Pío Moa

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Congreso en el CEU / ¿Batalla ideológica en inglés?

22 de Septiembre de 2009 - 08:15:19 - Pío Moa

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Con motivo del 75 aniversario de la insurrección izquierdista de 1934, el CEU va a organizar un congreso a primeros de octubre. He aquí un artículo publicado hace tiempo en
La Ilustración liberal,que reproduce algunas tesis de Los orígenes de la guerra civil, reeditado este año.

Como se ha dicho a menudo, una ventaja de las democracias liberales, es decir, de las democracias, consiste en su capacidad para encauzar de forma impersonal los conflictos de intereses y creencias en la sociedad, a través de elecciones, libertades y separación de poderes, todo lo cual permite la alternancia en el poder de diversos partidos sin necesidad de recurrir a derrocamientos violentos. Naturalmente, esta democracia lleva implícita la condición de que la mayoría de la población prefiera la convivencia en paz y en libertad, y que los principales partidos respeten las normas democráticas básicas, tanto si están en el poder como si están en la oposición. Si esto no ocurre, la democracia corre serios riesgos de naufragar, o de no llegar a materializarse.

Dicho de otro modo: una democracia extiende sus beneficios, empezando por el de las libertades políticas, a todos los partidos, incluso a los que laboran activamente en contra de las libertades y demás reglas del juego. Estos últimos partidos juegan un papel parasitario, tratan de destruir la democracia mientras explotan abusivamente sus ventajas. Cae de su peso que su actuación sólo resulta tolerable en tanto no infrinjan masivamente la ley, no recurran a la violencia o no alcancen un influjo de masas tal que ponga en peligro el propio sistema. La experiencia dice que, por lo común, las mayorías prefieren la democracia y sus libertades y marginan a esos partidos, pero también que en ocasiones un partido o unos partidos antidemocráticos o totalitarios pueden alcanzar legalmente el poder para, desde él, y aprovechando su inmensa capacidad de presión, destruir el sistema. El caso de Hitler viene enseguida a la cabeza, así como el de algunas seudodemocracias latinoamericanas. También fue el caso, como veremos, del Frente Popular español.

Una idea errónea y peligrosa, pero bastante extendida, identifica la democracia, exclusivamente o de forma muy principal, con los votos. De este modo, un partido que reuniera los votos suficientes estaría autorizado para derrumbar los contrapesos liberales que impiden la expansión omnímoda del poder y destruir así, entre otras cosas, toda posibilidad de alternancia.

Tres mitos interpretativos

Merece especial atención el caso de la II República, por lo que nos concierne a los españoles, pero para examinarlo debidamente debemos arrumbar antes tres mitos o seudomitos interpretativos que han cuajado en la historiografía propagandística prevaleciente hasta hace muy poco y que ahora intentan oficializarse desde el poder.

Según el primer mito, la República nació como un proyecto de modernización de un país extremadamente atrasado y plagado de unas injusticias sociales extraordinarias. En realidad, en la época de la Restauración España ya había experimentado en todos los órdenes un crecimiento lento, pero sostenido y acelerado, superando el estancamiento anterior. Y durante la dictadura de Primo de Rivera el desarrollo económico y social cobró gran ímpetu, con lo que se empezó a acortar, por primera vez, la distancia con respecto a la Europa rica. En ese sentido, la República heredaba una situación excelente, aunque ensombrecida por la crisis mundial, y se veía libre, además, de los dos auténticos cánceres que habían destruido la Restauración: el terrorismo y el problema de Marruecos, aparte de los separatismos, que en 1923 habían estado a punto de recurrir también al terrorismo.

El segundo mito afirma que la República llegó ante todo como un proyecto democrático de izquierdas. Pero, de hecho, fueron los derechistas Alcalá-Zamora y Miguel Maura quienes organizaron a los dispersos e improvisados grupos republicanos y los empujaron a tomar el poder el 14 de abril de 1931. El proyecto de aquellas derechas, así como del republicanismo histórico de Lerroux, que se había moderado mucho, consistía precisamente en construir en España una democracia liberal. Era muy diferente, en cambio, el proyecto de las izquierdas... si puede hablarse de tal, ya que cada partido izquierdista tenía sus aspiraciones, a menudo incompatibles con las demás.

El tercer mito pretende que desde el primer momento la derecha, llamada indiscriminadamente "reaccionaria" o "fascista", conspiró para destruir el proyecto de democracia, adjetivado generalmente como "progresista y reformadora". En realidad, la República no llegó por sus propios méritos, sino porque la derecha monárquica, simplemente, le entregó el poder pacíficamente, después de unas simples elecciones municipales que, además, había ganado. La República comenzó, así, con nula oposición de unas derechas desorganizadas en aquellos momentos. Sólo empezó una reacción, muy tímida, después de las jornadas de quema de iglesias, bibliotecas y centros de enseñanza promovidas por las izquierdas e, indirectamente, por el nuevo Gobierno republicano; y después de los ataques y condenas demagógicas a Alfonso XIII, a quien, en realidad, debían el poder los republicanos. Y hasta el final de la República el grueso absoluto de la derecha se atuvo, como veremos, a la ley republicana, aunque no le gustase.

Actitudes ante la alternancia política

Como el tema de estos papeles es la alternancia política, empezaremos por examinar brevemente la actitud al respecto por parte de los diversos partidos. Como quedó indicado, aceptaban la alternancia pacífica, implícita o explícitamente, los republicanos de derecha y el partido centrista o moderado de Lerroux, el más importante, con mucho, de los republicanos. También aceptaba la alternancia el nacionalismo catalán de Cambó, cada vez más moderado y muy desconfiado hacia el nuevo régimen, del cual temía una pronta degeneración de la democracia en demagogia.

Por el contrario, entre las principales fuerzas de izquierda predominaba claramente la oposición a la democracia liberal, y por tanto a la alternancia. Su extremo lo encarnaban los anarquistas, los cuales habían contribuido con sus votos a la llegada de la República, no por identificarse con ella, sino porque la veían como un régimen débil, contra el cual podían luchar con más eficacia, a fin de acercar su comunismo libertario. Los anarquistas habían ofrecido muy poca resistencia a la dictadura de Primo de Rivera, de la cual salían desorganizados y sin fuerza de masas. Sin embargo, superarían su mala situación con rapidez sorprendente. En los primeros tiempos republicanos los anarquistas fueron mimados por el nuevo poder, y especialmente por los nacionalistas catalanes de izquierda, que les facilitaron una reorganización regional basada en buena parte en asesinatos y otras violencias contra los obreros disidentes. La luna de miel republicano-anarquista sería muy breve en Madrid, aunque se prolongase mucho más en Cataluña. En la propia CNT surgió una corriente partidaria de colaborar con la República, pero rápidamente se impuso el ala más radical, que se dedicó enseguida a sabotear el nuevo régimen mediante continuas insurrecciones y huelgas violentas. La CNT, en parte dirigida por la FAI, se convirtió en la principal central sindical del país, aunque sus peculiares métodos organizativos volvían su fuerza real muy inferior a lo que sugerían sus cifras de afiliados. Actitud parecida, inmediatamente revolucionaria, la adoptaron también los comunistas, aun si ellos seguirían siendo un partido marginal durante varios años.

Mucha más fuerza real tenían el PSOE y su sindicato, la UGT. Los socialistas habían destacado en la Restauración por su radicalismo, propenso a utilizar la violencia o a justificar el terrorismo, o a practicarlo, como en la huelga insurreccional de 1917. Según sus doctrinas, la democracia liberal no pasaba de constituir un régimen de explotación y opresión de los trabajadores, y las libertades, un engaño básico destinado a mantener desunidas a las fuerzas proletarias, que antes o después debían destruir la democracia que llamaban burguesa. Ello no les había impedido colaborar con la dictadura de Primo de Rivera, gracias a lo cual llegaban al año 1931 como el partido más numeroso, organizado y disciplinado, con diferencia. Tras algunas reticencias de Largo Caballero y, sobre todo, de Besteiro, el PSOE pasó a apoyar la República, considerándola, un poco al modo de los anarquistas, como un régimen débil que debía facilitar el paso, por las buenas o por las malas, al socialismo, es decir, a la dictadura del propio PSOE. Pero, al revés que la CNT, el PSOE tenía una estrategia inicial de colaboración con las izquierdas republicanas, para progresivamente desbordarlas y monopolizar el poder. No estaba claro cuándo llegaría la ocasión propicia, y diversos sectores del partido mostraron desde el principio su impaciencia, mientras otros preferían prolongar la colaboración con los burgueses de izquierda, a fin de avanzar en lo que llamaban "progreso".

Por tanto, los socialistas no se identificaban con la República en cuanto democracia liberal, sino en cuanto régimen utilizable para sus propios fines durante un período más o menos largo. Después vendría la dictadura socialista, que, en su opinión, o al menos en su propaganda, emanciparía a los trabajadores. Por eso el PSOE se consideraba representante natural de los obreros, al margen de la opinión concreta de ellos. Naturalmente, estas doctrinas no concebían la alternancia política con las derechas más que como un retroceso inadmisible en el camino a una revolución presuntamente liberadora.

