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Carlos I y Felipe II

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Expuesto, como siempre, a sus aportaciones y críticas. Con ruego de difusión y recogida de otras observaciones: 

Carlos I dejó la hacienda endeudada en la muy alta cantidad de 20 millones de ducados. Felipe II, mediante una administración cuidadosa y mejoras fiscales, cuadruplicó los ingresos del estado, pero al final dejó una deuda de 100 millones, y declaró tres bancarrotas, en 1557, 1575 y 1596. Las bancarrotas eran suspensiones de pagos o aplazamiento de la deuda, recibiendo los acreedores juros, especie de bonos del estado. Por consiguiente, los gastos marchaban por delante de los ingresos, y podían sostenerse gracias a los cuantiosos préstamos de banqueros, genoveses y alemanes principalmente. Los gastos se hinchaban debido a la defensa del Mediterráneo y Europa del norte y la necesidad de proteger las rutas de América y el Pacífico.

Las numerosas posesiones de Felipe II podrían, en principio, atender a estos gastos solidariamente. Pero los impuestos de la mayor parte de ellas recaían sobre las necesidades propias, y era sobre todo Castilla, además del oro y cada vez más la plata de las Indias, quien financiaba con pesadas aportaciones la política general. Castilla pechaba habitualmente con más de la mitad de los impuestos (parte considerable de ellos quedaba en el reino), y América con entre el 12 y el 20%. Las aportaciones de Aragón no pasaban del 7%, y, al igual que las de Flandes e Italia (20% entre ambas) apenas contribuían a la política general. Los tardíos ingresos de Portugal revertían igualmente al mantenimiento del país y de su imperio.

Ese mayor esfuerzo de Castilla creaba en esta un sentimiento de agravio con respecto a los demás reinos, y resentimiento ante el hecho desazonante de que, tras ganar con increíbles fatigas un imperio tan extenso y productivo, el oro y la plata de América se evaporasen apenas llegados a España en pagos a banqueros y comerciantes extranjeros (que, por su parte, corrían serios riesgos). Pero el problema no derivaba de la codicia de los financieros, sino del coste de las empresas internacionales; y no aparecieron en Castilla ni en Aragón financieros y comerciantes comparables a los genoveses, por ejemplo. Esta carencia quizá estribaba en el agobio de una economía, en general próspera durante el siglo XVI pero siempre corriendo detrás del carro de los gastos, lo que dificultaba una acumulación suficiente de capital bancario. La situación recuerda algo la de la época final del Imperio romano, cuando las necesidades del estado se hacían demasiado gravosas para la sociedad: cada vez ocurría más en Castilla (bien que Aragón libre de tales agobios, tampoco experimentó un especial auge económico), pero sin llegar a nada parecido a la quiebra general del Imperio romano de occidente.

La presión fiscal motivaba mil quejas de las Cortes y de particulares, "arbitrios" más o menos acertados enmendar la tendencia, y creciente aversión a las onerosas empresas europeas: ¿por qué no dejar que los herejes se condenaran, si les placía? Sin embargo el problema nacía directamente de la posición internacional de España. En el Mediterráneo debía luchar forzosamente con los islámicos, y no menos con Francia, que no tardó en aliarse con los otomanos bajo el impulso de los calvinistas. El protestantismo, con todas las virtudes que quiera reconocérsele, fue por largo tiempo el principal factor de guerras civiles e internacionales en Europa –ya lo había pronosticado con orgullo Lutero–, y combatirlo a distancia libró a España de tener que combatirlo en el interior, corriendo la suerte de Alemania, Flandes o Francia. Es decir, la costosa guerra lejana evitó un largo período de contiendas civiles con probable desintegración del país, y mantuvo a aquellas potencias relativamente alejadas de las Indias. La idea de que España pudo concentrarse en el Mediterráneo contra turcos y magrebíes e inmune a los sucesos europeos, es una ilusión ingenua. Dejemos aparte el supuesto infantil de que, a la larga, la guerra civil y el triunfo protestante habría beneficiado al país haciéndole compartir la riqueza y cultura que llegarían a alcanzar Inglaterra, Francia u Holanda. Muchos países protestantes permanecieron pobres, como los escandinavos, y otros católicos –la propia Francia– alcanzarían preponderancia europea por largo tiempo. Con el catolicismo, España vivió dos siglos excepcionales, con un nivel económico acorde a su tiempo y demografía, y conservó y amplió su imperio frente a mil asechanzas. El contagio protestante fue erradicado por la Inquisición al coste de unos cientos de víctimas: compárese con las causadas por Isabel de Inglaterra entre los católicos, o entre los irlandeses, por no hablar de las guerras de religión francesas.

Tampoco parece cierto que Carlos I pensase en una monarquía universal al modo de Carlomagno o los fundadores del Sacro Imperio. En alguna ocasión expresó cuánta importancia daba al cargo de emperador, y habló de recobrar su vieja magnificencia, pero fue consciente de la disfuncionalidad de aquel Imperio, agravada por la revolución protestante. Su dependencia de España, verdadero centro de su poder, lo españolizó cada vez más. Así lo entendieron él y los demás países. España, no un Sacro Imperio desgarrado y poco operativo, era la barrera eficaz frente a turcos, protestantes y anglicanos. Ante la acusación de que aspiraba a dominar a toda la cristiandad, explicó: "Mi intención no es de hacer la guerra con los cristianos sino contra los infieles; y que Italia y la Cristiandad estén en paz; que posea cada uno lo suyo y nos contentemos".

El fanatismo, si así lo queremos llamar, de Felipe II, no era más ni menos que el de todos los príncipes de su tiempo. Católicos y protestantes entendían la homogeneidad religiosa como un factor indispensable de paz pública. Y sus yerros no deben oscurecer sus aciertos, mucho mayores. Implantó la administración más avanzada de Europa y fue un rey culto, sensible, amante de los libros, mecenas, de horizontes mentales amplios, entre otras virtudes a menudo olvidadas por influjo de la propaganda adversa, que exagera o inventa sus defectos. Si logró tener a raya a unos enemigos de poder abrumador, afrontar problemas internos como el de su demente hijo, el príncipe Carlos (a quien la propaganda protestante convirtió en un héroe sui generis), la traición de su secretario Antonio Pérez o la insubordinación de algunos oligarcas aragoneses, fue mediante una política calculada y racional, no fanática. Puede considerarse a Flandes un regalo envenenado de Carlos I, pero la historia está llena de beneficios que degeneran en lo contrario, pues nadie puede prever los efectos últimos de sus decisiones.

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Hoy, en El economista:

QUÉ FUE EL FRENTE POPULAR

Hace unos días fue el 73 aniversario del levantamiento de una parte del ejército y del pueblo contra el Frente Popular. Según la versión dominante desde hace bastantes años, se trató de un simple golpe militar contra el gobierno legítimo y democrático de la república, pero todos los datos indican otra cosa.

El Frente Popular fue formado por los partidos que en octubre de 1934 se habían alzado en armas o habían apoyado ese alzamiento, contra el gobierno legítimo de derecha salido de unas urnas correctamente recontadas y con intención, unos, de implantar un régimen de tipo staliniano, y otros de imponer una nueva república como paso a la secesión de diversas regiones. No crearon la alianza, después llamada Frente Popular, porque hubieran rectificado, sino porque pensaron lograr sus objetivos bajo apariencia legal, al modo como Hitler, en 1933, había obtenido el poder legalmente para, desde él, destruir la democracia con medidas "legales".

Las izquierdas llegaron al poder en las elecciones de febrero de 1936, transcurridas entre violencias, robo de urnas y sin que se publicaran oficialmente las cifras de votos. Es decir, llegó de manera antidemocrática. Pero una vez conseguido el poder de modo intimidatorio, el gobierno empezó a desmantelar la legalidad republicana mientras en la calle se imponía un sangriento proceso revolucionario, culminado en el asesinato del jefe de la oposición Calvo Sotelo.

Contra aquel proceso y gobierno, ilegales y antidemocráticos, se sublevó, muy justificadamente, una derecha que creía inviable la democracia en España (y lo era, en tales condiciones). Salió de allí una dictadura autoritaria que libró al país de otra totalitaria y terminó abriendo paso a una democracia más estable. Y hoy amenazada, precisamente, por los antifranquistas de salón que se identifican (¡por algo!) con la "libertad" de aquel Frente Popular. 
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comentarios
1 mescaler, día

denebola, que temo que te había sobrevalorado. Si lo mejor que puedes aportar para defender tus fantasías es un vídeo de César Vidal, apaga y vámonos. Por supuesto, no me he molestado en verlo: ese señor y sus amigos tienen la misma autoridad científica que un charlatán de feria que vende crecepelo. De todas formas, y por si consigues encontrar algo decente, sigo a la espera. Un saludo, Mescalero

2 mescaler, día

"me temo" en lugar de "que temo"

3 Hegemon1, día

Y si no lo has visto miliciano, ¿Cómo puedes catalogarlo de la manera que lo haces?...Hay que ser más riguroso y sobretodo consecuente con lo que haces y dices. Hace unos días me dijiste que no pedías explicaciones a nadie...precisamente es lo que estás haciendo con Denebola desde ayer. ¡Serás cínico! Condena el artículo de Grandes y dejaré de llamarte miliciano sudoroso, si no lo haces entenderé que te gusta ese termino y lo seguiré utlizándolo. Salud compañero.

4 ignapas, día

Creo que para poseer 5 carreras universitarias y conocer varios idiomas hay que tener cierta autoridad cientifica.

5 Hegemon1, día

Se sigue llamando a la quema de Iglesias y a la persecución religiosa y sino mirar lo que un individuo que escribe en Público escribió ayer en su blog: El Título ya te pone en situación: "20 Jul 2009 La única iglesia que ilumina es la que arde" Para continuar con el panfleto con frases como esta: "Pasó el 18 de julio sin pena ni gloria, sin que ni siquiera los fachas se animaran a rememorar el glorioso Alzamiento Nacional. Y no es porque la especie se haya exterminado, a pesar de que la democracia contumaz los haya colocado al borde de la extinción; es que los hijos espirituales de los alzados en armas nacen, se alimentan y reproducen en las instituciones que apoyaron aquel golpe, al abrigo de las agresiones externas. Allí viven, sin necesidad de tomar las calles, como animales refugiados en un zoo de lujo" La 5º Columna por la que hay que mandar a las diferentes checas para hacer paseos y dejar recuerdos en las cunetas. Y sigue cachondeandose de lo que pudo ser una tragedia e incluso se atreve el gachí a insinuar que puede ser el propio cura que lo hizo para llamar la antención. Y como guinda final, vuelve la vieja leyenda de que la única iglesia que ilumina es la que arde. Hace una semana, en una iglesia de Majadahonda se revivía un conato de incendio, todavía inexplicado, una chapuza que apestaba a gasolina, que más parece una burda manera de explotar el victimismo que una amenaza verdadera. Yo creo que, por mucho que se empeñen, si hoy escucháis que gritan ¡fuego! a las puertas de una iglesia es que el cura fuma. O el padrino" Seguimos con la persecución, el radicalismo, la mafia chekista y el amedrentamiento de la izquierda. Los verdugos se visten de víctimas, pero ya los conocemos. Los del Frente Popular, los que buscaban la guerra Civil y la provocaron con el Asesinato de Calvo Sotelo y los asesinatos en las calles vuelven a suspirar por aquellos timepos de chekas, sangre y fuego...

6 jjvr, día

No os dejéis envolver por la falacia de que la medida de la verdad está en su capacidad para convencer a recalcitrantes(1). Prof. Franz de Copenhage Un saludo (1) recalcitrante: 1. adj. Terco, reacio, reincidente, obstinado, aferrado a una opinión o conducta.

7 ignapas, día

Hegemon1 Ellos si que estan en las instituciones, y han convertido España en su zoo particular. Lo que ya es sintomatico es que se puedan escriibir semejantes gilipolleces en este siglo sin despeinarse.

8 Hegemon1, día

De Felipe II se desconocen muchas cosas y las que se saben están muy distorsionadas. Se le tacha de melancólico, fanático religioso, siempre vestido de negro, de luto. Es cierto esto último pero fué en los últimos años de su vida a la muerte de su verdadero amor que fué su sobrina Ana de Austria. De joven hizo un viaje por Europa y son varios los testimonios que a pesar de su seriedad tenía exito con las damas. A una caza llegó tarde porque había pasado la noche con una "bella dama" y el camino hasta su casa desde palacio le llevaba unas dos horas a caballo. Aún así, cuando estuvo en Inglaterra casado con su tía María, este la respetaba y la agasajaba con regalos continuos, y eso que la belleza de la dama era escasa. Por ejemplo, cuando se casó con la caprichosa Isabel de Valois, lo hizo con un traje blanco y capa carmesi, vistoso para la imagen que tenemos de él. Era serio, culto y calculador, el Rey paciente, respetuoso con sus subordinados y le repugnaba el asesinato. Le propusieron una vez asesinar al Orange y él lo rechazó sin titubeos. Amaba a sus hijas y era un gran padre. Por ejemplo, cuando acompañó a su hija Catalina (de gran belleza) al puerto de Barcelona porque esta la casaba con el Duque de Milán (creo, tiro de memoria) se pasaron un día entero llorando padre e hija en el puerto y el barco sin poder zarpar porque no querían separase. Si, era de misa diaria pero, cierto, como todos los de su tiempo.

9 jjvr, día

Público y su "valiente" campaña contra la corrupción http://www.publico.es/espana/239964/instruccion/caso/grtel/suma/imputados La instrucción del caso Gürtel suma ya 101 imputados Va camino de ser la más importante investigación sobre corrupción política en España ****** Los tres tribunales que se han repartido la instrucción del caso Gürtel ya han alcanzado los 101 imputados. Además, se prevé que esta cifra aumente al estar la investigación aún en un estado incipiente y no haber habido prácticamente una semana en la que no ha aparecido una nueva persona identificada como receptora de pagos por parte de las empresas de Francisco Correa. Por eso, es más que probable que la causa se convierta en la más importante de corrupción política investigada en España en número de imputados. ... ******** Además, los lectores de Público colaboran con sus comentarios. He aquí el más valorado: sesma | 21-07-2009 08:42:13 Señores de Hacienda, imbestiguen, aquí tienen un campo amplio y bien abonado, debe haber mazo de dineros con dificil justificación, por favor hagan su trabajo Un saludo

10 Hegemon1, día

Ignapas: Eso no es todo. El individuo hoy dice que él no quiso insinuar nada de quemar Iglesias, y lo dice después de titular su panfleto como ya he indicado. Y comenta, que en esto estoy de acuerdo, "que con esta gente hay que medrar" (por los que le criticamos rabiosamente)...efectivamente compañero, con gentuza como tú y los de la ceja y el cordón sanitario, y los pijiprogres hay que medrar.

11 mescaler, día

#3 La obra queda desacreditada por el autor, o los autores, a los que ya conozco. Siempre hay que explicar y justificar los argumentos, y denebola no lo hace: sólo los recita como artículos de fe. #4 Se puede ser políglota y acumular numerosos títulos, y también carecer de rigor científico. No son cosas incompatibles. Saludos, Mescalero

12 Hegemon1, día

11# Demuestra que Cesar Vidal carece de rigor científico. Deja de lanzar acusaciones al vacío, y como tú lo solicitas a los demás, demuéstralo.

13 ignapas, día

#10 Algunos de estos llevaban la camisa mahon hasta no hace mucho, ahora da mas dinero decir lo contrario de lo que se decia #11 Efectivamente, fijate en Juan Luis Cebrian deseando el retorno de Al-Andalus. Todo rigor. Rigor Mortis, mas bien.

14 mescaler, día

Hegemon1, a los únicos a los que les interesa que vuelvan a quemar iglesias es a vosotros. Saludos, Mescalero

15 Hegemon1, día

14# Te equivocas, careces de rigor y haces dogmas de Fé sin consistencia científica. El victimismo de los verdugos ya no cuela mescalero.

16 mescaler, día

#12 Escribe sobre los temas más variados y en todos ellos pretende ser una autoridad. No hay más que añadir. Saludos, Mescalero

17 ignapas, día

#16 Eso no es un argumento con rigor cientifico.

18 Hegemon1, día

16# ¿Eso es todo lo que tienes que decir? Increible argumento y rigor científico. Me has dejado boquiabierto. En definitiva mescalero, que donde no hay no se puede sacar nada.

19 jjvr, día

No perdáis tiempo tratando de convencer al contumaz, su único afán es incordiar. Si ve comprometida su maniobra se retirará, cobardemente, hasta que crea que se han olvidado sus manipulaciones. Prof. Franz de Copenhage Un saludo

20 mescaler, día

#18 Efectivamente, de donde no hay rigor ni conocimiento, como César Vidal, no se puede sacar nada. Saludos, Mescalero

21 Hegemon1, día

El cambio de la COPE: Ignacio Villa: "Gabilondo está haciendo un buen informativo y el de Lorenzo Milá es muy riguroso"

22 Hegemon1, día

20# ¿Pero en qué te basas, qué arguemntos tienes para decir algo así?..por un ejemplo, ilustranos con tu conocimiento y apuntala tu razón con rigor científico ¿puedes o no?

23 ignapas, día

Fijaos, por ejemplo, en Zapatero. Tambien habla de todo, toca todos los palos, pero en su caso si que nos consta que no tiene ni idea de lo que esta hablando. ¡¡¡Y es el que manda!!!

24 AntiMarx, día

Ignapas #23, porque en el país de los ciegos (o de la tiranía de la mayoría ciega, para ser más exactos) el tuerto es el rey.

25 mescaler, día

De la wiki: Sin embargo, existen numerosas críticas sobre su trabajo. Se le ha reprochado un manejo poco riguroso de la bibliografía: por un lado, las referencias no siempre serían precisas, y, por otro, citaría obras que no ha consultado, se inventaría fuentes o su contenido y realizaría traducciones erróneas. También se le ha acusado de plagios. En tal sentido, el historiador Eduardo González Calleja describe el método de Vidal de la siguiente forma:9 [...] una porción de páginas de relleno que envuelve la inanidad total a la hora de tratar el tema que es presunto objeto de análisis [...]; un aparato «crítico» repleto de notas improcedentes o de relleno, con siglas que quizá pertenezcan a fuentes ignotas, con una bibliografía contextual que se exhibe pero que no se emplea, trufada de títulos deliberadamente poco accesibles al lector español, que se citan de forma incompleta o que no aparecen en la relación final. Las críticas abarcan desde la invención de fuentes a la tergiversación de traducciones, pasando por hacer pasar fuentes secundarias por investigación primaria por su parte. Por ejemplo, los historiadores Ian Gibson10 y Ángel Viñas11 han señalado que una cita que incluye en Paracuellos-Katyn. Un ensayo sobre el genocidio de la izquierda, atribuída al la edición del 3 de noviembre de 1936 del diario madrileño La Voz, usada como muestra de que, en los periódicos madrileños, el "exterminio no sólo no se ocultaba como objetivo fundamental, sino que incluso se pregonaba y originaba comentarios jactanciosos",12 no existe. La cita es la siguiente:13 Hay que fusilar en Madrid a cien mil fascistas camuflados, unos en la retaguardia, otros en las cárceles. Que ni un quinta columna (sic) quede vivo para impedir que nos ataquen por la espalda. Hay que darles el tiro de gracia antes de que nos lo den ellos a nosotros. Tanto Gibson como Viñas afirman haber consultado las hemerotecas y no haber encontrado ninguna frase similar en dicho periódico ni ese día ni los anteriores o posteriores. Sí se publicó, en cambio, un editorial (que Gibson reproduce prácticamente íntegro) en el que se puede leer:10 Madrid será diezmado. De su millón de habitantes perecerá la décima parte. Gibson concluye afirmando que "Lo menos que se puede pedir a un investigador es que compruebe sus fuentes y las cite correctamente".10 14 El juicio de Viñas es más duro: "Vidal se ha basado en la tergiversación y distorsión de documentos a sabiendas que muy pocos de sus lectores estarán en condiciones de comprobar sus afirmaciones. Si falsifica datos que cualquiera puede encontrar fácilmente en hemerotecas, ¿qué no hará cuando alega basarse en archivos menos asequibles?".11 Un ejemplo de tergiversación de traducciones es el relativo a la obra de Felix Schlayer sobre las matanzas de Paracuellos, Diplomat im roten Madrid, también en Paracuellos-Katyn (el libro de Schlayer permaneció sin traducción al castellano hasta 2006, en que fue publicado por la editorial Áltera, bajo el título Matanzas en el Madrid republicano). De acuerdo a Vidal:15 Durante la entrevista con Carrillo, Schlayer y el delegado de la Cruz Roja recibieron todo tipo de seguridades. Sin embargo, el diplomático noruego percibió en Carrillo «inseguridad» y «falta de sinceridad», especialmente porque insistía en que no sabía nada del traslado de los presos lo que, cierto es, resultaba poco verosímil. Sin embargo, tal traducción es negada por, al menos, tres historiadores. Gibson —que trabajó con una traducción del libro de Schlayer entre finales de los setenta y principios de los ochenta que le había hecho su esposa—, ya en 1983, describe la narración de Schlayer sobre su entrevista con Carrillo la tarde del 7 de noviembre de un modo radicalmente diferente:16 Schlayer, que, como hemos dicho, abandonó Madrid en julio de 1937 —según él bajo amenaza de muerte lanzada por el Gobierno rojo—, volvió a España al final de la guerra. El 7 de marzo de 1940 prestó declaración ante los jueces de la Causa General acerca de sus investigaciones sobre la matanza de presos. La declaración de Schlayer confirma el relato publicado en su libro en 1938, y no añade nada nuevo a éste. A pesar de ello, creemos oportuno citar su referencia a la conversación que sostuvo con Santiago Carrillo en el Ministerio de la Guerra aquella tarde del 7 de noviembre de 1936, cuando le contó a éste lo que había visto aquella mañana en la cárcel Modelo y le expresó su inquietud por la suerte de los presos políticos. A continuación Gibson incluye la citada declaración de Schlayer en la Causa General acerca de la entrevista con Carrillo: En su visita a Carillo, le denunció estos hechos y mantuvieron larga discusión porque Carrillo sostenía que había máxima seguridad. La situación en Madrid era tan anárquica que le consta que a pesar de haberse perpetrado ya a esa hora la mayor parte de los asesinatos, Carrillo no conocía los hechos. Declaración de Schlayer ante la Causa General el 7 de marzo de 1940 (caja 1.527, «Embajadas», ff. 77-89, citado en (Gibson 2005: 138-139)17 Por otra parte, el historiador Miguel Ángel Molinero ha acusado a Vidal de que la traducción de Manetón que éste publicó en 1993 no lo es del original griego, sino de la traducción inglesa presentada en la edición bilingüe inglesa de Manetón en la serie Loeb18 Proclive a expresar públicamente sin prejuicios su condición de cristiano protestante,19 son causa también de controversia algunas de sus opiniones sobre temas científicos y sociales, como, por ejemplo su afirmación20 de que no existen pruebas de la macroevolución, es decir, que existe evolución dentro de las especies pero que no está probado que unas especies hayan evolucionado desde otras, lo que va en contra de la actual teoría de la evolución.

26 Perieimi, día

# 8 De las andanzas sexuales del Monarca queda constancia histórica de un edificio con 7 chimeneas en La Plaza de La Villa (Madrid) -una por pecado. Aunque, aún así, es difícil justificar la muerte atroz que Dios le deparó a este rey burócrata.

27 Hegemon1, día

25# Mescalero: Lo siento pero la Wiki en español no la considero con rigor ni que sea fiable. Moa aquí la a defendido, mucho más en inglés pero en español puede escribir cualquiera y evito por todos los medios consultarla. Yo esperaba algo más de tí mescalero, algo de tu propia cosecha y no un corta y pega. Pero veamos. Dice lo que has copiado: "con siglas que quizá pertenezcan a fuentes ignotas, con una bibliografía contextual que se exhibe pero que no se emplea, trufada de títulos deliberadamente poco accesibles al lector español.." A la hora de piner "quizá" ya duda el que no debe dudar. Anula su propio anlálisis. Lo de quizá da más razón al autor (Cesar Vidal) que al critico. "Bibliografía que no se utiliza"...como muchos autores que hacen una pequeña reseña de lo que se trata y luego indica de dónde la ha sacado....esto no es nada nuevo ni en contra de Cesar Vidal, Mescalero. Que algunos escritos no sean accesibles al lector español no signifoca que no sean ciertos. Es más, si no son accesibles es porque muchos autores de tu cuerda no los quieren citar ni leer ni consultar, como los archivos de la KGB o de la antigua URSS que Vidal si ha consultado y que muchos progres ni los mencionan...¡¡¡tanta estupidez lo llamas tú rigor cientígfico!! ¿Con este rigor defiendes tú la falta de rigor de Cesar Vidal?....¿Estás de broma no?

28 mescaler, día

http://personales.ya.com/josumezo/malaprensa/2009/05/cesar-vidal-ataca-de-nuevo.html César Vidal ataca de nuevo Mis lectores más veteranos recordarán que hace unos años se montó en esta página un agitado debate cuando rompí mi habitual neutralidad para criticar a César Vidal (aquí y aquí). Mi opinión sobre él no ha cambiado nada desde entonces. Le oigo muy de cuando en cuando, pero lo suficiente para ver que no es un periodista, sino un propagandista, absolutamente volcado en repetir hasta la saciedad sus opiniones como si fueran verdades irrefutables, que solo niegan los ciegos, los tontos o los malvados. Y para ello, decía yo entonces, no duda en falsear los datos. Hoy me manda un lector (gracias, Ale) un escaneo de la columna de Vidal en El Economista de ayer, donde vuelve a las andadas (se la reproduzco más abajo). La frase clave está marcada en rotulador: Por cada euro que las Vascongadas aportan al resto de España, reciben ocho y mantener su sanidad nos cuesta a cada español 2.000 euros anuales por barba. Empiezo por la segunda parte, por ser más sencilla. Como pasaba con las 825 horas de islam que cada niño iba a recibir, simplemente no me creo que una persona sensata y de buena fe se pueda creer esta trola. César Vidal vuelve a demostrar que al menos una de las dos cosas le fallan. Cuentas muy simples permiten ver lo disparatado del tema. Hay unos 20 españoles por cada vasco. Si las cuentas de Vidal fueran ciertas, el gasto en Sanidad por cada vasco sería de unos 40.000 euros, que es mucho más que el PIB per cápita del País Vasco, o ya puestos, casi como el de Estados Unidos, que se escandaliza porque gasta no sé si un 10% de su PIB en sanidad. ¡Qué pringaos! Es tan absurdo que da vergüenza ajena. Pero además, averiguar la cifra correcta cuesta apenas unos segundos. Si buscan en Google "presupuesto sanidad país vasco" el primer resultado es una página del Gobierno Vasco con información sobre los presupuestos del departamento. Se pueden bajar este pdf con la comparecencia del consejero en el Parlamento Vasco para explicar el presupuesto de su área: La cantidad que este Departamento dedicará a la atención de la salud de las ciudadanas vascas y ciudadanos vascos será de 3.490,9 millones de €, es decir, 8,4% más que el presupuesto de año pasado y 1.629 euros por habitante, que supone el lugar de privilegio en gasto sanitario del Estado muy por encima de comunidades autónomas como Extremadura (1.576 €), Castilla y León (1.335 €), Cataluña (1.306 €), Andalucía (1.208 €), Madrid (1.171 €) o la Comunidad Valenciana (1.155 €) [subrayados y negritas en el original]. Donde se ve que efectivamente, el Gobierno Vasco tiene más pasta que otras autonomías para al menos algunos servicios, pero desde luego, la cifra dada por Vidal es ridícula. Suponiendo que se pueda decir que los demás pagamos la sanidad de los vascos (ellos también pagan sus impuestos) pues tocaríamos escasamente a 80 euros, en lugar de 2.000. Lo que nos lleva a la primera afirmación, misteriosa, de que los vascos reciben 8 euros por cada uno que aportan a la hacienda española. No me puedo imaginar de dónde sale. Los vascos (y navarros) recaudan sus impuestos y de allí pagan al gobierno central una cantidad (el cupo) por las competencias no transferidas y el sostenimiento de gastos comunes (como Defensa, Política Exterior, etc...). Es sabido que el resultado neto es favorable a vascos y navarros, a quienes les queda más dinero por habitante que a otras comunidades de similar riqueza (aunque el detalle de la comparación es complicado, como imaginarán). ¿Pero eso de que reciben ocho por cada uno que aportan? No sé si querrá decir que "se quedan ocho, por cada uno que aportan", que significa algo muy distinto, y que será justo o injusto en función de lo que cueste lo que ellos gestionan frente a lo que gestiona el estado central. O tal vez cita Vidal de memoria al economista Roberto Centeno, invitado habitual de su programa, que en su página web dice que, según sus propios cálculos, los vascos pagan al estado 7,5 veces menos de lo que pagarían si tuvieran el régimen fiscal común. Lo digo porque 7,5 se redondearía a ocho, y a lo mejor esto mismo lo ha dicho Centeno en alguna de sus múltiples intervenciones en el programa. Supongo que se puede argumentar que si deberías contribuir 8 a unos servicios comunes, y en realidad sólo pones 1, "recibes (en especie) ocho veces más de lo que pagas". Pero no es eso, desde luego, lo que se entiende leyendo la columna de Vidal (y los cálculos de Centeno, no son, por supuesto, un dato cierto, sino una estimación con supuestos discutibles; un autor nada sospechoso de filo-nacionalista como Mikel Buesa (pdf) hace estimaciones muy diferentes, según las cuales los vascos pagan tal vez la mitad de lo que deberían; ninguno de ellos incluye la Seguridad Social, que es gestionada completamente por el estado central). En fin, artillería pesada y burda, sin pies ni cabeza de un hombre famoso por su pluma rápida, que le permite escribir libros por docenas. ¿Será con este rigor?

29 Hegemon1, día

26# Seguramente de cáncer, con vómitos y diarreas en los últimos días de su vida, en un camastro que no parecia de Rey sino normal. Se puede ver aún en el Escorial. Lo normal antes y ahora.

30 mescaler, día

825 horas Ayer oí repetidas veces en la COPE al supuesto periodista César Vidal (la culpa es de todas las demás cadenas, que se empeñan en dar fúmbol) regodearse presentando una información según la que los niños de primaria que estudian religión islámica en los colegios españoles van a recibir 825 horas al año de esa asignatura, y lo contrastaba, indignado, con la hora escasa semanal que, decía él, se quiere dejar para la enseñanza de la religión católica. Pero 825 horas debe ser prácticamente el total de la jornada escolar de los niños españoles de primaria (unas 38 semanas por 25 horas me darían 950 horas). Sólo hay dos opciones: o Vidal no sabe multiplicar o Vidal miente a sabiendas. Escojan la que les parezca más caritativa. La fuente de este error es una oscura información sobre la enseñanza de la religión islámica en el sistema educativo español. Según El País: "En total habrá 825 horas de esta religión en las escuelas, 54 más que el curso anterior." Según 20 Minutos: "El Ministerio de Educación tenía a profesores contratados el curso pasado para impartir 771 horas de clase de islam. Este año las horas aumentan hasta las 825." Parece ser que se trata del total de horas (¿semanales? ¿anuales?) impartidas por todos los profesores de religión islámica en España. Ninguno de los periódicos lo deja muy claro, porque seguramente quien lo contó originalmente no lo hizo muy bien. Pero lo que nadie sensato y bien intencionado podía entender es lo que dijo el radio-predicador. Aunque claro, estos dos adjetivos no son precisamente los más adecuados para describirle. Actualización: He encontrado el podcast de la emisión. El tramo en cuestión se llama "Noticias de la Cultura" y dura 15 minutos. Está aquí. Y ya puestos en gastos he transcrito todo lo que dijo Vidal sobre el asunto. Lo tienen aquí. http://personales.ya.com/josumezo/malaprensa/2006/10/825-horas.html

31 jjvr, día

El ignorante obstinado corre a citar, como papagallo descerebrado, libros y textos favorables a sus obsesiones. En su cerril perseverancia, es incapaz de distinguir la verdadera cultura de sus obscenas "citas a ciegas". Prof. Franz de Copenhage Un saludo

32 mescaler, día

#32 Como papagayo, hombre. Y explícame (con rigor científico, por supuesto) por qué son "obscenas" mis citas. Saludos, Mescalero

33 Hegemon1, día

28# Mescalero: Un estudio riguroso y bien documentado sobre el Cupo Vasco lo puedes encontrar aquí: http://eprints.ucm.es/7945/1/58.pdf

34 mescaler, día

No sé si será "obsceno" contarlo, pero, en realidad, Vidal sólo tiene dos carreras, las demás son títulos de instituciones religiosas sin valor académico. En cuanto a los tropecientos idiomas que sabe, es la típica afirmación indemostrable (y, por tanto, irrefutable). Saludos, Mescalero

35 mescaler, día

#33 No me interesa el cupo vasco, sino el hecho de que Vidal da un dato que podemos comprobar, y con mucha facilidad, que es falso. Saludos, Mescalero

36 Hegemon1, día

35# Mescalero: no seas cínico. Tú intentas demostrar que Vidal miente, yo te demuestro con un estduio sensato y riguroso que no es cierto. ¿Cómo tienes tanta cara? Otra cosa...tú amigo se equivoca con las 825 horas. Esas 825 horas de Islam no se imparten en sólo un año, así no salen las cuentas, claro está, sino en los todos los añoes escolares, de secundaria, creo entender. Rigor mescalero, rigor y no mentiras.

