Pío Moa

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“Con tu ayuda, otro Paracuellos es posible" / Marxismo, VIII, ¿Tautología?

24 de Junio de 2010 - 10:05:25 - Pío Moa

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  Jorge Martínez Reverte se ha convertido en punta de lanza de la historiografía-basura de la izquierda, como vimos en otros artículos. Lo penúltimo ha sido el artículo de El Chafardero Indomable, donde acusa a Franco de preparar una lista de judíos españoles destinada a que Himmler los exterminase. El estilo es el típico y repugnante de aquel artículo absolutamente falsario publicado en Madrid durante la guerra,  sobre la matanza de la plaza de  toros de Badajoz, con el fin de encubrir otras matanzas reales en el mismo Madrid.  A este necio no le preocupa el hecho de que lo que trataba de descubrir el gobierno eran posibles enemigos del régimen, que abundaban entre los judíos,  los escasos judíos que había en España, aunque los había también muy pro franquistas, sobre todo en Marruecos (las cifras de expedientes son inventadas). Esa detección de posibles enemigos, y más en situaciones críticas como la de 1941, la practican todos los regímenes, y hoy los estados saben mucho más de cualquiera de nosotros que bajo el franquismo--. Y  que el programa de exterminio alemán  fue decidido en la conferencia secreta de Wannsee (hay algunas dudas al respecto) a principios de 1942, y puesto en marcha tiempo después. Es decir, Franco se habría adelantado a los deseos de Himmler sin siquiera conocer estos.

  
Pero lo que interesa aquí son dos cosas: a) la gran difusión dentro y fuera de España, del artículo de  Martínez, no por grotesco menos peligroso, b) el tipo de falsificación del pasado que conduce directamente a nuevos holocaustos, como lo fueron, en pequeño, Paracuellos  o la matanza del clero.


   
Sobre lo primero, debemos  destacar el contraste entre el activismo de los envenenadores y la pasividad boyuna de una derecha huera de ideas que vayan más allá de la gestión económica, y refractaria a aprender del pasado; pero también entre la gente común, que, sin ser especialmente de derechas ni de izquierdas,  no entiende el papel de la opinión pública y le basta con la pequeña satisfacción de leer una réplica a los envenenadores y complacerse en ella,  pero sin darle mayor difusión. Mientras no cambie esta mentalidad roma y comodona, seguiremos en la vía al desastre.


  
He leído en Internet el lema: “Con tu ayuda, otro Paracuellos es posible”. Cabe aplicarlo al gobierno en pleno, a sus titiriteros y a historiadores-basura como Martínez Reverte. Y a los atacados de pasividad quejumbrosa.

 

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Marxismo (VIII) Opiniones sobre la posible tautología de Marx
 
 
Las observaciones anteriores indican que la Ley bien pudiera ser un razonamiento circular. Dentro del marxismo y afines, varios autores han llegado a conclusión semejante, siguiendo razonamientos diversos. Lucio Colletti, por ejemplo, resume:


 
“Al describir en el capítulo XIII la baja de la tasa de ganancia que procede del aumento de la composición orgánica del capital, Marx –se dice—supone que la tasa de plusvalía no aumenta, sino que permanece constante. El procedimiento resulta ilegítimo. En efecto, si para aumentar la productividad del trabajo es necesario aumentar la composición orgánica del capital, es decir, introducir maquinaria nueva y más costosa, también es cierto que se acrecienta  la productividad del trabajo, porque este aumenta la tasa de plusvalía. Mientras que los dos fenómenos (aumento de la composición orgánica y aumento de la plusvalía) son los efectos opuestos, pero inseparables, de la acrecentada productividad del trbajo, Marx –se dice—comete el error de separarlos, construyendo el capítulo que trata de “la Ley en cuanto tal” solo sobre la base  del primer efecto, y relegando en cambio el otro efecto (el aumento de la tasa de plusvalía) al capítulo dedicado a las contratendencias. Este modo de proceder resulta arbitrario. Así, al tratar separadamente los dos procesos, Marx consigue mostrar el aumento de la composición orgánica, con la consiguiente caída de la tasa de ganancia, como la tendencia fundamental, y el aumento de la tasa de plusvalía, que frena o anula la primera, como la causa secundaria”.


  
Más drásticamente, Joan Robinson  expone: “La ley de Marx consiste simplemente en una tautología: cuando la tasa de plusvalía es constante, la tasa de ganancia cae a medida que el capital por hombre aumenta (…) Eso está en completa contradicción con el resto del argumento de Marx, porque si la tasa de explotación tiende a ser constante, los salarios reales tienden a crecer a la par que se incrementa la productividad, ya que el trabajo recibe una proporción constante de un total creciente”.


  
Paul Sweezy, menos concluyente, opina que el aumento de la composición orgánica y de la tasa de plusvalía tienen importancia “aproximadamente coordinada”.

   
Sin embargo Colletti encuentra tales razonamientos infieles al pensamiento de Marx. Este, en primer lugar, no suponía estable la tasa de plusvalía, la cual debía crecer con el aumento de la productividad. Pero el aumento de la plusvalía choca con límites absolutos, cosa que no ocurre con la composición orgánica, por lo cual esta debe prevalecer, a la larga, sobre la tasa de plusvalía, haciendo bajar la tasa de ganancia. Pues la disminución de V, en cuanto expresa una reducción relativa del  número de obreros, llega un momento en que no permite aumentar la tasa de plusvalía: “Por ejemplo (…) el plustrabajo o plusvalía  de dos obreros, al no poder superar los límites naturales de la jornada laboral, jamás podrá compensar el plustrabajo de cincuenta obreros, aunque sea de una hora cada uno”.

  
Claudio Napoleoni contesta a esta afirmación de Colletti afirmando la crítica previa: “No resulta difícil ver que esa argumentación de Marx (respecto a los límites absolutos de la plusvalía) no tiene relevancia con respecto al problema discutido (…) Los límites de que habla Marx son límites no al aumento de la tasa de plusvalía, sino solo al aumento de la masa. Para ver qué efecto tiene este hecho sobre la tasa de ganancia, es menester  decidir previamente  si la misma tasa de ganancia se considera como función de la tasa de plusvalía o como función de la masa de plusvalía (…) En el primer caso, la TG es una función creciente de la Tasa de plusvalía, y decreciente de la Composición orgánica. En este modo de  considerar la ganancia, la masa de plusvalía no tiene ninguna influencia directa sobre la tasa de ganancia, sino que actúa sobre esta solo por conducto de la Tasa de plusvalía. Y  entonces tiene plena validez  el argumento de los críticos (de Marx) (…): así como no existen límites al aumento de plusvalía, siempre es posible compensar con esta los aumentos de la composición orgánica. En el segundo caso, queriendo expresar la tasa de ganancia en función no ya de la tasa de plusvalía, sino de la masa de esta,  la misma ganancia se presenta evidentemente como la relación entre plusvalía y capital.  Por ende,  si se hace desaparecer la tasa de plusvalía, desaparece  la composición orgánica del capital, y como ahora la masa de plusvalía  reemplaza  a la tasa de plusvalía, también el valor absoluto del mismo capital  reemplaza ahora a la composición orgánica del capital. Se dirá, pues, que la tasa de ganancia crece cuando crece la plusvalía, y disminuye cuando crece el valor del capital. Ahora bien, la disminución de la cantidad de trabajo ocupada en el sistema, si pone un límite al aumento de la plusvalía  (como afirma Marx), también pone un límite al aumento del valor del capital, y ya que entre estos dos límites no se puede deducir a priori cuál tendrá mayor influencia  sobre la tasa de ganancia, ni siquiera se puede decir que la TG  disminuirá en función de la existencia de límites al aumento de la masa de plusvalía. En suma, comoquiera que se considere la tasa de ganancia, las fuerzas que actúan sobre ella son de tal naturaleza que no se puede decir a priori si tienen primacía las que tienden a hacerla bajar o bien las que tienden a aumentarla”.

