Pío Moa

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El año de la Constitución (I)

3 de Agosto de 2010 - 08:56:15 - Pío Moa

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****”Sr. Moa: he estado unos días de vacaciones en la Costa Brava, coincidiendo con la  victoria española en el Mundial de fútbol.  El entusiasmo de la gente era como para verlo, espectacular. Lo que me demuestra que una cosa es la gente común, el catalán real y otra los políticos catalanes. Todos esos políticos, yo creo que sin excepción, traicionan en Cataluña el verdadero sentimiento de la gente. Pero son los políticos los que mandan, los que se expresan y los que deciden. Y una enorme masa de catalanes se queda así sin que nadie dé expresión y decisión política a sus verdaderos intereses, ya que los políticos y los periodistas se arreglan siempre para mentir y presentar con colores bonitos sus porquerías. Haría falta un trabajo largo que los desenmascarase, pero he visto que en Cataluña, aun más que en el resto de España, los medios parecen los de una dictadura: en ciertas cuestiones actúan como por consignas. Hay mucho trabajo que hacer, pero muy poca gente dispuesta a hacerlo hoy por hoy.”. J G. R.

 

 ****Un trabajo muy interesante: http://vinamarina.blogspot.com/

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 EL AÑO DE LA CONSTITUCIÓN (I)

   Así como el año 1976 fue el de las reformas de Fraga y de Fernández-Miranda y el 77 el de la reforma de Suárez y las primeras elecciones democráticas, el 78 lo sería de la Constitución, en torno a  cuya elaboración giraría la actividad política. Para elaborarla se nombró la citada ponencia de siete personas de diversos partidos; a su vez,  una Comisión Constitucional parlamentaria examinaría  las propuestas de la ponencia antes de que se votara  el proyecto definitivo por las Cortes y luego por referéndum, ya en diciembre. En el último tercio de 1977, la ponencia había elaborado un anteproyecto que generó mucha polémica. Los puntos en disputa se referían a la educación y  la cuestión religiosa, al significado o alcance del derecho a la vida, al carácter de las autonomías, a la inclusión del término “nacionalidades”,  y a otras cuestiones menores. Un sector de la Iglesia criticaba la ausencia de toda mención de la divinidad.  

   

A fines de enero del 78, AP celebró su congreso y afirmó en sus mítines que no votaría la Constitución si esta mantenía el punto de las nacionalidades y algunos otros. Pronto cuajó en la ponencia una alianza informal, mayoritaria,  entre UCD y AP, que pareció solventar problemas como los citados, pero “Suárez y Gutiérrez Mellado”  prefirieron “no dar esa capital batalla”. Aquel pacto tácito, al frenar a la izquierda y a los nacionalistas, disgustó al PSOE hasta el punto de que su ponente, Peces-Barba escenificó una retirada espectacular el 6 de marzo, por discrepar sobre la libertad de enseñanza. Era un movimiento calculado para asustar a la UCD y romper la “mayoría mecánica” con AP,  mientras  Roca y  Solé Tura profetizaban desastres si no se satisfacían sus exigencias. La presión fue efectiva, aunque la  ponencia continuó sin Peces-Barba, pues Suárez y Abril Martorell, buscando una  imagen más “progresista”,  pasaron a una alianza de hecho con la izquierda y los nacionalistas. Fraga lamentaba: “Los ponentes de UCD siguen haciendo concesiones injustificadas e innecesarias a los nacionalismos, que aprovechan bien el chantaje socialista”. Aun así, Fraga tenía mucho protagonismo, por ser el más experto en Derecho constitucional: “Suárez me da su versión de la crisis y de sus posiciones constitucionales; dudo que las tenga, para él todo es negociable”.  El 16 de marzo terminaba la labor de la ponencia, admitiendo las nacionalidades, término preñado de peligros, abanderado por el comunista Solé, el nacionalista Roca y el ucedeísta Herrero de Miñón.

  

El proceso seguía en medio de los problemas económicos habituales y de un terrorismo cada vez más peligroso. Los atentados más destacados del trimestre, pero de ningún modo los únicos, fueron, el 15 de enero, el incendio del teatro Scala, de Barcelona, con cuatro muertos; diez días  después, el  asesinato de Joaquín Viola y su esposa en Barcelona;  el 17 de marzo una bomba contra la central nuclear en construcción de Lemóniz, en Vizcaya, con dos obreros muertos y otros heridos, y grandes daños materiales; y el 22 de marzo, el asesinato del director general de Instituciones Penitenciarias, Jesús Haddad.  Tuvo lugar también un sospechoso incendio del histórico pazo de Meirás, perteneciente a la familia Franco.

  

El  ataque al Scala provino de la reconstituida FAI (Federación anarquista Ibérica), ligada a la CNT. Pareció volver el viejo pistolerismo ácrata, pero los autores fueron pronto detenidos y la  CNT perdió crédito e influencia, al ser trabajadores las víctimas. El matrimonio Viola fue asesinado por el terrorismo nacionalista catalán del mismo modo que lo había sido Bultó, adhiriéndoles un explosivo al cuerpo; Viola había sido alcalde de Barcelona durante un año largo, hasta diciembre de 1976. La bomba de Lemóniz fue obra de la ETA, que, al revés que la CNT-FAI, no perdió prestigio por haber matado a varios obreros. El asesinato de Haddad lo realizó el GRAPO.

 

  En cuanto a los partidos, la UCD aplazó las elecciones municipales por tener poca organización todavía a esos niveles. Aparte, se resentía de los personalismos  de los llamados “barones”, políticos con poder en las regiones o en el aparato, a quienes trataba de meter en vereda Abril Martorell, ambiciosa mano derecha de Suárez. En marzo, Abril sustituía al dimisionario Fuentes Quintana al frente de la economía, y al propio Suárez en las comparecencias parlamentarias comprometidas, pues el presidente, de oratoria poco brillante, prefería los acuerdos personales a espaldas de las Cortes.

   

  AP sufría problemas aún mayores, por la decepción electoral y la incertidumbre sobre el camino a seguir. Unos, sugestionados por el éxito de UCD, querían migrar “al centro”, y  otros lo consideraban una claudicación. Hubo algún trato con Fernández-Miranda, muy decepcionado de Suárez. Un  “europeísmo” algo barato y mendicante, casi unánime en la clase política,  lo expresaba así  Fraga: “Para España, la integración europea es algo más que un problema de política exterior o una cuestión económica; es la liquidación de una polémica histórica y una condición básica de la consolidación de un sistema político”. Se trataba de pura autosugestión.

  

El PSOE, mejor aglutinado en torno a Felipe González y disciplinado por Alfonso Guerra, tomó la línea de descalificar moralmente al gobierno, a los empresarios y a la administración, suponiéndolos a todos  más o menos corruptos e indignos de confianza. Se trataba de una auténtica osadía, habida cuenta de la trayectoria del propio PSOE, pero le produjo pingües rentas políticas.

