Pío Moa

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Aspectos de la Ilustración española / Chekismo plañidero

31 de Agosto de 2009 - 14:31:16 - Pío Moa

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Los rasgos generales que hemos visto para la Ilustración en Francia, Inglaterra y Alemania se manifiestan asimismo en España, pero de forma mucho más atenuada, cuantitativa y cualitativamente. La influencia mayor vendría de Francia, tanto porque así ocurría en la mayor parte de Europa como por la estrecha relación política creada con la instalación de los borbones en el trono. No obstante se distinguen en la Ilustración española otras influencias, italianas e inglesas.

Al igual que fuera de España, es difícil decir dónde empieza y termina la Ilustración. A menudo se pone el comienzo en los años 60 del siglo, cuando el movimiento se compacta más, con una proto Ilustración anterior, pero resulta algo arbitrario. En la primera mitad del siglo hubo pocos intelectuales a quienes cupiera emparentar con el movimiento europeo, pero no son desdeñables. Feijoo, Mayans y pocos más de cierta envergadura. Hicieron un trabajo notable la Regia Sociedad Médica de Sevilla, así como los novatores de Valencia, que venían ya de la época de Carlos II. A lo largo del siglo las ciudades con un mayor contacto exterior y cosmopolitismo serían Cádiz, Barcelona y Bilbao, y sin embargo, como observa el historiador Antonio Domínguez Ortiz, la actividad y la polémica cultural tuvieron por centro ciudades más "apagadas": Oviedo, Sevilla y Valencia.

Pese al triunfo de Felipe V y la creciente imitación de Francia en modas (pelucas y corbatas, por ejemplo), el ambiente se había vuelto aún más hostil a cualquier novedad intelectual. Al revés que en Francia, la monarquía mostró poca iniciativa cultural: surgió la Academia de la Lengua en 1713, sobre la huella de la francesa, y la de la Historia en 1735, pero no por iniciativa del estado, como en Francia, sino a partir de tertulias de particulares. No se formó, en cambio, una Academia de las Ciencias.

Los renovadores encontraron fuerte oposición de los tradicionalistas, opuestos a cualquier novedad, que, a su juicio, socavaba la religión y prestigiaba a autores y universidades extranjeras protestantes, ateoides o deístas. En realidad, la cerrada actitud de los tradicionalistas, básicamente temerosa, tenía muy poco que ver con la tradición del siglo XVI y parte del XVII, y procedía sobre todo de sectores eclesiásticos, cuyo carácter se manifestó indicativamente en su presión constante para acabar con el teatro, una de las glorias de España durante siglos, so pretexto de que fomentaba el vicio. En cambio la monarquía protegería en general a los ilustrados o protoilustrados. Los novatores (palabra que les aplicaron sus adversarios con autodefinitoria intención peyorativa) y otros, percibían con claridad el atraso creciente del país, la corrupción e hipocresía que causaba en la sociedad aquel peculiar tradicionalismo. Querían traer a España las nuevas ciencias y las matemáticas (estas últimas habían quedado reducidas a la nada en la universidad), introducir una medicina más avanzada, etc. Fueron protegidos, en general, por el poder, pero no llegaron a crear un verdadero movimiento. Fue una época de decaimiento general de la enseñanza, en la que solo los colegios de los jesuitas mantuvieron una altura digna de consideración.

También aparecieron entonces o continuaron diversos periódicos, unos populares, llamados almanaques y pronósticos, con informaciones variopintas; de otro nivel, continuó la Gazeta de Madrid, fundada en 1661, y salieron otras gacetas en las ciudades importantes; en 1737 apareció el Diario de los literatos de España, dedicado a reseñas, generalmente objetivas y críticas, de los libros que se publicaban: y al año siguiente el "Mercurio histórico y político", copia y en parte traducción del Mercure de France. En 1758 salió a la calle el Diario noticioso, un hito en la prensa española.

La mencionada actitud cerrada de la Iglesia no fue, con todo, general, como demuestra el hecho de que gran parte de los ilustrados a lo largo del siglo fueran clérigos (la jerarquía eclesiástica había sido el único grupo social que había apoyado con pocas fisuras a Felipe V en la Guerra de Sucesión). Benito Feijoo y el padre Sarmiento, benedictinos gallegos (el segundo quizá berciano) recobraron en cierto modo la mejor tradición de los monjes desde la Edad de Supervivencia: grandes estudiosos y eruditos, se preocuparon de combatir la ignorancia y la superstición popular, de divulgar las nuevas ciencias y el espíritu de la observación empírica y el razonamiento. A veces emplearon el gallego, caído en desuso como lengua de cultura. Feijoo fue considerado un sabio no solo en España, sino en Europa occidental, y su Teatro crítico universal ("teatro" en el sentido escenario o panorámica) alcanzó una difusión inaudita: se dice que llegó a vender 400.000 ejemplares. En él aborda los temas más varios, desde asuntos científicos al estado de la sociedad, falsas creencias populares o la defensa de la igualdad intelectual de las mujeres. Feijoo proponía implícitamente una reforma patriótica que mejorase el clima social, político e intelectual del país. Vivió la mayor parte de su vida en Oviedo, en cuya universidad tenía la cátedra de teología. Empezó a escribir sus obras a los 50 años y permanecería en plena actividad intelectual cerca de 40 años más. Como los novatores, sufrió una cerrada oposición, a veces por contradictores nada desdeñables, hasta que el rey Fernando VI, sucesor de Felipe V, prohibió que se le siguiera atacando. No obstante sus enormes méritos, Feijoo fue un divulgador y un crítico y no propiamente un pensador ni un científico.