En cuanto a las izquierdas republicanas, formaban cierto número de partidos pequeños y poco influyentes, a menudo hostiles entre sí, y cuyo punto común fundamental consistía en una radical hostilidad a la Iglesia. Entre ellos destacaba el de Azaña, los radicales socialistas y, en Cataluña, la Esquerra. Su postura con respecto a la alternancia podría resumirse en la idea expuesta repetidamente por Azaña: la República era "para todos los españoles", pero sólo podrían gobernarla legítimamente los republicanos, entendiendo por tales los afines al propio Azaña. Pero siendo los republicanos de izquierda, como decimos, partidos pequeños, indisciplinados y poco representativos, sólo podrían gobernar si se unían a otras fuerzas. Fue significativo que, en la primera disyuntiva que se presentó, Azaña prefiriese gobernar con los socialistas y no con los republicanos moderados de Lerroux. En realidad, la concepción de Azaña recuerda más al despotismo ilustrado que a una verdadera democracia, y se orientaba frontalmente contra las derechas, a las cuales aspiraba a reducir a un papel testimonial, pero legitimador del sistema.

Las izquierdas parecían convencidas de representar de modo natural a la gran mayoría del pueblo, y en sus esquemas políticos englobaban a las derechas como grupos "reaccionarios", una oligarquía retratada elementalmente como un conjunto de ricachos, curas y militares. Tales derechas, una vez perdido el poder, seguían suponiendo un peligro, sobre todo por la influencia popular de la Iglesia, de ahí la especial enemiga con que distinguieron a ésta desde el principio. Pero, en definitiva, los izquierdistas creían tener la mayoría asegurada, a condición de mantenerse unidos, por lo menos en las elecciones. De ahí que elaborasen una ley electoral especialmente beneficiosa para las mayorías, y tendente a reducir las minorías, es decir, la derecha, a la impotencia. En 1933, unos meses antes de salir del Gobierno, Azaña hizo aprobar una nueva ley electoral todavía más favorable a las mayorías, para alarma y protesta de la derecha, especialmente de la CEDA. Según Alcalá-Zamora, Prieto patrocinaba una ley mucho más abusiva, para reducir los perdedores a un papel meramente decorativo.

Por lo que respecta a las derechas, debemos señalar en primer lugar a los monárquicos. Éstos, después de las primeras persecuciones republicanas contra la Iglesia, Alfonso XIII y otros monárquicos, renunciaron a su tradición liberal y adoptaron una postura autoritaria, no lejana de la fascista, promoviendo la destrucción de la República incluso por medio de un golpe militar. Sin embargo, sólo constituían una minoría dentro de la derecha, y sus conspiraciones militares fueron generalmente tomadas a broma, y no sin razón, al estilo del tradicional golpismo militar republicano, que según Largo Caballero era digno de representarse en espectáculos de revista. Su inconsistencia la revelaría la acción de Sanjurjo, en agosto de 1932, en lo que tuviera éste de monárquico, o sus inoperantes acuerdos con Mussolini, en 1934.

No fue hasta entrado 1933 cuando las principales agrupaciones derechistas lograron fundirse en la CEDA, Confederación Española de Derechas Autónomas, dirigida por Gil-Robles y muy influida por la Iglesia. Al igual que los anarquistas y los socialistas, la CEDA no se identificaba con la República, pero, al contrario que aquellos, acataba el régimen y se proponía actuar dentro de sus leyes. Sus objetivos lejanos no estaban claros, y oscilaban entre la simpatía por el fascismo y el simple intervencionismo estatal al estilo británico. Su actitud general podía compararse con la del sector moderado del PSOE, liderado por Besteiro, que se declaraba marxista pero en la práctica era pacífico y respetuoso con las leyes y la posibilidad de alternancia.

Todavía más tarde, hacia finales de 1933, nacería la Falange Española, que, como el Partido Comunista, no pasaría de ser un grupo marginal hasta avanzado 1936. La Falange era lo más parecido a un partido fascista, y aspiraba, como los socialistas o los anarquistas, a destruir la democracia parlamentaria e imponer su poder más o menos omnímodo.

Dentro de la derecha cabe considerar también el secesionismo vasco, el cual, profundamente racista y antiliberal, sólo aspiraba a explotar la democracia para avanzar hacia la separación de lo que llamaban "Euskadi" e instaurar allí un régimen peculiar, de fuerte sesgo totalitario, con exclusión o marginación tanto de los demás españoles como de la mayoría regional no nacionalista. Es significativo que el PNV evolucionara desde sus acuerdos con el carlismo y con militares golpistas monárquicos a la colaboración con los revolucionarios y el sabotaje a los intentos unitarios de las derechas moderadas.

El destino de la República

Este repaso, aunque sumario, nos permite ver enseguida un panorama muy difícil para el asentamiento de una república democrática y, en consecuencia, para la alternancia de partidos en el poder. Y al mismo tiempo nos hace entender mejor el destino de aquel régimen, pues los partidos iban a gobernarse, en general, por sus enfoques ideológicos, mayoritariamente contrarios a las concepciones liberales.

En 1931, a los pocos meses de establecida la República, las elecciones dieron a las izquierdas una abrumadora mayoría, y durante dos años dirigió el país una coalición republicano-socialista. Desarrolló ésta una serie de reformas teóricamente orientadas a mejorar la situación de los trabajadores y las capas más pobres de la población, y a resolver otros problemas, pero sus efectos resultaron dudosos o contraproducentes.

El mal resultado se debió en parte a la crisis económica mundial, pero se agravó aquí por unas medidas ineficaces y lastradas por la demagogia y la ineptitud de los republicanos, tan vívidamente descritas por Azaña. Así, el hambre aumentó hasta los niveles de principios de siglo, la delincuencia común y la política se multiplicaron, la iniciativa privada se paralizó y las tensiones sociales se exacerbaron, causando cientos de muertos. La reforma agraria quedó en casi nada; las mejoras en la enseñanza, nada espectaculares, quedaron neutralizadas por los ataques a la educación católica; el estatuto de Cataluña no solucionó el problema inducido por los nacionalistas, pues éstos lo vieron sólo como una plataforma para seguir avanzando en un horizonte que concluía en la secesión. Las reformas militares, aunque necesarias, desmoralizaron y politizaron al Ejército. La represión de las insurrecciones anarquistas dio lugar a episodios como la matanza de campesinos, por la republicana Guardia de Asalto, en Casas Viejas...

Tan reiterados fracasos ocasionaron el triunfo electoral del centro derecha en las elecciones de noviembre de 1933, por una fuerte mayoría de cinco a tres millones, en cifras muy redondas. Beneficiándose de la ley electoral izquierdista, ganaban sus adversarios: un partido básicamente democrático, el Radical de Lerroux, y, sobre todo, la derecha moderada de Gil-Robles, la cual renunció a su derecho a gobernar entonces, a la espera de que las pasiones políticas fueran cediendo.

Sin embargo, las pasiones cobraron más calor. Las izquierdas reaccionaron con el mayor esquematismo, de acuerdo con sus doctrinas básicas. El triunfo derechista sólo podían interpretarlo como un retroceso intolerable en sus aspiraciones progresistas o emancipadoras, y la voz de las urnas fue rechazada de plano. Los republicanos de izquierda, de Azaña en adelante, intentaron el golpe de estado que impidiese la reunión de las Cortes resultantes de las elecciones y preparase una nueva consulta electoral con garantía de victoria para ellos. La Esquerra catalana se declaró directa y textualmente en pie de guerra. Los anarquistas desataron su insurrección más sangrienta hasta la fecha.

Pero la reacción más peligrosa fue, con mucho, la de los socialistas, debido a que su partido era, no debe olvidarse, el más potente de la Rpública, y por tanto sus decisiones tenían un carácter decisivo. Ya desde el verano, y estando todavía en el Gobierno al lado de Azaña, venían imponiéndose en el PSOE quienes creían llegado el momento histórico de abandonar la colaboración con los republicanos y lanzarse a la revolución. El sector legalista de Besteiro se opuso, pero en vano. Ante el tremendo revés electoral, el PSOE se radicalizó aún más. El sector llamado "bolchevique" o "leninista", dirigido por Largo Caballero y apoyado por Prieto, marginó a los besteiristas por medio de maniobras y ataques internos, tras lo cual formó, en enero de 1934, un comité secreto para preparar la revolución, concebida literalmente como una guerra civil.

1934, punto de no retorno

En el verano de 1934 las izquierdas promovieron una oposición desestabilizadora contra los gobiernos centristas. La derecha y los propios lerrouxistas fueron acusados, con falsedad deliberada e incesante, de fascistas. Los socialistas lanzaron una huelga general del campo durante la cosecha, que arruinaría ésta y desataría un hambre masiva. Fueron incendiadas las mieses en diversos lugares, y asesinados jornaleros que querían trabajar, pero la enérgica reacción del Gobierno frustró la intentona. A continuación, los nacionalistas catalanes impulsaron un clima de rebelión, con pretextos nimios, y utilizaron las facilidades legales para organizar una insurrección armada en Cataluña. Azaña, de acuerdo con ellos, intentó un segundo golpe de estado, que fracasó porque requería la cooperación del PSOE y éste había decidido luchar no por un nuevo Gobierno izquierdista burgués, sino por la dictadura del proletariado, es decir, del propio PSOE. A continuación se sumó el PNV a la oleada desestabilizadora, con lo que se llegó a septiembre en una situación extrema de desobediencia y desafío a la legalidad.

