Pío Moa

« "Compromiso" / Marxismo (IV) Formulación de la Ley | Principal | Marxismo (VI) Contratendencias de La Ley / Legitimidad del Frente Popular »

Derecho a la catalufa / Marxismo (V) Efectos y trascendencia de la Ley

21 de Junio de 2010 - 08:35:29 - Pío Moa

Compartir:
Menéame Tuenti

 

****Derecho a la catalufa. Profesores de Derecho catalanes se movilizan contra el Constitucional Catalanes no, catalufos. Cataluña y Andalucía son las regiones más corruptas y degradadas de España, aunque la competencia es fuerte. La cosa de estos “profesores” (¿qué enseñarán, los  golferas?) me recuerda el caso del juicio a Companys y su banda después de su intento de guerra civil. Sí,  no solo el PSOE, también la Esquerra se declaró “en pie de guerra” cuando las izquierda perdieron las elecciones de 1933. Pues bien, cuando fueron juzgados, aquellos héroes dijeron que habían intentado el golpe…¡contra los anarquistas! Y luego cargaron las culpas sobre el pobre Dencàs, que después de todo, fue el único que tuvo un comportamiento aproximadamente valiente, junto con Miguel Badía (llamado collons), que sería asesinado más tarde, junto con su hermano, probablemente por instigación del propio Companys debido a un asunto de faldas, según ha expuesto el historiador Ucelay da Cal (he propuesto más de una vez que un historiador serio, con tiempo y ganas, trace una serie de semblanzas de héroes del separatismo, una colección de personajes entre grotescos y delincuentes). Pues bien, en el Tribunal de Garantías Constitucionales que juzgaba a Companys y los suyos, un representante de la Esquerra, el abogado Sbert  sostuvo una tesis que, a juicio de la Esquerra, “ha producido gran sensación por su consistencia y por la modernidad de las teorías expuestas”.  Sbert señalaba que  solo podían penarse los delitos tipificados, como el intento de un cambio de gobierno por la fuerza. Ahora bien, Companys y los suyos habían intentado en realidad un golpe de estado, cosa muy diferente y no contemplada en la ley, siendo por tanto “un acto político y legítimo”, por lo que los acusados debían ser puestos en libertad. Derecho a la catalufa, de larga tradición, según observamos.

 

 

****Dice el historiador lisenkiano y algo turulato Jorge Martínez Reverte,  que no hay diferencia alguna entre las víctimas de Badajoz y las de Paracuellos, y enseguida se desdice afirmando que unos fueron muertos por quienes defendían “una causa justa” y los otros por “odiosos golpistas”. Luego, no fueron iguales en absoluto –salvo en el hecho de haber muerto--, pues unos defendían la causa justa y otros luchaban contra ella. En un caso hubo crimen inapelable y en el otro, solo un "exceso", aun si lamentable. Para este peculiar historiador, la causa justa era la de los stalinistas y demás acompañamiento, y odiosos golpistas los que se sublevaron contra los desmanes tiránicos, la destrucción de la legalidad  y el  proceso revolucionario.  

  
Pero hay otra diferencia esencial entre Badajoz y Paracuellos, que este indocumentado trata en vano de ocultar: la matanza de Paracuellos no hace falta exagerarla, pues se sabe documentadamente que fueron allí asesinados varios miles de personas. La de Badajoz es producto de una inmensa exageración y falsificación propagandística, como está hoy perfectamente demostrado. Una diferencia que parece no importar a Martínez Reverte, que no sé si se engaña él mismo o pretende engañar a los incautos.  

 

 

****Dice Bono que "es hijo de tendero y nieto de arriero". Pero se metió oportunamente en el PSOE, y... ¡Ya ven!

  

 

****Blog, Lead. Perfectamente: es mejor capacidad de trabajo que fuerza de trabajo.

 
-----------------------------------------------------


Marxismo (V) Efectos y trascendencia de la Ley

 

“El descenso de la tasa de ganancia y la acumulación acelerada –explica Marx—son únicamente dos modos distintos de expresar el mismo proceso, en el sentido de que ambos expresan el desarrollo de la capacidad productiva. La acumulación acelera la disminución de la tasa de ganancia, ya que entraña la concentración más alta de capital. A su vez, el descenso de la tasa de ganancia acelera  el proceso de concentración del capital y su centralización mediante la expropiación de los pequeños capitales y el desahucio  del último resto de los productores directos que todavía tienen algo que expropiar. Con ello se acelera a su vez la acumulación de la masa aunque, por lo que a la tasa se refiere, la acumulación disminuye al disminuir la tasa de ganancia.

  
“Por otra parte, como la tasa de valorización del capital en su totalidad --la tasa de ganancia-- es el acicate de la producción capitalista (que únicamente tiene por objeto  la valorización del capital), su descenso atenúa el ritmo de formación de nuevos capitales independientes, presentándose de esta manera como un factor peligroso para el desarrollo de la producción capitalista, alienta la superproducción, la crisis, la existencia de capital excedente frente a una población sobrante.”

  
Y se crea subconsumo, como queda implícito en lo anterior: “La capacidad de consumo de la sociedad (…) se halla determinada por su dependencia de las relaciones antagónicas de distribución, que reducen el consumo de la gran masa de la población al mínimo. Además está limitada por la tendencia a la acumulación.


 
“Para la producción capitalista esto es una ley que imponen las constantes perturbaciones de los métodos mismos de producción, la depreciación del capital existente que esas perturbaciones implican: la lucha general de la concurrencia  y la necesidad de perfeccionar  la producción y aumentar la escala (…) Por tanto es necesario que el mercado aumente sin cesar (…) , pero cuanto más se desarrolla la fuerza productiva, más choca con la estrecha base en que se fundan las relaciones de consumo”.

 
 
De esta ley derivan, por tanto, las tendencias atribuidas al capitalismo: concentración del capital con tendencias monopolísticas,  ruina de la pequeña propiedad, creciente explotación y desempleo de la masa obrera, necesidad de ampliar constantemente los mercados y reducción  simultánea de estos al restringir el nivel de consumo de las masas, crisis cíclicas y cada vez más frecuentes.

   
Haremos una breve digresión sobre las crisis como manifestación de las contradicciones del sistema y augurios de su fatal destino.


  
Para explicar las crisis, los marxólogos suelen encontrar dos tipos de causas: uno relacionado con la tasa de ganancia, y el otro con la realización del valor de las mercancías, es decir, con la compraventa en el mercado. A su vez, este último tipo se divide en dos: crisis de subconsumo y crisis de desproporcionalidad o desajuste entre sectores y ramas de la producción (por ejemplo desajustes  entre los sectores dedicados a la producción de bienes textiles y los dedicados a máquinas herramientas, o industria pesada…).

 
 
Pero en realidad deben ser eliminadas las  supuestas causas provenientes de la realización, por incoherentes con el enfoque básico marxista. Según este, el mercado es solo un elemento derivado de la producción, y en él la realidad se refleja “al revés”. Lo que ocurre en el mercado (subconsumo o desproporciones, por ejemplo) procede de, y debe ser explicado por la forma de la producción, y no a la inversa.

 
 
Por otra parte, ni el subconsumo ni las desproporciones explican las crisis, porque ambas son manifestaciones de la crisis misma. Y son tales manifestaciones las que hay que explicar. Tomarlas como causa no es más original que encontrar la causa de una batalla en el encontronazo de dos ejércitos. La batalla consiste precisamente en ese encontronazo, pero las causas de ella están en otro lugar.


 
(Ha habido una larga polémica sobre si los desajustes o desproporciones podían ser, o no, eliminados por el capitalismo. El debate, planteado en el campo de la realización, no tiene salida. En el fondo, un desajuste entre los sectores productivos o en las expectativas sobre el mercado es un problema técnico, susceptible de resolverse técnicamente. Así, cabía pensar que el monopolismo, al atenuar la competencia “ciega” y planificar con más seguridad, podría resolverlo. Pero como, con "monopolismo" y todo, seguían las crisis, quienes rechazaban  la posibilidad de armonía en el sistema tenían a mano hechos, si bien un tanto inexplicables. Por otra parte, ni con el subconsumo ni con las desproporciones se ha logrado articular una teoría de los ciclos, es decir, de la alternancia entre auges y crisis económicas. En suma, como es indemostrable que el mercado no funcione y se amplíe (pese a los razonamientos de Rosa Luxemburg), si se hace depender de él el destino del capitalismo, los revolucionarios tendrían que tomar su misión con mucha calma.

