Pío Moa

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Dificultades de la ley

6 de Marzo de 2009 - 08:45:57 - Pío Moa

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El concepto de leyes de la naturaleza viene a ser una analogía de las leyes políticas: la naturaleza "obedece" a unas "disposiciones" que le permiten funcionar sin hundirse en la nada. Se trata de una analogía, claro está. Pero esa analogía hace que nos perdamos al volver a la sociedad: hay en ella tal disparidad de leyes en el tiempo y en el espacio, que se diría que la sociedad puede sobrevivir y funcionar prácticamente con las leyes más diversas. ¿Es posible reducir el espíritu de todas esas leyes dispares a una ley básica? 

"Ley es la ordenación de la razón encaminada al bien común y promulgada por aquel que tiene el encargo de cuidar la comunidad", decía Tomás de Aquino. Pero en una especie tan individualizada como la humana, con tal diversidad y oposición de intereses, etc., ¿existe solo una razón o muchas razones? ¿Y qué debe entenderse por bien común en tales circunstancias? ¿Y de dónde viene la legitimidad, es decir, el "encargo" de cuidar la comunidad?

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**** Ángel Viñas: ¿de dónde viene su capacidad, y la de tantos otros, para distorsionar hasta tal punto los hechos históricos (http://www.libertaddigital.com/opinion/pio-moa/los-mitos-de-angel-vinas-48082/)? De una concepción de base evidentemente errónea: considera al Frente Popular, alianza de totalitarios, golpistas, racistas y simples delincuentes, como representante de la república del 14 de abril y de la democracia. De esa idea solo pueden salir monstruosidades, cada mentira debe apuntalarse en otras mentiras, en una red de cadenas sin fin. Su método es fácil, porque en la historia se encuentra de todo. Basta olvidar los hechos clave y centrarse en citas y datos secundarios para crear una "historia" de aparente coherencia. Y sustituir la argumentación contra los contrarios por cuatro etiquetas descalificadoras: franquista o neofranquista, conservador, etc.: con eso basta.

**** Dice Rafael López-Diéguez que coincidimos en muchos asuntos (http://www.alternativaespanola.com/blog1/?p=39) No estoy muy seguro. Coincidimos en el respeto a bastantes cosas, pero, en general, lo que para él son certezas para mí son problemas. Él es un político y debe actuar sobre certezas más o menos fundadas, lo cual no es mi caso.

**** Por redacción imprecisa, parecía que los comentarios de ayer sobre Brassens eran de García Domínguez. Eran míos. Brassens estaba orgulloso de sus simplezas, pero orgullosísimo, y criticaba el orgullo ajeno.

**** Aido y su pandilla de miembras igualitarias deberían proponer que los hombres también pudieran abortar desde los dieciséis años sin permiso paterno-materno. ¿Por qué no van a poder abortar los varones? ¡Eso sí que es una desigualdad intolerable! ¿Acaso no sabemos, desde Simona de Bellover, que las mujeres (como los hombres) no nacen, sino que se hacen, las hacen los prejuicios sociales, en concreto? Y a ver cuándo los del gobierno salen en la tele echando unos casquetes, para liberar y desprejuiciar al personal; y Mariano en tanga, para demostrar su progresismo. No son consecuentes, sino hipócritas. ¿Para cuándo una recogida de firmas exigiéndoselo de forma razonada?

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Tres Europas al terminar el primer milenio

Por el oeste la energía expansiva musulmana se había agotado hacia el año 1000, precisamente en España. Desde las invasiones islámicas, el cristianismo se replegó a Europa, habiendo perdido la ribera meridional y oriental del Mediterráneo, salvo partes de Anatolia. El retroceso se compensó con una expansión hacia el norte y el este que abarcó, en el espacio de seis siglos, a todo el continente europeo. Los pueblos de la actual Alemania fueron bautizándose, y a fines del siglo X comenzaba la cristianización de los vikingos. El proceso alcanzó a varios pueblos eslavos, empezando por los búlgaros. La mayoría eslava pudo haberse islamizado, hasta que Vladimiro, monarca de los rusos de Kíef, optó por el bautismo a finales del siglo X, y el cristianismo se extendió rápidamente mediante una mezcla de prestigio político, predicación pacífica y a veces brutales represiones sobre los paganos persistentes, como había ocurrido también con los germanos y ocurriría con los vikingos. La conversión impulsó un rápido proceso civilizador, y Kíef rivalizó pronto con Constantinopla en prosperidad y monumentos. La forma de cristianismo adoptada por rusos y pueblos afines fue la bizantina, no la latina de los germanos y algunos eslavos (polacos, croatas etc.). Ello tendría la mayor relevancia histórica, debido a las considerables diferencias entre la Iglesia de Roma y la de Constantinopla.

Desde muy pronto Roma aspiró, como sede de San Pedro, a presidir la cristiandad, pero en el siglo VI Justiniano creó cinco sedes máximas o patriarcados, iguales entre sí (pentarquía): Jerusalén, Antioquia, Alejandría, Constantinopla y Roma. Solución inestable, resuelta en parte por las invasiones árabes, que conquistaron Alejandría y Jerusalén, y neutralizaron Antioquía. Creció luego una rivalidad soterrada entre Roma y Constantinopla, agravada por el poder que se atribuían los emperadores bizantinos ("Igual a los Apóstoles" era uno de sus títulos) sobre obispos y patriarcas, a quienes nombraban y podían revocar, ejerciendo lo que se ha dado en llamar cesaropapismo. El patriarca de Constantinopla aceptaba la autoridad imperial, pero esta incomodaba a Roma. Desde el año 727 el malestar creció, al imponer los emperadores la iconoclastia. Al final ganaron los partidarios de las imágenes, pero entre tanto el papa Zacarías (741-51) había roto la costumbre de someter su nombramiento al refrendo de Constantinopla, y había buscado el apoyo del rey franco Pipino el Breve. Así se forjó una estrecha alianza entre el papado y los reyes francos, que con Carlomagno llegó a una intimidad similar a la de Bizancio. Hacia 778 los papas habían empezado a invocar la "Donación de Constantino", un documento falsificado según el cual este emperador romano había cedido a la Iglesia la propiedad de Italia y de los países occidentales. La protección franca convirtió al papado en un estado que ocupaba la Italia central, mientras Francia era distinguida como "hija primogénita de la Iglesia", por ello y por ser el primer reino bárbaro convertido al catolicismo.

Entre mediados del siglo IX y mediados del XI había transcurrido la "edad de hierro" del papado – con poca repercusión en España, concentrada en otras luchas–. Con intermitencias, el papado había degenerado en juguete de las facciones oligárquicas romanas, que nombraban, destituían o asesinaba a papas, siendo varios de estos no mucho más que rufianes. Esa larga etapa coincidió con la crisis abierta en toda Europa por las invasiones vikingas y magiares, las ataques árabes por y desde Sicilia (en 846 una flota musulmana saqueó la propia Roma) y por la fragmentación y feudalización del poder político. La combinación de esta crisis y la del papado pudo haber destruido la cristiandad latina, pero esta resistió, en gran medida gracias a la red de monasterios extendida por el continente, con su irradiación religiosa, también cultural, política y económica. Y no se interrumpió el proceso de conquista espiritual sobre los conquistadores bárbaros, propulsado fundamentalmente desde Roma.