 

   Peor le iba al PCE. La línea moderada y razonable de Carrillo iba contra las tradiciones del PCE y encontraba  oposición interna o desanimaba a muchos antiguos y nuevos militantes. Pero Carrillo, más realista,  percibía claramente que mostrarse al viejo estilo  reduciría mucho más sus votos. Menudeaban las expulsiones, sobre todo en el sector asturiano, el más radicalizado. El PSUC, igualmente stalinista, se mantenía con mayor ánimo gracias a su considerable éxito electoral, y, de acuerdo con la tendencia inaugurada por los nacionalismos resurgentes, ampliaba su autonomía con respecto a la dirección general del PCE.

  

  El 17 de abril se publicaba el proyecto de Constitución,  y el 5 de mayo la labor constitucional pasó a la Comisión Parlamentaria, que debía examinar y discutir el proyecto de la ponencia. Volvió la mayoría derechista: 19 votos de UCD y AP sobre 17 contrarios. En la mecánica parlamentaria, la izquierda y los nacionalistas podían discutir y hacer admitir algunas de sus propuestas, pero tendrían que aceptar su minoría. Tal aceptación no ocurrió. Aprovechando una propuesta  de UCD sobre posible suspensión de libertades públicas en casos excepcionales de lucha contra el terrorismo, el PSOE amenazó, el 18 de mayo, con abandonar la Comisión, afirmando, por boca de Guerra, que iba a ser “la Constitución más reaccionaria de Europa, obra de UCD y AP”. Ello crearía un nuevo escándalo y suponía un verdadero chantaje para desarticular la mayoría de centro-derecha. Jugada arriesgada, pues Suárez podía aceptar la automarginación socialista y enfrentarla a un referéndum final como en 1976. Pero tras la dimisión de Peces-Barba de la Ponencia (luego entró en la Comisión), el PSOE conocía bien la debilidad de  una UCD ideológicamente insegura y atenazada por su necesidad de “vender imagen”  progresista, de centro-izquierda.

   

Y, efectivamente, Suárez volvió a claudicar. Inclinado a evitar el debate público y a los encuentros personales semisecretos, encargó a Abril Martorell que se entendiera con Alfonso Guerra al margen de  la Comisión, a fin de llevar a esta los artículos a votar,  ya preparados y acordados, imponiéndolos por disciplina de partido. Así, la elaboración constitucional pasó a una fase solo a medias parlamentaria, pues los acuerdos claves se tomaban en almuerzos y cenas entre Abril y Guerra. El arreglo fue aceptado por comunistas y nacionalistas, por evitarse la comprometedora dialéctica de Fraga. Se produjo un reagrupamiento de hecho de la UCD con los socialistas, nacionalistas y comunistas, quedando desplazada la derecha conservadora.

  

Ni Abril ni Guerra eran expertos en Derecho constitucional, al revés que Fraga, Herrero o en menor medida Peces-Barba.  Abril  había estudiado ingeniería agraria y ciencias políticas, y había presidido la diputación provincial de Segovia en 1969, donde Suárez era gobernador civil. Guerra había estudiado peritaje industrial y algunos cursos de letras. Su noción de las leyes iba poco más allá de pretender el entierro de Montesquieu, pero afirmó de su socio: “En cuanto a formación jurídica, Abril Martorell es un patán”.  En estas peculiares circunstancias sin la exigencia democrática de luz y taquígrafos, avanzó el proyecto constitucional.

 

   Estas maniobras indignaban a AP. Silva y Fernández de la Mora amenazaron con dejar la Comisión, y finalmente AP se retiró, el 24 de mayo, y también la abandonó el PNV. Esta vez la retirada preocupó menos a los demás, y tuvo poca repercusión. A los cinco días, Fraga conseguía la vuelta de su partido a la Comisión, condicionada a la discusión artículo por artículo “con luz y taquígrafos”. Condición que no se cumpliría, pues, reconoce el mismo Fraga, siguió actuando el “consejo gastronómico” de Abril y Guerra solo “de modo menos indiscreto”.  AP había logrado en la Ponencia facilitar los referendums y otras formas de democracia más o menos directa, pero la Comisión echó abajo tales iniciativas, tomando una orientación más resueltamente partitocrática.

   

  En los partidos continuaba la dinámica anterior. Abril Martorell trataba de meter en cintura a los “barones”. Aunque la ejecutiva dimitió para facilitar la reorganización del partido, la mayoría se había apuntado a UCD por sus ventajas prácticas, pero no respetaban excesivamente a Suárez, ni Abril tenía autoridad bastante para imponerse. El partido, mezcla de democristianos, socialdemócratas y azules, estos jugando a un mayor izquierdismo, carecía de ideología coherente, si bien el poder y sus expectativas atenuaban las diferencias.

 

   AP, falto de poder, sufría más duramente las tensiones centrífugas, aumentadas por el centrismo de un Fraga ansioso de ganar imagen “tolerante”, por más que la izquierda y UCD mostrasen poca tolerancia hacia su partido. Silva, Fernández de la Mora y otros exteriorizaban su descontento, y AP amenazaba disolverse en taifas.

 

  Areilza volvió a la política fundando el partido  “Acción Ciudadana Liberal”,  que no llegaría a alzar el vuelo. Fuerza Nueva realizaba mítines  que solían ser contestados con violencias. El Partido Liberal celebró su II Congreso sin pena ni gloria.

  

  En el PCE también se agravaban los problemas. En su IX Congreso, realizado en abril, Carrillo impuso la supresión del término “leninismo”, quedando solo en “marxista”. El cambio, aunque doctrinalmente significaba muy poco, constituía una mutilación en el orden psicológico e identitario. La expresión “marxista-leninista” la había adoptado Stalin  y la adoptaban también los grupos maoístas. La medida provocó cierta crisis interna y numerosas expulsiones, siendo las secciones catalana y asturiana las más reacias al abandono. Pero Carrillo estaba convencido de la necesidad del cambio para conseguir votos. Estos aumentarían poco, lo que profundizaría la crisis del partido.

  

  Mucho mejor le iba al PSOE,  cuyos políticos estaban más que satisfechos con los cargos logrados en las elecciones pasadas y las expectativas de controlar pronto el poder en el conjunto de España. En abril recibían el refuerzo del PSP de Tierno Galván,  cuyos atribulados dirigentes prefirieron evitar una posible “travesía del desierto” y se sumaron a sus anteriores rivales. La fiesta del 1 de mayo fue unitaria de los sindicatos y partidos de izquierda, con profusión de banderas rojas, también republicanas, puños en alto y tono muy marxistizado. Pero a los pocos días González habló de abandonar el marxismo, levantando una polvareda, y Guerra aclaró que el PSOE seguía plenamente marxista.  

 

   Pujol, en Cataluña, resentía la moderación y el prestigio de Tarradellas. Este expondría una orientación, muy irritante para Pujol: “No creo en lo que llaman países catalanes”,  “Tenemos la obligación de hacer de España un gran país”,  “Mi patria es España”. No solo trataba de calmar los extremismos en Cataluña, sino de convencer a Ajuriaguerra de participar en las tareas constitucionales.  El PNV exigía la inclusión de Navarra en lo que llamaba Euskadi, y el PSOE estaba de acuerdo, contra la voluntad de la mayoría de los navarros. Algunos sectores socialistas navarros, encabezados por Víctor Manuel Arbeloa harían volverse atrás al PSOE. Tarradellas, de todas formas,  terminaría fracasando en Vascongadas y en Cataluña. El catalanista Roca hablaba de España como “nación de naciones”, un contrasentido lógico, jurídico y político: una nación de naciones solo puede ser un imperio.