En cambio la Ley explica el subconsumo y las desproporciones, y también un tercer tipo  de crisis descubierto por Napoleoni al bucear en los textos de Marx: las máquinas hacen que la mercancía apenas sea ya producto del trabajo, o trabajo humano incorporado, pero la necesidad de valorizar dicho producto obliga a buscar en el trabajo la base para  hacerlo mercancía, obliga a tratarlo como producto del trabajo humano, a conferirle un valor en el momento en que, en el aspecto técnico, ha dejado de ser producto de dicho trabajo. Ello en la práctica supone que aunque los métodos de producción progresen hasta el punto de hacer mínima la necesidad de trabajo humano, este debe ser mantenido, por ser la base de la valorización capitalista.  El trabajo se vuelve casi superfluo, pero hay que emplearlo en las mismas cantidades. Lo cual conduce a que “se derrumba la producción basada en el valor de cambio”, como concluye Napoleoni citando a Marx. Convenza o no este enfoque, parece una formulación algo filosófica de la Ley)

  
Marx ha señalado el carácter perogrullesco de la explicación de la crisis por el subconsumo, pero como en otros lugares se contradice, atribuyendo al subconsumo, en última instancia, la causa de la crisis, cada comentarista hace valer unas u otras frases. Es inevitable que en obra tan voluminosa como la de Marx existan contradicciones. Ahora bien, lo que nos interesa no es ese fenómeno normal, sino el espíritu del análisis marxista, y si nos atenemos a él, la elección viene dada: ha de ser el modo de producir   capitalista, reflejado en la tendencia al descenso de la tasa de ganancia, el que provoque desproporciones y subconsumo entre otras plagas, y esas plagas  constituyen la crisis.

 
No cabe hablar, entonces, de diversos tipos de crisis. En el capitalismo marxiano las crisis, estallen por una u otra costura, tienen, y solo pueden tener, su fundamento en la baja tendencial de la tasa de ganancia. Dicha tasa es “el motor de la acumulación capitalista”. No en vano Marx dedujo de ella la ley básica del desarrollo burgués.

                                                       
                                                               
***

 

Vemos, pues, que la evolución de la TG resulta de las relaciones entre acumulación, empleo de trabajo humano y extracción de plusvalía.  La Ley sintetiza  los factores decisivos del análisis marxiano y la forma típicamente burguesa como, según Marx, interactúan entre sí tales factores. Por lo tanto, ella resume con espléndida elegancia intelectual la esencia del modo de producción capitalista y sus contradicciones, superando las penosas incoherencias que hallamos en otros textos de Marx. En ella cristalizan, con la grandiosidad de una ley natural, el carácter y la evolución del sistema burgués. No a otra cosa aspiraba, en efecto, su descubridor.

  
Marx, consciente de la trascendencia de su hallazgo, lo pondera así: “La ley no podía ser más sencilla, y sin embargo ningún  economista  había logrado descubrirla hasta hoy. Los economistas veían el fenómeno y se torturaban en intentos contradictorios para explicarlo. Pero  dada la gran importancia de esta ley para la producción capitalista, bien puede decirse que es el misterio en torno a cuya solución viene girando toda la economía política desde Adam Smith. O bien: “Lo importante de su horror (de Ricardo) a la tasa descendente de ganancia, es la sensación de que el régimen de producción capitalista tropieza en el desarrollo de las fuerzas productivas con un obstáculo que no guarda la menor relación con la producción de riqueza en cuanto tal. Este peculiar obstáculo acredita precisamente la limitación y el carácter puramente histórico, transitorio, del régimen capitalista de producción” (cursivas mías).

  
Nos hallamos, pues, ante la concreción más elevada de las tesis marxistas previas, tanto económicas como filosóficas e históricas. Muestra las características de la competencia y la anarquía económicas, la contradicción básica del sistema entre la socialización de la producción y su apropiación privada, la tendencia al choque entre las fuerzas productivas y las relaciones de producción burguesas. La tendencia, en suma, a la revolución, y la justificación de esta.   

 

 

Comentarios (75)

« 1 2 »

1 manuelp, día 21 de Junio de 2010 a las 09:09
Veo en los comentarios del hilo anterior que el energuménico matonesco (y luego se atreve a llamar a nadie Trabuco, cuando él es el más perfecto retrato del personaje de Clarín), va y dice que NO ha leído El Capital y, sin embargo, rechazaba categóricamente que las máquinas no produzcan plusvalía (sin conocer por tanto los argumentos de Marx).
Cuando se le demuestra que no sabe de lo que habla, sale por los cerros de Ubeda, diciendo que "Marx me ha engañado", aunque enseguida se contradice diciendo que no he entendido a Marx y que lo refute,¡¡como hace él!!.
Visto lo visto, paso de discusiones gili.pollescas con gente cuyo único objetivo es buscar bronca y procuraré no volver a caer en el error de enredarme con semejantes sujetos.

2 manuelp, día 21 de Junio de 2010 a las 09:26
¿Quién derrumbó el muro?

Sin embargo, cuando se discute sobre la autoría de la demolición académica del socialismo el nombre de Ludwig von Mises se postula como indiscutible.
................................................
Un año más tarde Mises publicó su fecundo “Die Wirtschaftsrechnung im sozialistischen Gemeinwesen”. En éste, el austriaco explicó de forma deductiva que cuando no existe un precio de mercado en los bienes de producción (como ocurre necesariamente en una sociedad en la que no se respeta la propiedad privada), es totalmente imposible analizar retrospectivamente si una dedicación concreta de los medios de producción han permitido alcanzar ganancias o si por el contrario suponen un despilfarro de recursos escasos y presentan pérdidas.
.................................................
Eugen von Böhm-Bawerk se encargaría unos años más tarde de ordenar los argumentos y mostrar las inconsistencias lógicas del marxismo. Con todo, la crítica fundamental de Böhm-Bawerk se fundamentó en la teoría objetiva del valor trabajo y en el concepto de preferencia temporal –inexistente en la teoría marxista– que invalidaba el análisis marxista de la plusvalía y la explotación.
Los más inteligentes autores socialistas entendieron perfectamente el carácter letal del órdago lanzado por Böhm Bawerk. El propio Marx reconoció el aparente cúmulo de contradicciones a la vista de las críticas del austriaco y prometió desenredar el entuerto más adelante; cosa que nunca hizo. Engels, ante la incapacidad de su amigo y maestro, convocaría un concurso para contestar a Böhm-Bawerk. Hilferding intentó responder al famoso teórico de la escuela austriaca con más pena que gloria. El propio Otto Bauer terminaría admitiendo que la teoría marxista del valor era insostenible y que la “respuesta” a Böhm-Bawerk por parte de Hilferding sólo ponía de manifiesto la incapacidad de este último autor para siquiera comprender cuál era la naturaleza del problema.
...............................................
Cabe especular con gran posibilidad de acierto que, a la vista de los acontecimientos, los grandes teóricos marxistas de aquel entonces dirían hoy que el comunismo no cayó por el empuje de ningún personaje histórico concreto sino, más bien, por las razones lógicas que había explicado su “más encarnizado adversario”, la Escuela Austriaca de Economía.


http://www.juandemariana.org/comentario/235/derrum...
3 pedromar, día 21 de Junio de 2010 a las 12:36

Manuelp:

Vamos a ver, hombre. Repasa los comentarios de ayer y verás que fuiste tú el primero que ninguneó, al decirme que yo solo valía para repartir panfletos. Luego te llamé 'manolepe'. ¿Dónde está la chulería matonesca? De haberla será la tuya.

Veo en los comentarios del hilo anterior que el energuménico matonesco (y luego se atreve a llamar a nadie Trabuco, cuando él es el más perfecto retrato del personaje de Clarín),[¿Por llamarte Manolepe? ¿Y entonces tú ninguneando reiteradamente? Donde las dan las toman, Manolepe] va y dice que NO ha leído El Capital y, sin embargo, rechazaba categóricamente que las máquinas no produzcan plusvalía (sin conocer por tanto los argumentos de Marx).[Yo no he rechazado categóricamente nada, he expuesto en qué se basa mi incredulidad al no entender por qué los obreros general plusvalía y no las máquinas. Nada más. Y apunté una hipótesis, aventurada, sin duda; pero es que yo no pretendo sentar cátedra, y menos ante ti, flamante catedrático de la Wikipedia]


Cuando se le demuestra que no sabe de lo que habla, [¿Será posible? Quién lo ha demostrado, ¿tú? ¿Dónde? ¿Cuándo?]sale por los cerros de Ubeda, [Dime por donde caen, que tú sí que los conoces, no hay más que leerte]diciendo que "Marx me ha engañado", aunque enseguida se contradice diciendo que no he entendido a Marx y que lo refute, ¡¡como hace él!!.[¿Dónde está la contradicción? Si dices que no eres marxista pero que entiendes a Marx ¿cómo es posible que admitas como bueno la teoría de la plusvalía? No es que yo sepa, simplemente es que no entiendo tal teoría; por contra tú dices que sí la entiendes, pero no sabes explicarla, solo repetir lo que dice Marx. La contradicción es tuya, no mía]

