Pío Moa

Mayo 2010


La traición a España / Un caso de conspiranoia

31 de Mayo de 2010 - 08:54:16 - Pío Moa - 132 comentarios

 
Un teniente coronel del ejército se ha declarado separatista en Cataluña. Es de suponer que este traidor  habrá sido expulsado automáticamente del ejército. Mejor dicho, es de suponer que no lo haya sido, teniendo en cuenta que es de su cuerda la ministreja de la cosa, la rubianesca Chacó, a quien “se la suda (más bien se lo suda) la unidad de la puta España”. El militar botarate alega que el “centralismo español” ha perjudicado a Cataluña, y seguramente nadie le habrá replicado.

   Ocurre con los nacionalismos regionales un curioso fenómeno: desde su origen no han cesado de disparatar en torno a la historia y la realidad política, no han cesado de insultar, de provocar, de atacar las libertades. 
Estas actitudes han provocado a menudo indignación, pero casi nunca una respuesta adecuada en el mismo plano, por lo que han terminado por convencer a mucha gente. Lo reconocía, muy suavemente, La voz de Guipúzcoa en 1923, en vísperas de que los separatismos, junto con el terrorismo anarquista y la ineptitud de los politicastros  produjeran la ruina de la Restauración: “¿Qué otra cosa sino sonreír puede hacerse ante quienes se proclaman víctimas de la tiranía de un Estado que les consiente vejar el nombre de la patria y subvertir sus más fundamentales instituciones? A nuestra risa  se mezcla un poco de dolor, porque pensamos en los payeses y en los caseros, en los hombres del agro y del taller a quienes se capta con apóstrofes, con sentimentalismos, con imprecaciones, con todo menos con argumentos. Y en ese aspecto nos parece reprobable la pasividad gubernamental ante los energúmenos que dan mueras a España” Parece de ahora mismo. Pero no es solo cuestión de pasividad gubernamental, sino social, y ante todo de los intelectuales, pues eran ellos quienes debieran haber orientado a la opinión pública dando respuesta a tales peligrosas botaratadas. Pero la intelectualidad de entonces, con un “regeneracionismo” no menos botaratesco que los separatismos, se volvió contra las libertades, dejó sin cobertura intelectual a la Restauración, régimen que, con todos sus defectos, “reanudó la historia de España” después de dos tercios de siglo de convulso estancamiento, y lo empujó hacia un derrumbe que sería causa de otros derrumbes, hasta la guerra civil.

Hoy, uno de los mayores peligros para España consiste en su profunda decadencia intelectual, el "páramo" que no existió en el franquismo y sí ahora.

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****Un cartel en un juzgado de Badajoz reza así: “Menudo hijo de la grandísima puta (por Zapo) …él, la Pajín, el Pepiño y toda esa panda de chupócteros (sic) desgraciados…". Lenguaje un poco burdo, sin duda, y algo impreciso. Podría decir: traidores al país, colaboradores del terrorismo, corruptos, falsificadores de la historia, propulsores de la crisis económica… Sería menos emocional, pero más concreto.  

 

 


****Un caso de conspiranoia:

 

En la Feria del Libro se me acerca una mujer mayor, mira los ejemplares de Nueva historia de España en el mostrador,  y me dice, con expresión algo pirada:

--Ahí cerca tienen las memorias del general Rojo, ¿las ha leído? Son mucho mejores que sus libros.

---Hay opiniones para todo

--Usted estuvo en un grupo que secuestró a Oriol… ¿Cómo se llamaba?

--No me acuerdo

--Entonces decía todo el mundo que era la policía la que estaba detrás…

--Donde la policía estaba infiltrada era en el PSOE, el PCE y todos aquellos.

--No, no, yo me acuerdo muy bien, era un grupo manejado por la ultraderecha.

--¿Le interesa a usted el asunto? Aquí tiene el libro  De un tiempo y de un país, que se lo explica.

--No, no, yo no compro esas cosas…

--Pues si quiere saber de qué habla, mejor que lo lea… Pero si lo que le interesa es hablar por hablar,  ya sabe, siga así.

--No, no, yo sé lo que digo

--Y tanto…


Recuerdo aquellos tiempos: la cantidad de periodistas y no periodistas que salieron expertos en terrorismo, en clandestinidad, en acciones armadas y en mil cosas más. De tan entendidos, demostraban que las acciones del GRAPO solo podían ser obra de poderes ocultos más o menos relacionados con la ultraderecha, la policía, los servicios secretos franquistas, acaso la CIA o incluso el KGB… No tenían ni idea de lo que hablaban, pero lo mejor de todo es que rechazaban absolutamente informarse. Lo del “extraño GRAPO” fue como una consigna que duró muchos años, pese a ser el grupo de la época más ampliamente explicado. Mucho más, desde luego, que el PSOE, el PCE y tantos otros, sobre cuya financiación y  relaciones persisten tantos puntos poco aclarados. Cuando escribí De un tiempo y de un país  pensé que tendría una amplia acogida, dadas las especulaciones creadas artificiosamente en torno a  él. Me equivoqué por completo: lo que interesaba a la mayoría de los opinantes no era clarificar el asunto, sino precisamente mantenerlo entre brumas: daba más juego “informativo”.

 

 


****Me comenta un amigo que cometo un error al hablar de que la legitimidad de Juan Carlos viene del franquismo pues, según él viene de la Constitución. Craso error, a mi juicio.  No fue la Constitución quien hizo al rey, sino más bien el rey quien hizo la Constitución, es decir,  impulsó el proceso que llevó a ella. Y era rey por voluntad de Franco, no por legitimidad dinástica. La Constitución, en todo caso, le refrendó, refrendando al mismo tiempo la legitimidad del nombramiento y del franquismo: “de la ley a la ley”. De ahí  la  deslegitimación de Juan Carlos por la ley de memoria histórica... si no fuera esa ley y sus autores quienes carecen de toda legitimidad. El problema radica en que el rey ha firmado esa ley totalitaria.

 

 

****José Antonio Durán y Lérida salva a Zapo, aunque no es mejor lo de Rajoy y su PPOE. Este pudo haber dicho: “Las medidas que propone el gobierno son parte de la solución a la crisis, pero quien no es parte de la solución, sino el problema mayor, es el gobierno mismo,  que ha profundizado la crisis al máximo y vuelto su remedio mucho más doloroso para la mayoría de los españoles,  convirtiéndonos de paso en protectorado del Eje París-Berlín. La primera y fundamental  medida para afrontar la crisis consiste en la dimisión de ese nefasto gobierno”. Pero en lugar de explicar algo así,  Rajoy ha imitado la demagogia zapotesca, demostrando una vez más que  no es alternativa, sino solo una mala caricatura del Mequetrefe Siniestro. Tal como están las cosas,  Rajoy podría ganar  las elecciones, ya que el propio PSOE  le  ofrece la victoria en bandeja y la mayoría de la población está un tanto embrutecida después de tantos años de ser atiborrada con trola, choriceo y puterío. 

Los problemas de España

30 de Mayo de 2010 - 08:12:51 - Pío Moa - 54 comentarios

HOy, en Época:

LOS PROBLEMAS DE ESPAÑA

 

  Las pésimas perspectivas de la crisis económica, después de habernos endeudado de forma desmesurada e imprevisora, es sin duda uno de nuestros grandes problemas actuales; una crisis mundial, aunque aquí agravada por el cretinismo demagógico de un gobierno que, aferrado al poder, se presenta ahora como la solución.  Pero es solo uno de los problemas que afronta el país, y no el más grave, a mi juicio.

  
El más decisivo consiste, seguramente en una crisis política con muchas facetas que no cesan de empeorar, afectando en profundidad tanto a la democracia como a la propia integridad nacional: los movimientos hacia la balcanización de España, propiciados por los políticos de izquierda y por los de derecha; la silenciosa invasión islámica y la cuestión de Ceuta y Melilla; la pérdida de soberanía y asimismo de influencia en Europa; la degradación del poder judicial; la corrosión de las libertades; la eliminación de la oposición a manos de un partido que solo parece creer en la economía; la degradación de la democracia en partitocracia; la falsificación sistemática de la historia con propósitos políticos actuales (¡el rey ha firmado su propia deslegitimación!); el terrorismo legitimado como forma, y privilegiada, de hacer política. Y otros hechos parejos. Cabría resumir todo ello en un progresivo desmoronamiento de la ley, del estado de derecho, de la democracia; una grave involución política por  relación a la convivencia alcanzada en la transición.

 
 
Son todos ellos problemas de fondo, que inciden en otros derivados, menos directamente políticos, manifiestos en una decadencia cultural y moral casi generalizada: sustitución de la educación familiar por la que proporciona la televisión-basura y otros medios por el estilo; alto índice de fracaso escolar; desplazamiento del español por el inglés como lengua de cultura; anquilosamiento de la universidad; expansión de la droga, del fracaso matrimonial y familiar, etc. Estos datos pueden describirse como signos de impotencia cultural del país en todos o casi todos los planos.


  
Gran parte de los problemas han venido enmascarados o atenuados por la aparente bonanza económica, que ahora parece haber terminado por un buen período;  pero, debe insistirse, la crisis política y social es más grave y de mayores consecuencias a la larga.  Basta reflexionar mínimamente y sin prejuicios sobre la realidad  presente para entender que el país marcha aceleradamente cuesta abajo y que será muy difícil enderezar el rumbo, porque parece como si cada factor de degradación o decadencia tirase de los demás en la misma dirección. Vivimos una época de descomposición social, la más grave desde la república, que presenció fenómenos parecidos. ¿Quiere esto decir que marchamos hacia una nueva guerra civil? Me parece harto improbable –si bien el historiador sabe bien que lo improbable, incluso lo muy improbable, llega a suceder a veces--, y la historia no se repite nunca tal cual.

  
Aunque esta serie de problemas está muy interrelacionada, cada uno de ellos debe ser analizado en sí mismo, con vistas a darles una solución coherente. La deriva solo puede ser cortada mediante la creación de numerosas asociaciones que afronten una parcela de la crisis, y finalmente por un partido con un programa regenerador y convincente. Esto puede ocurrir y puede no ocurrir. Examinando el período actual, mi Nueva historia de España concluye: “Es imposible saber  hasta dónde seguirá esta  orientación o  si surgirá alguna reacción efectiva. Hoy por hoy, España carece de  ímpetu cultural para orientar una evolución creativa (…) La potencia espiritual demostrada por España en otros tiempos  podría servir de acicate para un renacimiento en los actuales. Los indicios no son muy alentadores, pero (…) todo reto puede encontrar su respuesta, toda crisis encierra los factores de superación, y el futuro  nunca está escrito”.

 
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Diálogos pastoriles (anterior, 12-V)

FELICIO.- Sí, concuerdo contido en que uno se siente importante al saber que todo lo que hace, dice y piensa estaba misteriosamente decidido por una fuerza superior desde el inicio de los tiempos, también la crisis económica y todo lo demás… Esa es la parte halagüeña de la cosa; la parte  deplorable es que te da una sensación de impotencia, ¿no os parece? ¿Puedes hacer algo frente al destino? ¿No eres acaso un juguete  en sus manos, y la libertad una ilusión?

 

FABRICIO.- ¡Arduo problema que lleva siglos dando la tabarra a las mentes más insignes, caros Patricio  y Felicio!    Pero antes de que aclaremos las cosas a Lutero y a los de Trento, que se les ve muy perdidos, porque, claro, ¿cómo podían tener ellos noción de la Grex, la Nacre y el Grexil?... Pues antes de meternos en esos berenjenales, yo ahora, ya esté determinado por la Grex, o como producto de mi irreductible  y libérrima voluntad, me permito señalarte, ¡oh ilustre porquero Aparicio!,  que uno de tus razonamientos se queda corto: si a la velocidad de la luz se para el tiempo, dices que quien fuera tan rápido estaría en todos los lugares simultáneamente, pero creo que la cosa se puede representar mejor afirmando que si el tiempo se para, también el espacio se esfuma. Y si conforme nos acercamos a la velocidad de la luz –llamémosla la veluz, por ejemplo,  para abreviar, el espacio también irá comprimiéndose y cambiando de aspecto para quien tan rápido fuera, hasta reducirse a nada.  Con lo cual nuestra visión del universo y la que tendría uno que se moviera a la veluz serían radicalmente distintas. Así que, a ver, ¿quién percibe el universo con mayor precisión, nosotros o el veluzista, digo velucista?

 

MAURICIO.- Más allá de la percepción, dilecto Fabricio, más allá de la percepción: si desaparece el espacio, la luz no se puede mover, no halla sitio por donde hacerlo. A nosotros, claro, nos parece otra cosa, porque estamos en el mundo del espacio-tiempo. En realidad, la luz estaría en una perpetua Grex, en un perpetuo comienzo, y lo mismo el eventual velucista. Ahora bien, yo me pregunto: ¿pueden existir al mismo tiempo los dos tipos de cosmos, uno con espacio, tiempo y en expansión, un cosmos, mundo o universo que podríamos llamar  humanal, porque es el que percibimos; y el otro cosmos en Grex eterna, sin ninguna dimensión? ¿O bien uno de ellos es una pura ilusión? ¿O son incompatibles?

 

PATRICIO.- Camaradas, hacéis que me duela la cabeza con tan profundas disquisiciones. Yo os rogaría un poco más de superficialidad, un poco más de frivolidad. Pero, ya que la poesía no os dice nada, hacedme un favor: ¿no os percartáis de que el mundo está en crisis económica? ¿No tenéis nada serio que decir sobre una crisis que puede hundirnos a todos en la miseria mientras nos dedicamos a divagar  sobre abstrusos enredos?

 

FABRICIO.- Bueno, sobre eso creo que ya habíamos llegado a alguna conclusión. Por ejemplo, que analizar la economía en términos de ahorro, inversión y consumo es una majadería: solo hay consumo (que también se le puede llamar inversión, como expliqué a su debido tiempo) y producción. Todo viene de ahí.

 

MAURICIO.- Eso de que habíamos llegado a esa conclusión lo dices tú. Es solo lo que tú sostenías, intentando rebatir –en vano, ridículamente en vano-- a nuestros amigos Von Mises y demás insignes científicos de la economía. 

 

FABRICIO.- ¿Habrá que volver entonces al principio para demostrarte…? Pues volveremos.

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****La versión "humanitarista-pacifista", algo infantil, que ofrece el artículo enlazado por manuelp  sobre la psicología de la motivación de Paul Diel, difiere bastante de la que yo he sacado de sus libros. Ya se sabe que toda teoría es susceptible de diversas interpretaciones.

 
****Hoy también firmaré ejemplares de Nueva historia de España y de El derrumbe de la república y la guerra civil (con prólogo de Stanley Payne) en el Feria del Libro de Madrid

Sobre Marx, Freud y Diel

29 de Mayo de 2010 - 09:49:01 - Pío Moa - 63 comentarios

 

 

La última parte del artículo. El asunto está aludido de forma muy sumaria, naturalmente,  pero podría dar lugar a algún  debate:


http://findesemana.libertaddigital.com/como-conoci-a-paul-diel-1276237838.html


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****Problemas de la conspiranoia:

Blog: “El 11S, el 11M, el 7J, el atentado de Bali, los atentados de la Amia, de la embajada de Israel, de Carrero Blanco, del Maine, y tantos otros... son la misma cosa. Atentados del auténtico poder para manipular a la opinión pública y establecer determinados cambios sociales en el sentido que les interesa sin que la gente se queje por ello”.  ¿Sólo eso? ¿Y qué me dicen de las guerras mundiales, de la guerra fría, de todas las guerras y las prosperidades, etc.? ¿Acaso no proceden también del "auténtico poder"? Todo conspiranoico que se precie no se limita a mirar con atención crítica las versiones de los hechos, sino que va mucho más allá: sabe perfectamente el origen de ellos y a esa sapiencia acomoda los datos, desechando como irrelevantes los que no concuerdan.. El conspiranoico  da la impresión de estar muy infiltrado en los círculos del “auténtico poder”, cuyos designios conoce a la perfección. Naturalmente asegura que llega a sus conclusiones mediante el razonamiento sobre los hechos, pero, en círculo vicioso, esos hechos son sistemáticamente interpretados de acuerdo con su supuesto conocimiento de los designios de los “auténticos poderes” –conocimiento que nunca demuestra—. Y que deben de ser  realmente auténticos, ya que hacen lo que les da la gana en un sentido o en el contrario. La paranoia consiste precisamente en ese tipo de lógica, y es sabido que su curación resulta muy difícil, aparte de que suelen enfadarse si se duda de sus lucubraciones. Podríamos prestarles más atención si identificasen con precisión esos “auténticos poderes” y nos mostrasen documentos fehacientes salidos de ellos,  en los que constasen esos planes y designios de que hablan. Porque cuando descendemos a los datos, da igual: ellos siempre darán su interpretación de ellos o los inventarán, en función, repito,  de aquel conocimiento que nunca demostrarán, porque, claro, ya se sabe que son poderes muy opacos, aunque basta con saber que son muy malos, tienen intereses perversos y  buscan siempre hacer daño. La discusión se vuelve imposible.

 

 

 

****Difúndanlos, por favor:

**http://www.hispanianostra.org/lista-roja/Valle-de-los-Caidos

 

**http://www.facebook.com/posted.php?id=291816867814&share_id=121372994550759&comments=1


****Esta tarde  firmo ejemplares de "Nueva historia de España" (u otros libros) en la Feria del Libro de Madrid, caseta 154

La rentabilidad de la demagogia violenta

28 de Mayo de 2010 - 08:02:12 - Pío Moa - 132 comentarios

 

En Época

 

   Recuerdo una reunión de personas relacionadas con la política, algo antes o después de las elecciones del 11-m (marcadas, quiero decir, por aquella matanza aún no aclarada), en la que Redondo Terreros opinó que la dinámica de manifestaciones violentas y expresiones guerracivilistas emprendida por el PSOE zapateril (los sucesivos “chapapotes”), perjudicaba a su  partido, porque la mayoría de los votantes socialistas era moderada y le disgustaban aquellos excesos. La demagogia socialista reforzó pronto con el “diálogo” con los asesinos etarras,  que resultó en la mayor colaboración que dicha banda armada haya obtenido en toda su historia, con haber disfrutado de unas colaboraciones escandalosas, dentro y fuera de España. Así, un gobierno delincuente confirmaba y premiaba el asesinato como un modo de hacer política, y desmentía el aserto de que los presos etarras no eran políticos: los convertía en políticos y además privilegiados, puesto que negociaba políticamente con ellos asuntos del máximo nivel. Esta actividad delictiva de Rodríguez y su camarilla debiera haberlos desahuciado ante la opinión pública e incluso mandado a la cárcel.


  
Pero la experiencia ha demostrado lo contrario de lo que pensaba Redondo: las fechorías, insolencias y provocaciones del gobierno le han resultado en extremo rentables. Podríamos concluir de ahí que la sociedad española se está radicalizando de nuevo, tras haber salido del franquismo con un espíritu tan moderado y reconciliado, para sorpresa de tantos desinformados. Aquella moderación y olvido muy mayoritario de los viejos rencores que habían arruinado la república, permitió una transición sin muchos traumas, pese a la mediocridad de los políticos y a los golpes del terrorismo. Hoy,  aquel ambiente ha sido sustituido por un antifranquismo de pacotilla, pero no por ello menos amenazante: acabamos de verlo y seguimos viéndolo en la garzonada, por ejemplo. Se dirá que la radicalización solo ocurre entre minorías, pero son siempre minorías las que toman la iniciativa y terminan arrastrando a los demás. Nada más lejos de la realidad que entender hoy a la mayoría de la sociedad española como moderada  políticamente a partir de una información seria: no es lo mismo moderación que aturdimiento, indiferencia o chabacanería. La sociedad está hoy mayoritariamente estragada por una información y argumentarios englobables en el término “basura”. Ha ido acostumbrándose a creer que lo único importante es tener bien lleno el buche y “divertirse” en el espíritu de un hedonismo pedestre; solo que cuando la crisis empieza a fastidiar tanta diversión, la mayoría puede ser arrastrada con más facilidad a radicalismos menos superados de lo esperado, o a una progresiva descomposición política y moral.

 
  
Una razón fundamental de esas tendencias consiste en la destrucción de la historia. La izquierda y los separatismos, que después de Franco  aspiraban a la ruptura, tuvieron que resignarse a una reforma cuyo concepto fundador era la legitimidad del franquismo –de él vino realmente la democracia--, y no la del Frente Popular. Pero a continuación la derecha renunció a sus orígenes y dejó a la izquierda llevar a cabo una labor de zapa contra aquella legitimidad, labor culminada en la Ley  (destructora) de la memoria histórica, que, al falsear el pasado y pretender deslegitimar al franquismo, deslegitima implícitamente la democracia y la monarquía.

  
Manuel Machado escribió durante la guerra civil un soneto advirtiendo contra quienes pretenden anular la historia y crear de pronto un mundo nuevo, como los revolucionarios de entonces. Hoy, curiosamente, es la derecha quien no quiere saber del pasado, mientras la izquierda, más modestamente, se remite a él, falsificándolo. Las dos posturas provocan inestabilidad política, cultural e ideológica. Y hacen rentables las demagogias violentas.   

    

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****Es obvio que un avión no puede empotrarse  en un edificio “de acero”. Todos hemos visto cómo los aviones lo hacían con las torres gemelas, y decenas de miles o cientos de miles de neoyorkinos lo vieron también en vivo. Pero como sabemos que ello “es imposible”, tiene que haber sido un montaje televisivo,  ilusión óptica o algo así, preparado por Oscuras Fuerzas Políticas con vaya usted a saber qué objetivos (aunque muy presumiblemente estratégicos y petrolíferos y para matar a millones de personas inocentes en Irak y Afganistán --todos sabemos que estas masacres les encantan a las Fuerzas Oscuras) 

 

Es obvio que aun si se diese el milagro increíble de que los aviones se empotrasen en las torres en lugar de estamparse en ellas como el “sentido común” ordena, las  torres no pueden caer como lo hacen, por lo tanto tienen que haber sido destruidas mediante voladuras controladas, presumiblemente por el hermano de Bush. No se notan ruido ni resplandor de explosiones porque se utilizaron explosivos de última generación, silenciosos y antidestellos, inventados ex profeso para este atentado.

 

Es obvio que en el caso del tercer edificio derrumbado los verdaderos autores del atentado se olvidaron (un fallo lo tiene cualquiera) de preparar otro avión, dejando al descubierto todo el pastel.

 

Es obvio que no existen musulmanes capaces de aprender a pilotar aviones lo indispensable para estrellarlos contra un edificio, como también es sabido que los atentados suicidas son una leyenda inventada por la CIA o por los sionistas para justificar sus oscuros designios. Por lo tanto los aviones, en caso de existir y no tratarse de espejismos manipulados,  no pudieron ser pilotados por suicidas islámicos.

 

Es obvio que no existe Al Qaida ni el terrorismo islámico, ni hay la menor amenaza por parte del islam sobre occidente. Por lo tanto los atentados del 11-s no pueden proceder de ellos, sino del gobierno useño y de  las Oscuras Fuerzas que Gobiernan el Mundo y que buscan, entre otras cosas, enfrentarnos con los pacíficos islamistas.

 

Es obvio que, con tales imposibilidades,  simplemente no pueden existir restos de los supuestos aviones, ni puede saberse nada de los supuestos pasajeros, ni pueden quedar restos relevantes en las ruinas de las torres gemelas. Nada, en fin, que demuestre lo que todos hemos creído ver debido a una manipulación óptica inducida por extrañas fuerzas, identificables probablemente con el imperialismo yanki, la masonería o el sionismo, si es que las tres no son una y la misma cosa bajo disfraces diferentes, para despistar. Es obvio también que la prensa, en su mayoría, está implicada en el complot, y por eso no informa a la población de las pruebas del siniestro montaje. ¡Si hasta es posible que el propio derrumbe de las torres sea otro montaje televisivo-periodístico para justificar invasiones, matanzas  y cosas por el estilo! Pueden haber hecho invisibles las torres gemelas y sin embargo seguir ellas ahí. ¡Con la técnica que tiene esa gente, solo los muy ingenuos podrían asombrarse de tal cosa!