Esta época oscura terminó con la elección del papa León IX, en 1054. Pero entonces la discrepancia con Constantinopla llegó al cisma –casi había ocurrido ya en el siglo IX–, y la Iglesia bizantina, regida por el patriarca Miguel Cerulario, rechazó la autoridad de Roma y trató de hereje al papa. El choque provino de la introducción del término Filioque ("y del Hijo"), por el cual el Espíritu Santo procedería del Padre y del Hijo, y no directamente del Padre, tesis originada en España e impuesta por los francos, pero negada por Constantinopla; la cual reclamaba, además, igualdad con el papado, considerándose la segunda Roma, continuadora del Imperio y residencia de los emperadores, mientras que la decaída primera Roma solo presidía un mundo caótico y empobrecido. También diferían en el idioma: Roma había estatuido al latín como la lengua eclesiástica, convirtiéndola en factor de unidad cultural en los ámbitos latino y germánico sobre las intensas discordias étnicas y políticas. Bizancio, a su vez, privilegiaba el griego, aunque aceptó adaptar su liturgia a las leguas eslavas y crearon el alfabeto eslavón o cirílico (por San Cirilo), hoy el de Rusia y varios países eslavos. Asimismo difería algo la liturgia, más pomposa la bizantina, más sobria la latina. Otro rasgo relevante era la escasa difusión de la esclavitud en la Europa occidental.

A efectos políticos e históricos, la diferencia mayor consistió en la relación entre el poder espiritual y el temporal. En Bizancio ambos estaban casi tan identificados como en el islam o entre los judíos, y de hecho el patriarca se subordinaba al emperador. Su historia y posteriormente la de Rusia, estaría marcada por esa identificación. En Europa occidental existió, salvo el período carolingio, dualidad y a menudo oposición entre ambos poderes, muy diversificado el político y de tendencia universalista el espiritual. El papa trataba de afirmar su supremacía, mientras que el emperador hacía valer su legitimidad como heredero del Imperio romano y usaba su poder material para controlar al estamento eclesiástico e influir en la definición dogmática y la vida religiosa, como en Constantinopla. De ahí una tensión permanente, nueva en la historia, con difícil armonía y frecuentes conflictos, sin que ninguno de los dos poderes llegara a imponerse del todo. Esa tensión iba a facilitar la libertad espiritual y política y a obrar como fuente de individualismo en un grado que no parece haberse dado en ninguna cultura o civilización anterior

***

Encontramos, pues, dos Europas cristianas, separadas por diferencias quizá de matiz, pero de grandes efectos históricos. En Occidente, y por encima de la diversidad casi caótica de poderes políticos, surgió en el siglo XI un movimiento de unidad cultural que se llamaría más tarde románico. Como arte, fue tomando forma simultáneamente en el norte de Italia, en la España de las futuras Cataluña y Aragón, en Alemania y en Francia. Pero solo se normalizaría a partir de esta última, de la abadía benedictina de Cluny, en Borgoña, convirtiéndose durante más de dos siglos, incluyendo la fase de la reforma cisterciense –por el monasterio de Citeaux, Cistercium– en el siglo XII, que defendía el rigor benedictino, la pobreza y el trabajo manual frente al lujo de Cluny, en un fenómeno de vasto alcance desde Escandinavia a Sicilia y desde Polonia a Irlanda o a la Galicia del reino de Oviedo, que se llenarían de monasterios, ermitas, iglesias, catedrales y palacios de un nuevo y vigoroso estilo. En un sentido amplio, el románico abarcaba la liturgia y la teología, la moral, el pensamiento y todas las artes, superando enormemente al precedente carolingio, mucho más limitado en el espacio, más restringido socialmente y de envergadura cultural muy inferior. La cultura de Europa occidental fue fundada en gran medida por los benedictinos.

Cluny y el Císter dependían directamente del papado, sirviendo a este de instrumento contra la presión imperial. Cuando el papa alemán León IX dejó atrás la época de hierro, planeó reformas como la prohibición de compraventa de cargos eclesiásticos (simonía), la reafirmación del celibato sacerdotal y de la autoridad papal en la elección de dichos cargos, frente a la pretensión de los emperadores de "investir" ellos a obispos, abades y otros. Esta línea de independencia de la Iglesia culminaría con Gregorio VII, papa italiano de origen humilde y ex monje de Cluny, que proclamó la superioridad papal sobre cualquier otro poder, incluido el emperador. A ello siguió la "Querella de las investiduras", comenzada en 1073, entre los papas y los emperadores germánicos, y terminada, tras medio siglo de invasiones de Roma, excomuniones y revueltas, con un compromiso (el concordato de Worms, de 1122). La reforma gregoriana buscaba liberar a la Iglesia de las normas feudales, de efecto corruptor sobre ella.

La época del románico, con una Europa occidental ya a salvo de sus enemigos de siglos pasados, fue de auge demográfico y económico, amplia difusión del arte y del comercio y mayor interrelación de todo tipo. Terminaba una edad azarosa de seis siglos, de monasterios y recobro de elementos de la cultura grecolatina, de conquista de los conquistadores bárbaros por el cristianismo, de tormentas históricas en las que se había forjado, a veces al borde del naufragio, la nueva civilización eurooccidental.

Pero los factores unitarios en la Europa occidental, harto distinta de la bizantino-eslava, no impedían una diferenciación, de gran repercusión histórica, entre la parte central del continente, políticamente homogénea dentro de su feudalización, y las regiones más al oeste y al norte, donde surgían nuevos estados, naciones e idiomas.

Durante el siglo X la dinastía carolingia, dispersa en varios estados que habían disuelto el imperio, dio paso a reyes no carolingios y a una situación política confusa, hasta que en 962 –cuando Alhakén II sucedía a Abderramán III en Al Ándalus y los reinos españoles entraban en un período de discordias internas– nació una nuevo imperio en la parte más germánica e italiana del antiguo dominio de Carlomagno. La nueva entidad, bendecida por el papa, se proclamó heredera del Imperio Romano de Occidente, fundando el que sería llamado Sacro Imperio Romano-Germánico, desde el centro de Italia a Dinamarca, y desde Bélgica y el este de la Francia actual hasta las Polonia y Chequia de hoy. El poder imperial era electivo y bastante difuso, pues dependía de los señores regionales, muchos de ellos obispos-nobles, muy autónomos; pero fue lo bastante efectivo para impedir la formación de estados nuevos en su ámbito. Pese a su precaria unidad, el imperio iba a mantenerse hasta el siglo XVI y, ya en crisis permanente, hasta finales del XVIII, determinando la historia del centro de Europa.

***

Un proceso distinto se abría en el extremo oeste y norte del continente, donde se conformaba una Europa diferente de la eslava, pero también de la imperial. En esas regiones tomaban o retomaban forma varias naciones llamadas a ejercer profundo influjo en los destinos de Occidente y del resto del mundo: Francia, Inglaterra y España. Los reinos escandinavos siguieron una historia hasta cierto punto marginal del conjunto.

Francia, bajo la dinastía de los Capetos, se hallaba dividida en poderes regionales cuya fuerza superaba a veces a la del propio monarca. Este estaba nominalmente por encima de todos, pero la obediencia a él era exigua. No obstante, el poder real iría afianzándose en constante pugna con los poderosos nobles, y pronto rechazaría la pretensión englobadora del Imperio Romano-Germánico. Su territorio incluía parte de Bélgica pero por el este se estrechaba con relación a la Francia actual. Un cuerpo algo extraño dentro de él era la Normandía, creación de los normandos o vikingos que allí se habían asentado a principios del siglo X, con vasallaje formal al rey francés.