  
Estas observaciones, si el presente estudio es adecuado, se quedan realmente muy cortas.

    

 

Comentarios (41)
1 bacon, día 24 de Junio de 2010 a las 11:09
"La segunda república (para saber de verdad cómo vino sólo hay que leer «De Madrid a Oviedo pasando por las Azores») cumple 75 años, que se nos hacen 750, y para que cerremos los ojos e imaginemos aquel paraíso perdido viene María García, «especializada en la Educación durante la II República», razón por la cual escribe «Maria» sin acento. Más «Las fosas de la represión», al margen de Paracuellos, que pertenece a otro término municipal. Más brigadistas «Voluntarios de la Libertad», que en la parla progresista quiere decir «locos por el Stalinismo». Mas un «concierto por la paz y la libertad» a cargo de Pastor, Guerrero y Labordeta, quienes, la verdad, sólo dan guerra en estos acontecimientos. Más una cosa sobre «Los niños perdidos»: no los de los republicanos caídos en el Gulag que ha sacado a relucir Luiza Iordache, sino los otros: «Niños —dice el programa— arrancados de sus familias por unas u otras razones, por fusilamientos o prisión de sus padres o por el simple antojo del cacique, falangista o el cura del momento». Bono, Bermejo y así, les falta por decir. ¿Quién lo sabe? ¡Carrillo! Este filántropo hablará bajo el epígrafe «Nosotros vivimos la República». Y otros la murieron, claro. Para explicarlo: «Se ha editado una unidad didáctica para reflexionar sobre la libertad, la solidaridad, la tolerancia y la igualdad como valores republicanos». Yo sólo echo de menos una «performance» sobre el fusilamiento del Corazón de Jesús."

http://www.abc.es/20100624/opinion-colaboraciones/...
2 Katakrok, día 24 de Junio de 2010 a las 11:55
¿Era un cachondo mental o no era un cachondo mental? Lo digo por la anécdota que cuenta la condesa de Romanones al final de esta entrevista:

http://www.abc.es/20100623/cultura-libros/aline-gr...
3 jflp, día 24 de Junio de 2010 a las 12:26
"“Con tu ayuda, otro Paracuellos es posible”. Cabe aplicarlo al gobierno en pleno, a sus titiriteros y a historiadores-basura como Martínez Reverte. Y a los atacados de pasividad quejumbrosa"

Ahí se ve la incapacidad de la derecha para hacer propaganda eficaz. Otro Paracuellos... y otras purgas stalinistas en la izquierda.

Tenemos una derecha tan tonta, que hasta olvida recordar las atrocidades que la izquierda hizo con la izquierda.

Respecto a la birria que ha publicado Jorge Martínez Reverte, amen de recordar que fui el primero en traer eso aquí, sólo reiterar que el artículo era extraordinariamente pobre para un autor como él, que no es precisamente malo ni tampoco de lo más extremista.

Su libro el Arte de Matar, con un análisis de la guerra civil, tiene análisis muy buenos de los episodios y aunque por la forma de redactarlo no parece que le haga mucha gracia, acepta cosas que hasta ahora habían sido Mitos Sagrados de la izquierda, como el holocáusto de Guernica donde reconoce que los muertos no llegaron ni a doscientos.

Una pena, porque el artículito, "mucho arroz para tan poco pollo".
4 bacon, día 24 de Junio de 2010 a las 12:55
De acuerdo con jflp en que Reverte ha escrito cosas muy decentes para los tiempos que corren y es una pena que haya caído en el sectarismo con este panfleto. Y muy de acuerdo con Moa y jflp en que buena culpa de este estado de cosas lo tiene la izquierda ovina, acomplejada, entregada, inerte, vencida y desarmada.


Katakrok (2) En tiempos de Franco, cuando alguien se refería a la dictadura, todos entendían que se trataba de la de Primo de Rivera; así, por ejemplo, en alguno de los cuentos de García Pavón.

La mayoría de la gente se sentía libre: es difícil que alguien piense que no es libre si sabe que en cualquier momento puede irse libremente a otro país.

Eso, claro, no sucedía en los países del "socialismo real", pero ese pequeño detalle los de izquierdas prefieren dejarlo fuera de la discusión.
5 LeonAnto, día 24 de Junio de 2010 a las 13:38
Ahora hay un tal Martín de Pozuelo, periodista del diario "La Vanguardia", que ha escrito varios artículos explicando que quienes salvaron a decenas de miles de judíos, fueron diplomáticos españoles, desafiando las órdenes de Franco, quien, según el tal Martín era contrario. Tal tesis muestra o una ignorancia supina, de la situación de la administración española entre 1939-1945, o, una clara mala intención, en poner una piedra más en el edifico de la leyenda negra contra Franco.
6 kufisto, día 24 de Junio de 2010 a las 13:51
La realidad. Sin maquilladoras.

Último artículo de Gabriel Moris, padre de una de las víctimas del 11-M: 1 comentario.

Último artículo de Juanmanolo Rodríguez, penúltimo fantasma vivo: 343 comentarios.

"Un Mundial que viene de nalgas" avasalla a "Una mente diabólica".

Éste es nuestro país.
Ésto es lo que hay.
7 pedromar, día 24 de Junio de 2010 a las 13:53

El razonamiento de los comentarios que hoy reseña Moa recuerdan aquello de "la razón de la sinrazón que a mi razón se hace, de tal manera mi razón enflaquece, que con razón me quejo de la vuestra fermosura."

Entiendo que para encontrar una contradicción dentro de un sistema doctrinal o de pensamiento, se está obligado a buscarla en el despliegue silogístico que hay dentro de ese mismo sistema. Así discutían los escolásticos.

Sin embargo, en cuanto aparecen verdades al margen de la escolástica, del sistema, esa discusión se vuelve innecesaria -no absurda, puesto que el sistema continuará ahí con sus propia soldadura silogística-, y es innecesaria puesto que otros sistemas, o ciencias, incorporan hallazgos que el sistema doctrinal clásico ya no es capaz de digerir. En el caso de la teología, por ejemplo, tras la derrota absoluta que recibe la versión bíblica sobre los orígenes de la vida, el hombre, la tierra, los planetas, los diluvios, las plagas.

Toda la verdad revelada pasa a ser tenida por mito, de ahí que los curas actuales hablen de buscar a Dios escalando montañas y no leyendo los evangelios, o leyéndolos buscando la mística, no la verdad o falsedad en lo que dicen 'verdad revelada':

http://www.youtube.com/watch?v=Av6oD1eaE64&fea...

En el caso que nos ocupa se insiste en razonar partiendo de premisas falsas: Colleti: " En efecto, si para aumentar la productividad del trabajo es necesario aumentar la composición orgánica del capital, es decir, introducir maquinaria nueva y más costosa, también es cierto que se acrecienta la productividad del trabajo, porque este aumenta la tasa de plusvalía."