  
Con esto se acaba, por mi parte, la discusión del asunto.

 

 

****Otro modelo de conspiranoia: decir que la prensa franquista apoyaba a la ETA es solo una manifestación muy cultivada de majadería. Quienes la apoyaban eran los órganos de prensa antifranquistas, que proliferaron en los últimos años de aquel régimen. Pero sosteniendo lo primero puede darse crédito a la gansada de que la ETA es "en realidad" una creación de los "servicios secretos" o cosa así, y pasar por "enterado" frente a los que solo ven "lo que nos quieren hacer ver". "Enterados" así abundan mucho, y la majadería es mucho más incansable que la maldad.

****http://blogs.periodistadigital.com/bokabulario.php/2010/05/27/cuando-gregorio-maranon-defendio-el-alza

La reforma de Fraga (y III) / La gran conspiración

27 de Mayo de 2010 - 07:19:32 - Pío Moa - 175 comentarios

 

 

 Tras la jornada del 1 de mayo (de 1976), buena para el gobierno, Fraga consignará: “El orden público ya estaba dominado; los proyectos más urgentes estaban redactados y lanzados (…) Había llegado la hora de quitarme el tricornio y los manguitos para intentar desde aquella base rematar la jugada política. (…) La ofensiva marxista fracasó completamente. Quedó claro que no se podría forzar la mano del Gobierno para crear una situación de poder desde la calle (…) Habían sido cuatro meses de trabajo titánico, de problemas sin fin, de muchísimo desgaste; mas lo peor quedaba atrás, para España y sus gentes”.

  
Felipe González, que había rehusado hasta entonces entrevistarse con Fraga, cenó por fin con él, en el lujoso chalé de la familia de Miguel Boyer,  convencido de que no había otra solución. De esa cena se dieron versiones diversas. Según Fraga, “se ha dicho que yo le dije a Felipe González que primero yo y luego él; al contrario, le dije que mi éxito consistiría en crear un sistema político en el cual él pudiera llegar a ser presidente del Gobierno, “tal vez dentro de unos cinco años”. De hecho tardó seis, y el cálculo no era malo ni mal intencionado. No hubo tensión cuando, a fuerza de repetir que yo representaba a los capitalistas, le hice notar que yo nunca llegaría a tener una casa como la del compañero que nos invitaba a cenar (…) Solo hubo un momento en que las voces se elevaron, sin exceso, cuando yo declaré que uno de los puntos intangibles de mi propuesta era la forma monárquica del Estado”. Según González, las propuestas fueron “completamente antagónicas; la postura de Fraga era o lo tomas o lo dejas. Así no se puede dialogar”.  Pero ¿cabría el diálogo desde posturas supuestamente antagónicas?.


    
González insistía en su rupturismo y Fraga en una reforma, considerando que el sistema vigente había perdido el consenso preciso para encauzar el proceso político, por lo que debía implantarse el principio de legitimidad democrática, con reconocimiento de las fuerzas políticas moderadas y exclusión de los grupos terroristas, comunistas o separatistas: “Una Cámara elegida por sufragio universal, quedando las antiguas Cortes como una especie de Senado. Era una fórmula sencilla y práctica, que evitaba las interminables discusiones sobre la reforma constitucional: una fórmula a la inglesa, de constitución flexible, que permitía ir haciendo las reformas a un ritmo razonable”.  “Todo ello debía hacerse desde la evolución y la reforma, sin rupturas ni traumas; como también era imposible realizarse sin un amplio proceso de consulta y diálogo con fuerzas sociales, grupos políticos y hasta personas”.

   
La reforma debía ser “gradual y minimalista”. Habría una cámara elegida por sufragio universal, siguiendo hasta cierto punto el “tercio familiar” del franquismo, con solo 300 diputados, y una segunda cámara o Senado, poder moderador, igual en poderes, formada en principio, “en todo o en parte, con modificaciones o sin ellas”, por procuradores de las Cortes franquistas, sindicales,  representantes de organismos, miembros del gobierno, otros elegidos por provincias y  permanentes designados por el rey (continuación de “los 40 de Ayete”, nombrados por el Caudillo).  Habría además un Tribunal de Garantías Constitucionales, como en la república,  y el jefe del gobierno lo sería también del Movimiento. Al discutirse, el proyecto sufrió modificaciones como eliminar el cargo de  secretario general del Movimiento o ampliar el Congreso, y una progresiva eliminación de los aspectos opuestos a la democracia, como el intento de armonizar las elecciones “orgánicas” con las demoliberales, que recordaban  el dicho: “un camello es un caballo diseñado por una comisión”. Otro asunto espinoso era la legalización del PCE. Fraga aceptaba que no habría otro remedio, pero quería posponerla para después de las primeras elecciones. 

  
No fue la de Fraga la única propuesta. Garrigues ideó una reforma sobre unas bases de revisión constitucional autorizando al rey para promulgar un texto definitivo,  de modo que el gobierno quedara libre de agobios y de plazos. Las bases, concretas pero genéricas,  proponían la soberanía nacional, monarquía constitucional y hereditaria,  derechos humanos, dos cámaras –incluyendo un Senado con representación de corporaciones y personas individuales--,  reforma sindical  y autonomías regionales. El texto lo aprobarían las Cortes, descartando una reforma por decreto ley,  y pasaría a referéndum antes del 15 de julio. Garrigues consideraba su plan  conforme con las Leyes Fundamentales vigentes, pero fue desechado en abril. Su mayor opositor, Suárez, confió a Torcuato, en plan intimidatorio: “Quiere la ruptura,  no la reforma. Llamaré mañana a Antonio Garrigues para asustarle, es un cobardica”.

 
  
Pero no sería Fraga quien recogiera el fruto de su trabajo, su reforma sería sustituida por otra parecida, y él por otros políticos. Sus dificultades no venían de una oposición ya en buena medida doblegada, sino de latitudes distintas. A juicio de Fraga, “Sobraban ambiciones, intereses personales y deseos de protagonismo; escaseaban los análisis realistas, las ideas claras y las situaciones de capacidad para actuar como interlocutores válidos”.  Además, su personalidad armonizaba muy poco con la del rey. 

 
  
Así, el malogro del plan de Fraga –y con él de Arias--  se coció en el círculo más íntimo de Juan Carlos, es decir, en el de Torcuato y Adolfo Suárez. Este, secretario general del Movimiento, oficiaba de celoso defensor de los principios y hombres más continuistas, obstaculizando el proceso reformista. Es difícil decir si lo hacía  por convicción política o por mera táctica para desgastar a Arias y a Fraga. De hecho, Suárez seguía la batuta de Torcuato, que deseaba dirigir él la reforma, por lo que su obstruccionismo debió de responder más a táctica que a principios.

 
  
La primera victoria de Suárez consistió en hacer que los proyectos fueran estudiados en una comisión mixta entre el Gobierno y el Consejo Nacional del Movimiento, con lo cual las deliberaciones se complicaban y retrasaban. Mientras, en las Cortes, Torcuato preparaba el terreno nombrando presidentes de comisiones afectos y formando grupos parlamentarios que le permitían manejar a los procuradores mejor que si hubiera de tratarlos en bloque. Como medida clave, instituyó un “procedimiento de urgencia”, que permitía dictaminar un proyecto de ley en la comisión –cuya composición decidía el propio Torcuato--, en lugar de en el pleno de las Cortes. Así, aunque el pleno resolvía al final, los proyectos tenían ya mucho terreno adelantado. Sorprendentemente, casi nadie rechazó una decisión que tenía algo de golpe parlamentario.

   
El monarca estaba, sin duda, tras el plan de desgaste del gobierno. Desde pronto, probablemente desde febrero, él y Torcuato habían optado por Suárez “que entendía bien a Juan Carlos”, como sucesor de Arias. Torcuato halagó a Areilza para hacerle creer que el puesto recaería en él, y Areilza parece haber tragado el anzuelo, por lo que consignaba en su diario el 15 de abril: “Visito a Torcuato Fernández Miranda en su casa. Entramos a fondo en la cuestión. El gobierno navega a la deriva (…) Carlos Arias no puede seguir. Llevaría rápidamente a la Monarquía a un callejón sin salida (…) Arias cree que Torcuato le está jugando por debajo para ocupar su puesto (…) Otro problema es Fraga. Me teme y tiene celos de mí, según dice Torcuato. De mi persona. Cree que soy el rival más peligroso. Le gustaría deshacerse de ese peligro pronto. No se fía de nadie sino de sí mismo en un egocentrismo exaltado (…) Torcuato  piensa que el rey ha de decidirse  cuanto antes (…) Eliminado ese peligro, hay que sustituir a la persona. Y proceder luego a establecer un programa de verdad”.  Luego, Areilza  hablará con el rey: “Está convencido de que no hay solución con Carlos Arias al frente del gabinete”.

 
  
Y pocos días después, el 19, la revista progresista  useña Newsweek publicaba un reportaje del periodista Arnaud de Borchgrave, tras una entrevista con Juan Carlos, donde este afirmaba estar muy preocupado por la resistencia de la derecha al cambio, calificaba la gestión de Arias como “desastre sin paliativos” y  hablaba de conflicto frontal entre Arias y Torcuato. También afirmaba no oponerse a la legalización del PCE “una vez España haya construido una estructura democrática fuerte”. No hacía justicia al esfuerzo del gobierno por domeñar la ofensiva de la oposición en el primer trimestre, y exageraba el choque entre Torcuato y Arias. Areilza  reflejaba en su diario un esperanzado entusiasmo por el artículo de Newsweek, y al recibir un premio en Barcelona, el 20 de abril, declaraba: “¿Quién podría, sin faltar gravemente a la verdad objetiva, desconocer que la Monarquía, en cuatro meses solamente de vigencia, ha hecho posible ese camino [a la democracia]  que hace algunos años hubiera parecido inimaginable? El Rey con su Mensaje, con sus palabras, con su presencia, es el motor del cambio (…) El pueblo intuye y adivina  que en él se polariza la inteligente voluntad de que España mire y marche hacia delante”. Al parecer, el gobierno Arias, del que él formaba parte, no había hecho nada digno de mención.

  
Arias estaba furioso, pero se creía demasiado fuerte para dimitir. Torcuato describió así una visita del presidente unos días después: “Está sobresaliente, pagado de sí, hace de gran señor aunque no pasa de cursi. Es la astucia y la incoherencia.  Habla y habla, saltando de un tema a otro (…)  Está contra todos, desconfía de todos sin decirlo, pero hablando mal de todos (…) Está como muy pagado de sí y de que es insustituible (…) Tiene prisa y no la tiene (…) Que hay que celebrar el referéndum en octubre. Habla como si estuviera drogado”. Arias creía que el rey hablaba a sus espaldas con los ministros y que enredaba y obstaculizaba sus planes, en vez de ayudarle. Pero estaba sentenciado, aunque Juan Carlos vacilaba en destituirle. Comúnmente se pensaba que el sucesor solo podía ser Areilza  o Fraga, acaso Silva Muñoz.


  
Casi ninguno de los colaboradores de Arias ha hablado bien de él. No pertenecía propiamente a ninguna familia del régimen  y se ganaba la inquina de los ultras y de los contrarios, carecía de autoridad y de ideas, y aceptaba la reforma, pero con reticencias. Él mismo comprobaba que la continuidad franquista estaba cerrada, empezando porque sus familias rehusaban integrarse en el Movimiento (en realidad nunca lo habían estado orgánicamente, salvo la Falange), por lo que este no tenía otra opción que disgregarse o reagruparse como un partido más, para encarar las nuevas circunstancias. Lo último parecía una opción prometedora, dada  la amplitud de la opinión social más o menos profranquista, pero, como observaría Fraga a una propuesta en tal sentido, “El  franquismo se hizo con materiales muy diversos, que, al no realizarse a tiempo las reformas necesarias, ahora van a ir a parar a diferentes estructuras políticas”. De hecho, buena parte de la base social del franquismo pasaría  pronto al PSOE, debido a ciertas afinidades populistas entre ambos.

   
Conforme llegaba el verano, el rey se impacientaba. Consciente de su  escasa popularidad de inicio, venía realizando numerosos viajes por el país para acercarse al pueblo, y lo hizo con gran éxito. Entre el 31 de mayo y el 6 de junio también viajó a América, comenzando por la República Dominicana,  que le acogió fervorosamente; pero lo más decisivo fue su discurso  en Washington ante el Congreso useño. Fue un discurso muy  significativo, aun si genérico:  “La monarquía hará que, bajo los principios de la democracia, se mantengan en España la paz social y la estabilidad política, a la vez que  se asegure el acceso ordenado al poder de las distintas alternativas de gobierno”. Fue muy ovacionado. El respaldo useño a la reforma quedó muy de relieve, aunque venía de atrás. Ya en diciembre, Areilza comentaba de Kissinger: “Sigue con gran atención el desarrollo de la crisis política española. Estados Unidos desean la democratización del sistema pero fieles a su pragmatismo, sin demasiado afán, exigencias ni prisas. Desean sobre todo que no vayamos por el camino de Portugal”. Y en enero le aconsejaba el político useño: “No hagan caso a las exigencias de los europeos más que en aquello que realmente les convenga a ustedes (…) En Europa no funciona bien la democracia parlamentaria y hay que ponerle remedio para que se salve, al menos, la libertad. En Francia hay peligro de comunismo. En Italia, más que peligro. No caigan en la mitomanía de los profesores dogmáticos que lo quieren ensayar todo. Hagan cambios y reformas y den libertades.  Pero el calendario lo fijan ustedes. Y mantengan la fortaleza y autoridad del Estado por encima de todo. El ejemplo portugués supongo que ha de servirles. ¡Vayan despacio!”. El mismo Giscard, temeroso de una desestabilización del flanco suroeste europeo,  aconsejado proceder con tiento.

 
   
Desde la visita del monarca a Usa, el proceso político cobró otro ritmo, y el 1 de julio el rey, venciendo sus vacilaciones, pidió a Arias la dimisión, que este presentó de inmediato. Arias recelaba de la mayor parte de sus ministros, en especial de Areilza y Fraga,  pues pensaba que intrigaban para sustituirle. Realmente, su destitución era inevitable porque no podía funcionar un gobierno cuyo presidente mostraba hostilidad al rey y desconfianza de casi todos los ministros, no sin razones en muchos casos. En agradecimiento por los servicios prestados, Arias recibió el marquesado de Arias Navarro con categoría de Grande de España, título que nunca utilizó.

 
  
Pareció la gran ocasión de Fraga o de Areilza, convencidos ambos, como la mayoría de la gente,  de que la sucesión en la jefatura del gobierno correspondía a uno de ellos. De ahí su cruda decepción cuando fue nombrado Adolfo Suárez,  el secretario general del Movimiento que había procurado entorpecer la reforma desde posiciones continuistas. Tanto Areilza como Fraga --y muchos otros-- tenían a Suárez por un político de segundo o tercer orden, y no estaban dispuestos a servir a sus órdenes. Fraga explica: “No tenía confianza alguna en Adolfo Suárez ni en su capacidad de dirección (…) El Rey me llamó  por teléfono a casa; le manifesté la imposibilidad de continuar (…) Mi mujer, que escuchó la conversación, estimó que estuve “demasiado tajante”. Hay ocasiones en la vida en que no puede uno dejar de serlo”. Él había hecho el trabajo duro y desbrozado el camino de la transición, para encontrarse con que otros lo aprovechaban,  además con una dirección incierta. Areilza no expone en su diario su propia reacción, pero, según Fraga,  “se negó a aceptar la situación, considerando la extraña actitud de Suárez en los meses pasados. Intentó lo imposible, que el Rey volviera sobre su decisión; que le escribiéramos una carta colectiva; que se dificultara la creación del nuevo Gobierno. A todo me negué con la misma firmeza que lo había hecho a la sugestión del Rey de continuar en el Gobierno”.

  
El sentimiento muy mayoritario en el país fue de decepción. Ricardo de la Cierva lo resumió en un célebre artículo considerando la decisión regia un “inmenso error”. Y así terminaba una primera etapa del reformismo.

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 La gran conspiración

Los conspiranoicos parten de un sano principio: no dar por buenas sin crítica las versiones más comunes, oficiales o no. Pero la crítica debe atenerse a los datos reales y limitar la especulación al mínimo. Ellos hacen al revés.  Son muy especulativos, muy deductivos y poco inductivos. Parten de un principio que suponen inamovible, y a partir de ahí van encajando los datos a capón… Dentro de la conspiranoia, esta podría ser la realidad tras las apariencias:

 

Bush.- Tenemos que invadir Afganistán, tío.


Hermano de Bush.- ¿Y por qué ahora?


Bush.- Mira, me están tocando los cojones esos talibanes por ahí, rompiendo los budas y prohibiendo las faldas cortas a las mujeres y esas cosas, ¿entiendes?


Hermano.-  Pero eso es muy peligroso, recuerda que los rusos tuvieron que irse de allí de mala manera.


Bush.- ¡Bah! Eso fue porque nosotros ayudamos a los rebeldes afganos. Pero ahora nadie los ayudará, por lo menos nadie con un poco de fuerza. “Podemos hacerlo”, como dirá Obama dentro de unos años cuando le llegue el turno de presidir el país, según han decidido los Grandes Amos Ocultos. Y si podemos, lo haremos, qué carallo. Luego iremos a por Irak


Hermano.- ¿Pero por qué?


Bush.- ¿Y por qué no? Estoy hasta las narices de Sadam. Además Irak tiene petróleo, que nos vendrá muy bien.


Hermano.- ¡Cagontal, también tiene petróleo Arabia, y no por eso la invadimos! Nos vende el petróleo y ya está. Con levantar las sanciones a Irak, Sadam  nos lo vendería tan a gusto como Arabia.


Bush.- Sí, pero si nos quedamos con el petróleo irakí directamente, pues mejor.


Hermano.- Oye, pero Afganistán no tiene petróleo


Bush.- ¿Y tú cómo lo sabes? ¿Acaso has explorado el país? ¡Seguro que hay petróleo allí, hombre, cómo no va a haberlo! Además, tiene opio por un tubo. Con el opio embrutecemos a la gente  para que no piense, que la mayoría de la gente solo sabe pensar chorradas, así que no se pierde nada. Y de paso nos forramos, no vaya a venir una crisis y nos fastidie. Siempre será una ayuda, por lo menos. Y es un país muy estratégico, según me han dicho.


Hermano.- ¿Y por qué es estratégico?


Bush.- No sé… pero parece ser que  está por ahí, en el centro de Asia, más o menos. Una vez lo ocupemos, desde él podremos atacar a Pakistán, a Irán, a La India, a China, a Rusia… A quien nos dé la gana. Fíjate si es estratégico o no.


Hermano.- ¡Pero, maldita sea, no podemos ir por ahí invadiendo países así como así, solo  porque nos da la gana!


Bush.- Realmente parece mentira que seas hermano mío. ¡No entiendes nada!  De esta manera desviamos las tensiones internas del país: las guerras sirven para eso…


Hermano.- ¿Qué tensiones internas?


Bush.- ¡Y yo qué sé! Siempre hay tensiones internas, hombre, no me calientes la  mollera con tanta pregunta. Además, no iremos invadiendo porque sí: hay mucho tonto por ahí que no comprende la importancia de nuestros intereses estratégicos y económicos,  así que, para disimular, inventaremos  un motivo muy poderoso, muy claro. Haremos que la agresión parta de ellos, para que parezca que nosotros nos defendemos, ¿vas cogiéndolo?


Hermano.- No entiendo nada.


Bush.- Mira, te lo voy a explicar con más detalle: vamos a destruir las torres gemelas y el tercer edificio ese, a su lado, atacaremos al Pentágono y atribuiremos todo eso a los talibanes, ya sabes, nos inventamos Al Qaida y todo lo demás… Todo es cosa de echarle imaginación.


Hermano.- ¡Por todos los...! ¿Y cómo se hará eso?


Bush.- Todo está previsto: mandaremos un misil contra el Pentágono, cablearemos los edificios disponiendo cargas de demolición en todos ellos, y, para que la gente no sospeche,  lanzaremos contra las torres gemelas dos aviones, para que estallen y den la impresión de que las torres se caen por culpa de ellos. Diremos que los aviones los secuestraron los de Al Qaida, y diremos también que el misil contra el Pentágono era un avión. Serán todos aviones de carga  no tripulados, para que no haya víctimas.   

 
Hermano.- ¡Pe.. pe...pero...! ¿No te das cuenta de que habrá miles de víctimas?


Bush.- Sí, claro, eso es necesario porque, si no, nadie se creería el motivo que demos para invadir Afganistán.  Pero en cambio no vas a conseguir aquí ningún voluntario para suicidarse con los aviones. El nervio de los norteamericanos está muy reblandecido, desgraciadamente, no quieren sacrificarse por su patria.


Hermano.- Pero has hablado de dos aviones y un misil, y dices que hay que acabar con un tercer edificio en Nueva York…


Bush.- Sí, es un pequeño detalle. Pero solo disponemos de esos dos aviones, así que habrá que arreglarse con ellos. Nadie va a reparar en el tercer edificio, porque es mucho más bajito y nadie se dará cuenta, y si alguien dice algo, pues decimos que le cayeron pedazos de las torres encima y se acabó. Todo está cuidadosamente planeado.


Hermano.- ¿Y por qué tienen que ser tres edificios? ¿No basta con las torres gemelas?


Bush.- Es que tres es un número más bonito, más redondo, ¿comprendes? Las cosas hay que hacerlas a lo grande, si no, no salen.


Hermano.- ¿Y ya has consultado con los Grandes Amos Ocultos para todo eso?


Bush.- ¡Cómo, si he consultado! ¡Ellos son los que me lo han ordenado! Por cierto, tú tienes que ser quien se encargue del cableado y las demoliciones, date cuenta de que el asunto debe quedar entre muy pocos,  porque si mucha gente se entera y la cosa trasciende, todo el plan se puede venir abajo. Siempre habrá listillos que sospechen, pero como controlamos a la mayoría de la prensa, los jueces y los policías, poco van a tener que hacer.


Hermano.- Bueno, si lo mandan los Grandes Amos… Pero te confieso que no me gusta nada todo esto.


Bush.- Tú no te preocupes. Ellos saben lo que se hacen.

 

 Reconocerán ustedes que si la cosa no fue así, tuvo que ser muy parecida.

La reforma de Fraga (II)

26 de Mayo de 2010 - 08:45:24 - Pío Moa - 106 comentarios

   

La oposición, aunque débil, no podía ser desdeñada, pues se organizaba y crecía con rapidez en un clima de amplias libertades de hecho. Y estaba dispuesta a aprovechar al máximo la incierta situación, beneficiada además por la crisis económica, todavía no muy fuerte, pero que se hacía notar: “España empieza a agitarse –observa Fraga--; por la prensa; por lo laboral (el primer trimestre será terrible); por los temas regionales (manifestaciones en Cataluña); por todas partes”. Para avanzar a la ruptura, la oposición  precisaba desbordar al gobierno y desmoralizar y dividir a las familias franquistas, mostrando fuerza  de masas en la calle hasta producir en algún momento un vuelco político. Por ello el ministerio elegido por Fraga se demostraría enseguida el decisivo ante la oleada de conflictos de orden público, en parte desatados por la oposición y en parte espontáneos. Una prueba de fuerza, apenas empezado el nuevo año, fue la huelga del metro de Madrid, que afectaba a todos los sectores productivos, seguida por la paralización de los taxis y de Correos. Fraga ganó el pulso militarizando el Metro y Correos, pero fue solo el comienzo de una oleada de paros nunca vista, por todas las zonas industriales del país, que eran muchas.  Se declaraban “jornadas de lucha”  por reivindicaciones laborales, a las que se añadían las consignas de “Amnistía y libertad”. En el primer trimestre las horas de trabajo perdidas, 50 millones, triplicaron las de todo el año anterior, algo absolutamente sin precedentes. Ello profundizaba la crisis económica y causaba pérdidas o la ruina a muchas empresas, dando pie, en círculo vicioso, a nuevas protestas, cuya responsabilidad se hacía recaer sobre el gobierno.

