Pío Moa

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Cultura clásica

8 de Octubre de 2006 - 10:11:11 - Pío Moa

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En el bachillerato estudié no recuerdo si cuatro o cinco cursos de latín y tres de griego. Solía tener notas bastante buenas, y por tanto debiera haber salido con un conocimiento aceptable de ambos idiomas. No fue así, desde luego, y peor pasaba con quienes obtenían notas bajas, la gran mayoría.

No quiero decir que el trabajo fuera del todo inútil. Algún fruto saqué, principalmente cierta afición a la cultura clásica, pero ni aun eso ocurría, por lo común. Al contrario, los alumnos asociaban aquellos autores a un estéril y pesado estudio de declinaciones, aoristos y frases complicadas, y más bien se distanciaba de ellos.

La enseñanza estaba visiblemente mal enfocada. Traducir con diccionario algunos trozos embrollados de Virgilio o de Homero no justifica tantos cursos y tanto esfuerzo. El error consistía en hacer de unos idiomas que casi ninguno lograba aprender, el eje de la aproximación a la cultura clásica.

Y sin embargo nunca hemos necesitado esa aproximación como en estos tiempos de degradación cultural, arte chabacano y pragmatismo pedestre. “Cultura clásica” debiera ser una asignatura importante de la enseñanza media, que pusiera a los alumnos en contacto con nuestras mejores raíces y despertara su interés por ellas. En cuanto a los dos idiomas, a esas alturas bastaría con hacer a los alumnos conscientes de su influjo en el nuestro.

“Siempre la vuelta a Grecia ha sido fuente de renacimiento para Europa, ya desde la recuperación carolingia”, comentaba en un ensayo sobre el Ateneo de Madrid. Volvamos, pues, a Grecia, ya desde la enseñanza media.

Comentarios (719)

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1 lois, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:20
Los chorizos sociatas no pierden ocasión de ponerse en evidencia.
2 lois, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:24
EN RESPUESTA A SAVATER
Conveniencia de la enseñanza cristiana
Por Pío Moa
La enseñanza cristiana en la escuela me parece muy conveniente, y no sólo porque la pida una gran mayoría de padres. Lo lamentable sería que dejaran de pedirla. Por resumirla mucho, podemos sintetizar la instrucción cristiana en la enseñanza y comentario de los Diez Mandamientos, más la historia y cultura ligada a ellos. Esos mandamientos condenan la corrupción económica y sexual, la mentira y la calumnia, prohíben matar salvo en defensa propia, prescriben honrar a los padres, es decir, en sentido amplio, a la tradición y el legado cultural heredado, etc.

Lógicamente estos mandamientos no pueden gustar a los hedonistas ávidos de fondos públicos y de toreo de alcoba, convencidos de que la historia empieza, y acaso termina, con ellos, pues la muerte acaba con todo; convencidos de que la droga constituye ante todo una experiencia placentera, de que la familia, sobre todo la cristiana, es una institución opresora que el estado debería socavar y erradicar en lo posible, de que las no menos opresivas nociones de bien y mal debieran dejar paso a lo divertido y lo fastidioso, etc. El hedonismo progre ha alentado un tipo de enseñanza acorde a esas concepciones, y no puede negarse que ha tenido resultados importantes: expansión de la droga y el alcoholismo entre la juventud, la pérdida de referentes morales, altos índices de fracaso escolar, de fracaso matrimonial, de delincuencia juvenil y no juvenil (pues llevan muchos años de aplicación), de embarazos y abortos de adolescentes, enfermedades sexuales y otros así. No estoy seguro de si son éstos los objetivos de esa enseñanza, me inclino a creer que sí, porque año tras año sus promotores persisten en ella, y aun la extreman, sin prestar atención a sus efectos.

¿Se forman así buenos ciudadanos? Lo dudo, pero reconozco que eso va en gustos. Por ello, los partidarios de esa educación debieran reservarla para sus hijos y no obligar a todo el mundo, utilizando los fondos públicos, a someterse a sus criterios. Esto último me parece una actitud abusiva y de corte totalitario. Además, he leído que la mayoría de los dirigentes socialistas y similares evitan mandar a sus hijos a centros públicos.

En cambio creo que la enseñanza cristiana, por lo ya dicho, tiende a formar el carácter individual y también a ciudadanos responsables. Es una opinión particular, si quieren, pero extendida, hoy por hoy, entre una amplia mayoría de la población. Por lo tanto, la enseñanza pública debiera atender a los deseos de esa mayoría, sin menoscabar los de la minoría progre-hedonista.

Además, considero que los valores y la proyección ciudadana de una enseñanza cristiana pueden ser compartidos por mucha gente no cristiana (yo mismo), e incluso atea, exceptuando en tal caso los dos primeros mandamientos, pero no entraremos aquí en la fundamentación de la moral.

Hay otra razón de mucho peso en pro de la enseñanza cristiana: la cultura española está impregnada de cristianismo hasta la médula. Viajando por el país encontramos en todas partes iglesias, ermitas o catedrales, muy a menudo los edificios más bellos y sugestivos de cada población, e incluso una fuente de atracción de turismo. O monasterios que han sido focos de cultura y a veces siguen siéndolo. Instituciones clave de la vida actual, como las universidades, tienen también origen cristiano. Nuestro lenguaje, nuestra literatura, nuestras artes, nuestras tradiciones de todo tipo, están empapadas de cristianismo católico. Renunciar a ese inmenso bagaje o diluirlo poniéndolo al mismo nivel que cualquier otra religión o creencia, sólo puede ocurrírseles a auténticos bárbaros, herederos de aquellos que, no hace tanto, asesinaban a mansalva a clérigos y creyentes, quemaban iglesias, bibliotecas y centros de enseñanza o destruían obras de arte invalorables por el delito de ser católicos. Vale la pena notar que quienes se sienten sucesores de aquellos “progresistas” no han expresado nunca el menor arrepentimiento ni la menor lamentación por tales actos. Persiste, por el contrario, una satisfacción mal disimulada al respecto.

No hablo, obsérvese, de una enseñanza religiosa en general, sino precisamente cristiana. Por supuesto, el estado es laico, pero no debe hacer del laicismo una seudorreligión sustitutoria. Y debe atender a otras religiones minoritarias, en especial a la musulmana, actualmente en auge debido a una política deliberada de los gobernantes progre-hedonistas. Pero sin olvidar dos cosas: que los musulmanes llegan a España con la peligrosa idea de que este país les pertenece, y que la religión musulmana quizá no sea incompatible con la democracia, pero no ha producido o tolerado un solo estado musulmán democrático, con la parcial excepción de Turquía.

El cristianismo, en cambio, no sólo es compatible con la democracia pues constituye la raíz misma de ella, aunque la Revolución francesa se haya manifestado furiosamente antirreligiosa, y haya originado, de paso, los totalitarismos genocidas del siglo XX. La corriente liberal anglosajona ha resultado mucho mejor, más pacífica y más evolutiva, como es sabido. Y a nosotros nos convendría recobrar las tradiciones pre liberales y pre democráticas del Siglo de oro, formuladas por diversos pensadores eclesiásticos.

