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El debate de la conquista (y III)
15 de Junio de 2009 - 09:44:50 - Pío Moa
Pero véase el testimonio de un inglés de pocos años después, Henry Hawks, desterrado de Méjico por la Inquisición: "Los indios son muy favorecidos por la justicia (...) Si algún español les ofende o les causa perjuicio, le desposeen de alguna cosa (...) y el agresor es castigado como si el ofendido fuera otro español. Cuando un español se ve lejos de México o de otro lugar donde hay justicia, piensa que puede hacer al pobre indio lo que le venga en gana (...) Y así obliga al indio a hacer lo que él le mande; si el indio se niega, lo golpea o maltrata a placer. El indio disimula su resentimiento hasta que se presenta la ocasión de darlo a conocer. Entonces, tomando consigo a uno de sus vecinos, se va a México a interponer su denuncia (...) La denuncia es admitida en el acto. Aunque el español sea un noble o un caballero poderoso, se le manda comparecer inmediatamente y es castigado (...) como mejor parece a la justicia. Esta es la razón por la que los indios son sujetos tan dóciles: si no fueran favorecidos de este modo, los españoles terminarían rápidamente con ellos, o bien ellos mismos asesinarían a los españoles". El testimonio, por provenir de una persona imparcial y nada amiga de España, tiene algún interés.
Se ha dicho que Las Casas fundó la idea de los derechos humanos, pero no es cierto, porque admitía esclavos negros o blancos infieles; tampoco lo es con relación a los indígenas de América, pues el testamento de Isabel la Católica ya establecía esos derechos, como asimismo, de modo más teorizado, el padre Vitoria. No obstante, bajo las denuncias algo alucinadas de Las Casas había intención de proteger a los nativos de los abusos prácticos, y la búsqueda de soluciones mejores que la encomienda. Pese a las dudas y protestas en torno a sus alegatos, Las Casas siguió disfrutando de prestigio en España y en la corte. En 1547, en sus "Treinta proposiciones muy jurídicas" negaba legitimidad a la conquista de América, por lo que, para decidir cómo proceder en adelante con respecto a la conquista, Carlos I convocó en 1550, ya muerto Vitoria, un debate conocido como Controversia de Valladolid, que duraría dos años, y cuyas figuras principales, pero no únicas, fueron Las Casas y Juan Ginés de Sepúlveda.
Los dos personajes eran muy diferentes. Las Casas, sevillano, había sido conquistador y encomendero antes de entrar en religión, como habían hecho otros conquistadores; luego había renunciado a la encomienda para volverse con furia contra los españoles de América. Había sido autorizado a aplicar su plan, poco exitoso, de formar comunidades de labriegos castellanos en las Indias. En cambio Sepúlveda, también dominico, había hecho una brillante carrera intelectual y eclesiástica en Europa, donde alcanzó renombre internacional como teólogo, filósofo e historiador. Había estudiado en Alcalá de Henares y en Bolonia, alojándose en el Colegio Español creado por Gil de Albornoz, y vivido largo tiempo en Roma. Había criticado a Lutero y, contra Erasmo, defendía las tradiciones cristianas y la religiosidad exterior, no solo interior. Carlos I lo nombró su capellán, cronista y preceptor del príncipe heredero, el futuro Felipe II. Las Casas trató de impedir la publicación de alguna de sus obras.