  
El 1 de febrero, una nutrida manifestación en Barcelona añadió a la consigna “Libertad y  amnistía” la petición de “Estatuto de autonomía”.  El rey hizo un inteligente movimiento al viajar a Cataluña, donde visitó también la zona obrera del Bajo Llobregat, recién concluida una masiva y enconada huelga. Ante las fuerzas políticas de Barcelona habló en español común y en catalán, prometiendo atención a las reivindicaciones regionales. Ganó así una extraordinaria popularidad.   

   
Las tensiones y conflictos abocaron a una sangrienta jornada en Vitoria. Grupos extremistas (uno de los líderes era un ex jesuita) pedían aumento de sueldo de casi el 30% y  semana de 42 horas, e intentaban imponer una huelga general mediante piquetes. La consiguieron el 3 de marzo, acompañándola con de barricadas que bloquearon los accesos a la ciudad. Por la tarde se convocó una asamblea celebrada --como de costumbre-- en una iglesia, que no podía contener a todos los asistentes. Los policías, solo 190, se vieron desbordados y lanzaron botes de humo a través de los cristales del templo. La gente salió empavorecida y la masa que permanecía en el exterior empujó hacia los policías, que, ante la avalancha, dispararon e hirieron a diez personas, de las que cinco murieron. A continuación, la ciudad fue tomada por una multitud enfurecida que alzó barricadas y realizó todo tipo de destrozos. Una comisaría fue atacada con cócteles molotov, y un policía quedó ciego. Fraga se hallaba en Alemania, supliéndole Suárez en Gobernación. El día 6, Fraga volvió de Alemania y visitó a los heridos, siendo recibido con hostilidad. Hubo protestas en muchas otras ciudades, y el día  8 huelga general en las Vascongadas, con masivas manifestaciones y un muerto. Pero desde entonces la conflictividad refluyó de modo considerable en todo el país. 

  
Los sucesos de Vitoria tuvieron la mayor trascendencia política. Parte de la opinión pública  y de los franquistas vio en aquella semiinsurrección una estrategia y un probable desenlace revolucionario de las reformas. El gobierno, alarmado, especuló con declarar el  estado de excepción, pero Suárez, razonablemente, se opuso. Fraga mantuvo el día 8 una reunión, que califica de “importantísima” y muy satisfactoria, con los ministros militares, deseosos de saber el alcance concreto de las reformas y tener garantía de que las mismas se aplicarían evitando el caos y la desmembración del país.

   
También la Junta y la Plataforma sacaron lecciones de Vitoria. Percibieron que la agitación podía írseles de las manos, causar reacciones incontrolables del poder y  privarles de apoyo en la CEE, poco deseosa de una situación a la portuguesa en España. Así, procuraron frenar los desórdenes, y la oposición más extremista no logró repetir acciones como las de Vitoria. Además, el gobierno tenía la llave de la legalización de los partidos, con la que jugaba para templar ímpetus. El PSOE temía que socialistas rivales como los Tierno Galván o Llopis, recibieran los favores oficiales y, aunque exteriormente pedía la legalización del PCE, no hacía ascos a su aplazamiento, que le eliminaría un rival. Surgió entonces una aproximación entre el sindicato franquista y la UGT, en perjuicio de CCOO y algo más tarde Fraga permitía al sindicato socialista celebrar legalmente un Congreso. El PSOE y su UGT seguían siendo insignificantes al lado del PCE y CCOO, pero estos se encontraban en difícil postura: los socialistas, si eran legalizados antes, podían  ganar mucho terreno y los comunistas perder su ocasión; pero si, en réplica a tal favoritismo, el PCE endurecía su acción,  perdería la imagen de moderación que le convenía ofrecer. Juan Carlos creyó oportuno alentar la moderación comunista, y ese mismo y decisivo mes de marzo, de nuevo a espaldas del gobierno, envió a Prado a Bucarest, a fin transmitir al dictador Ceaucescu un recado para Carrillo: no debía exaltarse,  porque el rey pensaba legalizar su partido más pronto que tarde.

 
  
Aún con las cautelas obligadas por las circunstancias, la oposición exhibió ciertos rasgos intranquilizadores el 20 de marzo, cuando Alexandr  Solzhenitsin comparó en TVE al régimen español con la URSS: destacó el carácter infinitamente más sanguinario y opresivo de la segunda, donde faltaban libertades básicas comunes en España: viajar  y vivir sin trabas dentro y fuera del país, leer prensa extranjera, fotocopiar documentos, hacer huelgas toleradas, etc.:“Si nosotros gozásemos de la libertad que ustedes disfrutan aquí, nos quedaríamos boquiabiertos”. Sus palabras desataron un vendaval de improperios, y no solo desde la oposición comunista: “paranoico”, “mentiroso”, “cómico de pueblo”, “está contra toda Europa”, “pájaro de mal agüero”, “chorizo”, “desvergonzado”, “bandido”, “hipócrita”, “multimillonario a costa de los sufrimientos de sus compatriotas”… El intelectual progresista Juan Benet lanzó en Cuadernos para el dialogo una diatriba criticando que a Solzhenitsin  le hubieran dejado salir del campo de concentración, y al coro se unieron desde la comunista Montserrat Roig, a políticos  e intelectuales de la derecha antifranquista, como Manuel Jiménez de Parga o Camilo José Cela. La reacción, realmente rabiosa, revelaba algo que solía ocultarse: la mitificación de la URSS -- incluido su GULAG, por nadie ignorado—, el carácter agresivamente antidemocrático de gran parte de la oposición, y el uso que esta podría dar a las libertades que por otra parte reclamaba. Cabe imaginar la ruptura pretendida.   

  
Y el día 26,  la Junta y la Plataforma unificaban su acción como Coordinación Democrática (Platajunta, se la llamó popularmente), para hacerla más efectiva, por un lado, y más controlada por otro. Superficialmente podría pensarse en un nuevo Pacto de San Sebastián como el que unió en 1930 a la oposición republicana, también rupturista, para acabar con la monarquía. Pero no había tal: ahora las fuerzas armadas permanecían inconmovibles al lado del gobierno, y las instituciones no daban señales importantes de descomposición, pese a las agitaciones y la presión de gran parte de la prensa.

   
 
Así, la necesidad de controlar la agitación por parte de la Platajunta debilitaba el rupturismo, y empezó a hablarse de “ruptura pactada”, en expresión contradictoria. No por ello se abandonaba la ruptura,  como probó el XXX Congreso de la UGT, celebrado en Madrid con abundantes delegaciones extranjeras: se cantó La Internacional  entre puños en alto, y la consigna “España, mañana, será republicana”. El gobierno fue  tachado de continuador del  franquismo, del que nada cabía esperar, aunque permitía aquel congreso. Se invocó un marxismo elemental, la lucha de clases, el enlace entre las reivindicaciones económicas y el plan de eliminar el capitalismo y el estado burgués a su servicio. Los trabajadores debían educarse en las tesis marxistas y unirse en un solo sindicato “de clase”. Etc. El congreso representaba a no más de 7.000 afiliados, cifra probablemente hinchada, un cuarto de ellos en las Vascongadas. Los sectores conservadores del franquismo vieron en todo ello la prueba de que los socialistas no habían cambiado desde la república; pero, según una opinión más general, se trataba de retórica insincera, para arrebatar clientela a los comunistas.

   
De todas formas, el asunto causaba preocupación. Para el 1 de mayo, las oposiciones convocaron a masivas demostraciones de fuerza, en un nuevo pulso al gobierno. Fraga organizó un despliegue policial extraordinario, y la convocatoria fracasó en todas las ciudades, limitándose a “saltos” y cortes momentáneos del tráfico por parte de grupos reducidos, sin verdadera respuesta popular. Fue una nueva y clara victoria del gobierno, y el fin de la etapa de los movimientos desestabilizadores.  

 
 
Aun así, el 9 de mayo tuvo lugar otro tipo de encuentro violento, en la concentración carlista anual de Montejurra, entre los tradicionalistas partidarios del infante don Sixto y los socializantes o trotskizantes y pro separatistas seguidores de Carlos Hugo. Intervinieron algunos provocadores extranjeros de extrema derecha, y el enfrentamiento se saldó con la muerte por bala de dos izquierdistas, uno de ellos del Movimiento Comunista. El suceso no era más grave, incluso menos, que otros de la época, y afectaba a un partido carlista  muy debilitado, pero recibió una cobertura de prensa intensísima, orientada a desprestigiar al gobierno.


     
La Platajunta tenía otro problema: los golpes terroristas de la oposición radical, que aspiraba a una completa ruptura revolucionaria y no pedía legalización alguna. Hasta entonces, sus crímenes habían sido defendidos por el resto de la oposición y de la prensa progresista, que creía poder utilizarlos políticamente, y mucha gente de derechas entendía a los terroristas y el resto de los antifranquistas como partes de un mismo plan revolucionario. La oposición, en general, seguía explotando los atentados, al presentarlos como respuestas, tristes pero justificables, a la represión y la insuficiente libertad;  y  mantenía una simpatía de fondo hacia la ETA. Pero al mismo tiempo la Platajunta miraba los atentados con embarazo y ansiedad crecientes, por la incertidumbre que añadían a sus expectativas.

 
 
La ETA, a su vez, golpeaba porque creía que el régimen estaba hundiéndose, y  los asesinatos, por su repercusión, resultaban la táctica adecuada para provocar cuanto antes el naufragio.  Aunque seriamente tocada a finales de 1975, la ETA se recobró con rapidez  gracias al éxito publicitario que para ella supuso la tremenda campaña nacional e internacional de solidaridad con los terroristas fusilados en septiembre: numerosos jóvenes afluían a sus filas, y otra mucha gente simpatizaba con ella. El FRAP, en cambio, había salido demasiado malparado para aprovechar la circunstancia; pero iba a tomar pronto el relevo el PCE (r), que, tras fracasar en su intento de convertirse en partido de masas, adoptaría una táctica similar a la de la ETA, convirtiendo su “sección técnica” (dedicada a “expropiaciones” y acciones violentas) en los Grupos de Resistencia Antifascista Primero de Octubre, (GRAPO) reivindicando por primera vez la represalia de dicho día de 1975 por las últimas ejecuciones franquistas: golpeando sin tregua al régimen, en una situación de crisis, podría abrirse camino al socialismo.

 
 
La ETA asesinó en esos cinco primeros meses  de 1976 a once personas, entre ellas el industrial Ángel Berazadi, previamente secuestrado y a dos policías capturados en Francia y brutalmente torturados, a quienes cortaron los dedos. Según las instrucciones de uno de los teóricos de la ETA, Federico Krutwig, los policías, “entes infrahumanos” debían ser degollados y, siempre que fuera posible “eliminados por medio de la tortura”. “No se debe tener para ellos otro sentimiento que el que se posee frente a las plagas que hay que exterminar”. El caso de Berazadi provocó una tempestad en el gobierno, donde Fraga, llevado de su impulsividad, amenazó tratarlos como a enemigos de guerra, ya que ellos así se habían declarado; pocas respuestas habrían sido más absurdas



 
****Algunas brillantes cabezas han llegado a la conclusión de que todo lo malo que ocurre en el mundo  responde a la conspiración de unos cuantos "sabios" ocultos en las sombras, que manipulan a unos y a otros, a derechas y a izquierdas. Dada la increíble capacidad de análisis y la penetración de esos descubridores del mal, uno se pregunta por qué no se unen a esos "sabios", ya que al parecer no hay forma de resistir a tanto misterio, sabiduría y manipulación. Es más, llega uno a preguntarse si los que denuncian tales cosas no serán parte de tinglado de los "Grandes Sabios Manipuladores",  a quienes gusta divertirse jactándose de su poder, llevando a los demás a la histeria y  burlándose de su impotencia. Los límites de la especulación conspiranoica distan mucho de haberse alcanzado, y la imaginación descubre constantemente nuevos territorios vírgenes.

11-s y 11-m

25 de Mayo de 2010 - 07:35:02 - Pío Moa - 165 comentarios

 

El 11-s:  Existe un estado al que los islamistas han declarado la guerra como el Gran Satán: Usa. Y no porque represente el “imperialismo”, sino porque representa la democracia y el cristianismo, al menos desde el punto de vista musulmán. El instrumento preferido del ataque islamista han sido los atentados suicidas, un terrorismo mezclado con  fanatismo religioso. Sobre esta táctica han teorizado bastante (“guerras de cuarta generación”) y la han llevado a los hechos. La culminación, hasta ahora, han sido los atentados del 11-s. Hay, pues, una declaración de guerra, hostilidad abierta y permanente, los ataques han seguido la táctica conocida, hay precedentes de otros atentados contra las torres gemelas, consideradas símbolo del poder useño, y la visión inequívoca de los aviones estrellándose contra ellas. En tal contexto, atribuir los atentados a provocaciones del mismo gobierno useño suena altamente improbable,  retorcido e innecesario.


  
El 11-m pudo haber sido un caso similar: fueron detenidas y acusadas enseguida personas relacionadas con el islam,  se achacó la matanza a una  represalia por el protagonismo –solo político, no militar—de Aznar en el derrocamiento de Sadam, la izquierda simpatizante con los islámicos culpó al gobierno de Aznar, y cuando llegó al poder con su “alianza de civilizaciones”, se apresuró a recompensar a los terroristas retirando las tropas de Irak y aconsejando hacer lo mismo a otros países. Todo ello abunda en la tesis de un atentado islámico.
 
Pero casi todos los detenidos lo fueron arbitrariamente y hubieron de ser liberados (cuando pasó el efecto político del golpe sobre las elecciones); varios de los presuntos autores estaban controlados por la policía o eran directamente confidentes de esta, y esa pista nunca fue seguida por los jueces; no fueron los característicos atentados suicidas, y en cambio hubo suicidios posteriores no del todo convincentes ni acordes con la táctica islamista;  fueron destruidas la mayor parte de las pruebas y se intentó colar otras falsas; no sabemos aún qué explosivo se utilizó; según la sentencia, el atentado no tuvo que ver con la guerra de Irak, ni aparece un autor intelectual... Estas y otras extrañas anomalías hacen que la tesis del islamismo sea como mínimo dudosa, y empujan las sospechas  --de momento solo sospechas, pero fuertes—en otras direcciones.  Es decir, al revés que en el 11-s, no conocemos la motivación, ni la organización ni el instrumento del crimen, entre otras cosas. 

El problema se complica porque la tesis de que los asesinos pretendían volcar las elecciones es muy aventurada: el efecto psicológico de un golpe así es impredecible, y pudo igualmente haber sido el contrario. Sí es cierto, en cambio, que la oposición supo aprovechar electoralemente el terrible crimen, mintiendo sobre él, con una rapidez, agilidad y radicalismo en verdad sorprendentes 

   

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**** Blog Una forma de “discusión”, muy abundante en la izquierda y en la extrema derecha, consiste en achacar a alguien adscripciones políticas o de otro tipo no demostradas a base de indicios vagos y alusiones arbitrarias. Ahora tenemos aquí a uno que acusa de masones a Fraga y a Areilza y advierte con retorcimiento que si los masones están orgullosos de serlo, por qué habría que considerarlo un insulto. Si puede demostrar de modo fehaciente que son masones, hágalo, y si no, déjelo o bien dé las fuentes que vuelven el caso probable. Aún más grave e intolerable es apuntar a complicidades de una “plataforma” ligada a Fraga y Areilza en el asesinato de Carrero sin dar la mínima prueba de ello. Como en otros casos, hay numerosos blogs conspiranoicos, en los que cada cual puede acusar e inventar cuanto se le venga a  la cabeza. Pero en este no.

 

**Desde luego, el “Partido de la libertad individual” está muy lejos de mi modo de pensar. Si quieren la “libertad individual”, ¿para qué forman un partido, que inevitablemente condicionará a sus individuos? ¿Y acaso los adherentes a otros partidos dejan de ser individuos con su propia libertad? El lenguaje perverso termina por destruir el sentido

 



****Exhibición de fanatismo y tontería, divertida a su modo:
http://et-ee.facebook.com/group.php?v=wall&gid=40379927508. Hay otro, más a favor: http://www.facebook.com/group.php?gid=37681493590

 



****La masa es necia, dicen algunos: ¿y no lo son los “listos”  que  la manipulan? La necedad está igualmente repartida por todos los niveles de la sociedad. Pero  los necios de la capa más elevada resultan más peligrosos, porque son quienes arrastran a los demás.

 

 


****Parece que los judíos solo hubieran sido perseguidos por ser sionistas. Siempre fue al revés, y el sionismo  habría sido un modo de terminar con el llamado “problema judío”, siempre que la mayoría de los judíos la aceptasen.  De hecho, los nazis se interesaron en esa posible solución.

 

 


****Veo a unos mindundis pidiendo “Freedom of education for Spanish parents”.
Y tienen toda la razón: esos padres necesitan ser educados en libertad. Y,  a ser posible, en español. De momento se les ve algo pazguatos.

 


****
http://www.youtube.com/watch?v=spxbpEZlHS8

El fracaso de la reforma de Fraga (I)

24 de Mayo de 2010 - 08:13:54 - Pío Moa - 73 comentarios

 

   Las instituciones funcionaron con normalidad y dos días después del fallecimiento del Caudillo, Juan Carlos juró los principios del Movimiento ante las Cortes, por las que fue reconocido rey.  Tres días después, el 25 de noviembre, un amplio indulto puso en libertad a más de 5.500 presos. De ellos, 429 eran políticos, la mayoría preventivos a causa de la reciente oleada de terrorismo, dejando en prisión a poco más de otros 300.

  
El día 27 se produjo la exaltación oficial al trono con una misa del Espíritu Santo. Por contraste con el funeral de Franco, asistieron numerosos enviados extranjeros al más alto nivel. Aparte de Nelson Rockefeller, presente en ambos, estaban el presidente  de Alemania Federal Walter Scheel, el presidente francés Giscard d´Estaing, el duque de Edimburgo, los príncipes herederos de Marruecos, Bélgica y Luxemburgo, y otros árabes  y delegaciones distinguidas de muchos países. En las últimas semanas el rey había informado confidencialmente de sus intenciones democratizadoras en diversos medios internacionales, a fin de conseguir el máximo respaldo. Caso aparte fue el de Giscard d´Estaing, que aceptó ir a Madrid solo si se le daba un trato privilegiado, que recibió. Él deseaba condicionar  la política española -- uno de sus medios de presión había sido la protección a la ETA, que se esperaba fuese anulada, esperanza que resultaría vana—, y quería aparecer como protector o mentor de Juan Carlos. La misa fue oficiada por el cardenal Tarancón, de quien algunos temían alguna homilía retadora, que no se produjo. El cardenal pronunció una exhortación genérica en sentido democrático y aperturista (El teléfono de Tarancón y el de su secretario Martín Patino estaban intervenidos. Areilza contará cómo Arias  pasó la nota de una conversación del cardenal al todavía príncipe Juan Carlos, y este se rió: "Es bastante desagradable, y el comentario del joven [príncipe]  diciendo: "Tarancón se portará bien, porque lo tenemos muy agarrado"
.

  
La medida clave sería la constitución de un nuevo gobierno, que se tomó con bastante rapidez, aunque no sin dificultades. Juan Carlos encontró que había heredado los poderes de Franco, pero no tanto su autoridad, pues entre los sectores del régimen más recelosos ante cualquier cambio en profundidad y ante la oposición rupturista persistía la desconfianza las intenciones del rey, a quien consideraban inexperto. Este y sus asesores venían especulando desde hacía semanas sobre el jefe del nuevo gobierno. Habían pensado en algún experto en economía, como López Bravo o López de Letona, para que encarase el previsible empeoramiento de la crisis económica, terreno abonado para agitaciones desestabilizadoras por parte de la oposición. También se hablaba de Areilza y de Fraga, y muchos daban por seguro a Torcuato Fernández Miranda.  Pero Torcuato tenía pocas simpatías entre la clase política, y también Areilza, por su anterior oposición a Franco. El general Alfonso Armada, asesor del rey, insistió en mantener a Arias, por no dar impresión de un giro brusco y por calmar al bunker, descontento asimismo de Arias, pero que lo aceptaba como mal menor. Y así fue. Torcuato, el político más próximo al rey, con su conocida habilidad para la maniobra política, pasó a presidente del Consejo del Reino y de las Cortes –los dos cargos iban anejos--, pieza clave para legalizar la transición por reforma. Se aprovechó el término del mandato de Rodríguez de Valcárcel como presidente de las Cortes, pero aun así Torcuato encontró dificultades para ser nombrado.  

  
 
El 12 de diciembre se publicaron los nuevos nombramientos de ministros. Para contrarrestar una imagen excesiva de continuismo y ofrecer credibilidad al exterior, entraban varios pesos pesados del aperturismo, en particular José María de Areilza, Manuel Fraga y Antonio Garrigues. También Adolfo Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo, Rodolfo Martín Villa, más o menos próximos al rey, y otros de menor relieve.

  
Areilza había ostentado altos cargos en el franquismo, siendo también embajador muy eficiente del régimen en Argentina, Usa y Francia, por lo que tenía amplias relaciones y reconocimientos en el extranjero. Pasaba por tener vasta visión política, aunque no iba a demostrarla muy fehacientemente. Doce años antes, quizá pensando que el franquismo no podía durar mucho, había pasado a una oposición tolerada como consejero de Don Juan y en su labor no había dejado de contactar incluso con los comunistas. Su actitud hacia Europa occidental y Usa era un tanto oficiosa y hasta servil, tendencia que se extendería mucho tanto entre los reformistas como en la oposición. Todos se volverían “europeístas” en extremo. Areilza despreciaba a la clase política franquista y se acercaba al rupturismo más que Fraga. Antonio Garrigues Díaz-Cañabate, ministro de Justicia, había sido embajador de Franco en Usa, donde contaba con numerosas relaciones, especialmente con la familia Kennedy, y en el Vaticano,

  
El verdadero hombre fuerte del nuevo gobierno era Fraga, más que un Arias sin una idea muy precisa sobre el rumbo a tomar. Fraga llevaba tiempo elaborando planes de reforma y formando equipos para ello en GODSA (Gabinete de Orientación y Documentación S.A.) y FEDISA, ya mencionada. Él era al mismo tiempo intelectual y político de acción, diplomático, catedrático de universidad, autor de numerosos libros de historia y ciencia políticas, derecho constitucional, sociología, temas internacionales, etc. Dotado de una memoria y capacidad lectora extraordinarias, desbordaba actividad y energía. Por todo ello solía tenérsele por  la persona más capacitada para pilotar la transición, aun si algunos temían su impulsividad. En 1969 había salido del gobierno, como vimos, por su explotación del escándalo Matesa, y había sido embajador en Londres, de donde  había vuelto hacía poco para  poner en marcha sus proyectos. De acuerdo con su carácter, pidió para sí el ministerio de Gobernación, precisamente el más difícil y comprometido en aquellas circunstancias, ya que tendría que bregar con el orden público y tratar con la oposición, impidiéndole desestabilizar la reforma. Él mismo se había encargado de atraer a Areilza y a Garrigues, y tenía en el gobierno a ministros muy afines,  como Carlos Robles Piquer o Adolfo Martín Gamero.