No ignoro la existencia de una vastísima literatura, a menudo panfletaria, virulenta e insultante, dedicada a probar la incompatibilidad del catolicismo con la democracia. Sin embargo la experiencia histórica pesa más que los panfletos: durante la república, la derecha influida por la Iglesia respetó la legalidad y derrotó la insurrección izquierdista del 34 invocando las libertades y manteniendo después éstas. Y fueron esas izquierdas comecuras, siempre con la palabra libertad en la boca, las que destruyeron la democracia y causaron, con ello, la guerra civil.

Savater y otros muchos tienen derecho a exponer y defender sus posiciones en estos asuntos, pero no tanto derecho a pretender imponerlas a los demás. Y no deben cometer el error de pensar que quienes discrepamos de ellos carecemos de argumentos. Insistiré con otras palabras: creo que la enseñanza cristiana formará a mejores ciudadanos que la enseñanza progre-hedonista, y que una religión que empapa nuestra cultura no puede erradicarse de la enseñanza sin destruir esa cultura misma.

Y a partir de ahí critiquemos a la Iglesia, tan digna de crítica en muchas cosas.
3 votoatal, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:26
(1) Chorizos y terroristas, siempre que crean tener las espaldas cubiertas por el poder y buen acceso a los fondos públicos. Es curioso que por mucho que demuestren lo que son, siga habiendo tontos que creen lo de los "cien años de honradez"
4 hidalgo, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:27
Cultura clásica: un antídoto contra la España del botellón, la corrupción, la telebasura...
5 votoatal, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:29
(4) Contra la España que vota a Zapo, vamos. Pero es un proceso lento. esa gente es lo bastante ignorante y lo bastante estropeada para creerse lo de los cien años de honradez.
6 papa, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:29
Llegó la censura

Quitando los mensajes no borrais el pasado del ex-terrorista. Siempre vivirá con él os guste o no os guste.

Quitando los mensajes no os quitareis el estigma de acoger en vuestro seno un tío que ha sido terrorista, del PCR y ahora se ha pasado a la extrema derecha.

Quitando los mensajes no cercenaries nuestra libertad de expresión. ¿No os quejais de que no os dejan ejercerla?
7 hidalgo, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:30
La cultura clásica y la Biblia son las raíces y las fuentes esenciales de nuestra cultura. Por eso no puede extrañar que intenten secarlas los zapos y demás chusma.
8 lois, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:35
Atiende, Papa, me parece muy bien que borren tus c.agadas. Tú eres de los mamporreros de los terroristas en activo, los de la cal viva y los del tiro en la nuca, que ahora van en amor y compañía a hundir la democracia y la unidad de España. Tú eres de los que aplauden el ataque a la libertad de expresión, el intento de silenciar a la COPE o a LD.
Tú eres un chorizo pura y simplemente. ¿Qué hacéis aquí los filesos y los gales? ¿Por qué no vais a vuestros blogs y foros, donde todos retozáis a gusto en vuestra porquería?
Necesitáis rebajarlo todo a vuestro mísero nivel. No podéis soportar a quienes os ponen en vuestro sitio.
9 hidalgo, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:36
El terrorismo se aprendía en los manuales de la izquierda. El PSOE, en concreto, tiene un historial terrorista horripilante.
10 galaico, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:38
Me preocupa esa alianza de los de la cal viva y lo del tiro en la nuca. Seguro que nunca les preocupó la cultura clásica.
11 cepe, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:38
Vaya, ya sabemos que Moa estudió Bachillerato y se interesó por la cultura clásica a partir de sus lenguas, latín y griego: pues mentira- mentirae.

Las democracias occidentales se inspiran en las antiguas Greicia y Roma. Sin embargo, las antiguas y actuales prácticas de Moa no van en absoluto por ahi. Democracia no es considerarse por encima de los jueces, llamando legal e ilegal a lo que uno quiere por puro capricho o conveniencia.

Y también según Moa:

- “Cultura clásica” debiera ser una asignatura importante de la enseñanza media, que pusiera a los alumnos en contacto con nuestras mejores raíces y despertara su interés por ellas. En cuanto a los dos idiomas, a esas alturas bastaría con hacer a los alumnos conscientes de su influjo en el nuestro.

Es su opinión y creo que debe ser respetada como todas. Pero los que han estudiado y aprendido catalán, vasco, gallego, inglés, francés, italiano, etc... y se sienten satisfechos por ello -aunque solo tengan una remota idea o ninguna de latín y griego-, no pueden estar de acuerdo con Moa, a no ser que sean más moaistas que Moa.

salut.
12 votoatal, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:40
Ya lo han dicho otros, pero como estos chorizos insisten tanto...
"Moa estuvo en el terrorismo hace muchos años, y ahora está completamente en contra.
El PSOE ha practicado el terrorismo hace muy pocos años, y ahora no está en contra, está muy a favor.
Además, Moa luchaba contra una dictadura y arriesgaba la vida. Estos tíos han cometido y cometen sus fechorías en plena democracia y pensando que quedarán impunes.
Los terroristas del PSOE, que nunca se han arrepentido y colaboran con el terrorismo de la ETA, echan en cara a Moa, a Juaristi y a otros, que hayan sido terroristas contra Franco.
Yo creo que en esto del terrorismo también hay clases.
13 galaico, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:42
"aprendido catalán, vasco, gallego, inglés, francés, italiano, etc."
Qué gracia,equiparar tres idiomas regionales al inglés, el francés o el italiano.
Este bobo seguro que se los sabe todos juntos.
14 hidalgo, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:44
Cepe, papa, raimondo, giliketa y toda la banda, rebosan de cultura izquierdista: la de los porros, la coca, el botellón, las pajas mentales y físicas, el inglés mal aprendido.
La cultura de los "bigopardos", que diría Julio Camba.
15 Javier, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:47
Coincido con Moa: el estudio del griego y el latín, tal como se practica o practicaba, alejaba de la cultura clásica en lugar de acercar a ella. Yo creo que esos estudios deberían dejarse para la universidad, porque en realidad son muy especializados y poco prácticos. En cambio la historia de Grecia y Roma, su literatura, su pensamiento, su ciencia... Eso es algo fabuloso y podría interesar a los estudiantes mucho más.
16 cepe, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:47
14 hidalgo, ¿No serás Don Quijote?
17 hidalgo, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:49
"Casos de terrorismo sociata:
Pablo Iglesias justificó el atentado contra enemigos políticos.
Cuando la huelga revolucionaria del 17 hicieron descarrilar un tren y causaron gran número de muertos.
Se opusieron a cualquier ley contra el terrorismo anarquista.
Durante la República, las Juventudes socialistas se convirtieron en un grupo terrorista, como reconoció Prieto
El asesinato de Calvo Sotelo (entre otros muchos) fue realizado por socialistas
Durante la dictadura de Primo de Rivera, el PSOE colaboró con ella. Durante la de Franco prácticamente desapareció.
Cuando "resucitó", con apoyo de la Guardia Civil y de la extrema derecha alemana (entre otros), pareció que iba a civilizarse.
Pero una vez en el poder, montó el GAL, desprestigiando al estado democrático.
Y ahora está aliado con la ETA y los separatistas para liquidar la Constitución.
¿Qué le parece?
18 válgamedios, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:53
Hay que reconocer que estos j.odíos chorizos progres, con su mentalidad inequívoca, crean un clima maloliente. en fin, un poco de risa, para distender la cosa:

