Pío Moa

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Cuestión de pudor

14 de Abril de 2006 - 09:30:08 - Pío Moa

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Espléndida combinación de hipocresía y necedad. ¿Cree en Dios Zapo?: “Considero que este tipo de convicciones pertenece a la esfera privada, y yo siento un gran pudor en manifestarlas públicamente. Un gobernante debe tener en cuenta sólo el interés general y respetar las creencias religiosas de todos, aunque no sean las propias.”  

¿Cuestión de pudor? ¿El de las bodas homosexuales? Normal: en la España de la telebasura, promovida por el PSOE desde la época de Guerra y Calviño,  se exhibe a todas horas y por todas partes la sexualidad, transformada en puterío desfachatado. El pudor, la “esfera privada”, debe reservarse entonces para cosas como la creencia o no creencia en Dios.  

¿Cuestión de “interés general”?  Lo dice el promotor golpista de la  Alianza contra la Constitución, de la alianza con los Otegui, Carod, Maragall, Ibarreche y compañía.  

¿Cuestión de respeto a las creencias de todos?  Le ha traicionado el subconsciente. En una democracia no existe el menor problema en declarar las propias creencias, sin que ello suponga en principio falta de respeto a las ajenas. Pero Zapo el Rojo va en otra dirección, y necesita enmascarar sus intenciones.

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Palabras de Azaña sobre "su"  república, la que derivaría en  Frente Popular: “Me entristezco casi hasta las lágrimas por mi país, por el corto entendimiento de sus directores y por la corrupción de los caracteres. ¿Tendremos que resignarnos a que España caiga en una política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta?”

Parece que no hubiera pasado el tiempo.

Comentarios (87)

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1 volterra, día 14 de Abril de 2006 a las 09:37
Es interesante ver cómo "argumentan" esos "republicanos" que en realidad defienden al Frente Popular: mucho viva, mucho muera, mucho grito, mucho insulto... No dan más de sí. El mismo Azaña los retrató. Azaña quería valerse de ellos para hacer algo de interés, pero con tal ganado era imposible: "corrupción de caracteres","ineptitud" "política tabernaria". Lo recuerda Moa y debiera ser conocido por todo el país, para aviso de viajeros.
Está bien que la gentecilla del PSOE-GAL-Filesa, la de la Infame Alianza o Alianza de Infames, se desahogue y chille y llame asesinos y ladrones a quienes defendemos la democracia y la unidad de España.
Pero ya lo dijo Besteiro. Ya lo dijo Ortega. Ya lo dijo Marañón. Ya lo dijo Pérez de Ayala: ellos son, precisamente, los ladrones y asesinos.
2 Jose, día 14 de Abril de 2006 a las 09:42
Manifiesto "Con orgullo, con modestia y con gratitud"

El 14 de abril de 1931, España tuvo una oportunidad. La proclamación de la II República Española encarnó el sueño de un país capaz de ser mejor que sí mismo, y reunió en un solo esfuerzo a todos los españoles que aspiraban a un porvenir de democracia y de modernidad, de libertad y de justicia, de educación y de progreso, de igualdad y de derechos universales para todos sus conciudadanos. Hoy, setenta y cinco años después, los firmantes de este manifiesto evocamos aquel espíritu con orgullo, con modestia y con gratitud, y reivindicamos como propios los valores del republicanismo español, que siguen vigentes como símbolos de un país mejor, más libre y más justo.

Frente al colosal impulso modernizador y democratizador que acometieron las instituciones republicanas -siempre con la desleal oposición de quienes creían, y siguen creyendo, que este país es de su exclusiva propiedad-, todavía se nos sigue intentando convencer de que la II República fue un bello propósito condenado al fracaso desde antes de nacer por sus propios errores y carencias. Los firmantes de este manifiesto rechazamos radicalmente esta interpretación, que sólo pretende absolver al general Franco de la responsabilidad del golpe de estado que interrumpió la legalidad constitucional y democrática de una república sostenida por la voluntad mayoritaria del pueblo español, con las trágicas consecuencias que todos conocemos. Y exigimos que las instituciones de la actual democracia española rompan de manera definitiva los lazos que la siguen uniendo -desde los callejeros de los municipios hasta los contenidos de los libros de texto- con un estado ilegítimo, que surgió de una agresión feroz contra sus propios ciudadanos y se sostuvo en el poder durante treinta y siete años mediante el abuso sistemático e indiscriminado de los siniestros recursos que caracterizan la pervivencia de los regímenes totalitarios. Después de treinta años de democracia, resulta vergonzoso tener que recordar aún donde estaba la ley y donde estuvo el delito. A estas alturas, es intolerable, y muy peligroso para la salud moral y política de nuestro país, que todavía se pretenda equiparar al gobierno legítimo de una nación democrática con la facción militar que se sublevó contra el estado al que, por su honor, había jurado defender, y cuya victoria sólo fue posible gracias a la ayuda de los regímenes fascista y nazi que preparaban una invasión de Europa que acabaría provocando una guerra mundial y, aún más decisivamente, gracias a la culpable indiferencia de las democracias occidentales, que, antes de convertirse en víctimas de las mismas potencias en cuyas manos habían abandonado a España, eligieron parapetarse tras el hipócrita simulacro de neutralidad que representó el comité de No Intervención de Londres.

El 14 de abril de 1931, España tuvo una oportunidad, y los españoles la aprovecharon. Pese a la brevedad de su vida, la II República desarrolló en múltiples campos de la vida pública una labor ingente, que asombró al mundo y situó a nuestro país en la vanguardia social y cultural. Entre sus logros, bastaría citar la reforma agraria, el sufragio femenino, los avances en materia legislativa de toda índole, la separación efectiva de poderes, las constantes y modernísimas iniciativas destinadas a difundir la cultura hasta en las comarcas más remotas, el decidido impulso de la investigación científica o el florecimiento ejemplar no sólo de la educación, sino también de la asistencia sanitaria pública, para demostrar que aquel bello propósito generó bellísimas realidades, que habrían sido capaces de cambiar la vida de un pueblo condenado a la pobreza, la sumisión y la ignorancia por los mismos poderes -los grandes propietarios, la facción más reaccionaria del Ejército y la jerarquía de la Iglesia Católica- que se apresuraron a mutilarlo de toda esperanza.

La República dotó a los sectores más débiles y desprotegidos de la sociedad de entonces, las mujeres y los niños, de un estatuto jurídico privilegiado en su época. El retroceso fue tan brutal, que el cambio de régimen supuso para ellas, para ellos, la pérdida de todo derecho y su consagración como subciudadanos dependientes de la buena voluntad de los cabezas de sus respectivas familias. La República apostó por la defensa de los espacios públicos como escenario fundamental de la vida española, asumiendo la necesidad de equiparar las condiciones de vida de las poblaciones rurales y urbanas, y desarrollando políticas de igualdad no sólo entre los individuos, sino también entre las regiones más y menos prósperas. El retroceso fue tan brutal, que el cambio de régimen consolidó las desigualdades históricas tanto individuales como colectivas, y abandonó la promoción de los servicios públicos para crear un déficit que en algunos sectores, como la educación primaria y secundaria, seguimos padeciendo todavía. La República fomentó el auge de la cultura española en todos los terrenos de la creación artística y de la investigación científica, el debate intelectual y la vida universitaria, hasta el punto de que su nombre y su destino estarán unidos para siempre a la memoria del máximo esplendor cultural del que ha gozado nuestro país en la era moderna. El retroceso fue tan brutal, que el cambio de régimen supuso la pérdida más trágica que, a su vez, ha soportado nunca la cultura española, el exilio masivo de los mejores, que dejaron las aulas y los laboratorios, los talleres y las redacciones, las editoriales y los museos, la autoridad y el prestigio intelectual de nuestro país, en manos de una improvisada cosecha de oportunistas y segundones, que redujeron la vida cultural española a una lamentable manifestación de mediocres oscuridades.

Hoy, setenta y cinco años después, los firmantes de este manifiesto no queremos seguir lamentando la triste brutalidad de aquel retroceso, sino celebrar la emocionante calidad de los logros que le precedieron, y agradecer la ambición, el coraje, el talento y la entrega de una generación de españoles que creyó en nosotros al creer en el futuro de su país. Reivindicar su memoria es creer en nuestro propio futuro, que será proporcionalmente mejor, más libre, más justo, más feliz, en la medida en que seamos capaces de estar a la altura de la tradición republicana que hemos heredado. Por una España verdaderamente moderna, laica, culta, igualitaria, por su definitiva normalización democrática, y por el progreso armónico del bienestar de todos sus ciudadanos, hoy, setenta y cinco años después, queremos celebrar el 14 de abril de 1931, y proponer que esta fecha se celebre en lo sucesivo como un reconocimiento oficial a todos los ciudadanos españoles que lucharon activamente por la libertad, la justicia y la igualdad, valores comunes que tienen que seguir orientando la construcción democrática de la sociedad española.