El valenciano Gregorio Mayans, está a caballo entre las dos etapas de la Ilustración. Más radical que Feijoo en la denuncia del atraso español, de las ideas absurdas circulantes sobre muchos asuntos y de la falsificación de la historia de España, dependió menos de los aportes foráneos –conocía bien a Descartes y a Locke, entre otros– y buscó más enlazar con el pensamiento y literatura del siglo de oro español, oponiéndolo a su época barroca posterior a Cervantes, cuyo retorcimiento literario y conceptual repudiaba. Sus empeños frustrados por renovar la rutinaria y estéril enseñanza superior ilustran bien el áspero ambiente intelectual en que hubo de desenvolverse. Su primer plan de reforma en ese sentido no parece haber sido siquiera examinado por el gobierno y él mismo quedó relegado en Valencia, entre la hostilidad de la mayoría de sus colegas universitarios. Con el rey Carlos III pareció cambiar su suerte, pues fue invitado a preparar un plan de modernización de la enseñanza, pero los acartonados rectores universitarios supieron sabotearlo con toda eficacia. Fue un brillante analista de la literatura y la historia de España, escribió y rescató obras sobre retórica, y publicó la primera biografía de Cervantes. Personalidad independiente y consciente de su superioridad intelectual, vivió casi siempre hostigado por la envidia y malevolencia de sus mediocres colegas, que agriaron un tanto su carácter. Murió en 1781, octogenario.

También entre las dos épocas debe destacarse al agustino burgalés padre Flórez, erudito e investigador en variadas disciplinas, buceó a fondo en los archivos eclesiásticos y visitó los lugares históricos, de los que extrajo una ingente información que aplicó con rigor y buen juicio crítico en la confección de su monumental España sagrada, historia de la Iglesia española que acabarían otros a su muerte, en 1773. Su libro constituye la mayor aportación ilustrada española a la historia.

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Chekismo plañidero

Una especialidad chekista ha sido siempre plañir e invocar la "dignidad" de las víctimas que les convienen, como pretexto para crear o resucitar odios. Veo a un sujeto, con expresioncita lastimera, explicar que quiere "rescatar la dignidad de las víctimas colaterales de la guerra civil", y va por ahí espabilando supuestas memorias de viudas, huérfanos (de izquierda, por supuesto) "marcados por el espanto". Forma parte, oficial u oficiosa, de la campaña del gobierno más colaborador que han encontrado los asesinos de la ETA en toda su historia. El gobierno que ha querido sobornar ese tipo de memoria con subvenciones y "compensaciones" pagadas por todos y que abarcan, cómo no, a los etarras. De la memoria que pone en el mismo plano a los inocentes y a los chekistas (¡y por algo!). 

El individuo en cuestión habla de "Pío Moa, que tergiversa y miente. Si existiera un código deontológico, él debiera ser sancionado". Como vemos, detrás de sus palabritas de gratuita e interesada compasión, asoma inevitablemente la mentalidad de la Cheka. No especifica, naturalmente, cuáles son esas "mentiras", pues un método de esos personajes es el de difundir calificativos indemostrados, sabiendo que calan en los más simples, que no son pocos. Y no resalta menos cuando habla de "sanciones". Pues no vayan a creer ustedes que la Cheka actuaba porque sí. Lo hacía siempre en función de una ética elevada. No hace mucho otros de su estofa pretendieron meterme en la cárcel y reeducarme por mis opiniones, intolerables para gente de tan elevada moralidad. No quiero decir que el caballero sea un chekista, para eso se requieren actos concretos, sino solo que exhibe en alguna medida esa mentalidad, como tantísimos otros en la izquierda. 

Estos señores nunca han entendido qué es la democracia. A mí, desde luego, nunca se me ha ocurrido "sancionarles" de otro modo que demostrando sus mentiras, una y otra vez. Les duele, desde luego, y por eso piden contra un servidor la censura y sanciones de otra clase. En todo caso no le será posible a este sujeto "sancionarme", por ahora: todavía estamos en una democracia, por más que crecientemente adulterada y en plena involución. Tendrá que esperar todavía algo para sus sanciones, y entre tanto es posible que la democracia se estabilice, aun si de momento no se le ve mucho la traza. 

Comentarios (258)

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1 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 15:37
...El individuo en cuestión

Enrique Barrera: “Quiero rescatar la dignidad de las víctimas colaterales de la Guerra Civil española”

http://www.elcorreogallego.es/galicia/ecg/enrique-...

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Dedica parte de su vida a perseguir las huellas de la Guerra Civil por calles y montes de Ferrolterra...

_ Para un historiador, resultan vitales las fuentes de información escritas y orales. Al vivir en Ferrol cuento con las numerosas historias de la gente y los archivos militares de la Marina y el Ejército de Tierra. Este último dispone de información de la guerra en País Vasco, Cantabria, Asturias y Castilla. Y es el más accesible de España. Pero mi trabajo responde sobre todo al revisionismo histórico sobre la guerra y la dictadura de gente como Pío Moa, que tergiversa y miente. Si existiese un código deontológico, él debería ser sancionado.
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Un saludo

P.S. Parece que esto de la memoria empieza a convertirse en un "negociete".
2 Sorel, día 31 de Agosto de 2009 a las 15:54
Buenas tardes.

Antes que nada:

manuelp dijo el día 24 de Agosto de 2009 a las 16:55:
# 58 Sorel

Pues si usted no encuentra una contradicción radical entre las posturas sostenidas por Menendez Pelayo en el texto que ha citado y la de von Mises en "La accion Humana" en páginas 187 a 189, es que usted tiene la capacidad de juntar el agua y el fuego.

Tras leer detenidamente todo el Capítulo VIII, LA SOCIEDAD HUMANA, concretamente desde la página 173 a la 189, es menester afirmar que tiene usted razón.