37 jjvr, día

No pretendáis ver en mis pensamientos ejemplos de gramática u ortografía. Sólo tratar de asimilar mi ética. Prof. Franz de Copenhage Un saludo obsceno: Impúdico, torpe, ofensivo al pudor pudor(1): Honestidad, modestia, recato.

38 mescaler, día

#36 Pues entiendes mal. Y ahora, agárrense a la silla si están de pie, porque es para caerse. Resulta que el tiempo dedicado a la enseñanza del Islam se va a incrementar hasta llegar a las 825 horas lectivas a lo largo del curso. Repito: ocho, dos, cinco, ochocientas veinticinco. Esto, en un momento en el que todavía no se ha alcanzado un acuerdo entre el gobierno y la Conferencia Episcopal Española, sobre el horario de las clases de religión católica y se está discutiendo si una hora a la semana, UNA HORA a la semana, va a ser como para que se den con un canto en los dientes los miembros de la Conferencia Episcopal. Y no les hablo ya del número de horas de religión judía o de religión evangélica, porque bueno, esos ya están absolutamente off-side, si nos permiten ustedes el término futbolístico. Pues Islam, ochocientas veinticinco horas. Vamos, que no sabemos si los niños a parte de Islam y árabe se van a dedicar a estudiar otra cosa. Y esto en todas partes. En Cataluña, en el País Vasco, en Galicia, con el PP y con el partido socialista, con los nacionalistas y con el sursumcorda. Ochocientas veinticinco horas de enseñanza islámica. No está mal, no está mal. Del curso, no del ciclo escolar. El propio Vidal se da cuenta de que lo que dice es una salvajada (cuando reconoce que los niños no tendrían tiempo para estudiar otra cosa), pero no es capaz de recapacitar. ¿Éste es el famoso rigor de Vidal? Saludos, Mescalero

39 Hegemon1, día

Información sacada de CCOO a raiz de un artículo titulado: "El libro de la Semana. Descubrir el Islam" "Este año los materiales llegarán a los alumnos de Ceuta, Melilla y Andalucía, y en años sucesivos a los de Canarias, País Vasco, Aragón y Cantabria. En la actualidad hay en España un total de 54 profesores de Religión Islámica en las escuelas públicas y el tiempo dedicado a la enseñanza del Islam se ha incrementado hasta las 825 horas" Salun compañero. Una pregunta mescalero: ¿Hay reciprocidad en los paises islámicos con respecto a la religión católica?

40 ignapas, día

Lo que me resulta extraño es que un historiador como Gibson se declare "de izquierdas" ya para empezar, antes de escribir una sola linea. ¿Rigor cientifico?

41 mescaler, día

#37 En nuestro idioma, como tantas veces se ha dicho, honestidad no es sinónimo de honradez, y tiene que ver con asuntos relacionados con la parte del cuerpo que queda por debajo del cinturón. No es el caso. Saludos, Mescalero

42 ignapas, día

Y lo que yo me pregunto es que interes puede tener que se estudie la religion islamica en España. No me refiero a su historia, sino a la misma religion.

43 mescaler, día

#40 La filiación política no es incompatible con el rigor científico. Vidal no es un fraude porque sea de ultraderecha, sino porque escribe un libro al mes. Saludos, Mescalero

44 jjvr, día

El artero, cuando discutiendo sobre un tema ve perder fuerza a sus argumentaciones, cambia desvergonzadamente de asunto. Su único fin es tratar de confundir e irritar, aunque lo cierto es que la mayor victima de sus falacias es el mismo. Prof. Franz de Copenhage Un saludo honesto, ta. (Del lat. honestus). 1. adj. Decente o decoroso. 2. adj. Recatado, pudoroso. 3. adj. Razonable, justo. 4. adj. Probo, recto, honrado.

45 mescaler, día

#39 O sea, que esas 825 horas son las que reciben TODOS LOS NIÑOS ESPAÑOLES, no un niño concreto. Pero eso no es lo que dice Vidal. Saludos, Mescalero

46 ignapas, día

#43 Mal punto de partida para un historiador que pretende esciribir con imparcialidad sobre un asunto directamente relacionado con la politica. Vidal puede escribir o no un libro al mes, ciertamente no creo que el hombre de para tanto. Pero prefiero eso a historiadores que reciben subvenciones publicas por escribir sus libros. En eso radica todo el rigor cientifico.

47 Hegemon1, día

43# Mescalero: ¿Y esto te parece un argumento riguroso? "..sino porque escribe un libro al mes" ¿Que tiene que ver la publicación excesiva de libros con el rigor? ¿A Gibson le da rigor el hecho de publicar un libro gracias a las subvenciones que recibe de los gobiernos socialistas para escribir un libro? La afiliación política efectivamente, no hace incompatible el rigor científico, pero en algunos autores es tan abrumadora la afiliación política que carecen de rigor, aunque escriban sólo un libro. Demuestrame cientificamente que por escribir muchos libros al mes el rigor disminuye, y al contrario. ¿Puedes mescalero?

48 mescaler, día

#44 Entonces, y según la RAE, podemos llamar "obscena" a cualquier acción no honrada. Vamos, que robar en un supermercado es una obscenidad. ¿Es así? Saludos, Mescalero Y se escribe "Copenhague", hombre.

49 Hegemon1, día

Sigues sin contestarme mescalero: ¿Hay reciprocidad en los paises islámicos con respecto a la enseñanza de la religión católica?

50 ignapas, día

#47 Hegemon1 Es que cuando uno recibe subvenciones por escribir, se puede permitir el lujo de espaciar sus libros todo lo que quiera. Lo mismo ocurre con las peliculas que no llegan a estrenarse en el cine, con la musica, y hasta con ciertas obras de arte.

51 mescaler, día

#46 Nadie, ni siquiera los historiadores, es imparcial, en el sentido de que no pertenece a ninguna parte, bando o parcialidad. Incluso los que no toman partido forman el partido de los que no toman partido. Podemos aspirar a ser objetivos, pero no imparciales. Saludos, Mescalero

52 mescaler, día

#47 Yo tenía entendido que, para hacer las cosas bien, hay que hacerlas despacio. ¿Tú no? #49 No hablamos de eso, Hegemon1. Saludos, Mescalero

53 ignapas, día

#51 Si, pero sin cobrar.

54 Hegemon1, día

No es cierto, la imparcialidad existe, pero la objetividad es más importante. Objetivamente mesaclero: ¿Hay reciprocidad en el Islam con respecto al catolicismo? ¿Puedes contestar o no quieres?

55 Hegemon1, día

52# Yo tenía entendido que, para hacer las cosas bien, no hace falta hacerlas ni rtápido ni despacio, sino simplemente bien ¿Tú no? No hay demostración científica que demsutre que para hacer una cosa bien se tenga que hacer despacio, es más, cuando se coge experiencia y se repiten varias vesces las cosas o tienes los conocimies necesarios el hacer las cosas bien va parejado el hacerlas muy rápido ¿No crees? Al contrario, cuando una persona es torpe, duda, carece de la experiencia y talento necesarios la velocidad con las que hace las cosas disminuye considerablemente ¿No crees mescalero?

56 Hegemon1, día

Es dificil pensar y creer que una persona que recibe dinero por realizar un trabajo vaya a realizar un trabajo en contra del que recibe el dinero. Eso es una constatación científica muy demostrable.

57 manuelp, día

Dice hoy Moa: La idea de que España pudo concentrarse en el Mediterráneo contra turcos y magrebíes e inmune a los sucesos europeos, es una ilusión ingenua. Bien, es evidente que inmune a los sucesos europeos no podia ser España, pero que no tenia necesariamente que desangrarse-económica y humanamente- en Flandes ó en Alemania tambien me parece evidente. El discurso de hoy de Moa, parece el del Candido de Voltaire, que ante el terremoto que asoló a Lisboa exclama aquello de que "todo sucede para lo mejor, en el mejor de los mundos posibles". En cualquier caso, me parece más ingenuidad, u otra cosa, la de los monarcas Austrias intentando "sostener" el mundo por ellos solos, sobretodo despues de ver que su politica no daba ningun resultado.

58 ignapas, día

#56 Hegemon1 ¿Tu te imaginas que un Gobierno del Psoe me iba a conceder una subvencion para escribir un libro en el que se afirmara que el Psoe estuvo detras del golpe del 34? Eso seria surrealista.

59 Hegemon1, día

¿y por cierto?..para ser riguroso...¿Cuales son las palabras concretas que pronunció Cesar Vidal con respecto a las 825 horas?..es que si queremos ser rigurosos, sobre fuentes secundarias e imparciales y dirigidas directemnte a criticar la fuente no se puede hacer un análisis imparcial y objetivo.

60 jjvr, día

Doy gracias a aquellos que me ayudan a corregir mis fallos en este maravilloso idioma que es el español. De igual modo espero que mis máximas les ayuden en su búsqueda de la verdad que siempre se debe acometer con humildad y sencillez Prof. Franz de Copenhagen Un saludo

61 mescaler, día

#59 Las acabo de copiar, hombre. Saludos, Mescalero

62 Hegemon1, día

57# Manuelp: ¿Estas seguro que su política no dió resultado? ¿Inglaterra se hizo con el comercio de las Indias que tanto ansiaba en el siglo XVI? NO, ¿Los calvnistas y protestantes erradicaron el poder de España y del catolicismo? NO ¿Los turcos o el Imperio Otomano dominaron el Mediterraneo? NO ¿Francia venció a España de forma fulminante? NO

63 Hegemon1, día

61# ¿Dónde?...sólo las has copiado de una interpretación secuandaria de una persona parcial. ¿Hay la misma reciprocidad en el Islam con el catolicismo mescalero?

64 mescaler, día

#55 Se nota que el post lo has escrito apresuradamente, porque te ha quedado bastante mal: rtápido demsutre parejado (por aparejado) Saludos, Mescalero

65 mescaler, día

#63 En el #38.

66 jjvr, día

Por cierto, alruga se ha quedado atascado en el hilo anterior (ver #221). Un saludo

67 Hegemon1, día

64# Pero me has entendido perfectamente y te vas por la tangente porque no eres capaz de argumentar con rigor y científicamente. No exijas a los demás lo que tú no eres capaz de hacer.

68 manuelp, día

# 62 Hegemon 1 ¿Que Francia no venció a España de forma fulminante?. Pero si nos destrozaron, y aún hoy estamos bajo su férula.

69 jjvr, día

Es cosa de mentes estériles alardear del dominio de una técnica que no dignifican con una fértil aplicación. Prof. Franz de Copenhaguen

70 Hegemon1, día

Sarcásticamente exagera Vidal pero no va desencaminado. Hay 38 semanas lectivas, las 825 horas se dan en 22 colegios de momento eso sale a que dan 1 hora a la semana de religión islámica. Vidal dice que incluso la religión católica, mayoritaria en nuestro país y base cultural de nuestra historia, está luchando y negociando por que la den 1 hora a la semana. Y luego se refiere que las otras religiones ni siquiera tiene una hora. ¿Dónde está el error mescalero? ¿En el Islam se da 1 hora de religión católica en los colegios?

71 Hegemon1, día

68# Manuelp: ¿Dónde? ¿En Rocroi?

72 jjvr, día

Creo que ya se ha olvidado que, al inicio de este hilo, se hablaba de la obligación de cierto blogero "adolorido" de aportar sus argumentos en favor de la legitimidad del frente popular de 1936. Sigo desesperando de una seria respuesta. Un saludo

73 manuelp, día

# 71 Hegemon 1 No en el tratado de los Pirineos. http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_los_Pirineos#Los_efectos_del_tratado Y despues en el tratado de Utrecht http://es.wikipedia.org/wiki/Tratado_de_Utrecht

74 jjvr, día

# 57 manuelp A lo mejor, Moa lo que quiere decir es que, si España se hubiera desentendido de sus asuntos europeos, hubiera sido atacada en su lucha contra los turcos y los moros con aún mayores energías. Un saludo

75 DeElea, día

68# Si, sobre todo desde que no hay hombres y españoles como Carlos I y Felipe II.

76 Hegemon1, día

73# Sin duda esos tratados fueron perniciosos para España pero dicrepo en el sentido que fué una derrota fulminante. Es consecunacia del desgaste de España en guerras que si no deberíamos haber librado, en eso estoy de acuerdo pero despues de 200 años de lucha Francia gana algo pero no fulmina a España. Las colonias americanas quedan intactas, seguimos con nuestro comercio internacional, algo diezmados y carentes de influencia política en Europa, cierto, pero no derrotados fulminantemente y menos Francia en exclusiva. Además estamos hablando del siglos XVI, finales del reinado de Felipe II cuando estamos en nuestro mayor esplendor y expansión, los tratados se hacen con Felipe IV y en el XVIII.

77 Perieimi, día

Si de la administración de los Austrias heredamos junto con el Imperio el concepto de ruina económica del Estado (déficit crónico) y la implacable aplicación de La ley de Gresham (la moneda mala acaba por desplazar en su circulación a la buena –el oro); también en su intento de obtener recursos (empezando por los de la propia boda del césar: 400.000 ducados), generosidad de ciudades y Cortes a expensas de los pecheros; aparte de los juros, que menciona Moa, hay toda una panoplia de instituciones “sacacuartos” reales que llegan hasta el exotismo (dotes, rescates de delfines, estancos, penas de cámara, galeotes, fardas y servicios de moriscos). Pero, será sobre todo la venta de hidalguías -ya antes de la coronación de Aquisgrán-, los nuevos hidalgos que compraban su ennoblecimiento y que también transferían sobre los pecheros su parte de derrama en la sangría impositiva [”muchos labradores pecheros ganen privilegios y sean habidos por fidalgos y no pechen, lo que es muy gran daño de los pueblos, porque todo aquello que aquel no pague, que es el más rico del lugar, carga sobre los pobres”, se lamentaban los procuradores en 1518] la institución artífice de la consolidación, por mano de la Hacienda real, de una nueva clase social –en ocasiones de penoso y mísero desenvolvimiento-, que sería lastre para la estructura de la propiedad de la tierra; y, en definitiva, para el desarrollo económico de España durante siglos. Hasta inspiración de la técnica desamortizadora llevada a cabo a lo largo del siglo XIX (sobre todo la de Madoz) que, aunque con otras características ceñidas al momento histórico, tendría resultados igualmente desastrosos. Si, como parece, la aventura de Elcano, 1519 (Primus circumdedisti me, “fuiste el primero que me dio la vuelta”) costó a las arcas reales 9.000.000 de maravedís, suponía un 75% más que la aventura del descubrimiento sólo 27 años antes.

78 Hegemon1, día

Si España se hubiera desentendido de Europa hubiera sido mejor para nosotros pero el Imperio Otomano se hubiera extendido mucho más, los protestantes y las sangrías en Alemania mucho mayores, a mi entender, Inglaterra hubiera extendido más su poder. España equilibró la balanza de poderes durante algunos siglos.

79 manuelp, día

# 77 ¡Hombre!, algo entendible, ¿es suyo?.De acuerdo en todo, con la matización de la "Ley de Gresham" que hace von Mises de que es la intervencion estatal, al pretender equiparar coactivamente, la mala a la buena, la que desplaza a esta de la circulacion. En ausencia de esa intervencion, ambas se emplearian indistintamente, aunque con diferente poder adquisitivo.

80 Perieimi, día

La ‘otra’ Memoria Histórica Probablemente habría que dar un salto de vértigo desde su creación, hasta el siglo XX, para encontrar semejante instrumento totalitario de control mental socio-político, y del que se beneficiaron mutuamente Monarquía e Iglesia. “Preferiría quedar librado a mi suerte a los salvajes y ser devorado vivo a caer entre las garras despiadadas de los sacerdotes y ser llevado ante la Inquisición”. Daniel Defoe (”Robinson Crusoe") El día 31 de julio del año 1826 fue ejecutado el maestro de escuela Cayetano Ripoll, acusado de profesar ideas contrarias al credo católico (HUERTAS, DE MIGUEL y SÁNCHEZ). La Audiencia de Valencia, en cumplimiento de la sentencia de la Junta de Fe provincial, dispuso su ahorcamiento. Luego, el cadáver fue depositado dentro de un tonel pintado de culebras y arrojado al río (CARO BAJORA). Este fue el último ajusticiamiento de la Inquisición española, abolida definitivamente el uno de julio de 1835 por decreto de la Regente María Cristina. La puesta en escena recuerda a la antiquísima pena del culleum romano. Al reo se lo introducía en un saco con cuatro animales impuros (un perro, un mono, un gallo y una víbora) que se lanzaba a la corriente. Es un ceremonial de raíces prehistóricas mediante el que la comunidad anhelaba conjurar el maleficio del tabú quebrantado. Se confiaba en que el líquido elemento fuese una barrera infranqueable para los malos espíritus (CARBASSE).

81 DeElea, día

Contado así más que memoria histórica parece basurilla histórica, es esta fragante media verdad también participa D. Cesar Vidal con similares argumentos, argumentos mas propios de prejuicios atávicos carentes de un poco de investigación imparcial.

82 DeElea, día

80# Contado así más que memoria histórica parece basurilla histórica, en esta fragante media verdad también participa D. Cesar Vidal con similares argumentos, argumentos mas propios de prejuicios atávicos carentes de un poco de investigación imparcial.

83 manuelp, día

El "Culleum" era el castigo de las antiguas leyes romanas para el parricidio. http://librattus.wordpress.com/2009/05/09/saben-los-que-es-el-culleum/

84 Hegemon1, día

Perieimi, visto lo visto, preferriría caer en las garars de la Inquisición española que en las garras de la caz de brujas inglesas o alemanas...¿No te parece? LA CAZA DE BRUJAS EN EUROPA "Se utilizaron diversos tipos de tortura. Se prensaban los dedos de pies y manos y las piernas con tornillos de banco. Las víctimas eran flageladas hasta que sangrasen. Curiosamente, el azote, el tornillo de orejas, incluso el potro eran considerados sólo una parte de los preliminares. No estaban clasificados como «tortura real». El arzobispo de Colonia elaboró una «tarifa de tortura» que incluía cuarenta y nueve precios y sus adeudos correspondientes que debían satisfacerse al torturador por la familia de la víctima. Por ejemplo, cortar la lengua de la víctima y verter hierro incandescente en la boca costaba cinco veces más que una simple flagelación en prisión. Era una especie de supermercado de cámara de horrores. Si la bruja sufría la última pena, los torturadores lo celebraban con un banquete que también era sufragado por la familia de la víctima. Si la «bruja» confesaba, no sólo evitaba un gran desembolso a su familia, obtenía para ella un medio menos doloroso para el otro mundo: era estrangulada antes de ser quemada. En los atestados consta que una mujer fue torturada en cincuenta y seis ocasiones y a pesar de ello no confesó. En Alemania, en el año 1629, se roció con alcohol el cabello de una mujer al que se le prendió fuego. Después, le ataron las manos tras la espalda y la colgaron del techo durante tres horas antes de que comenzase la «verdadera tortura» . El Malleus Maleficarum fue seguido por otros manuales. Uno de ellos fue los Discursos sobre Hechicería, de comienzos del siglo XVIII, debido al francés Henri Boguet. Según su opinión, los niños deberían testimoniar en contra de sus padres. Incluso las niñas pequeñas tenían que ser torturadas para arrancarles la verdad. Si ellas mismas fueran brujas, también tenían que morir, aunque por medios más compasivos, por ejemplo, en la horca...." La caza de brujas. La caza de brujas tiene su origen en la Inquisición, tribunal creado por el Papado para perseguir la herejía, pero que a partir del siglo XIV comenzó a prestar atención al fenómeno de la brujería. La principal acusación contra las brujas era la de demonolatría, o adoración del Diablo, concretada ya en una obra clásica sobre el tema, el Malleus maleficarum (”Martillo de brujas”). Entre los siglos XVI y XVIII aparecieron numerosas obras de eclesiásticos y juristas acerca de este tema. Contra lo que suele creerse, la mayor parte de los procesos por brujería los llevaron a cabo tribunales civiles, y la Inquisición solo tuvo un papel preponderante en los primeros años de la caza de brujas. Los procesos tuvieron lugar por igual en países católicos y protestantes. En los territorios de religión ortodoxa, en cambio, las cazas fueron de intensidad mucho menor. Durante estos procesos, se aplicó con frecuencia la tortura para obtener confesiones, por lo cual los investigadores actuales suelen manifestar cierto escepticismo acerca de lo manifestado en los juicios por brujería. Algunos procesos se han hecho especialmente célebres, como el de las brujas de Salem, en los Estados Unidos, tema de una célebre obra del dramaturgo Arthur Miller publicada en 1953, que popularizó la expresión “caza de brujas” en relación con la Comisión de Actividades Antiamericanas del senador Joseph McCarthy (la época conocida como “macartismo”). Desde entonces, la expresión “caza de brujas” se aplica metafóricamente a cualquier persecución de tipo ideológico. En España, la Inquisición dejó de perseguirlas a raíz del proceso contra las brujas de Zugarramurdi (segunda mitad del siglo XVII), en el que los inquisidores se encontraron ante la posibilidad de tener que quemar a varios miles de mujeres si resultaban condenadas. Resolvieron la cuestión declarando que no tenían pacto con el diablo y desde entonces no se quemó a ninguna otra"

85 Hegemon1, día

Perieimi, no te creas todo lo que cuentan de la Inquisición española. No llegamos a tanto como en otras partes. Y esto no es patriotismo ni excusas, es la realidad.

86 jjvr, día

#80 Perieimi ¿Versiones contrapuestas? http://es.wikipedia.org/wiki/Cayetano_Ripoll ******** ... En 1824 fue arrestado, encarcelado y juzgado, y tras una espera de dos años, fue condenado a la horca. La hoguera era sólo simbólica: se colocó bajo la horca un barril con llamas pintadas; pero la horca sí era real y murió el 31 de julio de 1826. Sus restos fueron introducidos en dicho barril y quemados en el antiguo Cremador de la Inquisició (crematorio de la Inquisición), próximo al puente de San José, precisamente donde ahora se encuentra Nuevo Centro, en la parte recayente al antiguo cauce del río Turia. ... ******** Un saludo

87 Perieimi, día

I/III ”César Vidal frente al Islam”, por Jorge Álvarez (21.05.04) César Vidal Manzanares se ha convertido en poco tiempo en uno de nuestros más prolíficos historiadores. Si digo que viene escribiendo dos o tres libros por año, seguramente me quedo corto. El señor Vidal es Doctor en Historia y, aunque alguno de sus primeros libros trataba temas relativos a su auténtica especialidad, la Historia Antigua, desde hace ya algunos años viene escribiendo sobre temas bastante más recientes, como la revolución rusa, el holocausto judío o nuestra guerra civil. También se ha abonado a la moda muy gratificante y comercial de los libritos de curiosidades históricas destinados, supuestamente, a narrar episodios poco o mal conocidos. En cualquier caso, es claramente consciente de que se gana más dinero escribiendo sobre Las checas de Madrid que sobre El paleocristianismo palestino en el siglo I. El libro que nos ocupa se debería realmente haber titulado “César Vidal frente al Islam” porque lo que en verdad se encuentra el lector en sus cerca de 400 páginas no es más que una serie de opiniones políticas personales que en los últimos años han moldeado Federico Jiménez Losantos, Gabriel Albiac y él mismo, con la colaboración ocasional de algún que otro periodista más de los que sermonean en la COPE. Esta doctrina maniquea y pueril se puede resumir más o menos así: los musulmanes son muy malos, los judíos y los americanos son muy buenos y los europeos en general, unos cobardes desagradecidos que chaqueteamos con los malos en vez de apoyar incondicionalmente a los buenos. Con el pretexto de defender la identidad española frente a las invasiones islámicas de la Edad Media, Vidal presenta una Historia de enfrentamientos entre España y el Islam desde el 711 hasta hoy interpretándola como algo parecido a una constante histórica que con algunos altibajos dura ya casi 1.300 años y que además posee una inconfundible identidad a través del tiempo. De esta forma, la trampa está servida y es repugnante; El Cid, Fernando III el Santo, los Reyes Católicos, Don Juan de Austria, Prim o Aznar, son representantes de una causa común, de una guerra de siglos en la que Covadonga, Las Navas de Tolosa, El Salado, Lepanto, o Alhucemas no son más que episodios que la jalonan en el tiempo y se unen llegando hasta Afganistán o Irak hoy en día. De esta forma, pretende Vidal hacernos creer que oponerse a la actual guerra de Irak es un acto tan antipatriótico como sería renegar de la Reconquista. El libro es, pues, esencialmente tendencioso y no creo que ningún historiador se lo pueda tomar en serio. Es sabido que los ensayos históricos relatan hechos para, interpretándolos de una forma y relacionándolos con ciertos criterios, demostrar alguna tesis que al autor le resulta sugestiva. Esto es absolutamente lógico, aunque la tesis sea retorcida, como en este caso. Lo que es difícil de perdonar al historiador es un relato que oculte hechos, que los distorsione, que los relacione en base a criterios caprichosos, que dé un significado distinto a hechos similares según convenga a su tesis. Todo esto hace Vidal en esta obra. Parece bastante infantil que hoy en día, un historiador se empeñe en presentar el fenómeno del Islam como algo monolítico a través del tiempo y del espacio. Para Vidal la invasión de España en 711 comparte causas y motivaciones con la invasión de Kuwait en 1990; la batalla de Lepanto en 1571 se enmarca dentro del mismo fenómeno histórico que la batalla por liberar Kuwait en 1991 y las alianzas de Francia con los musulmanes en el siglo XVI obedecen a razones similares a las que llevaron a Francia a oponerse a la actual Guerra de Irak en el siglo XXI. Para Vidal poco importa que España, a la que sitúa como principal paladín en la defensa de la cristiandad frente al Islam en los siglos XV, XVI o XVII, luchase en esa época tanto o más que contra los turcos contra cristianos flamencos, franceses, alemanes o ingleses. El hecho de que España fuese la primera potencia imperial del mundo en aquel entonces y que en consecuencia tuviese que abordar constantes desafíos a su hegemonía desde múltiples flancos, islámicos y cristianos, parece importarle poco o nada a Vidal. Resulta curiosa su defensa del carácter expansionista del Islam como una amenaza constante para la paz a través del tiempo, ignorando que durante el siglo XIX y gran parte del XX todas las naciones musulmanas del mundo habían sucumbido ante el imperialismo de las naciones europeas y eran colonias ocupadas por tropas europeas que protegían el expolio que también empresas europeas hacían de sus recursos naturales. El estado de postración y humillación en que se vio sumido el mundo islámico entre comienzos del XIX y la descolonización de mediados del XX no existe para Vidal. La voracidad saqueadora de franceses o británicos, es irrelevante para él cuando es imprescindible tomarla en consideración para poder entender fenómenos como el nacionalismo árabe laico del tipo Nasser o Baaz. El incondicional apoyo de Estados Unidos a Israel vetando en el Consejo de Seguridad de la ONU cualquier resolución contra el estado hebreo, o la gigantesca transferencia de dinero, armamento y tecnología que permanentemente fluye desde el coloso americano hacia Israel, tampoco son considerados como elementos que contribuyen a alimentar el resentimiento de las masas árabes hacia occidente. Vidal es capaz en su libro de defender a un tiempo que los moros fueron traicioneros y malvados cuando invadieron la Península Ibérica y que también lo fueron cuando intentaron expulsar a españoles y franceses de Marruecos. Malos cuando invaden, malos cuando son invadidos. Para Vidal, existe una identidad de objetivos evidente entre Abderramán o Almanzor en la Edad Media y entre Abd el Krim, Ben Laden o Sadam Hussein en la era contemporánea. Poco le importa meter en el mismo saco al expansionismo bereber de los almorávides con el imperialismo otomano del siglo XVII; a la revolución nasserista con las acciones de Al Qaueda; al régimen sunní wahabbita con la revolución chií jomeinista. A estas alturas parece bastante ridículo interpretar las tortuosas relaciones de España con Marruecos, sacándolas de sus contextos originales para introducirlas en el contexto actual obviando, además, infinidad de acontecimientos y datos históricos que arruinan su tesis. La influencia de la invasión musulmana de España y la posterior Reconquista han dado pie a infinidad de relatos y ensayos históricos. En España, como es lógico, este episodio había sido tradicionalmente narrado en clave favorable a los vencedores. Sin embargo, a mediados del siglo pasado, las tesis de Américo Castro empezaron a cambiar esta percepción. Hoy en día, estas tesis islamófilas y arabizantes han calado, además de entre legiones de periodistas y comunicadores, en nuestro sistema educativo. La Reconquista es interpretada como un episodio más bien sombrío que al homogeneizar los reinos españoles los privó de la riqueza que aportaban las otras culturas establecidas en España. Esta visión lleva acompañada otra, la utópica reconstrucción de un Al Ándalus mítico, pleno de tolerancia y foco irradiante de una cultura superior a la española. Esta tesis causó y causa furor entre los círculos progresistas y demás amigos de lo políticamente correcto. Escribir la historia de España en clave negativa ha supuesto de antiguo una tentación a la que la izquierda en general nunca ha podido resistirse. La razón es sencilla, mucho más de lo que parece. La Historia de España está en parte marcada por un espíritu religioso incontestable. La intelectualidad izquierdista española siempre ha odiado ese aspecto. Y como negarlo es imposible, hay que tratar de demostrar que todo lo religioso ha supuesto y supone para España, intolerancia, oscurantismo y atraso. España, según este pintoresco punto de vista, ha sido siempre un país ignorante y aislado de la modernidad por el poder inmenso que la Iglesia Católica ejerció tradicionalmente sobre nuestros gobernantes. Sólo cuando en nuestra Historia aparecen los primeros ilustrados, seguidos de los jacobinos afrancesados, los masones y finalmente los socialistas, podemos empezar a hablar de progreso, de justicia y de libertad.