Abril 2006

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Firman este manifiesto:

Sol Alameda , periodista; Leopoldo Alas , escritor; Felipe Alcaraz , (PCE); Francisco Aldecoa , Decano de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología (UCM); Xesús Alonso Montero , filólogo; Ángeles Aguilera, periodista; Enrique Álvarez , físico; María Álvarez , productora cultural; Carlos Álvarez-Nóvoa , actor; Ana Belén , cantante; Perfecto Andrés Ibáñez , magistrado; Julio Anguita , miembro de UCR; Enriqueta Antolín , escritora; Teresa Aranguren , periodista; Moncho Armendáriz , director de cine; Julio Aróstegui , historiador; Bernardo Atxaga , escritor; Luis Eduardo Aute , cantante; Rafael Azcona , escritor y guionista; Manuel Aznar Soler , filólogo, Pedro Badía Alcalá , director del Foro de la Enseñanza; Alfons Barceló , economista; Carlos Bardem , escritor; Javier Bardem , actor; Miguel Bardem , director de cine; Pilar Bardem , actriz; Juan Barja , poeta; Leo Bass i, actor; Enric Bastardes , periodista; Miguel Beato del Rosal , biólogo; Bebe , cantante y actriz; Felipe Benítez Reyes, escritor, Fernando Berlín , periodista; Constantino Bértolo , editor; Carlos Berzosa Alonso-Martínez , Rector de la Universidad Complutense de Madrid; Calixto Bieito , director escénico; Oriol Bohigas , arquitecto; Iciar Bollaín , directora de cine;
3 Jose, día 14 de Abril de 2006 a las 09:46
Jordi Borja , urbanista; Juan Diego Botto , actor; María Botto, actriz, José Manuel Buján , magistrado; Ernesto Caballero , dramaturgo y director de escena; José Manuel Caballero Bonald , escritor; José Calleja Pardo , físico; Marcelino Camacho , sindicalista; Victoria Camps , filósofa; Juan Ramón Capella , filósofo; Francisco Carantoña , historiador; Gabriel Cardona , historiador; Santiago Carrillo Menéndez , profesor; Montserrat Carulla , actriz; Julián Casanova , historiador; Carlos Castilla Del Pino , psiquiatra y escritor; Javier Cercas , escritor; Alfons Cervera , escritor; Julián Chaves Palacios , historiador; Emma Cohen , actriz; Isabel Coixet , directora de cine; Colita , fotógrafa; Alberto Corazón , diseñador; Javier Corcuera , director de cine; María Cordón , periodista; José Luis Cuerda , director de cine; Vicente Cuesta , actor; Enrique Curiel , senador; Julio Diamante , director de cine; Elías Díaz , catedrático (UAM); Agustín Díaz Yanes , director de cine; Natalia Dicenta , actriz; Juan Diego , actor; Rosa Domínguez , astrofísica; Juan Echanove , actor; Mora Efron , productora cultural; Xabier Elorriaga , actor; Rafael Escuredo , ex-presidente de la Junta de Andalucía; Nuria Espert , actriz; Francisco Espinosa , historiador; Joaquín Estefanía , escritor y periodista; Ángel Facio , director teatral; Fernando Fernán Gómez , actor, escritor y director; Francisco Fernández Buey , filósofo; Manuel Fernández Cuesta , editor; Andrés Fernández Rubio , periodista; Valentina Fernández Vargas , historiadora; Josep Ferrer y Llop , rector de la Universidad Politécnica de Catalunya; José María Fidalgo , secretario general CC.OO.; Josep Maria Flotats , actor y director; Rafael Fluiters , magistrado; Carlos Fonseca , periodista y escritor; Josep Fontana , historiador; Carlos Forcadell , historiador; Alfonso Mtnez. Foronda , sindicalista; Antonio Fraguas (Forges) , dibujante; Sol Fuertes , periodista; Agustín G. Zapata , biólogo; Iñaki Gabilondo , periodista; Diego Galán , periodista cinematográfico; Eduardo Galeano , escritor; Antonio Gamoneda , poeta; Alberto García-Alix , fotógrafo; Ramiro García de Dios , magistrado; Luis García Montero , poeta; Francisco García Olmedo , científico y escritor; Jesús García Sánchez , editor; José Luis García Sánchez , director de cine; Mario Gas , director y actor; Belén Gavela , científica; Juan Genovés , pintor; Ian Gibson , hispanista; Ariadna Gil , actriz; Enrique Gil Calvo , sociólogo; Juan A. Gimeno , catedrático (UNED); Salvador Giner , sociólogo; Juana Ginzo , locutora; Marcos Giralt , escritor; Lala Gomá , realizadora; José Luis Gómez , actor y director escénico; Luis Gómez Llorente , profesor de filosofía; Manuel Gómez Pereira , cineasta; Ángel González , poeta; Ángeles González-Sinde , cineasta; Belén Gopegui , escritora; Jordi Gracia , filólogo; Almudena Grandes , escritora; Román Gubern , historiador y escritor; Alfonso Guerra , presidente de la Fundación Pablo Iglesias; Belén Guerra , Fundación Contamíname; Pedro Guerra , cantautor; Josep Maria Guinovart , pintor; Manuel Gutiérrez Aragón , director de cine; Emilio Gutiérrez Caba , actor; Guillermo Heras , director y dramaturgo; Carlos Heredero , crítico e historiador de cine; Alicia Hermida , actriz; Emilio Hernández , director teatral; Juan Miguel Hernández de León , arquitecto, Juan Antonio Hormigón , escritor y director teatral; Pedro Ibarra , politólogo; Eloy de la Iglesia , director de cine; J esús Izquierdo , historiador; Ariel Jerez , politólogo; José Jiménez de Parga y Cabrera , abogado; Carlos Jiménez Villarejo , jurista; Miguel Jordá Tarragó , presidente Unidad Cívica por la República; Juan Jorganes Díez , sindicalista; Ana Juan , ilustradora; Santos Juliá , historiador; José Antonio Labordeta , cantautor y diputado; Eduardo Ladrón de Guevara , guionista; Luis Landero , escritor; Francisco Laporta , catedrático (UAM); Eusebio Lázaro , actor y director; Joaquín Leguina , escritor; Chete Lera , actor; Beltrán de Lis , abogado; Lluis Llach , cantautor; Gaspar Llamazares , coordinador general de IU; Julio Llamazares , escritor; Emilio Lledó , filósofo; Manuel Longares , escritor; Cayetano López , físico; Charo López , actriz; Nicolás María López Calera , catedrático (UGR); Antonio López Lamadrid , editor; Armando López Salinas , escritor; Ángel de Lucas , sociólogo; Santiago Macías , vicepresidente de la ARMH; María Rosa de Madariaga , historiadora; Chema Madoz , fotógrafo; Juan Madrid , escritor; José-Carlos Mainer , filólogo; Gregorio Marañon , abogado; Mariano Maresca , profesor (UGR); Juan Margallo , actor; Joan Margarit , poeta; Javier Marisca l, artista plástico; Ramón J. Márquez (Ramoncín) , cantante; Juan Marsé , escritor; Gustavo Martín Garzo , escritor; José Antonio Martín Pallín , magistrado; Petra Martínez , actriz; Ignacio Martínez de Pisón , escritor; Emilio Martínez Lázaro , director de cine; Pedro Martínez Montávez , arabista; Jorge Martínez Reverte , escritor; José Masa Díaz , alcalde de Rivas Vaciamadrid; Luis Mateo Díez , escritor; Juan Mayorga , dramaturgo; Julio Medem , director de cine; Cándido Méndez , secretario General de la U.G.T; Xosé Luis Méndez Ferrín , escritor; Eduardo Mendicutti , escritor; Natalia Menéndez , actriz; José María Merino , escritor; Willy Meyer , eurodiputado; Juan José Millás , escritor; Conxita Mir , historiadora; Magüi Mira , actriz; Vicente Molina Foix , escritor; Carme Molinero , historiadora; Juan Carlos Monedero , politólogo; Jorge M. Montes Salguero , historiador; Ángeles Mora , poeta; Miguel Mora , periodista; Antonio Morales Lázaro , presidente del Ateneo de Málaga; Agustín Moreno , sindicalista.; Pedro Moreno , escenógrafo y figurinista; Enrique Morente , cantante; Beatriz de Moura , editora; Luis Muñoz , poeta; Justo Navarro , escritor; Vicenç Navarro , ensayista; Julio Neira , director del Centro Cultural Generación del 27; Miguel Nuñez , presidente de ADMS; Mirta Núñez Díaz-Balart , historiadora; Pedro Olea , cineasta; Joan Oleza , filólogo; Marcos Ordóñez , escritor; Ruper Ordorika , cantautor; Antonio Orejudo , escritor; Puy Oria , productora de cine; Román Orozco , periodista; Alfonso Ortíz , sociólogo; Javier Ortíz , periodista y escritor; Flora de Pablo , presidenta de la Asociación de Mujeres Científicas y Tecnólogas; Juan Luis Paniagua , politólogo, ; Itziar Pascual , dramaturga; Paloma Paso Jardiel , actriz; Luis Pastor , cantautor; Pedro Peinado , presidente Asociación La Gavilla Verde; Andrés Peláez , director del Museo Nacional de Teatro; Manuel Pérez Ledesma , historiador; Javier Pérez Royo , jurista; Mario Pestaña , magistrado, Empar Pineda , ensayista; José Luis Pitarch , militar y profesor; Alejandro Pizarroso , catedrático (UCM); José Carlos Plaza , director escénico; Josep Pons , director de la Orquesta Nacional y Coros Nacionales de España; Ventura Pons , cineasta; José Luis Portela , cirujano; Blanca Portillo , actriz; Javier Pradera , periodista; Benjamín Prado , escritor; Paul Preston , historiador; Elías Querejeta , productor de cine; Gracia Querejeta , directora de cine; Ferrán Rañé , actor; Nicolás Redondo , sindicalista.; Rosa Regás , escritora y directora de la Biblioteca Nacional; Fernando Reinlein , militar y periodista; Javier Reverte , escritor; Berta Riaza , actriz; Francisco Rico , filólogo; Miguel Riera , editor; Miguel Ríos , cantante; Javier Rioyo , periodista; Manel Risques , historiador; Manuel Rivas , escritor; Juan Carlos Rodríguez , filólogo; Azucena Rodríguez , directora de cine; Olga Rodríguez , periodista; Luis Rodríguez Olivares , periodista; Julio Rodríguez Puértolas , filólogo; Julio Rogero , portavoz de Movimientos de Renovación Pedagógica; J osé Andrés Rojo , escritor y periodista; Carmelo Romero Salvador , historiador; Isaac Rosa , escritor; Ana Rosetti , escritora; Marina Rossell , cantante; Ricardo Royo-Villanova , periodista; Amparo Rubiales , abogada; Pepe Rubianes , actor; Ramón Rufín , economista; David Ruiz , historiador; Jesús Ruiz Mantilla , escritor y periodista; Alfonso Ruiz Miguel , catedrático (UAM); Pedro Ruiz Torres , historiador; Inés Sabanés , concejala del Ayuntamiento de Madrid; Joaquín Sabina , músico; Eduardo Saborido , sindicalista; José Sacristán , actor; Javier Sádaba , filósofo; Ramón Sáez , magistrado; Jaime Salinas , editor; José Luis Sampedro , escritor; Víctor Sampedro Blanco , profesor URJC; Mercedes Sampietro , actriz; Víctor Manuel ,
4 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 09:48
(2):... y Pío Moa pone en su sitio a ese manifiesto y a sus firmantes:

