Pío Moa

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Aspectos de la Ilustración

26 de Agosto de 2009 - 10:10:23 - Pío Moa

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El siglo XVIII europeo es conocido como el de la Ilustración, término discutido para el que se han dado fechas diversas, extendiéndolo a la primera mitad del siglo XVII o restringiéndolo a los últimos tres cuartos del XVIII, cerrados por la Revolución francesa o por Napoleón. Se ha negado también su realidad o distinguido varias ilustraciones. Suele definírsela como una época en que primó la razón ("Edad de la razón") como la facultad humana capaz de explicar el mundo y la sociedad, con profundos efectos transformadores sociales y políticos, o progreso, otra idea clave de entonces. La Ilustración cundió desde Portugal a Rusia y de Escandinavia a Italia, como otrora los monasterios, el Románico, el Gótico y el Humanismo, exceptuando de estos a Rusia. Sus focos más creativos fueron Inglaterra, Alemania, Escocia y Francia. Su arte peculiar se denominó Neoclásico, originado en Italia y venía a ser una vuelta a la norma grecorromana interpretada de modo muy restringido, que buscaba construcciones "lógicas", racionalistas, excluyendo lo meramente ornamental. El desnudo idealizado proliferó, como muestra del interés del ser humano por sí mismo. Sus críticos posteriores encontrarán esa arte fría, algo artificiosa y poco emotiva.

Se ha atribuido a la Ilustración la apertura de una "opinión pública" y de un "espacio público" mediante el debate de ideas, antes constreñido o impedido por la religión. Algo así se ha dicho también del Humanismo, por más que el ámbito católico llevaba siglos siendo escenario de discusiones teológicas y filosóficas muy agudas, de las que procedían las nuevas; y que no todos los ilustrados denostaban la religión. Por lo demás, la "opinión pública" era la de las personas que se consideraban ilustradas, no la del "populacho".

En ese siglo, en parte como efecto de una mejora económica bastante generalizada, se formaron en varios países unas élites cultas más nutridas que antaño, impresionadas por los avances científicos y llenas de curiosidad intelectual. Nunca antes se habían impreso tantos libros, y el contrabando de ellos volvió casi inútil la censura; ni surgieron tantas tertulias y sociedades informales, vehículos de discusión libre y transmisión de ideas y conocimientos: fue un siglo de cafés, clubs de debates en Inglaterra, salones  en Francia (regentados por mujeres aristócratas), academias y otras asociaciones. La Académie Française había sido creada en 1636 por Richelieu para reunir a literatos notables y purificar la lengua, a imitación de la Accademia della Crusca florentina, que había hecho del toscano el italiano modelo. Treinta años después, Colbert había fundado la Academia de las Ciencias, a fin de promover la afición científica y prestigiar a sus cultivadores.Estas academias promovían concursos literarios, científicos y de ensayo sobre temas políticos y sociales. Francia marcó la pauta en el continente –no así en Inglaterra– con sus modas e instituciones de cultura.

Nada de ello era demasiado nuevo: lo nuevo era su amplitud, diversificación, la menor influencia de la religión y el clero, y la rapidez con que llegaron a circular las ideas gracias a la prensa, innovación crucial, aparecida como diaria en Inglaterra. Brotaron "repúblicas de las letras" que discutían y difundían valores nuevos de tipo racionalista, igualitarista o liberal. Estas élites sentían que representaban al "hombre" o a lo mejor de él, a veces disgusto por los poderes políticos y religiosos e insatisfacción por su propio escaso poder. El movimiento se radicalizó, sobre todo en Francia, contra la autoridad tradicional, o bien abocó al despotismo ilustrado.