Sepúlveda citó de la Biblia los judíos habían recibido la Tierra de Promisión de Dios, quien había castigado a sus anteriores pobladores por su idolatría y sacrificios humanos; y la frase del Evangelio de Lucas: "Vete por los caminos y los senderos y obliga a la gente a entrar, de modo que mi casa se llene": obligar incluye la fuerza si fuese preciso; según San Agustín es lícito apartar a los paganos de la idolatría coaccionándolos si era preciso; San Pablo daba poder a la Iglesia para predicar, por encima de los poderes temporales, etc. Se apoyaba también en concepciones humanistas y en Aristóteles, a cuyo juicio las culturas superiores tienen derecho a someter a las inferiores: los indios no eran mejores o peores que los demás, pero sus culturas bárbaras y contrarias a la ley natural los convertían en esclavos por naturaleza, y la conquista, sin la cual no sería posible cristianizarlos, debía considerarse un acto de amor, y muy conveniente para ellos, porque les abría paso a un nivel cultural más elevado. No pensaba en una esclavitud propiamente hablando: "No digo que a estos bárbaros se les haya de despojar de sus posesiones y bienes, ni que se les haya de reducir a servidumbre, sino que se deben someter al imperio [autoridad] de los cristianos". La conversión debía hacerse de manera persuasiva, y si esta fallaba podían los españoles ocupar sus tierras, destituir a sus jefes y poner otros. Por todo ello era justa, en principio, la guerra contra ellos.
Según Las Casas, muy al contrario, los estados indios –incluía como estados a las tribus no civilizadas– eran no solo comparables, sino mucho mejores moralmente que los europeos, pues "muchas y aun todas las repúblicas fueron muy más perversas, irracionales (...) y en muchas virtudes muy menos morigeradas y ordenadas. Pero nosotros mismos, en nuestros antecesores, fuimos muy peores así en la irracionalidad y confusa policía como en vicios y costumbres brutales". Incluso si se debiera castigar al idólatra, era preciso que lo hiciese quien tuviera jurisdicción para ello, y en este caso no la tenían el rey ni el papa, pues antes eran gentes desconocidas, ni súbditos del rey ni sometidas al fuero eclesiástico, y por ello tampoco podía castigárseles como herejes. Además, no podía irse contra un pueblo entero, como si todo él fuera delincuente. Por tanto España carecía de títulos para estar allí, salvo con misioneros.
Si Las Casas hubiera impuesto plenamente sus tesis, la historia de América habría sido muy diferente: en principio los imperios y tribus indias habrían seguido tal cual, pues resulta muy difícil que hubieran renunciado a sus ideas del mundo y costumbres solo por la predicación, suponiendo que permitieran esta. Su evolución técnica y en otros aspectos habría sido también mucho más lenta. Pero lo que con mayor realismo puede esperarse que hubiera ocurrido habría sido su conquista y colonización por otras potencias europeas, con seguridad no menos duras que España, y probablemente más.
Pero la disputa terminó sin un ganador claro. La conquista quedó frenada, pero solo pasajeramente, pues el proceso era irreversible. Vitoria había dicho que no podía abandonarse del todo la administración de Las Indias después de haber cristianizado parte de ellas, y la corona no podía obligar a los españoles a volverse de allá ni prescindir de los metales preciosos –pronto se impondría la plata sobre el oro, pese a las ideas sobre el mismo de Las Casas–. Los propios indios que habían sufrido las "guerras floridas", las matanzas de los imperios inca y azteca, podían no estar muy de acuerdo con las tesis de Las Casas, a juzgar por la rapidez y el entusiasmo con que acogieron la evangelización, pese a estar prácticamente exterminados, según aquel. El fruto político del debate fue la promulgación de leyes sucesivas, hasta 6.400, muy notables por su racionalidad y sentido humanitario, aunque se aplicasen en grados muy diversos (como suele ocurrir con casi todas las leyes).
En otro terreno, la controversia fue novedosa en el pensamiento civilizado y ha tenido consecuencias hasta el día de hoy. Dio impulso al Derecho de gentes más tarde llamado Derecho internacional, originado en España varios decenios antes de que el holandés Hugo Grocio lo desarrollara bajo influencia directa de Vitoria y otros pensadores hispanos. Este derecho intenta regular las relaciones internacionales en lugar de dejarlas al imperio de la fuerza, y se asienta sobre el concepto de ley natural... que también podía interpretarse de diversos modos, como atestigua la propia polémica de Valladolid. El peso de esta en el pensamiento jurídico y político posterior ha sido, con todo, harto mayor que sus efectos prácticos, pues las relaciones internacionales, en Europa, América y el mundo, han continuado rigiéndose en gran medida por realidades ajenas a las exigencias teóricas y legislativas.