Von Mises reitera vez tras vez que la religión debe quedar reducida al ámbito personal. Que no debe traspasar esos límites bajo ningún concepto.

Lógicamente, no puedo estar de acuerdo con tales ideas ya que si quitamos a la Iglesia Católica su dimensión social, es decir, su capacidad de actuación, ésta queda reducida en su esencia.

Por otro lado, es éste el principal anhelo de Zapo y la izmierda: reducir la expresión de los católicos a la práctica del rezo en iglesias y hogares sin más.

3 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 16:38
No especifica, naturalmente, cuáles son esas “mentiras” (...)

No especifica cuáles son las mentiras de Moa (sobradamente conocidas), porque una breve entrevista en un períodico no es lugar para hacerlo.

Tras los muertos de la guerra queda el dolor de las víctimas colaterales. Vidas truncadas de jóvenes viudas, huérfanos represaliados, nietos marcados por el espanto. Enrique Barrera, historiador especializado en Guerra Civil y posguerra, busca la catarsis del perdedor. El desahogo de los supervivientes es el hilo argumental de la colección titulada Retallos da memoria.

_ Dedica parte de su vida a perseguir las huellas de la Guerra Civil por calles y montes de Ferrolterra...

_ Para un historiador, resultan vitales las fuentes de información escritas y orales. Al vivir en Ferrol cuento con las numerosas historias de la gente y los archivos militares de la Marina y el Ejército de Tierra. Este último dispone de información de la guerra en País Vasco, Cantabria, Asturias y Castilla. Y es el más accesible de España. Pero mi trabajo responde sobre todo al revisionismo histórico sobre la guerra y la dictadura de gente como Pío Moa, que tergiversa y miente. Si existiese un código deontológico, él debería ser sancionado.

_ ¿Su labor pasa por recordar y defender a todas las víctimas?

_ Con Memoria Histórica Democrática y Fuco Buxán intentamos esa defensa y queremos dignificar a los muertos. Muchas personas se acercan y preguntan si sus antepasados hicieron algo malo, por qué los fusilaron. Piensan que ese antepasado cometió un acto criminal, se enteran de que sólo era de izquierdas y se sienten aliviados. Queremos recuperar la dignidad, que se sientan orgullosos de sus padres.

_ ¿Cuál es su filosofía en estas investigaciones?

_ Retallos da memoria cuenta las historias de ocho desconocidos que sufrieron las consecuencias de la Guerra Civil. Ya había trabajado en libros sobre la República y el franquismo en Ferrol, la Transición, o memorias de luchadores como Enrique Vigo. Ahora profundizamos en la vida que les queda a los parientes de los muertos. ¿Qué pasa con las viudas, los huérfanos? La historia no explica suficientemente el sufrimiento de los anónimos, sólo se vuelca con los famosos. Y el drama sigue con las víctimas colaterales. Aún me encontré ayer con una persona que me preguntó por su abuelo, cree que estuvo en el campo de concentración de Mauthausen. Sólo sabe que pasó por Francia y tuvo problemas con los nazis. Contactaremos con las víctimas del campo, pudo estar en la guerrilla o dar un nombre falso.

_ ¿Aún hay miedo a hablar?

_ Sí, hay gente reacia. O dispuesta a contar su historia pero que se calla para evitar discusiones familiares. Pero el momento actual ayuda a normalizar esa historia. Sería un fracaso que en 20 años siguiésemos hablando de memoria histórica, el éxito pasa por asumir ese pasado. La gente tiene que desahogarse. Si en 10 años aún se habla de memoria histórica, España ha fracasado.

_ ¿Qué ha descubierto estos años?

_ El sufrimiento en la zona rural, donde la guerrilla luchaba con la Guardia Civil. La represión terrible ejercida sobre todo en pueblos donde había ganado el Frente Popular. Hijos de paseados marcados por ser de familia roja. Y la solidaridad de la gente con los perseguidos.

_ ¿Hay historias de venganza?

_ Mucha gente denunció por venganza. Pero el bando nacional sólo represaliaba a los que verdaderamente eran de izquierdas. Alguna familia se avergüenza de su padre rojo y dice que lo fusilaron por venganza. No deben ocultarse las ideas políticas del muerto. Me molesta que se culpe a los muertos, ellos tenían derecho a meterse en política.

4 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 16:46
Por otra parte, no estoy de acuerdo con Barrera cuando dice que hay que "sancionar" al terrorista retirado. Las falsedades se sancionan solas. En el caso de Moa, por el absoluto desprecio de los auténticos historiadores. Además, es la sanción que más le duele.

Moa es un auténtico experto en el arte de llorar y hacerse el mártir. Hoy lo hace por adelantado: creo que le podemos llamar el mártir futurista.
5 Oswald, día 31 de Agosto de 2009 a las 16:56
Mescaler: ¿quién decide quién es y quién no es historiador?
Historiador es quien investiga la Historia y la cuenta.
6 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 16:59
#5 Según eso, Moa no es historiador.
7 Oswald, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:12
Sí, mescaler, sí lo es. Otra cosa es que lo que escriba a ti no te guste.

8 ElCaball, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:13
#6 Según eso, usted es idiota.
Y un esbirro a sueldo. ¿Becario de Madame Pajín? ¿Le pagan a usted mucho por hacer esto? ¿por dedicar prácticamente todo el día a reventar el hilo de la discusión propuesta?
¡Cállese ya, payaso! Vaya a decir sandeces a algún cenáculo marxista y déjenos en paz.
9 Sorel, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:14
Dice el ínclito historiador:

[...] El sufrimiento en la zona rural, donde la guerrilla luchaba con la Guardia Civil. [...]