La autopercepción de la Ilustración la expone el filósofo prusiano Immanuel Kant, de familia protestante: "Es la salida del hombre de su minoría de edad", minoría salida de la renuncia a usar el propio entendimientoEste fallo, inducido por autoridades políticas y eclesiásticas, se sustentaría en la cobardía y pereza de los individuos: "Uno mismo es culpable de esta minoría de edad cuando esta no viene de un defecto del entendimiento, sino de la falta de decisión y ánimo para usarlo con independencia, sin conducción de otro. ¡Sapere aude! (¡Atrévete a saber!)".  

La definición traía consigo bastantes problemas: ¿el hombre no había hecho uso de su razón antes de los ilustrados? Y estos, ¿eran "el hombre"? Ni Kant ni nadie podía esperar que el individuo común emplease a fondo la razón, sino solo una élite poseedora del tiempo, la posición y el gusto por ese empleo –así había sucedido siempre–. Por otra parte, ¿podía la razón, realmente, sustituir a la fe como, por ejemplo, fundamento de la ética? Y las conclusiones que extrajeran Kant o los ilustrados de su particular uso del entendimiento ¿tenían validez general?

Además, ¿qué es la razón? Si la concebimos como una lógica que lleva a conclusiones tan ineluctables como las leyes que la ciencia descubría en la naturaleza, ¿dónde quedaba la libertad del individuo? Esta parecía reducirse a una ilusión causada por la ignorancia y disipada por el conocimiento. Y si, por el contrario, las personas debían confiar solo en las conclusiones que ellas mismos obtuvieran, ¿no fracasaría la razón como orientadora general si dichas conclusiones fueran variadas y aun opuestas (como de hecho ocurría)? ¿Valdrían las conclusiones racionalistas de Kant más que las de cualquier otro que se "atreviera a saber" por su cuenta? El problema recuerda al de Lutero con el libre examen: cualquier individuo podía creerse más sabio que él o que San Pablo en la interpretación de las Escrituras. Tocqueville expondría más tarde una de esas evidencias en las que no suele repararse: hasta los hombres de mejor intelecto y afición descansan por fuerza en "ideas dogmáticas", esto es, ideas y conocimientos a los que se da crédito sin investigación y crítica propias; pues si cada cual admitiera solo las conclusiones a que llegara por sus medios, poco llegaría a saber a lo largo de su vida.    

El fervor por la razón, el rechazo a la autoridad tradicional y el elitismo se traducirían veces en una especie de culto o mística, manifiesto en sociedades secretas como la orden masónica o francmasónica. Esta invocaba la razón, la filantropía, principios de igualdad, libertad y fraternidad, todo lo cual quedaba negado en su propia organización. Pues esta no era pública, como parecía exigir el ideal ilustrado, sino secreta, y la razón sufría un tanto con sus barrocos rituales e iniciaciones, sus juramentos y amenazas truculentas a quienes revelasen sus misterios, y su pretensión de conocer saberes esotéricos de los gremios de albañiles (masones) medievales, de los templarios, del templo de Salomón, de los egipcios y hasta de Adán. La sociedad nació en Escocia e Inglaterra y sus logias se extendieron con rapidez por el continente a partir de 1734. Numerosos intelectuales y políticos entraron en las logias, quizá porque sus normas y fraternidad secreta creaban formas ocultas de apoyo y promoción social y a puestos de poder, o por la idea de estar trabajando por el bien de la humanidad un poco a escondidas de esta, o por gusto de poseer arcanos inaccesibles al vulgo. Se trataba de una sociedad iniciática que rodeaba de misticismo las aspiraciones racionalistas en boga, uno de esos gnosticismos que la Iglesia había condenado siempre.