88 Perieimi, día

II/III Es en este marco sectario y de profundo complejo antiespañol en el que se inscribe la actual tesis islamófila de nuestra Reconquista. Y es cierto que Vidal defiende la tesis tradicional que entiende la Reconquista como la auténtica forja de lo Hispano. Que tritura las bobadas sobre la superioridad cultural de los invasores musulmanes y que afirma valientemente que, por más que llevasen siglos viviendo en España, su derrota y expulsión fue justa y necesaria. Sin embargo Vidal, en este terreno, no aporta nada que hace ya décadas no hubiesen aportado, por ejemplo, dos maestros como Ricardo de la Cierva en su Historia total de España, o antes que él Claudio Sánchez Albornoz en España un enigma histórico. Además, en la obra de Vidal se echa en falta alguna opinión acerca de lo que supuso para España la presencia y posterior expulsión de cientos de miles de judíos. Hay escasísimas referencias, y ninguna merece crítica, a la permanente ayuda que los judíos brindaron a los musulmanes en la conquista de la España visigoda (pp. 79 y 111). No menciona la presencia de los judíos en los campos de batalla para comprar a los moros a los cristianos derrotados y traficar con ellos como esclavos. Cuando denuncia las connivencias de los moriscos españoles con los piratas turcos, pasa por alto que los judíos exiliados y los marranos que permanecían en la Península conspiraban contra España, no sólo con el Sultán otomano, sino también con la monarquía inglesa, o la holandesa. Algo que en cambio, afronta con un valor desbordante Sánchez Albornoz cuando califica a los judíos de nuestra Edad Media como: “aquella terrible plaga pública que secaba día a día la riqueza nacional”. O cuando afirma: “Queda dicho y probado que los judíos no creaban riqueza, la secaban”. “No crearon ninguna industria, no financiaron la formación de una marina nacional, ni siquiera se arriesgaron de ordinario en el comercio marítimo, siempre expuesto a imprevisibles pérdidas. Hacían sus fortunas como usureros, como revendedores o como publicanos”. Para concluir con dos sentencias muy atinadas y hoy en día injustamente olvidadas: “Creo por todo ello –y no he de callar mi opinión aun a riesgo de escandalizar a muchos y de incurrir en la excomunión mayor de otros- que la expulsión de los judíos hispanos fue tardía. Realizada un siglo y medio antes de 1492, habría cambiado la psiquis de los españoles y la faz económica de España”. “Allí donde emigraron los judíos y los “marranos”, unos y otros fueron naturalmente, terribles enemigos del pueblo que los había odiado. El día que se examinen al por menor los daños que en todas las actividades a su alcance –desde el espionaje a la financiación de empresas militares- hicieron a España en momentos dramáticos y decisivos de su historia moderna, y se registre su persistencia en la violenta hostilidad hacia lo hispánico a través de los siglos –algo sabemos ya sobre tales daños y sobre tal hostilidad, pero es tema que merece un libro-, se comprenderá con qué razón he hablado de cuentas saldadas”. Conviene recordar para quien lo haya olvidado que Sánchez Albornoz era un exiliado republicano, de hecho asumió durante once años la presidencia de la República en el exilio. Sin embargo, atina en el blanco. Debiera Vidal ahondar en la línea de investigación del viejo maestro que también ha señalado en su obra El tercer templo Ricardo de la Cierva. Durante siglos, desde la derrota de los invasores musulmanes, nuestros más tenaces enemigos han sido siempre otras naciones cristianas, las más de las veces protestantes. Franceses, holandeses, pero sobre todo ingleses, se emplearon en cuerpo y alma a destruir el poderío español en todos los rincones del mundo, y fueron los norteamericanos los encargados precisamente de darle la puntilla. Y los descendientes de los judíos expulsados participaron en esta tenaz labor de acoso al Imperio español. Los medios económicos que las finanzas judías nunca pusieron al servicio de la Corona Católica en España, fluyeron a raudales hacia las naciones que saqueaban nuestros puertos y nuestros barcos colapsando nuestra economía. Cito de nuevo a Ricardo de la Cierva: “Con sus tres cabezas de puente en Ámsterdam, Londres y Nueva York, los judíos de Ámsterdam, en buena parte descendientes de los expulsados de España por los Reyes Católicos, meditaron y planificaron durante décadas su venganza contra España. Éste es un importantísimo acto del drama estratégico mundial en la Edad Moderna que no ha sido estudiado aún pese a su enorme interés...” Vidal, que conoce sobradamente estas obras y a estos autores, calla deliberadamente prefiriendo inventarse una historia fantástica. Los musulmanes, a pesar de esporádicos choques con las armas españolas, a partir de finales del siglo XVI no son más que espectadores de la colosal lucha a muerte entre la España Imperial y las potencias protestantes auxiliadas y financiadas generosamente por judíos de apellidos españoles y portugueses. Otro ilustre historiador liberal, Salvador de Madariaga, analiza con rigor este fenómeno que Vidal ignora. En su celebradísimo ensayo El auge y el ocaso del imperio español en América, afirma : “Los judíos tomaron parte importante en la desintegración del Imperio Español”. “Este secreto y disimulo de hombres que se sabían siempre vigilados, esta movilidad, esta capacidad para arraigar en todas las tierras y, sin embargo, guardar contacto a través de todas las fronteras, y su superioridad sobre todos sus correligionarios amén de muchos cristianos también, hizo de los judíos españoles los enemigos más peligrosos, pertinaces e inteligentes del Imperio Español”. “Su actividad se polarizó contra España en los dos campos más importantes de la vida española: el religioso y el imperial. Fueron los judíos asiduos diseminadores de la Reforma; no tanto por sincero interés en la Reforma en sí como porque implicaba cisma y división en la fe rival”. “Desterrados o perseguidos, los judíos se disfrazaron de cristianos pero siguieron fieles a la fe de su pueblo con admirable constancia. La Reforma fue para ellos maná del cielo. La fomentaron porque al hacerlo quebrantaban la fortaleza cristiana entre cuyos muros habían padecido tanto”. “Los conversos portugueses de Amberes dieron poderoso estímulo al luteranismo desde sus primeros días”. “en 1521 tenían ya un fondo para imprimir las obras de Lutero en castellano”. “otra familia sefardita trabajaba en Flandes contra España con no menos persistencia; la de los Pérez, judíos portugueses de Amberes, luteranos primero, más tarde calvinistas, lo que les valió no poca popularidad en las provincias de los Países Bajos”. “Marco Pérez era el centro de un círculo de información y de influencia política, y puede considerársele como uno de los causantes de la guerra de los ochenta años entre los Países Bajos y España. A su impulso se debió la impresión de 30.000 ejemplares de la Institución de la Religión Cristiana de Calvino en castellano, y su introducción de contrabando en España dentro de barriles que venían también forrados con otros impresos de propaganda protestante. También fomentó la impresión de biblias, catecismos y otros libros calvinistas en castellano para la exportación, y mandó a España predicadores calvinistas. Estaba en correspondencia con William Cecil, el poderoso Ministro de la Reina Isabel, y en contacto estrecho con Thomas Gresham, el agente de Cecil en Amberes.” “Pero ellos, aun colaborando con los monarcas españoles siempre que necesitaban su protección, seguían trabajando como enemigos políticos de España tanto en Europa como en las Indias”. “Los judíos de España ayudaban a Drake en sus incursiones sobre las costas españolas. En el siglo siguiente, el judío Simón de Cáceres colaboró a la conquista de Jamaica por los ingleses...” De este siniestro personaje habla con orgullo el periodista judeomallorquín Pere Bonnín en su libro Sangre Judía: “Simón de Cáceres, un judío español, ayudó a los ingleses en la conquista de Jamaica (...) Fue auxiliado en el asunto de Jamaica por Campoe Sabbatha y un hombre llamado Acosta. Este último era criptojudío, y se cree que Sabbatha también lo era. Cáceres sugirió formar una fuerza judía que pelearía bajo la bandera inglesa para conquistar Chile.” Todo esto lo corrobora una interesante y poco conocida obra de la época, Execración contra los judíos, en la que Francisco de Quevedo escribe al rey Felipe IV: “Lo segundo, afirmo que sus socorros y letras antes son espías, contra las órdenes de V.M., a sus enemigos, que socorros. Siendo verdad infalible que todos los judíos de España consisten para los asientos en dos cosas, que son caudal pronto y crédito puntual: con el caudal trajinan y negocian, con el crédito socorren. El caudal, como siempre le tienen sus pecados temeroso del Santo Oficio y amenazado de confiscaciones, consiste en moneda y mercancías portátiles y siempre dispuestas a la fuga. El crédito le tienen en Raguza, en Salónique, en Ruán, en Ámsterdam; de manera que dependen para toda la puntualidad y aceptación de sus letras de los que son enemigos de V.M. Pues si son para Flandes, contra los herejes rebeldes, depende dellos propios la paga; si contra los turcos, depende de los propios turcos; si contra los franceses, depende de los franceses; si contra los herejes de Alemania, depende de los mismos herejes la judería de Praga; y si se encendiese guerra en Italia, dependerá de las sinagogas de Roma y Ligorna y Venecia. V.M. sabe si será necesario prevenir esto, pues si se presumiesen rumores entre las armas de V.M. y algunos potentados, podrían estos asentistas judíos ser desde Vuestra corte la mejor parte de sus ejércitos”.

89 Perieimi, día

y III Más testimonios que demuestran quién fue durante siglos el más tenaz enemigo de España se pueden hallar en la documentadísima y voluminosa obra Los judíos en la España Moderna y Contemporánea, del reputado antropólogo Julio Caro Baroja quien afirma sin titubeos: “Y puede decirse que de las (familias judías españolas y portuguesas) que se afincaron en Holanda, Inglaterra y otras partes, de mediados del siglo XVII a mediados del XVIII, surgió, en gran parte, el cuerpo de doctrina que en punto a la Inquisición, la monarquía española, etc, se admitió como bueno en la Europa protestante hasta nuestros días: el “marrano” tomó fuerte y justificada venganza de su país de origen en cuantas ocasiones pudo”. “Si los judíos fueron aliados de los árabes contra los visigodos, sus descendientes lo fueron contra la monarquía española, ora de los turcos, ora de los holandeses, ora de los ingleses y aun en tiempo de Richelieu, de manera más privada, de los franceses. Los hechos son conocidos y no hay que recurrir a los textos hostiles, ni a las justificaciones de los apologistas de Israel para conocerlos en toda su extensión. Ya se ha indicado antes que en ciertas combinaciones diplomáticas de los turcos contra España intervinieron judíos escapados de la Península a mediados del siglo XVI. Posteriormente, los conversos del Brasil, en relación con los judíos asentados en Ámsterdam secundaron los planes de los holandeses en sus ataques a los puertos de aquel país defendidos por portugueses y españoles. Se saben incluso los nombres de los que actuaron como espías y expertos cuando el ataque de Bahía (1623), la toma de Pernambuco, etc.” Más datos de este conflicto del que la gran mayoría de los españoles no ha oído ni hablar, los aporta el catedrático de Historia norteamericano Philip W. Powell, Profesor Emérito de la Universidad de California, Santa Bárbara, en su interesantísimo estudio Árbol de odio, la Leyenda Negra y sus consecuencias en las relaciones entre Estados Unidos y el Mundo Hispánico: “Al salir de España, muchos judíos se fueron a Italia, los dominios musulmanes, los Países Bajos, Alemania y Francia, lugares donde iba aumentando la receptividad a la propaganda y acción antiespañola. En sus nuevos lares, los judíos hicieron afanosamente cuanto estuvo a su alcance para dañar el comercio español, y dieron ayuda a los proyectos musulmanes de desquite por la derrota de Granada. Y la erudición judía y dialéctica reconocida en materias teológicas, fueron puestas a veces al servicio de la Revolución Protestante, que proporcionó a España tanta angustia”. “Una extensión de este espionaje fue la estrecha relación entre los sefarditas holandeses y el establecimiento de su gente en Inglaterra, hacia mediados de siglo (XVII) y en vísperas de la ofensiva cromwelliana contra las Indias Occidentales españolas. Cromwell supo aprovechar, como en la época isabelina lo hiciera Cecil, los servicios de espías judíos que conocían las lenguas y tenían contactos secretos tan valiosos para hacer efectivos los ataques”. “Antes de finales del siglo XVII, la acción hebrea contra España se había proyectado a lo largo de tres líneas principales: 1. Extensa y muy influyente actividad por medio de publicaciones con fuertes características antiespañolas. 2. Acción en el comercio y en el espionaje para ayudar a los enemigos de España en la guerra y en la diplomacia. 3. Intensiva promoción de la mezcla de anti-Roma con anti-España, para hacer sinónimos ambos canales de concepto y acción. Esta última faceta no fue un monopolio judío en modo alguno, pero el sefardita tenía especiales fundamentos para ello, y la fusión del odio papista y el odio español, en la atmósfera anglo-holandesa, fue altamente atractiva para los judíos”. Que este odio antiespañol ha perdurado en el corazón de los judíos más allá de lo que podríamos imaginar resulta difícil de creer pero cierto. Todos los historiadores judíos que han escrito sobre el pueblo de Israel, han seguido cargando las tintas sistemáticamente contra España a la menor ocasión. Como ejemplo, una pincelada recogida de la obra de Werner Keller Historia del Pueblo Judío, tal vez el manual de historia judía más internacionalmente conocido. “Cuando en 1898 estalló la guerra de América contra España a causa de la isla de Cuba, muchos judíos se presentaron voluntarios. Constituyeron la mayoría de los soldados pertenecientes al regimiento de voluntarios reclutados en Nueva York, y en Filadelfia formaron una legión judía. Cuatro siglos después de que, en 1492, año de la expulsión de los judíos de España, Luis de Torres fuera el primero en pisar el suelo de las Indias Occidentales, el destino quiso que los judíos lucharan al lado de la potencia que expulsó para siempre a España del Nuevo Mundo: perdió la isla de Cuba y el resto de sus posesiones en las Indias Occidentales.” Podríamos, pues, concluir que España tuvo, efectivamente, un enfrentamiento secular con el Islam. Entre el 711 y 1492, España se forjó a sangre y fuego en una irrenunciable vocación europea que la llevó a una lucha titánica de ocho siglos para defender una identidad que no estaba dispuesta a perder. Ningún otro país de Europa se ha visto enfrentado a un desafío semejante y ninguno ha opuesto tanta y tan prolongada resistencia a un invasor islámico. Sin embargo, la España que surge de la Reconquista es ya la España Imperial. Su vocación expansiva la hará chocar, efectivamente con el Imperio otomano, que intentaba a su vez, expandirse hacia el Mediterráneo occidental. Pero esta lucha contra el turco ya es una lucha entre imperios. España se enfrentará sucesiva y a veces simultáneamente a otomanos, franceses, ingleses, holandeses... Pero si a partir del siglo XVI alguien realmente socavó el poderío español tenazmente, en una continua lucha de hostigamiento y desgaste que duró siglos, no fue el Islam, sino la alianza más o menos encubierta del mundo anglosajón protestante con el mundo judío. Vidal, no lo olvidemos, aunque español, es protestante. Siente una veneración casi patológica por el mundo anglosajón y su cultura, a la que considera muy superior a la española. Además, considera a los judíos, como es lógico en una cosmovisión tan simple, aliados y amigos de un "Occidente" que los Estados Unidos tienen el derecho y también el deber de liderar. Este libro, bajo una aparente intención patriótica, no es más que un burdo intento de subordinar nuestra historia a los intereses de la política exterior norteamericana. Por otra parte, el libro está escrito demasiado deprisa. El estilo es plano, repite de forma casi textual ideas y frases constantemente dando la sensación de que piensa que de otra manera los lectores no comprenderían sus argumentaciones. Utiliza latiguillos recurrentes que resultan bastante molestos, como “este tema excede del objeto del presente estudio”, “al fin y a la postre” o “a la sazón”, expresión esta última no muy común en castellano, que sin embargo se repite en el libro hasta treinta veces. No obstante, el libro es entretenido; aporta, en el plano positivo, una visión patriótica de la Reconquista, lo que hoy no es frecuente, sirve como resumen histórico y manual de consulta de nuestros conflictos terrestres y navales con marroquíes y otomanos y, por supuesto, hará las delicias de todos los derechistas americanófilos y judiófilos, que por cierto son muchos y andan un poco alicaídos. Este libro les ayudará a salir de la actual melancolía en la que los han sumido los acontecimientos recientes. Bibliografía "España frente al Islam. De Mahoma a Ben Laden". César Vidal. La Esfera de los Libros. 2004. "España, un enigma histórico". Claudio Sánchez Albornoz. Edhasa. 2000. "El auge y el ocaso del Imperio Español en América". Salvador de Madariaga. Espasa-Calpe. 1977. "El Tercer Templo. Qué es el sionismo en la historia de Israel". Ricardo de la Cierva. Planeta. 1992. "Los judíos en la España Moderna y Contemporánea". Julio Caro Baroja. Istmo. 1986. "Historia del Pueblo Judío". Werner Keller. Ediciones Omega. 1987. "Árbol de odio. La Leyenda Negra y sus consecuencias en las relaciones entre Estados Unidos y el Mundo Hispánico". Philip W. Powell. Iris de Paz. 1991. "Execración contra los judíos". Francisco de Quevedo. Crítica. 1996. "Sangre Judía". Pere Bonín. Flor del Viento. 1998. "Historia total de España. Del hombre de Altamira al rey Juan Carlos". Ricardo de la Cierva. Fénix. 1997.

90 Sorel, día

Buenas tardes. A hilo de lo expuesto por el señor Moa... Aunque posterior en el tiempo, el gran Quevedo escribió durante el reinado de Felipe IV: "En Navarra y Aragón no hay quien tribute un real; Cataluña y Portugal son de la misma opinión; Sólo Castilla y León y el noble pueblo andaluz llevan a cuestas la cruz."

91 Sorel, día

[España frente al Islam] Puede que la obra, en cuestión, guste o no. Lo que no cabe la menor duda es la preocupación del autor por nuestro enemigo secular: el Islam. Preocupación que debe hacerse extensiva a todos los españoles de bien. Frente a la "morisma" ni un paso atrás. Esas moras que vemos pasear alegremente por nuestras ciudades y pueblos llevan en su vientre el cáncer que destruirá a Occidente. Una verdera "quinta columna" está asentada desde hace años en nuestra Nación, dispuesta a salir a la luz cuando el sultán lo decida. No hay más solución que expulsarlos al otro lado del estrecho, alejarlos lo más posible de nuestras fronteras, de nuestros hijos y mujeres.

92 Hegemon1, día

Dice Perieimi: "...El libro es, pues, esencialmente tendencioso y no creo que ningún historiador se lo pueda tomar en serio...." Lo mismo de tendencioso que el artículo de este tío que da la opinión del libro de Cesar Vidal. ¿por qué es tendencioso el libro y tú artículo Sr. Alvarez no? Pero daros cuenta de una cosa, dice...."La influencia de la invasión musulmana de España y la posterior Reconquista han dado pie a infinidad de relatos y ensayos históricos. En España, como es lógico, este episodio había sido tradicionalmente narrado en clave favorable a los vencedores. Sin embargo, a mediados del siglo pasado, las tesis de Américo Castro empezaron a cambiar esta percepción..." Acabaramos...osea, que infinidad de libros escritos hasta Castro eran tendenciosos e influenciados por los vencedores y viene, se escribe el máximo libro de todos por un anviado de Dios y de la bvredad como Americo Castro y se cambia toda la percepción....Interesante lo tendenciosos de Perieimi y su amigo Alvarez...es decir, un libro gana a 1000 porque lo digo yo, osea Perimeimi y su amigo Alvarez. ¿Y Sanchez Albornoz que se opone a Americo Castro también es tendencioso?

93 Hegemon1, día

Aún así, me quedo con los españoles judíos antes que con los moros.

94 jjvr, día

#87, 88 y 89 El comentario en cuestión fue reproducido tambien en: http://www.webislam.com/?idt=150 Un saludo

95 denebola, día

Pues sí mescalero. Pero no es César Vidal, sino Lavandeira. Que no se cita a sí mismo sino a Alcalá Zamora, que describe en sus memorias el secuestro de toda su familia en Jaén para obligarlo a dimitir y los sucesivos golpes de Estado del fp, empezando el mismo 3 de abril de 36. Son jugosas esas memorias. Por eso zapo y sus secuaces han secuestrado los últimos papeles que recuperó la guardia civil. Esto es muy extraño: que un gobierno se apodere que papeles históricos impidiendo su difusión pública. ¿Qué dirán esos papeles mescalero? En fin, que espero noticias tuyas a propósito de la legalidad del "gobierno" ilegal del fp en julio del 36. Otra mentira que cae, como la famosa foto de Robert Capa, si, la de ese miliciano icónico que resulta que es un fraude... Y es que, si se da por sentado que todo lo que decís es mentira... se acierta. Sois la mentira. Fuisteis constituidos para mentir, está en vuestros estatutos.

96 Sorel, día

[¿Qué tipo de amenaza nos plantea el Islam radical? I] Florentino Portero Introducción Los atentados del 11 de septiembre de 2001 dieron paso a un intenso debate sobre el grado de amenaza que suponía el Islam radical. Durante estos últimos años hemos asistido a una sucesión de términos para designar tanto al agresor como a la situación en la que nos encontramos. “Terrorismo islámico”, “terrorismo islamista” y, finalmente, “terrorismo yihadista”. “Guerra contra el Terrorismo”, “Guerra contra el Terror” o “Larga Guerra”[1]. Dudas y cambios de criterio que reflejan la dificultad de definir un nuevo entorno estratégico que se sale de los márgenes del pensamiento clauswitziano en el que hemos crecido. Aquellos que plantean amenazas o retos desde el mundo islámico no han pasado por la revolución intelectual del s. XIV ni por la Ilustración. Desconocen a Descartes y viven ajenos a las obsesiones racionalistas de Occidente. Su forma de actuar no responde a nuestros cánones, lo que nos crea una dificultad añadida para definirla y catalogarla. Una de las reacciones características de la opinión europea, y en particular española, ha sido restar importancia a la amenaza y denunciar su uso abusivo por parte de la Administración Bush para justificar acciones de fuerza e injerencias en asuntos internos de otros estados. En el marco de este discurso político la Cadena SER ridiculizó las acciones policiales contra un comando islamista desarticulado en Barcelona rebautizándolo como “Comando Dixan”. Detrás de esa pantomima estaba el mensaje de que la amenaza no residía en quién quería atentar contra nuestras vidas, sino en quién trataba de utilizar esa supuesta amenaza para desarrollar una determinada política. En una de las últimas intervenciones, si no la última, de Javier Tusell en la tertulia radiofónica de la Cadena SER en la que participaba desde hacía años, criticó duramente a sus contertulios por la frivolidad con la que habían tratado el citado episodio. La amenaza era real y el sentido común aconsejaba tomarla en serio y apoyar a los cuerpos y fuerzas de seguridad en su persecución de estas células terroristas. Ese no debía ser un tema de lucha partidista. La enfermedad no le permitió ir más allá. No dudo que si la salud le hubiera acompañado, Javier Tusell hubiera encontrado tiempo para leer la bibliografía fundamental sobre el Islam radical y escribir una síntesis para españoles de este tema, que inexorablemente caracterizará nuestro tiempo. Así lo hizo con la crisis de la Unión Soviética. No es mi intención tratar de reflejar en este artículo cuál hubiera sido su pensamiento. Eso nunca lo sabremos, aunque los que le conocimos podemos tener una idea aproximada. Lo que sigue a continuación es sólo responsabilidad de quien lo escribe, en un intento de realizar una síntesis del conjunto de problemas que surgen de la inevitable relación entre el Islam y Occidente. No son problemas que se busquen, como algunos autores han dado a entender. Son sencillamente la versión reciente de una relación tan antigua como conflictiva. Tan absurdo resultaría negar la existencia de estas tensiones como caer en infundados determinismos. El futuro depende de todos nosotros y las crisis son también tiempo de oportunidades. Una civilización en crisis La magnitud de los atentados yihadistas de Nueva York, Washington, Madrid o Londres, por poner algunos ejemplos próximos a nosotros, ha llevado a centrar nuestra atención sobre los grupos radicales que han optado por la vía de la fuerza. Sin embargo, para comprender su naturaleza es conveniente fijarse en el origen del problema. Grupos como al-Qaeda no son más que la expresión de una realidad mucho más compleja y trascendente. En el Islam, como en cualquier gran religión, se han desarrollado a lo largo del tiempo corrientes distintas a la hora de interpretar el correcto significado del mensaje o su adaptación a épocas diferentes. Siempre hay sectores reacios al cambio como siempre hay grupos dispuestos a realizar transformaciones radicales. Centrándonos en los primeros, su influencia será mayor o menor en función de la estabilidad social. Si una sociedad se adapta correctamente a los retos de su tiempo, si las medidas que adopta surten los efectos deseados, entonces la mayor parte de las personas tendrá una actitud moderada y se concentrará en sus actividades cotidianas. Por el contrario, cuando las medidas son inadecuadas o, peor aún, inexistentes; cuando una sociedad no es capaz de responder a esos retos y se siente apartada del proceso general de modernización, cuando al mirar a su alrededor ve como la mayor parte del mundo avanza en bienestar y conocimiento mientras ella continúa estancada en el subdesarrollo, entonces se dan las condiciones para que abandone el juicio racional y de rienda suelta a las pasiones. Este es el caso de Egipto o Marruecos, por poner un ejemplo. Una situación distinta pero de efectos semejantes es la producida por cambios culturales y sociales ejecutados en un tiempo muy breve. Puede entonces producirse una crisis de identidad. Los valores tradicionales son parcialmente abandonados en beneficio de otros ajenos y, en mayor o menor medida, contrarios a los primeros. En esa situación es también posible que la sensación de vértigo cree las condiciones para que las siempre presentes corrientes reaccionarias ganen el corazón de la gente. Lo ocurrido en Irán durante los años del Sha puede responder a esta segunda situación. El islamismo, o Islam reaccionario, rechaza la posibilidad de un encuentro con Occidente. De la misma forma que les ocurría a los teóricos del comunismo, están convencidos de que una relación estrecha entre ambas culturas aboca a la corrupción del Islam, pues debilita sus valores hasta forzar su decadencia. No es un problema religioso, sino cultural. Occidente es una amenaza desde que abandonó a Dios y se entregó al materialismo y al consumo. Los musulmanes se sienten atraídos por los bienes materiales y sus mujeres olvidan su tradicional recato para adoptar una actitud independiente e “inmoral”. Aceptar valores característicos de Occidente implica en su mentalidad la subordinación y el debilitamiento del Islam, lo que a fin de cuentas llevaría a su descomposición y ruina. El contagio de la cultura occidental es un cáncer que agrava una dolencia preexistente: la creencia en una agresión consciente de Europa y Estados Unidos. Primero fue la imposición de colonias o protectorados. Luego la definición de fronteras, cuando no la segregación de territorios. Después la imposición y apoyo a gobiernos títeres, que en vez de defender los valores e intereses de la población se limitan a actuar cual vasallos de los extranjeros poderosos. La idea de que la modernización del Islam requiere de la trasformación de sus regímenes políticos hasta llegar paulatinamente al establecimiento de auténticos sistemas democráticos supone para los islamistas una agresión, pues los principios y valores sobre los que se fundamenta –libertad individual, igualdad entre hombres y mujeres, separación entre Iglesia y Estado…- son para ellos heréticos, ajenos a su tradición y dirigidos a debilitar el Islam y garantizar el poder hegemónico occidental. El resultado de ambos procesos, el cultural y el político, es la decadencia del Islam. La responsabilidad está claramente en Occidente y en aquellos sectores del Islam que tienen funciones de gobierno en regímenes no islamistas o en aquellas personas que defienden la modernización de sus sociedades mediante una relación intensa con Occidente o, peor aún, defienden la adopción de regímenes de corte democrático. Una interpretación tan coherente como imaginativa, que tiene la virtud de liberar de toda culpa tanto a la religión como al ciudadano medio. Para el musulmán de la calle es inaceptable que su país no mejore, que sus hijos no puedan tener un futuro mejor, que no haya una educación pública, ni un servicio de salud… cuando a través de los canales de televisión vía satélite está viendo cómo se vive en París o en Nueva York, en Sidney o en Los Ángeles ¿Por qué ellos no? ¿En qué son diferentes? Lo más lógico sería mirar a su alrededor y reconocer lo evidente: que hace siglos que el Islam está en decadencia; que en el terreno de la alta cultura aporta poco al conocimiento general; que la ciencia dejó de ser un tema de interés; que los regímenes salidos de la descolonización se han escudado en un discurso nacionalista y/o socialista para generar un sistema de extraordinaria corrupción y, por lo tanto, incompetencia. Tienen toda la razón para rechazar esa situación, pero no es justificable ignorar la realidad. Sin embargo, la formidable expansión que en los últimos años ha tenido un reducido número de cadenas televisivas que vertebran el Mundo Árabe, y en general, el papel jugado por el conjunto de los medios de comunicación, ha logrado asentar la interpretación victimista: la culpa es de los otros, es de Occidente. La vida es más fácil sin sentimiento de culpa, pero ese alivio es engañoso. Sin asumir la realidad será imposible que estos países encuentren su vía hacia la modernización social. Éste es el ambiente en el que el islamismo puede crecer. Se alimenta del fracaso de los nacionalistas, de su discurso victimista y, sobre todo, de la sensación general de fracaso colectivo para ofrecer una interpretación y una alternativa: el origen está en el abandono del Islam verdadero, de la propia identidad, la solución está en la vuelta al Corán, desde una interpretación rigorista y antioccidental. Una receta simplista que cualquier puede entender.