Quizás se refiera al "maquis". Pandilla de terroristas inspirados en el padrecito Stalin. ¡Y los llama guerrilla!
10 Deveraux, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:18
Digamos, mescaler, es uno que cuenta una historia que no gusta y entonces para otros, No es historiador... que esos son fetén y chachis, de los del sovietillo Tuñón.

Pero, coño, resulta que Moa se basa en la propias fuentes de la izquierda!!! qué clase de historiador es ese!
11 Sorel, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:28
¿Será este Enrique Vigo?

[...] No conocería a su padre biológico hasta 1935, un primer oficial del Arsenal del que se hizo buen amigo. Tan bueno que esta relación le salvó la vida cuando fue detenido tras participar en el intento de los marineros republicanos de toma del parque del Arsenal para hacerse con las armas y entregárselas al pueblo ("No lo conseguimos porque cuando llegamos a la puerta nos encontramos con un nido de ametralladoras del enemigo"). Comenzaron los fusilamientos sumarios y a Enrique lo mandaron al barco prisión Plus Ultra , anclado en medio de la ría, con la pretensión de torturarlo y sacarle información sobre los dirigentes republicanos de la marinería y los cabos. Perdido Ferrol para la causa republicana, Vigo dijo en el consejo de guerra que él no era un alzado, que no se había revelado contra la oficilidad franquista porque su padre lo era. Y su progenitor así lo confirmó y reconoció que era su hijo.

Lo salvó del paredón pero no de años de la cárcel en Cádiz hasta 1942, cuando fue liberado. De regreso en A Mourela inmediatamente entró en relación con la guerrilla y la organización clandestina del Partido Comunista. "Yo era el contacto con Pancho y Moncho el de Sada". Su punto de encuentro estaba en Conces (Fene), donde los guerrilleros le entregaban propaganda que él se encargaba de distribuir.

Llega la gran caída de 1951, cuando el aparato policial de la dictadura desmanteló los restos de la resistencia armada, y el regreso a prisión de Enrique. Hasta 1957 no recuperó la libertad (tenía entonces 43 años). [...]


¡Un ejemplo de la represión del franquismo! Tras un primer paso por la cárcel, le vuelven a detener, esta vez por colaborar con los terroristas del PCE, y pasa ¡6 años encerrado!

Realmente atroz.

12 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:31
Tiene razón Deveraux (10), y eso es lo que duele a la izquierda: Moa les muestra lo que escribieron los suyos, les pasa por los morros en que consistieron los 100 años de honradez, nos recuerda qué opinaron los intelectuales de la época ante la situación a que llevó el frente popular, nos muestra lo demócratas que eran las izquierdas, etc.
¿Cuál es el problema?
¿Que Moa no sigue la metodología de los historiadores académicos? Ni lo pretende, ni le hace falta. No aspira a una plaza en la universidad. Sólo escribe libros. Luego, si eres demócrata, tendrás que aceptar el veredicto de los lectores. Si Moa es muy malo no te preocupes, no comprarán sus libros.

En cuanto a los "verdaderos" historiadores, nos explican qué era lo que Franco pensaba en cada momento, nos dicen sin empacho que el general que ganó la guerra y al que primero la república había llamado en su ayuda cuando la izquierda pretendía destruirla era un incompetente como militar, pretenden ser neutrales y escriben libros con el declarado propósito de defender el honor de la república, dicen no ocuparse de Moa y escriben un libro que se llama AntiMoa, etc.
13 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:34
#7 No, no lo es. Moa no ha llevado a cabo ninguna investigación histórica seria. Sólo ha recopilado una serie de prejuicios y tergiversaciones ya existentes, y en algunos casos las ha exagerado.
14 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:38
Otro ejemplo de la represión fascista:

"Vinieron a buscarla la noche del 30 de septiembre del 36..."

Laurentino, de 91 años, recuerda a su madre, la maestra fusilada que los arqueólogos buscan en León

NATALIA JUNQUERA - Madrid - 27/08/2009

Mientras esperaba, nervioso, alguna noticia de los arqueólogos que arañaban la tierra buscando los restos de su madre, María de los Desamparados Blanco, Laurentino, de 91 años, explicó quién era aquella mujer y cómo había acabado en aquella fosa de Lario (León) con otro maestro, Eusebio González, al que prácticamente acababa de conocer:

"Los fascistas vinieron a buscarla la noche del 30 de septiembre de 1936. Yo estaba durmiendo. Me despertó y me dijo: Mañana estoy aquí. Tú tranquilo. Los fascistas le habían dicho que necesitaban llevársela para que declarara en León en el juicio de otro maestro. Mi padrastro vio cómo la subían en un coche con otro maestro, Eusebio, totalmente pálido. Cuando ella quiso volver a entrar en casa a por dinero, Eusebio le dijo: María, donde vamos, no lo vas a necesitar. Mi padrastro oyó aquello. Antes de marcharse, los fascistas le dijeron: Y mañana vamos a por ti."

El padre de Laurentino, militar, había desaparecido en el desastre de Annual, la derrota militar española ante los rifeños en 1921. "Yo tenía entonces tres años. A los nueve, declararon a mi padre muerto, a mi madre viuda y a mí, huérfano militar", cuenta. Su madre, que había creado un colegio para niñas y daba clases de piano a las familias pudientes de la zona, se casó poco después con otro maestro. "Al día siguiente de que mataran a mi madre fui en bicicleta a ver al jefe local de Falange, a Riaño. Le expliqué que mi padre había muerto en Marruecos, que a mi madre la habían matado la noche anterior y que a mi padrastro estaban a punto de hacerlo también. Me dijo: vete tranquilo. Y paró la ejecución".

