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¿Condena usted el franquismo?
30 de Noviembre de 2007 - 08:24:17 - Pío Moa
Esta trampa para elefantes, que tanto miedo causa al PP, es muy fácil de desactivar, pero si no se hace con energía y despliegue de medios, siempre tendrán ventaja los tramposos (por describirlos con suavidad). Ayer, en la conferencia de Nuevas Generaciones del barrio de Salamanca, un periodista de un diario ultramanipulador de extrema izquierda –por desgracia no hay una izquierda normal en este país: UP y D y Ciutadans son de momento minorías muy pequeñas–, preguntó si los presentes, Isabel San Sebastián, García de Cortázar y yo, o Nuevas Generaciones, condenábamos el franquismo. Yo me iba ya, con prisas, e improvisé la siguiente respuesta: “No condeno al franquismo porque libró a España de la revolución, de la guerra mundial y de un nuevo intento de guerra civil que fue el maquis. Estoy más bien con Marañón y con Besteiro, que aceptaban aquel régimen, con todos sus defectos, porque salvaba al país de algo mucho peor. Y de la izquierda, la que me parece respetable es la de Besteiro, no la de Largo Caballero o Prieto. Y ustedes, ¿condenan al Frente Popular? ¿Condenan las checas?”.
Amplío aquí la respuesta: “No pienso en modo alguno enrolarme en el amplio coro de antifranquistas que une en un haz, en un fascio, a Josu Ternera, a Otegui, a Carod, a Ibarreche, a Maragall, a Zapo, al portavoz de la corrupción y el terrorismo gubernamental Rubalcaba… No, no pienso agregarme a ese coro que condena al franquismo y lucha contra él cuando ya no existe. A ese coro que no condena, en cambio, las quemas de iglesias y bibliotecas, preludio del holocausto de clérigos y creyentes; que no condena la insurrección guerracivilista del 34; que no condena el proceso revolucionario abierto por el Frente Popular, y otros hechos que fueron, precisamente, los causantes de la guerra civil y la dictadura franquista. No me uno a quienes imponen una ley totalitaria y golpista que exalta a los asesinos de las checas, tipo García Atadell, denigra en la misma proporción a los inocentes como Besteiro y derruye las bases de la convivencia en libertad. Esa gente que con el pretexto del antifranquismo está socavando la independencia judicial, intentando meter en la cárcel a los discrepantes, y con su “memoria” absolutamente perturbada está liquidando la herencia de la transición y la democracia real que todavía tenemos.
“Cierto, habría sido preferible una democracia a la dictadura autoritaria (no totalitaria) de Franco, pero para que haya democracia tiene que haber demócratas, y tras la devastación intelectual, moral y política causada por el Frente Popular, casi todo el mundo había dejado de creer en la democracia en España. Una situación a la que nos están llevando de nuevo los enterradores de Montesquieu, los políticos tipo Filesa y GAL, ahora compinchados con los terrorismos y los separatismos, y todos ellos, eso sí, muy “antifranquistas”.
“No condeno el franquismo porque de él y no del antifranquismo –totalitario y terrorista en su mayoría–, de la paz y prosperidad legadas por el franquismo, han nacido la democracia y la monarquía constitucional que estos antifranquistas retrospectivos están echando abajo”.
Veo ahora que el periodista sinvergüenza escribe que “tuvo miedo de una agresión” porque mis palabras fueron aplaudidas por los asistentes al acto, cuando a él no solo se le permitió expresarse, sino que se me indicó que permaneciera en el acto unos minutos más, cuando ya me iba, a fin de contestar a su pregunta. Este tipo de envenenadores profesionales de las conciencias, que tanto denunció Besteiro, predomina hoy en los medios de masas. Y su responsabilidad es enorme.
Insisto: a nuestra generación se le presenta un desafío muy grave, que debemos resolver. Es preciso responder con la máxima energía para frenar el proceso que nos lleva a la liquidación de las libertades y de la misma España. Generación miserable la que lo consintiera o se arrugase ante los perpetradores del crimen.
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YA ESTÁ LA CUENTA PARA RECAUDAR FONDOS A FIN DE INSERTAR EN LA PRENSA EL MANIFIESTO. LA CUENTA, EN EL BANCO DE SANTANDER, PLAZA DE CASCORRO 23, MADRID 28005, A NOMBRE DE MOSAND 2007 ES: 0049 5104 15 2516056920. Como veis, ¡es una tercera cuenta!, fallo debido a inexperiencia en cuestiones burocráticas (el dinero recaudado en las otras dos pasa a esta).
IMPORTANTE: AL HACER EL INGRESO INDICAR QUE ES PARA "MANIFIESTO VERDAD HISTÓRICA".
Si además de firmar el Manifiesto (más de 5,000 firmas ya), colaboras económicamente (necesitamos en torno a 20.000 euros), lo copias y difundes en tu entorno, también si lo discutes o formas algún círculo para darle mayor difusión, estarás haciendo algo muy importante: expresarte y ejercitar tu libertad, único modo de defenderla. Los liberticidas cuentan con tu pasividad. No les hagas el juego.
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Vstavai insertó, días atrás, creo que merece muy amplia difusión:
CARTA ABIERTA DE UN CHARNEGO A UNOS CATALUFOS
Hace unos días, en un bar, oí cómo despotricaban tres de ustedes sobre muchos “charnegos” que habían venido a Cataluña porque en su país no tenían qué comer, y aquí se llenaron la barriga, y en vez de estar agradecidos se mostraban soberbios y descontentos. Como acababa de leer una encuesta entre escolares, en la que muchos de éstos no querían ser españoles porque sus maestros, ¡menudos maestros!, les decían que España era un país atrasado y pobre, sentí deseos de soltarles a ustedes unas cuantas verdades. Me contuvieron dos realidades: en primer lugar, la dificultad de que nos entendamos, porque manejamos conceptos básicos distintos; y en segundo lugar la violenta agresividad que manifiestan muchos de ustedes contra la libertad de expresión ajena, siendo en este caso, además, varios contra uno. Pero si no podría esperar el mínimo de entendimiento civilizado, sí puedo exponer algunos datos útiles para tantas personas a quienes ustedes se empeñan en embrollar con sus disparates.
Mis padres vinieron a finales de los años 50 de una aldea de Orense a Barcelona, donde yo he nacido. Nunca tuvieron la menor idea de estar trasladándose de un país a otro, sino de una región a otra de un mismo país, de una misma nación. Entre ellos hablaban corrientemente gallego, pero tampoco tuvieron el menor problema para entenderse con los catalanes en el idioma común español. Y siempre se sintieron en su casa en Cataluña, tal como los catalanes se sienten en su casa en Galicia, o en Canarias o en Andalucía, aunque algunos de ellos –los catalufos o nacionalistas– pongan gestitos ridículos haciéndose los extraños o los superiores. Y yo, nacido aquí, no voy a tolerar que me hagan sentir extranjero o agradecido, a mí o a mis padres.
Mis padres vinieron aquí porque en aquel entonces había en Galicia menos trabajo (no hambre ni mucho menos), y su mejora económica se la han labrado con su sudor, no la deben a ninguna limosna, y menos de gente como ustedes. Por el contrario, de gente como ustedes recibieron algún que otro desaire al que han sabido contestar con dignidad o, simplemente, haciéndoles el caso que en general merecen, es decir, ninguno.