El polvorín terminó estallando a principios de octubre, cuando la CEDA resolvió por fin hacer uso de sus derechos democráticos y entrar en el Gobierno, si bien de forma muy tímida. Esta decisión, legal y legítima, fue utilizada por las izquierdas como el pretexto para desatar la guerra civil. Participaron en la insurrección los socialistas y los nacionalistas catalanes, más los comunistas y algunos sectores anarquistas, con el apoyo político de las izquierdas republicanas. Se trató, por tanto, de un asalto generalizado a un Gobierno legítimo, básicamente republicano de centro, salido de un triunfo indiscutible en las urnas y que en todo momento había respetado la ley.

La insurrección fracasó al no lograr apoyo de masas, excepto en una parte de Asturias, donde durante dos semanas se materializó una verdadera guerra civil. El resultado fueron 1.400 muertos y cuantiosos daños materiales en 26 provincias, además de destrucciones invalorables en el patrimonio cultural e histórico del país.

Al atacar las izquierdas la legalidad republicana establecida por ellas mismas, la derecha tenía la ocasión perfecta para replicar con un contragolpe desde el poder y aniquilar a sus enemigos y a la misma República. La CEDA no estaba conforme con una Constitución republicana no consensuada sino impuesta por el rodillo izquierdista, y pensaba reformarla por la vía legal. Además, Gil-Robles hizo ocasionalmente declaraciones contra el parlamentarismo y la democracia liberal, si bien muchas menos que las de las izquierdas. Por lo tanto, el peligro de una reacción que aniquilase de una vez el experimento republicano pareció real a muchos, dentro y fuera de España.

Sin embargo, la CEDA demostró en la ocasión su verdadero carácter: defendió una legalidad que no le gustaba, invocando textualmente las libertades, y la represión fue muy inferior a la realizada por otros gobiernos europeos contra intentonas similares.

La derrota pudo cambiar los enfoques de las izquierdas con respecto a la ley y a la alternancia política, pero no ocurrió nada parecido. Su radicalismo se exacerbó, el episodio de guerra civil fue ensalzado como un hecho heroico, las derechas fueron calificadas todavía con más intensidad de "fascistas" y se desató una tremenda campaña nacional e internacional contra las atrocidades de la represión derechista, en su gran mayoría inventadas o exageradas sin tasa.

Las izquierdas sacaron de su fracaso lecciones contra la democracia. Acordaron volver a las elecciones unidas en un bloque, para, si lograban el poder, reformar el Estado a fin de impedir cualquier posibilidad de vuelta de las derechas al poder.

Y así ocurrió. En febrero de 1936 ganó el que sería llamado "Frente Popular", en unas elecciones muy anómalas pero cuyo resultado aceptó la CEDA, en otra muestra de respeto a la alternancia, aun si ese respeto venía, en la ocasión, más del pánico que de convicciones razonables. En fin, habían ganado los mismos que se habían rebelado en 1934, que seguían jactándose de ello y que habían amenazado en su propaganda electoral con el exterminio de la derecha. ¿Qué iba a ocurrir? La derecha se aferró a Azaña como último valladar frente al renovado impulso revolucionario.

Pero la esperanza en Azaña iba a verse defraudada. La ley empezó a aplicarse desde la calle, por medio de tumultos, se reorganizaron las milicias y el terrorismo de partidos y cundieron los asesinatos, los incendios de iglesias, los asaltos a sedes y periódicos de la derecha, las huelgas violentas e interminables, etc. Ahora bien, la proliferación de las violencias y amenazas no causó directamente el hundimiento del régimen, pues cualquier Gobierno puede tener que afrontar graves desórdenes sin por ello deslegitimarse. La clave del desastre fue que el Gobierno, lejos de cumplir y hacer cumplir la ley, colaboró de hecho, o amparó, los movimientos revolucionarios, y al mismo tiempo impulsó por su cuenta un rápido proceso de destrucción de la legalidad.

Azaña declaró que el poder no saldría ya de manos de la izquierda, y a tal fin procedió a liquidar las reglas del juego democrático para pulverizar a la derecha y transformar la democracia liberal en algo parecido a la seudodemocracia del PRI mejicano, muy admirado por las izquierdas revolucionarias españolas. En muy pocos meses asestó tres golpes decisivos a la legalidad. En primer lugar, promovió una arbitraria "revisión de actas" para reducir a la inoperancia la representación parlamentaria de la CEDA; en segundo lugar, destituyó ilegítimamente al presidente derechista Alcalá-Zamora, a quien, en rigor, debían el poder las izquierdas; y, en tercer lugar, procedió a la depuración de diversos aparatos del Estado y, especialmente, al control del poder judicial, sometiéndolo a comités de vigilancia izquierdistas.

Estos dos movimientos, desde la calle y desde el poder, arrasaron el proyecto inicial republicano de una democracia liberal, culminando en el asesinato de Calvo Sotelo, que condensa todas las peculiaridades del período: la policía actuando como un grupo terrorista en colaboración con las milicias del PSOE. Contra la versión habitual, no fue la guerra lo que destruyó la democracia, sino que la destrucción previa de la democracia ocasionó la guerra. No quedaba posibilidad de alternancia ni de simple convivencia en paz. Fueron las izquierdas, básicamente, quienes acabaron con el proyecto demoliberal de la República y provocaron una guerra que estaban seguras de ganar, pero que terminaron perdiendo.

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**** Advierte Esperanza Aguirre que Zapatero puede recobrarse si el PP no da la “batalla ideológica”.  ¿La dará en inglés, que como sabemos es una lengua muy útil e imprescindible, gracias a lo cual está desplazando al español de la cultura superior y de otras culturas? ¿Pondrán en acción a “la nena angloparlante" rajoyana? ¿O al menos la harán en bilingüe para que se enteren un poco los incultos, que todavía hay muchos?  Por cierto, ¿cuál es la ideología actual del PP? ¿La de “la economía lo es todo”, la nena angloparlante, el futurismo, los estatutos imitando al catalán, el matrimonio homosexual, el olvido del 11-m, y sobre todo el afán de despachos y poltronas? ¿Hay más cosas que no sabemos?


****Dice Ibarra que hay dirigentes socialistas "capaces de perder la dignidad y la vergüenza". ¡Y hasta los cien años de honradez, Ibarra, y hasta los cien años de honradez! Nada hay más cómico que estos liderillos sociatas en plan digno. Ni Al Capone...

**** El País dice que Manzano "ayudó a solucionar el caso del 11–M"
Palabra del Sindicato del Crimen.


**** El etarra Txeroki ya está en España para responder por sus crímenes
¿Ante sus amigos del "diálogo"?



**** Delgado: "Hay un rumbo ideológico equivocado en el PP balear"  Solo en el PP balear.



**** Los hondureños: "Lo hubiéramos esperado de otros; no de España, no de la madre patria"
Nada de la madre patria. De Zapo y su banda. De los enterradores de Montesquieu, del GAL, de Rumasa, de Filesa, la corrupción, la colaboración con la ETA, la crisis negada...


****En la crítica a Juanes y demás titiriteros del totalitarismo hay siempre un equívoco: parece que se trata de aclararles lo que es el régimen castrista. Pasa como con los hagiógrafos de Negrín y el Frente Popular en España. No hay nada que aclararles, saben perfectamente de qué va la cosa. Lo que ocurre es que les gusta. Les gusta que lo sufran otros, evidentemente.

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1 ArrowEco, día 22 de Septiembre de 2009 a las 09:22
VV

Buenos días nos dé Dios.

Orígenes del liberalismo. El calvinismo anglosajón esclavista.


”No se puede leer la historia del esclavismo norteamericano prescindiendo del contexto religioso calvinista y fundamentalista que se vino a crear en estos países en consecuencia de la voluntaria inmigración de calvinistas separatistas (dissenters) precedentemente y luego de puritanos, perseguidos por la Iglesia anglicana en la primera mitad del '1600. En el Nuevo Continente las diferencias religiosas entre los diferentes grupos fueron cada vez menores, y las sectas se reunieron en un primer momento, en los "congregacionistas". Luego los principios protestantes del libre examen y la autonomía total de la conciencia de cada uno recondujeron a la separación tanto que la América protestante y calvinista se volvió, y lo es todavía, la patria de innumerables sectas fundamentalistas y paracristianas. En este contexto religioso, a la práctica del tráfico y de la esclavitud de los negros y al maltrato y al exterminio de los indios, introducido inmediatamente, sigue inmediatamente la teoría que intenta dar un fundamento teológico.

Ya en el 1650 la esclavitud se había introducido plenamente, y al final del siglo, se había establecido firmemente como parte del sistema social legalmente constituido y aprobado.

Parece que en estas colonias el tráfico de los esclavos negros africanos inició en el 1637 con la aprobación de las iglesias protestantes locales.

En el 1641 fue emitido un código de leyes los "Body of Liberties" para regular las relaciones entre los blancos y los negros. El código prohibía poner en esclavitud a los habitantes de la colonia (blancos o negros) permitía, en cambio, hacer esclavos a los prisioneros de una guerra justa y los extranjeros llegados en las colonias para venderse o para ser vendidos en los mercados, es decir los negros. Inició así la esclavitud legal de los indios hechos prisioneros y de los negros vendidos en los mercados.