¿Ignorantes o embusteros?
Pío Moa

Trae a la cabeza otra frase de Azaña sobre aquellos republicanos de quienes, muy justamente, se sienten herederos los firmantes: "No saben qué decir, no saben argumentar. No se ha visto más notable encarnación de la necedad". Circula un curioso manifiesto prorrepublicano titulado "Con orgullo, con modestia y con gratitud", que empieza de tan raro modo: "La proclamación de la II República Española encarnó el sueño de un país capaz de ser mejor que sí mismo". ¿Qué querrá decir eso? Parece una mala traducción de otro idioma... pero, ¡sorpresa!, no lo firman alumnos de la LOGSE intentando hacer retórica, sino una larga lista de intelectuales.

El escrito gira en torno a la idea de que la república supuso "un colosal impulso modernizador y democratizador", cuyos valores "siguen vigentes como símbolos de un país mejor, más libre y más justo", cosa muy lógica, pues ellos permitieron desarrollar "en múltiples campos de la vida pública una labor ingente, que asombró al mundo y situó a nuestro país en la vanguardia social y cultural". ¡Qué maravilla! Pero oigamos a Gregorio Marañón, uno de los más brillantes intelectuales liberales españoles del siglo XX y padre espiritual de aquel régimen: "Mi respeto y mi amor por la verdad me obligan a reconocer que la República española ha sido un fracaso trágico". Atendamos a otro padre espiritual de la República, Ramón Pérez de Ayala: "Cuanto se diga de los desalmados mentecatos que engendraron y luego nutrieron a sus pechos nuestra gran tragedia, todo me parecerá poco. Lo que nunca pude concebir es que hubieran sido capaces de tanto crimen, cobardía y bajeza". Por si hubiera equívoco, aclaro a los firmantes que Pérez de Ayala se refiere, precisamente, a los mismos políticos a quienes el manifiesto atribuye tales prodigios. El tercer padre espiritual de la república, Ortega y Gasset, clamó muy pronto: "¡No es esto, no es esto!". Y, amargado, se alejó de la política.

Podríamos citar muchísimas opiniones más, empezando por las de Azaña: "Me entristezco hasta las lágrimas por mi país, por el corto entendimiento de sus directores y por la corrupción de los caracteres. Veo muchas torpezas y mucha mezquindad, y ningunos hombres con capacidad y grandeza suficientes para poder confiar en ellos". Vuelvo a aclarar que no habla de los "reaccionarios", sino de los magníficos republicanos imaginados por los manifesteros. ¿No debieran tener éstos la elemental prudencia de prestar atención a tantas y tan autorizadas opiniones, y preguntarse la razón de ellas? Si lo hubieran hecho, habrían conocido una abrumadora documentación que les habría quitado de una vez por todas esas fantasías, propias más bien de adolescentes manipulados.

Tienen alguna razón, en cambio, cuando mencionan "la desleal oposición de quienes creían, y siguen creyendo, que este país es de su exclusiva propiedad". Así, el propio Azaña creía, y lo declaró varias veces, que en la república sólo podían gobernar los suyos; el PSOE lanzó campañas con el lema "Todo el poder para el Partido Socialista"; los nacionalistas catalanes obraron desde el principio como si Cataluña fuera una finca suya. Etc. Sin embargo intuyo que los abajofirmantes no se refieren a éstos, sino a la derechista CEDA, que respetó la legalidad infinitamente más que sus contrarios. De ello también pueden enterarse sin demasiado esfuerzo.

En fin, ¿hay en manifiesto simple ignorancia, o falta de aquel "respeto y amor por la verdad" invocado por Marañón? Me temo lo segundo, a juzgar por esta acusación agresiva: "todavía se nos sigue intentando convencer de que la II República fue un bello propósito condenado al fracaso desde antes de nacer por sus propios errores y carencias. Rechazamos radicalmente esta interpretación, que sólo pretende absolver al general Franco de la responsabilidad del golpe de estado que interrumpió la legalidad constitucional y democrática". Esto suena claramente a coacción intelectual, y hasta legal, contra los disidentes. Pero cualquiera que, siguiendo a los padres espirituales de la república, a Azaña, a Pla, a Martínez Barrio, a Alcalá-Zamora, a tantos más, haya investigado los hechos, sabe perfectamente que la II República nunca fue un "bello propósito", que Franco y la CEDA respetaron la Constitución mucho más que las izquierdas, y que quienes destruyeron la legalidad democrática fueron los socialistas, los nacionalistas catalanes y, finalmente, el Frente Popular. Al destruirla, ocasionaron la guerra. Repito mucho estas cosas, porque estos señores, incapaces de refutarlas, insisten como si no las hubieran oído y proponen, abierta o solapadamente, la censura inquisitorial contra las versiones contrarias a las suyas, y más veraces.

Lo cual trae a la cabeza otra frase de Azaña sobre aquellos republicanos de quienes, muy justamente, se sienten herederos los firmantes: "No saben qué decir, no saben argumentar. No se ha visto más notable encarnación de la necedad".

Y como entre los del manifiesto abundan los miembros o antiguos miembros no reciclados del PCE, termino recordándoles "con orgullo, con modestia y con gratitud" una observación de Julián Besteiro, uno de los pocos izquierdistas que defendió la legalidad y que desde 1933 profetizó lo que iba a suceder: "La verdad real: estamos derrotados por nuestras propias culpas: por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos".


5 Jose, día 14 de Abril de 2006 a las 09:52
Sí...todos los firmantes son unos rojos!!!!Ignorantes!!!!
Embusteros!!!!
Todos unos embusteros!!! Moa sí que sabe!!!
6 laboro, día 14 de Abril de 2006 a las 09:54
Impresiona ver la cantidad de embusteros e ignorantes que firman ese manifiesto ridículo. Más de la mitad de ellos son comunistas o ex comunistas mal reciclados. Y los otros van juntitos con ellos. Es como ir con los nazis. Tan embusteros y tan ignorantes como los nazis, por cierto.
7 jorgete, día 14 de Abril de 2006 a las 09:56
Repetir una y mil veces la mentira hasta que sea verdad.
Hoy los presentadores de TV parece que están hablando del país de nunca jamás, de un edén de gente maravillosa a la que sometieron poderosas fuerzas oscuras pagadas por el gran capital.
Muy naif si.
Aquerosamente naif, ¿pillas el contrasentido Jose?
hala, ya puedes seguir tirando ladrillazos.
8 paquesevea, día 14 de Abril de 2006 a las 09:56
(6) Pues sí, fanático Jose: Moa no "sabe": demuestra. Ellos no demuestran nada, afirman como fanáticos. Como tú mismo. Son gente del mismo tipo que hundió la república. Enemigos de la libertad.
9 escéptico, día 14 de Abril de 2006 a las 10:06
Yo creo que aquí se ve lo que son las cosas: los embusteros de izquierda se esfuerzan por llegar a todas partes y dominan la mayoría de los medios de masas y la televisión.
La mayoría de los que estamos en contra no hacemos nada de eso. Nos lamentamos en grupillos. Me gustaría hacerme una idea de cómo va yendo la campaña que propuso Moa sobre la república. Apuesto, una vez más, que será una gota de agua en el mar. Los embusteros son militantes, los que deberían defender la verdad resultan una banda de viejas acobardadas. Así es, por desgracia.
10 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 10:08
(7) Tan ridículo como la bandera "republicana", un fraude más entre muchos, un fraude nacido de la ignorancia y el embuste, porque el pendón de Castilla no era morado. Es algo parecido a la ikurriña y chorradas por el estilo, o a la diada y Casanova.
11 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 10:12
Jose, no insistas en demostrarnos tu fanatismo, de verdad que te hemos entendido perfectamente. Efectivamente, son una banda de rojos (o sea equivalentes a nazis), seguidos por una pandilla de ignorantes. Como tú mismo, blindado contra los datos y los razonamientos. Ya lo decía Azaña, que conoció bien el paño...
12 laboro, día 14 de Abril de 2006 a las 10:14
Este Jose es un loquillo. Quiere inundar el blog una y otra vez repitiendo como los perturbados las mismas cosas. Esa gente es así de malintencionada y bruta. Pero creo que el moderador está tomando medidas.
13 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 10:16
A mí me parece que Jose nos da un ejemplo: coloquemos el contramanifiesto de Moa en todos los blogs y foros que sea posible. Apuesto a que lo borran en todos los blogs progres, porque son así de "demócratas".
14 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 10:19
"Lo cual trae a la cabeza otra frase de Azaña sobre aquellos republicanos de quienes, muy justamente, se sienten herederos los firmantes: "No saben qué decir, no saben argumentar. No se ha visto más notable encarnación de la necedad". Y como entre los del manifiesto abundan los miembros o antiguos miembros no reciclados del PCE, termino recordándoles "con orgullo, con modestia y con gratitud" una observación de Julián Besteiro, uno de los pocos izquierdistas que defendió la legalidad y que desde 1933 profetizó lo que iba a suceder: "La verdad real: estamos derrotados por nuestras propias culpas: por habernos dejado arrastrar a la línea bolchevique, que es la aberración política más grande que han conocido quizás los siglos".
15 Jose, día 14 de Abril de 2006 a las 10:21
Hasta pronto...
Salud y República!!!
Un rojo, ignorante y embustero.
16 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 10:21
En la lista de firmantes de ese manifiesto cretino está casi toda la "intelectualidad" de la Infame Alianza de sociatas, terroristas y separatistas, y comunistas. Todos ellos añorantes de la "república", es decir, del Frente Popular.
17 Novak, día 14 de Abril de 2006 a las 10:22
¡Que barbaridad¡