Hace ya largo tiempo que el nivel de ingresos per capita se ha igualado bastante en España, y, quitando algunos matices, en cualquier región se vive con desahogo y de manera muy parecida (ustedes sostienen que es gracias al dinero que el estado le quita Cataluña, tiene gracia su soberbia). Barcelona prosperó mucho, y con ella toda Cataluña, y el resto de España, por el carácter emprendedor y pionero de muchas de sus gentes (la célebre industria conservera gallega debe mucho a los empresarios catalanes, por decir algo) y también por la protección que se le otorgó desde Madrid y por el mercado del conjunto del país. Es decir, hubo una simbiosis entre la industria barcelonesa y el resto. Tanto deben otras regiones a Cataluña como a la inversa. Este hecho no borra otro menos agradable, y es que aquel proteccionismo excesivo desde Madrid frenó la competencia y dificultó la expansión industrial de otras regiones. Hasta que la abolición del Arancel Cambó –y Cambó era un nacionalista catalán–, a principios de los sesenta cambió el panorama y facilitó un gran avance en los niveles de producción y consumo de todo el país.
Yo distingo bien entre catalanes y catalufos, y entre Cataluña y Catalufia, y también constato la nefasta influencia de ustedes sobre los demás. Los catalufos –o nacionalistas, separatistas en el fondo–, no son los creadores de la riqueza catalana, sino los que han aprovechado esa riqueza, con mentalidad de nuevos ricos, para tratar de infundir al catalán de a pie una soberbia perfectamente idiota y un complejo de inferioridad a algunos venidos de otras regiones. Su técnica, la misma de los nazis, eficaz, pero miserable: el narcisismo por un lado (“somos superiores”, hoy no se atreven a decir que son una “raza superior”, como hacían antaño, pero se les entiende) y el victimismo por otro lado (“no podemos subir tanto como quisiéramos porque España o Castilla nos pone plomo en las alas y siempre nos está perjudicando”).
Tampoco han contribuido ustedes nada a las libertades de que todavía disfrutamos. En cambio nunca dejaron de parasitar la democracia con sus insidias, exigencias y rencores inútiles, con sus imposiciones chulescas, su bilis y sus ofensas contra sus compatriotas de otras regiones, unas veces agresivas, otras en plan hipócrita, sus pequeñas pero muy significativas violencias, sin descartar el terrorismo, con sus “diálogos”, como gustan llaman al compinchamiento con ETA, a ver qué nueces cosechan, y sobre todo con su incansable siembra de ese degradante victimismo y narcisismo del que hablaba.
Miren, catalufos: ustedes siempre han sido una plaga para Cataluña. Ustedes han contribuido mucho al resentimiento y las convulsiones del siglo XX. Unas veces se aliaban con los pistoleros anarquistas, otras se peleaban con ellos, pero siempre atacaban a las libertades. Ustedes atacaron el sistema liberal de la Restauración y ayudaron a destruirlo y a provocar la dictadura de Primo de Rivera, que tan bien acogida fue en Barcelona. Luego, ante la dictadura, ustedes no hicieron nada, quitando el irrisorio esperpento de Macià en Prats de Mollò. Pero su inhibición, vergonzosa para ustedes, fue una bendición para Cataluña, que prosperó como nunca antes. Después, durante la II República, ustedes se alzaron contra la legalidad, trataron de lanzar a los catalanes a una aventura criminal, a una guerra civil, y los catalanes les rechazaron aquel 6 de octubre de 1934. Y cuando la guerra en 1936, ustedes presidieron el peor período de crímenes y robos que haya vivido Cataluña en toda su historia, y traicionaron de paso a sus propios aliados anarquistas, comunistas y socialistas.
Llegó la dictadura de Franco, a la que ustedes, catalufos, contribuyeron con sus provocaciones, traiciones y manejos, y nuevamente les faltaron a ustedes arrestos para luchar, y nuevamente Cataluña prosperó, sobre todo cuando se eliminó el famoso Arancel, que parecía proteger la industria catalana y en realidad la estorbaba, como estorbaba la de toda España. Si quitamos algún que otro gesto testimonial, solo muy al final del franquismo se unieron ustedes… con los comunistas y terroristas, así de demócratas eran. ¡Verdaderamente, señores! Su historia sería una deshonra para Cataluña si ustedes de verdad la representasen, como pretenden.
Ustedes no paran en su reivindicación del idioma catalán, y me parece muy bien, menos por dos cosas: que llenan ustedes este idioma con una propaganda y una literatura ínfimas, muy mal favor le hacen a la lengua; y porque oponen el catalán al llamado castellano, que es en realidad el español común, que nos une a todos y nos permite comunicarnos con cientos de millones de personas más. El idioma que también han ido formando tantos catalanes desde hace siglos. El idioma en que se ha escrito la mayor parte de la literatura catalana, muy posiblemente la de más valor. Ustedes se quejaban con razón de la mutilación que suponía excluir el catalán de la vida oficial bajo el franquismo (aunque bien poco hicieron por resistirla), y ahora imitan ustedes al franquismo a la inversa y mutilan una parte fundamental de la cultura catalana, so pretexto de que el español común no es idioma “propio de Cataluña”.
No, ustedes no representen a Cataluña ni a los catalanes: son más bien un desastre para ellos. La historia de ustedes, al contrario que la de Cataluña, es estéril y vergonzosa, y su habilidad principal ha sido la siembra de vientos que han terminado ya varias veces en tempestades. Me gustaría que reflexionasen, pero no soy optimista: persistirán en sus provocaciones, falsedades y violencias. Pero deben saber también que encontrarán una resistencia creciente.
F. N. S., economista.
Comentarios (279)
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51 IckeOoch, día 30 de Noviembre de 2007 a las 11:57
Y si una furcia (putta), no hubiera cagaddo a carrillo, no habría Paracuellos. Se ve la hipocresía del asturiano?
52 sinrocom, día 30 de Noviembre de 2007 a las 11:58
O sea asturovi, que la memoria histerica, (porque esta hecha por histericos), se mencionan todas las victimas republicanas, que fueron fusiladas por el movimiento, pero aquellos anarquistas sanguinarios que fueron aniquilados por otros republicanos, no hay que mencionarlas porque segun tu, te sientes traicionado...
Creo que ya es tiempo de que vayas pidiendo una cita, y ya sabes a que especialidad me refiero.
53 bremon, día 30 de Noviembre de 2007 a las 11:58
1)-Yo tampoco condeno a Franco, porque con su ejército impidió que España fuese un apéndice mortífero del comunismo para toda Europa, una vez diezmada España con la mayor crueldad
2)- “Soy de la opinión, hace ya años, que el ‘periodista’ español es elemento cardinal sobre el que pivota la mentira institucional, la corrupción y hasta el ‘crimen de Estado’.
Salvando las honrosas excepciones, que en cualquier caso también son acusados de herejes desde el púlpito oficioso del gremio.TheFlash
3)- “Este tipo de envenenadores profesionales de las conciencias, que tanto denunció Besteiro, predomina hoy en los medios de masas. Y su responsabilidad es enorme”. Pio Moa.
4)- De nuevo otro Frente Popular envenena al pueblo, le inocula odio contra España, contra Dios, contra la cultura y añora las checas y Paracuellos.
Los periodistas que se han adueñado de lo correctamente político, arrastran de nuevo a parte del pueblo a las resucitadas trincheras del odio.
La Historia les tendrá presentes como carroñeros, no como pacificadores y menos como amantes del canto de los ángeles: paz en la tierra, no llamando satánicamente paz, a los odios
54 IckeOoch, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:04
El asturiano era el que el otro día defendía que una Diputada venezolana (chavista) y sus sicarios, agredieran en un estudio de TV a un presentador o locutor, amén de destrozar el mobiliario. El asturiano la justificaba, porque, decía, estaba defendiendo el honor de su hijo muerto.
Veamos:
La Diputada venezolana chavista no es más que una delincuente.