El debate contenía un aspecto paradójico, pues el propio Las Casas certificaba con sus puntos de vista la superioridad de la cultura hispana, capaz de plantearse un dilema ético-político que las culturas indias no estaban siquiera en condiciones de abordar, por mucho que el dominico las supusiera moralmente superiores a las europeas. Las denuncias lascasianas del supuesto genocidio español en América han suscitado verdadero fervor en España, afirmando muchos que ellas son lo único rescatable del proceso de descubrimiento y conquista. Y, he aquí una nueva paradoja, las personas que así hablan, considerando a Las Casas un precursor de sí mismos, suelen estar próximas, por acción o simpatía, a corrientes de pensamiento y política que en el siglo XX sí han realizado bien constatados y brutales genocidios. O que, en Méjico, arrebataron a los indios, después de la independencia, considerables extensiones de tierra que les había garantizado la corona española. Por poner un solo ejemplo de España, ha sido gran lascasiano Tuñón de Lara, historiador stalinista en su primera etapa y siempre pro comunista. Tampoco los protestantes, franceses o ingleses, que con tanto éxito explotaron la Brevísima relación, demostraron casi nunca una particular virtud y compasión en sus imperios.
Los términos de la disputa de Valladolid sobrepasan el puro pensamiento legal y político para asentarse en un problema filosófico general y nunca resuelto: el de la naturaleza humana reflejada en las relaciones entre los propios seres humanos.
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****Conversaciones grabadas a bandas organizadas: "En Alemania es muy arriesgado robar, no es lo mismo que en España". Que se lo pregunten al gobierno y a los grandes partidos: el riesgo es escasísimo, ya lo decía Azaña de sus antecesores: "¿Tendremos que resignarnos a que España caiga en una política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta?".
**** El futurista: "no soy un mesías pero conseguiré ser presidente y eso será bueno para España" ¿Se puede ser más estúpidamente fatuo? Esta es la alternativa, dicen. La alternativa, ¿a qué? Zapatero nos lleva a la ruina", añade. Al futurista no le lleva a la ruina, desde luego. ¿Y a qué nos lleva este sujeto de la nena angloparlante etc. etc.? Pero hace bien: el rebaño le sigue, y mientras la cosa continúe, debe aprovechar la ocasión.
Vean asimismo con qué ejemplar hipocresía política responde cuando le insinúan su colaboración en el intento de hundir a Esperanza Aguirre. Verdaderamente, qué elemento.
**** Basagoiti admite el riesgo de ser una "comparsa". Cómo que riesgo: lo hace muy a gusto. Y muy bien.
Comentarios (76)
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51 alterego, día 15 de Junio de 2009 a las 20:42
#47, bacon, es lo que decía uno que conocí en Murcia: Un comunista conservador.
52 Sorel, día 15 de Junio de 2009 a las 20:51
Buenas tardes.
¡Vaya, vaya! Julius Caesar Evola, autor sugerente. No obstante, he llegado a la conclusión de que autores como éste o Ramiro Ledesma no conducen a ninguna parte. Son escritores que deben leerse en la juventud ya que, con el paso del tiempo, pierden su atractivo.
Por propia experiencia, envenenan el alma.
53 ArrowEco, día 15 de Junio de 2009 a las 21:02
VV
Como este, según los eruditos, es el blog del copy & paste, ahí va mi aportación de hoy...