Si dijese "aumenta el beneficio" nos entenderíamos mejor, toda vez que la plusvalía en el sistema marxista solo hace referencia al valor añadido por el obrero.

La productividad en el trabajo atendiendo al número de empleados es una escala política, de la economía nacional. En realidad el empresario mira la productividad en relación al capital invertido, y punto. Cuando un empresario busca mejorar la productividad por obrero, lo hace en función de la producción de la empresa, no por extraer más plusvalía al trabajador (ya sabéis que sostengo que si hay plusvalía, las máquinas también la aportan, no solo el trabajador); por tanto, cuando el empresario compra maquinaria no siempre es para aumentar la producción -aunque también- sino sobre todo para reducir costes, o dicho de otra manera para aumentar la rentabilidad del capital invertido. Cuando un empresario compra maquinaria no es para despedirla cuando hay reducción de pedidos y aumentar la rentabilidad de ese capital, sino para poder reducir costes y tener al mínimo de obreros para atender la producción. ¿Por qué lo hace así? Pues porque obtiene más beneficios -que es de lo que se trata- de la máquina que de los obreros. Si la función del empresario consistiera en obtener más plusvalía -en el sentido marxista- emplearía la mayor número de obreros posible.

Se sigue pensando en términos de humanismo, pero la producción es ciega a esa filosofía.

8 kufisto, día 24 de Junio de 2010 a las 14:30
En el que debiera ser el 2.400 día consecutivo de huelga general, hasta que no se averigüe quién ordenó ASESINAR a 200 personas, el artículo de un padre que supo como su hijo fué matado, destrozado, reventado por un puñado de mefistófeles con la rosa en el puño, es comentado por una persona y leído, supongo, por unas decenas.

Sin embargo, el vómito de un cascanueces pelado como el del penúltimo fantasma vivo, tiene más de 300 respuestas y, supongo, miles de lecturas.

ÉSTO ES LO QUE HAY. ÉSTO ES ESPAÑA. Así que no me vengáis con que hay que salvar la situación, no podemos permitir que España se disgrege, hay que echar a zetampón y que entre marianico, hay que salvaguardar la Corona...NO.

ME IMPORTA UN CARAJO. Yo miro por mí y por los míos, por la gente que merezca la pena, por ésa, me juego hasta el cuello, por los idi0tas que nos rodean en éste país de furbo y subsidio no me apuesto ni las legañas. Nada. Cero. Me da igual. Como si fueran ratas.

A NADIE LE IMPORTA LO QUE PASÓ EL 11-M. A NADIE QUE NO SEAN LAS FAMILIAS O AMISTADES DE AQUELLOS QUE FUERON BRUTALMENTE MASACRADOS POR UNOS VENDEPATRIAS Y SALVACORONAS.

Aquí el furbo, después el furbo y de postre el furbo. Que se hunda esto de una vez.

Aunque sólo sea por no ver a los borregos hablar de furbo.
9 kufisto, día 24 de Junio de 2010 a las 14:57
Noticia más leída del día en LD, esa biblia del liberalismo, la cultura y el buen gusto:

"La hija del carbonero y su idilio con el Siffredi de Móstoles".

El país en quiebra técnica, 5 millones de parados, los suburbios de las grandes urbes a punto de estallar y...¿Cual es la gran noticia del día para los internautas hispanos? Que la simpar maestra de francés y el barbado insultador están liados.

EL GRAN ASCO, que escribió Federico. (Nietzche, no Jiménez).
11 lead, día 24 de Junio de 2010 a las 16:52
[Al final de su vida, Marx CASI lo entendió (tomo III de "El Capital"): desaparece el "valor" y se hace énfasis en el "precio" de mercado]

En mi post #37 de esta madrugada (parte VII de esta serie de Moa) reflejaba la crítica de Karl Popper a los conceptos de Marx, especialmente a su Teoría del Valor Trabajo y su Teoría de la Plusvalía, recordando que con la Ley de la Oferta y la Demanda en un mercado libre de trabajo se explica perfectamente la inicial "explotación" del obrero en el sistema capitalista, sin necesidad de la alambicada, retorcida y falsa concepción de Marx sobre la creación de valor, "trabajo extra" "plustrabajo"), "capacidad de trabajo", "plusvalía" y demás mandangas para explicar porqué los empresarios (algunos empresarios, que Marx llama "capitalistas") son ricos y los obreros industriales son pobres:

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado...

En la misma obra de Popper (La sociedad abierta...) se hace mención a que, al final de su vida, Marx llegó CASI a entender el sencillo mecanismo de formación de precios en una Economía de Mercado (que él llamó "Capitalismo" por eso de la propiedad privada de los medios de producción y el control de la misma y de la Economía). En efecto en la nota 10 al capítulo 20 (que mencioné en ese #37), págs. 749 y 750, se dice, mencionando la obra de G. D.H. Cole:

...Marx no habla de ninguna divergencia entre el valor y el precio, sino que describe fluctuaciones y términos medios. En el tercer tomo de 'El Capital' [que publicó Engels, muerto ya Marx] su posición es algo distinta, pues allá (en el capítulo IX) el lugar del 'valor' de un artículo pasa a ser ocupado por una nueva categoría, el 'precio de producción', que es la suma de su coste de producción más el término medio de la 'plusvalía'

Pero Marx, aunque ha evolucionado, no da el salto definitivo a la realidad del mercado y del juicio de valor subjetivo, que determina el precio según la utilidad percibida del bien o servicio; sus conceptos idealistas platónicos y hegelianos le llevan a insistir en buscar el 'precio natural' ese en el que, como dice Popper, "Marx espera hallar la esencia de aquello que los oscilantes precios del mercado sóo representan las 'formas aparentes'.

Es decir, la fómula del tercer tomo de "El Capital" ya se parece a la conocida fórmula del precio en un mercado libre:

= Según este Marx tardío:

Precio de producción (mercado) = Suma de costes de producción + Plusvalía


= Fórmula clásica (como puse en mi #41 del 22/6, parte VI):

Precio de mercado (tras la operación) = Suma de costes de producción + Beneficio

donde "Precio de mercado" es lo que allí llama Marx "precio de producción" y Beneficio (profit [*] o surplus, en inglés), lo que allí llama Marx "plusvalía" (surplus value en inglés).

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado...


[*] Definición de profit en inglés (según el Webster's americano):

profit (beneficio, en español): el sobrante monetario (monetary surplus) que le queda a un productor o empleador después de deducir los salarios, alquileres, costes de materias primas, etc. [También se le llama "margen"].

Como digo en mi #41:

Sea P el precio del producto una vez vendido en el Mercado (precio conseguido, no precio ofrecido); sea A el salario pactado con los obreros; sea C el coste de amortización de las máquinas; sean D los otros costes (materias primas, energía, etc.); y sea B el beneficio bruto. La ecuación sería:

P = B + Suma de costes (A + C + D)

donde B = [P - Suma de costes] es el beneficio bruto que, descontados los impuestos, pertenece al inventor/ innovador y al empresario/capitalistas (pues al pagar A a los obreros, según lo pactado, y los otros costes C y D de los proveedores de materias, energía y otros servicios, según los correspondientes contratos, han cumplido con todos).


http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado...