El presentador o locutor agredido había publicado un libro en que el hijo de loa Diputada delincuente no salía muy bien parado (el hijo era otro delincuente, muerto mientras delinquía).
Por esa regla de tres, ayer tenían que haber agredido a Pío Moa, dado que dio una conferencia, y no trata muy bien a los Pasionarios.
El asturiano, en esos comenterios, hace Apología del Delito contra la Libertad de Expresión.
Sin careta, y sin disfraces, Carrillo (asturiano) siempre será Carrillo.
Y si se pone peluca de vieja, y tacones, no cambia. La mona (el simio) asturiano siempre será el mismo.
55 jlh, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:05
Asturovi:
No se si será hipocresía lo de Pío Moa preocupándose por los izquierdistas asesinados por izquierdistas, lo que sí se es que es el único que se preocupa de ellos.
Porque vosotros, con tal de que triunfe la izquierda sobre la malvada derechona dais por buenos todos los asesinatos de izquierdistas a manos de izquierdistas (que son muchos).
Es una muestra más de que los izquierdistas sólo sois miembros de una secta, y sois incapaces de decir nada en contra de lo que digan los lideres de vuestra secta, incluso de protestar por el asesinato de sectarios como vosotros.
56 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:06
Yo no sé muy bien si el problema es que no saben leer o no saben comprender, o unicamente intentan manipular las palabras ajenas.
Ickeooch: ¿Sabes diferenciar entre culpa y responsabilidad? Yo no dije que Franco fuese culpable. Insinué en todo caso, que podía ser responsable. Ni siquiera lo afirmé, sino que podría atribuírsele responsabilidad en ello, como uno de los responsables de la guerra civil y con ello, responsable de todos los crímenes que conllevó, de uno y otro bando. Pero culpable y responsable no son sinónimos, precisamente. Y una vez puede ser un error, pero ya van varias veces que se me acusa de que dije que Franco fue culpable de Paracuello. Pues no, lo que dije es que a Franco PODÍA considerársele responsable. Y ese podía no es tampoco una afirmación rotunda.
2) Sinro, si no lo entiendes, lo mismo.
Vamos a ver, el problema es la intención con la que gente como Pío Moa y otros utilizan a las víctimas anarquistas de la persecución comunista. Vienen a utilizar a las víctimas anarquistas contra los propios anarquistas, y esto yo creo que es algo que ni los anarquistas ni siquiera las propias víctimas anarquistas estarían de acuerdo. Con la utilización torticera de las víctimas por los franquistas.
No te preocupes por que se callen las víctimas anarquistas, que esto no es así. Se denuncian, claro está. Pero no para gloria, loor y argumentos de los franquistas, sí para escarnio de stalinistas, pero sin estar dispuestos a ser utilizados, también, después de muertos.
En lo demás, pasando olímpicamente de sus alusiones. No me interesan.
57 Fernan3, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:07
El suicidio de España
¡El sistema electoral, estúpidos!
Por Enrique de Diego. (El de antes de la deriva que lleva ahora en su campaña contra los "conspiranoicos". En fin, hay al que le gusta "quemarse a lo bonzo" con tal de autoafirmarse en que el enemigo es el "terrorismo islamista radical", como si lo hubiera "moderado")
Cuando las generaciones futuras estudien la demolición de España, les resultará incomprensible que una nación con alta renta per cápita. con libertades personales reconocidas, incluso con tradición de más de cinco siglos, llegara a su autodestrucción. El concepto de suicidio es el más apropiado, pues no ha sido efecto de causas externas, sino internas, conjunto de acciones o conjuctas perjudiciales perpetradas por los propios españoles, tanto por quienes querían dejar de serlo, como por cuantos deseaban mantener la convivencia común. Este suicidio ha sido envenenamiento lento, proceso agónico prolongado, sin que la dolencia originaria fuera letal de necesidad. Hubo grave y notorio error médico. Es la deriva, incluso la gratuidad del óbito, lo que sorprende y enerva.
En justicia, cabe decir que la sociedad española se ha resistido, con ejemplos encomiables de bravura y coraje, a esa caída en el abismo, a esa ruptura, sin poder evitar lo que, en todo momento, ha tenido el fatalismo de lo inexorable.
Esas generaciones futuras no encontrarán explicación alguna en los medios de comunicación, en las tesis doctorales o en las películas, porque los "nuevos clérigos" se han dedicado —también en esto— a cegar y desarmar a la sociedad. Periodistas, artistas y docentes se han instalado en estrategias de ocultación y engaño, para adormecer a los ciudadanos corrientes. Éstos han de destinar su tiempo al trabajo y la familia, sin resquicio para consagrarse a la generación, el debate o la divulgación de ideas, más allá de su círculo cercano. Éstos, en propiedad, nuevos clérigos, que se autoconceden la capacidad para liderar moralmente a la sociedad, han extendido en las últimas décadas un tupido entramado de consignas, tópicos y prejuicios, sublimados a través de explicaciones románticas, en una exitosa estrategia de camuflaje, para esconder su auténtica motivación: la captación de trozos cada vez más grandes del presupuesto público, o de concesiones administrativas en el caso de las empresas periodísticas.
Los ciudadanos corrientes —quienes pagan impuestos y sacan adelante a la sociedad— han de tener la sensación de que han asistido al suicidio de España como espectadores indefensos de un drama que les concernía y en el que se les ha hurtado el papel de protagonistas, al que tenían derecho. La inevitabilidad del proceso es sensación extraña, frustrante, mas del todo correcta. Aunque esos ciudadanos han mostrado un inusitado interés por mantener la convivencia nacional, el marco en el que han tenido que desenvolverse estaba trucado. Han sido víctimas de una trampa. Mal establecidas las reglas del juego, no puede hablarse de efectos perversos en el resultado, sino de lógica implacable.
El suicidio de España es la consecuencia de una ley electoral nefasta, que entregó de partida el poder de la nación a quienes querían destruirla. Las generaciones futuras, cuando indaguen en los motivos de nuestro fracaso patrio, encontrarán abrumadoras montañas de papel prensa con eruditas discusiones esencialistas, cordilleras de almibarado romanticismo, mas sólo hallarán anecdóticas referencias a la necesidad perentoria de reformar una ley electoral que, de manera inequívoca, ha llevado a la nación, a la inmensa mayoría de los ciudadanos, por una deriva indeseada. A ella se han resistido admirablemente hasta que las fuerzas han quedado exhaustas. Ninguno de los partidos, y específicamente ninguna de las dos grandes formaciones nacionales, ha planteado una reforma imprescindible para evitar un desastre que, en muchos aspectos, resulta tan dramáticamente gratuito. Luego veremos por qué a los partidos no les ha interesado ni tan siquiera debatir sobre la cuestión.
El suicidio de España es originario, está implícito en el pacto inicial de la transición. Éste ha funcionado, en ese sentido, como un big bang, íntimamente ligado al mantenimiento de la institución monárquica como piedra angular del andamiaje institucional; a la consiguiente necesidad de pasar de la legitimidad franquista originaria a la democrática. La monarquía para sostenerse precisa dotarse de una aristocracia, de modo que la suerte de ambas queda ligada. La aristocracia tradicional de los títulos fue desechada. No ha habido Corte en el reino de España. La nueva aristocracia han sido los partidos políticos. Con el inicio de la transición se pusieron en marcha fuerzas centrífugas. Big bang, la metáfora es adecuada porque la clase política generada, con el catalizador de las autonomías, ha sido siempre expansiva, necesitada de incrementar su oficina de colocación, sin una concepción de limitación del poder. El autogobierno ha sido tentación irresistible. El nacionalismo siempre ha resultado rentable. Nueces ha habido en demasía. Por eso se ha sacudido tanto los árboles.