Fue la primera vez que le salvó la vida a su padrastro. La segunda fue cuando se alistó en la División Azul para interceder por él. "Había desertado del ejército y estaban a punto de procesarlo". Iba a caerle una pena de muerte o 30 años. Al final lo liberaron.

La División Azul era un salvoconducto para el resto de la familia. "Yo conocí a un comunista que se había alistado para salvar a su padre", cuenta.

Sin embargo, Laurentino iría poco a poco perdiendo relación con aquel hombre al que había librado de la muerte en dos ocasiones. "Se me metió en la cabeza que a mi madre la habían matado por las ideas de él".

Y hubo un día que estuvo a punto de tomarse la justicia por su mano. "Al volver de la División Azul, como tenía algo de dinero, cogí un taxi y me fui al bar de la familia que creía que había denunciado a mi madre. Llevaba una bomba y una parabellum y entré dispuesto a hacer una barbaridad, pero el taxista me convenció..."

Algunos vecinos le contaron después que además de aquella familia, también estaba implicado el cura del pueblo y que oyeron a su madre rezar antes de ser fusilada. "Era muy católica. No faltaba un día a misa". "Uno de los asesinos le quitó la ropa y se la regaló a su mujer, porque luego la vieron por el pueblo paseando con el abrigo de mi madre. Ojalá esté aquí".
15 tigrita, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:41
A raíz de la entrevista que le ha hecho el corresponsal de intereconomía al señor Micheletti, (que por lo deferente más que entrevista parece un acto de desagravio) por la inusual actuación de los poderes fácticos hondureños hacia el señor Zelaya, puesto que no es normal que todo un señor Presidente en ejercicio elegido DEMOCRATICAMENTE, se le saque de la cama y se le ponga en la frontera con pijama y el sombrero incluidos, esto es intolerable. Hasta aquí podríamos llegar . El sistema liberal masónico, por estas cosas no pasa dado que en la observancia de las reglas del juego es donde reside la fuerza del sistema, que dura ya más de doscientos años, que es todo un purgatorio. Según la consigna, sí uno de los” nuestros” infringe las normas, toda la fraternidad universal se le echa encima. Son las reglas y nadie puede saltárselas. Así que chicos peleones, perded toda esperanza, esto es como el infierno de Dante, se entra pero no se sale. Y esto si que es historia mescaler.
16 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:42
#12 Para hacer propaganda, para sembrar el odio y para justificar la dictadura fascista y sus crímenes, a Moa no le hace falta ni metodología ni nada.
17 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:50
"Las últimas fases de la Marea Roja han sido la parlamentaria (en las Cortes y en los parlamentos autonómicos) dirigida por los comunistas, con la complicidad de los socialistas y la cobardía de los centristas para convertir al 18 de julio en una fecha de abominación, cuando realmente fue un grito de liberación; y por fin la tergiversación sistemática de la Historia a través de una profusión de libros infames y artículos sec­tarios que a veces se cuelan en los mismos medios de comunicación de tendencia liberal-conservado­ra y en las sentinas históricas de la basura televi­siva. Por cierto que en ese doble pacto clerical-comunista se generó el funesto término “nacional catolicismo”, que hoy repiten embobados todos los altavoces de la Marea Roja.

Desde el punto de vista de la Historia científi­ca, me preocupan muy poco estos alardes de la Marea Roja, que a veces sufren revolcones insos­pechados desde proyectos extranjeros de investiga­ción, como el que se refleja en el excelente libro “España Traicionada” (editorial Planeta) dirigido por Ronald Radosh y realizado por un conjunto de investigadores de la Universidad de Yale y la Aca­demia Rusa de Ciencias sobre los archivos soviéti­cos de la guerra civil. En esta gran investigación se reivindican por completo las tesis anticomunis­tas de Burnett Bolloten frente a las de Paul Preston y, a distancia abisal por su insignificancia, Julio Aróstegui y otros tuñonianos recalcitrantes. También ha mejorado notablemente el panorama histórico en España, con el merecidísimo éxito del historiador Pío Moa en sus “Mitos de la Guerra Civil”, el cuarto gran tomo de “Franco, crónica de un tiempo”, del profesor Luis Suárez, la abrumado­ra historia naval de nuestra guerra por los almi­rantes Fernando y Salvador Moreno de Alborán, la super-serie “Guerra aérea” del general Jesús Salas Larrazábal, las irrebatibles investigaciones del general Rafael Casas de la Vega y don Ángel David Martín Rubio y el sobrecogedor libro de César Vidal sobre las checas de Madrid, que me ha dejado sin dormir la noche anterior a la redacción de este artículo. La Marea Roja no ha producido ni un solo libro comparable a los que acabo de citar y sus sucios engendros entran ya a raudales en las cloacas de la Historia."

Ricardo de la Cierva
18 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:51
16
En cambio, para hacer propaganda, a los siervos de zp les hacen fata las subvenciones que salen del dinero de todos.
Claro, que, como sus libros no los compra nadie, ¿qué van a hacer si no?
19 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:57
14
otros ejemplos de represión roja:

La mayor parte de los martirios se produjeron antes de que la Iglesia española se pronunciara a favor de un bando u otro. De hecho, el primer documento oficial de los obispos españoles que se posiciona al lado de los nacionales data del 1 de julio de 1937 y para entonces ya habían sido asesinados hasta 6.500 sacerdotes, religiosos y laicos». Es más, según el historiador, «la persecución comenzó el 14 de abril de 1931, prácticamente con la República, con la que empieza una creciente ofensiva contra la Iglesia a través de discriminaciones y leyes injustas que atacaban a esta institución». Esto fue creando una «tensión fortísima contra la Iglesia», que estalló finalmente con el levantamiento de Franco el 17 de julio de 1936. «Los mártires fueron hombres y mujeres que pertenecían a las clases más bajas de la sociedad, eran tan pobres como sus propios asesinos. No tenían nada que ver con la guerra, no empuñaron ningún arma, no se enfrentaron a nadie ni gritaron nunca “¡Viva Franco!”; se les mató simplemente por el símbolo, porque representaban a la Iglesia. Es más, si cualquiera de ellos se hubiera metido en política, la Iglesia nunca los proclamaría mártires».