  
Enseguida surgió el problema de las relaciones no muy cordiales entre Arias y el rey. Juan Carlos, ya con Franco hospitalizado, realizaba por su cuenta, y a espaldas del gobierno, gestiones discretas a través de su hombre de confianza. Manuel  Prado y Colón de Carvajal (administrador privado del monarca, sería condenado por varios delitos financieros en 2004, 2007 y 2008)
. Así, había tratado a Giscard d´Estaing, a  Kissinger -- para informarle de la decisión abandonista de España en el Sahara--, y trataría más tarde con Santiago Carrillo y a los democristianos antifranquistas. Arias, muy sensible al “borboneo” o interferencia de los reyes en los asuntos propios del gobierno, ignoraba tales gestiones, pero supo de otra realizada por el mismo rey, el 12 de noviembre, reuniéndose con los tres ministros militares para transmitir a Don Juan, en Lisboa, el consejo de no entorpecer con declaraciones hostiles la sucesión prevista, respaldada por las fuerzas armadas. Arias, al enterarse, visitó al todavía príncipe, ya con Franco agonizante, le acusó de haber realizado una “borbonada” y dimitió.  La dimisión, en momentos tan inciertos,  perjudicaría los proyectos de Juan Carlos, a quien malquistaría con gran parte de la clase política. Hubo de admitir su inexperiencia y rogar a Arias que permaneciese, hasta que el incidente se resolvió con aparente cordialidad. Sin embargo el caso no era fácil de olvidar y perturbó la relación entre ambos. Arias detestaba a Don Juan y apreciaba poco a su hijo, de quien diría que no podía soportarlo más de diez minutos, como le ocurría con los niños.

 
 
Comenzaba así  el intenso y corto período (solo siete meses) del primer gobierno monárquico. Este tiempo suele considerarse como de prueba y fracaso de Arias, pero bajo esa superficie se encuentra algo más sustantivo: el fracaso de Fraga Iribarne y su proyecto de reforma. Fraga, como queda dicho, se había preocupado de estudiar a fondo los problemas de la transición posfranquista y tenía un proyecto bastante elaborado. De la experiencia de los años anteriores en torno a las asociaciones no había salido una solución clara y sí divisiones dentro del régimen, por lo que no cabía ya pensar en simples retoques institucionales: se trataba de construir, a partir de las circunstancias sociales creadas por el franquismo y sin ruptura con su legitimidad, una democracia homologable a la eurooccidentales. La idea iba cuajando en la clase política, y ya el 3 de enero del 76 entregaba  Fraga a sus colegas del gabinete un primer borrador de su proyecto de reforma. Con una oposición rupturista aún demasiado débil y dividida para imponerse, la solución Fraga u otra parecida no debía encontrar obstáculos insalvables.

 

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****Blog, insultos. Ya quedó aclarado que los insultos no son consentidos, a menos que tengan algún ingenio, pero algunos persisten en ellos, porque resultan más cómodos que los argumentos. En adelante, los mensajes que incluyan palabras como hijoputa, cabrón, etc., serán borrados incluso si el resto del comentario tiene buena sustancia. Los versos de katakrok  ayer eran ingeniosos, pero en algún punto iban más allá de lo tolerable.

 

 ** Menorqui: ”Precisamente en la masiva defensa que se hizo de los judíos prácticamente en toda Europa salvo en Alemania, Austria y Polonia, se demostró la dimensión épica del bien, entre tamaña maldad, y el honor de occidente quedó bastante alto (aún con matices)”. Creo que hay aquí dos errores: a) esa “masiva defensa” no existió en ninguna parte salvo, si acaso, en Dinamarca y por parte del papado; b)  pretender erigir la defensa de los judíos en la piedra de toque de la moral universal es bastante excesivo. Los judíos no han sido los únicos que ha sufrido genocidios en el mundo, y  la Biblia cuenta episodios de su instalación en Israel que son también de exterminio sistemático. Una cosa es reconocer el hecho de la Shoah en toda su barbarie y otra, ya digo, pretender hacer de ella la clave de la maldad y de la bondad absolutas.

 

** Citas: Elie Wiesel dijo muchas tonterías, sobre Pío XII y similares, o sobre los alemanes en general. Pero la comparación de sus palabras con otras de Hitler es tendenciosa: Hitler dijo muchas cosas parecidas, pero lo decisivo es que las llevó a los hechos. Si los socialistas en 1934 se hubieran quedado en sus amenazas de guerra civil, serían recordados como bocazas nada más. Y no fueron los judíos quienes llevaron a los nacionalsocialistas a campos de concentración, sino a la inversa. La crítica a Israel, como a cualquier otra cosa, está permitida en el blog. Pero equiparar a ese estado con el nazismo es una falsedad demasiado bruta y burda para ser tolerada, so pena de rebajar el nivel de la discusión a la  pura cháchara de taberna. Tampoco episodios como el de Deir Yasin, sobre el que hay varias versiones, convierte a Menájem Beguin en un nazi o cosa por el estilo, lo afirme quien lo afirme. 

 

****http://www.semanarioatlantico.com/2010/05/21/referentes-en-la-red-liberal-conservadora/

 

****Merece difundirse: observen las expresiones cínicas, caimanescas, de los politicastros catalufos, que no catalanes, empezando por Montilla:

http://www.youtube.com/watch?v=zjIKbLDwBAA

 


 

Religiones triviales, sin misterio

23 de Mayo de 2010 - 10:16:58 - Pío Moa - 94 comentarios

 

Manuelp plantea el problema. Por mi parte entiendo las ideologías como creaciones modernas, ligadas al prodigioso desarrollo de la ciencia y la técnica. Su característica fundamental es el rechazo de la religión, sobre todo en lo que esta tiene de reconocimiento del misterio: la ciencia y la razón descartarían los aspectos misteriosos de la vida y del mundo en  un plazo más o menos largo, y las religiones surgirían precisamente del miedo y la impotencia humanas frente a la naturaleza: una vez conocidas las leyes de esta, desaparecen el miedo, el misterio y por tanto la religión.

  
Los ideólogos suelen investigar la historia y llegar a la conclusión de que casi todo estuvo mal hasta que ellos encontraron la clave, racional o científica,  que nos permitirá “una vida plena”, “una sociedad emancipada”, infinitamente más justa y “humana”, etc. Estas ideas, contradictoriamente, se convierten en una fe, pues  nunca alcanzan  su cumplimiento y constantemente inventan “razones” o “explicaciones científicas” al hecho de  que  el objetivo no se cumpla “todavía”. Todo lo cual incide en dos cosas: la pervivencia de lo misterioso y, por ello, la necesidad de la fe en la psique humana: los adeptos de las ideologías suelen obrar como los fanáticos religiosos. Ello aparte, la vida humana y sus objetivos quedan reducidos a una serie de exigencias triviales.


 El marxismo es una ideología mucho más elaborada que las demás (de su tronco han surgido muchas otras), porque no se limita a la interpretación caprichosa del seudoprofeta inspirado ante un público de borregos, como Marx venía a decir de los utópicos, sino que explicaba por qué las etapas anteriores de la humanidad habían sido necesarias y era una estupidez descalificarlas como malvadas o erróneas; explicaba por qué la situación actual debía llevar, con la misma necesidad histórica, a otra superior; y cómo ello no podía realizarse por medio de invocaciones morales confusas y generales, sino por la acción revolucionaria de un sector social.

    
   Ciertamente el marxismo demostró la persistencia del misterio con su propio fracaso. Lo misterioso es indefinible e inanalizable, pero la pérdida del sentimiento del mismo parece conducir al embrutecimiento del hombre
    

 

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****Blog. Parece que el tema de los judíos da mucho juego.  Aunque sobre los españoles se han dicho innumerables sandeces, sobre los judíos se han dicho incomparablemente más (muchas de ellas por judíos, como muchas de las anteriores por españoles) No hay sino visitar este blog ayer mismo. Algunas observaciones que parecen razonables:

  
“Apellidos judíos”. Por más que se ha buscado en la genealogía de Franco no se han encontrado antecesores judíos.  A menudo se dice que tenía “apellido judío”, pero una cosa es que los judíos adoptasen determinados apellidos y otra que esos apellidos fueran judíos. Así, entre los gitanos abundan apellidos como Ortega o Jiménez, pero la mayoría de quienes así se apellidan no son gitanos. Franco tenía ciertos rasgos semitas, algo muy común en España desde los fenicios, aparte de que las razas mediterráneas tienen una afinidad física considerable.

 


** “Pero quizás gracias a esa maldad presente en toda comunidad (el antisemitismo), hemos logrado forzar a una gente y su descendencia, a base de sangre y lágrimas, a ser sencillamente más inteligentes, más formados, más aptos, es decir hemos creado, y vamos creando, poco a poco, la raza del superhombre, "los judíos".

   ¡Toma castaña! Se ve que no hay mal que por bien no venga: los nazis como benefactores, en última instancia, de los judíos, y a través de ellos, de toda la humanidad.

 



**Los frutos no se los ha dado (
a los judíos) el antisemitismo, sino el trabajo duro y el heroismo. Pero, ¿habría habido ese trabajo duro y ese heroísmo sin antisemitismo? Hay veces en que la razón se vuelve loca.

 


**"
Nuestra raza es la Raza Maestra. Nosotros somos dioses sobre este planeta. Somos tan diferentes de las razas inferiores como ellos lo son de los insectos. De hecho, comparados con nuestra raza, las otras son bestias, ganado como mucho. Las demás razas son consideradas como excremento humano. Nuestro destino es gobernar sobre las razas inferiores. Nuestro reino terrenal será gobernado con vara de hierro por nuestro líder. Las masas lamerán nuestros pies y nos servirán como nuestros esclavos".
(Menachem Begin, ex primer ministro de Israel 1977-1983, en un discurso al Knesset)


   
 “Maestra” quiere decir aquí, en español, “Ama” o “Dominadora”. La cita suena a puro camelo inventado por antisemitas. El mismo individuo sostiene la afinidad  de Israel con un estado nazi. En el blog se pueden discutir muchas cosas, pero no a base de citas apócrifas e invenciones provocadoras.

 


** La tesis de Koestler sobre los jázaros no parece cierta.

 


** Otra expresión muy discutible: el Occidente como civilización “judeocristiana”. Aunque el cristianismo procede del judaísmo, difiere de este o lo invierte  en al menos tres aspectos esenciales: no es exclusivista (“pueblo elegido”) sino universalista; separa el poder religioso y el político; elimina la mayor parte de las reglas y rituales que en la cultura judía llegaban a tener  carácter obsesivo. El cristianismo, por otra parte, diferencia claramente “el reino de Dios”, del de este mundo, y marca el primero como un objetivo nunca del todo alcanzable en la tierra. El mesianismo judío lo entendía de otro modo: el mesías vendría como un líder político a dar cumplimiento y apogeo a los objetivos de Israel. Debe añadirse, además, la profunda influencia de la cultura griega y romana en la formación del cristianismo. La cultura occidental es propiamente cristiana, no “judeo-cristiana”, como no es “latino-cristiana” o “greco-cristiana”.

De judíos e ideologías

22 de Mayo de 2010 - 09:23:11 - Pío Moa - 79 comentarios


****“
Los judíos conversos fueron el ingrediente alquímico que dio lugar a la Edad de Oro de España”.  Buena tesis racista, pero falsa.  La edad de oro española se dio en los terrenos político, militar, literario, de pensamiento, pintura, arquitectura, música, en alguna medida de la ciencia, etc. Los conversos tuvieron un papel importante, pero secundario, en la Inquisición, en la Iglesia  y en las letras sobre todo. Y la mayoría de ellos se integró por completo --máxime los de segunda o tercera generación, generalmente muy mezclados-- en la tradición católica y universalista española, contraria a la idea clave judaica del “pueblo elegido” (En la actualidad ocurre algo similar en Usa, por lo que muchos judíos hablan de un “holocausto silencioso”). Castro y otros consideraban converso a casi todo el mundo de la cultura, basándose en indicios  sin mucho sentido, véase “La España imaginada de Américo Castro”, de Eugenio Asensio. La teoría conversómana es profundamente racista, a su vez en el sentido de “pueblo escogido”, como la de Netanyahu sobre la Inquisición, ya tratada aquí hace algún tiempo ( Ver segunda parte de:(http://desdeelparedon.blogspot.com/2010/03/pio-moa-el-rey-ante-una-ley-delictiva.html, en relación con el libro de García Olmo).  Pero ha encantado siempre a los promotores de la leyenda negra, según la cual España siempre representó la ignorancia, el oscurantismo, la barbarie y el atraso... salvo durante un período,  gracias a  los benditos conversos, cuya sangre judaica hizo posible el Siglo de Oro. La realidad es que en España los conversos (algunos de ellos) destacaron precisamente al y por dejar de ser judíos. Fernández Armesto es, como historiador, bastante cantamañanas (abundan en la profesión). Mucha gente pasa con bastante facilidad del fanatismo antialgo a una beatería contraria.  

  
Marx era, más que un converso, un judío renegado (echaba pestes de los judíos), pero curiosamente trasladó el componente mesiánico y de “pueblo elegido”, de los judíos al “proletariado”, es decir, ante todo a la élite que pretendía dirigir a los proletarios.

 

 

**** Aunque llamamos ideología, en un sentido difuso, a fórmulas políticas con mayor o menor ambición de resolver problemas sociales, la ideología más propiamente consiste en un sistema de ideas que pretende entender, por la razón o la ciencia, la naturaleza humana, la historia y lo que se ha hecho mal en ella,  y aportar el remedio consiguiente para  los problemas y malestares humanos básicos. Por su propia naturaleza, las ideologías tienden a despreciar la religión y finalmente la moral, y a sustituirlas. Unos encuentran la causa de los males en “la explotación capitalista”, otros en “el patriarcado”, el “machismo”, “la autoridad”, diversas “clases dominantes”,  determinadas razas…,  y muchos ecologistas, finalmente, han avanzado hasta concluir que el mal consiste en el propio ser humano,  especie de cáncer del planeta, de Gaia. Las ideologías prometen torrentes de felicidad y bienestar a sus crédulos seguidores, aunque el resultado, en todos los casos, ha sido catastrófico. Pero no hay modo de convencer a los creyentes en esta especie de religiones triviales y sin misterio. Si las consecuencias son malas, siempre se debe a no haberse aplicado sus recetas lo bastante a fondo y a la  gente incomprensiva que no acaba de entrar por el aro. En el caso del feminismo, por ejemplo, los resultados están ahí, aunque casi siempre se los menciona sin relacionarlos con la ideología que los promueve: cientos de miles de hogares deshechos, aborto masivo,  cientos de miles de niños criados en familias monoparentales o desestructuradas, homosexualismo agresivo, prostitución abierta o encubierta cada vez más difundida y, derivado de ellos, aumento de la droga, el alcoholismo, la violencia familiar, etc. La relación entre unas cosas y otras salta a la vista con solo que se quiera observar. Pero se niega, tal como los marxistas negaban con descaro los efectos de sus prédicas: si admitían dificultades o defectos en sus regímenes, los responsables finales eran los malvados imperialistas. 

 

 

****Nueva campaña de Defensa: "Detrás de un acto heroico hay toda una fuerza" Detrás de la abyecta  Chacó hay toda una fuerza: la fuerza de la traición.

 
****¿Cuándo imputarán a Rubalcaba por obstrucción a la justicia?

 

La opinión pública / Un documento sobre Camilo José Cela

21 de Mayo de 2010 - 08:36:49 - Pío Moa - 191 comentarios

 

   En una democracia es fundamental la lucha por la opinión pública. Walter Lippmann, en su célebre obra, plantea difíciles cuestiones al respecto, que afectan a la democracia en general y a la dificultad de defenderse de la demagogia. Sin entrar ahora en el asunto, baste señalar que, paradójicamente, la izquierda española, tradicionalmente marxista, daba la máxima importancia a ganarse ideológicamente a la gente, mientras que la derecha, anti marxista, casi siempre ha creído que lo único importante era la gestión económica.              

 Propiamente no existe una opinión pública, sino varias, y además cambiantes, aunque suele tenerse por tal a la más corriente, o a “la más publicada” o gritada, que a menudo no coinciden, y darla por inamovible. En España hemos visto durante muchos años que los medios, dominados por la izquierda desde las propias facultades de periodismo,  lanzaban un mensaje prácticamente único sobre cuestiones laborales, la república, guerra civil y franquismo, la historia de España en general, etc. Mensaje que hoy se va agrietando, aunque todavía sea hegemónico.

    
Dicho mensaje, de carácter izquierdista o “progre”, no se impuso de la noche a la mañana, sino mediante un esfuerzo ímprobo y en condiciones difíciles bajo el franquismo, pues lo aceptaban muy pocos;  pero en la época cambiante de la transición fue imponiéndose, gracias a no haber encontrado oposición en una derecha que aspiraba ante todo a que se olvidase su origen.


  
La opinión cambia, efectivamente, pero rara vez lo hace de la noche a la mañana. Hoy está cambiando de forma bastante clara, pero no con la rapidez necesaria para contrarrestar las derivas antidemocráticas a izquierda y derecha. Todo dependerá, en definitiva, de que haya un número suficiente de personas que no se pregunten “lo que va a pasar”, sino “lo que puedo hacer”.

 

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****Un bandido nada generoso. Con su típica mentalidad-basura, Zapo y su pandilla hablan de una “tasa Robinjú”, porque quieren saquear a los ricos, es decir, a los que crean empleo productivo. Pero, ¿en beneficio de quién? Los pobres y menos pobres serán igualmente saqueados. En beneficio, precisamente, de la pandilla de Zapo y de la chusma política en general. ¿Recuerdan aquellas películas de Torrente? Retrataban perfectamente a  nuestros políticos.

 

 

****Por cortesía de Juan Blanco: “Sindicato Español Universitario. Jefatura Nacional. En uso de las atribuciones que me están conferidas vengo en nombrar Jefe del departamento de  P. P. y P. en la Escuela de Peritos Agrícolas, al camarada Darío Loraque Pérez, y para que conste y el citado camarada sea respetado y obedecido como tal, expido el presente nombramiento en Madrid, a once de febrero de mil novecientos cuarenta y uno. Por Dios, España y su Revolución Nacional Sindicalista. EL JEFE DE LA SECRETARÍA DEL DEPARTAMENTO NACIONAL DE P. P Y P PARA EL D. U. DE MADRID.  Firmado: Camilo José Cela. Vº. Bª, el secretario del D. U.,  F. Álvarez-Ossorio

 

 


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Feijóo retira la consulta a los padres sobre la lengua en la enseñanza. El PP es hoy, básicamente, un partido de señoritos mangantes: “la economía –léase Gïrtel--  lo es todo”.

 



****El matrimonio homosexual entre el PP y el PSOE en Vascongadas parece que corre peligro. Cuestión de celos, en definitiva.

 



****La tiranía marroquí, atenta a la crisis española, vuelve a presionar sobre Ceuta y Melilla. Sabe que Zapo, y muy posiblemente el rey, no pondrían muchas objeciones a la entrega, antes o después, de estas ciudades, españolas (portuguesa Ceuta) desde antes de que existiera un estado marroquí. Decía Cristina Alberdi, hace unos años, que lo que Zapo hacía era alta traición al país. Y lo es.

 

 


****Blog, sobre la decadencia hispana: “¿Reacción, tras la expulsión de 1492, contra los valores judíos de trabajo --incluídas las actividades financieras--, ahorro, estudio, especulación filosófica, promoción del talento, etc.?”. Esta tontería está extendidísima, incluso entre personas inteligentes,  a partir de la judeomanía de Américo Castro, y por lo visto es muy difícil de erradicar. Los judíos españoles destacaban en muy pocas cosas por entonces, ni siquiera tenían una oligarquía muy enriquecida. Y apenas fueron expulsados, España se convirtió en una de las primeras potencias mundiales,  política y culturalmente.  Obviamente, el éxito español no se debió a dicha expulsión, pero tampoco tuvo nada que ver con los judíos (algunos conversos tuvieron un papel importante, pero ya no eran judíos en su mayoría, pese a la desconfianza suscitada por una parte de ellos). Por otra parte, basta recordar el franquismo como época de éxito y desarrollo español en casi todos los campos, y que tampoco debió nada a los judíos. Con la mayor facilidad pasamos de un antijudaísmo primario y absurdo a una beata judeomanía.

 

 

 

**** De la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos:

 

Estimados amigos:

 

Como bien habréis podido observar en estas últimas semanas, la actividad de la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos ha sido incesante desde todos los frentes.

Precisamente  por esto tenemos serias dificultades económicas para continuar realizando nuestras tareas con un único objetivo: la defensa integral del Valle de los Caídos.

 

Como decimos, estamos realizando, grandes esfuerzos sobre todo desde el punto de vista económico. Todos sabemos que las acciones judiciales son costosas de mantener y dado que estás se ampliarán en los próximos días (con depósitos de fianzas incluidas), la parcela económica se ha convertido en un problema que sólo con ayuda externa podremos solventar.

Ocioso es decir, que no recibimos subvención o ayuda oficial alguna y que nos mantenemos en todos los frentes únicamente  con las cuotas de nuestros socios y aportaciones extraordinarias de gente verdaderamente preocupada por lo que acontece en el Valle.

Hoy apelamos a todos nuestros conciudadanos que, como nosotros, queremos y defendemos el Valle de los Caídos y lo que éste representa, para que nos ayuden a continuar en nuestras tareas.

Para materializar las ayudas, pueden hacerlo en nuestra cuenta bancaria:

BANCO DE SANTANDER

0049 1189 53 2110078190

 

Si es por giro postal, habrán de remitirlas a nuestro apartado de correos:

 

Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos

Apartado de correos: 156.166

28080 Madrid

 

Rogamos que en sus aportaciones hagan constar sus datos para poder hacerles entrega del recibo del pago, o si por el contrario quieren que su aportación sea anónima, igualmente nos lo hagan saber.

Muchas gracias

Crisis política y social

19 de Mayo de 2010 - 08:45:18 - Pío Moa - 268 comentarios


En Época:

 

Hemos visto en los últimos decenios el avance de una serie de tendencias políticas concomitantes, es decir, que van juntas y provocan un efecto común. Tendencias en general destructivas: odio o desprecio a España y  exaltación de particularismos regionales, oponiéndolos al conjunto de la nación;  extendida corrupción y  enmafiamiento de partidos y sindicatos, nacionales y regionales; politización y degradación del poder judicial; sustitución del discurso político por “técnicas de imagen”, imagen compuesta de tópicos pueriles y sin pretensión de contenido intelectual; persecución o relegación del español en la enseñanza y otros ámbitos  en diversas regiones, y desplazamiento general de nuestro idioma común, a favor del inglés, como lengua de cultura; fomento de la inmigración islámica para debilitar  a la Iglesia y a la identidad cultural  hispana; progresiva concentración de los medios de masas en detrimento de la libertad de información y opinión, y como vías de promoción de los fenómenos antes descritos; antifranquismo visceral e intempestivo, que obra como cobertura del ataque a la democracia y a la unidad de España; falsificación del pasado, presentando al Frente  Popular como un régimen de libertades e intentando revivir los viejos odios que, precisamente, acabaron con cuanto de positivo pudo haber tenido la república; colaboración de los políticos con el terrorismo, so pretextos diversos, convirtiendo el asesinato en modo de hacer política, y premiándolo…

 
  
Estas tendencias van unidas a otras en el plano social, como la  expansión de la droga y el alcohol entre la juventud, el fracaso escolar y familiar, divorcio y aborto masivos, auge de la delincuencia, de la pederastia –de la que, con cinismo inconcebible, se intenta hacer culpable a la Iglesia--, omnipresencia de la televisión-basura y otros medios semejantes,  violencia doméstica, homosexualismo militante, feminismo, ecologismo convertido en superstición, etc. No se trata de hacer catastrofismo, sino de constatar la existencia de unos fenómenos que están degradando a ojos vistas la sociedad. Existe, por supuesto, mucha gente a quien todo esto le parece bien y que, como ocurría con la crisis económica mientras iba gestándose durante años, piense que hay que seguir por ahí, que no va a pasar nada, sobre todo mientras haya algún dinero, porque “la economía lo es todo”. Pero la crisis política y social tiene mucha mayor gravedad y efectos más prolongados que la económica.