Entregado el poder, por mor de la ley electoral, a los nacionalismos, acicateados éstos a obtener más poder para aumentar su botín, las fuerzas centrífugas no han tenido diques en su lógica imperiosa. La agonía de España ha sido lenta, porque así lo han querido los ciudadanos, resistentes al infortunio, mas nunca tuvieron oportunidad alguna de vencer, ante un pacto elaborado en las alturas. Quizá no se supo adoptar otras decisiones, de seguro las tomadas lo fueron con la mejor de las intenciones, incluso puede que se abrazaran, con entusiasmo, dentro de lo posible. Podría aducirse a España aquello del refranero de que ella sola se murió y entre todos la mataron. No se trata de buscar culpables, ni tan siquiera de dirimir responsabilidades, pues ello se movería en el terreno de lo subjetivo, y propiamente de lo romántico. Demasiadas diabolizaciones ha habido en las últimas décadas. No pocas encarnaciones del mal, de cuya jubilación se esperaba el regreso a cordura. Tampoco se pretende establecer teorías conspiratorias, que ahorman los hechos a tesis preconcebida. Tenemos experiencia de las consecuencias de unas medidas que, en su momento, pudieron considerarse adecuadas, incluso no contar con oposición resaltable. Podemos movernos en el terreno de lo objetivo para buscar las causas de los efectos. La ecuación resultante es la siguiente: monarquía, más clase política expansiva, más nacionalismos, más Ley d’Hondt, con circunscripción provincial, igual a suicidio de España.
58 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:08
jlh.
Falso, lo que usted dice.
Puede pasarse por ejemplo, por los Foros de A las Barricadas.
O por los de la Fundación Andrés Nin.
Allí podrá ver usted como se "callan" los crímenes comunistas. Lo que no estamos dispuestos es que además de sufrir los crímenes comunistas, estos sirvan como argumento contra nosotros.
59 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:11
Ickeooch
Le insisto nuevamente en que intente mejorar su comprensión lectora, o que se compre unas gafas nuevas.
En general, su comentario está redactado de una forma sectaria y poco objetiva.
Y aunque haya nacido en Asturias, como Pasionaria, o como Prieto, los tres tienen muy poco que ver con Asturias. Carrillo vivió toda su vida en Madrid, así que si quiere insultar a alguien, insulte a los madrileños.
60 IckeOoch, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:12
A los Pasionarios, lo que les da pena, no es que a Pío Moa le denuncien por sus libros. Lo uqe les da pena, es que no vayan los Diputados-pasionarios a sacudirle acompañados de sus sicarios al lugar donde dé las conferencias.
Y lo que les duele, es que no est´n otra vez las chekas en pleno funcionamiento, para meter allí a los Moa, Vidal, Losantos,... Letizia, Felipe,... sinrocom, Sherme,... y de paso a Anguita, Rosa Díez, Rosa Aguilar,...
Genocidas natos, estos Pasionarios.
61 jlh, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:12
Asturovi:
Me ha interesado especialmente eso que has dicho de que “No te preocupes por que se callen las víctimas anarquistas, que esto no es así. Se denuncian, claro está.”
¿Me podrías poner ejemplo de esas denuncias de anarquistas contra sus asesinos socialistas? Porque yo no tengo noticia de ninguna, y me extraña, porque con lo de la memoria histórica deberían aprovechar a reivindicar, pues estoy seguro de que el psoe les escucharía y apoyaría.
62 gaditano, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:15
Un poco de memoria contra la (DES)"Memoria Histórica":
13 de Julio de 1936.Gobierna el Frente Popular.¿Hay democracia, hay libertades,hay respeto a las personas con independencia de creencias etc...? De madrugada una camioneta sale del centro neurálgico de la seguridad republicana. La manda un capitán de la Guardia Civil,Condés, perteneciente a la élite del sector más fanatizado de las fuerzas de seguridad. Entre varios guardias de asalto va un pistolero profesional, guardaespaldas personal del "moderado" socialista Prieto. Llegan al domicilio de José Calvo Sotelo, líder en el Parlamento de la oposición monárquica y hombre de elocuencia destacada en denunciar no tanto lo que la República tiene de verdaderamente "republicana", sino de protorrevolución comunista totalitaria. Entran en la casa tras alejar a los escoltas del político, que le han sido cambiados por orden del gobierno republicano hace poco, y a los que se ha advertido de que deben inhibirse en caso de que Calvo Sotelo sufra un atentado. Esta orden a los escoltas se la han revelado al político amigos íntimos y un sacerdote. Sabe, por tanto, que desde instancias muy altas republicanas se contempla su asesinato. Quizá por ello, por el temor a ser asesinado en su propia casa ante su familia si se resiste, accede a subirse a la camioneta de la dirección general de seguridad.
Enriqueta Grondona, su angustiada esposa, le ve salir y consigue acceder a un teléfono del edificio,porque estos representantes del Estado de Derecho(?!)republicano han arrancado los cables del teléfono de su hogar. Habla con Alonso Mallol, Director General de Seguridad de la República. Mallol niega saber nada de una orden de interrogatorio a Calvo Sotelo.Pero ante la angustia de su esposa pronuncia el más cruel y sarcástico de los comentarios:"¿Y como es que ese señor, con lo inteligente que dicen que es, se ha dejado engañar de esa manera?". Es el TONO de burla cruel del jefe de la Seguridad republicana el que hace que Enriqueta suelte el teléfono y se desplome sin conocimiento en el suelo. En esos momentos, el pistolero Luis Cuenca ya ha disparado en la nuca a bordo de la camioneta a Calvo Sotelo, cuyo cuerpo es arrojado a la entrada del Cementerio. La camioneta vuelve a la dirección General, se lava la sangre, se informa a los superiores y se ordena a los guardias no politizados, como Aniceto Castro, que lo han vivido todo, que guarden silencio por la cuenta que les trae. Condés, el capitán de la camioneta, y Cuenca, el cobarde asesino, informan a su mentor, Indalecio Prieto, quien los ENCUBRE ante las investigaciones judiciales iniciadas.
Esa era, para su desgracia, la República, cuya versión disney nos quieren vender ZP y estos iletrados o sectarios que pululan por este blog.
La conversación de Enriqueta Grondona con Alonso Mallol la conozco directamente a través de la ya fallecida Enriqueta Grondona y de su hija Enriqueta Calvo-Sotelo, entre otros testimonios familiares.
63 jlh, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:15
Asturovi:
Si los crímenes los cometieron los comunistas, cualquier argumento contra los criminales perjudicaría sólo a los comunistas. Así que no tengan miedo en denunciarlo, y estén seguros de que cualquiera de que condene los crímenes sólo perjudicará a los comunistas.
Por tanto, el psoe también estará dispuestos a apoyarles en sus reivindicaciones contra los comunistas, pues el psoe tampoco tendrá nada que perder con ello.
64 IckeOoch, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:16
Carrillo ¿no era de Gijón?
Gijón ¿no está en Asturias?
Carrillo ¿no dijo que era una "leyenda urbana" que hacía mucho se había tenido que ir de Asturias? Y no sólo se tuvo que largar de Astirias, sino de España. Felón.
¿Quién dice ser asturiano en este Foro, y dice ser una "leyenda urbana", y dice haberse tenido que ir de Asturias hace muchos años?
Igualito que Carrillo. ¿coincidencia?
65 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:17
Vamos a ver, no son denuncias "legales", "jurídicas", ante un juzgado. Porque tampoco tendría ningún sentido.