"Dios
Se reduce a una entidad abstracta y lejana a imagen del hombre protestante, impotente e injusto (LUTERO). «¡Hagamos a Dios a nuestra imagen!» (DEÍSTAS DEL SIGLO XVIII). El único Dios cognoscible es el que está dentro de uno mismo. Ese Dios es tan sólo una quimera
(KANT). Dios se está haciendo, es la categoría del ideal (HEGEL). ¿Existe Dios? ¡Todavía no! (RENAN). Creo en el valor objetivo de la idea de Dios, de un ideal absoluto, perfecto, distinto, que no está separado del mundo; uno y triple, pues puede ser llamado actividad, inteligencia
y amor infinitos (HÉBERT). Para nosotros, Dios no es, sino que se hace, y su cambio es nuestro propio progreso (LE ROY). ¿Existe Dios? El gran problema es saber si el universo es inerte, vacío, sordo, sin alma y sin entrañas… Para decidirse por el sí o por el no, no hay prueba
que podamos llamar perentoria (LOISY). Nuestro mejor Dios no es más que un ídolo, un templo construido por manos que limitan la voluntad divina tanto como nuestra esquematización del infierno, purgatorio y cielo —planta baja, entrepiso y primer piso— (TYRRELL). No acepto la postura «antipanteísta» que usted me atribuye. Soy esencialmente panteísta de temperamento; y toda mi vida la pasé pregonando que existe un verdadero «panteísmo de unión», Deus omnia in omnibus (un pancristismo, diría Blondel) frente al «seudopanteísmo de disolución», Deus omnia (TEILHARD). Si Dios mismo es hombre y lo es por toda la eternidad; si está vedado al hombre tenerse en poco, pues entonces tendría en poco a Dios; y si ese Dios sigue siendo el misterio insuprimible, entonces el hombre es por toda la eternidad el misterio expresado de Dios, que participa por toda la eternidad del misterio de su fundamento (RAHNER). El universo en su totalidad es un ser espiritual, vivo y consciente. Esa Conciencia, llámese «Dios» o como convenga, está habitada por aspectos de sí misma, es decir, por seres conscientes (PIGANI, NEW AGE).
"Cien años de modernismo" Dominique Bourmaud
54 alterego, día 15 de Junio de 2009 a las 21:04
#27, manuelp, bacon, en esa época los militares de academia, muy estudiosos de la historia militar, estaban convencidos de que España era "ininvadible" dada la experiencioa de Napoleón (aunque más tarde lo habían invadido los Cien Mil Hijos de San Luis). Pero se dieron varios hechos más:
- Franco tenía un gran prestigio como experto en guerra defensiva, sus manuales se estudiaban en todas las academias militares de Europa y los sucesos de la Guerra Civil (Toledo, Oviedo, Belchite,...) le avalaban.
- El ejército español era muy fuerte, casi dos millones de soldados, veteranos de guerra, con buen armamento soviético (capturado), aunque pronto se quedó anticuado. Según los hermanos Sálas Larrázabal, tras la batalla del Ebro el presidente frances estaba decidido a declarar la guerra a Franco e invadir la España nacional, el Estado Mayor se lo desaconsejó asegurando que el ejército francés sería aniquilado en pocas semanas y habria un gran riesgo de invasión española.
- La División Azul reforzó la idea de "invencibilidad" de los españoles, con un comportamiento muy bueno en el frente ruso.
Aún así, muchos veian factible la invasión de España pero de lo que nadie dudaba es que podía costar la derrota en la Guerra Mundial al que lo intentara, como le paso a Napoleón, que fué de victoria en victoria hasta la derrota final en España y, como consecuencia directa, en Europa.
55 Sorel, día 15 de Junio de 2009 a las 21:09
POR "NO ACTUAR" CONTRA LA BANDA
Manos Limpias denuncia a Balza por supuesta colaboración con ETA
El Sindicato Manos Limpias denunció este lunes en los juzgados al ex consejero vasco de Interior Javier Balza por supuesta colaboración con ETA "al ordenar" a los agentes de la Ertzaintza "no actuar" contra la banda armada.
http://www.libertaddigital.com/nacional/manos-limp...