"Los dos internacionalismos
(Camba, Sevilla, 29 de Julio (1937)

AL PARECER, los rojos están más que convencidos de que en Álvarez del Vayo tienen a una gran figura internacional. ¡Con su pan se lo coman! Yo recuerdo los tiempos de Álvarez del Vayo en Londres cuando, pasmado y aturdido como siempre, no podía entrar en el tranvía o en el Metro sin tropezarse con alguien y luego, mirando de un modo feroz a la persona con quien se había tropezado, ni más ni menos que si esta persona le hubiera tropezado a él, y apretando mucho los dientes, exclamaba:
–¡Bigopardo! ...
Era su manera de decir I beg your pardon (“Usted perdone”), pero era una manera tan personal que los ingleses no le entendían nunca y, creyéndose que aquel absurdo y desatentado extranjero unía un insulto a su tropezón, solían revolverse airados contra él. De aquella época data la gran cofradía de los bigopardos y todavía hoy es costumbre entre los españoles de Londres llamar bigopardo a todo el compatriota que no sabe decir en inglés dos palabras seguidas.
Después me encontré con Vayo en Berlín, donde estaba como corresponsal interino de La Nación, de Buenos Aires. Quería el hombre que le dieran la corresponsalía permanente y, puesto a hacer méritos para ello, no se le ocurrió cosa mejor que aprender a bailar el tango argentino. Todas las noches iba a una Tanz Akademie que había en la Mortzstrasse y cuando, pasados algunos meses, le pareció que el “corte con quebrada” no tenía ya secretos para él, me invitó a presenciar sus progresos. Llegamos a la Academia y allí los acontecimientos se desarrollaron con vertiginosa rapidez. A los dos minutos, en efecto, Vayo yacía patas arriba en medio del salón con una rubia alemana, por cierto muy metidita en carnes, que había sido lo bastante incauta para aceptar al líder comunista como líder coreográfico.
Son muchos los sitios donde yo he coincidido con Álvarez del Vayo y sé de sobra a qué atenerme respecto a esta gran figura internacional. La primera es la de figurar al mismo tiempo en diferentes naciones como figura un escritor traducido a varios idiomas, o un sabio, cuyos descubrimientos trasponen las fronteras de su propio país, pero huelga decir que ninguno de estos es el caso de Vayo. La segunda, enteramente diferente, consiste, en no figurar o actuar a la vez en varias naciones, sino más bien en debatirse entre unas y otras en esa especie de no man’s land o zona mostrenca que no pertenece a ninguna de ellas. Vayo ha sido siempre un internacional de esta última categoría, un internacional de “entre”, de “por detrás” y de “a espaldas” de las naciones, especialmente de la suya. Internacional del Dôme y La Rotonde de París, del Royal de Londres y del Café desWestens de Berlín, juderías modernas donde se reunían los desarraigados de todo el mundo y donde, al acercarse a ciertas tertulias, se notaba algo así como un cierto tufillo a carnero.
¡Qué pintas, señor, las de aquellos amigos de Vayo! ¿De dónde podían haber salido? Porque se veía bien claro que no sólo eran extranjeros allí donde se encontraban, sino que, con toda seguridad, resultaban mucho más extranjeros aún en sus propios países de origen. Eran las sobras de las naciones, sus residuos inasimilables, sus raspas y sus desperdicios. Los unos, polacos o irlandeses, no tenían patria todavía. Los otros, judíos, rusos o separatistas catalanes, no querían tenerla. En esto estalló la Revolución bolchevique y los cafés de Charlotemburgo, de Piccadilly y de Montparnasse se quedaron medio vacíos. Casi todos los comisarios del pueblo fueron, en efecto, elegidos entre su clientela entre gran alegría de los camareros que, por una temporada, se hicieron la ilusión de poder, al fin, cobrar sus atrasos. Tal parroquiano del Dôme que se dedicaba a iluminar postales del Vesubio salió disparado hacia Moscú para encargarse de la Comisaría de Hacienda. Tal otro, que descollaba en el arte de traducir anuncios de especialidades quimicofarmacéuticas, fue a tomar posesión de la de Marina. Y he aquí cómo, de la noche a la mañana, y sin comerlo ni beberlo, Vayo se encontró en relaciones de íntima amistad con los ministros y altos dignatarios del país más extenso de Europa. Éste es todo el internacionalismo de Álvarez del Vayo, internacionalismo que el hombre, a pesar de su aire medio pasmado, supo cotizar muy hábilmente, primero en Madrid y luego en Valencia, y quizá pueda servirle aún entre la judería ginebrina. Ahora, eso de que en Londres le hagan a Vayo el menor caso cuando llegue allí y le diga “bigopardo” a Lord Plymouth, es ya harina de otro costal.


19 héctor, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:55
Un objetivo de los sociatas fue arruinar los estudios clásicos en el Bachillerato. Pero el PP siguió con la misma línea. El PP es tan ignorante y "modelno" como el PSOE.
20 lois, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:58
RECUERDOS SUELTOS
El Parnasillo
Por Pío Moa
Hace años una empresa, irlandesa, supongo, reconstruyó el famoso café La Fontana de Oro, sede de tantas conspiraciones románticas; y tiempo después ocurrió lo mismo con el no menos interesante El Parnasillo, en la calle del Príncipe, aunque no sé si el actual ocupa el mismo lugar de antaño. Por desgracia, los han convertidos en pubs irlandeses, llenos de letreros en inglés, que es como rehabilitar una bella iglesia gótica arruinada para convertirla en discoteca. El remedio casi parece peor que la dolencia.

El Parnasillo tiene estrecha relación con el Ateneo de Madrid. Éste nació en 1820, unos años después de la Guerra de Independencia, como Ateneo Español, una de tantas sociedades patrióticas y literarias de la época, la mayoría simples reuniones de gárrulos exaltados, con sede en algún café. Aquel ateneo duró sólo tres años, cayendo víctima del despotismo fernandino, pero en su breve vida debió de destacar mucho sobre sus compañeras, por su carácter activo y poco sectario. Tanto, que dejó un feliz recuerdo, suficiente para que, doce años después de su cierre, reapareciese mucho más boyante con el nombre de Ateneo de Madrid, la institución cultural española más original del siglo XIX, y parte del XX; modelo, y no es de extrañar, para otros muchos centros con el mismo nombre, desde Barcelona a Manila, pasando por Caracas.