Como acuden en tropel, todos los colocados, en auxilio del vencedor. Son los adictos al régimen. Al nuevo régimen de Perpiñán.
Es una pena que ignoren lo esencial, que este régimen no trabaja por la República (la res pública, la cosa pública) sino por la Releta (la res de la Eta).
A ver si se enteran, y gritan con propiedad.
Viva la Releta.
18 acracia ya, día 14 de Abril de 2006 a las 10:23
Sí la lista de apoyo del manifiesto es larga y nutrida , ninguno de ellos pasa necesidades ,todos songrandes intelectuales ,pensadores ,orgullosos de un proyecto que fracasó , de un proyecto que acabó en un enfrentamiento , que lo único efectivo que produjo ,aparte de mucha ilusión fue rios de sangre, sí están orgullosos de un proyecto de división y de muerte , claro ellos no querían esto ellos querían una socidad mejor , acaso no les vale la sociedad actual , acaso debemos pasar las mismas penas , acaso ,los diez millones de votantes del PP deberíamos irnos al fondel mar con los tiburones como corean en sus manifestaciones , acaso solo su causa es justa, todo lo vivido es escarnio y opresión , en un mundo ideal serían santos varones, limpieza ideológica , los que no opinencomo ellos sobran .La realidad es que en un régimen fascista vivieron como dios el noventa y nueve por ciento de ellos , los que sufrieron la muerte en el bando republicano, los que sufrieron el hambre de la posguerro , los que sí sufrieron la opresión hoy solo desean vivir como vivimos ,que dejen de buscar ya ideales perdidos y que disfruten de los conseguidos , solo quieren el poder , perdierón la guerra , no tuvieron el valor de luchar contra la dictadura y ahora que viven como dios reclaman su victoria moral . En lo que a mí se refiere pueden seguir viviendo como dios , pero que nos dejen en paz a los que no pensamos que aquella aventura trajo nada bueno , cuareta años de dictadura ,eso fué loque trajo ,claro que en esos años ,vivieron fuera ,o estubieron haciendo reverencias al régimen ,hasta que el dictador murió en la cama .hoy tenemos todos los logros que ellos perseguian, pero no fué gracias a ellos ,sino a todos , al conjunto de la sociedad que evitando una ruptura traumática decidierón una reforma integradora ,que permitío que evolucionaramos jujntos a una mejor sociedad,por muchas firmas que pongan serán muy pocos los que representan , o acaso su opnión vale más que la de los demás .Son las élites pensasntes los demás , solo somos pueblo ignorante ,y estos van de demócratas.Celebrar lo que queraís pero a los demás dejarnos en paz
19 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 10:23
"Hasta pronto...
Salud y República!!!
Un rojo, ignorante y embustero."

Un pobre imbécil, más bien. Pequeño fanático.

20 Salvatore, día 14 de Abril de 2006 a las 10:26
Bueno, señores, esto demuestra la necesidad de una reacción ciudadana urgente. Lo que dice Escéptico tiene bastante de verdad: si no nos movemos, nos asfixian. Menos gemidos y más energía.
21 JOSE, día 14 de Abril de 2006 a las 10:28
Ladren..ladren...que esta manada de rojos, terroristas, separatistas, qué mas? cómo es eso? ah..la "Infame Alianza" (juajuajua)...todos, todos, menos los auténticos detentadores de la verdad (que ya se sabe escriben en esta página y ladran en la COPE) seguiremos cabalgando...
Qué pueden hacer ustedes para evitarlo? Ummm...porque no se animan y dan de una vez un golpe de estado?
Venga...Agur.
Jose
22 acracia ya, día 14 de Abril de 2006 a las 10:32
eso somos para los intelectuales , perros que ladran,el escptico tiene razón , de alguna manera habra que organizarse para que estos grandes intelectuales no nos lleven a su huerto
23 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 10:34
(21) El golpe de estado lo están dando los de la Infame Alianza. Por eso el gobierno es ilegal. En esta situación estamos: con un gobierno delincuente, obscenamente jactancioso. También lo estaban cuando empezó a salir lo del GAL y lo de Filesa...
24 válgamedios, día 14 de Abril de 2006 a las 10:36
(22) Pero, ¿qué tienen esos de intelectuales? Si ni siquiera saben escribir. La mayoría son mayores y parece que hubieran pasado por la LOGSE
25 Heimdall, día 14 de Abril de 2006 a las 10:51
No, Jose (21), no:

Esta vez no va a haber alzamiento de parte del ejército porque, entre otras cosas, todos los mandos militares han sido convenientemente depurados por el Gobierno del rojo (dicho por él mismo) Zapatero. Los golpes de estado no solucionan nada y, además, sirven de excusa para que los desalojados del poder lo utilicen durante décadas para autojustificar sus desmanes posteriores, incluso muchos años después de finalizado el Régimen resultante del golpe.

Es alucinante que, viviendo en un régimen democrático constitucional desde hace casi treinta años, los simpatizantes del partido político que ha gobernado más de la mitad de ese tiempo se atrevan a apoyar un manifiesto que, implícitamente, deslegitima el actual régimen y que además trata de ocultar las atrocidades amparadas y/o perpetradas desde el mismo régimen, empezando por la Ley de Defensa de la República (http://www.segundarepublica.com/index.php?id=44&op...), verdadero compendio de estado totalitario. No obstante, leyendo la relación de firmantes del manifiesto, todo queda claro.
26 César Vidal, día 14 de Abril de 2006 a las 10:51
La república fué ilegal, pues sufrió una derrota electoral en los municipios españoles a favor de la monarquía. No obstante ganó en grandes ciudades como Madrid y Valencia. Esto, y la desligitimación que hicieron de la voluntad poular a su antojo, con argumentos absurdos , como culpar al caciquismo, les llevó a proclamar la segunda república en contra de la voluntad popular.
27 migue, día 14 de Abril de 2006 a las 10:54
Muy pobre su forma de argumentar señor Moa, si precisa utilizar en la primera frase dos insultos y un mote. Y como siempre muy poco rigor en sus afirmaciones: ¿Golpista Zapatero? Como metáfora queda demasiado forzada, pero allá usted. Volvamos a su uso de los motes: constituye un ataque a una persona determinada no por lo que dice o piensa, sino por lo que es, algo a lo que nadie se puede sustraer. El medio en el que usted escribe se ha especializado en eso, en atacar a las personas más que a sus ideas. Usted que se dice historiador podrá encontrar ejemplos de usos parecidos en la Alemania de Hitler, en la que ya no sólo se perseguía a los judíos, por su religión (no se les daba opción a convertirse al cristianismo como en la España de la Inquisición) sino por lo que eran: judíos. ¿Que la comparación es muy forzada? No mucho más que las suyas. Saludos.
28 ADAL, día 14 de Abril de 2006 a las 11:07
75 ANIVERSARIO DE LA II REPÚBLICA

RAZONES PARA UN ANIVERSARIO

Almudena Grandes

El 14 de abril de 1931, España tuvo una oportunidad. La proclamación de la II República no fue un estallido espontáneo e irreflexivo de bajas pasiones, sino la culminación de un proyecto largo y bien estructurado, en el que se habían empeñado varias generaciones de progresistas españoles. Desde mediados del XIX, República era una palabra mágica, un sinónimo de términos como democracia, futuro o modernidad. Por esa razón, sus verdugos se apresuraron a desvincularla de su tradición por el procedimiento de identificarla con su trágico epílogo. Era una manipulación tan burda como todas las que cargan a las víctimas con las culpas de su desgracia, pero cuarenta años de dictadura trabajaron a su favor. Durante cuarenta años, la II República Española sólo tuvo un sinónimo: la Guerra Civil. Después, la inercia y el miedo colaboraron con eficacia en lo que llegó a parecer la consagración de una gran mentira. Pero el tiempo, esa magnitud esencialmente objetiva de la realidad que miden relojes y calendarios, actúa de otra manera cuando se proyecta en los procesos históricos. Así, el mes que viene, los demócratas españoles celebraremos el 75 aniversario de la proclamación de la II República en una marea de homenajes de toda naturaleza, porque esa fecha, que nunca ha estado tan lejos de nosotros, no ha estado nunca tan cerca.