¡Excelente noticia! La denuncia debería hacerse extensiva a todo el PNV. Son muchos años aguantando la complicidad del partido del esquizofrénico de Sabino Arana con los terroristas.
En una Democracia seria, y no en este sistema monárquico-bananero, al PNV le sería aplicada inmediatamente la Ley de Partidos.
Lo que realmente me jo.de es que España posee los mecanismos y las instituciones para erradicar todo lo que amenaza a su integridad, pero no hay arrestos para emplearlos.
¡CHUSMA DE POLITICASTROS!
56 Sorel, día 15 de Junio de 2009 a las 21:14
¿Alguien conoce las verdaderas razones por las que España no participó en la I Guerra Mundial?
En Europa y la Fe de Belloc, parece que éste nos eche en cara nuestra neutralidad.
57 Perieimi, día 15 de Junio de 2009 a las 21:17
“Debe reconocerse que la historiografía de Izquierda ha sabido llevar la mirada sobre dimensiones esenciales de la historia; más allá de los conflictos políticos episódicos, más allá de la historia y de las naciones, ha sabido vislumbrar el proceso general y esencial en los últimos siglos, en el sentido de un traspaso de un tipo de civilización y de sociedad a otro. Que la base de la interpretación haya sido, a tal respecto, economicista y clasista, no afecta en nada a la amplitud del marco de conjunto de la historiografía. La cual, como realidad esencial más allá de la contingente y particular, nos indica, el curso de la historia, el fin de la civilización feudal y aristocrática, el advenimiento de la burguesía liberal, capitalita e industrial y, tras esta, el anunciarse de la civilización socialista, marxista y, finalmente, comunista. Aquí la revolución del Tercer Estado y la del Cuarto son reconocidas en su natural concatenación causal y táctica (...) Medida con la historiografía de izquierda, la de otras tendencias aparece claramente como superficial, episódica, bidimensional, e incluso frívola. Una historiografía verdaderamente de Derecha debería abrazar los mismos horizontes de la historiografía marxista, con la voluntad de entender el proceso real y esencial de los procesos históricos en los últimos siglos fuera de los mitos, de las superestructuras y también de la crónica plana. Esto, naturalmente, interviniendo los signos y las prospectivas, viendo en los procesos esenciales y convergentes de la historia última no las fases de un progreso político y social, sino de una subversión general. Como es lógico, también la promesa económico-materialista resultaría eliminada, reconociendo como meras ficciones el homo oeconomicus y el presunto determinismo fatal de los diversos sistemas de producción. Causas mucho más amplias, profundas y complejas de las que conoce el escuálido primitivismo del materialismo histórico marxista han estado y están en acción en la historia."
(Julius Evola, Il Conciliatore 1959)
58 Sorel, día 15 de Junio de 2009 a las 21:29
53#ArrowEco
"La muerte de Dios es una idea interesante pero que no toca a Dios".
"El ateo nunca le perdona a Dios su inexistencia".
"¿Y la religión, la verdadera religión? Es monástica, ascética, autoritaria y jerárquica".
Nicolás Gómez Dávila
59 manuelp, día 15 de Junio de 2009 a las 21:40
# 54 alterego
No conozco ningún manual militar de Franco, sólo "Diario de una bandera" se parece algo.
Según mis noticias, fue antes de la batalla del Ebro, cuando el Consejo Superior de la Guerra francés estudió la posibilidad de intervenir en apoyo de la república con diez divisiones, pero no se vio conveniente y una vez firmado el acuerdo de Munich (30-9-1938) ya no se volvió a plantear ningún tipo de apoyo a los republicanos. Es cierto que en la primavera de 1938, cuando se cortó el territorio republicano en dos, en Vinaroz, Franco tenía abierto el camino de Barcelona y parece ser que no invadió Cataluña por poseer informes fehacientes de que esto hubiese desatado la intervención militar francesa.
Es cierto que Franco dejó muy claro que el ejército español se opondría con las armas a cualquier potencia, amiga ó enemiga, que invadiese España.