La masonería tendía a integrar a personas de poder social y político, y su sociedad semejaba un estado oculto dentro del estado A lo largo de la historia se han fundado incontables grupos secretos, pero ninguno tuvo un éxito tan prolongado y duradero. Su secretismo dificulta saber hasta dónde alcanzó su influencia, perceptible, no obstante, en los numerosos masones que aparecerán mezclados en los sucesos históricos desde entonces. De ahí el recelo que ha despertado, sobre todo en medios católicos, pues la masonería atacaba generalmente a la Iglesia. Abundan las teorías conspirativas que pretenden explicar la historia reciente por conspiraciones masónicas, pero estas no parecen haber estado muy centralizadas, y las reyertas entre sus miembros y tendencias han llegado a ser violentas; aparte de que la mayoría de esas conjuras fracasan. Tampoco está clara la relación entre la producción intelectual o la política de diversos personajes y su afiliación masónica. Otra sociedad de este tipo fue la de los Illuminati, fundada en Alemania, que preconizaba objetivos en parte coincidentes con los de la masonería, pero llevaba otros más allá, hasta la abolición de la propiedad privada, de la religión y de las naciones, en pro de un gobierno universal; ideas que, entroncadas o no con esta secta, se divulgarían ampliamente en los siglos XIX y XX. Al parecer, los Illuminati trataron de controlar a la masonería, pero fueron rechazados, y algunos les atribuyen una influencia secreta en USA, visible en símbolos como los del dólar.  

Se ha acusado al catolicismo de haber impedido o desviado la Ilustración, originando la corriente despótica y absolutista francesa. Del protestantismo y su libre examen de la Biblia habría derivado, por el contrario, la libertad de conciencia y el espíritu liberal propios de Inglaterra u Holanda. Pero el esquema dista de estar claro. El despotismo ilustrado y el absolutismo no solo se practicaron en la católica Francia, sino también en la protestante Prusia o en la ortodoxa Rusia. Y hay diferencias entre el anglicanismo inglés y el calvinismo holandés. Por lo demás, el libre examen no producía libertad de conciencia, sino más bien grupos confesionales rígidos y enfrentados entre sí. La tolerancia de Locke no nacía tanto de un concepto de libertad de conciencia como de la necesidad de acabar con las luchas y persecuciones entre grupos protestantes, pues la experiencia indicaba que no tenían solución; la tolerancia excluía al catolicismo, desde luego. Y la tolerancia holandesa tuvo relación con el interés económico y con el mismo fenómeno de Gran Bretaña: la imposibilidad de aplastar la disidencia, tras haberlo intentado largamente. Mucho menos tolerante se mostró el protestantismo allí donde pudo aplicar a fondo el principio cuius regio eius religio, dejando su confesión sin rival serio, como en Escandinavia, Escocia o regiones alemanas.

Existen, además, diferencias sustanciales entre el catolicismo francés y el español, por ejemplo. Las concepciones políticas hispanas en los siglos XVI-XVII muestran una inclinación pro democrática y pro liberal más próximas a la que se desarrollaría en Inglaterra que al absolutismo francés, se preocupaban más de la libertad que de la felicidad del individuo, esta última objetivo del despotismo ilustrado. En Francia, la orientación galicana siempre había sido muy fuerte, y se concretaba en un verdadero culto monárquico, inexistente en España.

Comentarios (124)

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1 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 10:53
Dice Moa:

¿Valdrían las conclusiones racionalistas de Kant más que las de cualquier otro que se “atreviera a saber” por su cuenta?

El empleo del término "racionalista" para calificar la filosofia del conocimiento de Kant es incorrecto, hablando propiamente el racionalismo era la teoria de Descartes sobre el origen y fundamento del conocimiento que era situado en las ideas innatas de la mente, mientras que el empirismo de Hume sostenía que todo el conocimiento proviene de nuestras impresiones.
Kant pretendió establecer el fundamento y los limites de lo que puede afirmarse verdadera y legítimamente desde la razón.
2 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 11:08
Porque lo que en el siglo XVIII se reveló ya como incuestionable es que las verdades establecidas y aparentemente eternas podian no serlo tanto.
Por ejemplo, a cualquier observador no informado, le aparece como evidente que es el Sol el que se mueve en el firmamento respecto a la Tierra y cuando se hizo imposible sostener esto por evidencias incontrovertibles se empezó a tambalear el edificio todo del conocimiento humano y se dió la salida de la carrera que cristalizaría dos siglos después en el movimiento que se dió en llamar "Ilustración".
Por cierto que en España uno de sus organos mas activos e interesante fueron las "Sociedades economicas de amigos del pais".