 
  
Algunos, muchos, según creo, opinamos que es preciso poner coto a  estas derivas antes de que sea demasiado tarde, pues solo pueden conducir a un desastre  social de consecuencias imprevisibles, pero desde luego muy dolorosas. ¿Qué consecuencias? Se piensa a menudo en una guerra civil como la que preparó y provocó el Frente Popular aunque, afortunadamente, terminó mal para él. Hoy eso es muy improbable, al menos a plazo medio. Más previsible resulta un período de conversión de nuestro sistema político en república bananera, coronada o no, y de creciente descomposición social y nacional, hasta que los antagonismos estallen en violencias parciales y una degradación aún mayor.

    
¿Por qué hemos llegado hasta aquí? Si bien existen en todas las sociedades tendencias autodestructivas, casi siempre son contrarrestadas por otras corrientes opuestas. Pero en España el partido de Rajoy, de quien se esperaba una política de freno, está sirviendo más bien a la aceleración del proceso, mientras que la oposición real de encuentra en gran medida desarticulada. Sería preciso articularla, lo que no resulta fácil, porque no solo se halla dispersa, sino que carece de un discurso coherente y a menudo está apegada a conspiranoias o viejas ideas poco útiles en las condiciones actuales. La historia, decía Toynbee, presenta retos que las sociedades deben saber afrontar, so pena de consecuencias muy desagradables.

 
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****El CGPJ autoriza el traslado de Garzón. Ya están arrepintiéndose de su acto de justicia. Sencillamente asombroso… si no estuviéramos acostumbrados a los dislates de la justicia partidista de este país.



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Condenan a un hombre a pagar 300.000 euros por matar a un ladrón en su casa Es decir, un ciudadano no puede defender su propia casa y defenderse en ella de posibles asesinos. Supongo que para esto los jueces se habrán apoyado en leyes. Las leyes a favor de los delincuentes y contra las víctimas, elaboradas por diputados  a su vez delincuentes. En España, la delincuencia empieza por los huéspedes o usurpadores del Congreso y el Senado.


****En lugar de contestar sobre su patrimonio, Bono lamenta que España no tuviera la suerte de “los calvinistas y protestantes”, y en cambio los que tenían éxito fueran “condenados a la hoguera”. El tío resulta cada vez más increíble. ¿Así que él se considera hombre de éxito y por tanto predestinado a la salvación?  Pero el éxito en que pensaban los muy sobrios calvinistas me parece que no tiene nada que ver con los métodos del hedonista y autojabonante Bono. Y en cuanto a hogueras, parece estar  informado de manera muy parcial, por lo que me permitiré recomendarle mi  Nueva historia de España. Debiera darse cuenta el exitoso político de que las filtraciones sobre sus propiedades vienen de su propio partido y no de la extrema derecha, como él cree o hace como que cree.  Además, parece que últimamente su éxito se encuentra un tanto comprometido, indicio de que no estaba tan predestinado a la salvación como él creía. La confusión mental del presidente de las Cortes o de alguna de las Cortes, recuerda aquello de que los dioses ciegan a quienes quieren perder.¡Arrepiéntete, Bono, y deja de intentar tomarnos el pelo!


****Dice la mujer de Bono que si va a tener que pedir perdón por ganar dinero.  Pues no, mujer,  por ganar dinero, no.


****
Hitler habría conseguido huir de Berlín a España antes de ocultarse en Argentina. Hay una versión mejor aún: Hitler era un extraterrestre, y vino un ovni y se lo llevó, dejando a cambio una imitación ultratecnológica de él. La sandez no debiera ser noticia, abunda demasiado.

 


****¿
Quiénes son los judíos, esos singulares individuos que vienen siendo el centro de atención de la humanidad desde hace casi 6.000 años, y que, pese a las adversidades que han sufrido, han contribuido al desarrollo humano como ningún otro pueblo?  ¡Rediez! Bono, al lado de estos, es un hombre modestísimo y enemigo de todo autobombo. En relación con el "desarrollo humano" podríamos recordar a Marx y a Freud, sin ir más lejos, o a los muchos jefes bolcheviques y chekistas  judíos. Ni tanto ni tan calvo.


****UPyD y AES. Ninguno de ellos tiene muchas posibilidades de alcanzar el poder. Tampoco muestran un programa coherente y reducible a consignas sencillas como aquella de la transición “Amnistía, libertad y estatuto de autonomía” (Era una consigna con la que querían lograr la ruptura ignorando que precisamente el régimen franquista iba en la misma dirección. El problema, al final, consistió en que fue demasiado
en la dirección de la autonomía, y se rindió ideológicamente a la izquierda y los separatistas, después de haberlos derrotado políticamente). La virtud de AES y de UPyD, cuyos programas y concepciones no comparto, o solo parcialmente, consiste en debilitar un bipartidismo que lleva al país al desastre, frenar en parte esa tendencia y, con suerte, sustituir a los separatistas como partidos bisagra. No es nada imposible, pero está claro que tendrán que espabilar mucho todavía. A AES, en particular, no se lo ve por ningún lado, pese a las oportunidades que le ofrece la situación.  La política es el arte de lo posible, y en ausencia de una alternativa realmente convincente, se trata de debilitar a  los partidos más dañinos, PSOE y PPOE. Este es hoy por hoy el "voto útil".

“La generación Bono”

18 de Mayo de 2010 - 09:59:33 - Pío Moa - 117 comentarios

Una pieza maestra de  literatura  jabonosa o jabonística, o quizá autojabonística. Me dice el remitente: ´"Compara el estilo con el de la carta de Bono en apoyo de Garzón: es parecidísimo" Ustedes juzgarán:

DECRETO 71/2004 DE 4 DE MAYO POR EL QUE SE CONCEDE LA MEDALLA DE ORO DE CASTILLA-LA MANCHA A JOSÉ BONO [1].

Diario Oficial de Castilla-La Mancha, 31 de mayo de 2004

José Bono Martínez nació el 14 de diciembre de 1950 en Salobre (Albacete) donde aprendió, según sus propias palabras, a comportarse como si todo el mundo fuese lo que es en realidad: igual. Hijo de José y de Amelia. Casado con Ana Rodríguez. Padre de Amelia, Ana, José y Sofía. Amigo de sus amigos y de sus adversarios, porque no se le conocen enemigos.

José Bono, luchador por el restablecimiento de la democracia en España. Abogado. Diputado por Albacete al Congreso entre 1979 y 1983. Ministro de Defensa del Gobierno de España. Y, sobre todo, Presidente de Castilla-La Mancha. Desde junio de 1983 a abril de 2004, durante 21 años, ha sido Presidente de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha. El Presidente Bono.

Castilla-La Mancha surge como Región al amparo soberano de la Constitución de 1978 y de su Estatuto de Autonomía. Sin embargo, fue a partir de las primeras elecciones autonómicas de 1983 cuando los castellano-manchegos comienzan a tomar conciencia de las posibilidades de la autonomía política.

Nuestra Región, con un líder al frente, emprendió una ardua marcha hacia un esperanzador futuro, abandonando el equipaje de un pasado sombrío.

Bono, como el caminante de Antonio Machado, hizo camino al andar. Hizo Castilla-La Mancha, hizo castellano-manchegos, consolidó la Región y la defendió con acierto.

Si somos lo que nos atrevemos a soñar, hoy Castilla-La Mancha es una realidad preñada de futuro porque un gran cumplidor de sueños se puso en marcha en 1983.

Pero de manera realista, no iluminada. De forma inteligentemente pragmática, no voluntarista. Bono ha hecho realidad un sueño contando con todos. Con D. Quijote y Sancho. Con el cura y el barbero. Con el ventero y el cabrero. Con Dulcinea y la sobrina.

Todo para Castilla-La Mancha, pero con Castilla-La Mancha. Porque despotismo, ni siquiera ilustrado.

Los méritos por lo que se le reconoce acreedor a la distinción que hoy se le otorga son muchos, imposibles de sintetizar en el texto de un Decreto que ha de ser breve. Pero en Castilla-La Mancha somos bien nacidos y, por tanto, agradecidos, y, ahora, el Gobierno de la Región, recogiendo el sentir del conjunto de la población, al conceder la Medalla de Oro a José Bono, le dice, sencillamente, gracias.

Gracias por 21 años de pasión y trabajo. Gracias por 21 años de amistad, porque Bono, y éste es quizá su mayor bagaje, ha conseguido durante su presidencia amistades para siempre, sin distinción de clase social, ideología o edad en todos y en cada uno de los municipios de Castilla-La Mancha.

Hoy hay toda una generación muy distinta a la de 1983. Una generación que tiene Universidad, una generación que tiene mejores comunicaciones, una generación con mayor bienestar. Una generación mejor preparada para construir su propio futuro. Una “generación Bono” que ha crecido y ha madurado paralelamente a su Presidencia.

Por todo ello, y por tantas cosas que todos guardamos en la memoria, con el convencimiento de que sin él no seríamos lo que somos, el Gobierno de Castilla-La Mancha le concede su máxima distinción, sabiendo que no hay medalla que pueda hacerse de la aleación de cariño, amistad y agradecimiento con la que, simbólicamente, está hecha la Medalla de Oro que este Decreto concede.

En consecuencia por todos estos méritos, previa deliberación del Consejo de Gobierno en su reunión del día cuatro de mayo de dos mil cuatro, y a propuesta de su Presidente,

Dispongo

Artículo único

Se concede la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha a Don José Bono Martínez, en reconocimiento a su dilatado y prestigioso trabajo como Presidente de Castilla-La Mancha y por los servicios prestados a los intereses generales de esta tierra durante veintiún años.

Disposición Final

El presente Decreto entrará en vigor el mismo día de su publicación en el Diario Oficial de Castilla-La Mancha.

Dado en Toledo, a 4 de mayo de 2004

José María Barreda Fontes.

Presidencia de la Junta.

Como puede apreciarse, Bono es un creador, ha creado prácticamente a Castilla La Mancha y toda una generación. ¿Por qué había de ocultarlo? La falsa modestia sería en este caso un gran defecto.

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****Garzón: "Me constituyo en defensor de la utopía"   Ojalá, ojalá resulte una utopía su intento de escapar a la justicia.

 

**** Almudena Grandes llama a Rita Barberá "matona de discoteca" y asegura que "el Poder Judicial se ensaña con Garzón hasta un límite que desborda e Estado de derecho. Sólo falta que aparezca un cadáver en un maletero, pero todo se andará". La  pornógrafa afusilaora dixit. Ella sabrá.

 

 

***”Zapatero hard ha venido a sustituir a Zapatero soft", escribe Enrique Gil Calvo stupid.


 

****No creo que lo de Blanco en La Noria vaya a tener mayores consecuencias, aunque debe apreciarse en todo su valor. ¿Por qué los políticos no se presentan más a menudo en la telebasura,  espectáculos porno, en programas del corazón y similares? ¿Por qué no "practican botellón"? Así demostrarían estar mucho más próximos al pueblo y ganarían muchos votos, como Soraya. Estamos esperando a Rajoy en tanga. Toda su retórica va en esa dirección, pero no hacen (por lo menos en público) lo que predican. Malo. 

 

 

**** “Zapatero debe preguntar a los ciudadanos si queremos que siga", dice la USO. ¿Por qué? Yo creo que unos ciudadanos capaces de llevar al poder al Siniestro Mequetrefe tienen todo el derecho a que este siga ahí por mucho tiempo más. Aparte de que sustituirlo por el de la Nena Angloparlante ¿valdría la pena?

 



****Blog. Este blog no sirve para hacer propaganda del terrorismo, la droga, el choriceo o la prostitución. Hay por ahí otros muchos que cumplen esas funciones. Y a conciencia.

Los talibanes en acción / Recortes económicos y corrupción

17 de Mayo de 2010 - 09:06:46 - Pío Moa - 82 comentarios

 
(De la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos)

El martes día 11 de Mayo se realizó un último intento de llegar a un acuerdo con Patrimonio Nacional, en relación al desmontaje de “La Piedad” una de las grandes obras
de gran valor artístico religioso y cultural español, creado por D. Juan de Ávalos.

Este último intento se realizó junto a la Piedad, a la que salvajemente han arrancado ya su manto desoyendo los cualificados dictámenes técnicos de empresas especializadas, profesionales del sector y hasta Academias de Bellas Artes.

A esta última reunión asistieron técnicos de Patrimonio Nacional, empresa a las que se le ha encargado la “demolición” del Valle de  los Caídos, técnicos de la Abadía Benedictina, un monje en representación directa del P. Abad y los técnicos de la Fundación Juan de Avalos.

Dicho encuentro o en este caso desencuentro, finalizó de mala manera  y en términos muy tensos.

Las argumentadas explicaciones de los técnicos de la Fundación Juan de Avalos no consiguieron hacer mella en la decidida y entendemos que equivocada postura de Patrimonio Nacional representado por D. Ángel Balao, director de restauraciones de esa entidad. La Piedad va a ser desmontada y no hay alternativa a este hecho.”

El ejemplo más evidente de que la postura de Patrimonio es inflexible lo tenemos en la intención, allí expuesta, de instalar un biombo de grandes dimensiones, delante de la escultura para evitar las miradas y objetivos fotográficos indiscretos ya que “no podemos permitir que aparezcan en la prensa imágenes de la Virgen decapitada”, es decir, no quieren que trascienda a la opinión pública el testimonio gráfico de su profanación.

Desde la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos, y mediante estas líneas queremos dar a conocer nuestra decidida intención de luchar hasta las últimas consecuencias legales contra este hecho sin precedentes en el mundo occidental, entendiendo que se están incumpliendo una serie de factores que, individualmente deberían  suponer la paralización inmediata  de las obras de desmontaje y que en su conjunto suponen una serie de ilegalidades de las que nadie, ni personal ni corporativamente deben salir indemnes.

 

·                         No ha sido convocado, o al menos no nos consta, concurso de adjudicación de las obras de desmontaje y mucho menos de las de restauración.

·                         No existe, o al menos no nos consta, más licencia de obra que una de “obra menor”… ¡para el desmontaje de una escultura de 160 toneladas!

·                         Se han negado repetidamente los permisos a la Fundación Juan de Avalos, para realizar un molde a la escultura que garantizaría la reposición de alguno/s de los bloques, en caso de destrozo en su desmontaje.

·                         No se ha hecho caso de los informes técnicos anteriormente aludidos y que desaconsejan firmemente el desmontaje de la escultura para su restauración.

·                         No solo no se cuenta con el permiso del P. Abad para el desmontaje de la escultura, sino que, por el contrario, éste ha manifestado en varias oportunidades (y hay constancia documental de este hecho), su oposición al desmontaje.

 
Estaremos atentos a lo que ocurra la semana que viene porque A LA VIRGEN NO SE LA DECAPITA.

Anunciamos nuevas medidas legales.

Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos

 

 

Asociación Para la Defensa del Valle de los Caídos

 

 
NOTA DE PRENSA DE D.JUAN DE AVALOS CARBALLO
 

 

 D. Juan Avalos Carballo, hijo de D. Juan de Avalos, escultor y Presidente de la FUNDACIÓN “JUAN DE AVALOS”, formula reclamación contra la Administración del Estado por los daños a “La Piedad” del Valle de los Caídos.


Con la pretendida finalidad de restaurar dicha obra, “Patrimonio Nacional” ha emprendido unas actuaciones en relación a la misma que, lejos de beneficiarla, está suponiendo unos daños de difícil reparación de la escultura, si no la completa destrucción del modelo original.


Se solicita de Patrimonio Nacional que paralice el destrozo que se está haciendo en la obra y, aunque ya se han hecho graves daños, se está llegando a zonas más sensibles del modelado del Cuerpo de Cristo y cabeza de la Virgen.


Se solicita la inmediata suspensión de las obras, máxime cuando se tiene la más absoluta certeza de que existen fórmulas en el mercado de la rehabilitación para hacerlo “in situ” sin desmontarla, y conservando el modelo de Juan de Avalos.
Se reclama a la Administración del Estado, por los daños y perjuicios sobre “La Piedad” y por los daños morales ocasionados por dichas actuaciones negligentes.

(La nota viene con dos fotos del estropicio a la escultura, pero el blog no las reproduce)

 

 

 

****Una posible medida de ahorro: quitar el sueldo a diputados, alcaldes y similares, y dejarles solo las dietas, correctamente justificadas. Hay un precedente: así ocurría en tiempos de Franco, según tengo entendido. Se hacía para evitar  la corrupción, aunque, según se dice, ello propiciaba precisamente la corrupción; en todo caso había mucha menos de esta que la que vino después. Véanse las “auditorías de infarto” con que amenazaba Felipe González, que quedaron en nada, mientras que la corrupción de los suyos batió marcas.

 

**** Blog. La Facultad de Ciencias Políticas y Económicas (y Comerciales, por un tiempo) daba distintas titulaciones a nivel universitario, tal como lo hacía y hace la de Filosofía y Letras. No significa que las distintas titulaciones y estudios estuvieran confundidas ni mucho menos. Antes, en España, solo se daban clases de ciencias económicas en Deusto, pero los ilustrados republicanos cerraron esa universidad. Después, parece que por iniciativa de Franco, se fundó la Facultad de Ciencias Políticas y Económicas, con titulaciones diferenciadas. Lo de que los catedráticos se llevaron “hasta las alfombras” tienen toda la traza de ser una de tantas leyendas urbanas con las que los antifranquistas achacaban al régimen las cosas que ellos mismos hacían o deseaban hacer, y que hicieron a mansalva cuando tuvieron ocasión.  ¿Quiénes lo acusaban más de corrupción? Pues los ultracorruptos del PSOE. ¿Y quiénes lo acusaban más de dictatorial? Pues los totalitarios del PCE. Seguidos, unos y otros, por una cohorte de progres que, sin ser totalitarios ni (quizá) corruptos, entre vitorear a Franco o  Castro y HoChi-min preferirían sin duda a los dos últimos. Sobre este asunto, conviene entender bien lo que se lee. Y recordemos que la oposición antifranquista, incluso casi toda la no comunista, sentía una fuerte simpatía por los totalitarismos, la URSS en primer lugar, que ha disminuido un tanto solo cuando el sistema soviético se vino abajo por implosión. 

Las edades de la historia

16 de Mayo de 2010 - 08:50:34 - Pío Moa - 86 comentarios


****(Hoy, a las 9 de la noche, en el programa de Arteseros en Intereconomía,  "España en la memoria", sobre la II República)

En Época, la semana pasada:

 

   Desde finales del siglo XVII se popularizó la división de la historias en tres edades, Antigua, Media y Moderna. Implícitamente, las dos primeras quedaban como preparación de la  última, cuando la historia alcanzaría su plenitud o “modernidad”. Pero la historia no paró, y fue preciso distinguir una nueva edad, por raro nombre “Contemporánea”. Salta a la vista la torpeza conceptual de tal nomenclatura, y no solo por su trivial  finalismo, sino porque todas las edades son contemporáneas de quienes la viven, y también modernas, medias y  antiguas, según con las que se quieran comparar. Además, resulta  en extremo arbitrario reducir a una “Edad Antigua” los miles de años desde los comienzos de la civilización humana, y las diversas civilizaciones habidas desde entonces hasta la caída del Imperio romano de Occidente.

   
Ante tales defectos, sorprende el éxito alcanzado por esa clasificación. La cual, por lo demás, solo describe, de modo algo tosco, la evolución europea, y solo a partir de la caída de Roma, pese a lo cual se la aplica confusamente, a veces, a otras culturas de evolución simultánea a la europea, pero muy diferentes de esta.


   
En cambio, la datación de las edades parece bastante acertada, salvo por la llamada Edad Media,  por lo que se la ha dividido en Alta y Baja Edad Media, pese a que la diferencia entre ambas no es menor que la discernible entre la Moderna y la Contemporánea, por ejemplo.


   
Por ello he propuesto en Nueva historia de España  una nomenclatura nueva y  exclusiva para Europa. La “Edad Antigua” se extendería desde la II Guerra Púnica hasta la caída del Imperio de Occidente, y he propuesto llamarla Edad de Formación. La victoria de Roma sobre Cartago en dicha guerra determinó no solo la formación de España como nación cultural, sino la de la cultura europea, pues del Imperio romano deriva  lo más sustancial de lo que entendemos por Europa: la transmisión del cristianismo, de la cultura griega y de la propia latina.


   
   Desde la caída de Roma hasta el año 1000, aproximadamente, Europa soportó unos siglos caóticos, en los que su herencia cultural y política estuvo próxima al naufragio por las  invasiones germánicas, islámica (que erradicó el cristianismo de Oriente próximo, norte de África y, durante un tiempo, de la Península Ibérica), escandinavas, magiares y otras. Invasiones combinadas con la mayor crisis interna que haya sufrido la Iglesia, el “siglo de hierro” del Papado, en realidad casi dos siglos. Por haber superado tan arduas pruebas, el período podría llamarse Edad de Supervivencia.


   
A partir del silgo XI, aquellas amenazas van menguando y surgen los movimientos románico, gótico y luego el humanista, por lo que la nueva época puede describirse como Edad de Asentamiento, en la cual fueron creándose las condiciones para el descubrimiento del mundo como un todo y la propagación cultural europea por los océanos y continentes, a partir de los descubrimientos y conquistas españoles y portugueses: una Edad de Expansión sin precedentes en la historia humana.


   
Esta expansión europea se realiza en unos siglos en los que la técnica europea no supera de forma clara a la de civilizaciones como la islámica o la china. Pero, con la revolución industrial, Europa, o algunos de sus países, adquiere una ventaja material absoluta que le otorga un poderío muy por encima de cualquier país, civilización o cultura no europea. Parece adecuado llamar esa época Edad de Apogeo (aunque para España fue de declive, por razones varias). Esta edad dura desde finales del siglo XVIII hasta el fin de la II Guerra Mundial, cuando Europa entra en una decadencia relativa, demasiado reciente para ponerle nombre.


  
Todo esto es discutible, como señalo en Nueva historia de España. Seguramente se podría mejorar la definición de las edades, pero me parece claro que la hoy en boga resulta demasiado insatisfactoria.      

 

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****Garzón se despidió de la toga echando una mano a Usabiaga ¿Cabe despedida más adecuada al caso?

 

 

**** Los barones del PP exigen a Rajoy que pida "ya" un adelanto electoral. Pero

Rajoy se niega alegando lo inútil del gesto. Y hace muy bien: si en unas elecciones anticipadas saliera elegido Rajoy, sería malo tanto para el PP como para España: ahí sí demuestra sentido de la responsabilidad el líder futurista. Aparte de que ¿no está contento el PP con la cantidad de cargos que ya tiene en ayuntamientos y autonomías? Estos barones son insaciables. Por otra parte, a Zapo le interesa agotar el mandato, por si hacia el final surgieran algunos "brotes verdes" que le permirieran dar al de la nena angloparlante una tercer lección en la competición de demagogias.

 



****La canción alemana aludida más abajo: Lore, lore lore. En español tiene un aire bastante menos marcial:
http://youtube.com/watch?v=PRGvSzJtaM0

**http://findesemana.libertaddigital.com/en-la-unir-1276234883.html

****Blog. La primera Facultad de Ciencias Económicas se fundó en 1944, por iniciativa de Franco. Estaba en la misma facultad con Ciencias Políticas, pero era una licenciatura independiente, según tengo entendido / Woody Allen nunca habría gritado "Viva Franco". En todo caso "Viva Fidel Castro, o Ho Chi-min"

¿Hay esperanza? Un triunfo de la justicia.

15 de Mayo de 2010 - 08:15:55 - Pío Moa - 88 comentarios

 

    Garzón,  juez político y prevaricador hasta extremos inimaginables, creía poder pasarse por la entrepierna los más elementales fundamentos de la justicia, y lo creía con bastante razón: iba a favor de una corriente que dice que la izquierda tiene derechos especiales y que la derecha debe callarse o aplaudir, como lo hace en la práctica el PP, so pena de ser tildado de fascista, extrema derecha o cosas por el estilo. El juez sabía, además, que le apoya una buena partida de corruptos entre los jueces, las mafias sindicales, el gobierno, los titirizejos, etc. Cuando una sala del Tribunal Supremo decidió, por fin, pararle los pies, se entabló una batalla esencial para la supervivencia de una democracia en plena involución: o se imponía el principio de legalidad y de igualdad ante la ley, o se aceleraría el proceso hacia la conversión de España en una república bananera coronada.