En los años de la guerra mundial, el ejército estuvo muy nutrido de tropas, por ejemplo mi padre se tiró movilizado en Africa hasta el año 1945.
60 manuelp, día 15 de Junio de 2009 a las 21:50
61 Perieimi, día 15 de Junio de 2009 a las 21:55
Véase, por ej., Agrupación de Batallones Disciplinarios de Soldados Trabajadores Penados de Marruecos.
62 manuelp, día 15 de Junio de 2009 a las 22:04
Pues, lo que son las cosas, esos batallones no estaban sólo en Marruecos, mi padre fue destacado desde el 39 regimiento de infanteria de Canarias, como escolta al 91 batallón disciplinario de soldados trabajadores penados en Vilaflor (Tenerife) y eso que habia combatido en el ejército republicano y le llamó "hijo de Satanás" a la cara a un sargento que les pegaba a los penados y no le pasó nada, y mi suegro que estuvo en uno de esos batallones como penado, por haber sido denunciado como desafecto al régimen, volvió a su casa en un par de años.
63 Sorel, día 15 de Junio de 2009 a las 22:18
#manuelp
Gracias. Tengo la impresión de que si España, a pesar de su atraso tanto económico como militar, hubiese participado en el conflicto al lado de Francia y G.B., el futuro de nuestra nación hubiese sido diferente.
Buenas noches, me despido por hoy.
64 Perieimi, día 15 de Junio de 2009 a las 22:24
# 61
Mi padre estuvo aquí, con traje de rayas, de abril de 1944 a agosto de 1945. Después de cumplir condena por "auxilio a la rebelión", desde mayo de 1940 a mayo de 1943. Después de ser nombrado por Prieto Sargento en el Arma de Aviación en febrero de 1938. Todo un curriculum.
65 manuelp, día 15 de Junio de 2009 a las 22:26
# 63
Pues yo opino, que Francia ha sido, es y será el enemigo irreductible de España, desde hace mil quinientos años y lo que nos interesa a los españoles es una politica de alianza estrecha con los USA, como la que intentó desarrollar Aznar y que se truncó a partir de 2004.
Buenas noches
66 alterego, día 15 de Junio de 2009 a las 22:30
#59, manuelp, tienes razón, la idea de invadir España se produjo tras el Anschluss apoyado por la diplomacia republicana que ofreció a Francia las bases de Cartagena y Mahón. Al verse inviable se decidió intensificar el apoyo al Frente Popular.
Por otro lado Franco era muy prudente en sus relaciones con Francia y procuró mantenerse alejado de la frontera en Cataluña. Una vez reconocido su gobierno por los franceses, estos no pusieron ningún impedimento a que un destacamente nacional alcanzara Llivia.
Franco fué director de la, entonces novedosa, Academia de Zaragoza y un especialista en guerra defensiva, no conozco los titulos de los manuales (no fueron libros para el público), pero su prestigio selló el apoyo alemán e italiano que otros rebeldes habian estado buscando.
Lo demostro en los cursos de alférez provisional, muy cortos, sin apenas teoría, en los que se incidía en guerra defensiva y, una extravagancia de la época, moral de combate. Todo lo contrario que los pesados cursos de Teniente de Campaña que tenían como misión "fabricar" a un "heroe comunista".
67 manuelp, día 15 de Junio de 2009 a las 22:38
# 66 alterego
La diferencia radical y fundamental entre los alfereces provisionales nacionales y los tenientes en campaña republicanos, no era su formación, sino que los alféreces provisionales asumían las funciones integras y la autoridad propia de su grado, mientras que los tenientes en campaña eran ninguneados cuando llegaban a sus destinos y no les hacian ni puñetero caso las tropas que estaban teóricamente a sus órdenes.
68 Perieimi, día 15 de Junio de 2009 a las 22:41
Nietzsche fue el primero en afirmar que "La historia la escriben siempre los vencedores".