Pero por ejemplo, sí se han solicitado la revisión de los juicios franquistas contra Salvador Puig Anti y Granados y Delgado. Y se ha rechazado con argumentos falaces y juridicistas. Se seguirán intentando.
Respecto a la denuncia de los crímenes comunistas. Puede usted leer a cualquier autor anarquista (Por ejemplo, Abad de Santillán, "Por qué perdimos la guerra", o la recopilación documental de Peirats, "La Cnt en la Revolución Española), Puede pasarse por cualquier página anarquista (A las Barricadas) o poumistas (Fundación Nin). Allí encontrará numerosos temas al respecto, a parte de numerosas discrepancias y enfrentamientos internos, claro está.
66 IckeOoch, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:19
Aquí los únicos que tienen que pedir perdón, son los del PSOE, por su actuación antes y durante la guerra civil.
Los del PCE, mejor que no pidan perdón. Ésos se pueden ir tras cualquier esquina a emular a Zerolo.
Y los anarquistas, a ver si despiertan. Y dejan de soñar con los Reyes magos.
67 00001, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:23
Treinta de noviembre de 2007.San Andrés.Viernes
Sr. Dn.
Pío Moa Rodríguez
Estimado cofrade:
***Me remito a mi post 115 del día de ayer.
En él reprobaba la práctica de desocupados "full time " que no tienen otra misión que desgastar las yemas de los deos en el blog,día y noche,para hurtarnos la voluntad colectiva de insistir en que hay que prever lo que se nos viene encima.
***Uno de ellos,ni come ni duerme,sólo destila sus excrecencias en este lugar.
***Si una vez se dio una profiláxis en este blog,intentémoslo otra vez.
Dios le guarde.
LEÓN NOEL
68 Fernan3, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:29
Del libro "La Constitucíón Traicionada" de Alejo Vidal Cuadras
PROHIBIDO JUGAR CON DINAMITA(1)
ALGUNAS ACLARACIONES SOBRE EL DERECHO
DE AUTODETERMINACIÓN DE LOS PUEBLOS
«Quien ha estado largo tiempo confinado en el papel de menor y ha tenido que dedicar todos sus esfuerzos a la definición y a la defensa de su propia identidad, tiende a prolongar esta actitud incluso cuando ya no es necesaria. Al mirarse a sí mismo, absorto en la afirmación de su propia personalidad y cuidando que los demás le rindan el debido reconocimiento, corre el peligro de dedicar todas sus energías a esta defensa y de empobrecer el horizonte de su existencia, de carecer de grandeza en sus relaciones con el mundo.» Claudio Magris El Danubio.
«El pueblo no puede decidir hasta que alguien no decida quién es el pueblo.» Ivor Jennings, The Approach to Self-Government.
La ceremonia de la confusión
La reclamación del derecho de autodeterminación está de moda. Los nacionalistas y su aparato de propaganda intelectual y mediático han contribuido de manera deliberada e incansable a vulgarizar el término y, tal como es costumbre en ellos, a falsearlo. Con insistencia machacona, en declaraciones conjuntas de carácter solemne, en programas políticos, en artículos de fondo o en debates académicos, la máquina nacionalista de creación de opinión ha introducido en la sociedad española la idea de que el derecho de autodeterminación de los pueblos, del que por supuesto se guardan siempre muy bien de especificar en qué consiste, es un componente democrático irrenunciable de cualquier ordenamiento jurídico presentable, que su ausencia de la vigente Constitución española es un defecto a corregir y que poner en duda tales axiomas revela una actitud opresivamente centralista e irritantemente vulneradora de libertades fundamentales. Estas tesis han sido voceadas por numerosos comentaristas apresurados, teorizadas por determinados eruditos desaprensivos siempre dispuestos a adornarse con perifollos periféricos o a percibir jugosas minutas, e incluso incorporarlas a su agenda por la tercera fuerza política de ámbito nacional en un disparatado ejercicio leninista de auto-negación. La pretensión de confederalizar institucionalmente el Estado, de romper su unidad fiscal o asistencial, de expulsar la lengua común del espacio oficial y público en determinadas comunidades bilingües o de resolver el problema del terrorismo etarra mediante la introducción de un inconstitucional «ámbito vasco de decisión», son aspectos variados de esta implacable operación de subversión ideológica destinada a fragmentar la unidad nacional liquidando el gran pacto civil y democrático de 1978. En cuanto a los dos grandes partidos nacionales, que debieran ser sus más esforzados garantes, parece que han olvidado que, tal como señalara lúcidamente Ortega, los remeros abandonan el barco y el empeño de la boga cuando ven al patrón poco seguro en la fijación del rumbo y del puerto de destino.
Por supuesto, el problema no es nuevo ni exclusivamente español. Las alteraciones traumáticas de fronteras y el alumbramiento, desaparición, agrupación o desmembramiento más o menos violento de Estados preexistentes ha sido un fenómeno habitual en la historia europea del último siglo, invariablemente asociado a acontecimientos cataclísmicos: las dos grandes guerras y el derrumbamiento del Imperio soviético. En la actualidad, asistimos en Europa a una corriente imparable de destrucción de marcos de convivencia amplios que coexiste paradójicamente con la construcción de una Unión de Estados y de ciudadanos de considerable alcance, calado y ambición. En dos planos distintos operan con enorme vigor dos principios contrapuestos, por una parte, el principio racional-democrático de ciudadanía que inspira la profundización, consolidación y ampliación de la Unión Europea, y por otra, el irracional de identidad étnico-lingüística que socava los órdenes constitucionales y la convivencia pacífica en el seno de importantes Estados-Nación democráticos e históricamente asentados. España, sin dejar de actuar con entusiasmo como miembro especialmente activo de la Unión, tiene el ingrato privilegio de albergar algunos de los más notorios y virulentos ejemplos de esta segunda tendencia.
A gran escala, Europa se ha liberado de su viejo demonio familiar de la unificación por la fuerza bajo la égida de una gran potencia hegemónica autopercibida como la representante más cualificada de la cultura universal y de los valores superiores de la civilización. España, Francia y Alemania intentaron sucesivamente la hazaña impulsadas por Dios, por la Razón y por la Raza. Hoy, afortunadamente, Carlos V, Napoleón y Hitler, salvadas entre ellos las obvias distancias, son sólo motivo de recuerdos conmemorativos o de arrepentimientos avergonzados. La Unión Europea constituye una opción decidida por la convivencia armoniosa, solidaria y democrática de pueblos, lenguas, tradiciones y credos enriquecedoramente heterogéneos con el noble e inteligente propósito de realizar juntos tareas que beneficien a todos. Parece como si otro de los grandes experimentos fracasados de vida en común de muchas gentes diversas cubriendo vastos territorios, el Imperio danubiano de los Habsburgo, volviera para insuflar su espíritu amablemente paternal, tolerante y plural a los líderes europeos de finales del siglo XX, recordándoles que es posible articular lo diferente cuando el nexo de unión es flexible y está basado en valores moralmente superiores a la primitiva y degradante identidad tribal.
Sin embargo, y para nuestra desgracia, la otra tentación luciferina del alma europea, el romanticismo esencialista pulverizador de Estados en nombre de la Nación, continúa vigente y cobra renovados bríos. De nada sirven la experiencia histórica acumulada, con sus estelas de horror, de barbarie y de muerte infligidas a poblaciones inocentes a mayor gloria del Volksgeist, ni la observación de los presentes conflictos sangrientos que han desgarrado y todavía laten en los Balcanes, en Irlanda o en el País Vasco, ni, sin llegar a tales niveles de tragedia, la incertidumbre, el desasosiego o las tensiones reinantes en Italia, en Francia y en España en torno a las agresivas políticas disgregadoras de los nacionalismos padano, corso o catalán. La tremenda y siniestra eficacia electoral de la apelación a la identidad étnica, lingüística o cultural, o al imaginario agravio económico o fiscal, induce irresistiblemente a los dirigentes nacionalistas a llamar a la división, a la separación y al enfrentamiento con sus Estados matriz, por democráticos, descentralizados y redistributivos que estos sean. La suprema certidumbre del poder es mucho más atractiva que el humilde fulgor de la verdad.
