, ya le contestaré.
21 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:27
Azaña fue valorado intelectualmente por sus propios coetáneos. Si vds. asumen la temeridad de echar su obra por tierra, aparte de pose u opinión que ni respeto ni comparto (esa es la tolerancia), tendrían vds. que mostrarme con qué titulos capacitantes formulan tales juicios.

Yo, también puedo decir que la Divina Comedia me parece una mierda.
22 manuelp, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:28
# 18 egarense

Si, es que se puso muy de moda, "santificar" a Azaña, incluso Aznar era devoto suyo. En fin, me voy a desayunar con mi mujer y a la compra. Hasta luego.
23 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:31
Aquí el Azaña que nos interesa, era el político, puesto que de eso se trata sobretodo. Y en ese aspecto, su intelectualidad se limitó a buscar su beneficio por encima del de España. O sea, utilizo las tripas en lugar del cerebro...
24 manuelp, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:31
# 21

Con mi "titulo capacitante" de consumidor de su obra literaria y mi libertad de no gustarme, por las razones que ya he expuesto. Y si quiere entablar un certamen sobre su obra, quitando la que escribió sobre Varela, que no conozco, estoy dispuesto. Aunque tendría que ser más tarde.
25 mescaler, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:32
#16 Asqueado, denebola. Tú sólo me das asco.
26 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:32
Estáis tan cerca de las Sacristías, como predispuestos a Santificar.
27 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:37
#26 Perieimi...
Pues no lo dirá usted por manuelp, porque ese de beato tiene lo que yo de guapo. Yo si que huelo más a incienso. Pero, que yo no he negado su altura literaria, si ni siquiera he leído un solo párrafo. Y es verdad, que está bien considerado como escritor. Pero insisto en mi planteamiento. Para exigir a los demás una cierta inteligencia, hace falta ser ejemplo, y más en política. Pero esa es mi opinión. Si a usted le parece que una testa iluminada, comportándose como un energúmeno es digna de loarse, allá usted...
28 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:38
Nada, el próximo artículo de Moa: "El odio a Azaña".
29 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:39
En España, la beatitude es genética, y constitucional desde 1812.
30 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:42
No "egarense", lea vd. la obra de Azaña, símplemente. No es lo mismo opinión que criterio. Debemos aspirar a tener criterio, lo de "propio" sería un estadio superior de civilización.
31 ArrowEco, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:47
VV

Azaña era un memo. Buenos días nos dé Dios. Franco aún hoy es odiado por católico, por militar, por cabal, por honrado y por inteligente; cosa de la que ninguno de los politicastros de turno puede alardear.
32 ArrowEco, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:50
VV

Decía el memo en 1932...

“La unidad de España, la unión de los españoles bajo un estado común la vamos a hacer nosotros, y probablemente por primera vez, porque los Reyes Católicos no han hecho la unidad de España”
33 ArrowEco, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:52
VV

Y el que iba a unir a España, cinco años más tarde decía...

"“La Generalidad funciona insurreccionada contra el Gobierno... Asalta servicios y secuestra funciones del Estado, encaminándose a una separación de hecho… se apoderan del Banco de España... de la aduanas... de la política de fronteras, de la dirección de la guerra en Cataluña, etc... para despojar al Estado... hablan de que en ella (en la guerra) interviene Cataluña no como provincia sino como nación. Como nación neutral... hablan de la guerra en Iberia”.

Lo dicho, Azaña era un memo supino.
34 denebola, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:53

No diga eso Arrow, que zapo sacó la carrera en sólo ocho años.
35 ArrowEco, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:56
VV

dene #34

Ocho años no es nada...dos legislaturas...más o menos.
36 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 09:57
Por cierto, respecto a AES, me interesaría saber algo de su táctica para las elecciones Europeas de junio. El apoyo de los conservadores británicos que ya dejamos claro que iba destinado a unos cincuenta mil británicos mayores de edad, y residentes mayoritariamente en la provincia de Alicante.

Cuando venían a España de vacaciones, hace no demasiados años, me contaban que se traían hasta el bacon (tocino, para Moa). Espero que no suceda lo mismo con su comportamiento electoral. En las europeas de 2004 se abstuvieron en las “islas” un 61,10%.

Según mis cálculos, mucho tendrían que cambiar las cosas, incluso para que Rosa Díez y su UPyD sacarán un escaño, debería más que duplicar los votos de las generales del 2008.