La óptica es la ciencia de las paradojas. Mirar no es lo mismo que ver, y los que ven, que no son todos, a menudo distinguen mejor un horizonte lejano que una imagen inmediata. La dinámica de las generaciones, por su parte, produce un efecto similar. Al llegar a la edad adulta, los nietos se sienten más vinculados a sus abuelos que a sus padres en el delicado territorio de la identidad. En España, la historia reciente ha afilado los instintos paradójicos de la óptica y la genealogía para crear en este momento un escenario sentimental e ideológico que hace muy poco tiempo era impensable. ¿Qué está pasando ahora mismo? Tal vez tengamos que esperar a que nuestros nietos se hagan adultos y nos lo cuenten, porque desde el ojo del huracán no se puede percibir la magnitud del fenómeno, pero yo creo que ya se pueden apuntar algunas razones.

Esta primavera republicana encuentra a los herederos naturales de los españoles del 31 en un estado de ánimo muy sensible a las emociones. La cotidianidad política nos enfrenta cada día con una realidad que nuestros antepasados ya conocían: a la derecha no le interesa hacer política. Es un fenómeno antiguo y siniestro, que había permanecido semienterrado en los últimos tiempos por la novedad de los mecanismos democráticos, primero, y por los resultados electorales más tarde. Ahora, en una situación adversa, algunas declaraciones recuerdan demasiado a otras muy aptas para estimular la memoria. No se trata de responder a la crispación con más crispación, sino de comprender mejor la realidad en la que estamos inmersos.

Más allá de la irresponsabilidad y la deslealtad de esta actitud, es inevitable apreciar su influencia en la movilización ideológica de la sociedad española. Pero, en mi opinión, ésa no es la razón profunda del fenómeno que estamos viviendo. La clave está en nuestra propia sociedad, que no se parece, como es obvio, a la que instauró la II República, pero tampoco a la que impulsó la transición democrática en los setenta. Los nietos, biológicos o adoptivos, de los republicanos del 31 nos hemos hecho mayores. Somos la primera generación de españoles, en mucho tiempo, que no tiene miedo, y por eso hemos sido también los primeros que se han atrevido a mirar hacia atrás sin sentir el pánico de convertirse en estatuas de sal.

Lo que hemos encontrado allí, a nuestras espaldas, es algo más que una buena, vieja y apasionante historia. La II República se perfila en la nitidez que da la distancia como un ejemplo moral, un modelo de dignificación de la vida pública, un limpio ejercicio de la política entendida como el compromiso de guiar a un pueblo hacia su futuro. Sus valores resultan no sólo admirables en la lejanía, sino imprescindibles en nuestra realidad actual. El debate político de hoy mismo gira alrededor de algunos conceptos, como el laicismo, la defensa de los espacios públicos, el modelo de Estado, la perspectiva federal, el impulso de la investigación científica o la promoción de la mujer, que centraron el debate republicano. Han pasado 75 años, pero esa cifra no mide el estancamiento, sino el retroceso. El vínculo que establecen los nietos con sus abuelos en el terreno de la identidad, se concreta, aquí y ahora, en una reivindicación que no tiene tanto que ver con la memoria del pasado como con la que nosotros mismos legaremos a nuestros descendientes.

Pero España no es un país fácil, nunca lo ha sido. Por eso, esta progresiva toma de conciencia, que fue sumando reconocimientos individuales antes de articularse en un movimiento social que se ha anticipado a partidos e instituciones, provocó una reacción tan fulminante que puede crear el espejismo de un proceso inverso. Yo creo que los nuevos manipuladores son una respuesta, no un desafío original. Si los herederos del espíritu del 31 no se hubieran empeñado en devolverle la memoria a este país, el feroz revisionismo neoconservador que padecemos de un tiempo a esta parte, quizá no habría llegado a florecer.

Hace unos meses, Julián Casanova alertó desde estas mismas páginas contra los efectos del desprecio con el que la Historia académica paga los exabruptos de estos nuevos agitadores. Tenía toda la razón. Tenía tanta razón, que corremos el riesgo de que los póstumos publicistas del franquismo, sin lograr su objetivo principal -atribuir al régimen republicano la responsabilidad de la Guerra Civil-, se alcen con un intolerable premio de consolación. Contra la amenaza del radicalismo, parece pensarse, la vacuna de la moderación. Y en nombre de conceptos tan elevados como la generosidad, la convivencia, o la objetividad, se va configurando una corriente de opinión que intenta imponer la ley del cincuenta por ciento -todos tenían sus razones, luego ninguno tenía la razón- como norma suprema de la corrección política. Sus defensores adoptan el papel de hombres justos por soberbia o por ingenuidad, bien porque se sitúen a sí mismos por encima de las miserias del género humano o porque sigan creyendo en la virtud de las sentencias de Salomón. Frente a unos y otros, conviene recordar que la defensa incondicional de la legitimidad democrática no es una posición radical, sino un sereno gesto de equilibrio. La razón última de este aniversario consiste en fijar de un vez algo tan obvio en la conciencia colectiva de los españoles.

La II República fue una obra imperfecta, afirman sus detractores, y es cierto. Todas las obras humanas son imperfectas, pero la II República, sobre los obstáculos que tuvo que vencer y los errores que pudo cometer, fue también la gran oportunidad de este país. Ya es hora de reconocerlo. España no puede seguir viviendo siempre como si aquí nunca hubiera pasado nada, no puede afrontar la modernidad actual sin contemplarse en la modernidad pasada, no puede presentarse como un Estado justo y democrático sin hacer justicia a su tradición democrática. Ése es el sentido de un aniversario que no tiene que ver con el eterno lamento de un sueño perdido, sino con la esperanza de un país mejor.

Ellos no pudieron lograrlo, pero no estaban solos, porque nosotros estamos aquí. No lo perdieron todo, porque nosotros estamos aquí. No lucharon en vano, porque nosotros estamos aquí.

Y nosotros somos la memoria de su futuro.

Salud y República!!!
29 Dasty, día 14 de Abril de 2006 a las 11:14
El único golpe de Estado efectivo del siglo XX en España, lo cometió el PSOE en 1934, ya que no admitieron la derrota electoral de 1933, donde ganó el centro derecha.
El PSOE, además de tener un orígen marxista ( léase el texto fundacional de Pablo Iglesias y sus famosas declaraciones parlamentarias en favor de la ilegalidad y el terrorismo ), puso en practica el terror de masas bolchevique ( Checas de Madrid..), y nos llevó a una guerra civil con su golpe de Estado de 1934, que gracias a Dios perdió el Frente Popular y hoy no somos un ex satélite de la URSS.
Basta de mentiras. Me gustaría una oposición al PSOE dura de verdad. Hay argumentoss de sobra para desligitimar esa falsa identificación que existe entre izquierda y progreso, libertad, tolerancia,..
No queremos negociaciones con asesinos. A los asesinos, un juicio justo, con una tutela judicial efectiva ( juez competente, proceso público sin dilaciones indebidas, asistencia de un Abogado, derecho a recurrir,..), y si se demuestra su culpabilidad, pena de muerte. ¿ Cuanto hubiera durado ETA ?
Me avergüenza la "Ley del Menor", el "Código Penal", la rendición ante ETA, la desconstrucción de España, el precio de la vivienda, la precariedad laboral, y la ignorancia de la gente.
30 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 11:22
Moa tiene razón, señor Migue: Se produce un golpe de estado cuando los jefes de alguna de sus instituciones se arrogan poderes contra la Constitución. Zapo y sus aliados separatistas y terroristas están liquidando la Constitución por medio de hechos consumados, tal como hicieron los nazis después de subir legalmente al poder. Eso no es la metáfora de un golpe de estado, es un golpe de estado clarísimo.
Almudena Grandes, la pornógrafa, está por "la república", ella quiere decir por el Frente Popular, pero la pobre, si la quitan de asuntos de cama no da pie con bola.
Y el Jose ese, qué tipo. Parecía razonable y ha demostrado ser un verdadero fanático.
31 VIVALAREPUBLICA, día 14 de Abril de 2006 a las 11:23
Mentiras convincentes

TRIBUNA: JULIÁN CASANOVA

Julián Casanova es catedrático de Historia Contemporánea en la Universidad de Zaragoza.

EL PAÍS - Opinión - 14-06-2005

La historia de la Guerra Civil y de la dictadura de Franco continúa persiguiendo nuestro presente. Durante las dos primeras décadas de la transición, desempolvar ese duro pasado fue tarea casi exclusiva de un variado grupo de historiadores que revelaron nuevas fuentes, discutieron sobre las diferentes formas de interpretarlo y abrieron el debate a la comparación con lo que había ocurrido en otras sociedades. Esas investigaciones, difundidas en círculos universitarios, en congresos científicos, libros y revistas especializadas, modificaron y enriquecieron sustancialmente el conocimiento de ese largo periodo de la historia contemporánea de España, pero sus tesis y conclusiones no llegaban a un público amplio y rara vez interesaban a los medios de comunicación.