Visto lo visto, paso de discusiones gili.pollescas con gente cuyo único objetivo es buscar bronca y procuraré no volver a caer en el error de enredarme con semejantes sujetos. [Siempre acabas diciendo lo mismo, sea lo que sea lo que se discute. Parece que tienes un afán especial porque los demás aceptemos -de buenas a primeras- que eres un entendido en lo que hablas. Al final, como al principio, acabas por ningunear y llamar gili.pollas a quienes te dicen que no demuestras lo que afirmas. No solo que no lo demuestras, es que ni te molestas en exponerlo correctamente; exponerlo tú, no con el recorta y pega de lo que dicen otros. Yo me arriesgo más de la cuenta a demostrarlo, o mejor dicho: a intentar demostrarlo; puedo equivocarme, sin duda; es más: casi seguro que me equivoco, pero eso hay que demostrármelo, y tú que has leído El Capital en lugar de perder el tiempo llamándome gili.pollas y chulo bien podrías molestarte en sacarme del error. ¿Sabrías hacerlo? Lo dudo, Manolepe, lo dudo; porque de ser así ya lo habrías hecho.]
4 Vendeano, día 21 de Junio de 2010 a las 12:55
Es impresionante la fuerza que tienen para los humanos los sistemas teóricos bien trabados. Seguimos la trama racional que enlaza unos postulados con otros con expectación, y parece como si, cuanto más demoledoras sean las conclusiones, y mayor la apuesta, si está impecablemente deducida, más se suspende el juicio y la crítica, paralizados por ese temor reverencial a lo racional.

Eso supone una especie de fe disfrazada de entendimiento. El marchar humano requiere tanto apoyar el pié con la razón como levantarlo luego en el aire con la fe. Ambos momentos son necesarios, pero en sistemas teóricos tan trabados corremos el peligro de pretender prolongar la marcha en un vuelo sin apoyos.

Parece que estamos programados para seguir las conclusiones de teorías mal fundadas y razonadas incluso aunque nos lleven al precipicio. Es como el apoyo incondicional a nuestros genes estén donde estén, que lleva a los seres vivos a sacrificarse por la descendencia. Los hombres añadimos a eso los genes culturales o memes, por los cuales podemos matar y morir.

Hay como una regulación de esa programación. Un grupo que siga a los memes demasiado incondicionalmente acaba en el barranco, pero si no los sigue nadie tampoco se ensayan teorías acertadas. Con el marxismo hemos estado a punto de irnos por el barranco, pero teniendo al lado un grupo más exitoso, el mundo libre, se ha tenido la oportunidad de corregir a tiempo, por ahora.

El problema es que quizá la humanidad se aproxima (esto es, claro un historicismo...) a estar organizada en un solo megagrupo o megaorganismo, por lo que no habrá salto atrás posible en caso de error...
5 AntiMarx, día 21 de Junio de 2010 a las 13:04
Ya que coincide que estamos en pre-temporada de intervención del FMI y hablando de marxismo, aquí va una ocurrente historia que me han enviado por e-mail:

'¡CUIDADO, NOS ESTÁN CERRANDO EL PORTÓN!

Hace ya unos meses, anduve de vacaciones por la provincia de Zamora, y fui invitado a visitar una finca propiedad de un paisano donde elaboraban unos jamones caseros muy afamados por toda la zona.

Al pasar por una de las pocilgas, me llamó la atención la magnífica y extraña raza de una hembra que amamantaba a una camada de lechones.

Por curiosidad, le pregunté al hijo del patrón que me estaba atendiendo, de qué raza eran esos cerdos.

- Son de raza “española”…
pero espere que llamo a mi padre,
que él le cuenta cómo se consigue esta raza.

Por la puerta de la cocina emergió D. Nicolás, un gigante de cabellos blancos que se desplazaba dificultosamente asistido por un bastón de 3 patas y me invitó a sentarme a la mesa del porche donde reposaba un enorme botellón de aguardiente de no menos de 60º.

-¿Ud. sabe cómo se cazan los cerdos salvajes del monte?, me espetó el paisano sin más trámite, mientras me servía un vasito chato de ese fortísimo aguardiente.

- Bueno, creo que los perros los acorralan y con un fusil los abaten, le contesté prudentemente, presintiendo que la historia venía por otro lado
y que el viejo sabía más que yo…

En este caso, no es así. -me dijo don Nicolás- y prosiguió:
Y cuando le diga cómo los cazo yo y como los “amanso”, Ud. entenderá porqué se los llama de raza “española” y si es un hombre inteligente, podrá sacar algunas conclusiones acerca de porqué a los españoles nos va como nos va.

En el fondo de la finca, detrás de aquel bosque de álamos y hasta la orilla del río, hay un monte agreste sin cultivar. En ese monte abundan las manadas de cerdos salvajes.

Para cazarlos comienzo por buscar un claro sin maleza, donde tiro unos puñados de maíz en el suelo. Cuando los cerdos lo descubren,
van a comer todos los días, y sólo tengo que reponerles diariamente la ración.

Una vez acostumbrados, construyo una cerca en uno de los lados del claro y sigo poniéndoles alimento. Durante unos días van a desconfiar, pero terminan por volver.

Entonces hago otra cerca formando una “L” con la anterior, y les sigo poniendo comida hasta que de nuevo dejan de desconfiar y regresan a comer.

Y así sucesivamente, hasta que casi cierro los cuatro lados y solo dejo una abertura para un portón. Para entonces se han acostumbrado al maíz fácil, le han perdido el miedo a las cercas y entran y salen casi con naturalidad…

Otro día coloco el portón, lo dejo abierto y sigo poniendo maíz, hasta que encuentro la piara comiendo, entonces cierro la puerta. Al principio empiezan a correr en círculos como locos, pero ya están sometidos.

Muy pronto se tranquilizan y vuelven al alimento fácil, ya que se olvidaron de buscarlo por si mismos, y aceptan la esclavitud.

Nosotros, los españoles debemos darnos cuenta que este gobierno progre, demagogo y socialista que tenemos
[añado yo que cualquier otro que podamos tener con los actuales partidos políticos] procede de la misma manera que yo con los cerdos: nos tiran maíz gratis disfrazado de programas de ayuda, planes sociales, empleos públicos, cargos políticos, sueldos para liberados y asesores, subsidios para los cineastas de la “ceja”, leyes proteccionistas, sobornos electorales…

Todo a costa del sacrificio de las libertades que nos van confiscando migaja a migaja…

Y muchos españoles no se dan cuenta de que no existe la comida gratis, y que no es posible que alguien preste un servicio más barato que el que uno mismo hace.

¿Acaso no ven que toda esa maravillosa “ayuda” que reparte el gobierno, proviene del dinero que el pueblo le entrega para bien administrarlo,
y no para depredar las libertades y los bienes de la gente que trabaja y que produce?
...

¡Sigamos así y que Dios nos ayude cuando nos cierren el portón!
[Creo que ya lo han cerrado, incluso a nivel mundial, pero todavía no se ve toda la 'cerca']

Don Nico apuró de un trago lo que quedaba del cuarto vasito, me saludó y se fue renqueando por la puerta de la cocina...


(¿Fin?)'

Un saludo
6 AntiMarx, día 21 de Junio de 2010 a las 13:07
Al principio de #5, quería decir 'pretemporada', sin guión.

Un saludo
7 egarense, día 21 de Junio de 2010 a las 13:12
5.
Interesante. Pero te faltó contar el final: "el día del sacrificio o la matanza"...
8 bacon, día 21 de Junio de 2010 a las 13:12
Asesinados de Paracuellos:
Están listados con nombres y apellidos en un libro de Hugh Thomas.

Rojos muertos tras la liberación de Badajoz por las tropas del Teniente Coronel Yagüe: Como dice Luis E. Togores en su reciente biografía de Yagüe, dicen que quieren abrir las fosas. A ver si lo hacen de una vez y así nos enteramos de las cifras de muertos. No creo que lo hagan, porque de hacerlo no podrían seguir hablando de miles.
9 pedromar, día 21 de Junio de 2010 a las 13:27

Oye, es que exactamente en esto mismo estamos ahora, en lo que reseña Moa. Hace no mucho leí que las cadenas de alimentación, en concreto las cuatro grandes: Mercadona, Carrefour, Dia y Eroski, trabajan con márgenes gananciales mínimos, por debajo del 2% de la facturación.