97 Sorel, día

II Una cultura tan extendida y antigua como el Islam, presente en sociedades muy distintas, tiene que tener escuelas de pensamiento que recojan esa variedad, incluso dentro del más limitado espectro del pensamiento reaccionario. No es éste el lugar para hacer una descripción pormenorizada, pero sí para dejar constancia de su existencia. Las hay ancladas en un pasado secular, que ejercen una amplia influencia social al gozar de una posición de poder y que, además, disponen de ingentes cantidades de dinero. Es el caso de wahabismo árabe, vinculado a la casa de Saud[2]. Las hay también de más reciente creación y desde planteamientos más acordes con las circunstancias de nuestros días, que han sufrido una sistemática persecución política y que todavía hoy son consideradas por los gobiernos de los estados en los que están presentes como la principal amenaza a la estabilidad política. Es el caso de los Hermanos Musulmanes. Más allá de la variedad de escuelas encontramos una diversidad de tácticas que confluyen en un objetivo estratégico común: la restauración del Califato, la imposición de la sharia o ley islámica y la aplicación de una política común a toda la Umma de enfrentamiento con Occidente. Como toda corriente reaccionaria es muy elemental en sus objetivos finales, aunque la suma de sus escuelas aporta una significativa riqueza intelectual. Todos ellos coinciden en que es necesario llegar a la gente de a pié para explicarles el porqué de la decadencia y la necesidad de volver a una exégesis rigorista. Un Islam entendido como lo que siempre ha sido: una interpretación general de la vida, tanto individual como en sociedad, que recoja tanto los aspectos exclusivos del ámbito religioso, como los fundamentos de la organización del Estado y del buen gobierno. Para ello actúan en distintos planos. Cuidan la enseñanza primaria aprovechando la inexistencia de un sistema escolar público y universal. En sus madrasas los niños reciben una formación religiosa intensa y sectaria. La revolución tecnológica les ha permitido disponer de canales de televisión que pueden ser seguidos a través de las millones de antenas parabólicas que ordenan culturalmente el Islam contemporáneo. Ante cualquier hecho que ocurra en la más remota parte del planeta, el islamismo tiene ahora la oportunidad de aportar una interpretación en clave ideológica en un tiempo brevísimo. Estas cadenas son además formidables plataformas para que pensadores islamistas de muy distintas naciones se dirijan al conjunto de la Umma, reforzando la idea de que existe una unidad de destino inevitablemente enfrentado a los intereses de Occidente. Una segunda coincidencia es la legitimidad del uso de la fuerza. Ante la ilegitimidad de la gran mayoría de los gobiernos de estados de mayoría musulmana, de hecho dictaduras que no tienen escrúpulos en alterar los procesos electorales para perpetuarse en el poder, y dada su dogmática creencia en que dichos gobiernos se sostienen en el poder por la voluntad de las potencias occidentales, no se les plantea duda alguna sobre lo apropiado del uso de la fuerza en su contra, un uso legítimo y acorde con la correcta interpretación del Corán para imponer en su lugar gobiernos justos. El problema está en establecer cuándo es el momento apropiado. Durante las últimas décadas del pasado siglo asistimos a una tensión entre dos opciones: ganarse las mentes para aislar a los gobiernos y que éstos acabaran cayendo cual fruta madura o, por el contrario, forzar por medios violentos el fin de esos gobiernos y, desde el poder, trasformar la sociedad. Entre ambos extremos caben posiciones intermedias. Los Hermanos Musulmanes La primera de las opciones tiene entre otros protagonistas a los Hermanos Musulmanes[3], uno de los movimientos culturales y políticos más interesantes, inteligentes y fructíferos del Islam radical contemporáneo, llamado a tener un papel relevante en los próximos años. Trabajan en el largo plazo y tratan de incardinarse en la sociedad y ganar su respeto mediante la asistencia sanitaria y la oferta educativa para los más jóvenes. Con continuidad y claridad en sus metas van difundiendo una renovada interpretación del Islam en clave radical[4]. Sus miembros son respetados tanto por lo que hacen en beneficio de la comunidad como por su moralidad. El contraste entre la corrupción de las fuerzas gubernamentales y la mayor pulcritud en el uso de fondos ajenos de los miembros de la Hermandad ha jugado siempre en su beneficio, hasta el punto de ganarse el apoyo no ya de musulmanes moderados sino incluso de católicos. Los Hermanos no hacen de la conquista del poder, por medios pacíficos o violentos, su objetivo inmediato. Para ellos lo primero es ganarse la voluntad de la gente mediante la creación de una nueva cultura político-religiosa. Lo demás caerá por su propio peso. Su fuerza es enorme en países como Egipto, Jordania o en Palestina. En Siria sufrieron una criminal persecución que acabó con la vida de miles de ellos. A pesar de la dura represión que sufren en todos estos lugares, su estrategia continúa funcionando y el tiempo juega a su favor. Mientras al-Fatah, el régimen naserista y, en menor medida, la monarquía jordana no dejan de perder crédito entre la población, por la falta de desarrollo y la corrupción gubernamental, las versiones locales de la Hermandad continúan ganando terreno. El terrorismo yihadista La segunda de las opciones ha vivido una interesante trasformación desde la recuperación de la independencia hasta nuestros días. El éxito de la corriente nacionalista en los años cincuenta y sesenta, asumiendo el control político y aportando un programa de desarrollo social y económico, llevó a que el mito nacional arraigara allí donde no siempre había sido una realidad. Para los islamistas el concepto de estado-nación es una expresión histórica de Occidente trasplantada al Islam a través del colonialismo y la influencia occidental. En sí es visto como otro elemento extraño y dañino, contrario a la correcta interpretación del Corán y a la tradición. Como señalé anteriormente, no distinguen entre el ámbito religioso y el político y sólo conciben un orden político desde la legitimidad y el rigor religioso. No hay, en su perspectiva, otra forma que el Califato, donde se confunden el poder religioso y el político en la persona del Califa, que ejerce su plena influencia sobre el conjunto de la Umma. Aún así comprendieron que era imposible tratar de animar una campaña violenta contra los gobiernos no islamistas de forma conjunta. El realismo imponía ir caso a caso, país a país. Los yihadistas, aquellos que defendían la violencia como un modo de depuración interior capaz de desestabilizar regímenes “corruptos” y dar paso a emiratos islamistas, carecieron en todo momento de capacidad para llevar a cabo sus objetivos. Los nuevos estados tenían los medios suficientes para poder someterlos. Los servicios de inteligencia y la policía pudieron desarticular sus organizaciones. Cometieron atentados importantes, como el que costó la vida a Anuar Sadat, Presidente de Egipto, pero al final los que sobrevivieron acabaron pasando buena parte de sus vidas en las cárceles. A la altura de 1990 el yihadismo había fracasado, como concluyó Gilles Keppel su célebre estudio sobre el islamismo[5]. Pero las circunstancias cambiaron y el movimiento que parecía agotado revivió. La campaña guerrillera contra la invasión rusa de Afganistán polarizó a grupos distintos que compartían su opción por el uso de la violencia para detener la intromisión de otras culturas sobre el Islam, así como una interpretación rigorista[6]. De aquellos encuentros surgiría al-Qaeda[7], una versión renovada de la estrategia yihadista. Fundada por un jordano que procedía de los Hermanos Musulmanes, Azzam, acabaría siendo liderada tras su muerte por un rico saudí de origen yemení y formación wahabita, Osama ben Laden, con el valioso apoyo intelectual de un cirujano egipcio, de distinguida familia académica y antigua militancia en la Yihad Islámica egipcia, al Zawahiri. Esta confluencia de escuelas en un contexto tan singular como la campaña militar afgana acabaría dando forma a una nueva estrategia. Juntos habían derrotado a Rusia. Juntos podían derrotar a Occidente. La Yihad era posible si era global y si apuntaba primero contra el enemigo exterior. Un enfrentamiento contra Estados Unidos elevaría el prestigio de al Qaeda y movilizaría a las masas en su favor, llevándose por delante a los regímenes corruptos abiertos a la colaboración con Occidente. Atentados contra embajadas norteamericanas en África y un ataque contra un buque militar norteamericano en el Golfo Pérsico precedieron al gran atentado de 11 de septiembre, al que seguirían los atentados de Madrid y Londres y otros muchos intentos fallidos. Al Qaeda acaparó una enorme atención mediática y académica, forzó la revisión de las estrategias de naciones y de organismos internacionales –como la OTAN y la Unión Europea- y provocó una nueva guerra en Afganistán. Desde entonces hasta hoy no ha cesado en su intento de lograr sus objetivos, acaparando éxitos de imagen y sucesivos fracasos operativos[8]. Con la invasión de Afganistán al Qaeda perdió su centro de mando y control así como la capacidad para que sus principales dirigentes mantuvieran una relación fluida con mandos secundarios y regionales. El efecto fue algo más que una merma de capacidad operativa: forzó un cambio en su propia naturaleza. Siguiendo el modelo diseñado por uno de sus dirigentes, el hispano-sirio Setmarian, al-Qaeda pasó a convertirse en una vaga red de organizaciones dirigidas con plena autonomía por jefes locales pero compartiendo ideología y estrategia.

98 denebola, día

Más de Alcalá Zamora mescalero. Que aunque tus jefes quieran esconder los papeles, hay quien los ha visto: Seguramente, no pocos de los lectores se habrán preguntado por las razones de ese silencio casi total de que han hecho gala los medios de comunicación en relación con la recuperación de los documentos, memorias incluidas, de Niceto Alcalá-Zamora, el que fue presidente de la II República. Ciertamente, no se trata de cuestión baladí porque en relación con la Historia española del s. XX es el mayor hallazgo que se ha producido hasta la fecha y no parece que pueda superarse. Algunos han indicado que para la progresía resulta insoportable que ese caudal de documentos haya sido rescatado gracias a la intervención de gente como Jorge Fernández-Coppel, editor de las memorias de Queipo de Llano y excelente historiador militar, y del autor de estas líneas. Que esa circunstancia no ha sido plato de gusto para muchos seguramente no admite discusión, pero me atrevería a decir que la razón del silencio se halla, sustancialmente, en el testimonio más que documentado que aporta Alcalá-Zamora. Sin ánimo de ser exhaustivo, los documentos constituyen una sucesión contundente de mentís a toda la propaganda oficialista -me resisto a llamarla historiografía- sobre la II República. En varias entregas, voy a intentar señalar tan sólo algunos de los botones de muestra en los que sustento mi afirmación. En primer lugar, las memorias de Alcalá-Zamora y los documentos relativos al Pacto de Sebastián ponen de manifiesto que la proclamación de la II República no fue sino la consumación de una conjura de fuerzas anti-sistema. Frente a esa propaganda que habla de un plebiscito popular en el que el pueblo español, de manera libre y contundente, se decantó por la república y en contra de la monarquía, lo que Alcalá-Zamora revela es que socialistas, republicanos y nacionalistas decidieron acabar con la monarquía parlamentaria con el concurso de un sector importante de la derecha desilusionada con el sistema. Tras un intento de golpe republicano en 1930, la victoria de las elecciones municipales de abril de 1931 fue monárquica. Sin embargo, los republicanos, especialmente apoyados por católicos y antiguos monárquicos como Alcalá-Zamora, aprovecharon el desfondamiento del Rey para convencerle de que abandonara España e incluso articularon manifestaciones «espontáneas» para acabar de convencerlo. Lo consiguieron efectivamente. Pero lo que se implantó entonces fue un régimen que no era propiamente democrático sino que, por su constitución, según Alcalá-Zamora, «invitaba a la guerra civil». Como muy bien dejó consignado el presidente de la II República, con aquel texto legal no se buscó atender a la realidad nacional sino imponer ideologías de manera dogmática. Semejante sectarismo quedó de manifiesto en el anticatolicismo rampante del gobierno provisional, en una constitución que decretaba la expulsión de los jesuitas de España y en el control que la masonería deseó tener, entre otros aspectos, sobre la educación. Con esos mimbres, el régimen republicano estaba lastrado desde sus inicios y, no sólo carecía de posibilidades de ser democrático y representar a los españoles, sino que contenía las semillas del enfrentamiento fratricida. Pero, como tendremos ocasión de ver, no es eso sólo lo que dejó relatado Alcalá-Zamora¿ en contra de tanto tontilón empeñado en describir la II República no como fue sino como una especie de jauja de la bondad, la justicia y las libertades. Fíjate mescalero que es gratis elegir entre la verdad y la mentira, entre la decencia y la indecencia. Es un misterio que gente como tú elija la mentira y la indecencia porque sí.

99 DeElea, día

Hombre como actitud tendenciosa el 80# tampoco esta nada mal.

100 Sorel, día

III Muchos de esos jefes ni siquiera habían tenido nada que ver previamente con ben Laden y sus colaboradores. La descentralización forzada llevó a que los nuevos mandos regionales reagruparan organizaciones preexistentes formando virreinatos regionales, como los correspondientes al Magreb o a Mesopotamia. En éste último caso un jordano, al-Zarqawi, fundó una organización que con posterioridad fue reconocida por ben Laden como parte de al-Qaeda, asumiendo el peso de la lucha violenta contra el régimen democrático iraquí y contra las fuerzas militares extranjeras. Dentro de este proceso de descentralización resultan especialmente significativos los casos de células de generación espontánea. Grupos de jóvenes radicalizados, o en proceso de radicalización, entran en contacto con páginas yihadistas en Internet y acaban estableciendo una célula, fabricando armamento casero y tratando de inmolarse en el acto de cometer un atentado terrorista. El fenómeno que se ha dado tanto en Canadá como en Europa y que nos muestra la importancia que el yihadismo concede a Internet como medio de comunicación y método de organización y ejecución. El grado de control del día a día de la organización por parte de ben Laden y de sus más próximos seguidores se ha reducido drásticamente. En realidad ni siquiera es ya propiamente una organización. A menudo leemos en publicaciones de distinto tipo el término “franquicia” para hacer referencia a su nueva naturaleza. Sin embargo, la experiencia reciente apunta a que ni siquiera se llega a ese nivel de cohesión. Las empresas que optan por este modelo de crecimiento retienen una parte importante de las claves del negocio, entre las que se encuentra el reconocimiento de la marca. No está claro que al-Qaeda sea capaz de ir más allá de esto último. Como resultado de estos cambios al-Qaeda ha conseguido mantenerse en los medios de comunicación y en el debate político como un actor de referencia. Sin embargo, si analizamos uno a uno sus actos y los resultados conseguidos la balanza se inclina en su contra. Los ataques contra barcos, embajadas o edificios norteamericanos sólo lograron movilizar a la sociedad y a la clase política en su contra, que Estados Unidos interviniera militar en Afganistán y que quebrara el sistema de mando y control de la organización. En Iraq han puesto en serio peligro la instauración de un régimen político representativo, para a la postre lograr que los propios árabes sunitas, sus aliados, se levantaran en su contra y trataran, con gran éxito, de aniquilarlos. La “insurgencia” sunita ha pasado de combatir a las fuerzas norteamericanas a unirse a ellas. Cuando se escriben estas líneas casi 100.000 hombres forman la milicia sunita que combate a al-Qaeda de forma coordinada y con apoyo económico norteamericano[9]. Como en su día pronosticó al Zawairi en célebre carta al hoy difunto al Zarqawi[10], acciones terroristas indiscriminadas podían acabar alejando a la calle árabe del yihadismo. Hoy la reacción iraquí contra la injerencia de al-Qaeda en los asuntos internos de los iraquíes se ha convertido, paradójicamente, en la clave del proceso político de pacificación y estabilización. Sus atentados en Jordania, un país donde la influencia del islamismo es fuerte, llevaron a que la población se manifestara en su contra por las calles. En Argelia, el país magrebí donde su arraigo ha sido importante, sus atentados han causado miles de muertos pero sin con ello lograr que el Ejército se debilitara. En el resto de la región sus atentados han sido seguidos por exitosas acciones policiales. Más aún, la nueva amenaza ha llevado a una colaboración entre los servicios de inteligencia sin precedentes, permitiendo a la CIA cumplir un papel vertebrador que hace unos años no habría soñado. Los ejemplos son muchos y siempre apuntan en la misma dirección: la publicidad no implica operatividad, al-Qaeda no está logrando derribar gobiernos, como tampoco lo consiguieron las organizaciones yihadistas que le precedieron. Se ha escrito mucho sobre el efecto que las acciones de al-Qaeda han tenido en la sociedad musulmana y, muy especialmente, en la árabe. Es innegable que ben Laden se ha convertido en un personaje popular y admirado por muchos. No deja de ser una válvula de escape de la frustración contenida: por fin un árabe es capaz de humillar a Occidente. Se ha apuntado a que la guerra de Iraq ha movilizado a muchos jóvenes a favor de al Qaeda, aumentándose así el monto global de islamistas. Tal afirmación no ha podido ser demostrada. Sin embargo, lo que sí se puede confirmar es el efecto que sus acciones han tenido entre el yihadismo preexistente. Aquellos que habían militado en organizaciones radicales de ámbito nacional y que se encontraban derrotados y convencidos del error de su estrategia despertaron de su postración para abrazar con entusiasmo la nueva estrategia global. Creyeron encontrar el porqué de su fracaso y la alternativa a seguir. La clave estaba en el enfoque global y en centrar el ataque en contra de Occidente. Jóvenes de su entorno, que podían haber permanecido inactivos pero radicalizados se pusieron en dirección a Iraq. Fenómeno que también hemos podido constatar en Europa. Pero su renovada fe no logró movilizar a la calle árabe, o de otras regiones donde el Islam está presente, en su favor, conditio sine qua non para lograr sus fines. En este sentido el ejemplo más reciente han sido las elecciones parlamentarias y presidenciales en Pakistán, hito del nuevo intento de transitar de una dictadura militar a una democracia en este país. El presidente Musharraf, autor tanto del golpe de estado contra su predecesor Sharif como del más reciente contra la cúpula del Tribunal Supremo, ha sido un importante aliado de Estados Unido y Europa en la guerra contra el islamismo yihadista. Cabía esperar que el rechazo a su persona y a su política engrosara la bolsa de votantes en favor de partidos de corte islamista. Sin embargo, no ha sido así. La moderación ha prevalecido. Irán o el estado yihadista Las tácticas culturales y violentas confluyen en la estrategia iraní. Los ayatolás lograron expulsar al Sha ganando la batalla de la cultura política. Desde el poder, con los medios propios de un estado, han venido desarrollando una ambiciosa estrategia que responde a la voluntad de reivindicar el papel del chiísmo dentro del movimiento islamista y que abarca ámbitos muy distintos. · Han creado organizaciones en otros países, como es el caso de Hizbollah en Líbano, o han apoyado organizaciones ya existentes, como Hamás o las formaciones chiítas en Iraq, con el fin de avanzar en la agenda islamista al tiempo que reforzar la posición del chiísmo dentro del Islam. · Pueden trabajar tanto con organizaciones chiítas como sunitas frente a un enemigo común. Integran en su actividad tanto elementos culturales como el ejercicio del terrorismo. · A diferencia de al-Qaeda, creen en el espacio estatal como marco natural de acción y hacen de la conquista del poder su primer objetivo. · No se conforman con dotar a sus aliados o satélites con capacidades terroristas. Van más allá, ayudándoles a trasformar pequeñas milicias en auténticos ejércitos. · Se han dotado de un importante arsenal de misiles con capacidad de golpear a Arabia Saudí, Israel o Europa Oriental. · Están desarrollando un programa nuclear para uso militar. Con Irán el islamismo deja de ser sólo un movimiento cultural o una ONG violenta para tomar forma de estado. Las estrategias asimétricas convergen con otras más convencionales. Nos encontramos, por lo tanto, ante un conflicto entre estados. Irán es una amenaza porque ha reconocido su voluntad de hacer desaparecer del mapa a Israel, porque ha violado tratados internacionales, porque está desarrollando un programa nuclear para uso militar, porque continúa interviniendo a favor de la inestabilidad de Iraq o del Líbano y porque apoya activamente a organizaciones terroristas.

101 gorgias_, día

Pues yo creo que en parte Moa tiene bastante razón. Muchas veces la historia es la que tiene que ser y no hay tantas opciones como uno se piensa. Sobre Flandes: Bien es verdad que siempre fué un callejón sin salida y de hecho quizas hubiese sido más sensato pasarle esa "cruz" a otros y no dejarse hacienda y estado en una tarea que se demostró imposible. Pero se tiende muchas veces a cargar la mano en lo "estupidos" que eran por entonces y se suele obviar otros hechos no menos esclarecedores. Cierto es que fué por culpa de los Austrias que España se embarcó en una sangría que al final se demostró esteril, pero tampoco eso surgió de la nada. Si las campañas de Italia hubiesen terminado igual de mal que Flandes, posiblemente a estas alturas estariamos diciendo que era un disparate dejarse los cuartos y hacienda en una guerra sin cuartel contra Francia cuando a nosotros en Milan no se nos había perdido nada. El hecho es que Carlos I no reina en España por un casual. Es la visión política sobrevenida de Fernando el Católico la que al final complica la cosa. O dicho de otra manera, los intereses europeos del reino de Aragón. Para Castilla Francia o Centroeuropa nunca fué algo especialmente prioritario, como bien dice Manuelp. Pero para Los catalano-aragoneses la cosa cambia bastante. Una Francia fuerte, con las manos libres para hacer y deshacer a su antojo era una amenaza constante para el expansionismo mediterraneo aragones y sobre todo para sus posesiones transpirenaicas que la gente habitualmente olvida. Es por eso que Fernando puso tanto empeño en la alianza con el Imperio y los Austrias en concreto. Su hija Juana y su hijo Juan casados ambos con vastagos de los Habsburgo, demasiada casualidad. Está claro que el Trastamara pensaba (y con mucha razón) que mientras tuviese un cuchillo colocado sobre la garganta de Francia (lease Flandes) los tendría bastante ocupados y quietecitos como para resultar demasiado peligrosos en otros flancos.... Y en realidad no creo que su nieto Carlos y su biznieto Felipe hiciesen otra cosa a parte de seguir en cierta manera esa misma política. Me parece muy simplista reducirlo a un interes familiar y dinastico puro y duro. Es verdad que la jugada al final salió mal, porque se pusieron en juego muchos factores adversos y porque en sí es una estrategia costosa y arriesgada. Pero intentar que la primera potencia mundial se mantenga al margen de la politica europea y se dedique solo a "sus asuntos" en el Norte de Africa o America me parece reduccionista. Es como si durante la guerra fria la URSS o USA se hubiesen dedicado solo a sus conflictos territoriales inmediatos en Alaska o paises limitrofes y no hubiesen pintado nada en Africa o el sudeste asiatico.... Sobre los comuneros: Es verdad que quizas una victoria en Villalar hubiese repercutido positivamente en el devenir español. Pero yo no estoy seguro al 100%. Hay quien ve en la rebelión no una especie de lucha por las libertades sino por mantener ciertos privilegios o cuotas de poder en torno a una nobleza levantisca y en parte aun feudal. Dicho de forma más precisa, el conflicto entrañaría una disputa entre la monarquia absolutista o un estado centralista y "moderno" y una nobleza aún con mucho poder y que no se resigna a ser una mera comparsa del poder real. Es posible que una victoria comunera a la manera de la guerra civil inglesa del XVII hubiese aumentado el control de las oligarquias, cortes y nobleza sobre la política real y a la larga hubiese desembocado en una especie de parlamentarismo a la manera inglesa. Pero tambien es muy posible que hubiese desembocado en una autentica ruptura del naciente estado español y guerras civiles sin cuento, quien sabe si hasta entre los reinos peninsulares ¿Quien es el guapo que se hubiese atrevido a arbitrar entre los distintos intereses de la burguesia catalana, la nobleza navarra o aragonesa y la castellana? "Fracaso" español: Hombre no es que nos saliesemos en todo con la nuestra, pero desde luego algunas cosas si conseguimos. Frenar al coloso turco en su epoca de mayor auge no es moco de pavo y sobre todo colocó los cimientos de su futura decadencia. Francia al final se salió con la suya, nos colocó al margen de la politica europea y se convirtió en potencia dominante, pero tampoco duró mucho y se puede decir que también fracasó a la postre. De hecho hoy dia se puede decir que la decepción francesa ha sido mayor que la española. Al fin de al cabo nosotros tenemos 400 millones de personas hablando en español y herederos de nuestra cultura, los franceses llevan camino de convertirse en una anecdota historica en tanto el eje de poder se vaya desplazando fuera de Europa. Los ingleses perdieron cualquier opción de expansión europea a costa de Francia o el propio Flandes, de hecho fué una suerte para ellos, porque les obligó a realizar una expansión a la española a lo largo y ancho del mundo que al final se demostró mucho más beneficiosa para la creación de su imperio. Y en cuanto a los propios holandeses, bueno ninguno lo creerá pero perdieron una ocasión unica. Con la colaboración peninsular podrían haberse convertido en el centro neuralgico europeo, tanto economico como tecnico durante siglos y en cambio se vieron reducidos a meras comparsas de Francia o Inglaterra en corto espacio de tiempo. Su luz se apagó casi antes de comenzar a brillar. Por último. Yo solo veo en el debe español de esa epoca un craso error y tragedia de la que lamentarse enormemente. Hecho por cierto que casi nunca se menciona en parte alguna. Y es la unión con Portugal. Fué otro de los pilares de la politica de los reyes catolicos. En este caso de primer interes por parte de Castilla. Y terminó fatal. Para desgracia de España y sobre todo del propio reino portugues. No haber sabido cohesionar y darle entidad real y no meramente cosmetica como se hizo despues de la unión bajo Felipe II, fué un autentico y enorme error. Desde luego no era tarea facil y de hecho gran parte de la genesis de la ruptura está en la propia politica exterior de los Austrias que no pudiendo servirse ya de Castilla como antes quiso echar mano de portugueses y catalanes, pero aún así podría haberse hecho más de lo que se hizo. Se renunció con demasiada facilidad a Portugal y a su imperio y a todas las oportunidades que eso nos brindaba. Pero bueno es un tema complejo para tratar otro dia. Por hoy lo dejo que ya me he puesto muy pesado.

102 Sorel, día

IV Del reconocimiento del problema a la adopción de estrategias comunes Los servicios de inteligencia occidentales así como los centros académicos de referencia venían desde hacía años advirtiendo de la gravedad del problema que para la seguridad común tenían tanto el movimiento islamista en general como su variante yihadista. Los grandes atentados terroristas cometidos en estos últimos años hicieron que la clase política y la población en su conjunto asumieran la realidad del problema, pero eso no llevó a una valoración compartida. Las tensiones entre Estados Unidos y parte de los gobiernos europeos a propósito de la Guerra de Iraq generaron una fuerte desconfianza. La nueva estrategia norteamericana sobre la “Guerra contra el Terror” creó en muchos europeos la sensación de que el combate contra el yihadismo podía llevar, de aceptarse el liderazgo norteamericano, a una guerra generalizada contra distintos estados musulmanes. Un escenario inadmisible. Para muchos al Qaeda representaba sólo un problema policial. Había que mejorar la coordinación internacional de servicios de inteligencia y fuerzas de seguridad, pero nada más. No debía confundirse una guerra con un conflicto, una cuestión militar con otra de naturaleza policial[11]. En este contexto se redactó el primer concepto estratégico de la Unión Europea, un histórico paso adelante que ponía en evidencia, una vez más, la inconsistencia de la Unión como actor internacional. El texto no abordaba en profundidad ninguno de los temas troncales y, sobre todo, contrastaba con los documentos de estrategia de Francia y el Reino Unido, las dos únicas naciones europeas con una política exterior relevante. Era otro ejercicio de “mínimo común denominador” abocado a no ir más allá del archivo. Con el paso del tiempo, a la vista de los problemas que Estados Unidos estaba encontrando en Iraq y de su moderada posición en la crisis nuclear iraní, las relaciones comenzaron a mejorar al mismo tiempo que los europeos, tras desagradables experiencias vividas en su propio suelo, reevaluaban el problema islamista. Ya no sólo fijaban su atención en la dimensión yihadista, sino en el conjunto de los problemas que el movimiento radical planteaba, tanto en la escena internacional como en el territorio continental. Europeos y norteamericanos compartían la idea de que las penosas condiciones socio-económicas en que desarrollan su vida millones de personas en el Islam, y especialmente en el Mundo Árabe, estaba en la raíz del problema. Que la falta de esperanza y la sensación de fracaso colectivo era el caldo de cultivo en que el islamismo podía desarrollarse. Ante ello era necesario salvar los obstáculos que impedían la modernización de estos estados. Desde el Consejo de Seguridad Nacional se establecieron los fundamentos de una nueva estrategia, denominada “Trasformación del Gran Oriente Medio”[12]. Su objetivo era vincular la colaboración al desarrollo con pasos concretos hacia la modernización: combate a la corrupción, establecimiento de un sistema educativo universal, desarrollo de un sistema de salud, formación de áreas de libre comercio para fomentar la economía regional, respeto a la mujer y democratización paulatina de las instituciones. Pasos concretos para volver a encauzar las políticas regionales en una dirección correcta que dependería de la voluntad de cada gobierno. No se obligaría a nadie, pero la colaboración y las relaciones no serían iguales con estados comprometidos con la democratización y la economía de mercado que con los restantes. Europa, por su parte, reconocía el fracaso del Proceso de Barcelona, su estrategia de relación con el Mundo Árabe. Mientras tanto, endurecía las condiciones de ayuda en el marco de la Política de Vecindad, pero con muchas dudas. El complejo colonial, bien avivado por los demandantes de dinero, así como la denuncia de injerencia en asuntos internos generaba inseguridades entre los estados miembros, siempre inclinados a tratar de comprar seguridad con dinero. Eran conscientes de que la tentación no llevaba a ninguna parte, que el fomento de la corrupción sólo generaba más incompetencia y más radicalización, pero los propios intereses de algunos estados europeos y la falta de coherencia impedía su plena aplicación. En el plano político, europeos y norteamericanos han intentado aunar posiciones en el trato a formaciones políticas o grupos radicales. En especial aquellos que hacen uso del terrorismo. Un caso ejemplar ha sido el aislamiento de Hamas, la versión palestina de los Hermanos Musulmanes, tras la crisis de gobierno. Sin embargo, estas posiciones de principio dan vértigo a aquellos gobiernos asentados en el relativismo moral, siempre dispuestos a reconocer a cualquier actor y tratar de ganar su indulgencia mediante cesiones de todo tipo. En estas fechas la Unión Europea discute el sentido de mantener esa política, a la vista del estancamiento de la situación y de sus inseguridades. En el terreno de la seguridad la alarma ante el programa nuclear iraní ha sido semejante a ambos lados del Atlántico. En este caso el islamismo actuaba desde un gobierno y disponiendo de recursos importantes derivados de la venta de petróleo y gas. El discurso oficial iraní era tan inadmisible como alarmante. Los europeos han hecho un esfuerzo diplomático por convencer al gobierno de Teherán para que abandonara sus planes, pero rechazando al mismo tiempo el uso de la fuerza en caso de fracaso. Por el contrario, la diplomacia norteamericana ha apoyado dichos esfuerzos, pero sin renunciar a ninguna acción con tal de impedir que el régimen de los ayatolás accediera al arma atómica. Los europeos han reconocido el problema pero, una vez más, no han sido capaces de desarrollar una estrategia coherente asumida por todos. Es difícil imaginar que el gobierno de Teherán abandone el arma atómica sin un coste importante. En ese sentido renunciar a la amenaza del uso de la fuerza no parece ser una buena idea. En cualquier caso, los gobiernos no tenían margen de maniobra pues la opinión europea no estaba dispuesta a asumirlo. Para salir de esta contradicción los gobiernos han dado un giro en su política de defensa antimisiles. Después de años ridiculizando la Defensa contra Sistemas Balísticos norteamericana, la célebre “Guerra de las Galaxias”, han optado por acogerse a su sombra, generando a partir de ella una red de pequeñas redes locales dotadas de misiles de corto o medio recorrido. Se renuncia a la disuasión para concentrarse en la defensa. El mensaje es recibido por muchos en Oriente Medio como una prueba más de que Occidente es un “tigre de papel”. El Islam y el debate europeo Pero el Islam no sólo está al otro lado de la frontera común europea, también está dentro, entre nosotros. Desde los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, organizados desde Europa, hemos padecido nuevos atentados en territorio propio y, sobre todos, se han localizado y desbaratado un buen número de células que se encontraban en distinto grado de desarrollo. Lo que en un principio parecía una red de activistas radicales mayor de lo que nunca se había pensado, un caso ejemplar de incompetencia policial, poco a poco fue adoptando una mayor dimensión social. El problema iba más allá del riesgo de que se cometieran nuevos atentados terroristas en nudos de comunicación claves. El problema fundamental era que una parte muy significativa de la población musulmana europea comprendía, disculpaba o apoyaba esos actos terroristas. Los resultados de los sondeos realizados, unos publicados otros mantenidos en secreto por los gobiernos, sacaban a la luz del día el fracaso del proceso de integración en Europa de buena parte de la emigración musulmana. Un fenómeno que no se daba tanto en la primera generación, más preocupada por sacar adelante a los suyos, como en las siguientes. Eran personas nacidas en Europa, formadas en el Viejo Continente y que tenían a su servicio el conjunto de prestaciones del “estado de bienestar”. Las revueltas en las banlieues, las concentraciones de población obrera en los suburbios de las grandes ciudades francesas, ejemplarizaba esta falta de integración. La tercera generación rechazaba los valores republicanos, sobrevivía aprovechando las ventajas del estado de bienestar y estaba desarrollando una cultura propia, un estado dentro del estado, en las áreas de alta concentración de población desempleada. La revelación de esa realidad produjo un enorme impacto y abrió un conjunto de debates que siguen presentes en la actualidad. No es posible aislar este debate del cambio de posición dentro de la Unión Europea ante la solicitud turca de ingreso. De una posición deferente se ha pasado en un tiempo relativamente breve a que países del peso de Francia y Alemania lideren el grupo de naciones contrarias a aceptar su ingreso. La posibilidad de que casi ochenta millones de musulmanes, con un nivel de renta mucho más bajo que la media europea, ingresaran en la Unión con derecho a establecer su domicilio en cualquier estado acabó despertando todas las alarmas. ¿Es el Islam compatible con la democracia? La primera reacción fue buscar en el hecho diferencial la razón del fracaso. Una aproximación a sus fundamentos doctrinales parecía confirmar los peores temores. El Islam niega la distinción entre el ámbito religioso y el público. No es propiamente una religión sino mucho más: un sistema total de organización social.