Las versiones de los vencedores de la guerra quedaron desfasadas, desmontadas, entre otras razones, porque se sostenían muy mal, con sus principales apologetas ya muertos o en retirada. Si se exceptúa la historia militar, un terreno en el que los autores franquistas siempre se sintieron a gusto, casi todo lo que se sabía a mediados de los años noventa, sesenta años después del inicio de aquella contienda bélica, era fruto o bien del trabajo de hispanistas, sobre todo británicos y norteamericanos, los primeros en desafiar con métodos científicos los mitos de la Cruzada, o de una nueva generación de historiadores profesionales llegados a las universidades españolas al final de la dictadura y en los primeros años de la transición democrática. Aquí no hubo "guerra de historiadores", como en Alemania, porque las responsabilidades colectivas eran menores y menos internacionales, y la renovación historiográfica, con sus luces y sombras, conllevó el abandono casi unánime de las ideas que sustentaron el edificio propagandístico de la dictadura de Franco.

Todo eso empezó a cambiar desde la segunda mitad de los años noventa, cuando salieron a la luz hechos y datos novedosos y contundentes sobre las víctimas de la Guerra Civil y de la violencia franquista. Aparecieron, como consecuencia del descubrimiento de ese pasado oculto, dos nuevos fenómenos. Por un lado, una desconocida dimensión social del recuerdo, mal llamado casi siempre memoria histórica. Descendientes de esas decenas de miles de asesinados, sus nietos más que sus hijos, se preguntaron qué había pasado, por qué esa historia de muerte y humillación se había ocultado, quiénes habían sido los verdugos y, en aquellos casos donde las víctimas no habían sido identificadas o se habían dado por desaparecidas, querían además saber dónde estaban enterradas.

Pero el registro del desafuero cometido por los militares sublevados y por el franquismo hizo también reaccionar, por otro lado, a conocidos periodistas, propagandistas de la derecha y aficionados a la historia, que han retomado la vieja cantinela de la manipulación franquista: fue la izquierda la que con su violencia y odio provocó la Guerra Civil, y lo que hicieron la derecha y gente de bien, con el golpe militar de julio de 1936, fue responder al "terror frentepopulista". Todas las complejas y bien trabadas explicaciones de los historiadores profesionales quedan de esa forma reducidas a dos cuestiones: quién causó la guerra y quién mató más y con mayor alevosía. La propaganda sustituye de nuevo al análisis histórico. Es la sombra alargada del franquismo, otra forma de vengarse años después. No hay nada nuevo en esa propaganda neofranquista y de revisión, pero funciona, con sus habituales tópicos sobre octubre de 1934, el terror rojo, el anticlericalismo, Paracuellos, las Brigadas Internacionales, las checas y el dominio soviético.

Son varias y poderosas las armas que utiliza esa propaganda. Están, en primer lugar, los seudohistoriadores, los encargados de transmitir en un nuevo formato, con libros bien cocinados y preparados para la divulgación, las viejas tesis franquistas que ya sólo servían para uso de la ultraderecha y de los nostálgicos de la dictadura. Para crear un nuevo espacio para sus maniobras, necesitan declarar a los cuatro vientos que la historia que hemos hecho los historiadores profesionales en las dos últimas décadas es revanchista, falsa y está al servicio de intereses políticos de los partidos de izquierda. Son relatos basados en fuentes secundarias y desprecian datos y hechos que no se adaptan a sus tesis. Sus conclusiones, además, son presentadas como novedosas por el marketing agresivo de sus editores, de quienes les hacen la publicidad y de quienes les dedican las reseñas, donde suelen destacar su valentía para enfrentarse en solitario a la dictadura de los historiadores universitarios. Aparecen, por último, en el tercer nivel de esa estrategia propagandística, los periodistas y tertulianos de los medios de comunicación que jalean y aplauden sus libros y opiniones e insultan y calumnian al contrario.

La propaganda, las técnicas agresivas de mercado y el poder de sus medios no explican, sin embargo, por sí solos el enorme éxito de público y de ventas que han tenido algunos de esos libros sobre los orígenes, mitos y crímenes de la Guerra Civil, un éxito nunca alcanzado por los historiadores profesionales. Lo que prueba ese éxito es que quedan todavía en España muchas personas agradecidas a Franco y a su dictadura, por su posición social, por sus creencias religiosas o compromisos ideológicos, por sus vínculos familiares con las víctimas de la violencia revolucionaria, que obtuvieron enormes beneficios, materiales y espirituales, de ese largo dominio y que, por supuesto, nunca sufrieron persecución alguna. Se habían acomodado ya a la democracia, habían acomodado su memoria a los nuevos tiempos, y de repente, como si de una nueva conspiración judeo-masónica se tratara, unos cuantos libros de historia sobre la violencia militar y falangista bendecida por la Iglesia católica, algunos documentales y la búsqueda de fosas comunes con los restos de los asesinados por el franquismo les han recordado su pasado y a los verdugos, que en paz estaban. Por eso quieren leer y escuchar la otra historia, la que ellos siempre habían conocido: que Franco y su dictadura resultaron beneficiosos para España, porque la libraron de algo mucho peor, la tiranía roja, y porque, al fin y al cabo, después del castigo normal por aquella guerra provocada por los republicanos, lo que trajeron fue desarrollo, modernización, carreteras y pantanos.

Da igual que historiadores, economistas y sociólogos presenten sólidas y rigurosas pruebas de lo contrario, de que la Guerra Civil la provocó un violento golpe de Estado contra la República y de que esa guerra y la posterior dictadura fueron desastrosas para nuestra historia y para nuestra convivencia. No se trata, para esos nuevos propagandistas, de explicar la historia, sino de cómo enfrentar la memoria de los unos a la de los otros, dos diferentes pasados de nuevo, dos formas de razonar sobre él, recordando unas cosas y olvidando otras, sacando a pasear otra vez las verdades franquistas, que son, como los mejores especialistas sobre ese periodo han demostrado, grandes mentiras históricas.

La mayoría de los historiadores profesionales, que ofrecen contribuciones positivas y contrastadas a los debates sobre ese traumático pasado, que estimulan nuevas investigaciones y llevan sus enseñanzas a las aulas y a congresos científicos, no parecen interesados en gastar energías en la crítica a esas nuevas versiones franquistas de la historia, algo que ya se hizo con quienes las construyeron por primera vez: Joaquín Arrarás, Ramón Salas Larrazábal o Ricardo de la Cierva. Habrá que pensar en ello, no obstante, porque la mentira sin respuesta se convierte en una forma simple de manipulación. Y hay dos maneras de evitarlo: utilizar el trabajo de acreditados historiadores para combatir la propaganda y confiar en el estudio riguroso de la historia para comprender mejor el mundo humano. Aunque sigamos por un tiempo rodeados de mentiras convincentes.
32 escéptico, día 14 de Abril de 2006 a las 11:25
La base de toda la demagogia de esta gente es identificar a la república con el Frente Popular. Y querer destruir con ese pretexto la democracia monárquica actual.
Almudena Grandes es una buena pornógrafa, efectivamente, no sólo en sus novelas, sino también en sus ideas sobre la historia. Realmente obscena.
Pero esa gente está destinada a triunfar. Porque apenas encuentra resistencia.
33 Ximmerman, día 14 de Abril de 2006 a las 12:30
Pudor Moa, si. No parece sobrarle. Sus comentarios son un insulto continuo disfrazado de libertad de expresión.
34 guronial, día 14 de Abril de 2006 a las 12:47


Mirad lo q dice la izquierda de las causas de la Guerra Civil:

"Finalmente, pues, la Guerra Civil fue consecuencia de los esfuerzos de los líderes progresistas de la República por llevar a cabo la reforma contra los deseos de los estratos más poderosos y caciquiles de la sociedad."

Es decir q parece q los 200 católicos asesinados en 6 meses por los discípulos del Frente Popular, la quema de Iglesias y el asesinato de Calvo Sotelo no existieron.

Veamos qué pasaría si la derecha utilizara la misma técnica propagandística para justificar el Alzamiento:

"En vista de q la Masonería había llegado a la Presidencia de la República (Azaña) y ésta era incapaz de evitar la revolución comunista stalinista q iba a causar aproximadamente 20 millones de asesinados, los militares españoles con el apoyo de toda la población se alzó militarmente para derrocar a los políticos corruptos y traidores hacia el pueblo."


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Cambiando de tema, parece q las izquierdas no saben q la Segunda República fue instaurada a través de un golpe de estado. El Rey se exilió para q no hubiera derramamiento de sangre (q pena q Azaña no hiciera lo mismo). Hubo unas elecciones municipales donde los alfonsinos obtuvieron muchos más votos, los republicanos sólo ganaron en las grandes ciudades: pero lo aprovecharon para proclamar ilegalmente la República.