  

  Se aprobaron preautonomías en Castilla-León, Extremadura y Baleares, el PNV exigía transferencias antes de la Constitución y las obtuvo, así como Aragón y Valencia. En esta, importantes manifestaciones públicas rechazaban la catalanización. El intento de crear un nacionalismo castellano reunió en Villalar, sitio de la derrota comunera 457 años antes, a unas 15.000  personas, interviniendo comunistas, PSOE  y UCD --cuyo representante fue abucheado (“¡menos burguesía, más autonomía!”)--. Fue sustituida la bandera del ayuntamiento por otra “republicana”. Un grupo de AP con banderas nacionales fue recibido al grito de “Vosotros, fascistas, sois los terroristas”, agredido físicamente y quemadas las banderas. Hubo 17 heridos, algunos niños.

    

También en abril, Antonio Cubillo sobrevivió  en Argel a un atentado que le dejó secuelas. Tras el intento parece haber estado el gobierno español, preocupado por las acciones terroristas del MPAIAC y por su constante agitación internacional, instigando a la OUA (Organización para la Unidad Africana) a “descolonizar” las islas Canarias”, y tratando de llegar a la ONU, con apoyo de varias dictaduras africanas, sobre todo la argelina. Argelia aspiraba a controlar también el Sahara ex español a través del Frente POLISARIO, que mantenía una guerra con Marruecos. (El atentado marcó el declive del MPAIAC. Cubillo sería indemnizado en 2003 con 150.000 euros (24 millones de pesetas) por orden de la Audiencia Nacional española)

  

Continuaban los disturbios de presos comunes, con autolesiones. En aquel segundo trimestre, el terrorismo nacionalista vasco asesinó a ocho personas, entre ellas un niño. El caso más  publicitado fue el del periodista bilbaíno José María Portell, el 28 de junio, un intermediario en negociaciones del gobierno (Martín Villa) con la ETA. Portell había escrito libros más bien favorables a la imagen de los terroristas y propugnaba la negociación, pero los etarras desconfiaron de él y lo mataron. La ETA iba logrando tal poder intimidatorio que sus amenazas bastaron para hacer dimitir a un ayuntamiento vizcaíno en pleno,  reseña Fraga.

  

Comentarios (113)

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1 berkelio, día 3 de Agosto de 2010 a las 09:10
Hola a todos.

Acerca del comentario de J.G.R. que abre este blog, hay que decir que, en Cataluña, los que se sienten españoles -que sin duda son muchos- son políticamente pasivos. Aunque ninguna ley se lo prohíbe, es un hecho -difícil de entender, al menos para mí- que han renunciado a la acción política. Sólo así se explica que el idioma español -que sin duda es el mayoritario, y en todo caso es el único que todos hablan y entienden- esté legalmente perseguido y hasta sancionado su uso. El idioma catalán no es hegemónico en la sociedad catalana, pero sí lo es -más que hegemónico, es exclusivo- en el "Parlament" y en los debates políticos de todos los partidos, con la sola excepción de los Ciudadanos y de UPyD (el PP no es excepción en esto). Quizá este abstencionismo suicida de los no nacionalistas sea transitorio, y se acabe cuando se harten del trato que reciben. Ha habido el brote de Ciudadanos, y no se sabe aún qué puede hacer UPyD. Pero mientras el abstencionismo siga, la mayoría (o casi) "españolista" seguirá siendo ignorada (o mejor, acosada) en la toma de decisiones política. El que no participa renuncia a decidir.
2 sinrocom, día 3 de Agosto de 2010 a las 10:14
1
berkelio.

De su post de ayer.

No es nada extraño, por tanto, que un diputado del Plaid Cymru en el Parlamento de Westminster, haya presentado en la Cámara una moción de apoyo a la integridad del "Estatut", repudiando los recortes del TC. Entre otras cosas, dice:

Catalonia is a nation. That is how Catalans see it and that is certainly how we see it from here.

This EDM is designed to show our support and solidarity with the people in Catalonia and their right to democratically determine their own future.

Traducción:
Cataluña es una nación. Así es como lo ven los catalanes y así es ciertamente como lo vemos nosotros desde aquí.

Esta moción es para mostrar nuestro apoyo y solidaridad con el pueblo de Cataluña y su derecho a decidir democráticamante su propio futuro.

Enlace:
http://www.plaidcymru.org/content.php?nID=14;ID=19....
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Entre este post y su numero 1 de hoy, existe cierta contradicion. Hoy esta usted afirmando....

Acerca del comentario de J.G.R. que abre este blog, hay que decir que, en Cataluña, los que se sienten españoles -que sin duda son muchos- son políticamente pasivos. Aunque ninguna ley se lo prohíbe, es un hecho -difícil de entender, al menos para mí- que han renunciado a la acción política. Sólo así se explica que el idioma español -que sin duda es el mayoritario, y en todo caso es el único que todos hablan y entienden- esté legalmente perseguido y hasta sancionado su uso.
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Yo creo que los separatistas britanicos deberian de ocuparse de sus asuntos y dejar los temas de Espanha en paz. Lo que si se tiene que denunciar en Europa es el atropeyo tan tremendo que sufren millones de espanholes en catalunya a los cuales se les castiga hasta por usar el castellano, la lengua oficial segun la Constitucion de todos los espanholes. El tema de Catalunya deberia de ser bien estudiao en el parlamento europeo y este deberia de aplicar las sanciones correspondientes, a esta region espanhola que incumple y se salta a la torera la Constitucion que los espanholes votaron en el 77. Llevando a cabo politicas totalitarias, totalmente contrarias a los princios de la UE.
3 Katakrok, día 3 de Agosto de 2010 a las 10:32
"Una cosa es la gente común, el catalán real y otra los políticos catalanes", claro, claro, porque, como todo el mundo sabe, a los políticos catalanes los han elegido los extraterrestres, no los ciudadanos catalanes.
4 Hegemon1, día 3 de Agosto de 2010 a las 10:37
3#

Tienes razón. No se puede hacer nada. Los ciudadanos se han expresado multitud de veces con un 90 y pico % de apoyo a la independencia en esos referendums que se marcan en Cataluña.

El apoyo social al nacionalismo radical antiespañol creo que todos lo vemos claro. ¿Tú no?
5 berkelio, día 3 de Agosto de 2010 a las 10:46
Sinrocom (#2), en mi post de ayer mi limité a transcribir las palabras de un diputado del Plaid Cymru (partido nacionalista galés). En ningúm momento me hice solidario de ellas. ¿Por qué las transcribí? Porque creo que es importante que los españoles (algunos de ellos, al menos) se enteren de estas cosas.