Inglaterra, repartida en varios reinos rivales desde la conquista anglosajona, había sido sometida en gran parte por vikingos daneses, en el siglo IX. Los anglosajones, antes cristianizados y civilizados por monjes irlandeses y misioneros de Roma, habían hecho a su vez una gran labor cristianizadora en el continente y la harían después en Escandinavia. En el último tercio del siglo IX, los daneses habían sido frenados por Alfredo el Grande, un rey guerrero y culto, que fundó escuelas y tradujo él mismo obras del latín para facilitar su comprensión a la gente común. Unido el país en la primera mitad del siglo X, se había rehecho la cultura monástica, casi arrasada por los daneses, y acogido amplias influencias culturales de Francia y Alemania. Tributario de los vikingos, y tras una matanza de estos ordenada por un rey inglés, los daneses volvieron a dominar el país, hasta que en 1042 volvió a Inglaterra una dinastía sajona. Situación pasajera, pues catorce años más tarde los normandos del norte de Francia, mandados por Guillermo el Conquistador, invadieron la isla, la reorganizaron según el modelo normando-francés, cambiaron las leyes y desplazaron a la nobleza local. Los tres siglos siguientes dominaría el país una pequeña aristocracia normanda de lengua francesa, que aportaría al inglés gran número de palabras latinas. La etapa normanda reforzó el poder del monarca sobre el de la oligarquía nobiliaria, como ocurriría en Francia, apoyándose en principios en parte originales de Isidoro de Sevilla. Y aseguró la unidad estable del país (con pretensiones sobre Gales y Escocia); en este sentido puede considerarse a los normandos franceses los auténticos fundadores de Inglaterra.

Caso especial es el de Italia, dividida entre un norte incluido en el Imperio Romano Germánico; en el centro los estados pontificios; y en el sur, ducados y principados independientes, zonas vueltas a Bizancio, más Sicilia, islámica desde dos siglos antes. A mediados del siglo XI, los normandos se instalaron a su vez en la isla, se impusieron en la Italia meridional y hostigaron al papado hasta ser reconocidos por este. Los italianos constituían un pueblo cultural e idiomáticamente bastante homogéneo, pero no lograrían unificarse en una sola nación política hasta ocho siglos más tarde.

Por lo que hace a España, su evolución difería considerablemente de las demás, aun siguiéndola en líneas generales. Primer país europeo en alcanzar una unidad cultural y política, perdida con la invasión islámica, trataba de recobrarla en circunstancias que propiciaban más bien la división de la península en varios estados y naciones.

Así, sobre una base religiosa común, había tres Europas en torno al año 1000: la eslavo-rusa al este, la del Imperio en el centro y, más al oeste y en Escandinavia, la que podríamos llamar de las naciones. En rigor, empezaba en Europa una edad nueva, cuya divisoria podría establecerse en 1054, con el fin de la época oscura del papado y el cisma de la Iglesia bizantina, y con la implosión del califato de Córdoba en España. En torno a esa fecha cobran forma otros fenómenos decisivos, como la expansión del románico, la evangelización de los vikingos y de Rusia, o la formación de naciones occidentales. Superados los extremos peligros anteriores, la nueva edad, del románico y después el gótico, pasaría de la cultura de los monasterios a la de las ciudades y universidades, a una elaboración filosófica y religiosa más problemática y refinada, a técnicas superiores y relaciones internacionales más complejas. Las dos edades suelen distinguirse como Alta y Baja Edad Media, pero ya el nombre de Edad Media resulta poco satisfactorio. Llamaremos a la primera, provisionalmente, Edad de Formación (de Europa), y Edad de Asentamiento a la segunda, que durará unos cinco siglos.

Comentarios (178)

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1 alruga, día 6 de Marzo de 2009 a las 09:04
La doble moral de los obispos
Anuncios sobre vida sexual, venta de preservativos y juego on-line, en la COPE y su web
La Iglesia católica proclama la castidad, condena el uso del preservativo y acusa reiteradamente al Gobierno socialista de fomentar la promiscuidad entre los jóvenes, como han hecho los medios episcopales con motivo de una reciente campaña gubernamental para concienciar de la importancia del uso del condón a la hora de prevenir embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. Sin embargo, a través de la COPE, los obispos españoles no tienen inconveniente en incluir campañas publicitarias con mensajes tan poco castos como “si tu vida sexual funciona todo lo demás no importa” para promocionar una clínica de tratamiento de disfunciones sexuales. Tampoco tienen inconveniente en publicitar a través de las webs de sus emisoras casas de apuestas on-line o de remitir a tiendas virtuales donde adquirir artículos y juguetes sexuales.
“La sexualidad es en nuestros días tema abordado con frecuencia (…) ha ido en aumento la corrupción de costumbres, una de cuyas mayores manifestaciones consiste en la exaltación inmoderada del sexo; en tanto que con la difusión de los medios de comunicación social y de los espectáculos, tal corrupción ha llegado a invadir el campo de la educación y a afectar la mentalidad de las masas”. Así lo proclama un documento de la Congregación para la Doctrina de la Fe, la institución encargada de velar por la coherencia y homogeneidad del mensaje católico de la que procede el propio Benedicto XVI.

"Si tu vida sexual funciona, lo demás..."
A pesar de las críticas a los medios y la “exaltación inmoderada del sexo”, en la COPE, la emisora de la Conferencia Episcopal Española (CEE), se incluye desde hace tiempo una campaña con el lema “si tu vida sexual funciona, lo demás no importa”, donde se promocionan los servicios de una clínica para tratar disfunciones sexuales masculinas. La frase sirve de colofón a diferentes anuncios en los aparecen hombres despreocupados y felices porque su vida sexual funciona, y así se muestran indiferentes tras situaciones como un accidente de tráfico o ser despedidos del trabajo. En otro de los anuncios difundidos por la COPE una mujer lamenta lo poco que le dura “la faena” a su “chiquillo”.

"Sexista y deningrante"
Estas campañas han sido denunciadas por la Red de Hombres por la Igualdad, porque promueven “una visión sexista y denigrante de la sexualidad masculina y de los hombres, a quienes reduce a los problemas de erección y eyaculación precoz, por un lado, y a sujetos brutos e irresponsables, por el otro”.

Críticas al fomento del preservativo...
Los medios de los obispos incluyen otros contenidos que contradicen su doctrina. Recientemente, Alfa y Omega, revista y altavoz del Arzobispado de Madrid y, por tanto, del presidente de los obispos, Antonio María Rouco Varela, lanzó duras acusaciones contra el Bernat Soria, insinuando que sus campañas para fomentar el uso del preservativo podrían considerarse “corrupción de menores”. “Si en lugar de un ministro, fuera un señor de la calle vendiendo condones baratos a menores de edad y convenciéndoles de lo mogollón que mola utilizarlos -parafraseando el estribillo de la campaña-, se le podría denunciar por acoso y por cosas peores, pero con los ministros no es fácil”, denunció la revista. La campaña también ha sido ridiculizada por los locutores de la COPE.

... pero facilitan su venta
Sin embargo, a través de la web de Cadena 100, la cadena del Grupo COPE especializada en música y dirigida a un público esencialmente juvenil, podemos acceder a una tienda on-line donde no sólo se venden preservativos, sino también juguetes sexuales como anillos vibradores.
2 Altisido, día 6 de Marzo de 2009 a las 09:13
Hola a todos. Soy la tía Altisidora.
Parece que le señor López-Diéguez insiste en convencer a Moa, por tanto me veo yo en la obligación de insistir también porque me identifico totalmente con la linea de Moa.
El franquismo fue una buena salida a una malísima situación de una república corrupta y asesina. Franco obedeció al código genético del dictador que es morirse en el poder. La democracia es el único régimen con legitimidad indiscutible
porque sale del voto de todos. Los franquistas entendieron que la salida lógica a la dictadura era la democracia y por eso votaron la reforma política en una especie de suicidio, dejando encarrilado el régimen hacia la democracia. La forma de gobierno actual no es una democracia. Es un turno de partidos o sea una partitocracia (cien años después estamos en el mismo régimen que con Cánovas y Sagasta pero con elecciones limpias). Los socialistas, con la pasividad del PP, han impedido que haya separación de poderes y libertad de información, ingredientes imprescindibles para una democracia. AES representa la línea de Blas Piñar que nunca aceptó la reforma política, por tanto no critican a la democracia con ánimo de que mejore sino que la desprestigian porque en su ideal está la dictadura. Yo les tengo aprecio porque aman a España pero mi ideal está en la democracia, que trae estabilidad política y el liberalismo que trae prosperidad económica.
Saludos
3 Altisido, día 6 de Marzo de 2009 a las 09:19
En materia de doble moral, en una puntuación de 0 a 100, si los obispos tienen un 5 la izquierda y en especial el P$oE, Garzón incluido, tienen un 95
Saludos
4 Perieimi, día 6 de Marzo de 2009 a las 09:52