http://es.wikipedia.org/wiki/Sociedades_Econ%C3%B3...
3 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:13
Más que de la razón, las ideas de Kant provienen de la imaginación. Una persona que jamás salió de su ciudad y que plasmaba sus ideas después de pasear largo tiempo sólo rodeando la plaza del pueblo no se puede otorgar su conocimiento a la razón o por lo menos a mi no me lo parece. Sobretodo si para la razóno el racionalsimo se necesitan más ingredientes, como la experiencia o la prueba empírica y el conocimiento adquirido por su cuenta o por el saber de otros.

Siento ser tan frívolo pero desde que estudié filosofía en COU me dí cuenta que la sustitución de la religión por los "nuevos curas" del pensamiento y de la cacareada razón que integraron una "élite intelectual" con la intención de dictar, bajo ocurrencias, lo que debe pensar y razonar el hombre denominandolo la busqueda de la verdad, no me inspira confianza.
4 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:21
Comentario eliminado por los moderadores.
5 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:30
Para mi, la filosofía bajo la utilización de la razón acaba cuando la ciencia y el poder del conocimiento, a través de la aplicación de una teoría para después confirmarla bajo la prueba empírica y su continuo desarrollo y demostración, superan esos dogmas de fé pilares del conocimiento hasta entonces. Es aplicando la razón pero poniéndola a prueba, empírica, lo que hace de la ciencia asumir el papel que hasta entonces llevaba la filosofía.

Quiero decir que para mi la filosofía en Grecia y posterior, pero sobretodo en Grecia, iba pareja con la ciencia y el conocimiento científico/filósofico. Se buscaba la verdad del hombre y del mundo con escasos recursos materiales, luego la razón imperaba.

La filosofía sigue buscando la verdad pero separada de la ciencia lo que la hace muchas veces asemejarse a una religión.
6 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:33
Como hoy a mescalero le supera el tema, bajo el nombre de keats y su verdadera personalidad, viene a rebentar el blog.
Por mi que no sea. Esta es la última referencia que hago al tema. Ya puede ladrar y babaer, morder y arañar que para mi este personaje no existe. Ya vendra el censor a poner orden sin que digamos nada.
7 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:34
La "tan cacareada" razón es el instrumento que posee la especie humana para conocer.

http://es.wikipedia.org/wiki/Raz%C3%B3n_(filosof%C3%ADa)

Ahora, si vamos a preconizar el irracionalismo, convendría saber en que se fundamenta este, pues creo evidente que también emplea la razón.

http://es.wikipedia.org/wiki/Irracionalismo

Las "ocurrencias" de los "nuevos curas" del pensamiento es un pintoresco término para definir la tarea cientifica.
8 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:35
7#

No sólo se conoce por la razón sino por la experiencia y el conocimiento. Pero dígame, ¿Qué es la razón? Yo no la niego, es más, la considero esencial al hombre.
9 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:36
Comentario eliminado por los moderadores.
10 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:37
7#

Para mi, ya lo explico en 5#, la filosofía y la ciencia se separan a finales de la Edad Media a mi parecer. La tarea científica no me parece ocurrencia de "nuevos curas", me interpreta o me entiende mal. Aunque haya científicos que se comporten como tal.
11 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:38
# 8

Hombre , es que su comentario # 3 se las traía.

La razón es la facultad en virtud de la cual el ser humano es capaz de identificar conceptos, cuestionarlos, hallar coherencia o contradicción entre ellos y así inducir o deducir otros distintos de los que ya conoce. Así, la razón humana, más que descubrir certezas es una capacidad de establecer o descartar nuevos conceptos concluyentes o conclusiones, en función de su coherencia con respecto de otros conceptos de partida o premisas.

http://es.wikipedia.org/wiki/Raz%C3%B3n_(filosof%C3%ADa)
12 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:38
Comentario eliminado por los moderadores.
13 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:39
Prefdiwero esta deficinici¨®n:

raz¨®n.