   
Sin embargo, una victoria de la ley no lo es del todo mientras no lo sea también en la opinión pública. Leo,  en un artículo de Daniel Rodríguez Herrera, que en  los foros de Internet predominan los partidarios de Garzón que creen o dicen creer que este ha sido suspendido de la judicatura por tratar de “investigar los crímenes del franquismo”. Sus contradictores señalan la falsedad  de la idea, pero lo dejan todo en la fría aplicación de la ley, con lo que pierden de antemano la batalla principal, que es la de la aclaración de la realidad y el contexto histórico de esos crímenes. Mientras haya masas fanatizadas por una seudo historia del país, la batalla no habrá sido ganada.


  
Y el hecho es que esas masas envenenadas y un tanto embrutecidas, convencidas de que la ley solo puede aplicarse en beneficio de sus ideologías o intereses, existen y pesan enormemente en la vida de la nación, incluso pesan cada vez más, debido a la inhibición culpable de la miserable derecha rajoyana. Lo cual, en definitiva, solo significa una cosa:

Que los liberticidas y guerracivilistas, interesados políticamente en resucitar viejos odios, han hecho bien y abundantemente su propaganda, frente a unos partidarios de la democracia y la unidad de España que han trabajado poco por la verdad. Se dirá que los primeros tienen a su favor la mayoría de los medios de masas;  pero no siempre los tuvieron, sino que los han ido ganando con una determinación, esfuerzo y habilidad maniobrera muy infrecuentes en el bando contrario.


   
Son muchas las personas que hoy manifiestan preocupación por la deriva actual de  la sociedad y la política españolas. Muy pocas, en cambio, las que traducen esa preocupación en actos. Actos que, en el momento actual, deben dirigirse a ganar a la opinión pública. Un solo medio de masas poderoso puede llegar a millones de personas. Pero miles de personas creando opinión en su entorno, en lugar de permanecer callados y pasivos, pueden contrarrestar y frenar la acción de esos medios. Y hay, no  miles, sino cientos de miles de personas realmente preocupadas. Que, además, tienen a mano el argumentario y los medios materiales, cada uno a su escala, para “hacer algo”. A pesar de ello, la tendencia predominante sigue siendo la que denunciaba Julián Marías: "Se preguntan qué va a pasar, en lugar de qué puedo hacer”.

 
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****Los fans de Garzón llaman "fascista" y "terrorista" al PP ante su sede en Génova  Y mira por donde esos fanáticos tienen ahí toda la razón: el comportamiento del PP, siguiendo las pautas del Mequetrefe Siniestro, es pro fascista, digámoslo así, porque anula la oposición imprescindible en un régimen democrático. Y es pro terrorista, por la misma razón que ya expuse hace tiempo: la base de la colaboración del gobierno con la ETA era el estatuto catalán, que serviría de modelo al vasco, dejando en residual la unidad de España. Y el PP de Rajoy, después de denunciar aquel estatuto, lo ha imitado y ayuda a crear nuevas “realidades nacionales”.  Eso es justamente colaboración, aun si más indirecta, con el terrorismo y contra la democracia.


 

****El CGPJ pospone la decisión sobre su traslado (de Garzón). Esperemos que no vaya a aguar la victoria de la justicia con una componenda a última hora. Tendría gracia que un juez  desvergonzadamente prevaricador, porque lo es con tanta evidencia como son anticonstitucionales el estatuto catalán o las banderas “republicanas”, vaya a representar a España en los tribunales internacionales.


****Stenka Razin: http://blogs.libertaddigital.com/alaska-y-mario/canciones-rusas-3395/,
y http://youtube.com/watch?v=UIIvFgNAwO4

Hartos de antifranquistas de pega

14 de Mayo de 2010 - 07:25:24 - Pío Moa - 146 comentarios

 
Por fin, un hombre de izquierda que, rara avis,  habla con sentido común y buena memoria, frente a la izquierda zapotesca  liderada por el Mequetrefe Siniestro, Garzón y compañía. http://www.youtube.com/watch?v=SmFwWZEBYbE.

 

Observen la cara de satisfacción del relamido pepero Pons, muy contento de que otro diga lo que él jamás sería capaz de decir: la derecha señoritil, uno de cuyos rasgos identificatorios es el poderoso instinto parasitario de aprovecharse del esfuerzo ajeno situándose por encima de él, cuando está muy por debajo: la derecha futurista sin pasado ni memoria, nacida de la nada en 1976 y  que, por creer que así gana unos votos, escupe sobre la tumba de sus padres y abuelos.

 

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****Tres canciones rusas de  guerra que no lo parecen: “En las colinas de Manchuria”: http://www.youtube.com/watch?v=vyjYY_dUlPg&feature=related

 

“Pañuelo azul”

http://www.youtube.com/watch?v=g6R0wETJ0u0&feature=related

 

“En el refugio subterráneo”

http://www.youtube.com/watch?v=1k74rdq7DoM

 

 

 

****Garzón, horas antes de ser suspendido, dice que "defenderá su inocencia". Como si Zapo defendiera su capacidad previsora en relación con la crisis.

 

 

****“Estamos en una segunda parte de la negociación con ETA", señala Mayor Oreja. Quiere decir de la colaboración con la ETA, nunca abandonada porque el gobierno y los terroristas comparten demasiadas cosas e ideas. ¿Por qué, en cambio, dice “negociación”, utilizando la perversión del lenguaje de Zapo? Negociar y dialogar son palabras de contenido muy positivo, que aquí  perturban el mensaje. No se negocia ni se dialoga con una banda asesina que, además, está en las últimas desde tiempos de Aznar: se la ataca o se colabora con ella.  Zapo cree que si consigue que “dejen las armas” (como si fueran un ejército) ganaría el premio Nobel de la paz, y de paso obtendría una gran baza electoral para deslumbrar a una masa cretinizada por los medios y por la ausencia de oposición. Algo que le vendría muy bien ante la crisis económica.

 

 

****Dice Esperanza Aguirre: Es impresentable que los niños españoles no puedan estudiar en español". En efecto, es impresentable. Pero ante todo es ilegal, va contra la Constitución,  y debiera perseguirse por la ley. Pero estamos en un país sin ley. O con muy poca ley y exceso de leyes.

Los derechos y las lentejas

13 de Mayo de 2010 - 09:09:29 - Pío Moa - 140 comentarios

 

 

    La evolución de España durante estos últimos seis años puede describirse como la de un pueblo que ha vendido sus derechos por un plato de lentejas. “Mientras haya lentejas –venía a ser la extendida  filosofía de un hedonismo pedestre—lo demás tiene muy poca importancia”. En ese mensaje coinciden el Mequetrefe siniestro que gobierna y su no menos siniestra y zascandil oposición. Qué más daba la “memoria histórica”, la colaboración gubernamental con los terroristas, los estatutos anticonstitucionales, las “realidades nacionales”, la degradación de la justicia, la progresiva balcanización del país, la bananización de la política,  la corrupción… “¡Mientras haya lentejas…!” Un pueblo educado en la telebasura, en la mentira aceptada tranquilamente sobre su pasado y su presente, el pueblo del botellón y  el puterío, envilecido por sus políticos y orientadores mediáticos. No es que todo el pueblo sea así, claro, pero es lo que domina, muy ampliamente, y la respuesta a ese envilecimiento sigue siendo muy escasa.  Parafraseando a Churchill, podría decirse “habéis aceptado la ignominia a cambio de las lentejas: conservaréis la ignominia y perderéis las lentejas”.

 

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****Presentación de “Nueva historia de España”:
http://www.youtube.com/watch?v=CKNJUatdVg0

 

 

**** Gil Lázaro pregunta por decimosexta vez por el Faisán ante las burlas de Rubalcaba ¡Por decimosexta vez! Como el caso del 11-m. ¿Qué clase de jueces tenemos? Lo que evidentísimamente procede es cortar esta burla permanente  a la ley e iniciar los trámites para procesar a Rubalcaba –y a ser posible a todo el gobierno— por obstrucción manifiesta a la justicia y colaboración con banda armada. Por lo menos.

Sigue la garzonada / La predestinación física

12 de Mayo de 2010 - 09:20:21 - Pío Moa - 87 comentarios

 

 ****The New York Times veta una carta colectiva que respondía a su editorial pro-Garzón. La deshonestidad intelectual e informativa del NYT. Ver también:  http://www.libertaddigital.com/opinion/pio-moa/la-justicia-segun-el-new-york-times-54308/

 

 


****
Garzón acusa a Varela de ser el "autor intelectual" de su acusación. Este Garzón no cabe duda de que es un cachondo: como si acusarle a él fuera un delito.

 



****
Garzón pide el traslado a la Corte Penal Internacional como asesor. Asesor en falsificación histórica, mala fe y prevaricación, naturalmente. En esas cosas es un entendido. Ver serie de artículos sobre su auto en LD.

 


**** “Sr. Moa: le he oído decir que esperaba que su “Nueva historia de España" contribuyese a cambiar la mentalidad entre ignorante y autodenigratoria que predomina hoy en España. El libro es, desde luego, espléndido, de lo mejor que ha escrito usted, pero no quiero herir su modestia. Lo que vengo a decir es que no creo que logre su objetivo. La izquierda no lo leerá, en parte por fanatismo y en parte por miedo, y la derecha, supongo que no frecuentará usted mucho sus círculos, pero le tienen incluso más aversión que la derecha, aunque usted se lo ha ganado a pulso con sus comentarios, no entro en si acertados o no. De modo que calculo que encontrará usted un boicot casi total a su libro. Escribir en España sigue siendo llorar” L. M. R. D.  


**Bueno, eso de escribir en España es llorar nunca fue más que un tópico algo llorón.  

 

 

 

**** Los sociatas tributan a Bono una ovación cerrada por no dar explicaciones sobre su fortuna. Se ve que todos tienen ahí los mismos intereses. Y Bono, agradecido, dice que “le importa más la solidaridad que la bragueta”. Y tanto, en esos medios, para que la bragueta funciones es precisa la solidaridad de esa clase. Pero el hombre parece  algo tonto: las informaciones sobre su propiedades, ¿de dónde pueden salir, si no de algunos de esos “solidarios”? Los nacionalistas catalanes tienen entre ellos un pacto férreo, una auténtica omertá para cubrirse las corrupciones, pero en el PSOE las peleas internas parecen más intensas, y . ¿De dónde salieron, si no, las filtraciones durante el felipismo?

 

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Diálogos pastoriles (anterior, 6 de mayo)

 MAURICIO. -Te diré, Aparicio, los fotones que componen la luz no tienen masa, y por tanto no pueden aplastarte con ella cuando enciendes una bombilla…

APARICIO.- ¡Pero mi cándido amigo! ¿Cómo que no? ¿No dicen que los fotones son corpúsculos y ondas al mismo tiempo, sea eso lo que fuere? ¿Cómo puede haber un corpúsculo sin masa? ¿Acaso calientan el espacio vacío entre el sol y nosotros? No, calientan al llegar a la Tierra y al chocar o rozar con la atmósfera y el suelo. Si no tuvieran masa, ¿acaso no penetrarían en los cuerpos sólidos opacos? ¡Bah! Esos charlatanes se han inventado eso  de la falta de masa porque si no, la realidad no encajaba en sus teorías. La trampa clásica… Además, ¿qué me dices del resto de las cuestiones? Que te repito: ¿a qué velocidad se separan dos rayos de luz que marchan en dirección opuesta?  Además, el universo tiene que tener mucho menos radio, incluso diámetro, que el de los años desde la Grex multiplicados por la velocidad de la luz. Y eso de que el espacio puede expandirse a mayor velocidad que la luz no es creíble, porque entonces nunca nos llegaría la luz desde más allá de la Vía Láctea o Camino de Santiago, que entre nosotros podríamos llamar Camino de Porriño. Y si se para el tiempo a esa velocidad, para quien consiguiera moverse tan rápido, siempre estaría en la Grex, o estaría al mismo tiempo en todo el cosmos. Y si la luz nos llega a impulsos, ¿por qué percibimos una luz constante en vez de una oscuridad constante? ¡Y espera que se me ocurran otras pegas…!

MAURICIO.- Yo soy racionalista, Aparicio, no empirista, así que no me vengas con esas lucubraciones. Pero os diré, camaradas, siguiendo aquí a Fabricio, que la Nacre y la Grex, tan bien explicadas por Felicio, exigen un tercer factor, el  que obliga a la Nacre a transformarse en Grex, pues la Nacre por sí sola ha de tender a mantenerse en su nada. Si es inestable, como dicen, ¿cómo llegaría a ser Nacre? Siempre mantendría algo de Grex, y nunca sabríamos si es anterior la Grex o la Nacre. Ese factor podría acaso ser Zeus o alguna divinidad, pero  nuestro espíritu científico nos obliga a considerarlo en términos no religiosos. Llamémoslo, por ejemplo… Factor X… O mejor Factor Grexístico, porque provoca la Grex…

 FELICIO.- ¡La razón sale de entre tus dientes, mi querido amigo! Pero el nombre es algo largo. Podríamos llamarle, por ejemplo, Grexil, en el sentido de provocador de la Grex. La ciencia todavía no ha explorado eso, pero no tendrá más remedio que hacerlo, antes o después… Y me opongo a la acusación de Aparicio, de que los físicos se inventan teorías extravagantes solo por ganarse unos duros, o unos euros o unos dólares. ¡Debes retirar esas palabras, Aparicio, yo tengo un tío que es físico y es de lo más honrado, así que lo considero un insulto personal!

MAURICIO.- Hay algo más que mi racional animalidad  me impulsa a considerar: La Grex es una prodigiosa expansión de la materia, mas, ¿por dó se expande? Claro, decimos que ella misma crea el espacio y el tiempo, pero la contestación no es suficiente si no consideramos por así decir un metaespacio y un metatiempo… Me parece una hipótesis necesaria. Racionalmente necesaria. Algo inimaginable, si queréis, pero también es inimaginable eso de la Grex y la Nacre, en realidad llegamos a concebirlas por una exigencia racional a partir de la ley de la gravedad...

PATRICIO.- Racional y empírica, chaval... Bien, ya que no queréis hacerme caso, y seguís con esas lucubraciones absurdas, he de resignarme y aceptar el destino, pues es el destino, como dije hace un rato: todo lo que ha sucedido después de la Grex estaba contenido en la Grex, y por tanto estaba predestinado absoluta e inevitablemente, y yo estoy aquí diciendo esto y vosotros lo otro solo porque de alguna manera eso estaba inscrito en la Grex misma…a menos que admitamos un factor que altera y conduce de modo caprichoso la expansión cósmica posterior a la Grex, lo cual me parece a su vez una idea caprichosa. Porque suponemos que la Grexil, como dice Felicio, provoca la Grex,  pero no se dedica después a jugar con ella cambiando el destino del cosmos  a su antojo. No, eso es impensable. Por tanto, yo me dedico a la poesía y nosotros nos dedicamos al pastoreo y a estas conversaciones amenas, a veces no tan amenas, porque desde la Grex estaba decidido, por decirlo de algún modo, que así sucedería. ¡Me estremezco solo de pensarlo! Me da una sensación de importancia, ¿no os ocurre lo mismo?

****Sobre Savater: http://vinamarina.blogspot.com/

El talento de John Lennon y el absurdo de la vida

11 de Mayo de 2010 - 09:46:18 - Pío Moa - 170 comentarios

 

Al margen de sus gansadas ideológicas, la calidad artística de Lennon se muestra en, por ejemplo,  A day in the life. No conozco una canción que mejor transmita el sinsentido de la vida, a la vez que cierto costumbrismo de aquellos años. En la composición también intervino McCartney, aumentando incluso esa impresión.  Aunque la noticia era más bien triste, tuve que reírme”. La noticia parece haber sido la muerte de un joven boyante, de 21 años, de la juventud dorada londinense (dorada según el concepto chabacano más frecuente de “la buena vida”). Se llamaba Tara Browne, heredero de casa Guinness y amigo de los Beatles. Browne, ya casado y con dos hijos,  murió al chocar su lujoso coche con un camión en una calle de Londres. Iba acompañado de una amante, que salió ilesa. En la canción, un tropel de gente  miraba curiosa, les sonaba la cara del difunto, quizá fuera algún lord: no hay tragedia, ni sentimiento, es lo mismo reír o llorar, en definitiva da igual.


 
La sensación de absurdo aumenta al seguir la canción con otras banalidades: “Vi una película, el ejército inglés acababa de ganar la guerra” y una incitación a la droga, que seguramente consumían el fallecido y sus cantantes, cosa de la juventud dorada y menos dorada del  "divertido" swinging London, que ha perdurado en las crisis posteriores. El verso fue censurado, y protestó McCartney: no era una incitación a la droga, sino a hacerse consciente de la verdad; aunque la verdad de la vida y la droga fueran probablemente juntas en su modo de ver las cosas. Otra estrofa describe una serie de gestos y movimientos  cotidianos descritos con total falta de interés, que lleva al sueño, o nuevamente a la droga. Entre una estrofa y otra, un ruido vagamente musical, que recuerda el del tráfico: tanta gente moviéndose apresuradamente en coches, cada cual a sus asuntos y con un resultado general estridente y feo, cacofónico.


   
La estrofa final culmina el sinsentido. Junto a la noticia del accidente, la de un recuento de baches (miles de ellos) en alguna población inglesa: “Ahora saben cuántos baches se necesitan para llenar el Albert Hall”. Nada tiene importancia porque nada tiene sentido. Ya no hay el “ruido y furia” de MacBeth, pero la sensación de absurdo permanece. No sé si Lennon y McCartney pretendían crear esa impresión, en todo caso la obra del  artista de talento siempre supera a sus intenciones: "un día de la vida".


 
Ciertamente la mayor parte de lo que ocurre y nos ocurre escapa a nuestra comprensión, y la  vida, en conjunto, puede verse como un sinsentido: ¿será eso la verdad de ella?  Pero la psique no puede soportar tal  posible verdad por lo que casi todo el mundo ha de recurrir a una fe, la que sea, o sucedáneos de ella; o a la droga. Claro que intentar explicar o expresar el absurdo es una contradicción, pues implica un sentido,  por el mismo esfuerzo explicativo o expositivo. En rigor, el absurdo no admite explicaciones ni exposiciones, salvo de modo parcial, contrastándolo con algo distinto.

      

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****Presentación de “Nueva historia de España”: http://www.youtube.com/watch?v=CKNJUatdVg0

 

 

****Dos libros muy importantes: La matanza de Badajoz  ante los muros de la propaganda, de Francisco Pilo y otros dos autores, y El libro negro de Carrillo, de Javer Esparza. Ya hablé del primero, y lo importante es que demuele hasta la raíz el mito de la matanza de la plaza de toros y explica las andanzas del manipulador profesional Jay Allen. La izquierda, que ya se había quedado sin el mito de Guernica, pierde ahora otro  pilar de su propaganda: todo aquel interesado en la historia de la época y, en general, en las técnicas de la propaganda, debe leerlo sin falta.

  
En cuanto al libro sobre Carrillo, es indispensable para entender la situación que vivimos. Entre Franco, un personaje de talla mundial, de cuyo régimen viene la actual democracia, y Carrillo, personaje de orden muy secundario y de historial netamente totalitario, la izquierda zapotesca ha optado por el segundo, convirtiéndolo en icono, como se dice ahora. Y  lo ha hecho del modo más adecuado: haciendo coincidir el famoso homenaje al héroe de Paracuellos y la retirada de una estatua de Franco con nocturnidad y alevosía. ¡Qué impagable autorretrato! 

 
En fin, malas noticias para el progrerío, buenas para el país en general.

 

****Un diplomático pedía a un jeque árabe  la misma libertad en su país para los cristianos y para los musulmanes. El jeque replicó. “En mi país no tenemos ningún problema religioso y no queremos tenerlo. Ya sé que a ustedes les encanta fomentar ese tipo de problemas, y nosotros les ayudaremos encantados, pero eso no nos obliga a imitarles”.

 

 

****Zapatero compró el silencio de UGT y CCOO con 193 millones durante 2009 Dinero público para acuerdos entre mafias.

 

**** Blog: “Comenta que es extraño que el Régimen de Franco diera tanto autobombo a Eta (la que sea, habían varias ramas) desde la prensa, que estaba toda controlada”. La prensa franquista no podía dar “autobombo” a la ETA. Por lo demás, parte de ella era antirrégimen, y una manera de expresarlo era dar mucho bombo a la ETA, con la que se solidarizaba, como reconocería más adelante el ex promotor del Grupo 16  Juan Tomás de Salas. La gente tiene una idea muy equivocada de la prensa bajo el franquismo. Desde los años 60 gozaba de una notable libertad de expresión, salvo en dos o tres puntos, y aunque recibiera algunos palos de vez en cuando. No eran raros en ella artículos pro comunistas, y, desde luego, la ETA recibía una propaganda indirecta muy intensa.  Con datos falsos como el citado al principio se fabrican las explicaciones paranoicas.

 

El cambio a la muerte de Franco

8 de Mayo de 2010 - 08:09:59 - Pío Moa - 186 comentarios


****El auto de Garzón, que vengo analizando en varios artículos, resume perfectamente la descomposición moral, política y jurídica en que estamos inmersos. Por eso me permito rogar a los amables lectores que hagan cuanto esté en su mano por difundirlos dentro de sus posibilidades, que siempre son más de las que parece.

 

 

****De Golda Meir se decía que era el único hombre en su gabinete. Algo parecido puede decirse de Esperanza Aguirre, aunque sufre bastante contagio de los señoritos aprovechadetes y “boñigosos”, como decía no recuerdo quién,  que componen la mandamasía del PP.

 

 

****Aznar: "Las democracias europeas deben abrirse a la presencia del Islam" ¿Más todavía? Aznar tuvo grandes aciertos, sobre todo en materia económica y antiterrorista, y grandes errores bien visibles. Esto del islam, del que evidentemente sabe muy poco,  recuerda a sus inmeditados entusiasmos por Azaña.

 

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Así pues, el franquismo había creado las mejores condiciones históricas y sociales para una democracia  estable en España, y ello a pesar de que el régimen no era democrático ni tenía enfrente una oposición democrática,  salvo algunos políticos aislados y con  tendencia sospechosa a aliarse con totalitarios. De ahí que a la muerte de Franco la sociedad presintiera el comienzo de una nueva etapa, y  que pocos creyeran en la pura y simple continuidad de la anterior. Había al respecto cierta inquietud, pero no alarma.


  
Las condiciones socioeconómicas pueden favorecer una u otra evolución política, pero no la determinan, por lo que la incertidumbre estaba justificada, aunque era seguramente mayor fuera del país, donde pervivían viejos prejuicios sobre España. En Europa solía creerse que el pueblo español se sentía muy oprimido, recordaba con nostalgia las maravillas republicanas  y estaba presto a saltar en cuanto se aflojase el yugo; no pocos especialistas pronosticaban un vuelco histórico parecido al de la II República, incluso un triunfo del anarquismo, que muchos tenían por connatural al carácter español; o, al menos, un cambio brusco como el de Portugal,  con sucesivos gobiernos provisionales de creciente extremismo, donde comunistas y militares radicalizados habían anunciado, en marzo, la “transición al socialismo” y se asistía a un duro pulso con los sectores moderados, que por las jornadas de la agonía de Franco, aproximaba al país a una guerra civil, conjurada finalmente por el Partido Socialista, mucho más moderado que el español. Curiosamente, gran parte de  la opinión  pública europea –mucho menos la useña—miraba con simpatía tales perspectivas para España.