12 Sorel, día 24 de Junio de 2010 a las 18:19
Buenas tardes.

Estupefacientes declaraciones de un tal Salvador Santos Campano a CV en su programa de ayer noche.

CV: -¿Cómo es que la gente todavía quiere ser empresario?-

El empresario: - ... bueno... ya hace una temporada que nuestros hijos no querían ser empresarios, preferían ser altos ejecutivos o ejecutivos...-

http://fonoteca.esradio.fm/c.php?op=player&id=...

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Terrible problema el de este hombre. ¡Qué decepción! Sus hijos (no sé a los hijos de quién se refiere) no quieren ser ya empresarios sino... ¡altos ejecutivos!

¿Y esta casta es la presunta creadora de riqueza? Lo que crea es un sentimiento de desprecio mayúsculo. ¡Menudo botarate!

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#kufisto

El seguimiento de la gacetillera y el futbolista en LD produce vergüenza ajena. Pienso para las ovejitas.
13 Isidro40, día 24 de Junio de 2010 a las 18:59
St. Moa :
Me acaba de llegar un correo en el que se intenta demostrar que un tal Jordi Balbeny con datos más que suficientes (que al parecer pueden comprobarse en la página www.histocat.com)asegura que Colón era catalá,, qure las naves partieron de Pals(`rovinvia de gerona) y no de Palos,que todos los marineros de la expedición iban tocados con las barretinas catalanas y que Castilla, "robó" el descubrimiento atribuyendose todo el éxito, expoliando a Aragón(Cataluña) de su éxito y falsificando desde entonces todo lo referente a la historia del "Descubrimiento" , con su ounto álgido en tiempos de Felipe II.
El tema es interesante porque el correo está siendo muy divulgado en Cataluña y me gustaría dedicara uno de sus artículos a este tema para poder defender mi tesis "oficialista" ante tanto separatista. Gracias por su atención.
14 lead, día 24 de Junio de 2010 a las 20:06
[Pintura directa en arena: los alemanes invaden Ucrania]

Me envían este fantástico video:

Kseniya Simonova es la ganadora de la edición Ucraniana de Tienes Talento. En la final, pintó en directo una animación de la invasión alemana a Ucrania durante la Segunda Guerra Mundial, usando sus dedos y una superficie con arena.

http://pelapapas.com.mx/htmls/animacion-arena-2.ht...

[egarense y su mujer Elena lo aprovecharán íntegramente, al entender las canciones que, con aquel recuerdo, hacen llorar a la gente]
15 pedromar, día 24 de Junio de 2010 a las 20:37

¿Exite el valor en una manufactura?

Sin duda, puesto que al margen de los precios todos sabemos lo que es mineral de hierro y un automóvil o un portaaviones. De uno a otro hay una progresión ascendente, de menos valor a más valor, al margen del precio.

Existe valor y existe precio. Marx mezcla ambos, y lo dije antes de que apareciera Popper en estos comentarios, y me alegro de que mi especulación coincida con las afirmaciones de Popper hace más de sesenta años. Popper señala que el mercado regula los precios, sin embargo lo que no dice Popper (quizá sí) es que el valor se añade en el proceso de producción y que también cuenta en la economía y en la sociedad en la que se desarrolla y se consume.

Pregunta, que es en lo que estábamos: Quién añade el valor en el proceso mismo de transformación -de producción- ¿solo el obrero, solo la máquina, ambos?

Otra pregunta: ¿el mercado nos lleva forzosamente a un progreso ascendente en los niveles de vida o bien nos puede llevar también a situaciones nuevas que no necesariamente son mejores que las precedentes? Ojo, que no estoy diciendo que la economía que no se rija por el principio de obtener beneficio en toda transacción nos lleve a una situación mejor; estoy preguntando que si es ineludible que la economía de máximo beneficio en el mercado nos lleva forzosamente a una situación de permanente mejora en las condiciones de vida.

Me gustaría conocer la opinión de los liberales doctrinarios, que por otra parte tanto respeto.
16 Katakrok, día 24 de Junio de 2010 a las 21:06
"Pregunta, que es en lo que estábamos: Quién añade el valor en el proceso mismo de transformación -de producción- ¿solo el obrero, solo la máquina, ambos?"
Pedromar, parece que te olvidaras de un tercero que no es ni el obrero ni la máquina pero que es más importante que ambos: el ingeniero que ha creado la máquina.
17 manuelp, día 24 de Junio de 2010 a las 22:31
# 14 lead

Alucinante la habilidad de la artista Simonova con la arena. Pero a la temática- invasión de Ucrania en la 2ª guerra mundial- le falta incluir la criminal responsabilidad de Stalin que con su obstinación en no permitir la retirada de Kiev, hizo que todo el frente Sudoeste ruso, con cuatro ejércitos- 5, 21, 37 y 26- y 43 divisiones quedase cercado y aniquilado por los alemanes en la mayor batalla de embolsamiento que registra la Historia.

http://es.wikipedia.org/wiki/Batalla_de_Kiev_(1941)
18 manuelp, día 24 de Junio de 2010 a las 22:37
# 16

¿Está usted seguro de que la máquina la crea SOLO el ingeniero?. ¿Ha trabajado usted en alguna fábrica manufacturera?. Yo sí y he visto como determinados operarios aportaban un conocimiento y un "Know how" (saber hacer) muy estimables al proceso de creación de una máquina.
19 kufisto, día 24 de Junio de 2010 a las 22:46
20 lead, día 24 de Junio de 2010 a las 22:53
[Marxismo: Mis conclusiones (por el momento)]

Tras estos 8 hilos de Moa sobre la crítica de Marx al Capitalismo por no respetar éste la legítima propiedad de los supuestos verdaderos creadores del llamado "valor" de los productos ofrecidos en el mercado, y por crear un sistema suicida creador de "miseria y marginación para la mayoría" y que va directo al "derrumbe" por sus "contradicciones internas", voy a intentar esbozar unas conclusiones, mis conclusiones, sobre la base de mis comentarios en estos días (y leídos los de los demás blogueros):

(1) Marx intenta encontrar el mecanismo que hace a unos pocos muy ricos y a la mayoría, muy pobres.

(2) Marx toma de Adam Smith y de David Ricardo el concepto de que "sólo el trabajo humano produce valor". Luego para Marx lo importante es identificar y medir ese "valor" y atribuírselo a quien lo produce.
Ignora que para el reparto del Valor Añadido en la empresa no existen conceptos absolutos, como ese de "valor", sino la lucha interna (incruenta pero real) entre actores diversos con diferentes méritos que invocar.

(3) Para Marx sólo los trabajadores añaden valor con su trabajo a las materias primas que transforman. Por tanto, es a ellos a quien corresponde el resultado de la venta en el mercado de los productos que manufacturan.

(4) El mecanismo que hace ricos a los capitalistas es, según Marx, robarle al obrero la "plusvalía" que produce
: después de pagarle un salario meramente para que reproduzca su "capacidad de trabajo" (salario para la mera subsistencia), y que corresponde sólo a una parte de la jornada laboral, el resto de la jornada, el trabajador no recibe salario por ella, y todo lo que produce en ella se lo apropia el capitalista, que lo vende en el mercado en su beneficio exclusivo.