103 Sorel, día

V Frente al individualismo característico de Occidente se opta por una aproximación colectiva: el individuo sólo tiene sentido dentro del conjunto. Es éste, la Umma, el protagonista por excelencia. La subordinación del individuo al colectivo implica la renuncia a la libertad de pensamiento, la subordinación de la mujer al hombre y la condena a muerte del apóstata ¿Dónde quedan los derechos humanos? ¿Dónde el ámbito de libertad individual? La lectura directa del Corán y las interpretaciones tradicionales apuntan a una clara incompatibilidad. Sin embargo, siendo esto cierto, también lo es que otras religiones o “civilizaciones” han manifestado en determinados momentos una clara incompatibilidad con la democracia liberal. El judaísmo no distingue entre religión y el estado y el catolicismo no recordó que había que dar “al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios” (Mt. 22:21) hasta que no perdió toda opción de controlar el poder político y concentró su atención en defender los derechos de las minorías. Las religiones no son entidades estáticas. Como fenómenos sociales sus fundamentos son reinterpretados por cada generación para acomodar sus postulados a una realidad inevitablemente dinámica. La vida es cambio y las religiones no han cesado de evolucionar. Católicos y judíos, con mayores o menores dificultades, han encontrado la forma de convivir con la democracia. Más aún, en muchos casos han descubierto que este régimen es el más acorde con sus valores. No hay razón para pensar que el Islam no pueda seguir el mismo proceso, aunque tendrá que hacerlo en contra de las posiciones y voluntad de los islamistas. No será fácil, pero no es imposible[13]. La evolución del mundo islámico es algo que compete a los propios musulmanes, aunque no de forma exclusiva. Occidente tiene relaciones de todo tipo con estados de mayoría musulmana y debe fijar los criterios que rijan ese vínculo. Hasta la fecha los europeos han actuado teniendo muy presente la crítica a su pasado colonial. Este complejo de culpa ha agarrotado a muchas cancillerías a la hora de denunciar situaciones intolerables. La desigualdad económica entre ambos mundos ha llevado a crear líneas de ayuda económica que a menudo han sido empleadas de la peor manera, enriqueciendo a las elites gobernantes y reforzando la división entre una minoría de privilegiados y las masas empobrecidas. La patrimonialización del poder es un cáncer que impide el desarrollo de las fuerzas productivas. A este complejo de culpa se ha venido sumando en las últimas décadas un nuevo fenómeno, muy característico de la Europa de nuestros días: el relativismo. Si Europa se desarrolló desde el convencimiento de que la razón podía llevarnos a la comprensión de la realidad, si fue en el Viejo Continente donde la ciencia pudo desarrollarse plenamente, aquí ha sido también donde ha arraigado recientemente su negación. El “pensamiento postmoderno”, el “pensamiento débil” pone en duda la capacidad del hombre para comprender la realidad. Esta crítica a la razón no va acompañada, como en el caso del empirismo dieciochesco, por la reivindicación de la experiencia, sino del sentimiento. Esta merma del imperio de la razón lleva inevitablemente a poner en duda muchos de los fundamentos sobre los que hemos sustentado el estado de derecho y el régimen democrático. No podemos tener seguridad sobre lo que es justo o injusto, correcto e incorrecto. Desde luego es imposible distinguir el bien del mal. En estas condiciones, la política se limita a un diálogo entre posiciones moralmente equiparables. En el plano de la política internacional el relativismo lleva a potenciar el complejo de culpa derivado del análisis crítico de la experiencia colonial. Sólo se ve lo negativo. Puesto que ya no se cree en lo propio, se relegan los valores tradicionales y se reniega de muchos de los frutos de la Ilustración, la historia de la presencia europea fuera del Viejo Continente es asumida con resignación, cuando no con vergüenza. Encontramos un ejemplo paradigmático de esta postura relativista en la iniciativa española de la “Alianza de las Civilizaciones”, desarrollada en el marco de Naciones Unidas y copatrocinada con Turquía. Su documento fundacional[14], que no podemos resumir en estas páginas, asume que la responsabilidad de los problemas de desarrollo del mundo musulmán recae sobre las naciones occidentales, desde los días del colonialismo hasta la actualidad. El relativismo afecta a la interpretación del multiculturalismo. Si la tradición liberal europea lleva a permitir que cada cual, sea cual sea su origen, mantenga su cultura y valores siempre y cuando respete los principios constitucionales y la ley, la pérdida de las convicciones propias ha convertido la lógica exigencia de respeto a los valores y normas comunes en un hecho problemático. Si no se cree en lo propio ¿cómo se puede exigir a otro que lo asuma? Si partimos de una mala conciencia respecto a otras culturas por nuestro pasado, remoto o próximo, si asumimos que la culpa de su situación recae en nosotros, por acción u omisión, ¿cómo podemos mantener una política de firmeza? En esta situación nos encontramos ante dos modelos diferentes. Estados Unidos es una nación donde el multiculturalismo tiene una presencia y aceptación mayor que en el Viejo Continente. Como país de emigrantes que es, se tiende a pensar que cada nueva oleada aporta nuevas ideas y valores. Para ellos la emigración no es un problema sino una solución. Los estudios realizados sobre la población musulmana en aquel país reflejan un nivel de integración superior a la media. La firmeza con la que esa sociedad defiende sus valores no ha dejado lugar a dudas a los recién llegados sobre cuáles eran las reglas del juego. Por el contrario, en Europa la falta de convicciones lleva a un exceso de tolerancia que facilita la labor de los islamistas y dificulta la integración de los sectores más moderados. Es llamativo el contraste en el tratamiento que algunos gobiernos europeos dan a las distintas iglesias o religiones. En España el gobierno de Rodríguez Zapatero y los grupos mediáticos afines han criticado duramente el papel de la Iglesia Católica, presentándola como un elemento reaccionario. Sin embargo, el párrafo 2.8 del documento citado de la Alianza de Civilizaciones dice lo siguiente: “Religion is an increasingly important dimension of many societies and a significant source of values for individuals. It can play a critical role in promoting an appreciation of other cultures, religions, and ways of life to help build harmony among them”. Es difícil imaginar que el Islam sea más moderno y ecuménico que la Iglesia Católica. En realidad nos encontramos ante un caso de “doble rasero”. La Iglesia Católica, en cuanto que occidental, debe atenerse al pensamiento “políticamente correcto” que lleva a la negación de verdades absolutas. El Islam, en cuanto que extraño a nosotros, no merece ser objeto de crítica, porque ¿quiénes somos los europeos para juzgar a otra civilización o cultura? Si ya no hay valores absolutos, si la Declaración Universal de los Derechos del Hombre debe ser interpretada a la luz de cada cultura, ¿cómo podemos exigir a otros pueblos que se comporten de una determinada manera? Un ejemplo de esta actitud es la respuesta de dos dirigentes de estados miembros de la OTAN a la crisis de las caricaturas de Mahoma[15]. Tras reivindicar el derecho a la libertad de prensa, los dos máximos representantes de la Alianza de las Civilizaciones entraban en el núcleo del problema, “The publication of these caricatures may be perfectly legal, but it is not indifferent and thus ought to be rejected from a moral and political standpoint. In the end, all of this lends itself to misunderstandings and misrepresentations of cultural differences that are perfectly in harmony with our commonly shared values. Ignoring this fact usually paves the way for mistrust, alienation and anger, all of which may result in undesirable consequences that we all have to work hard to avoid”. La responsabilidad de las empresas periodísticas occidentales debía llevar a una autocensura para evitar malentendidos de efectos peligrosos con el Islam. La argumentación es un ejercicio de sentido común y de civismo, si no fuera por todo lo que conscientemente ignora. ¿Por qué los periodistas y los políticos deben ser exquisitos con el Islam pero no tienen porqué serlo con el Judaísmo o con las diferentes iglesias cristianas? Es evidente que para un judío o un cristiano las continuas burlas a sus respectivos credos, que se encuentran en diferentes medios de comunicación europeos, ofenden y molestan tanto como a un musulmán pudieron incomodar las viñetas publicadas en Agosto del 2005 en el suplemento semanal del periódico danés Jyllands-Posten. Por qué los medios occidentales deben ser cuidadosos para no ofender a la población musulmana y no se exige lo mismo a los medios musulmanes en relación con los credos judío o cristianos? La prensa árabe, especialmente, recoge innumerables ejemplos de este tipo de comportamientos, que son aún más graves porque se desarrollan en situaciones de inexistencia de plena libertad de prensa, bajo regímenes dictatoriales donde los gobiernos ejercen un claro control sobre las empresas periodísticas. Más aún, ¿cómo podemos plantear el problema del mutuo respecto cuando hay estados musulmanes en los que está prohibida la práctica de otros credos, donde su ejercicio está penado con la muerte, del mismo modo que la conversión? ¿Cómo planteamos estos temas dejando de lado la forzosa emigración de judíos y cristianos desde estos países por la desigualdad a la que son sometidos y por el peligro en que se encuentran sus vidas? La argumentación del citado artículo trata de obviar problemas evidentes para evitar tensiones de difícil control. Es un ejercicio de “apaciguamiento” que produce los efectos contrarios a los buscados.

104 Sorel, día

VI Las manifestaciones provocadas por la publicación de las viñetas de Mahoma resultaron enormemente ilustrativas. En un primer momento los musulmanes afincados en Europa no reaccionaron. Conocedores de los modos de actuación de los medios, de su forma de interpretar la libertad de prensa, se pudieron sentir ofendidos pero no hicieron de ello un problema político. La reacción violenta llegó tiempo después y desde estados musulmanes. Los núcleos islamistas movilizaron a la calle con un discurso incendiario y lleno de falsedades. Fue un acto político bien concertado y que logró lo que buscaba, la declaración de Zapatero y Erdogan u otras semejantes de Javier Solana. Con ello dieron la razón a los radicales, ante los que se plegaron, y enviaron un mensaje inadecuado a los moderados. Por un lado, aquellos que viven en Europa no tienen que hacer un esfuerzo para adaptarse a nuestros valores y normas, pues su rechazo y movilización lleva al reconocimiento de sus posiciones. Por otro, aquellos que desde posiciones pro-occidentales defienden la acomodación del Islam a las exigencias de la modernización se encuentran deslegitimados por los propios dirigentes europeos. No puede por ello extrañar la fría acogida que la Alianza de las Civilizaciones ha recibido en las cancillerías europeas, tanto como los principios sobre los que se fundamenta. Europa tiene un serio problema en su propio territorio con una parte del Islam y no reconocerlo es el primer error. Como traté de explicar en páginas anteriores, centrar nuestra atención sobre el fenómeno terrorista es normal, porque supone una amenaza directa para nuestras vidas. Pero ese no es el principal problema, la amenaza real es pacífica, como lo es también en los estados de mayoría musulmana. El islamismo continúa avanzando en Europa. Su estrategia es aprovechar los espacios que le proporciona el estado de derecho y el multiculturalismo para afianzarse en la comunidad musulmana e imponer sus puntos de vista en el conjunto del Estado. Su objetivo es evitar la integración, la contaminación. Para ello trabajan entre los musulmanes convenciéndoles de que los valores occidentales son repugnantes. Para los recién llegados, en especial si proceden del medio rural, el contraste entre los valores de origen y los de destino, o la falta de ellos, les produce una cierta crisis, de la que tratan de aprovecharse los islamistas. A los descendientes de emigrantes que no han logrado una buena integración y que no se sienten parte de una sociedad que les excluye, o de la que se excluyen, el islamismo les ofrece una interpretación coherente de su situación y un programa de acción para su futuro. Del desarraigo pasan a tener una vida con sentido. Para aquellos que se resisten a la aceptación de las interpretaciones radicales se reservan las presiones y coacciones. Paralelamente, gestionan la mala conciencia europea y se aprovechan de la crisis de valores para forzar una interpretación de sus derechos en un entorno multicultural que no implique la aceptación de los principios y valores sobre los que se sustenta nuestro sistema de convivencia. En el corto plazo intentan el reconocimiento de un mayor ámbito de competencias para la Sharia. En el medio plazo buscan la aceptación del doble sistema jurídico: la Sharia para los musulmanes y la ley común para el resto de los ciudadanos. Su estrategia implica, por lo tanto, el reconocimiento del fracaso de la integración y la vuelta a modelos anteriores al Renacimiento, cuando la convivencia entre distintas comunidades pasaba por marcos jurídicos exclusivos[16]. La estrategia islamista no es ningún secreto, como tampoco lo es la forma de combatirla. El primer reto es limitar su influencia sobre los muchos musulmanes que no participan de una interpretación radical de su credo y que buscan integrarse en la sociedad europea. Para ello conviene: · Superar el racismo, tan característico del Viejo Continente, y darles la oportunidad de competir de forma más igualitaria en el mercado de trabajo para que perciban que son considerados como iguales. · Mantener una posición firme frente al chantaje islamista, enviando la señal de que el Islam radical es incompatible con el marco jurídico europeo, con sus valores sociales y con sus principios jurídicos. No hay otro camino que la integración, aceptando las reglas de juego y aportando mucho de su cultura de origen. La inmigración es una extraordinaria fuente de recursos de todo tipo. · Rechazar cualquier iniciativa que vaya dirigida a establecer estados dentro del estado, tanto en el plano educativo, como el familiar o el político. Somos libres e iguales ante la ley. · Asumir una acción preventiva para evitar abusos, a menores y mujeres especialmente, en nombre del Islam. · Controlar a grupos radicales para impedir que mediante publicaciones, intervenciones en la mezquita… puedan desarrollar su acción proselitista. · Limitar unos flujos migratorios inasimilables, por lo que abocan a la creación de bolsas de marginación, terreno abonado para la expansión del radicalismo. El combate contra el islamismo en Europa tiene dos serios obstáculos: la escuela y el sistema de bienestar. Es fundamental que los jóvenes de origen musulmán reciban en la escuela una clara información sobre esos principios y valores a los que venimos haciendo referencia, así como la exigencia de que los asuman si quieren formar parte de la comunidad. Sin embargo, no en toda Europa el profesorado de enseñanza elemental y media es partícipe de esta idea. Muchos de ellos se encuentran más cómodos en el multiculturalismo de base relativista. Si los jóvenes musulmanes no sienten la necesidad de integrarse, si ellos ven que los europeos no sienten aprecio a sus propios valores y asumen su culpa ante las críticas de los islamistas, parece lógico que sigan a estos últimos[17]. El denominado “estado de bienestar” es uno de los logros más característicos de Europa desde el final de la II Guerra Mundial. Su desarrollo ha permitido superar los viejos conflictos sociales que durante décadas protagonizaron la vida política, ha aportado estabilidad y creado unos mecanismos de solidaridad aceptados por la gran mayoría de la población. Sus costes económicos y sociales también son conocidos, pero no es éste el lugar para analizarlos. Lo importante es comprender que este sistema de servicios sociales, como el régimen democrático, está cimentado en principios y valores compartidos que, a su vez, son el resultado de una historia común. Muchas familias musulmanas encuentran que entre el trabajo precario de algunos de sus miembros y las ayudas sociales de muy distinto tipo que reciben pueden vivir perfectamente. Es evidente que sus exigencias no son las mismas que las de un europeo medio, como también lo es que ese conjunto de servicios le evita tener que hacer el esfuerzo de integrarse en la sociedad de acogida. No es sólo cuestión de que no sienta necesidad de buscar un trabajo mejor retribuido, que exigirá mayor dedicación, es que no está haciendo ningún esfuerzo por ser copartícipes de una empresa común. De esta forma el sistema se altera y corrompe. Esta actitud implica un incremento de coste para el estado, porque el aumento de demanda de servicios no se equilibra con un incremento de los ingresos por aportaciones empresariales o individuales. Europa está viviendo una experiencia semejante a la que sufrió Estados Unidos con la “Great Society” promovida por Lyndon B. Johnson. Una iniciativa dirigida a atenuar las dificultades de los más necesitados y para facilitar la integración de la población negra acabó convirtiéndose, con el paso del tiempo, en causa de la formación de guettos, donde la población no sentía necesidad de integrarse porque con las ayudas sociales podían sobrevivir. Estados Unidos supo corregir el problema, como los estados europeos pueden hacerlo en los próximos años si no quieren que la situación se agrave. Para hacerlo conviene tener presente la experiencia norteamericana y no sólo en lo relativo a la “Great Society”. La emigración árabe en los Estados Unidos se caracteriza porque su integración es superior a la media, lo que contrasta claramente con lo que ocurre entre nosotros. Es verdad que no son exactamente los mismos árabes. Hay mayor presencia de cristianos y de personas con nivel educativo medio o superior. Pero, en cualquier caso, pone en evidencia que la integración es posible si quedan claras desde un principio las “reglas del juego” y si las ayudas sociales se limitan. Conclusiones 1. El Islam vive tiempos convulsos marcados por el fracaso de muchos estados árabes en sus intentos de modernización y por las consecuencias de un proceso de globalización que nos aboca a una más intensa convivencia. La evolución del Mundo Árabe nos afecta muy directamente. Si no se produce una mejora en la gobernabilidad de esos estados, o si éstos caen bajo la influencia de grupos islamistas, las consecuencias para el conjunto del planeta pueden ser muy graves, tanto en el plano social como en el económico o de seguridad. Si los estados árabes continúan con las actuales ratios de fertilidad y siguen sin ser capaces de ofrecer futuro a sus propios jóvenes, Europa sufrirá una fortísima presión migratoria que, sumada a la propia crisis demográfica, llevará en un tiempo breve a una crisis de identidad. La dependencia que nuestra economía tiene del petróleo nos hace vulnerables a los cambios políticos en la región.

105 Sorel, día

y VII 2. La frustración de la comunidad musulmana ante la falta de expectativas está en el origen del auge del islamismo, una corriente que ve en la modernización de sus sociedades y en la relación con Occidente el origen de su decadencia. En su opinión, sólo una vuelta a los fundamentos del Corán, la depuración de los regímenes “corruptos” y el enfrentamiento con Occidente puede llevar al resurgimiento del Islam. El islamismo es el principal problema ante el que nos encontramos, por su capacidad para frustrar los procesos de modernización de los estados musulmanes, para desestabilizar a medio plazo las democracias occidentales y por los graves retos de seguridad que nos plantea. 3. El islamismo tiene como objetivo la reinstauración del Califato y la aplicación de la sharia. Para lograrlo han ido surgiendo distintas tácticas, a menudo contradictorias entre sí. 4. La opción político-cultural, representada entre otros por los Hermanos Musulmanes, está teniendo indudable éxito, tanto en estados musulmanes como en Europa. La población se está alejando de sus gobiernos y adoptando posiciones fundamentalistas que, en el caso europeo, se suman a la voluntad de no incorporarse a la sociedad de recepción. Si hasta la fecha han visto cómo se les ha impedido acceder al gobierno mediante acciones antidemocráticas, su influencia política resulta tan evidente como creciente. Como se puede constatar en el caso palestino, pueden pasar de la defensa de las ideas a la lucha armada con facilidad. 5. El terrorismo yihadista, que tiene en al-Qaeda su máximo exponente, ha sufrido un fuerte desgaste desde 2001. Su éxito en imagen ha ido en paralelo al decaimiento de su capacidad operativa. Su adaptación a un nuevo entorno caracterizado por la pérdida de un estado de acogida y la formación de una red internacional dedicada a promocionar su actividad terrorista está logrando algunas mejoras en su operatividad, pero sin llegar a poner en peligro la estabilidad de ningún estado musulmán. La importancia que se le concedió hace unos años debería ser revisada. Al-Qaeda continuará suponiendo una amenaza para nuestra seguridad, pero no es la principal. 6. Irán representa la convergencia de las diferentes tácticas citadas, que se suman a la acción de un estado que desarrolla tanto tecnología de misiles como armamento nuclear. Con Irán el Islam radical entra de lleno en el ámbito de la proliferación de armas de destrucción masiva, siguiendo el camino iniciado por Paquistán. El uso que el gobierno iraní pueda hacer de su capacidad atómica nos sitúa ante uno de los mayores riesgos de nuestro tiempo. 7. Occidente, y particularmente Europa, no puede quedarse de brazos cruzados ante estos retos. Tiene que apoyar la trasformación política, económica y social de estos países al mismo tiempo que debe asumir la gravedad de la amenaza que representa el islamismo. La tentación de apostar por estrategias de apaciguamiento sólo pondrá de manifiesto nuestra propia debilidad, desanimará a los sectores más moderados del Islam y envalentonará a los radicales. 8. El frente más grave está en la propia Europa, donde el islamismo va a intentar arrastrar a la población musulmana hacia una posición de rechazo a la integración y de exigencia de reproducir en el Viejo Continente el entorno más reaccionario del Islam. El reto coincide con una crisis de valores en Europa, que la hace más vulnerable. La defensa de nuestros propios valores y marco jurídico, junto con la protección de los musulmanes que sí desean integrarse y que se ven presionados por los más radicales, debe primar sobre tendencias relativistas que interpretan el multiculturalismo como el derecho a establecer estados dentro del Estado. El reto que nos plantea el Islam en su conjunto, y el islamismo en particular, sólo se puede comprender desde la crisis de valores que vive Europa, una crisis[18] que ha abierto un intenso debate sobre la decadencia del Viejo Continente y sobre su capacidad para incorporarse al nuevo entorno internacional desde la condición de actor relevante. 9. Sin restar importancia a la acción que corresponde a los estados occidentales, el frente central de la guerra de ideas desatada por los islamistas está en el propio mundo musulmán. Son ellos los que tienen que rechazar la estrategia radical y defender un conjunto de principios y valores compatibles tanto con el proceso de modernización global como con Occidente. Nosotros sólo podemos ayudarles a crear las condiciones más adecuadas para facilitar su victoria. 10. El creciente papel asumido por Irán ha despertado una fuerte oposición entre los estados sunitas, abriendo todo un espacio de maniobra para las diplomacias occidentales. Una acción inteligente y concertada puede ayudar a contener la amenaza iraní. Sin embargo, la formación de un frente sunita no debe representar una garantía para que estados como Arabia Saudí continúen siendo una fuente de financiación para organizaciones islamistas de distinto signo. Arabia Saudí es una amenaza para nuestra seguridad tan grave como Irán. 11. La amenaza que nos plantea el Islam va más allá del ámbito de la seguridad exterior. Hay aspectos que indudablemente lo son, como la amenaza nuclear planteada por Irán. Cada vez más resulta evidente que nos encontramos ante un extraordinario desafío cultural, tanto en Europa como en estados de mayoría musulmana, que nos obligará a actuar de forma más compleja y sofisticada. El desafío que representa el Islam radical rompe las barreras de la seguridad para entrar de lleno en el terreno de la cultura. Notas [1] BURLEIGH, Michael “Some European Perspectives on Terrorism” Foreign Policy Research Institute E-Notes. 22 May, 2008. [2] “Saudi Arabia backgrounder: Who are the islamist? ICG Middle East Report nº.31. 21 September, 2004. [3] TERNISIEN, Xavier Los Hermanos Musulmanes. Ediciones Bellaterra. Barcelona, 2007. 202 págs. [4] PAZ, Reuven Qaradhawi and the World Association of Muslim Clerics: The New Platform of the Muslim Brotherhood. PRISM Series of Global Jihad, Vol.2, nº.4, 24 November, 2004. [5] KEPPEL, Gilles La Yihah. Expansión y declive del islamismo. Ediciones Península. Barcelona, 2001. págs. 575 y ss. [6] Para la evolución de las estrategias terroristas hasta el conflicto de Iraq ver la excelente obra de GERGES, Fawaz A. Journey of the Jihadist. Incide Muslim Militancy. Harcourt, Inc. Orlando, 2006. 312 págs. [7] GUNARATNA, Rohan, Al Qaeda. Viaje al interior del terrorismo islamista. Servidoc. Barcelona, 2003. 383 págs. [8] KEPEL, Gilles “Bin Laden's self-defeating jihad” Financial Times 7 September, 2004. [9] MARDINI, Ramzy “Uncertainty Facing Iraq’s Awakening Movement Puts U.S. Strategy at Risk” Terrorism Monitor Vol.6, Nº 4. 22 February, 2008) [10] Carta de al-Zawahiri a al-Zarqawi 9 de Julio de 2005. [11] BURLEIGH, Op. cit. [12] Este tema lo he desarrollado junto con Rafael L. Bardají en “La Iniciativa para el Gran Oriente Medio” en Análisis nº 62. www.gees.org 5 de Abril de 2004 y “La recepción internacional de la Iniciativa para el Gran Oriente Medio” Análisis nº 67 www.gees.org 8 de Junio de 2004. [13] COX, Carolina & MARKS, John The West, Islam and Islamism. Is ideological Islam compatible with liberal democracy? Civitas: Institute for the Study of Civil Society. London, 2006, 2nd. Ed. 237 págs. [14] Alliance of Civilization. Final Report of the High-Level Group. Istambul, 13 November, 2006. [15] Recep Tayyip Erdogan and José Luis Rodríguez Zapatero “A call for respect and calm” International Herald Tribune 5 February,2006. [16] Una obra clásica sobre las relaciones del Islam con Occidente es YE’OR, Bat Eurabia. The Euro-Arab Axis. Associated University Presses. Cranbury N.J., 2005. 384 págs. [17] En este sentido resulta ilustrativa la experiencia del profesor de liceo francés Robert Redeker, recogida en su libro ¡Atrévete a vivir! Madrid. Gota a gota, 2008. 120 págs. [18] Sobre el debate en torno a la crisis de valores europea y su posible decadencia ver la interesante introducción de SENDAGORTA, Fidel Europa entre dos luces ¿Declive o resurgimiento? Biblioteca Nueva. Madrid, 2007. 152 págs. http://www.gees.org/articulo/6475/ cf5

106 mescaler, día

Sigues repitiendo la mima monserga, denebola. Saludos, Mescalero

107 denebola, día

¡Uy mescalero, eso sí que es un argumento! ¡Muy bien rebatido don Niceto!

108 mescaler, día

#107 Me temo que eres tú el que carece de argumentos, cuando tienes que recurrir al sacamuelas Vidal y sus adláteres, o a las memorias del interesado. Vamos, que tú escribirías un libro sobre el 11M basándote exclusivamente en el testimonio de Zapo. Saludos, Mescalero

109 mescaler, día

Te doy ideas, denebola: referencias de la prensa de la época en la que se hable de "golpe de estado" o se mencione el famoso "secuestro". ¿Te animas a hacer el esfuerzo? Saludos, Mescalero

110 denebola, día

Yo creo que el testimonio del presidente de la república, en lo referente a la república, tiene cierto valor. Otra cosa es que vaya a la línea de flotación de vuestra propaganda. Pero ese es vuestro problema.

111 denebola, día

Qué simpático. Hubo censura de prensa durante todo el tiempo que duró la república. Haz tú otro esfuerzo chekista: diario de sesiones.

112 Hegemon1, día

110# Denebola: Lo suscribo totalmente. Ahora dice el mesaclero "las memorias del inetresado"...hace poco "el ineteresado" era héroe republicano, me temo que por contar la verdad y sacr a la luz las miserias de la izqueirda va a ser "desterrado del paraiso".

113 mescaler, día

#111 Qué manera tan poco elegante de escurrir el bulto, denebola. Saludos, Mescalero

114 mescaler, día

#110 Cualquier testimonio sobre algo que te afecta personalmente es interesado, denebola. Saludos, Mescalero

115 jjvr, día

Increíble pero cierto, Público arremete contra la tele-basura http://www.publico.es/espana/239970/realidad/enmascara/debate/ley/menor ANÁLISIS: La realidad que enmascara el debate sobre la Ley del Menor ******** ... El tratamiento que de modo superficial se apresuran a ofrecer políticos que pretenden arañar votos de la emoción y de la indignación, y que trasmiten los medios, enmascara algunas realidades, impide entender el problema que subyace en las conductas y mueve a error al hacer pensar a los ciudadanos que la solución se encuentra en el derecho penal, desconociendo que ya con las leyes actuales cabe una intervención con menores de 14 años, inmediata y visible, ante hechos como el cometido. Pero, sobre todo, enmascara realidades sociales que afectan a los chicos y que contribuyen a su forma de actuar, como es el estado del sistema educativo, el tratamiento que en materia de salud mental infantil y juvenil o trastornos de personalidad y comportamiento ofrece el sistema público, la evolución del modelo familiar y los mensajes de valores de banalización de valores, que trasmiten los medios de comunicación, y sobre todo la televisión, y ante los que la familia puede estar en difícil situación para defenderse. ... ******** Si no fuera por lo triste e indignante del tema sería para echarse a reír. Si un tema no está "caliente", es decir si no plantea problemas en su manejo con el ordenamiento legal vigente, ¿que necesidad hay de cambiar la legislación?. Lo de la tele-basura sin duda escandalizará a algún progresista de salón de los que pululan por ahí. Un saludo

116 Perieimi, día

Lo curioso es que todos los contrarios al Islam sois partidarios de la teoría de la conspiración del 11-M.

117 denebola, día

Qué pobreza y que recurso tan manido, acusar al otro de lo que estás haciendo tú. Yo he puesto multitud de textos y algunos enlaces. Tú, decir que no los has leído y que no piensas hacerlo y decirme que escurro el bulto. No te apures. Yo sé que tú sabes: que el gobierno del fp en julio del 36 era ilegal. Lo que quiero no es convencerte, sino que otros vean que lleváis la mentira como los mulos las moscas.

118 denebola, día

#116.Perieimi ¿Qué conspiración Perieimi? Que hubo una conspiración, es obvio: la de los que colocaron las bombas. Pero no te refieres a esa ¿verdad? ¿A cual?

119 Hegemon1, día

116# No me digas Pieriemi que el libro Titadyne es tendencioso? ¿O que el aceptar la querella contra Manzano es ir en contra del Islam?, jejeje... ¿Qúé tendrá que ver el tocino con la velocidad?

120 mescaler, día

#117 ¿Multitud de textos? Dos o tres textos de las memorias de Zamora. ¿Algunos enlaces? Un enlace al vídeo de Vidal. No, denebola, tú sabes perfectamente que el Gobierno del Frente Popular era legal. A tus "argumentos" les pasa lo que a las pruebas de le existencia de Dios: sólo convencen a los creyentes. Quizá piensas en que puedas pescar a algún despistado, pero lo tienes muy, muy crudo. El fascismo nacionalcatólico tuvo su momento, pero ya ha pasado a la historia. Saludos, Mescalero

121 Hegemon1, día

116# Yo suponía que todos los que estaban en contra del Islam son los que defienden a la mujer, están en contra del integrismo y fundamentalismo religioso, defienden a los homsexuales y condenan los ahorcamientos de estos en Irán, están en contra de la lapidación de la mujer por ser acusada de adulterio, de la ablación del clítoris, no se, esas cosas, pero parece ser que me equivoco. Parece ser que hay más recelo del Catolicismo que del Islam entre las izquierdas. Curioso. Hitler dijo que el Islam era la religión perfecta, sencilla y con ella Alemania hubiera sido más grande de lo que era. En fín.

122 egarense, día

#116 Perieimi... La teoría de la conspiración de la que hablas se basa en tener un objetivo primario que no se puede implementar por el rechazo que provocaría en la población. De manera que hay que crear un problema que permita modificar la opinión pública de manera que sí puedas salirte con la tuya, ofrecer la solución primaria casi porque la misma opinión pública, la exija. Pero el problema que tu creas, es real, una vez creado, esta ahí. El radicalismo islámico independientemente de quien lo haya patrocinado, existe. Otra cosa es la verdadera raíz del asunto...

123 denebola, día

Pues resulta que la semana pasada una jueza de Plaza de Castilla pidió los informes de los tedax sobre los focos de las explosiones. ¡Conio! ¿que del olmo hizo una instrucción de más de dos años y las pruebas no se adjuntaron a la instrucción? ¿que bermúdez condujo un juicio y emitió una sentencia y ahora resulta que las pruebas nunca fueron presentadas? Perieimi, muy ciego hay que estar, pero muy ciego, para no identificar la verdadera conspiración.

124 jjvr, día

Y ahora..... El post con argumentos, no de corta y pega, a favor de la legalidad y legitimidad del frente popular de 1936. Un saludo

125 Hegemon1, día

120# ¿Cuantos textos convincentes has puesto tú mescalero para demostrar con rigos lo de Vidal y otros temas?...¿No te das cuenta que lo que exiges a los demás tú eres incapaz de cumplirlo? Lo que haces y dices es el ejemplo claro del cinismo. ¿Es reciproca la actitud del Islam con el catolicismo? Estoy esperando pero como siempre ecurres el bulto mescalero. Da la cara.

126 denebola, día

Usted perdone señor indio si, hablando de la república, aporto las memorias de su presidente. Pero ya que parecen documentos tan insignificantes, podrías aportar tú alguna refutación de los mismos. O mejor, podrían tus jefes hacerlos públicos en lugar de ocultarlos y así podrían salir los "historiadores" del pesebre y hacerles la crítica que te merecen. Y es que, además de mentirosos, sois bastante tontos. Es como el niño que esconde las manos por detrás e insiste en que no ha cogido nada. Pues claro mescalero, pues claro que ha cogido algo. Y vosotros, cuando ocultáis es porque no queréis que se sepa la verdad. Pero tranquilo, la gente va despertando. Hace cinco años hablabas de los golpes de estado socialistas y te ponían unas caras que eran poemas. Ahora miran al suelo. La evidencia mescalero, la evidencia.

127 Hegemon1, día

Los Conspiranoicos: "Un juzgado de Plaza de Castilla ha admitido a trámite la querella de la Asociación de Ayuda a las Víctimas del 11-M contra el ex comisario jefe de los Tedax Juan Jesús Sánchez Manzano y la perito químico que realizó los análisis de los explosivos el mismo 11 de Marzo. Ambos han sido citados para el próximo 10 de agosto y el juzgado también ha señalado una ronda de declaraciones de testigos el próximo día 1 de septiembre, momento en el que comparecerán seis personas" Este juzgado de Plaza Castilla si esta conspiranoico, el del Olmo, "Valeya", el de Bermudez y demás que hicieron un juicio sin pruebas, esos no. Llamarme lo que os de la gana pero yo lo único que pido es justicia y la verdad.