Tal legislación esclavista nació en una sociedad prácticamente "teocrática", dónde autoridad civil y religiosa coincidían, siguiendo el ejemplo establecido en Ginebra por el mismo Calvino; para él un protestante esclavista estaba en total acuerdo con su fe religiosa en la práctica de la esclavitud.

Poco por vez la práctica de los esclavos, a causa de la economía basada sobre la agricultura de las colonias, especialmente en el Sur, se convirtió en uno de los comercios más provechosos y fue también señal de la bendición divina. Muchos comerciantes del Norte (los yankees) se dedicaron al tráfico con aquel fervor mercantil que caracteriza los principios y la tradición calvinista holandesa e inglesa, para proveer la "mercancía" necesaria a los campesinos del Sur.

A partir del siglo XVI el tráfico y el asentamiento de los esclavos en América será prácticamente controlado por el mundo mercantil "calvinista" en sus versiones sea americana, sea europea (Holanda, Inglaterra, Francia) y atado al nuevo capitalismo, hasta cuando el monopolio pase de modo indiscutido a Inglaterra con el tratado de Ultrecht del 1713.
El provecho y la riqueza fueron tales que Inglaterra, después de la guerra de Sucesión española, preferirá dejar a las otras potencias otros "beneficios territoriales" y cogerse entonces las zonas de control del comercio (Gibraltar y Malta) y el monopolio absoluto del "oro negro" de entonces. Esto llevó al nacimiento de un nuevo contrabando y una nueva "mafia" del mercado de los esclavos, como certifican las fuentes de la época.

Inglaterra y los esclavos

El interés de Inglaterra en este tráfico tiene raíces lejanas, ya desde dos siglos se distinguía en la práctica de este tráfico inmundo. En el 1563 sir John Hawkins, con un barco bautizado Jesús, había transportado a América por lo menos trescientos esclavos africanos, con ganancias extraordinarias.
La misma reina Isabel I llega a ser así accionista de un generoso provecho comercial a partir del 1564. Los monarcas ingleses, Stuart precedentemente, y luego Hannover, se han distinguido en su fervor esclavista desde el punto de vista comercial.

Guillermo III (1689-1702) había suprimido cada impuesto aduanero sobre el tráfico de los esclavos y autorizó el tráfico a cualquier compañía privada, abriendo la competencia con la Royal African Company, la compañía estatal inglesa que tenía hasta aquel momento el monopolio esclavista con los mercados americanos.
Según datos del 1743, surcaron el atlántico unos 1421 barcos negreros ingleses que competían con otras 1250 de la Nueva Inglaterra (colonia inglesa de Norteamérica). La dimensión del tráfico, bajo protección británica, era tal que Jefferson, él mismo poseedor de esclavos, en la primera redacción de la Declaración de independencia de los futuros EE.UU., quiso señalar tal hecho como uno de los crímenes del rey inglés Jorge III, a sostén de las argumentaciones que defendían la independencia.
Sin embargo, sea Jefferson que los otros padres de la independencia americana, incluso Washington, practicaban lo que condenaban en los otros y se tendrá que esperar todavía casi un siglo para ver la abolición de la esclavitud.

Justificación teológica

La teología calvinista y las iglesias protestantes calvinista, puritanas y congregacionistas, no sólo no se opusieron nunca oficialmente a la institución de la esclavitud, sino la sustentaron desde el punto de vista teológico y legal. La diferencia con la América Latina de matriz católica está precisamente aquí.
Ciertas zonas de América Latina como el Brasil y los países que se asoman al atlántico, han sido países receptivos de esclavos negros, pero en escala menor con respecto a los países de dominación calvinista (basta mirar el actual mapa latino-americano). Además el tráfico no entrará en los textos constitucionales y en los códigos de estos países católicos.

La religión católica reconoce la existencia del pecado pero no lo aprueba, al revés el estado calvinista reconoce y considera lícito un hecho intrínsecamente malo como la negación de los derechos a la persona. Para comprender esta actitud hace falta recordar que los calvinistas, afirmando el concepto de predestinación, también aceptaron todas las consecuencias; según tal concepción algunos electos, bendecidos por Dios, son los sujetos de todos los derechos divinos y humanos. El amor hacia el prójimo es por lo tanto selectivo a segunda que uno tenga la predestinación o no, como William Ames, teólogo calvinista del siglo XVII, afirma: "Entre los hombres tienen que ser más queridos aquellos que son más cercanos a Dios, y, en Dios, a nosotros mismos". Por consiguiente, que en esta jerarquía selectiva del amor al próximo "nosotros debemos desear la felicidad para los temen a Dios, pero a los que no temen a Dios solamente en la esperanza y en la suposición de su fe y su arrepentimiento."

Esta teología calvinista llegó a teorizar hasta la belleza de la desigualdad como sano principio del orden social, estratificado en clases distintas. La igualdad de todos los miembros de una sociedad sería así la negación de la belleza y causa de confusión y desorden, es decir, de pecado: "Fue el orden que dio belleza a esta maravillosa estructura del mundo… para entenderlo mejor nosotros tenemos que ver qué cosa es el orden. Es una disposición tal de cosas iguales y desiguales entre ellas que da a cada una el debido y justo puesto…. Nada se puede imaginar de más lejos respecto a la recta razón y a la verdadera religión que el pensar que por el hecho de que fuimos iguales en el nacimiento y que todavía seremos iguales en la muerte, se tenga que ser así por toda nuestra vida."

En esta sociedad puritana ordenada y estratificada, el papel de clase superior les corresponde a los electos de Dios que son los blancos calvinistas, mientras todos los demás son razas inferiores de siervos. Por esto, afirma Benedict Ruth, "el racismo es el nuevo calvinismo, el cual afirma que un grupo de hombres lleva los estigmas de la superioridad y el otro grupo lleva aquellas de la inferioridad."
[Nazismo en ciernes]

Hace falta reconocer, sin embargo, que las comunidades protestantes no fueron monolíticas en su actitud hacia los esclavos. Pero en general los teólogos y predicadores puritanos que se opusieron a la esclavitud fueron pocos y aislados. La Iglesia anglicana oficial, aunque no sustentaba una doctrina calvinista rígida como las iglesias presbiteriana y puritana, aprobó igualmente la esclavitud y difundió una mentalidad esclavista llegando a aprobar leyes como aquella promulgada en el 1692 de la asamblea del Maryland según la cual una mujer blanca que hubiera quedado embarazada de un esclavo, debía ser condenada a siete años de esclavitud y preferiblemente puesta a servicio de los pastores de la iglesia anglicana.”
2 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 09:31
A propósito del hilo de hoy, me gustaría decir que casi nunca se considera suficientemente lo que se podría llamar "consecuentísmo" en las ideologías políticas.
Quiero decir algo parecido a lo que decia Blasco Ibañez en "Cañas y Barro" por boca del tendero Cañamel, cuando decia que: "las palabras de las mujeres acaban en palabras, pero las palabras de los hombres acaban en hechos", obviando la discriminación entre hombres y mujeres.
Es decir que cuando una agrupacion humana esgrime un programa de acción, conviene prestar atención a lo que ese programa dice, porque de una manera u otra, si pueden, tratarán de hacerlo realidad.
Así, cuando el nazismo siguiendo a Hitler habla de acabar con los "subhombres" judios y eslavos, el comunismo siguiendo a Marx y Lenin propugnando el exterminio de la burguesia y modernamente el islamismo radical en su declaracion de guerra santa contra los infieles.
En España se cometió el inmenso error- ó traición- de no tener en cuenta lo que decian los separatistas y sólo poner el énfasis en su componente antifranquista, dando por supuesto que una vez desaparecido el franquismo se olvidarían de su odio a la nación española, las consecuencias no han podido ser más trágicas y a la vista están.
3 jjvr, día 22 de Septiembre de 2009 a las 09:53
#2

Más grave fue dar por sentado que la izquierda mayoritaria había asumido, sinceramente, los principios de la democracia parlamentaria.

Un saludo
4 Perieimi, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:01
Se puede estar de acuerdo globalmente con la síntesis, aunque da la impresión que todos los hechos relevantes que se citan son fruto de una permanente conspiración en la cumbre de organizaciones políticas aisladas. Desde este punto de vista, se puede hablar de exceso de linealidad en el análisis. No obstante:

- Se atribuye intención de golpe de Estado a la destitución de la presidencia de Don Niceto, por cierto de nefasto ejercicio. La “argucia” de su destitución por “exceso de disoluciones” puede encontrar apoyo constitucional.

- Se atribuye a la reforma electoral una trascendencia real porque se confunde con la lógica oposición coyuntural partidista a la misma. Lo que trataba las reforma electoral era dejar atrás la normativa de la Restauración, y no llega a desprenderse de los efectos nocivos para la gobernabilidad de la representación proporcional (efecto Weimar: exceso de microformaciones con representación), aun en su intención de favorecer las coaliciones de partidos.