(5) La explotación del obrero se hace más intensa con el uso de máquinas, que aumentan la productividad de aquél: son necesarias menos horas para que el obrero reproduzca su "capacidad de trabajo"; ahora, con las máquinas, son más las horas de la jornada diaria en que el trabajador produce, sin salario, para el capitalista. [El hecho incontestable es que el obrero, con más o con menos máquinas, recibe el mismo "salario de subsistencia"; luego lo del "plusvalor" y la "plusvalía" es una arbitraria artificiosidad].

(6) La ingente obra escrita de Marx tiene como objetivo la crítica del capitalismo: esclarecer el mecanismo de explotación de los trabajadores y predecir el derrumbe del sistema por las contradicciones del mismo
(reducción de la "tasa de ganancia" al tener que invertir más y más en máquinas --"capital constante"-- para triunfar en la dura competencia con otros capitalistas). Al final quedan unos pocos obreros empleados, los necesarios para operar las muy productivas máquinas, y la mayoría están parados en el "ejército industrial de reserva". Por la Ley de Oferta y Demanda en el mercado de trabajo, los capitalistas pueden seguir contratando a salarios de hambre los pocos trabajadores que necesitan.

(7) Las profecías "científicas" de Marx no se ha cumplido ninguna: ni el capitalismo se ha derrumbado ni la miseria se ha adueñado de las masas obreras. En los diferentes países, el proceso de industrialización va acompañado de una mejora en las condiciones salariales y sociales de los trabajadores. Se crea la clase media, a la que progresivamente se van incorporando los trabajadores.

(8) Sin necesidad de utilizar la Teoría del Valor del Trabajo ni la Teoría de la PLuvalía, las malas condiciones de los obreros en el comienzo de la Revolución Industrial se explican perfectamente por la Ley de Oferta y Demanda en el mercado laboral: ingentes cantidades de potenciales obreros procedentes de la emigración del campo sin poder de contratación; no existen en ese momento ni sindicatos que ejerzan presión a los patronos ni el Estado produce una legislación de protección al trabajo.

(9) Los salarios de miseria de los trabajadores del capitalismo inicial industrial se explican, pues, por esa ley de Oferta y Demanda. Eso hace que los costes salariales de produción sean bajos, por lo que el beneficio (ingresos por venta de los productos menos costes de producción) es mayor para el capitalista. No hace falta acudir al concepto de "valor" y, menos, utilizar conceptos estrafalarios como "capacidad de trabajo", "plusvalor", "plusvalía" y otros.

(10) Obsesionado con el concepto "esencial" de "valor", Marx ignora la contribución a la producción de bienes y servicios de dos actores fundamentales: el inventor/innovador
--es decir, los creadores de los productos y servicios que se van a producir-- y el empresario/capitalista-- es decir, la persona que se arriesga a juntar todos los factores productivos por la expectativa de beneficio, que es una renta incierta. De los tres actores, innovador, empresario y obrero, el más prescindible es el obrero pues su trabajo replicativo/reproductivo (siguiendo las especificaciones del inventor/innovador) puede ser en gran medida sustituído por el de máquinas.

(11) Marx, al asignar todo el "valor" al obrero que produce con la ayuda de máquinas, da por sentado que esas máquinas y su tecnología asociada existen en el mercado como por ensalmo, por "la natural evolución de la ciencia y la técnica". Marx no hace una reflexión sobre el origen de esa tecnología ni sobre el papel del inventor/innovador en el proceso productivo.
Por eso le ignora en su distribución del Valor Añadido en la empresa, que asigna en exclusiva al trabajador.

(12) Tampoco entiende Marx el papel del empresario, es decir, no el propietario de los medios de producción (que pueden ser un conjunto de inversores, un Banco, o miles de accionistas) sino el que se arriesgan a montar la empresa, es decir, a juntar los diversos factores de producción. Tampoco Marx incluye al empresario/capitalista en la distribución del Valor Añadido en la empresa.

(13) Al final de su vida, como queda reflejado en el tomo 3º de "El Capital" (editado por Engels, muerto ya Marx), éste se olvida del "valor" y habla del "precio de producción" (precio de mercado), aunque sigue reteniendo el esencialismo idealista de Platón y Hegel, a ver en ese "precio" la "esencia" de lo producido, siendo el precio real de mercado, en cada situación y lugar, fluctuaciones alrededor del mismo: ni asomo de utilidad o coste marginales.

(14) No parece que Marx se hizo nunca estas sencillas preguntas:

= La primera pregunta es: ¿quién compra la superproducción de las fábricas mecanizadas que han despedido a millares de obreros que, supuestamente, pasan a engrosar el "ejército de reserva de parados",
ese que permitiría una contratación masiva de obreros a precios de salarios de hambre y, por tanto, con una gran potencialidad para robarles más plusvalía? [cosa que no se hace, mientras que los torpes y cenutrios de los capitalistas siguen comprando máquinas para aumentar la productividad de cada vez menos obreros empleados].

= La segunda, y más importante, pregunta es: ¿quién construye las máquinas esas que sustituyen a obreros? (proceso en el que esos obreros que contruyen máquinas cederán su plusvalía al capitalista...pero estarán empleados y no en el "ejército industrial en reserva").

21 lead, día 24 de Junio de 2010 a las 23:00
Mi post #20.

En la conclusión (5) se dice:

luego lo del "plusvalor" y la "plusvalía" es una arbitraria artificiosidad]

Debe decir:

luego lo del "plustrabajo" y la "plusvalía" son una arbitraria artificiosidad]
22 lead, día 24 de Junio de 2010 a las 23:05
Mi post #20. El mismo fallo en la conclusión (9): donde dice "plusvalor" debe decir "plustrabajo" (surplus labor).
23 manuelp, día 24 de Junio de 2010 a las 23:05
# 20 lead

El error de base de Marx es definir como valor de una mercancia la cantidad de trabajo humano incorporado.

El planteamiento austríaco afirmaba que las ideas colectivas o agregadas no pueden tener un fundamento a menos que se basen sobre los componentes individuales. Para comprender el proceso económico total, hay que analizar sus elementos. La economía debe construirse sobre la ideas del interés propio y la maximización de la utilidad, fenómenos que se producen en toda clase de regímenes. Menger destaca los factores subjetivos y la naturaleza atomística de la economía. Los austríacos agregaron una subestructura psicológica a la teoría post-ricardiana del valor, y el resultado fue una teoría subjetiva del valor y del costo. La introducción del factor psicológico se advierte en la importancia asignada a la utilidad y en el cambio de opinión respecto del trabajo como determinante del valor, los austríacos abandonan la idea del valor-trabajo, desarrollando una nueva teoría del valor basándose en la utilidad.

http://www.econlink.com.ar/economia/austriaca/aust...
24 manuelp, día 24 de Junio de 2010 a las 23:17
Y el valor de los bienes está determinado por la ley de la utilidad marginal.

Tal “ley psicológica”, que para algunos como Jevons se explica por razones meramente sicológicas, ha sido denominada ley de la utilidad marginal decreciente; en este caso la palabra “utilidad” designa la satisfacción o el placer conseguido, en tanto que el adjetivo “marginal” subraya el hecho de que la utilidad de la última unidad consumida disminuye en tanto el consumo aumenta.
Así, para dar un ejemplo simple, si el consumo de una manzana otorga una utilidad de 10, la de dos manzanas una utilidad de 15 y la de tres manzanas 18, entonces la utilidad marginal de la segunda manzana es igual a 15-10, es decir 5, en tanto que la de la tercera manzana es de 18-15, o sea 3. Ahora, como 3 es menor que 5, la ley de la utilidad marginal decreciente se ha verificado, al menos en este ejemplo.


http://www.eumed.net/cursecon/libreria/bg-micro/1a...