Del tango Cambalache (1934):

" ¡Hoy resulta que es lo mismo
ser derecho que traidor!...
¡Ignorante, sabio o chorro,
generoso o estafador!
¡Todo es igual!
¡Nada es mejor!
¡Lo mismo un burro
que un gran profesor!
No hay aplazaos
ni escalafón,
los inmorales
nos han igualao.
Si uno vive en la impostura
y otro roba en su ambición,
¡da lo mismo que sea cura,
colchonero, rey de bastos,
caradura o polizón!..."


5 jlh, día 6 de Marzo de 2009 a las 10:41
Los socialistas critican la doble moral de la Iglesia.

Pero la critican porque ellos con sólo dos morales no harían nada
. Los socialistas necesitan un número infinito de morales, para mentir al pueblo en cada situación, adaptándose a las mentiras que sean más fáciles de hacer creer en ese momento.

Por ejemplo, los socialistas defienden la dictadura de Castro, pero también a todo a aquel que no es todo lo democrático que ellos consideran que se debe ser, critican que en Guantánamo no se respeten los derechos humanos, pero no critican que en el resto de Cuba tampoco, critican la guerra de Iraq, pero no el genocidio de sadam, ni tampoco que gonzález fuese a la primera guerra de Iraq con soldados de reemplazo, critican el capitalismo, pero no se organizan en sociedades cooperativas, etc.

En fin, la archiconocida múltiple moral socialista.
6 gaditano, día 6 de Marzo de 2009 a las 10:41
Moa se enorgullece de sus insultos a Brassens por atacar el primitivismo nacionalista.
Lo que decía Brassens lo han dicho varios de los mejores filósofos y escritores a lo largo de los siglos. Y con más ferocidad si cabe.
Moa está orgulloso de haber nacido en ¿Vigo?. Tiene la suerte pues de haber nacido en la ciudad más hermosa, limpia,próspera y civilizada del mundo, habitada por las gentes más nobles, valientes,bellas, cultas, sabias y bondadosas del mundo. (Sigo su lógica).Como yo nací en un pueblín unos kilómetros al norte de Vigo tenemos un debate inevitable por lo tanto, si los de mi pueblo o los vigueses son la esencia de la nobleza humana y quién tiene de verdad derecho a sentirse orgulloso de que su madre lo pariera donde lo parió.
Además hay otro problema, que muchos de nosotros, a juzgar por lo que nos cuentan nuestros progenitores fuimos concebidos a veces muy lejos de donde nacimos. Vinimos al mundo, en sentido literal, donde nuestra madre quedó embarazada.
En mi caso tengo un dilema sustancial entre ser nacionalista de mi pueblo o nacionalista madrileño. ¿Serán, seremos, los madrileños los que de verdad tenemos que sentirnos orgullosos de serlo?
Es evidente que el sentimiento nacionalista, si se universaliza, es contradictorio.
Si todo el mundo puede y ¿debe? sentirse orgulloso de haber nacido donde ha nacido entonces todos los pueblos y naciones son iguales y por lo tanto no hay motivo de sentirse orgulloso, pues es un orgullo que se extiende por igual a todo el género humano sea de donde sea. Pero si por el contrario sólo los de un pueblo, nación, tribu etc...tienen verdaderos motivos para sentirse orgullosos entonces Moa explícanos, alma de cántaro, por qué somos los españoles, o los vigueses, o los de mi pueblo, los que tenemos derecho frente al resto del mundo a ese orgullo.
¿O quizá estemos equivocados y el único orgullo nacional válido sea el de los tailandeses o ruandeses o vaya usted a saber?
7 Contable, día 6 de Marzo de 2009 a las 11:01

Antonio Gala hace nuevamente un feroz a´tículo antisemita (judeófobo) en el Mundo.

Y el Director del Museo y Centro de Estudios de la Shoa, le replica echándoselo en cara.

Tan mayor y lo que le cuesta aprender a Gala.

8 ArrowEco, día 6 de Marzo de 2009 a las 11:06
VV

#6

El orgullo patrio no se construye de la noche a la mañana, alma de cántaro. Han tenido que luchar por esta tierra y fenecer millones para forjar ese sentimiento. En otras palabras, nos sentimos orgullosos de los que hicieron altruista donación de su vida por el lema "Todo por la Patria". De los bocazas cobardes y traidores como tú no se ha escrito un solo libro.
9 DeElea, día 6 de Marzo de 2009 a las 11:12
DeElea dijo el día 18 de Mayo de 2008 a las 18:49:
Existe una grosera y oscura tergiversación y transposición de valores y así cuando alguien defiende honestamente su patria se le pretende equiparar llamándole nacionalista como a los independentistas regionales y se dice que, lo mismo es una cosa que la otra. Pero eso no es verdad.

Si bien ambos brotan de un mismo sentimiento, uno desemboca en exclusivismo y rechazo, en estrechez y desprecio, en paleto-nazionanismo para que nos entendamos todos, sino sabe crecer al mismo tiempo que tiene que crecer la humanidad en cada persona. Lo normal en este sentimiento cuando es sano, es que, sea un sentimiento de hermanamiento y suma, no de diferencias, odio y resta como degenera en los regionalismos excluyentes..

Tal vez se me entienda mejor en las palabras de este otro español.

“Sin Embargo, el amor a la “patria chica”, nacido con los imborrables recuerdos de la infancia, se queda en mezquindad y pobreza si las experiencias y las ideas generosas de la juventud no lo extienden a la patria grande, la patria a secas; como el amor patrio degenera también en una limitación si la mayor madurez del hombre no lo comparte con el de la patria universal, con el de todo país del que recibe alguna benéfica inspiración de vida superior.

Ramón Menéndez Pidal
10 ArrowEco, día 6 de Marzo de 2009 a las 11:16
VV

Y que el amor a la Patria se trata meramente de un sentimiento orgulloso lo dirá Vd. Amor a la patria es servirla sin esperar más a cambio que la satisfacción del deber cumplido. Amor a la Patria es amar a nuestro prójimo y estar dispuesto a derramar hasta la última gota de nuestra sangre por defender nuestra integridad moral, nuestras costumbres y nuestra unidad territorial, que tanto ha supuesto obtener y que algunos pretenden a toda costa destruir.
11 ArrowEco, día 6 de Marzo de 2009 a las 11:32
VV

"«Cultiven los ciudadanos con magnanimidad y lealtad el amor a la Patria, pero sin estrechez de espíritu, de suerte que miren siempre también por el bien de toda la familia humana». "

Concilio Vaticano II - Gaudium et Spes ☧

12 egarense, día 6 de Marzo de 2009 a las 11:32
#2 Tita Altisidora...
El primero que empezó el "festejo" fue el Sr. Moa, calumniando gravemente a AES. En su momento se le contestó convenientemente, sin servir para nada, no solo en lo que al respecto, sino a muchos otros. Usted por ejemplo sigue con la matraca de Blas Piñar, el franquismo y las Cortes de Cádiz. Bien, hay que aceptarlo. Nosotros tuvimos derecho a manifestar nuestra postura, y eso ya es de agradecer...
En lo que si le doy la razón es en que el Sr. López-Diéguez, insiste en el debate, porque el en su ingenuidad, piensa que hay debate. No hay ningún. El Sr. Moa para entender lo que le quiere decir López-Diéguez, tendrá que volver a nacer unas pocas de veces. Pero lo que debe entender el Sr. López-Diéguez es que los que tenemos que entenderle ya lo entendemos...
13 ArrowEco, día 6 de Marzo de 2009 a las 11:41
VV

DeElea #9

Ese sentimiento sano al que apela no es otro que el que puede sentirse en gran número de acontecimientos supranacionales, v. gr. en una competición olímpica. Todos los representantes deportivos dan lo mejor de sí para mayor gloria de sus naciones respectiva. Solo un pervertido moral es incapaz de ver la grandeza de una humanidad que busca en la competición un estímulo para progresar. Faltan mensajes estimulantes en esta sociedad enferma, y sobran aquellos que nos están parasitando.