La solidaridad entre los separatistas europeos de todos los países es, independientemente de cualquier valoración que merezcan, algo del todo previsible, yo diría que hasta natural. No es sólo el Plaid Cymru, desde luego. Los separatistas flamencos del NVA -reciente vencedor en las elecciones de Bélgica- han llegado a enviar representantes para avalar las consultas independentistas de Cataluña. En el Parlamento Europeo está el grupo "European Free Alliance" que reúne a los separatistas de los distintos países. Allí están, por ejemplo, Oriol Junqueras (de ERC), junto con Jill Evans (del Plaid Cymru), y Frida Brepoels (del NVA). He aquí el enlace:
http://www.e-f-a.org/home.php
6 sinrocom, día 3 de Agosto de 2010 a las 10:48
3
?Que? ?un 30% de los catalanes?, ?Y que pasa con el 70% restante?.
7 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:02
#6, Eso pregunto yo, ¿donde se meten el 70% restante que deja hacer?

Pues deja hacer porque aunque no son independentistas creen que el nacionalismo les reporta ventajas económicas.
8 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:05
Sinrocom, Berkelio,

Precisamente es esa alianza la que nos beneficia, ningún país europeo reconocerá la independencia de una región (de Europa Occidental) por que también tiene problemas separatistas.

Ese diputado galés es la garantía de que el Reino Unido no reconocerá nunca la independencia de Cataluña.
9 Hegemon1, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:15
Al igual que Suarez en la transición, Aznar, no se muy bien pro qué, traicionó a gran parte del electorado catalán desterrando a Vidal Quadras que en el 95 consiguió 17 escaños para el PP. A petición de Puyol, que veía al Fisico una amenaza, Aznar renunció a dar la lucha a Cataluña y desde entonces gran parte de los catalanes están huérfanos. Aznar, que ayer defendía pos su visión europeista y el papel que él creía debía tener España en Europa, ahora lo critico por su falta de visión de Estado y por su falta, en este caso, de patriotismo.
10 Hegemon1, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:19
Cuando digo "como Suarez en la Transición" me refiero a los "trapicheos" y a las ventas del Estado y de España que Suarez hizo, según nos comenta Moa. No sólo para con los nacionalistas sino con la izquierda. Suarez lo hizo por oportunismo político y ambición. Aznar por un mal cálculo y peos maniobra, no sé muy bien por qué, a pesar de que Aznar, para mi, si tiene principios y las ideas claras de lo que debe ser España.
11 Hegemon1, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:20
¡¡y por cierto!!..¡¡COPE quién te ha visto y quién te ve!!
12 olioagua, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:25
Guardando las distancias con el tándem Suarez , persona no muy inteligente, pero astuta, y Abril Martorell, el oportunista, éste último contaba que le prestó a Suarez un libro de introducción de economía para que aprendiese a manejarse y que Suarez se lo devolvió porque no fue capaz de pasar de la segunda página.
Episodio que nos trae a la memoria las dos tardes de Jordi Sevilla para aleccionar a Zp.
13 sinrocom, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:28
7
alterego

Pues deja hacer porque aunque no son independentistas creen que el nacionalismo les reporta ventajas económicas.

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Pero eso no es verdad. Hay que ver como esta Catalunya desde que empezo esta ultima ola de nacionalismo. Esta cayendo en picado. Los separatistas la estan llevando a la ruina.
Una Catalunya mas acorde on el resto de Espanha, seria la ninha bonita. Y por supuesto la region mas prospera, (que en estos momentos no lo es).
14 phrynegr, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:33
El escrito que ha recibido el señor Moa refleja en parte un comentario que hice ayer sobre la distancia que tienen los politicos catalanes y su población.

No es que a los políticos catalanes les hayan elegido los extraterrestres sino que seguramente la alternativa más racional y menos nacionalista es muy mala. Es decir, si yo tuviera que votar en Cataluña no sabría a quién hacerlo y el remedio menos malo sería votar a CiU. Coincido con Hegemon en que la única posibilidad que ha tenido la derecha en Cataluña ha sido con Vidal Quadras pero ya sabemos lo que pasó. Cataluña vive la misma crisis de políticos de medio pelo que vive el resto de España.
15 berkelio, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:35
Alterego (#8), creo que tu apreciación no es del todo correcta. Los nacionalistas escoceses -que son más fuertes que los galeses- están en el gobierno de Escocia y tienen programado un referéndum independentista para los próximos meses. Y en Inglaterra se tiene asumido que Escocia es una entidad nacional, que se unió a Inglaterra en 1707 por decisión de su Parlamento, y que puede separarse si quiere. Los ingleses tenderán, lógicamente, a ver a Cataluña como un caso análogo.

Por otra parte, los separatistas flamencos del NVA han ganado las elecciones de Bélgica y es muy probable que formen el próximo gobierno -de Flandes y de Bélgica-. En Bélgica los separatistas no son un incordio en un país por demás bien unido; son medio país, o más. Bélgica está ya de hecho dividida en dos zonas lingüísticas sin comunicación entre ellas: la flamenca y la francófona (Valonia). Lo único que impide la total separación es la falta de acuerdo sobre el "status" de Bruselas, que viene a ser una isla francófona dentro de Flandes.
16 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 11:51
sinrocom, tienes toda la razón respecto a la situación económica de Cataluña, pero la percepción de muchos catalanes no nacionalistas es que siguen siendo la única isla de prosperidad en una España en crisis.

El mensaje nacionalista ha calado, y muchos no saben a que atenerse y piensan que es mejor no hacer nada.
17 Enmanuel, día 3 de Agosto de 2010 a las 12:02
Siempre que se habla de la Constitución de 1978,especialmente en relación con su nueva división autonómica del Estado, se alude a los llamados "padres de la Constitución", políticos y juristas,y no se trata de indagar de donde les vinieron las Ideas nuevas, como la del Autonomismo. Entiendo que los periodistas hagan relatos sobre si hubo reuniones entre unos y otros, portazos, pactos, etc., pero una información más profunda debería buscar la fuente de donde les venían a aquellos "constitucionalistas" las Ideas nuevas, puesto que las demas sencillamente bastaba copiarlas de otras constituciones. El autonomismo era una Idea nueva incorporada por primera vez a una Constitución en el sentido de promover una nueva separación de poderes, los nacionales o centrales y los locales o regionales. Cuando se habla de la Constitución norteamericana y su separación de poderes se remite uno a Montesquieu, el verdadero padre de la Idea adelantada parcialmente por el filósofo ingles John Locke. En el caso de España se ha escrito (p.ej.,Manuel F. Lorenzo:"Idea leibniziana de una Constitución Autonómica para España en Ortega", en Ll.X.Alvarez & J. de Salas, La última filosofía de Ortega y Gasset, Universidad de Oviedo, 2003)que el "padre filosófico" de la concepción de una división autonómica general del Estado Español fue el filósofo Ortega y Gasset, al que tuvieron muy en cuenta los principales políticos y juristas que elaboraron la Constitución como Fraga o los políticos de la UCD. Esto hoy se olvida o no se conoce suficientemente. Y de ahí los problemas conceptuales que crean confusión entre autonomismo, federalismo, confederalismo, etc.Hoy la mayoría de los españoles y sus políticos estan confusos y perdidos al afrontar las cuestiones más básicas sobre ¿que es el autonomismo?, ¿porque lo propuso Ortega como solución original para los problemas históricos españoles?, etc. Cuando alguien no entiende la separación de poderes del entre el ejecutivo y el legislativo, rapidamente se le recuerda a Montesquieu para que lo lea y salga de su ignorancia sobre lo que debe ser la democracia liberal. Cuando alguien, como tantos políticos e incluso catedráticos de derecho (Hay mucho vulgo que habla latín, como decía el padre Feijoo)confunde autonomismo con federalismo, no suelo ver a periodistas diciendo: so bruto, lee la Redención de las provincias de Ortega o sus discursos en la Cortes republicanas, especialmente "Federalismo y autonomismo". Claro Ortega no es un frances como Montesquieu. Así nos luce el pelo.