En este agitado contexto, la exigencia airada del derecho de autodeterminación, de su ejercicio irrestricto y de su inclusión en los marcos legales de los Estados compuestos, como es el caso del Estado español, se ha convertido en una de las principales armas dialécticas de los nacionalismos particularistas en su afán por conseguir la «soberanía» para sus supuestas «naciones». Evidentemente, esta perentoria petición no es más que una maniobra de distracción y un astuto ejercicio de calentamiento del ambiente porque en el momento en que los nacionalistas advierten que son mayoría en las comunidades donde operan, proceden indefectiblemente a una convocatoria unilateral del plebiscito para la independencia, sin esperar a modificación constitucional alguna. La impúdica afirmación del jefe de filas del independentismo quebequés, Lucien Bouchard, de que llamarán al referendo cuando «les conditions seront gagnants» se comenta sola. Ni que decir tiene que la posibilidad de volver a preguntar al pueblo de Quebec si desea su reintegración en la federación canadiense, una vez que la hipotética consulta «gagnant» hubiera tenido lugar, ni se contempla. Los nacionalistas de todas las latitudes, y en esto hay que alabarles el gusto, sólo compran lotería si saben que les toca.
69 Fernan3, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:31
Del libro de Alejo Vidal Cuadras "La Constitución Traicionada" (y 2)
Ahora bien, no es casualidad que, pese a la existencia en el mundo de unas mil quinientas naciones catalogadas en el sentido étnico-cultural, los asientos de las Naciones Unidas estén ocupados por dos centenares escasos de Estados reconocidos, entre los cuales tan sólo una docena presentan, a la luz de esta misma perspectiva, una perfecta homogeneidad. Tampoco es un capricho que el orden internacional ofrezca una indisimulada resistencia a los cambios en el número e identidad de los Estados independientes homologados y reconocidos como tales por el resto. Aunque la asignación de la condición de Estado «viable» carece de precisión y obedece a las causas más dispares, que dotan de personalidad jurídica internacional a San Marino, Mónaco, Andorra, Singapur, El Vaticano o Kuwait y se lo niegan a Quebec, Kurdistán, Escocia o Cataluña, no cabe duda de que los valores eventualmente perturbados por la irrupción de fronteras inéditas, a saber, la estabilidad de la arquitectura jurídica internacional y la organización racional y democrática de la convivencia en el interior de los Estados consolidados, tienen la suficiente entidad como para no incurrir en excesivas alegrías a la hora de andar excitando apetencias secesionistas o anexionistas. Un Estado de nuevo cuño puede ser económica, cultural y demográficamente funcional y, a pesar de ello, su creación aparecer como un disparate de grandes dimensiones. La opción de crear un Estado antes inexistente ha de ser racional, ha de salvaguardar los derechos de las minorías presuntamente afectadas y no ha de quebrar la estabilidad y la paz internacionales. Una viabilidad nacional asociada a la guerra, al hambre, al genocidio o a la alteración grave del orden mundial no merece ser ni siquiera considerada más allá de la mera fantasía especulativa.
Con el fin de salir de la ceremonia de la confusión creada por los nacionalistas valiéndose del concepto de autodeterminación, conviene aclarar una serie de cuestiones relativas al mismo en los ámbitos constitucional, político y ético, para equipar a los ciudadanos con los adecuados instrumentos de análisis frente a la ofensiva doctrinal que pretende ganarlos para la causa soberanista-separatista, privándoles así del amparo del Estado democrático.
70 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:31
No sé si es mucho tiempo, yo llevo año y medio fuera de Asturias, y por motivos laborales.
Ah, y soy Carbayón. Y lo de la "leyenda urbana", es por una polémica política en Asturias por el número de asturianos que tienen que marchar fuera de Asturias a trabajar.
Y no me insulte llamándome Carrilo o diciendo que sea de Gijón.
71 00001, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:34
***
Sr. Astoruvi:
La sola mención de Puig Antich,por circunstancias que me fueron próximas,me produce "repelús".
***Lo único que no le puedo describir es la bala que le entró por un ojo a un empleado del Banco de Santander.
***La axaltación mediática de éste y otros es muy fácil: basta con que no hayan testigos vitales del momento.
***Por cierto,es una forma de construir la llamada "memoria histórica".
Dios le guarde
LEÓN NOEL
72 00001, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:35
...exaltación
73 TheFlash, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:47
Asturovi # 49
“De Pío Moa y de todos los demás franquistas”
Absurdo.
Como bien decía Cristina Losada, Moa los saca de quicio.
¿Qué valor tiene continuar debatiendo nada con quien insiste en llamar a Moa franquista?
Es una letanía de consignas de palmeros incapaces de aceptar un debate sin descalificaciones previas.
No pueden debatir. Les da miedo. No se sienten capaces de contrastar nada.
No importa lo absurdo de la acusación, Moa será franquista un día, al otro terrorista y pasado mañana lo que les pete.
74 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:47
No lo suelo hacer, Leon Noel, pero si le gusta corregir sus mensajes, es Asturovi, no Astoruvi
75 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:48
Para mí, franquista es el que defiende y exalta una y otra vez a Franco. Y eso lo hace Moa una y otra vez. Luego es franquista.
Otra cosa es la etiqueta de historiador franquista o neofranquista.
76 mescaler, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:53
Según el DRAE, "franquista" es el partidario del franquismo. Y franquismo es
1. m. Movimiento político y social de tendencia totalitaria, iniciado en España durante la Guerra Civil de 1936-1939, en torno al general Franco, y desarrollado durante los años que ocupó la jefatura del Estado.
Como Moa es partidario de ese movimiento político y social, ya que, según él, ese movimiento trajo innumerables bienes de todo tipo a España, no creo que sea injusto calificarle de franquista.
77 mescaler, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:56
Sí, ya sé que la Academia es un nido de rojos. Moa habría escrito "de tendencia autoritaria, iniciado en España durante la Guerra Civil de 1934-1939".
78 mescaler, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:57
¿Y es absurdo decir que Moa fue un terrorista? Eso no es absurdo, es una verdad como un templo.
79 lampe, día 30 de Noviembre de 2007 a las 12:58
Bueno, la cosa hoy ha empezado con potencia. Parece que a la gran pregunta de la condena deba ofrecérsele también una gran respuesta en términos absolutos. O sí o no. Moa dice que no aunque también afirma que deben producirse otras condenas al unísono para que se juegue en igualdad de condiciones. Personalmente, no necesito de la condena de la izquierda a sus excesos y desmanes pasados para pronunciarme, como se pide, en términos absolutos que parece que es lo que se pide, en contra del franquismo. Si es así, sí lo condeno. Si comenzamos a matizar, las respuestas no me parecen tan simples.
80 mescaler, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:01
Y no, a mí Moa no me saca de quicio. Le soporto como al típico abuelo Cebolleta, con sus chocheces diarias, pero a quien en el fondo quiero. Además, en su descargo hay que decir que militar en una organización criminal debe provocar alteraciones mentales permanentes.
81 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:02
A mí me ha sacado un poquito de quicio el día del comentario sobre Fernando Fernán Gómez, por su mal gusto y pésima educación.