14 jlh, día 6 de Marzo de 2009 a las 11:49
denebola, tienes un correo.

Saludos
15 manuelp, día 6 de Marzo de 2009 a las 11:51
Hay una cosa, sobre la formación de Europa occidental que se pasa normalmente por alto. Y es que, si bien el ala oeste del Islam se agotó en España hacia el año 1000, el ala este, precisamente a partir del año mil-más ó menos-, se refuerza extraordinariamente con la aparición de los turcos selyúcidas, que en 1071 derrotan al emperador bizantino Romano IV Diógenes de forma decisiva en Manzikert.
A partir de entonces, el Imperio de Bizancio, va a desangrarse y finalmente a perecer, durante ese periódo que Moa llama Edad de Asentamiento y que siempre se ha llamado Baja Edad Media, evitando con su sacrificio que la Europa nacida de la ruina del Imperio Romano de Occidente, hubiese, quizá, perecido antes de lograr consolidarse.
16 DeElea, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:03
Si Arrow, la simpleza de algunos tipos es o tendenciosa o borreguil (animal) que no infantil.
17 alruga, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:06
¿no sera que el amor a la patria se convierte en amor a los bienes de la patria?
18 Altisido, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:16
12 Egarense.
Pues tratándose de un político, si alguien versado como Moa no le entiende, ya me contará usted los jornaleros y la España profunda.
Saludos
19 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:18
Querida tía,
"Franco obedeció al código genético del dictador que es morirse en el poder"

No, tía. Hay dictadores que "lo dejan", como Pinochet. Y hay otros de los que medio mundo dice que no son dictadores, sino demócratas, que convierten una democracia formal en una dictadura, y no tienen pinta de querer dejarlo, por ejemplo, Chávez.
Franco no podía dejarlo. No por ningún código genético, sino porque no fue sólo un dictador, sino el general que ganó una guerra civil, y el único vencedor del comunismo; de Stalin, nada menos. Eso es algo de lo que uno nunca puede escapar. No hay rincón del mundo a donde Franco pudiese haberse retirado que le hubiese librado de ser asesinado. Eso lo tenía que saber perfectamente. Se libró de ser asesinado varias veces porque su servicio de información iba cien pasos por delante de sus enemigos, porque fue un recluso del Pardo, porque cada vez que viajaba por España, en el itinerario de su viaje había un guardia civil cada pocos metros, porque la mayor parte de España le quería y porque tenía baraka (el ángel de la guarda del que habla Arrow).

Respecto de lo que dice de AES:
Dice que están en la línea de Blas Piñar, que no aceptó la democracia. Así como Franco puede entenderse en el contexto de su época, yo le pediría, tía, para mejor entender a Blas Piñar, que recuerde que ese señor había jurado fidelidad a los principios del 18 de Julio, y que ese señor creyó que tenía que cumplir lo jurado. No se trata de política, es otra cosa. Claro, ya sé que la gran mayoría de los políticos de la época incumplieron ese juramento, así como lo incumplió el heredero de Franco. Pues muy bien, puede que haya sido mejor para España, yo también creo que la democracia es el mejor régimen, pero parece ser que no se le puede pedir a todo el mundo (sí a la mayoría) que mienta y rompa su juramento, hecho poniendo a su Dios como testigo.
Se está usando mucho a Blas Piñar cada vez que se habla de AES. La opción política de Blas Piñar habrá sido minoritaria, pero recuerdo que fue elegido democráticamente como representante del pueblo español en el congreso de los diputados. En cuanto a AES, no me consta que rechacen la democracia. Si la rechazasen, a pesar de que tienen bastantes cosas que me gustan, yo no les votaría. Lo que propugnan, por lo que he visto, es una democracia inspirada en los principios del catolicismo. Me parece mucho mejor que esta mier.da, basada en la inmoralidad más absoluta y en que gobiernen los más corruptos y menos preparados.
Un abrazo con cariño y todo el respeto de este su sobrino.
20 manuelp, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:22
Para los horteras ideológicos que creen que no se puede coincidir con los "fachas" en sentir amor a la patria, el testimonio de un gran español, don Pio Baroja:

PATRIOTISMO
La falta de un sentimiento patriótico natural, biológico, falta que se observaba en nuestra juventud, se debía indudablemente al abuso hecho por los políticos de la retórica patriótica, que les servía de capa para cubrir sus insensateces.

Esta falta de patriotismo natural de gran parte de la juventud literaria de mi tiempo no era sólo culpa de ella, sino principalmente de los políticos, que miraban el patriotismo como una maniobra retórica para disimular errores y torpezas. Esta retórica antipática, de final de banquete, si alguna vez tuvo eficacia, la llegó a perder. Después, en la época posterior a la nuestra, que se ha considerado dominada por una idea pesimista, se adelantó y se mejoró evidentemente en todos los órdenes en España.

Cuando tenía yo veintitantos años y había acabado la carrera no me sentía nada claro, ni siquiera español ni vasco. Al ir a ejercer a Cestona comencé a encontrarme vasco, y al salir por primera vez de España a pasar una temporada en París comprendí que era fundamentalmente español en algunas cualidades y en muchos defectos.

Varias generaciones sucesivas no parecían sentir de una manera eficiente el patriotismo. ¿De quién era la culpa? El patriotismo había tomado un aire tan palabrero que a la mayoría de las personas le parecía, sobre todo en los discursos, algo vacío, una habilidad de prestidigitador. Al mismo tiempo que el patriotismo declinaba en medios intelectuales se hablaba de la decadencia de España. Esta idea es una idea vieja y se ha dado muchas versiones sobre ella. En mi tiempo creo que provenía principalmente de ver a los grandes países de Europa ya constituidos en equilibro estable y definitivo, mientras nosotros teníamos agitaciones interiores y exteriores, que los Gobiernos no sabían resolver. La idea se modificó después de la guerra mundial y el equilibro de las naciones poderosas que semejaba un estado definitivo y permanente se convirtió en un desequilibrio difícil de atajar.

Muy posible es que no hubiera en España un motivo serio de pesimismo y que el país en sus capas interiores no lo sintiera; pero había ciertos núcleos intelectuales con una neurosis deprimente.

La política era la principal causante de esta depresión. No podía atender a las necesidades del país, se convertía en un mandarinato chino. El camino de la vida pública estaba abierto únicamente para los hijos, para los yernos y para los favoritos de los grandes personajes. Se hacía una selección al revés en las altas esferas, y esta involución tenía que llegar a todos los organismos del Estado y hasta de la vida privada.