Un saludo
18 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 12:03
Berkelio,

El caso de Escocia está claro, pero buscar analogías entre Escocia y Cataluña es realmente difícil. Además la independencia de Escocia será de "esa manera": con la reina de Inglaterra como monarca, con una politica exterior común, una libra pareada, etc... Otra cosa es el caso gales por el que los ingleses no tragan.

Respecto a Bélgica, lo de los separatistas flamencos no es una secesión "a la catalana" sino una partición a los "checoslovaca" ya que los flamencos ocupan la mitad del territorio y son más de la mitad de la población.

Pero fijate que ahora el NVA da marcha atrás, porque está muy bien decir unas cosas en la campaña y otras hacerlas desde el gobierno, porque si se acaba Bélgica se acaba el NVA, Valonia seguramente se integrará en Francia (lo que no disgusta a sus habitantes), Flandes no tendrá otro remedio que integrarse en los Paises Bajos (no se sabe muy bien como) y Bruselas ni para uno ni para el otro, ... por fin la UE tendrá su ciudad estado.

En Flandes han descubierto que una cosa es votar a un partido separatista y otra es separarse.
19 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 12:07
Enmanuel, para mi está clara la traición de Suarez.
20 manuelp, día 3 de Agosto de 2010 a las 12:17
Bien, en todo el proceso de la Transición si hay una cosa clara es el tremendo auge que vivió el PSOE, surgiendo prácticamente de la nada, y además el PSOE de González y Guerra- que incluso se tuvo que presentar a las elecciones de 1977 con la etiqueta de renovado frente al histórico de Llopis-, lo cual lleva a preguntarse cual fue el origen de semejante resultado inesperado para casi todos.

A estas alturas, pocas dudas pueden caber de que la causa de ello fue el apoyo internacional recibido, general (Francia, USA,Alemania, etc) y cuantiosísimo (millones y millones), lo que hizo que el otro partido que recibió apoyo extranjero, el PCE (URSS, Bloque del Este, etc), se quedará lejísimos en representatividad opositora.

Como en política- como en la vida-, el que paga manda( de una manera o de otra), es evidente que una palanca imprescindible para optar al poder político en España es el apoyo internacional- no en vano la única instancia que fue capaz de obligar a Zapatero a una rectificación (aunque tímida) de su politica suicida fue la presión de los gobiernos internacionales-, es evidente que cualquier alternativa politica a los socialistas debe buscar el apoyo de las instancias afines del extranjero.
Es España es complicado, porque romper la servidumbre politica con Francia puede traer enormes problemas, sobre todo porque ni USA ni Alemania están por la labor de disputarle a Francia su área de interés en España.

Ahora bien, si surgiera en España un movimiento político que tuviese claro esto y se orientase en el sentido del gobierno de Aznar, de desvinculación de Francia y vinculación a USA, podría cambiar el panorama, pero hay que tener claro que no sería sin grandes conflictos, a los que habría que estar dispuestos, porque para retirarse a la primera dificultad (como el PP) más vale no empezar.

Y a quien no le guste ninguna de las dos alternativas y piense que España puede pintar, hoy, algo por sí misma, sin necesidad de vincularse a Francia ni a USA, pues recomendarle que estudie la historia reciente y reflexione si esto es factible.
21 Hegemon1, día 3 de Agosto de 2010 a las 12:34
Auqnue se empeñen los nacionalistas vascos o catalanes, nada tienen que ver Escocia o Gales con Vasconia o Cataluña en España. Escocia y Gales siempre fueron entidades nacionales (o como sea esto) independientes de Ingalterra. En España no hubo un proceso bélico como el sufrido en las islas para anexionarse Gales primero y Esocia después. Ya no entro en Irlanda que es más radical aún. Incluso entre Escocia e Inglaterra siempre hubo violentas luchas, guerras, masacres que jamás se dieron entre Castilla y Cataluña, sobretodo proque esta pertenecía a Aragón. Entre los reinos españoles se tenía una identidad común que era la española. Ya lo hemos hablado aquí pero en Inglaterra no se tuvo conciencia de ser "ingleses" como se tuvo en España de ser "españoles" En Inglaterra no se creó una conciencia nacional y cristiana que dió lugar a ninguna reconquista como surgió en España por culpa de los musulmanes. No se tuvo que reconquistar, recuperar un sentimiento nacional que para mi si se dió en España con la pérdida del reino visigodo. Si nos vamos más atrás, Britania no fué del todo dominada por Roma ni tan intensamente como lo fué Hispania la cual, para mi, tenía una identidad nacional mucho más acentuada gracias precisamente a Roma que la pudo tener Britania.

La formación del Imperio Británico es muy distinta a la formación de España.
22 berkelio, día 3 de Agosto de 2010 a las 12:36
Alterego, yo creo que el apoyo -o falta de apoyo- que un eventual proceso independentista en Cataluña pueda obtener en Europa, dependerá esencialmente del grado de consenso -o ausencia del mismo- que se perciba en el pueblo catalán, en cuanto a la demanda de independencia. Si la parte no nacionalista de la población sigue como hasta ahora, absteniéndose de toda participación en la vida pública, será "invisible" para los forasteros, y la apariencia de unanimidad independentista resultará de cegadora evidencia. Todo lo más, se distinguirá a los separatistas radicales de los que se conformarían con un estado confederal. En estas circunstancias, nadie en Europa moverá un dedo para oponerse al proceso de independencia. Máxime cuando se vaya haciendo patente que la alternativa confederal carece por completo de viabilidad.
23 bacon, día 3 de Agosto de 2010 a las 12:53
Efectivamente, en Cataluña hay unos políticos que parecen claramente más nacionalistas que la población.
Aquí nadie quiere una democracia directa, con un referendum para cada cosa importante que se discuta.
La izquierda llama populista o demagogo a cualquiera que lo proponga. Les queda explicar si Suíza o EEUU son sistemas más pooulistas o demagógicos que el nuestro.
La idea de la izquierda es la siguiente:
"deben votarnos a nosotros, porque somos los buenos. Nuestros oponentes están identificados con:
a) el franquismo
b) la negación de libertades y derechos de mujeres, homosexuales, extrajeros, "naciones" dentro del "estado español"...
c) lo viejo, rancio, caduco, distante del pueblo, antiguo régimen, curas con sotana, militares conganas de gresca, imposiciones sobre cómo la gente debe vivir su vida, prejuicios...
d) los privilegiados.
Dado todo ello, el pueblo debe votarnos mayoritariamente. Si no lo hacen, es porque han sido engañados por la derecha y sus secuaces. Si la derecha ganase en las elecciones es porque el pueblo ha sido engañado o porque no ha sido lo bastante fuerte, no ha tenido la suficiente fe en nosotros, que somos los buenos"
--------------------
Manuelp ayer, 91
En buena parte, sí. Es cierto que, tras haber sido incapaces de contener las cargas de los escoceses en batallas anteriores, en Culloden los ingleses habían aprendido a hacer buen uso de sus bayonetas, lo que requería disciplina y valor [y un duro trabajo de los sargentos, que tenían que encargarse sin miramientos de los cobardes o indisciplinados] para no romper las formaciones y huir corriendo ante la avalancha que se les venía encima, y confianza ciega en el compañero que tenían al lado.
Pero también es cierto que los ingleses tenían la ventaja de ese disparo que podían hacer contra la carga de los escoceses, y que barrería a una buena parte de estos.
24 Hegemon1, día 3 de Agosto de 2010 a las 12:59
Franco optó al poder político con el apoyo internacional de unas potencias que años después fueron derrotadas, quedándose el Régimen sólo, sin ningún apoyo internacional, sin ninguna "palanca" ni vinculación a Francia ni a nadie, más bien lo contrario.