“El descenso de la tasa de ganancia y la acumulación acelerada –explica Marx—son únicamente dos modos distintos de expresar el mismo proceso, en el sentido de que ambos expresan el desarrollo de la capacidad productiva. La acumulación acelera la disminución de la tasa de ganancia, ya que entraña la concentración más alta de capital. A su vez, el descenso de la tasa de ganancia acelera el proceso de concentración del capital y su centralización mediante la expropiación de los pequeños capitales y el desahucio del último resto de los productores directos que todavía tienen algo que expropiar. Con ello se acelera a su vez la acumulación de la masa aunque, por lo que a la tasa se refiere, la acumulación disminuye al disminuir la tasa de ganancia."

10 AntiMarx, día 21 de Junio de 2010 a las 13:28
Egarense#7

Ya contaba conque ciertos participantes de este blog (entre los cuales te incluyo) adivinarían el final.

Un saludo
11 manuelp, día 21 de Junio de 2010 a las 13:37
# 5 AntiMarx

Pero el principal problema de España, además de esa masa inane y acomodaticia, es la gran cantidad de "listos" que existen.
Ya ve usted, como en este mismo blog hay eminentes refutadores de las teoría y conceptos de Marx sin ni siquiera haberle leído, ¿no le recuerdan a esos preclaros estrategas- jefes de divisiones y de cuerpos de ejercitos republicanos- que no sabian leer un plano?.

En todos tus libritos citas profusamente a Lister y otros preclaros estrategas que en el mundo han sido, para acreditar la incompetencia militar del «invicto Caudillo». De bastantes de ellos, Modesto, Líster, Mera, el Campesino, &c., ya nos había dado su opinión tu admirado Azaña:

«El único que sabe leer el plano es el llamado Modesto. Los otros, además de no saber, creen no necesitarlo.» Manuel Azaña, Obras Completas, Oasis, México 1966-68, tomo IV, pág. 712.

¿Sabes lo del plano, no? Es esa tontería de papel en el que está representado el terreno, que los limitados militares que íbamos a maniobras y cosas militares, que estábamos en unidades militares, con misión militar –no es tu caso evidentemente– teníamos la extraña manía de usar tan a menudo. Y que tu admirado Líster no necesitaba para nada, así le fue, como aseguraba una fuente tan autorizada.


http://www.nodulo.org/ec/2005/n035p14.htm

12 bacon, día 21 de Junio de 2010 a las 13:49
13 AntiMarx, día 21 de Junio de 2010 a las 13:50
Manuel#11, no sé si les puede llamar 'listos' a los que imitan al 'ganadero' del cuento. Son más bien los que Hayek decía en su 'Camino de servidumbre' que llegarían al poder a falta de un Estado de Derecho. Volviendo a España, podrían ser los protagonistas de una nueva entrega del Lazarillo de Tormes...

Sobre la lectura de las obras de los enemigos de la humanidad (como lo fue Marx) yo siempre digo lo mismo ante los que proponen prohibirlas: para vencer a tu enemigo, tienes que conocerle (y conocerte a ti mismo, que entiendo añadiría Sun Tzu y me dice Vd. si me equivoco en el sentido de la cita)

Un saludo
14 egarense, día 21 de Junio de 2010 a las 14:08
Por cierto... Si alguno de ustedes está registrado en Facebook, y quiere compartir conmigo aquello que es posible compartir a través de ese medio. Mi nombre es Miguel Ángel Alfaro López, y solo tiene que buscarme. Mi dirección electrónica es: (malpharus@hotmail.com) Estaré encantado de ello...
15 pedromar, día 21 de Junio de 2010 a las 14:50

Pues mira por dónde puede que yo no esté del todo equivocado. No lo digo porque yo sepa, sino porque veo que otros ya dedujeron en su día de manera parecida a la mía.

Lo que reseña Moa de Napoleoni:

"(...) y también un tercer tipo de crisis descubierto por Napoleoni al bucear en los textos de Marx: las máquinas hacen que la mercancía apenas sea ya producto del trabajo, o trabajo humano incorporado, pero la necesidad de valorizar dicho producto obliga a buscar en el trabajo la base para hacerlo mercancía, obliga a tratarlo como producto del trabajo humano, a conferirle un valor en el momento en que, en el aspecto técnico, ha dejado de ser producto de dicho trabajo. Ello en la práctica supone que aunque los métodos de producción progresen hasta el punto de hacer mínima la necesidad de trabajo humano, este debe ser mantenido, por ser la base de la valorización capitalista. El trabajo se vuelve casi superfluo, pero hay que emplearlo en las mismas cantidades. Lo cual conduce a que “se derrumba la producción basada en el valor de cambio”, como concluye Napoleoni citando a Marx. Convenza o no este enfoque, parece una formulación algo filosófica de la Ley)"

Siguiendo esta tesis se deduce que los productos fabricados por máquinas no son mercancías hasta que el hombre interviene en ellos. Creo que efectivamente es así, pero esa 'humanización' no se lleva a cabo en la producción sino en el mercado. Porque si bien es verdad que toda mercancía es un producto fabril 'humanizado', esa 'humanización' ocurre en la valoración que de ese producto fabril hace el hombre en el mercado, no en la producción, puesto que el valor final lo dicta el mercado y no el productor. Por tanto, si es el hombre quien determina el valor de las mercancías, el que transforma un producto fabril en mercancía --pero en el mercado, no en la producción-- no veo razón para decir que un obrero genera plusvalía y una máquina no.

Napoleoni habla de mantener los puestos de trabajo para humanizar los productos fabriles; es decir: para mantener la tesis marxista de que el capitalista se apropia de la plusvalía del obrero en la producción. Pero yo creo que esto es puro prejuicio. En realidad la crisis viene provocada por la falta de consumidores, al reducir los capitalistas el número de puestos de trabajo para reducir costes. No es la reducción de la tasa de ganancia la causante de la crisis, sino el síntoma, o por decirlo de otra manera: es la reducción de plantillas la que produce la implosión del sistema productivo causada por su contradicción interna, contradicción manifiesta al eliminar a los consumidores que necesita para mantener la producción. No es la reducción de la tasa de ganancia tendente al límite cero la causante, sino que la reducción de la tasa de ganancia es una imposición de la tecnificación del proceso productivo al despedir a los obreros, al no poder los patronos bajar los salarios indefinidamente, lo cual, finalmente, genera una paralización en cadena del sistema productivo al no haber consumidores.

En estos últimos quince años, debido a la brutal competencia, los salarios apenas crecieron. En la categorías más bajas, en las que siempre trabajé, la caída del poder adquisitivo en estos quince años ha sido brutal: yo ganaba lo mismo hace un año que hace dieciocho, y como yo todos los que no teníamos cualificación profesional, pero el crédito facilitó el consumo. Hasta que se acabó el crédito; y ahora ni crédito ni salario. Es decir, que la crisis ha sido causada por la falta de crédito, porque el crédito ha sido un estímulo artificial inyectado en la economía para cubrir la pérdida de poder adquisitivo de los consumidores, pero ahora ya tocó el fin. El primer causante de la crisis es la tecnificación del sistema productivo y la reducción de plantillas en el sector primario y secundario, absorbidas por el sector servicios, que finalmente también ha sido afectado. Lo veo aquí, en Menorca. Hace bastantes años se decía que el turismo era cosa de mallorquines, porque aquí vivían de la ganadería, el calzado y la bisutería. Esos tres sectores entraron en crisis, y los dos últimos con un desplome brutal. Toda esa mano de obra la absorbió el creciente y pujante sector servicios de la hostelería, que finalmente también ha entrado en crisis. ¿Y ahora? Pues subconsumo, y más tarde autoconsumo. De hecho ya sé de mucha gente de origen campesino que ha vuelto a poner su huerto y criar cerdos, gallinas y conejos para autoconsumo.

Sobre esto de la plusvalía de Marx ayer escribí esto. Naturalmente que puedo estar diciendo un dislate, pero aquí también venimos a aprender, al menos yo, y no a pontificar, Manolepe.

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado...
16 Askari, día 21 de Junio de 2010 a las 14:56
Alguno de ustedes tienen acceso a la version web de El Mundo de papel?

Hoy me encuentro en pag 25 un articulo espeluznante.

Cuando Honecker quiso invadir Polonia

El periodista que "hizo caer" el muro de Berlin desvela la "Operacion Gesundheit"

Ricardo Ehrmann


por favor , que alguien lo cuelge para poder discutirlo con ustedes.
17 pedromar, día 21 de Junio de 2010 a las 14:59

Manolepe

Déja de burlarte de mi confesa ignorancia y muéstranos tu sabiduría, anda.

"Ya ve usted, como en este mismo blog hay eminentes refutadores de las teoría y conceptos de Marx sin ni siquiera haberle leído"

Tú eres antimarxista, partidario de la escuela austriaca ¿no? Pues refuta a Marx. ¿Por qué no lo haces? ¿No dices que has leído El Capital y te burlas de mí por no haberlo leído? Ya te lo dije más veces: adelante, a qué esperas.