(Del lat. ratĭo, -¨­nis).


1. f. Facultad de discurrir.

2. f. Acto de discurrir el entendimiento.

3. f. Palabras o frases con que se expresa el discurso.

4. f. Argumento o demostraci¨®n que se aduce en apoyo de algo.

5. f. motivo (¡¬ causa).

6. f. Orden y m¨¦todo en algo.

7. f. Justicia, rectitud en las operaciones, o derecho para ejecutarlas.

8. f. Equidad en las compras y ventas. Ponerse en la raz¨®n

9. f. Cuenta, relaci¨®n, c¨®mputo. Cuenta y raz¨®n A raz¨®n de tanto

10. f. coloq. Recado, mensaje, aviso.

11. f. Mat. Cociente de dos n¨²meros o, en general, de dos cantidades comparables entre s¨ª.

http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=...
14 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:39
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15 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:40
# 10

Pues me parece que enfrentar filosofia y ciencia como términos opuestos es un error igual que enfrentar religión y ciencia.
16 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:42
Comentario eliminado por los moderadores.
17 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:42
15#

No digo que se enfrenten, sólo digo que ya no son lo mismo.
18 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:43
Comentario eliminado por los moderadores.
19 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:47
# 17

Es que nunca lo han sido, y si alguna vez lo han parecido ha sido un error del pensamiento humano el querer unificar dos cosas que son distintas.
Eso es una de las cosas que Kant dijo.
20 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:48
En la antigua Grecia los hombres de ciencia eran filósofos. Ahora no creo que a un científico, o un investigador se le llame filósofo. Es más, estos últimos han quedado como "ave raris".
21 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:51
Comentario eliminado por los moderadores.
22 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:52
Claro, igual que en el siglo XVIII un hombre de ciencia poseía todo el conocimiento de muchas ramas de la ciencia y hoy un cientifico sólo conoce una minuscula fracción de los conocimientos de su especialidad.
23 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:57
Dice Moa:

Existen, además, diferencias sustanciales entre el catolicismo francés y el español, por ejemplo. Las concepciones políticas hispanas en los siglos XVI-XVII muestran una inclinación pro democrática y pro liberal más próximas a la que se desarrollaría en Inglaterra que al absolutismo francés

Eso opinaba yo hace dos ó tres dias aquí. Pero creo además que esas diferentes concepciones politicas de Francia y España no se basan principalmente en diferentes interpretaciones del catolicismo, sino en el avatar histórico diferente de las dos naciones.
24 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 12:59
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25 DeElea, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:00
Es conveniente para no crearnos una empanada mental en estos asuntos de la Gnoseología no caer en un radicalismo más propio de la “Ilustración” que de la razón en el encapsulamiento de vanas y mal entendidas etiquetas.

Evidentemente los empiristas radicales (principalmente británicos) eran “racionalistas” en los términos que señala D. Pío, no digamos nada entonces del señor de Konisberg que intento unificar y justificar a ambos Empirismo y Racionalismo en uno solo, mas infortunado aun que el radicalismo de convertir a cada uno por separado en única realidad gnoseologica.

Pero ocurre que cuando se habla de empirismo o racionalismo y no sabe separarse lo que significa “Racionalismo” en el sentido que este concepto tiene en el periodo de la Ilustración, que señala D. Pío y que tiene que ver, para que nos entendamos todos con el “Baconismo” y “Cartesianismo”, en definitiva el “Método” científico y matemático sin entrar en valoraciones sobre las Teorías del conocimiento o Gnoseología.