La recuperación del Ateneo en 1835 partió de aquellos románticos que del "reducido, puerco, opaco café del Príncipe" (Larra), rebautizado El Parnasillo, hicieron un centro de debates e iniciativas intelectuales, desde sus tertulias. Mesonero Romanos también caracterizó el local como "miserable, sombrío y desierto"; pero añade:

"¿Quién habría de predecir que llegaría un día, o una noche, en que el autor aplaudido, el artista premiado, el fogoso tribuno, el periodista audaz, no se darían por satisfechos si no venían a depositar sus laureles en aquel oscuro recinto y a recibir en él la confirmación o el visto bueno de sus triunfos literarios o artísticos, periodísticos o parlamentarios; y que hasta el ministro cesante o dimisionario, al abandonar la dorada poltrona, tornaría muy satisfecho a ocupar su acostumbrada silla en un rincón del Parnasillo? Y, sin embargo, todo esto sucedió, reconcentrándose en aquellas estrechas paredes lo más vital de nuestra sociedad hasta que, rebasando sus límites, partió de ellas el rayo luminoso que habría de cambiar por completo la faz de nuestra vida intelectual. De aquel modesto tugurio salió la renovación o el renacimiento de nuestro teatro moderno; de allí surgió, entre otras instituciones, el importantísimo Ateneo".

A lo largo del siglo XIX funcionaron en Madrid bastantes centros culturales de cierta enjundia, como el Liceo, el Instituto, la Sociedad Económica Matritense, la Academia de Jurisprudencia y otros, pero el Ateneo volvió a brillar enseguida como "refugio sereno frente a otras sociedades literarias más brillantes y frívolas", en opinión de Azaña, donde encontrarían lugar de trabajo y tertulia la mayoría de los escritores e intelectuales españoles más conocidos (Espronceda, Larra, el Duque de Rivas, Valera, Castelar, Galdós, Clarín, la Pardo Bazán, la Generación del 98, en medida algo menor las siguientes…). Como ya dijera Cánovas, gran protector del centro, "jamás se sabrá con exactitud lo que en este siglo ha sido la nación española rehusando especial y amplio capítulo en sus anales a la inteligente y perseverante actividad del Ateneo".

Algunas extravagancias han dado a la institución una injusta fama de radicalismo y chifladura, pero su carácter predominante ha sido más bien "liberal templado" (Azaña). En él encontraron acomodo lo mismo Donoso Cortés, Menéndez Pelayo o Ramiro de Maeztu que Costa o los hombres de la Institución Libre de Enseñanza.

Algo daba a la casa un peculiar atractivo: "No fue un club social a la manera de los clubs ingleses, ni tampoco un club político al modo francés. No era una academia: más viva, más atractiva en su actividad que las academias. No fue tampoco una escuela de altos estudios ni una biblioteca o sala de conferencias, y era, sin embargo, un poco de todo esto" (García Martí). Y además, "un café", observó Unamuno. Conservaba el espíritu del café, de aquel informal, liberal y activo antro de El Parnasillo.

Exageraría algo si pretendiese pasar por recuerdos personales todo lo anterior, pero el caso es que hace unos días, volviendo del Ateneo, pasé delante del pub. Estuve tentado de entrar, pero lo miré desde fuera, con su aire tan ajeno a su historia, y pasé de largo. Por alguna razón me trajo a la cabeza mis baldíos esfuerzos en el degenerado Ateneo actual, donde intenté durante años organizar una actividad cultural variada, a partir de tertulias y conferencias. No es que falten conferencias en aquella casa, o tertulias y charlas, que podrían dar la impresión de una intensa vida intelectual, pero se trata de una actividad deshilvanada, sin continuidad, a menudo estrafalaria. El nivel de la mayoría de las tertulias apenas rebasa el chismorreo o la divagación, sin otra utilidad. Y los intentos de superar tal ambiente encontraban la más resuelta resistencia, y hasta la violencia física, por parte de unos socios generalmente pasivos.

Expondré un par de casos. Entre mi amigo Paco Carvajal y yo fundamos una Agrupación de Aire Libre para excursiones culturales, un poco en la estela de la famosa Sociedad Española de Excursionismo, también asentada antaño en el Ateneo y que había propiciado importantes publicaciones y estudios. La iniciativa atrajo a otros socios y cosechó un notable éxito. Yo pretendía fomentar, como una actividad más, los viajes a pie y en solitario, y una revista que recogiese los relatos correspondientes, así como entrevistas a personas interesantes aunque poco importantes.

Promoví algunas excursiones en grupos mínimos para estudiar los restos de las calzadas romanas en la provincia de Madrid, pero… de donde no hay no se puede sacar. Jóvenes y menos jóvenes preferían ser llevados en autobús a ver monumentos y paisajes, actividad encomiable pero poco afín a la de la Sociedad de Excursionismo o a mi idea, por lo que abandoné el empeño. Paco, más entusiasta, organizó muy bien la asociación, con excursiones semanales interesantes y baratas, sacó una pequeña revista bastante digna, promovió conferencias sobre temas geográficos o antropológicos, todo de un nivel aceptable, y atrajo a decenas de socios.

(sigue)
21 lois, día 8 de Octubre de 2006 a las 10:59
(Sigue)

Al cabo de un año o dos Paco se casó y marchó en viaje de novios a Argentina. A la vuelta se encontró con que un grupillo lo había desplazado de la dirección y él ya no pinchaba ni cortaba en Aire Libre. Casi nadie había intentado impedir la maniobra, o protestado por ella, o agradecido los servicios prestados. Así es la vida. La nueva directiva de la asociación, debe reconocerse, si bien rebajó el nivel cultural de la empresa, supo mantenerla organizada, lo cual exige esfuerzo y dedicación no desdeñables, y ahí sigue en marcha la cosa, diecinueve años después…

Otro intento hice en la sección de Historia. Con especial colaboración de Teresa Montoso y Dolores Sandoval sacamos la revista de historia Ayeres, centramos el curso en el mundo visigodo, manteniendo un seminario a lo largo del año, que interesó a Luis García Moreno, uno de los máximos especialistas en aquella época, y lo culminamos con un congreso al que asistieron destacados especialistas y arqueólogos de doce universidades españolas, del CSIC (Luis Caballero Zoreda), de la universidad de Viena (Herwig Wolfram) y otros. Publicó los trabajos la Comunidad de Madrid, con mucho retraso, lamentablemente.

Aspirábamos a imponer una forma de trabajo más sistemático e interuniversitario, ya antes ensayada con éxito en una Asociación Hispano-Irlandesa que también impulsé; y a que ese estilo cundiera en las diversas secciones de la casa.

En vano, por supuesto. Lo impidieron las intrigas en la directiva y entre los socios más ineptos, aunque no por ello menos negativamente activos. Por entonces yo era bibliotecario de la Junta de Gobierno, y debido a unas obras de ampliación y saneamiento del espacio para libros hubo que cerrar la principal sala de lectura del edificio. Y ahí se armó la gorda: los usuarios de la sala, casi todos estudiantes que preparaban sus oposiciones o sus carreras, se sublevaron. Para ellos el Ateneo no era un centro de cultura, sino simplemente un lugar para preparar sus exámenes, con muchas ventajas y a un precio muy bajo. Uno de los cabecillas lo expresó: "Pagamos por unos servicios, y si nosotros tenemos que fastidiarnos, que se fastidien también los demás". Varios de los más agresivos hacían oposiciones a juez. "Da miedo, ¿verdad?, la clase de jueces que podemos tener", comentó Milhombres.