Pobrecito manolito. ¿Sabrás por dónde andas? Ni siquiera sabes precisar qué es lo que ignoras, ¿cómo vas a aprender entonces? Ay, Manolepe, Manolepe.
18 berdonio, día 21 de Junio de 2010 a las 14:59
Predromar:

Me hace gracia la polémica que mantienes con Manuelp. La cuestión no es entender o no a Marx sino si sus tesis son coherentes o absurdas. Manuelp da a entender que el discurso marxista es coherente, pero cuando se le pide que lo explique se limita a parafrasearlo como un loro. Lo sorprendente es que no se declare marxista cuando parece ser incapaz de rebatirlo. De rebatirlo y de corroborarlo, porque tampoco es que apuntale convincentemente las ocurrencias del filosofillo burgués.

Estás completamente en lo cierto cuando cuestionas que el capital (máquinas, ideas) no produzca ganancia empresarial. En realidad, es lo único que la produce, diga lo que diga don Marx, cuyo razonamiento es disparatado y circular.

En mi opinión, no hay nada más pernicioso para el pensamiento crítico que el respeto reverencial que muchos sienten hacia determinadas figuras por el mero hecho de que gozan de cierto prestigio. El caso de Marx es paradigmático; nadie lo entiende bien, pero no es debido a que sus ilustres cogitaciones no estén al alcance del simple mortal, sino a que no hay por donde cogerlo.

Yo digo, y desafío a cualquiera a que intente rebatirme, que es justo al revés de lo que afirma Marx. Lo que crea ganancia empresarial (plusvalía) es el capital y no el trabajo. Me importa un comino cómo defina Marx el concepto para acomodarlo a sus propósitos (petición de principio), la plusvalía es ganancia empresarial y punto. El obrero no crea ninguna plusvalía, sino que impone la condición de participar de ella como compensación a su contribución al proceso productivo.

Voy a demostrar lo que digo con marionetas y guiñoles. Como vulgarmente se dice, a la cuenta la vieja. Imaginemos dos tipos en una isla que se dedican a la pesca. En una jornada normal cada uno captura, pongamos, diez piezas. Uno de ellos decide dedicar un día a confeccionar una red en vez de pescar, y al siguiente día le propone al otro que la utilice mientras él descansa. El otro usa la red y pesca treinta piezas. ¿Cómo se las reparten? Está claro que diez piezas corresponden a cada uno de ellos. En un caso porque la creación de la red supuso perder un día de pesca (valor del capital, C) y en el otro porque sin la red los hubiera pescado igualmente (valor del trabajo, V) Las diez restantes piezas son la dichosa plusvalía. ¿A quién le pertenece? ¿Quién o qué generó esa plusvalía? Si se pescaron esos diez peces de más fue claramente gracias a la red y no al trabajo del pescador, que sin ella no habría pasado de las capturas habituales. La plusvalía ha sido generada por el capital, pero el capitalista ha de hacer participe de ella al trabajador a cambio de sus servicios, así que negociará con él cuánto le da de la generación de bienes o servicios extra.

La cosa es tan sencilla como esto. No hace falta perderse en abstrusas abstracciones para confundir al personal. A ver, quiero que alguien me demuestre que estoy equivocado, que la analogía no vale o dónde falla el razonamiento. Pero con palabras propias, sin citas textuales del plúmbeo Marx, por favor.

19 Askari, día 21 de Junio de 2010 a las 15:07
berdonio

El error esta en creer que la maquina que facilita la tarea y multiplica el rendimiento del trabajo cae del cielo.

En el ejemplo que tu pones el personaje emplea un dia en confeccionar la red que despues multiplica el rendimiento del trabajo del pescador.

Osea , la maquina tambien contiene trabajo humano.
20 berdonio, día 21 de Junio de 2010 a las 15:14
Sí, pero la máquina no genera plusvalía porque contenga trabajo humano sino per se. Es importante tenerlo en cuenta. Aunque cayera del cielo, seguiría generando plusvalía.
21 manuelp, día 21 de Junio de 2010 a las 15:17
# 13 AntiMarx

Si, poco más ó menos eso es lo que dice Sun Tzu en "El arte de la guerra".

Por tanto os digo: Conoce a tu enemigo y conócete a ti mismo; en cien batallas, nunca saldrás derrotado. Si eres ignorante de tu enemigo pero te conoces a ti mismo, tus oportunidades de ganar o perder son las mismas. Si eres ignorante de tu enemigo y de ti mismo, puedes estar seguro de ser derrotado en cada batalla.

http://www.gorinkai.com/textos/suntzu4.htm

Pero en la analogía yo no llamaría "listo" al ganadero del cuento, sino a aquellos de entre los cerdos salvajes, que se dedican a contarles milongas a sus compañeros sin saber de que hablan.
Como ve usted en el blog, están los que - aún no habiendo leído a Marx- cuando empiezan a conocerlo están de acuerdo con él, y es que cuando oiga a alguien echar pestes del "liberalismo" puede asegurar que está muy cerca de algún tipo de socialismo.
Luego están los, más superiores todavía, que refutan con un párrafo de "la cuenta de la vieja", a Marx de un plumazo, por el expeditivo método de hacer significar los conceptos de Marx, otra cosa diferente e igual a lo que a ellos les da la gana.
Lo que le dije, no saben leer un mapa y además creen no necesitarlo.
22 Askari, día 21 de Junio de 2010 a las 15:21
berdonio #20

Ahora entramos casi en lo filosofico.

Seria el mono que se prepara una rama de arbol para alcanzar frutas de un arbol a mayor altura el primer "capitalista industrial" de la historia?
23 berdonio, día 21 de Junio de 2010 a las 15:25
Manuelp:

Tienes razón: ni he leído a Marx ni pienso perder el tiempo con semejante farsante. Lo he hojeado y gracias. Lo suficiente para calarlo y mandarlo a tomar aspirinas.

Pero cuando un sesudo exegeta marxista como tú me abra los ojos, me tragaré mis palabras y estoy dispuesto a leerlo humildemente.

Ilumíname con tu sapiencia.

24 manuelp, día 21 de Junio de 2010 a las 15:30
berdonio

Mire, para entrar en polémicas absurdas no estoy. Si parte usted de la base de que no ha leído a Marx, ¿que cog.no quiere usted discutir sobre el marxismo?. ¿Que quiere enterarse de algo sobre marxismo?, pues en esta pagina tiene material para varios años. Chao.

http://marxists.org/espanol/index.htm
25 pedromar, día 21 de Junio de 2010 a las 15:30

Manolepe:

Oye, qué marrullero, retorcido y rencoroso eres, cabr.onazo. Aquí nos insultamos todos de lo lindo pero en cuanto alguien coloca un buen texto lo felicitamos, o lo discutimos. Yo no he escrito eso para que me feliciten, puesto que no sé si estoy en lo cierto en lo que expongo, lo hago para discutirlo. Pero tú, erre que erre. Ya me pasó varias veces contigo, en otras discusiones, pero ahora estás alcanzado las cimas de la marrullería. Vamos, que parece que estuvieras describiendo el mundo aprovechando que retejas encima del cubil, y ya me entiendes.

Qué pieza. Prefiero a la gente grosera pero honesta que a 'educados' como tú, bichín.
26 Sorel, día 21 de Junio de 2010 a las 15:31
Buenas tardes.

¿A quién demonios interesa estas mamarrachadas?

Boda Real, banquete... y fiesta
Boda de la princesa Victoria y Daniel Westling con la asistencia de los Príncipes de Asturias y diversas personalidades.

http://www.libertaddigital.com/multimedia/galerias...

----

La espectacular boda de Victoria de Suecia
Carlos Pérez Gimeno
La Princesa Leticia, como siempre con un diseño de Felipe Varela, no acertó ni con el traje, que no decía nada, ni con el peinado, que era un horror, con unas trenzas espantosas. ¿Por quién se dejaría aconsejar?

http://www.libertaddigital.com/opinion/carlos-pere...

----

Vestidas del mismo color
"Que la Reina y Letizia coincidan demuestra lo poco que se hablan"

http://www.esradio.fm/es-la-manana-de-federico/que...

----

¡Sí señor! ¡Comer y beber que mañana moriremos!

27 pedromar, día 21 de Junio de 2010 a las 15:42

Berdonio, Askari:

Es que estoy en las últimas de mi 'capital' (del subsidio me quedan dos suspiros) y no puedo ponerme con El Capital, que tiene que ser estudiado, no leído. Me quedan dos meses de paro y estoy con el agua al cuello, no tengo paciencia para ponerme a estudiar.