En un mundo en el cual el único valor era la intriga y la oratoria, atrincherado por hijos, yernos, amigos y hasta criados, no podía entrar el aire de la calle. La gente con condiciones naturales se hacía hostil. Era lógico en tales condiciones que la astucia y el trabajo de zapa tuvieran más importancia que las condiciones y el mérito.

Pasados los tiempos de neurosis pesimista muchos hemos reaccionado hacia el patriotismo, no hacia el patriotismo retórico y hueco de frases hechas, sino a una preocupación de los problemas y de las cuestiones de nuestro país y, sobre todo, de la tierra.

Para sentir el patriotismo yo al menos no he necesitado el enterarme bien de las épocas brillantes de la historia de España. Me ha bastado conocer los primeros tiempos del siglo XIX, de alteraciones y de dolores, porque en las acciones históricas me ha entusiasmado más el ímpetu que el éxito y más el merecimiento que la fortuna. Así, he seguido con tanto interés las empresas de Zumalacárregui como las hazañas de Hernán Cortés, narradas un poco enfáticamente por Solís, y esto no quita para que considere al héroe de la conquista de Méjico como uno de los grandes astros de la historia de España. También me ha entusiasmado más el Empecinado que Cristóbal Colón o que el Gran Capitán. El resultado de la empresa no es lo que más me ha ilusionado. Los esfuerzos de los que no tuvieron éxito y conservaron la energía y el valor dan todavía una impresión más efusiva que los que llegaron al éxito y a la fama. Al mismo tiempo que el conocimiento del país y de la Historia, quizá no del todo completa, nos ha acercado al patriotismo, la gran literatura y la gran pintura española. Leerla con desapasionamiento y contemplarla de la misma manera es el modo de apreciarla. Para lo que tiene valor en sí no se necesita el ingrediente de la retórica patriótica. El patriotismo viene después como una consecuencia biológica más que como una idea a priori.

¡Qué hombres ha tenido España en el dominio de la acción! Loyola, San Francisco Javier, Hernán Cortés, Pizarro, Vasco Núñez de Balboa, el Empecinado, Zumalacárregui. ¡Qué tipos de piedra y de acero!

En la literatura nos hemos encontrado identificados con Gonzalo de Berceo, con el poema de Fernán González, con el Romancero, con el Arcipreste de Hita, con Jorge Manrique, con San Juan de la Cruz y con fray Luis de León; después hemos vivido en la intimidad de la obra de Cervantes, de Calderón y de Gracián y más tarde aún en la intimidad de Espronceda, de Larra y de Becquer. Ha podido uno comprobar también, si no por una lectura completa, la crítica y la ciencia profunda de Mariana, del padre Flórez, de Hervás y Panduro, de Jovellanos, de Masdeu y de Cean Bermúdez.

En la efusión artística hemos tenido épocas de entusiasmo por El Greco, por Velázquez, por Zurbarán y por Goya, y nos hemos esponjado contemplando con alegría el plateresco y el barroco españoles. Yo no creo que se pueda hablar muy en serio de ciencia española, como habló Menéndez Pelayo, porque en este respecto España es donde ha sido más débil; pero sí se puede hablar de la cultura española. Esta es una de las tres o cuatro más importantes del mundo moderno.

Antiguamente se presentaba a España en los países del norte de Europa y, en general, en los protestantes con una porción de sombras recargadas. Hoy se ve que esas sombras no son mayores de las de los demás países. El mundo culto no tiene hoy sobre Felipe II o sobre San Ignacio de Loyola, puntos neurálgicos, la impresión que tenía hace doscientos años. El mundo ha querido comprender y ha llegado a comprender.

Se ha ensanchado el sentido de la comprensión para España y para los demás países; claro es que no se ha llegado a la comprensión completa, y como es casi imposible en la lucha de los pueblos, cuando hay pasión, saber quién está en lo cierto y quién no, al último se coloca uno del lado de su país cuando cree que tiene toda la razón y también cuando la tiene sólo parcialmente.


http://www.segundarepublica.com/index.php?opcion=7...
21 alruga, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:27
La ideología del libre comercio

Un profesor neoliberal con fama de estar entre los economistas más sabios del lugar, Andreu Mas-Colell, escribe en el diario El País un artículo en el que ataca al proteccionismo comercial y defiende al libre cambio como una alternativa más provechosa para las naciones y los individuos.

Recurre a la ciencia económica para argumentar del modo más solemne sus planteamientos y dice: "La teoría económica al uso ha demostrado que un mundo informado por el libre comercio ofrece garantías de un resultado económico superior al de un mundo dominado por barreras al comercio".

Cualquier lector no estudioso de la economía concluirá entonces que no hay nada más que hablar. Si toda una ciencia establece tal principio, no hay sino que aceptarlo como una verdad profunda e indiscutible.

Lo que ocurre es que lo que dice el análisis económico al respecto no es exactamente lo que Mas-Colell predica.

La teoría económica demuestra eso pero si y solo si se dan una serie de condiciones. A saber:

a) Los mercados son de competencia perfecta, lo que significa que en ellos ningún productor ni ningún consumidor tiene poder sobre los precios; que el producto que se intercambia es homogéneo y que los productores no pueden diferenciarlo de otros; que la información de productores y consumidores es perfecta y gratuita sobre todas las condiciones que afectan al intercambio; y que no hay barreras de entrada y salida al mercado. Además, debe ocurrir que todos los costes generados por los intercambios puedan ser tenidos en cuenta en el cómputo de los precios.

b) Los efectos negativos sobre la renta de algunos agentes que pueda producir el libre comercio se verán siempre compensados, de manera que las pérdidas globales siempre serán menores que las ganancias obtenidas.

c) Los despedidos de las industrias afectadas como consecuencia de que una nación permita que los productos de fuera entren libremente en su interior encontrarán trabajo en las industrias con ventaja respecto al exterior, de modo que no se reducirán globalmente los ingresos.

d) No deberán existir costes derivados del cambio estructural necesario para ajustarse a las condiciones que imponga la competencia exterior (desmantelamiento de fábricas, desplazamiento de personal...).

e) Los individuos han de cobrar en función de sus habilidades personales en cualquiera que sea la industria en la que estén colocados. De esa manera, se supone que si son trasladados a otro puesto de trabajo seguirán cobrando los mismos salarios.

Y ahora díganme los lectores: ¿creen ustedes que es posible que esas exigencias se den en la realidad? Y entonces, ¿creen ustedes que de verdad puede decirse que la teoría económica demuestra que el libre cambio "ofrece garantías de un resultado económico superior al de un mundo dominado por barreras al comercio"?.

Es verdad que lo demuestra pero como un mero ejercicio intelectual a partir de presupuestos teóricos que es imposible que se den en la realidad.

Se trata, pues, de una ficción teórica, de pura ideología. Aunque gracias a ella se pueden establecer imposiciones políticas favorables a los más ricos como si en realidad fueran verdades científicas.

La prueba de esto último es que los países que tienen poder suficiente para hacer lo que quieren y lo que más les conviene (Estados Unidos, Unión Europea y Japón casi exclusivamente) son proteccionistas y lo han sido siempre. Es más, no hay ni un solo país en la historia del mundo que haya logrado convertirse en una potencia económica sin haber utilizado medidas proteccionistas.

¿Por qué predican entonces el librecambio?

Sencillamente, porque lo que les conviene a los poderosos es protegerse ellos y obligar a que los demás renuncien a cualquier forma de protección.

Estados Unidos, la Unión Europea y Japón obligan a que los demás países eliminen cualquier tipo de barrera proteccionista pero luego establecen aranceles sobre los productos que no le interesa que lleguen a su territorio a precios más competitivos.

Lo que quieren es que los demás sean librecambistas mientras ellos se protegen al máximo.