Aznar ¿qué apoyo internacional tenía?, supongo que el de aquellos sectores afines en ideología que nada más pueden esperar una victoria de su "compadre" político, pero nada más.

Ayer hablaba que precisamente Aznar intentó en Europa una postura independiente y fuerte. Se enfrentó a Francia e inlcuso a Alemania. Con Zapo ha vuelto una posición secundaria y dependiente. Aznar demostró que España, siendo fuerte en el interior puede tener peso en Europa. ¿No será precisamente que seguimos creyendo que nuestra vinculación a Francia o a otra potencia es esencial, vital?

La España de Aznar se creó su zona de influencia. Había intereses comunes con Polonia un país que tendrá mayor peso en la UE en un futuro. Aznar lo vió como vió unirse a Italia e incluso a Inglaterra. Recordemos el cabreo de Chirac y Shoreder cuando Aznar les tuvo hasta las 4 de la mañana negociendo por lo de Maastrich (o Niza) no recuerdo bien. Blair dijo al final de esa reunión que España había defendido correctamente sus intereses sin pedir cosas desorbitadas. Palabras parecidas las tuvo el Presidnete de Italia y Polonia aplaudió a Aznar. Las palabras de Shroeder y Chirac expresaban un evidente malestar. España desmostraba tener una postura independiente e incluso influyente fuera del eje franco-alemán.

Zapo ha hecho todo lo contrario. Como dije ayer para él volver a Europa es volver a ser dependientes de Francia. Ahora ni eso. No somos ni los segundos de nadie.
25 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 13:00
berkelio,

Para mi está claro que los no-nacionalistas catalanes son los que tienen que dar el primer paso.

Sobre lo de que Europa acepte la secesión no lo tengo tan claro, por un lado convertiria la península en un foco de inestabilidad (como los balcanes) que puede arrastrar Europa.

Además supondría reconocer a un estado terrorita (País Vasco) y a otro peligrosamente expansionista (Cataluña) con reclamaciones territoriales en terceros paises (Francia e Italia).

Sobre la confederación, yo no tengo nada contra eso, pero no conozco ninguna confederación "centrífuga", las que funcionan son las "centrípetas" (USA, Suiza) en que estados independientes se unen. Pero los nacionalistas catalanes no quieren una confederación, quieren una confederación asimétrica en la que Cataluña influya en el resto de España pero ésta no influya en Cataluña.
26 bacon, día 3 de Agosto de 2010 a las 13:10
Lo ideal sería una España lo más independiente posible, pero en un mundo como el actual, las alianzas parecen inevitables. Se me ocurre un motivo por el que el acercamiento a EEUU es mejor para nuestros intereses al acercamiento a Francia:
a Francia la tenemos al lado, lo que nos hace competidores naturales en, por ejemplo, productos agrícolas o la influencia en el Norte de África; con Francia tenemos que competir cada vez que nos sentamos a negociar cualquier cosa en la UE.
Como miembros de la UE ¿por qué tenemos que ser más amigos de Francia que, por ejemplo, Portugal o Alemania?.
27 berkelio, día 3 de Agosto de 2010 a las 13:21
Alterego, como ejemplo de confederaciones "centrífugas" se me ocurren la extinta URSS y Canadá. El antiguo Imperio Ruso era un estado unitario, y los bolcheviques decidieron convertirlo en un estado confederal de base étnica. La URSS era, legalmente, una confederación, aunque el poder real estaba en el partido comunista, que estaba rígidamente centralizado. En cierto modo, recuerda a lo que el PSOE está tratando de hacer en el "Estado Español". La estructura confederal de la URSS sirvió, sin embargo -a pesar de haber sido más que nada una ficción legal- para que, tras la caída del comunismo, el antiguo Imperio Ruso se haya dividido en quince estados independientes.

En el Canadá, la antigua estructura federal, en la que cada provincia era legalmente igual a las otras, ha dado paso a una situación en la que una de las provincias, Quebec, queda reconocida como una "sociedad distinta". Y es que el Quebec es étnicamente francés, mientras que el resto del Canadá es étnicamente inglés. Los estados federales son viables cuando hay unidad étnica -Alemania, USA-, pero no en caso contrario. Suiza parece un contraejemplo, pero es un país muy especial. La Suiza francesa -Ginebra, Lausana- es, a todos los efectos, una parte de Francia. Ginebra tiene mucho más contacto con Francia que con la Suiza alemana. Por su parte, la Suiza alemana es, culturalmente, una parte de Alemania, aunque una parte sumamente particularista (mucho más que la Suiza francesa respecto a Francia).
28 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 13:32
Buenos días a todos...

En España un estado federal o una confederación son imposibles puesto que sólo hay una nación. Yo estoy a favor de una confederación de estados ibéricos, pero con dos naciones: Portugal y España...
29 LeonAnto, día 3 de Agosto de 2010 a las 13:58
El problema catalán es un problema de desamparo, para los catalanes que tienen claro el cáncer nacionalista, muchos de ellos siguen votando PP, a pesar de los personajes que lo ¿dirigen? en su cúpula y en Cataluña, y, por otra parte, de lavado de cerebro, de una gran mayoría de masa amorfa catalana, pero que se siente española.
30 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 14:05
En Cataluña el problema no son esos desamparados que votan al PP. El problema son los desarraigados (extremeños, andaluces, murcianos... en fin sureños) que votan al PSOE, porque han reducido su vida, a luchar por tener y mantener una segunda vivienda en: Calafell, Segur de Calafell, Comarruga, Roda de Bará, etc. la Costa Dorada en definitiva. Como desarraigados carecen de principios políticos y han olvidado su identidad españolista... Hablan a sus hijos en catalán para que no tengan dificultades en el futuro, y aceptan su situación por lo que digo arriba...
31 LeonAnto, día 3 de Agosto de 2010 a las 14:11
berkelio: Quebec no es étnicamente francés, hay una ligera mayoría de origen francés, pero hay muchos descendientes de anglosajones y de las más distintas nacionalidades (chinos, italianos, españoles, indios, hindúes, ...), vaya un crisol de gentes (antes se decía razas), o lo que los useños llaman un "melting pot".