- Parece desprenderse del texto que fueron las izquierdas españolas las que inventaron el “frentepopulismo” como maniobra; no hay siquiera una referencia a Léon Blum. Lo que, de darse, debería conducir a apuntar cómo y por qué situaciones semejantes en un mismo momento histórico, de aguda crisis económica mundial, dan lugar a procesos distintos, en nuestro caso, el revolucionario.

- ¿Qué situación tenían las masas sociales en España, que no tenían en Francia o Italia?, ¿el régimen monárquico-dictadura había dejado constituida y sólidamente asentada una clase media?, porque, para destruir algo, primero tiene que existir… ¿dónde radica la diferencia para el sangriento resultado español?

- Por último, ¿quién asesinó al Teniente Castillo?
5 ArrowEco, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:07
VV

¿Y quién pudo haber instigado la división en la verdadera Iglesia de Cristo impulsando el Protestantismo? La respuesta es evidente.

Después de lo que hemos leído sobre el racismo calvinista, a nadie le debe sorprender la consecuente aparición de sectas criminales como los caballeros del Ku-Klux-Klan (KKK), que profesaron un odio fanático contra el catolicismo, conservando esa ideología extremamente segregacionista y supremacista de los protestantes.

Fundada en 1864, durante la Guerra de Secesión, agrupa a cuantos abrigan especial encono contra el negro y el católico (a los que llaman papistas, despectivamente), y el extranjero. Sus locales de reunión se llaman cavernas (como en la Cábala) y su jefe es el Gran Mago (como se llaman los Herméticos y Esoteristas).

Albert Pike, famoso masón y satanista, fue uno de los líderes destacado de los Caballeros del Ku Klux Klan en 1869. Solo dos años más tarde, en 1871, escribió un Manual Masónico de 861 páginas titulado "Morals and Dogma of the Ancient and Accepted Rite of Freemasonry".
6 mescaler, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:11
¿Se censura Moa a sí mismo? Cuando abrió el hilo, había un "comentario" dedicado a Esperanza Aguirre, del que queda huella en el título: ¿Batalla ideológica en inglés?.
7 ArrowEco, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:23
VV

¿Qué obstáculo moral impediría hogaño a un empresario liberal (calvinista) explotar a un asalariado (negro)? NINGUNO. Es el mismo mecanismo actualizado.
8 Hegemon1, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:30
Los separatistas ya daban señas de por donde iban mucho antes de la Guerra Civil. Si han tenido "exito" es por la antiespañolidad de las izquierdas que siempre han querido derrumbar y destruir lo que es España, no reformar lo hecho. Como dice Moa del PSOE, que sólo considera democracia y poder a lo que ellos dicen y hacen, las izquierdas siempre han negado a la España de los 2000 años de historia queriendo imponer la que ellos creen que debe ser Expaña, incluso si debe desaparecer, la harán desaparecer. Si se mantiene su ideario demagógico, España no enacaja en él porque se opone a lo que las izquierdas pretenden.

Si a esto añadimos que las derechas han renunciado a defender España y asumir que buena parte del ideario izquierdista es moralemnte superior al resto, nadie podrá hacer nada para evitar la imposición sectaria de la izquierda y la eliminación de lo poco que queda de liberal de nuestra sociedad y democracia. Si queda algo.
9 DeElea, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:33
Háblenos usted de lo que eran y representaban los Frentes Populares en otros países o en la internacional.….

Y sobre esto:

- “Por último, ¿quién asesinó al Teniente Castillo?”

Creo que puedo ayudarle, haga usted una lista de todos los crímenes y asesinatos del sujeto y empecemos a seleccionar candidatos que tuviesen razones para buscar venganza.
10 DeElea, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:34
9#

Pierimi.
11 ArrowEco, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:34
VV

De ahí que cuando el que suscribe sostiene que la masonería y el liberalismo (tanto monta) nos llevan a la esclavitud, no se trata de mera hipérbole.
12 Hegemon1, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:35
La destitución de Niceto Alcalá Zamora fué legal y para mi también legítima. El hecho es que las izquierdas impulsaron su destitución y las derechas no opusieron resistencia. Las primeras por traición las segundas por la traición del propio Alcalá para con ellas pero sobretodo con la Republica liberal y de alternacia política.
13 ArrowEco, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:39
VV

Lo que no entiendo es tanta adoración por la "alternancia". Si viviéramos un época dorada de nuestra economía ¿quién suspiraría por una alternancia tipo zapo? ¿Lo captas?
14 Hegemon1, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:39
4# Periemi:

Está claro que en España existía un radicalismo, irracional y demagógico por parte de las izqueirdas que no existía en otros "Frentes Populares", como el de Francia.

¿Y quién asesinó al Teniente Castillo?...lo malo es que sabemos quién mató a Calvo Sotelo, diputado del parlamento español....y lo sabes muy bien.
15 sinrocom, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:40
6
Pues yo he oido hablar a Espanza Aguirre en ingles en un programa de la television norteamericana, y lo habla perfectamente. Lo cual seria una ventaja gigantesca si ella fuera la presidenta de nuestra nacion, porque automaticamente abriria todas las puertas que el zopenco que tenemos de presidente ha ido cerrando internacinalmente.
16 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:43
La muerte del teniente Castillo fue una represalia de un comando del tercio de Madrid por los sucesos del entierro del slferez de los Reyes.

Gibson recoge el testimonio anónimo de uno de los integrantes del comando que revela que no fue Falange ni mucho menos la masonería, sino un grupo de requetés pertenecientes al Tercio de Madrid en represalia por los disparos que el teniente Castillo efectuó sobre el militante carlista Llaguno Acha en el entierro del alférez de los Reyes.

http://www.guerracivil1936.galeon.com/diario09.htm
17 Hegemon1, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:43
Diga lo que se diga, la reforma de la Ley electoral de Azaña no buscaba la alternancia política en el Gobierno, por muchos apellidos y padrews que se la quiera poner. La República no integró a los españoles, sino que los separó y acentúo sus radicalismos. Lástima.
18 jjvr, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:45
Sobre el Teniente Castillo

http://es.wikipedia.org/wiki/Jos%C3%A9_del_Castill...

********
...
Así las cosas, el 12 de julio, tras asistir a los toros, es advertido por una militante socialista que corren rumores de que esa noche se va a atentar contra su vida, pero Castillo, tras un paseo con su esposa, con la que se había casado el 20 de mayo, decide incorporarse a su puesto como cada día. No obstante, a las diez de la noche, cuando dobla la esquina de la calle Augusto Figueroa con Fuencarral, para encaminarse al cuartel, cuatro pistoleros de extrema derecha, carlistas pertenecientes al Tercio de requetés de Madrid, según el historiador Ian Gibson, o falangistas según otros autores como Paul Preston, le disparan sin darle tiempo a sacar su arma reglamentaria. Auxiliado por el periodista Juan de Dios Fernández Cruz, que casualmente pasaba por el lugar, es trasladado a una casa de socorro cercana donde ingresa cadáver.
El teniente Castillo, posiblemente, habría sido uno más de los militares de la UMRA asesinados y su nombre no habría entrado en la Historia de no ser por los acontecimientos que siguieron al conocimiento por sus compañeros de su muerte.
Estos compañeros, especialmente Fernando Condés, juran vengarse y organizan un grupo con el propósito, al parecer, de matar al líder de la CEDA José María Gil-Robles, pero al no encontrar a éste en su domicilio se encaminan al de José Calvo Sotelo, líder de Renovación Española, al que se llevan de su domicilio, burlando a sus escoltas con una orden de detención falsa, y tras dispararle dos tiros dentro del coche en el que iban, dejan su cadáver en el depósito del cementerio del Este.
...
********

Un saludo
19 Hegemon1, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:47
16# Manuelp:

Si damos importancia a los asesinatos políticos durante la República por su número, los que ganaban eran las izquierdas. Por su importancia y significación también ganan las izquierdas, ya sólo con matar a un diputado y el intento de otro Jefe Político de la oposición, la izquierda tiene poca defensa.
20 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:48
El "inventor" de los frentes populares no fue Leon Blum, sino la Internacional Comunista -Komintern- en su VII congreso de Moscú en 1935.

El VII Congreso Mundial de la Internacional Comunista se reunió en agosto de 1935 en Moscú. Tras el auge de los fascismos, y el fracaso de la política ultraizquierdista aprobada en el anterior congreso, se da paso a la política de frentes populares. Los partidos y organizaciones no-trotskistas, reconocen la totalidad de estos siete congresos.

http://es.wikipedia.org/wiki/Internacional_Comunis...
21 ArrowEco, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:49
VV

Vivimos en un mundo en el que nada es lo que parece. El cartón piedra indica libertad, pero si uno rasca un poco comprobará que aquellos que tienen a todas horas la dichosa palabreja en la boca, provienen de la esclavitud, del racismo, de la violencia, del trato inhumano. Actitudes preteritas intolerables que se reflejan en la praxis del presente, y que requieren de un montón de maquillaje para ocultarlas.
22 ArrowEco, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:53
VV

Les dejo que siguan debatiendo sobre qué cara de la misma moneda era más criminal. Hasta otro momento.
23 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:53
Y gili.polleces actuales. hace falta ser ignorante para no saber que el movimiento antiesclavista moderno nació y se impuso gracias a los paises, protestantes, calvinistas,liberales, etc.
Inglaterra fue la nacion adalid del abolicionismo y EE.UU tuvo la guerra más sangienta de la historia hasta entonces por, en muy destacado lugar, abolir la esclavitud.

http://mx.geocities.com/escuela_de_historia/textos...
24 Perieimi, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:57
De mi # 4

"- Parece desprenderse del texto que fueron las izquierdas españolas las que inventaron el “frentepopulismo” como maniobra; no hay siquiera una referencia a Léon Blum..."