  
En Usa sí había bastante alarma. El aperturista Ortí Bordás se entrevistó con unos altos funcionarios del departamento de Estado, “cuyos conocimientos políticos sobre España no eran, por decirlo así, excesivos (…) No habían llegado a asimilar la profunda transformación económico-social que se había operado en nuestro país (…) Una cosa sí tenían perfectamente clara: resultaba preciso evitar a toda costa cualquier conflicto serio en España a la muerte del Jefe del Estado. Temían que nuestro país pudiese caer en un proceso de desestabilización que afectase  negativamente al resto de Europa y a sus propios intereses estratégicos. Y les asustaba la influencia (…) que el comunismo fuese capaz de desarrollar”. Daban crédito a rumores de un golpe militar en cuanto falleciese Franco, o de que la oposición organizase un “gobierno provisional y elecciones constituyentes, como en el históricamente irrepetible 14 de abril de 1931. (…) ¿La posición del Príncipe era lo suficientemente fuerte para hacerse cargo de la Jefatura del Estado sin mayor problema? ¿Acaso contaba con suficientes asistencias políticas y populares? ¿Y cuál sería la actitud que adoptasen las Fuerzas Armadas (…)?  ¿Los franquistas se avendrían a un futuro monárquico o, por el contrario, obstaculizarían el asentamiento de la Corona? ¿Las fuerzas políticas de la oposición, todas ellas antifranquistas y antimonárquicas, asumirían un proceso que, al cabo, suponía el cumplimiento de las previsiones sucesorias establecidas por el propio Franco? ¿Se iban a quedar quietos los comunistas, con su capacidad de movilización y los muchos apoyos exteriores de que disponían? ¿Los grupos terroristas, y fundamentalmente la ETA, no pretenderían dinamitar el intento de una sucesión pacífica del General?” Etc.


  
Ortí  les afirmó que  “En España no iba a pasar nada a la muerte de Franco (…) En mi opinión, en España no se daba ni una sola de las circunstancias que suelen desembocar en un conflicto, convulsión o interrupción del normal funcionamiento de las instituciones.  (…) Los españoles, en su inmensa mayoría, lo único que de verdad deseaban era convivir en paz y que su país se pareciese cada vez más a las naciones de su entorno (…) El Príncipe de España sucedería a Franco como Rey y como jefe de las Fuerzas Armadas, nombraría presidente de Gobierno y realizaría, según me constaba, las reformas necesarias para introducir a España en la normalidad democrática”. Ortí  no creía graves los peligros: el control de la situación por el régimen tras el asesinato de Carrero probaba la solidez institucional, casi todas las fuerzas políticas y sociales apoyaban o aceptaban la sucesión establecida, el PSOE la aceptaría también; no así el PCE, pero este no pasaría de causar ciertas molestias. Más le preocupaba el terrorismo, que de todas formas se limitaría mucho si París dejaba de colaborar con la ETA.


   
La mala información sobre España en Washington se extendía a la CIA, que distaba de la diabólica eficacia que le atribuían sus adversarios (sobre la CIA tiene interés T. Wiener, Legado de cenizas). El análisis de Ortí, visto a posteriori,  parece justo. Pero también durante la transición de 1930-31, tras la dictadura de Primo de Rivera, la relación de fuerzas favorecía a la derecha, y no por ello dejó de hundirse la corona. En 1975, el franquismo se mantenía más firme que la vieja monarquía, y solo existían pequeñas minorías radicalizadas; pero una transición política puede causar vuelcos bruscos, y  la solidez del sistema no impedía que sonasen chasquidos en su interior, desmoronamientos parciales y fisuras bien visibles. 

  

    Algunos sí  temían un proceso similar al de los años 30-31. El ex ministro  Fernández de la Mora había escrito el año anterior un artículo titulado,  como otro célebre de Ortega y Gasset,  “El error Berenguer”. Según él, la transición de principios de los años 30 se había hecho sin una idea de estado, con un programa “no creador y continuista, sino de abdicación y ruptura”. Y concluía, sobre la situación presente: “No todos los gobernantes han de poseer una idea del Estado; pero es necesario que la tengan los llamados a decidir en momentos de crisis porque, en caso contrario, el Estado se lo harán los otros, o sea, los enemigos”. No creía que Arias ni otros políticos del momento tuvieran la necesaria idea del estado.


 
Fernández de la Mora era el intelectual franquista más incisivo. En 1965 había escrito El crepúsculo de las ideologías, cuyas ideas ampliaría: “El fascismo se ha eclipsado, el progresismo ha envejecido, el socialismo y el conservatismo se han aproximado hasta perder no pocos de sus rasgos más peculiares… Los pueblos no piden ya ideólogos, sino expertos”. Una larguísima tradición platónica concebía algún estado ideal, más o menos utópico, al que adjuntaba una exigencia ética, fundamento (irracional) de todas las ideologías; pero él entendía el estado como un instrumento cuyo valor deriva de su capacidad para seleccionar a los mejores y asegurar un orden justo y próspero: “La medida de las constituciones no está en su fidelidad a unos apriorismos, sino en su eficacia objetiva”. Las democracias “responden a una teoría que (…) elaboró Locke y vulgarizó Rousseau. Según este modelo, el mejor estado es aquel en que el pueblo se gobierna a sí mismo”. Tal democracia funcionaría mejor o peor, pero no tenía nada de imperativo moral: “En ningún lugar una gran sociedad se gobierna a sí misma: siempre la gobiernan unos pocos. Esos pocos ni siquiera representan a los que los han elegido. La voluntad general no existe, y la opinión pública es cambiante, sujeta a manipulación, y no puede ser representada de manera estable. La regla de la mayoría es pura arbitrariedad. En suma, la cascada de postulados en que se funda la obligatoriedad del modelo es una ficción especulativa”. “En las votaciones se eligen oligarquías que, en la cúpula de los partidos, se forman por cooptación y tienden a ser cada vez más cerradas (partitocracia)”. Popper -- advierte--, lo plantea de forma negativa: lo que se permite a la mayoría no es  investir, sino destituir a la oligarquía que gobierna.


  
De ahí su tesis del “Estado de obras” (1973), entendido no solo como constructor de infraestructuras públicas, sino en el sentido del “por sus frutos los conoceréis”.  Desde este punto de vista, el franquismo se justificaba plenamente por sus frutos u obras, mientras que otras opciones arriesgaban una recaída en males ya superados.


  
Sin embargo, aunque sus críticas a la democracia no carecían de agudeza, la propia experiencia española contradecía o relativizaba sus tesis: el éxito económico y social debiera dar al franquismo una gran solidez política, cuando en realidad el régimen sufría una crisis cada vez más aguda, y por razones ideológicas. Crisis manifiesta en las discrepancias e incertidumbre dentro del propio régimen y del mismo gobierno, en el crecimiento de la oposición, aún no amenazante, pero real, y en otras señales. La muerte de Franco la  agravaba, pues ningún otro político gozaba de su adhesión popular ni sobresalía con capacidad para heredar sus poderes y mantener unidas a las “familias” del régimen: por ello se aceptaba a un rey cuya autoridad provenía de haber sido nombrado por el Caudillo, pero sin equipararse a él.


  
La clave de la crisis radicaba, como quedó indicado, en que la desafección de la Iglesia vaciaba al régimen de su contenido doctrinal e ideológico. El cristianismo no es una ideología ni una doctrina política, sino que se acomoda a sistemas varios, si no chocan con determinados principios y tendencias. Pero el franquismo se había identificado como católico, y antaño lo había reconocido el Vaticano como afín a sus principios. Al cambiar la posición de la Iglesia, solo quedaban al régimen las doctrinas falangistas o carlistas, y mutiladas porque también se decían católicas. Tan irrellenable vacío no podía compensarse con “obras” que, además,  son valoradas desde perspectivas muy distintas. Es difícil concebir un estado no empapado de ideología.


  
Y esa ideología ya no podía ser la del Movimiento, cuya retórica, nacida de una época de graves peligros y luchas sociales, sonaba anacrónica en una España próspera y en paz, donde la gente común no esperaba ni quería grandes pugnas políticas.  Utrera Molina refleja  en sus memorias un desánimo creciente.  El presidente de las Cortes, Alejandro Rodríguez de Valcárcel,  había elaborado un plan para revitalizar el Movimiento mediante “un rearme ideológico y una vasta campaña de concienciación pública”; pero, signo de la hora, no había encontrado eco en casi nadie, tampoco en Franco. Bajo la irritación de los ultras no había programa ni estrategia, y sí una desesperanza de fondo, pese a que su influencia en el aparato del estado seguía siendo muy fuerte. Ante la inquietud social creciente, solo podrían mantener sus posiciones con una represión igualmente creciente, a la que ni ellos mismos estaban dispuestos.


  
Durante la agonía de Franco arreciaron las intrigas, y los partidarios de mantener una reforma dentro del Movimiento caían en la nada, frente a la hostilidad de la mayoría del gobierno y otros sectores del régimen   El franquismo había resultado una fórmula muy exitosa, pero los éxitos crean situaciones nuevas, en que la fórmula anterior pierde eficacia, y mantenerla tal cual esclerotiza al sistema. Cada vez más gente creía que, sobre lo ya construido, solo podía avanzarse en dirección a  una democracia similar a las transpirenaicas, a su vez bastante exitosas. Fernández de la Mora rechazaba esa línea, pero, sobrepasado por los sucesos pronto iba a intentar una asociación a fin de reunificar las cada vez más dispersas tendencias del franquismo. Lo cual equivalía a constituirse, inconfesadamente, en partido frente a los partidos adversos al Movimiento.

        

   Hasta hacía poco, las encuestas indicaban que la mayoría de la población prefería una evolución dentro del régimen, y la discusión y tensiones habían girado en torno a una reforma dentro del Movimiento, o bien correr el riesgo de asociaciones ajenas a él. Pero apenas enterrado el Caudillo, el planteamiento político varió de modo profundo: se hizo difícil concebir otra salida que una democratización a fondo, y la  alternativa era hacerla de manera controlada y desde el propio régimen, mediante una reforma; o desde fuera y mediante una ruptura radical, como propugnaba la oposición Tanto la Junta, dominada por el PCE, como la Plataforma con eje en el PSOE, eran demasiado variopintas y débiles para suponer un peligro real, pero también lo habían sido los componentes del Pacto de San Sebastián de 1930, y acabaron por ganar la iniciativa e imponer la república. A este peligro se añadía el de sus tendencias totalitarias.


  
La reforma exigía cierto grado de acuerdo entre las familias ex franquistas o el grueso de ellas, y hubo al respecto bastantes maniobras. Precisamente uno de los principales líderes ultras, Girón, había admitido, ya en 1972, la existencia de tres grandes sectores dentro de los principios del Movimiento (pues el Movimiento-organización era sobre todo falangista), y la necesidad de articularlos: el sector azul o falangista, el democristiano y el tecnócrata. Carrero le había replicado que esa idea llevaba a la democracia liberal, cuya experiencia en España juzgaba nefasta (si bien nunca había habido, propiamente, una democracia liberal: solo gobiernos más o menos liberales, pero no democráticos, y dos desastrosas y demagógicas repúblicas). Pero Girón solo constataba una realidad, y la cuestión era aún más compleja, porque dentro de cada sector había tendencias opuestas. Así, los más reformistas venían del sector azul, en cuyo seno otros componían el grueso del bunker; algo parecido ocurría con el grupo tecnócrata. Y dentro de lo que, en sentido amplio, podía llamarse democracia cristiana, solo una minoría menguante, la de Silva Muñoz, era aperturista, frente a una mayoría creciente que se situaba extramuros del régimen. Ahora todos tendrían que afrontar una nueva realidad. 


   
Por lo demás, como se recordará, Franco no habló en su testamento  de mantener el régimen a toda costa, sino, en posición reminiscente de la de Fernández de la Mora, de asegurar la paz, la prosperidad, la cultura y la unidad de España. Algo que, a aquellas alturas, parecía imposible realizar desde el Movimiento.

 

 

Esperanza Aguirre se disculpa ante los totalitarios

7 de Mayo de 2010 - 11:29:53 - Pío Moa - 118 comentarios

 

 

Entrevistada por un periódico de extrema izquierda (en España prácticamente toda la izquierda es así, para ella Besteiro --como Montesquieu--  ha muerto), Esperanza Aguirre da explicaciones sobre las semejanzas entre mis tesis (¡horror!) y lo que  ha dicho en un arrebato ante el Parlamento madrileño. “No, no –viene a decir ella— nada de Pío Moa, por Dios. Yo a quien leí fue a Vidarte, que me impresionó mucho  porque cuenta cómo el escolta de Indalecio Prieto asesina al líder de la oposición José Calvo Sotelo”. El hecho está archicontadp en infinidad de libros, y va mucho más allá del caso del escolta, como he expuesto, creo que por primera vez: todos los datos del asesinato apuntan a la autoría intelectual y organizativa de Prieto. Por lo demás, Vidarte miente cuanto  puede, por lo que conviene tener  mucho cuidado al analizar su libro “Todos fuimos culpables” que no contiene ni un ápice de espíritu reconciliatorio, como podría creerse por el título.
 
Lo que quería decir, se disculpa Aguirre, “es que la república no era un régimen tan idílico como sostenía el representante de Izquierda Unida”. No era tan idílico… ¿pero seguía siendo idílico, aunque menos?  Y lo dijo “no por Pío Moa, sino porque creo que en el 34 se violentó con un golpe”. Menuda defensa: también lo de Sanjurjo fue un golpe, puestos a eso, así que… Lo del 34 fue mucho más que un golpe, como he explicado y documentado muy abundantemente. Y remacha la jugada excusándose ante la extrema izquierda: “Dije algo que no está en Pío Moa, que es  que los tres intelectuales españoles que más impulsaron la venida de la República, Ortega y Gasset, Pérez de Ayala y Marañón, los tres huyeron de ese régimen idílico y desde el extranjero enviaron su apoyo a Franco”. Por supuesto, eso está en Pío Moa y no solo en él. Pero Pío Moa ha sido el único que ha analizado todo el alcance y significación de esos hechos, que fueron mucho más que una anécdota. Qué gente, estos políticos de derechas.

   El ignorante entrevistador, para desintoxicar a Aguirre de Vidarte y de tanto revisionista, la  invita a leer el libro del embajador useño Bowers Misión en España, y le aclara: “Era periodista, amigo de Roosevelt un liberal demócrata en estado puro”. Lo cual acepta Aguirre de entrada (ninguna información proveniente de la izquierda debe ser aceptada por las buenas, según mi experiencia: hay que cribarla siempre), y señala que ella es “muy proamericana. Sus memorias (de Bowers) tienen que ser fantásticas".  Bowers, le explica el intoxicador "Decía que si el litigio fuera entre una monarquía democrática y una república, él no se habría implicado. Pero como vio que lo que se venía encima era el fascismo, sí lo hizo”.

  Bowers no era un “liberal demócrata en estado puro”, sino el clásico liberal useño, corriente también en Inglaterra, cargado de prejuicios sobre países que considera atrasados y para los que defiende políticas que no le habrían gustado nada en el suyo; que defiende, en definitiva, la demagogia e incluso el totalitarismo fuera de sus fronteras. La clase de liberales que han encontrado grandes excusas para Stalin, han apoyado a Fidel Castro y revoluciones y regímenes brutales por todo el mundo, y a quienes no les importaba mentir o pasar por alto cuanto molestaba a sus prejuicios. Jay Allen, inventor de la matanza de Badajoz, fue otro caso típico.

   
 Por todo ello el testimonio de Bowers vale tan poco como los de Jay Allen. En Los orígenes de la guerra civil, expongo: Los dos años largos de conjunción republicano-socialista fueron tormentosos, con sangrientos golpes libertarios y el de Sanjurjo, numerosos atentados y huelgas salvajes, algunas de ellos con numerosas víctimas, violentos altercados entre manifestantes y policías y aumento galopante de la criminalidad común.  De acuerdo con los datos del Fiscal General de la República, los delitos contra la propiedad y la vida casi se habían duplicado de  1930 a 1931,  aunque después subieron con menos fuerza; los procesos por explosivos se habían multiplicado, con respecto a 1928, casi por diez en 1931, por veinticuatro en 1932 y por más de sesenta en 1933. Algo similar ocurría con la tenencia ilícita de armas. Según la Federación Patronal Madrileña, en los primeros seis meses de 1933  los atentados y luchas políticas habían provocado 102 muertos y 140 heridos, y ese año se perdieron 14,5 millones de jornadas por huelgas, en comparación con 3,6 millones del año anterior. Los jefes republicanos trataron de frenar el deterioro, y ya en octubre del 31 aprobaron la “Ley de Defensa de la República”, que facultaba al gobierno para apuntalar el orden pública  con discrecionalidad excesiva  (en la práctica anulaba en gran medida las libertades). Fueron tiempos de frecuente restricción de los derechos públicos, de censura y cierres de periódicos y locales políticos.  


  
Pero no todo el mundo parecía notar estas cosas. El embajador Claude Bowers escribió, refiriéndose de 1933: “
Viajamos de un extremo al otro de España buscando los desórdenes rayanos en la anarquía de que tanto habíamos oído hablar en los salones de Madrid, y no hallamos nada semejante”. Bowers sugiere que el desorden era una invención de la derecha, y por eso no lo “veía”. Pero el gobierno lo sufría igualmente, y procuraba atajarlo con medidas de excepción”. (p. 163-4)


  
Cabe señalar que, precisamente en enero de 1933 habían tenido lugar las insurrecciones de  Barcelona y Andalucía, donde el episodio de Casas Viejas, que no "el fascismo",  determinó el hundimiento político del gobierno republicano-socialista y aceleró la radicalización bolchevizante del PSOE.


  
No es de extrañar que Bowers “liberal demócrata en estado puro” guste tanto a los totalitarios españoles, que tienen por iconos al héroe de Paracuellos o a Garzón. 



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****Peces Barba elogia calurosamente a Rubalcaba. ¿A quién va a elogiar, si no? Rubalcaba es el portavoz de la corrupción felipista, del GAL, promotor de la colaboración con la ETA, del caso Faisán, etc.  Y Peces Barba fue, entre otras proezas que no logró cumplir, el agente de Zapo para intimidar y silenciar a las víctimas directas del terrorismo. También  justificó a los badulaques que intentaron agredirme en su universidad. En fín, pájaros de la misma pluma, graznan juntos.

 

****Hay quien compara a Pizarro o a Cortés  con Stalin o Hitler. Contra la estupidez, dijo alguien, los mismos dioses son impotentes.

Rojo, Vidarte, pensadores de izquierda y diálogos en Porriño

6 de Mayo de 2010 - 08:46:55 - Pío Moa - 209 comentarios

 

****Presentación de “Nueva historia de España”: http://www.youtube.com/watch?v=CKNJUatdVg0



****Blog: El general Rojo, que como militar fue bastante bueno, como político era simplemente ridículo. Siendo derechista y católico, para justificar su colaboración con un gobierno ilegal que persiguió como nadie al cristianismo, escribió, según dicen: “El mejor destino de la patria, el más digno ¿se lograría por el camino de la rebelión o por el de la defensa de la ley? ¿Por el imperio de la fuerza o de la razón?”. Pues depende: cuando la ley y la razón se respetan, conviene su defensa; cuando, en cambio, se pisotean desde el poder y se persiguen violentamente a los adversarios políticos, entonces no queda más remedio que la rebelión. De la rebelión nació, por ejemplo, la democracia useña. Claro que la familia de Rojo estaba en zona izquierdista y él no se sintió con fuerza para otra cosa, aparte de los halagos con que le obsequiaba el Frente Popular. Pero eso, que puede entenderse, no es un argumento de validez general ni tiene nada que ver con la defensa de la ley y la razón. Por cierto, tras exiliarse volvió a la España de Franco, poco antes de fallecer.

 


**** Uno de los tomos de las memorias de Juan Simeón Vidarte se titula Todos fuimos culpables, lo que muchos han tomado por una admisión de la culpabilidad parcial de la izquierda en la guerra civil. Se trata de un error. Vidarte es extremadamente sectario, y la culpabilidad se refiere exclusivamente a las facciones izquierdistas, sobre todo  de Prieto y de Largo por no haberse puesto de acuerdo para liquidar a tiempo la conspiración de Mola. Él no estaba con el moderado Besteiro, y la destrucción de la legalidad por el Frente Popular le parecía de perlas. Ello aparte, sus memorias tienen enorme valor porque, en su “buena conciencia” sobre lo que hacían, cuenta infinidad de detalles que otros han disimulado u ocultado.

 


****Contra mi aserto de que la izquierda española carece de pensamiento, me replica Luis del Pino que la izquierda cuenta con pensadores -- y más aún pensadoras-- de fuste, como doña Carmen  García. Es obvio que yo estaba equivocado, y que Del Pino se queda corto. Pensemos en la Aida o en la Pajín o en la Salgado, sin ir más lejos. O en Solbes, ¿recuerdan de qué brillante manera derrotó a Pizarro en un debate célebre? Por no hablar del propio Zapo, a quien gente superficial ha definido como “un idiota con ideas”. Será idiota, no lo discuto, pero ¡qué ideas! Gracias a ellas el país florece. Retiro, pues, lo dicho.
 
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Diálogos pastoriles (anterior, 17 de marzo)

PATRICIO.- --Entonces, Felicio, ¿hemos de pensar que la gravedad es como la fuerza del amor, la nostalgia y la atracción por la feliz Nacre, cuando todo estaba en dulce reposo, el intento de volver a aquel paraíso en lucha inclemente con las discordantes y violentas fuerzas expansivas de la Grex?

FELICIO.- Tómalo así, si quieres. Total, ¿quién te lo impide?

MAURICIO.- Pues yo creo que sigue en pie la objeción de Simplicio: ¿cómo van a alejarse más rápidamente de nosotros las galaxias más remotas, es decir, más próximas a la Grex? Admito que se alejen con mayor rapidez de la propia Grex, pero al alejarse de ella se estarían acercando más a nosotros, tal como los aviones que despegan de Nueva Zelanda se acercarían a Porriño aunque vinieran por distintos lugares del horizonte…

FABRICIO.- No tiene por qué ser así,  simpático zoquete, si Porriño, en lugar de estarse quieto, fuera alejándose de Nueva Zelanda, ampliándose el espacio entre los dos pueblos hermanos, como si dijéramos.  Entonces los aviones tardarían mucho más en llegar de lo que habrían tardado si la distancia hubiera permanecido igual. Y si la velocidad de alejamiento es igual o superior a la de los aviones, entonces los aviones nunca podrían llegar aquí, por mucho que se lo propusieran, y no conocerían jamás las bellezas y alegrías de Porriño.

FELICIO.- Bien, no vale el ejemplo de los aviones, pero eso no cambia nada. Si la velocidad expansiva del cosmos fuese disminuyendo,  veríamos a las galaxias cercanas separarse más despacio, y con el tiempo podrían acercarse en lugar de alejarse; y si la expansión tomase una velocidad creciente, las galaxias o cúmulos de ellas más próximos se separarían con mayor rapidez unos de otros. Pero en los dos casos, las galaxias más remotas tendrían que parecernos que se nos acercan, porque, además, ¿hacia dónde se alejarían, si el espacio era  mucho menor entonces?

SALICIO.-  Yo diría que si la velocidad de expansión va reduciéndose, significa que triunfa  la fuerza de la atracción gravitatoria, la cual, como bien dice Patricio, ¿qué es sino la fuerza del amor en su estado primigenio? Y si, por desgracia,  fuera cierto que la expansión se acelera, nos hallaríamos entonces ante el triunfo de las fuerzas del caos, del mal,  porque unas masas cada vez más aisladas e insignificantes en medio de un vacío cada vez más gigantesco y aterrador  resultaría… ummm… harto desagradable, por no decir más. Sería, si se me permite la expresión, el triunfo de la religión germánica sobre la cristiana, el Ragnarok, ya sabéis…Aunque a mí todo esto me parece un galimatías, con perdón.