Prudencia Canyelles. Laica Con los que ayudaban a su marido

La simple vinculación con una comunidad de religiosos le costó a Prudencia Canyelles (Barcelona, 1884) la propia vida. Pocos días después del comienzo de la Guerra Civil, Prudencia invitó a algunos religiosos a esconderse en su casa para que estuvieran más seguros. Estos religiosos pertenecían a una comunidad que visitaba con frecuencia a su marido, enfermo de tuberculosis. Al día siguiente, los milicianos dieron con el escondite de los religiosos y los fusilaron en el acto. Prudencia y una amiga suya recibieron la orden de guardar silencio sobre lo que había sucedido, pero, poco después, los milicianos volvieron y detuvieron también a Prudencia. Fue acribillada en la carretera llamada La Arrabassada, junto con dos religiosas franciscanas y otros religiosos. Tenía 51 años. Prudencia Canyelles era una mujer que destacaba por su sensibilidad ante las desgracias ajenas. Era animada de carácter y muy caritativa: perteneció a la Cofradía de visita domiciliaria y visitaba con frecuencia a las personas necesitadas; nunca tenía reparos en pedir recursos para ellas.

Juan Duarte. Diácono Joven, valiente y seguro de su fe

A pesar de su juventud, Juan Duarte (Málaga, 1912), supo ser firme y valiente hasta el final. Ordenado diácono en marzo de 1936, estaba de vacaciones en casa de sus padres cuando le sorprendió la persecución. Permaneció escondido en una especie de semisótano del piso de entrada hasta que una vecina lo delató y fue secuestrado y llevado a la cárcel de Álora por unos milicianos. Allí le torturaron con corrientes eléctricas, clavándole agujas en el cuerpo. Los milicianos intentaron hacerle blasfemar y renegar de su fe, pero no lo consiguieron. Cuando le proponían que dijera «¡Viva el comunismo!», él gritaba: «¡Viva Cristo Rey!». El martirio final llegó en noviembre de 1936, cuando le rociaron con gasolina y le prendieron fuego en el arroyo Bujía (Álora-Málaga). Tenía 24 años. Durante varios días continuaron disparando al cadáver hasta que fue enterrado en el mismo arroyo. Meses después, sus restos fueron trasladados al cementerio de Yunquera, tenía las piernas partidas y estaba destrozado. Es uno de los mártires más jóvenes de la persecución religiosa.


Apolonia Lizarraga. Carmelita de la Caridad Una muerte atroz

Entre las religiosas sacrificadas en Barcelona, la que figura con más relieve es la entonces General de las Carmelitas de la Caridad, Apolonia Lizarraga (Navarra, 1867). La persecución religiosa le sorprendió en la casa generalicia de Vic, donde se preocupaba por encontrar refugio para sus religiosas, en especial las novicias y las Hermanas enfermas. Fue la última en abandonar la casa y se escondió en varias casas de amigas, pero en septiembre de 1936 fue hallada por los milicianos y encarcelada en la

Francisco Magín. H. de La Salle «Ánimo, que ya llega el martirio»

El hermano Francisco Magín (Tarragona, 1915) fue detenido en julio de 1936 y llevado, junto al hermano director Raimundo Eloy, al cementerio de Balsareny. Al apearse del coche, el hermano Francisco pidió que lo dejaran rezar de rodillas. Dijo entonces el Director: «Ánimo que ya se acaba esta miserable vida y vamos a empezar otra eterna y feliz», a lo que contestó el hermano, «Ánimo, que ya nos traen la palma del martirio». Cuando preguntaron al hermano Francisco si quería morir de frente o de espaldas dijo: «A Cristo, tirad aquí». Rechazó por tres veces las insinuaciones de una miliciana y ella gritó que lo mataran por haberla despreciado. Antes de matarle, le amputaron los genitales y mientras se desangraba, gritaba vivas a Cristo Rey. Le remataron a tiros de perdigones. Tenía 21 años.

checa de San Elías (Barcelona). Su terrible muerte se conoce por boca de un testigo que oyó a los milicianos relatar cómo la Madre había sido aserrada viva y sus restos arrojados a los cerdos. Era, probablemente, el 8 de septiembre de 1936. Tenía 69 años.

Narciso de Estenaga. Obispo de Ciudad Real «Mi sitio está aquí»

Elegido obispo en 1922, Narciso de Estenaga y Echevarría (Logroño, 1882) no quiso abandonar la diócesis cuando las cosas se empezaron a poner difíciles a mediados de julio de 1936: «Mi puesto está aquí», dijo a los amigos y familiares que le ofrecieron la posibilidad de ponerse a salvo. El 5 de agosto, un grupo de milicianos asaltaron el obispado y monseñor Estenaga defendió el Sagrario de una profanación. En un momento dado, los milicianos amenazaron con matarlo, y él, de rodillas, dijo: «Matadme». Pero no lo hicieron. El 12 de agosto le echaron del obispado y se refugió en casa de unos amigos hasta que, el día 22, los milicianos asaltaron la casa y se lo llevaron, junto a su secretario, don Julio Melgar Salgado. Ambos fueron voluntariamente. Como relata Francisco del Campo Real en su libro «Mártires de Ciudad Real», publicado por Edibesa: «Los milicianos arreciaron en sus golpes y amenazas, diciendo que volarían la casa con dinamita. Ante esta situación el obispo decidió salir y entregarse, diciendo: “Sea lo que Dios quiera”, y daba su bendición a los que allí se encontraban». Los condujeron río abajo y los asesinaron de varios tiros en la cabeza. Monseñor Estenaga tenía 53 años y su secretario 36.