¿Donde digo que Léon Blum fuera el inventor del frentepopulismo? Cito a Blum como fenómeno semejante y cercano al otro lado de la frontera, no como inventor de nada.
25 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 10:59
Ya, otro que tira la piedra y esconde la mano.
26 AntiMarx, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:01
Buenos días a todos.

Después de un fin de semana ajeno al blog, veo que el TT Cazajabalíes (©manuelp) está encantado en su cruzada contra el liberalismo (Al fin ha encontrado razón a su aburrida vida: luchar contra el demonio Mefistómises).

En concreto, en el hilo del pasado viernes

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado...

y tras quedar en ridículo con su afirmación de que los Botín son liberales, escribió como presunta respuesta (Mis comentarios a sus memeces van entre corchetes y en negrita)
"VV

liberalucho #30

”Si sólo reduces la recaudación y no bajas en paralelo el gasto público, generas déficit.” [Escribí algo más, pero no fue capaz de seguir leyendo. Al igual que su camarada totalitario en el Gobierno, no tuvo las dos tardes con Jordi Sevilla para entender los conceptos básicos. A continuación, su enésima burrada, que creo que nadie le contestó, destripando una por una sus absurdas afirmaciones de comunista azul]

Pero si rebajas el gasto público, no puedes afrontar los grandes proyectos de obra pública y, por consiguiente, no generarás o mantendrás los puestos de trabajo con ella relacionados, DIRECTA E INDIRECTAMENTE, y no están los tiempos para aumentar la cola del paro.[Hace falta ser burro para pensar que se generan puestos de trabajo netos con el gasto público, sin tener en cuenta todos los que se destruyen por culpa de ese mismo gasto. Una vez más trataré de explicarlo, sabiendo que es misión imposible para un fanático TT abandonar su dogma humano: el gasto público se destina a actividades que no han sido libremente acordadas por todos los afectados por ellas, sino por una minoría política y/o de empresarios/lobbies afines a ella (Ej: los Botin, los Entrecas, los Polanco en el pasado, Roures en la actualidad, que de liberales nada, aunque sean capitalistas hasta la náusea). Ese gasto público crea puestos 100% dependientes de recursos, que provienen de un robo legalizado, los impuestos presentes o futuros (vía deuda), los cuales son detraídos a la libre actividad de los individuos. Esa detracción impide que los individuos creen o mantengan empresas, en las cuales se generan puestos de trabajo sin necesidad de quitar nada a nadie, por el mero intercambio mercantil voluntario. Además, si la obra "púbica" se financia, detrae crédito al sector privado (al ser el sector público generalmente el "agente" más solvente, gracias a su potestad de robo legalizado vía impuestos y de monopolio de la violencia para hacerla valer) que se hunde ante la escasez de financiación, incluso en los casos de negocios rentables.
Hablan mucho este TT y el neoTT Sorel sobre que los liberales siempre nos quedamos en la teoría y que no ponemos casos prácticos. Hoy les dedico varios muy concretos. Para empezar, aquí va uno calentito, recién salidito del horno (en el que se incluyen otros efectos perniciosos de las obras "púbicas" del Plan Ceja):

http://www.libertaddigital.com/economia/el-plan-e-...

A continuación, sigue Cazajabalíes:]


Si no se ejecutan estas obras lo que está claro es que te quedas sin ellas, es decir, sin infraestructuras, o con insfraestructuras con un mantenimiento deficiente. [¡Ohhh!, ¡qué pena quedarse sin los carriles bici, pistas de monopatín, spas rurales, vergonzoso etc. del plan Ceja y sus sucedáneos, como el andaluz plan PROTEJA (¿o 'PROCEJA'?) que se dedica a construir botellódromos, pistas de pádel (¿quién es el 'osssea' ahora?). ¿Verdad? Son taaaan necesarios.

http://www.libertaddigital.com/economia/gallardon-...

http://www.libertaddigital.com/economia/el-derroch...

http://www.libertaddigital.com/economia/pistas-de-...

http://www.libertaddigital.com/economia/plan-e-and...

Yo estoy encantado de que mis impuestos sirvan para que cuatro gatos pudieran currar en algo insostenible y luego chupar del bote=cobrar el subsidio, en lugar de buscarse la vida en actividades rentables sin necesidad de coacción impositiva. Y sus nada liberales patronos a enriquecerse a medias con los políticos.

Más del Cazajabalíes:]


Por otra parte, una disminución del gasto público repercute en miles de otros proyectos de menor embargadura y en coberturas sociales fundamentales. [Atención al lapsus freudiano, si eso existiese. Habla el TT de "embargadura".¿Estaría pensando en "embargar" o quizás quería decir "en-verga-dura"? El tema da que pensar, viendo la excitación que el gasto público le produce al individuo en cuestión. Pero lo que no tiene desperdicio es su razonamiento: efectivamente, la reducción del gasto público afecta a muchos proyectos que pueden ser viables gracias a que los recursos pueden ser destinados libremente por los individuos a lo que ellos mejor consideren y de esta forma incentivan que los empresarios creen y/o mantengan puestos de trabajo, sin necesidad de esa picaresca vil que son los subsidios y las "coberturas sociales" (¿no querrías decir "socialistas"?).

Y sigue el Premio Nobel de Economía, KrugmanEco]


Al final, los consumidores medios tendrán un poco de dinero en sus bolsillos que no han sido destinados a impuestos pero, dada la coyuntura, en vez de gastar, puede que decidan meter la pasta en el calcetín, por si acaso llegan tiempos peores.[¿¿¿??? ¿Qué habrá querido decir el Nobel con esta afirmación?¿Alguna aplicación de la teoría del caos a la Economía?¿O se trata de reactivar la industria textil mediante la inversión en la producción en serie de calcetines como sustitutos de cajas fuertes?]

De modo que la cosa no es tan fácil como la pintáis los liberaluchos...[En realidad es muy sencilla: todos los totalitarios, seais rojos, azules o magentas, sabéis cero Zapatero de Economía, salvo para tratar de justificar el hurto al vecino. Ni vosotros ni nadie debería tener derecho a influir sobre la libertad y la propiedad ajenas, porque nadie sabe qué es lo que mejor le conviene a los demás en esos temas, excepto lo que cada cual voluntariamente decida, con respeto a la libertad y propiedad ajenas. Es decir, que si quieres guardar tu dinero en el calcetín, allá tú y el pobre dinero, que además de perder valor (salvo deflación real) adquirirá un perfume muy característico de tu ser y de la comunidad manchega. Yo prefiero invertirlos de otra forma.]"


Por cierto, no soy calvinista (parece que te crees las tonterías del tal Crowley) pero leyendo las sandeces que sobre él escribes, veo que Calvino (con todos los errores que cometió, alguno difícilmente excusable) era bastante más aseado que tú, intelectual y teológicamente hablando.

En resumen, Cazajabalíes:

- De Economía: cero Kelvin

http://es.wikipedia.org/wiki/Cero_absoluto

- De Teología: NPI

Sigue, sigue poniéndote en ridículo quijotesco, junto con el amigo Perieimi, quien, en el mismo hilo, llamaba "ucrónicos" a los liberales (post#103). Él, que defiende la bondad del Islam (¿Hay mayor ucronía que ésa?)

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=...


Hasta la próxima
27 DeElea, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:13
No, es más según los simpáticos puritanos los verdaderos y crueles esclavistas encima éramos nosotros los españoles. Pero la realidad histórica es la que es como bien recordaba Arrow.
28 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:21
Los rabudos y cornudos(de tener rabo y cuernos como el demonio) anglosajones protestantes hacian cosas muy malas.

Los pobres no eran los únicos objetos de redención espiritual; eran los beneficiarios del mensaje social de Wesley. El cristianismo, declaró, es "esencialmente una religión social". Uno de sus mejores y más repetidos sermones fue sobre el tema, "Gane a todos los que pueda… salve a todos los que pueda… dé todo lo que pueda". Los metodistas distribuyeron alimentos, ropas y dinero a los necesitados, hicieron "visitas" a los enfermos y a los presos en las cárceles, establecieron fondos de préstamos y trabajaron en proyectos para los desempleados, fundaron hospitales, orfelinatos, sociedades de amistad, escuelas, bibliotecas y otras empresas filantrópicas, y jugaron un papel destacado en los movimientos a favor de las reformas de las prisiones y de la abolición del tráfico de esclavos. Wesley mismo era un apasionado del tema de la esclavitud: "esa execrable villanía". "Un africano", escribió, no era "en ningún sentido inferior al europeo". Si lo parecía, era porque los europeos lo habían dejado en situación de inferioridad, despojándolo de "todas las oportunidades de mejorar en conocimiento o en virtud".