FABRICIO.- Se me ocurre otra pega. Si el cosmos empezó hace, digamos, doce mil, o trece mil o catorce mil años, o los que sean, entonces su tamaño total sería de esos años multiplicados por la velocidad de la luz, porque tengo entendido que no es posible una velocidad mayor en el universo…

SIMPLICIO.- Bueno, eso suponiendo que la velocidad de expansión fuera la de la luz uniformemente desde el principio. Si la expansión va más lenta que la luz, el universo tiene que ser más pequeño, incluso mucho más pequeño.

FABRICIO.- Pero no es eso lo que dicen los astrónomos, según me han contado. Dicen que el cosmos tendría un diámetro, incluso un radio, mucho mayor que esos doce mil millones de años luz.  Además, quedamos en que no se expande a velocidad uniforme desde la Grex, porque si no, no veríamos a unas galaxias alejarse  con más rapidez que otras.

MAURICIO.- Sin olvidar, admirable tartaja, que si el universo se  expandiera a la velocidad de la luz, no veríamos más allá de nuestra galaxia,  porque la  luz de las demás nunca nos llegaría, tal como no nos llegarían los aviones de Nueva Zelanda si Porriño se alejara de ella a la misma velocidad que los aviones.

APARICIO.- ¿Sabéis lo que os digo? Que todas esas historias que nos cuentan los físicos son puras  patrañas para vivir del cuento. Porque dicen que a la velocidad de la luz la masa se vuelve inmensa, y cuando enciendo una bombilla yo no siento que esa masa me aplaste. Tampoco me aplastan los raudales de luz que el sol nos envía. Además, suponed un foco de luz que suelta dos rayos simultáneos en dirección opuesta: ¿se alejan uno del otro a 300.000 kilómetros por segundo, o a 600.000? En el primer caso, cada rayo iría, en relación con el otro, a 150.000 kilómetros, y no a 300.000… Y hay quien dice que el espacio puede ampliarse a mayor velocidad que la luz, pero si fuera así, nunca nos llegaría la luz de otros objetos… Item más, si el tiempo se acorta hasta pararse a esa velocidad, un tío que fuera tan rápido recorrería el universo entero sin enterarse de que ha pasado ningún tiempo. Quiero decir con ello que estaría permanentemente en la Grex, pues  entre la Grex y lo que vino después no habría ninguna diferencia para él, porque no habría  ningún después… Y aún diré otra cosa: ¿no dicen que la luz se mueve por impulsos, o cuantos, o como les llamen? Entonces, entre impulso e impulso habría un momento de oscuridad, pero nosotros solo percibimos la luz de manera continua. Dirán que los impulsos son tan rápidos que los percibimos como cosa continua, pero supongo que los instantes de oscuridad son igual de rápidos y no percibimos una oscuridad permanente… ¿Quién puede creerse todos esos rollos macabeos? ¡Y todo lo hacen por ganarse unos duros! Qué falta de escrúpulos.

  PATRICIO.- A mi entender, Aparicio ha dado en el clavo, amigos. Propongo que no perdamos el tiempo y la vida en esas historias abstrusas e ininteligibles que a nada conducen, y nos dediquemos a la poesía, al amor, al vino,  antes de que la  doliente vejez  nos amargue la existencia…

MAURICIO.- Ya vuelve a rebuznar Patricio…

 

 

El PP económico-angloparlante-austracista

4 de Mayo de 2010 - 10:29:47 - Pío Moa - 376 comentarios


 Una nueva cantamañanada en el PP: uno de sus “ideólogos” se ha declarado austracista, es decir, partidario del proceso de disgregación del país puesto en marcha por los nacionalistas catalanes. Para lo cual invoca el profundo pensador a los Austrias en oposición a los Borbones durante la Guerra de Sucesión. Entiéndase bien: a los Austrias de la decadencia, una decadencia material y sobre todo intelectual. Porque no son lo mismo los Austrias de la primera época, básicamente el siglo XVI, que  los posteriores, aunque tontamente se les quiera meter en el mismo saco. Esto era bien sabido, y en Nueva historia de España he vuelto a argumentarlo. El  tío del PP no se conforma con el salto, de setenta y pico años, hacia el Frente Popular, que pretenden la izquierda y los progres. Él va mucho más allá: un salto de tres siglos, siempre hacia atrás. Debe de considerarlo una prueba de audacia intelectual. Quizá sea la última moda del PP junto con “la economía lo es todo”, y “la nena angloparlante”. No tiene nada que envidiar a las profundidades teóricas de Zapo y compañía. Por cierto, otro "austracista" o cosa parecida es Herrero de Miñón,  premio Sabino Arana  La decadencia, en fin.

 

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**** Ángel David Martín Rubio me envía esta nota:

Estimado amigo: muchas gracias por tu cita en el Blog; te adjunto un enlace con muchos casos más de victimarios "inflados" en los que se presenta como víctimas de la represión franquista, entre otros muchos que no lo fueron, a un sacerdote asesinado por los milicianos en Badajoz, a una mujer asesinada por unos bandoleros en Monterrubio de la Serena, a un combatiente voluntario en las banderas de Falange o a un hombre que murió como consecuencia de las heridas que sufrió al caerse de un carro.
 http://desdemicampanario.blogspot.com/2009/01/el-fraude-de-la-memoria-histrica-vi-los.html

 


En cuanto a lo de Jaén, con independencia de las cifras, el planteamiento (de Núñez Roldán)  me parece correcto, no tanto en la existencia de procedimientos judiciales (en otras provincias como Badajoz el porcentaje de fusilados por los nacionales sin formación de causa también es muy elevado aunque sin llegar nunca a las proporciones de lo ocurrido en zona roja) cuanto en que la llamada "represión franquista" (detesto el adjetivo) es de naturaleza penal, responde en la inmensa mayoría a una depuración de comportamientos pasados, de más o menos gravedad dependiendo de las zonas pero siempre definidos en los bandos de guerra mientras que en zona roja hay una primera fase de terror revolucionario protagonizado, sobre todo, por socialistas, anarquistas y comunistas, y una segunda de terror políciaco para implantar el predominio comunista. Todo ello dejando a un lado las inevitables anécdotas personales de inocentes denunciados falsamente, venganzas personales, etc. que se entremezclan en el proceso sin llegar a caracterizarlo en ninguna de las dos zonas.
 
El tema me parece que está bastante claro, otra cosa es que esto llegue a calar. Por no hablar de la astucia de la izquierda conviertiendo a las víctimas en verdugos y a los verdugos en víctimas. Al estilo de la propaganda sobre Octubre. Y el PP que no sabe, no contesta. Y los Obispos, como si la cosa no fuera con ellos. Y el rey... En fin
.

 

 

****  La historiadora Milagrosa Romero me envía esta reseña:
"Serguei Biriukov. Sphinx. Versión española de Milagrosa Romero Samper Madrid: Ediciones del Hebreo Errante. 2010. 66 p.

 Oriundo de la región de Tambov (Rusia), Sergei Biriukov (1950) es heredero de una rica tradición vanguardista rusa, poco conocida entre el público hispanohablante. Poeta, filólogo, estudioso de la vanguardia literaria, Birjukov enseña actualmente literatura rusa en la Universidad de Halle (Alemania), donde ha fundado la Academia Zaum, que reúne a otros poetas y estudiosos como él, y donde dirige también el teatro universitario DADAZ. Autor de numerosos libros y ensayos sobre la poesía vanguardista rusa, sus poemas han sido traducidos a las principales lenguas europeas. Esta es la primera traducción al español de su libro Sphinx.

            Pero: ¿qué es la poesía para Sergei Birjiukov y qué es esa Esfinge misteriosa que da título al volumen? En palabras del propio autor, “Los poemas son un material difuso, radiactivo y, a fin de cuentas, penetrante y peligroso. Quizá se deberían imprimir sobre los libros de poesía advertencias especiales”.

            ¿Dónde reside, pues el peligro de esta Esfinge, anclada a las puertas del mar de San Petersburgo? Quizá en el recuerdo, en la memoria. Al contrario que la Esfinge que interroga a Edipo, la de San Petersburgo escucha, benévola, las historias de los marineros, mientras siente pasar los años, los siglos y las muchachas en flor. A través de la Esfinge pasan además los campos y los ríos de la vieja Rusia (memoria-identidad del poeta); el olor a manzanas, pero también los trenes, los diálogos absurdos de los filósofos contemporáneos, y el amor en Internet. Testigo de la velocidad y de lo efímero, la Esfinge, custodia, en su memoria libre de virus informáticos, lo eterno".

Represión / Valle de los Caídos

3 de Mayo de 2010 - 10:10:33 - Pío Moa - 99 comentarios

 

Según explica Ramón Salas Larrazábal, por ley que, creo recordar,  data ya del siglo  XIX, y con el fin de no dar pie a infamación del difunto, los registros citan, o citaban, la causa inmediata material de muerte y no las circunstancias de la misma. No ponían, por ejemplo, “por fusilamiento” o "por ejecución legal",  sino “por hemorragia” o cosa por el estilo. La izquierda, con su habitual demagogia, ha destacado mucho estos “encubrimientos” de la represión franquista, cuando lo mismo ocurría en los dos bandos, y los franquistas no tenían entonces el  menor reparo en exponer los hechos fuera de los registros. Ello hace difícil muchas veces discernir si una persona falleció realmente por represión o por otras causas. Sobre la fiabilidad de las cifras y datos de los estudios (subvencionados por el poder, no independientes) que han proliferado estos años, Ángel David Martín Rubio ha examinado sus muy diferentes y casi siempre deficientes  métodos, no pocas veces basados en rumores o relatos orales nunca muy fiables. Máxime, cabe añadir, cuanto que declararse ahora descendiente de víctimas reales o supuestas, incluidos familiares de etarras, supone un no desdeñable ingreso de dinero y facilita los "recuerdos" y "testimonios".  

Así, Martín Rubio ha detectado en el libro del stalinista Espinosa, muy celebrado en su momento por la progresía, desde repeticiones a inclusión de víctimas derechistas como si fueran izquierdistas,  muertos en condiciones dudosas, que pueden ser de combate, etc. Otra dificultad es que a menudo aparece la misma persona en dos registros, el del lugar de la muerte y el de su lugar de origen. Por ejemplo un señor de Lugo puede aparecer al mismo tiempo en Teruel, donde quizá murió en la batalla, y en su pueblo natal.

   Pero los carroñeros de izquierda han tratado de centrar la disputa  en el  número de víctimas, inflando sin tasa las causadas por los nacionales, disminuyendo los del Frente Popular, olvidando las circunstancias generales y origen del conflicto, quiénes lo empezaron, no solo en 1934, sino desde las elecciones mismas de 1936, el especial sadismo de muchos de los crímenes de la izquierda, y el carácter genocida (este sí) de la persecución religiosa. En Los crímenes de la guerra civil he tratado estas circunstancias, que los estudios subvencionados suelen tergiversar o dejar de lado.  

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****Terroristas, pederastas y corruptos, en el punto de mira del nuevo Código Penal. Pues pueden empezar por encausar al mismo gobierno.

 

 

****Los manipuladores del “Chafardero indomable”, alias El País:

http://hispaniainfo.wordpress.com/2010/04/29/desmienten-que-el-valle-de-los-caidos-haya-dado-consentimiento-al-desmontaje-de-la-piedad/

 

 


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Recurren ante la Justicia el cierre del Valle de los Caídos. Eso, para empezar. Pero al mismo tiempo debe darse la máxima publicidad e informar a todo el mundo sobre el fondo del asunto, sin dejar campo libre a la demagogia  de la izquierda. Un modo de hacerlo es difundir el manifiesto firmado por más de 30 historiadores, entre ellos Ricardo de la Cierva, Jesús Salas Larrazábal, Jesús Palacios, Miguel Platón, Horacio Vázquez Rial, Juan Blanco, Ángel David Martín Rubio, David Gress, Dominique Venner, Ángel Maestro, Carlos Caballero Jurado…:

 

 

  1.- El Valle de los Caídos es uno de los monumentos más grandiosos, armónicos e integrados en el entorno edificados en el siglo XX en todo el mundo, y como tal uno de los más visitados. Construido sin coste para la Hacienda pública, por medio de donativos y loterías especiales.

2.- El monumento, alzado en recuerdo de la victoria del bando nacional en la Guerra Civil, pasó pronto a tomar carácter de reconciliación, al enterrarse en él restos de soldados de ambos bandos, algo muy poco usual entre los vencedores de una guerra. La reconciliación no parece haber sido aceptada por algunos círculos ni por el actual Gobierno, que viene hostigando a los monjes encargados de cuidar el lugar, privándoles de ingresos y cerrando con falsos pretextos el acceso a parte del monumento. Se ha hablado de anular su carácter religioso, de transformarlo en museo de la llamada "memoria histórica", y no han faltado incitaciones a volarlo.

3.- Como justificación de su actitud, el Gobierno y asociaciones financiadas con dinero público han divulgado que el Valle de los Caídos fue construido por 20.000 presos políticos en régimen de esclavitud, pésimas condiciones y elevada mortandad. Estos datos, como tantos de la "memoria histórica", chocan con la documentación hoy conocida. Esta documentación prueba que la mayoría de los obreros del Valle fueron libres; los reclusos --comunes e izquierdistas acusados de delitos-- trabajaron durante seis de los dieciocho años de la construcción, un máximo de 700 en algún momento y sin llegar a 2.500 en total; eran voluntarios, pues redimían hasta seis días de condena por día trabajado; cobraban sueldo normal y con vigilancia escasa; entre libres y presos hubo 14 accidentes mortales, número considerado bajo para una obra de tal envergadura. Tampoco está probado el que Franco quisiera ser enterrado allí, una decisión tomada por el rey Juan Carlos.

4.- Los españoles tienen derecho a conocer las pruebas en que se basan las versiones del Gobierno y sus afines, y estos el deber de ofrecerlas. De otro modo deberíamos concluir que la opinión pública sufre un nuevo y lamentable episodio del "Himalaya de mentiras", como definió el socialista moderado Besteiro o el liberal Marañón unas propagandas generadoras de odios que todos creíamos superados.

5.- Aun en el muy improbable caso de que tales pruebas existiesen, nunca justificarían unas actitudes que entrarían en una tradición desastrosa de destrucciones y saqueos de arte y bienes del Patrimonio Histórico Nacional como los ocurridos en la Guerra Civil. Por todo ello, los historiadores firmantes nos consideramos obligados a denunciar una situación que revive divisiones del pasado y que ningún país civilizado puede tolerar.

Necesidad de revisar la represión franquista

1 de Mayo de 2010 - 08:11:37 - Pío Moa - 86 comentarios

 

 Como dije en un artículo anterior (http://www.libertaddigital.com/opinion/pio-moa/quienes-fueron-las-victimas-del-franquismo-54532/), el señor Antonio Torres me ha hecho llegar  la relación de procedimientos  a cargo de cuatro juzgados militares de los años 1939 y 40, los años más duros, en la que se detallan las penas impuestas, fundamentalmente a militares del Frente Popular, con un total de 1.199 causas. El número de penas de muerte totaliza 24, de las cuales 15 fueron conmutadas a cadena perpetua (30 años de prisión. Conviene decir que esas cadenas perpetuas solían durar de hecho entre 4 y 8 años), y otras quedaron pendientes de revisión, ejecutándose un total de 4. Las demás penas son, en su inmensa mayoría, muy inferiores,  una proporción muy considerable de las acusaciones fue sobreseída y otras muchas declaradas sin responsabilidad. Lo cual ofrece una imagen muy distinta de la que han difundido las izquierdas sobre el carácter vengativo y sin garantía alguna de dichos tribunales: valdría la pena compararlos con los “tribunales populares” de las izquierdas durante la guerra.

  
Naturalmente, no sugiero que todos los tribunales se mostrasen tan benévolos como estos. Pero por ello mismo sería preciso revisar aquellos procesos para hacerse una idea más concreta y clara de todo el asunto, viciado hasta hoy por las habituales exageraciones y embustes de historiadores llenos de prejuicios izquierdistas y a menudo subvencionados por el poder. No por nada pide la izquierda declarar nulos aquellos juicios, sabiendo perfectamente que gran número de las personas juzgadas lo fue por indudables crímenes, a menudo espantosos.

 

Por otra parte, el historiador Francisco Núñez Roldán me ha remitido la siguiente carta:    

 

 

 

Estimado Pío,  (…) Recordarás que te hablaba de lo que di en llamar “aspecto del victimario de la guerra”, y es sencillamente lo que sigue: Existe un estudio, uno más, pero exhaustivo y muy riguroso, de un tal Luis Miguel Sánchez Tostado, que ha publicado la Colección Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, y prologa Paul Preston.  El libro se llama “La guerra civil en Jaén”. Con tales padrinazgos verás que no es precisamente un libro que tienda a ser medianamente favorable en su tratamiento de texto hacia la causa nacional.  Pero no importa.  Mejor. Y te indico por qué.

 

El referido estudio, de ochocientas páginas exactamente, contiene, aparte de una relación de hechos  claramente sesgados hacia el bando republicano, una cierta cantidad de fotografías, de nuevo mostrando numerosos rostros de represaliados en la posguerra, evitando cualquier retrato de los fusilados por los rojos.  Cositas de la memoria histórica, ya sabes.


No trata el texto de muertos en los frentes, sino de represaliados en la provincia primero, y ejecutados después de la guerra.

 


Y llegamos a las cifras, a los nombres, de esos represaliados, medidos por el mismo rasero.  Salen todos.  Sus edades, oficios, lugares de ejecución.  Por orden alfabético.  Una labor admirable, es cierto.  Aquí el tema es más riguroso, y no digamos su elemental explicación: resulta que el amigo Sánchez Tostado, ha recogido lo que admite que aún no es recuento exhaustivo, pero casi:


Y en la pg. 519 da  3.317 como muertes totales causadas por la “represión  franquista”, lo que incluye fallecimientos en prisión, víctimas de bombardeos, etc. Y 148, ojo al dato, los califica “sin formación de causa”, -casi todo maquis y fugados- mientras que en virtud de sentencia firme da 1.948.


Luego admite 1.924 muertes causadas por la represión republicana, que también incluye unas cuantas en prisión, otras por bombardeos, y demás, menores en número que por la parte de Franco. Demos por válidas por el momento esas cifras, a pesar de los padrinos editoriales y prologuísticos que las respaldan. Pero -y aquí viene el dato para mí importante y que me gustaría observases-, las  “muertes violentas” en la zona roja  sin formación de causa ascienden a 1.737.  Lo admite uno de ellos, respaldado por la Junta.


Quiere todo esto decir, amigo Pío, que pese  a ser datos sacados por un izquierdista -que por cierto se ve obligado a relatar innúmeras truculencias gubernativas-, el caso es que los asesinatos en la zona roja son innumerablemente mayores que en la zona nacional, porque no puede obviarse el tema, y este es nudo de la cuestión, que casi todas las muertes en dicha zona y tiempo fue a personas por el mero hecho de ser de derechas, o figurarse que lo eran, pero al fin y al cabo, casi todos sin juicio y meramente por cuestiones ideológicas.  Asesinatos ideológicos, al fin y al cabo,  los de agricultores, funcionarios, empleados, amas de casa, sacerdotes y monjas que aparecen en las listas y que no habían matado ni herido físicamente a nadie, con alguna excepción, quizá.


Y sin embargo las muertes causadas por la “represión franquista” son casi todas ellas sobre personas que habían matado o mandado matar a personas indefensas  no precisamente en el campo de batalla ni a gente armada. (recordemos que Casado o Rojo mueren en sus camas, en España, en condiciones poco gloriosas, pero en sus camas respectivas, como tantos militares republicanos.)


Es seguro que cualquier estudio sobre cualquier otra provincia que disfrutó el régimen republicano durante los mil días de la guerra dará resultados muy similares, y bien estará que salga a la luz, cuanto antes mejor.

 


Este es un punto en el que creo que hay que insistir cuando se habla de las dos represiones y se las pretende igualar.  No es sólo ya la diferencia numérica de un régimen que sólo ocupó media España, y en continua disminución -como tú bien explicas-, y que no mató más porque no ocupó más ni ganó la guerra, sino ese aspecto siniestro de la represión roja sin juicio y sobre todo sobre personas que nada habían hecho sino pensar distinto y ejercer de rivales políticos. Ni que decir tiene que fueron asesinatos tolerados y jaleados por todas las instancias de la administración de la República, como tú sabes e indicas.


Las muertes causadas por el franquismo, no sólo son con juicio, por viciado que este estuviese, sino que casi exclusivamente se ejercen sobre gentes que han asesinado, torturado con sus manos o mandado asesinar y torturar.


Este es un aspecto que creo de interés desarrollar y que no recuerdo haber leído en tus textos o en otros al respecto, y que mira por donde me lo ha sugerido un libro que no está publicado, creo, con ese propósito pero que gracias a su larga lista de nombres, edades, oficios,  fechas y circunstancias de muerte me ha resultado aspecto tan evidente como necesario de reivindicar.

 

Observaciones:

a)      Los datos de esa procedencia deben considerarse sospechosos a priori, dada la amplísima y prolongada experiencia de distorsiones y exageraciones presentes en este tipo de libros. Aparte de que suelen mezclar como “víctimas de la represión franquista” a muertos en muy diversas circunstancias, incluso a derechistas matados por las izquierdas, y nunca señalan los muertos de izquierda víctimas de otros grupos izquierdistas. No obstante, casi siempre se les escapan contradicciones como las señaladas.

b)      Lo ocurrido en Jaén no puede extrapolarse de modo general, pues estuvo todo el tiempo en manos del Frente Popular. Durante la guerra también fueron fusilados muchos izquierdistas sin formación de causa en las provincias que cayeron pronto en manos de los nacionales. Esto se explica por las circunstancias mismas que tomó aquella guerra desde el principio (limpieza de retaguardia en el bando nacional, exterminio deliberado de derechistas y clérigos, en el contrario --pues al principio estaban seguros de que iban a vencer, mientras que los nacionales habían quedado en una posición casi desesperada).

 c) No obstante, la observación de Núñez Roldán sigue siendo  muy adecuada, por cuanto en los países donde triunfaron partidos semejantes a los del Frente Popular español, después de la Guerra Mundial, la inmensa mayoría de las víctimas lo fue por simple asesinato, sin juicio alguno. Así ocurrió no solo en los países del este, sino también en, por lo menos, Francia e Italia, donde la guerra mundial se dobló en una guerra civil. Esta última fue de muchísima menos intensidad y duración que la española, pese a  lo cual el número de víctimas de represiones y venganzas fue muy comparable. En España, de haber ganado el Frente Popular, habría ocurrido algo semejante y en mucha mayor escala,  habida cuenta de cómo se asesinaron entre sí las izquierdas y de experiencias posteriores como la del stalinista maquis, que incluyó multitud de asesinatos y secuestros, y también liquidación de izquierdistas desafectos. No se trata, pues, de un futurible gratuito.

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****Presentación de “Nueva historia de España”: http://www.youtube.com/watch?v=CKNJUatdVg0

 

 

****La decana de Historia de la universidad de Valencia,  ¿no podría ser denunciada a los jueces por apología del terrorismo, habiendo tenido durante siete meses el careto de De Juana Chaos presidiendo una sala de la facultad? No basta con exigir su dimisión.

 

 

****Blog. Hilo de anteayer, datos interesantes: Sherme: “el marxista y masón Salvador Allende había renunciado a la Masonería hacía muchos años atrás. "Cuando entró en política partidaria". Por cierto, ¿nadie dice que TAMBIÉN Pinochet era masón? Y de la misma logia que Allende”.


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Hilo de ayer, Manuelp: La frase de Fernández de la Mora contestando a Kissinger
, muestra que  Fernández de la Mora era de la misma onda que Rajoy con lo de la economia lo es todo. Así les fue.”  Cierto, la frase sí. Pero en Fernández de la Mora había un pensamiento y una ideología nada desdeñables, aunque yo no los comparta. En cambio, detrás de Rajoy no hay más que eso, “la economía lo es todo”, y el medio para conseguirla es ganar el poder, a costa de lo que sea.

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