De esa forma es como se han podido quedar con los mercados a donde antes no llegaban. Y ahora, cuando ya los controlan todos, dicen que por fin van a abrirse y que renunciarán al proteccionismo. Ahora que ya no tienen competencia ninguna porque han arruinado a los productores a los que han venido cerrando las puertas durante decenios.

Lo que necesita el mundo no es, por tanto, reclamar la ideología librecambista, que no practican los ricos ni están dispuestos de veras a practicarla, salvo cuando hayan acabado con todo tipo de competencia.

Lo que se necesita es restituir y garantizar el bienestar efectivo de todos los seres humanos y eso requiere una regulación global orientada por nuevos principios morales colectivos y no por el libre albedrío de solo los más ricos del planeta.

Lo que hace falta es un nuevo proteccionismo orientado a proteger a los países e industrias que han sido criminalmente empobrecidos, a proteger el medio ambiente y a proteger a los seres humanos.

La defensa del librecambio es un simple discurso ideológico. Con él se pueden llenar docenas de pizarras con brillantes ecuaciones teóricas pero que nunca podrán reflejar ninguna realidad social y que, precisamente por eso, lo único que hacen es distraer la atención y evitar que se adopten las soluciones políticas de restitución y de regeneración que hacen falta.

Ahora estamos viviendo las consecuencias del fundamentalismo que llevó a considerar que los mercados financieros funcionaban mejor sin regulación, dejando que cada uno hiciera lo que quisiera.

Pero a pesar de su fracaso tan inmenso, los teóricos que lo urdieron no aprenden y se aprestan a rediseñar el mismo fundamentalismo en el campo del comercio, y especialmente en el de los productos alimentarios o de recursos como el agua.

Sin darse tiempo ni para respirar, mucho menos para rectificar, ya se han puesto a alimentar la próxima bomba de relojería.

Es necesario detenerla.


Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada (Universidad de Sevilla).
22 egarense, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:27
#18 Tía Altisidora...
Pues fíjese que a lo mejor entre esos jornaleros y representantes de la España profunda como usted bien dice, quizás les sea mucho más fácil entenderlo. Además, dejando aparte que el tema que nos ocupa que no es más que el espíritu de AES, por decirlo así. La materialidad se ventila en como el partido cree que se deben afrontar los problemas del país, y eso está desarrollado a lo largo del programa. Ese, el espíritu del partido, no es una cuestión que se pueda hacer entender, ni se puede convencer a nadie de ello, porque es una cuestión de fe, y la fe, o se tiene o no se tiene, es que no se puede explicar de otra manera.
Los señores como Moa, al que aprecio y admiro, están tan estudiados, en tantas filosofías de tantos tipos que a veces, lo más obvio, (lo que un jornalero ve) ellos les es negado. Pero bueno, insisto en que es cuestión de fe...
23 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:33
manuelp 20
"¡Qué hombres ha tenido España en el dominio de la acción! Loyola, San Francisco Javier, Hernán Cortés, Pizarro, Vasco Núñez de Balboa, el Empecinado, Zumalacárregui. ¡Qué tipos de piedra y de acero!"

¿Cómo? ¡el bueno de D. Pío (Baroja), el pacífico abuelito de boina y zapatillas, el de ideas anarquistas, nombra a Cortés, Pizarro y Balboa, a los que la historia al uso pronto colocará al lado de Hitler en el panteón de la infamia!. ¿Habla de cultura española, el muy traidor a su raza vasca? Ah, hasta dónde vamos a llegar... Ya no se puede fiar uno de nadie. Menos mal que ahí están el llorado Rubianes, intelectual de talla no inferior a la de Baroja, mucho más leído en nuestros días, como sin duda es justo, y esas perlas suyas que tanto cariño de la progresía le han procurado...
24 gaditano, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:34
De Elea y el resto creen que el amor a la Patria grande es algo sagrado, el amor a la patria chica otra cosa. pero las patrias son chicas o grandes según se miren y no hay ningún criterio objetivo para distinguir los méritos de unas y otras y la lealtad que merezcan.
El nacionalismo, o sea el amor a la Patria Sagrada, ha sido, tras la religión (incluyo las "religiones" areistas modernas), la mayor fuente de odios, guerras y opresiones de la Historia.

Uno habla de los millones de muertos que ha costado construir esta patria...peor me lo pone.
En primer lugar todas las generaciones anteriores han muerto y en ese sentido es una perogrullada decir que ha "costado" millones de muertos construir España o cualquier otra patria. No podría ser de otra manera.
pero si miro la historia de España, como si miro la de Francia, alemania, Gran Bretaña etc...veo que un alto porcentaje de esos muertos y de otros males, lo han sido violenta e injustamente por los odios creados en torno precisamente a esa idea de Patria y las excusas y justificaciones que ha dado para todo tipo de violencias.
Ustedes sigan con sus esencialismos colectivistas sobre España, el catolicismo,etc...
(egarense: ¿Y tú majo, cuántas vidas has vivido para alcanzar ese grado de elevada bobaliconería en la que chapoteas? Mera curiosidad)
25 DeElea, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:36
Dice el Jabalín Berrugoso, cerebrillo representativo de los excluyentes asesinos de la boina y la viborilla:

“¿no sera que el amor a la patria se convierte en amor a los bienes de la patria?”

Pues casos no faltan, cuando el regionalismo y el localismo, el “odio al de fuera del cortijito” de los avaros y huraños paletos nazionalistas, más inflama el amor a la boina y al pelo de la dehesa local, mas interesado y patriota se muestra a su vez con las haciendas del resto de españoles que no viven en su cortijito particular. Y es que estos son capaces de despreciar a sus hermanos pero no a sus dineros.
26 gaditano, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:38
bacon: Me permito dudar de lo que sabía Baroja sobre las atrocidades de Núñez de Balboa o Pizarro. Pero si las conocía peor para Baroja: dice poquísimo de su sentido de la moral que aplaudiese a esos canallas.En esa cita revela que su pensamiento seguía estancado al nivel de un manual escolar de los más burdos y falsos.
27 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:39
“¿no sera que el amor a la patria se convierte en amor a los bienes de la patria?”

pero, claro, tal preocupación desaparece de modo mágico cuando se trata de la patria vasca o catalana o gallega; entonces nada nos debe preocupar, debemos seguir a nuestros líderes con fe ciega...
28 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:41
gadi 26
si es lo que yo decía:
baroja= malo, tonto
rubianes= bueno, sabio
29 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:42
28
buno, o a lo mejor es que lo que Baroja sabía es que no se conquista un nuevo mundo con una ong
30 manuelp, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:52
bacon

Decia Tolstoi que es absurdo interponerse en el camino de los que sólo piensan en huir. De igual manera, es absurdo intentar convencer a los autistas sociales, que sólo contemplan las relaciones sociales con su propio ego y, por ello, son incapaces de comprender algo tan elemental, como el patriotismo.
31 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 12:53
del 1 de alruga
Alguien con más conocimientos que yo podría escribir unas líneas sobre aquellos fariseos que criticaban esto y aquello a Jesús, fingiéndose escandalizados por supuestas faltas de moral. ¿No aceptaba Jesús ser visto en público, incluso comer en la misma mesa, con conocidos pecadores?
¿A quién quiere dar lecciones de moral alruga, el defensor de eta en este blog?
32 gaditano, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:01
manuel p: Para ego el de vuesa merced, catedrático frustrado.
¿Algún argumento mejor sobre el patriotismo que éste intento mezquino por desviar y personalizar la cuestión con psicologías de parvulario?