Quizás más notables fueron los esfuerzos de los metodistas para educar a las clases inferiores: educación en gran medida dedicada a leer la Biblia y folletos religiosos pero que frecuentemente iba más allá, como se desprende de sus publicaciones: un diccionario barato, una breve gramática inglesa, una serie de folletos (muchos escritos por el mismo Wesley) sobre medicina, electricidad, historia natural y temas por el estilo, así como síntesis (algunas editadas, sin duda) de Shakespeare, Milton, Spenser, Locke y otros clásicos.

En la comunión metodista, los pobres tenían la satisfacción de ser miembros apreciados. Había pocas distinciones sociales entre ellos, los predicadores laicos no tenían calificaciones particulares ni educacionales, ni sociales y ni siquiera sexuales, la mujeres predicadoras tenían el mismo status que los hombres. Los miembros se reunían una vez a la semana en pequeños grupos conocidos como "clases", y en grupos más grandes llamados "familias". El historiador Bernard Semmel ha descrito este aspecto comunal del metodismo como el equivalente del ideal francés de la fraternidad. "En el siglo del sauve qui peut de Voltaire y del laissez faire de Smith, cuando se estaba resquebrajando el paternalismo de la sociedad jerárquica tradicional, el metodismo trató de darle a las clases bajas un sentido de su propio valor, y revivir la religión tradicional como fuente de calor y entretenimiento, de confort y alegría".

Esta ética era más efectiva porque no sólo era una ética social sino también individualista. Derivada de una poderosa fe en la relación del individuo con Dios, promovía un sentido de responsabilidad moral personal similar a la ética puritana, alentando las virtudes de ahorro, diligencia, temperancia, honestidad y trabajo duro. La "auto-ayuda" estaba en una relación natural con la ayuda a los demás. La ética tenía la distinción adicional de traspasar las barreras de clase y religión. Para fines del siglo, la doctrina de Wesley había generado un evangelismo dentro de la Iglesia de Inglaterra que atraía en gran medida a las clases medias y altas, mientras que las sectas metodistas que dejaban la iglesia atraían a los trabajadores y a la baja clase media.


http://www.liberalismo.org/articulo/46/13/idea/com...
29 jjvr, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:25
Parece mentira que AlCortaYpega no haya enlazado aún esto:

http://www.kaosenlared.net/noticia/nacionalismo-es...

Los comentarios se "desvanecen" como los ex-camaradas de Stalin. ¿Por que será?

Un saludo y hasta más ver
30 HERNAN, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:31
No entiendo estas disputas sobre si los católicos son los guays o si son los liberales protestantes. Hubo y hay católicos de buena voluntad que buscan el bieny la verdad, y lo mismo con los protestantes. Rebuscar en la historia hechos deplorables de unos y otros me parece un ejercicio del todo infructuoso.
Ninguno tienen la Verdad absoluta, porque ésta es inalcanzable. Aprovechemos las buenas aportaciones de ambos y corrijamos los errores que son detectados. No somos sectas, somos individuos.
31 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:37
Ninguna disputa con "los" católicos, pero los tres y medio TT´s(de teocratas-totalitarios" del blog se pasan el dia y los dias dando barrilas absurdas y lanzando condenas "urbi et orbi" a todos los que no piensen como ellos.
32 DeElea, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:39
Hernan.

La discusión no es si existen comunistas buenos y malos (que los habrá de todo como en botica) la cuestión es, si el comunismo como doctrina es buena o no y si de ella se derivan buenos frutos o no. ahora traslade este mismo concepto a la discusión.
33 Hegemon1, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:45
23# Manuelp:

Las causas de la guerra de Secesión americana no es la abolición de la esclavitud, o por lo menos la principal aunque si la de mayor propaganda y repercusión. El propio Lincoln asumía que los negros carecían de ciertos derechos y los Estados del Norte no eran menos racistas que los del Sur. Así que el "muy destacado lugar" es más humo que realidad. Había muchos intereses en abolir la esclavitud pero no aquellos en los que estas pensando.
34 Hegemon1, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:48
24# Perieimi:

De todas formas, que diferente el Frente Popular francés al español. ¿No le parece?
35 bacon, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:50
Tiene razón Hegemon (33)

"Semejante declaración hubiera probablemente arrojado en aquellos momentos a Kentucky en brazos de los confederados, y creado muchos problemas suplementarios en Maryland, West Virginia y Missouri, de forma que Lincoln le respondió en una seca nota que su objetivo era el mantenimiento de la Unión; para ello añadía, estaba dispuesto a liberar a todos los esclavos, a no liberar a ninguno, o a liberar a una parte y dejar a los otros en la esclavitud, según resultara más conveniente.

El asunto hubo de ser rematado en el Congreso, que el 25 de Julio aprobó la llamada “Resolución Crittenden”, propuesta por John Jordan Crittenden y que declaraba tajantemente que la guerra se hacía por el mantenimiento de la unidad nacional, y no por la abolición de la Esclavitud. Lincoln, que probablemente no hubiese deseado que las cosas fueran tan lejos, se vio así maniatado por la cabezonería de Greely."

http://www.elgrancapitan.org/portal/index.php/arti...
36 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 11:53
# 12 y # 33 hegemon1

Para mi tambien fue legal y legitima la destitucion de Alcal-Zamora. el articulo 81 de la Constitucion no tenia vuelta de hoja.

Artículo 81. El Presidente de la República podrá convocar el Congreso con carácter extraordinario siempre que lo estime oportuno.

Podrá suspender las sesiones ordinarias del Congreso en cada legislatura sólo por un mes en el primer periodo y por quince días en el segundo, siempre que no deje de cumplirse lo preceptuado en el art. 58.

El Presidente podrá disolver las Cortes hasta dos veces como máximo durante su mandato cuando lo estime necesario, sujetándose a las siguientes condiciones:

a) Por decreto motivado.

b) Acompañando al decreto de disolución la convocatoria de las nuevas elecciones para el plazo máximo de sesenta días. En el caso de segunda disolución, el primer acto de las nuevas Cortes será examinar y resolver sobre la necesidad del decreto de disolución de las anteriores. El voto desfavorable de la mayoría absoluta de las Cortes llevará aneja la destitución del Presidente.


http://www.icsi.berkeley.edu/~chema/republica/cons...

Los juicios de valor sobre las "verdaderas" intenciones no demuestran nada, lo cierto y comprobable es que la Guerra de secesión produjo la declaración de emancipacion de los esclavos en USA.

http://mx.encarta.msn.com/encyclopedia_761574881/P...



37 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:00
# 35 bacon

¿Porqué no pone el párrafo siguiente del enlace?.

Con todo, y antes que las sesiones extraordinarias se dieran por acabadas el 6 de Agosto, las Cámaras accedieron a votar la primera de las Actas de Confiscación que, siguiendo un poco la línea de la “doctrina del contrabando” del General Butler, daba poder a los comandantes de campo unionistas para confiscar toda clase de bienes, incluidos esclavos, que sus propietarios rebeldes estuvieran utilizando en perjuicio de la Unión.

En el caso de que el bien confiscado fuesen esclavos, se especificaba que éstos pasarían a manos del Gobierno de la Unión, que los manumitiría de inmediato. Y tal Acta quedó aprobada.


http://www.elgrancapitan.org/portal/index.php/arti...

38 bacon, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:28
Iglesia católica y esclavitud

""To the credit of Roman Catholics, it must be said [despite being in the midst of a pro-slavery nation, the U.S.A.], that they maintain no arrangements of caste founded in color, in their Churches," said Rev. William Goodell, Slavery and Anti-Slavery: A History of the Great Struggle In Both Hemispheres; With A View of The Slavery Question In The United States (New York: William Harned Pub, 1852), p 201."

"Debe reconocerse que los católicos, a pesar de encontrarse en una nación pro-esclavitud, los EEUU, no mantuvieron jerarquización basadas en el color en sus iglesias"


Sobre William Goodell:
http://en.wikipedia.org/wiki/William_Goodell
39 bacon, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:34
manuelp 37
porque lo que intento es demostrar que la postura contraria a la esclavitud de Lincoln NO fue una de las causas principales de la Guerra de Secesión, como había dicho Vd. La causa es que los estados del Sur querían separarse y Lincoln se opuso militarmente al intento de secesión. Sobre la esclavitud, como ha quedado demostrado, Lincoln dijo que haría lo que fuese -mantenerla o abolirla- con tal de preservar la unión. Y eso son palabras de Lincoln, no opinión mía.
40 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:38
El enfrentamiento con la esclavitud surgió en el seno del cristianismo y por razones enraizadas directamente en las Escrituras. Durante el siglo XVII, los cuáqueros (...) y en el siglo siguiente, los metodistas (..), hombres como William Knibb (...) y William Wilberforce, un hombre piadoso que (...) en su calidad de miembro del Parlamento, se dedicó a tareas de profundo contenido social. Así, Wilberforce —al que se llegó a denominar la conciencia del primer ministro— fomentó la educación de los necesitados y, sobre todo, desarrolló una extraordinaria labor para lograr la erradicación de la esclavitud. No fue una tarea fácil, ya que chocaba con intereses económicos obvios, pero en 1807 consiguió la prohibición británica del comercio de esclavos y en 1833 se declaró la abolición de la esclavitud en la totalidad de los territorios británicos. El único país que se había adelantado a Inglaterra en la abolición de la trata había sido Dinamarca, en 1792, y también apelando directamente a los principios contenidos en la Biblia.

http://www.interrogantes.net/Cesar-Vidal-La-lucha-...
41 bacon, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:38
"Ya no se encuentra quien ponga en duda que la Iglesia Católica ha tenido una poderosa influencia en la abolición de la esclavitud; es una verdad demasiado clara, salta a los ojos con sobrada evidencia para que sea posible combatirla. M. Guizot, reconociendo el empeño y la eficacia con que trabajó la Iglesia para la mejora del estado social, dice: "Nadie ignora con cuánta obstinación combatió los grandes vicios de aquel estado, la esclavitud, por ejemplo".

http://www.mercaba.org/Filosofia/Balmes/Protestant...
42 bacon, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:42
"Y ahora bien se puede preguntar a las iglesias protestantes, a esas hijas ingratas que después de haberse separado del seno de su madre, se empeñan en calumniarla y afearla: ¿dónde estabais vosotras cuando la Iglesia Católica iba ejecutando la inmensa obra de la abolición de la esclavitud?"