Al llegar las elecciones anuales para renovar las secciones, aquellos jovencillos moldeados por una educación progre, "sin ninguna idea alta", decidieron "darme una lección": votaron para la sección de Historia, dándole el triunfo, a la candidatura contraria, compuesta por individuos que se presentaban exhibiendo títulos académicos demostradamente falsos.

El Ateneo no es ni sombra de lo que fue. Su decadencia viene ya de la República, y Azaña la describe: "Un pequeño grupo de violentos y despechados se impone a la mayoría de los socios, que no van por allí". "Unos cuantos majaderos que hacen el papel de revolucionarios, continuaron la junta, constituyéndose en convención y representando la soberanía del Ateneo". "Masa de socios anodinos y, revueltos con ellos, unos cuantos inútiles y fracasados que en todo tiempo se han refugiado en el Ateneo, unos pobres diablos, torpes casi todos, pedantes ratés algunos, grillados otros".

Pero el mismo Azaña había ayudado al desastre, al politizar la casa como cenáculo de conspiración republicana. Bajo el franquismo, la institución conoció un período casi brillante: gran expansión de la biblioteca, varias revistas de enjundia (Atlántida, La Estafeta Literaria…), publicaciones diversas, ciclos de conferencias de altura, etcétera. Pero no era el verdadero Ateneo, sino una dependencia ministerial. Cuando, en la Transición, volvió al poder de los socios, la decadencia descrita por Azaña empeoró. Difícil entender por qué. Acaso el espíritu sopla donde y cuando quiere, y nada cabe hacer en contra.

Antes de abandonar tal "olla de grillos" (Azaña) escribí un pequeño ensayo sobre la significación y posibilidades teóricas de los ateneos, que publiqué años después en La sociedad homosexual. De él he reproducido lo referente al Parnasillo.
22 Isócrates, día 8 de Octubre de 2006 a las 11:04
Toda la razón para Pío Moa, a mi modesto entender. En estos momentos de pérdida de fe en nuestros valores occidentales, es más necesario que nunca revitalizar nuestras auténticas raíces. Todas las culturas se sienten orgullosas de sus fuentes, pero nosotros las despreciamos. Grecia, Roma y el cristianismo (en cuanto realidad humana) son bases de nuestra manera de ver la vida. Renunciar a ellas es renunciar a lo que somos y al mundo en que vivimos y por el que han luchado durante milenios nuestros compatriotas, desde antes de que aquellos trescientos espartanos en el desfiladero de las Termópilas rechazaron al mayor ejemplo de totalitarismo de la época.
Es el momento de defendernos frente al empuje de otras maneras de entender la vida. Reforzar el conocimiento y sentirse orgullosos de ser herederos de griegos y romanos, sería un buen modo de frenar el avance de esa religón oscurantista y retrógrada que es el islam, por ejemplo.
23 don pio en el fondo y hasta en la forma, no es usted/antonio, día 8 de Octubre de 2006 a las 11:27
mas que un pogre de derechas, que como es bien sabido es la peor clase de pogres que hay.
24 Solon, día 8 de Octubre de 2006 a las 11:36
Pericles, gobernante sensato
25 Javier, día 8 de Octubre de 2006 a las 11:39
Hay que reconocer que estos progres y sociatas son verdaderos sacos de veneno.
26 salustio, día 8 de Octubre de 2006 a las 11:40
(25) De veneno y de m.ierda a partes iguales. Hace bien el moderata en pararles los pies de vez en cuando.
27 lois, día 8 de Octubre de 2006 a las 11:42
RECUERDOS SUELTOS
El café Derby
Por Pío Moa
Hace ya bastantes años que dejaron de existir el café Derby –nombre un tanto snob– y su edificio. Estuvo situado en pleno centro de Vigo, al principio de la calle Urzaiz, llamada durante muchos años José Antonio, muy cerca de la peatonal y comercial calle del Príncipe, la típica del paseo vespertino de los jóvenes y dominical de las familias.

Era un café a la antigua, con mesas de mármol, amplio, más o menos cuadrado, de bastante fondo, un poco oscuro y con ventanales a la calle. Desde los años 20 fue una institución de cultura informal, es decir, sede de tertulias, y después de la guerra siguió cumpliendo una función parecida a la del café Gijón de Madrid.

Por allí solían ir escritores y artistas, galleguistas y no galleguistas, como Ramón Cabanillas, Camilo Nogueira, Rafael Dieste, Valentín Paz Andrade, Laxeiro, Ánxel Fole y otros. Poco antes y después de la contienda del 36 recibió también a intelectuales falangistas y apolíticos; imagino que Cunqueiro, Castroviejo o, más tarde, Blanco Amor, entre otros, lo visitarían a menudo. Perdió bastante en los años 60, cuando el hábito de la tertulia decayó, en Vigo y en toda España, y le salió alguna competencia en la cercana cafetería Goya, ya de un estilo más moderno y de la que sabe algo Cristina Losada.

Pero debo reconocer que cuando yo frecuentaba el Derby, especialmente en el invierno-primavera de 1965, no tenía la menor idea del pasado ilustre de la institución, todavía vigente en parte. Pasé allí muchas mañanas, cuando casi no había clientes, por razones utilitarias. Había suspendido varias asignaturas del Preu en el instituto Santa Irene, y había pensado dejar los estudios y dedicarme a otra cosa, pero al final opté por terminar aquello y quizá hacer alguna carrera corta; Periodismo, por ejemplo, que sólo duraba tres años.

Solía quedar allí con un amigo de clase en las mismas condiciones, llamado Arturo, para estudiar la asignatura de Griego. Desde el bachillerato de Sainz Rodríguez se consideraban las lenguas clásicas materias formativas esenciales para los estudios superiores; pero nunca conocí a alguien (tampoco yo, desde luego) que, en los cinco años de latín y dos o tres de griego, no ya dominara, sino aprendiera con alguna soltura, dichos idiomas. Demasiado tiempo y esfuerzo para tan poco fruto, y no porque a algunos no nos atrajeran las culturas griega y latina, pero de ellas tampoco salíamos sabiendo gran cosa. Ya entonces pensaba que una asignatura de cultura clásica (historia, literatura, etcétera), con algunos apuntes de las respectivas lenguas, habría estado mejor. Pero, bueno, cualquiera sabe.