Luego, yo no sé qué manía tienen, sobre todo, los nacionalistas, no digo que lo seas tú, de "cargarse" a Suiza. El país helvético no es ni Francia, ni Alemania, ni Italia.
32 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 14:18
31

Bueno ya que ellos ponen a otros países como ejemplo, cuando ningún país es comparable, sino no sería un país. En la India viven un montón de personas que tienen un montón de lenguas distintas, sin contar a las religiones, que tienen una incidencia más capital si cabe en la conformidad de un Estado que la lengua, y sin embargo son un país perfectamente unido, con los problemas que pueda tener cualquier nación.

Querer poseer la independencia a través de un referendum, en el que no cuentan la mayoría de los dueños de un país, ni es democrático ni es legal ni es relevante en definitiva. Porque por esa regla de tres (vean la películas "Las Autonosuyas") cada rincón de la geografía, no ya española, sino catalana podría hacer lo mismo...
33 LeonAnto, día 3 de Agosto de 2010 a las 14:19
egarense: Sí ése es el principal problema, esos que tú has señalado y que yo he calificado como masa amorfa catalana, que se siente española, pero a los que han lavado el cerebro o cuando menos adormecido o anestesiado.
34 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 14:25
33

Sí, esa masa amorfa de ciudadanos... Pero la cauda de ese adormecimiento, no radica en Barcelona, sino en Madrid o Sevilla, porque a esa masa de adormecidos: primero la política los ha obligado a emigrar, y la política (desde Madrid) no los tiene en cuenta para nada. ¿Quién se preocupó de procurar que volviesen a sus raíces? Yo le responderé: NADIE. Los catalanes porque los utilizan, en Sevilla, porque así pueden mantener Andalucía como un conjunto de cortijos, y Madrid porque así se pueden dedicar a lo que se han dedicado siempre: el saqueo de España...
35 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 14:29
El precio que han pagado desde Madrid, para que los catalanes sean "prudentes" es el sacrificio de los miles de desarraigados que viven en Cataluña. Al final no ha servido para nada, porque esa solución es una solución que se basa en la debilidad, debilidad que ha servido que en Madrid "la casta" engorde la panza. No tener que preocuparse mucho por el futuro del país. Y así esa postura de debilidad, en lugar de mantener a Cataluña unida, han formado una nueva nación, porque sin los desarraigados Cataluña no es viable...

En todo caso yo soy de los que estoy dispuesto a dar mi vida por España, seguramente habrán algunos más...
36 berkelio, día 3 de Agosto de 2010 a las 14:52
LeonAnto, ¿crees que un estado confederal estilo Suiza sería viable en España? Yo no lo creo. Los catalanistas estarían encantados, la mayoría al menos, pero no veo que en el resto de España haya por ello el más mínimo interés.

Personalmente, no le veo solución al problema catalán. Creo que Cataluña se ha metido en un buen lío. Hay varias opciones, pero ninguna es ni siquiera mínimamente satisfactoria. Hay que elegir el mal menor, y en este caso incluso el mal menor es bastante malo.

Como he dicho algunas veces, básicamente hay dos caminos: el "camino flamenco" -secesión lingüística, monolingüismo catalán, después posiblemente (no necesariamente) secesión política-, y "camino occitano" -extinción del idioma catalán como lengua viva, quedando convertida en mero residuo folklórico-. Ninguno de los dos caminos me parece ni siquiera mínimamente atrayente.

Algunos hablan de la Cataluña de los siglos XVIII y XIX -y comienzos del XX- como de un ideal, tontamente abandonado, en el que los idiomas catalán y español convivían felizmente. La verdad, sin embargo, es que ésa fue una época de transición en el "camino occitano". Hacia 1920, el idioma catalán seguía vivo en el habla familiar, pero había quedado reducido a la situación de un "patois". Estaba totalmente excluido de la enseñanza y de cualquier medio de difusión pública. Nadie, o casi nadie, sabía escribirlo ni leerlo. Muchos ni siquiera sabían que podia escribirse ni leerse. De hecho, el catalanismo político es, en buena parte, una reacción contra este "camino occitano", un esfuerzo por evitarlo.

Para mí, estamos ante una fatalidad. Celebro que la decisión no dependa de mí.
37 Hegemon1, día 3 de Agosto de 2010 a las 14:58
Si me lo permitís, quiero resaltar las duras palabras del Torero Paco Camino contra la postura de la Familia Real y su silencio a la hora de defender la "Fiesta Nacional". Para mi ha dicho cosas que son verdades como puños y que se pueden extrapolar a muchas otras cosas en las que el Rey y la Familia Real no se "mojan". Ellos verán.

Indico aquí que no soy aficionado a los toros y que España tiene muchos signos culturales que nos identifican igual o más que la Fiesta Nacional. Pero la defiendo por razones obvias.
38 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 14:59
El drama no es que la solución depende de una sola persona. La cuestión es que muy probablemente ni siquiera el gobierno pueda resolverlo. Desdeluego carece de la voluntad de hacerlo. Pero aunque quisiera me temo que la autonomía de nuestro gobierno se reduce a una mera gestíón, de las decisiones de terceros.

Una confederación no es "legal" políticamente hablando, porque eso sería tanto como reconocer que los confederados serían naciones, y no es el caso. Cataluña o Galicia forman parte de España. No porque la historia así lo establezca o no, sino porque es la realidad. Para formar una confederación, primero habría que considerar a los miembros naciones, no hay otro camino.
39 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 15:22
Sin embargo una confederación ibérica sería posible, puesto que Portugal y España son dos naciones soberanas, y sería darle una patada en el cu.lo a ingleses, alemanes y franceses. Sin contar con que una liga con el Madrid, el Barça, el Benfica y el Oporto, sería mucho más interesante que una con el Barçá, el Sabadell y el Mataró, por ejemplo...
40 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 15:23
Y además con un mercado mucho más interesante que la UE. Toda Sudámerica, y America Central...
41 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:09
berkelio,

No estoy del todo de acuerdo con lo de la URSS y Cánada.

La URSS era una falsa confederación (al contrario, era un país extremadamente centralista) pero formalmente las repúblicas soviéticas se habían independizado de Rusia y luego confederado (es decir centrípeta).

Canada es como USA, excepto Québec sobre el que pesa el Tratado de París que da cobertura legal a las diferencias con el resto del país.

Sobre Suiza, lo primero es que son suizos, a pesar de sus diferencias culturales, de idioma o religiosas, es la negación del nacionalismo. Por cierto, a los atletas suizos siempre les veo con la bandera de la confederación, nunca con la de su cantón.