Para entendernos, si echamos mano del sapientísimo refranero castellano "Todos los dias perdiz, cansa".
25 lead, día 24 de Junio de 2010 a las 23:39
[La disquisición sobre el "valor" es parte de la crítica marxista al Capitalismo. En la Economía nuestra, no es necesaria]

pedromar en #15:

Pregunta, que es en lo que estábamos: Quién añade el valor en el proceso mismo de transformación -de producción- ¿solo el obrero, solo la máquina, ambos?

En la concepción de Marx, tributaria, en parte, de Adam Smith y de David Ricardo de que "sólo el trabajo humano produce valor al tranformar los recursos naturales en bienes", el valor lo crea, pues, el obrero; para Marx, el empresario y el innovador o son unos trabajadores más o no hacen nada de "valor".

Como recordé ayer del libro de Popper, Marx no produjo ninguna obra de "Economía socialista" que pudiera servir en el futuro a los dirigentes que intentase implantar tal sistema (como Lenin, que lo lamentó amargamente). Se limitó a una crítica del capitalismo sobre la base de esos conceptos más o menos estrafalarios de que hemos hablado (plustrabajo, plusvalor, capacidad de trabajo, capital constante y variable, etc.).

Por tanto, Marx no dejó nada escrito sobre cómo y quién ejercería las imprescindibles funciones de empresario e innovador. Parece que con esa memez inútil (Lenin dixit) de "a cada cual según sus necesidades, de cada cual según sus capacidades" habría suficientes voluntarios en una sociedad socialista para realizar esas funciones empresariales e innovadoras.

En una Economía de Mercado, la empresa que fabrica un producto no se hace esas preguntas metafísicas; la cosa es más sencilla: para producir un bien se necesita el concurso de varios factores (capital fijo --instalaciones y maquinaria, adquirida en el correspondiente mercado--, ingenieros, obreros de diversas especialidades -ambos contratados en el mercado laboral--, materias primas o productos semielaborados, energía, financiación del circulante, etc. --todos contratados en los respectivos mercados).

El coste de producción (eso que parece que al final de su vida entendió Marx) es la suma de la contribución de los diferentes factores (salarios, amortización contable del capital fijo, energía, materias, etc.).

Con ese coste de producción se va al mercado, pidiendo un precio de venta (en inglés asked price o offer price); si finalmente se cierra la venta se obtiene un precio resultante (en inglés transaction price o traded price).

El Beneficio Bruto (o margen, o excedente, profit o surplus en inglés) es la diferencia entre el Precio obtenido en la venta y el coste de producción. Si la diferencia es positiva, hay Beneficio; se pagan los impuestos (Impuesto de Sociedades), quedando un Beneficio Neto que es de los propietarios de empresa (pues ya se ha pagado a todos los demás agente: trabajadores, proveedores, bancos, etc.).
26 lead, día 24 de Junio de 2010 a las 23:59
manuelp #23 y #24

Gracias por los excelentes enlaces (que guardo en mi archivo del blog)
27 pedromar, día 25 de Junio de 2010 a las 00:11

= La primera pregunta es: ¿quién compra la superproducción de las fábricas mecanizadas que han despedido a millares de obreros que, supuestamente, pasan a engrosar el "ejército de reserva de parados", ese que permitiría una contratación masiva de obreros a precios de salarios de hambre y, por tanto, con una gran potencialidad para robarles más plusvalía? [cosa que no se hace, mientras que los torpes y cenutrios de los capitalistas siguen comprando máquinas para aumentar la productividad de cada vez menos obreros empleados].

Nadie. De hecho la industria cierra, a no ser que los obreros estén dispuestos a trabajar con salarios más bajos y a comprar los productos de bajo valor que se produzcan. Sobrevivirán las empresas más fuertes, cada día más mecanizadas. Sobra gente. Antes se solucionaba absorbiendo ese excedente el sector servicios. Hoy también, pero al estar la economía globalizada, la producción y los servicios se trasladan allí donde la mano de obra es barata. Y donde no lo es, la productividad por empleado ha de crecer exponencialmente. Como no todos pueden competir sacando productos con el mismo precio ni ofreciendo servicios de similar valor a similar precio, pues habrá países que pierdan y países que ganen. Así hasta llegar al estado de entropía. Como ese estado no parece vislumbrarse todavía, el camino será aumentar la productividad por asalariado o reducir salarios. Por eso no viviremos mejor de lo que hemos vivido. Una guerra puede ayudar al proceso de reconstrucción del aparato productivo, lo mismo que la inundaciones del Nilo fertilizaban las tierras, al aportar energía al suelo abonando lo que se estaba desertificando. La energía al sistema se valorará previa desertificación del mismo. Lo contrario será un control exhaustivo mediante autoconsumo a escala planetaria, de especialización en la producción por regiones terrestres. Parece lejano, pero quizá no lo sea tanto, y mucho menos irrealizable.

= La segunda, y más importante, pregunta es: ¿quién construye las máquinas esas que sustituyen a obreros? (proceso en el que esos obreros que contruyen máquinas cederán su plusvalía al capitalista...pero estarán empleados y no en el "ejército industrial en reserva").

Hombres, sin duda. Y el valor incorporado a los productos lo pondrán las máquinas, aunque desde el punto de vista antropológico serán hombres quienes lo hagan, como hombres son los que han hecho los cerdos, los toros bravos, los mastines (los perros proceden de cruces hechos por hombres, genéticamente los perros proceden todos de los lobos y de los chacales; pero son los mastines quienes muerden y no los hombres). Serán las máquinas quienes incorporen valor. Sobra gente.

Espera a que vuelva la crisis de 2006 y se disparen la materias primas, los productos agrícolas y el petróleo se ponga a 140 dólares. La capacidad para producir coches se mantendrá intacta, pero se producirán muchos menos. Y como eso la m.ierda de productos que podremos adquirir, y encima escasos, porque además a las masas de parados nadie les facilitará crédito para comprar. Ni a la mayor parte de los asalariados y de las pequeñas industrias ¿Es la culpa de la libertad de mercado? No, lo que ocurre es que el liberalismo no lo solucionará. El problema es un problema sistémico. Lo mismo que cuando los agricultores mexicas agostaban un territorio y tenían que ir a sembrar a otro. Y cuando no obtenían proteína suficiente, papeaban a los vecinos. Económicamente eso funcionaba. El liberalismo también puede prescindir de cientos de millones de personas, quizá miles. Rezad. ¿Cristo era liberal?

Lo único que quiero señalar es que el liberalismo no es ninguna liberación, ni solución al problema económico a largo plazo; que si lo miramos detenidamente, el liberalismo es un puro mito. ¿Y qué propongo como alternativa? Ojalá lo supiera
28 pedromar, día 25 de Junio de 2010 a las 00:39

Lead:

Marx no solo no explicó cómo tendría que ser el funcionamiento de una economía ideal, socialista, sino que ni siquiera se ocupó de cimentar una teoría del Estado. Dedujo rápidamente la necesidad de una dictadura del proletariado y después, como el hombre es bueno por naturaleza pero el capitalismo lo corrompe, sobrevendrá el fin del Estado.