Con todo, disfrutábamos traduciendo pasajes de La Ilíada en el casi vacío café, pues, a pesar de cierta bruticie propia de la edad, sentíamos intensamente la belleza un poco áspera del texto, desde el "Menin áeide, Cea, Peleiádeo Ajileos": era la diosa, la musa, quien hablaba a través del poeta, intuición muy certera. A Arturo le encantaban las constantes comparaciones poéticas, los guerreros yendo al consejo "como enjambres de abejas cuando salen sin cesar de la grieta de un risco y vuelan en racimos sobre las flores primaverales"; o avanzando en silencio contra los troyanos, que, en cambio, marchaban a la lucha gritando "como las grullas que escapan al invierno y a las lluvias insoportables para buscar el Océano y llevar a los pigmeos la ruina y la Parca". Lenguaje fascinante, cuyas imitaciones, como las intentadas en una de sus obras por Gógol, siempre fracasan.

También teníamos que traducir trozos de La Eneida, insufribles para mí por su rebuscada artificiosidad, tan en contraste con la maravillosa y primitiva fuerza de Homero. A Virgilio lo trabajábamos con disgusto.

Este Arturo no dejaba de ser un personaje. Bastante alto y bien proporcionado, muy delgado, de cara larga y de nariz algo convexa, pero no saliente, ojos verdosos, caminaba un tanto encorvado, y sus maneras despedían una sensación de abulia. De espíritu burlón, no le faltaba inteligencia y sensibilidad, tenía facilidad para los idiomas y hablaba bien el inglés. Según llegábamos al café declaraba: "I feel like drinking a rousal", es decir, un vino del Rosal, gaseado. Nos animábamos al estudio tomando uno cada uno, pero él seguía dándole a la priva a lo largo de la mañana, y luego por la tarde. Se estaba alcoholizando, y del modo peor, es decir, sin llegar a la borrachera, pero bebiendo a lo largo de todo el día. Con eso perdía concentración y otras cosas.

Se desenvolvía en medios un tanto golfos, sin llegar a la delincuencia; los ambientes en torno a ciertos bares, billares, etc. Sólo los conocí tangencialmente, no me atraía profundizar en ellos. Uno de sus amigos ostentaba una larga y profunda cicatriz en la cabeza, hasta la frente, resto de una gran herida al haberse caído de más joven –creo recordar– por los montes que formaba el mineral de hierro acumulado en una dársena del puerto para ser embarcado. Era bastante gracioso, y una de sus especialidades consistía en insultar y provocar en la calle, por las buenas, a cualquier desconocido.

Por todo ello, y por su falta de constancia, mi amigo suspendió el griego u otras asignaturas, y me comentaba cariacontecido: "¿Lo ves? ¡Es que tengo mala suerte!". Y lo demostraba poniendo el ejemplo de otros que, habiendo estudiado menos y sabiendo también menos, habían aprobado: "¡Todo depende de si te salen preguntas que sepas o no!". Tenía claridad de ideas, como cualquiera ve, y le amargaba tanta injusticia, desanimándole aún más de hacer cualquier esfuerzo. Su madre, no sé cómo, averiguó el teléfono de mi casa y llamó un día, hablando con mi madre para implorarle que yo recondujera a su vástago por el buen camino.

No sé por qué se le pasaría por la cabeza recurrir a mí, pues nunca llegué a conocerla; quizá por algún comentario de su hijo, y el hecho mismo indica que estaba un tanto desesperada. Pero eran las crisis típicas de la edad, y, desde luego, no era yo el más indicado para la tarea. Arturo tenía un hermano mayor, más sensato, y vivía en la calle Real, por la Ribera, donde sus padres tenían un bar. Por esas calles solían subir los marineros hacia el barrio de burdeles de La Herrería. Barrio de marineros y de mala fama, seguramente inmerecida: en mi infancia un insulto corriente era "caco de la Ribera".

Mi amigo sabía algo de boxeo, como pude comprobar en alguna ocasión, por la facilidad con que eludía mis torpes golpes y alcanzaba mi cara a voluntad. Mi desidia me despreocupó del noble deporte, y sólo llegué a adquirir unas ligeras nociones de él en la ferrolana prisión de Caranza, cuando hacía la mili, de un joven gijonés que había ganado algún premio juvenil en tales artes. Pero llevo tiempo pensando en la conveniencia de aunar una serie de destrezas físicas e intelectuales para formar lo que podríamos llamar un caballero español. Ya he ideado la "gimnasia española", conjunto de ejercicios físicos y mentales que no ocupan más de media hora y tienen los mejores efectos. Algún día la explicaré, Dios mediante, y a ver si algún mecenas se toma el necesario interés.

No volví a saber de Arturo desde que marché a estudiar a Madrid, un par de años más tarde. Muchas veces me he preguntado: lo que ocurre, lo que va pasando, ¿quedará almacenado en algún lugar? Algo permanece en nuestra memoria, pero ésta resulta un archivo muy parcial y deficiente, y va perdiéndose con rapidez, no digamos ya al pasar de una generación a otra. Sin embargo, parece inconcebible que lo que ha sido realidad en un momento desaparezca por completo, como si nunca hubiera sucedido. ¿Quedarán registradas en algún sitio, por ejemplo, las tertulias del Derby a lo largo de tantos años, o, más modestamente, nuestras mañanas de traducción de La Ilíada?

Hace mucho tiempo, cuando algunos dirigentes del PCE(r)-Grapo estábamos ocultos en Alicante, después del fracaso de los secuestros de Oriol y Villaescusa, discutíamos en ocasiones sobre problemas del materialismo dialéctico. Una vez se me ocurrió un argumento parecido a lo siguiente:

"Cuando vemos las estrellas las percibimos no como están ahora, sino como estaban hace miles o millones de años. Supongamos que a esas distancias hay alguien con medios técnicos capaces de distinguir la Tierra. La verá, a su vez, como era hace miles o millones de años. Supongamos que su capacidad técnica llega hasta distinguir los detalles sobre la superficie terrestre, y que hay una serie de observadores escalonados a diversas distancias, por ejemplo a un año luz, dos años luz, etcétera. Podemos imaginar que esos observadores irían viendo lo que ocurre en la Tierra un año tras otro. Bien, no existen esos observadores, pero lo que quiero decir es que, así como registramos imágenes y sonidos en una película, y vemos escenas y personas que ya no existen, todos los sucesos del universo deben quedar también registrados, aunque nos sea imposible distinguir cómo y dónde".

Un físico, imagino, haría trizas el argumento, pero de todas formas puede servir para explicar la idea: la desaparición del pasado resulta incomprensible: ¿dónde desaparece?; ¿adónde va a parar? Acaso nuestros tataranietos lleguen a ser capaces de recuperar la imagen de la historia humana tal cual, si bien a su observación se hurtarán siempre los procesos mentales tras las decisiones y los actos visibles.

Aun así, ¡pobres de nosotros si unos semejantes, previsiblemente tan injustos como nosotros mismos, llegan a saber tanto de nuestras vidas!
28 y al plasta del 28, que hay que ser plasta dios mio/antonio, día 8 de Octubre de 2006 a las 11:47
que lo dejen enterito, que esa caga diarretica quede ahy para la posteridad. dios mio bendito santo, cuanto imbecil disfrazado de pogre.
29 kilimanjaro, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:12
Veamos: gimnasia española, distribución por clases de los alumnos más aventajados y más problemáticos, cultura clásica... Ideas prácticas.
30 darío, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:14
Alguno propuso que los primeros 50 mensajes fueran limpiados sistemáticamente de las basurillas progres, y que luego siguieran como les diera la gana. El moderador podía hacerlo así. Después de todo, es mejor verlos en su salsa, pero que queda un espacio no contaminado por ellos.
31 cepe, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:15
En la universidad hay que hablar muchas veces en público: reuniones de bar, exposición de trabajos, lectura de proyectos, de tesis, etc.