Creo que AES si no tiene aspiración de partido testimonial debería estar ya moviéndose y componiendo alianzas, hay un montón de movimientos sociales más o menos “sin dueño” que estarían dispuestos. No vendría mal que cobrara algo de auge la AES, sería bueno para el estrecho panorama político actual.

37 ArrowEco, día 26 de Marzo de 2009 a las 10:08
VV

A ver, Pirelli, genuflexión...(no te duermas):

Oración al Ángel Custodio de España

1 "Bienaventurado espíritu celestial,
2 a quien la Divina Misericordia
3 se ha dignado confiar el glorioso Reino de España,
4 para que lo defiendas y custodies;
5 postrados ante ti y en amorosa unión contigo
6 damos al Señor humildes y fervientes gracias
7 por haber tenido para con nosotros la misericordiosa providencia
8 de ponernos bajo tu protección;
9 contigo le alabamos y bendecimos
10 y a su divino servicio rendidamente nos ofrecemos.

11 Acepta, Ángel Santo, estos piadosos cultos
12 que a tu honor dedicamos,
13 ilumina nuestras inteligencias,
14 conforta nuestras voluntades,
15 presenta al Señor nuestras plegarias avaloradas con las tuyas;
16 defiéndenos del enemigo de nuestras almas,
17 que también lo es, y muy feroz, de nuestra Patria;
18 alcánzanos del Señor que saquemos fruto y provecho espiritual de estos cultos,
19 que crezcamos en la veneración a ti,
20 en tu amor y en la docilidad a tus enseñanzas y dirección
21 para que defendidos, custodiados y regidos por ti
22 sirvamos fidelísimamente a Dios en nuestra vida privada y pública;
23 para que se salven muestras almas y las de nuestros compatriotas todos;
24 para que España sea siempre el paladín de la Fe Católica
25 y Dios Nuestro Señor la bendiga, prospere y glorifique.

Amén

P.S.: Quiero ver el próximo sábado, a las 18:00 horas, en la Plaza de la Escandalera de Oviedo, a todos los asturianos que nos leen. "Derecho a vivir" convoca una manifestación contra el aborto a la que todo el mundo tiene el deber moral de acudir. ¡Te esperamos!
38 Oswald, día 26 de Marzo de 2009 a las 10:12
Por si les interesa, ayer descubrí un blog que tiene muy buena pinta:

http://blogs.periodistadigital.com/desdeelatlantic...
39 AntiMarx, día 26 de Marzo de 2009 a las 10:30
En cuanto al concepto de tolerancia empleado en el post#21, que cito textualmente a continuación: "...pose u opinión que ni respeto ni comparto (esa es la tolerancia)"; me parece completamente incorrecto (ortografía aparte).

Citando la 2ª acepción de tolerancia incluida en el diccionario de la RAE: "Respeto a las ideas, creencias o prácticas de los demás cuando son diferentes o contrarias a las propias.". Revisando el resto de acepciones de la RAE, no encuentro alguna siquiera parecida a la del post#21.

El respeto a las opiniones diferentes o contrarias a la propia es esencial en el concepto de tolerancia.

Es decir, salvo error u omisión en su post, el señor Perieimi admite ser un intolerante (conste que tiene todo el derecho del mundo a serlo).

Sobre Azaña, es muy recomendable completar su análisis con el estudio que hace R. de la Cierva sobre él. El historiador muestra (con amplia base documental, como en él es habitual) a un personaje con un ego sin límites, intrigante al máximo y, por si fuera poco, masoncillo desde que entra en la ¿alta? (mugrienta, mejor) política casi hasta el momento de su muerte, en el que parece arrepentirse y volver al cristianismo (puede que en un momento de auténtica lucidez, dentro de una vida llena de arrogancia demasiado costosa para sus contemporáneos).
40 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 10:34
#36 Perieimi...
No creo que AES tenga que emplear táctica alguna, ni tiene que importarle una higa, si saca o no representación. Lo que tiene que hacer es exponer su programa, explicarlo y atender a las razones de la gente. En cuanto a adhesiones, no se como hace usted las cuentas, pero en los papeles siguen hablando de 800.000, aparte de que la asociación de independientes andaluces, y la organización melillense de la que hablamos ayer también pide el voto para AES, eso sin haber bajado del autobus...
41 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 10:42
Para ser AntiMarx tiene vd bastante poco fondo. Precisamente, este es el profundo sentido poíítico de tolerancia. Creo que no ha leído siquiera a Habermas, de lo contrario no vendría con el DRAE.