82 lampe, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:04
Al matiz, entonces. El franquismo como creador de las clases medias: Discutible en la medida en que no puede atribuirse la responsabilidad creativa de la estructura social a un régimen político. Que favorezca ese desarrollo con medidas, por ejemplo, de liberalización económica desde los 60, sí. Que cree algo como una clase social, no. En esa creación que en última instancia no corresponde a nadie están todas las tendencias sociales ni planeadas y espontáneas que genera la propia dinámica de la sociedad.
83 lampe, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:08
EStado de Bienestar y seguridad social. El esfuerzo se hace claramente de nuevo desde los 60. Antes había solapamiento de prestaciones, duplicidad y una amplia falta de coberturas. Creación en la medida que se dictan leyes; respuesta a la mesocratización de la sociedad, respuesta inducida. Búsqueda de nuevas fuentes de legitimidad, también: el ejercicio, las realizaciones prácticas, las obras como forma de generar adhesión e identificación, o si no, al menos, de garantizar una adhesión pasiva y no movilizadora.
84 Pablo1, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:10
Lampe #82
Admitido el matiz. Es cierto, no fue "creado", pero sí impulsado y favorecido.
85 Soren73, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:10
56 - Asturovi,
Yo me quedo con la tercera opción que das
"unicamente intentan manipular las palabras ajenas"
Pero es tan lamentable la manipulación que me parece hasta hilarante.
86 ArrowEco, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:11
VV
mescaler #80
¿Alteraciones mentales permanentes? ¿Debo pensar entonces que el presidente y sus ministrines conforman una organización criminal?
El Ché Guevara ¿también estaba entre los que las sufrieron? Puede que sí. Lo mismo opino de los que llevan esas ridículas camisetas con su efigie.
87 lampe, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:11
España como satélite de la Unión Soviética y enclave comunista. Es decir, la explicación de la insurrección militar de acuerdo con criterios virtuales, "lo que podría haber pasado". Vamos a lo que pasó y cómo interpretarlo. Los futuribles y las hipótesis son para reuniones con cañas, vinos y tapas, que también son muy divertidas pero no para debates con algún tipo de rigor. De todos modos, no es extraño encontrar libros de historia virtual, en los que se especula con lo que no fue pero pudo haber sido. Otra manera de justificar males mayores en virtud de remedios o males menores
88 lampe, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:17
Sobre el maquis. En realidad no supuso una amenaza real al monopolio estatal sobre la fuerza que mantuvo en todo momento el Estado tras la guerra. Como tampoco lo supuso ETA. Es decir, mostró la fortaleza de ese monopolio nunca discutido o puesto en riesgo serio de colapso. Al contrario de lo que sucede, por ejemplo, cuando la amenaza al monopolio es interna, proviene del ejército o de sectores del mismo. Esto sí sucede desde inicios del siglo XX y llega hasta 1936. Existe esa amenaza interna, que siempre tendrá mayores probabilidades de triunfo en cuanto los militares son superiores cuantitativa -armas- y cualitativamente -adiestramiento y organización- a cualquier tipo de amenza externa al Estado -sindicatos, partidos revolucionarios.
89 gaditano, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:18
Vamos a ver,señores sectarios,asturovis,mescaleros,Lluises et tutti quanti: ¿Hay algún texto impreso o digital en el que Moa abogue por la resturación de un régimen dictatorial, de partido único, sin libertad de prensa ni reunión ni asociación?
No.
Eso sería ser franquista.Hasta el día en que Moa no haga una proclama defendiendo esos puntos concretos,¿por qué no se callan,sectarios?
Pero hay más, veo a Moa como un saludable revulsivo ante la erosión de las libertades, el control mediático y el secytarismo del gobierno aCTUAl. Como persona de tendencias liberal-libertarias lo celebro.
Colgar etiquetas es la manera más endeble e impotente de refutar argumentos.
En cuanto al debate histórico sobre el franquismo...recuerdo en mis años mozos haber leido opiniones de Bertrand Russell, otrora icono intelectual mío, ya no,lamentando precisamente la desinformación y el sectarismo con el que se informaba de la guerra civil española en la prensa inglesa.¿También era franquista Russell por decir algo parecido a lo que dice Moa sobre la guerra? Venga ya...
90 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:18
No sé, Soren, no es ser un poquitín mal pensado?
Por cierto eres sozialdemócrata? Lo digo por Sherme, 16.
91 Pablo1, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:19
Lampe:
si me permites, voy a copiarte un fragmento de una carta que Jardiel Poncela escribió a un periodista mexicano amigo suyo, explicándole cómo fue la II República, y la Guerra.
Voy a copiar un fragmento que resulta interesante por lo dicho en tu post #87, sobre "futuribles".
Lo busco y lo pongo.
92 asturovi, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:20
Creo que el sectarismo que Russell denunciaba en la prensa inglesa era el sectarismo profranquista...
93 lampe, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:20
Al final, esa es la variable poderosa, de qué lado quedan las lealtades de quienes se encargan de garantizar la estabilidad del Estado. Simplificando más y es mucho: qué van a hacer los militares, si lo van a hacer todos juntos o si incluso van a dividirse. En 1939 existía esa amenaza, que no es nueva en la historia de España y por ello, no extraordinaria en el sentido de que se salga fuera de lo común.
94 Pablo1, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:24
Aquí está el fragmento que decía.
Sólo recordaros que Jardiel Poncela no era precisamente sospechosos de ser "franquista"; se limita a narrar lo que sus propios ojos vieron.Aquí va el fragmento:
(…)
Fue cuestión de meses. ¡Pero qué meses! ¡Los que van de febrero a julio! (Y los que vinieron después, claro...) Todo se desató en aquellos cinco meses y pico. Dueñas del poder las izquierdas, con la rabia, además, de haber sido vencidas en octubre, cuanto ya le he dicho de desórdenes, delitos, atentados a la propiedad privada y pública, sucesos «sociales», desastres en el campo, etc., llegó a su límite y avanzó progresivamente de su límite. Las Juventudes Socialistas desfilaban, ya uniformadas, con sus emblemas de la hoz y el martillo, y sus banderas rojas, por las calles -como una «fuerza regular»- de regreso de su instrucción y de sus ejercicios de tiro en los alrededores de las ciudades. El Partido Comunista autónomo operaba también, igualmente armado, a la vista de todos. Y las organizaciones «C.N.T.», «F.A.I.», «U.G.T.» y «P.O.U.M.». Las derechas se hallaban en las cárceles, pero en cantidades infinitamente más numerosas que lo habían estado las marxistas, con la diferencia, como es natural, de que éstas lo habían estado a raíz de haber actuado en una revolución anarquista y comunista contra el País, y las derechas lo estaban por haber sofocado esa revolución. Se hablaba franca y descaradamente de hacer la Revolución Roja en plazo breve. ¡Esta vez va a ser un 34 largo! - se oía en bares y tabernas, dicho a gritos, aludiendo a que se iban a repetir -aumentados- los sucesos de 1934. Por entonces me ofrecieron un trabajo de cine en los «Estudios C.E.A.», de Madrid. Dudaba en aceptar la realización de las cuatro películas cortas cómicas que me proponían, muy bien pagadas, sospechando que la hecatombe política que se avecinaba no me iba a dejar concluirlas (como así ocurrió); pero uno de los empleados de los «Estudios», de los más antiguos militantes del Partido Comunista, me dijo: -No te preocupes; acepta; te da tiempo. La «cosa» no será hasta octubre...y acepté sin dudar porque «aquél» sabía lo que decía, y -como buen comunista- hablaba siempre en serio, pues ni conocía la broma ni sabía ya reír.