Félix Echevarría. Franciscano Torturado por no blasfemar

Félix Echevarría y otros seis hermanos del convento de Fuente Obejuna (Córdoba) fueron detenidos sólo unos días después de que comenzara la Guerra Civil. Estuvieron en cautiverio durante varios meses hasta que el 21 de septiembre de 1936 comenzaron sus ejecuciones. El primero fue el fraile José Azurmendi, quien, al negarse a blasfemar y responder con un «¡Viva Cristo Rey!», fue acribillado a balazos. Después de él vinieron los demás. Los hermanos Luis, Francisco, Antonio, Miguel y Simón, junto con otros siete seglares, fueron asesinados en el cementario, atados de dos en dos, en la madrugada del 22 de septiembre. Pero el martirio de los religiosos llegó a su máxima crueldad en el caso de Félix Echevarría, que aún quedaba vivo en la cárcel. Según confesó un miliciano, intentaron hacerle blasfemar sometiéndolo a todo tipo de torturas: le dieron dos palizas, le dispararon en las piernas, le sacaron los dos ojos, le cortaron una oreja y finalmente la lengua. Sin embargo, el fraile no cedió a las torturas, por lo que le mataron a culatazos de fusil. Murió tras cuatro horas de agonía.

Luisa de la Eucaristía. Adoratriz «Con la sonrisa en los labios»

El día 9 de noviembre de 1936, a media tarde, comenzó un terrible bombardeo cerca de la casa madrileña en la que se refugiaban 23 hermanas de la Congregación de Adoratrices. De pronto, un grupo de milicianos irrumpió en el portal gritando: «¡Las monjas!, ¿dónde están las monjas?». Y las metieron a empujones en un camión. Fueron arrestadas y llevadas a la checa de la cercana calle Fomento, y en la madrugada del día 10 fueron fusiladas las veintitrés hermanas junto a las tapias del cementerio de la Almudena. Una testigo afirma: «Todas se fueron poniendo de rodillas delante de la Superiora, Madre Manuela, que les iba repartiendo una cosa que supongo que era la Sagrada Comunión». También es significativo el testimonio del chófer que conducía el camión que llevó a las Hermanas al martirio. Lo contaba su esposa: «Ayer llegó mi marido muy impresionado: “Hemos llevado a fusilar mujeres y las he visto morir, y la mayoría eran jóvenes, con la sonrisa en los labios y bendiciendo a Dios. ¡Qué mujeres! ¡Eran monjas Adoratrices!». La hermana Luisa era una de ellas.

http://www.revistaecclesia.com/index.php?Itemid=48...
20 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:58
#18 ¿Para usted, el número de ejemplares vendidos es el principal índice del rigor científico de una obra? En ese caso, J. J. Benítez es nuestro historiador más destacado.
21 Oswald, día 31 de Agosto de 2009 a las 17:58
Mescaler: deléitenos con algún argumento histórico que rebata las tesis de Moa, que los insultos ya cansan.
22 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:02
Mescalero, no se te puede dejar solo hombre, dices:

"No especifica cuáles son las mentiras de Moa (sobradamente conocidas), porque una breve entrevista en un períodico no es lugar para hacerlo."

Sin embargo si es lugar para dejar una grave acusación sin demostrar. En fin, no hay que dejarse llevar de un modo tan descarado por las simpatías.

Y a ver si te enteras, que se lee + fácilmente la entrevista en el enlace que en la transcripción que pones tú, ¿o es que te dan puntos por copiar y pegar?.

Un saludo
23 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:04
#21 Lea Anti-Moa y
Revisionismo y politica : Pio Moa revisado
, y luego me cuenta.

Cuando habla de insultos, me imagino que se refiere a los que me ha dedicado ElCaball. Porque yo no he insultado a nadie.
24 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:05
20 como si el rigor científico importase algo a nuestra izquierda actual, que pretende construir una memoria histórica sobre el resentimiento y el ajuste de cuentas.
25 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:06
No das ningún argumento, y cuando se te acorrala cambias descaradamente de tema.
26 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:07
#25 para el "ínclito"
27 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:09
1ª. El ex consejero del general y dictador Miguel Primo de Rivera Orbaneja, ex ministro de la República y líder socialista Francisco Largo Caballero, el 13 de noviembre de 1933 afirmó:


“El jefe de Acción Popular decía en un discurso a los católicos que los socialistas admitimos la democracia cuando nos conviene, pero cuando no nos conviene tomamos por el camino más corto. Pues bien; yo tengo que decir con franqueza que es verdad. Si la legalidad no nos sirve, si impide nuestro avance, daremos de lado a la democracia burguesa e iremos a la conquista revolucionaria del Poder”. El socialista Gabriel Mario de Coca. Anti-Caballero. Crítica marxista de la bolchevización del Partido Socialista (1930-1936). Madrid, 1936, p. 121. /El chantaje de la izquierda. Las falsedades de la Guerra Civil española. Madrid, 2004, p. 13/.
28 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:10
2ª. En abril de 1933, el gobierno republicano de izquierdas perdía las elecciones municipales parciales. En septiembre perdían las elecciones al Tribunal de Garantías Constitucionales, y los ministros socialistas salen del Gobierno. En noviembre se celebran elecciones generales y la izquierda es nuevamente derrotada. /p. 13/.