“Quien controla el pasado controla el presente;
quien controla el presente, controla el futuro”
(George Orwell, “1984”)
"La historia no es simple pasado. Es la forma que suelen adoptar las angustias y las luchas del presente. Es por eso que ante una misma historia existen y deben existir distintas interpretaciones historiográficas… La tarea del pensador es analizar las conexiones de los procesos históricos y sociales. Debe preservarse de las críticas de los que quieren confrontar el mal absoluto en nombre del bien absoluto."
(Norberto R. Ceresole, La falsificación de la realidad)
69 alterego, día 15 de Junio de 2009 a las 22:44
#60, manuelp, #63, sorel, no estoy de acuerdo con ese razonamiento. Es verdad que España en 1914 tenía menos potencial económico que Francia, Inglaterra o Alemania, pero por encima de muchos paises europeos.
El gobierno y la monarquía hicieron un trabajo de equilibrista para evitar la entrada de España en la guerra que ni nos iba ni nos venía, a pesar de que la sociedad española estaba muy dividida. No es que a ningún bando le interesara España, es que el gobierno no se dejo tentar como Portugal o Italia(¿que pintaban en eso? sólo intentar rapiñar).
España fabricó material para ambos bandos, especialmente a Francia, con una importante producción de aviones (no éramos tan atrasados).
Creo que de entrar hubieramos apoyado a Francia, no hubiéramos sacado nada en claro (como Portugal) y no hubiera supuesto ningún cambio en nuestra historia (no evito el fascismo en Italia, es más lo provocó porque se consederaron mal recompensados).
Si hubieramos apoyado a Alemania, y ganado (lo que era factible porque Francia estaba muy tocada) podríamos haber sacado partido en Marruecos, Francia (quizá el Rosellón) o Gibraltar. Pero de perder (tendríamos un largo frente con Portugal) seguramente España no existiría, o a los mejor estaríamos reunificandonos.
Fue una buena decisión no intervenir, demostrando ser más "avanzados" que el resto, y sacamos "bastante tajada".
70 manuelp, día 15 de Junio de 2009 a las 22:51
# 69 alterego
Yo opino que el interés geoestratégico de España no es, ni ha sido nunca, Europa central, sino el Mediterráneo occidental y el norte de Africa, zona de la que hemos sido desplazados por Francia. Y America. Un eje estratégico formado por Barcelona,Madrid, Lisboa, hubiera hecho de España una potencia invencible.
71 alterego, día 15 de Junio de 2009 a las 22:54
#67, manuelp, en mi opinión la diferencia entre tenientes de campaña y alféreces provicionales (mi padre fué uno) estuvo tanto en la formación como en la organización del ejército:
- Los alféreces hacían un curso muy corto (2 semanas las primeras promociones, luego 2 meses), se exigía un cierto "nivel intelectual" es decir algúnos estudios universitarios en las primeras y luego, al menos, bachiller terminado, y una formación muy práctica: combate, estrategia, tactica a nivel de sección pero también de compañía, moral de combate... y mucha iniciativa.
- La organización daba al alférez libertad total (siguiendo las órdenes, claro) para manejar la unidad, piensa que los sublevados no tenían apenas oficiales, y algunos llegaron a mandar compañías y, ocasionalmente, batallones.
- A los Tenientes de Campaña se les daba un curso previsto de 2 años de duración, con una fuerte carga teórica (reglamentos, ordenanzas) y mucha ideología. Luego en el frente, al estar las unidades organizadas por partidos, pesaba mucho la afiliación política y la autonomía era nula.
Dos conceptos muy diferentes, el de los alféreces me parece más moderno.
72 alterego, día 15 de Junio de 2009 a las 23:02
#70, manuelp, de acuerdo.
73 manuelp, día 15 de Junio de 2009 a las 23:09
# 71 alterego
En el ejército nacional los mandos superiores ( de batallón para arriba) no escasearon en absoluto. Los alféreces provisionales eran mandos de sección y los tenientes provisionales , ya eran más escasos y los capitanes provisionales-que tambien existieron- eran rarísimos.