Y así, aun sin estar de acuerdo en cual era el origen del “pensamiento” humano, tanto los empiristas como los racionalistas gnoseológicos eran racionalistas en el sentido general por el que se conoce al racionalismo y a los racionalistas de la “Ilustración” tanto en cuanto era el “método” y no el origen de la “inteligencia” lo relevante.

Evidentemente si no tenemos en cuenta esto y puestos a crear etiquetas según sea la teoría del conocimiento de cada sabio empirista o racionalista tendremos que juntar por un lado a los empiristas como Aristóteles o Santo Tomas de Aquino con otros empiristas como Locke, Hume o Berkeley o Kant enfrentándolos con otros racionalistas tan variopintos como Platón, Descartes, Leibniz:, Vives o Kant (si, el mismo de antes, menudo era el señor de Konisberg) y concluir que en definida la Ilustración y el racionalismo de la edad moderna comenzó, no ya por Parmenides, Heráclito a la Santa biblia, sino por la época de Atapuerca y de ahí en adelante todo Ilustración.

Aunque tal vez el problema que conduce al error en los observadores se deba a que el empirismo radical (radical en cuanto a ser radicalmente empirista gnseologicamente) cuyo máximo exponente es Hume bien podría y precisamente por su extremismo debería ser catalogado con un nuevo grado dentro del empirismo o ponerle como se suele hacer una nueva pegatina, la de “empirismo irracionalista racional” que no sería en mi opinión muy mala del todo. Y o bien crear nuevas divisiones de las que se me ocurren un par de ejemplos.

En todo caso y para el trasfondo histórico de la época conocida como la Ilustración tan racionalista era Locke como descartes y en ese sentido lo dice en mi opinión correctamente el señor Moa.
26 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:03
errores propios de un ignorante, como escribir ave raris en vez de rara avis
27 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:10
Vale, me parece bien que se le ponga a Kant la etiqueta de racionalista en el sentido de creer en el razón y en el método cientifico. Y a partir de ahí ¿qué hacemos?.
28 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:17
Demasiados nombres y demasiadas etiquetas y definiciones para catalogar a una ciencia que precisamente busca definiciones, etiquetas, nombres para dar con al verdad del hombre o de la existencia.
29 DeElea, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:18
“……Y a partir de ahí ¿qué hacemos?”

¿Con Kant?

En su momento podríamos haberle buscado novia, pero ahora ya es tarde.
30 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:19
La Filosofía dejó de estudiar la exitencia o el hombre cuando pasó a definirlos y el estudio (de la realidad) escogió otro camino.
31 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:20
Comentario eliminado por los moderadores.
32 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:22
Comentario eliminado por los moderadores.
33 Hegemon1, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:25
Reconozco mi ignorancia en Latín por eso puse "ave raris" entrecomillas. Pero creo que cualquiera me entendió...
34 DeElea, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:26
Comentario eliminado por los moderadores.
35 ArrowEco, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:27
VV

Buenos días nos dé Dios.

Para explicar la postura de la Iglesia en relación con este tema, nada mejor que poner aquello que en su día escribió el gran matemático, físico, filósofo y teólogo francés Blaise Pascal: "Dos excesos: excluir la razón, no admitir más que la razón."

La Iglesia está en esa onda...
PASCAL, Blaise
36 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:27
Comentario eliminado por los moderadores.
37 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:30
Comentario eliminado por los moderadores.
38 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:31
me gustaria que los moderadores me explicaran por que han borrado los comentarios en los que corregia los errores de hegemono
39 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:32
errores como escribir ave raris en vez de rara avis
40 keats, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:33
Comentario eliminado por los moderadores.
41 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:36
¿Con Kant?

En su momento podríamos haberle buscado novia, pero ahora ya es tarde


Okey magüey, queda aclarado el tema del blog de hoy.
42 bacon, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:45
Buenos días.
Creo que lo más relevante de la filosofía de Kant en el contexto de lo que suele discutirse en este blog es que Kant proponía que la razón basta como fundamento de la ética. Creo que la historia ha demostrado lo ilusorio de esta idea. Baste un ejemplo: campañas de eugenesia masiva en sociedades como la sueca o la estadounidense en el s. XX. Fue una práctica, parece ser, totalmente razonable.
43 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:48
# 42

Buenos dias.