Indalencio Prieto Tuero, ex ministro de la República y portavoz socialista, declara en el Parlamento el 20 de diciembre de 1933:

“Decimos, Sr. Lerroux y Sres. Diputados, desde aquí, al país entero, que públicamente contrae el partido socialista el compromiso de desencadenar, en ese caso, la revolución”. Diario de Sesiones de Cortes. Congreso de los Diputados, 20 de diciembre de 1933, p. 25. /p. 14/.
29 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:11
Creo que los comentarios de los destacados políticos socialistas de 27 y 28 muestran lo democrática que era la izquierda y su disposición a acatar la voluntad popular.
30 Oswald, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:11
Mescaler: no tengo ese libro a mano. Explíqueme usted, si es tan amable, los argumentos del autor.
31 Derebaul, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:12
#16 Sembrar el odio. Actitud adjudicada a quien presenta la Historia desde un determinado punto de vista. ¿De verdad alguien puede creer que alguien, no digo ya historiador, en un tema como el de la Guerra Civil, puede estar libre de prejuicios? Y para poder presentarse como historiador, ¿Cuántos libros se han debido leer, ojear o comprar? ¿Cuántos archivos consultados? ¿Cuántos testimonios recogidos? ¿Qué titulación académica es precisa?
Es un debate ridículo.
32 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:14
#30
...ha ido a comprarlo hombre.
33 Derebaul, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:15
#29 La izquierda en aquella época venía a ser tan democrática como la derecha.
34 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:16
Sembrar el odio es lo que hacen zapo y sus secuaces; después de que España estaba convencida de que habíamos hecho una transición modélica -así se ha escrito cientos de veces, dentro y fuera de España-, ahora vienen y dicen que no hay reconcicliación ni olvido, que todo fue un cuento y que hay que ajustar cuentas, y empiezan a contarnos una historia de buenos y malos, con una legalidad republicana impecable, un psoe de los 100 años de honradez, un pc que no tenía pero nada de nada que ver con Stalin, etc.
35 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:17
...con Stalin como profeta.
36 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:17
#30 Lo puede comprar en www.casadellibro.com

Irónico, mordaz y sin tapujos. Con este estilo directo, Anti-Moa combate la actual manipulación de la historia de España que venimos padeciendo desde determinados sectores ajenos a la historia misma y que, hundiendo sus raíces en el franquismo, llega hasta la actualidad gracias a las obras de Pío Moa y otros, publicitados por los artículos y opiniones que toda una cohorte de autores y periodistas pone a su servicio.
37 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:18
#35 para #33
38 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:18
33 bastante menos, pues fue la izquierda la que intentó terminar con la república en el 34

lo mismo se puede decir del empleo de la violencia: la Falange sólo respondió con violencia a la violencia después de que varios de sus militantes hubieran sido asesinados.
39 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:19
#33 Eso es precisamente lo que Moa no cuenta.
40 Derebaul, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:21
#37 Claro, llegando a ese extremo también se puede decir que Hitler fue el profeta de la derecha española.
41 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:23
¿De Gil Robles?
42 Derebaul, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:23
#39 Eso no es exacto, relea textos de Moa y verá que afirma que Franco no creía en una España demócrata.
43 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:24
...Mescalero, ten cuidado con los nuevos amigos.
44 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:24
40
no crea; la mayor parte de la derecha española era católica y/o monárquica, cosas poco compatibles con seguir a Hitler; en cuanto a lo de democrática, la mayor parte de los políticos que trajeron la república, de Maura a Lerroux y Acalá Zamora, eran de derecha.
45 Derebaul, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:26
#38m La Falange fue una asociación tan violenta como otras tantas de izquierdas. ¿Quién provocó la violencia?
46 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:27
#42

Y de la izquierda, ¿quien creía en la democracia?
47 mescaler, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:28
#38 Creo que Sanjurjo intentó hacer lo mismo dos años antes.

Y es falso que la violencia falangista fuera "defensiva":

Las milicias denominadas Falange de la Sangre (posteriormente pasó a llamarse Primera Línea), estuvieron dirigidas inicialmente por el militar retirado Luis Arredondo. Comenzaron a provocar y mezclarse en escaramuzas. Se sucedieron los altercados callejeros y las operaciones de castigo. La distribución de su publicación F.E., voceada por sus propios militantes (los quioscos se habían negado a distribuirla presionados por las organizaciones de izquierdas), propició los principales focos de enfrentamientos.
Falange, en la Universidad de Madrid, creó un sindicato de estudiantes, el SEU, en contraposición al mayoritario FUE, con el objetivo de "destruirle". El 25 de enero de 1934 se llevó a cabo una de esas "operaciones de castigo" contra el FUE en la Facultad de Medicina, dejando a un miembro de la FUE gravemente herido. (de la wiki)
48 Derebaul, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:30
#44 Los soldados de la Whermacht lucían en la hebilla del cinturón la inscripción "Gott mit uns". Las relaciones de Hitler con el Vaticano fueron bastante estrechas. El hombre no era estúpido.
49 bacon, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:31
45
se lo he dicho y se ha tratado varias veces en el blog: la violencia contra los falangistas, y me refiero a asesinatos, fue primero. A José Antonio le llegaron a llamar Simón el Enterrador porque ya estaba harto de acompañar cortejos fúnebres de camaradas muertos. Sólo después de muchos de estos asesinatos decidió la Falange responder con la violencia la violencia.

Yo no he dicho que la Falange no fuese violenta. Digo y repito que no fueron los primeros en usar la violencia. Así que si se acusa a la Falange de violentos, hay que pensar de qué habrá que acusar a los socialistas y comunistas que les mataron primero.
50 jjvr, día 31 de Agosto de 2009 a las 18:32
A ver Mescalero, pero Gil Robles era un seguidor de Hitler o que. Que ya te estás yendo por las ramas otra vez.

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