No estoy muy seguro, pero los tenientes en campaña republicanos no creo que se tirasen dos años de formación, pues hubiese supuesto que salieron cuando la guerra estaba acabando.
Desechando la retórica, el quid de la cuestión es que el ejército nacional era un ejército y el republicano nunca llegó a serlo, como reconoce el propio Vicente Rojo en sus escritos.
Lo dejo por hoy, buenas noches.
74 alterego, día 15 de Junio de 2009 a las 23:33
#73, manuelp, no estoy de acuerdo contigo.
Los sublevados, a pesar de lo que se diga, tenía menos militares que el Frente Popular, lo que pasa es que "militarizó" a sus milicias, mientras el FP "milicianizó" a su ejército.
Franco tenía menos generales que el FP, igual o más coroneles y menos oficiales, lo que pasa es que ascendióa los que tenía, y como se quedó sin oficiales creó los alféreces provisionales, algunos ascendieron a tenientes y a capitanes (por méritos de guerra o necesidad), pero eran los mismo provisionales.
Franco sacó, en total, 198 promociones que supusieron más de 28.000 alféreces.
No se cuantas promociones salieron de Tenientes en Campaña, (he leido por ahí que casi 30.000, pero me parece exagerado) ni cuantos cumplieron el plan de estudios o fueron elegidos por sus antecedentes políticos. De lo que no me cabe duda es que su influencia en la guerra fue mucho menor.
75 splash, día 16 de Junio de 2009 a las 00:20
Yo a lo mío, ¿o nó?
Replanteamiento de la cuestión del Antimeridiano (1566)
La presencia española en Filipinas, iniciado el asentamiento de Legazpi amparado por el éxito de Urdaneta, va a dar lugar a un replanteamiento, en términos mucho más serios, de la cuestión del antimeridiano, siendo el problema enfocado de un modo diferente desde el seno de ambas sociedades políticas rivales, España y Portugal. Mientras que España debatirá este asunto en la propia Corte, una vez conocida la noticia, Portugal llevará a efecto su protesta formal en el escenario de la disputa, sin que ello trascienda a la corte portuguesa, que no se manifestará al respecto (según López de Velasco, Descripción Universal de las Indias, pág. 5 sí existen protestas formales por parte del Rey de Portugal en sendas cartas dirigidas a Felipe II en 1568 y 1569).
http://www.nodulo.org/ec/2008/n082p01.htm
76 splash, día 16 de Junio de 2009 a las 00:33
Lo que parece claro es que los españoles eran celosos de que no se abusara de los nativos, pues eso añadía dificultades a su labor colonizadora.
En cualquier caso, y al margen del hostigamiento portugués, la situación de los españoles en Cebú es, decimos, y lo es desde el primer momento, muy precaria.
Legazpi, tras la retirada portuguesa del 1 de enero de 1569, envía a Nueva España al patache San Lucas, con el capitán Juan de la Isla al mando, en busca de socorros. La situación es bastante desesperada porque la San Lucas es la única nave disponible, habiendo sufrido la Capitana un naufragio en las Islas de los Ladrones, y la Almiranta un incendio en las escaramuzas con los portugueses (quedando inutilizada y siendo reutilizada para la construcción de un nuevo navío){41}.
A continuación, sobre todo ante la escasez de municiones y de víveres (lo que, para lograrlos, se sucedieron conspiraciones entre los soldados, así como otros desórdenes y abusos sobre los indígenas), Legazpi opta por trasladar el grueso de la expedición a Panay, dejando en Cebú una guarnición dirigida por el maestre de campo Martín de Goyti, y en la que también permanecen algunos agustinos, entre los que se encuentra Martín de Rada, quizás el más autorizado de los frailes.
http://www.nodulo.org/ec/2008/n082p01.htm
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