¿Y cual es el fundamento suficiente de la ética?.
44 bacon, día 26 de Agosto de 2009 a las 13:55
manuelp 43
condensado al máximo: trata a los demás como querrías que te tratasen a tí mismo. Seguro que le suena. A propósito escribo "los demás" y no "el prójimo", pero su origen es claro.
45 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 14:01
# 44 bacon

Pues me parece que no tiene ninguna diferencia con la etica de Kant, tal como se formula en el imperativo categórico.

El imperativo categórico tiene tres formulaciones:

1." Obra sólo según una máxima tal, que puedas querer al mismo tiempo que se torne en ley universal."
2." Obra de tal modo que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca solamente como un medio."
3."Obra como si por medio de tus máximas fueras siempre un miembro legislador en un reino universal de los fines".


http://es.wikipedia.org/wiki/Immanuel_Kant#.C3.89t...

Me parece que intentar enfrentar a Kant con el cristianismo es dificil en el terreno de la ética.
46 kufisto, día 26 de Agosto de 2009 a las 14:05
BB

buenos días señores
47 bacon, día 26 de Agosto de 2009 a las 14:07
manuelp 45
Si el hombre no tiene una dimensión trancendente, no hay ningún motivo para ponernos en el lugar del otro. Tampoco la hay para creer que el hombre, su vida, tiene un carácter sagrado.

El segundo punto del imperativo categórico, que es el más próximo a la ética cristiana ¿qué fundamento tendría si no creo en Dios?. Desde un punto de vista estrictamente racional ¿Por qué habría de hacerse así?.

En cuanto lo que podemos aprender de la historia, si una ética como la que propugnaba Kant hubiese sido defendida por escuelas de pensamiento al margen del catolicismo, sería más difícil una defensa de éste . Pero lo que la historia nos enseña es que las campañas de eugenesia a las que me referí antes se llevaron a cabo en los países anglosajones más desarrollados, donde la ciencia, la razón y las ideas de Kant eran más conocidas.
48 LopezAES, día 26 de Agosto de 2009 a las 14:08
Sr.Moa, quisiera hacerle una consulta (y de paso a todos los internautas que le siguen)...¿podría recomendarme algún libro sobre las guerras carlistas? También quisiera alguno del reinado de Fernando VII y de su hija Isabel. GRACIAS. Un saludo
49 ArrowEco, día 26 de Agosto de 2009 a las 14:14
VV

Eso sí que fue revolucionario, bacon, y no lo que ocurrió en 1789...

" Pues toda la Ley se resume en este único precepto: "Amarás a tu prójimo como a ti mismo"."

(Gal 5, 14)

"Mat 5:43 "Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y odiarás a tu enemigo. Pero yo os digo: amad a vuestros enemigos y rezad por los que os persigan, para que seáis hijos de vuestro Padre que está en los cielos, que hace salir su sol sobre buenos y malos, y hace llover sobre justos y pecadores. Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa tenéis? ¿No hacen eso también los publicanos? Y si saludáis solamente a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de más? ¿No hacen eso también los paganos? Por eso, sed vosotros perfectos como vuestro Padre celestial es perfecto."

(Mt 5, 43-48)


A años luz de Kant...
50 manuelp, día 26 de Agosto de 2009 a las 14:14
# 47 bacon

Será para usted, para Kant existía la ley moral dentro de él. Si establece usted una relación directa entre el grado de desarrollo de la ciencia y la perdida de los valores morales, la única conclusión lógica es renunciar al desarrollo cientifico, algo que ni en la Edad Media ni en ninguna otra época ha propugnado el cristianismo.

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