No me imagino a Moa exponiendo su trabajo sobre la guerra civil a todos sus compañeros de clase, incluso al profesor. Cuando se escuchara la frase "La guerra civil la empezaron los rojos", imagino que sería interpretada como una incitación a la quema de libros, la historia a la hoguera.

Claro, es que tampoco es suficiente con asistir a clases para que a uno le den el título. Tiene que demostrar haber aprendido las materias.

salut.
32 darío, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:15
Y conste que me gustaría que los progres tuvieran un poco más de nivel y de honradez, que se pudiera discutir con ellos con un poco de seriedad. Pero la experiencia demuestra que es pedir peras al olmo. O están cargados de mala leche o de idiotez.
33 salustiano, saludos cordiales(jeje,a quien me recuerdo a mi esto)/antonio, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:17
salustiano, so animal a ti no te borran tio ¿porque?
34 darío, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:19
He aquí un caso de idiotez casi perfecta: "No me imagino a Moa exponiendo su trabajo sobre la guerra civil a todos sus compañeros de clase, incluso al profesor. Cuando se escuchara la frase "La guerra civil la empezaron los rojos", imagino que sería interpretada como una incitación a la quema de libros, la historia a la hoguera"

Moa ha hablado en ciclos universitarios, en universidades de verano, con profesores progres --que, yo lo he visto, se quedaban callados-- y ante estudiantes de todos los colores.
Y la incitación a quemar libros vino siempre de los rojos. La quema de conventos fue también de bibliotecas, ¿no?
35 Delfos , día 8 de Octubre de 2006 a las 12:20
(34)
Yo vi a Moa y a Fusi mano a mano en un acto universitario. Me parece que Moa convenció más, aunque no se atacaron entre ellos.
36 di que si, dario. para gente cargada de lucidez y buen/antonio, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:20
corazon,tenemos a esta derecha nuestra, española. sois tan buenos, tan razonables,tan lucidos, no hay nada mas que poner algguna de vuestras radios o periodicos, o mismamente hechar una leve visual aca. anda dario acuestate y di que estas malo.
37 Félix, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:23
Los sociatas y la guerra civil Textos de 1933, de Largo Caballero:

“En las elecciones de abril los socialistas renunciaron a vengarse de sus enemigos y respetaron sus vidas y haciendas; que no esperen esa generosidad en nuestro próximo triunfo. La consolidación de un régimen exige hechos que repugnan, pero que luego justifica la historia. El socialismo ha de acudir a la violencia máxima”

“Pongámonos en la realidad, estamos en plena guerra civil”. “¡¡Estamos en pie de guerra!! ¡Por la insurrección armada! ¡Todo el poder a los socialistas!”
38 hidalgo, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:25
Moa ha hablado en muchos foros universitarios. Eso de que "la universidad le rechaza" es un cuento inventado por los progres. Se creen que toda la universidad son ellos. Y solo son la parte peor de la universidad (aunque muy amplia, cierto) Son los que desprestigian a la universidad.
39 Salóvief, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:27
"De Negrín dice el anarquista Abad de Santillán: “Lo único público de este hombre es su vida privada… y esta… dista de ser ejemplar… Una mesa suntuosa… un harén tan abundante como su mesa… su vida misma de despilfarro… Ya de ministro tenía la llave de la caja… Los que consintieron ese desfalco del Tesoro Público… también deben de ser responsabilizados por su negligencia o por su cobardía… Arte maquiavélico de corromper a la gente… y la apertura de depósitos de cientos de millones para la presunta ayuda a los futuros emigrados de la España republicana… Ha hecho con la tapadera de la guerra lo que ningún gobernante, ni siquiera la monarquía absoluta, había podido hacer en España”. D. Abad de Santillán, Por qué perdimos la guerra, Barcelona, Plaza y Janés, 1977, p.328.31.
La documentación del Banco de España anota que 21.984.444 libras esterlinas fueron vendidas y colocado su importe en cuentas particulares, de capitostes del Gobierno, durante el año 36 y enero del 37. A disposición de: Olona, en el Eurobank Paribas y Dreyfus, se situó la suma de 475.439,721,60 francos. Álvaro de Albornoz, en el Chase Bank, 125.000.000 francos. Sigue una larga lista en la que están, Araquistain, Otero, Gordón Ordás, R. Méndez, P. Pla, P. Brea, F. De los Ríos, y la cierra Juan Nagrin (hijo del presidente) (*) con 370.000.000 francos, que es de los que menos afanó de la lista. Causa General, Madrid 1944, cap. XIII. C. Fernández, Paracuellos del Jarama. ¿Carrillo culpable?, Argos y Vergara SA., 1983, p.160. (*) Todos socialistas.
Así se abre la famosa escisión del exilio socialista, que duró hasta después de la muerte de Franco, estando en medio una inmensa montaña de oro robado y a menudo tinto en sangre.
También se abre en esta fecha los cuarenta años de honradez forzada, a la que pusieron fin con gran entusiasmo en los años ochenta, como muy bien sabe don José Manuel."
40 Félix, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:28
Textos sociatas, 1934:

“El proletariado marcha a la guerra civil con ánimo firme. La guerra civil está a punto de estallar sin que nada pueda ya detenerla” (Renov., 18-4-34)
“Uniformados, alineados en firme formación militar, en alto los puños, impacientes por apretar el fusil. Un poso de odio imposible de borrar sin una violencia ejemplar y decidida, sin una operación quirúrgica” (Renov. 10-7-34)
Instrucciones secretas para la insurrección:
“Nadie espere triunfar en un día en un movimiento que tiene todos los caracteres de una guerra civil”
“Deben constituirse grupos técnicos de los servicios de Gas, Electricidad, Alcantarillado, Teléfonos, Telégrafos, etc. etc., capaces de… suprimir estos servicios en la población, de forma que no puedan ser fácilmente reanudados por otros”
“En cada provincia debe conocerse con la mayor exactitud el número de jefes, oficiales y clases de la guarnición, con sus nombres, domicilios y significación para actuar en cada caso como las conveniencias aconsejen”
“También deben conocerse los depósitos de armas y polvorines y los medios de apoderarse de ellos o, en otro caso, inutilizarlos”
“Cuando haya inteligencia entre las fuerzas militares y la Junta local, se formalizará un plan de acción combinada de ambas fuerzas”
Los grupos de acción, además de instruirse convenientemente para el momento de la acción, se encargarán de facilitar a la Junta local los nombres y domicilios de las personas que más se han significado como enemigos de nuestra causa o que puedan ser más temibles como elemento contrarrevolucionario. Estas personas deben ser tomadas en rehenes al producirse el movimiento, o suprimidas si se resisten”.
41 darío, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:30
"También se abre en esta fecha los cuarenta años de honradez forzada"
¡Y bien que se resarcieron luego de tanto ascetismo obligado!
42 silvuplé, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:32
Elecciones en el Ateneo de Madrid
27 de Mayo de 2006 - 09:05:17 - Pío Moa
Da lástima y algo de desprecio contemplar la decadencia de la institución cultural española más original y en muchos aspectos más creativa de los últimos dos siglos, un modelo nacido en Madrid, que se extendió desde Barcelona a Manila. Hoy, ni sombra de lo que fue. Un símbolo de los tiempos