Naturalmente el Estado se convirtió en la única empresa posible, y acabó quebrando como cualquier empresa que tenga más gastos que ingresos y por supuesto el comunismo no apareció jamás.

Otra cosa:

Lo bueno del debate que mantenemos es la cantidad de cosas que uno aprende debatiendo. Me hace falta leer mucho, todo eso que citáis del valor según Ricardo, Adam Smith, la escuela austríaca, son resúmenes que me vienen de perlas, porque centráis muy bien el problema.

Yo tengo una tendencia a buscar una explicación más amplia del valor. No creo que el valor se puede reducir a utilidad ni siquiera a calidad. Creo que acerté (esa idea no puede ser mía) en que el valor la única manera de apreciarlo -de valorarlo- es atendiendo a una sucesión de transformaciones. Es lo mismo que cuando hablamos de que unos sistemas políticos son mejores que otros, o unas leyes que otras. Hay que ver lo que incorporan con respecto a lo que había.

El precio es otro asunto, claro. El mercado impone el precio, pero el valor es asunto diferente. Por ejemplo: un limpiaparabrisas es una chuminada, pero es valiosísimo. Un tapón del fregadero, cuyo precio es ridículo. La Catedral de Toledo, ¿qué precio tiene?
29 lead, día 25 de Junio de 2010 a las 01:17
pedromar #27 y #28

De acuerdo en varias cosas; en otras, como eso del liberalismo, no tanto.

¿Precio de la Catedral de Toledo? Fuera del mercado (que es actualmente el caso), no tiene precio, ni alto ni bajo. Pero si se pusiera a la venta (como algunos curas de pueblo hace años vendieron iglesias completas y otros monumentos y bienes eclesiáticos) en seguida aparecería compradores. Como te decía el otro día ante una pregunta similar:

De acuerdo, una catedral tiene valor pero no tiene precio...a menos que sí se ponga en el Mercado. Si se pusiese, estáte seguro que habría una serie de demandantes de ella (instituciones públicas o privadas, millonarios americanos o rusos, etc.) que competirían por ella.

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado...
30 pedromar, día 25 de Junio de 2010 a las 01:26

En esos casos, sea cual sea el precio, nunca reflejará el valor. Salga o no salga al mercado. O volviendo al barco, un portaaviones, por ejemplo, que al margen del precio que tenga su valor es incalculable. ¿Cómo se calcula disuadir a otro de atacar? Aparte el prodigio de ingeniería que es.

El mercado no pone valor a todos los cuerpos o lugares que nos rodean, Lead. Cuánto vale la Gran Vía. Y sin embargo tienen un coste de construcción y mantenimiento.
31 DeElea, día 25 de Junio de 2010 a las 01:39
En mi opinión el invento de la Plusvalía, en el sentido Marxista, no tiene otro fin que el de cargarle (sobre sus hombros que diría un castizo) la responsabilidad de la usura, o mas bien hacerle responsable a él (o ella: la “Plusvalía”), de lo que en realidad es obra de ésta otra, o sea de la especulación y la usura. Y que no es otra cosa que la justificación de la Usura como sistema, o sea un sistema económico usurero sistemático y racional. El cual por su naturaleza necesita un sangrado periódico y un reajuste cíclico total.

Para ello se debe convertir en mercancía objetivada, algo que, como el dinero, no lo es, o al menos no debería serlo, que es el trabajo (objetivizado como fuerza de trabajo, nada distinto del trabajo de robots o esclavos en su planteamiento como “Fuerza de Trabajo”=mercancía). Y esto es así, o se hace por que los efectos de convertir el dinero en mercancía pretenden ser tapados con la creación de una nueva mercancía que justifique tales efectos y que sin embargo a su vez sirva necesariamente de única solución; poder reducir de su Valor total o sea de su precio total en el “circulante” el porcentaje necesario de su precio para compensar el exceso de porcentaje del especulativo o usurero. Y todo sin dejar por ello en ningún momento de cumplir su función: la de producir y aumentar la producción , o lo que es lo mismo : la cantidad de Circulante necesario por el aumento de mercaderías equivalentes. En definitiva se trata de que el desajuste (la suma o adición de ese Plus valor en el “circulante” o en el “capital” monetario necesario para realizar la función principal del dinero: medio de cambio) sea compensada sustrayéndoselo a la producción y no a la especulación nacida de convertir el dinero en mercancía.

Realmente esto justificaría algunas de tan extrañas deducciones y tan contradictorias afirmaciones que se desprenden de tan curiosa teoría.

No obstante todo esto lo digo después de haberme leído dos capítulos completos del Capital (los que recomendaban con relación al dinero) por lo que puede que esté todavía afectado por sus efectos narcóticos.
32 lead, día 25 de Junio de 2010 a las 01:47
pedromar en #30:

El mercado no pone valor a todos los cuerpos o lugares que nos rodean

Así es: el mercado (ofertantes y demandantes) pone PRECIO a aquello que alguien lo presenta en él. Durante años un cuadro de un pintor famoso ha estado fuera de circulación; un buen día, su legítimo dueño (cosa que ha de probar) decide venderlo y lo lleva a un mercado de pintura, como Sotheby's; inmediatamente aparecen numerosísimos demandantes que desean comprarlo a un precio que es objeto de puja entre los potenciales compradores.

El mercado es algo tan sencillo como el lugar (o el proceso, que dice von Mises) donde se hacen transacciones de compra y venta de lo que está en él. Así, una persona que ha renunciado a trabajar por cuenta ajena, por cualquier razón, se retira del mercado de trabajo (donde se compran y venden puestos de trabajo, empleos) ; esa persona no cuenta ni como parado ni en disposición de trabajar; para el mercado esa persona (trabajador/a) no existe.

El mercado no es, por tanto, como correctamente señalas, un mecanismo de poner valor a todo lo que nos rodea. Sólo se valora, en forma de precio, lo que está en él. Nadie, que yo sepa, ha pretendido lo contrario.
33 pedromar, día 25 de Junio de 2010 a las 02:12

Lead:

Ya, pero el mercado fija el precio del valor, pero no el valor. Volvemos al dicho tan sentencioso de que no es lo mismo valor que precio. Hoy podemos apreciar el inmenso valor de la electricidad, que tiene precio, pero el precio señala el valor en el mercado no el valor inconmensurable que tiene. Y para llegar la valor inconmensurable hubo que añadir un valor tras otro. Hace seis años murió aquí, en Menorca, el hombre más viejo del mundo, y tenía creo recordar 117 años, y totalmente lúcido. Cuando le preguntaron qué invento consideraba el más importante, decía que la electricidad (la producción y distribución de electricidad, se entiende). Él la vio aparecer en la isla.

El precio de kw no refleja el valor que crea. ¿Qué precio tiene toda la información que recibimos a través de la red? Ni siquiera es posible acercarse a una cantidad mínimamente creíble. Porque es imposible, sencillamente. Y sin embargo el valor está ahí. Aquí.
34 1132CPCF, día 25 de Junio de 2010 a las 02:35
SIN COMPLEJOS. LOS EDITORIALES
Luis del Pino o la fuerza de la razón
Por Emilio Campmany

[...]

Con muy poco, una propuesta descabellada queda perfectamente desacreditada, sin réplica posible. Y encima, haciéndonos reír.