Explícame por qué es una gran cosa ser español si uno ha nacido en españa, pero es una gran cosa ser inglés si uno ha nacido en Inglaterra etc...
Y por qué tengo que juzgar los hechos de -algunos-españoles con criterios deiferentes a los que aplico a los hechos de los ingleses sólo por haber nacido en España, y viceversa.
Curiosamente los que se sienten depositarios de las esencias patrias están lejos de ser coherentes y defender a todos los españoles por serlo, porque no escatiman invectivas y valoraciones negativas sobre aquellos españoles a los que no juzgan ser emanaciones adecuadamente fervorosas del Ente Colectivo y Superior llamado España. A esos los crucifican y desprecian tanto o más que si fuesen ingleses.
33 gaditano, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:03
Si no hubiese patrias ¿qué habría?:
Personas.
34 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:04
a propósito de patrias y de ingleses, maldita sea esa zor.ra inglesa que se ha atrevido a venir a manchar con sus pies ingleses el suelo sagrado de España
35 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:06
D. Pío, muy bueno el texto sobre la edad media, demasiado para mi para poder hacer ni un solo comentario, pero ya lo he leído un par de veces, y alguna más lo leeré. Saludos a todos
36 DeElea, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:11
¿Será cíclico?

DeElea dijo el día 18 de Mayo de 2008 a las 13:49:
“gaditano dijo el día 18 de Mayo de 2008 a las 11:39:
Tigrita, pues yo no veo tantos liberales por aquí tigrita,sí a muchos conservadores nacionalistas españoles.”

¿Quiénes serán esos señores conservadores nacionalistas españoles? ¡¡¡ah!!! Deben ser de esos que no disfrutan insultando y calumniando gratuitamente la historia de su patria… ¡¡¡que gentuza mas reaccionaria!!!

Pero vamos, he oído que eso de ser “conservadores nacionalistas españoles.” Se cura fácilmente, con insinuar que España desarrollaba políticas de estado deliberadamente para cometer exterminios y genocidios, queda uno curado de tanto ultranacionalismo y, queda sentado en el trono que existe sobre el epicentro de la equidistancia.

Y claro yo me pregunto ¿qué no será uno que no solo defienda la historia de España o la de Francia o la de… sino la de la humanidad en su conjunto con todas sus luces y sus sombras? ¿Un ultra-conservador-nacionalista-humanista-universal?

O es que la historia de la humanidad en su conjunto no es igual de condenable que la de una nación, o pueblo en su conjunto? Condenemos al hombre pues. Bien, condenado esta,… ¿y ahora qué?
37 ArrowEco, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:28
VV


La última campaña bélica estuvo protagonizadas por españoles patriotas y católicos, que quería protejer a España; y por españoles pérfidos y herejes, que querían destruirla. Gracias al Altísimo se pudo frenar la embestida. De esto va a hacer 70 años.
38 tigrita, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:48
36 DeElea, Sí que hay liberales en este foro, lo que ocurre es que la crisis les ha cogido con el pie cambiado y no saben por donde salir. Sus iconos: multimillonarios, especuladores, la banca a la que tenemos que socorrer los contribuyentes, los miles de millones que han volado y nadie sabe donde están aunque todo el mundo lo supone, las quiebras escandalosas, el corralito que viene, en Ucrania ya ha llegado, y todas las demás cosas que son vox pópuli, han minado la moral liberal del escudero que era la dominante en este foro y ahora está en el no sabe no contesta.
39 Perieimi, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:51
En su justo medio. Imprescindible: No siempre lo peor es cierto. Estudios sobre la Historia de España, de María del Carmen Iglesias, Edit. Galaxia Gutenberg, Círculo de Lectores.

Y, si alguien quiere profundizar en Montesquieu (q.p.d.), de la misma autora, su tesis doctoral: El pensamiento de Montesquieu, Alianza Universidad, Madrid, 1984.

40 alruga, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:53
37#

uyyyyy si ... y fijate que todo para nada porque al final......
:-)))) ...la de sapos que vais a tragar .....
41 alruga, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:54
arroweco=un patriota=un idiota
42 alruga, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:56
34#

¿suelo sagrado de Expaña?
:-))))
¿eso cuando? ... porque ahora es suelo britanico y si cambia sera a suelo "llanito"

ohhhh hemos vuelto a perder un trozo del imperioooo
43 DeElea, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:56
“gaditano dijo el día 6 de Marzo de 2009 a las 12:38:
bacon: Me permito dudar de lo que sabía Baroja sobre las atrocidades de Núñez de Balboa o Pizarro. Pero si las conocía peor para Baroja: dice poquísimo de su sentido de la moral que aplaudiese a esos canallas.En esa cita revela que su pensamiento seguía estancado al nivel de un manual escolar de los más burdos y falsos.”

La verdad que desde el “oficio” de difamador barato que usted practica habitualmente, tampoco se puede ir dando clases de moral a diestro y siniestro su Ilustrísima. A los difamadores esas cosas les salen rana.
44 DeElea, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:58
“gaditano dijo el día 6 de Marzo de 2009 a las 12:38:
bacon: Me permito dudar de lo que sabía Baroja sobre las atrocidades de Núñez de Balboa o Pizarro. Pero si las conocía peor para Baroja: dice poquísimo de su sentido de la moral que aplaudiese a esos canallas.En esa cita revela que su pensamiento seguía estancado al nivel de un manual escolar de los más burdos y falsos.”

La verdad que desde el “oficio” de difamador barato que usted practica habitualmente, tampoco se puede ir dando clases de moral a diestro y siniestro su Ilustrísima. A los difamadores esas cosas les salen rana.
45 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 13:59
"Nuestros enemigos están crecidos y se sienten fuertes –de hecho, lo son–, en buena medida, porque nosotros nos creemos débiles... y lo somos. La falta de confianza en nosotros mismos, la ausencia de orgullo por los logros de nuestra civilización; la guerra contra la religión, el calamitoso estado de la educación, la intolerancia del pensamiento único izquierdista, la podredumbre de los medios de comunicación –sobre todo de las televisiones–, todo ello nos lleva no sólo a no saber quiénes somos, sino al rechazo pasional de nuestras propias señas de identidad. Y si no creemos en lo que somos y hacemos, estamos perdidos. Ahí está la historia para corroborarlo."

http://libros.libertaddigital.com/occidente-civili...
46 DeElea, día 6 de Marzo de 2009 a las 14:04
Una obra interesante sobre todo esto es la de “los españoles en la historia” de Ramón Menéndez Pidal.
47 manuelp, día 6 de Marzo de 2009 a las 14:16
En fin, no hay que pensar demasiado para ver la absurdez de esa postura que se pregunta el porqué del amor a la patria, es como el que se maravilla de que el niño se pegue a las faldas de su madre y a los pantalones de su padre, porque es dónde encuentra amparo y cariño y no se vaya detrás del primero que pase.
48 bacon, día 6 de Marzo de 2009 a las 14:33
alruga 42
Vosotros habéis perdido Galicia y Vascongadas, de momento. Mr. Spock a tomar por cu.lo. Vascongadas dejará de ser un batzoki. Os queda Cuba. De momento.
49 egarense, día 6 de Marzo de 2009 a las 14:45
#48 bacon...
No te entusiasmes tanto, amigo. Galicia sería una sorpresa que cambiase lo suficiente. Y en cuanto a Vasconia... No cambiará.
50 gaditano, día 6 de Marzo de 2009 a las 15:03
Manuel P: El apego del niño a sus padres es un fenómeno que surge, si todo va bien, de la convivencia y dependencia afectiva entre personas DE CARNE Y HUESO. Es algo real, natural, bueno y sin mota de irracionalidad.
pero como la patria NO ES UNA PERSONA por mucho antropomorfismo que el nacionalismo vierta sobre esa abastracción, no se puede comparar lo que es un apego interpersonal real y racional con el apego a una noción ideológica e imaginaria.
Una diferencia abismal, me parece, entre uno y otro fenómeno.

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