Jaime Balmes

http://www.mercaba.org/Filosofia/Balmes/Protestant...
43 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:44
# 39 bacon

La causa fue que los estados del Sur querían separarse. De acuerdo, pero ¿me puede explicar porqué querían separarse los estados del sur?.

La prioridad de Lincoln fue mantener a Estados Unidos como un solo país. Tras las pérdidas iniciales de las primeras batallas, tuvo que reconocer que el desarrollo de la guerra, sólo podía cambiarlo haciendo de la guerra una batalla contra la esclavitud y así podría obtener apoyo para la Unión tanto en el interior como en el exterior. Consecuentemente, el 11 de enero de 1863, segundo año de guerra, dio a conocer la Proclama de Emancipación, que otorgaba libertad a todos los esclavos en áreas aún controladas por la Confederación.

http://es.wikipedia.org/wiki/Guerra_de_Secesi%C3%B...

Y que quede claro, para no repetir por enesima vez en un debate con usted y sus correligionarios batallas de "fantasmas", que yo no digo que la abolición de la esclavitud fuese la única causa de la guerra de Secesión, pero si digo que tuvo una importancia muy grande.
44 bacon, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:45
"A pesar de la creencia de Montesquieu en los principios de la democracia, no consideraba que toda la gente fuera igual. Montesquieu admitía la esclavitud. También pensaba que las mujeres eran más débiles que los hombres y que tenían que obedecer los mandatos de sus maridos. De todos modos, también consideraba que las mujeres contaban con la habilidad para gobernar. "Es contrario a la razón y contrario a la naturaleza que las mujeres sean amas en su hogar... pero no para que ellos gobiernen un imperio. En el primer caso, su débil situación no les permite ser preeminentes, en el segundo caso, sus considerable debilidad les otorga más apacibilidad y moderación, con lo cual las ásperas y feroces virtudes, pueden crear un buen ambiente." De esta manera, Montesquieu planteaba que las mujeres eran demasiado débiles para estar al frente del hogar, pero que la calma y la apacibilidad eran atributos útiles en lo que respecta a decisiones de gobierno."

http://montesquieu.pais-global.com.ar/
45 bacon, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:48
"Mantiene Montesquieu ante la esclavitud una posición contradictoria, que nos dice mucho de las dificultades e incongruencias del pensamiento ilustrado. Hay en Del espíritu de las leyes una condena racional de la esclavitud en base al principio de la igualdad natural de los hombres. Los hombres nacen, subsisten y mueren del mismo modo. Su naturaleza es igual, por tanto es conforme al derecho natural que los hombres sean iguales. Tal igualdad es la base de la libertad. A ello añade el pensador francés una explícita condena moral del esclavismo. La condición de esclavo es degradante para el esclavo y envilecedora para el amo. Al someter a alguien a la esclavitud reducimos su estatura humana, degradamos su condición. Pero junto a ello, hay asimismo en Montesquieu una justificación despreciablemente racista de la esclavitud de los negros, y casi un intento de explicación ambiental del esclavismo: "Hay países -escribe Montesquieu- donde el calor enerva el cuerpo y debilita tanto los ánimos, que sólo el temor del castigo puede impeler a los hombres a realizar un deber penoso; en estos países, la esclavitud repugna menos a la razón" (E.L., Lib. V, Cap. VII)."

http://www.ub.es/geocrit/geo99.htm
46 mescaler, día 22 de Septiembre de 2009 a las 12:52
Veo que vuelve a aparecer el comentario-guadiana sobre Esperanza Aguirre. Alabado sea Dios.
47 manuelp, día 22 de Septiembre de 2009 a las 13:18
# 45

Lead lleva meses y años exponiendo las diferencias entre la ilustración de tipo francés y la de tipo inglés ó escocés.

Esta fue la Ilustración como la vivieron los británicos. Pero no es la Ilustración que generalmente se asocia con el término. La "Ilustración" se identifica con la Ilustración Francesa, un movimiento que incluye a pensadores que discrepaban entre sí pero que discrepaban todavía más (con la excepción de Montesquieu) con sus contrapartidas británicas. Es notable que las dos Ilustraciones fueran tan diferentes, tanto en sustancia como en temperamento, teniendo en cuenta el gran nivel de interacción entre ambas. Las principales figuras en ambos países se conocían y se visitaban entre sí, se leían, revisaban y hasta se traducían entre sí. Y respetuosa pero firmemente discrepaban entre sí tanto en filosofía como en sensibilidad y en política social.

Tocqueville atribuyó sus diferencias a los distintos papeles asumidos por los intelectuales en cada país.
En Inglaterra los que escriben sobre la teoría del gobierno y los que realmente gobiernas cooperan entre si, los primeros planteando sus nuevas teorías y los segundos enmendando o circunscribiendo las mismas a la luz de la experiencia práctica. En Francia, por el contrario, la teoría y la práctica se mantenían muy distintas y permanecían en las manos de dos grupos muy independientes. Uno de estos se encargaba de la administración real mientras que el otro establecía los principios abstractos que debían regir, según decían, a un buen gobierno; uno tomaba las medidas rutinarias adecuadas a las necesidades de cada momento, el otro establecía leyes generales sin pensar nunca en su aplicación práctica; un grupo conformaba el curso de los asuntos públicos, el otro el de la opinión pública.
Había otras poderosas razones para las disparidades entre las Ilustraciones Francesa y Británica; el muy diferente sistema político y social en los dos países, la diferente relación de la monarquía con la aristocracia y de la aristocracia con la clase media, el diferente papel de la iglesia en el estado, y la diferente naturaleza de la misma iglesia. Pero no menos importantes eran las diferencias filosóficas que subyacían en la observación de Tocqueville. Donde la idea británica de la compasión se prestaba a una variedad de políticas prácticas de mejoramiento para aliviar problemas sociales, el llamamiento francés a la razón no podía ser satisfecho con nada que no fuera la "regeneración" del hombre.


http://www.liberalismo.org/articulo/46/13/idea/com...

Vamos que los ilustrados franceses eran directamente totalitarios.
48 DeElea, día 22 de Septiembre de 2009 a las 13:50
La única diferencia entre una y otra es que la británica siempre fue una “ilustración” de la elite oligárquica y plutocrática y la francesa (seguramente promovida por los primeros para debilitar el poder francés) con los jacobinos fue o termino siendo una más de índole democrático. En uno se engendro y degeneró en dictadura de las Elites y en el otro en las de las multitudes o las masas. Ambas sin embargo igual de revolucionarias, ambas igual de demagógicas, ambas en contra del sentido real de la tradición y de la autoridad moral que esta por encima de la política y de los “intereses” personales o de grupo. Y es este sentido de la autoridad moral por encima de sus intereses políticos o comerciales lo que llamaron “Totalitarismo” y contra lo que se revolucionaron. No era pues exactamente contra las monarquías contra las que se levantaban sino contra lo que sujetaba a todo poder político subjetivo e interesado. El ideal y la tradición Católica.

Eliminada esta les fue fácil crear sus propias “morales” en las que justificar sus inmorales actos


49 DeElea, día 22 de Septiembre de 2009 a las 14:23
Había pensado en Don Pío para que nos tradujerá y resumierá en una pequeña síntesis estos enlaces que pongo.

Bueno la verdad es que estaba pensando en Bacon, pero lo cierto es que tampoco quiero abusar de la amabilidad y del tiempo libre de nadie. Por eso si alguien quisiese resumir y sintetizar estos enlaces tal vez podríamos descubrir alguna cosilla interesante.

Mas que nada por que en mi traductor de Google se ha instalado un indio que le da de lo lindo al agua de fuego.

http://www.enotes.com/major-acts-congress/southwes...


http://www.enotes.com/major-acts-congress/compromi...


50 Hegemon1, día 22 de Septiembre de 2009 a las 14:24
36# Manuelp:

Estoy de acuerdo con usted. Los juicios de valor sobre lo que dice usted de las verdaderas intenciones de la Guerra de Secesión con respecto a la libertad de los negros no demuestran nada. No distingo entre sus juicios de valor y los mios. Ninguno de los dos demostramos lo que pretendemos....al parecer.

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