Todo esto es Luis del Pino sin complejos, análisis racional, defensa de los derechos individuales sin casarse con nada ni con nadie, y unas gotas de humor. Feliz lectura.


LUIS DEL PINO: SIN COMPLEJOS. LOS EDITORIALES. Vuelapluma
(Madrid), 2010, 254 páginas.
35 1132CPCF, día 25 de Junio de 2010 a las 02:44
EL PRÓXIMO SÁBADO 26 DE JUNIO DE 12:00 A 13:00
EN LA LIBRERÍA BERTRÁN (C/ Fuencarral, 141, Madrid)
Luis del Pino firmará su último libro
36 1132CPCF, día 25 de Junio de 2010 a las 03:12
La Última Cima

...he ido a verla y me ha gustado mucho, la recomiendo :-)




EN PLENA CAMPAÑA ANTI-IGLESIA
El increíble fenómeno en taquilla de la película que "habla bien de los curas"

Un fenómeno inesperado está recorriendo las salas de cine españolas. Sin promoción y sólo con el "boca a boca", un documental que habla bien de un cura madrileño fallecido se ha convertido en un éxito de taquilla. Y curiosamente cuando existe una campaña mundial contra la Iglesia y contra los sacerdotes.

Vídeo: Inicio de La última cima

http://www.libertaddigital.com:6681/c.php?op=notic...
37 menorqui, día 25 de Junio de 2010 a las 03:13
Quien quiera despojarse de la alienante socialización mercadotécnica, niégese a ser eléctrico.
Estos del mavi marnara deberían empezar por ahí.
Yo ya lo he probado, pero tengo el problema del noctambulismo, y las velas sólo funcionan en sitios cerrrados y cuando puedes abrir las ventanas.
38 Sherme, día 25 de Junio de 2010 a las 06:23
Me horripila, me cansa, me sofoca todos estos hilos sobre el marxismo. Confieso que en gran medida me los he saltado. Incomprensible y estúpido. Árido y desnortado. El marxismo es una soberana ESTUPIDEZ. (Con esto no digo que se pretenda hacerlo entender y sobre todo hacer entender sus innumerables contradicciones, falacias y desenfoques. Simplemente me quejo por cansancio del tema.)



Mitos económicos y estupidez
Por Walter Williams

George Orwell nos advirtió de que "a veces el primer deber del hombre inteligente es reafirmar lo obvio". ¿Qué pasa con los frecuentes ataques a empresas acusándolas de que sólo existen por el dinero y las ganancias? Tales críticas reflejan una profunda estupidez o una grave incomprensión de la realidad. Wal-Mart tiene 8.300 tiendas, 4.000 de ellas están en 44 países diferentes. Sus ingresos en 2010 serán de unos 500.000 millones de dólares o sea que tendrá ingresos más altos que el producto interno bruto de 163 de los 181 países del mundo. ¿Por qué Wal-Mart tiene tanto éxito? Millones de personas son atraídas por sus tiendas, donde voluntariamente dan su dinero a cambio de los productos y servicios que allí se ofrecen.

Por el contrario, un importante proveedor de servicios sin fines de lucro es la educación pública, tanto a nivel de primaria como de secundaria, a un costo anual de miles de millones de dólares. La calidad de la educación pública es tan mala que constituye un verdadero fraude.

Si Wal-Mart y las millones de empresas que ofrecen bienes y servicios a cambio del dinero que reciben de sus clientes aportaran un servicio de tan baja calidad como lo hacen las escuelas públicas tendrían que cerrar. Pero eso no sucede con las escuelas del gobierno. ¿Por qué? En la educación pública, los funcionarios y maestros reciben sus sueldos, aumentos salariales y demás beneficios estén los estudiantes satisfechos o no con el servicio recibido. No hay motivación de ganancia y tampoco hay ninguna presión para satisfacer a la clientela, sino que se utiliza al gobierno para recibir dinero proveniente de los impuestos.

El correo y demás agencias gubernamentales no tienen en realidad que competir con nadie, razón por la que tampoco tienen motivación alguna para ofrecer un mejor producto o un mejor servicio.

En el mercado, cuando una empresa no satisface a sus clientes no logra obtener beneficios y pronto va a la quiebra; entonces los recursos estarán disponibles para otros que puedan hacerlo mejor. Eso no sucede cuando el gobierno está "salvando" a empresas privadas de la quiebra. Esos llamados "rescates" anuncian que se puede seguir dando un mal servicio a la clientela. Las entidades sin fines de lucro propiedad del gobierno son inmunes a la disciplina del mercado y no hay obligación alguna de complacer a los clientes. Lo mismo puede decirse de las empresas que reciben subsidios del gobierno.

La disciplina del mercado, que obliga a las empresas a complacer a los clientes para poder obtener ganancias y crecer, nos explica la hostilidad que frecuentemente notamos hacia el capitalismo y el libre mercado.

© Creators Syndicate, inc.

http://www.libertaddigital.com/opinion/walter-will...

39 Sherme, día 25 de Junio de 2010 a las 06:43
Verdades como puños, D. Pío:

http://www.libertaddigital.com/opinion/pio-moa/que...

Además, por "arte" de no se sabe quién (aunque apunto mucho a Zapo y a la política inmigratoria " de Caldera", que es la de Zapo y por ella le defenestró) cada vez somos más Españistán que otra cosa. Uno va por un mercadillo y cree estar en un zoco marroquí o un mercado en Bagdad. Se siente uno extraño, extranjero, en su propio "país" (antes éramos UNA nación). Y encima estamos bajando ya en índices de natalidad, muy por debajo de los mínimos para conservar una cultura. Encima la denostamos y nadie, o casi nadie, la conoce ya. Uno se pondría a explicar lo que FUIMOS. Nuestra Historia COMÚN. Pero es predicar en el desierto (nunca mejor dicho). Estamos a un paso de empezar a estudiar la Historia del Islam como obligatoria en la escuela (o madrassa, o escuelistola) para conocer "nuestras raices". Ya de hecho el sustituto del cabezón (Mr. "Pepe" Griñán) ha puesto que se estudie árabe como segundo idioma en sus "hezkuelas" (las que la p$o€ y "SU" Junta nos da y "nos paga gratis" con nuestros dineros).

Dentro de nada lo de ser español será cosa del pasado... y todas con burka.

¿Hay algo más profundo y lejano que Arkansas? ¡Que se pare el bus, que me monto!
40 Sherme, día 25 de Junio de 2010 a las 06:57
Y es que así (o con "ejemplos" como este) es muuuy fácil que una sociedad, una Nación, un pueblo, se AUTODESTRUYA:

http://www.periodistadigital.com/3segundos/periodi...

"Todos hemos tenido 16 años y sabemos a qué dedicamos el 85% de nuestro espacio cerebral"

Adolescentes que organizan orgías sexuales, profesoras que se acuestan con alumnos, tríos, drogas de diseño, docentes borrachos u homosexualidad al descubierto, estos son algunos de los temas que, cada semana, refleja la serie de Antena 3 "Física o Química" (Martes, 22.30h).

"Todas las historias que hay en Física o Química son historias reales. Pero no nos engañemos, la realidad supera la ficción"
41 Sherme, día 25 de Junio de 2010 a las 07:50
Pedro Fernández Barbadillo abunda en lo anterior y da más ejemplos:

Zoziedad ZP: Los niños que vienen... y sus padres

http://blogs.periodistadigital.com/bokabulario.php...
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