En Andalucía el PP vence en las grandes ciudades. ¿Acaso nos aconsejan las izquierdas proclamar la República Andaluza y echar al cacique Manolo Chaves, q sólo gana en los pueblos?
35 España, día 14 de Abril de 2006 a las 12:51
Yo estoy a favor de la III República, que fuera como la francesa, la italiana, la alemana por poner unos ejemplos. Quiero una República que defienda la unidad de España, su democracia, su libertad, la familia, la educación, la empresa, el libre mercado, la libertad de expresión, de pensamiento etc... que defienda unos valores liberales, una España de todos. Yo no quiero una República roja, sectaria, de las checas, de la anarquía, antidemocrática que deja a la mitad de España fuera de ese régimen, como hoy con la firma del PSOE del pacto del Tinell, verguenza les debería de dar a los que han firmado ese manifiesto ya que de su firma se deduce que estaban a favor de las checas, de la quema de conventos, de los asesinatos solo por ser católico, del cierre de periódicos y un largo etc de intolernacios. Hoy vamos camino de un enfrentamiento civil, vamos camino de una III República sectaria y roja, y los mas triste es que esto lo ha pactado ZP con la mafia de la ETA antes del 11M y de ahí ese antentado para cambiar el gobierno. La prengunta es ¿ Lo consetiremos esto los españoles? Por el camino de amnesia y borregismo que va la mayoría , me parece que sí, Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
36 lector, día 14 de Abril de 2006 a las 13:03
(33) Hombre, Xim, usted es un chistoso. A Moa no le dejan publicar o hablar en casi ningún medio, le niegan el derecho de réplica, le insultan y piden abiertamente la censura contra él... y resulta que él es el que está contra la libertad de expresión. Gracioso, gracioso de verdad.
37 líbero, día 14 de Abril de 2006 a las 13:29
¿No estaría bien quemar algunas banderas de esas inconstitucionales que los de la Infame Alianza van colgando en los ayuntamientos? No estaría nada mal.
38 Salvatore, día 14 de Abril de 2006 a las 13:31
Es que eran uns políticos corruptos y traidores. Ladrones y asesinos, como muy bien dijeron los "padres espirituales de la república". Eso eran los "republicanos".
Y eso son los de la Infame Alianza.
39 El que sus-escribe, día 14 de Abril de 2006 a las 14:00
Estos escritos históricos que no se los salta un gitano, nunca se sabe qué carajo quieren demostrar. Un ignorante como el que sus- escribe, piensa que la guerra civil española, no fue más que una pequeña parte de la guerra europea, entre el comunismo y el capitalimso. La caída -sin que nadie lo empujara- del Muro de Berlín, demuestra quién estaba equivocado y quién estaba menos equivocado, porque la razón es dinámica. Lo que sí quedó claro fue quiénes son los vencedores, -siempre por el momento-. Aquí en España, como en Europa, gobierna la Sinarquía por interpósito Zapatero y lo demás es puro espectáculo.
40 migue, día 14 de Abril de 2006 a las 14:01
Para Diego (30)
No he leído yo en ningún medio español o extranjero que se haya dado un golpe de estado en España, algo que me extraña pasara inadvertido. ¿Que ustedes dicen que ha sucedido algo inexistente para la prensa nacional y extranjera? Hombre, tenemos que ser mínimamente rigurosos con el lenguaje, sino acabaremos por ni siquiera entendernos. La COPE y LD tienen un lenguaje propio con el que dan por hecho cosas que para el resto de los mortales o no han ucedido o no existen; tienen un ideario minimalista con argumentos que algunos de ustedes repiten como si fueran letanías. ¿Que peligro corren? Perder el sentido de la realidad (suponiendo que pudiéramos hablar de una sola realidad) Entre ustedes se entenderán perfectamente, pero fuera de su círculo será difícil que alguien llegue a poder comunicarse coherentemente con ustedes, por mucho escritos del señor Moa que envíen por correo. En fin, están creando ustedes un argot (con ciertos toque de secta: Don Pío dice, como don Pío ha demostrado...)y una nueva hagiografía dedicada a ciertos comunicadores, de los que hay algunos exégetas en esta página. Un saludo
41 libertyvallance, día 14 de Abril de 2006 a las 14:08
Hombre, Migue. No hace falta que te vayas a Alemania para encontrar descalificaciones ad hominem. En elplural, que son muy progresistas, raro es el día en que no tienen 2 ó 3 noticias sobre Federico Jiménez Losantos o Pío Moa. ¿Y qué me dices de Eva Hache (progre, no?) y su obsesión con FJL? Además, Zapatero se merece que se hable de él de forma personal por su egocentrismo desmedido y su obsesión egomaníaca. Una de cada dos palabras que dice es “yo”. Como ejemplo escandaloso, en el reportaje que hizo TVE sobre el Rey hace poco entrevistaban a muchos políticos. Zapatero dijo: “raro es el día que el Rey no me llama para preguntarme cómo va España”. Toma ya.
42 A.G., día 14 de Abril de 2006 a las 14:33
Muy interesante, el artículo de Gregory en http://www.vistazoalaprensa.com/foro2a.asp?Id=1771...
del que se deduce que la plutocrática aristocracia sin rosto mantiene a machamartillo su lealtad frente a los plebeyos. Chapoteamos en la ciénaga de "1984" (Orwell).-

PRIMERAS ACTUACIONES DE Rub..."AL CAVA, que son dos días"

1- LA GUARDIA CIVIL DE GUIPÚZCOA RECIBE ORDEN DE NO REALIZAR CONTROLES O IDENTIFICACIONES DE PERSONAS O VEHÍCULOS.- La Asociación Independiente de la Guardia Civil (ASIGC), atribuye la orden, al deseo gubernamental de quitar de enmedio a la Guardia Civil en el País Vasco, como consecuencia de la tregua de ETA. http://www.asigc.org/ver_noticias.asp?id=2789

2.- DESTITUCIÓN DEL GENERAL JEFE DE LA GUARDIA CIVIL Y SUSTITUCIÓN POR UN CIVIL, pues es el único cuerpo que puede parar los pies a ETA, lo que estropearía el Plan tenebroso. Se pretende su desmilitarización.
El Periódico de Cataluña 12/04/2006.- Rubalcaba y Alonso acuerdan que el jefe de la Guardia Civil no sea militar
http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicaci....

3.-En línea con lo anterior, ETA YA HA PUESTO OFICIALMENTE SU PRECIO A LA TREGUA.
“sólo para empezar, exige la amnistía total de los presos y la expulsión de las fuerzas armadas y de las diferentes policías del territorio vasco,” http://www.elsemanaldigital.com/arts/49083.asp

Rub-Al-Kaba es el Comisario-MAESTRO encargado de que la primera fase del Plan tenebroso (*) -el Estatut inconstitucional que rompe la unidad de la Nación-, llegue a buen término; el encargado de que la segunda legislatura se inicie con los mismos socios tenebrosos que la primera, para lo que hay que desestabilizar internamente al PP mediante la quinta columna "Gallardón-Piqué-Zaplana-Aguirre-Fraga-NuñezFeijoo" y captar votos de despistados derechistas mediante Atractor España [AE] anarco-masónica, intentando ocultar a Alternativa Española [AE] de raiz cristiana, y también usando a discreción la tregua trampa permanente de Eta. Una vez ganadas las elecciones de la segunda legislatura, impulsar el resto de estatutos rupturistas de la unida de España.