Estoy de acuerdo en lo que decís, pero hace falta leer a Marx de arriba a abajo para hablar con más conocimiento del que yo demuestro. Pero sí da la impresión de que Marx introduce conceptos extraños para forzar el entendimiento de la economía en la dirección ideológica que él pretende. Es que no son neologismos técnicos o científicos, son conceptos que desbordan el campo económico. Y creo que lo hace por eso.

Manolepe debería ilustrarnos, pero es tan culiapretado que no arriesga nada, lo quiere conservar todo para él.
28 OJ, día 21 de Junio de 2010 a las 16:04
|Visión crítica del feminismo|

Estas semanas en las que el Sr. Moa ha colgado su ensayo sobre feminismo andaba un poco ocupado. Para leerlo en verano, he preparado un documento con el texto completo, al que le he añadido un índice y portada... Si a alguien le interesa leerlo, releerlo y/o conservarlo en papel, puedes descargarlo aquí.

Un saludo.
29 bacon, día 21 de Junio de 2010 a las 16:47
Desde un punto de vista técnico, puede que el concepto de la plusvalía sea un elemento crucial para entender el marxismo.
Para mi lo más importante del marxismo es que considera que la humanidad está dividida en clases -en la época industrial, éstas serían la burguesía y el proletariado- y que la lucha entre las mismas, inevitable, es el motor de la Historia.
Pero en la sociedad del siglo XX en los países occidentales la posibilidad de pasar de una clase a otra llegó a ser enorme. No hay más que ver a Bono, hijo y nieto de arrieros, a quienes cabría encuadrar en el proletariado. Y ahí le tienen, millonario, y bendecido él y su condición de millonario por casi toda la izquierda.

30 narabanc, día 21 de Junio de 2010 a las 16:57
¡Que aridez, que desagradable aridez!.Las pseudo explicaciones de Marx y sus imposibles aclaraciones.
Me obligo a recordar...lo sencillo está próximo a la vida como lo complicado lo está a la muerte.La muerte de las civilizaciones decadentes que no son ya tales.
Es absurdo pretender deshacer el nudo gordiano, cuando lo procedente es cortarlo de forma rápida y contundente.
31 AntiMarx, día 21 de Junio de 2010 a las 17:14
Manuel#21 dice: '...y es que cuando oiga a alguien echar pestes del "liberalismo" puede asegurar que está muy cerca de algún tipo de socialismo...'

No me cabe duda.

De hecho, no conozco una sola excepción a eso que Vd. dice.

En cuanto a la comparación, me temo que el ganadero porcino sería 'nuestro' impuesto Smiley (o su jefe/s, si es que los tiene) mientras que los cerdos salvajes charlatanes serían los Pepiños, Leires y Maricospes, aspirando a ser ganadero de su propia y malograda especie.

En el resto de cuestiones del hilo, creo que Vd. llegó a la conclusión óptima al final de su primer post; pero no le critico, a mí me pasa algo parecido en otras ocasiones, como Vd. sabe.

Un saludo
32 egarense, día 21 de Junio de 2010 a las 17:22
31.
En tanto que cristiano, creo que sería positivo que existiera un partido/lobby cristiano en estos momentos, porque sería preferible eso, a que dicho colectivo esté diluido en el PP.
Por otro lado, no creo que deba meterse el cristianismo en terrenos que no le corresponden. Otra cosa es actuar como lobby para defender ciertas cuestiones, como por ejemplo el aborto, y enfin todas aquellas que atañan a su sobrevivencia por un lado y a la doctrina en sí por otro.
Por eso yo aunque cristiano, abrazo el liberalismo/materia como reflejo del cristianismo/espíritu. Cosas que se complementan en mi opinión, puesto que corresponden a planos distintos de la existencia.
Pero eso sí: LIBERALISMO SÍ, PLUTOCRACIA NO... ¿Nos entendemos?
33 pedromar, día 21 de Junio de 2010 a las 17:30

Dios los cría y ellos se juntan: Manolepe y Más Mercado y Menos Estado.

Luego hablamos de que la izquiera solo tiene cuatro eslóganes en la cabeza y que es incapaz de argumentar nada: o eres progresista o eres fascista. En otros el método es el mismo: o eres liberal o eres socialista (en otros tiempos habrían dicho 'rojillo'; porque entonces liberales, lo mismo que socialistas, no había)

Pericos.
34 lead, día 21 de Junio de 2010 a las 17:40
[Con las máquinas desaparece el capitalismo depredador basado en la "plusvalía del trabajo"](I)

En el hilo de ayer se volvía a tocar en el blog el fundamento, según Marx, de la explotación del capitalista/empresario/burgués: la plusvalía del trabajo, es decir, pagarle al obrero menos de lo que produce (pagarle un salario que le permita sólo la subsistencia --"ley de hierro del salario", por el que meramente es capaz de reproducir su "capacidad de trabajo"--, lo que corresponde a sólo una parte de la jornada laboral; el resto de la jornada el obrero sigue produciendo pero la venta de esa producción se la apropia el capitalista: es la plusvalía del valor).

Es decir, el capitalismo, según Marx, es un sistema de explotación de seres humanos, los obreros, a los que se paga sólo una parte del tiempo de su trabajo; el producto del resto del trabajo se lo roba el capitalista. Entendido. La consecuencia es que, si el sistema es lógico, el capitalista/empresario/ burgués deberá tender a maximimar el número de obreros en sus fábricas, pues ello le permitirá maximizar la plusvalía que les roba y que constituye la riqueza del capitalista.

Pero, hétenos aquí, que por diversas razones (por ejemplo, la competencia y el afán monopolista, como decía ayer Moa, por los que el "grande" intenta comerse al Capitalista "chico"), los capitalistas empiezan a sustituir obreros (de los que pueden extraer plusvalía con la que enriquecerse) por máquinas (de las que no se puede extraer plusvalía del valor: las máquinas han costado lo que han costado, producen mucho y sin grandes problemas pero no se las puede engañar ni explotar, como a los obreros: su contribución al coste de la producción es la cuota de amortizacion contable; ni más ni menos).

Es decir, los capitalistas son tan tontos que van contra sus propios intereses; es lo que Moa, en el capítulo (III) de esta serie, nos recordaba como "teoría del derrumbe": el capitalismo caerá como fruta madura por sus propias contradicciones (como la señalada)...y será sustituído por un mejor (y definitivo) "modo de producción" que lleva en sus entrañas de parturienta: el Socialismo.

Sin embargo, Marx, en la parte final de su vida pudo observar que no había tal derrumbe. ¿Por qué?

La primera pregunta que debió hacerse es: ¿quién compra la superproducción de las fábricas mecanizadas que han despedido a millares de obreros que, supuestamente, pasan a engrosar el "ejército de reserva de parados", ese que permitiría una contratación masiva de obreros a precios de salarios de hambre y, por tanto, con una gran potencialidad para robarles más plusvalía? [cosa que no se hace, mientras que los torpes y cenutrios de los capitalistas siguen comprando máquinas].

La segunda, y más importante, pregunta es: ¿quién construye las máquinas esas que sustituyen obreros? (proceso en el que esos obreros que contruyen máquinas cederán su plusvalía al capitalista...pero estarán empleados y no en el "ejército de parados en reserva").




35 AntiMarx, día 21 de Junio de 2010 a las 17:43
Egarense#31, en mi opinión no existe un único lobby cristiano en España, hay varios, aunque el más fuerte está claro que es el organizado en torno a la Iglesia Católica (imagino que por tradición) y es un lobby con demasiados 'profesionales' de altura (algo totalmente opuesto a las enseñanzas del Señor, que quería que fuésemos siempre humildes, siguiendo su ejemplo de Mesías-siervo). No me refiero tanto a los obispos (que alguno también entra en esa categoría) sino más bien a los presuntos adalides del lobby (que viven de vomitar contra el liberalismo en algunos medios de comunicación)

La clave de la alianza entre cristianos y liberales españoles es buscar los puntos en común (que los hay) sin renunciar cada uno a sus principios (que no tienen por qué ser diferentes, como bien has dicho en más de una ocasión). Por eso mi debate con Menorqui en hilos pasados en contra de la eutanasia: es inaceptable para un liberal (sea cristiano o no) dejar en manos del Estado (o de otro individuo) la posibilidad de acabar, por acción u omisión, con la vida humana del más débil, por mucho que éste solicite su propio fin (la debilidad precisamente se manifiesta en la intención suicida, que por sí misma demuestra trastorno mental de uno u otro tipo). Yendo más allá, el liberalismo amoral está vacío y precisamente esa defensa de la vida humana (desde la concepción, tal y como la ciencia la reconoce y como Aído la ignora muy 'flamencamente') por encima de todo es un principio irrenunciable.