¿Es viable una confederación en España? no, porque las confederaciones sirven para unir no para separar.

¿Es viable una confederación España-Portugal? (como dice egarense) sí, sería posible si ambas partes quieren.
42 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:11
egarense, hay unos chalados que han diseñado hasta la bandera.

http://www.youtube.com/watch?v=2RjCYVaX7MA&fea...
43 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:13
41

Importante el matiz que aportas. Una confederación lleva el espíritu de unir a dos o más naciones, no tanto como para fundar una nueva nación, pero sin duda el espíritu es de acercamiento. En el caso de lo que se propone para España es claramente lo contrario. ¿Para que se iban a querer "acercar" unas comunidades que ya forman una nación desde hace cientos de años?
44 doiraje, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:16
He leído con detenimiento el texto de D. Aquilino Duque que enlaza en su hilo de hoy. He de reconocer que no he leído el libro de D. Agapito Maestre sobre la controvertida figura del Cardenal Herrera Oria, aunque conozco las tesis principales en las que basa su desarrollo.

Quizá lo primero que habría que recordar es que el cristianismo, desde sus mismos orígenes, posee como rasgo central del mismo su carácter de actividad pública, ligada al desarrollo histórico de cada tiempo. En este sentido, la inquietud política de D. Ángel Herrera Oria es antes que otra cosa de naturaleza evangélica. Me faltan elementos de juicio para afirmar la atrevida conclusión de fracaso de la labor del Cardenal santanderino. Su labor fundacional es extraordinaria en múltiples ámbitos de la vida social, tanto en su etapa de laico como en la de clérigo. De hecho, muchas de sus iniciativas siguen hoy en pie con indiscutible éxito (la BAC, el CEU, la ACdP...).

No sé si el fracaso del que habla Maestre en su obra de la labor de Herrera Oria es achacable a ese fiasco del impulso modernizador del cristiano para convertirlo en ciudadano del mundo adaptado a las exigencias de su tiempo, o bien se debe a que perseguía un ideal contradictorio en su misma esencia.

Siempre que sale el tema de esa España católica, cerrada en sí misma e ignorante, que rechaza los vientos del progreso, la ciencia y la razón en libertad, me pregunto si no se trata de uno de esos mitos infumables que la historiografía oficial, dirigida por un pensamiento cuanto menos hostil al hecho religioso, ha impuesto como dogma de fe. No sé de cierto qué ciudadanía debía ser enseñada al católico español, pues el mismo hecho de su catolicidad le supone una carta de ciudadanía universal que va más allá de un compromiso circunstancial con un tiempo concreto.

Sin entrar en esa polémica, lo que de verdad siento como la clave del fracaso (si cabe hablar así) de los objetivos del Cardenal es la de la inserción en el ámbito político del pensamiento católico, cuando aquel rechaza de facto y por principio todos los fundamentos de este último. Es cierto, que buena parte de la vida de D. Ángel transcurrió en un régimen férreamente confesional como el de Franco, pero también lo es que su idea de participación en la res pública trascendía esa coyuntura en la que le tocó vivir, como demuestra toda su larga etapa anterior a la guerra civil. Aquí sí que el fracaso parece clamoroso y se prolonga hasta nuestros días. Es el fracaso de la imposible convivencia entre liberalismo y catolicismo. Un sistema político que no reconoce la existencia de Dios y, por tanto, rechaza toda influencia del mismo en la ordenación social humana; cuando no se reconoce que las leyes estatales deben su fundamento último a una realidad previa que las constituye, la ley natural, que deben seguir como desarrollo necesario de la misma; cuando se expresa que la libertad y la igualdad son los principios rectores únicos de toda sociedad democrática, principios inmanentes que halla su justificación en la sola voluntad humana; entonces, la integración se hace harto difícil, si no imposible. Y lo vemos hoy dramáticamente en todas nuestras sociedades occidentales y en todos los ámbitos en lo que se propicia una suerte de acercamiento entre los movimientos liberales y el pensamiento católico en su dimensión y compromiso público. No se trata, pues, de que nos "abramos" sin más al mundo los católicos para alcanzar un estatuto de ciudadanía propio de estos tiempos. Se trata de que al partir de nociones filosóficas (metafísicas, gnoseológicas y antropológicas) y éticas contrapuestas, no cabe demasiado acercamiento. El católico no necesita aprender o alcanzar a ser ciudadano (¡cómo suena esto a la infame EpC de Zapatero!, aunque nada tenga que ver, por supuesto, con los objetivos de Herrea Oria), pues lo es y lo ha sido siempre por el mero hecho de ser católico.

Este es el verdadero fracaso, de momento insoluble, pues ni los católicos vamos a abandonar nuestra fe y convicciones en un Dios creador que estableció un ordenamiento natural que el hombre debe preservar y obedecer si quiere seguir siendo humano; ni los liberales, por su parte, las suyas, en una noción de libertad sin más fundamentos que la inmanencia de la voluntad humana.
45 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:16
42

Yo lo que propongo no es eso, porque no lo veo conveniente. Una confederación no es formar una nueva nación. Lo que propongo es una confederación de Estados soberanos, con la intención de tomar nuestro propio camino como civilización (junto a los países de iberoamérica), distinto a Occidente. Con nuestra propias particularidades de idiosincracia, religión y lenguas comunes...

Naturalmente solo es un sueño, probablemente irrealizable, pero es más noble que querer destruir una nación como España...
46 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:28
42

Además yo veo esa confederación con tres parlamentos, uno por nación, y un parlamento central. Y no 20 tantos como hay ahora...
47 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:31
egarense, si yo tampoco veo mal los parlamentos autonómicos. El problema es que en lugar de dedicarse a gestionar sus competencias y su presupuesto, se dedican a sus delirios de grandeza, inventarse naciones y malgastar el dinero, ese es el problema.
48 LeonAnto, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:35
#36 berkelio: Pedir perdón a egarense y berkelio, pues antes me he olvidado de los números.

Suiza tiene de Confederación sólo el nombre, jurídicamente es una Federación. Antaño fue una confederación de cantones que no de nacionalidades. El sistema suizo tiene sus defectos como toda obra humana, pero rompe los esquemas de los nacionalistas, porque en él conviven varias culturas, bajo una sola bandera.
49 egarense, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:41
47

Yo sí veo mal, los parlamentos autonómicos. Están creados con la intención intrínseca de llevarnos a la situación en que estamos ahora. Y aunque no existiera tal intención, el caso es que no funcionan. Son antiliberales, y son etícamente muy discutibles. Y además no tienen justificación en base a la dimensión limitada de España...
50 alterego, día 3 de Agosto de 2010 a las 16:45
LeonAnton, efectivamente es una Federación desde mediados del siglo XIX. (Al igual que USA o Canada).

Pero lo más importante es que, como dices, rompe los esquemas nacionales, los suizos han aguantado las tentaciones imperialistas alemanas (II y III Reich), francesas (Napoleón) e Italianas (Garibaldi y Mussolini) y han preferido seguir siendo Suizos.

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