Las opiniones "no se respetan",símplemente se "toleran", son dos cosas distintas. Eso lo ha aportado a su acervo el consenso socialdemócrata que nos corroe, y todo lo confunde.

AntiMarx y AntiNeoMarxistas, ¿lo he puesto bien?

Tratamiento: lea un poco más, e intente sustituir sectarismo por "inteligencia". No sé si de La Cierva tiene algo al respecto.
42 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 10:46
#41 Perieimi...
No se si Don Ricardo será sectario o inteligente, pero lo que es vergüenza, le sobra. Y españolismo, ni te cuento...
43 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 10:51
egarense
Perieimi dijo el día 13 de Marzo de 2009 a las 10:24:

Las noticias que llegan desde el partido tory británico y su apoyo a otro español, tras la “defenestración” del PP, sitúa de nuevo en del disparadero los datos que ofrece “lacuchufletadigital.com” o de papel (Daily Telegraph).

Se habla nada menos que de “800.000 británicos residentes en España” destinatarios de la recomendación de voto conservador. Como -no sé por qué-, intuyo que esta cifra será acogida y aún ampliada por los medios españoles; y, como parece que el destino me depara el papel de martillo de herejes estadísticos (a lo que ya me estoy acostumbrando, antecedentes en la cifra y motivos del éxodo vasco desde 1977). Conviene precisar:

La situación del censo de ciudadanos UE27 residentes en España para las próximas elecciones europeas de junio 09, que maneja el INE (cerrado a 31.08.08), es de un total de1.905.340; de los cuales el grupo mayoritario es el británico, con 320.445 residentes; y de estos, mayores de edad y con intención de voto, hay 56.701, que además viven mayoritariamente en Alicante.

Esto es lo que hay medido. ¡Ojala, se cubra el resto en menos de un año, hasta completar los 800.000!

44 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 10:58
#43 Perieimi...
Pues no sé, ya se verá. En todo caso, a mi esos de los números, no me... Lo he dicho ya, para mí lo importante es: que existe AES, que tiene el programa que tiene, y que personalmente me siento representado, lo demás...
45 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 11:05
Pero Grullo: Un partido político se constituye para alcanzar el poder por medios lícitos -en caso de que no sea "revolucionario-subversivo". Si este objetivo básico desaparece de forma explícita: o es mentira, o es otra cosa que un partido político.

Lo de "partido testimonial", a fuer de resignación, me parece cosa de esencias, poco ajustado a la realidad para una formación que se presenta a elecciones.

Hay que procurar que el autobús sea, al menos, de tipo londinense, que caben más.
46 jlh, día 26 de Marzo de 2009 a las 11:13
Sobre Azaña.

Cuando era pequeño solía ir al bar Baviera (ahora Don Pelayo, creo) en Alcalá, con mi padre. Un día un anciano venerable, elegante y amable que conocíamos de ir por allí le contó a mi padre que uno de sus mejores amigos había sido secretario de Azaña durante la guerra, y siempre le decía “menos mal que perdimos la guerra”. Me pareció muy significativo, y nunca se me ha olvidado aquella conversación.
47 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 11:13
#45 Perieimi...
Un partido político se crea para defender unas ideas y representar a aquellos que defienden esas ideas. No hace falta ostentar el poder para ello. Al menos, así entiendo yo la política...
48 IdeA, día 26 de Marzo de 2009 a las 11:18

"Patrióticamente, Ramón confiesa su franquismo, de modo tan reiterado como abnegado, desde que huye de Madrid, en agosto de 1936, hasta su muerte, en 1963. Y eso está en los periódicos.

... Esta confesión política, que, normalmente, debería ser desbordada por la grandeza literaria de Ramón, por el contrario, le produce una ristra de condenas, que se resumen en una sorda postergación como escritor. Y eso no está en los periódicos."

http://www.vistazoalaprensa.com/firmas_art.asp?Id=...

http://www.youtube.com/watch?v=WMFzcQRy6cI
49 egarense, día 26 de Marzo de 2009 a las 11:19
#45 Perieimi...
O le parece usted mejor la postura de los grandes partidos. Engañar a propios y extraños. Comprar lo que haya que comprar, para obtener los votos y convertir los programas en papel mojado...
50 Perieimi, día 26 de Marzo de 2009 a las 11:21
Me parece perfecto que entienda vd. así la política.

Pero lo que vd. entiende es más bien una asociación de creencias o de intereses, corporativos, de clase (sindicato), religiosos, o de otro tipo (que no excluyen al partido político).

Pero un partido político no se crea, fundamentalmente, a esos fines.

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