128 DeElea, día

80# Otro aspecto que denota tendenciosidad es el alejamiento de toda referencia a las circunstancias y hechos históricos que “actuaron” sobre el mencionado y triste suceso. Que lo acerca más a venganzas y pulsos de “poder” político que a una persecución “ortodoxa” y racional de ideas o ideales. Como puede levemente deducirse de la dinámica de la época: “En los diez años de monarquía absoluta, llamados por los liberales década ominosa, la reacción política, con todo su fúnebre y obligado cortejo de venganzas y furores, comisiones militares, delaciones y purificaciones, suplicios y palizas, predominó en mucho sobre la reacción religiosa, por más que las dos parecieran en un principio darse estrechamente la mano. Comenzóse por anular todos los actos de las pasadas Cortes, restituyendo sus diócesis a los obispos expulsos, sus conventos a los religiosos proscritos, sus diezmo a la Iglesia. Cuando Fernando VII entró en Madrid, ya toda esta obra de reparación había sido cumplida por la Junta de Regencia que establecieron el duque de Angulema y los guerrilleros realistas (2721). Lo que ellos dejaron por hacer, lo llevó a término el primer ministro universal del rey, su confesor D. Víctor Sáez, que trocó luego su alto puesto por el de obispo de Tortosa. Desde entonces, la tarea de Fernando VII consistió más bien en refrenar que en alentar el entusiasmo popular. Los voluntarios realistas habían llegado a infundirle pavor, y aquella malicia democrática, y aun demagógica, del absolutismo le quitaba el sueño no menos que la malicia nacional de los liberales. Comenzó a mirar con desconfianza y tedio a sus más acrisolados servidores, a los más fieles adalides del altar y del trono, y, divorciado cada vez más del sentimiento público, no acertó a restaurar la tradicional y venerada monarquía española (2722), sino a entronizar [769] cierto absolutismo feroz, degradante, personal y sombrío, de que fue víctima la Iglesia misma, ofendida con sacrílegas simonías y con alardes de regalismo y retenciones de bulas. Con esto y con dar favor a banderas desplegadas y entrada o intervención manifiesta en sus consejos a los afrancesados y a sus afines, los amigos del despotismo ilustrado, tan discípulos de la Enciclopedia como los legisladores de Cádiz, acabó por sublevar los ánimos del partido tradicionalista neto, lanzándole a la segunda guerra civil, la de 1827 en Cataluña, llamada guerra dels mal contents o de los agraviados (2723)y (2724).” D. Marcelino Menéndez y Pelayo

129 DeElea, día

Borja dile a tu padre que se ponga, que tengo que hablar con él.

130 denebola, día

Y luego están los diarios de sesiones, especialmente entre abril y julio del 36. Allí están consignadas las amenazas de muerte a los diputados de la derecha. Y como había censura de prensa, Calvo Sotelo tenía los co¡ones de enumerar los atentados, incendios, robos, destrucciones y asesinatos frentepopulistas, con lo que conseguía que de esas cosas que el fp censuraba quedase constancia. En esos diarios de sesiones están las amenazas de muerte a Calvo Sotelo. También tenemos las propias publicaciones socialistas. Por ejemplo, esa del 16 DE JULIO, donde Largo Caballero llama a la guerra civil a fondo ¿Pero qué esperábais idiotas, que media España se dejase asesinar? También tenemos los testimonios de diputados socialistas, como Ángel Galarza: "la muerte de Calvo Sotelo me produce un sentimiento... el sentimiento de no haber participado yo en ella". Otra cosa es qué entienda la gentuza por legalidad. Porque igual estamos hablando de cosas diferentes.

131 AntiMarx, día

Parece que al gran muftí del blog le han pillado copiando en el examen sobre apología del islam. Conque difamando a César Vidal tomando como fuente de reconocido prestigio a webislam, ¿eh? Pillín, pillín, almohadín, almohadín. Gracias, jjvr por tu post #94.

132 jjvr, día

Según Público, Zelaya aboga por la "reconciliación" en Honduras http://www.publico.es/agencias/efe/240095/zelaya/dice/guerra/civil/comenzo/honduras/anuncia/regreso Zelaya dice que la "guerra civil ya comenzó en Honduras" y anuncia su regreso ******** El destituido presidente de Honduras, Manuel Zelaya, consideró que en su país "la guerra civil ya comenzó", dijo que está decidido a regresar a Honduras y vaticinó que su "entrada en Tegucigalpa va a ser apoteósica". "Estoy iniciando ya mi retorno. Lo voy a hacer a partir del miércoles por cualquiera de los puntos fronterizos que tiene Honduras con Guatemala, El Salvador o Nicaragua", aseguró en una entrevista publicada hoy por el diario argentino La Nación. ... Zelaya, quien dialogó por teléfono con La Nación desde la embajada hondureña en Managua, dijo que el retorno a su país se concretará por "un punto terrestre, quizá por algún punto aéreo, o quizá por la frontera marítima; las posibilidades son muchas". "El pueblo hondureño se está moviendo a las fronteras para que, cuando se cumpla ese plazo de 72 horas, podamos entrar por cualquiera de los puntos fronterizos que he mencionado. Sólo Dios puede impedir mi regreso. Y le puedo asegurar que Dios no está con los golpistas; está de nuestro lado. Mi entrada en Tegucigalpa va a ser apoteósica", aventuró. Si bien manifestó que "siempre queda una ventana abierta" para una salida negociada del conflicto, sostuvo que "el gobierno de facto no va a ceder" debido a que "el grupo golpista es una oligarquía que ha explotado este país desde hace décadas y no está pensando en ceder ahora ese poder que ha ganado de forma violenta". "Cualquiera que esté en Honduras puede ver que ya empezó ese enfrentamiento, esa guerra civil", señaló tras remarcar que "ya hay sangre corriendo sobre la memoria de los golpistas". ... ******** Un saludo

133 kufisto, día

buenas tardes amigos

134 DeElea, día

I/II Aquí otros párrafos que indican la tendenciosidad de la idea que se pretende trasmitir en el mensaje 80#: “ Nicolás Laso vivió discretamente durante el último año de su vida la revolución liberal de 1820, a lo largo del cual se suprimió la Inquisición y se liquidaron los bienes que le quedaban. El 10 de marzo de 1820 llegó a Valencia la noticia de que Fernando VII había sido obligado a restablecer la Constitución de 1812 y, consecuentemente, se abolía la Inquisición ya que era incompatible con las disposiciones constitucionales. El mismo día 10 una muchedumbre asaltó los edificios del tribunal y liberó a los prisioneros, entre ellos el conde de Almodóvar (Granada, 1777-Madrid, 1846), jefe de la logia masónica valenciana, que inmediatamente se convirtió en capitán general por aclamación popular. Según Vicente Boix, la liberación de los presos liberales fue la última iniciativa del general Elío: «Su última providencia fue mandar poner en libertad a los presos que se encontraban en las cárceles de la Inquisición, y entonces ocuparon ya varios grupos las avenidas de este tribunal, para recibir con entusiasmo a los que, por mucho tiempo, habían estado esperando este fausto acontecimiento [...] Un gran número acompañó desde la Inquisición al conde de Almodóvar y, vitoreándole y proclamándole capitán general, ya no dudó éste en ponerse al frente del movimiento»155. Al día siguiente, sábado 11, la multitud invadió de nuevo el palacio inquisitorial y se llevó una gran cantidad de libros y documentos, lo que provocó un bando del mismo conde de Almodóvar llamando al orden, porque «la confusión y el desorden impiden que las autoridades, nuevamente nombradas y que merecen la confianza pública, no pueden ejercer sus funciones con la plenitud que la misma Constitución les prescribe»156. El cabildo municipal de la tarde del lunes, 13 de marzo, «habiéndose tratado sobre la necesidad de inventariar los papeles y efectos que existan en la casa de la extinguida Inquisición, para que no sufran extravío», acuerda formar una comisión «para pasar a dicha casa y formar inventario de los papeles, muebles y efectos y procesos que en ella se encuentren»157. El 17 de marzo se presentó una exposición al Ayuntamiento, firmada por cuarenta y cinco vecinos, con dos listas de sujetos que debían ser suspendidos del ejercicio de cualquier empleo o arrestados: «Los ciudadanos y vecinos honrados de esta ciudad, insistiendo en su deseo de que no se vea perturbada la tranquilidad pública, ni que este vecindario, justamente resentido con algunos funcionarios públicos, los haga víctimas de su venganza particular, terminando tal vez en excesos lastimosos, lo que haya empezado por verdaderos sentimientos de patriotismo, a V.S. hacen presente la necesidad de suspender de sus destinos a los sujetos comprendidos en la nota que acompaña número 1.º Y no bastando esta suspensión respecto de algunos por la manera, sobrado pública, con que se han acreditado últimamente de agentes oficiosos de la tiranía y enemigos decididos de la justa libertad de sus compatriotas, son de sentir que, en el acto y en virtud de las facultades que V.S., puede reasumir por las circunstancias extraordinarias en que nos hallamos, mande que pongan en debida custodia y aseguren, para precaverlas de todo insulto popular, las personas contenidas en la nota que acompaña número 2.º [...], a fin de que separados de la vista del pueblo los sujetos que le son odiosos, se evite toda gestión de resentimientos particulares. No se trata, Ilustrísimo Señor, sino de evitar una desgraciada suerte a estas personas y de contener, por este medio, el furor, siempre temible, del público, sin perjuicio de que los magistrados examinen después la conducta de los mismos con arreglo a la Constitución que S.M. y todo el pueblo ha jurado. Y piden también que, para la mayor seguridad y satisfacción del público, se diputen dos ciudadanos honrados que vigilen por la mejor custodia de los presos indicados»158 En la nota número 2.º se encontraban, como merecedores de la cárcel, Encina, Toranzo, Montemayor y Royo, calificados por Haliczer como «los cuatro inquisidores en ejercicio»159."

135 DeElea, día

II/II "El nuevo Ayuntamiento cedió a la creciente presión popular y ordenó el encarcelamiento de los que habían estado más implicados en el régimen del general Elío. Vemos que Laso no se encuentra en la lista de presos, a pesar de que aparece como primer firmante de los documentos inquisitoriales hasta principio de marzo de 1820. Por su carácter o por sus ideas o por su avanzada edad, don Nicolás no inquietaba a los liberales exaltados o estos no lo consideraron directamente comprometido con la gestión política del general Elío. Una Real Orden del 20 de marzo mandó que se hicieran inventarios de todas las propiedades del tribunal, que serían administradas por la Oficina de Crédito Público, que en Valencia delegó en un pequeño comité, el cual tomó formalmente posesión del palacio inquisitorial el 13 de mayo. Algún tiempo después sale a subasta tasado en 413.000 reales de vellón y es adquirido por Lorenzo Areco por 401.000 reales, remate inferior a la estimación oficial, sin duda por hallarse dicha finca gravada con cinco censos160. Apenas constituido el nuevo Ayuntamiento, los liberales empiezan a maquinar su venganza respecto al general Elío y el 29 de marzo le escriben al Ayuntamiento para que la corporación municipal eleve una exposición al rey solicitando la prisión del general Elío, «móvil de nuestras desgracias, acarreó infortunios a una multitud de familias, que nunca podrán repararse»161. El 2 de abril se publica la Constitución en Valencia y se coloca la lápida de la misma en la pared exterior de la capilla de la Virgen de los Desamparados. El Ayuntamiento de Valencia recibe una carta del nuevo capitán general, el conde de Almodóvar, ordenándole que acondicione el salón del palacio de la Inquisición, porque, de inmediato, Garelli va a impartir precisamente allí sus clases de Constitución, a partir del 13 de abril, como había hecho en 1814: «Habiendo resuelto instalar la cátedra de la constitución política de la monarquía española el día 13 de los corrientes, a las 11 de la mañana, en el gran salón de la extinguida Inquisición, al cargo del pavorde don Nicolás Garelli, espero del celo de Vuestras Señorías se sirvan dar las órdenes para la preparación y adorno de la pieza, como lo hizo con igual motivo en el año de 1814, por el conducto de su dignísimo individuo, don Timoteo del Olmo. Valencia, 11 de abril de 1829. El conde de Almodóvar. Señores del Ayuntamiento Constitucional de esta ilustre ciudad»162. El jueves 23 de marzo, el Redactor Constitucional de Valencia (así se llama ahora el antiguo Diario de la ciudad de Valencia) glosa literariamente el desmantelamiento de la Inquisición con la publicación de un artículo titulado «Visita a la Inquisición», que es una justificación de las tropelías cometidas en plena Cuaresma: «¡Qué ejemplo de escándalo y horror, Valencianos, en el viernes del presente! ¡En el tiempo santo, en el tiempo aceptable, en los días de salud, la religión sacrosanta de nuestro Dios torpemente infamada! ¿Qué relación hay entre la doctrina del que murió de amor por salvar a los hombres y lo que habéis visto con espanto en los horrendos calabozos de la Inquisición de esta capital? ¿Quién pueda desearla? ¿Quién la contemple suave y justa? Ved el número inmenso de sus desgraciadas víctimas desde su funesto establecimiento hasta 1808. Y ¿quién numerará las de 1814 al glorioso marzo de 1820? Un día quizá se contarán también para escándalo de las edades. Leed en el siguiente resumen las víctimas y los tormentos, y aprendan los hombres cuál ciego e implacable fanatismo, cuál sanguinosa y desolante superstición pudieron hermanar con la Religión Santa de Dios los que se titulaban sus ministros. Perezca en buena hora el impío, pero perezca y acabe para siempre jamás la Inquisición». A continuación se inserta una tabla con las «víctimas del furor inquisitorial», que coincide con la publicada por Llorente en su Historia crítica de la Inquisición de España (París, 1818). El articulista elabora un «Epitafio» de la Inquisición, tan vulgar estéticamente como cargado de verdad histórica, al menos en el último verso: «Yace aquí para siempre, oh caminantes, la negra Inquisición en que inclementes quemaron a millares de inocentes, millares de inhumanos manducantes. Los políticos reyes la sufrieron, los pueblos menos bárbaros la odiaron, los títulos más tontos la aplaudieron, los serviles más necios la aclamaron, los sabios con razón la aborrecieron, y aquí los liberales la enterraron»163. El 16 de mayo el comité de la Oficina del Crédito Público acordó inventariar el mobiliario y otras pertenencias del palacio y el 4 de junio, anticipándose obviamente a la decisión de las Cortes, resolvió vender las mencionadas propiedades en una serie de subastas que comenzaron el 21 de junio de 1820, reservándose el palacio inquisitorial para oficinas del Crédito Público164. Una ley del 17 de agosto suprime otra vez la Compañía de Jesús. El Diario de la Ciudad de Valencia del 6 de noviembre anuncia la venta en pública almoneda, el 7 del mismo mes, a las tres de la tarde, «de los muebles y efectos que pertenecían al extinguido tribunal de la Inquisición de esta ciudad, cuya venta se efectuará en el mismo edificio». El 20 de octubre el arzobispo de Valencia fray Veremundo Arias Tejeiro dirigió a las Cortes un largo manifiesto sosteniendo las reivindicaciones de la Iglesia. El 10 de noviembre fue arrestado y el 20 del mismo mes se produce un alboroto popular pidiendo el juicio rápido del arzobispo y de Elío, la separación de los jueces reaccionarios y el empleo de mayor fuerza contra los enemigos de la Constitución. El Diario de la Ciudad de Valencia del miércoles 14 de diciembre de 1820 inserta el anuncio, firmado el 9 del mismo mes, cuatro días después de la muerte de Laso, por Ramón Queraltó, intendente general del Ejército y Reino de Valencia, por el que se subastarán el 11 de enero de 1821, cinco bienes inmuebles (casas y fincas) de la Inquisición. Eran los restos de un patrimonio inquisitorial que desaparece con su último administrador, el licenciado Nicolás Rodríguez Laso.” El inquisidor Rodríguez Laso y el ocaso de la Inquisición valenciana (1814-1820) © Antonio Astorgano Abajo

136 AntiMarx, día

Sobre Honduras, conviene leer también a Otto J. Reich, por aquello de tener la otra versión de los hechos: http://exteriores.libertaddigital.com/yo-no-orqueste-el-golpe-en-honduras-1276236823.html "No es común que un embajador acuse públicamente a un ciudadano estadounidense de ser el "arquitecto" de un golpe de estado en otro país. Pero eso pasó hace poco, cuando el embajador de Venezuela en la OEA, Roy Chadderton, me acusó de orquestar el derrocamiento del presidente hondureño Manuel Zelaya. ¿Qué llevaría a un diplomático a expresar esas falsedades? Primero, debemos recordar que Chadderton es el enviado del gobernante venezolano Hugo Chávez, un teniente coronel que en una ocasión intentó entrar a tiro limpio en el Palacio Presidencial y que luego llegó al poder disimulando sus intenciones, y ahora lo mantiene mediante la intimidación y el engaño. Segundo, Chadderton no sólo representa a Chávez. Al hablar en una sesión de emergencia del Consejo Permanente de la OEA, Chadderton representó a un grupo de las naciones menos democráticas y, por lo tanto, menos exitosas de América. Es un grupo inventado en La Habana, financiado con el petróleo venezolano, que se conoce como Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), al que Zelaya se había unido recientemente y entre cuyos miembros están déspotas antinorteamericanos como los hermanos Castro, Chávez, Daniel Ortega y Evo Morales. El gobierno venezolano lleva años diciendo que yo fui responsable del golpe contra Chávez de 2002, aun cuando una investigación del inspector general del Departamento de Estado, que duró tres meses, demostró claramente que no hubo participación de Estados Unidos. Chávez no ha presentado ninguna prueba en contra. Chadderton me atacó porque he estado diciendo que Zelaya alienta la corrupción en Honduras. En abril, éste anunció que me demandaba por "difamación". Zelaya tomó el control de todas las estaciones de radio y televisión y proclamó que estaba enviando un equipo de ministros y a los asesores jurídicos del presidente a Estados Unidos para "demandar a Otto Reich". Sus emisarios aterrizaron en Miami con mucho ruido y anunciaron que estaban buscando un bufete dispuesto a ponerme una demanda. Después de un gran gasto de los escasos fondos de Honduras, el equipo anunció que la búsqueda había concluido con éxito. Todavía no he recibido notificación de demanda alguna, ni espero recibirla. No porque Zelaya ya no esté en el poder, sino porque la pregonada demanda fue una farsa, una artimaña para presentar a aquél como una víctima inocente. Quizá cuando Zelaya se enteró de que para demandar a un ciudadano de Estados Unidos debía renunciar a su inmunidad diplomática y testificar bajo juramento en un tribunal estadounidense –un tribunal que no podría comprar ni intimidar– perdió el interés. En el tribunal, a Zelaya le habrían preguntado por qué nombró a su sobrino, Marcelo Chimirri, gerente de la telefónica estatal, Hondutel. Unos 100 millones de dólares desaparecieron de la compañía tras la llegada de Chimirri. Aunque Zelaya lo protegió, un fiscal independiente nombrado por el Congreso hondureño lo acusó de malversación. Tras el derrocamiento de su tío, Chimirri fue arrestado. Zelaya podría afrontar cargos mucho más serios que los de robo de mayor cuantía y abuso de poder. Su delito más reciente fue socavar la Constitución y desobedecer las leyes que juró defender. Con el consejo y apoyo de Chávez, trató, sin éxito, de subvertir el proceso electoral para permanecer indefinidamente en la presidencia. Si de verdad yo hubiera sido el "arquitecto" de la destitución de Zelaya, habría recomendado que lo acusaran de los casi 20 delitos de los que ahora el poder judicial de Honduras lo ha acusado, y que lo arrestaran autoridades civiles. Habría pedido que se siguiera el proceso constitucional: el ascenso a la presidencia del segundo en la línea de mando, el presidente del Congreso, Roberto Micheletti, y la continuación del proceso electoral, para que culminara en unas elecciones en noviembre. Por último, el Congreso habría votado abrumadoramente, como hizo con una votación de 125 a 3, por ratificar la destitución de Zelaya. Sin mi participación, se dieron esos pasos. Por lo tanto, bajo las leyes hondureñas, el nuevo gobierno es legal y constitucional. Estados Unidos no debe traicionar sus valores uniéndose a los esfuerzos de algunos de los líderes más represivos y antidemocráticos de este hemisferio por lograr que se restaure al infractor Mel Zelaya. © AIPE" Interesante análisis de la situación, no se parece en nada a la versión tan homogénea que el 99% de los medios difunde. ¿Cuál será la verdadera? ---------------------- Como acaba de llegar el becario de Pajín (alias Fuckufi) para relevar a algún compañero, aquí van unos versos para el aprendiz de dinamitero del blog: Ni satanista ni masón, sólo un pringado fantasmón. Si en Ferraz piden café, allá lo verá Vd. Fotocopias, recadillos, maletines, bocadillos. Y después de limpiar el suelo, con farlopa echa el vuelo. En su viaje más intenso, consigue al fin el ascenso. Misas negras y tenidas ¡y él da las bienvenidas! (para recoger los abrigos) De la Vogue y de Salgado, Fuckufi se ha enamorado. Que más vale arrugadilla que cristiana la chiquilla. Y entre pasas e higos chumbos acaba esta historieta, que Fuckufi se ha puesto chungo de tanto darle a la anfeta. ------------------- Hasta la próxima.

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I/III ”Oriente y Occidente ¿civilizaciones en guerra? EL 11-S Y EL PENSAMIENTO TRADICIONAL ALTERNATIVO”, por Marcos Ghio, Buenos Aires, 11/09/08. Jornadas guénonianas 2008. 1) Del Jehovah bíblico a Francis Fukuyama Este año, como en los restantes, tratamos de formular ciertos principios de la doctrina tradicional alternativa propia de Evola y Guénon y, por haberlo expuesto ya en amplitud en ocasiones anteriores, trataremos ahora de partir de un punto particular de la misma que es el relativo al pretendido antagonismo que habría existido siempre entre el Oriente y Occidente, el que en cambio para nuestros autores no es tal, sino que en vez lo que contrapone realmente a los hombres entre sí no está determinado por un conflicto entre espacios geográficos o entre expresiones históricas y culturales, sino entre dos concepciones del mundo contrastantes y consecuentemente entre dos tipos de hombres antagónicos: el de la Tradición y el de la Modernidad. Estos dos mundos son antitéticos y la verdadera historia de la humanidad, a pesar de lo que se pudiese haber dicho en contrario o lo que las apariencias nos hubiesen podido mostrar, ha sido siempre la lucha irreversible entre ambos. Podríamos decir, como una primera aproximación, que lo que los distingue es un concepto diferente de libertad. El primero la concibe como una actitud de no determinismo, en tanto le atribuye al hombre una naturaleza divina, la cual debe ser realizada y despertada a lo largo de toda la existencia, concibiéndolo así como un ser que es dueño y señor de su destino. El segundo en cambio la comprende a partir de la adhesión a una entidad que resulta superior a lo humano, entendiendo su realización como un acto de dependencia y subordinación a un principio superior a sí, al que se concibe como una ley que lo trasciende, como un proceso respecto del cual el hombre es reducido a la categoría de producto de un ente superior que lo explica y determina. Lo divino, a diferencia de la postura anterior, es comprendido aquí como lo absolutamente diferente, aunque no necesariamente y siempre lo moderno haya calificado con este nombre a tal entidad suprema. La contraposición entre lo moderno y lo tradicional debe hallarse en los orígenes mismos de la historia humana; en toda gran cultura siempre ha existido un antagonismo semejante entre estos dos tipos de hombre y de civilización; el que se ha plasmado en un combate entre aquellos que han considerado que ellos mismos eran los hacedores de su propia historia y destino y aquellos otros que han concebido a este último como una entidad superior a la cual debían subordinarse. También en el seno de nuestra cultura cristiana ‘occidental’ hemos vivido este antagonismo esencial, el que se ha manifestado a través de dos corrientes contrastantes: la simplemente cristiana o judeo-cristiana, que ha puesto el acento en el carácter creatural y dependiente del hombre, y en su consecuente condición de pecador, quien solamente puede realizar su destino y ‘salvarse’ en subordinada obediencia a un Dios omnipontente y cuyo más cabal antecedente se encuentra en el Jehovah bíblico; o la concepción católica heleno-cristiana para la cual no existe un abismo ontológico entre el hombre y Dios, en tanto que el primero es imagen del segundo. Este antagonismo se vivirá especialmente durante el primer severo conflicto acontecido en el contexto de tal religión entre dos formas antagónicas de vivir el cristianismo: el güelfismo y el gibelinismo en el Medio Evo y más tarde en la era moderna (que es aquella en la que se impone tal principio) la primera corriente se estereotipará a través del Protestantismo cuya característica principal consiste justamente en concebir a un hombre como ser pecaminoso y no divino, cuya alma todo debe recibirlo de una divinidad que le resulta ajena. El güelfismo será el primer paso en nuestra cultura hacia la desacralización del universo, lo cual comenzará con la más alta expresión al negársele al Estado y al monarca que lo representa su función pontifical y sagrada para reducirlo meramente al rol de administrador del bien común; el paso siguiente será la desacralización de la naturaleza, la cual pasará de ser un espacio de expresión de teofanías y símbolos sagrados para convertirse en un ‘valle de lágrimas’ o más tarde en un territorio explotable y finalmente el alma humana será concebida a su vez como simple pecadora que debe recibir de Dios, a través de la Iglesia en un primer momento, la gracia que la salve. El paso siguiente será el Protestantismo que significará la profundización mayor de este estado de caída y desacralización, el que había sido puesto antes de relieve por parte del güelfismo, que es aquella vertiente judaica que parte del antiguo cristianismo primitivo y bíblico que nos conducirá posteriormente hacia el triunfo de la Modernidad en el Occidente. Esta idea sufrirá una serie de secularizaciones que son lo que los pensadores postmodernos califican acertadamente como los grandes relatos justificatorios que regirán por varios siglos al mundo moderno occidental. Si para el judeo-cristianismo güelfo y protestante el hombre debía subordinarse a un Dios trascendente respecto del cual todo lo debía recibir de su gracia, a través de la Iglesia en el primer caso o en la soledad de la propia conciencia en el segundo, la filosofía de Hegel en el siglo XIX representará la más cabal secularización de tal principio. Hegel, quien es a nuestro entender el más paradigmático filósofo de la Modernidad, no por casualidad era también un pastor protestante. De acuerdo a su punto de vista la Razón o Idea universal, que es el equivalente filosófico del Dios bíblico, era la que verdaderamente hacía la historia y si el sujeto no lo quería reconocer y se rebelaba en la decisión de adaptarse a tal principio desconociendo sus leyes, se convertía entonces en una ‘conciencia infeliz’, consistiendo en cambio la felicidad y la libertad en hacer en forma voluntaria lo que el Destino, o la Historia, o Dios quieren. El devenir histórico representa según tal pensador el progreso de la idea de libertad hasta un final irreversible consistente en la desaparición y sometimiento de los sujetos a-históricos que se le insubordinan, de aquellas conciencias infelices que no quieren conciliarse y reconocerla. Hegel concebía incluso geográficamente dicho proceso en su famosa expresión de que ‘el sol nace en Oriente, pero se pone en Occidente’, siendo así el Occidente el espacio en el cual habría de operarse tal triunfo definitivo de la razón o libertad. El primer principio moderno es pues que el hombre se comprende por su medio, en este caso la Historia en tanto expresión de la Razón o Idea, que son la misma cosa y el equivalente del antiguo Jehovah, aunque podría también concebirse tal entidad superior con diferentes denominaciones explicativas y reductoras de la libertad humana, tales como la Raza, la Economía, la Sociedad, la Especie, e incluso hasta potencias irracionales como el instinto sexual. En todos los casos la libertad es concebida a la manera hegeliana o bíblica, como la conciliación con una entidad superior respecto de la cual el hombre se reconoce como una parte subordinada. El segundo principio es el relativo al fin de la historia el cual también tiene un origen religioso. Consiste en considerar que llegará un momento en el que Dios le pondrá fin al pecado en el mundo: será cuando los ángeles buenos terminarán con los demonios malos y ello habrá de suceder de manera fatal y necesaria, del mismo modo que filosóficamente tiene que darse el triunfo de la Razón o de la Idea (recordemos siempre que para Hegel la felicidad consiste en concordar con el principio universal) terminando con la esclavitud por parte del hombre, que es cuando éste deja de sublevarse contra dicho orden. Está presente pues el concepto de una consumación de la historia, de una lucha final entre conciencias infelices y felices, en donde estas últimas vencerán indefectiblemente, lo cual en las épocas terminales, debido al avance del materialismo, podrá tener también figuraciones más economicistas y sociológicas, tales como la lucha entre el proletariado y la burguesía, o entre la democracia y el totalitarismo, que no es otra cosa que una extrapolación a otro terreno del combate por el triunfo de la Idea o Razón que sostuviera el pastor protestante Hegel.