“Y he aquí un cuarto rasgo del Ateneo, sugerido por su propio nombre, alusivo a Atenea y a la ciudad que más disfrutó de su patrocinio. A la diosa de la sabiduría y de la guerra, del intelecto combativo, en síntesis, pues nunca la búsqueda de la verdad ha sido buena compañera de la complacencia ni de la componenda. Las polémicas ateneístas han sido famosas en sus mejores horas, y aunque poco de ello ha quedado escrito, su influjo invisible, formador de actitudes y afinador de ideas, ha sido con seguridad poderoso en la obra de muchos pensadores. También la discusión abierta y el contacto intelectual directo fueron características de la cultura griega.

Esa actitud vivaz, emprendedora e inquisitiva, presta a poner en tela de juicio las ideas, ha existido también en el Ateneo. En él se ha llegado a combinar la investigación con la discusión y la tertulia, una tradición mediterránea, particularmente helénica”

43 Félix, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:34
(41) ¡Compréndelos| Tiene que ser durísimo ser virtuoso sin vocación.
44 darío, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:37
No existe el título de historiador, sino de licenciado o doctor en historia. No existe el título de filósofo, sino el de licenciado o doctor en filosofía. No existe el título de escritor, sino de licenciado o doctor en filología.
Ser historiador, filósofo o novelista es algo muy diferente de tener esos títulos. Los historiadores y demás se justifican por la calidad de sus trabajos, no por un título burocrático.
La la calidad de los trabajos de Moa... Bueno, deja muy atrás a la de los que le atacan. Basta leer a unos y a otros para darse cuenta.
45 desde holanda, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:38
Buenos dias.
Yo también estudié cinco años de latín y tres de griego. En un colegio marista de Madrid.
Latín aprendí poco, suspendí bastante, pasé los exámenes tranquilamente, y aprendí muchísimo de cultura, lenguaje, estructuré mi cerebro de una forma más analítica que los que estudiaban ciencias, se aprendia a razonar de otra manera mucho más flexible y rica, más filosofica también.
Con el griego fue diferente, aprendí el alfabeto en un rato, el primer dia, y a partir de ahí, con la ayuda y la paciencia de mi inolvidable Hermano Fidel, un intelectual y un hombre bueno como pocos he conocido, fué un camino facil durante tres agradables años. Aprendí muchísimo, no solo griego clásico, también a pensar todavía más, a amar la cultura, la historia de los pueblos que son el origen de nuestra civilización, todavía más filosofia, y todo ello con no mucho esfuerzo.
Siento indignación y pena de ver como se degrada la educación de los jóvenes, poniendolo todo más facil y haciendoles creer que saben lo suficiente.
Tengo claro que para mis hijos quiero una educación como la que yo tuve, baratísima entonces, carísima ahora, y que tendrán mejores posibilidades en el futuro, porque sus coetaneos estarán pesimamente mal preparados en todo, empezando por el pobre desarrollo de sus propias capacidades.
Creo que no estaba mal estudiar aquellas cosas de los 11 a los 16 años.
Recuerdo que entrábamos en la universidad con 17 años, pasábamos exámenes y reválidas, y estabamos preparados para la vida. Claro, era una época, años 60 o 70 en los que sobraba el trabajo. España se levantaba con ganas cada dia.
Saludos
46 felipe, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:40
(44) Pero no lo leerán. Tienen pánico a leer sus libros, y siempre hablan de oídas, metiendo la pata a lo bestia:

"Real:
"--Pues a cuenta de eso, deberías leer "Los orígenes de la guerra civil", de Pío Moa.
-- Eso, ni de coña. De ese tipo no leo ningún libro, y si veo alguna intervención suya, me la salto.
-- ¿Por qué?
-- Pues porque es un facha.
-- No digas sandeces. El libro es excelente.
-- Además, es un ex terrorista
-- Pero, ¿qué coño tiene que ver eso? ¿Y Mario Onaindía? ¡Hombre, y el gobierno actual, es del partido que montó el GAL, joder...!
-- Yo no leo ningún libro de ese mierda, y se acabó. El tío escribe sin haber investigado, es todo propaganda franquista.
-- Muy bien, lo lees y después me lo cuentas.
-- ¡Que no lo pienso, leer, cojones, y ya está!
-- ¿Tanto miedo te da?
-- Mira, vete a tomar por el culo..."


47 Charlie Delta Yankee, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:43
Frase de Largo Caballero, el 26 de Enero de 1936, en un mitin en linares:" ...Como sabeis, la democracia es incompatible con el socialismo..."

Estos son los sociatas, ! que razon tenía el Largo...
48 DESDE HOLANDA, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:46
Felipe,
Creo que tu y yo hemos hablado con el mismo tipo, a mi me han contestado exactamente lo mismo. Es la nueva manera de ser intelectual: codigo de barras en el cerebro y a tirar.
49 los trabajos como ¿historiador? de moa no son tales/antonio, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:46
cualquier historiador, y digo historiador de este pais claro, fuera de españa a este no le conoce nadie, no pierde el tiempo en analizar sus historietas, y por una sencilla razon, para eso ya analizaron los escritos originales de los historiadores del regimen,tales como ricardo de la cierva y otros por el estilo. aparte de que a don pio, hace tiempo ya que se le vio el plumero, el sabe que la reserva espiritual de occidente,aun existe, la tenemos aqui, para ello,para ustedes van dirigidos sus chismes sin ton ni son,pues nada a tragarrrrrrrrrrr.
50 desde holanda, día 8 de Octubre de 2006 a las 12:53
ACUDE EN AUXILIO DE LA VERSIÓN OFICIAL JUSTO CUANDO SE DESMORONA
Gallardón: "Quienes digan los jueces que son los responsables del 11-M, serán los responsables".

El juez Garzón tres cuartos de lo mismo.
Uno aspira a candidato por el PP a presidente, el juez aspira, desde sus años de estudiante de derecho quizas, a Ministro de Justicia.
Los dos puede que estén apostando demasiado fuerte por sí mismos a favor de Zapatero, y se van a desintegrar junto a él. Justo lo que se merecen.
El dia en que les veamos un gesto amable hacia el PP, o una duda sobre el 11m, sabremos que Zapatero está definitivamente derrotado. Ellos serán los primeros en saberlo y los primeros en cambiar de carro.

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