(*) Definido el 22/12/2003 en http://www.labolsa.com/foro/mensajes/1072077766
y en http://www.labolsa.com/foro/mensajes/1072103227
43 diego, día 14 de Abril de 2006 a las 14:47
Migue: Evidentemente hay un ataque frontal contra la Constitución. Eso es golpismo, por mucho que se intente disfrazarlo. Es normal que aquí algunos apoyen a Moa y otros lo ataquen. Por otra parte el odio que le tienen por ahí algunos es enorme.
Pero, en fin, así como a Moa le impiden hablar o escribir en muchos sitios, aquí puede usted expresarse a gusto. No pasa nada. Y no se preocupe de si otros entenderán lo que decimos: usted demuestra enterarse muy bien
44 acracia ya, día 14 de Abril de 2006 a las 15:01
Se pongan como se pongan , los frutos del II república fueron la guerra civil y cuarenta años de dictadura, y si hoy vivimos con logros superiores alos que buscaban los abuelos repúblicanos es por el pacto constitucional.Genéticamente nos parecemos a nuestros abuelos más que a nuestros padres, leyes de mendel, y ellos lo que buscaban era vivir como vivimos hoy.
Viva el Régimen Constitucional yla Monarquía Parlametaria
45 leadlag, día 14 de Abril de 2006 a las 15:51
A los historiadores profesionales y a los políticos de la izquierda jacobina y obrerista(i.e.,antiliberal):
Si el golpe de Estado del 14 Abril 1931 para hacerse ilegalmente con el poder(tras la declaración del general Sanjurjo de que la Guardia Civil se abstendría de intervenir) se justifica en que el triunfo republicano en la mayoría de las capitales de provincia era lo democráticamente significativo(??) frente al abrumador triunfo monárquico en el resto del país,¿POR QUÉ EL PSOE LLEVA MÁS DE 20 AÑOS GOBERNANDO EN ANDALUCÍA DONDE EL PP GANA SISTEMÁTICAMENTE EN LA MAYORÍA DE LAS CAPITALES DE PROVINCIA?
Si la regla de oro de unas elecciones democráticas es la de sacar más votos y más electos que los demás,entonces la declaración de la II República el 14 de Abril de 1931 fue un acto antidemocrático e ilegal, se pongan como se pongan los historiadores profesionales(por otra parte no infalibles).
46 leadlag , día 14 de Abril de 2006 a las 15:58
guronial # 34:No había leido tu post.Totalmente de acuerdo contigo, en esto y en la mayoría de las cosas que escribes en este blog.
47 acracia ya, día 14 de Abril de 2006 a las 16:07
Ya que soy un analfabeto en informática y no soy capaz de darme de alta en el blog de LdP , desde aquí quiero dar las gracias a los que allí estudian el auto del 11 M , es apasionante leerlo y trepidante el ritmo que llevan. Las mentiras delos medios prisoe cantan por todos los lados :insisten en que la metralla de la falsa mochila es la misma que la de los atentados ,cuando está claro que no hubo metralla , sino en los heridos debería aparecer dicha metralla.Además recalcar la coordinación de los medios periodisticos en las revelaciones de la trama islamista ,yá en la noche del 11 M la tv3 dejaba entreveer que el atentado era islamista , cuando ,todos acptabamos la tesis de eta ,y la velocidad ,11M mediodia, en que la ser desvelaba la cinta islamista en la furneta Kangu, lo sabían todo incluso antes de las primeras investigaciones, ánimo estamos con vosotros aunque no podamos colaborar
48 leadlag, día 14 de Abril de 2006 a las 17:30
S/ el Manifiesto "Con orgullo, con modestia y con gratitud".
El Manifiesto rezuma llamadas continuas a PRINCIPIOS y VALORES que, entiendo, son compartidos hoy día por la mayor parte de la ciedadanía española, muy especialmente la identificada con las posiciones liberales, tanto en lo político como en lo económico.
Desgraciadamente, los principios y valores alabados en el Manifiesto no eran en aquellos años 30 los de las izquierdas obreristas(socialistas del PSOE, comunistas del PCE, troskistas del POUM,anarquistas de CNT-FAI).En algún momento de aquellos cinco años, cada una de estas organizaciones, que se autopostulaban como representantes de la clase obrera, se manifestaron-con sus palabras y sus actos, sobre todo con sus actos-en contra de los principios y valores a los que hoy se adhieren los firmantes del Manifiesto.
Muchos, quizá todos, los firmantes saben que en los años 30(y también mucho después)los partidos socialistas(excepto la socialdemocracia británica y escandinava),comunistas y las organizaciones anarquistas pretendían derrocar el orden "capitalista,liberal y burgués" y sustituirlo, a través de una revolución violenta, por un nuevo orden, de dominio total y absoluto del Estado, dictadura del proletariado incluída,en el caso socialista/comunista y de comunidades autosuficientes de producción y consumo, previa la desaparición del Estado, en el caso anarquista.La táctica de los Frentes Populares de las fuerzas obreristas con las izquierdas burguesas sabemos documentalmente que fue lanzada por Stalin, vía Komintern, para parar la ola nazi-fascista.El pacto Stalin-Hitler(pacto Molotov-Ribbentrop), pacto entre primos- hermanos ideológicos al fin y al cabo,formó parte de esa estrategia defensiva de Stalin para ganar tiempo.

Pero si hablamos de los supuestos principios y valores de la II República qué mejor que invocar al Presidente Rz. Zapatero que continuamente nos manifiesta su identificación con aquel régimen.¿Qué son para Rz.Zapatero lo PRINCIPIOS y VALORES?:
leadlag dijo el día 11 de Abril de 2006 a las 15:02:
Como información objetiva(datos comprobables frente a opinión subjetiva)para alfonsito,asomao,grapeg,mola y otros izquierdistas participantes en este blog,todos ellos adornados de la superioridad moral que se autoatribuye(subjetivamente)la "izquierda":
Escribe el Presidente Rz. Zapatero en el prólogo del libro del ministro Jordi Sevilla "De nuevo el Socialismo"

"En política todo es posible y aceptable dado que carecemos de principios, de valores y de argumentos racionales que nos guíen en la resolución de los problemas"

Veamos, ahora, dos pertinentes definiciones del Diccionario:

"Nihilismo:Negación de todo principio político y social"

"Oportunismo:Sistema político que atiende más a las circunstancias de tiempo y lugar que a los principios y doctrinas".

COROLARIO:El Presidente Rz Zapatero y el Socialismo son NIHILISTAS y OPORTUNISTAS al carecer de principios y valores, como ellos mismos afirman;asimismo se autoatribuyen la IRRACIONALIDAD, al carecer de argumentos racionales para la resolución del los problemas como ellos mismos dicen.

Un ejemplo de irracionalidad es el sentimiento, el sentimentalismo.

49 acracia ya, día 14 de Abril de 2006 a las 18:26
A los de la investigaión de los trenes simulada ,contar conmigo se necesita rebatir de manera veraz las tesis oficiales y esa prueba creo que será determinante
50 Jose, día 14 de Abril de 2006 a las 18:31
Cada vez se habla más de la profunda brecha que comienza a abrirse en la sociedad española, debido al enfrentamiento ideológico que separa a los votantes del PP y del PSOE. Desde hace meses se asiste a una alarmante reducción de la capacidad expresiva de nuestros políticos, los cuales se han dejado arrastrar por una especie de pseudo-diálogo poco inteligente en el que han hallado cabida argumentos ajenos al debate político riguroso, y en ocasiones cercanos a la propaganda. Como es natural, esta pérdida de calidad en la vida política me ha hecho preguntarme cuál es el origen de la actual divergencia de opiniones entre ambos partidos.


No es casual que la retirada de estatuas franquistas, la devolución de los papeles incautados durante la guerra, la negociación de nuevos estatutos de autonomía, las advertencias (¿amenazas?) de algunos militares, las desconfianzas lingüísticas, la próxima tramitación de la Ley por la Recuperación de la Memoria Histórica, etc., estén teniendo lugar en un espacio de tiempo tan reducido, de dos años a esta parte. Hay muchos indicios de que está en crisis el consenso acerca del modo en que se hizo la transición desde el franquismo. Algunos afirman, incluso, que ese consenso ha fracasado. Ahora que vemos en Chile o en Irak que es posible sentar a los tiranos en el banquillo de los acusados, comprobamos que en España el paso de la dictadura a la democracia se hizo sin el imprescindible ritual de un juicio.

El motivo por el que se están poniendo en marcha tantas iniciativas con el objeto de reajustar cuentas con el pasado es que una gran parte de la sociedad está constituida por los descendientes de las víctimas de los que fueron cómplices de la tiranía. Las nuevas generaciones han madurado en una sociedad que se construyó hace treinta años sobre la injusticia -la injusticia de haber reinsertado a los colaboradores e instigadores y aquiescentes del franquismo, sin previamente haberlos enfrentado a la ignominia de sus actos, a su propia exculpación y defensa, a su castigo, y a la consecuencia del indulto o del perdón de las víctimas-.

El resultado de aquella ejemplar transición es que muchos jóvenes hoy no comprenden la actitud pasiva de sus predecesores, quienes terminaron por conformarse únicamente con el cese del miedo, y no exigieron que sus verdugos les rindieran cuentas por haber ostentado el terror impunemente. En España se empieza a vislumbrar cómo fue el verdadero mecanismo de la Ley de Punto Final: fue como si unos individuos a cara descubierta te golpeasen y te tapasen la boca durante varias horas, y te volviesen a golpear, y después te dijeran que si te callas y no dices quién te lo ha hecho, no volverán a tocarte. Impunidad por miedo: la mitad de los españoles consiguió la impunidad a cambio del miedo de la otra mitad. Poco a poco, con la debida distancia histórica, muchos denuncian que la transición consistió en eso: en el desenlace injusto de un abuso atroz.

En el ordenamiento sociopolítico de nuestra sociedad queda un elemento que urge resolver. Para resolverlo, hay una buena parte de los jóvenes comprometida con rescatar la experiencia de sus padres, los protagonistas de la transición. La Ley por la Recuperación de la Memoria Histórica no es otra cosa que ese intento de justicia intelectual que representa la restauración de la verdad en el recuento de la Historia. Todo criminal aboga por ampararse en el olvido para reasentar las bases de una nueva vida tras su crimen. "Eso pertenece al pasado. Dejen ya de remover el pasado", gritan los dirigentes del PP. Sin embargo, esos dirigentes no deben olvidar que los jóvenes, que hemos crecido en una sociedad libre, no compartimos la necesidad de aquella amnistía que pretendió hacer las veces de juicio, y que limitó las posibilidades de revisión. Como juicio, la amnistía fue la última burla de los represores, puesto que paradójicamente los amnistiados no fueron ellos, sino los represaliados; y por otro lado, la amnistía forzó a olvidar los crímenes de la dictadura, como si nunca hubieran existido.

De modo que cuando el PP se ríe de los nobles esfuerzos que se hacen por establecer la justicia moral tras unos abusos que llevan décadas silenciados, deberían recordar el hecho de que el éxito de la transición fue posible no porque los franquistas perdonaran a sus opositores, sino porque los opositores al franquismo les permitieron de facto su reinserción sin hacerles preguntas. Que ese costoso logro no se convierta en un fracaso depende de que aquella transición incompleta se culmine ahora haciendo justicia, al menos intelectual, a aquel proceso histórico.

Por ello, en vez de insultos y provocaciones desde sus mesas de firmas contra los procesos parlamentarios, los hijos, biológicos o morales del franquismo, deberían iniciar el ejercicio de la toma de conciencia y de la reflexión. En caso contrario, heredarán la responsabilidad de hacer fracasar una reconciliación que en este momento, ya sí, necesita de la justicia para ser definitivo.
Irene Zoe A.

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