138 Perieimi, día

II/III Habiendo así descendido a una esfera socio-económica propia de tiempos últimos, Adam Smith y Carlos Marx, los dos exponentes hegelianos del liberalismo y del socialismo respectivamente, discrepaban respecto de cuál de los dos sistemas sociales significaba la conciencia feliz e ‘histórica’ y cuál en cambio no lo era, si era pues el capitalismo o el comunismo el que habría de ser el vencedor indefectible. ¿A cuál de los dos le cabía la función de ser el ángel bueno capaz de hacer concluir la Historia para siempre? Éste era el dilema que en los tiempos terminales confrontaba a estos dos pensadores y a sus escuelas. Ambos concordaban en que la Historia iba a finalizar necesariamente con el triunfo del bien sobre el mal, pero discrepaban respecto de la denominación que los dos conceptos habrían de asumir. Que si bien en el caso del primero era del proletariado sobre la burguesía y en el del segundo de la democracia contra los totalitarismos, en ambos era siempre la razón la que vencía a la sinrazón, era pues la Idea, en su progreso, la que habría de triunfar en forma irreversible. Fue así cómo, finalizando el siglo XX, los smithianos se consideraron a sí mismos victoriosos cuando vieron que, tras la caída del Muro de Berlín, consecuentemente desaparecía también el mundo proletario de la URSS, habiéndose así producido según ellos el triunfo y confirmación del liberalismo. Y este final de la historia estuvo paradigmáticamente marcado también con la aparición como su pregonero de un filósofo estrictamente hegeliano, curiosamente un 'oriental' de origen japonés, Francis Fukuyama, que fue el encargado de anunciarnos dicho acontecimiento que denotaba el triunfo de la democracia y del liberalismo, lo cual, a nivel filosófico, se conjuga también con la doctrina del ‘final de las ideologías’, propia de aquella corriente peculiar y de tiempos terminales conocida como la postmodernidad. Festejaban pues a fines del pasado milenio una serie de hechos fundamentales que indicaban según ellos el arribo del reino de la Jauja universal, de conciencias felices y apacentadas, de democracia plena y absoluta, luego de la caída del Muro de Berlín y el triunfo definitivo de la la racionalidad en el mundo, por lo tanto con la finalización de la historia. 2) El 11-S y la nueva historia Claro que nuestros fantasiosos analistas, en su irreflexivo entusiasmo, producto también de aquella ideología que se había ‘muerto’, soslayaban ciertos hechos fundamentales: que el Muro de Berlín y el comunismo no se cayeron, tal como ellos creían, debido a la alta competitividad y eficiencia que nos presentaba el capitalismo respecto del primero, sino que hubo alguien, que no fueron ellos y que no estaba en el contexto de esta pretendida disyuntiva hegeliana que fue el que lo derrotó realmente y de una manera por demás estrepitosa en modo tal que demostró, a pesar de todo lo que se decía en contrario, que se trataba de un imperio débil y al cual la libertad del hombre, esa conciencia infeliz de la cual Hegel nos hablaba despectivamente, era capaz de vencer. Fue en Afganistán en donde el imperio comunista recibió una derrota de grandes proporciones luego de una guerra de 10 años cuya finalización puso en marcha todo un proceso centrífugo en el territorio soviético que aun no ha terminado, en modo tal de precipitar la estrepitosa caída de la URSS. Y al respecto debemos de una buena vez ponerle coto a una explicación fantasiosa que marcha pareja con la utopía del Fin de la Historia de Fukuyama, que no es sino la formulación en otros términos del mito de la antigua soberanía bíblica de Jehovah sobre el ser humano: a pesar de lo que nos dicen de manera incesante las películas de Rambo, no fue EEUU el que ganó la guerra contra los soviéticos, sino un nucleamiento que comenzó de a poco a perfilarse como un nuevo sujeto de la historia y del cual hace unos días se cumplieron 20 años desde su fundación. Este nuevo movimiento, que nace casualmente en coincidencia casi con la caída del comunismo, es diametralmente opuesto a la Modernidad. Esta última, siempre en su determinismo, ha inventado el mito de que son las naciones o las civilizaciones o culturas (términos que se ha terminado identificando ilícitamente), en tanto personificaciones del bíblico Jehovah, los grandes sujetos de la historia y que el hombre no puede actuar por afuera de ellas salvo si se arriesga a recibir el anatema aludido de ‘conciencia infeliz’ y fracasada. Es decir el hombre, así como era antiguamente el esclavo de un Dios celoso que velaba por él, ahora lo es de un medio que lo explica y comprende, la cultura o la nación a la que pertenece, es decir la Idea que se expresa ‘históricamente’. En segundo lugar la Modernidad, ya desde sus antecedentes güelfos y protestantes, ha desacralizado el mundo habiendo reducido la existencia al mero culto por la vida. Y esto puede vérselo aun en la misma guerra. Si clásicamente la guerra era concebida como un medio de realización espiritual en donde el hombre, a través de la figura del héroe, ocupaba el lugar esencial, en la Modernidad este último ha sido sustituido cada vez más por la máquina, la gran realizadora de masacres indiscriminadas y totales, como los ‘bombardeos inteligentes’ que se viven en nuestros días de ‘guerra total’. La máquina es para el moderno aquel instrumento que debe evitarle perder aquel don más preciado de todo que es la vida. En la guerra moderna la máquina pretende suplantar al héroe, al guerrero. Las guerras modernas tienen así dos características solidarias, son totales y omnidestructivas y ello porque paradojalmente -y esto es lo que descubre este nuevo movimiento- los que las hacen carecen de voluntad de combate, en tanto que los que acuden a la máquina lo hacen porque no quieren renunciar a la vida. Tradicionalmente la guerra se hacía en cambio para conquistar algo que era superior a la vida misma, ahora por el contrario se la hace para multiplicar las posibilidades de ésta. Pero Bin Laden, el jefe de este movimiento, descubrió muy pronto que esta característica era algo propio no sólo del comunismo, contra el cual tuvo que luchar primero por cerca de nueve años hasta vencerlo en Afganistán, sino que era más bien un fenómeno propio de la Modernidad en su conjunto y que más aun, la otra cara de la misma, representada por el ‘occidente’ capitalista, era aun más endeble que su primer enemigo. Ello lo aprendió en una acción posterior efectuada en Somalia en 1993, cuando gobernaba Clinton en los EEUU. Con un puñado de hombres decididos desbarató una acción de los norteamericanos invasores eliminando a varios de ellos y, lo más insólito, luego de ello logró que éstos se retiraran del país tras haber sido humillados. Algo así ni siquiera había pasado en Vietnam 20 años antes. Hasta que llegamos finalmente al comienzo de este milenio. El mundo ha tomado una dirección especial luego de aquel acontecimiento que sucediera hace siete años un 11-S cuando ese mismo movimiento con una acción efectuada por 19 hombres y con una inversión que no superó el medio millón de dólares le propinó en su sede principal el primer ataque letal a aquel imperio que se había erigido a sí mismo como el más grande de toda la historia, el que representaba el final feliz del universo fukuyámico, con consecuencias impensables que aun ahora se están viviendo. Rápidamente, ante este acontecimiento inesperado, el mundo moderno ha tratado de asimilar este fenómeno dentro de los marcos precisos de su concepción del mundo y efectuando las correcciones pertinentes. Fue así como luego del 11-S se tuvo que decir que la doctrina del fin de la historia de Fukuyama no alcanzaba para explicar los problemas en su verdadera dimensión, en tanto que, luego de este acontecimiento y de las guerras que le sobrevinieron en Irak, Afganistán y Pakistán principalmente, se había llegado a la conclusión de que la historia no había terminado todavía. Aun no se había arribado a ese final feliz que por caminos diferentes nos pronosticaran Hegel, Marx y Adam Smith, entre otros. Fue así como hubo que inventar un sustituto a tal doctrina: fue cuando se abrió paso una nueva, la de la de la guerra de civilizaciones de Samuel Huntington. Acotemos primeramente que la misma no es antagónica respecto de la de Fukuyama, sino que tan sólo representa el reacomodamiento de un mismo principio a situaciones diferentes. Con Fukuyama la modernidad no había tomado conciencia plena todavía de cuál era su verdadero enemigo. Confundía el adversario con el enemigo. El comunismo era apenas el adversario con el cual se compartía un principio fundamental, el predominio de la economía y de la vida sobre el espíritu y la trascendencia. Comunismo y capitalismo eran dos expresiones gemelas de la modernidad, ‘metafísicamente iguales’, al decir de Heidegger. Pero el verdadero enemigo del moderno es en cambio aquel que considera que no es ni la economía ni la "vida" el destino del hombre, sino el espíritu, la eternidad, el más allá, es decir, tal como dijéramos al principio, la Tradición.

139 Perieimi, día

II/III Habiendo así descendido a una esfera socio-económica propia de tiempos últimos, Adam Smith y Carlos Marx, los dos exponentes hegelianos del liberalismo y del socialismo respectivamente, discrepaban respecto de cuál de los dos sistemas sociales significaba la conciencia feliz e ‘histórica’ y cuál en cambio no lo era, si era pues el capitalismo o el comunismo el que habría de ser el vencedor indefectible. ¿A cuál de los dos le cabía la función de ser el ángel bueno capaz de hacer concluir la Historia para siempre? Éste era el dilema que en los tiempos terminales confrontaba a estos dos pensadores y a sus escuelas. Ambos concordaban en que la Historia iba a finalizar necesariamente con el triunfo del bien sobre el mal, pero discrepaban respecto de la denominación que los dos conceptos habrían de asumir. Que si bien en el caso del primero era del proletariado sobre la burguesía y en el del segundo de la democracia contra los totalitarismos, en ambos era siempre la razón la que vencía a la sinrazón, era pues la Idea, en su progreso, la que habría de triunfar en forma irreversible. Fue así cómo, finalizando el siglo XX, los smithianos se consideraron a sí mismos victoriosos cuando vieron que, tras la caída del Muro de Berlín, consecuentemente desaparecía también el mundo proletario de la URSS, habiéndose así producido según ellos el triunfo y confirmación del liberalismo. Y este final de la historia estuvo paradigmáticamente marcado también con la aparición como su pregonero de un filósofo estrictamente hegeliano, curiosamente un 'oriental' de origen japonés, Francis Fukuyama, que fue el encargado de anunciarnos dicho acontecimiento que denotaba el triunfo de la democracia y del liberalismo, lo cual, a nivel filosófico, se conjuga también con la doctrina del ‘final de las ideologías’, propia de aquella corriente peculiar y de tiempos terminales conocida como la postmodernidad. Festejaban pues a fines del pasado milenio una serie de hechos fundamentales que indicaban según ellos el arribo del reino de la Jauja universal, de conciencias felices y apacentadas, de democracia plena y absoluta, luego de la caída del Muro de Berlín y el triunfo definitivo de la la racionalidad en el mundo, por lo tanto con la finalización de la historia. 2) El 11-S y la nueva historia Claro que nuestros fantasiosos analistas, en su irreflexivo entusiasmo, producto también de aquella ideología que se había ‘muerto’, soslayaban ciertos hechos fundamentales: que el Muro de Berlín y el comunismo no se cayeron, tal como ellos creían, debido a la alta competitividad y eficiencia que nos presentaba el capitalismo respecto del primero, sino que hubo alguien, que no fueron ellos y que no estaba en el contexto de esta pretendida disyuntiva hegeliana que fue el que lo derrotó realmente y de una manera por demás estrepitosa en modo tal que demostró, a pesar de todo lo que se decía en contrario, que se trataba de un imperio débil y al cual la libertad del hombre, esa conciencia infeliz de la cual Hegel nos hablaba despectivamente, era capaz de vencer. Fue en Afganistán en donde el imperio comunista recibió una derrota de grandes proporciones luego de una guerra de 10 años cuya finalización puso en marcha todo un proceso centrífugo en el territorio soviético que aun no ha terminado, en modo tal de precipitar la estrepitosa caída de la URSS. Y al respecto debemos de una buena vez ponerle coto a una explicación fantasiosa que marcha pareja con la utopía del Fin de la Historia de Fukuyama, que no es sino la formulación en otros términos del mito de la antigua soberanía bíblica de Jehovah sobre el ser humano: a pesar de lo que nos dicen de manera incesante las películas de Rambo, no fue EEUU el que ganó la guerra contra los soviéticos, sino un nucleamiento que comenzó de a poco a perfilarse como un nuevo sujeto de la historia y del cual hace unos días se cumplieron 20 años desde su fundación. Este nuevo movimiento, que nace casualmente en coincidencia casi con la caída del comunismo, es diametralmente opuesto a la Modernidad. Esta última, siempre en su determinismo, ha inventado el mito de que son las naciones o las civilizaciones o culturas (términos que se ha terminado identificando ilícitamente), en tanto personificaciones del bíblico Jehovah, los grandes sujetos de la historia y que el hombre no puede actuar por afuera de ellas salvo si se arriesga a recibir el anatema aludido de ‘conciencia infeliz’ y fracasada. Es decir el hombre, así como era antiguamente el esclavo de un Dios celoso que velaba por él, ahora lo es de un medio que lo explica y comprende, la cultura o la nación a la que pertenece, es decir la Idea que se expresa ‘históricamente’. En segundo lugar la Modernidad, ya desde sus antecedentes güelfos y protestantes, ha desacralizado el mundo habiendo reducido la existencia al mero culto por la vida. Y esto puede vérselo aun en la misma guerra. Si clásicamente la guerra era concebida como un medio de realización espiritual en donde el hombre, a través de la figura del héroe, ocupaba el lugar esencial, en la Modernidad este último ha sido sustituido cada vez más por la máquina, la gran realizadora de masacres indiscriminadas y totales, como los ‘bombardeos inteligentes’ que se viven en nuestros días de ‘guerra total’. La máquina es para el moderno aquel instrumento que debe evitarle perder aquel don más preciado de todo que es la vida. En la guerra moderna la máquina pretende suplantar al héroe, al guerrero. Las guerras modernas tienen así dos características solidarias, son totales y omnidestructivas y ello porque paradojalmente -y esto es lo que descubre este nuevo movimiento- los que las hacen carecen de voluntad de combate, en tanto que los que acuden a la máquina lo hacen porque no quieren renunciar a la vida. Tradicionalmente la guerra se hacía en cambio para conquistar algo que era superior a la vida misma, ahora por el contrario se la hace para multiplicar las posibilidades de ésta. Pero Bin Laden, el jefe de este movimiento, descubrió muy pronto que esta característica era algo propio no sólo del comunismo, contra el cual tuvo que luchar primero por cerca de nueve años hasta vencerlo en Afganistán, sino que era más bien un fenómeno propio de la Modernidad en su conjunto y que más aun, la otra cara de la misma, representada por el ‘occidente’ capitalista, era aun más endeble que su primer enemigo. Ello lo aprendió en una acción posterior efectuada en Somalia en 1993, cuando gobernaba Clinton en los EEUU. Con un puñado de hombres decididos desbarató una acción de los norteamericanos invasores eliminando a varios de ellos y, lo más insólito, luego de ello logró que éstos se retiraran del país tras haber sido humillados. Algo así ni siquiera había pasado en Vietnam 20 años antes. Hasta que llegamos finalmente al comienzo de este milenio. El mundo ha tomado una dirección especial luego de aquel acontecimiento que sucediera hace siete años un 11-S cuando ese mismo movimiento con una acción efectuada por 19 hombres y con una inversión que no superó el medio millón de dólares le propinó en su sede principal el primer ataque letal a aquel imperio que se había erigido a sí mismo como el más grande de toda la historia, el que representaba el final feliz del universo fukuyámico, con consecuencias impensables que aun ahora se están viviendo. Rápidamente, ante este acontecimiento inesperado, el mundo moderno ha tratado de asimilar este fenómeno dentro de los marcos precisos de su concepción del mundo y efectuando las correcciones pertinentes. Fue así como luego del 11-S se tuvo que decir que la doctrina del fin de la historia de Fukuyama no alcanzaba para explicar los problemas en su verdadera dimensión, en tanto que, luego de este acontecimiento y de las guerras que le sobrevinieron en Irak, Afganistán y Pakistán principalmente, se había llegado a la conclusión de que la historia no había terminado todavía. Aun no se había arribado a ese final feliz que por caminos diferentes nos pronosticaran Hegel, Marx y Adam Smith, entre otros. Fue así como hubo que inventar un sustituto a tal doctrina: fue cuando se abrió paso una nueva, la de la de la guerra de civilizaciones de Samuel Huntington. Acotemos primeramente que la misma no es antagónica respecto de la de Fukuyama, sino que tan sólo representa el reacomodamiento de un mismo principio a situaciones diferentes. Con Fukuyama la modernidad no había tomado conciencia plena todavía de cuál era su verdadero enemigo. Confundía el adversario con el enemigo. El comunismo era apenas el adversario con el cual se compartía un principio fundamental, el predominio de la economía y de la vida sobre el espíritu y la trascendencia. Comunismo y capitalismo eran dos expresiones gemelas de la modernidad, ‘metafísicamente iguales’, al decir de Heidegger. Pero el verdadero enemigo del moderno es en cambio aquel que considera que no es ni la economía ni la "vida" el destino del hombre, sino el espíritu, la eternidad, el más allá, es decir, tal como dijéramos al principio, la Tradición. cf5 cf5

140 Sorel, día

[La España de Zapo] DESESTIMA LA QUERELLA DE DENAES Pedraz sostiene que la pitada al Rey y al himno es libertad de expresión El juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ha desestimado la querella interpuesta por la Fundación DENAES contra Esait y Catalunya Acció por las pitadas que recibieron el Rey y el himno nacional durante la celebración de la final de la Copa del Rey. http://www.libertaddigital.com/nacional/pedraz-desestima-la-querella-de-denaes-por-la-pitada-al-himno-y-al-rey-1276365526/ ------------------------------------------------- Cuando la "Justicia" se pone del lado de los filoterroristas y separatistas, el Estado, que llaman de Derecho, ha desaparecido. Que el Borbón pase un mal trago, me resulta indeferente. Siempre habrá tiempo para salir corriendo como su abuelo Alfonso XIII. No obstante, debo señalar a este juez que los insultos, pancartas y gritos de este grupo de miserables izmierdosos y terroristas no sólo se dirigían contra el inane Borbón, sino que éste, mal que nos pese, representa a todos los españoles. Españoles que nos sentimos insultados y zaheridos por estos garrulos provincianos. El himno y la bandera son los símbolos de la Nación y de todos los que en ella vivimos. Los ataques a tales símbolos, son ataques a la Nación y como tales deben ser repelidos.

141 Perieimi, día

Disculpen la repetición de II/III en # 139, creía que no había pasado. III Claro que aquello que la Modernidad ha comprendido un 11-S de manera abrupta no es conveniente que esté al alcance de todo el mundo. En tanto nos encontramos en una guerra, la misma es también psicológica y en la era de la máquina los medios propagandísticos de los que se disponen son superiores a los de otras épocas en donde no existían ni Hollywood, ni la televisión ni los efectos especiales y, en tanto es conveniente que ciertas cosas fundamentales se ignoren y no se sepan nunca, ahora este ocultamiento y distorsión puede hacerse con más eficacia que antes. Se trata pues de cambiar el objetivo y explicar las cosas como si en realidad se tratara siempre de las mismas civilizaciones que luchan entre sí desde épocas remotas. Pero no de civilizaciones comprendidas a la manera tradicional como la manifestación fáctica de concepciones del mundo, sino en cambio como un conjunto de naciones con caracteres culturales comunes: esto es lo que propiamente Huntington denomina ilícitamente como tales. La guerra entre el Oriente y el Occidente con el triunfo de este último que habría de venir, y de la cual nos había hablado Hegel, vuelve nuevamente a la palestra con tal autor con la diferencia de que considera que la misma no se ha terminado todavía como en cambio creía ingenuamente Fukuyama. Al respecto digamos lo siguiente: sea la doctrina del fin de la historia como la de la guerra de las civilizaciones no son una cosa contrapuesta, sino perspectivas diferentes de una misma concepción moderna y falsificadora de la realidad. Fukuyama y Huntington forman parte de un mismo error, de una misma civilización. El moderno creía hasta el 11-S que la historia se había terminado con la caída del comunismo, en donde el Occidente vencía definitivamente al Oriente, el segundo en vez considera que esta guerra no ha concluido todavía; pero en cambio lo que ha sucedido es todo lo contrario, en tal fecha ha nacido una nueva historia, en la cual los antagonistas no son más los que estaban en la superficie. Esta verdad aterradora ha obligado a hacer una serie importante de replanteos. El moderno ha tratado de explicar el fenómeno del 11-S con la famosa teoría de la ‘guerra de civilizaciones’, la cual no es sino un nuevo intento por ocultar la verdad. En realidad, se nos dice, en dicha fecha no habría acontecido nada nuevo, sino que simplemente ha habido como un llamado de alerta en el sentido de que la historia que es siempre la misma no se había terminado todavía como erradamente se creía. El viejo totalitarismo oriental seguía, a pesar de todo, estando aun vivo (aún hay personas en nuestras filas que nos dicen que el comunismo fue un fenómeno oriental). Pero la verdad es muy otra: la lucha no sigue siendo entre Oriente y Occidente pues en realidad nunca la hubo propiamente, ni esto que vivimos ahora es el Occidente, ni tampoco China, la India, Japón son el Oriente, sino que se trata en todos los casos de Estados Modernos, sino que la guerra verdadera es entre Tradición y Modernidad, entre concepciones del mundo antagónicas. La doctrina de la guerra de civilizaciones de Hungtington es pues un bálsamo tranquilizador para los modernos, que consiste en tratar de convencernos de que no hay que preocuparse pues lo que está pasando es justamente que no ha sucedido nada nuevo. Y siempre dentro de tal contexto los tranquilizadores nos han esgrimido una serie de explicaciones concurrentes para explicarnos respecto de lo que verdaderamente habría sucedido un 11-S, que en realidad no era nada que se saliera de la rutina de la Historia Universal de Hegel. Así pues, del mismo modo que Hollywood nos explicó que en realidad la guerra de Afganistán no la ganaron los mujaidines, sino que en cambio fue Rambo el que lo hizo, así como también fueron las armas norteamericanas las que triunfaron sobre las rusas o la mayor competitividad del sistema liberal, en realidad tampoco los que estaban en los aviones para cometer el ataque del 11-S eran los que aparecían a primera vista, sino también en este caso, como en las aludidas cintas, se trataba de agentes secretos de los norteamericanos que actuaban para hallar ‘justificativos’ a fin de que este imperio invencible y prodigioso siguiese dominando al mundo, esta vez invadiendo a naciones ricas en droga y en petróleo. Así como la teoría de Huntigton ha sido hecha para explicarnos que no ha pasado nada importante un 11-S, concurrentemente con ello una interminable cantidad de libros nos “explican” la tesis conspirativa que es justamente funcional con la doctrina antes mentada. La finalidad de la misma es de carácter medicinal: se trata de hacernos ver que en el fondo tenemos que estar tranquilos en tanto que no ha sucedido nada nuevo en la historia. Que todo sigue exactamente igual que antes, en tanto que los hechos siguen obedeciendo siempre a las leyes de Hegel y de Jehovah, tan sólo ha sucedido que el sol sigue estando todavía en el Oriente y aun no se ha puesto definitivamente en el Occidente, pero hay que tener un poco más de paciencia hasta que termine de hacerlo. Son estas dos civilizaciones las que en realidad se siguen peleando entre sí por el dominio del mundo, son las conciencias infelices que no han terminado de aceptar y adaptarse a la ‘felicidad’, pero ya sabemos que esta última será la que vencerá tarde o temprano. Ayer era el comunismo, hoy es el Islam el que lo hace. ¿Creíamos que se había terminado todo? pero no era así todavía como se creyó el optimista Fukuyama, en realidad hay que tener un poco más de paciencia pues este reino de paz y de Jauja universal que nos prometían desde la televisión y el cine ya va a llegar. Hay que tenerle pues un poco más de confianza a la democracia y a la ciencia tecnológica. En síntesis, todas estas doctrinas tratan de ocultarnos el hecho de que el 11-S pasaron cosas verdaderamente nuevas en el mundo a las que, para la seguridad del sistema del Jehovah benefactor y omnipotente, es bueno que no se les preste la debida atención o que se desvíe la mirada hacia otro lado. La tesis de Rambo consiste en la holliwoodización de la filosofía de la historia de Hegel. Rambo, Fukuyama y Huntington son los encargados de informarnos que es imposible salir de los cánones de la Idea, en tanto que seguimos siendo siempre los instrumentos de los que se vale la misma, y el que no lo acepta una vez más es una conciencia infeliz que hay que combatir o ignorar. Sin embargo por más esfuerzos que se realicen no puede ocultarse que el 11-S sucedieron los siguientes hechos esenciales a pesar de los mitos de la Modernidad: 1) El hombre demostró ser superior a la máquina. Cuando un pequeño grupo de militantes, con una inversión muy pequeña en dinero en relación a los resultados obtenidos, puso en jaque a lo que según Fukuyama era la única potencia que existía en el planeta. Y lo principal: 2) Se pudo actuar libremente sin responder a Estado alguno o a potencia de ningún tipo a pesar de lo que Rambo nos diga en contrario. Cosa esta última realmente aterradora para los modernos que con un sinnúmero de teorías y ‘pruebas’ intentan refutar, en tanto que se trata de algo que les rompe todos los esquemas, a nuestros muy abundantes pensadores geopolíticos adeptos fanáticos de la concepción hegeliana de la historia. La teoría moderna es aquella que mienta que el ser humano es siempre el producto o el instrumento de algo superior a él. El individuo es el medio que utiliza la Idea, plasmada en el Estado nacional, para realizarse y tomar conciencia de sí. Al Qaeda por lo tanto no puede ser nunca una organización independiente, en tanto que las conciencias infelices, sin que se den cuenta a veces, son utilizadas por la Razón, que es astuta, para el logro de sus fines. Por lo tanto debía forzosamente ser una organización al servicio de algo superior que permitiera explicarla o ser sin más un servicio de inteligencia. El moderno, en tanto determinado por una concepción del mundo materialista, rechaza los principios metafísicos y, del mismo modo que Marx, los entiende como opios o superestructuras al servicio de algo que los trasciende. Así pues principios tales como el califato, es decir el equivalente musulmán de nuestra idea de Imperio Universal, la jihad, o guerra santa comprendida como acción para conquistar el cielo, la sacralización del Estado y la lucha contra la sociedad laica, tal como lo entiende el fundamentalismo islámico, son simplemente fetiches utilizados en función de algo más importante y material como lo es el despliegue de los intereses del Imperio Manejatodo. 3) La realidad es en cambio que por primera vez en varios siglos ha emergido una manifestación anti-moderna y tradicional como no conocieran ni Evola ni Guénon en vida. Por más que haya sido asumida por una forma religiosa oriental, la misma pertenece al mundo tradicional en su conjunto, sea del Oriente como del Occidente, la cual se podría sintetizar en las siguientes ideas principales: a) Existe una realidad superior a la mera vida, en donde la jihad, o guerra santa, es el medio para alcanzarla. De allí la experiencia kamikaze, ya no reducida a una elíte militar como sucediera en Japón. b) El Estado es la expresión de la sacralidad en donde el monarca es un pontífice entre la tierra y el cielo, lo cual es un principio no solamente islámico, sino también católico y gibelino.

142 manuelp, día

# 101 gorgias_ Por supuesto, repito, que España no podia ni debia desentenderse completamente de los asuntos europeos. De hecho los intereses de la corona aragonesa eran los que hicieron posible y necesaria la intervención en Italia y en el Mediterraneo occidental - sin contar con episodios periféricos como la Gran Compañia Catalana y su expedicion al Imperio Bizantino-, pero eso es una cosa y otra Flandes y Alemania, que eran territorios en los que España no tenia ningún interes geoestrategico. Lo de que los Comuneros fuese cosa de la aristocracia, me creo que no, precisamente fue el apoyo de la alta aristocracia lo que inclinó la balanza del lado imperial. Lo de Portugal me parece una utopia, algo así como lo de Cataluña, son "problemas" que no tienen ninguna solución "politica", pues los agentes intervinientes- los partidos politicos- no tienen ningún interés en su solución, que supondría para ellos el "fin de la mitologia victimista" en la que están cómodamente instalados.

143 Perieimi, día

y III,05 3) Conclusión Hoy en día los hechos, a pesar de todas las teorías conspirativas que la modernidad ha elaborado para perpetuarse, nos han dado la razón. Lo único que sucede todavía es que se puede tener la razón, pero faltan los instrumentos para hacerlo saber. Falta en el hombre actual, bombardeado por los medios masivos de la comunicación, la capacidad de asombrarse. Hoy cuando ya no hay más remedio que reconocer que EEUU está perdiendo la guerra en Afganistán, sin embargo se soslaya ex profeso decir quién la está ganando. A pesar de todas las evidencias hoy son muy pocos los que caen en la cuenta de que el mundo moderno es incapaz de ganar una guerra en contra de una simple organización a la cual paradojalmente se le ha atribuido ser el instrumento de este mismo poder. 40 naciones que han enviado sus tropas para derrotarlos, más instituciones solidarias con las mismas como Rusia, China, Irán y el Vaticano, no le pueden ganar la guerra al talibán y a Al Qaeda. Más todavía, la están perdiendo. No pueden salir de Kabul ni de Kandahar sin ser exterminados y cuando lanzan sus represalias tienen que matar a civiles en la desesperación que les produce la propia impotencia. Pero no es sólo Afganistán en donde pierden, también está Irak en donde las cosas no les van tan bien como creen. Y está también Somalia, Argelia, Pakistán y hasta en el mismo Cáucaso ocupado por los rusos están perdiendo la guerra. Lo importante hoy en día es salir de la desinformación a la que nos tiene condenados el mundo moderno. Recomendamos al respecto consultar los partes diarios de la Agencia Kali-yuga para saber verdaderamente lo que pasa en el mundo y no en cambio los versos fukuyámicos que se nos difunden cotidianamente. Sres. no están en guerra el Oriente y el Occidente, el hombre se está desatando por fin del gobierno de la Idea, del Jehovah de los tiempos actuales. Es la Tradición la que vuelve a luchar ya abiertamente contra el Mundo Moderno. ¡Gloria a los héroes!

144 jjvr, día

Conocedor de que un ilustre blogero está preparando un trabajo sobre la legitimidad del frente popular salido de las elecciones de 1936, me atrevo a citar la recensión de un libro que tal vez no conozca (que osado soy) por si le fuera de aplicación. http://hispanianova.rediris.es/recensiones/R03_001.htm Helen GRAHAM, The Spanish Republic at War, 1936-1939 , Cambridge University Press, Cambridge, 2002, por Rocío Navarro Comas (Universidad Carlos III de Madrid) A destacar: ******** ... Como la misma autora explica al comienzo de su libro, su estudio gira alrededor de dos proposiciones fundamentales. La primera es que las actuaciones de las distintas organizaciones de la izquierda española durante la guerra civil estuvieron condicionadas por sus experiencias y relaciones anteriores al conflicto. En segundo lugar, la autora remarca el hecho de que la marcha de la guerra influyó decisivamente en la política y la sociedad republicanas, es decir, que no puede entenderse el periodo al margen de la propia guerra, simplemente tomando a ésta como hilo conductor o escenario de fondo, sino que los acontecimientos de la lucha determinaron en gran medida la vida de la República. Para sostener su tesis, Graham comienza su trabajo con dos capítulos introductorios, el primero sobre las "fracturas" en la izquierda española desde fines del siglo XIX hasta el inicio de la Segunda República y el segundo profundizando en la imposibilidad de socialistas y republicanos de crear una efectiva movilización popular durante los años inmediatamente anteriores a la guerra. El punto de partida de estos partidos al comenzar la guerra civil será por tanto una situación en la que falta no sólo experiencia de gobierno, sino también la movilización y educación política de su base social. Su forma de hacer política estará lastrada por las tradiciones de finales del siglo anterior, con relaciones de clientela y en un sistema en que las reformas se llevan a cabo desde arriba. Los líderes veían la política como el feudo de una elite parlamentaria más que como una presión desde abajo de una población movilizada. Esta visión antigua que ni el PSOE ni los republicanos fueron capaces de cambiar, impidió que consiguieran la movilización necesaria durante la guerra y fracasaran frente al Partido Comunista, que sí supo modernizarse y atraerse a amplios sectores de la sociedad republicana. De esta forma, cuando el golpe provocó el colapso del poder en el bando republicano, socialistas y republicanos acudieron a un aparato represivo y burocrático heredado de tiempos pasados que no sólo desató resistencias entre las clases tradicionalmente más castigadas por los regímenes anteriores, sino que también hizo aflorar con fuerza los regionalismos y localismos. La fragmentación de poder en la República se vio entonces (y a menudo también posteriormente) como algo negativo, como la plasmación de la amenaza de rebelión popular tan temida por los propios partidos de izquierda. Sin embargo, si se ve desde abajo a los comités que surgieron en el agitado verano de 1936, la resistencia que partió de ellos daba la posibilidad de la acción directa, de controlar las decisiones que afectaban a la vida diaria. No obstante, y como señala acertadamente Graham, ya fuera positiva o negativa la actuación de las patrullas y comités en el periodo de la defensa de emergencia, lo cierto es que su existencia supuso una quiebra de la legitimidad y autoridad gubernamental. A este derrumbe de los órganos de poder republicano se suma el que la rebelión militar no borró las dinámicas de preguerra de las relaciones entre la izquierda, con sus tensiones, hostilidades y contradicciones. Graham sostiene que generalmente se ignora que mientras el golpe fracturó estructuras organizativas, dejó intactas memorias de conflicto y formas arraigadas de comportamientos políticos colectivos e identidad social. La unidad política en tiempos de guerra, alrededor de la cual se constituía el discurso de la izquierda, se enfrentó desde el principio con serios obstáculos: la fragmentación del PSOE y la UGT y el eclipse del republicanismo, que tuvieron como resultado la dislocación efectiva de la alianza del Frente Popular. Así, el gobierno de Largo Caballero en septiembre de 1936 tuvo como finalidad legitimar al gobierno republicano ante los trabajadores que habían comenzado la resistencia. De esta forma se perseguía también reconstituir las estructuras del Estado, acercarse a las democracias occidentales, conseguir la movilización social e infundir una conciencia de guerra: en definitiva, crear la idea de un Estado necesario. Esta pretensión encontró sin embargo la oposición de ciertos sectores obreros y de la clase media regionalista que se opusieron a una empresa de reconstrucción de un Estado central. Nacieron entonces los conflictos sociales que minaron el esfuerzo de guerra. En el contexto de la guerra es necesario también valorar la importancia que tenía la pertenencia a un partido político, que servía incluso como garantía de seguridad personal. Está claro entonces que la habilidad del PCE para dirigirse e incorporar a un abanico de grupos sociales y políticos y cambiar el discurso de acuerdo a cada uno de ellos, lo convirtió en el primer partido de la izquierda que se dio cuenta del verdadero desafío de la política española de los treinta: conseguir la movilización política salvando las fronteras de clase. Según Graham, habrá poco de "comunista" en los discursos del PCE durante la guerra, lo que será radical en el PCE no es su contenido, sino sus técnicas organizativas. Por otra parte, este compromiso del PCE hacia una política interclasista y de cohesión del Frente Popular, lo acercó a la rama parlamentarista del PSOE, alejándose ambos de la izquierda socialista representada por Largo Caballero, quien no entendía la necesidad de un Ejército Popular con mando único, ni la de crear industrias de guerra, no aceptaba consejos y se perdía en la burocracia. Entiende Graham que el enfrentamiento con Largo Caballero conformará parte de un cuadro mucho más complejo de rivalidades organizativas entre los socialistas, anarquistas y comunistas. Por ejemplo, la confrontación de la CNT y del PCE en Madrid no será tanto por la militarización, sino por el poder político, incluso el que provenía del control del proceso mismo de militarización y reconstrucción de la policía en la retaguardia. El discurso de la disciplina (seguido por otro lado por anarquistas de renombre como Durruti y García Oliver) será entonces el que dé más fuerza al crecimiento del PCE. Tanto que los nuevos líderes del partido serán jóvenes que rápidamente ganarán en experiencia y tomarán sus propias decisiones, a menudo sin esperar las órdenes de la Comintern, que llegan lenta y dificultosamente. ... ******** Un saludo P.S. Disculpe el blogero si ya conocía el "texto"

145 mescaler, día

Mala suerte, denebola. Ya no tenéis un dictador que imponga vuestras patrañas y silencie a los disidentes. Y eso os pone de los nervios. Saludos, Mescalero

146 manuelp, día

# 144 jjvr Así, el gobierno de Largo Caballero en septiembre de 1936 tuvo como finalidad legitimar al gobierno republicano ante los trabajadores que habían comenzado la resistencia. Me parece que la tal Helenita, es otra guiri progre que se mete a arreglarnos la vida a los españoles sin saber muy bien de que habla. Hasta que no se enteren de que no fue la "resistencia" de los trabajadores lo que impidio el triunfo del alzamiento, seguirán con los lugares comunes de la historiografia progre. Allá donde los aparatos del Estado, militar y de orden publico, se sublevaron unidos no hubo resistencia de trabajadores ni de nadie que valiese. Fue en los lugares donde el ejercito y las fuerzas de orden publico estaban divididos, donde se produjo lucha y resistencia.