¿Se sabe en México y en el mundo que el Movimiento de Franco se adelantó en España a una Revolución comunista, planeada y decidida para octubre de 1936? Seguro que no se sabe. Y, sin embargo, en España se sabía: era ya valor convenido.
En junio, la situación era insostenible. Decir Viva España era ya en junio un grito «subversivo» que significaba la cárcel inmediata. Pero Muera España estaba admitido y SE DECÍA. También se decía por todas partes Viva Rusia; pero eso, después de lo del MUERA citado, ya no era mucho decir... Los militares de uniforme eran abucheados en las calles. Y si alguno se aventuraba solo en un barrio extremo, se exponía a tener que defender la vida a tiros. Y si lo hacía, estaba perdido. Cuadrillas de mujeres recorrían las ciudades gritando: ¡Hijos, sí; maridos, no! Y si eran hombres los que desfilaban, las voces eran: ¡Rusia, sí; España, no! Contrapunteados por ¡U.H.P.! ¡U.H.P.! (iniciales de la consigna Uníos Hermanos Proletarios.)
A la salida de las ciudades bandas de atracadores desvalijaban los coches, y ya nadie se aventuraba a salir a la carretera. Grupos de hombres con una manta extendida en la acera, exigían una «limosna» al transeúnte en innúmeras esquinas urbanas, gruñendo torva y amenazadoramente: ¡Obreros parados! En todos los sitios y por el mismo procedimiento del gesto amenazador, se pedía abiertamente Para el Socorro Rojo o Para las Organizaciones Antifascistas o Por Thaelmann o Por Prestes; nombres de héroes marxistas que nadie conocía pero que debían aceptarse como héroes. En el Congreso de los Diputados se había llegado a extremos verbales tan soeces que no puedo ni estampar aquí a usted, por mutuo respeto. Pero un día se habían pronunciado palabras peores que las más soeces. Al final de un discurso del diputado de derechas Calvo Sotelo, en el que enumeraba los delitos públicos cometidos en los últimos meses en España con la indiferencia del Gobierno ante ellos, la diputada de izquierdas Dolores Ibarruri ( llamada con cursilería que había de resultar trágica: Pasionaria) comentó: Este hombre morirá con los zapatos puestos. Lo cual era un comentario sin precedentes en ninguna Cámara de Representantes del mundo; pero el comentario de esta mujer sin alma que pedía a las masas la abolición de la compasión y de la piedad y que en los mítines gritaba ¡Viva la guillotina!, pronto quedó convertido en una fruslería al ver que lo de morir con los zapatos puestos le ocurría, en efecto, a Calvo Sotelo. Fue un crimen de Estado: inauguración que en España había también de corresponder a las izquierdas y que hasta creyeron poder justificar. Los hechos sucedieron así: un capitán de Guardias de Asalto, comunista, llamado Castillo, le pegó dos tiros en una revuelta a un tradicionalista llamado Llaguna; familiares de éste (o amigos) tiraron contra Castillo en una calle y le mataron a su vez. Lo de Llaguna, claro, no se había «ni comentado» por ser un tradicionalista; pero al ocurrir lo de Castillo, las izquierdas rugieron pidiendo venganza. Y en la noche del 12 al 13 de julio, a las tres de la madrugada, una camioneta de Guardias de Asalto, la señalada con el número 17, a las órdenes de un capitán de la Guardia Civil -expulsado del Cuerpo por los sucesos de 1934 y readmitido al volver las izquierdas- fueron a casa del diputado y cumpliendo órdenes superiores, le obligaron a vestirse, rompieron el teléfono para que no pudiera comunicar con nadie, le arrancaron de los brazos de su mujer, le subieron a la camioneta y, mientras ésta rodaba a toda marcha por la calle de Lista, lo mataron de dos tiros en la nuca, dejando el cadáver en el depósito del Cementerio del Este.
Cuando la noticia se extendió al otro día por España, hubo una especie de silencio impresionante. Pero cuando se vio que el Gobierno suspendía los dos periódicos que daban la noticia íntegra -El Debate y La Época- y que se clausuraban las Cortes para no hablar de aquello oficialmente y que la declaración de un Consejo de Ministros reunido ante el caso decía, en pleno cinismo increíble, que -...el Gobierno estaba dispuesto a evitar la repetición de casos como aquél y que se esforzaría en mantener el espíritu de convivencia entre los españoles cuando el país vio -con estupefacción- que lo que habían ordenado o al menos aprobado el crimen, después de anunciarlo públicamente en el Parlamento (caso insólito) hablaban de evitar su repetición, una ola de indignación callada, pero abrasadora, recorrió España, de Norte a Sur y de Este a Oeste. Cinco días más tarde había de reunirse un pleno de las Cortes para prorrogar el estado de alarma en que jurídicamente se gobernaba; y en esa reunión Gil Robles el Conde de Vallellano acusaron al Gobierno de aquel
crimen de Estado. Martínez Barrios (Presidente) y el señor Barcia (Ministro de Estado) trataron de defenderse, desvirtuando la realidad del hecho, en dos discursos hipócritas y falsos: y ahí, oficialmente, iba a acabar todo el asunto Calvo So tela. (Al lado de cuya muerte, la del duque de Enghien, durante el Imperio Napoleónico, era una broma, pues, a la postre, el duque no era diputado de ningún Parlamento de Francia; ni se le mató en nombre de la libertad de la República, aunque ya se había matado bastante en Francia en nombre de «aquello», pocos años antes.)
( ... )
95 cheman64, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:24
Alvaro Cuesta,"el que a rendición apesta",incorpórate de esa posición de postrado ante Otegui y Josu Ternera,que ya estarán mnás que satisfechos con tus habilidades bucolinguales,y deja en paz al Sr. Alcaraz.
96 lampe, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:27
De acuerdo Pablo. Espero a verlo.
Hay muchos matices que ir estableciendo. Pero como la pregunta de moda es la condena total o bien la exculpación general, entonces me apunto a la moda de las respuestas absolutas y sí, lo condeno. Lo condeno porque no fue ni pretendió ser una democracia pluralista, con libre juego de partidos, por coaccionar libertades básicas de expresión, reunión ,asociación, por desdeñar de la autonomía individual, por todo lo que filosóficamente significa un régimen autoritario. Porque no me reconozco en él, porque no lo quiero para nadie. Lo condeno, claro. Pero también quiero matizar, puntualizar.
97 alef, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:31
Una de las conclusiones de las tesis del Sr.Moa,no es,Sr.mescaler,que el franquistmo trajo "innumerables bienes",sino más bien que evitó innumerables males,tal y como ya en la época se pronunciaron algunos socialistas (besteiro...).
Si extreemos conclusiones solamente leyendo los sustantivos,no haremos nada bueno.
98 Pablo1, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:33
Lampe:
A mí me pasa al revés: puestos a respuestas absolutas, no lo condeno. Pues considero que, como balance global, fue un régimen beneficioso para España.
Además, qué quieres que te diga: después de la experiencia de la II República, no sé yo si habría mucha gente que amase la Democracia...
99 lampe, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:33
Muy interesante Pablo, mucho. Para mí, como dices, es un buen testimonio de cómo un individuo percibe una situación... es decir, cómo la va definiendo individualmente. Ahora me tengo que ir, pero luego, tras la comida, podré pasarme de nuevo por aquí y comentar esas palabras para ver en qué medida reflejan una situación social y cómo lo hacen. Hasta dentro de un rato
100 Pablo1, día 30 de Noviembre de 2007 a las 13:35
lampe:
si quieres, te mando la carta entera por e-mail.
(aunque no está completa, pero es larga, muy larga..)
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