La plutocracia se manifiesta en países como China donde, como relataba Guy Sorman, los 'empresarios' amiguetes del poder forman una auténtica casta de más de 100 millones de individuos, que para nada representa al liberalismo. Empresario o rico no es, en absoluto, sinónimo de liberal. Le pongo un par de ejemplos más cercanos: Roures y Entrecanales. ¿Alguien cree de verdad que estos dos ricachos, que pastan a sus anchas en los impuestos presentes y futuros de los españoles, son 'liberales'?
36 AntiMarx, día 21 de Junio de 2010 a las 17:51
Otro ejemplo de empresario no liberal (más bien anti-liberal o sociata) es todo aquel que llama a nuestra selección de fútbol 'la Roja', con el objetivo de incrementar su audiencia, 'share', número de no-lectores, etc.

Negocio y socialismo no están, necesariamente, reñidos (ni en la forma ni en el fondo).
37 egarense, día 21 de Junio de 2010 a las 17:59
Se puede ser liberal, masón (depende de que logia) y además ir a la iglesia... y no tiene porque pasar absolutamente nada. Claro esto no es posible para todo el mundo. Hacen falta una serie de condiciones. Pero más propias de la apertura de mente del que lo pretenda que de otras cuestiones...
38 pedromar, día 21 de Junio de 2010 a las 18:10

Lead:

De todos modos yo sí creo que estamos en los albores de un colapso, o más bien ya hemos entrado en él. Uno porque todo el proceso de producción descansa en un derroche de energía, puesto que la energía era barata, circunstancia que está a punto de desaparecer. Otro porque la tecnología y la informática sustituyen mano de obra a pasos agigantados, y la mano de obra necesaria se busca en países lejanos y pobres, no solo para traernos productos baratos sino para venderles los productos en esos mismos países. Lo decía Jim Rogers, en un enlace que pasé el otro día; más o menos decía que poco importan las crisis o si el sistema es o no garantista, el futuro está en China, con más de mil millones de consumidores que están empezando ahora a consumir.

Creo, como Niño Becerra, que esta no es una crisis cíclica, sino sistémica, de colapso. La expansión crediticia sustituyó la carencia de poder adquisitivo de los consumidores. Pero esa expansión ha colapsado. Añade la crisis del petróleo y la mecanización e informatización, que aun serán mayores puesto que las empresas estarán obligadas a una extrema eficiencia, a un aprovechamiento creciente de recursos para reducir costes.

Sobramos cientos de millones de personas, puesto que el sistema productivo no nos puede absorber, ni como productores ni como consumidores. Vamos a una pauperización de las condiciones de vida. Se ve incluso en la sanidad, en las condiciones de trabajo. Para ser competitivos, en España, los salarios tienen que bajar un 20%, y las pensiones, dentro de muy poco, un 30% (la pensión media), si es que hay que pagar a todos los que tienen derecho a ella.

Las décadas que hemos vivido de mejora creciente en las condiciones de vida tocan a su fin. No estamos acostumbrados, no estamos preparados, porque también hemos sido víctimas del mito del progreso, que no era solo retórica socialista sino también capitalista.
39 lead, día 21 de Junio de 2010 a las 18:18
[Máquinas...y sindicalismo. (Parte de) la clase obrera, salva al Capitalismo. Repartirse el Valor Añadido](II)

Marx considera que el Capitalismo ha tenido un sobresaliente papel histórico en "liberar poderosas fuerzas productivas". Sin embargo, intenta demostrar que es un sistema con "contradicciones internas" que le harán derrumbarse sólo, siendo sustiruído por el Socialismo, un "modo de producción" más racional, perfecto, donde se sustituya "la producción para el beneficio" por "la producción para el consumo".

Marx hace continuos llamamientos a la "clase obrera": "proletarios del mundo, uníos" (algo no muy necesatrio en la lógica de Marx, pues, de cualquier manera, hagan lo que hagan los obreros, las "contradicciones internas del Capitalismo" acabarán con él.

Pero los "proletarios" del mundo le hacen caso a Marx, y se empiezan a reunir y a unir. Algunos líderes (los llamados sindicalistas) hacen más o menos la siguiente reflexión:

"Marx nos enseña que este sistema explotador se caerá por sí mismo. De acuerdo. Pero este sistema produce mucha riqueza [el Valor Añadido Bruto de los diferentes sectores productivos que sumados dan el PIB], riqueza que está mal repartida, pues los capitalistas se quedan con la parte del león.

El problema, pues [seguirán diciendo estos líderes sindicales], no es que el sistema no produzca riqueza, que la produce y mucha; quizá --y estamos seguros de ello--, el Socialismo sea mejor, pero mientras llega con eso de las "contradicciones internas", presionemos a los patronos para repartirnos mejor el Valor Añadido de nuestras empresas".

Y esto es lo que ocurrió ya en tiempo de Marx: que la presión sindical de obreros reformistas y no revolucionarios (que eso del Socialismo está por ver y demostrarse) fue mejorando las condiciones salariales y sociales de los obreros: éstos pasaron de los salarios de hambre (llegar justo a fin de mes con hambre y miseria, pero, todavía con "capacidad de trabajo") a mejores salarios (llegar a fin de mes pero consumiendo mejores productos y con algunas prestaciones sociales) y, finalmente, a salarios que permitían tener excedente (se cubren las necesidaders básicas para seguir trabajando, y queda un tanto para consumir cosas no estrictamente necesarias).

Cierto que la presión sindical tiene un límite: que el empresario/capitalista saque del negocio por su inversión más de lo que le darían por esa inversión unas Letras del Tesoro o unos depósitos bancarios a plazo fijo. Porque, en caso contrario, cierra la tienda, coge el capital...y, a vivir, que son dos días. Parece, por los resultados que, demagogias electorales aparte, los líderes sindicales del mundo "Capitalista" han sabido ejercer la suficiente presión sobre los patronos para recibir una parte importante del Valor Añadido de las empresas, pero sin llegar a romper el tinglado (del que todos viven,...vivimos).

Hoy día, aquella clase obrera se ha convertido en clase media con suficiente excedente como para acceder a bienes y servicios de los "señoritos" del siglo XIX (vacaciones, viajes al extranjero, ocio cultural, vehículos propios, esducación superior de los hijos, etc.) e ir creando un patrimonio (casa propia, una segunda residencia --quizá en el pueblo de los padres o abuelos, pero puesta al día en sus niveles de confort--, etc.).

El truco de todo esto ha sido mandar el Socialismo utópico (que se ha visto ha producido miseria, totalitarismo y genocidio) al basurero de la Historia y concentrar todo el esfuerzo en una tarea más próxima y prosaica: repartirse más favorablemente el Valor Añadido de las empresas.
40 manuelp, día 21 de Junio de 2010 a las 18:19
# 34 lead

Sus preguntas las contesta adecuadamente el líder de la organización política IU.

Por ello, utilizó una frase de Marx en El Capital que decía así: "Los propietarios del capital estimularán a la clase trabajadora para que compre más y más bienes, casas, tecnología cara, empujándoles a contraer deudas más y más caras hasta que la deuda se haga insoportable. La deuda impagada llevará a la bancarrota de los bancos, los cuales tendrán que ser nacionalizados". Esta cita, aparentemente muy actual entusiasmó a todos los presentes.

La única pega parece ser que es un "poco" inventada, poco porque aunque no lo dijese lo pensó decir don Carlos.

http://www.libertaddigital.com/nacional/cayo-lara-...
41 AntiMarx, día 21 de Junio de 2010 a las 18:22
#37 'Se puede ser liberal, masón (depende de que logia) y además ir a la iglesia... y no tiene porque pasar absolutamente nada...'

Bueno, eso merece debate y, por desgracia, me tengo que ir en breve, pero ahí te dejo algunas ideas:

- De entrada, la masonería tiene demasiados precedentes históricos (y no hablo sólo de los Illuminati) de coqueteo y/o infiltración en el poder. Gracias a Moa, a de la Cierva y a C. Vidal conocemos algunos casos en nuestra II República. Gracias a Gaxotte conocemos alguno más en la organización y financiación de la 'Robolución' francesa. Y qué decir de la logia Propaganda Due en Italia (en cuya lista se encontraba Berlusconi, entre varios políticos, magistrados y otros funcionarios). Y, si te sirve de algo mi escaso conocimiento del empresario y del político, te diré que todo el que se acerca al poder es para preguntarle, de una u otra forma: '¿qué hay de lo mío?' Y eso me temo que, como mínimo, es buscar ventaja al margen del libre mercado. Por tanto, todo masón o asociación masónica que emplee tales prácticas es anti-liberal en esencia. Admito prueba en contra, por supuesto, pero ¿a qué viene tanto 'secreto masónico' y juramentos horrendos en caso de violación del mismo si se trata de asociaciones filantrópicas? Vamos, que yo no les daría la espalda ...