147 jjvr, día

# 146 manuelp Hombre, mi pretensión era aportar bibliografía a nuestro ilustre blogero (el anti-patriota). La reseña es fruto de una rápida búsqueda en internet, y la aporto aquí por un par de apuntes que me llamaron la atención por la claridad con que expresan cosas que todos sabemos, a saber: Sobre la forma de hacer política de los "demócratas" socialistas y republicanos, Su forma de hacer política estará lastrada por las tradiciones de finales del siglo anterior, con relaciones de clientela y en un sistema en que las reformas se llevan a cabo desde arriba. Los líderes veían la política como el feudo de una elite parlamentaria más que como una presión desde abajo de una población movilizada En cuanto a la legalidad de la acción del gobierno, No obstante, y como señala acertadamente Graham, ya fuera positiva o negativa la actuación de las patrullas y comités en el periodo de la defensa de emergencia, lo cierto es que su existencia supuso una quiebra de la legitimidad y autoridad gubernamental. Por lo demás, todos los libros tienen cosa de provecho. Un saludo

148 DeElea, día

137# “la primera corriente se estereotipará a través del Protestantismo cuya característica principal consiste justamente en concebir a un hombre como ser pecaminoso y no divino, cuya alma todo debe recibirlo de una divinidad que le resulta ajena.” En mi opinión esta valoración es un error que desvirtúa la esencia del protestantismo confundiéndolo con lo que si es realmente. Un repaso a Max Weber en este asunto colocaría la cuestión en su exacta dimensión y no en la mas apropiada, aunque próximas entre si, a la teoría del autor. Porque desarrollar la teoría con este “fundamento” equivoco da un resultado parecido en la forma pero distinto en su esencia. Siendo al final que la Tradición occidental es la “modernidad” para la Tradición oriental (un oriente que carece de modernidad propia y toma la modernidad occidental) mientras que para la tradición occidental la modernidad occidental es en esencia la tradición de oriente, Deus ex machina secularizado…. No sé si se me entiende….

149 manuelp, día

# 147 Pues me parece que la tal Helen Graham es una "revolucionaria" de salón, cosa nada extraña si es de la "cuadra" Cambridge. ¿Que quiere decir en esos párrafos',¿Que el proletariado tenia que haber hecho la toma del Palacio de Invierno? para que la historia quedase "mona".

150 jjvr, día

El significado de la palabra dictador (Del lat. dictatōre[m]). 1. m. y f. En la época moderna, persona que se arroga o recibe todos los poderes políticos extraordinarios y los ejerce sin limitación jurídica. 2. m. y f. Persona que abusa de su autoridad o trata con dureza a los demás. 3. m. Entre los antiguos romanos, magistrado supremo y temporal que uno de los cónsules nombraba por acuerdo del Senado en tiempos de peligro para la república, confiriéndole poderes extraordinarios. Un saludo

151 jjvr, día

#149 manuelp 1/ La democracia republicana era una falacia, tal vez como todas, incluso ahora. 2/ El gobierno del frente popular era ilegitimo. Un saludo

152 manuelp, día

# 151 A lo mejor es que la señora Graham pretende convencernos de que en Gran Bretaña son las masas movilizadas las que, con su presión, hacen la politica. Es una falacia, como ha demostrado entre otros Moa, decir que los comités campaban por sus fueros por su cuenta. Eran las mismas instancias partidistas y gubernamentales las que los habian puesto en marcha y dádoles sus atribuciones. Cuando se queria acabar con los comites, estos no duraban ni un pis pas.

153 kufisto, día

ésta partida es una de las más impresionantes que haya visto nunca. comentarios de Larry Evans (Gran Maestro estadounidense coetáneo de Bobby): TRATAMIENTO DE SHOCK "Fine, que llegó a ser uno de los mejores jugadores del mundo, dejó el ajedrez en la cúspide de su carrera (1945) para convertirse en un psicoanalista profesional, pero nunca perdió el amor por nuestro juego y muy poco de su habilidad de entonces. La siguiente es una de las 7 u 8 partidas amistosas que jugamos en su casa de Nueva York, y en cuanto a mí concierne, pude observar que mantenía su nivel de juego prácticamente como en el de sus mejores días. Aquí, apartándose por primera vez de su querida Española, Fischer emplea el dudoso gambito del capitán Evans, creado hace un siglo. Aunque autor de varios manuales de aperturas, Fine acusa su falta de entrenamiento y es atrapado por un remolino del que nunca podrá escapar. Fischer, finalmente, remata con brillantez la partida, en diecisiete jugadas.

154 jjvr, día

De acuerdo con la señora Graham, Zapatero es heredero de una República cuyos representantes se elegían con métodos caciquiles, que además no supo conducirse con legitimidad. Un saludo P.S. Y ésto hasta lo dice una piji-progre de Oxford.

155 kufisto, día

Blancas: Bobby Fischer Negras: Reuben Fine Nueva York 1963 (partida amistosa) Gambito Evans 1. P4R, P4R 2. C3AR, C3AD 3. A4A, A4A 4. P4CD!?, AxP 5. P3A, A4T 6. P4D, PxP 7. 0-0, PxP 8. D3C, D2R 9. CxP, C3A? 10. C5D!, CxC 11. PxC, C4R 12. CxC, DxC 13. A2C, D4C 14. P4TR!, DxPT 15. AxP, T1CR 16. TR1R+, R1D 17. D3CR!, rinden (1-0) observad la paradójica posición final

156 jjvr, día

# 154 para manuelp #152 Un saludo P.S. Puedo soportar anti-patriotas, pero no se si muchas partidas de ajedrez. :-)

157 manuelp, día

# 154 Pues, a mi me parece un bodrio integral. ¿Es de Oxford?, me extraña, por su estilo parece mas bien Cambridge. Asimismo, ha habido una reciente reacción franquista con la publicación de un libro popular muy difundido, Los mitos de la guerra civil de Pío Moa, aparecido en 2003. Su contenido de anacrónica propaganda franquista no se sostiene en absoluto frente al cuarto de siglo pasado de investigación histórica nacional e internacional. Pero a diferencia de la mayoría de las obras especializadas derivadas de esta investigación y escritas por historiadores profesionales españoles, el libro de Moa tiene una prosa muy amena que se dirige al público en general (...). La pobreza de la obra de Moa, su incapacidad para transmitir la complejidad de la historia de aquellos años que muchos lectores están buscando, hace que resulte anacrónica en un momento en que la recuperación de la memoria republicana indica que la democracia española ya ha llegado a su madurez. Helen Graham, catedrática del Departamento de Historia en la Royal Holloway University de Londres http://es.wikipedia.org/wiki/P%C3%ADo_Moa

158 Perieimi, día

"Y dejo rodar la bola, que algún día se ha de parar; tiene el gaucho que aguantar hasta que lo trague el hoyo, o hasta que venga algún criollo en esta tierra a mandar." (de José Hernández, en el Martín Fierro.) Morales cambiará el himno porque incluye la frase “la España grandiosa” El odio a todo lo español, según minutodigital.com, da un paso más en Bolivia. Evo Morales ha planteado iniciar una “profunda tarea de revisión de la historia del país” a fin de cambiar no sólo la letra del himno y los textos de enseñanza que hacen referencia al pasado de Bolivia porque “la escribieron los criollos”. Evo Morales, ha afirmado, durante un acto de entrega de tierras en el departamento boliviano de Santa Cruz, que no le “gustó” que todavía se mencione la frase “la España grandiosa” en el himno de la región. El ministro de Defensa, Walker San Miguel, ha dicho que el planteamiento del Mandatario tiene que ver con hacer una revisión de datos históricos. Las autoridades de Santa Cruz y dirigentes cívicos han rechazado la idea de modificar algunas partes del himno.

159 bacon, día

Buenísimos ambos textos de Moa. De acuerdo con Gorgias (101); se hizo lo que se pudo, y tampoco es que se haya hecho muy mal; como se recordaba en algunos de los textos que puse ayer, Inglaterra bien habría querido hacer lo que estaba haciendo España. A pesar de lo que señala manuelp, interesante texto el de Elena de Cambridge. -------------- mescalero; críticas a C. Vidal: que si publica mucho, que si trata de muchos temas. Sólo te digo un par de cosas: Lope de Vega e Isaac Asimov. Lo que molesta es que ataque muchos mitos de la izquierda, no que escriba mucho ni poco.

160 jjvr, día

# 157 Por el estilo no distingo, pero como ve en #144 es de Cambridge. Y si no le gusta, por leer la recesión tampoco se va a enfermar. Más a su favor, ya sabe de un libro que no va a comprar. Aún con la opinión que usted reseña de esta señora sobre Moa, que no conocía, no tendría inconveniente en leer su libro. Eso si, en cuanto me empezara a aburrir o a contrariar en exceso, dejaría de leerlo. Un saludo

161 lead, día

[La dinastía Ausburgo, una desgracia para la España del XVI] gorgias_ #101 manuelp #142 Es claro que la entronización de Carlos I, un Ausburgo, como consecuencia de la muerte prematura del heredero de los Reyes Católicos, el príncipe Juan, nos metió de hoz y coz en el avispero centroeuropeo, como he señalado en posts anteriores, un lugar donde no se nos había perdido nada. A partir de ese hecho, Castilla, y España entera, se encontró ante un escenario que no le interesaba para sus intereses "naturales" (África y la recién descubierta América) pero no tuvo otro remedio que hacer frente al reto, lo cual, como destaca Moa y otros (yo mismo), hizo más que brillantemente. De acuerdo con gorgias_ que la política de alianzas familiares de los Reyes Católicos, flanco de Fernando, le llevaban a proteger los intereses de la Corona de Aragón, vecina de Francia y con una expansión ya de siglos por el Mediterráneo. Pero, en cualquier caso, lo previsto para la política exterior de Juan era África y América, como los portugueses. Dice gorgias_: Pero intentar que la primera potencia mundial se mantenga al margen de la politica europea y se dedique solo a "sus asuntos" en el Norte de Africa o America me parece reduccionista. No creo que nadie (y Moa no acierta al sugerirlo) sea en efecto tan ingenuo de creer que una España bajo la dinastía Ausburgo hubiera podido hacer cosa diferente de la que hizo. Lo que algunos, muchos, señalamos es el significado para el destino posterior de España del cambio de Dinastías. Para empezar, sin los Ausburgos en el trono de España e Imperial, España es dudoso que hubiera sido en ese momento la primera potencia del mundo. Sin nuestra forzada implicación en el centro de Europa habríamos sido una Portugal más grande, con su correspondiente Imperio mundial. Lo que yo, al menos, he señalado es la desgracia que tal dinastía supuso para España, Castilla en particular, que se convirtió para los Ausburgo en banco, despensa y suministradora de carne de cañón. No se trata de lamentarse por la leche derramada, pero hay que constatarlo: nuestro papel en Europa no fue voluntario. Ese encadenamiento a un destino que no nos favorecía como sociedad y nación lo describe bien Elliot en su capítulo sobre la política exterior de Felipe IV, afirmando que, como sus predecesores, subordinan la política interior y los intereses de España a su política exterior, al revés de lo que debe ser y era en los demás países: Los principales objetivos de la política española permanecieron invariables durante todo este período:...la defensa de los intereses dinásticos de las dos ramas de la casa de Austria, la conservación de las provincias leales del sur de los Paísis Bajos,...

162 manuelp, día

# 160 Se lo decia porque en # 154 dice que es una piji-progre de Oxford y la escuela historica de Cambridge siempre se ha distinguido por su "progresismo". Ya he leido la recesión y por eso digo que es una colección de lugares comunes izquierdosos.

163 denebola, día

Debe ser jod¡do intentar sostener mitos tan recientes que hasta los niños descubren la falsificación. Pero bueno, es lo que has elegido, chekista. Cuánto mejor si esos mitos remitiesen a un pasado nebuloso o mejor a un futuro indeterminado. Pero no, habéis ido a elegir 1936. Ceporros.

164 manuelp, día

# 161 lead Muy de acuerdo con Elliot. No conozco nada de él, pero veo en la biblioteca publica "La Europa dividida.1559.1598". ¿Lo conoce usted?. Ya, ayer ó anteayer, las citas de él me parecian muy acertadas, al contrario que las del tal Lynch (creo que era así).

165 bacon, día

manuelp escribí 159 tras leer el texto que ponía jjvr, pero a la vista de lo que dice Helen en 159, tiene Vd. razón. Le diría a Helen que no se preocupe, ya que como el libro de Moa no es capaz de "transmitir la complejidad de la historia de aquellos años que muchos lectores están buscando", seguro que el hecho de que el libro POPULAR esté muy difundido se debe a que lo compraron lectores tontos, de segunda, no tan listos como los "muchos" que buscan la complejidad esa. Seguro que esa complejidad la encuentran en el stalinista Francisco Espinosa, en Ángel Viñas, el autor de El honor de la república, en Ian Gibson, quien comprendía Paracuellos, o en Reig Tapia, autor de un libro con un título tan "complejo" como... Antimoa.

166 manuelp, día

bacon Con esa cara de progre ¿que se puede esperar?. http://www.lecturalia.com/autor/794/helen-graham Es que me revientan los guiris que con veinte duros de "hispanismo" vienen a enseñarnos lo que ellos mismos desconocen.

167 bacon, día

Un extranjero que escribió unas cuantas verdades sobre el bando rojo y la influencia del comunismo soviético en la guerra civil fue Burnett Bolloten, quien dijo la siguiente gran verdad: "La revolución Española, fue en muchos casos más profunda que la Rusa, no hay parangón en la historia de un caso de encubrimiento internacional de los hechos como este". Saludos, me despido por unos días

168 DeElea, día

101# Gorgias Acertado y equilibrado resumen en mi opinión. Un saludo.

169 egarense, día

Os recomiendo un par de documentales, sobre los que os dejaré al menos un enlace, que es la primera parte, luego vosotros podréis buscar la segunda. Son: ¿Y tú qué sabes?, y el segundo, ¿y tú qué sabes: Dentro de la madriguera... http://www.filmaffinity.com/es/film319242.html http://www.filmaffinity.com/es/film800110.html Al final os dejé los dos enlaces. Sin problemas en la mula...

170 egarense, día

Básicamente los anteriores documentales, tratan de física cuántica, explicada de una forma bastante interesante...

171 jjvr, día

#162 Valoro mucho su opinión, no lo dude. En cualquier caso, si una autora favorable a la república llega a las conclusiones que le resumo en #151, que quiere que le diga, a mí me parece cuando menos llamativo. Si a usted le parece que no es así, pues tampoco vamos a discutir por eso. Un saludo en #154 me equivoqué, evidentemente.

172 DeElea, día

Seguramente lo inteligente hubiese sido renunciar y hacer lo contrario que se hizo, o sea coronar de Rey de los Romanos a Francisco I rey de Francia. Así no hubiésemos tenido Flandes para defenderla, ni Italia, y claro el mediterráneo, y hubiésemos concentrado nuestros esfuerzos en America por que lo del norte de África sin el sur de Europa se me antoja complicado. Aunque también tal vez, podríamos haber ahorrado energías y habernos reservado para la colonización de Marte.

173 Perieimi, día

# 172 Sí, pero antes de abandonar su Pontificado aquí en la Tierra, y abordar el viaje interestelar rumbo a Marte, debería repasar la utilización de las conjunciones causales, porque veo que todavía no las domina. Al menos déjese eso aprendido.

174 mescaler, día

#166 Para descalificar a una historiadora basta decir que tiene "cara de progre". Menos mal que yo no describí el aspecto físico de C. Vidal, porque me habría caído una lluvia de improperios. Saludos, Mescalero

175 manuelp, día

#174 No basta con decir eso, una vez leidos sus argumentos, se le ve la cara y entonces se comprueba cuan cierto es el refrán de "la cara es el espejo del alma".

176 manuelp, día

# 174 C. Vidal tiene cara de "repelente niño Vicente". Aparte de eso la verdad es que, como nunca oigo la radio, no sé nada de él y el único libro que he ojeado de él "España frente al Islam" en la biblioteca no me atrajo demasiado.

177 DeElea, día

Continuando con el asunto de la tendenciosidad, pongo este enlace que tiene referencias a un personaje que nos indica cual es la trama que subyace en la Valencia de los años veinte del siglo XIX. El del General Elio. http://books.google.com/books?id=MEMOAAAAQAAJ&pg=PA19&sig=dYyVZ2o5JNwDMMVz3MLegHcBPm4&dq=general+el%C3%ADo+%2215+de+Abril+de+1814%22+%22Entre+tantos+interesantes+documentos+la+Europa+leer%C3%A1+%C3%ADntegro+el+discurso+del+General+El%C3%ADo+al+Rey,+pronunciado+el+15+de+Abril+de+1814,+[N%C2%B0+7%C2%B0+de+Documentos,]+discurso+que+solo+en+Espa%C3%B1a+pudo+conocerse,+pues+la+atencion+de+la+Europa+estaba+en+aquellos+momentos+fija+en+objetos+pol%C3%ADticos+de+mas+consideracion,+y+en+%C3%A9l+ver%C3%A1,+que+intereses+personales+se+presentan+en+primer+t%C3%A9rmino.+%22

178 manuelp, día

# 175 y # 176 son politicamente incorrectos y absolutamente superficiales, pero es que los de la plebe somos así.

179 DeElea, día

173# Gracias pero prefiero centrarme en otras cuestiones, como ve.

180 jjvr, día

# 175 Pues si lee usted esta entrevista: http://www.laopinioncoruna.es/secciones/noticia.jsp?pRef=2009050500_16_283511__Contraportada-Helen-Graham-Guerra-Civil-pecado-original seguro que acaba subiéndose por las paredes. De todos modos a mí basta con poder decirle a cualquiera: "Pero si hasta Helen Grahan dice... (ver #151)". Un saludo

181 manuelp, día

# 180 Jo.er, lo dicho ¡que callo de historiadora y de tia!.

182 jjvr, día

Hay que aprender de Mescalero, si pone una coma pegada no hace falta el punto intermedio. joder, que ..... Un saludo

183 DeElea, día

A mi no me parece fea si a caso difícil de mirar. De todas formas estos hijos de la gran bretaña son unos cachondos, después de “sembrar las ideas” del comunismo y del nazionalsocialismo por el mundo liándolas gloriosas desde la “Gloriosa” todavía tienen el desparpajo de ir educando por ahí al personal en “ciudadanía liberal”…

184 jjvr, día

Parece que Zelaya empieza a ser prescindible para la revolución. Honduras: con Zelaya o Deszelayados, venceremos porque ya vencimos. http://www.radiomundial.com.ve/yvke/noticia.php?29103 ***** La dictadura cívico-militar de Micheletti ha entrado en fase de desesperación. A pesar de sus esfuerzos, en tres semanas que dura su Aventura Golpista no lograron romper el aislamiento internacional, ni disminuir la decisión de amplios sectores de la población hondureña de resistir al Régimen Usurpador. ... Zelaya, aún con sus dilaciones, que no sabemos si son por debilitamiento de convicciones o por estretegia pura, ha logrado aumentar su popularidad frente al repudio al Gobierno de Facto, el cual se ha desprestigiado hasta límites irretornables. Lejos quedaron los primeros días, en que la Prensa Basura de Honduras quería hacer ver un "País Polarizado" entre seguidores y detractores de Zelaya. Con el correr de los días, las "marchas" a favor de Micheletti se evaporaron, en forma inversamente proporcional a las marchas en favor de Zelaya, que no dejan de crecer, porque son reales. ... El "Regreso" siempre postergado de "Mel" se está convirtiendo en Leyenda. Nos hace acordar un poco al siempre postergado regreso del Presidente Perón de Argentina, derrocado por una sangrienta dictadura militar en 1955. La idea del permanente Regreso del Líder, está reforzando a la Resistencia. Corrió el riesgo de aburrir y enfriarse, pero hay que reconocer que algo vieron los Hondureños Pobres en Zelaya; porque ningún Pueblo sale a defender a un Líder Derrocado, si no sintieran que con su caída, cae algo de Ellos. Si Zelaya logra recuperar el Poder, sería el tercer líder latinoamericano derrocado por poder cívico-militar y devuelto a su lugar por el Pueblo movilizado. Perón en la Argentina del 45', Chávez en la Venezuela del 2002 y posiblemente ahora, Zelaya (hay que aclarar que Perón no era presidente cuando lo metieron preso, sino Secretario de Trabajo y Previsión Social). ... El Pueblo agradecido reconoció a su Amigo, al único que había tomado en cuenta a los obreros y a los pobres; y salió a rescatarlo. Si Zelaya vence (y también si no venciera), la Historia del País se dividirá en un Antes y un Después de esto. El Pueblo ha tomado Conciencia de su Poder, y su Conciencia, de la que nos habla Evo como condición ineludible para hacer crecer Poder Popular, podría haber recorrido en 3 semanas lo que a otros Pueblos les ha tomado años. Aún con Zelaya de regreso al Poder, el Pueblo se hará conciente que el Presidente ha regresado por el Esfuerzo y el Sacrificio Popular. Su bautismo de Fuego y de Sangre no lo proporcionó Zelaya, sino un hombre-niño, Isis Obed Murillo. Zelaya tendrá su medalla en esta Historia, pero los hondureños son los que inscriben su página de Gloria, y al igual que Tupac Amaru, usan tinta-sangre de la propia vena. ******** Un saludo

185 lead, día

[El Emperador que lo quiso ser, Portugal y Cataluña] DeElea #172 Chanzas aparte con eso de Marte (bien respondidas por Perieimi), el asunto no es que "lo inteligente hubiese sido renunciar" sino que Carlos I hizo todo lo posible por asegurarse el puesto de Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, gastándose el dinero de los castellanos (pues la Corona de Aragón no puso ni un ochavo) para comprar esa dignidad imperial. Resumiendo: Carlos I se viene a España sin saber español, rodeado de nobles flamencos como consejeros, con concesiones comerciales a sus compatriotas borgoñones (en detrimento de los interese pañeros castellanos)...y pidiendo dinero para comprarse el título de Emperador (que le convenía para su política centroeuropea, asociada a los intereses dinásticos de la famiia Ausburgo). Después vino lo de Padilla, Bravo y Maldonado y, con su derrota, la sujeción de los intereses de la sociedad castellana ( y española) a los objetivos centroeuropeos de los Ausburgo. En cualquier caso, como ya se ha señalado, puede que, a día de hoy, con la otra ruta histórica que se hubiera seguido de no haber muerto prematuramente el príncipe Juan, estaríamos, más o menos, en el mismo sitio (o, quizá, peor). ¿Y eso, por qué? Porque la otra ruta histórica (África, América y más allá) la siguió Portugal...y no le ha ido mejor que a España. NOTA: La comparación entre los destinos y resultados de Cataluña y Portugal es muy aleccionadora. Ambas se levantan contra la común Monarquía Hispánica en 1640; Portugal logra marcharse y Cataluña, protestando, como siempre,se queda. Portugal ocupa desde hace décadas uno de los últimos lugares en la lista eoropea según su desarrollo económico. Cataluña, siempre protestando, es desde el siglo XVIII la región española más desarrollada (aprovechándose, para imponerse en el mercado español, de los por ellos denostados Decretos de Nueva Planta de Felipe V y de la terminación del monopolio comercial de Sevilla y Cádiz con América, en favor de Barcelona y otros puertos, también obra de los por ellos denostados Borbones. Es decir, Portugal, fuera de España, en la parte baja de Europa; Cataluña, dentro de España (y siempre protestando), en la parte alta de Europa. Y nos siguen dando la matraca con lo de la "independencia"; ¡¡qué pesados!!

186 DeElea, día

Lead. A Carlos I le correspondía, era legítimo heredero el trono tanto como lo podían ser Isabel y Fernando de los suyos. Su defensa no era interesada era legitima y obligatoria.

187 gorgias_, día

Solo unos apuntes porque para mi ya es tarde. La guerra de las comunidades lo dejo para más adelante porque probablemente es el tema más complejo. Solo decir que yo no era partidario de la victoria de Carlos, de hecho los motivos al menos formales del levantamiento me parecen más que razonables. Otra cosa es que una victoria de los comuneros hubiese sido la panacea que muchos creen.... pero bueno lo dejo para más tarde. En cuanto a Flandes, no sé si hice suficiente hincapié en un aspecto de los que cito. La presencia española en Flandes era una amenaza constante y más que peligrosa sobre el reino frances. Solo mirando el mapa vemos como Bruselas está a "tiro de piedra" de Paris. Un Flandes unido español y catolico hubiese sido una autentica catastrofe para Francia. Los hubiese tenido acogotados permanentemente eliminando gran parte de sus opciones sobre Italia el mediterraneo o los territorios aragoneses transpirenaicos. Lo que ocurre es que la cosa salio mal. Primero por culpa de imponderables como el hecho de que Inglaterra se volviese protestante, cosa que siempre estuvo en un hilo a lo largo de todo el siglo XVI. Pensemos que un simple hijo de Maria Tudor o un exito de la armada invencible hubiese trasformado el panorama por completo. Una Inglaterra catolica y aliada de España hubiese decantado de forma ABSOLUTA la balanza en Flandes y el exito hubiese sido absoluto. Una Inglaterra enemiga y protestante y casi adyacente a las provincias rebeldes hacía imposible o tremendamente dificil cualquier solución favorable para España. Incluso a dia de hoy una operación militar semejante sería una locura. Para mi cual fué entonces la gran tagedia, muy simple, una politica totalmente fuera de la realidad sobre todo al principios del XVII. Yo creo que Felipe II vió muy bien la jugada y como Flandes era insostenible de la manera en que habian quedado las cosas. Pero los austrias menores se obcecaron sin darse cuenta que era una guerra perdida de antemano tal como estaban las cosas. Sobrestimamos nuestras fuerzas (quizas debido a nuestroa sobresalientes exitos militares el siglo anterior) y sobre todo subestimamos con mucho al enemigo. Una Francia recuperada despues de las guerras de religion y unas provincias unidas apoyadas por todos lados. Teniamos que haber salido de ese avispero. Repartirnos Italia con los franceses y olvidarnos quizas de la politica europea por un tiempo para centrarnos en reventar los intereses ingleses en el nuevo mundo. Pero bueno, es más facil decirlo que hacerlo. Desde luego aun haciendo lo correcto teniamos demasiados enemigos como para salir de rositas de la situación, aunque desde luego hubiesemos tenido más opciones. Pero aun así, bajo mi punto de vista, Carlos I y su hijo Felipe hicieron muy pocas tonterias o al menos tuvieron excelentes asesores, otra cosa es que uno propone... y al final Dios dispone....

188 DeElea, día

Esos argumentos valen también para “los otros” Carlos I heredo el titulo de su abuelo. Imagino que los súbditos de aquellos “reinos” podrían pensar lo mismo de su mala suerte al juntarse del lado de España.

189 Perieimi, día

# 184 El medio depende del Gobierno Bolivariano de Venezuela. Ministerio del Poder Popular para la Comunicación y la Información. No se puede ser más elocuente.

190 lead, día

[La ruta hacia la pobreza absoluta:"Votemos a Perón aunque sea un ladrón" (pero es nuestro ladrón)] jjvr #184 Gracias por traernos esta pieza de la típica (e insufrible) prosa hortero-revolucionaria. Los chinos y los europeos del Este supongo que ya no soportan (si es que alguna vez lo hicieron) estos ditirambos sobre "el pueblo" y esas cosas, ellos que tuvieron que aguantar sobre sus hombros, durante décadas, los privilegios de sus dirigentes, la "nomenklatura". Nuestros hermanos de Centro y Suramérica parece que son la mayor reserva mundial de "capullos", de esos que creen que van a salir de pobres, sin trabajar, a base de "la justa distribución de la riqueza" (¿qué riqueza, por cierto; dónde está y quién la crea?). Como decían (y sigue diciendo) los argentinos, esos que sí eran ricos hace 100 años: "Votemos a Perón aunque sea un ladrón". Pues nada, Evo, Hugo, Correa...y, ahora, Zelaya. ¡Cómo se puede ser tan idiota!

191 jjvr, día

#189 En realidad viene de insurrectas.org, que es lo que usted se piensa: http://www.insurrectasypunto.org/index.php?option=com_content&view=article&id=1742:honduras-con-zelaya-o-deszelayados-venceremos-porque-ya-vencimos-ise-viene-el-17-de-octubre-hondureno&catid=7:notas&Itemid=7 aunque parece que ahí llega rebotado de: http://la-opinion-argentina.blogpsot.com/ pero yo me pierdo con estas cosas. En cualquier caso, parece que como Zelaya no se cuide puede acabar en los altares. Un saludo P.S. Ministerio de la Verdad es más directo

192 DeElea, día

Lead: “Resumiendo: Carlos I se viene a España sin saber español, rodeado de nobles flamencos como consejeros, con concesiones comerciales a sus compatriotas borgoñones (en detrimento de los interese pañeros castellanos)” La industria pañera no es tal como para compararse a la Flamenca no solo en fabricación sino en comercialización, los interese que realmente son defendidos y beneficiados son los de la Mesta que son intereses no pañeros sino de exportación de materia prima, lana, porque es la lana y no los paños el negocio de la mesta. Negocio, el de suministro de materias primas a Flandes que costo arrebatar a los ingleses, que creo recordar lo perdieron por causas de guerra. Pero a su vez como he señalado recientemente, en ningún momento se impidió ni perjudico una industria pañera española, el problema era que competir con la industria flamenca era muy complicado, y el negocio estaba en la exportación de lana ciertamente. Si hubiésemos dejado de exportar lana, a Flandes no le hubiese faltado y aquí hubiese sobrado para aburrir sin otra salida que la de poner aranceles para fomentar el consumo de la producción nacional ante la flamenca de gran calidad. No, Carlos I no viene a saquear pues bien que le interesaban una España y una Flandes fuertes y prosperas. Ese reduccionismo en mi opinión no se sostiene.

193 lead, día

[¿Salirnos del avispero?] gorgias_ #187 Un cambio de dirección estratégica ("salirnos del avispero") lo consideraron algunos durante el reinado de Felipe IV, pero Olivares no lo permitió: estaba obcecado con su política de volver a conseguir la "reputación" militar de España. Los discrepantes, como Fernando Girón y el conde de Humanes (que consideraban que era imposible mantener Flandes y que había que abandonarlo, así como Milán), no consiguieron imponer sus puntos de vista [cfr. "España y su Mundo: 1500-1700", John H. Elliot]

194 DeElea, día

Algunas veces el Avispero es tu propio reino, tu propia casa ¿A dónde huir entonces?

195 DeElea, día

Bueno me despido por hoy Buenas noches y ¡¡¡Arriba España!!!

196 Perieimi, día

La política hace extraños compañeros de Viaje, y a veces no tan "extraños"...Los comentarios al artículo son neoneardenmaocubanolenses. ¡Viva Honduras sin Zelaya! ¡Gibraltar español!

197 jjvr, día

Los comentarios están, sin ningún genero de dudas amañados. Un saludo y buenas noches

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