- Luego está la cuestión de la compatibilidad de la masonería y la profesión de cualquier fe. Te copio el enlace al comentario que ya hice sobre el tema en un hilo pasado (#67) en donde exponía algunas reflexiones del actual Papa (antes de llegar a ser tal, como Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe).

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado...

Y hubo más, pero lo importante es que la masonería se ha considerado (a mi juicio, de manera acertada y, en caso de duda, conviene leer 'La masonería invisible' de Ricardo de la Cierva para contrastar esta cuestión) como otra religión, como también lo son el marxismo o el nazismo, dado que hay que 'creerse' sus principales proposiciones (al no tener éstas carácter científico ni admitir mejora mediante auténtico debate y/o investigación).

A ver si podemos continuar escribiendo sobre el tema.

Un saludo y hasta la próxima
42 Momia, día 21 de Junio de 2010 a las 18:51
Unos años antes del jueves negro de 1929, el Papa León XIII había publicado su encíclica Rerum Novarum, y Chesterton junto con Belloc, y otros grandes intelectuales del siglo XX vieron que el verdadero camino se encontraba entre sus líneas, por éllo se basaron en la encíclica papal y en los Evangelios para crear el sistema distributista, una alternativa al socialismo y al capitalismo.
43 Momia, día 21 de Junio de 2010 a las 19:02
El Distributismo es un sistema económico en el que la propiedad privada, en especial de los medios de producción, está bien distribuida, de modo que la mayor cantidad posible de gente sea realmente propietaria. Sus cofundadores fueron los escritores ingleses Hilaire Belloc y Gilbert Keith Chesterton.

De acuerdo con Belloc, la riqueza, en la forma de bienes o servicios valiosos, es posible sólo por la combinación de estos tres recursos: materia prima, el trabajo y los medios de producción.

Los “medios de producción” son el capital, la tierra y el equipamiento necesario para trabajar procesando una materia prima en bienes de mayor valor. (Por ejemplo, el trigo es la materia prima, un molino harinero es el medio de producción.)

Uno es dueño de su destino, pero sólo si uno posee sus propios medios de producción. En el capitalismo, cualquier hombre puede—teóricamente—poseer cualquier recurso o herramienta. Sin embargo, sólo los hombres con un talento excepcional y una mejor oportunidad tienen la oportunidad de esto. La mayoría de los hombres buscarán empleo, vendiendo así la única mercancía que sí poseen: su trabajo.

Un Estado socialista puede llegar a parecerse a un Estado capitalista, excepto por esto: el gobierno es el único dueño del capital. Al final podemos llegar a hablar casi de lo mismo.



44 menorqui, día 21 de Junio de 2010 a las 19:15
29, bacon
En efecto, una de las características típicas del pensamiento de Marx es que habla de las clases sociales como si fuesen castas, como si fuesen razas. No sólo en el siglo XX ha sidoposible cambiar la situación social de uno, sino que lo ha sido siempre. En el siglo IX, unos fugitivos de los feudos militares del norte de Italia se lograron asentar en las franjas de arena separadas de la costa en cierto rincón del adriático, comerciando con moluscos, cambiándolos por madera, sin un poder superior que les organizara, en una sociedad de pares. Sus bisnietos dominarían el Mediterráneo oriental y cambiarían la Cultura Europea para siempre. Me refiero a Venecia.
Lo de la administración justa del dinero, está muy bien, pero es cada cual quien debe decidir si le parece justa o no esa administración, y es su derecho natural poder decidirlo. Lo demás es tiranía, se llame marxista, progre, católica o punk.
45 manuelp, día 21 de Junio de 2010 a las 19:30
# 44 menorqui

Me temo que su entusiasmo anarquista le traiciona. La fundación de Venecia fue en el siglo V y los fundadores huían de las invasiones germánicas. Y tuvieron instituciones estatales desde el principio. El Estado es necesario, otra cosa es que se convierta en un chupasangres de los ciudadanos a los que debe servir.

En la Antigüedad esta región estaba habitada por el pueblo véneto. Cuando los germanos empezaron a invadir Italia en el siglo V, los habitantes de algunas ciudades (Padua entre otras) se refugiaron en estas islas. Se establecieron y llegaron a tener su propio gobierno presidido por 12 tribunos, tantos como islas principales había.

http://es.wikipedia.org/wiki/Venecia#Historia
46 menorqui, día 21 de Junio de 2010 a las 19:30
A mí el mundo de Marx siempre me ha parecido extraño, pero hay muchas cosas extrañas en el mundo. Una de esas cosas son los virus. Los virus son seres complejos y más o menos inexplicables, por su propia enjundia son incapaces de otra cosa que no sea transmitirse, pero cuando se transmiten, las células normales del organismo alteran su función y pasan a convertirse en terminales víricas, causándose la autodestrucción y poniendo en peligro al organismo (aunque si el virus no es muy poderoso, puede resultar fortalecedor para el organismo). No sé si es una buena explicación de la biología vírica, pero el marxismo me parece de este tipo de cosas. O se crean defensas, o te destruye.
47 menorqui, día 21 de Junio de 2010 a las 19:38
45
Efectivamente, el Estado es necesario, es necesario cuando es una herramienta de los ciudadanos. Así se hacen las cosas. Yo no soy anarquista. La anarquía es sólo un estado transitorio, la seguridad legal es imprescindible en una comunidad cualquiera, y se establece rápidamente en cuanto hay una comunidad. Así se hizo Venecia.
48 bacon, día 21 de Junio de 2010 a las 19:42
menorqui 44
no, hace unos siglos eran unos poquísimos los que lograban ascender la escala social, y eso se consideraba normal, lo que cada uno hacia en la vida, incluyendo a qué oficio se iba a dedicar, estaba en buena medida determinado por la cuna, es decir, en terminología marxista, por la clase social dentro de la cual se nacía.
En tiempos de la segunda república española, eso era en buena parte así todavía: ¿quién podía ir a a la universidad, o incluso completar un bachillerato? Sólo cuatro ricos.
49 manuelp, día 21 de Junio de 2010 a las 19:48
# 46 menorqui

El marxismo no es tan raro, es una teoría "totalizadora" más, propia del entusiasta siglo XIX, en el que se creía que el conocimiento último de todas las cosas estaba al alcance de la mano.
Antes de la revolucion bolchevique, el marxismo ortodoxo estaba de capa caida en su lugar de origen, Alemania, y de hecho el poderoso partido socialdemocrata alemán lo había prácticamente abandonado.
Pero el impulso dado por el triunfo de dicha revolución, muy ayudado por los horribles sufrimientos de la I guerra mundial, sobre todo por el dinamismo de Lenin (a casi todos los bolcheviques les pasaba como a los comunistas de ahora- que no entendían ni jota del marxismo) le hizo ponerse en primer plano, porque la mayoría de la gente encuentra muy atractivo subirse al carro del vencedor.
50 menorqui, día 21 de Junio de 2010 a las 19:59
45
De Venecia nos viene la separación de poderes, el voto secreto, la democracia. Su sistema era el de una aristocracia rotativa, que era elegida parcialmente por elección directa y parcialmente por sorteo. El Dux, que tenía el poder supremo, tenía funciones limitadas legalmente, y era inquirible, juzgable y destituible. En Venecia se inspiraron las ciudades que serían grandes en el renacimiento y también los primeros legisladores de Holanda, entre los que podemos bien contar a Spinoza. Que no sea algo muy comentado hoy en día no significa que ese milagro no ocurriera. Pero la información histórica que tenemos es de todos modos enorme.
http://isegoria.revistas.csic.es/index.php/isegori...

Y Bacon, la vida nunca ha sido fácil, desde luego, pero tampoco para los ricos. Las dinastías se extinguen y dan cabida a todo tipo de personas, la riqueza la buscan más los pobres que los que ya son ricos, y la consiguen más los pobres que los ya ricos. El conde del lugar no es sino un impostor, que compró el título, y el verdadero conde está pidiendo en la calle. Pero además, cuanto más imposible parece ese cambio de estado, más delicioso es el pensamiento de la libertad. Mire Argentina (la Argentina que fue), hecha por todo tipo de aventureros. En su tierra se sabe mucho de eso. Marx habla como si ser proletario o ser burgués o aristócrata fuese una cualidad natural, como si hablara de los judíos y los godos. Es de lo que me parece más amorfo en su pensamiento.

« 1 2 »

En formato RSS© Copyright Libertad Digital SA. Juan Esplandiu 13, 28007 Madrid.
Tel: 91 409 4766 - Fax: 91 409 4899